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miércoles, 3 de junio de 2026

EL BABEL EN LA VISITA DE PRÉVOST A ESPAÑA

Noticias tomadas de distintas fuentes.

1.º ¿JUNTOS Y REVUELTOS? “BAD BUNNY” Y PRÉVOST, OCURRENTES EN MADRID.
   

La visita de León XIV Riggitano-Prévost a Madrid coincide con la gira del reguetonero puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio “Bad Bunny”, que ofrece diez conciertos en el estadio “Riyad Air” Metropolitano (sede del club de fútbol Atlético de Madrid) de la capital española entre el 30 de Mayo y el 15 de Junio.

Uno de los conciertos tendrá lugar el 6 de Junio, mientras un recién llegado Riggitano-Prévost presidirá la Vigilia con los jóvenes en la Plaza de Lima (cerca al estadio Santiago Bernabéu, la sede del Real Madrid).
  
La circunstancia fue resaltada luego que el presidente de la Generalidad de Cataluña, Salvador Illa Roca, publicó en la cuenta de Twitter de las Juventudes del Partido Socialista de Cataluña una selfie con Martínez Ocasio, que como parte de su presentación en Barcelona el 23 y 24 de Mayo, visitó de incógnito la iglesia de la Sagrada Familia.

Al respecto, el cardenal madridense José Cobo Cano planteó (como si no tuviera mejor cosa en mente) que Riggitano-Prévost y Martínez Ocasio se encuentren. «Madrid da para mucho», dijo al decadente portal marista chaminadiano Vida Nueva Digital.

Con todo, según proyecciones de impacto económico potencial, la visita de Riggitano-Prévost a España podría generar de entre 90 y 125 millones de euros (incluso, hay quien proyecta 150 millones), en parte por el aumento del 31% del precio de los hoteles en la capital (y en Barcelona, hasta el 80%). Cifras que, aunque grandes, están lejos de los casi 354 millones que reportó la visita de su antecesor Benedicto XVI Ratzinger para la Jornada Mundial de la Juventud de 2011.
  
2.º EL PATALEO SEPARATISTA CATALÁN POR LA “BENDICIÓN” DE LA TORRE DE LA IGLESIA DE LA SAGRADA FAMILIA.

Ni bien se publicó antier lunes 1 de Junio por parte de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice el libreto de los servicios novus ordo de la visita de León XI Riggitano-Prévost a España, estalló la polémica por parte de los separatistas catalanes porque para la “bendición” de la recién culminada Torre de Jesucristo de la iglesia de la Sagrada Familia de Barcelona al final de la cena el próximo miércoles 10 de Junio (a la que asistirá el deslegitimado presidente de gobierno Pedro Sánchez Pérez-Castejón) se realizará en castellano y no en catalán, a pesar que la entrada, la lección del Apocalipsis, el salmo, parte de la “oración de los fieles” y el Padre nuestro sean en este último.

La líder del partido separatista de derecha Alianza Catalana, Silvia Orriols, anunció que renunciaba a asistir al evento «por respeto a [Antonio] Gaudí y a Cataluña», mientras que el expresidente de la Generalidad, Carlos Puigdemont, calificó la situación de «vergüenza» y un insulto a Cataluña y a la memoria de Gaudí, además de acusar la Iglesia de situarse del lado de «la lengua del poder» (cuando en realidad el catalán es hablado solo por las clases altas y media alta) y llegó a vincular la decisión con un supuesto retorno al nacionalcatolicismo.

Del lado religioso, la Fundación “Mons. Joan Carrera” expresó su decepción porque el catalán tuviese solo un 20% de presencia en la celebración, y Joan Maluquer, miembro de la Liga Espiritual de la Madre de Dios de Montserrat, criticó al arzobispón de Barcelona Juan José Omella y Omella por no haber querido incorporar determinados símbolos identitarios catalanes en la organización del acto. Mientras, el obispón de Gerona, Octavio Vilá y Mayo O. Cist., dijo que hubiese querido que la “bendición” fuese en catalán y recordó que Francisco Bergoglio quería bendecir la imagen de la Virgen de Monserrat en ese idioma.

En respuesta, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, les reprochó a los catalanistas su hipocresía selectiva, recordando que no se les vio igual de preocupados por la lengua empleada en las mezquitas, los equipamientos públicos y las plazas donde se acababa de celebrar la Fiesta del Cordero (el Aíd al-Adha).
  
Finalmente, tras “solicitud” de la Generalidad encabezada por el sociata Salvador Illa Roca y del cardenal Omella, se logró que la “bendición” se hiciese simultáneamente en castellano y catalán.

3.º UNA ORACIÓN EN UN IDIOMA QUE NO HABLARÁ NINGUNO DE LOS ASISTENTES AL SERVICIO EN EL ESTADIO GRAN CANARIA (NO, NO ES EL LATÍN).
   

Infovaticana señaló que para la cena Novus Ordo el jueves 11 de Junio en el Estadio de Gran Canaria en Las Palmas (donde la Unión Deportiva Las Palmas hace de local), en la una de las peticiones de la oración de los fieles se rezará en wólof, por los difuntos y los náufragos que perdieron la vida en las aguas del Atlántico camino al “sueño europeo”.
  
El wólof (o volofo, como propuso el lexicógrafo Rafael del Moral para su castellanización) es un idioma perteneciente a la familia lingüística Níger-Congo y que, debido a la expansión del género musical mbalax (influenciado por el soul, blues, jazz, R&B y el rock estadounidense, la varieté francesa, la rumba congoleña y la música cubana), es hablado en Senegal y Gambia como lengua vehicular (los idiomas oficiales son el francés y el inglés respectivamente). No es uno de los idiomas cooficiales de España, ni tampoco lo habla la casi totalidad de los más de 46.000 inscritos que asistirán a ese servicio.
  
Para más inri, los destinatarios de esa oración a quienes se pretende honrar no van a ir al Estadio de Gran Canaria ni la van a rezar, dado que el migrante volofohablante promedio es musulmán, la religión que profesa el 90% de los senegaleses y de los gambianos, por lo que será un gesto que ni siquiera va dirigido al auditorio (que es el destinatario del Novus Ordo, en lugar de Dios), sino a los titulares de prensa seglar y conciliar que ensalzan el inmigracionismo tan cacareado por aquellos que no acogerán en sus lujosas y grandes mansiones a ninguno de los que van en pateras o cruzan ilegalmente la frontera (y ni hablar del Vaticano flanqueado por los Muros Leoninos y donde el ingreso ilegal se castiga hasta con ocho años de cárcel).

Pero claro, para los conciliares, el problema está en el latín…

martes, 21 de octubre de 2025

EL REARME DEL COMUNISMO DESDE VASCONGADAS

Por Javier Navascués Pérez para INFOCATÓLICA.
  
«EL COMUNISMO CONSTITUYE, ANTE TODO, UNA ESPERANZA UTÓPICA, CASI DE NATURALEZA ESCATOLÓGICA».
Vaquero Oroquieta analiza “Bolcheviques. De ETA al Movimiento Socialista: el rearme del comunismo”.
   

Ya está disponible “Bolcheviques. De ETA al Movimiento Socialista: el rearme del comunismo”, el primer libro sobre el autodenominado Movimiento Socialista, un conjunto de organizaciones marxistas-leninistas integradas por gente muy joven que inició su andadura en el País Vasco y Navarra, a partir de su ruptura con la izquierda abertzale de procedencia, pero que también se está implantando en el resto de España… Su autor, el pamplonés Fernando José Vaquero Oroquieta, es un viejo conocido de nuestros lectores por sus otros libros aquí reseñados (Biografía no autorizada del PNVDe ETA a EH Bildu. Las pieles de la serpienteEmboscada a Navarra. Mitos, falsedades y otras tácticas del panvasquismo), quien responde, a continuación, a nuestras preguntas sobre cuestiones de actualidad.

Podemos parece haber quedado muy atrás para una nueva hornada de jóvenes de la extrema izquierda. ¿Que está pasando en los últimos años en el ámbito de la izquierda radical?
Así es. El espacio socio-político de la izquierda comunista, es decir, la izquierda de la izquierda, se encuentra “revolucionada” desde 2018 en que surgió un nuevo sujeto muy activo y en constante crecimiento orgánico. Se trata de un conjunto de organizaciones juveniles autodenominado Movimiento Socialista. De esta manera, por orden de aparición, Ikasle Abertzaleak, Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), la red de mujeres socialistas Itaia, el Consejo Socialista de Euskal Herria (EHKS), Coordinadora Juvenil Socialista (CJS), Organització Juvenil Socialista (OJS) y Coordinadora da Mocidade Socialista (CMS), en sus respectivos territorios y ámbitos, comparten la misma posición táctica y estratégica. Juzgan que Podemos, PSOE, Sumar, EH Bildu, la CUP o el BNG, son socialdemócratas y revisionistas, por lo que estarían traicionando a la clase trabajadora.

