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LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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jueves, 16 de abril de 2009

DE LAS MOCIONES DEL ALMA Y CÓMO MANEJARSE CON RESPECTO A CADA UNA

  
1ª regla. En las personas que van de pecado mortal en pecado mortal, acostumbra comúnmente el enemigo proponerles placeres aparentes, haciendo imaginar delectaciones y placeres sensuales, por más conservarlos y aumentar en sus vicios y pecados; en las cuales personas el buen espíritu usa contrario modo, punzándoles y remordiéndoles las consciencias por el sindérese de la razón.

2ª regla. En las personas que van intensamente purgando sus pecados, y en el servicio de Dios nuestro Señor de bien en mejor subiendo, es el contrario modo que en la primera regla; porque entonces propio es del mal espíritu morder, tristar y poner impedimentos inquietando con falsas razones, para que no pase adelante; y propio del bueno dar ánimo y fuerzas, consolaciones, lágrimas, inspiraciones y quietud, facilitando y quitando todos impedimentos, para que en el bien obrar proceda adelante. 
  
3ª regla. De la consolación espiritual: llamo consolación cuando en el ánima se causa alguna moción interior, con la qual viene la ánima a inflamarse en amor de su Criador y Señor, y consequenter cuando ninguna cosa criada sobre la faz de la tierra puede amar en sí, sino en el Criador de todas ellas. Asimismo cuando lanza lágrimas motivas a amor de su Señor, ahora sea por el dolor de sus peccados, o de la pasión de Cristo nuestro Señor, o de otras cosas derechamente ordenadas en su servicio y alabanza; finalmente, llamo consolación todo aumento de esperanza, fe y caridad y toda alegría interna que llama y atrae a las cosas celestiales y a la propia salud de su ánima, quietándola y pacificándola en su Criador y Señor.
 
4ª regla. De la desolación espiritual: llamo desolación todo el contrario de la tercera regla; así como oscuridad del ánima, turbación en ella, moción a las cosas bajas y terrenas, inquietud de varias agitaciones y tentaciones, moviendo a infidencia, sin esperanza, sin amor, hallándose toda perezosa, tibia, triste y como separada de su Criador y Señor. Porque así como la consolación es contraria a la desolación, de la misma manera los pensamientos que salen de la consolación son contrarios a los pensamientos que salen de la desolación.
  
5ª regla. En tiempo de desolación nunca hacer mudanza, mas estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba el día antecedente a la tal desolación, o en la determinación en que estaba en la antecedente consolación. Porque así como en la consolación nos guía y aconseja más el buen espíritu, así en la desolación el malo, con cuyos consejos no podemos tomar camino para acertar.
  
6ª regla. Dado que en la desolación no debemos mudar los primeros propósitos, mucho aprovecha el intenso mudarse contra la misma desolación, así como es en instar más en la oración, meditación, en mucho examinar y en alargarnos en algún modo conveniente de hacer penitencia.
  
7ª regla. El que está en desolación, considere cómo el Señor le ha dejado en prueba en sus potencias naturales, para que resista a las varias agitaciones y tentaciones del enemigo; pues puede con el auxilio divino, el cual siempre le queda, aunque claramente no lo sienta; porque el Señor le ha abstraído su mucho fervor, crecido amor y gracia intensa, quedándole también gracia suficiente para la salud eterna.
  
8ª regla. El que está en desolación, trabaje de estar en paciencia, que es contraria a las vejaciones que le vienen, y piense que será presto consolado, poniendo las diligencias contra la tal desolación, como está dicho en la sexta regla.
  
9ª regla. Tres causas principales son porque nos hallamos desolados: la primera es por ser tibios, perezosos o negligentes en nuestros ejercicios espirituales, y así por nuestras faltas se aleja la consolación espiritual de nosotros; la segunda, por probarnos para cuánto somos, y en cuánto nos alargamos en su servicio y alabanza, sin tanto estipendio de consolaciones y crecidas gracias; la tercera, por darnos verdadera noticia y conocimiento para que internamente sintamos que no es de nosotros traer o tener devoción crecida, amor intenso, lágrimas ni otra alguna consolación espiritual, mas que todo es don y gracia de Dios nuestro Señor, y porque en cosa ajena no pongamos nido, alzando nuestro entendimiento en alguna soberbia o vanagloria, atribuyendo a nosotros la devoción o las otras partes de la espiritual consolación.
  
10ª regla. El que está en consolación piense cómo se habrá en la desolación que después vendrá, tomando nuevas fuerzas para entonces.
  
11ª regla. El que está consolado procure humiliarse y bajarse cuanto puede, pensando cuán para poco es en el tiempo de la desolación sin la tal gracia o consolación. Por el contrario, piense el que está en desolación que puede mucho con la gracia suficiente para resistir a todos sus enemigos, tomando fuerzas en su Criador y Señor.
  
