NUESTRO ESTANDARTE

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LA CRUZ ES ESTABLE MIENTRAS QUE EL MUNDO DA VUELTAS

LOS QUE APOYAN EL ABORTO NO FUERON ABORTADOS

LOS QUE APOYAN EL ABORTO NO FUERON ABORTADOS
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

A PESAR DE ESCRIBIR EN LATÍN...

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viernes, 28 de agosto de 2015

EL HEREJE ES MÁS PELIGROSO QUE EL MISMO INFIEL

San Agustín disputando con los herejes (Jaume Huguet)
 
De los que están lejos no hay problema; no me engaña tan fácilmente el que me dice 'Ven, adora este ídolo'; está muy lejos de mí. Le preguntas '¿Eres cristiano?' 'Sí, soy cristiano', responde [el hereje o cismático]. Ése es tu enemigo cercano, está a tu lado. Su paz rescata mi alma de los que se me acercan, ya que en muchas cosas estaban conmigo. ¿Por qué dijo "Los que se me acercan"? Porque en muchas cosas estaban conmigo. Esta frase "En muchas cosas estaban conmigo", tiene doble sentido. Primero, En muchas cosas estaban conmigo: 
  • El bautismo lo tuvimos todos: en eso estaban conmigo; 
  • El Evangelio lo leíamos unos y otros: estaban conmigo; 
  • Celebrábamos la fiesta de los mártires: allí estaban conmigo; 
  • Asistíamos a la solemnidad de la Pascua: estaban juntos conmigo. 
Pero no totalmente conmigo: EN EL CISMA NO ESTÁN CONMIGO, EN LA HEREJÍA TAMPOCO. EN MUCHAS COSAS SÍ ESTÁN CONMIGO, PERO SÓLO EN POCAS NO LO ESTÁN. Y POR ESTAS POCAS COSAS EN QUE NO ESTÁN CONMIGO, NO LES APROVECHAN LAS MUCHAS EN QUE SÍ ESTÁN.
  
San Agustín, Tratado sobre los Salmos. (Salmo LIV, 19).

jueves, 27 de agosto de 2015

TRANSVERBERACIÓN DE SANTA TERESA DE JESÚS

Transverberación del corazón de Santa Teresa

La fiesta de la Transverberación de Santa Teresa se celebra desde el siglo XVIII con misa propia en el Rito Carmelitano, y con oración propia (pero la misa es "Dilexísti me" del Común de las Vírgenes) en el Rito Romano, en recuerdo de que un día de 1559, Santa Teresa fue traspasada en su corazón con una flecha encendida, en medio de una experiencia mística. Ella misma describió después esta experiencia mística:
“Quiso el Señor que viese aquí algunas veces esta visión: veía un ángel cabe mí hacia el lado izquierdo, en forma corporal, lo que no suelo ver sino por maravilla; aunque muchas veces se me representan ángeles, es sin verlos, sino como la visión pasada que dije primero. En esta visión quiso el Señor le viese así: no era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos que parecen todos se abrasan.
Deben ser los que llaman querubines, que los nombres no me los dicen; mas bien veo que en el cielo hay tanta diferencia de unos ángeles a otros y de otros a otros, que no lo sabría decir. Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me hacía dar aquellos quejidos, y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que Dios. No es dolor corporal sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento” (Libro de la Vida 29,13)
  
REFLEXIÓN
Santa Teresa, desde su conversión, resolvióse a poner su confianza y amor en Dios, despreciando por Él cualquiera cosa terrena. Y ardiendo su corazón en el amor de Dios, logró elevadas cumbres en la santidad, y realizó la reforma del Carmelo. Pidámosle su intercesión para que por ella, merezcamos la gracia de rechazar todo cuanto no tenga su origen o fin en la Divina majestad.
 
ORACIÓN
Oh Dios, que traspasaste con un dardo encendido el puro Corazón de la bienaventurada virgen Teresa tu esposa, y la consagraste víctima de la caridad; concédenos por su misma intercesión, que nuestros corazones se inflamen con el fuego del Espíritu Santo y te amen siempre y sobre todas las cosas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

miércoles, 26 de agosto de 2015

OFICIO DE NUESTRA SEÑORA DE CZESTOCHOWA

Del Misal Propio de Polonia
  
Die 26 Augusti
B. MARIÆ V. CLAROMONTANÆ SEU CZESTOCHOVIENSIS
  
Introitus: Ps 86,1-2: Fundaménta ejus in móntibus sanctis: diligit Dóminus portas Sion super ómnia tabernácula Jacob. (T. P. Allelúja, allelúja) Ps. Ibid.,3 Gloriósa dicta sunt de te, civitas Dei. ℣. Glória Patri.
  
ORATIO
Omnípotens et miséricors Deus, qui ad defensiónem pópuli Polónici in beatíssima Vírgine María perpétuum auxílium mirabíliter constituisti, ejúsque sacram Imáginem Claromontánam solémni fidélium veneratióne insígnem reddidísti: concéde propítius; ut, tali præsídio muniti, certántes in vita, victóriam de hoste malígno conséqui valeámus in morte. Per Dóminum.
   
Léctio libri Sapientiae.
Prov 8, 17-24, 32-35
      
Ego diligéntes me díligo, et qui mane vígilant ad me, invénient me. Mecum sunt divítiæ et glória, opes supérbæ et justitia. Mélior est enim fructus meus auro et lápide pretióso, et genímina mea argénto elécto. In viis justítiæ ámbulo, in médio semitárum judícii, ut ditem diligéntes me et thesáuros eórum répleam. Dóminus possédit me in inítio viárum suárum, ántequam quidquam fáceret a princípio. Ab ætérno ordináta sum, et ex antíquis, ántequam terra fíeret. Nondum erant abýssi, et ego jam concépta eram. Nunc ergo, fílii, audíte me: Beáti, qui custódiunt vias meas. Audíte dísciplinam, et estóte sapiéntes, et nolíte abjícere eam. Beátus homo, qui audit me, et qui vígilat ad fores meas quotídie, et obsérvat ad postes óstii mei. Qui me invénerit, invéniet vitam, et háuriet salútem a Dómino.
   