En estos años, además, han logrado constituirse en el contingente más numeroso y activo en el área de la extrema izquierda, siempre muy fragmentando y a mínimos históricos. Su objetivo final es un Estado-comuna socialista, precursor del comunismo. Pero, como no se presentan a las elecciones parlamentarias o municipales, salvo por algunas de sus incursiones callejeras, más o menos violentas, apenas son objeto del interés mediático. Y disponen de diversos medios digitales, revistas de carácter teórico, organismos sectoriales, asociaciones en numerosas universidades…

¿Qué papel ha jugado el final de ETA en todo esto?
Ha sido decisivo. Los primeros grupos de este futuro partido comunista, que pretenden sea de ámbito europeo, nacieron en Vascongadas y Navarra, por entender que la izquierda abertzale “oficial” de Sortu y EH Bildu, al apostar por la vía parlamentaria habían traicionado el bagaje revolucionario alcanzado por la clase obrera vasca tras décadas de “lucha”. Además, ante los nuevos problemas sociales emergentes, por ejemplo en relación al casi imposible acceso a una vivienda decente por parte de los jóvenes y la precarización de las condiciones laborales, la dirección de la izquierda abertzale, conforme su criterio, no habría proporcionado ni respuestas concretas ni soluciones de conjunto; pero tampoco habría respetado la “autonomía” de sus organizaciones juveniles. Y, en su búsqueda de un nuevo paradigma político, descubrieron el marxismo ortodoxo, quien les proporcionaría, en su particular lectura, un análisis de conjunto y un horizonte estratégico. Finalmente, con tales mimbres, rompieron con sus orígenes para dar lugar a una organización “autónoma” de “ruptura generacional y de clase”.

Muchos pensaban que, tras el fin del terrorismo de ETA (por lo menos el terrorismo de alta intensidad), vendría un frente nacionalista independentista entre PNV y Bildu, los herederos del antiguo brazo político de ETA, pero más que eso parece que lo que ha ocurrido es que Bildu se ha integrado en el magma de la izquierda española (si no es eso una contradicción en los términos). ¿Cómo ha sido posible esta evolución?
Hay que distinguir dos planos. Por lo que respecta al “frente nacionalista”, existe una pugna tremenda entre el PNV y EH Bildu por su liderazgo, lo que les ha llevado, en este momento histórico, a considerarse mutuamente como rivales irreconciliables, más que como “compañeros de viaje”. Por otra parte, estas luchas intestinas en el mundo nacionalista no les impiden, en su conjunto, la implementación de una clara agenda de políticas públicas de todo tipo orientadas a la “Construcción Nacional Vasca”, borrando de paso los últimos resquicios de la presencia española allí.

Por lo que respecta al segundo plano, EH Bildu se ha “integrado” con la izquierda española desde una perspectiva “táctica” y ocasional, es decir, oportunista: persiguiendo, así, determinados objetivos comunes, caso de la implantación de la ideología feminista radical, LGTB y woke, y con ello, la destrucción de la familia “patriarcal” y de la sociedad civil “española”, así como el debilitamiento de las residuales estructuras estatales españolas, con vista a futuros escenarios de ruptura nacional. La izquierda abertzale comparte, en suma, con las otras izquierdas, un “mínimo común múltiplo”, pero no todos sus objetivos últimos, especialmente la independencia vasca. Por todo ello, más que “integración en el magma de la izquierda española”, deberíamos hablar de “izquierda” a secas.

¿Qué son las escisiones de ETA y de la llamada “izquierda abertzale” y que rol juegan en todo esto?
Desde el mismo momento en que ETA anunció el abandono de la vía terrorista, centrándose en la vía parlamentaria y posibilista, surgieron voces discrepantes en el seno de la izquierda abertzale, especialmente entre sus amplios medios juveniles. Estas voces darían lugar, poco a poco, a dos tendencias distintas: una primera que podríamos denominar “MLNV versión siglo XXI”, o abertzale radical, cuyas siglas más importantes, hoy, son la coordinadora Jardun, el grupo juvenil Jarki y Aske. En segundo término, cristalizará una corriente netamente comunista, mucho más numerosas que la anterior, que deja atrás su nacionalismo primigenio por entenderlo contaminado por los intereses anti-obreros de la “burguesía vasca”, a la que quiere destruir en última instancia. Es el caso del Movimiento Socialista, objeto central de mi libro, si bien también hablo de la evolución del comunismo en España desde sus orígenes a nuestros días en todas sus escisiones y actual proyección en tantos sindicatos radicales, movimientos sociales, editoriales, redes sociales, etc. Debo destacar, no obstante, que ambas escisiones no han impedido el crecimiento electoral e institucional de la izquierda abertzale; tanto en Vascongadas como en Navarra.

La deriva cada vez más hacia la polarización y el plurinacionalismo del PSOE del Gobierno español de Pedro Sánchez, ¿Cómo ha influido en todo esto?
Pues de una manera muy secundaria. Aunque no hubieran tenido lugar ambos fenómenos, impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez en línea con el “socialismo del siglo XXI”, las disidencias abertzales en general y el Movimiento Socialista en particular, habrían actuado exactamente igual a como lo vienen haciendo. No olvidemos que los objetivos finales del socialismo y la izquierda española, por una parte, y los de las disidencias abertzales, por otra, son muy distintos. En el caso del Movimiento Socialista, su objetivo es la destrucción del estado burgués y la implantación del comunismo; objetivos que las demás izquierdas españolas, mayormente interclasistas cuando no burguesas-progres, no comparten por entenderlos irrealizables y fuera del tiempo, especialmente tras la desaparición de la Unión Soviética. Por su parte, el MS entiende que nos acercamos a un “nuevo ciclo revolucionario”, enmarcado en una crisis final y global del capitalismo financiero, que supondría, para la clase trabajadora, la oportunidad de conquistar finalmente el poder político y económico y destruir, de paso, a la burguesía, en la que incluyen a todos los “actores progresistas”.

¿Cómo se explica el aparente dinamismo de la extrema izquierda radical vasca (pese a la supuesta derrota de ETA) mientras la izquierda separatista catalana de ERC y la CUP parece hallarse en una profunda crisis?
Movimiento Socialista, Jarki, etc., no salen de la nada. Se forman, maduran y contrastan en un ecosistema político muy concreto y excepcional en toda Europa: la izquierda abertzale. De esta manera, en el seno y entorno de miles de familias vascas y navarras, así como en el de muchos pueblos y barrios, a los 14, 15 o 16 años, se presenta como opción vital por completo natural el “militar” en una organización política juvenil, ya sea Ernai (la “oficial”) o en GKS (los nuevos comunistas). Por otra parte, el tipo de partido, de cultura organizativa, en el caso catalán, es muy distinto: carecen de una implantación tan extensa y capilar como en el vasco-navarro. En otro plano, ERC es un partido “burgués”; CUP mantiene, por su parte, una dinámica “asamblearia” muy distinta a la centralizada característica de la izquierda abertzale. De esta manera, aquellas insatisfactorias realidades organizativas, a las que debe sumarse su estancamiento electoral y el alejamiento de sus objetivos rupturistas, arrastrarían a los más jóvenes, en este caso buena parte de las asambleas locales de Arran (juventudes de la CUP), a seguir de cerca la evolución del Movimiento Socialista, para terminar compartiendo sus análisis tácticos y estratégicos y, en consecuencia, escindirse, dando lugar a la OJS operativa en Cataluña Comunidad Valenciana y Mallorca.

Mientras en toda Europa y también en España la llamada “extrema derecha” se encuentra en auge, especialmente entre los jóvenes, la izquierda radical juvenil, aunque minoritaria, se está radicalizando cada vez más. Incluso en Estados Unidos, como hemos visto con el asesinato de Kirk. ¿Que consecuencias tendrá este hecho?
Creo que hay que matizar un poco lo que se entiende por “extrema derecha”. Si se refiere al nacional-populismo identitario, concurren en el mismo segmentos sociales muy diversos: tradicionalistas católicos, calvinistas observantes, muchísimos posmodernos asustados por la “dureza” del discurso islamista, enemigos acérrimos del eco-feminismo imperante, liberal-libertarios obsesionados con la Economía, intervencionistas nostálgicos del Estado del bienestar, nacionalistas racialistas y secesionistas (flamencos…), conservadores cabreados, etc. Seguramente es por ello que en el Parlamento Europeo, a la hora de la verdad, todos ellos no han dado lugar a un único “partido europeo”, sino, al menos de momento, hasta a tres… y con muchas discrepancias internas.

No obstante, en un esfuerzo de abstracción y de caracterización con algunos mínimos elementos doctrinarios comunes, es evidente que dicho fenómeno, tan plural como en ocasiones contradictorio, es, verdaderamente, sorprendente, afectando en mayor o menor medida a casi todo Occidente. En cualquier caso, nos encontramos en una fase histórica de decadencia y aceleración, así como de disolución de las “ideologías fuertes” y de las comunidades en aras de las “salidas individuales” y el “empoderamiento” de nuevas minorías sociales.

A lo anterior hay que sumarle una crisis social y antropológica sin precedentes, lo que lleva a muchísimos jóvenes a romper con los esquemas de sus mayores y a buscar alternativas identitarias, de “comunidad”, o “sentido”; en ocasiones, con extrema radicalidad. Es por todo ello que otros muchos jóvenes, también procedentes de ambientes anti-tradicionales y posmodernos, se enrolan en las nuevas protestas que, según estamos viendo, no son tan nuevas. En definitiva, al diluirse la antaño vulgáta de valores compartidos, sostenida por la entente socialdemocracia-derecha ex-cristiana, los viejos consensos van desapareciendo, surgiendo disidencias y violencias ante la dictadura de lo políticamente correcto.

