Vexílla Regis

Vexílla Regis
MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES
Mostrando entradas con la etiqueta Castigo de Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Castigo de Dios. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de febrero de 2020

EL CIELO HABLÓ Y VOTÓ CONTRA EL SÍNODO ALEMÁN

Noticia tomada de GLORIA NEWS.

   
La tormenta “Sabine” (Reino Unido/Países Bajos: Ciara) que el domingo por la noche golpeó a Alemania dobló una grúa de construcción en Fráncfort del Meno y la empujó a través del techo de la Colegiata de San Bartolomé, la catedral local.
   
Nadie resultó herido. A principios de febrero se inició en esta iglesia el Camino Sinodal/Suicida alemán.
   
Los que entienden los signos de los tiempos hablan de una señal de Dios.
   

martes, 28 de enero de 2020

LA MUERTE DE ENRIQUE VIII, SEGÚN SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  
Enrique VIII (retrato a los 49 años de edad por Hans Holbein el Joven)
    
El 28 de enero de 1547 moría Enrique VIII, aquel que para seguir sus vicios, de “defensor de la fe” contra las blasfemias de Lutero, persiguió peor que el Sajón a la Iglesia Romana y consintió que en la católica Inglaterra se introdujese la peste de la herejía:
«Pero llegó finalmente el tiempo de la muerte y el final de los excesos de Enrique. Estaba él en la edad de 57 años cumplidos, y se había hecho tan gordo que casi no pasaba por las puertas, y para subir las escaleras necesitaba que otros casi lo llevaran sobre sus brazos. Entonces, junto con la enfermedad le asaltó una extraordinaria tristeza y un gran remordimiento de conciencia que le recordaba tantas injusticias y sacrilegios cometidos, tantos escándalos dados, y tantos asesinatos de eclesiásticos y seglares; después de haber dado muerte a dos cardenales, tres arzobispos, 18 obispos, muchos archidiáconos, 500 sacerdotes, 60 superiores religiosos, 50 canónigos, 29 barones, 366 caballeros, y otros innumerables gentilhombres y plebeyos, a fin de establecer su sacrílego primado sobre la iglesia de Inglaterra. Le sobrevino después una erisipela en el muslo con fiebre, la cual le hacía sentir que se acercaba al fin de su vida. Querían muchos que él entonces hubiese explicado a algunos obispos el deseo que tenía de reconciliarse con la Iglesia. ¿Pero quién quería hablarle con claridad, cuando él había hecho matar a tantos prelados, solamente porque aquellos eran católicos declarados? Hacía falta que hubiese encontrado entonces un pecho fuerte, que no obstante el temor de la muerte le hubiese dicho abiertamente que si quería aquietar su conciencia, no había otro medio que el de arrepentirse de los males cometidos, y reparando los escándalos dados, retornara humillado a la Iglesia que había abandonado. Pero este pecho fuerte no lo encontró; apenas hubo uno el cual le dice (y no sin temor) que así como había convocado al principio al Parlamento para introducir el mal, así también fuese llamado un nuevo Parlamento para encontrar el remedio. Se dio la orden a los consejeros de Estado, que publicasen esta intención del rey; pero ellos, temiendo con esto el tener que restituir los bienes de las iglesias que les fueron dados, omitieron ejecutarla (Antoine Varillas, Historia de las revoluciones llegadas a Europa en materia de religión, tomo II, libro 16, pág. 99). Y así Enrique dejó las cosas de la Iglesia en el mismo mal estado en que las había puesto; y portanto siguieron entonces ruinas más grandes, como veremos. El rey antes de morir hizo abrir una iglesia de los franciscanos que estaba cerrada, y se hizo decir una Misa, ¡muy escaso remedio a tantos males cometidos! Luego hizo testamento; dejó heredero de sus reinos a Eduardo, único varón que tenía en edad de nueve años, y le dejó dieciséis tutores y curadores, ordenando que el hijo se educase en la religión católica, reteniendo todavía el primado eclesiástico, que en él transmitía; he aquí la bella disposición con la cual moría. En caso dado que Eduardo muriese sin descendencia, instituyó como heredera a María, hija de la reina Catalina; y muriendo también María sin hijos, quiso que la sucediera Isabel, hija de Ana Bolena (Vincenzo Ludovico Card. Gotti OP, La verdadera religión de Cristo demostrada por señales y dogmas, tomo I, § 2, núm. 31. Varillas, loc. cit.).
  
Hizo después celebrar más Misas en su presencia, y quiso recibir el viático bajo la sola especie de pan, y de rodillas: le dijeron que en aquel estado en que se encontaba podía hacer menos que arrodillarse; responde: “Si yo me pusiese bajo tierra, aun así usaría aquel respeto que merece aquel Dios que recibo” (Nöel Alexandre OP, Historia Eclesiástica del Antiguo y Nuevo Testamento, desde la creación del mundo hasta el año 1600 después del nacimiento de Cristo, tomo XVII, art. 3, núm. 9. Card. Gotti OP, tomo I, § 2, núm. 30. Varillas, loc. cit.). ¿Pero cómo podían agradarle a Dios tales obsequios de un hombre que se había puesto bajo sus pies la Iglesia Católica, y moría separado de aquella? Quería Enrique con aquellos actos externos aquietar las grandes angustias que padecía, pero ellas no le eran suficientes para hacerle recuperar la divina gracia ni la paz perdida. Estando al final de la vida, pidió que viniese a asistirlo algún religioso (Daniel Bartoli SJ, Historia de Inglaterra, lib. I, cap. I, pág. 4), ¿pero cómo podía haberlo, después que él los había expulsado a todos del reino? Pidió después de beber, y habiendo bebido, dijo en alta voz estas palabras a todos los que estaban en torno suyo: “Y con esto se terminó y perdió todo para mí”; y poco después expiró». (SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO, Historia de las Herejías, libro IV, cap. 1, arts. 120-121).

sábado, 7 de diciembre de 2019

SCHÖNBORN ABUSA DE LA VIRGEN, Y SUFRE EMBOLIA PULMONAR

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
   
  
El cardenal Schönborn abrió su blasfemo show homosexual el 30 de noviembre en la catedral de Viena con una referencia blasfema a un “milagro”.

Confesó que eso “me tocó mucho”, “espero que también los toque a ustedes”.

El “milagro” resultó ser un cuento de hadas homosexual, presentado por la oligarca periodista austríaca Chris Lohner (nacida Chistine Kepdra-Staw).

Según Schönborn/Lohner, dos hombres fueron atados desnudos a un árbol y abandonados hasta morir en 1256 en Montevergine (Italia), por haber practicado la fornicación homosexual.

Pero “la Virgen” envió rayos de sol para calentarlos y los liberó milagrosamente. El pueblo fue “impactado” por esto y aceptó a los homosexuales.

Este cuento de hadas no es Cristiano, sino que se refiere a prácticas que se originaron en el culto a la diosa Cibeles y a sacerdotes paganos que se castran como sacrificio por Cibeles.

El abad de Montevergine se ha opuesto reiteradamente a la explotación de este santuario para propaganda homosexual.

Tres días después del show homosexual, Schönborn fue hospitalizado el 3 de diciembre por emergencia, y tuvo que cancelar todos los compromisos hasta Navidad. Se dijo que sufrió una embolia pulmonar. En marzo fue tratado por cáncer de próstata.
  

domingo, 13 de octubre de 2019

EL TESTIMONIO DE MALACHI MARTIN SOBRE EL TERCER SECRETO

Durante los cuatro años antes de su fallecimiento, que ocurrió en 1999, tuve el privilegio de conocer al Padre Malachi Martin. Habiendo oído sus entrevistas y leído algunos de sus libros, comencé por pedirle su opinión sobre los cambios desconcertantes en el Santo Sacrificio de la Misa. Acabó ofreciendo guiarme espiritualmente. Tuve entonces con él una interacción sustancial en los cuatro años siguientes, y durante ese tiempo habló muchas veces sobre Fátima. Creía que Fátima era el acontecimiento más importante del Siglo XX, y que el cumplimiento de su mandato era la tarea más urgente que la Iglesia y el mundo enfrentan. Al oír sus entrevistas, noté que, cuando hablaba sobre Fátima, hablaba con autoridad, como los contemporáneos de Nuestro Señor habían dicho sobre Sus enseñanzas. Y así, durante nuestra primera conversación telefónica, le dije: “¡Tengo la impresión que Vd. conoce el Secreto de Fátima!”. Y el Padre Malachi respondió: “Lo conozco”.
  
Cuando nos encontramos la semana siguiente, aludiendo a su escepticismo sobre el movimiento carismático, pregunté como un chiste: “¿El Espíritu Santo le reveló el Tercer Secreto?”. “Oh no”, respondió.

“Me mostraron una copia del Tercer Secreto cuando el Papa Juan XXIII lo abrió en 1960 y pidió la opinión de un grupo de Cardenales. Uno de estos Cardenales era el Cardenal Augustin Bea, de quien yo era asistente”.
 
Entonces me atreví a preguntar: “El Tercer Secreto es sobre a la apostasía en la Iglesia, ¿cierto? Esta hipótesis se basaba en los pocos datos dispersos sobre Fátima que vinieron a ser conocidos durante los años de escasez espiritual de los años 70 y 80, y en el raciocinio de Fray Miguel de la Santísima Trinidad: “Los castigos materiales ya están predichos en la segunda parte del Secreto”. El Tercer Secreto predice “un castigo de orden espiritual”. Me sorprendió cuando el Padre Malachi contestó:
“La apostasía en la Iglesia forma el fondo o el contexto del Tercer Secreto. La apostasía sólo está ahora comenzando. ¡Pero los castigos previstos en el Secreto son muy reales, son castigos físicos, y son terribles!”.

