NUESTRO ESTANDARTE

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LA CRUZ ES ESTABLE MIENTRAS QUE EL MUNDO DA VUELTAS

LOS QUE APOYAN EL ABORTO NO FUERON ABORTADOS

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

A PESAR DE ESCRIBIR EN LATÍN...

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martes, 14 de junio de 2016

ORACIÓN DE SAN JUAN DAMASCENO A NUESTRA SEÑORA

ACTO DE DESAGRAVIO POR LA BLASFEMIA QUE HAN COMETIDO EN VALENCIA DE ESPAÑA CONTRA LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, EN SU ADVOCACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS (PATRONA DE DICHA CIUDAD Y REINO):
 
Yo te saludo, esperanza de los cristianos. Recibe la súplica de un pecador que te ama tiernamente, que te honra con culto especial, y que en ti deposita la esperanza de su salvación. Por ti tengo la vida. Tú me restableces en la gracia de tu Hijo; tú eres la prenda segura de mi salvación. Por eso te suplico me libres del peso de mis pecados, destruyas las tinieblas de mi mente, arranques de mi corazón los afectos terrenales, reprimas las tentaciones de mis enemigos, y ordenes del todo mi vida; que yo pueda alcanzar por tu medio, y guiado por ti, la felicidad eterna del Paraíso. Amén.

MORDAZA AL CATÓLICO, MEGÁFONOS A LOS BLASFEMOS

Al "Cardenal Arzobispo" de Valencia, Antonio Cañizares, le han denunciado penalmente el colectivo LGTBI Lambda y la Red Española de Ayuda al Refugiado por supuesta "apología al odio" toda vez que denunciara el objetivo imperialista del lobby homosexual-feminista-internacionalista que busca desmantelar a la familia y la cristiandad.
  
  
Y mientras tanto, la catalanista Endavant-Organización Socialista de Liberación Nacional publicó el cartel de su "Desfile del orgullo 'gay'" a realizarse el próximo 18 de Junio, representando a las advocaciones marianas de Nuestra Señora de los Desamparados (Patrona de Valencia) y Nuestra Señora de Montserrat (Patrona de Cataluña) besándose en la boca.
 
  
Ante eso pregunto: ¿Será que la defensa de los valores tradicionales y legítimos es apología al odio? ¿Es expresión de la libertad la ofensa al sentimiento religioso, y más cuando se ataca al cristianismo? Si eso es la libertad de expresión, entonces que sus adalides no se pongan a lloriquear cuando les ocurra otro Bataclanazo. Y a diferencia de ellos, que se esconden en el anonimato, YO SÍ DOY LA CARA Y RESPONDO POR MIS AFIRMACIONES.
  
  
Aunque se sabe que el alcalde de Valencia expresó su disgusto, el citado colectivo LGTBI Lambda se desligó de ese cartel y el partido valencianista Renovació Política condenó dicho cartel como agitación catalanista contra la Comunidad Valenciana (es de saber que los nacionalismos catalanes y valencianos son programas incompatibles entre sí), del Vaticano cisma no ha habido desagravio ni contestación distinta que el llamado a capítulo a Cañizares, y menos de Bergoglio, a quien la poca "catolicidad" que le queda a su secta le importan un soberano pepino. 
 
DIOS LOS VE Y LOS CONDENARÁ

SAN ELISEO, PROFETA Y LUGARTENIENTE DE SAN ELÍAS

"Cuando Elías fue llevado en un torbellino, Eliseo quedó lleno de su espíritu. Durante su vida ningún jefe lo hizo temblar, y nadie pudo someterlo". (Eclesiástico 48, 12)
  
San Eliseo Profeta
  
En la Sagrada Escritura se habla del profeta Eliseo (en hebreo "Dios es salvación"), en los libros III y IV de los Reyes. La tradición carmelita, que reconoce y venera a los santos profetas Elías y Eliseo como sus fundadores, presenta detalles muy piadosos que complementan las referencias dadas por ésta. 
  
De acuerdo a la Historia Profética de la Orden de Nuestra Señora del Carmen, escrita por Fray Francisco de Santa Teresa OCD, San Eliseo Profeta nació en el año 3097 de la creación del mundo (956 antes de Cristo), en Abelmeula, de la tierra de Galaad, y era hijo de Safat, campesino rico de la tribu de Rubén, en el Reino del Norte. Un becerro de bronce que se adoraba en Gilgal por orden de Jeroboam, bramó fuertemente al momento de nacer Eliseo, por lo cual uno de los sacerdotes que le daban culto, dijo: "Hoy ha nacido el que será la ruina de los ídolos". 
Eliseo fue educado en el trabajo, la piedad y las buenas costumbres. Permaneció virgen, ya que no se inclinó nunca por el matrimonio, a pesar de haberle propuesto sus padres buenas jóvenes casaderas. Así, a los 30 años, estando arando las tierras de su padre con doce yuntas de bueyes, le encontró San Elías, que bajaba luego de ungir por mandato de Dios a Hazael y Jehú respectivamente como reyes de Siria e Israel. Por ese mismo mandato, San Elías le ungió como profeta y apóstol del Señor, y siguiendo la primera Regla, le colocó su manto sobre los hombros, consagrándolo para Dios (III Reyes 19, 8-21). Eliseo se despidió de sus parientes y, en manos del Profeta Elías, prometió obediencia, pobreza y castidad a Dios.
  
Y subieron luego al Monte Carmelo, donde comenzaron una vida de penitencia y oración, esperando que Dios les llamara a la predicación. Vivieron doce años entre las cuevas del Carmelo, donde Eliseo, formándose en el espíritu del Padre San Elías, aprendió la mortificación, los caminos de la oración y el celo por la gloria de Dios. Allí recibió el cíngulo de la pureza y castidad de manos de los ángeles. Allí recibieron a los demás profetas que eran discípulos de San Elías, y oraron en la primera capilla que se dedicara a la Madre de Dios, luego de la visión que tuvo San Elías sobre la nubecilla en el mar (aún no había nacido en el tiempo, pero el Alma santísima de la Virgen María, creada antes que todas las cosas, ya era conocida). Y no solo su enseñanza, sino el mismo espíritu de Elías, quiso Eliseo recibir para continuar la obra de su Padre y Maestro. 
  
Así, en el año 3159 de la Creación, al saber por revelación que en breve Elías sería arrebatado al cielo, le acompañó en la visita que hizo este a los monasterios que había fundado en Gilgal, Betel y Jericó, para despedirse y dejar recomendaciones a sus hijos. Encaminados al Jordán, Elías y Eliseo se separaron de los demás profetas. Allí Eliseo pidió a Elías que le concediese el doble de espíritu (la contemplación y la predicación). San Elías repuso que si Eliseo lograba ver lo que pasaría en breve, obtendría lo pedido. Y así sucedió: Vio bajar del cielo un carro de fuego que raptó a Elías, y éste, al subir al cielo, se arrancó la capa y se la dejó caer a Eliseo, que la estrechó y la conservó como reliquia; y luego dividió las aguas del Jordán para regresar a la ciudad. Frente a este milagro, fue proclamado superior general de los profetas (IV Reyes 2, 1-15).

San Elías arrebatado por el carro de fuego (Juan Salguero)
 
Fray José de Santa María OCARM, en "Flores del Carmelo", reproduce los pasajes bíblicos asociados a San Eliseo con una perspectiva monástica, interpretando a la escuela profética de Elías como una comunidad religiosa (recordemos que a San Elías se le reconoce como fundamento del monacato y Padre fundador de la Orden Carmelita):
 
Los principales de la ciudad de Jericó acudieron a San Eliseo para exponerle que de una fuente cercana mana agua salobre, haciéndola peligrosa. Éste hace el milagro y la vuelve dulce vertiendo una taza de sal. Bajando de Betel, ciudad de paganos, donde se encontraba el otro becerro de oro puesto por Jeroboam,  42 niños le gritaron "¡Ven, calvo! ¡Calvo, sube!", y al punto, Eliseo los maldijo y envió dos osos del bosque que se los comieron (IV Reyes 2, 19-24). Pasó Eliseo al monte Carmelo donde contó y celebró por primera vez, la Ascensión de San Elías al cielo, con sus hermanos.
  