La inmigración desbordada que sufren España y Europa, especialmente de inmigrantes musulmanes, el filoislamismo de la izquierda, y el auto-odio hacia España y hacia la religión católica, ¿cómo influyen en todo este proceso?
Debemos distinguir, de nuevo, dos planos. Por lo que se refiere al impacto de la inmigración, conforme el juicio del Movimiento Socialista, al igual que el resto de la extrema izquierda, se entiende que los inmigrantes, al igual que los jóvenes autóctonos, están siendo explotados y maltratados por la burguesía capitalista y las nuevas medidas “autoritarias” de sus estados, por lo que, antes o después, se integrarán en los contingentes revolucionarios; pues les unirían las mismas condiciones de explotación y la misma subordinación en el sistema de producción capitalista, unos mismos intereses. No obstante, en sus manifestaciones y encuentros, no se observa la presencia de muchos sujetos “racializados”…

En un segundo plano, ese odio a España y a toda expresión de Tradición es común a todas las izquierdas; tributario, seguramente, de tortuosos ingredientes psicológicos, como son “matar al padre”, etc. De hecho, los jóvenes comunistas vascos son muy críticos con casi todo lo que supone el “establishment” abertzale de sus padres y familiares de más edad. Constituye, pues, un ingrediente más del cóctel ideológico de estos nuevos comunistas, pero siempre desde una interpretación conjunta específicamente marxista, que entiende que toda “lucha particular” debe “educar” y hacer “avanzar” a los trabajadores en el proceso socialista hacia el comunismo.

¿Qué valoración hace de fenómenos como el Frente Obrero, de Roberto Vaquero, notablemente popular, al menos desde el punto de vista mediático, que tratan de aunar comunismo y patriotismo español, algo que hasta ahora siempre ha sido imposible?
El Movimiento Socialista considera que toda expresión “rojiparda” o “nacional-bolquevique” no deja de ser sino un oportunismo demagógico que se sirve de cierta fraseología propagandística aparentemente marxista al servicio de los intereses de la burguesía, dividiendo en definitiva a la clase trabajadora y alejándola de “sus” verdaderos objetivos. Por ello, algunos autores del MS han calificado expresamente el Frente Obrero de organización fascista.

¿Existe algún riesgo de retorno de un terorismo similar al perpetrado por ETA décadas atrás por parte de nuevos grupos más o menos comunistas?
Es una cuestión muy delicada… que no debe permitir juicios superficiales. Desde una máxima prudencia, entiendo que, al menos de momento, conforme las categorías marxistas de las que se sirven, no concurren ni “condiciones objetivas” ni “subjetivas” que les arrastren a aquella vía sin retorno. En el pasado, cuando nace ETA, por ejemplo, la incidencia social y política del movimiento anticolonialista en Occidente, el prestigio de las organizaciones guerrilleras tercermundistas e incluso de otras formaciones terroristas en Europa (IRA, INLA, Brigadas Rojas, RAF, Acción Directa, CCC…), era impresionante. Aquel cicló histórico se agotó; aunque, en el futuro, nunca se sabe… De hecho, aseguran que se aproxima un “nuevo ciclo revolucionario”, lo que no quiere decir, en absoluto, que sus tácticas vayan a ser las mismas, hoy o mañana como ayer, pues sus teóricos son muy conscientes de los profundos cambios geopolíticos y mentales que vienen acaeciendo, de manera acelerada además, en todo el planeta. No obstante, hoy día, no optan en absoluto por la vía parlamentaria y, como admiradores del bolchevismo y su modelo insurreccional de minoría revolucionarias decididas y conscientes, si bien “conectadas” con el pueblo, les interesa muchísimo aquella experiencia de conquista del poder como demostración empírica de que si fue posible entonces, también puede serlo mañana. En todo caso, su objetivo central, ahora, es crecer, formarse, propiciar escisiones en la socialdemocracia de toda Europa y, ulteriormente, desde este “andamiaje”, lanzar un partido comunista europeo de ofensiva. Mientras tanto, cualquier equivocación o cálculo errado puede frustrarles su proyecto…

Desaparecida la Unión Soviética, ¿tiene sentido ser comunista?
El comunismo constituye, ante todo, una esperanza utópica, casi de naturaleza escatológica, a modo de “religión de sustitución”. Y si desapareció la Unión Soviética, entre otros motivos y según los teóricos del Movimiento Socialista, lo fue por no haber destruido el estado que heredaron los bolcheviques, implantando en su lugar un estado-comuna extensión del partido comunista.

En definitiva: nunca ha existido comunismo. Como premisa de todo lo anterior, estos nuevos comunistas entienden la Historia con una perspectiva materialista, economicista y lineal, aunque con avances y retrocesos, de manera que el fracaso del “ciclo de octubre”, o “tantas derrotas sufridas por la clase obrera” tal y como afirman en sus mítines, no desmiente –desde su particular mirada, que pretenden científica– la necesidad histórica y el desenlace inevitable de las relaciones de producción en una toma del poder político y económico por parte de la clase trabajadora en todo el mundo. Así, todo lo analizan desde un punto de vista de “proceso socialista”; también fenómenos híbridos como el de China o Vietnam, con sus idas y venidas, con sus retos actuales, etc.

En suma, los comunistas españoles y los de otros lugares del mundo –no olvidemos que persisten partidos comunistas muy potentes, caso del KKE griego, además de países proclamados como socialistas (China, Vietnam, Cuba, etc.) liderados por partidos comunistas nacionales–, entienden que aquella predicción marxista que dice que “la historia se repite dos veces: primero como tragedia y después como farsa” no afecta al proceso de edificación del socialismo.

El comunismo implantó regímenes de terror allí donde triunfó. A estos jóvenes bolcheviques, ¿no les preocupa los genocidios perpetrados por el comunismo?
No, en absoluto. Han afirmado, en varios de sus textos, que no les corresponde y no procede plantear “juicios morales” a las experiencias comunistas fracasadas… Analizan aquellos procesos en clave de “proceso socialista”, tal y como ya dijimos. La moral usual es un “subproducto burgués”; la suya es una moral revolucionaria.

¿Cómo valoran la religión?
En el caso del MS apenas le dedican tiempo y espacio… Así, por ejemplo, creo recordar ahora mismo, que respecto a la realidad de la explotación sufrida por los inmigrantes, alguno de sus autores también menciona de pasada la cuestión religiosa… Esta aparente ausencia de discurso, seguramente, sea debida a que en sus espacios familiares y de socialización el catolicismo ha desaparecido por completo. Desde sus presupuestos teóricos, con toda seguridad, interpretan la religión, genéricamente, como una coartada ideológica de los poderosos para sojuzgar a los pobres. Pero el catolicismo de sus abuelos ya no constituiría una “oferta atractiva” para casi nadie ni, por tanto, presenta una resistencia real o una alternativa frente al proyecto comunista. No veo, eso sí, ninguna mirada crítica, o de otro tipo, específica ante el Islam, el lugar de la mujer musulmana, los mecanismos de reproducción patriarcal en su modelo de familia, el papel de sus comunidades, que algunas voces aisladas comunistas, al menos en redes sociales, las alinean con la extrema derecha, etc.

¿Qué posición mantienen ante la guerra en Gaza y las movilizaciones en apoyo a la “flotilla”?
Son partidarios de la destrucción del Estado de Israel, por considerarlo un peón colonialista de la burguesía occidental y, en consecuencia, son enemigos intransigentes de la tradicional solución de “dos estados” entre las izquierdas social-demócratas. De esta manera, han participado decididamente en buena parte de las manifestaciones producidas en toda España “contra el genocidio en Gaza”, también en los incidentes en torno a la Vuelta Ciclista a España con tal motivo; pero siempre con sus propias pancartas y explicando su particular juicio político con una intencionalidad pedagógica. Y es que pretenden que todas sus “luchas particulares” no se agoten en sí mismas, sino que redunden en la causa del comunismo acumulando fuerzas.

— Muchas gracias.

— Gracias a ti, gracias a los lectores.

lunes, 26 de mayo de 2025

EL CATALANISMO NACIÓ DEL CATOLICISMO LIBERAL

Por Javier Navascués Pérez para INFOCATÓLICA.
   
JAVIER BARRAYCOA: «LA RAMA MÁS FUERTE DEL CATALANISMO SE FUE FORJANDO EN AMBIENTES CATÓLICOS LIBERALES»
   

Javier Barraycoa es sociólogo multidisciplinar. Entre sus múltiples obras destaca su labor para desmitificar el nacionalismo catalán y recuperar la historia robada de Cataluña. Su último libro se titula El origen del catalanismo. Polémicas católicas en su génesis y su primera transfiguración. En esta obra trata de descubrir los orígenes del catalanismo y sus relaciones con el catolicismo liberal y sus enfrentamientos contra el tradicionalismo

¿Era necesario un nuevo libro sobre el catalanismo?
A mi entender, sí. Especialmente es importante indagar en su origen, pues de ahí entenderemos las actitudes contradictorias que han perdurado hasta nuestros días. El primer catalanismo político del siglo XX, vertebrado en el partido de la Lliga Regionalista, bebió de los ambientes católicos surgidos de la llamada “pastoral catalanista”. De hecho, y en cierta medida hoy sigue siendo así, el nacionalismo catalán en un híbrido de conservadurismo, clericalismo, republicanismo e izquierdismo.

Entonces, ¿dónde queda aquello de que el nacionalismo es el sucesor natural del carlismo?
Por eso hay que explicar sus orígenes. La leyenda de que en el carlismo está el origen del catalanismo es una idea propia de historiadores y pensadores de izquierdas, tal y como lo ha demostrado Enric Ucelay-Da Cal. Quién inició este paradigma fue el historiador Antoni Rovira y Virgili, republicano y masón, que intentó “construir” una historia del nacionalismo cuyo esquema ha perdurado hasta hoy. Según su relato, el nacionalismo debía conciliarse con sus principios republicanos y conservadores liberales y debía abandonar las tendencias “católicas” que aún perduraban en los líderes de la Lliga. Rovira y Virgili lo que pretendía era alejar a los catalanistas católicos de una posible “tentación” tradicionalista. Y su tesis se impuso, pues los propios catalanistas veían en el carlismo el enemigo a batir.