“Acabamos de matar mil millones de personas”
Me contó entonces la conversación que había tenido el Cardenal Bea, cuando el Cardenal salió de la reunión con el Papa y sus consejeros en que el Papa Juan XXIII estaba pálido como la muerte: “¿Qué pasa, Eminencia?”, le pregunté. “Acabamos de matar mil millones de personas. ¡Mira esto!”. Me entregó una hoja de papel con 25 líneas manuscritas. Desde ese día, cada palabra de ese texto quedó grabada indeleblemente en la mente”.
El Cardenal Bea hizo esa declaración sobre “mil millones de personas” porque el Papa había decidido de no revelar el Tercer Secreto, ni consagrar a Rusia. Pregunté al Padre Malachi si me podía decir alguna cosa más sobre estos “terribles” castigos, que matarían mil millones de personas. Él me explicó que, antes de leer el Secreto, le fue pedido que hiciese un juramento de no revelarlo, pero él creía que debería haber sido revelado, y que Nuestro Señor y Nuestra Señora querían que fuese conocido. Por lo tanto, mencionaba el Tercer Secreto cada vez que podría; hablaba alrededor de él, dando mucha información de fondo sobre él, y el mayor número posible de pistas sobre él, sin llegar a revelar el texto.
Así consiguió nombrar muy rápidamente una lista de calamidades posibles y dijo que algunas de ellas estaban en el Secreto. Aunque la lista incluyese cosas como la 3ª Guerra Mundial, la muerte del Papa, y los Tres Días de Oscuridad, no era particularmente instructiva, porque ni todos los castigos futuros estaban en la lista, y ni todo lo que estaba en la lista era parte de los castigos.
Una nueva energía puede matar y destruir
Después dijo: “Sabe, va a venir una nueva forma de energía. Lo importante sobre esta nueva forma de energía es que será muy barata. Tan barata que podría satisfacer las necesidades de cada hombre, mujer y niño en la Tierra, si estuviese en las manos ciertas. Pero está en las manos de quien la usará para matar y destruir”. Entonces pregunté: “¿No quiere referirse a nuestro país?”. Y él respondió: “No. América es mala. Somos culpados de muchos pecados. Pero no somos tan malos. No somos suficientemente malos para matar deliberadamente mil millones de personas. Nosotros no haríamos eso. ¡Pero ELLOS lo harían!”. “¿Y quién son ‘ellos’?”. No quiso decirme.

“¿Cuáles países serán más afectados?”. Él dijo que el castigo sería peor en ciertos lugares que en otros, pero que nadie conseguiría evitarlo. “¿Y sería posible sobrevivir el castigo?”. Respondió pensativamente: “Sí, pero en la mayor miseria”. “¿Y cómo podemos saber cuando esas cosas están prontas a suceder?”. “Mira los cielos”, dijo, un aviso que repetiría muchas y muchas veces.
  
Tal como el efecto que las palabras del Tercer Secreto tuvieron sobre el Padre Malachi, el contenido de esta conversación quedaría imborrable en mi memoria. Después de aquel día, sentí que nunca más miraría mi vida de la misma manera. Durante los años que conocí el Padre Martin, él muchas veces haría comentarios sobre la información que me había dado en aquel primer día. Por ejemplo, llegó a decir que podríamos mitigar la severidad de los castigos que se aproximan si supiéramos el contenido del Tercer Secreto.
Yo también acostumbraba hacerle preguntas sobre declaraciones que había hecho públicamente durante sus alocuciones y entrevistas, o escribió en sus libros. Considerando la totalidad de las pistas que él reveló sobre el Tercer Secreto, pueden dividirse en tres categorías, que él presenta en su libro The Keys of This Blood (‘Las llaves de esta sangre’): “Un castigo físico de las naciones, envolviendo catástrofes, por la mano del hombre o naturales, en la tierra, el mar y la atmósfera del globo. Un castigo espiritual… [consistiendo] en el desaparecimiento de la creencia religiosa, en un período de falta generalizada de Fe en muchos países. Una función central de Rusia en dos series de acontecimientos precedentes.
En efecto, los castigos físicos y espirituales, según la carta de Lucía, serán colocados en un horario fatídico en que Rusia es el punto del fulcro” El Secreto fue presentado como una proposición ‘o-o’, dijo. El Papa de 1960 tenía la obligación de abrir el Secreto, leerlo y hacer lo que decía. Esto es el primer “o”. El Papa Juan XXIII rechazó este “o”, y por eso estamos ahora viviendo en el segundo “o”. El castigo espiritual comenzó aparentemente muy poco tiempo después de 1960. En resultado de la negativa del Santo Padre, el Padre Martin dijo: “Cardenales, Obispos y sacerdotes están cayendo en el infierno como hojas”. “La Fe desaparecerá de países y continentes”. “Muchos de los electos perderán la fe. Muchas personas que ahora creen desistirán de creer, en desespero. Las cosas se harán tan malas que, si Nuestra Señora no interviniese, nadie se salvaría”.

SUSANNE PEARSON, Malachi Martin nos da pistas sobre el Tercer Secretohttps://benedictinos.files.wordpress.com/2018/03/malaqui-martin.pdf

miércoles, 5 de junio de 2019

LOS MALOS SACERDOTES SON EL PEOR CASTIGO A UN PUEBLO PECADOR

«Cuando la ira del Señor aún no ha llegado a su colmo, permite que las naciones se armen unas contra otras, que queden estériles los campos, que el hambre, la desolación y la muerte ejerzan su dominio sobre la tierra; pero cuando su justa indignación llega al exceso, envía el último y más atroz de sus castigos, permitiendo que ministros infieles, sacerdotes manchados, pastores escandalosos se coloquen entre los hombres. Entonces se verifica que las abominaciones del pueblo son causa de los malos sacerdotes, y los malos sacerdotes son el mayor castigo con que Dios aflige a un pueblo».
 
SAN ANTONIO MARÍA CLARET Y CLARÁ. Catecismo de la doctrina cristiana: explicado y adaptado a la capacidad de los niños. Librería Religiosa, Barcelona 1862, pág. 403. Lección décima: “Del Sacramento del Orden”.

sábado, 17 de noviembre de 2018

LA INDUSTRIA PORNOGRÁFICA DE CALIFORNIA CASTIGADA POR LOS INCENDIOS

Traducción por don Antonio Moiño Munitiz del artículo publicado en TRADITION IN ACTION. Tomado de AMOR DE LA VERDAD.
  
LA INDUSTRIA DEL PORNO CASTIGADA
  
TIA,
  
En relación con los incendios en California, ¡podemos pensar sobre lo sucedido!
 
  
La mayoría de las películas porno se hacen en casas de alquiler. En ellas se hace casi el 60% del total de la pornografía. Las colinas de Hollywood, Beverly Hills, Malibú son lugares conocidos donde las casas de alquiler están disponibles para hacer pornografía.
  
El Valle de San Fernando todavía hoy es el centro de varias de las compañías de producción más influyentes de la industria, incluyendo Wicked Pictures, Vivid Entertainment y Evil Angel Productions. Pero aunque la proximidad a Hollywood sigue atrayendo a muchos actores, directores y trabajadores, la legislación reciente y el aumento de los sitios gratuitos de pornografía han tenido efectos devastadores en el rápido declive del valle en la industria.
   
La pornografía se realiza en todo el territorio de EE. UU./Canadá/México/Brasil/Argentina, etc. en el continente americano. Pero California es la capital de la pornografía, donde se produce alrededor del 70% de la pornografía legal de los Estados Unidos.
   
También es interesante que la ciudad del Paradise [Paraiso] en California fue completamente destruida por el fuego. Completamente.
  
Definitivamente no hay paraísos en California…
    
Paradise fue completamente arrasada por los incendios
    
Gary Morella

miércoles, 31 de octubre de 2018

LOS CUERVOS DE LUTERO

Traducción del artículo publicado en Alemán en MUTTER DER LÖSUNG.

Entrada de Martín Lutero en el Infierno
  
Nada menos que el padre Martín de Cochem OFM Cap. escribió sobre el final de Lutero en su Andere History-Buch:
«Justo después de la muerte, su cuerpo olía tan mal que nadie podía acercársele, aunque estaban en mitad del invierno, en el Hornung (febrero). Por lo tanto, lo colocaron lo más pronto posible en un ataúd de plomo y lo llevaron a la Iglesia de San Andrés. Todas las campanas de toda la ciudad sonaron a un tiempo, y la cruz fue llevada delante del féretro. Los condes y toda la gente lo siguieron, y Justo Jonás hizo el sermón funeral. El duque de Sajonia pidió al conde Alberto VII de Mansfeld el cuerpo de Lutero, para que fuera enterrado en Wittenberg. Para tal fin, fue dispuesto con gran pompa y esplendor en un carruaje cubierto con telas negras, y acompañado con mucha gente a Wittenberg. Su afligida monja (su mujer fue una vez monja) con tres hijos lo seguían en una litera, aquellos niños del pueblo, como a un respetable, rodeaban los restos de su señalado profeta.
  
El hedor del cadáver era tan grande que a nadie se le permitió acercarse, lo cual era entonces una señal de cuán cruelmente su alma debe apestar ante Dios y todos los ángeles. Muchos cuervos de un tamaño inusual volaban sobre el cuerpo, lo que provocó un grito vergonzoso en lugar de una música encantadora».
Otto Zischkin. Revista Ave-Kurier, Diciembre de 1980. Editora Mediátrix, Zischkin & Co. S.L., Viena.
 
El doctor Tilmann Bredenbach (Collatiónes sacræ, libro 7, cap. XXXIX) nos dice qué eran esas cosas como cuervos: 
«Me contaba el venerable señor N., bien conocido por su venerable edad, su doctrina y vida santa, que vivía para el día en que murió el nuevo evangelista Martín Lutero, que en ese tiempo en Geel de Brabante numerosos endemoniados esperaban las liberaciones que, por medio del cuerpo de Santa Dimpna, obraba Dios sobre muchos de ellos desde hacía muchos años. Debido a esto, siempre hay personas poseídas que son llevadas desde diferentes lugares para establecerse allí. Cuando, el día en que Lutero había muerto, muchos poseídos se mostraron tranquilos y calmados, contrariamente a sus costumbres, todo el mundo quedó asombrado y hablaban de todos y cada uno como si hubieran sido curados por los méritos de la bienaventurada virgen. Pero, desafortunadamente, al día siguiente esta gente pobre comenzó a enfurecerse de nuevo cruelmente y a estar plagada de espíritus malignos más que antes. Cuando fueron convocados por el clero y les preguntaron al mismo tiempo por qué estaban tan tranquilos ayer, pero ahora tan enojados, los demonios dijeron: Nuestro príncipe y archidemonio ordenó que todos los demonios subieran al funeral de nuestro fiel colega y profeta Martín Lutero y lo decoraran con su canto y presencia, porque convenía que quien había seducido a muchos para el Infierno, fuera llevado al Infierno con gran pompa por los demonios».
 