Encontrando a una viuda de un "hijo de los profetas" (un terciario, porque los profetas eran célibes), ésta le salió al paso y le contó su angustia: por las deudas de su difunto esposo, sus hijos serían vendidos. No teniendo otra cosa, Eliseo le mandó llenar la alcuza de aceite y rellenar con ese poco todas las tinajas que pudiera, y que lo usase para saldar su deuda y del resto, pudiesen sustentarse (IV Reyes 4, 1-7).
 
A la sunamita que le hospedó, le prometió descendencia, a pesar de que humanamente no era posible. Y a los tres años, el niño murió de una insolación, y la sunamita, esperanzada, se fue al Carmelo, donde acudían los fieles a oír la predicación de San Eliseo. Viéndola llegar, Eliseo envió al discípulo Giezi, pero ella insistió en verle a él. Eliseo accedió, mandando antes a Giezi con su propio báculo. Giezi marchó presumiendo que iba a obrar un milagro con el báculo de Eliseo. Llegados a casa de la sunamita, Giezi no pudo resucitar al niño, mas arribando Eliseo, se puso en oración, se tendió sobre el niño extendiendo los brazos en forma de cruz, y éste despertó (IV Reyes 4, 8-37).

San Eliseo resucita al hijo de la sunamita
  
Estando en el convento de Gilgal, vino el cocinero del mismo a decirle que no tenía nada que dar de comer a los hermanos, a lo que Eliseo le respondió que las hierbas silvestres abundaban en el lugar, y aún debían dar gracias a Dios por ellas, que las daba sin que las cultivaran. Fue el cocinero al campo, recogió todo tipo de hierbas y las echó a guisar. Entre ellas, había unas venenosas y fueron reconocidas por los religiosos, que avisaron a Eliseo, aunque estaban dispuestos a comerlas por obediencia. Eliseo, viendo el hambre y la obediencia de los hermanos, echó un poco de harina en el guiso, quedando delicioso y sin veneno alguno. En este mismo convento multiplicó un pan que le dio al hermano Procurador un bienhechor. Y eran más de cien hermanos los que estaban allí (IV Reyes 4, 38-41).
  
Al fundar el convento del Jordán, era tanta la pobreza de los religiosos, que el hacha que usaban era prestada. Al caérsele al agua a uno de los hermanos, Eliseo la hizo flotar lanzando un palo al agua (IV Reyes 6, 1-7).
  
Naamán, general sirio enfermo de lepra, sabiendo del don de milagros que San Eliseo tenía, fue a verlo a Samaría. Iba cargado de oro, plata y ropajes, pensando comprar la salud. El profeta le mandó que se bañara siete veces en el Jordán, y éste, aunque renuente al comienzo, por consejo de sus sirvientes, lo hizo finalmente, quedando sano. Siguiendo la santa pobreza, San Eliseo se negó a aceptar los regalos a cambio del don de Dios, pareciéndole cosa aborrecible y contraria a la regla monástica. Naamán, impresionado por todo ello, confiesa que solo el Dios de Israel era el verdadero, y regresa a Damasco. En el camino, el novicio Giezi, pareciéndole mal que su maestro no aceptara los regalos, cuando vendrían bien a los monasterios, le alcanzó y le pidió una parte del regalo, en nombre de Eliseo, para unos hermanos recién llegados. Naamán le dio plata y vestidos. Al saberlo San Eliseo por revelación divina, le echó de la Orden y le maldijo con la lepra que le había quitado a Naamán (IV Reyes 5, 1-27).
  
Durante la guerra de Siria e Israel, Eliseo salvó varias veces al rey israelita de las emboscadas que le tendía Benadad, rey de los sirios. Frente a esto, el rey sirio se dirigió a Dotán, sitió al pueblo, exigiendo únicamente le entregaran a Eliseo para levantar el cerco. Éste se puso en oración y se hicieron presente multitud de ángeles y potencias celestiales de parte de Dios (es de pensar que el mismo San Elías estaría allí como general de ese destacamento). Eliseo hizo que los soldados sirios quedaran ciegos y engañando a estos, les llevó a pleno corazón de Samaría, donde al recobrar la vista, los israelitas quisieron matarlos, pero el santo se negó, pidiendo compasión para ellos. Y los sirios se fueron confundidos y dejaron de hacer la guerra.
  
Sucediéronse otros hechos y milagros durante el tiempo de San Eliseo, quien por 52 años dirigió la Orden de San Elías. Tuvo que enfrentarse a muchos reyes rebeldes, y padecía no poder vivir la soledad del Carmelo, recordando los días felices junto a su amado Padre San Elías. Finalmente, el santo profeta pudo dedicarse un tiempo a cultivar las virtudes de sus hijos con su predicación y ejemplo. Les visitaba y les recibía, exhortándoles en todo tiempo a ser fieles a Dios, perseverantes en la predicación de la Palabra y la oración. A los 10 años de reinado de Joás, Eliseo se sintió morir y antes de hacerlo, profetizó al rey que vencería a los sirios en tres oportunidades. El 14 de junio del año 3204 de la Creación, 849 antes de Cristo, San Eliseo murió entre sus amados hijos, que desde todos los conventos habían venido a acompañarle y venerar sus reliquias.
 
Aún después de muerto, su cuerpo continuó haciendo milagros. A un muerto lo echaron en su sepultura los amigos, al huir de unos salteadores moabitas, y el muerto resucitó al tocar las reliquias del santo. San Jerónimo declara que el sepulcro de San Eliseo era muy venerado y los milagros eran frecuentes allí, como refiere el Martirologio Romano ("Samaríæ, in Palæstína, sancti Eliséi Prophétæ, cujus sepúlcrum, ubi et Prophéta quiéscit Abdías, a dæmónibus perhorrésci sanctus Hierónymus scribit" / En Samaria de Palestina, San Eliseo Profeta, cuyo sepulcro, donde yace también San Abdías Profeta, como escribe San Jerónimo, es el terror de los demonios). En el siglo IV, Juliano Apóstata profanó el sepulcro y quemó las reliquias, pero unos monjes lograron salvar unos pocos huesos y se fueron con ellos a Alejandría, desde donde pasó la cabeza de San Eliseo a la basílica de San Apolinar de Rávena. Otras reliquias fueron trasladadas a la iglesia de los Santos Apóstoles de Constantinopla.
 
El culto a San Eliseo, siempre asociado a San Elías, tomó día propio a partir del siglo XV, cuando su memoria se comenzó a celebrar el 14 de junio. Y los carmelitas Daniel de la Virgen María en sus obras "Speculum Carmelitanum" y "Vinea Carmeli"; o Francisco de Santa María en su "Historia Profética" le adornan y le ponen virtudes, hechos y discursos. Su memoria fue celebrada por los carmelitas descalzos hasta la debacle postconciliar, en que fue suprimido del propio. Los "calzados" le conservan aún, aunque en un grado menor que a San Elías.
  
ORACIÓN (del Misal Carmelitano)
Omnipotente y sempiterno Dios, cuyas glorias fueron admirablemente predicadas por tus profetas elegidos, concédenos, te suplicamos, que del mismo modo en que duplicaste el espíritu de Elías a tu profeta Eliseo, así también te dignes incrementar en nosotros la gracia del Espíritu Santo, para que podamos ejercer toda obra virtuosa. Por J. C. N. S. Amén

sábado, 11 de junio de 2016

VATICANO: NO HAY SACERDOCIO FEMENINO, PERO SÍ UNA "APÓSTOLA"

Ayer, el Boletín de Prensa de la Santa Sede Apóstata publicó un decreto en el cual el cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (que SIEMPRE PONE EN OBRA “los expresos deseos de Francisco”), establece que la memoria litúrgica de santa María Magdalena, que se celebra el 22 de julio, pase al rango de festividad (las celebraciones dentro del Novus Ordo Missae et Liturgia Horarum se clasifican jerárquicamente en Solemnidad, Fiesta, Memoria -que puede ser obligatoria o libre-, Conmemoración y Feria). Aquí nuestra traducción no oficial a fin de realizar un análisis:
CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS
DECRETO
 
La primera testigo y evangelista de la Resurrección del Señor, Santa María Magdalena, siempre ha sido considerada con la máxima reverencia tanto por la Iglesia Occidental como por la Oriental, aunque honrada en forma diferente.
 
En nuestros tiempos, en que la Iglesia es llamada a proponer a los fieles una reflexión más profunda sobre la dignidad de la mujer, la nueva Evangelización y la amplitud del misterio de la misericordia divina, es bueno mirar el ejemplo de Santa María Magdalena. Esta mujer, reconocida como amante y muy amada de Cristo, llamada “testigo de la misericordia divina” por San Gregorio Magno, y “apóstola de los apóstoles” por Santo Tomás de Aquino, propuesta entre los fieles de su tiempo para ser paradigma del ministerio de las mujeres en la Iglesia.
  