En su libro plantea el origen del catalanismo en las polémicas católicas de finales del siglo XIX. ¿En qué consistieron esas polémicas?
Como he dicho, la rama más fuerte del catalanismo se fue forjando en ambientes católicos, con un discurso aparentemente tradicional, pero siempre posicionados a favor del catolicismo liberal. Por ejemplo, aceptaron acríticamente la Constitución de 1876, que rompía legalmente la Unidad católica. Los catalanistas, contra los carlistas, apoyaron un proyecto madrileño, la Unión Católica de Alejandro Pidal y Mon, que tenía como fin acercar a los católicos al liberal régimen de la Restauración borbónica.
     
También es sorprendente cómo sacerdotes catalanistas, aparentemente antiliberales, condenaban la obra El liberalismo es pecado de Félix Sardá y Salvany. Pero donde más se sufrieron las polémicas fue en el conflicto entre el clero, mayoritariamente carlista y los seminarios llenos de vocaciones de familias tradicionalistas, con sus obispos. En esos tiempos el nombramiento de los obispos debía ser confirmado por el Ministro de Gracia y Justicia. Desde Madrid se fueron nombrando obispos a favor de una “pastoral catalanista” con tal de ir mitigando el clero profundamente antiliberal.
   
¿En qué consistió esa “Pastoral catalanista”?
Fue iniciada paradójicamente por un gaditano, el obispo José María Urquinaona y Bidot, que ocupó la sede de Barcelona. Urquinaona estaba enfrentado directamente con el carlismo y su prensa. Él quería que los católicos carlistas se sometieran a la Unión Católica, que a la postre era una iniciativa del Partido Conservador de Alfonso Cánovas del Castillo. Urquinaona fue el que creó lo que denomino el “montserratinismo”. Su mano derecha fue José Morgades y Gili, que acabaría ocupando la sede de Vich y restaurando el Monasterio de Ripoll como símbolo del “renacimiento” de Cataluña. Los diferentes obispos catalanistas y prorrestauración se coordinaron para ir colocando en los seminarios y diócesis catalanas a sacerdotes que comulgaban con la nueva causa catalanista. Es así como el catalanismo clerical fue haciéndose con el poder en las diócesis y desplazando al clero carlista. Como señaló en su momento el gran historiador Vicente Cacho Viu, el catalanismo fue el detergente utilizado para diluir el integrismo, léase tradicionalismo, en Cataluña.
   
¿Y qué papel jugó Torras y Bages, el considerado “Patriarca de Cataluña”?
José Torras y Bages planteó el catalanismo, al que denominaba frecuentemente regionalismo, como la única posibilidad de reevangelizar Cataluña, que volviera a sus raíces cristianas acrisoladas en la Edad Media y así hacer de Cataluña una pequeña Cristiandad. Él formó a una parte importante de los cuadros de la futura Lliga, entre ellos a Enric Prat de la Riba. La diferencia con otros sacerdotes es que Torras y Bages no quiso transigir con el liberalismo, aunque aceptaba el régimen de la Restauración, y era profundamente antimasón. Al ser nombrado obispo de Vich, y al ver que la incipiente Lliga Regionalista pactaba con liberales y republicanos, se separó de Prat de la Riba y se dedicó a pastorear su diócesis. Siempre que había elecciones y en las listas de la Lliga iban liberales, desaconsejaba votarles. Realmente fue un santo y, como afirmo en el libro, buscó un catalanismo realmente católico que no pudo ser.
   
Finalmente, ¿alguna curiosidad más a destacar?
Sí. Trato de demostrar que el catalanismo fue un movimiento esencialmente barcelonés, y que no nació en la Cataluña “profunda”, territorio propicio al carlismo, sino en la urbe y fruto también del contagio romántico en el mundo católico. El romanticismo, bajo apariencia medievalizante, era un movimiento moderno y antitradicional. También hay que destacar que el catalanismo triunfó electoralmente ocupando el espacio que dejó el Partido Conservador en Cataluña debido a su estructura absolutamente corrupta. Por último, he tratado de desentrañar los complejos procesos psicológicos que llevaron a ciertos personajes a hacerse primero catalanistas y luego nacionalistas. Es evidente que para entender el catalanismo no podemos caer en simplificaciones o maniqueísmos.

jueves, 22 de mayo de 2025

«EL PANCATALANISMO BIEN VALE UNA BIBLIA» (OBISPÓN DE MALLORCA)


El obispón de Mallorca (España) Sebastián Taltavull Anglada, de 77 años, repartió unas biblias exclusivamente en catalán (y para más inri, de la “Versión interconfesional” publicada en 1993 por la Asociación Bíblica de Cataluña –fundada el 21 de Septiembre de 1974 por la el arzobispo de Tarragona José Pont Gol, que en el Vaticano II insistió en el uso del vernáculo en la liturgia–, la Editorial Claret y las Sociedades Bíblicas Unidas) durante unas “confirmaciones” que administró a los alumnos del colegio ‘Madre Alberta Giménez’ (antiguo Real Colegio de la Pureza de María) en la catedral de la Asunción de Santa María en Palma de Mallorca el pasado viernes 16 de Mayo, lo cual generó quejas en algunas familias que esperaban ejemplares en castellano, informó OKDiario.
  
El progre Taltavull (tristemente célebreinter ália, por el pleito que perdió con las monjas jerónimas por el Monasterio de Santa Isabel en Palma –y donde solo ganó el apodo “Tothovull”, “Todoquiero” en catalán– y por colarse en una residencia de presbíteros ancianos San Pedro y San Bernardo para aplicarse lal coronavacuna el 5 de Enero de 2021, por lo que se “disculpó” en tercera persona) justificó su actuar diciendo que, desde la década de 1990, la política de la diócesis de Mallorca es promover el uso del catalán (que estudió por correspondencia en el seminario) en la liturgia y la vida eclesiástica (de hecho, ordenó el boicot en los colegios diocesanos a la libre elección de lengua aprobada el pasado Septiembre). Incluso, el pasado Enero, dijo que el uso del castellano en Baleares hace que el catalán «pierda fuerza, pierda categoría, pierda audiencia»a lo cual el diputado del partido Vox por Baleares en el Congreso Jorge Campos Asensi le cuestionó si «en el vaciamiento de las iglesias tiene algo que ver que la Diócesis de Mallorca siga sirviendo como catalizadora del pancatalanismo» subvencionado por el Gobierno de Baleares y el Consejo de Mallorca.
  
Según un estudio del Instituto Nacional de Estadística de España publicado en 2023, la lengua materna mayoritaria en Mallorca es el castellano (nombre que tiene el español en la infame Constitución del 6 de Diciembre de 1978), que es hablado como primera lengua por el 74,3% de la población, mientras que el catalán mallorquín (cuyo origen es totalmente distinto al catalán de Barcelona, mal que le pese al menorquín Taltavull) es considerado lengua materna por cerca de un tercio de los adultos (33,7%). Además, hay una presencia notable de otras lenguas: el árabe es lengua materna para algo más del 4 % de la población, y el inglés para casi un 4 %.

lunes, 11 de noviembre de 2024

PRIMER BENEDICTINO DE MONTSERRAT CONDENADO PORNABUSOS

Elementos tomados de ABCEL ESPAÑOL,  DOLCA CATALUNYA y GERMINANS GERMINABIT.
  
   
Jaume Soler Villegas (en religión Gabriel), ha sido el primer monje de la abadía de Montserrat en ser condenado por abuso sexual cometido en dicho recinto.

Soler, de 40 años de edad, aceptó una pena de dos años de prisión tras reconocer ante la Sección sexta de la Audiencia Provincial de Barcelona haber abusado de un menor en el año 2019. La pena se estableció a raíz de un acuerdo con la Fiscalía en el que se reconocía responsable de un delito continuado de abusos sexuales a persona mayor de 16 años y menor de 18, concurriendo las circunstancias atenuantes de reparación parcial del daño (había consignado 25.000 euros para la víctima, cinco más de los que ha impuesto finalmente la sala para indemnizar al menor) y la analógica de confesión.

Al margen de los dos años de prisión, Soler Villegas también tendrá que cumplir cinco años de libertad vigilada, una orden de alejamiento de seis años con la víctima y una inhabilitación de siete años para ejercer cualquier oficio que mantenga contacto con menores.

Los hechos ocurrieron del 3 al 5 de Mayo de 2019. A la sazón, Soler Villegas era vicerrector de la abadía de Montserrat y uno de los cooedinadores del programa “Montserrat Joven”, un espacio de reflexión y ocio dirigido a jóvenes de entre 15 y 17 años que impulsa cada dos el Centro de Pastoral del monasterio benedictino. Fue en ese encuentro que la víctima (de 16 años en el momento de los hechos) conoció al monje, quien se convirtió en un referente personal para el menor, e incluso fue su padrino de confirmación. Soler estaba al tanto de los problemas del joven, como el acoso escolar o su condición de homosexual.

En el año 2019, Soler invitó al menor a pasar un fin de semana al Monasterio, pagando él los gastos de estancia. La víctima aceptó, y se alojó en una celda de la Abadía, entre el 3 y el 5 de mayo de 2019. Una de las noches, el religioso apareció en la habitación con una botella de cava y le propuso beberla «con el fin de que la ingesta de alcohol facilitara el inicio de una relación sexual», señaló el tribunal. Tras ello, abusó del menor. Lo mismo ocurrió la noche siguiente.