P. Paulus Deusdedit, editor. Luther: wie er lebte, leibte und starb (Lutero: Así fue su vida, vida y muerte). Ed. Gotthard Media.

lunes, 2 de julio de 2018

SOBRE EL TRIUNFO DEL MALO EN MÉXICO

Frente a el ya confirmado triunfo del comunista protestante Andrés Manuel López Obrador, sólo queda una cosa por decir: LA CULPA LA TIENEN TODOS LOS QUE, POR ACCIÓN Y OMISIÓN, PROPICIARON ESO:
  • La corrupta “Jerarquía eclesiástica” mexicana, que escudándose tras la prohibición impuesta por la constitución de 1917 de intervenir sobre política, y a pesar de la persecución de que han sido objeto, prefiere un modus vivéndi a la denodada resistencia popular, como hicieron en 1929, callando ante las matanzas de cristeros por el régimen.
  • La prensa nacional y extranjera, que hizo un martir a un oclócrata que lo único que hará es empeorar la ya de suyo grave crisis interna (moral, económica, social y política) y defender el régimen comunista ateo genocida de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
  • El discurso de “México pagará el muro fronterizo” por parte de Donald Trump, que alimentó el nacionalismo que se encauzó al patrioterismo de AMLO.
  • El sistema político tan desprestigiado por la corrupción, el clientelismo, el personalismo y la ambición en todos los partidos.
  • El pueblo mismo, que se dejó llevar por los discursos falaces y oportunistas de tal individuo, o ya de plano defiende a capa y espada a cualquier demagogo.
  • Los “católicos pro-vida y tradicionalistas” que en vez de resistir en oración y manifestarse contra él, le dieron su apoyo al abortista (aunque bueno, de todas formas los candidatos que habían todos lo son), protestante y comunista de AMLO.
Que les rinda mucho a ellos y se rían de nosotros todo lo que quieran, pero que mañana NO VENGAN A LLORAR:
  • Cuando para pagar un pan de molde tengan que llevar grueso fajo de billetes en una carreta.
  • Cuando los colectivos de partisanos de AMLO, como las SA de Hitler o los Camisas Rojas de Garrido Canabal, los asalten en la calle.
  • Cuando sus hijos estén consumiendo drogas y fuertemente ideologizados porque su amo AMLO decía que no combatirá el narcotráfico ni el crimen organizado.
  • Cuando tengan que salir huyendo a otros países para salvar sus vidas.
  • Cuando les cierren los templos y maten a sus curas.
En su soberbia llevarán el castigo merecido, porque aparte de las consecuencias conocidas (expropiación, hambre, esclavitud, etc.), todo comunista y/o colaborador del comunismo esta excomulgado ipso facto y latæ senténtiæ, aunque algunos ni hablen si quiera de ello:
Todo fiel cristiano que profese la doctrina materialista y anticristiana del comunismo, y especialmente quien la defienda o propague, por ese solo hecho, al igual que apostata de la Fe Católica, incurre en excomunión reservada especialmente a la Sede Apostólica.  (Papa Pío XII, Decreto de la Suprema y Sagrada Congregación del Santo Oficio, 1 de Julio de 1949).
  
A los verdaderos católicos de México, que se empiecen a preparar para lo que acontezca, porque viene al país un Juicio grande por el aborto, la eutanasia, la sodomía, la droga y la persecución religiosa arraigadas en él. Mucha oración y a resistir por todas las vías, porque los tiempos están muy cerca.

Que la Virgen de Guadalupe siga intercediendo por vuestro país, a pesar de vuestra ingratitud. ¡VIVA CRISTO REY!
   
JORGE RONDÓN SANTOS
2 de Julio de 2018
Visitación de la Santísima Virgen María

sábado, 2 de junio de 2018

AHORA QUE ES 2 DE JUNIO

Traducción del artículo publicado en CONFEDERAZIONE CIVILTÀ CRISTIANA (Italia).

  
Estamos para vivir los setenta años de la República Italiana. Y, como siempre, desde siempre (exactamente desde 1948), el 2 de Junio es fiesta nacional, la “fiesta de la república”. Junto al 25 de Abril, es la única fiesta de carácter histórico que este Estado ha conservado (adviértase que el 4 de Noviembre, día de la victoria de la Primera Guerra Mundial, fue abolido, mientras que se conserva el 25 de Abril, el de la derrota en la Segunda Guerra Mundial…), con tantas paradas militares incluso hoy, «Frecce Tricolori» [N. del T. «Flechas Tricolores», escuadrón de acrobacias aéreas de la FAI] y desfiles de políticos de todo género y tipo.
 
Dejemos por un instante el hecho –que varias veces habíamos ya confrontado– que ahora el Estado italiano, y por ende la República, está en liquidación, tanto del punto de vista estrictamente estatal como del político-democrático y económico, y concentrémonos en los sucesos de aquel 2 de Junio (y los días subsiguientes) hace setenta años. Siempre se ha dicho, “corre la voz”, “todos saben”… que el plebiscito fue trucado con evidente fraude electoral, pero como siempre no se quiere hablar, no nos quieren creer, se evitan polémicas, no solo obviamente de parte de todo el gran bloque republicano, sino también de parte de aquel monárquico saboyano, hoy reducido al mínimo, pero en aquellos tiempos, aún durante todos los años cincuenta, más que secundario. El mismo Humberto II, como se sabe, aceptó abandonar la Italia para evitar la guerra civil, siendo claro que la victoria republicana era fruto de fraudes, siendo bien sabido que todo el Meridión era casi completamente monárquico y que también en el norte habían pesadas minorías antirrepublicanas (para no hablar del grandísimo riesgo –de parte republicana– que constituían las fuerzas armadas). Se puede discutir la decisión del “Rey de Mayo”, pero permanece indudable y evidente el hecho de que él quiere evitar la guerra civil aceptando el exilio forzado, lo que demuestra inequívocamente que los meros “números” eran todo menos que definidos, y que los italianos no sólo estaban divididos en dos, sino que lo estaban también geográficamente (lo que indudablemente favorece una guerra civil), con la diferencia de que el norte republicano era mucho menos compacto que el sur monárquico.
   
Pero no sólo esto. Toda la operación fue ideada por exponentes radical y fanáticamente republicanos (y esto también por responsabilidad democristiana, especialmente de Alcide De Gasperi): esto es, Giuseppe Romita (PSI) como ministro del Interior y Palmiro Togliatti (PCI) como ministro de Gracia y Justicia.
   
Romita escribió también un libro sobre aquellos eventos, titulado Dalla monarchia alla repubblica (Pisa, Nistri & Lischi, 1959), cuya lectura es muy instructiva. No podemos ahora describir todos los pasajes, las preocupaciones de Romita cuando es claro que con la llegada –con retardo– de los votos del Sur, la ligera ventaja de la república hubiera sido superada junto (preocupación no solo ideológico-personal, sino, como él mismo admite cándidamente, sobre todo ante Togliatti y Pietro Nenni) con sus esfuerzos para apurar la historia de Italia, especialmente entre el 4 y el 5 de Junio. Pero limitémonos al punto esencial de los eventos, para entender cómo sucedió el “incidente”.
   
Como es de todos sabido, el mismo Romita admite que hubo una noche en la cual era clara la ventaja monárquica, precisamente a las 2 de la mañana: del resto, lo escribe en su libro a posterióri, pero habíalo dicho más veces, casi desde el día siguiente del plebiscito. Ahora, supuesto que el resultado de la  victoria republicana fue divulgado el 5 de Junio, es claro que la única noche posible de la “ventaja monárquica” no puede ser la del 3 al 4. Y esto, de hecho, es lo que él escribe en su libro de 1959.
  
Es una lástima que los primeros resultados llegaron al Viminal solo a las 8 de la mañana del 4 de Junio (y, además, esto es lógico: ¿cómo se podía pensar, en aquellos tiempos, en tener los resultados tan grandes antes de tan mínimo umbral cronológico?). No solamente: estos resultados provenían casi completamente del norte,  donde la mayoría era netamente republicana. Se trataba de 3.922 sesiones observadas (de las cuales solo 427 pertenecían a las regiones de inclinación monárquica, del Lacio abajo) sobre 35.206 globales. Y, de hecho, el “parcial” era favorable a la República, con 1’508.851 votos contra 847.851.
   
Ahora, es evidente por tanto que la noche favorable a la monarquía no podía estar entre el 3 y el 4, sino, por exclusión, sólo la transcurrida entre el 4 y el 5. Pero es exactamente aquí donde nace el problema. En la noche del 4 al 5 habían llegado no sólo la totalidad de los votos del norte, sino también casi todos los del centro-sur. Si a las 2 de la noche entre el 4 y el 5 el voto era favorable a la monarquía, y faltaba sólo una parte de los votos del sur –que, como está dicho, era cohesivamente monárquico–, ¿cómo sucedió que a la mañana del 5 de Junio venciese la República con una diferencia de dos millones de votos? ¿De dónde los sacaron?
   
¡Un verdadero milagro! Un milagro republicano.
  
Ciertamente, en su libro de 1959, Romita retrocede en la fecha la noche de la victoria de la momentánea ventaja monárquica al 3-4 de Junio. Pero habíamos visto que no es posible tal cosa, porque aquella noche no había llegado ningún voto, ni del norte ni mucho menos del sur, y por tanto no podía haber ninguna ventaja momentánea de la monarquía. ¿Por qué entonces escribió una falsedad evidente? Simple: ahora estamos en el año 1959, trece años después, sepultado el peligro comunista, la república estable en manos de la clase dirigente democristiana, y, sobre todo, conviene considerar dos factores clave posteriores: 1) estamos en la vigilia de la centro-izquierda… 2) Hacía poco falleció el Papa Pío XII, y se inició la revolución roncalliana del nuevo curso de la Iglesia, que culminará en el Concilio Vaticano II. No era exactamente el momento, mucho menos para los democristianos más conservadores y quizá todavía monárquicos en su corazón, ir a “perturbar” el clima general querido sobre todo por el mismo Vaticano de entonces (¿analogía con el presente?). Esto explica por qué Romita pudo cínica, pero tranquilamente modificar la realidad histórica sin arriesgarse a la crítica, ni del mundo cultural (siempre en poder de la izquierda), ni la del mundo mediático-político, sea de la Sinistra o de los democristianos.
  
