NUESTRO ESTANDARTE

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LA CRUZ ES ESTABLE MIENTRAS QUE EL MUNDO DA VUELTAS

LOS QUE APOYAN EL ABORTO NO FUERON ABORTADOS

LOS QUE APOYAN EL ABORTO NO FUERON ABORTADOS
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

A PESAR DE ESCRIBIR EN LATÍN...

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sábado, 1 de agosto de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 13°)

    
Propósito: Obtener el conocimiento de sí mismo
Oraciones, exámenes, reflexión, actos de renuncia a nuestra propia voluntad, de contrición por nuestros pecados, de desprecio de sí, todo ello ha de ser realizado a los pies de María Santísima, pues por Ella esperamos la luz necesaria para conocernos a nosotros mismos. Junto a Ella, podemos ser capaces de medir el abismo de nuestras miserias sin desesperar.
  
Debemos emplear todas nuestras obras pías para pedir el conocimiento de nosotros mismos y la contrición de nuestros pecados: y debemos hacerlo en espíritu de piedad. Durante este período, debemos considerar no solamente la oposición que existe entre el espíritu de Jesús y el nuestro, sino también el miserable y humillante estado al cual el pecado nos ha reducido. Además, la Verdadera Devocion es el camino fácil, corto, seguro y perfecto para lograr llegar a esa unión con Nuestro Señor (que es la perfecta imitación de Cristo), por lo tanto, entremos decididamente en este camino, firmemente convencidos de nuestra miseria e incapacidad. Pero, ¿cómo podremos alcanzarlo sin el conocimiento de nosotros mismos?
 
DÍA DÉCIMOTERCERO
Lección: Evangelio según San Lucas, 11:1—10
   
Acaeció que, estando Jesús orando en cierto lugar, cuando Él concluyó su oración, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, así como Juan le enseñó a sus discípulos". Él les contestó: "Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre. Venga tu Reino. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentación".
  
Y añadió: "Si alguno de vosotros tuviere un amigo y viniere a él a medianoche y le dijera: 'Amigo, préstame tres panes, pues un amigo mío ha llegado de viaje y no tengo qué darle'. Y él, respondiendo de dentro, le dijese: 'No me molestes; la puerta está ya cerrada y mis niños están ya conmigo en la cama; no puedo levantarme para dártelos'. Yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, a lo menos por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
  
Os digo, pues: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, y quien busca halla, y al que llama se le abre".
  
ORACIONES
    
LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
   
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de no­sotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten pie­dad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad que eres un sólo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Espíritu Santo, procedente del Padre y del Hijo, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la Verdad, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la Sabiduría, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del entendimiento, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la fortaleza, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la piedad, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del buen consejo, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la verdadera ciencia, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del santo temor de Dios, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la caridad, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la alegría, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la paz, ten piedad de nosotros.
Espíritu de las virtudes, ten piedad de nosotros.
Espíritu de toda la gracia, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la adopción de los hijos de Dios, ten piedad de nosotros.
Purificador de nuestras almas, ten piedad de nosotros.
Santificador y guía de la Iglesia Católica, ten piedad de nosotros.
Distribuidor de los dones celestiales, ten piedad de nosotros.
Conocedor de los pensamientos y de las intenciones del corazón, ten piedad de nosotros.
Dulzura de los que comienzan a servirte, ten piedad de nosotros.
Corona de los predestinados, ten piedad de nosotros.
Alegría de los ángeles, ten piedad de nosotros.
Luz de los Patriarcas, ten piedad de nosotros.
Inspiración de los Profetas, ten piedad de nosotros.
Palabra y sabiduría de los Apóstoles, ten piedad de nosotros.
Victoria de los Mártires, ten piedad de nosotros.
Ciencia de los Confesores, ten piedad de nosotros.
Pureza de las Vírgenes, ten piedad de nosotros.
Unción de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
  
Sednos propicio. Perdónanos, Señor.
Sednos propicio. Escúchanos, Señor.
  
De todo pecado, líbranos Señor.
De todas las tentaciones y acechanzas del demonio, líbranos Señor.
De toda presunción y desesperación, líbranos Señor.
Del ataque a la verdad revelada, líbranos Señor.
De la envidia de la gracia fraterna, líbranos Señor.
De toda obstinación e impenitencia, líbranos Señor.
De toda negligencia y liviandad de espíritu, líbranos Señor.
De toda impureza de la mente y del cuerpo, líbranos Señor.
De todas las herejías y errores, líbranos Señor.
De todo mal espíritu, líbranos Señor.
De la muerte súbita y eterna, líbranos Señor.
Por tu eterna procedencia del Padre y del Hijo, líbranos Señor.
Por la milagrosa concepción del Hijo de Dios, líbranos Señor.
Por tu descendimiento sobre Jesús bautizado, líbranos Señor.
Por tu santa aparición en la transfiguración del Señor, líbranos Señor.
Por tu venida sobre los discípulos del Señor, líbranos Señor.
En el día del juicio, líbranos Señor.
  
Nosotros pecadores, te rogamos óyenos.
Para que nos perdones, te rogamos óyenos.
Para que te dignes vivificar y santificar a todos los miembros de la Iglesia, te rogamos óyenos.
Para que te dignes concedernos el don de la verdadera piedad, devoción y oración, te rogamos óyenos.
Para que te dignes inspirarnos sinceros afectos de misericordia y de caridad, te rogamos óyenos.
Para que te dignes crear en nosotros un espíritu nuevo y un corazón puro, te rogamos óyenos.
Para que te dignes concedernos verdadera paz y tranquilidad de corazón, te rogamos óyenos.
Para que nos hagas dignos y fuertes, para soportar las persecuciones por amor a la justicia, te rogamos óyenos.
Para que te dignes confirmarnos en tu gracia, te rogamos óyenos.
Para que nos recibas en el número de tus elegidos, te rogamos óyenos.
Para que te dignes atendernos, te rogamos óyenos.
Espíritu de Dios, te rogamos óyenos.
  
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, envíanos el Espíritu Santo.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, mándanos el Espíritu prometido del Padre.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, danos el buen Espíritu.
  
Espíritu Santo, óyenos.
Espíritu Paráclito, Escúchanos
 
Antífona: Envía tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra.
  
Oremos: Oh Dios, que aleccionaste a los corazones de tus fieles con la ciencia del Espíritu Santo, haz que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos las dulzuras del bien, y gocemos siempre de sus divinos consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor, Amén.
  