La sentencia recoge que la víctima, «a pesar de estar incómodo con la situación, no lo verbalizó claramente, debido en su estado de semi embriaguez, la diferencia de edad, el ascendiente que tenía el acusado sobre él y el entorno no habitual en que se encontraba». Sólo «fue capaz de mostrar su disconformidad cuando el acusado le besaba en la boca».

De todas esas circunstancias se aprovechó conscientemente el religioso, por lo que lo ocurrido provocó en el menor un trastorno por estrés postraumático, que precisó psicoterapia y seguimiento psicológico durante un periodo de al menos dos años, durante el cual decidió interponer la presente denuncia. Por su parte, el acusado reconoció, ya en su primera declaración, «haber mantenido las relaciones descritas, reconociendo los hechos y colaborando de forma relevante con la justicia».

Por su parte, la Abadía de Montserrat (declarada responsable civil subsidiaria, y que en la etapa de instrucción dio 15.000 euros para compensar a la víctima y otros 5.000 durante el juicio) emitió un comunicado manifestando vergüenza por lo ocurrido y pidiendo perdón a la víctima. Asimismo, anunció que está a la espera del proceso canónico contra Soler Villegas, quien había sido apartado cautelarmente del monasterio y suspendido de su ministerio.

El caso de Gabriel Jaume Soler Villegas es el primero en ser llevado a los estrados de la justicia seglar (hubo otros dos casos que prescribieron por el paso del tiempo: el fundador del grupo escultista de la abadía, Andreu María Soler, y un responsable de la Escolanía que abandonó la orden y se laicizó en 1980). Lo que ocurría es que la abadía de Montserrat había sido protegida por la clase política catalana precisamente por compartir su ideología separatista. Por ejemplo, a fines del 2000 salieron acusaciones de una camarilla homosexual en el monasterio que había provocado la destitución de los abades Cassià María Just i Riba (el “abad rojo”) y Sebastià Bardolet i Pujol, el corrupto expresidente de la Generalidad y famoso evasor de impuestos Jordi Pujol Soley se dirigió en persona a Montserrat para solidarizarse con el entonces flamante abad Josep María Soler i Canals, y el periodista y exdiputado socialista Ernest Lluch Martín publicó un artículo en La Vanguardia –días antes de ser asesinado por ETA– en el que acusaba a los reportajes de «homófobos, anticlericales y anticatalanistas». Y hace cinco años, cuando en un imforme emergieron las denuncias contra Andreu Soler (fundador del grupo de escultistas “Chicos de Servicio y Orden - Escultistas de Montserrat”, fallecido en 2008), se supo también que Pujol había prologado en 2007  “L’escoltisme i Montserrat”, unas memorias sobre el referido monje.

Por su parte, Gabriel Soler Villegas había recibido en 2012 el premio “Jóvenes con IVA”, un programa que había iniciado el Centro de Estudios Jordi Pujol para visibilizar a aquellos jóvenes que «desde distintos ámbitos profesionales, de acción cívica u opción personal, se rigen por Ideas positivas (I), Valores sólidos (V), Actitudes constructivas (A) […] testimonios que, con talento y energía, plantan cara a todo tipos de contrariedad». Cuando salía del monasterio, no vestía de hábito; y en alguna ocasión recibía a los periodistas extranjeros que el organismo de propaganda separatista Diplocat enviaba a Montserrat (del cual decía la madre de la víctima de esta joyita, «para nosotros, Montserrat era un símbolo del catalanismo»). Valientes “valores” que promovía él, ¿no?

miércoles, 23 de octubre de 2024

DOS DECESOS PROGRES EN 24 HORAS

    
En la noche del 22 de Octubre de 2024 falleció a los 96 años de edad el sacerdote-presbítero peruano Gustavo Adolfo Gutiérrez-Merino Díaz.

Nacido el 8 de junio de 1928 en Lima como el primogénito y único varón de los tres hijos de Gustavo Oswaldo Gutiérrez Merino y María Raquel Díaz Salaverry, Gustavo Adolfo estudió Medicina y Letras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (donde se cambió el apellido a Gutiérrez-Merino) mientras militaba en la Acción Católica, y luego fue a estudiar Filosofía y Teología en las Universidades Católicas de Lovaina y Lyon respectivamente, donde tuvo como profesores al jesuita Henri de Lubac (de la Escuela de Fourvière) y los dominicos Yves Congar, Marie Dominique Chenu, Christian Ducoq y varios otros de Le Souchoir (vamos, que el pituco se formó con el modernismo y la “Nueva teología”), fue influenciado por el fraile dominico Edward Schillebeeckx, el jesuita Karl Rahner, y los sacerdotes diocesanos Johann Joseph “Hans” Küng Gut y Johann Baptist Metz, y se interesó en autores protestantes como Karl Barth, Jürgen Moltmann, Dietrich Bonhoeffer y científicos sociales como François Perroux y su idea del desarrollo, y sin duda con el humanismo integral de Jacques Maritain, del personalismo de Emmanuel Mounier, del evolucionismo progresivo de Teilhard de Chardin, del dogma social de De Lubac, de la teología del laicado de Congar, de la teología del desarrollo de Louis Lebret, de la teología de la revolución de José Julio Hipólito Comblin Bresseurs y de la teología política de Metz que influyeron en su obra. Fue ordenado sacerdote en 1959 para la Archidiócesis de Lima, y al año siguiente se licenció de Teología en la Gregoriana de Roma. Fue profesor de teología en la Pontificia Universidad Católica de Perú y en la Universidad de Notre Dame (Indiana, Estados Unidos), y fundador del Instituto Bartolomé de Las Casas de Lima en 1974. Ejerció el ministerio pastoral en la parroquia de Cristo Redentor, del barrio popular del Rímac, donde en las dos décadas que estuvo allí raramente se lo veía celebrando misa porque pasaba metido en política. Participó en el Concilio Vaticano II como asesor teológico del obispo de Talca (Chile) Manuel Larraín Errázuri (uno de los firmantes del Pacto de las Catacumbas). En el 2001, ingresó a la Orden dominica, para escapar de la jurisdicción del arzobispón limano Juan Luis Cipriani Thorne y del Opus Dei y el Sodalicio de Vida Cristiana que buscaban contrarrestar su influencia.

En 1971, tres años después de haber sido consultor de la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano de Medellín, escribió su obra más famosa, a saber, “Teología de la Liberación: Perspectivas”, donde plantea que la pobreza es «un estado escandaloso, ofensivo a la dignidad humana y contrario a la voluntad de Dios», y que para solucionarla es necesaria una acción desde la Fe. Mas en realidad esta perversión de la Fe asoló comunidades religiosas, mató vocaciones y contaminó la vida pastoral de la Iglesia, todo en nombre de unos “pobres” a los que nunca sirvió y que en cambio, se fueron al redil del ministro protestante.

En 1984, el entonces prefecto para la Doctrina de la Fe Joseph Ratzinger declaró en la instrucción “Libertátis núntius” que, si bien se elogia su interés por los pobres y la justicia, varios aspectos de la “Teología de la Liberación” sintetizada por Gutiérrez-Merino (porque más que creador –que en realidad lo fue la KGB soviética, como lo reveló el ex espía rumano Ion Mihai Pacepa– o quien le puso el nombre –que lo fue el pastor presbiteriano brasileño Rubem Azevedo Alves, el cual en 1968 tituló su tesis doctoral de Filosofía en el Seminario Teológico de Princeton como “Hacia una Teología de la Liberación Humana”–, la organizó en un sistema teológico), al basarse en la teoría económica marxista, no eran compatibles con la fe cristiana, pero Gutiérrez-Merino (porque, luego de la instrucción “Libertátis consciéntia” de 1986 que le proponía un plan de desarrollo de la “Teología de la Liberación”, en la cuarta edición de su obra maquilló el concepto sustituyendo la terminología marxista por otra más asimilable) no recibió una condena canónica como sí sucedió a otros como Küng o Leonardo Genésio Darci Boff Fontana. El cardenal Gerhard Ludwig Müller Straub, prefecto para la Doctrina de la Fe bajo Benedicto XVI Ratzinger y los primeros años de un Francisco Bergoglio (quien sigue la “Teología del pueblo” de su corrreligionario Juan Carlos Scannone) fu su amigo y alumno y, en su libro de 2014 “Pobre para los pobres. La misión de la Iglesia”, incluyó dos capítulos escritos por Gutiérrez-Merino y un prólogo de Bergoglio, quien lo felicitó en 2018 por sus 90 años de vida.

Valga recordar un par de episodios que no aparecerán en la oración fúnebre de circunstancia que son las necrológicas de la prensa mundana y conciliar:
  • Durante la visita de Juan Pablo II al Perú el 15 de Mayo de 1988, Gutiérrez-Merino fue interceptado por voluntarios de seguridad pertenecientes al Sodalicio mientras intentaba con una credencial falsa acceder a la tarima donde se realizaba el servicio de clausura del Congreso Eucarístico Mariano Bolivariano en la Plaza de San Miguel, donde buscaba una oportunidad de parecer más cercano al mismo Wojtyła a quien seis años antes, durante su primera visita a Méjico, lo insultó llamándolo “polaco de mierda”.
       
  • Cuando Müller reveló su amistad con Gustavo Gutiérrez-Merino, Clelia Susana Luro Rivarola († 2013), la esposa del obispo retirado de Avellaneda Jerónimo José Podestá Wilmart († 2000), le escribió una carta abierta recordándole que en 1970, en un evento de Córdoba (Argentina) para el Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo, este le hizo el feo a Podestá y le exigió a retirarse del recinto donde iba a dar la conferencia. He aquí el texto de la carta abierta:
    «Querido Gustavo: Soy Clelia Luro, la compañera de Jerónimo Podestá ¿recuerdas?
      