Por eso el Sumo Pontífice Francisco declaró que la celebración de Santa María Magdalena sea en adelante inscrita en el Calendario Romano general con el grado de fiesta en lugar de memoria, como ahora está.
  
El nuevo grado de la celebración no implicará variación en cuanto respecta al día en que se guarda dicha celebración, extendiendo al Misal y a la Liturgia de las Horas lo siguiente, a saber:
a) El día de la celebración de Santa María Magdalena, el 22 de Julio, se mantiene igual, como aparece en el Calendario Romano;
b) Los textos correspondientes a la Misa y el Oficio Divino permanecerán iguales a como se encuentran definidos en el Misal y en la Liturgia de las Horas, pero se agregará en el Misal un Prefacio propio, anexo al presente decreto. Será responsabilidad de las Conferencias Episcopales, previa aprobación de la Sede Apostólica, traducir el texto del Prefacio a las lenguas vernáculas, para que sea también insertado en sus próximas reimpresiones del Misal Romano.
  
Donde, por normas de derecho particular, se celebre a Santa María Magdalena en un día o grado de rito diferente, se celebrará posteriormente al mismo día con el grado en que antes se celebraba.
  
Nihil Obstat.
 
Dado en la sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el día 3 del mes de Junio, en la solemnidad del Sacratísimo Corazón de Jesús
.  

ROBERT Card. SARAH
Prefecto
 
+ ARTHUR ROCHE
Arzobispo Secretario
  
ANEXO: Prefacio De apostolórum apóstola
Vere dignum et justum est, æquum et salutáre, nos te, Pater omnípotens, cujus non minor est misericórdia quam potéstas, in ómnibus prædicáre per Christum Dóminum nostrum. Qui in hortu (sic) maniféstus appáruit Maríæ Magdalénæ, quippe quæ eum diléxerat vivéntem, in cruce víderat moriéntem, quæsíerat in sepúlcro jacéntem, ac prima adoráverat a mórtuis resurgéntem, et eam apostolátus offício coram apóstolis honorávit ut bonum novæ vitæ núntium ad mundi fines perveníret. Unde et nos, Dómine, cum Ángelis et Sanctis univérsis tibi confitémur, in exsultatióne dicéntes: Sanctus... (Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te alabemos, oh Padre todopoderoso, porque tu misericordia no es menor que tu poder, por Jesucristo nuestro Señor. Que en el huerto se apareció ante María Magdalena porque ella le amó mientras vivía, le vio morir en la Cruz, le buscó yacente en el sepulcro y fue la primera en adorarlo al resucitar de entre los muertos, y la honró con el apostolado entre los Apóstoles para que anunciaran la buena noticia de la vida a todos los confines del orbe. Y por eso nosotros, oh Señor, con los Ángeles y todos los santos, te alabamos llenos de alegría diciendo: Santo...).
    
COMENTARIO PERSONAL
Primero, la palabra Apóstol (que por cierto, es neutra en Español, por lo que se debe decir el/la apóstol” y no apóstoles y apóstolaspara no parecer egresado de la escuela madurista) deriva del griego ἀπόστολος (apóstolos), que significa enviado, mensajero, comisionado para un propósito determinado. Y en ese sentido, las acepciones y contextos varían:
  1. Los Profetas del Antiguo Testamento pueden ser considerados apóstoles porque Dios los envió a comunicar su Palabra y anunciar las cosas futuras.
  2. Jesús mismo es el Apóstol y Pontífice de nuestra confesión (cf. Hebreos 3, 1), porque fue enviado por Dios Padre para redimirnos del pecado y abrirnos el camino de la Eternidad gloriosa.
  3. Los doce discípulos más cercanos a Jesús son llamados con propiedad Apóstoles, porque Él los envió para anunciar la Buena Noticia del Reino. Y entre ellos, San Pedro es llamado "Príncipe de los Apóstoles" porque Jesús lo erigió como su Vicario en la tierra.
  4. San Pablo fue ministrado especialmente por Cristo para anunciar el Evangelio a la gentilidad. Por la magnitud de sus correrías misionales, la doctrina que contienen sus catorce cartas y los trabajos que padeció durante su predicación, es justamente llamado por antonomasia "el Apóstol", aunque no perteneciera a los Doce Apóstoles.
  5. San Bernabé es un apóstol, aunque a diferencia de San Pablo, no fue comisionado directamente por Jesús, sino a través de su Vicario, San Pedro. Pero como acompañó a San Pablo en los comienzos de su predicación, bien merece el título. Y en suma, los Obispos son considerados sucesores de los Apóstoles,
  6. Hay santos que por el alcance y celo de su predicación han sido considerados iguales a los Apóstoles -en latín Equalis apóstol, en griego Ἰσαπόστολος y en ruso Pавноапостольный- (por ejemplo, Santa Elena, San Vladimir de Kiev y San Patricio). Y otros que han recibido comisión especial difundir devociones o verdades de Fe (Santa Margarita María de Alacoque es llamada Apóstol del Corazón de Jesús, por ser escogida para promover dicha devoción).
  7. Puede que cualquiera que estuvo involucrado en el ministerio de Cristo antes de Su muerte, y lo viera a Él después de Su resurrección sea denominado como apóstol (como es el caso de San Matías, que entró al grupo de los Doce para remplazar a Judas Iscariote en el puesto que él, por su traición, abandonó). Y en general, todo católico está llamado a dar testimonio de su Fe, tanto en público como en privado. En una palabra, a ser apóstol.
  8. Existen falsos apóstoles (o antiapóstoles), que aparentan estar en la Verdad, pero que en realidad enseñan doctrinas llamativas y extrañas que conllevan a la Apostasía.
  
¿Qué viene a ser entonces Santa María Magdalena? Sabemos por la Sagrada Escritura que era hermana de Santa Marta y San Lázaro de Betania, y estaba en el grupo de los discípulos de Jesús (de hecho, ella era una de las mujeres que sostenía económicamente su Predicación). Además, ella estuvo con la Santísima Virgen María y San Juan Evangelista durante la Vía Dolorosa y la Crucifixión, además de ser una de las que más fervorosamente preparaba los óleos para ungir el Santo Cuerpo antes de la sepultura. San Juan y San Marcos refieren en sus Evangelios que fue Santa María Magdalena quien descubrió el Sepulcro vacío, y la primera entre los discípulos en ver a Jesús resucitado de entre los muertos y anunciar esta noticia. Por tanto, ella pertenecería a la séptima descripción de nuestra lista
  
Pero es de fe (porque hace parte de la Tradición Apostólica) que la primera persona en ver corpórea e intelectualmente a Jesús resucitado fue su Madre, la Santísima Virgen María, quien de acuerdo a Ana Catalina Emmerick y María de Jesús Agreda, contempló entre las 21:00h del Sábado Santo y las 03:00h del Domingo de Pascua (26 y 27 de Marzo del año 33 respectivamente) a su Hijo en toda la gloria que como Dios le correspondía por la Unión Hipostática, recibiendo ambos los honores de los Patriarcas, Profetas y demás justos del Antiguo Testamento. Y aún sin las revelaciones anteriormente mencionadas, ¿quién puede negar (o si quiera consentir la más leve sombra de duda) que la Santísima Virgen amaba a Jesús con un amor y devoción infinitamente espiritual, perfecto y superior al de todos los hombres y Ángeles juntos, aún si destinaran todos sus sentidos y potencias durante toda la eternidad única y exclusivamente hacia dicho fin?
  
Aunado a lo anterior, el amor y el dolor que la Magdalena tenía era meramente sensible y terrenal, por lo que durante la Pasión de Cristo se entregó a indecibles extremos de angustia hasta el punto de parecer fuera de sí (es de saber que desde que Jesús la salvó de morir apedreada y le perdonó sus pecados, se ha dedicado a la penitencia, como enseña San Gregorio Magno. Y no en vano, es patrona de los que son ridiculizados por su piedad). Por eso, al ver a Jesús resucitado, casi al amanecer del Domingo de Pascua, ella primero Le confunde con el jardinero, preguntándole a dónde se llevó el Cuerpo de Jesús. Mas al reconocer quién era, le tiende los brazos hacia Sus pies, ignorando que a estas alturas lo crucial es y será la presencia espiritual de Jesús en las almas mediante la oración y los Sacramentos (según San Cirilo de Alejandría y el Padre Garrigou-Lagrange), de ahí el Noli me tangére tan socorrido en las artes.
 