LETANÍA DE NUESTRA SEÑORA
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
   
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de no­sotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten pie­dad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad que eres un sólo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Cristo, ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Madre de la Divína gracia, ruega por nosotros.
Madre purísima, ruega por nosotros.
Madre castísima, ruega por nosotros.
Madre inviolada, ruega por nosotros.
Madre incorrupta, ruega por nosotros.
Madre amable, ruega por nosotros.
Madre admirable, ruega por nosotros.
Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros.
Madre del Creador, ruega por nosotros.
Madre del Salvador, ruega por nosotros.
Virgen prudentísima, ruega por nosotros.
Virgen venerable, ruega por nosotros.
Virgen laudable, ruega por nosotros.
Virgen poderosa, ruega por nosotros.
Virgen clemente, ruega por nosotros.
Virgen fiel, ruega por nosotros.
Espejo de justicia, ruega por nosotros.
Trono de la Sabiduría, ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Vaso espiritual, ruega por nosotros.
Vaso honorable, ruega por nosotros.
Vaso de insígne devoción.
Rosa mística, ruega por nosotros.
Torre de David, ruega por nosotros.
Torre de marfil, ruega por nosotros.
Casa de oro, ruega por nosotros.
Arca de la Alianza, ruega por nosotros.
Puerta del Cielo, ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, ruega por nosotros.
Arca de salvación, ruega por nosotros.
Mística ciudad de Dios, ruega por nosotros.
Adoratriz perpetua de Jesús Sacramentado, ruega por nosotros.
Salud de los enfermos, ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.
Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.
Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros.
Corredentora del género humano, ruega por nosotros.
Medianera de todas las gracias, ruega por nosotros.
Terror de los demonios, ruega por nosotros.
Exterminadora de todas las herejías, ruega por nosotros.
Reina Inmaculada, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Reina de los Profetas, ruega por nosotros.
Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.
Reina de los Mártires, ruega por nosotros.
Reina de los Confesores, ruega por nosotros.
Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Reina de todos los Santos, ruega por nosotros.
Reina concebida sin mancha de pecado, ruega por nosotros.
Reina asunta a los Cielos, ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.
Reina del clero, ruega por nosotros.
Reina de la Iglesia, ruega por nosotros.
Reina de la familia, ruega por nosotros.
Reina de la paz, ruega por nosotros.
  
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.
  
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
     
Oremos: Te suplicamos, Señor Dios, nos concedas a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo: y, por la intercesión de la gloriosa y Bienaventurada siempre Vírgen María santísima, vernos libres de las tristezas presentes, y obtener las alegrías eternas. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
   
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.

viernes, 31 de julio de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 12°)

Propósito: Vaciarte del espíritu del mundo  
Examina tu conciencia, ora, practica la renuncia a tu propia voluntad; la mortificación, y la pureza del corazón. Esta pureza es la condición indispensable para contemplar a Dios en el Cielo, verle en la tierra y conocerle a la luz de la fe. La primera parte de la preparación debería ser empleada en vaciarse del espíritu del mundo, que es contrario al de Jesucristo. El espíritu del mundo consiste esencialmente en la negación del supremo dominio de Dios; una negación que es manifestada en la práctica del pecado y la desobediencia; por tanto, es principalmente opuesto al espíritu de Cristo, que también es el de María.
  
Este espíritu se manifiesta por la concupiscencia de la carne, por la concupiscencia de los ojos y por la soberbia de la vida. Por la desobediencia a las leyes de Dios y el abuso de las cosas creadas. Sus obras son: el pecado en todas sus formas, en consecuencia, todo aquello por lo cual el demonio nos lleva al pecado; obras que conducen al error y la oscuridad de la mente, y la seducción y corrupción de la voluntad. Sus pompas son el esplendor y las artimañas empleadas por el diablo para hacer atractivo el pecado, ya sea en personas, lugares y cosas.
  
DÍA DUODÉCIMO
Lección: Imitación de Cristo, Libro I, cap.25
   
Mas si vieres alguna cosa digna de reprensión, guárdate de hacerla; y si alguna vez la hiciste, procura enmendarte luego. Así como tú miras a los otros, así los otros te miran a ti. ¡Oh! ¡Cuán alegre y dulce cosa es ver los devotos y fervorosos hermanos con santas costumbres y en observante disciplina! ¡Cuán triste y penoso es verlos andar desordenados, y que no hacen aquello a que son llamados por su vocación! ¡Oh! ¡Cuán dañoso es ser negligentes en el propósito de su llamamiento, y ocuparse en lo que no les mandan!
  
Acuérdate de la profesión que tomaste, y proponte por modelo al Crucificado. Bien puedes avergonzarte mirando la vida de Jesucristo, porque aún no estudiaste a conformarte más con Él, aunque ha muchos años que estás en el camino de Dios.
  
El religioso que se ejercita intensa y devotamente en la santísima vida y pasión del Señor, halla allí todo lo útil y necesario y cumplidamente para sí; y no hay necesidad que busque cosa mejor fuera de Jesús. ¡Oh! ¡Si viniese a nuestro corazón Jesús crucificado, cuán presto y cumplidamente seríamos enseñados!
  
El hombre fervoroso y diligente, a todo está dispuesto. Mayor trabajo es resistir a los vicios y pasiones, que sudar en los trabajos corporales. El que no evita los defectos pequeños, poco a poco cae en los grandes.
  
Te alegrarás siempre a la noche, si gastares bien el día.
  
Vela sobre ti, despiértate a ti, amonéstate a ti, y sea de los otros lo que fuere, no te descuides de ti. Tanto aprovecharás cuanto más fuerza te hicieres. Amén.
  
ORACIONES
 
VENI CREÁTOR SPÍRITUS
Ven, creador Espíritu,
De los tuyos la mente a visitar;
A encender en tu amor los corazones
Que de la nada plugóte crear.
  
Tú que eres el Paráclito,
Llamado y don altísimo de Dios;
Fuente viva, amor y fuego ardiente,
Y espiritual unción.
   
Tú, septiforme en dádivas,
Tú, dedo de la diestra Paternal;
Tú, promesa manífica del Padre,
Que el torpe labio vienes a soltar.
   
Con tu luz ilumina los sentidos,
Los afectos inflama con tu amor;
Con tu fuerza invencible corrobora
La corpórea flaqueza y corrupción.
   
Lejos expulsa al pérfido enemigo,
Envíanos tu paz;
Siendo Tú nuestro guía,
Toda culpa logremos evitar.
  
Dénos tu influjo conocer al Padre,
Dénos también al Hijo conocer;
Y del uno y del otro, oh Santo Espíritu,
En Tí creamos con sincera fe.
  
A Dios Padre alabanza, honor y gloria,
Con el Hijo que un día resucitó
De entre los muertos; y al feliz Paráclito,
De siglos en la eterna sucesión. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
  
MAGNÍFICAT
Glorifica  mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava; y he aquí que todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque el Omnipotente ha hecho en mí grandes cosas; y su Nombre es santo. Y su misericordia se propaga de generación en generación sobre los que le temen.
Desplegó el poder de su brazo: y disipó los designios del corazón de los soberbios. Derribó del trono a los poderosos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos; y a los ricos despidió sin cosa alguna.
Levantó a Israel su siervo, acordándose de su misericordia: según había prometido a nuestros padres, Abraham y su descendencia, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

jueves, 30 de julio de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 11°)

Propósito: Vaciarte del espíritu del mundo
Examina tu conciencia, ora, practica la renuncia a tu propia voluntad; la mortificación, y la pureza del corazón. Esta pureza es la condición indispensable para contemplar a Dios en el Cielo, verle en la tierra y conocerle a la luz de la Fe. La primera parte de la preparación debería ser empleada en vaciarse del espíritu del mundo, que es contrario al de Jesucristo. El espíritu del mundo consiste esencialmente en la negación del supremo dominio de Dios; una negación que es manifestada en la práctica del pecado y la desobediencia; por tanto, es principalmente opuesto al espíritu de Cristo, que también es el de María.
  
