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miércoles, 12 de agosto de 2009

PARA ENTENDER LA PERVERSIDAD DEL NECIONALISMO ANTIANDALUZ

De HISPANISMO.ORG vía LA SANTA ALIANZA
 
Texto extraído de la carta de contestación de Blas Infante a Pedro Demófilo Gañan, escritor, colaborador y miembro del Centro Andaluz en Cataluña, recogido por Manuel Ruiz Lagos y publicado por la Fundación Blas Infante "Blas Infante Antología de Textos". Capitulo nº 9, aparecido por primera vez en la Revista "Andalucía" nº 173, Córdoba, 31-12-1919

Escribe Blas Infante:
" .... En el himno "Blanca y Verde", del fervoroso nacionalista Doctor Tomás Orellana, pleno de sagrada inspiración andalucista, se dice bellamente:
La Bandera andaluza por la brisa agitada,
desde lejos parece un limonero en flor.
Una clásica reja de jazmines orlada,
que promete el misterio de una noche de amor.

  
De paz y de esperanza son sus bellos colores,
poéticos emblemas de algún Abderramán,
que evocan el pasado de grandeza y honores,
que debe Andalucía al tiempo musulmán.
  
Condena de un presente de duelo y amargura
donde la raza sufre la pena de vivir,
promesa de un mañana de paz y de cultura,
espera de un grandioso, risueño porvenir.

 
¡Levanta, Andalucía, tu bandera de gloria,
con los bellos colores del limonero en flor,
al airón que condujo de victoria en victoria
la valerosa hueste del hagib Almanzor!...
 
No puede sintetizarse con más belleza ni en menos estrofas, la justificación de los colores de nuestra bandera.
 
Fueron los colores preferidos por nuestros padres, aquellos gloriosos factores de la libre Andalucía, cuya civilización fecunda tuviera por nervio el anhelo de una suprema esperanza de triunfante y riente Eternidad, entrevista al mirar la última Finalidad del vivir, a través de esa perenne sonrisa azul que es nuestro patrio cielo. ¡Esa Esperanza que, consustancial con las más íntimas raigambres de la subconsciencia andaluza, ha perdurado siempre latente, iluminando con un gesto optimista, a veces de bufón trágico, los sombríos duelos de nuestra historia de cristiana opresión!
  
Verde es la vestidura de nuestras sierras y campiñas prendida por los broches de las campesinas habitaciones blancas; limoneros en flor son los árboles preferidos por los andaluces y blancas son nuestras villas y antiguas ciudades de blancos caseríos con verdes rejerías orladas de jazmines. Pura y blanca, como un niño, es la Andalucía renaciente que en nuestro regazo se calienta. Y es aquella esperanza por siempre reverdecida y ya conscientemente sentida y definida por los nacionalistas andaluces, la que aspira a ser realizada por la encarnación de nuestro verbo en la Andalucía triunfante y potente, a la cual un superior anhelo hubo de ordenar todos nuestros amores.
 
La bandera blanca y verde, enseña de esa pureza y de esta esperanza, despierta ya, por ser enseña de una Religión Superior que a la Creación de la vida anima a los luchadores, místicos fervores, los cuales, durante las últimas persecuciones, principalmente en Córdoba, vinieron a consagrarla con el resplandor del martirio. Los andalucistas la enarbolaban, repitiendo las palabras del citado himno:
Despierta, Andalucía. Levántate, Sultana,
recobra nuevamente tu Personalidad
y vuelve de tu suelo a ser la Soberana,
al grito sacrosanto de Tierra y Libertad... 
 
De desear es que sobre la pira de mártires andaluces, amontonados por la miseria y la tiranía política y espiritual que infligiera la dominación española durante el último lustro de siglos, caigan pronto andaluces conscientes, abrazados en el instante de la agonía a la bandera verde y blanca. De desear es que sus franjas de divinos colores sean pronto salpicadas de manchas rojizas, conveniente es que la sangre de los sacrificados, por Andalucía, venga a poner en nuestra bandera el color de rojo fuego, que prenda en los venideros conductores de Andalucía y en el corazón de los luchadores actuales, un incendio de pasiones ardientes y heroicas por esta patria adorable, la única cuyo concepto tendrá razón de existencia después de la transformación que ya conmueve en sus vetustos sillares los valores morales y políticos de una humanidad imbécil y anti-humana y de una Sociedad antisociable, porque en los dogmas básicos empieza por concebir al hombre como disociado de las demás fuerzas de la Vida ..... "-

A esta banda de traidores pancistas que siguen estos dictados seguro que les da mucha alegría esto: Las redes yihadistas forman una “estructura estable” en Andalucía

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)