Graduale: Porta cæli et stella maris es, Virgo María, Regis aetérni Mater ac Regína nostra.
℣. Gratos nos redde Fílio tuo: quia omnis virtus et decor et glória ex te respléndet.
  
Alleluja, Alleluja. ℣. Luc.1, 28 et 42. Ave, grátia plena: Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus. Alleluja.

In Missis votivis post Septuagesimam, omissis Allelúja et versu sequenti, dicitur: 
Tractus: Ps. 44, 12 et 18 Concupíscet Rex decórem tuum: quóniam ipse est Dóminus Deus tuus et adorábunt eum. 
℣. Mémores erunt nóminis tui in omni generatióne et generatiónem. Proptérea pópuli confitebúntur tibi in ætérnum, et in sǽculum sǽculi. 
   
Tempore autem paschali omittitur graduale, et ejus loco dicitur: 
Allelúja, allelúja. 
℣. Ps. 45,5-6 Sanctificávit tabernáculum suum Altíssimus. Deus in médio ejus, non commovébitur. Adjuvábit eam Deus mane dilúculo. 
 
Allelúia. ℣. Luc.1, 28 Ave María, grátia plena: Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus. Allelúia.
   
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
Jo 2:1-11
  
In illo témpore: Núptiæ factæ sunt in Cana Galilaeæ: et erat Mater Jesu ibi. Vocátus est autem et Jesus, et discípuli ejus ad núptias. Et deficiénte vino, dicit Mater Jesu ad eum: Vinum non habent. Et dicit ei Jesus: Quid mihi et tibi est, mulier? nondum venit hora mea. Dicit Mater ejus minístris: Quodcúmque díxerit vobis, fácite. Erant autem ibi lapídeæ hýdriæ sex pósitæ secúndum purificatiónem Judæórum, capiéntes síngulæ metrétas binas vel ternas. Dicit eis Jesus: Implete hýdrias aqua. Et implevérunt eas usque ad summum. Et dicit eis Jesus: Hauríte nunc, et ferte architriclíno. Et tulérunt. Ut autem gustávit architriclínus aquam vinum fáctam, et non sciébat unde esset, minístri autem sciébant, qui háuserant aquam: vocat sponsum architriclínus, et dicit ei: Omnis homo primum bonum vinum ponit: et cum inebriáti fúerint, tunc id, quod detérius est. Tu autem servásti bonum vinum usque adhuc. Hoc fecit inítium signórum Jesus in Cana Galilaeæ: et manifestávit glóriam suam, et credidérunt in eum discípuli ejus.

Et dicitur Credo.
  
Offertorium. Ps. 47,13-15: Circúmdate Sion, et complectímini eam: narrate in túrribus ejus: pónite corda vestra in virtúte ejus: et distribuite domos eius, ut enarretis in progenie altera, quoniam hic est Deus. (T. P. Allelúja, allelúja)
  
SECRETA
Pro religiónis christiánæ triúmpho hóstias placatiónis tibi, Dómine, immolámus: quæ ut nobis profíciant, opem auxiliátrix Virgo praestet, per quam talis perfécta est victória. Per Dominum.
  
Præfatio de B.M.V. Et te in Festivitáte:
Vere dignum et justum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubique grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Et te in Festivitáte beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere et prædicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et, virginitátis glória permanénte, lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum, Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Coeli coelorúmque Virtútes ac beáta Séraphim sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admitti jubeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt coeli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
 
Communio. Ps. 86, 32: Gloriósa dicta sunt de te, cívitas Dei. Dilígit Dóminus portas Sion super ómnia tabernácula Jacob. (T. P. Allelúja, allelúja)
  
POSTCOMMUNIO
Adésto, Dómine, pópulis, qui participatióne córporis et sánguinis tui reficiuntur: ut, sanctíssima tua Genitríce auxiliánte, ab omni malo et perículo libérentur, et omni opere bono custodiántur. Qui vivis.

sábado, 22 de agosto de 2015

LETANÍA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

LITANÍÆ IMMACULÁTI CORDIS BEÁTÆ MARÍÆ VÍRGINIS
  
  
Kyrie, eléison.
Christe, eléison.
Kyrie, eléison.
 
Christe, audi nos.
Christe, exáudi nos.
  
Pater de coelis, Deus, miserere nobis.
Fili, Redémptor mundi, Deus, miserere nobis.
Spiritus Sancte, Deus, miserere nobis.
Sancta Trínitas, unus Deus, miserere nobis.
  
Cor Maríæ, Sacrárium Sanctíssimæ Trinitátis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, obsequentíssimæ ancíllæ Dómini, ora pro nobis.
Cor Maríæ, humáni géneris Corredemptrícis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, totíus orbis reparátio, ora pro nobis.
Cor Maríæ, per quod maledíctio defécit, ora pro nobis.
Cor Maríæ, compassiónis gládio transfíxum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, pro peccátis nostris Christo cruci confíxum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, spinis peccatórum sæptum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, nostræ apud Deum Mediatrícis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, ómnium gratiárum aquædúctus, ora pro nobis.
Cor Maríæ, per quod accésum habémus ad Christum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Jánua Cordis Jesu, ora pro nobis.
Cor Maríæ, domus Dei et porta cæli, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Christi Redemptóris primítiæ, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Dógmatum Christi exórdium, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Cordi Jesu simíllimum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, ab omni culpa immúne præservátum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, grátiæ plenitúdine auctum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, turris dracóni impérvia, ora pro nobis.
Cor Maríæ, lílium puritátis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, virginitátis odóre semper fragrans, ora pro nobis.
Cor Maríæ, rosis caritátis floridíssimum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, fortitúdinis miráculum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, fragrántia Christi suavitátis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Matris nostræ amantíssimæ, ora pro nobis.
Cor Maríæ, tenérrimum erga fílios, ora pro nobis.
Cor Maríæ, fons totíus consolatiónis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, humilitátis abýssus, ora pro nobis.
Cor Maríæ, spes et lætítia cordis nostri, ora pro nobis.
Cor Maríæ, peccatóribus tutíssimum perfúgium, ora pro nobis.
Cor Maríæ, amíca stella náufragis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, misericórdiæ thronus, ora pro nobis.
Cor Maríæ, cujus cura et amóre Christus nobis adolévit, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Regína clementíssimæ, ora pro nobis.
Cor Maríæ, cælitum decus et gáudium, ora pro nobis.
Cor Maríæ, in quo res Christi conservántur et conferúntur, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Cor Maríae amóri nostro redamándum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, nostris offíciis reparándum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, devotiónis nostræ digníssimum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, in Cælum assúmptum, ora pro nobis.
  