    Tú habías viajado a Córdoba a una charla a los curas del Tercer Mundo. Lo habían invitado a Jerónimo por primera vez por medio de Marimachi. Jerónimo partió muy contento a Córdoba, era la 1.ª vez que los curas del Tercer Mundo lo invitaban. Pasó que al día siguiente apareció Jerónimo en casa de regreso, le pregunté ¿qué le pasó?, y su respuesta sin ocultar su dolor me dijo: “me echaron, Gustavo no quería comenzar si Jerónimo estaba en la sala”.
        
    Yo pensé “teólogo de la liberación, ¿qué liberación sostenía?”. ¿La liberación clerical de valores falsos? Y me dio pena por tu persona.
        
    También supe que de la misma forma te comportaste con Leonardo Boff, el mejor teólogo que hoy tiene la Iglesia.
        
    El sábado me llamó Francisco y le hice recordar de aquel episodio, y me respondió que se acordaba porque yo ya se lo había contado cuando aún era nuestro Cardenal Bergoglio.
        
    Gustavo, si la Teología de la Liberación nos lleva a ser jueces de nuestros hermanos, habría que hacer la Liberación de esa Teología. ¿Qué pasará cuando la Iglesia reforme esa ley –que es sólo una ley hecha por hombres–, y vean la forma de admitir las parejas sacerdotales o el celibato optativo? ¿Entonces cambiarías de opinión?
         
    Leonardo Boff no dejó su lucha ni se fue de la Iglesia: lo sacaron en un juicio injusto de la Institución, pero la Iglesia Pueblo de Dios –como dice el Vaticano II– no lo condenó, y tampoco a Jerónimo que siempre se sintió Obispo de la Iglesia y como Pablo eligió a los Gentiles, a todos aquellos que sufrían persecución del clericalismo; los compensó a todos aquellos sancionados por una ley que no respetaba la primacía y el respeto a la conciencia como sancionó el Vaticano II.
       
    Si Dios quiere hoy con Francisco que está rescatando la Iglesia Pueblo de Dios, las sanciones terminarán, pertenecen al pasado y a los espíritus clericales que irán desapareciendo para llegar a ser “¡Uno para que el mundo crea!”.
        
    Clelia».
        
   
Pocas horas después y con dos años más encima, en el hogar sacerdotal San Vicente de Bilbao, falleció José Ángel Ubieta López, otrora vicario general de la diócesis bilbaína.
   
Nació el 21 de Marzo de 1926 en Bilbao como el primogénito y único varón de los tres hijos del médico Jesús Ubieta (quien falleció cuando José Ángel tenía ocho años) y María López, y fue ordenado sacerdote el 29 de Junio de 1950 para la diócesis de Vitoria. Estudió teología en la Gregoriana y se licenció en Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma en 1954, y se doctoró en Ciencias Bíblicas en la Escuela Bíblica de Jerusalén en 1956. Regresando a España, se incardinó en la recién creada diócesis de Bilbao donde acumuló títulos y cargos como banderillas: profesor de Sagrada Escritura en el seminario (1956-1968); censor de oficio y consiliario de la Hermandad de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (1956-1980); profesor de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología de la Universidad de Deusto (1967-1970); vicario general de la diócesis (1968-1980); director del Secretariado Interdiocesano de Pamplona, Bilbao, San Sebastián y Vitoria (1969-1986); director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao (1980-1990); auxiliar de la Unidad Pastoral San Ignacio de Loyola en Deusto (1983-1992); vicepresidente de la Comisión Organizadora de la Asamblea Diocesana de Bilbao (1984-1987); presidente del Cabildo de la Catedral de Santiago en Bilbao (1985-); miembro del colegio de Consultores (1985-1990) y del Consejo Pastoral Diocesano (1988-1990); miembro de Equipo de Ponencias en el Congreso de Evangelización (1985) y de Parroquia Evangelizadora (1989); secretario del Servicio Vicarial del Clero (1990-1998); auxiliar de San Pedro de Deusto (1993-1999); y miembro del equipo presbiteral de San Antón, Santos Juanes, San Nicolás y Santiago de Bilbao (1999-2001). Fue además editor de la edición española de la Biblia de Jerusalén; y en 2018 recibió de manos del entonces obispón de Bilbao Mario Iceta Gavicagogeascoa la Mención Honorífica diocesana “Carmelo Echenagusia Uribe” y la condecoración pontificia “Pro Ecclésia et Pontífice”.
  
Como Vicario general, Ubieta López fue protagonista junto al obispo Antonio Añoveros Ataún en los conflictos entre la Jerarquía española y el Generalísimo Franco en sus últimos años, por su apoyo al separatismo vasco contemporáneo y al grupo terrorista ETA (nacido precisamente en las sacristías):
  • El 9 de Abril de 1969, el taxista Fermín Monasterio Pérez de 38 años de edad, casado y con tres hijas, fue asesinado en el Casco Viejo de cuatro tiros a bocajarro en el corazón, el tórax, la ingle y la mano por el etarra Miguel Echevarría Iztueta alias “José”, “Mecagüen”, “Felipe” o “Yhon”, porque se negó a permitirle escapar de la policía (que había capturado a sus conmilitones Mario Onaindia Nachiondo alias “Jon Lariz”, Jesús Abrisqueta Corta alias “Chucho” y Víctor Arana Bilbao –quienes fueron juzgados en el Proceso de Burgos–; Echevarría alcanzó a huir herido de dos disparos en un hombro y un brazo), lo que constituyó el primer acto terrorista de ETA en las Vascongadas y en el que muere un civil. Según la prensa de la época, Echevarría se escondió en un caserío en Orozco (donde llegó por recomendación del cura párroco José María Ortúzar Ortega), donde fue atendido por su propietario Heliodoro Elcoro Alday y su esposa Beatriz Ugarte Porres, y con la ayuda del cura coadjutor de Ermitabarri-Ceberio Amadeo Rementería Basterreche y otros dos clérigos (el párroco de Ceánuri Martín Orbe Monasterio –que le consiguió un médico para extraerle las balas–, y el párroco de San Adrián José María Acha Ugarte) le facilitaron la huida transpirenaica en un coche SEAT 600 (Echevarría fue detenido en San Luis Potosí, Méjico en 1998 y condenado solamente por fabricación de explosivos –ya que fue cobijado por la Amnistía de 1977–). Varios sacerdotes fueron detenidos y acusados de complicidad, entre ellos nuestro Ubieta López, quien habiendo sido detenido en el Hospital Militar el 23, salió libre tres días después. En su homilía del 15 de Mayo en el santuario de la Virgen de Begoña, el obispo de San Sebastián y administrador apostólico sede vacánte de Bilbao José María Cirarda Lachiondo (quien oyó al obispo de Canarias Antonio Pildain y Zapiaín decir que la única manera de detener la aprobación de Dignitátis Humánæ era «que se derrumbase la cúpula de San Pedro sobre nosotros») condenó las detenciones como una violación del Concordato, defendió el secreto profesional en el caso de su vicario y arremetió contra los medios que lo acusaron a su vicario de proteger al asesino. 
  • El 19 de Junio 1970, se negó a hacer parte de los actos oficiales conmemorativos de la batalla de Bilbao.
  • Y sobre todo, el “caso Añoveros”: El 24 de Febrero de 1974, en las parroquias de Bilbao se leyó como homilía la carta pastoral “El cristianismo, mensaje de salvación para los pueblos”, en la que se decía que «El pueblo vasco, igual que los otros pueblos del Estado español, tiene derecho a conservar su propia identidad, cultivando y desarrollando su patrimonio espiritual, dentro de una organización sociopolítica que pueda reconocer su justa libertad». El presidente de Gobierno Carlos Arias Navarro calificó la carta como «gravísimo ataque a la unidad nacional», y el 27 de Febrero ordenó la detención domiciliaria de Añoveros y Ubieta (que presidió el Consejo Episcopal que redactó la homilía y la distribuyó) y fletó un avión para sacarlos de España. Añoveros se negó a abordar, diciendo que solo a la fuerza o por mandato de Pablo VI Montini. El cardenal Vicente Enrique y Tarancón, presidente de la Conferencia Episcopal Española y agente de Montini, convocó entonces el Comité Ejecutivo del episcopado y emitió una nota en la cual sacaron del estante el rayo de la excomunión contra quienes «directa o indirectamente impidiesen la jurisdicción eclesiástica de un obispo» (ergo, Arias Navarro y el Jefe superior de la Policía de Bilbao Enrique de la Hoz Gabiola). En respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores Pedro Cortina Mauri amenazó con la ruptura de las relaciones con la Santa Sede declarando persona non grata al nuncio nuncio Luigi Dadaglio Sardi (quien aparece en la “Lista Pecorelli” con fecha de iniciación masónica 8 de Septiembre de 1967, matrícula # 43-B, nombre clave “LUDA”), pero solo la intervención personal de Franco (quien reprendió a Arias diciendo:  «¿A dónde quiere llevarnos?») impidió que el conflicto pasase a mayores. Luego, con la participación del legado pontificio Ángelo Acerbi (próximamente cardenal), Añoveros se iría de vacaciones el 14 de Marzo y Ubieta tres días después, pero sin abjurar de su carta. El episodio, sintomático de la descristianización de España producto del Vaticano II, amargó los últimos años de Franco.
   