Más allá del incontestable procedimiento cronológico susodicho y de las voces (siempre existentes pero nunca obvia ni concretamente demostradas), del hecho que Romita tuviese en las estancias del Viminal valijas llenas de papeletas electorales “marcadas” y que se vieron personas entrar y salir con estas valijas en los días decisivos del post-referéndum, hay también otras pruebas de la victoria monárquica. Por ejemplo, una carta de De Gasperi del 4 de Junio donde se habla de la casi cierta victoria monárquica. En la edición del Gazzettino di Venezia del 5 de Junio, Enrico Mattei devela que no solo es cierto que también las Marcas y Umbría apoyaban la monarquía, sino que también muchos socialistas del norte votaron por la monarquía, tanto así que deseaba una futura apertura radical de la Casa de Saboya a una adecuada política social y luego concluye con la noticia del adelanto de la monarquía con la llegada de los votos del sur a las dos de la noche apenas transcurrida (o séase, la del 4-5 de Junio: quod erat demonstrándum).
   
En la práctica, el cálculo sobre la progresión en los votos de las dos formas institucionales se reconstruye así: antes de la medianoche (del 4-5), de los casi 16 millones de votos, la ventaja republicana de cerca de 800.000 votos (8’400.000 contra 7’600.000); desde la medianoche a las dos, con el arribo de la masa de los votos centro-meridionales, por 19 millones, ventaja monárquica en el orden del millón (10’000.000 contra 9’000.000).
      
Pero, ¡en la mañana del 5 ha vencido la república con una diferencia de dos millones de votos!
   
Si el rey Humberto II hubiese pedido, como habría debido hacer, una pericia técnica del voto, este hecho objetivo habría podido constituir el punto de partida. Pero nadie pidió el peritazgo. El “Rey de Mayo” se fue de la Italia, con el estilo y la sobriedad que le eran propios y con el aura del rey pacífico que se sacrifica a sí mismo y a su dinastía para no precipitar a su pueblo en la guerra civil, pero, es oportuno decirlo, en el fondo, imitando, al menos en la sustancia fáctica, a su padre, que en el momento crítico del 8 de Septiembre de 1943 deja a Roma sin custodia y a los italianos en manos de los invasores. Siendo históricamente honestos: el padre se comportó como un infame cobarde, el hijo como un bien pensante “padre de familia” burgués. Por tanto, desde el punto de vista tanto humano como político y moral, hay un abismo cualitativo entre los dos soberanos: pero queda el hecho de que ninguno de los dos se comportó como un Rey. A menos que, al hijo no le hicieran saber que si se hubiese quedado sucederían cosas para las cuales el exilio era absolutamente el mal menor… Pero, también en tal manera, su decisión quedaría siempre como una elección no regia. Sobre todo teniendo en cuenta el hecho de que –y Humberto no tenía ninguna duda al respecto, habiéndolo dicho claramente– el referéndum fue invalidado por los fraudes de Romita y sus socios.
    
Concluyamos con una reflexión histórico-política sobre la República Italiana. La República Italiana nunca fue un Estado realmente soberano e independiente, teniendo, casi desde el primer día de su nacimiento, fuerzas militares extranjeras en su territorio y finanzas controladas por estos extranjeros, pero al menos en la primera parte de su existencia pudo conseguir pagar este innato déficit garantizando a sus ciudadanos una suerte de bienestar generalizado, la libre iniciativa económica y una cierta libertad personal. Pero luego esta república escogió “mirar a la izquierda” en los hechos (como dijera De Gasperi) y vino la república de los servicios secretos “desviados”, de las masacres al pueblo, del terrorismo ideológico, de la criminalidad organizada, de la corrupción endémica, del fracaso de toda política burocrática y social, de la desocupación, del des-funcionamiento en todos los sectores de la vida pública, además de ser también la república del Sessantotto (Sesenta y ocho), con divorcio, aborto, droga, pornografía, etc., etc. Luego, desde Tangentópolis [Investigación sobre la corrupción política y empresarial en Italia; «Tangente» en italiano significa «soborno», N. del T.] en adelante, esta república se ha vendido no sólo a los estadounidenses, sino también a la Unión Europea, renunciando a la propia soberanía monetaria, y posteriormente a la política, y de ahí a la democracia misma, para acabar hoy invadida y destruida (una destrucción concreta de la cual apenas estamos en los inicios). Una república así –y ¡cuántas otras se pueden y deben agregar!– podía solo nacer del engaño y de la mentira, y avanzar con el engaño y la mentira; y, podemos estar seguros, morirá pronto en el engaño y en la mentira. ¿Qué festejamos el 2 de Junio?
    
Y ahora una reflexión metahistórica sobre la Casa de Saboya. Los Saboya son una de las dinastías más antiguas de Europa, cuyo fundador Humberto I “de blanca mano” ¡devino Conde en el año 1032! Desde entonces fue siempre una dinastía Católica y fiel a la Iglesia. Ha dado a la sociedad cristiana varios santos y beatos, y grandes condottieros, entre los más célebres. Pero en 1834 la línea directa se extinguió con Carlos Félix, y devino al trono la rama cadete de los Carignano, precisamente quienes, adhiriendo a la Revolución Italiana y a las fuerzas subversivas y masónicas, permitiendo la guerra a la Iglesia y a la sociedad Trono-Altar, ocupando militarmente los otros Estados italianos y robando literalmente los tronos ajenos, reprimiendo despiadadamente y a veces en forma bárbara las revueltas de los italianos fieles a las antiguas dinastías legítimas, privando al Papado del Estado Pontificio, depredando las arcas de los Estados pre-unificación, reduciendo al Meridión a colonia de explotación y provocando así la emigración de millones de italianos, tienen el “mérito” de la unificación estatal de la Italia.
 
Esta unificación, en el bienio 1859-60 y después en 1866 en el Véneto, fue siempre formalmente ratificada por ridículos plebiscitos populares, donde votaba el 2% de la población (y el voto era abierto y no secreto…) y cuyos resultados eran favorables en un 99% a la Casa de Saboya… Un verdadero y auténtico hurto organizado.
   
Esta misma dinastía, en 1946, ochenta años exactos después de la farsa del plebiscito del Véneto, fue víctima de un plebiscito trucado. La historia tiene una justicia propia y los pueblos, los Estados, y las dinastías, son premiados o castigados sobre esta tierra, no pudiendo tener una persistencia en la otra vida. Los griegos la llamaban Némesis histórica. Nosotros la llamamos Providencia y Justicia divina.
   
Quien escribe ciertamente no es republicano, sino más bien monárquico. Pero, sobre todo, su corazón y su mente no adhieren a la República Italiana en la cual, a su pesar, nació y vive hasta ahora. Pero, debe admitir que, al solo pensamiento de quien habría subido al Trono italiano a la muerte de Humberto II y de quien podría subir a la muerte de éste… agradece con todo corazón a la Providencia divina, que ve infinitamente más lejos que nosotros y que se sirve también de Giuseppe Romita para iniciar a hacer triunfar su Justicia. He dicho iniciar, porque el triunfo verdadero de la justicia divina en Italia será el día de la restauración de una dinastía o de más dinastías y gobernantes verdaderamente católicos. ¿Es un sueño? Bah, por el momento tenemos dos certezas: 1) cómo está reducida humanamente la dinastía saboyana; 2) cómo está reducida estatual, política, económica, militar y humanamente la República Italiana. Si se piensa en esto, nos acordamos que quizá todo sueño es posible, y en tiempos que podrían resultar inesperadamente breves. Visto también lo que está sucediendo en el mundo entero. Pero, mucho depende de los italianos mismos. Y aquí el discurso, sin embargo, se complica. Nosotros podemos solo buscar ayudar a hacer luz histórica y política.
  
Prof. MASSIMO VIGLIONE
Secretario de la Confederación Civiltà Cristiana
1 de Junio de 2016

domingo, 29 de abril de 2018

4975 AÑOS DESPUÉS DEL DILUVIO...

«El mundo moderno no tiene más solución que el Juicio Final. ¡Que cierren esto!». (NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA. Sucesivos escolios a un texto implícito, pág. 152).
  
NOTA: Siguiendo las Sagradas Escrituras y la tradición de la Iglesia (que enseña que el mundo fue creado en el año 5199 antes de Cristo), el Diluvio Universal tuvo lugar en el año del mundo 2242 (2957 A.C.), entre el 17 de Marzo y el 29 de Abril.

martes, 19 de diciembre de 2017

LA MALDICIÓN DE LOS REYES ANTICRISTIANOS

  
Dios Nuestro Señor y la Virgen Santísima no dejan que nadie se ría de ellos, tampoco los reyes, por supuesto. En 1855, el rey italiano Victor Manuel II de Saboya estaba a punto de promulgar la llamada ley Ratazzi, conocida así por el nombre del diputado anticlerical que la impulsaba. Esta ley suprimía conventos, ordenes religiosas y se apoderaba de sus bienes.

Víctor Manuel II de Saboya
 
En esas fechas San Juan Bosco, tuvo una serie de sueños en los que veía claramente grandes funerales en la Corte. Don Bosco se despertó lleno de angustia y escribió al rey explicándole sus sueños. Pero Víctor Manuel II no quería renunciar a la ley Ratazzi que daría al Tesoro muchos millones. El 9 de enero de 1855 da comienzo la tramitación de la ley en el Parlamento.
 
El 12 de enero muere la reina María Teresa, madre del rey. El día 20 muere súbitamente su esposa la reina María Adelaida de Austria. El 11 de febrero le toca el turno a Fernando de Saboya, hermano del rey. Y el 17 de mayo moría el hijo menor del rey, llamado igual que él, Victor Manuel.
 
Don Bosco, entretanto, lleva a cabo una valiente campaña contra la infame ley Ratazzi. Edita varios libritos con el título “Como se roban los bienes de la Iglesia” y otro con el terrible título “La familia que roba a Dios no llega a la cuarta generación”.
 
El 22 de mayo el Parlamento aprueba la ley y solo falta la firma real para su entrada en vigor. Entonces Víctor Manuel II, que presume de católico, convoca una reunión de teólogos para decidir si la polémica ley debe ser aprobada. Pero los doctores en ciencias eclesiásticas son incapaces de oponerse a la voluntad del rey y dictaminan que el monarca puede en conciencia promulgar la ley.
 
Finalmente Víctor Manuel II firma la ley Ratazzi, que entra en vigor. 334 casas religiosas y 5406 personas son despojadas de sus derechos. La reacción del Papa Pío IX es tajante: Fulmina la excomunión mayor contra el gobierno de Víctor Manuel II y a su primer ministro el Conde de Cavour.
 
Víctor Manuel II murió en 1878. Le sucedió su hijo Humberto I que murió en 1900. La tercera generación fue el rey Víctor Manuel III que reinó hasta 1946. Su hijo Humberto II fue destronado para siempre y con él, la Casa de Saboya, en 1947. Era la cuarta generación.
 