Este espíritu se manifiesta por la concupiscencia de la carne, por la concupiscencia de los ojos y por la soberbia de la vida. Por la desobediencia a las leyes de Dios y el abuso de las cosas creadas. Sus obras son: el pecado en todas sus formas, en consecuencia, todo aquello por lo cual el demonio nos lleva al pecado; obras que conducen al error y la oscuridad de la mente, y la seducción y corrupción de la voluntad. Sus pompas son el esplendor y las artimañas empleadas por el diablo para hacer atractivo el pecado, ya sean personas, lugares y cosas.
        
DÍA UNDÉCIMO
Lección: Imitación de Cristo, Libro I, cap.25   
   
Se hallaba uno lleno de congoja, luchando entre el temor y la esperanza, y un día, cargado de tristeza, entró en la iglesia, y se postró delante del altar en oración, y meditando en su corazón varias cosas, dijo: "¡Oh! ¡Si supiese que había de perseverar!" Y luego oyó en lo interior la divina respuesta: "¿Qué harías si eso supieses? Haz ahora lo que entonces quisieras hacer, y estarás seguro".
  
Y en aquel punto, consolado y confortado, se ofreció a la divina voluntad, y cesó su congojosa turbación. Y no quiso escudriñar curiosamente para saber lo que le había de suceder, sino que anduvo con mucho cuidado de saber lo que fuese la voluntad de Dios, y a sus divinos ojos más agradable y perfecto para comenzar y perfeccionar toda buena obra.
  
El profeta dice: "Espera en el Señor, y haz bondad, y habita en la tierra, y serás apacentado en sus riquezas".
   
Detiene a muchos el fervor de su aprovechamiento, el espanto de la dificultad, o el trabajo en la pelea.
   
Ciertamente aprovechan más en las virtudes, aquellos que más varonilmente ponen todas sus fuerzas para vencer las que les son más graves y contrarias. Porque allí aprovecha el hombre más y alcanza mayor gracia, adonde más se vence a sí mismo y se mortifica el espíritu. Pero no todos tienen igual ánimo para vencer y mortificarse.
   
No obstante, el diligente y celoso de su aprovechamiento, más fuerte será para la perfección, aunque tenga muchas pasiones, que el de buen natural, si pone poco cuidado en las virtudes.
  
ORACIONES
 
VENI CREÁTOR SPÍRITUS
Ven, creador Espíritu,
De los tuyos la mente a visitar;
A encender en tu amor los corazones
Que de la nada plugóte crear.
  
Tú que eres el Paráclito,
Llamado y don altísimo de Dios;
Fuente viva, amor y fuego ardiente,
Y espiritual unción.
   
Tú, septiforme en dádivas,
Tú, dedo de la diestra Paternal;
Tú, promesa manífica del Padre,
Que el torpe labio vienes a soltar.
   
Con tu luz ilumina los sentidos,
Los afectos inflama con tu amor;
Con tu fuerza invencible corrobora
La corpórea flaqueza y corrupción.
   
Lejos expulsa al pérfido enemigo,
Envíanos tu paz;
Siendo Tú nuestro guía,
Toda culpa logremos evitar.
  
Dénos tu influjo conocer al Padre,
Dénos también al Hijo conocer;
Y del uno y del otro, oh Santo Espíritu,
En Tí creamos con sincera fe.
  
A Dios Padre alabanza, honor y gloria,
Con el Hijo que un día resucitó
De entre los muertos; y al feliz Paráclito,
De siglos en la eterna sucesión. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
  
MAGNÍFICAT
Glorifica  mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava; y he aquí que todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque el Omnipotente ha hecho en mí grandes cosas; y su Nombre es santo. Y su misericordia se propaga de generación en generación sobre los que le temen.
Desplegó el poder de su brazo: y disipó los designios del corazón de los soberbios. Derribó del trono a los poderosos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos; y a los ricos despidió sin cosa alguna.
Levantó a Israel su siervo, acordándose de su misericordia: según había prometido a nuestros padres, Abraham y su descendencia, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

miércoles, 29 de julio de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 10°)

Propósito: Vaciarte del espíritu del mundo
Examina tu conciencia, ora, practica la renuncia a tu propia voluntad; la mortificación, y la pureza del corazón. Esta pureza es la condición indispensable para contemplar a Dios en el Cielo, verle en la tierra y conocerle a la luz de la Fe. La primera parte de la preparación debería ser empleada en vaciarse del espíritu del mundo, que es contrario al de Jesucristo. El espíritu del mundo consiste esencialmente en la negación del supremo dominio de Dios; una negación que es manifestada en la práctica del pecado y la desobediencia; por tanto, es principalmente opuesto al espíritu de Cristo, que también es el de María.
  
Este espíritu se manifiesta por la concupiscencia de la carne, por la concupiscencia de los ojos y por la soberbia de la vida. Por la desobediencia a las leyes de Dios y el abuso de las cosas creadas. Sus obras son: el pecado en todas sus formas, en consecuencia, todo aquello por lo cual el demonio nos lleva al pecado; obras que conducen al error y la oscuridad de la mente, y la seducción y corrupción de la voluntad. Sus pompas son el esplendor y las artimañas empleadas por el diablo para hacer atractivo el pecado, ya sean personas, lugares y cosas.
        
DÍA DÉCIMO
Lección: Imitación de Cristo, Libro III cap.10
   
Otra vez hablaré, Señor, ahora, y no callaré. Diré en los oídos de mi Dios, mi Señor y mi Rey, que está en el cielo: ¡Oh Señor, cuán grande es la abundancia de tu dulzura, que escondiste para los que te temen! Pero, ¿qué eres para los que te aman, y qué para los que te sirven de todo corazón? Verdaderamente es inefable la dulzura de tu contemplación, la cual das a los que te aman.
   
En esto me has mostrado singularmente tu dulce caridad, en que cuando yo no existía, Tú me criaste, y cuando erraba lejos de Ti, me convertiste para que te sirviese, y me mandaste que te amase. ¡Oh fuente de amor perenne! ¿Qué diré de Ti? ¿Cómo podré olvidarme de Ti, que te dignaste acordarte de mí aun después que yo me perdí y perecí? Usaste de misericordia con tu siervo sobre toda esperanza, y sobre todo merecimiento me diste tu gracia y amistad. ¿Qué te volveré yo por esta gracia? Porque no se concede a todos que, dejadas todas las cosas, renuncien al mundo y escojan vida retirada.
   
¿Por ventura es gran cosa que yo te sirva, cuando toda criatura está obligada a servirte? No me debe parecer mucho servirte, sino más bien me parece grande y maravilloso que Tú te dignaste recibir por siervo a un tan pobre e indigno y unirle con tus amados siervos.
   
Tuyas son, pues, todas las cosas que tengo y con que te sirvo. Pero, por el contrario, Tú me sirves más a mí que yo a Ti. El cielo y la tierra que Tú criaste para el servicio del hombre, están prontos, y hacen cada día todo lo que les has mandado; y esto es poco, pues aun has destinado los ángeles para servicio del hombre. Mas a todas estas cosas excede el que Tú mismo te dignaste servir al hombre, y le prometiste que te darías a Ti mismo.
   
