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sábado, 4 de mayo de 2024

PAROLIN: «LAS REFORMAS DE FRANCISCO SON IRREVERSIBLES»

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
El cardenal Pietro Parolin (derecha), el más probable para suceder a Francisco Bergoglio como el próximo pretendiente al papado de la apóstata Iglesia Novusordita, ha declarado que esta no revertirá el programa apóstata de Francisco Bergoglio, sino que continuará a toda velocidad bajo un papado de Parolin.
   
Durante la presentación del libro “Cinque domande che agitano la Chiesa” (Cinco preguntas que agitan la Iglesia) de Ignazio Ingrao (corresponsal en el Vaticano del noticiario TeleGiornale1 de la RAI) el 24 de Abril de 2024 en el palacio del Ministerio de Cultura italiano, el número 2 del Vaticano, el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin Miotti, quien es ampliamente considerado como el probable próximo pseudopapa deuterovaticano, proclamó que, lejos de revertir su curso, el programa apóstata de Francisco Bergoglio continuará adelante a toda velocidad bajo un pseudopapado de Parolin: «no puede haber vuelta atrás». Así, los despistados neoconservadores neoiglesianos, que esperan en vano un papa menos radical, vieron sus esperanzas explícitamente hechas añicos.
   
Parolin pasó a blasfemar, atribuyendo al programa apóstata deuterovaticano ser «acción del Espíritu [Santo]», atribuyendo así el mal de la apostasía contra la fe católica a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad e invocando el «pecado imperdonable» bíblico, es decir, «a quien hablare contra el Espíritu Santo, despreciando su gracia, no se le perdonará ni en esta vida ni en la otra» [San Mateo XII, 32/Versión de Mons. Félix Torres Amat].
   
Parolin articuló abiertamente las herejías del Anticoncilio Vaticano II, repitiendo la verdad a medias «Ecclésia semper reformánda» (la Iglesia siempre debe ser reformada). Ese principio ciertamente no se aplica a la doctrina y al culto, como lo hacen los líderes de la Nueva Iglesia, sino a los humanos pecadores que dirigen la Iglesia (por supuesto, la Iglesia Conciliar ciertamente NO es la Iglesia Católica). De lo contrario, todos los católicos tendrían que convertirse en luteranos, como el archi-hereje Martín Lutero/Ludero Lindemann que afirmó estar “reformando” la Iglesia y urdió la “Reforma” protestante.
    
En la década de 1950 Pío XII nombró al presbítero masón Aníbal Bugnini Ranieri CM para “reformar” la Sagrada Liturgia mediante diversas estratagemas y comenzó la destrucción del culto católico tradicional que culminó en la blasfema “Nueva Semana Santa” de 1955, en la seminovusordita “Nueva Misa Latina” de 1962, y en la inválida (falsa) “Nueva Misa” de 1969 [Parte de la información para este Comentario proviene de National Catholic Reporter].
   
Católicos tradicionales, el cardenal Parolin ha frustrado así las esperanzas de los neoiglesianos neoconservadores, quienes ahora se ven obligados a enfrentarse cara a cara con la continuación de la apóstata Iglesia Conciliar y sus pseudopapas: «Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate/Abandonad toda esperanza los que aquí entráis» (Dante Alighieri, Infierno, Canto tercero, v. 9).

1 comentario:

  1. La frase «Ecclésia semper reformánda» usada por los modernistas para justificar sus “reformas” es de origen protestante, al ser una adaptación por Karl Barth de «leert dat in de Kerke ook altijd veel te herstellen is» [La verdad es que también en la Iglesia reformada hay mucho que reformar], pronunciada del predicador protestante neerlandés Judoc van Lodenstein (1607-1678) en su sermón “Contemplación de Sión” de 1674.
    https://spu.libguides.com/DCL2017

    Y en cuanto a lo de «no puede haber vuelta atrás» dicho por Parolin, hace recordar este diálogo recogido por Jean Marie Vincent Audin en su Historia de la vida, escritos y doctrina de Lutero, tomo II, págs. 277-278, donde se ve cuán satisfecho estaba por su “Reforma” y presentía su condenación eterna:
    La monja Catalina de Bora (su esposa), contemplaba en una hermosa noche el firmamento tachonado de lucientes estrellas, y convidaba a su esposo (Lutero), a que disfrutara también de aquel grandioso espectáculo: «¡Hermosa luz! –exclamó el apóstata–, mas no brilla para nosotros». «¿Por qué?», contestó Catalina, «¿Acaso nos hemos de ver privados del reino de los cielos?». «¡Quién sabe!», replicó Lutero: «Quizás sí: en castigo de haber abandonado nuestro estado», y suspiró al decir esto. «¿Será preciso, pues, que volvamos a él?», repuso Catalina. «No, es tarde ya: el carro está demasiado metido en el atolladero». [En D. PEDRO DE LA TORRE Y DEL POZO, “O el catolicismo o nada, o sea, Examen de todas las religiones hoy dominantes ante el tribunal de la razón”, 2.ª edición. Barcelona, Imprenta de Magriña y Subirana, 1869, pág. 33, nota 3.ª: https://books.google.com.co/books?id=akARAQAAIAAJ&pg=PA1&source=gb_mobile_entity&hl=es&newbks=1&newbks_redir=0&gboemv=1&ovdme=1&gl=419&redir_esc=y#v=onepage&q&f=false]

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)