En España pasó lo mismo. En 1836 la reina [sic] Isabel II promulgó la ley de “desamortización” del ministro Mendizabal, similar a la ley Ratazzi italiana. Isabel II fue destronada en 1868 por la llamada “revolución gloriosa”, el golpe de estado militar progresista encabezado por el general Prim. Pero en 1875 los Borbones fueron restaurados en el trono en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II. Su hijo Alfonso XIII fue destronado a su vez en 1931; no se llegó pues a la cuarta generación desde Isabel II.

Isabel II “La de los tristes destinos”, “reina” de España.
  
Como es sabido, los Borbones volvieron a ser restaurados a la muerte del General Franco en 1975 en la persona de Juan Carlos I, nieto de Alfonso XIII, ¿Llegará la cuarta generación desde Juan Carlos I a reinar en España?
 
Volviendo al ejemplo italiano, fue especialmente terrible la muerte del primer ministro de Víctor Manuel II, el conde de Cavour. Pero eso queda para un futuro artículo.

Rafael María Molina Sánchez.
Historiador

miércoles, 26 de julio de 2017

EL VATICANO ESTÁ SECO (MATERIALMENTE)

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO
  
EL ANTIRROMANO BERGOGLIO Y SU VATICANO ESTÁN SIN AGUA
LAS FUENTES QUE COPIOSAMENTE CORRÍAN EN LA ANTIGUA ROMA ESTÁN SECAS
  
Justo como la Fe en la Roma modernista, las fuentes del Vaticano están secas por primera vez en su historia.
Tal vez Dios está castigando al Antipapa marxista y antirromano Francisco Bergoglio, que fue citado diciendo que “Odia a Roma”.
Él odia a los antiguos romanos por ser “Demasiado tradicionales”, pero estos fundadores de la sociedad occidental moderna no tenían este problema: Muchos de sus Aquædúctus, milagros de la Ingeniería, aún están en funcionamiento, ¡pero Dios ahora fuerza a Bergoglio a beber de las ECOndenadas botellas plásticas!
 
Tal vez Dios está castigando al Antipapa marxista Francisco Bergoglio. Por primera vez en la historia del Vaticano, sus fuentes están sin agua. Todos conocen del milagro de la ingeniería que los antiguos romanos consiguieron con la construcción de acueductos a lo largo de su vasto Imperio, muchos de los cuales aún están en funcionamiento. Pero ahora no hay agua para el Vaticano modernista. Bergoglio tiene que beber, ¡horror horrórum!, de las ECOndenadas botellas plásticas.
 
Verás, Dios le ha cortado el agua a Bergoglio. Cien fuentes en el Vaticano están secas, incluyendo las dos obras maestras del Barroco justo en medio de la Plaza de San Pedro, talladas por los escultores Carlo Maderno y Gian Lorenzo Bernini del siglo XVII. El Cielo ha enviado un sofocante calor estival y una sequía de dos años afectando a la pequeña Ciudad-Estado [Parte de la información para este Comentario proviene del servicio de noticias de Reuters].
  
Verdaderos Católicos, esta semana ha sido la peor para Francisco Bergoglio desde que asumió como Antipapa hace más de cuatro años. Después de que su jefe de finanzas el cardenal Pell fuera acusado de crímenes sexuales, el palacio del Santo Oficio fuera expuesto como epicentro de orgías “gais” y que se revelara que en el Hospital Bambino Gesù mataban niños, el contraído semblante “verde” de Bergoglio está ahora poniéndose emético (con perdón, colorado).

viernes, 14 de julio de 2017

EL INFAME ÍDOLO VOLTAIRE, DESTROZADO

Compilación de artículos tomados de diversas fuentes.
  
Tras su apariencia apacible, en François-Marie Arouet/Voltaire se ocultaba uno de los peores hombres que ha pisado la faz de la Tierra.
  
Eugenio Scalfari y Michela Marzano se han lanzado recientemente en una apología de François-Marie Arouet (1694–1778), más conocido como Voltaire, el primero presentándolo entre los máximos «campeones de la libertad», la segunda subrayando cómo este, en su obra, hacía «no sólo el elogio de la razón, sino también de la dulzura» (La Repubblica, 19/1/2015, p.47).
 
Lástima que entrambos, tal vez deslumbrados por el entusiasmo, hayan omitido a sus lectores detalles, si así puede decirse, que si no demuelen, al menos redimensionan la estatura del su amado filósofo. Para empezar, hubieran podido explicar que el autor del célebre Traité sur la tolérance (1763), contrariamente lo que muchos piensan, no dijo jamás aquel «no comparto tus ideas, pero me batiré hasta la muerte para que tú puedas expresarlas», frase que en cambio debemos a la escritora británica Evelyn Beatrice Hall (1868–1956).
  
Su misma existencia no fue tan ejemplar como uno, leyendo a Scalfari y Marzano, se imaginaría: Voltaire amaba los juegos de azar, lucrativos negocios comos el préstamo (a intereses estelares) e inversiones en la Compañía francesa de las Indias, que se ocupaba de la compra-venta de esclavos. Nada de qúe escandalizarse: el nuestro detestaba a los zíngaros –«una multitud despreciable de gente desconocida»–, los hebreos –«No creeríamos que un pueblo tan abominable hubiera podido existir sobre la faz de la Tierra»– y sobre todo, los hombres de color, que consideraba nada menos que animales: «El hombre negro es un animal que tiene lana sobre la cabeza, camina sobre dos patas, es casi tan práctico como un simio, es menos fuerte que los otros animales de su talla, posee un poco más de ideas y está dotado de mayor facilidad de expresión» (Tratado de Metafísica, 1978, p. 63).
  
Todo esto sonará probablemente nuevo, casi increíble, para los lectores de la Repubblica [y cualquier otro medio, N. del T.]. Mas es la pura realidad histórica, como los estudiosos saben bien, a partir de Carlo Ginzburg, el cual, aunque subrayando que Voltaire «nunca adhirió plenamente al racismo en sentido estricto», admite sin término medio, entre otras cosas, cómo éste era «sin duda un racista en sentido lato» (Il filo e le tracce, Feltrinelli 2006, p.123). Si dice esto, se atiende, no tanto para redimensionar, sino para exaltar el valor de la tolerancia. Que, propiamente porque es importante en los fines de la convivencia civil, merecería testimonios, si acaso, un poquito más creíbles que los que Scalfari y Marzano con demasiada superficialidad encomian con la secreta esperanza de que en ninguno de sus lectores se encienda la curiosidad de proceder a verificar el efectivo fundamento histórico de sus desproporcionados e incautos elogios.
   
El célebre historiador Pierre Chaunu, profesor de Historia Moderna en la Sorbona y miembro del ”Institut de France” ha declarado que «el balance de la Revolución francesa es largamente negativo», siempre que se quiera atender realmente los hechos. El mundo sin los movimientos revolucionarios sería «mucho mejor». Un tabú decirlo, incluso hoy.
  
Los ideales (Liberté, Fraternitè, Egalité) eran nobles pero «no fueron otra cosa que principios judeo-cristianos» (sic) malamente copiados por los jacobinos franceses, valores que fueron oscurecidos por las «masacres cometidas bajo la Revolución. Si se suman las pérdidas [en vidas humanas] de la guerra y las anteriores a ésta, se llega de un País de 27 millones de habitantes que tenía la Francia entonces a un total por el orden del millón». Sin contar el Régimen del Terror, la guillotina y la Ley de los sospechosos (por la cual se era encarcelado bajo la sola sospecha de haber cometido delitos políticos).
  
El semanario Tempi ha entrevistado recientemente a Marion Sigaut, historiadora y escritora, especialista de la Universidad de París VI y experta en la Era de las Luces y, sobre todo, de Voltaire. Su último trabajo trata sobre el autor del Tratado de la tolerancia, y lo ha titulado: “Voltaire. Une imposture au service des puissants” (KontreKulture 2014). Traducido: “Voltaire. Una impostura al servicio de los poderosos”, porque Voltaire -ha explicado- «fue entre sus contemporáneos el más intolerante. Luchó toda la vida para hacer encerrar en la Bastilla a aquellos que no le agradaban y para prohibir los escritos que le hacían sombra. Lo que definió su lucha por la tolerancia consiste, exclusivamente, en acusar falsamente a los católicos de intolerancia a fin de predicar la tolerancia a sus prejuicios. El Tratado sobre la tolerancia es un tejido de mentiras. Una vergüenza».
  
Palabras durísimas que sin embargo son confirmadas por los estudiosos. «No quería escribir sobre Voltaire, mas me crucé con él en el curso de mis investigaciones porque es imprescindible cuando se habla del siglo XVIII», ha proseguido la historiadora francesa. «He quedado aturdida al descubrir la diferencia que separa lo que se dice de lo que fue. Increíble. La mentira es talmente enorme que las ganas de restablecer la verdad se me imponen. Necesitaba decir la verdad. La infatuación por Voltaire es la medida de la enormidad del engaño que el sistema profiere sobre nuestro pasado. El público ama un Voltaire que nunca existió. Lo que realmente se admira es la inteligencia, la generosidad, el coraje, el compromiso por las buenas causas, todo lo que se hace creer que Voltaire había defendido. La farsa es muy gruesa».
  
«El sistema presente», continúa Sigau, «hace creer que las Luces fueron un movimiento redentor del puelo, que la Revolución Francesa fue una insurrección popular, que Voltaire defendía la libertad de expresión, que los reyes eran tiranos y que la religión católica fue barbárica. La realidad es todo lo contrario. La Ilustración fue un movimiento elitista y pleno de desprecio ante el rostro del pueblo, la Revolución una serie de golpes de Estado sanguinarios y bárbaros, Voltaire un monstruo, nuestros reyes los protectores [del Estado] y la religión católica el pilar de los valores de nuestra civilización. Criticar a Voltaire significa redescubrir la libertad de pensamiento».
  
Voltaire no era solamente enemigo del pueblo (católico), sino que combatía a los mismos ilustrados como acaeció con Rousseau: «Voltaire frecuentaba sobre todo a los nobles y privilegiados y desdeñaba la denuncia radical de las desigualdades sociales por parte de Rousseau. No se trató solo de un desencuentro intelectual. Voltaire llegó a denunciar a Rousseau. Lo quería en la galera. Y no dudó en atacar también la esfera de la vida privada de su rival. Fue una lucha desigual, que vio a Rousseau marginado y calumniado».
  