Entonces, ¿lo de Apostolórum Apóstola? Se sabe que San Hipólito de Roma en su Comentario al Cantar de los Cantares, utiliza la palabra apóstol en el sentido de mensajero, cuando habla de las Santas Miróforas (el título griego que se les da a María Magdalena, María Cleofás y María Salomé). Mas el concepto como tal surge en la literatura teológica en torno al siglo X, y que fue utilizado indistintamente por San Hugo de Cluny, el abad Geoffroi de Vendôme, Pedro Abelardo y San Bernardo de Claraval para referirse a Santa María Magdalena en accesos de devoción; como también se le encuentra en la antífona del Benedíctus en su propio del Divino Oficio en Rito Dominico (es de saber que la Bienaventurada Virgen María, Santa María Magdalena y Santa Catalina de Alejandría son protectoras de la Orden de Predicadores):
O mundi lampas, et margaríta praefúlgida, quae resurrectiónem Christi nuntiándo, Apostolórum Apóstola fíeri meruísti! María Magdaléna, semper pia exorátrix pro nobis adsis ad Deum, qui te elégit. (¡Oh lámpara del mundo, y esplendente perla, quien por anunciar la Resurrección de Cristo, mereciste convertirte en la Apóstol de los Apóstoles! Santa María Magdalena, ruega piadosa por nosotros ante Dios, quien te eligió).
Pero fuera de ello, no hay mayor repercusión de esta afirmación (inexistente en las obras del Aquinate), ni mucho menos visos de continuidad (porque ni Santa Teresa de Ávila ni Santa Teresita del Niño Jesús, que le tuvieron devoción, llegaron a citarla) hasta bien entrado el siglo XX, cuando Wojtyla/JPII recupera la idea en su carta Mulieris Dignitatem en 1988.
  
No se piense por ello que Francisco Bergoglio tomó esa decisión porque sea devoto de María Magdalena, por reparar la “falta de misericordia” de San Gregorio Magno al afirmar en una homilía que ella era la pecadora arrepentida de la que habla San Lucas, o algo por el estilo. ¡ES PORQUE SIMPLEMENTE, FRANCISQUITO BUSCA IMPLEMENTAR QUE LAS MUJERES EJERZAN EL PRESBITERADO EN SU IGLESIA, LA IGLESIA NOVUS ORDO, QUE FORNICA CON LOS PODERES MUNDIALES PUESTOS POR SATANÁS EL MALDITO Y SU AGENTE EN LA TIERRA, QUE ES LA JUDERÍA INTERNACIONAL MASÓNICA! Por eso quiere ablandar el terreno, introduciendo esa novedad litúrgica, presentando a María Magdalena como una feminista sin la cual los Once que quedaron tras la defección de Judas se hubiesen ido con la Fe a paseo. Aparte, el prefacio de marras (o por lo menos la primera parte) es espantoso cuando es rezado (y ni me lo imagino cuánto más si lo cantan) y no tiene finalidad latreútica, porque no contiene alabanza ni hacimiento de gracias, como sí tienen casi todos los prefacios de los distintos Ritos occidentales (incluso los el Novus Ordo, que NO ES AGRADABLE A DIOS).
 
Ahora, como Católicos tradicionales, ese cambio NO NOS VA NI NOS DESVELA, porque en la Misa y Oficio, Santa María Magdalena va de rito doble y Credo. Y no reconocemos a Bergoglio ni a sus antecesores y sucesores conciliares, como tampoco su Misa y Oficio adulterados.

martes, 7 de junio de 2016

EL MAOISMO TRAS LA DERIVA IZQUIERDISTA DEL CARLOSHUGUISMO

Tomado de EL MATINER CARLÍ, con imágenes y notas propias
  
EL FACTOR MAOÍSTA EN LA ESCISIÓN IDEOLÓGICA DEL CARLISMO
In memoriam de los tres millones de asesinados por la revolución cultural en su cincuenta aniversario.
   
El genocida más grande del mundo, modelo de inspiración a Carlos Hugo de Borbón
   
La escisión ideológica de Carlos Hugo tuvo un carácter genérico de rendición ante los dogmas de la modernidad y claudicación ante un progresismo que no significaba otra cosa que la radicalización del liberalismo primigenio contra el que los carlistas lucharon a sangre y fuego. Sin embargo se puede explorar la mayor o menor influencia de diversas corrientes ideológicas, de donde se vislumbra una auténtica estrategia de infiltración e instrumentalización de los secuaces huguistas, usados como tontos útiles por otras fuerzas políticas que eran lo más absolutamente opuesto al carlismo histórico y auténtico. Hoy día, en que el mismo Partido Comunista Chino pide perdón por la revolución cultural de Mao y sus terribles consecuencias, podemos contemplar con mayor perspectiva la aberración ideológica en que quisieron transformar el carlismo.
  
Hemos dejado analizada la utilización que la estrategia separatista hizo de los desvaríos huguistas. Sin embargo también fue notable la confluencia que en esta infiltración protagonizó el comunismo, y más concretamente el maoísmo. Para la posteridad han quedado las definiciones que con afán científico hiciese Carlos Hugo de su escisión ideológica, como socialismo autogestionario. Esta definición en un primer momento se sitúa en la onda del régimen de la Yugoslavia de Tito, cuyos espantosos frutos llegan hasta nuestros días. Pero tuvieron más peso en la misma una serie de grupúsculos radicalizados por la revolución cultural de Mao.

El Libro Rojo de Carlos Hugo

Carlismo y socialismo. Questio disputata?
Procede dejar apuntada una explicación lo más definitiva posible sobre el carlismo y el socialismo, no tanto por la inexistente rémora de aquella escisión ideológica sino de los que legítimamente opuestos a la misma puedan incurrir en cierta tentación derechista o conservadora. La escolástica invita a clarificar los términos antes de iniciar una discusión, sin embargo la eclosión nominalista vino a sembrar el subjetivismo y el relativismo en los significantes; por eso una de las características de la política en la modernidad es el puro voluntarismo en el que los términos valen lo que el más poderoso quiere. Así, socialismo en un sentido estricto y común tuvo una acepción original que remitía al sistema económico que quería repartir la riqueza entre la sociedad. En el mundo anglosajón por ejemplo se podía hablar de Tory Socialists, Guild Socialists, Christian Sociaclists, Traditionalist Socialists, etc. Desde ese punto de vista existía una oposición al individualismo capitalista. Por tanto sí podría entenderse que el carlismo tuvo elementos socialistas por su decisiva oposición a la política económica del liberalismo. Sin embargo pronto el término fue cautivo de la violencia de las internacionales y de la filosofía del materialismo histórico y dialéctico del marxismo, para a posteriori ser usado por los fascismos, pasando de designar una mera posibilidad de organización económica a convertirse en una burda ideología, por lo que nunca el carlismo lo usó como parte de su acervo doctrinal. Dentro de la literatura carlista proliferaba cierta animadversión al mismo. Recordemos como por ejemplo Antonio Navarro Villoslada en su célebre escrito El hombre que España necesita, de 11 de diciembre de 1868, que encumbró políticamente a SMC Carlos VII:
“cuando ruge el socialismo en Andalucía y gruñe en el resto de la península... ¿no ha de haber un hombre que nos saque de la anarquía?…”
SMC Jaime III, el Rey que afirmó que daría hasta la última gota de su sangre para luchar contra el comunismo pudo llegar a afirmarse puntualmente como socialista en el sentido primigenio señalado. Lo usaban todos los que entendían el sistema capitalista como inviable y moribundo (hasta la I Guerra Mundial, que lo salvó, casi todos los hombres inteligentes pensaban así). Siendo uno de los Reyes con más preocupación por los temas sociales jamás en ningún documento político usó el término socialista, intuyó muy rápidamente el equívoco en que podría incurrirse pues las izquierdas lo habían ideologizado. Interesa señalar este dato, por el intento de manipulación de Don Jaime por la escisión huguista (destacados carlistas han señalado que seguramente S.A.R. Don Sixto con el rey de la dinastía legítima que más afinidades políticas y caracteriológicas sea precisamente con el propio Don Jaime).
 