¿Qué te daré yo por tantos millares de beneficios? ¡Oh! ¡Si pudiese yo servirte todos los días de mi vida! ¡Oh! ¡Si pudiese solamente, siquiera un solo día, hacerte algún digno servicio!
  
Verdaderamente Tú solo eres digno de todo servicio, de toda honra y de alabanza eterna. Verdaderamente Tú solo eres mi Señor, y yo soy un pobre siervo tuyo, que estoy obligado a servirte con todas mis fuerzas, y nunca debo cansarme de alabarte. Así lo quiero, así lo deseo; y lo que me falta, ruégote que Tú lo suplas.
   
Grande honra y gran gloria es servirte, y despreciar todas las cosas por Ti. Por cierto, grande gracia tendrán los que de toda voluntad se sujetaren a tu santísimo servicio. Hallarán la suavísima consolación del Espíritu Santo los que por amor tuyo despreciaron todo deleite carnal.
  
ORACIONES
 
VENI CREÁTOR SPÍRITUS
Ven, creador Espíritu,
De los tuyos la mente a visitar;
A encender en tu amor los corazones
Que de la nada plugóte crear.
  
Tú que eres el Paráclito,
Llamado y don altísimo de Dios;
Fuente viva, amor y fuego ardiente,
Y espiritual unción.
   
Tú, septiforme en dádivas,
Tú, dedo de la diestra Paternal;
Tú, promesa manífica del Padre,
Que el torpe labio vienes a soltar.
   
Con tu luz ilumina los sentidos,
Los afectos inflama con tu amor;
Con tu fuerza invencible corrobora
La corpórea flaqueza y corrupción.
   
Lejos expulsa al pérfido enemigo,
Envíanos tu paz;
Siendo Tú nuestro guía,
Toda culpa logremos evitar.
  
Dénos tu influjo conocer al Padre,
Dénos también al Hijo conocer;
Y del uno y del otro, oh Santo Espíritu,
En Tí creamos con sincera fe.
  
A Dios Padre alabanza, honor y gloria,
Con el Hijo que un día resucitó
De entre los muertos; y al feliz Paráclito,
De siglos en la eterna sucesión. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
  
MAGNÍFICAT
Glorifica  mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava; y he aquí que todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque el Omnipotente ha hecho en mí grandes cosas; y su Nombre es santo. Y su misericordia se propaga de generación en generación sobre los que le temen.
Desplegó el poder de su brazo: y disipó los designios del corazón de los soberbios. Derribó del trono a los poderosos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos; y a los ricos despidió sin cosa alguna.
Levantó a Israel su siervo, acordándose de su misericordia: según había prometido a nuestros padres, Abraham y su descendencia, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

martes, 28 de julio de 2015

"EL LIBERALISMO ES UNA HEREJÍA. NUNCA LO OLVIDEMOS" (PADRE BASILIO MÉRAMO)

Jamás lo olvidemos: el Liberalismo es esencialmente una herejía, y no sólo una incoherencia o una incongruencia. ¿Quién lo dice? Lo dicen como veremos: el Padre Sardá y Salvany, el Padre Ramière, Mons. Ezequiel Moreno (Gran Obispo de Pasto, Colombia, 1895-1906), Monseñor Lefebvre, el P. Castellani y el P. Meinvielle, entre otros.
   
Aquí tenemos los textos:
  
1. El Padre Félix Sardá y Salvany:
“¿Qué es el Liberalismo? En el orden de las ideas es un conjunto de ideas falsas; en el orden de los hechos es un conjunto de hechos criminales, consecuencia práctica de aquellas ideas. En el orden de las ideas el Liberalismo es un conjunto de lo que se llaman principios liberales, con las consecuencias lógicas que de ellos se derivan. Principios liberales son: la absoluta soberanía del individuo con entera independencia de Dios y de su autoridad; soberanía de la sociedad con absoluta independencia de lo que nazca de ella misma, soberanía nacional, es decir, el derecho del pueblo para legislar y gobernar con absoluta independencia de todo criterio que no sea el de su propia voluntad, expresada por el sufragio primero y por la mayoría parlamentaria después; libertad de pensamiento sin limitación alguna en política, en moral o en Religión; libertad de imprenta, así mismo absoluta o insuficientemente limitada; libertad de asociación con iguales anchuras. Estos son los llamados principios liberales en su más crudo radicalismo”. (El Liberalismo es Pecado, ed. Ramón Casals, Barcelona, 1960, p.3).
  
“El Liberalismo es pecado, ya se le considere en el orden de las doctrinas, ya en el orden de los hechos. En el orden de las doctrinas es pecado grave contra la fe, porque el conjunto de las doctrinas suyas es herejía, aunque no lo sea tal vez en alguna que otra de sus afirmaciones o negaciones aisladas. En el orden de los hechos es pecado contra los diversos Mandamientos de la Ley de Dios y de su Iglesia, porque de todos es infracción. Más claro. En el orden de las doctrinas el Liberalismo es la herejía universal y radical, porque las comprende toda; el en orden de los hechos es la infracción radical y universal, porque todas las autoriza y sanciona”. (Ibídem p. 4-5).
  
“En el orden de las doctrinas el Liberalismo es herejía. Herejía es toda doctrina que niega con negación formal y pertinaz un dogma de la fe cristiana. El Liberalismo doctrina los niega primero todos en general y después cada uno en particular. Los niega todos en general, cuando afirma o supone la independencia absoluta de la razón individual en el individuo y de la razón social o criterio público en la sociedad. Decimos afirma o supone, porque a veces en las consecuencias secundarias no se afirma el principio liberal, pero se le da por supuesto y admitido. Niega la jurisdicción absoluta de Cristo Dios sobre los individuos y las sociedades, y en consecuencia la jurisdicción delegada que sobre todos y cada uno de los fieles, de cualquier condición y dignidad que sean, recibió de Dios la Cabeza visible de la Iglesia. Niega la necesidad de la divina revelación, y la obligación que tiene el hombre de admitirla, si quiere alcanzar su último fin. Niega el motivo formal de la fe, esto es, la autoridad de Dios que revela, admitiendo de la doctrina revelada sólo aquellas verdades que alcanza su corto entendimiento. Niega el magisterio infalible dela Iglesia y del Papa, y en consecuencia todas las doctrinas por ellos definidas y enseñadas. Y después de esta negación general y en globo, niega cada uno de los dogmas, parcialmente o en concreto, a medida que, según las circunstancias, los encuentre opuestos a su criterio racionalista”. (Ibídem, p.5).
  
“Por donde cabe decir que el Liberalismo, en el orden de las ideas, es el error absoluto, y en el orden de los hechos, es el absoluto desorden. Y por ambos conceptos es pecado, ex genere suo, gravísimo; es pecado mortal”. (Ibídem, p.6).
 