Aunque hoy emergen públicamente solo el antisemitismo, el racismo de Voltaire y la falsa attribución de la frase “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero me batiré hasta la muerte para que tengas el derecho de decirlo”. Pero hay más por saber sobre él y sobre los años oscuros del Iluminismo.
  
LA ATERRADORA MUERTE DE VOLTAIRE
El librepensador francés Voltaire fue un encarnizado enemigo de la religión y de Jesucristo. Se ha dicho incluso que Jesús, después de Satanás, no ha tenido un enemigo más fiero que Voltaire, quien atacaba la fe en Dios a través de sus escritos llenos de soberbia materialista, de culto a la soberbia de la razón. Era tanta la aversión que sentía por la religión, que dio expresas instrucciones a sus “discípulos” de si estando en agonía pedía un sacerdote para confesarse, no se lo llevaran, ¡ya que seguramente sería producto de delirios febriles!
 
Así llegó el día de su muerte. En su agonía, comenzó a desesperarse frente a la posibilidad de la eterna condenación. De seguro intuyó que ese Dios a quien tanto atacó, le esperaba inmediatamente después de expirar para pedirle cuenta de su vida. Intuía que ante la Omnipotencia, la inmensidad de la Majestad de Dios, no le serviría la “razón pura” para justificar su mala vida y los escritos ateos y ofensivos con que Lo había atacado y tratado de apartar a la gentes de la fe.
  
Se desesperó, comenzó a gruñir, a tirarse el pelo, a pedir un sacerdote para confesarse: “¡Confesión...! ¡confesión!”. Pero sus seguidores, obedeciendo sus instrucciones previas, se pusieron de guardia en la puerta de su casa, para impedir que alguien le llevara un sacerdote que lo confesara y absolviera. Voltaire ya gritaba, se revolcaba en la cama, se rasguñaba la cara desesperado, tenía los ojos desorbitados y botaba espuma por la boca. Ya no gritaba, sino aullaba, desesperado, al entender que se condenaría eternamente. Los demonios le enrostraban sus escritos, su burla a la religión, y ya le anticipaban la “suerte” que le esperaba apenas expirara: les pertenecía a ellos y habían venido a por él. Su muerte fue horrible, su rostro producía espanto a quienes le miraban. La enfermera que le atendió, se hizo el propósito de nunca jamás volver a asistir a un moribundo ateo, tan horrorizada había quedado ante el macabro espectáculo de tan mala muerte.
   
Sin embargo, hoy todavía parece haber quienes enaltecen a Voltaire, lo ponen sobre un altar como hombre de letras, librepensador que puso a la sola razón como medida de todo. Deben quedar ingenuos que aún leen sus obras ateas como algo semisagrado. ¿Conocían el fin que tuvo el desdichado, que murió gritando, suplicando le llevaran un sacerdote católico para confesarse, y así poder evitar el Infierno eterno que intuía perfectamente sería su destino tras morir? Esa muerte desesperada, ese intento por renegar en el lecho de agonía de su doctrina atea y de los ataques a la fe y a Jesucristo, le quitan toda autoridad como intelectual válido, y pone de manifiesto el peligro de atacar a Dios, a la Iglesia, y la fe sencilla de las gentes. Con Dios no se juega; de Dios nadie se ríe impunemente. Si no se cree, más vale observar una actitud de respeto ante quienes sí creen. En una de esas, Dios concede a quien así actúa la gracia del arrepentimiento y de la fe, aunque sea en el momento de la agonía, para no morir como Monsieur Voltaire: desesperado ante la entrada en la eternidad como enemigo de Dios.
 
Y una ironía: Tan solo 50 años después de la muerte de Voltaire, la Sociedad Bíblica (protestante) de Ginebra, compro la casa y la imprenta de Voltaire en esa ciudad, para producir grandes cantidades de libros, ¡irónicamente, de Biblias! El mismo libro que él visualizaba desparecer luego de cien años a partir de su muerte.

miércoles, 21 de junio de 2017

EL INCENDIO DE PORTUGAL, CASTIGO DE DIOS POR LA OFENSA CONTRA LA VIRGEN DE FÁTIMA

El 16 de Junio de 2017 comenzó un gran incendio forestal en inmediaciones de la villa de Pedrógão Grande, perteneciente al distrito de Leiria (Portugal), incendio que ha consumido vegetación, casas y vehículos, y dejado, hasta el momento, 64 muertos y más de doscientos heridos. Las autoridades portuguesas, que en estos momentos están que no se sabe ni la hora que es, creen que el incendio, que hasta la madrugada de hoy estaba expandiéndose hasta Góis (distrito de Coímbra), pudo ser provocado, y que sancionarían a los vecinos del lugar si no limpiaron bien sus terrenos.
  
Casi ninguno se atreverá a decir esta verdad: Ese incendio, sea originado por lo que sea, es EL CASTIGO QUE DIOS ENVIÓ por la ofensa que el Antipapa Francisco Bergoglio realizó en su viaje a Fátima, al negar el Mensaje que la Virgen Santísima envió por medio de Lucía Rosa dos Santos (en religión Sor María Lucía de los Dolores). Negación que fue mucho peor que las de sus antecesores Roncalli (se negó a publicar el Tercer Secreto, y para contradecirlo, convocó al malhadado Vaticano II), Montini (mandó asesinar a Sor Lucía en 1958 y la hizo sustituir por una impostora, y en el Vaticano II impugnó la verdad de ser la Virgen Santa María Corredentora) y Wojtyla (se postuló como “el Papa de Fátima”, cuando en realidad adulteró el Rosario y se hizo el protagonista del falso secreto forjado por Joseph Ratzinger y Tarcisio Bertone a la luz del impío jesuita Edouard Dhanis), porque en esta oportunidad planteó oficialmente a la etérea y protestante “Virgen María del Evangelio” como oposición a la Bienaventurada Santa María Madre de Dios que veneramos los Católicos, porque mandó desterrar el temor de Dios y negó que Él residencie y castigue los pecados aún en este mundo.
 
Mas la bergogliana blasfemia no fue solo contra Nuestra Señora, lo que de suyo es mucho decir. No, ¡FUE TAMBIÉN CONTRA EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS!, cuya imagen preside la plaza frente a la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. La mesa (que no Altar, ya que el Novus Ordo no es Sacrificio sino una Cena) cubierta con mantel negro y flanqueada por seis candelabros negros, como usan los masones y los satanistas. La tarima, que daba la espalda a la Basílica, tenía 11 escalones que conducían a la Mesa (el número 11 representa los sefirot del árbol cabalístico y los grados que integran el Rito Escocés Antiguo y Aceptado en la Masonería -son 33 grados, 11*3=33-); y en la pared detrás de la sede una cruz impresa de la cual se desprende un “Cristo” resucitado deforme. Para colmo, en la “Bendición con el Santísimo” (¿cuál Santísimo?, si en la Misa Montiniana la Transubstanciación NO EXISTE NI TIENE LUGAR), Bergoglio usó una custodia en forma de un sol con siete rayos modern-art. Todo ello, en plena identidad con los ideales judeo-protestante-masónicos de ridiculizar y destruir la Misa, y para reiterar la embriaguez de la Gran Ramera Apocalíptica y el escarnio contra la Inmaculada Esposa de Cristo, la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica. Y como si no fuera suficiente, so pretexto de una peregrinación infantil para el 10 de Junio del presente, varias de las columnas exteriores de la Basílica fueron decoradas con estandartes en los colores de la bandera del “orgullo” homosexual.
  
Ahora los tartufos de uno y otro sexo se escandalizarán por esta reflexión y dirán “Esas son expresiones ofensivas a los creyentes y escandalosas a los incrédulos, propias más de un pagano”, “Dios es todo amor e incapaz de castigar”, “¿Por ventura se os olvida que María es Madre de Misericordia?”, “Ya este tío acabó de volverse loco” o cosas peores, y desearán arrojarnos en vida al Infierno, del cual los incendios no son más que figura débil. A ellos, tiren adelante, intenten rebatirnos con argumento bíblico y magisterial, y presenten sus pruebas, porque la Virgen dijo en reiteradas ocasiones que los pecados de la humanidad y la Apostasía en la Iglesia llegarían a tal punto que el brazo vengador de su Hijo no tardaría en caer para castigar al mundo con fuego. De Dios nadie se burla, y si no deja impune a cuantos ofenden a Su Divina Majestad, mucho menos a cuantos ofendan a su Santísima Madre: NEMO ILLAM IMPÚNE LACÉSSIT!

jueves, 25 de mayo de 2017

DE LA COBARDÍA DE LOS EUROPEOS A LA TANATOCRACIA MUNDIALISTA

Por Armando Robles para ALERTA DIGITAL.
  
 
   
Lamento la nueva masacre terrorista en suelo inglés, pero también lamentablemente hace tiempo que dejó de indignarme este incesante reguero de víctimas europeas. Cuando el hombre que esto escribe era sólo un niño, había un compañero de colegio permanentemente objeto de las chanzas de un pendenciero de su misma edad. La actitud acobardada del alumno provocó el envalentamiento del otro. Y así fue que las chanzas dieron paso a las zurras y después a las somantas. Así todos los días. Un día le pregunté al infeliz por qué prefería ser humillado a defenderse. Me respondió: “Si no le provoco se terminará cansando de mí”. No recuerdo si entonces lo mandé a tomar por donde amargan los pepinos, que es justamente donde hoy quiero mandar a los europeos.
 
Y es que los europeos, y muy particularmente los británicos, están tan acostumbrados a encajar golpes procedentes de los de siempre, están tan resignados a su autodestrucción, están tan abducidos por la propaganda bobalicona de la corrección política, permanecen tan indiferentes ante el drama que se ciñe sobre sus cabezas, están tan resueltos a seguir confiando en quienes les han colocado en la diana de los matarifes, que al final han terminado sacando de mí el instinto de la indiferencia tras matanzas como la de Manchester. Sé que no es una actitud demasiado cristiana, pero nunca aspiré a la santidad ni no soy yo quien está provocando todo este dolor estéril.
    