Otro argumento que usan para justificar su demencial desvarío es un texto de un libro que publicó J. M. Múzquiz en 1870 titulado Consulta a los electores de Estella y por el cual fue expulsado del carlismo, comenzando a militar en el foralismo liberal de Yanguas Iracheta. Sin embargo está muy lejos de justificar su escisión, y simplemente usa una referencia descriptiva que después desarrollaría Vázquez de Mella. Señala Múzquiz:
“Hay que pensar sobre todo en que a la raza latina, eminentemente socialista, se le ha arrancado la idea de Dios; y hay que pensar, en fin, en el inmenso peligro que amenaza a la sociedad española el día en que las masas carlistas, que son socialistas, lleguen a perder toda esperanza de restauración”.
  
Precisamente la tesis de Múzquiz y de Vázquez de Mella expresa como la perdida de todos los elementos unitivos de la doctrina deriven en una escisión de los mismos y a una deriva ideologista, que fue precisamente lo que pasó con los huguistas. La Comunión Tradicionalista expulsó a Múzquiz del carlismo no por esa tesis, sino por una serie de consideraciones erradas sobre el sentido de los fueros.
  
Hasta aquí llegan las menciones al socialismo dentro del carlismo. Si podría ser legítimo considerar al carlismo histórico como una suerte de socialismo blanco antimarxista, por oposición al socialismo rojo internacionalista y al socialismo fascista nacionalista, jamás el carlismo se etiquetó así. Si el factor socioeconómico era importante dentro del carlismo jamás fue el decisivo, por lo que sería poco acorde a la realidad limitar el carlismo a ese aspecto. El carlismo se caracterizaba y singularizaba por la defensa de unas banderas que nadie más defendía: tradicionalismo y legitimismo.
   
Años sesenta del siglo XX, cuando la Esperanza se convierte en utopía. Cuando la realidad es la voluntad del partido.
En los años 60 se produce la irrupción de una nueva izquierda urbanita, hija de la pequeña burguesía, procedente de un mundo de cultura católica que precisamente cambia el espacio social de la religión por el paradigma de la liberación. Se agrava el carácter ideológico del socialismo. En realidad cada vez se habla menos de economía o de reformas sociales, lo que se esconde tras la coartada de socialismo son típicas reivindicaciones progresistas de la fase débil o decadente de la modernidad: ataque a cualquier autoridad de orden natural, abortismo, legalización de las drogas, homosexualismo, feminismo, etc. Y frente al supuesto alejamiento del comunismo soviético de su pureza marxista tras la muerte de Stalin se levanta un nuevo mito: el de la China comunista y su revolución cultural.
   
No pudo buscarse un referente más burdo ni un régimen más dogmático y criminal. La imposición de un mundo abstracto sobre la realidad, que es lo que prefiguró la primera revolución liberal, alcanzó su mayor grado de paroxismo con el proceso sistemático desarrollado por Mao Tse-tung entre 1966 y 1976. La excusa era eliminar todos los residuos de la contrarrevolución que en su concepto quedaban aún en China y posibilitar de este modo el pleno desarrollo marxista. Para ello emprendió en una verdadera depuración contra todo sospechoso de contrarrevolucionario. Muchos funcionarios del gobierno en el ámbito central y periférico fueron destituidos o despojados de su autoridad. Se persiguió a las autoridades académicas reaccionarias y los cuadros del Partido fueron reorganizados sin contemplación al tiempo que se procedía a un radical cambio en las estructuras sociales.
La “Gran Revolución Cultural Proletaria” (en chino 無產 階級 文化 大 革命, wúchǎn jiējí wénhuà dà gémìng) fue una purga del PCCh realizada por Mao Tse Tung contra el ala progresista del partido que duró entre 1966 y 1969 (aunque sus efectos se sintieron hasta la muerte de Mao), causando más de 3 millones de muertos y la destrucción de gran parte del patrimonio cultural.
  
Al frente del Partido Comunista y después de una dura y larga guerra de guerrillas, Mao Tse-tung conquistó el poder en China en 1949. Persiguió con mano de hierro no solamente a sus enemigos ideológicos sino también a los renegados revisionistas de sus propias filas. En ese contexto retomó el viejo concepto leninista, luego desarrollado por Gramsci, de la revolución cultural destinada a cambiar la percepción de las personas respecto de las injusticias de la organización social y generar en su ánimo las condiciones subjetivas de la revolución.
   
La revolución cultural promovió la denuncia indiscriminada contra todo lo que era o parecía elitismo y se desmandó en toda suerte de manifestaciones iconoclastas. Las guardias rojas, que fueron las encargadas de ejecutar la tarea, cometieron toda clase de tropelías contra el arte, la literatura, la música, la educación y la cultura de China so pretexto de purgarlas de las influencias occidentales e irrogaron graves humillaciones a los supuestos responsables de la contaminación contrarrevolucionaria. Los estudiantes de las guardias rojas se alzaron incluso contra sus propios profesores, a quienes humillaban e incluso asesinaban; algunos hasta se hicieron servir carne humana en la cantina o se comían los órganos de los ajusticiados. Visceralmente antiintelectuales, estudiantes comunistas sádicos y fanáticos obligan a profesores, técnicos, científicos, escritores, artistas, etc. a hacer durante horas el “avión” (mantenerse con los brazos en cruz y el pecho hacía adelante mientras el tórax se mueve imitando el vuelo de un avión) hasta el agotamiento, mientras los insultan; les hacen desfilar por las calles, con orejas de burro, mientras los golpean. Algunos mueren por esa causa, otros se suicidan.
  
Algunas de las víctimas de la Revolución Cultural

En todas partes del país, hasta en la aldea más pequeña, la policía política abre mazmorras improvisadas, y el hacinamiento y las condiciones son de una dureza sin precedentes: hasta 300 detenidos en una celda de 100 m2.; raciones alimenticias de hambre, agotamiento por el trabajo; disciplina inhumana, con violencias físicas constantes, torturas variadas y sádicas. Las revueltas terminan en masacres.
   
Lo poco que quedaba de catolicismo es exterminado. Los misioneros hace años que han sido expulsados de China, pero el catolicísimo ha penetrado fuertemente entre grandes capas de la población. En un primer momento, con la intención de fortalecerse y evitar más enemigos, el comunismo crea la llamada Iglesia patriótica para distanciarse de Roma y controlar a los creyentes. Son pocos los que la aceptan y comienzan los primeros mártires. Pero la revolución cultural arrasa con todo, con los católicos auténticos, romanos, y también con los patrióticos. Iglesias y catedrales son profanadas, se destruyen los sagrarios, se pisotea el Santísimo Sacramento. Los católicos son golpeados y sometidos al escarnio público. Se oponen a blasfemar tal como les exigen los jóvenes guardias y entonces son martirizados de forma horrible; son mutilados, quemados vivos, etc.
Desde el ascenso del comunismo, los católicos chinos han estado bajo amenaza constante, siendo obligados a pertenecer a la iglesia del partido so pena de arresto (o muerte). Muchos prefieren profesar su fe en la clandestinidad.
   
Muchos templos budistas son destruidos y manuscritos antiguos quemados. Se terminan con los pocos vestigios que quedaban a la vista de las civilizaciones imperiales. Ni siquiera se salvan muchas piezas de museo. La Gran Muralla es destruida en parte, se incrementa la xenofobia, está mal visto que la gente plante flores en los propios jardines, se les corta por la fuerza a quienes llevan el pelo largo o engominado, se destrozan los pantalones apretados, se arrancan los tacones altos, se detienen a los transeúntes para obligarles a recitar una cita de Mao...
  
Paradójicamente, cuando Mao ve que la Revolución Cultural está perjudicando al país y envolviéndolo en un caos, ordena al ejército que actúe contra los fanáticos jóvenes guardias, ocasionando con ello una guerra civil larvada. La segunda mitad de 1968 está marcada por el control generalizado que logra el ejército y las milicias a las órdenes del partido, por la disolución de los guardias, por el envío de millones (más de cinco hasta 1970) de aquellos jóvenes a centros de rehabilitación semicarcelarios. A los que se rebelan se les ejecuta en masa. La China de 1969 y de los años siguientes está sembrada de violencias, de campañas, de consignas...
   
El comunismo en China lleva ocasionados de seis a diez millones de víctimas directas, incluidos miles de tibetanos (unos ochocientos mil). Además, decenas de millones de los llamados contrarrevolucionarios pasaron un largo período de su vida en el sistema penitenciario (laogai) y tal vez 20 millones murieron sufriéndolo, de los 50 millones de individuos que hasta mediados de los años ochenta estuvieron presos.
  