“De todas las consecuencias y antinomias que se encuentran en las gradaciones medias del Liberalismo, la más repugnante de todas y la más odiosa es la que pretende nada menos que la unión del Liberalismo con el Catolicismo, para formar lo que se conoce en la historia de los modernos desvaríos con el nombre de Liberalismo católico o Catolicismo liberal. (…) Nació este funesto error de un deseo exagerado de poner conciliación y paz entre doctrinas que forzosamente y por su propia esencia son inconciliables enemigas. El Liberalismo es el dogma de la independencia absoluta de la razón individual y social; el Catolicismo es el dogma de la sujeción absoluta de la razón individual y social a la ley de Dios”. (Ibídem, p.11).
  
“Si bien se considera, la íntima esencia del Liberalismo llamado católico, por otro nombre, llamado comúnmente Catolicismo liberal, consiste probablemente, tan solo en un falso concepto del acto de fe”. (Ibídem, p.12).
  
“Por lo demás se llaman católicos, porque creen firmemente que el Catolicismo es la única verdadera revelación del Hijo de Dios; pero se llaman católicos liberales, o católicos libres, porque juzgan que esta creencia suya no les debe ser impuesta a ellos ni a nadie por otro motivo superior que el de su libre apreciación”. (Ibídem, p.13).
   
“Síguese de ahí que juzgan su inteligencia libre de creer o de no creer, y juzgan asimismo libre la de todos los demás. En la incredulidad, pues, no ven un vicio o enfermedad, o ceguera voluntaria del entendimiento, y más aún del corazón, sino un acto lícito de la jurisdicción interna de cada uno, tan dueño en eso de creer, como en la de no admitir creencia alguna. Por lo cual es muy ajustado a este principio el horror a toda presión moral o física que venga por fuera a castigar o a prevenir la herejía, y de ahí su horror a las legislaciones civiles francamente católicas. De ahí el respeto sumo con que entienden deben ser tratadas siempre las convicciones ajenas, aún las más opuestas a la verdad revelada; pues para ellas son tan sagradas cuando son erróneas, como cuando son verdaderas, ya que todas nacen de un mismo sagrado principio de libertad intelectual. Con lo cual se erige en dogma lo que se llama tolerancia, y se dicta para la polémica católica, contra los herejes, un nuevo código de leyes que nunca conocieron en la antigüedad los grandes polemistas del Catolicismo”. (Ibídem, p. 13-14).
  
“Por eso, es Catolicismo liberal, o mejor, Catolicismo falso, gran parte del Catolicismo que se usa hoy entre ciertas personas. No es Catolicismo es mero Naturalismo, es racionalismo puro; es paganismo con lenguaje y forma católica, si se nos permite la expresión”. (Ibídem, p. 15).
   
“Hasta la piedad llega la maléfica acción de este principio naturalista, y la convierte en verdadero pietismo, es decir, en la falsificación de la piedad verdadera, Así lo vemos en tantas personas que no buscan en las prácticas devotas, más que la emoción, lo cual es puro sensualismo del alma y nada más”. (Ibídem, p. 14-15).
  
“Sí; el Liberalismo en todos sus grados y aspectos ha sido formalmente condenado. Así que, además de las razones de malicia intrínseca que le hacen malo y criminal, tiene para todo fiel católico, la suprema y definitiva declaración de la Iglesia, que como a tal le ha juzgado y anatematizado”. (Ibídem, p. 19).
  
“El Liberalismo es, como hemos dicho, herejía práctica, tanto como herejía doctrinal, y aquel principal carácter suyo explica muchísimos de los fenómenos que ofrece el maldito error en su actual desarrollo en la edad moderna”. (Ibídem, p. 124).
  
2. El Padre Enrique Ramière.
“La doctrina Liberal es, pues, en realidad la negación de la soberanía social de Jesucristo”. (La Soberanía Social de Jesucristo, ed. Subirana, Barcelona, 1884, p. 19).
   
“Mas el liberalismo no es tan sólo contrario a la religión de Jesucristo por su origen y por sus consecuencias casi inevitables; lo es también por su esencia. Además de proporcionar a los enemigos de la Iglesia armas para destruirla, la ataca por sí mismo en sus más fundamentales dogmas. Basta, en efecto, examinar esta doctrina en su principio, para comprender que niega los derechos soberanos de Jesucristo, declarando las sociedades temporales independientes de su imperio. Según este principio, la sociedad civil es puramente terrena y no tiene en manera alguna que ocuparse, ni directa ni indirectamente, en los derechos de la verdad ni de los intereses eternos, su único y supremo fin es la felicidad temporal de sus miembros, y la razón su única guía”. (Ibídem, p.17-18).
   
3. Monseñor Ezequiel Moreno Díaz.
“Que el liberalismo es pecado, no es dudoso, es cierto; que es un error contra la Fe tampoco es dudoso, sino cierto; que está condenado por la Iglesia, consta de un modo evidente por el Syllabus y por multitud de documentos pontificios. Sobre este punto, pues, no cabe ya libertad de pensar, sino que hay que pensar como piensa y enseña la Iglesia, so pena de faltar a la Fe, y hacerse reo de pecado y de condenación eterna”. (Un Capítulo de las Relaciones entre el Estado y la Iglesia en Colombia, Carlos Valderrama, ed. Caro y Cuervo, Bogotá, 1986, p. 443).
  
“El liberalismo está condenado por nuestra Santa Madre la Iglesia en todas sus formas y grados, y todo el que se precie de buen católico debe también condenarlo de la misma manera, y rechazar hasta el nombre de liberal” (Ibídem, p. 405).
   
Y por esto, el benemérito Obispo de Pasto mandó a que se pusiera durante sus exequias, sobre el catafalco, el epitafio “El Liberalismo es pecado”.
  
4. Monseñor Nicolás Casas y Conde, de la orden de Agustinos Recoletos, Obispo de Adrianápolis y Vicario de Casanare (Colombia).
“Consiste propia y verdaderamente en negar a Dios su dominio sobre el hombre, o en no querer sufrirlo, puesto que en esa mala disposición del ánimo a rechazar el dominio o soberanía de Dios, sea por negarlo, sea por no querer sufrirlo, se condensa y se completa el vicio capital del liberalismo, es decir, su mayor y más principal malicia.”(Enseñanzas de la Iglesia sobre El Liberalismo, Madrid, 1902, p. 27).
  
“Rebelión, pues, y rebelión manifiesta del hombre contra el dominio, soberanía o autoridad de Dios, es pura y simplemente en su esencia, el liberalismo, como nos lo dice el Papa”. (Ibídem, p. 28).
   
5. Monseñor Marcel Lefebvre.
“Pese al riesgo de repetir lo dicho, vuelvo sobre el tema de la realeza social de Nuestro Señor Jesucristo, ese dogma de fe católica, que nadie puede poner en duda sin ser hereje, si, ¡perfectamente hereje!” (Le Destronaron, ed. Fundación San Pío X, Buenos Aires, 1987, p. 101).
  
“Al respecto, el sostener, como lo hace Vaticano II, una orientación naturalmente recta de todos los hombres hacia Dios, es un irrealismo total y una pura herejía naturalista. ¡Dios nos libre de los errores naturalistas y subjetivistas! Son la marca inequívoca del liberalismo que inspira la libertad religiosa del Vaticano II, ellos no pueden llegar sino al caos social y a la Babel de las religiones”. (Ibídem, p.199).
   