El brutal atentado de Manchester nos confirma lo que este medio y sus colaboradores llevan años lamentando: que pese al cúmulo de víctimas registradas y las que están por llegar, los europeos ya han aceptado la inmolación como el precio a pagar por la islamización programada del viejo continente. No es descabellado afirmar que todo lo que estamos viendo parece más fruto de una pesadilla, y que los europeos, y muy especialmente los del Reino Unido, han decidido no despertar de ese mal sueño. No puedo sentir dolor por un pueblo que prefiere su propia destrucción a liberarse de las cadenas del pensamiento único. No puedo compadecerme de las víctimas del terrorismo islámico cuando muchas de esas víctimas han aceptado voluntariamente los planes eugenésicos de la oligarquía mundialista de cara a nuestra aniquilación colectiva. No puedo sentir empatía por los destinatarios de una violencia que ellos mismos han alimentado cada vez que votaban a unos dirigentes tan o más responsables del atentado de Manchester que el propio terrorista suicida. No puedo apiadarme de un pueblo que hoy mismo no ha sido capaz de correr a bastonazos a los que mantuvieron oculta durante horas la obediencia islámica del terrorista, o a los que han escrito que la mayoría de las muertes en Manchester fueron consecuencia de las avalanchas.
  
Lo paradójico ha sido esta vez el escenario elegido por los terroristas. Nos hemos cansado de señalar, aún a riesgo de las consecuencias legales que en Europa tiene llamar a las cosas por su nombre, que el terrorismo islámico está siendo regado con la corrupción moral de los europeos, con su renuncia a los valores que nos hicieron ser la punta de lanza de la humanidad, con su desapego a cualquier idea trascendente, con su desestimiento hacia cualquier cosa que no haya sido patentada por los amos mundialistas del momento. Todo lo que le gusta hoy a una mayoría de británicos es depravado, inmoral o engorda (por algo el Reino Unido es el destino preferido de los pijoprogres españoles). Los islamistas han elegido esta vez un concierto de música pop-rock, un sistema de programación mental de masas. La mayoría de los asistentes eran jóvenes y adolescentes. Raro sería que alguno de ellos supiera quiénes fueron Horacio Nelson, Oliver Cromwell, Enrique V, Arthur Wellesley, Isaac Newton, Ricardo Corazón de León, Robin Longstride o Boudica, la heroína de los británicos y pesadilla de Roma. Por eso no perderé el tiempo apelando a un orgullo encerrado bajo llaves. No perderé el tiempo suplicando a los ingleses otra respuesta que no sean los peluches y las velas. Ni tampoco concibiendo la mínima esperanza de que las cosas cambien.
  
Tras el islamismo, la segunda ideología perversa que amenaza a Europa es el “antinosotrosmismos”. La primera la padecemos, la segunda la cultivamos. El resultado de su combinación es que Europa, de nuevo, parece más que dispuesta a claudicar de sus principios civilizadores y a dar paso nuevamente a una nueva tiranía en su territorio. Mientras nos callan la boca a punta de pistola, los valientes intelectuales europeos dirán que se autocensuran por tolerancia; se autoinculparán de todos los males del pasado, mirando hacia Europa, increparán a los patriotas, recitarán loas a la multiculturalidad, proclamarán la imperativa necesidad del mestizaje y nos recordarán la retahíla de siempre: los autores del atentado no son musulmanes, el islam en una religión de paz, se trata de un caso aislado
 
No estoy tan seguro de quién es el responsable de tanto odio hacia nosotros mismos. No estoy seguro de quiénes han sido los inductores de este proceso de transformación de Europa en una especie de kashba argelina. No puedo creer que la casta europea esté tan ciega que le impida ver el problema que ha creado. Sí creo que Europa, o sucumbe y desaparece, o está abocada a una nueva guerra en su territorio. A ese dilema la habrá conducido su dirigencia política y económica, los chamberlaines democráticos de nuevo cuño, los apologistas del cambio de clima moral, los gurús del antirracismo, los amanuenses de la mundialización, los ingenieros del cambio social, los prosélitos de la multicultura, los Don Oppas de cada casa.
   
Primero llegó la célebre ‘fatua’ a Salman Rushdie por sus “Versos Satánicos”; después siguieron los ataques en discotecas y pubs en el Reino Unido; más tarde, la cívica Holanda se despertó horrorizada por el asesinato de Theo Van Gogh, el cineasta que se atrevió a filmar a una mujer velada con versos del Corán grabados en su cuerpo; meses después, a la coautora del filme, la parlamentaria de origen somalí A. Hirsi, le fue retirada la nacionalidad holandesa por declarar que las mujeres islámicas estaban sojuzgadas; posteriormente, las caricaturas del Profeta en un diario danés sirvieron de “casus belli” para quemar embajadas e iglesias. Ciudades como Malmö, París, Ámsterdam, Oslo, Amberes y Copenhague se despertaron un día horrorizadas al no reconocerse en el espejo de la multiculturalidad, tal falso como esos espejos cóncavos de feria que distorsionan la realidad. El mismo día en que moría Oriana Fallaci, el Papa Benedicto XVI entraba en la lista negra. La crónica diaria de sucesos en las principales ciudades europeas ustedes la conocen a través de medios como éste.
    
La tragedia actual de Europa no puede superarse con paños calientes ni con propuestas aliancistas: no cabe con ellos alianza alguna ni hay cúpula en el mundo capaz de hacerles reflexionar. La solución es seguir las mismas pautas que se seguiría con una fiera salvaje y asesina: vencerla primera y alejarla para siempre de nuestro espacio de convivencia.
  
No va a ser fácil. A los progresistas europeos parece importarles más la “convivencia” entre culturas que la libertad de expresión; han preferido durante años atacar a los cristianos que afrontar el más importante desafío de impedir que una mordaza, en vez de un telón de acero, vaya cayendo sobre lo que queda de Europa.
  
A los familiares de las víctimas del atentado de Manchester, mi pésame por el suceso, pero también mi reconvensión: si se liberaran por unos minutos del control mental que en ellos ejerce la propaganda mundialista, para mirar sin miedo en el espejo de sus almas, sin el eco trémulo de la telebasura ni de las falsas condolencias de los políticos, percibirían con nitidez el reproche más severo por no haber defendido como ingleses de otra época lo que hoy tienen que llorar como derrotados y lamentables europeos de la nuestra.
.

viernes, 12 de mayo de 2017

EL ESTADO DEL MUNDO

Revelaciones de Santa Brígida, Libro IV, capítulo 32: Misteriosa revelación en que Dios pregunta a santa Brígida qué opina del actual estado del mundo. Contestación de la Santa y amenazas del Señor contra los malos.
 
Esposa mía, ¿qué tal te parece está el mundo? Paréceme, Señor, respondió la Santa, un saco derramado al cual acuden todos, y sin cuidarse de lo que ha de venir, como quien va de carrera. Justo es, pues, respondió el Señor, que vaya con mi arado al mundo, y no perdone a cristianos ni a gentiles, a mozos ni a viejos, a pobres ni a ricos, sino que cada cual será juzgado según sus obras y morirá en su pecado; pero quedarán algunas casas con sus habitantes, porque todavía no es el fin.
 
Oh Señor mío, dijo santa Brígida, no os enojéis por mi atrevimiento; suplícoos que enviéis algunos amigos y siervos vuestros, que les avisen el peligro en que están. Escrito está, respondió el Señor, que desesperanzado ya de su salvación aquel rico que estaba en el infierno, pedía que enviasen alguno para que avisase a sus hermanos, y no se condenasen, y se le contestó: De ningún modo se hará eso, porque tienen a Moisés y a los Profetas, de quienes pueden aprender. Lo mismo puedo yo decir ahora: tienen los Evangelios y los dichos de los Profetas, tienen los ejemplos y las palabras de los doctores, tienen la razón y la inteligencia: aprovéchense de esto y se salvarán. Porque si te envió a ti, no podrás dar tantas voces que te oigan; si envío a mis amigos, son pocos, y apenas los querrán oir. Con todo, haré lo que pides, y enviaré amigos que me preparen el camino. 

sábado, 5 de noviembre de 2016

MORDAZA VATICANA EN ACCIÓN: CENSURAN A FRAILE QUE DIJO SER “CASTIGO DE DIOS” EL TERREMOTO EN ITALIA

Desde Italia nos ha llegado este informe:
  
Al reverendo Giovanni Cavalcoli OP, en el programa Corso per Catechisti (que se daba cada primer, tercer y quinto domingo del mes a las 17:55h), de la filial italiana de Radio María (o mejor, Radio “María” Mesoropolitana, porque le hacen propaganda a las falsas apariciones de Medjugorje), le preguntó un radioescucha lo siguiente el pasado 30 de Octubre, día en que sucedió el terremoto en Umbría y las Marcas (Italia), que de resultas dejó la destrucción de la Basílica de San Benito en Nursia y una grieta en San Pablo Extramuros (jurisdicción del Vaticano), previo al viaje de Antipapa Bergoglio a Lund de la Suecia para celebrar el 499º Lutherstag:
“La pregunta que le quiero hacer es la misma, pero es doble, en el sentido: con el Bautismo el hombre entra en la gracia de Dios, comienza a circular en esta dinámica virtuosa; pero cuando el hombre en pecado mortal sale de esta vida, ¿las consecuencias son solo espirituales o pueden ser también materiales? Y alargo el discurso, por lo dicho de que la pregunta es doble, pero tienen a grosso modo la misma raíz: cuando un pueblo o los legisladores de este pueblo hacen leyes contrarias a Dios, como desgraciadamente ha sucedido en Italia hace algunos meses –me refiero a las leyes sobre uniones civiles a todo aquel que quisiere obtenerla–, ¿cuáles son las consecuencias? Y llego al punto de la mi pregunta: las catástrofes naturales como el terremoto, ¿pueden ser una consecuencia de un pueblo, de un legislador que hace leyes contrarias? ¿El terremoto de estos días pudo tener una raíz….?
  