Ant. Tuam ipsíus ánimam pertransíbit gládius, ut releventur ex multis cordibus cogitationes.
 
V. María conservábat ómnia verba haec.
R. Cónferens in Corde suo.
 
Orémus: Dómine Jesu Christe, qui in Corde Beátæ Maríæ Vírginis dignum tibi sacrárium præparásti: exórna, quǽsumus, corda nostra tali puritáte et amóre, ut ea a Te secúndum Cor Maríæ inveníri mereántur, qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
 
V. Cor Maríæ Immaculátum.
R. Esto salus nostra.

CONSAGRACIÓN DE SÍ MISMO A JESUCRISTO, LA SABIDURÍA ENCARNADA, POR MEDIO DE MARÍA SANTÍSIMA

Al final de los 33 días de preparación para la Consagración Total, se ha de hacer esta oración consagratoria escrita por San Luis María de Montfort:
   
¡Oh Sabiduría eterna y encarnada! ¡Oh amable y adorable Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, Hijo único del Padre Eterno y de María, siempre Virgen! Os adoro profundamente en el seno y en los esplendores de vuestro Padre, durante la eternidad, y en el seno virginal de María, vuestra dignísima Madre, en el tiempo de vuestra Encarnación.
  
Os doy las gracias porque os habéis anonadado tomando la forma de un esclavo para sacarme de la cruel esclavitud del demonio. Os alabo y glorifico porque os habéis sometido a María, vuestra Santa Madre, en todo, a fin de hacerme por Ella vuestro fiel esclavo. Pero ¡ay! ingrato e infiel como soy, no he cumplido las promesas que tan solemnemente os hice en el Bautismo; no he guardado mis deberes, no he merecido ser llamado vuestro hijo ni vuestro esclavo, y como nada hay en mí que no merezca vuestra repulsa y vuestra cólera, no me atrevo a aproximarme por mí mismo a vuestra Santísima y Augusta Majestad. Por esto he recurrido a la intercesión de vuestra Santísima Madre, que Vos me habéis dado como medianera para con Vos, y por este medio espero obtener de Vos la contricción y el perdón de mis pecados, la adquisición y la conservación de la Sabiduría.
  
Os saludo, pues, ¡oh María Inmaculada! Tabernáculo viviente de la Divinidad, en donde la Sabiduría eterna escondida quiere ser adorada por los ángeles y los hombres. Os saludo, ¡oh Reina del cielo y de la tierra!, a cuyo imperio está todo sometido, todo lo que está debajo de Dios. Os saludo, ¡oh refugio seguro de los pecadores! cuya misericordia no falta a nadie; escuchad los deseos que tengo de la divina Sabiduría, y recibid para ello los votos y las ofertas que mi bajeza os presenta:
  
Yo, N., pecador infiel, renuevo y ratifico en vuestras manos los votos de mi Bautismo. Renuncio para siempre a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y me entrego enteramente a Jesucristo, la Sabiduría encarnada, para llevar mi cruz tras Él todos los días de mi vida. Y a fin de que le sea más fiel de lo que he sido hasta ahora, os escojo hoy, ¡oh María!, en presencia de toda la corte celestial, por mi Madre y mi Señora. Os entrego y consagro en calidad de esclavo mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores, y aún el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras, otorgándoos un entero y pleno derecho de disponer de mí y de todo lo que me pertenece, sin excepción, a vuestro agrado, a la mayor gloria de Dios, en el tiempo y en la eternidad.
   
Recibid, ¡oh Virgen benignísima!, esta pequeña ofrenda de mi esclavitud en honor y unión de la sumisión que la Sabiduría encarnada quiso observar para con vuestra Maternidad; en homenaje del poder que ambos tenéis sobre este pequeño gusano y miserable pecador; y en acción de gracias por los privilegios con que os dotó la Santísima Trinidad.
   
Protesto que para en adelante quiero, como verdadero esclavo vuestro, procurar vuestra honra y obedeceros en todo.
  
¡Oh Madre admirable!, presentadme a vuestro querido Hijo en calidad de eterno esclavo, a fin de que como me rescató por Vos, me reciba de vuestras manos. ¡Oh Madre de misericordia!, hacedme la gracia de alcanzarme la verdadera sabiduría de Dios y de colocarme a este efecto en el número de los que amáis, enseñáis, guiáis, alimentáis y protegéis como hijos y esclavos vuestros. ¡Oh Virgen fiel!, hacedme en todo tan perfecto discípulo, imitador y esclavo de la Sabiduría encarnada, Jesucristo, vuestro Hijo, que por vuestra intercesión y a ejemplo vuestro, llegue, a imitación vuestra, a la plenitud de la perfección sobre la tierra y de la gloria en los cielos. Así sea.

viernes, 21 de agosto de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 33°)

Propósito: Obtener el verdadero conocimiento de Jesucristo
Durante este período nos emplearemos en estudiar a Jesucristo. ¿Qué se tiene que estudiar de Jesucristo? 
Primero: El Hombre-Dios, su gracia y gloria; después sus derechos en el dominio soberano sobre nosotros; ya que, habiendo renunciado a Satanás y al mundo, tomamos a Jesucristo como nuestro Señor.
Segundo: Su vida interior; las virtudes y los actos de su Sagrado Corazón; su asociación con María y los misterios de la Anunciación y Encarnación. Durante su infancia y vida oculta en la fiesta de las bodas de Caná y en el Calvario.
    