6. El Padre Julio Meinvielle.
“El error ‘naturalista’ que también se llama ‘racionalismo’ o ‘filosofismo’ es la herejía peculiar y distintiva del mundo moderno. Proclama la suficiencia de la humana naturaleza para alcanzar su felicidad. En el fondo constituye la esencia misma de todas las herejías. (...) La independencia o emancipación de la razón, de ahí la terrible herejía del racionalismo o naturalismo que engendra luego los errores sociales del laicismo, liberalismo, socialismo y comunismo”. (De Lamennais a Maritain, ed. Theoria, Buenos Aires, 1967, p. 111 - 112 - 113).
   
“El célebre Cardenal Pie, que fue a mediados del siglo XIX el gran luchador de los Derechos divinos de la Iglesia contra la herejía del naturalismo y del liberalismo y que había de ser una de las mayores lumbreras del Concilio Vaticano, siendo Vicario General de Chartres en 1848, expone los principios justos sobre este punto.” (Ibídem, p. 128 - 129).
   
7. El Padre Leonardo Castellani.
“El liberalismo es una peligrosa herejía moderna que proclama la libertad y toma su nombre de ella. La libertad es un gran bien que, como todos los grandes bienes, sólo Dios puede dar; y el liberalismo lo busca fuera de Dios; y de ese modo sólo llega a falsificaciones de la libertad.” (Cristo ¿Vuelve o no Vuelve?, ed. Dictio, Buenos Aires, 1976, p. 163).
   
“El comunismo no es un partido; el comunismo es una herejía. Es una de las tres ranas expelidas por la boca del diablo en los últimos tiempos, que no son otros que los nuestros. Las otras dos ranas -herejías palabreras que repiten siempre la misma canturria y se han convertido en guías de los reyes, es decir, en poderes políticos- son el catolicismo liberal y el modernismo”. (Ibídem p. 204).
  
“El mundo moderno se ha olvidado bastante de que CRISTO ES REY, cosa que ha recibido de su Padre; por lo cual se instituyó poco ha la festividad de Cristo Rey, contra la herejía del liberalismo”. (El Apokalypsis, ed. Paulinas, Buenos Aires, 1963, p. 52).
  
“... y las tres ranas son tres herejías: nominatim, el liberalismo, el comunismo y el modernismo o naturalismo religioso”. (Ibídem. p. 97).
 
Entonces queda claro así, que el Liberalismo es una gran herejía y es, además, la gran herejía con dimensión apocalíptica.
   
P. Basilio Méramo
Bogotá, 22 de Julio de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 9°)

Propósito: Vaciarte del espíritu del mundo
Examina tu conciencia, ora, practica la renuncia a tu propia voluntad; la mortificación, y la pureza del corazón. Esta pureza es la condición indispensable para contemplar a Dios en el Cielo, verle en la tierra y conocerle a la luz de la Fe. La primera parte de la preparación debería ser empleada en vaciarse del espíritu del mundo, que es contrario al de Jesucristo. El espíritu del mundo consiste esencialmente en la negación del supremo dominio de Dios; una negación que es manifestada en la práctica del pecado y la desobediencia; por tanto, es principalmente opuesto al espíritu de Cristo, que también es el de María.
  
Este espíritu se manifiesta por la concupiscencia de la carne, por la concupiscencia de los ojos y por la soberbia de la vida. Por la desobediencia a las leyes de Dios y el abuso de las cosas creadas. Sus obras son: el pecado en todas sus formas, en consecuencia, todo aquello por lo cual el demonio nos lleva al pecado; obras que conducen al error y la oscuridad de la mente, y la seducción y corrupción de la voluntad. Sus pompas son el esplendor y las artimañas empleadas por el diablo para hacer atractivo el pecado, ya sean personas, lugares y cosas.
     
DÍA NOVENO
Lección: Imitación de Cristo, Libro I cap.13
   
El fuego prueba al hierro, y la tentación al hombre justo. Muchas veces no sabemos lo que podemos; mas la tentación descubre lo que somos. Debemos, pues, velar principalmente al venir la tentación; porque entonces más fácilmente es vencido el enemigo cuando no le dejamos pasar de la puerta del alma, y se le resiste al umbral luego que toca.
  
Atajar al principio el mal procura: Si llega a echar raíz, tarde se cura. Porque primeramente se ofrece al ánima sólo el pensamiento sencillo; después, la importuna imaginación; luego, la delectación y el torpe movimiento, y el consentimiento. Y así entra poco a poco el maligno enemigo, y se apodera de todo por no resistirle al principio. Y cuanto más tiempo fuere uno perezoso en resistir, tanto se hace cada día más flaco, y el enemigo contra él más fuerte.
  
Algunos padecen graves tentaciones al principio de su conversión, y otros, al fin. Pero otros son molestados casi por toda su vida. Algunos son tentados blandamente, según la sabiduría y el juicio de la divina Providencia, que mide el estado y los méritos de los hombres, y todo lo tiene ordenado para la salvación de sus escogidos.
   
Por eso no debemos desconfiar cuando somos tentados, sino antes rogar a Dios con mayor fervor que sea servido de ayudarnos en toda tribulación; el cual, sin duda, según el dicho de San Pablo, nos dará el auxilio junto con la tentación, para que la podamos resistir.
   
Humillemos, pues, nuestras almas bajo la mano de Dios en toda tribulación y tentación, porque Él salvará y engrandecerá a los humildes de espíritu. En las tentaciones y adversidades se ve cuánto uno ha aprovechado y en ellas consiste el mayor merecimiento y se conoce mejor la virtud.  
  
ORACIONES
 
VENI CREÁTOR SPÍRITUS
Ven, creador Espíritu,
De los tuyos la mente a visitar;
A encender en tu amor los corazones
Que de la nada plugóte crear.
  
Tú que eres el Paráclito,
Llamado y don altísimo de Dios;
Fuente viva, amor y fuego ardiente,
Y espiritual unción.
   
Tú, septiforme en dádivas,
Tú, dedo de la diestra Paternal;
Tú, promesa manífica del Padre,
Que el torpe labio vienes a soltar.
   
Con tu luz ilumina los sentidos,
Los afectos inflama con tu amor;
Con tu fuerza invencible corrobora
La corpórea flaqueza y corrupción.
   
Lejos expulsa al pérfido enemigo,
Envíanos tu paz;
Siendo Tú nuestro guía,
Toda culpa logremos evitar.
  
Dénos tu influjo conocer al Padre,
Dénos también al Hijo conocer;
Y del uno y del otro, oh Santo Espíritu,
En Tí creamos con sincera fe.
  