Los tres años de catástrofes naturales, como los definió el régimen, no eran tan naturales; fueron los resultados de una política errónea. Los campesinos contaban que, en 1959-60, era tanta el hambre que no tenían fuerza siquiera para recolectar el arroz maduro, y ese había sido un buen año. Muchos habían muerto de hambre viendo cómo los granos de arroz caían en el campo, impulsados por el viento. En ciertos pueblos, no se encontraba nadie para ir a recoger la cosecha.
“(...) Delante de mi vista, entre las malas hierbas, surgió de pronto una escena que me habían contado: la de familias que intercambiaban entre ellas a sus hijos para comérselos (...) Mao había iniciado el gran salto adelante y obligado a millares y millares de campesinos aturdidos por el hambre a abatir a golpes de hoz a sus antiguos compañeros y a salvar de este modo su propia vida gracias a la carne y a la sangre de sus compañeros de infancia”. (Wei Jingsheng, de la aldea de Anhui)
   
La Gran Hambruna China de 1958 a 1961 (en chino 三年 大 饑荒, sān nián dà jī huāng -Tres años de gran hambruna-) fue causada por una política de industrialización mal planeada y peor ejecutada (al igual que sucedió en la URSS con el primer Plan Quinquenal de Stalin).
 
Por último la principal secuencia en el continente asiático de la revolución cultural fue el genocida régimen de los Jemeres Rojos en Camboya. Llevado al extremo el visceral odio antiintelectual, el mero hecho de llevar gafas era considerado contrarrevolucionario, causando la muerte entre 1975 y 1979 de cerca de dos millones y medio de personas en una población de ocho.

Durante los cuatro años de tiranía de los Jemeres Rojos de Pol Pot, mataron a 2,5 millones de camboyanos por motivos tan abyectos como usar gafas o escuchar música extranjera, solo por el odio a la intelectualidad.
  
Maoísmo en Europa.
El mito de los jóvenes guardias chinos luchando por una revolución marxista prístina deslumbró a muchos pequeño burgueses europeos, persuadidos y extraviados mentalmente por la colorista propaganda maoísta. Pero también fue utilizado por los agentes de la CIA en Europa para dividir al comunismo exaltando sus dogmatismos. Además Estados Unidos había reconocido a la China comunista, con la que mantenía importantes relaciones comerciales, llegando un presidente republicano como Richard Nixon a realizar una visita oficial a la misma. Una operación que curiosamente fue tolerada por los agentes de la KGB, pues ya Estados Unidos y la Unión Soviética habían llegado al acuerdo de los espacios de influencia mutua que culminarían con la Ostopolitik. Desde el propio Moscú se aceptaba que los partidos comunistas tenían que coexistir con los capitalistas y no tenía interés en que se llegasen a ganar elecciones, bastaba con que las influencias culturales del marxismo se impusieran, algo que aceptaba perfectamente el capitalismo liberal.
  
El grupo maoísta por excelencia del mayo francés fue el llamado Gauche Prolétarienne, fundado por maestros del estructuralismo y el psicoanálisis, la mayoría de origen hebreo. Todos los indicios apuntan a que recibió abundante financiación americana y llevó los derroteros de la izquierda hacía la defensa de paradigmas de pensamiento débil, lo que generaba grandes desencuentros con la izquierda clásica más atenta a la problemática social. El maoísmo en Europa por tanto, jugó un papel de disidencia controlada dentro del sistema, no poniendo en tela de juicio el sistema económico capitalista, sino atacando las instituciones tradicionales de orden natural que forjaron la Cristiandad. Uno de sus mayores exponentes será Daniel Cohn-Bendit, judeoalemán estudiante de la Sorbona, que trabajaba en una denominada guardería autogestionada en la cual realizó, según propia confesión de sus memorias, tocamientos a los niños a los que invitaba a explorar su propia sexualidad. Y no faltaron las principales exponentes de la llamada liberación de la mujer, Françoise Picq o Nadja Ringart, mientras en la China maoísta la mujer estaba absolutamente relegada a un papel doméstico y no había ni una entre los dirigentes del Partido.

La Gauche Prolétarienne recibió el apoyo de muchos intelectuales comunistas, como Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir

Daniel Cohn-Bendit, uno de los principales personajes de Mayo del 68.
  
En Italia los maoístas adaptaron en un determinado momento una posición más contestataria. En ningún otro Estado de Europa occidental se había hecho tan patente la entente capitalista-comunista (o “clerical-marxista”). Los maoístas italianos no está tan claro que participasen de la financiación americana, pues su origen fue más proletario y una respuesta ante la indolencia del PCI ante la democracia cristiana, sobre todo tras su IX Congreso. Esto les llevó a protagonizar alianzas con los grupos neofascistas extraparlamentarios, principalmente con Avanguardia Nazionale, con los que ocuparán la Universidad de La Sapienza durante 1970.
  
En la Alemania Occidental la Liga Comunista junto a la exigencia de la dictadura del proletariado hace bandera principal de los cambios sociales en las relaciones familiares y se muestra especialmente combativa contra el papel de la religión, particularmente contra el catolicismo romano. Su papel es especialmente interesante, pues por su cercanía al Muro representa una oposición a determinados dictados soviéticos, lanzando frente al llamado “Muro de protección antifascista” (el llamado Muro de Berlín) la consigna dogmática de que “con Stalin no había Muro”.
  
Maoísmo en España.
En España el maoísmo entró por Francia, con lo que adquirió sus principales características: subordinación de lo social y la dictadura del proletariado al estructuralismo. Apenas había maoístas en las fábricas, se trataba de un combate de bandas en las calles y en las universidades. Por las organizaciones maoístas pasaron entre otros Federico Jiménez Losantos o la ex ministro de educación del PP Pilar del Castillo (a la que Carlos Hugo en un gesto deleznable entregó parte del Archivo Carlista que custodiaba la Familia Borbón-Parma en 2004).
  
El primer partido maoísta en España es el PCE (marxista leninista), a cuyo amparo nace el grupo terrorista FRAP. En el mismo militarán entre otros el eterno presidente de “Movimiento contra la Intolerancia” Esteban Ibarra o el que fuera conseller del gobierno valenciano del PP y hoy implicado en graves escándalos de corrupción Rafael Blasco, así como el padre del dirigente de Podemos, Pablo Iglesias. Su presidente y fundador fue el francmasón y Comisario de Guerra (cargo durante el cual se cometieron cientos de asesinatos en el contexto de la represión roja) Julio Álvarez del Vayo.
   
Junto a él en 1975 se forma el PTE (Partido del Trabajo de España), como evolución del PCE (internacional), plenamente integrado en el complejo de la llamada oposición democrática. Su fundación y financiación planteó muchos interrogantes desde el primer momento, siendo denunciado como una creación americana con la que hacer participar al comunismo dentro de la oposición. Sus juventudes, emulando plenamente la experiencia de la revolución cultural se denominarán Joven Guardia Roja. Constituían auténticas bandas de delincuentes juveniles que simultaneaban la política con el trapicheo de drogas o los robos a pequeños comercios.
   
Un carné de la Joven Guardia Roja de España
  
Al PTE se uniría la ORT, Organización Revolucionaria de los Trabajadores, dirigida por el rico terrateniente manchego José Sanroma Aldea. En esta última formación se da especialmente la modificación de la Esperanza por la utopía, pues sembró las consignas de la confusión marxista principalmente entre los sindicatos de la Acción Católica. Cuando la Justicia se transforma de virtud a ideología, los efectos sobre la Fe acaban siendo devastadores, y los frutos de descristianización resultan claros.
   
Por último en línea maoísta, estaba el Movimiento Comunista de España, sector salido de la V Asamblea de ETA. Pese a que fue expulsado por excesivamente obrerista y supuestamente poco nacionalista, nuevamente su preocupación principal no fueron las condiciones del obrero ni las relaciones laborales, por el contrario protagonizó las primeras campañas públicas anticatólicas y anticlericales en muchos años en España. Especialmente violenta fue su oposición a la visita del Papa Juan Pablo II (sic) a España y sus campañas abortistas.
  