QUE ARDAN EN EL INFIERNO POR TODA LA ETERNIDAD.

domingo, 27 de septiembre de 2020

ASÍ SE UNIERON LAS VASCONGADAS A LA CORONA DE CASTILLA

Por César Cervera para ABC.
   
LA VERDADERA HISTORIA DEL PAÍS VASCO: ASÍ SE UNIERON ÁLAVA, VITORIA Y GUIPÚZCOA A CASTILLA
Si finalmente la balanza se inclinó a favor de los reyes castellanos, fue por la capacidad de estos de desarrollar una política de mutua conveniencia para estas regiones, donde cabía el respeto por sus instituciones medievales.
   
Fernando «el Católico» recibe la pleitesía de las Juntas Generales de Vizcaya, reunidas en Guernica, en 1476
  
Lejos de la imagen que quieren transmitir los nacionalistas de un pueblo aislado del resto de regiones españolas, la historia de lo que hoy conforman las tres provincias vascas está directamente vinculada a la de la Corona de Castilla desde hace más de siete siglos. Y, si bien el Señorío de Vizcaya y el Señorío de Arriaga (aproximadamente el 40% de la actual Álava) conservaron durante un tiempo sus propias instituciones, no tardaron en adoptar también ellos la legislación castellana.
   
Cada una de las tres regiones históricas, cuyos territorios no corresponden exactamente a los actuales, protagonizaron distintos procesos de unión al Reino de Castilla. Así, el único punto en común entre las tres es que la anexión se efectuó en el marco de la competencia entre la Corona de Navarra y la Corona de Castilla. Si finalmente la balanza se inclinó a favor de los reyes castellanos, fue en parte por la capacidad de estos de desarrollar una política de mutua conveniencia para estas regiones, donde cabía el respeto por sus instituciones medievales.
    
Guipúzcoa, entre Navarra y Castilla
La primera mención documental sobre Guipúzcoa data del siglo XI y en ella se señala que es una tierra perteneciente al Reino de Pamplona. Tras años de intermitentes guerras entre Castilla y Navarra, el 15 de abril de 1179 ambas partes acordaron que la primera se quedaría con la posesión de Rioja y Vizcaya, mientras Navarra se adjudicaría Guipúzcoa, Álava y el Duranguesado. La paz perduró hasta que la derrota castellana frente a los almohades en Alarcos, en 1195, impulsó a los monarcas de León y de Navarra a reabrir las hostilidades contra Alfonso VIII. El castellano, por su parte, se alió con el monarca aragonés y pactó con él el reparto de Navarra entre ambos mediante el tratado de Calatayud, el 20 de mayo de 1198.
   
Para el año 1200, Alfonso VIII de Castilla había incorporado Guipúzcoa de forma definitiva a su reino. Nada pudo hacer Navarra para evitarlo, frente al potencial militar de los castellanos y la firme decisión de las pueblas guipuzcoanas. Si bien se desconoce cómo estaban repartidos los apoyos entre los nobles, el pueblo, con vocación comercial, sintió mayor vinculación con el Reino de Castilla. La decisión se demostró sumamente acertada. Durante los siguientes años, frente al inmovilismo navarro, que en las últimas décadas del siglo XII solo había fundado San Sebastián (con el objetivo de obtener una salida al mar), Castilla promovió una ambiciosa reestructuración del territorio. La fundación de un total de veinticuatro núcleos, en algunos casos se trataba solo de la concesión de la categoría de villa, asentó el dominio castellano en Guipúzcoa en la primera mitad del siglo XIII.
    
Además de para fortalecer su posición, los reyes castellanos vieron claro el potencial marítimo de levantar villas en la zona. Entre los años 1203 y 1237, los reyes Alfonso VIII y Fernando III impulsaron la creación de cuatro localidades costeras –Fuenterrabía, Guetaria, Motrico y Zarauz– que en el futuro se revelaron cruciales para la presencia marítima del Reino de Castilla en el Cantábrico.
     
Sarcófagos del rey Alfonso, en primer lugar y su esposa, detrás situados en el Monasterio de las Huelgas
    
Si bien Navarra nunca renunció a sus reivindicaciones, solo Carlos II logró recuperar para su reino Guipúzcoa y Álava (1368), aunque fuera por un breve periodo. El navarro tuvo que desprenderse definitivamente de estas plazas en el pacto de amistad firmado con Enrique II en San Vicente (1373), entre otras cosas porque la nobleza local ya estaba plenamente integrada en Castilla.
    
Una fácil conquista en Álava
Hasta el siglo X la región de Álava era tan solo un territorio fronterizo del reino asturiano, donde se repetían las invasiones musulmanas desde el valle del Ebro. Cuando el dominio musulmán menguó en el norte de España, las coronas de Castilla y Navarra pusieron sus ojos en la región de Álava y desplegaron su influencia sobre los condes locales. En 1076, con el asesinato de Sancho IV de Pamplona, el rey Alfonso VI de León y de Castilla incorporó a su reino La Rioja, Vizcaya, Álava y, como ya hemos mencionado, parte de Guipúzcoa. No en vano, esta anexión y otras posteriores fueron solo de carácter temporal y hubo que esperar hasta principios del siglo XIII para que se produjera su unión definitiva a Castilla.
   
Entre 1199 y 1200, la preeminencia navarra sobre Álava sufrió un vuelco en el contexto del mencionado episodio bélico contra Castilla. El rey Alfonso VIII de Castilla conquistó por la vía militar Vitoria y parte de Álava. Tradicionalmente se ha creído que el dominio castellano sobre Álava fue previamente negociado con los nobles alaveses, descontentos con la política de los reyes navarros de fundación de villas. Al menos eso ha sostenido la historiografía clásica. Según defiende el profesor de la Universidad del País Vasco Jon Andoni Fernández de Larrea (autor del estudio «La conquista castellana de Álava, Guipúzcoa y el Duranguesado»), no está demostrada esta colaboración porque, «si bien la teoría de la colaboración es posible, no cuenta actualmente con ninguna prueba sólida, sólo con conjeturas e hipótesis indemostrables y documentos falsificados».
   
El origen de esta teoría estaría en un texto del siglo XVI donde se narra por primera vez cómo, al invadir Alfonso VIII Álava, los guipuzcoanos –ofendidos por desafueros desconocidos que les habría infligido el rey de Navarra– decidieron transferir su fidelidad al monarca castellano. «Con posterioridad la bola de nieve fue creciendo...».
   
También es importante mencionar que el territorio dominado por el Señorío de Arriaga, cerca del 40% de la actual Álava, fue independiente a Castilla hasta su autodisolución en 1332, fecha en la que se produjo la entrega voluntaria de las tierras de la Cofradía a Alfonso XI. En contrapartida a la autodisolución de esta institución de orden feudal, los hidalgos alaveses obtuvieron de Alfonso XI el reconocimiento de un estatuto jurídico privilegiado. La adhesión a Castilla se puede considerar plena desde el siglo XIV, salvo por un breve periodo de la guerra civil castellana en el siglo XIV entre Pedro I y Enrique de Trastámara, durante la que Carlos II de Navarra retuvo bajo su corona a las villas más importantes de Álava.
    
Vizcaya, un baluarte militar para Castilla
En el periodo de los Tercios de Flandes, cuando se hablaba de vizcaínos se hacía referencia a cualquier habitante procedente de las regiones vascas. Una demostración del protagonismo que adquirió el Señorío de Vizcaya en la incipiente Monarquía hispánica. Pero mucho antes de su adhesión, al igual que en Álava y Guipúzcoa, los nobles de Vizcaya se vieron en la tesitura de si acercarse a la esfera de Navarra o a la de Castilla. En 1153 se inclinaron a aceptar la soberanía castellana, pero hacia 1160 volvieron a la obediencia pamplonesa. Alfonso VIII ocupó el territorio en 1199 (junto con Álava y Guipúzcoa) y puso fin a la soberanía navarra sobre Vizcaya.
     
Grabado de Diego López II de Haro

En su caso, la influencia castellana se impuso antes que en el resto de territorios vascos y se puede afirmar que el señorío de Vizcaya ya estaba completamente integrado al Reino de Castilla desde 1379. Y es que, desde el siglo XII, los reyes castellanos habían efectuado continuas alianzas con los señores de Vizcaya para sus empresas en la Reconquista. En agradecimiento a su esfuerzo bélico, los monarcas castellanos dispensaron numerosos cargos, honores y estados a los nobles vizcaínos. Fue, por tanto, una región históricamente beneficiada y cuidada por Castilla. Hacia 1330 el infante Alfonso de la Cerda consideraba que Álava, Guipúzcoa y La Rioja eran aún «propiedad» navarra, pero ya no decía nada de Vizcaya ante la alta penetración castellana.
   
A nivel político, el Señorío de Vizcaya era heredado por los sucesivos descendientes de la familia López de Haro, de origen navarro pero afiliación castellana, hasta que en 1370 recayó por herencia materna en el infante Juan de Castilla, permaneciendo desde entonces el señorío vinculado a la Corona, primero a la de Castilla y, luego, a la de España. La única condición era que el señor de turno jurase defender y mantener los fueros del señorío (los fueros de Vizcaya), que en su texto afirmaban que los vizcaínos podían desobedecer al señor que así no lo hiciera.

martes, 24 de octubre de 2017

LA DEUTEROVATICANIDAD Y LOS SEPARATISTAS CATALANES

COMENTARIO PREVIO: Uno de los objetivos de la Iglesia Conciliar dentro del Nuevo Orden Mundial es la destrucción de los Estados nacionales (máxime si tales Estados nacionales fueron tradicionalmente católicos) a fin de facilitar un Gobierno único. Y de ello es prueba España, como reseñamos en nuestro artículo Vaticano II, el Concilio antiespañol o la venganza de los republiquetos.
  