A Dios Padre alabanza, honor y gloria,
Con el Hijo que un día resucitó
De entre los muertos; y al feliz Paráclito,
De siglos en la eterna sucesión. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
  
MAGNÍFICAT
Glorifica  mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava; y he aquí que todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque el Omnipotente ha hecho en mí grandes cosas; y su Nombre es santo. Y su misericordia se propaga de generación en generación sobre los que le temen.
Desplegó el poder de su brazo: y disipó los designios del corazón de los soberbios. Derribó del trono a los poderosos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos; y a los ricos despidió sin cosa alguna.
Levantó a Israel su siervo, acordándose de su misericordia: según había prometido a nuestros padres, Abraham y su descendencia, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

lunes, 27 de julio de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 8°)

Propósito: Vaciarte del espíritu del mundo
Examina tu conciencia, ora, practica la renuncia a tu propia voluntad; la mortificación, y la pureza del corazón. Esta pureza es la condición indispensable para contemplar a Dios en el Cielo, verle en la tierra y conocerle a la luz de la Fe. La primera parte de la preparación debería ser empleada en vaciarse del espíritu del mundo, que es contrario al de Jesucristo. El espíritu del mundo consiste esencialmente en la negación del supremo dominio de Dios; una negación que es manifestada en la práctica del pecado y la desobediencia; por tanto, es principalmente opuesto al espíritu de Cristo, que también es el de María.
  
Este espíritu se manifiesta por la concupiscencia de la carne, por la concupiscencia de los ojos y por la soberbia de la vida. Por la desobediencia a las leyes de Dios y el abuso de las cosas creadas. Sus obras son: el pecado en todas sus formas, en consecuencia, todo aquello por lo cual el demonio nos lleva al pecado; obras que conducen al error y la oscuridad de la mente, y la seducción y corrupción de la voluntad. Sus pompas son el esplendor y las artimañas empleadas por el diablo para hacer atractivo el pecado, ya sean personas, lugares y cosas.
  
DÍA OCTAVO
Lección: Imitación de Cristo, Libro I, cap. 13 "CÓMO SE HA DE RESISTIR A LAS TENTACIONES"
  
Mientras en el mundo vivimos no podemos estar sin tribulaciones y tentaciones. Por lo cual está escrito en Job: Tentación es la vida del hombre sobre la tierra.
   
Por eso cada uno debe tener mucho cuidado acerca de la tentación, y velar en oración, porque no halle el demonio lugar de engañarle, que nunca duerme, sino busca por todos lados a quien tragarse. Ninguno hay tan santo ni tan perfecto que no tenga algunas veces tentaciones, y no podemos vivir sin ellas. Mas las tentaciones son muchas veces utilísimas al hombre, aunque sean graves y pesadas; porque en ellas es uno humillado, purgado y enseñado.
    
Todos los santos, por muchas tribulaciones y tentaciones pasaron, y aprovecharon. Y los que no las quisieron sufrir y llevar bien, fueron tenidos por malos y desfallecieron.
    
No hay orden ni religión tan santa, ni lugar tan secreto, donde no haya tentaciones y adversidades. No hay hombre seguro del todo de tentaciones mientras que vive; porque en nosotros mismos está la causa de donde vienen, pues que nacimos con la inclinación al pecado. Pasada una tentación o tribulación sobreviene otra, y siempre tendremos que sufrir, porque se perdió el bien de nuestra primera felicidad.
   
Muchos quieren huir de las tentaciones, y caen en ellas más gravemente. No se pueden vencer sólo con huirlas; con paciencia y verdadera humildad nos hacemos más fuertes que todos los enemigos. El que solamente quita lo que se ve y no arranca la raíz, poco aprovechará; antes tornarán a él más presto las tentaciones, y se hallará peor.
  
Poco a poco, con paciencia y buen ánimo, vencerás (con el favor divino) mejor que no con tu propio conato y fatiga.
   
Toma muchas veces consejo en la tentación, y no seas desabrido con el que está tentado; antes procura consolarle como tú lo quisieras para ti.
   
El principio de toda tentación es la inconstancia del ánimo y la poca confianza en Dios. Porque como la nave sin timón la llevan a una y otra parte las olas, así el hombre descuidado y que desiste de sus propósitos es tentado de diversas maneras.  
  
ORACIONES
 
VENI CREÁTOR SPÍRITUS
Ven, creador Espíritu,
De los tuyos la mente a visitar;
A encender en tu amor los corazones
Que de la nada plugóte crear.
  
Tú que eres el Paráclito,
Llamado y don altísimo de Dios;
Fuente viva, amor y fuego ardiente,
Y espiritual unción.
   
Tú, septiforme en dádivas,
Tú, dedo de la diestra Paternal;
Tú, promesa manífica del Padre,
Que el torpe labio vienes a soltar.
   
Con tu luz ilumina los sentidos,
Los afectos inflama con tu amor;
Con tu fuerza invencible corrobora
La corpórea flaqueza y corrupción.
   
Lejos expulsa al pérfido enemigo,
Envíanos tu paz;
Siendo Tú nuestro guía,
Toda culpa logremos evitar.
  
Dénos tu influjo conocer al Padre,
Dénos también al Hijo conocer;
Y del uno y del otro, oh Santo Espíritu,
En Tí creamos con sincera fe.
  
A Dios Padre alabanza, honor y gloria,
Con el Hijo que un día resucitó
De entre los muertos; y al feliz Paráclito,
De siglos en la eterna sucesión. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
  
MAGNÍFICAT
Glorifica  mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava; y he aquí que todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque el Omnipotente ha hecho en mí grandes cosas; y su Nombre es santo. Y su misericordia se propaga de generación en generación sobre los que le temen.
Desplegó el poder de su brazo: y disipó los designios del corazón de los soberbios. Derribó del trono a los poderosos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos; y a los ricos despidió sin cosa alguna.
Levantó a Israel su siervo, acordándose de su misericordia: según había prometido a nuestros padres, Abraham y su descendencia, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

domingo, 26 de julio de 2015

LA VIDA RECTA, POR LEÓN DEGRELLE

Desde ECCE CHRISTIANUS
 
Los que titubean ante el esfuerzo es porque tienen adormecida el alma. El gran ideal da siempre fuerza para domar el cuerpo, para soportar el cansancio, el hambre, el frío.
  
¿Qué importan las noches en vela, el trabajo abrumador, o el dolor, o la pobreza? Lo esencial es conservar en el fondo del corazón la gran fuerza que alienta y que impulsa, que aplaca los nervios desatados, que hace latir de nuevo la sangre cansada, que hace arder en los ojos, adormecidos por el sueño, un fuego ardiente y devorador. Entonces, nada es áspero ya. El dolor se ha transformado en alegría porque, gracias a él, nos damos más por entero, y el sacrificio nuestro se purifica.
  
La facilidad adormece el ideal. Le alienta, en cambio, él estimulo de la vida dura que nos hace adivinar lo profundo del deber cumplido, las responsabilidades que hay que afrontar, y la gran misión digna de nosotros. Lo demás no cuenta.
 
La salud nada importa. No estamos en este mundo para comer a horas fijas, para dormir con regularidad, para vivir cien o más años. Todo esto es vano y es necio.
  
Sólo una cosa cuenta: tener una vida útil; perfilar el alma; estar pendiente de ella, instante por instante; Vigilar sus debilidades y exaltar sus impulsos; servir a Los demás; derramar a nuestro alrededor la dicha y la ternura; ofrecer el brazo al prójimo, para elevarnos todos, ayudándonos los unos a los otros.
 
Una vez cumplidos nuestros deberes ¿qué más da morir a los treinta años o a los cien años? ¡Lo que importa es sentir el corazón encendido, cuando la bestia humana grita extenuada! ¡Que se levante y que siga, a pesar de todo!
 