DÍA TRIGÉSIMOTERCERO
Lección: Imitación de Cristo, Libro IV, Cap.11 "EL CUERPO DE CRISTO Y LA SAGRADA ESCRITURA SON NECESARIAS AL ALMA FIEL"
   
¡Oh dulcísimo Señor Jesús! ¡Cuánta es la dulzura del alma devota que se regala contigo en tu banquete, donde no se le presenta otro manjar que a su único amado, apetecible sobre todos los deseos de su corazón!
 
Sería ciertamente muy dulce para mí derramar en tu presencia copia de lágrimas afectuosas y regar con ellas tus pies, como la piadosa Magdalena, Mas, ¿Dónde está ahora esta devoción? ¿Dónde el copioso derramamiento de lágrimas devotas?
 
Por cierto, en tu presencia y en la de tus santos Ángeles, todo mi corazón debiera encenderse y llorar de gozo. Porque en el Sacramento te tengo verdaderamente presente, aunque encubierto bajo de otra especie. Porque el mirarte en tu propia y divina claridad no podrían mis ojos resistirlo, ni el mundo entero subsistiría ante el resplandor de la gloria de tu majestad.
  
Tienes, pues, consideración a mi debilidad cuando te ocultas bajo de este Sacramento.
   
Lección: Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, Nums. 261-265 "EJECUTAR TODA OBRA POR MARÍA, CON MARÍA, EN MARÍA Y PARA MARÍA". (Continuación)

Es menester practicar estas acciones EN MARÍA. La Santísima Virgen es el verdadero paraíso terrenal del nuevo Adán, del cual el antiguo paraíso terrestre era sólo figura. Hay, pues, en este paraíso terrenal riquezas, bellezas, singularidades y dulzuras inexplicables que el nuevo Adán, Jesucristo, dejó en él. En este paraíso tuvo Él sus complacencias durante nueve meses, obró sus maravillas y ostentó sus riquezas con la magnificencia de Dios. En este paraíso terrestre es donde verdaderamente está el árbol de la vida, que es Jesucristo, fruto de la vida eterna; el árbol de la ciencia del bien y del mal que ha dado la salud al mundo. Hay en este lugar divino árboles plantados por la mano de Dios y rociados con su divina gracia, que han producido y todos los días dan frutos de un sabor exquisito. Solamente el Espíritu Santo puede hacer conocer la verdad escondida bajo las figuras de las cosas materiales. El Espíritu Santo, por boca de los Santos Padres, llama también a la Santísima Virgen, la puerta oriental por la cual el gran sacerdote Jesucristo entró en el mundo, por ella entró la primera vez y por ella vendrá la segunda.
 
Por último, es necesario hacer todas nuestras acciones PARA MARÍA. No que la tomemos como el último fin de nuestras acciones, que es sólo Jesucristo, sino por nuestro fin próximo, nuestro misterioso medio y manera segura para ir a Él. Es necesario emprender y hacer grandes cosas para esta augusta soberana, apoyados en su protección. Es necesario defender sus privilegios, cuando se le disputan, es necesario sostener su gloria, cuando se la ataca, llevar todo el mundo, si se puede, a su servico y a esta sólida y verdadera devoción. Es necesario no pretender de ella, como recompensa de estos pequeños servicios, más que el honor de pertenecer a una tan amable Princesa y la felicidad de estar por Ella unidos a Jesús Hijo en el tiempo y en la eternidad.
   
ORACIONES
    
LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
   
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de no­sotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten pie­dad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad que eres un sólo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Espíritu Santo, procedente del Padre y del Hijo, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la Verdad, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la Sabiduría, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del entendimiento, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la fortaleza, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la piedad, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del buen consejo, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la verdadera ciencia, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del santo temor de Dios, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la caridad, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la alegría, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la paz, ten piedad de nosotros.
Espíritu de las virtudes, ten piedad de nosotros.
Espíritu de toda la gracia, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la adopción de los hijos de Dios, ten piedad de nosotros.
Purificador de nuestras almas, ten piedad de nosotros.
Santificador y guía de la Iglesia Católica, ten piedad de nosotros.
Distribuidor de los dones celestiales, ten piedad de nosotros.
Conocedor de los pensamientos y de las intenciones del corazón, ten piedad de nosotros.
Dulzura de los que comienzan a servirte, ten piedad de nosotros.
Corona de los predestinados, ten piedad de nosotros.
Alegría de los ángeles, ten piedad de nosotros.
Luz de los Patriarcas, ten piedad de nosotros.
Inspiración de los Profetas, ten piedad de nosotros.
Palabra y sabiduría de los Apóstoles, ten piedad de nosotros.
Victoria de los Mártires, ten piedad de nosotros.
Ciencia de los Confesores, ten piedad de nosotros.
Pureza de las Vírgenes, ten piedad de nosotros.
Unción de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
  
Sednos propicio. Perdónanos, Señor.
Sednos propicio. Escúchanos, Señor.
  