Giovanni Cavalcoli OP (instalado en el “presbiterado” Novus Ordo en 1971, por tanto, NO ES SACERDOTE CATÓLICO)
 
Ante esto, Cavalcoli respondió: 
“Entonces, recojamos su discurso. Las consecuencias del pecado mortal: el pecado mortal es la pérdida de la gracia, todavía Dios está cercano a todos, por tanto existe la posibilidad que el pecador se arrepienta y si se arrepiente recupera la gracia, gracia, como he dicho, que deriva del bautismo. Cuando uno cae en el pecado mortal, se pudiera decir que la gracia del bautismo casi se adormece, de hecho la pierde. Por lo que si desgraciadamente tuviese que morir, va al Infierno, y es una cosa bastante seria. Por tanto, en caso de pecado mortal, es necesario reparar cuanto antes. Otra cosa que Vd. ha dicho: la legislación está en contraste con nuestra religión. Sí, también estas leyes sobre las uniones civiles ciertamente crean mucha dificultad a nosotros los creyentes, no hay duda. ¿Qué relación puede tener con el pecado? Necesita estar atento, las leyes del Estado desgraciadamente a veces pueden manifestarse injustas, por tanto nosotros los cristianos no debemos aprovecerlas, porque si las aprovecemos pecamos, podríamos pecar incluso mortalmente. Por cuanto respecta a la cuestión de los terremotps, ¿qué podríamos decir? También puedo responder con seguridad como dogmático: una cosa es segura, que los cataclismos, la naturaleza, los desórdenes de la naturaleza, todas aquellas acciones de la naturaleza que ponen en peligro la vida humana son de tantas clases, los aluviones, etcétera, tienen una explicación de carácter teológico. No estoy haciendo de geólogo, distingamos bien los campos -uno calcula una causa física de un terremoto, no es mi campo, dejo todo el campo a los expertos y me auguro con todo el corazón que progresando la ciencia, pueda– y si llegaremos un día, ¡llegaremos! Como habíamos hecho tantas conquistas, llegaremos de alguna manera a entender cuáles son las causas y por tanto hacer en manera de defenderse de estos terremotos, poderlos prever, o (ahora no quisiera disparar mucho) quién sabe que un día no lleguemos también a impedirlo, ¿por qué no? Como quiera que, aclarado esto, yo soy un teólogo, vamos adelante con el discurso teológico.
  
Desde el punto de vista teológico, estos desastres son una consecuencia del pecado original, por tanto se pueden considerar verdaderamente como castigo del pecado original –aunque si la palabra no agrada, pero yo igualmente la digo–, es una palabra bíblica, no hay ningún problema. Naturalmente necesitaría entender bien qué se entiende por castigo.
  
Luego una última pregunta que Vd. dice: ¿pero no serán un castigo divino por acciones cometidas hoy en nuestra sociedad? Este es un discurso mucho más delicado, eventualmente se puede tener cualquier opinión, que no se puede alcanzar una seguridad, a menos que uno no tenga una iluminación divina. Yo os digo esto, una opinión personalísima. Me ha golpeado profundamente esta enorme desgracia de la destrucción de la iglesia que recuerda en Nursia a San Benito. Me ha golpeado mucho, repito, no quiero sacar conclusiones que rayen en la superstición, pero os confieso que me ha golpeado mucho en este sentido: ¿Quién era [San] Benito? Benito es el patrono de Europa, y el padre de la civilización cristiana europea. Hoy, tristemente, los más grandes estudiosos no sólo católicos, sino también irreligiosos, están constatando una gravísima crisis en la Europa, y también el otro día escuchaba una conferencia del profesor Gotti Tedeschi, que es un gran economista pero al mismo tiempo es también filósofo, y teólogo, y conoce sobre esta situación y ha mostrado el nexo que existe entre la crisis económica europea y la crisis espiritual europea. Ahora no me propago, pero era interesantísima, entre lo otro que señala… ..estimo interesante, que él, economista de fama internacional, ha dicho que la crisis de la familia, el decrecimiento de los nacimientos, está ligado también al proceso de "miserimento" hacia el cual nos estamos encaminando con la disolución, con el hecho que las industrias van al exterior está sucediendo que los grandes sueños de potencia europea están cayendo y en otras grandísimas zonas del planeta como en China, en América Latina, en África, donde no hay esta baja en los nacimientos, donde hay familias numerosas, en los mismos países islámicos, es donde se da un gran desarrollo económico por el cual nosotros los europeos que vanagloriabamos esta bella idea, esta idea malthusiana que la reducción de los nacimientos aumentaría la riqueza, está sucediendo lo inverso. Luego llego al punto: castigo divino. Ved un poco, en suma, se tiene la impresión que estas ofensas que se dirigen a la ley divina, pensad en la dignidad de la familia, en la dignidad del matrimonio, en la misma dignidad de la unión sexual, en el límite, ¿no? Siempre hacen verdadamente pensar que aquí estamos ante, llamémoslo castigo divino, ciertamente es un reclamo muy fuerte de la Providencia, pero no tanto en el sentido, no digamos en el sentido aflictivo, mas sí en el sentido de reclamo a las conciencias, para recuperar los que son los principios de la ley natural”.
  
Ante eso, el escolapio Livio Fanzaga (que irónicamente quisieron censurarlo porque anunció la muerte a Mónica Cirinnà, ponente del proyecto de ley sobre las uniones homosexuales en Italia), director de Radio María Italia, declaró al diario La Reppublica:
“las exresiones informadas son de un conductor externo, hechas a título personal, que no reflejan absolutamente el pensamiento del emisor al respecto”. 
Radio María considera inaceptable la posición del Padre (sic) Giovanni Cavalcoli sobre el terremoto y lo suspende con efecto inmediato de su transmisión mensual. Tal posición no está en línea con el anuncio de la misericordia que es la escencia del cristianismo y de la acción pastoral del Papa Francisco. Radio María se disculpa si tales expresiones pudieron haber ofendido la sensibilidad de los hermanos terremotados y expresa su plena solidaridad y cercanía en la oración. Radio María asegura, como lo ha hecho en el pasado, los vínculos de oración con las zonas terremotadas para hacerles sentir la cercanía de toda la Iglesia”.

Livio Fanzaga Sch. P., director de Radio María Italia
  
Captura de pantalla del website Radio María Italia (en el cuadro amarillo, la declaración de la emisora y transcripción del audio polémico)
  
Ello temiendo los rayos y centellas que el Vaticano apóstata pudiese lanzarles, PERO NO LES SIRVIÓ DE NADA, porque días después, Ángelo Becciu, vicesecretario de Estado del Vaticano, ha declarado ante Radio Vaticana y L’Osservatore Romano (y por ende, son declaraciones oficiales) que:
Aquel que evoca el castigo divino en los micrófonos de Radio María, ofende el mismo nombre de la Virgen que por los creyentes es vista como la Madre misericordiosa que se inclina sobre sus hijos dolientes y seca sus lágrimas, sobre todo en momentos terribles como el terremoto.
 
[Las palabras de Cavalcoli] son afirmaciones ofensivas para los creyentes y escandalosas para quienes no creen, datadas al período precristiano que no responden a la teología de la Iglesia porque son contrarias a la visión de Dios que ofrece Cristo, que ha revelado el rostro de Dios amor, que no es un Dios caprichoso o vengativo, [que pertenece en cambio] a una visión pagana y no cristiana
 
No podemos no pedir perdón a los hermanos afectados por la tragedia del terremoto por haber sido etiquetadas como víctimas de la ira de Dios; y sepan en cambio que cuentan con la simpatía, la solidaridad y el apoyo del Papa y de la Iglesia, de quien tienen una parte en su corazón.
 
Radio María debe corregir los tonos de su lenguaje y conformarse más al Evangelio y al mensaje de la misericordia y de la solidaridad propugnado con pasióne por el Papa Francisco especialmente en el año jubilar”.

Sumado a ellos, cual cuervos ante la carroña, los prelados de la iglesia conciliar italiana no tardaron en pronunciarse: Domenico Pompili, “obispo” de Rieti, calificó como “desatinadas blasfemias” las palabras de Cavalcali; y su homólogo en Cremona, Antonio Napolioni, dijo que “no podía callar ante las blasfemias que son lanzadas desde los púlpitos digitales, estampados o parroquiales cuando se atribuye al terremoto la valía de ‘castigo de Dios por las uniones civiles’”.
  
Frente a esto, Cavalcioli reiteró sus palabras en las emisoras Radio Sol y Radio Capitale, y en entrevista a La Fede Quotidiana, sentenció que el Vaticano está lleno de masones y que son ellos los que deberían pedir perdón por haver reevaluado al herético Lutero, añadiendo “soy un dominico serio y con la espina dorsal recta, no soy un lamepiés”. A la Secretaría de Estado y a Radio María Italia, los mandó “a estudiarse el Catecismo”.
  
COMENTARIO
Este hecho es la prueba inequívoca de que el Vaticano apóstata, sobre todo ahora que reina Bergoglio, maneja una política de mano dura contra los fieles conciliares que les recuerdan los mínimos de la Doctrina Cristiana, mientras que se inclinan sumisos (por no decir que se ponen en cuatro) ante los modernistas recalcitrantes que demuelen la poca catolicidad que le queda.
  
Que “Dios es Amor”, cierto es, PERO TAMBIÉN ES FUEGO CONSUMIDOR (Deuteronomio IV, 24). Desde el Génesis al Apocalipsis, la Biblia habla que el pecado trae entre sus consecuencias el castigo, tanto si lo comete un individuo, como la sociedad entera (no en vano Dios ha declarado ser יַהְוֶה אֵל קַנָּא, esto es, Yahveh Dios celoso). En muchas apariciones de Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen (en especial las ocurridas en Quito, La Salette y Fátima), como también en las revelaciones y profecías de muchos santos y bienaventurados (San Nilo, Santa Brígida, San Vicente Ferrer, Sor Natividad de Bretaña, Francisco Palau y Quer, Beata Ana María Taigi, Sor Lucía de Fátima, Sor Elena Aiello, Padre Pío y otros), se hace insistencia en que por los pecados de la humanidad y la Apostasía de la Iglesia vendrá gran castigo al Final de los tiempos. Incluso la devoción de los fieles lo proclama en el Acto de Contrición, el Vía Crucis, e innúmeras oraciones y actos píos.

Pero bien dice el capítulo XVII del Apocalipsis acerca de la Gran Ramera Babilónica (la secta deuterovaticana) que ella está ebria de la sangre de los santos y ha fornicado con los reyes y mercaderes de la tierra. Y puesto que “cual es el rey, tal su grey”, podemos deducir que los prelados de ella son también asesinos, fornicarios y homosexuales (porque al condonar la homosexualidad y apoyar las iniciativas que sobre ello quiere imponer el lobby judeo-masónico-comunista-elegetebeísta internacional en los países otrora católicos -Italia, España, México, Colombia y otros-, están diciendo que ellos en el fondo lo son) “Dime qué defiendes, y te diré qué eres”.
  
No es dable a estas alturas pedirle a Dios que detenga toda esta ola de Apostasía, sino por el contrario, PARA QUE CADA DÍA MÁS SE EXPONGA LA DESNUDEZ CONCILIAR, QUE SUS ENGAÑOS SALGAN A LA LUZ.