Ahí está para eso, para agotarse, hasta el fin. Sólo el alma cuenta, y ella tiene que dominar a todo lo demás.
  
Breve o larga, la vida sólo vale algo si en el instante de entregarla no tenemos que sonrojarnos de ella.
  
Cuando la dulzura de la vida nos invita a la felicidad de amar, la belleza de un rostro o un cielo claro, da una señal que, de lejos, nos llama, cuando estamos dispuestos a ceder ante unos labios o a la luz y a los colores y al descanso de las horas largas, entonces es cuando estrecharemos dentro del corazón todos los sueños nimbados del oro de los instantes de suprema evasión.
  
La verdadera evasión es renunciar a las prendas amadas, y renunciarlas en el instante mismo en que su perfume nos hacía desfallecer. En esta hora en que hay que rechazar y hundir lo más entrañable de nuestro ser y alzar el amor por encima del corazón, y, por lo tanto, cuando todo es cruel dolor, entonces es cuando también comienza a ser completo y puro el sacrificio.
  
Hemos franqueado nuestros propios límites; por fin podemos dar algo. Antes, todavía, nos buscábamos a nosotros mismos y a esas briznas de orgullo y de gloria que corrompen tantos brotes generosos del alma. No damos nada por el puro dar, sin calcularlo antes, pues todo está en uno de los platillos de la balanza, más que cuando, previamente, hemos matado el amor a nosotros mismos. Esto no es fácil, no, porque la bestia humana es reacia a comprender lo que la amargura quiere enseñarnos.
  
¡Qué dulce es soñar con el ideal y construirlo en el pensamiento! Pero es, en realidad, muy poca cosa. El ideal hay que construirlo dentro mismo de nuestro vivir. Arrancando piedra a piedra, para construirlo a nuestras comodidades, a nuestras alegrías, a nuestro descanso, a nuestro propio corazón.
  
Cuando, a pesar de todo, el edificio al cabo de los años se alza ya, y cuando, a pesar de ello, no se detiene uno en la faena, sino que se sigue y se sigue, aunque la piedra ya no se deje pulir, entonces solamente es cuando el ideal empieza a volar.
  
El ideal vivirá en la medida en que nosotros, nos entreguemos a él hasta morir.
 
¡Qué drama, en verdad, el de la vida recta!

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 7°)

Propósito: Vaciarte del espíritu del mundo
Examina tu conciencia, ora, practica la renuncia a tu propia voluntad; la mortificación, y la pureza del corazón. Esta pureza es la condición indispensable para contemplar a Dios en el Cielo, verle en la tierra y conocerle a la luz de la Fe. La primera parte de la preparación debería ser empleada en vaciarse del espíritu del mundo, que es contrario al de Jesucristo. El espíritu del mundo consiste esencialmente en la negación del supremo dominio de Dios; una negación que es manifestada en la práctica del pecado y la desobediencia; por tanto, es principalmente opuesto al espíritu de Cristo, que también es el de María.
  
Este espíritu se manifiesta por la concupiscencia de la carne, por la concupiscencia de los ojos y por la soberbia de la vida. Por la desobediencia a las leyes de Dios y el abuso de las cosas creadas. Sus obras son: el pecado en todas sus formas, en consecuencia, todo aquello por lo cual el demonio nos lleva al pecado; obras que conducen al error y la oscuridad de la mente, y la seducción y corrupción de la voluntad. Sus pompas son el esplendor y las artimañas empleadas por el diablo para hacer atractivo el pecado, ya sean personas, lugares y cosas.
  
DÍA SÉPTIMO
Lección: Imitación de Cristo, Libro I, cap. 18 "EL EJEMPLO DE LOS SANTOS PADRES" (Continuación)
   
En lo de fuera eran necesitados, pero en lo interior estaban con la gracia y divinas consolaciones recreados. Ajenos eran al mundo; mas muy allegados a Dios, del cual eran familiares y amigos. Teníanse por nada cuanto a sí mismos, y para con el mundo eran despreciados; mas en los ojos de Dios eran muy preciosos y amados.
   
Estaban en verdadera humildad; vivían en la sencilla obediencia; andaban en caridad y paciencia, y por eso cada día crecían en espíritu, y alcanzaban mucha gracia delante de Dios. Fueron puestos por dechados a todos los religiosos y más nos deben mover para aprovechar el bien, que no la muchedumbre de los tibios para aflojar y descaecer. ¡Oh! ¡Cuán grande fue el fervor de todos los religiosos al principio de sus sagrados institutos! ¡Cuánta la devoción de la oración! ¡Cuánto el celo de la virtud! ¡Cuánta disciplina floreció! ¡Cuánta reverencia y obediencia al superior hubo en todas las cosas! Aun hasta ahora dan testimonio de ello las señales que quedaron, de que fueron verdaderamente varones santos y perfectos que, peleando tan esforzadamente, vencieron al mundo.
  
Ahora ya se estima en mucho aquel que no es transgresor, y si con paciencia puede sufrir lo que aceptó por su voluntad. ¡Oh tibieza y negligencia de nuestro estado, que tan presto declinamos del fervor primero, y nos es molesto el vivir por nuestra flojedad y tibieza!
   
¡Pluguiese a Dios que no durmiese en ti el aprovechamiento de las virtudes, pues viste muchas veces tantos ejemplos de devotos!  
  
ORACIONES
 
VENI CREÁTOR SPÍRITUS
Ven, creador Espíritu,
De los tuyos la mente a visitar;
A encender en tu amor los corazones
Que de la nada plugóte crear.
  
Tú que eres el Paráclito,
Llamado y don altísimo de Dios;
Fuente viva, amor y fuego ardiente,
Y espiritual unción.
   
Tú, septiforme en dádivas,
Tú, dedo de la diestra Paternal;
Tú, promesa manífica del Padre,
Que el torpe labio vienes a soltar.
   
Con tu luz ilumina los sentidos,
Los afectos inflama con tu amor;
Con tu fuerza invencible corrobora
La corpórea flaqueza y corrupción.
   
Lejos expulsa al pérfido enemigo,
Envíanos tu paz;
Siendo Tú nuestro guía,
Toda culpa logremos evitar.
  
Dénos tu influjo conocer al Padre,
Dénos también al Hijo conocer;
Y del uno y del otro, oh Santo Espíritu,
En Tí creamos con sincera fe.
  
A Dios Padre alabanza, honor y gloria,
Con el Hijo que un día resucitó
De entre los muertos; y al feliz Paráclito,
De siglos en la eterna sucesión. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
  
MAGNÍFICAT
Glorifica  mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava; y he aquí que todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque el Omnipotente ha hecho en mí grandes cosas; y su Nombre es santo. Y su misericordia se propaga de generación en generación sobre los que le temen.
Desplegó el poder de su brazo: y disipó los designios del corazón de los soberbios. Derribó del trono a los poderosos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos; y a los ricos despidió sin cosa alguna.
Levantó a Israel su siervo, acordándose de su misericordia: según había prometido a nuestros padres, Abraham y su descendencia, por los siglos de los siglos. Amén.
  
Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.