Ciertamente el Reino de Nuestro Señor no es de este mundo, pero es un verdadero reino en este mundo.
Dios ha separado las funciones sacerdotales y reales, y las puso en manos diferentes. En el orden espiritual, Él mismo ha establecido Su representante, así como una forma universal e inmutable de administración. Mas no lo hizo así en el orden civil. La centralización y la uniformidad no responden a las exigencias de la vida humana. Los hombres deben labrarse su propio destino terrestre bajo la dirección y con la asistencia de Dios, según la diversidad de sus circunstancias, pero en conformidad con los principios de acción revelados.
Ellos tienen la libertad de obedecer o de desobedecer. El aparato represivo humano (ejércitos, policía, tribunales, prisiones) no pertenecen al Reino de Cristo. Él apela a la buena voluntad de Sus súbditos, por la exhortación, por la gracia interior, por el amor, y también por la amenaza de las consecuencias futuras.
Su Reino es primeramente en las almas de los hombres, y desde allí se extiende a la vida exterior. También Él quiso establecer en la tierra un reino universal, guiado por la fe, cimentado por la caridad, abundante primero en bendiciones espirituales, y después en bienes temporales.
A despecho del rechazo extendido a la Realeza de Cristo, los fieles, aunque poco numerosos, forman ahora un Reino extendido en el mundo entero y recogen muchos beneficios.
S. E. Mons. JAMES BELLORD (1845- 1906), Obispo titular de Milevi y Vicario apostólico de Gibraltar.

Dios también estableció su representante en el orden civil cuando hizo ungir por medios sobrenaturales al rey de Francia. La realeza es el modo de gobierno querido por Dios en el orden civil, aunque la Iglesia acepta todo tipo de regímenes que sean compatibles con la Ley de Dios.
ResponderEliminarNo estoy de acuerdo con este obispo cuando afirma que “El aparato represivo humano (ejércitos, policía, tribunales, prisiones) no pertenecen al Reino de Cristo”. Porque nada puede escapar al Reino de Cristo, ni a la obligación de someterse a su Ley. Aunque, ciertamente en la práctica en este momento, el sometimiento a su voluntad sea una opción voluntaria.
Su punto es entendible, pero tenga la bondad de leer la frase en su contexto dentro del párrafo. El reinado de Cristo no requiere ejércitos, policía, tribunales o prisiones para extenderse EN EL ORDEN ESPIRITUAL, que por algo se distingue del temporal (incluso en el sistema monárquico) donde sí se requieren para el ejercicio de la autoridad.
EliminarPD. Los reyes hispánicos no eran consagrados sino proclamados, pero no eran menos reyes que los de Francia o los de Sacro Imperio.