Infiltración e instrumentalización de Carlos Hugo por el maoísmo.
Todos estos partidos van a aprovechar la brecha abierta dentro del carlismo por Carlos Hugo para ocupar los espacios que el pueblo carlista iba dejando. La infiltración de maoístas en los actos carlistas desde los que lanzan sus consignas progresistas y sus alabanzas al genocidio de la revolución cultural iba a provocar el estallido violento de 1976. Incluso hubo medios informativos que afirmaron que una de las víctimas de Montejurra 1976, Ricardo García Pellejero, que no era miembro del partido carlista, era militante o simpatizada con la maoísta ORT. De hecho la propia ORT fue una de las invitadas y tuvo un cortejo propio en aquel aquelarre de la extrema izquierda que organizó Carlos Hugo en Montejurra. 
  
Elogios de la prensa comunista al Montejurra carloshuguista
  
Será, sin embargo, con el Movimiento Comunista de España con quien el partido hugista tendrá más estrechas y profundas relaciones. Se crearán alianzas estables en muchas regiones. En Valencia se constituyó el Bloc Autonómic Valencia d´Esquerres (BAVE), el pacto se rompió antes de las elecciones generales de 1977 por divergencias partidistas. En otras regiones la alianza si llegó a las urnas de 1977, como en Cataluña donde se formalizó la candidatura CUPS o Zaragoza con el Frente Autonomista Aragonés. En Madrid el partido carlista apoyó la lista de la Candidatura de Unidad Popular, impulsada por los maoístas. El MCE fue el principal aliado de los hugistas en estas elecciones, como lo habían sido en los años precedentes en los organismos de la oposición como la Plataforma de Convergencia Democrática o la posterior Platajunta. Se firmaron numerosos documentos, declaraciones y manifiestos conjuntamente en toda España. En el Informe sobre las elecciones legislativas del 15/6/1977 del partido carlista elaborado por Miguel Álvarez Bonald, responsable de la Comisión Federal electoral, se dice:
“se manifiestan también en el seno de los propios militantes tendencias encontradas. Desde los que proclaman que nuestra línea debe de estar en la más pura ortodoxia marxista, y que el partido es el único que en España puede llevar a cabo lo que Mao realizó en China, hasta los que -sin haber entendido casi nada- siguen por una devoción ciega”.
 
También se constituyó en el seno de las Comisiones Obreras, CC.OO., la llamada Corriente Unitaria, que agruparía a los hugistas y maoístas del MCE en una misma táctica sindical dentro del sindicato. La participación en todo este maremágnum por parte del partido hugista fue siempre de mera comparsa y de segundones, el peso real siempre lo tuvieron los maoístas. Como consecuencia de estas extrañas alianzas la prensa nacional empezó a llamar con cierta frecuencia al partido hugista, “carlistas de Carlos Marx” y a su ideología como “carlo-maoísta”. Ya el domingo 30 de octubre de 1966 el periódico Informaciones publicaba un artículo titulado Ayer en el Cerro de los Ángeles donde comparaba al hugismo con Mao. Jon Juaristi afirma en su libro El bucle melancólico:
“Luego cuando desde ETA comenzamos a colaborar con los Grupos de Acción Carlista -un grupúsculo de seguidores de Carlos Hugo de Borbón Parma- hice amistad con algunos jóvenes pistoleros carlomaoístas de la comarca”.
  
En su libro sobre las llamadas FARC, Fuerzas Activas Revolucionarias Carlistas, (tendencia extremista dentro del hugismo), Javier Onrubia Rebuelta, exfalangista reconvertido en ferviente hugista, confirma la apreciable influencia maoísta en el grupo:
“La figura de Mao Tse-tung en su doble condición de guerrillero triunfante y destacado teórico. Sus ideas sobre democracia popular, la importancia dada al campesinado, la guerra popular y prolongada, la lucha de clases en la sociedad socialista, las contradicciones y muy especialmente, el aspecto "ético" de su obra, hicieron de él un líder revolucionario muy admirado (...) se hicieron de obligada lectura, igual que el ya legendario "Libro Rojo". Sus ideas calaron muy hondo entre la juventud de todo el mundo”.
  
Seguidamente señala la composición ideológica de las FARC hugistas:
“Según el testimonio de un miembro de la Coordinadora de las FARC, Burgos y Valladolid representaban la tendencia marxista más ortodoxa, Vizcaya y Navarra la troskista y el resto la maoísta”.
  
En la transición la política y táctica de Carlos Hugo fue un mero seguidismo de los presupuestos del maoísmo más demencial. El propio Carlos Hugo llegó a visitar China en 1975 invitado por el propio Mao Tse-tung. Allí fueron siguiendo nuestra curiosidad revolucionaria como afirmó de estos viajes a paraísos socialistas, como Cuba o la propia URSS, la denominada Princesa Roja, María Teresa, hermana y verdadera mentora ideológica de Carlos Hugo.

Este alegre periplo en 1975 por la China maoísta, un régimen que sólo durante el periodo concreto de la revolución cultural asesinó según las cifras más bajas a tres millones de personas, fue relatado en el libro de José Carlos Clemente: Carlos Hugo de Borbón Parma: Historia de una Disidencia, Planeta, 2001. Las conclusiones del mismo son absolutamente delirantes, ensalzando un modo de producción que había conducido a la ruina y a la hambruna a las masas campesinas, así como el dirigismo de las fábricas, en las que la obligación de recitar durante veinte minutos los credos comunista y maoísta le resultaba muy simpático a Carlos Hugo. Aún así reconoce la absoluta falta de libertad con la que se encontró en las fábricas y en las calles, así como la que reinaba entre los propios cristianos “patrióticos”, aunque el libro está escrito en 2001, cuando el comunismo estaba totalmente fracasado, por lo que esas críticas se les guardó a su vuelta del viaje. Si inmediatamente después del viaje tenía la impresión de esa absoluta falta de libertad, ello no fue óbice para uncirse a los mismos que reclamaban la aplicación de dicho régimen en España.
  
En contraposición, los carlistas prestaron atención preferente a los acontecimientos acaecidos en China, haciendo propaganda denunciando las mentiras del maoísmo. Los carlistas denunciaron el ignominioso cese de relaciones diplomáticas de España con la República China libre (Formosa) en 1973, despidiendo al embajador junto a cientos de españoles que rendían homenaje a la misma. En agosto del mismo año se abre el Centro Sun Yat-Sen, que actuaría como oficina económica y cultural de la China libre en España. El director de dicho centro reconoció la labor de los carlistas, y a sus expensas incluso se pagó una campaña de propaganda de la Agrupación de Juventudes Tradicionalistas. 
  
Su Alteza Real Don Sixto Enrique de Borbón, Abanderado de la Tradición
     
Por último, en una audiencia mantenida hace tres años en Madrid con jóvenes tradicionalistas, S.A.R. Don Sixto daba cuenta de cómo había recibido en aquellos días en el Castillo de Lignières a una delegación de la familia imperial china. La misma le había asegurado que China una vez visto los colapsos capitalista y comunista estaba empezando a despertar un renacimiento espiritual como respuesta a las ideologías materialistas. El Abanderado de la Tradición hacía votos para que pronto así sea, y una China renacida espiritualmente y restaurado su régimen tradicional, pueda ser, junto a Rusia, un contrapeso a la prepotencia del orden mundial anglosajón.

miércoles, 1 de junio de 2016

SALUTACIÓN "Ave Cor" DE SAN JUAN EUDES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Cortesía de Humberto Jesús Guillén y Morales
  

  
Ave Cor sanctíssimum,
Ave Cor mitíssimum,
Ave Cor humíllimum,
Ave Cor puríssimum,
Ave Cor devotíssimum,
Ave Cor sapientíssimum,
Ave Cor patientíssimum,
Ave Cor obedientíssimum,
Ave Cor vigilantíssimum,
Ave Cor fidelíssimum,
Ave Cor beatíssimum,
Ave Cor misericordíssimum.
Ave Cor amantíssimum Jesu et Maríæ.
Te adorámus,
Te laudámus,
Te glorificámus,
Tibi grátias ágimus,
Te amámus
Ex toto corde nostro,
Ex tota ánima nostra,
Et ex totis víribus nostris.
Tibi cor nostrum offérimus,
Donámus,
Consecrámus,
Immolámus;
Áccipe et pósside illud totum,
Et purífica,
Et illúmina,
Et sanctífica:
Ut in ipso vivas et regnes, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.

jueves, 26 de mayo de 2016

EL AUTOR EN LA SOMBRA DE “Los Amores de Leticia”: VICTOR MANUEL "TUCHO" FERNÁNDEZ

NOTA PREVIA: La “moral de situación” o Situationsethik consiste esencialmente en el apelo a circunstancias y juicios subjetivos para resolver casos de conciencia, en lugar de ceñirse a las normas y principios objetivos (como la Revelación y el Magisterio infalible de la Iglesia). Se le conoce como “Jesuitismo” porque los jesuitas del siglo XVII -Francisco Suarez, Luis de Molina, Étienne Bauny, Tomás Sánchez, Gabriel Vázquez, Gregorio de Valencia, Vincenzo Filiucci, Antonino Diana y otros- desarrollaron este modelo y lo aplicaron en el Sacramento de la Confesión, en sus misiones y direcciones espirituales, lo que motivó críticas de parte de dominicos, protestantes, jansenistas -sobre todo de Blaise Pascal- y San Alfonso María de Ligorio por igual; y la condena por Alejandro VII, Inocencio XI y Pío XII.
 