De todo pecado, líbranos Señor.
De todas las tentaciones y acechanzas del demonio, líbranos Señor.
De toda presunción y desesperación, líbranos Señor.
Del ataque a la verdad revelada, líbranos Señor.
De la envidia de la gracia fraterna, líbranos Señor.
De toda obstinación e impenitencia, líbranos Señor.
De toda negligencia y liviandad de espíritu, líbranos Señor.
De toda impureza de la mente y del cuerpo, líbranos Señor.
De todas las herejías y errores, líbranos Señor.
De todo mal espíritu, líbranos Señor.
De la muerte súbita y eterna, líbranos Señor.
Por tu eterna procedencia del Padre y del Hijo, líbranos Señor.
Por la milagrosa concepción del Hijo de Dios, líbranos Señor.
Por tu descendimiento sobre Jesús bautizado, líbranos Señor.
Por tu santa aparición en la transfiguración del Señor, líbranos Señor.
Por tu venida sobre los discípulos del Señor, líbranos Señor.
En el día del juicio, líbranos Señor.
  
Nosotros pecadores, te rogamos óyenos.
Para que nos perdones, te rogamos óyenos.
Para que te dignes vivificar y santificar a todos los miembros de la Iglesia, te rogamos óyenos.
Para que te dignes concedernos el don de la verdadera piedad, devoción y oración, te rogamos óyenos.
Para que te dignes inspirarnos sinceros afectos de misericordia y de caridad, te rogamos óyenos.
Para que te dignes crear en nosotros un espíritu nuevo y un corazón puro, te rogamos óyenos.
Para que te dignes concedernos verdadera paz y tranquilidad de corazón, te rogamos óyenos.
Para que nos hagas dignos y fuertes, para soportar las persecuciones por amor a la justicia, te rogamos óyenos.
Para que te dignes confirmarnos en tu gracia, te rogamos óyenos.
Para que nos recibas en el número de tus elegidos, te rogamos óyenos.
Para que te dignes atendernos, te rogamos óyenos.
Espíritu de Dios, te rogamos óyenos.
  
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, envíanos el Espíritu Santo.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, mándanos el Espíritu prometido del Padre.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, danos el buen Espíritu.
  
Espíritu Santo, óyenos.
Espíritu Paráclito, Escúchanos
 
Antífona: Envía tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra.
  
Oremos: Oh Dios, que aleccionaste a los corazones de tus fieles con la ciencia del Espíritu Santo, haz que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos las dulzuras del bien, y gocemos siempre de sus divinos consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
   
LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
   
Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.
   
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, que sois un solo Dios, ten piedad de nosotros.
   
Jesús, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Jesús, esplendor del Padre, ten piedad de nosotros.
Jesús resplandor de la luz eterna, ten piedad de nosotros.
Jesús, Rey de la gloria, ten piedad de nosotros.
Jesús, sol de justicia, ten piedad de nosotros.
Jesús, Hijo de María Virgen, ten piedad de nosotros.
Jesús amable, ten piedad de nosotros.
Jesús admirable, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios fuerte, ten piedad de nosotros.
Jesús, Padre del siglo venidero, ten piedad de nosotros.
Jesús, Ángel del gran consejo, ten piedad de nosotros.
Jesús poderosísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús pacientísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús obedientísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón, ten piedad de nosotros.
Jesús, amante de la castidad, ten piedad de nosotros.
Jesús, amador nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios de la paz, ten piedad de nosotros.
Jesús, Autor de la vida, ten piedad de nosotros.
Jesús, Ejemplar de las virtudes, ten piedad de nosotros.
Jesús, Celador de las almas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Refugio nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, padre de los pobres, ten piedad de nosotros.
Jesús, tesoro de los fieles, ten piedad de nosotros.
Jesús, buen Pastor, ten piedad de nosotros.
Jesús, luz verdadera, ten piedad de nosotros.
Jesús, Sabiduría eterna, ten piedad de nosotros.
Jesús, Bondad infinita, ten piedad de nosotros.
Jesús, Camino y Vida nuestra, ten piedad de nosotros.
Jesús, Gozo de los Ángeles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Rey de los Patriarcas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Maestro de los Apóstoles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Doctor de los Evangelistas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Fortaleza de los Mártires, ten piedad de nosotros.
Jesús, Luz de los Confesores, ten piedad de nosotros.
Jesús, Pureza de las Vírgenes, ten piedad de nosotros.
Jesús, Corona de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
  
Sénos propicio; perdónanos, Jesús.
Sénos propicio; escúchanos, Jesús.
  
De todo mal, líbranos Jesús.
De todo pecado, líbranos Jesús.
De tu ira, líbranos Jesús.
De las asechanzas del diablo, líbranos Jesús.
Del espíritu de la fornicación, líbranos Jesús.
De la muerte eterna, líbranos Jesús.
Del menosprecio de tus inspiraciones, líbranos Jesús.
Por el misterio de tu santa Encarnación, líbranos Jesús.
Por tu Natividad, líbranos Jesús.
Por tu infancia, líbranos Jesús.
Por tu divinísima vida, líbranos Jesús.
Por tus trabajos, líbranos Jesús.
Por tu Agonía y Pasión, líbranos Jesús.
Por tu Cruz y desamparo, líbranos Jesús.
Por tus Angustias, líbranos Jesús.
Por tu Muerte y sepultura, líbranos Jesús.
Por tu Resurrección, líbranos Jesús.
Por tu Ascensión, líbranos Jesús.
Por tu institución de la santísima Eucaristía, líbranos Jesús.
Por tus gozos, líbranos Jesús.
Por tu gloria, líbranos Jesús.
   
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros, Jesús.
 
Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.
 
Oremos: Oh Señor Jesucristo, que dijiste: "Pedid y recibiréis; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá": rogámoste que nos concedas, como te pedimos, el afecto de tu divinísimo amor, para que con todo el corazón, con palabras y obras, te amemos, y de alabarte nunca cesemos.
Haz, Señor, que siempre temamos y juntamente amemos tu santo Nombre, pues nunca desampara tu Providencia a los que sólidamente arraigas en tu amor: Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
  
ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR, POR SAN LUIS MARÍA DE MONTFORT
Dejadme, amabilísimo Jesús mío, que me dirija a Vos, para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que me habéis hecho con la devoción de la Santa Esclavitud, dándome a vuestra Santísima Madre para que sea Ella mi abogada delante de vuestra Majestad, y en mi grandísima miseria mi universal suplemento. ¡Ay, Señor! tan miserable soy, que sin esta buena Madre, infaliblemente me hubiera perdido.
 