12ª regla. El enemigo se hace como mujer en ser flaco por fuerza y fuerte de grado, porque así como es propio de la mujer, cuando riñe con algún varón, perder ánimo, dando huída cuando el hombre le muestra mucho rostro; y por el contrario, si el varón comienza a huir perdiendo ánimo, la ira, venganza y ferocidad de la mujer es muy crecida y tan sin mesura; de la misma manera es propio del enemigo enflaquecerse y perder ánimo, dando huída sus tentaciones, cuando la persona que se ejercita en las cosas espirituales pone mucho rostro contra las tentaciones del enemigo haciendo el oppósito per diámetrum; y por el contrario, si la persona que se ejercita comienza a tener temor y perder ánimo en sufrir las tentaciones, no hay bestia tan fiera sobre la faz de la tierra como el enemigo de natura humana, en prosecución de su dañada intención con tan crecida malicia.
  
13ª regla. Así mismo, se hace como vano enamorado en querer ser secreto y no descubierto: porque así como el hombre vano, que hablando a mala parte requiere a una hija de un buen padre, o a una mujer de buen marido, quiere que sus palabras y suasiones sean secretas; y el contrario le displace mucho, cuando la hija al padre o la mujer al marido descubre sus vanas palabras y intención depravada, porque fácilmente colige que no podrá salir con la empresa comenzada: de la misma manera, cuando el enemigo de natura humana trae sus astucias y suasiones a la ánima justa, quiere y desea que sean recibidas y tenidas en secreto; mas cuando las descubre a su buen confesor o a otra persona espiritual, que conozca sus engaños y malicias, mucho le pesa: porque colige que no podrá salir con su malicia comenzada, en ser descubiertos sus engaños manifiestos.
  
14ª regla. Así mismo, se ha como un caudillo, para vencer y robar lo que desea; porque así como un capitán y caudillo del campo, asentando su real y mirando las fuerzas o disposición de un castillo, le combate por la parte más flaca; de la misma manera el enemigo de natura humana, rodeando mira en torno todas nuestras virtudes teologales, cardinales y morales; y por donde nos halla más flacos y más necesitados para nuestra salud eterna, por allí nos bate y procura tomarnos.
 
(SAN IGNACIO DE LOYOLA, Ejercicios Espirituales, nros. 314-327)

1 comentario:

  1. UNA LECCIÓN DE VIDA Y DE FE

    Quise compartir esta historia que viví hace apróximadamente 20 años y que le dedico a todas aquellas personas que por alguna circunstancia de la vida creen estar en un callejon sin salida y dudan de la existencia de DIOS...!

    Soy católica, creyente de Dios y todos los santos, pero hay momentos en la vida y segura estoy, que a mucha gente le ha pasado; que te encuentras en una situación donde no consigues la solución y tu fe se tambalea. Este fue mi caso, estaba desesperada con tres niñas pequeñas a quien mantener, mi mama muy anciana y hermanos viviendo en mi casa, recien divorcida y sin recibir ayuda del padre de mis hijas. Realmente la única que trabajaba en la casa era yo, pero con un sueldo mínimo y ademàs estaba estudiando bachillerato y mis hijas 2 en primaria y la mayor en 3er año.Un buen día amanecí sin nada de comida, ni tan siquiera harina para hacer arepas y mantequilla menos. Yo desesperé tanto que como otros días mi escape era encerrarme en mi cuarto a llorar. Esta vez ese llanto se acompañó de una fuerte pelea con Dios, yo le reclamaba que como era posible que me dejara sola, que lo único que había hecho en esta vida era trabajar, luchar por mi familia, estudiar y que mi único delito fue haberme casado con un ser irresponsable que me había dejado a mis hijas solas moral y económicamente. Me llegué a sentir tan mal que en ese momento pensé que la única solución era morir. Imaginen la deseperación tan grande que tenía que me impedía visualizar una salida. De repente y cuando más desesperada estaba escuche a un ratón que ruñia una madera, por lo menos ese era el ruido que llegaba a mis oídos, me molesto tanto que interrumpiera mi pelea con Dios que mi rabia se desvió contra el y en ese momento lo busqué para matarlo. llena de ira movía todos los muebles que habían en el cuarto. Especificamente, una vitrina que tenía libros algo parecido a una biblioteca y pensé que esa podría ser la madera que estaba ruñendo. El llanto se fue y quedó la rabia y en ese momento pensé voy a rodar la biblioteca para ver si está en la parte de atrás y cual sería mi gran sorpresa...que al bajar la vista en el piso había un billete que me alcanzaba para comprar harina y mantequilla. Dios no lo podía creer, me senté en la cama y todavía con los ojos rojos de tanto llorar le pedí perdón a Dios por haber perdido la fe en él y entendí el mensaje y la lección, lo que yo llamo UNA LECCIÓN DE VIDA Y DE FE y que interpreté de la siguiente manera: NO ESTAS SOLA, SIEMPRE BUSCARÉ LA MANERA DE AYUDARTE, TEN FE. Realmente mi situación con el correr del tiempo cambió, me gradué de bachiller, luego en la universidad, conseguí un mejor empleo y por supuesto por mis estudios mejor remunerado. Mis hijas también se graduaron en la universidad. Sin embargo, han habido situaciones en los cuales he necesitado dinero, solo que a partir de ese momento no desespero y pienso Dios proveera algo debe salir, alguien me pagará algo de dinero o saldrá algún bono pendiente y si el problema no es de dinero lo pongo en sus manos y le pido me ilumine para que lo pueda solucionar de la mejor manera.

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)