Ahora bien, con los sucesos en torno al 1-O, en el que los independentistas catalanes pretenden secesionarse de España, cabe apuntar con más razón el dedo acusador contra la falsa iglesia porque ésta, con sus acciones y omisiones, ha fomentado el adoctrinamiento político en las escuelas y los medios, el silencio frente a los desmanes contra las fuerzas de seguridad españolas y los catalanes que no apoyan el órdago separatista, la financiación de la sediciosa y autodenominada Conferencia Episcopal Tarraconense, izamiento de la Estelada (bandera separatista) en algunos campanarios, etc.
  
Sin más, el artículo del abogado Oriol Trillas publicado en el diario  de España. En dicha columna editorial, el autor describe el rol de parte de la iglesia catalana en apoyar el proceso separatista y el referéndum ilegal. Apoyo que brindan muy a despecho que durante la II República y la Guerra Civil los independentistas apoyaban el expolio de los templos y el asesinato de sacerdotes, monjas y laicos (que es lo que algunos clérigos locales temen se repita de seguir adelante la intentona de un Carles Puigdemont Casamajó cuyo abuelo, Francisco Puigdemont Pedrosa, tuvo que huir a la Zona Nacional con el apoyo de su cuñado el cura Juan Oliveras Galcerán).
  
JORGE RONDÓN SANTOS
24 de Octubre de 2017 (Año Mariano)
Fiesta de San Rafael Arcángel
   
IGLESIA Y PROCESO SOBERANISTA
Oriol Trillas*. (Diario EL MUNDO, 23 de Octubre de 2017)
  
Juan José Omella y Omella, arzobispo de Barcelona y el presidente de la Generalidad de Cataluña, Carles Puigdemont Casamajó
  
Así como Stalin se preguntaba, con intención sarcástica, cuántas divisiones tenía el Papa, no podemos dudar de que el independentismo catalán posee sus divisiones eclesiales. Unas divisiones eclesiales en las que se incluyen los batallones más preciados: las escuelas. Ahí donde se adoctrina a los niños desde su más tierna edad. Esas escuelas cristianas han sido colaboradores eficacísimos de la logística del referéndum del 1-O. Ellas y unas parroquias, capitidisminuidas en su feligresía, pero que todavía conservan un cierto aura de respetabilidad. Siempre ha querido contar el nacionalismo catalán con una pátina eclesial. Aunque ahora aparezca impregnado de laicismo, bebe sus fuentes de un cristianismo bastante primario e infantil, pero jamás puede ocultar esa procedencia, en la que se apoya siempre cuando vienen momentos complicados.
   
Para el referéndum ilegal del 1-O, el Gobierno de la Generalitat había decidido que los locales electorales se establecerían en los centros de educación públicos. Hete aquí, por eso, que el número de colegios de primaria e institutos en Barcelona y algunas otras grandes poblaciones no eran suficientes para garantizar la asistencia de votantes en todos los barrios. En Barcelona existieron 89 centros de educación públicos, cuando en cualquier convocatoria se habilitan 264 colegios electorales. ¿Quién acudió a solucionar el contratiempo? ¿Cuál es la force de frappe que ha venido coadyuvando a la absorción del independentismo? No podían ser otros que los colegios religiosos, representados por la Fundación de Escuelas Cristianas de Cataluña.
  
La Fundación es un lobby que engloba el 60% de los colegios privados de Cataluña, con 264.000 alumnos y 434 centros; en sus diversas ramas de preescolar, infantil, primaria, ESO, bachillerato y formación profesional. La fundación está dirigida por el jesuita Enric Puig. Este miembro de la Compañía de Jesús fue director general de Juventud de la Generalitat desde 1980 a 1989. Sí, parece mentira, pero un cura era director general de los primeros gobiernos de Pujol. Un sacerdote fue designado por Pujol para cuidarse de la política juvenil. Ese director general pasaría con el tiempo a dirigir la escuela concertada cristiana en Cataluña. Y su número dos, hasta hace casi un año, fue Carles Armengol Siscares. Un pedagogo barcelonés, cuya carrera se desarrolló a la sombra del jesuita. Cuando este fue designado director general de Juventud de la Generalitat en el primer Gobierno convergente, Armengol fue nombrado, con 22 años, jefe de la sección de Comunicación, Relaciones y Estudios. Tras el largo paso de Puig por aquella dirección general (1980-1989), fue designado director de la Escola de l’Esplai del Arzobispado de Barcelona y después director de la Fundación Pere Tarrés y secretario general adjunto de la Fundación de Escuelas Cristianas y vicepresidente de la Fundación de Escuelas Parroquiales. Hoy en día, Armengol es el promotor del grupo Cristians per la Independència, que organizó una velada de oración a favor de la independencia en el Santuario de Pompeya el pasado 28 de septiembre, utilizando la nave central del templo para rezar por el éxito del referéndum.
   
Tan presto acudió el lobby del padre Puig a solucionar el apuro logístico del 1-O que aportó, en la ciudad de Barcelona, una veintena de colegios religiosos. Y ahí estuvieron las dominicas de Horta, los jesuitas de Caspe, San Gervasi y el Clot; los escolapios de San Antonio; las Vedrunas de Gracia, el Corazón de María de Nou Barris, el Padre Mañanet de Les Corts, los colegios maristas y los de La Salle.
  
A nadie se le escapa que, sin el adoctrinamiento de estos colegios religiosos, no se habría alcanzado jamás el delirio independentista del que participan casi la mitad de los habitantes de Cataluña. A nadie se le escapa que, sin la inmersión lingüística y sin la imposición del catalán, jamás se habría dado lugar al discurso del odio que anida en una parte de nuestra población. A nadie se les escapa que, sin la tergiversación de la Historia que se enseña en estos centros, jamás habría podido fructificar ese ánimo anti-español que ha hecho mella en una parte de nuestra juventud. Llevan más de 30 años educando de la misma manera. Son varias generaciones las que han pasado por ellos. De profesores y de alumnos. Profesores que ya se han olvidado, incluso, de escribir en castellano. El problema que tendrían si el artículo 155 se aplicase en el mundo de la educación: hallarían serios problemas en encontrar maestros que tan siquiera supiesen hablar con corrección el español.
  
La Fundación de la Escola Cristiana ha realizado una verdadera labor de ingeniería cultural, pasando de cristianizar alumnos a convertirlos en militantes del secesionismo. Una política siempre arropada por el poder establecido. Ese pacto que se alcanzó en los primeros años del pujolismo: yo os cubro económicamente y respeto vuestras inmensas propiedades a cambio de que contribuyáis a «la construcción del país». Y debe afirmarse que se han aplicado con esmero. Ahí están esos jesuitas del Clot que explicaron a sus párvulos un cuento en el que moría el rey y los policías malos. A niños de 5 años. Desde esa tierna edad inculcados en el odio y en la división entre catalanes buenos y españoles malos. Esa es la escuela cristiana en Cataluña.
  
Mucho se ha hablado de la parroquia de Vilarodona (Tarragona) donde se contaron votos mientras el cura cantaba el Virolai, revestido con alba y estola. Una parroquia a la que van cuatro gatos, pero que en ese domingo se reunió la mitad del pueblo, amparados por el párroco Francesc Manresa. Pero no se ha hablado mucho de que hubo urnas que se escondieron en templos y locales parroquiales. Eran los sitios de máxima seguridad y fiabilidad para el independentismo. Y uno de los puntos más estratégicos que no podían fallar era Sant Julià de Ramis, donde se había anunciado que votaría Puigdemont. Allí contaron con la complicidad total del párroco, Sebastià Aupí Escarrà, que además es el delegado episcopal de Pastoral de la Salud del Obispado de Gerona. Lógicamente el sacerdote guardó perfectamente el secreto y las urnas salieron de su parroquia el 1 de octubre con destino al colegio electoral donde tenía que votar Puigdemont.
  
O la iglesia de Sant Pere i Sant Pau de Canet de Mar (diócesis de Gerona), que no sólo guardó las urnas sino que sacó sus bancos a la calle como barricada para evitar la intervención policial, facilitados, con todas las bendiciones, por el párroco Felip Hereu Pla, después de administrar la Eucaristía. O la de Les Planes d’Hostoles o Pineda de Mar (curiosamente también en la diócesis de Gerona), donde se celebraron las votaciones en los locales parroquiales.
   
Mientras tanto, los obispos han mirado hacia otro lado y cuando ha arreciado la polémica, como en el caso de Vilarodona, ha tenido que salir el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, a sacar una inane nota pidiendo que no se utilicen los lugares sagrados para cuestiones políticas. Pero ni una medida disciplinaria. Han permitido las esteladas en las torres de las iglesias; carteles de democracia y apoyo al referéndum en los atrios; homilías groseramente independentistas de sus curas; incluso cantos políticos en sus celebraciones.
  
Por el contrario, al padre Custodio Ballester se le impuso por el cardenal Omella un año sabático y se le cesó como párroco de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Hospitalet de Llobregat por participar en una manifestación españolista con el Cristo de la Legión. Él que no había utilizado lugares sagrados para cuestiones políticas, sino que simplemente había acudido a una manifestación, después de haber sufrido una campaña de acoso y derribo iniciada desde el Ayuntamiento de la segunda población catalana por haber dejado participar a la Legión en una procesión de Jueves Santo. La doble vara de medir de la Iglesia en Cataluña.
  
*Oriol Trillas es abogado de Barcelona experto en asuntos eclesiásticos.