Sí, que a mí me hace falta María, delante de Vos y en todas partes; me hace falta para calmar vuestra justa cólera, pues tanto os he ofendido y todos los días os ofendo; me hace falta para detener los eternos y merecidos castigos con que vuestra justicia me amenaza, para pediros, para acercarme a Vos y para daros gusto; me hace falta para salvar mi alma y la de otros; me hace falta, en una palabra, para hacer siempre vuestra voluntad, buscar en todo vuestra mayor gloria.
  
¡Ah, si pudiera yo publicar por todo el universo esta misericordia que habéis tenido conmigo! ¡Si pudiera hacer que conociera todo el mundo que si no fuera por María estaría yo condenado! ¡Si yo pudiera dignamente daros las gracias por tan grande beneficio! María está en mí.
  
Hæc facta est mihi (María es toda para mí). ¡Oh, qué tesoro! ¡Oh, qué consuelo! Y, de ahora en adelante, ¿no seré todo para Ella? ¡Oh, qué ingratitud! Antes la muerte. Salvador mío queridísimo, que permitáis tal desgracia, que mejor quiero morir que vivir sin ser todo de María. Mil y mil veces, como San Juan Evangelista al pie de la cruz, la he tomado en vez de todas mis cosas.
  
¡Cuántas veces me he entregado a Ella! Pero si todavía no he hecho esta entrega a vuestro gusto, la hago ahora, mi Jesús querido, como Vos queréis la haga. Y si en mi alma o en mi cuerpo veis alguna cosa que no pertenezca a esta Princesa augusta, arrancadla, os ruego arrojadla lejos de mí; que no siendo de María, indigna es de Vos.
 
¡Oh, Espíritu Santo! Concededme todas las gracias, plantad, regad y cultivad en mi alma el árbol de la vida verdadero, que es la amabilísima María, para que crezca y florezca y dé con abundancia el fruto de vida.
  
¡Oh, Espíritu Santo! Dadme mucha devoción y mucha afición a María; que me apoye mucho en su seno maternal, y recurra de continuo a su misericordia, para que en ella forméis dentro de mí a Jesucristo, al natural, crecido y vigoroso hasta la plenitud de su edad perfecta. Amén.
  
O JESU VIVENS IN MARÍA
Oh Jesús, que vives en María, ven a vivir en nosotros, tus siervos, con tu Espíritu de santidad, con la plenitud de tus dones, con la perfección de tus caminos, con la realidad de tus virtudes, con la comunión de tus misterios. Domina en nosotros sobre todo poder enemigo, por tu Espíritu Santo, para gloria del Padre. Amén.

jueves, 20 de agosto de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 32°)

Propósito: Obtener el verdadero conocimiento de Jesucristo
Durante este período nos emplearemos en estudiar a Jesucristo. ¿Qué se tiene que estudiar de Jesucristo? 
Primero: El Hombre-Dios, su gracia y gloria; después sus derechos en el dominio soberano sobre nosotros; ya que, habiendo renunciado a Satanás y al mundo, tomamos a Jesucristo como nuestro Señor.
Segundo: Su vida interior; las virtudes y los actos de su Sagrado Corazón; su asociación con María y los misterios de la Anunciación y Encarnación. Durante su infancia y vida oculta en la fiesta de las bodas de Caná y en el Calvario.
    
DÍA TRIGÉSIMOSEGUNDO
Lección: Imitación de Cristo, Libro II, Cap.7 "DEL AMOR A JESÚS SOBRE TODAS LAS COSAS"
 
Bienaventurado el que conoce lo que es amor a Jesús, y despreciarse a sí mismo por Jesús.
 
Conviene dejar un amado por otro Amado, porque Jesús quiere ser amado sobre todas las cosas. El amor de la criatura es engañoso y mudable; el amor de Jesús es fiel y durable. El que se llega a la criatura, caerá con lo caedizo; el que abraza a Jesús, afirmará en Él para siempre.
 
Ama a Jesús y tenle por amigo, que, aunque todos te desamparen, Él no te desamparará ni te dejará perecer en el fin. Tu amado es de tal condición, que no quiere consigo admitir a otro; más Él solo quiere tener tu corazón, y como rey sentarse en su propia silla.
   
Si tú supieras bien desocuparte de toda criatura, Jesús morará de buena gana contigo.
 
Lección: Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, Nums. 257-260 "EJECUTAR TODA OBRA POR MARÍA, CON MARÍA, EN MARÍA Y PARA MARÍA".
  
He aquí algunas prácticas interiores muy propias para los que el Espíritu Santo llama a una alta perfección, que, en cuatro palabras, se reducen a ejecutar todas las acciones POR MARÍA, CON MARÍA, EN MARÍA Y PARA MARÍA, a fin de practicarlas más perfectamente POR JESÚS, CON JESÚS, EN JESÚS Y PARA JESÚS.
 
Es menester ejecutar las acciones POR MARÍA, es decir, es menester obedecer en todo a la Santísima Virgen y conducirse en todo por su espíritu, que es el espíritu de Dios. Los que son guiados por El, son hijos de Dios. Los que son guiados por el espíritu de María, son hijos de María, y por consiguiente hijos de Dios, y entre tantos devotos de la Santísima Virgen, no hay más verdaderos y fieles devotos que los que se conducen por su espíritu. Porque el espíritu de María es el espíritu de Dios, ya que Ella no se guió jamás por su propio espíritu, sino siempre por el espíritu divino, que de tal modo se hizo dueño de María, que vino a ser su propio espíritu. Qué dichosa es un alma cuando está del todo poseída y gobernada por el espíritu de María, que es un espíritu suave y fuerte, celoso y prudente, humilde e intrépido, puro y fecundo.
  
