Noticia publicada originalmente por Maria Abi-Habib y Suhasini Raj para de THE NEW YORK TIMES. Vía CATÓLICOS ALERTA.
LAS DENUNCIAS DE VIOLACIÓN A UNA MONJA CONMOCIONAN A LA INDIA
KOCHI, India — Cuando el “obispo” Franco Mulakkal decidió oficiar la ceremonia de la primera comunión del hijo de Darly, en su templo “católico” en India, su familia estaba llena de orgullo.
Franco Mulakkal, “obispo” de Jalandhar (India)
Durante la ceremonia, Darly se dio vuelta para ver a su hermana, una monja que trabajaba con el “
La “
Las monjas de un convento en el sur de la India que apoyan a la religiosa que denunció haber sido violada por un “obispo”. (Foto: Samyukta Lakshmi para The New York Times)
“Solíamos ver a los padres de la iglesia como equivalentes a Dios, pero ya no”, afirmó Darly, con voz temblorosa. “¿Cómo voy a contarle a mi hijo que la persona que nos enseñó sobre lo que está bien y lo que está mal le dio su primera comunión después de cometer un pecado tan terrible?”.
Este caso, sucedido en el estado sureño de Kerala, India, forma parte de un problema mayor de la “Iglesia” que recientemente fue admitido por el “
En una época en que cada vez menos personas asisten a la iglesia en Occidente, mientras se clausuran parroquias y monasterios en toda Europa y América porque están vacíos, el Vaticano depende cada vez más de lugares como India para que la fe siga creciendo.
“Los ‘sacerdotes’ y las monjas de India son de suma importancia para la ‘
Sin embargo, el escándalo en Kerala está dividiendo a los católicos de India, que suman aproximadamente 20 millones, a pesar de ser una minoría relativamente pequeña en una población inmensa.
La
iglesia de Mar Thoma en Kerala está ubicada en el sitio donde los
católicos indios creen que Tomás, el apóstol de Jesús, desembarcó para
llevar el cristianismo a la India. La fe está muy arraigada en Kerala.
(Foto: Samyukta Lakshmi para The New York Times)
“Si este caso prosigue será un nuevo comienzo, y los ‘
“La ‘
“La iglesia está perdiendo su autoridad moral”, dijo el “padre”
Augustine Vattoly, un sacerdote en Kerala. “Estamos perdiendo la fe de
las personas”. (Foto: Samyukta Lakshmi para The New York Times)
Los detalles de las acusaciones de la monja provinieron de entrevistas con funcionarios de las fuerzas policiales, así como de declaraciones de su familia y de cinco religiosas que atestiguaron hechos en la “
Las copias de las denuncias oficiales que la mujer envió a autoridades eclesiásticas por correo electrónico y postal también fueron puestas a disposición de The New York Times (no se menciona el nombre de la monja y a su hermana solo se le llama por su nombre de pila porque, en la ley india, los medios, incluyendo las organizaciones noticiosas internacionales, no pueden divulgar los nombres de las víctimas de violación).
La familia de la monja acusa a Mulakkal, de 54 años, de haberla violado en repetidas ocasiones a lo largo de dos años, a partir del 5 de mayo de 2014.
No se pudo contactar al “
La monja, que pertenece a la orden religiosa Misioneros de Jesús, informó por primera vez a las autoridades eclesiásticas de los abusos en enero de 2017. Contactó a alrededor de doce funcionarios eclesiásticos como “
Pero la única acción sucedió en septiembre pasado, después de que el silencio de la “
Las mujeres se sentaron frente a un gran afiche basado en la famosa escultura de La piedad que representa a María sosteniendo en su regazo el cuerpo inerte de Jesús después de la crucifixión. En vez de Jesús, en la imagen estaba el cuerpo sin vida de una monja. En una pancarta se leía: “Justicia para las monjas”.
El año pasado, monjas católicas y simpatizantes musulmanas exigieron el arresto del “obispo” Mulakkal ante el Tribunal Superior de Kochi. (Foto: Agence France-Presse — Getty Images)
Aproximadamente dos semanas después de que iniciaron las protestas, el Vaticano depuso a Mulakkal de sus deberes administrativos. Al día siguiente, el 21 de septiembre, la policía de Kerala lo arrestó.
“En retrospectiva, la ‘
Karendan dijo que al principio la “
El “obispo” Franco Mulakkal, al centro,
después de haber sido interrogado por la policía en Kochi, India, el año
pasado. (Foto: Prakash Elamakkara / Associated Press)
Cuando salió libre bajo fianza en octubre, al regresar a su diócesis Mulakkal recibió una calurosa bienvenida y fue aclamado por la gente bajo una lluvia de pétalos. Su iglesia puso una pancarta grande con su foto en la que se le daba una “calurosa bienvenida”.
Un policía de alto rango que investiga el caso dijo que las autoridades tenían suficiente evidencia para demostrar que Mulakkal había violado a la monja intimidando luego a su familia y a las de las religiosas que participaron en la protesta para silenciarlas. El policía habló sobre el caso con la condición de mantener su anonimato, pues el informe policíaco final será presentado en febrero, antes de que comience el juicio.
“Estamos destrozadas. La ‘
Según su familia y otras religiosas, en noviembre de 2017, el “
Desesperada, la mujer decidió llevar su caso directamente al Vaticano y le escribió al representante del “
“Apenas llegué a la habitación, me jaló hacia él. Quedé estupefacta y aterrada por esta acción suya. Hice todo lo que pude por zafarme, pero fue en vano. Me violó de una manera brutal”, se lee en una carta que la monja le escribió a Diquattro el 28 de enero de 2018.
En la misiva se acusaba a Mulakkal de intimidarlas a ella y otras personas para que guardaran silencio; luego se explicaba cómo se había quejado con diversas autoridades eclesiásticas que no habían hecho nada al respecto. Reiteradas solicitudes a Diquattro, vía telefónica y por correo electrónico, para incluir sus comentarios en este artículo no fueron respondidas.
A lo largo de más de un año de esfuerzos para conseguir ayuda dentro de la “
En abril del año pasado, las cinco —algunas habían sido transferidas a otros conventos— desafiaron las reglas de la “
Ahora las religiosas están presentando demandas civiles en contra de funcionarios eclesiásticos en India, pues afirman que tratan de intimidarlas para que dejen el caso o ignoren las acusaciones de violación. Las monjas siguen en St. Francis e ignoran las insistentes órdenes de autoridades de la “
“Hicimos un voto para pertenecer a una congregación, para que la congregación se convirtiera en nuestra familia”, dijo la hermana Josephine Villoonickal, una de las religiosas, que recibió instrucciones de regresar a su convento en la parte norte de Jharkhand, a unos 2400 kilómetros de distancia. “Ahora tratan de destruir esta familia”.
Pavadas de la secta modernista, consecuencia de que adulteraron todo ahora acontece esto y mucho más. Es perder el tiempo ocuparse de estos temas.
ResponderEliminarMejor hubiera sido que Plinio maldijera al puto wojtyla ese si que fue peor que Breznev y toda la caterva comunista.
ResponderEliminarmiren los españoles del blog adoración y liberación cómo se rasgan las vestiduras por el falsario bergoglio y no dicen ni mu por los anteriores desde el comunista maléfico roncalli.
¿qué hace vestido o desvestido asi ese supuesto sacerdote de Kerala??
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