El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso celebró el pasado 4 y 5 de agosto en Universidad de Sogang (escritura hangul 서강 대학교; escritura hanja 西江 大學校, Universidad del Río Oeste) de Seúl (Corea del Sur) el coloquio «Diálogo sobre la contribución del cristianismo y el confucianismo a una sociedad ideal: Nuevo Cielo, Nueva Tierra y Gran Unidad», en coordinación con la Conferencia Episcopal Católica de Corea, la Universidad de Sogang y la Academia Confuciana Coreana.
El coloquio, que tuvo sesiones dedicadas a la fraternidad, el ejercicio de la autoridad y la responsabilidad respecto a la creación, tomando como punto de partida la visión cristiana del «cielo nuevo y tierra nueva» del libro del Apocalipsis y el ideal confuciano de la “Gran Unidad” (大同/Dàtóng), presente en el Libro de los Ritos, se enmarca en una serie de iniciativas promovidas por el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso en torno al confucianismo.
El concepto de «cielo nuevo y tierra nueva» que aparece en Apocalipsis 21 representa la restauración de todo lo creado en el orden querido por Dios desde el comienzo, mientras que el Dàtóng, que se encuentra en “Disposición de los Ritos” (禮運/Lǐyùn), el capítulo noveno del clásico confuciano “Libro de los Ritos” (Lǐjì/禮記), se refiere a una comunidad ideal donde todos son iguales y viven en armonía pacífica. En español, se traduce principalmente como “Gran Unidad” o “Gran Armonía”.
De acuerdo a la agencia de noticias surcoreana Yonhap, durante la inauguración de este simposio, el presbítero malayo Edmund Kee Fook-chia/Kí Fúxiè SVD, investigador de la Escuela de Teología “San Vicente” de la Universidad Adamson en Manila (Filipinas), consultor del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y uno de los ponentes, afirmó: «La visión de un cielo nuevo y una tierra nueva se alinea con las características de la Gran Unidad», y añadió: «Ya sea que se la llame cielo nuevo y tierra nueva o Gran Unidad, las visiones tanto del cristianismo como del confucianismo se centran en promover el florecimiento humano, un mundo moralmente ordenado, justicia y paz universales, una civilización de amor y cuidado, y armonía en todo el mundo creado».
Se presentaron además unas directrices para el “diálogo religioso cristiano-confuciano”.
El presidente de la Academia Confuciana Coreana, Choi Jong-su (최 종수/ 崔 鍾秀), también expresó su esperanza de que continúe el diálogo y la cooperación entre ambas religiones, afirmando: «Aunque las formas de expresión y los trasfondos religiosos puedan diferir, el profundo amor por la humanidad, la búsqueda de una vida moral y la aspiración a crear un mundo justo y pacífico son los valores más preciados que comparten el confucianismo y el cristianismo».
En enero de 2024, el organismo reunió por primera vez un grupo de estudio con el objetivo de elaborar orientaciones para el diálogo entre católicos y confucianos. Posteriormente, en 2025, impulsó en Taiwán un taller internacional dedicado a esas directrices y a las perspectivas futuras de esta relación. En este último, el subsecretario Paulin Batairwa Kubuya sostuvo que algunos aspectos de la ética confuciana constituyen un punto de encuentro para el diálogo con el cristianismo:
«El cristianismo y el confucianismo son tradiciones de sabiduría. La ética confuciana es muy sólida en aspectos como el comportamiento personal, la formación de buenos ciudadanos y la organización de la vida social. Encontramos que estos aspectos corresponden al cristianismo».
Si bien se discute si el confucianismo es una religión o una filosofía que enfatiza la formación moral de la persona, la piedad filial, el respeto a los antepasados y la armonía de las relaciones sociales, hay estudiosos que concluyen que es una doctrina filosófica y sociopolítica con características religiosas, ya que Confucio († 479 a. de C.; nacido Kǒng Qiū / 孔丘. Confucio es la transliteración de su título Kǒng Fūzǐ / 孔夫子 “Maestro Kong”) considera los actos y relaciones humanas como manifestación de lo sagrado, porque son expresión de la moral humana anclada en el Cielo como principio absoluto impersonal (de ahí que se considere al confucianismo como una religión panteista y no teísta), no menos que la filosofía/ideología de Estado en las antiguas monarquías absolutistas de China, Corea y Japón.
Según la World Religion Database, en 2025 había aproximadamente 8,75 millones de personas que se identificaban con esta tradición, concentradas principalmente en Corea del Sur, China, Myanmar, Tailandia y Japón.

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)
Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)