Es necesario hacer todas nuestras obras CON MARÍA; es decir: que debemos en nuestras acciones mirar a María como modelo acabado de toda virtud y perfección que el Espíritu Santo ha formado en una pura criatura, para que lo imitemos, según nuestra capacidad. Es menester, pues, que en cada acción miremos cómo María la ha hecho o la haría si estuviera en nuestro lugar. Para esto debemos examinar y meditar las grandes virtudes que Ella practicó durante su vida, particularmente: primero su fe viva, por la cual creyó sin titubear la palabra del Ángel, y creyó fiel y constantemente hasta el pie de la Cruz; segundo, su humildad profunda, que la ha hecho ocultarse, callarse, someterse a todo y colocarse siempre la última.
   
ORACIONES
    
LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
   
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de no­sotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten pie­dad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad que eres un sólo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Espíritu Santo, procedente del Padre y del Hijo, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la Verdad, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la Sabiduría, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del entendimiento, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la fortaleza, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la piedad, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del buen consejo, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la verdadera ciencia, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del santo temor de Dios, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la caridad, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la alegría, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la paz, ten piedad de nosotros.
Espíritu de las virtudes, ten piedad de nosotros.
Espíritu de toda la gracia, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la adopción de los hijos de Dios, ten piedad de nosotros.
Purificador de nuestras almas, ten piedad de nosotros.
Santificador y guía de la Iglesia Católica, ten piedad de nosotros.
Distribuidor de los dones celestiales, ten piedad de nosotros.
Conocedor de los pensamientos y de las intenciones del corazón, ten piedad de nosotros.
Dulzura de los que comienzan a servirte, ten piedad de nosotros.
Corona de los predestinados, ten piedad de nosotros.
Alegría de los ángeles, ten piedad de nosotros.
Luz de los Patriarcas, ten piedad de nosotros.
Inspiración de los Profetas, ten piedad de nosotros.
Palabra y sabiduría de los Apóstoles, ten piedad de nosotros.
Victoria de los Mártires, ten piedad de nosotros.
Ciencia de los Confesores, ten piedad de nosotros.
Pureza de las Vírgenes, ten piedad de nosotros.
Unción de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
  
Sednos propicio. Perdónanos, Señor.
Sednos propicio. Escúchanos, Señor.
  
De todo pecado, líbranos Señor.
De todas las tentaciones y acechanzas del demonio, líbranos Señor.
De toda presunción y desesperación, líbranos Señor.
Del ataque a la verdad revelada, líbranos Señor.
De la envidia de la gracia fraterna, líbranos Señor.
De toda obstinación e impenitencia, líbranos Señor.
De toda negligencia y liviandad de espíritu, líbranos Señor.
De toda impureza de la mente y del cuerpo, líbranos Señor.
De todas las herejías y errores, líbranos Señor.
De todo mal espíritu, líbranos Señor.
De la muerte súbita y eterna, líbranos Señor.
Por tu eterna procedencia del Padre y del Hijo, líbranos Señor.
Por la milagrosa concepción del Hijo de Dios, líbranos Señor.
Por tu descendimiento sobre Jesús bautizado, líbranos Señor.
Por tu santa aparición en la transfiguración del Señor, líbranos Señor.
Por tu venida sobre los discípulos del Señor, líbranos Señor.
En el día del juicio, líbranos Señor.
  
Nosotros pecadores, te rogamos óyenos.
Para que nos perdones, te rogamos óyenos.
Para que te dignes vivificar y santificar a todos los miembros de la Iglesia, te rogamos óyenos.
Para que te dignes concedernos el don de la verdadera piedad, devoción y oración, te rogamos óyenos.
Para que te dignes inspirarnos sinceros afectos de misericordia y de caridad, te rogamos óyenos.
Para que te dignes crear en nosotros un espíritu nuevo y un corazón puro, te rogamos óyenos.
Para que te dignes concedernos verdadera paz y tranquilidad de corazón, te rogamos óyenos.
Para que nos hagas dignos y fuertes, para soportar las persecuciones por amor a la justicia, te rogamos óyenos.
Para que te dignes confirmarnos en tu gracia, te rogamos óyenos.
Para que nos recibas en el número de tus elegidos, te rogamos óyenos.
Para que te dignes atendernos, te rogamos óyenos.
Espíritu de Dios, te rogamos óyenos.
  
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, envíanos el Espíritu Santo.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, mándanos el Espíritu prometido del Padre.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, danos el buen Espíritu.
  
Espíritu Santo, óyenos.
Espíritu Paráclito, Escúchanos
 
Antífona: Envía tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra.
  
Oremos: Oh Dios, que aleccionaste a los corazones de tus fieles con la ciencia del Espíritu Santo, haz que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos las dulzuras del bien, y gocemos siempre de sus divinos consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
   
LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
   
Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.
   
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, que sois un solo Dios, ten piedad de nosotros.
   
Jesús, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Jesús, esplendor del Padre, ten piedad de nosotros.
Jesús resplandor de la luz eterna, ten piedad de nosotros.
Jesús, Rey de la gloria, ten piedad de nosotros.
Jesús, sol de justicia, ten piedad de nosotros.
Jesús, Hijo de María Virgen, ten piedad de nosotros.
Jesús amable, ten piedad de nosotros.
Jesús admirable, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios fuerte, ten piedad de nosotros.
Jesús, Padre del siglo venidero, ten piedad de nosotros.
Jesús, Ángel del gran consejo, ten piedad de nosotros.
Jesús poderosísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús pacientísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús obedientísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón, ten piedad de nosotros.
Jesús, amante de la castidad, ten piedad de nosotros.
Jesús, amador nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios de la paz, ten piedad de nosotros.
Jesús, Autor de la vida, ten piedad de nosotros.
Jesús, Ejemplar de las virtudes, ten piedad de nosotros.
Jesús, Celador de las almas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Refugio nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, padre de los pobres, ten piedad de nosotros.
Jesús, tesoro de los fieles, ten piedad de nosotros.
Jesús, buen Pastor, ten piedad de nosotros.
Jesús, luz verdadera, ten piedad de nosotros.
Jesús, Sabiduría eterna, ten piedad de nosotros.
Jesús, Bondad infinita, ten piedad de nosotros.
Jesús, Camino y Vida nuestra, ten piedad de nosotros.
Jesús, Gozo de los Ángeles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Rey de los Patriarcas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Maestro de los Apóstoles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Doctor de los Evangelistas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Fortaleza de los Mártires, ten piedad de nosotros.
Jesús, Luz de los Confesores, ten piedad de nosotros.
Jesús, Pureza de las Vírgenes, ten piedad de nosotros.
Jesús, Corona de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
  
Sénos propicio; perdónanos, Jesús.
Sénos propicio; escúchanos, Jesús.
  
De todo mal, líbranos Jesús.
De todo pecado, líbranos Jesús.
De tu ira, líbranos Jesús.
De las asechanzas del diablo, líbranos Jesús.
Del espíritu de la fornicación, líbranos Jesús.
De la muerte eterna, líbranos Jesús.
Del menosprecio de tus inspiraciones, líbranos Jesús.
Por el misterio de tu santa Encarnación, líbranos Jesús.
Por tu Natividad, líbranos Jesús.
Por tu infancia, líbranos Jesús.
Por tu divinísima vida, líbranos Jesús.
Por tus trabajos, líbranos Jesús.
Por tu Agonía y Pasión, líbranos Jesús.
Por tu Cruz y desamparo, líbranos Jesús.
Por tus Angustias, líbranos Jesús.
Por tu Muerte y sepultura, líbranos Jesús.
Por tu Resurrección, líbranos Jesús.
Por tu Ascensión, líbranos Jesús.
Por tu institución de la santísima Eucaristía, líbranos Jesús.
Por tus gozos, líbranos Jesús.
Por tu gloria, líbranos Jesús.
   
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros, Jesús.
 
Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.
 
Oremos: Oh Señor Jesucristo, que dijiste: "Pedid y recibiréis; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá": rogámoste que nos concedas, como te pedimos, el afecto de tu divinísimo amor, para que con todo el corazón, con palabras y obras, te amemos, y de alabarte nunca cesemos.
Haz, Señor, que siempre temamos y juntamente amemos tu santo Nombre, pues nunca desampara tu Providencia a los que sólidamente arraigas en tu amor: Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
  
ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR, POR SAN LUIS MARÍA DE MONTFORT
Dejadme, amabilísimo Jesús mío, que me dirija a Vos, para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que me habéis hecho con la devoción de la Santa Esclavitud, dándome a vuestra Santísima Madre para que sea Ella mi abogada delante de vuestra Majestad, y en mi grandísima miseria mi universal suplemento. ¡Ay, Señor! tan miserable soy, que sin esta buena Madre, infaliblemente me hubiera perdido.
 
Sí, que a mí me hace falta María, delante de Vos y en todas partes; me hace falta para calmar vuestra justa cólera, pues tanto os he ofendido y todos los días os ofendo; me hace falta para detener los eternos y merecidos castigos con que vuestra justicia me amenaza, para pediros, para acercarme a Vos y para daros gusto; me hace falta para salvar mi alma y la de otros; me hace falta, en una palabra, para hacer siempre vuestra voluntad, buscar en todo vuestra mayor gloria.
  
¡Ah, si pudiera yo publicar por todo el universo esta misericordia que habéis tenido conmigo! ¡Si pudiera hacer que conociera todo el mundo que si no fuera por María estaría yo condenado! ¡Si yo pudiera dignamente daros las gracias por tan grande beneficio! María está en mí.
  
Hæc facta est mihi (María es toda para mí). ¡Oh, qué tesoro! ¡Oh, qué consuelo! Y, de ahora en adelante, ¿no seré todo para Ella? ¡Oh, qué ingratitud! Antes la muerte. Salvador mío queridísimo, que permitáis tal desgracia, que mejor quiero morir que vivir sin ser todo de María. Mil y mil veces, como San Juan Evangelista al pie de la cruz, la he tomado en vez de todas mis cosas.
  
¡Cuántas veces me he entregado a Ella! Pero si todavía no he hecho esta entrega a vuestro gusto, la hago ahora, mi Jesús querido, como Vos queréis la haga. Y si en mi alma o en mi cuerpo veis alguna cosa que no pertenezca a esta Princesa augusta, arrancadla, os ruego arrojadla lejos de mí; que no siendo de María, indigna es de Vos.
 
¡Oh, Espíritu Santo! Concededme todas las gracias, plantad, regad y cultivad en mi alma el árbol de la vida verdadero, que es la amabilísima María, para que crezca y florezca y dé con abundancia el fruto de vida.
  
¡Oh, Espíritu Santo! Dadme mucha devoción y mucha afición a María; que me apoye mucho en su seno maternal, y recurra de continuo a su misericordia, para que en ella forméis dentro de mí a Jesucristo, al natural, crecido y vigoroso hasta la plenitud de su edad perfecta. Amén.
  
O JESU VIVENS IN MARÍA
Oh Jesús, que vives en María, ven a vivir en nosotros, tus siervos, con tu Espíritu de santidad, con la plenitud de tus dones, con la perfección de tus caminos, con la realidad de tus virtudes, con la comunión de tus misterios. Domina en nosotros sobre todo poder enemigo, por tu Espíritu Santo, para gloria del Padre. Amén.