“Amoris laetitia” TIENE UN AUTOR A LA SOMBRA. SE LLAMA VÍCTOR MANUEL FERNÁNDEZ.
   
Impresionantes semejanzas entre los pasajes clave de la exhortación del Papa Francisco y dos textos de hace diez años de su principal consejero. Un doble sínodo para una solución que ya estaba escrita
 
Por Sandro Magister para CHIESA ESPRESSO/LA REPPUBLICA - Traducción de Helena Faccia Serrano para INFOVATICANA.
   
Jorge Mario Bergoglio -luego Francisco I- y Víctor Manuel "Tucho" Fernández
 
ROMA, 25 de mayo de 2016 Son los párrafos clave de la exhortación post-sinodal “Amoris laetitia”. Y son también -a propósito- los más ambiguos, como demuestran las múltiples y contrastantes interpretaciones y aplicaciones prácticas que han tenido a continuación.
  
Son los párrafos del capítulo octavo; de hecho, abren el camino a la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar.
 
Que el Papa quería llegar a esto, es algo que es evidente para todo. Era algo que ya hacía cuando era arzobispo de Buenos Aires.
  
Pero ahora se descubre que algunas formulaciones clave de la “Amoris laetitia” tienen una prehistoria argentina, copiadas tal cual de un par de artículos de los años 2005 y 2006 de Víctor Manuel Fernández, ya entonces -y aún hoy- pensador de referencia del Papa Francisco y escritor a la sombra de sus textos principales.
 
Más abajo se pueden comparar algunos pasajes de la “Amoris laetitia” con otros de esos dos artículos de Fernández. La semejanza entre unos y otros es enorme.
 
Pero antes es mejor enmarcar los hechos. En esos años Fernández era profesor de teología en la Universidad Católica Argentina de Buenos Aires. En esa misma universidad se llevó a cabo en 2004 un congreso teológico internacional de profundización de la “Veritatis splendor”, la encíclica de Juan Pablo II “sobre algunas cuestiones fundamentales de la enseñanza moral de la Iglesia”, decididamente crítica de la ética “de la situación”, la corriente laxista presente entre los jesuitas del siglo XVII y difundida hoy más que nunca en la Iglesia.
  
Atención. La “Veritatis splendor” no es una encíclica menor. En marzo de 2014, en uno de sus raros y muy meditados escritos como Papa emérito, Joseph Ratzinger, al indicar las encíclicas a su juicio “más importantes para la Iglesia” de las catorce publicadas por Juan Pablo II, primero citó cuatro, con pocas líneas para cada una, pero después añadió la quinta, precisamente la “Veritatis splendor”, a la que dedicó una página entera, definiéndola “de inmutada actualidad” y concluyendo que “estudiar y asimilar esta encíclica sigue siendo un deber grande e importante”.
  
En la “Veritatis splendor” el Papa emérito ve que se devuelve a la moral católica su fundamento metafísico y cristológico, el único capaz de vencer la deriva pragmática de la moral corriente, “en la que ya no existe lo que es verdaderamente mal y lo que es verdaderamente bien, sino sólo lo que desde el punto de vista de la eficacia es mejor o peor”.
  
Pues bien, ese congreso del año 2004 en Buenos Aires, dedicado en particular a la teología de la familia, se movió en la misma dirección trazada después por Ratzinger. Y fue precisamente para reaccionar a ese congreso por lo que Fernández escribió los dos artículos citados, prácticamente en defensa de la ética de la situación.
  
Esos dos artículos fueron también la causa de que la congregación para la educación católica bloqueara la candidatura de Fernández como rector de la Universidad Católica Argentina, para doblegarse años más tarde, en 2009, al entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio, que hizo lo imposible para obtener el nihil obstat con el fin de que se promoviera a su pupilo.
  
En 2013, apenas elegido Papa, Bergoglio le honró nombrándolo obispo con el título de la extinguida sede metropolitana de Tiburnia. Y desterró a la Biblioteca Apostólica Vaticana al principal responsable del suspenso, el teólogo dominico Jean-Louis Bruguès, sin nombrarlo cardenal, como es tradición para todos los Bibliotecarios de la Santa y Romana Iglesia.
   
A partir de entonces Fernández pasa casi más tiempo en Roma que en Buenos Aires, atareadísimo haciendo de escritor fantasma de su amigo el Papa, sin haber aumentado mientras tanto sus credenciales de teólogo, en absoluto brillantes desde el principio.
    
De hecho, el primer libro que reveló al mundo el genio de Fernández fue: “Sáname con tu boca. El arte de besar”, publicado en 1995 en Argentina con esta presentación al lector escrita por el propio autor:
“Te aclaro que este libro no está escrito tanto desde mi propia experiencia, sino desde la vida de la gente que besa. Y en estas páginas quiero sintetizar el sentimiento popular, lo que siente la gente cuando piensa en un beso, lo que experimentan los mortales cuando besan. Para eso charlé largamente con muchas personas que tienen abundante experiencia en el tema, y también con muchos jóvenes que aprenden a besar a su manera. Además consulté muchos libros, y quise mostrar cómo hablan los poetas sobre el beso. Así, tratando de sintetizar la inmensa riqueza de la vida, salieron estas páginas a favor del beso. Espero que te ayuden a besar mejor, que te motiven a liberar lo mejor de tu ser en un beso”.
  
Mientras que en lo que concierne la consideración que Fernández tiene de sí mismo basta una cita de hace un año, extraída de una entrevista suya al “Corriere della Sera”, en la que se mostró desdeñoso hacia el cardenal Gerhard L. Müller, prefecto de la congregación para la doctrina de la fe y, por consiguiente, examinador previo -pero ignorado desde hace tres años- de los borradores de los textos papales:
“He leído que algunos dicen que la curia romana forma parte esencial de la misión de la Iglesia, o que un prefecto del Vaticano es la brújula segura que impide que la Iglesia caiga en el pensamiento ‘light’; o bien que ese prefecto asegura la unidad de la fe y garantiza al pontífice una teología seria. Pero los católicos, leyendo el Evangelio, saben que Cristo ha asegurado una guía y una iluminación especial al Papa y al conjunto de los obispos, pero no a un prefecto o a otra estructura. Cuando se oyen decir cosas de este estilo parecería casi que el Papa es un representante suyo, o una persona que ha venido a molestar y que debe ser controlada. […] El Papa está convencido de que lo que ya ha escrito o dicho no pueda ser castigado como si fuera un error. Por lo tanto, en el futuro todos podrán repetir esas cosas sin miedo a ser sancionados”.
  
Este es, por lo tanto, el personaje que Francisco mantiene cerca de sí como su pensador de referencia, el hombre que ha puesto por escrito extensas partes de la “Evangelii gaudium”, el programa del pontificado; de la “Laudato si'”, la encíclica sobre al ambiente; y, por último, de la “Amoris laetitia”, la exhortación post-sinodal sobre la familia.
 
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He aquí, a continuación, los pasajes de la “Amoris laetitia” en los que son evidentes la copia sobre las formulaciones de Fernández de hace diez años.
  
Es útil leerlos teniendo presente lo que ha dicho recientemente Robert Spaemann, gran filósofo y teólogo con el que Fernández no puede ser comparar en absoluto:
“El verdadero problema es una influyente corriente de teología moral, ya presente entre los jesuitas del siglo XVII, que sostiene una mera ética de la situación; ética que Juan Pablo II rechazó, condenándola en su encíclica ‘Veritatis splendor’. La ‘Amoris Laetitia’ rompe también con este documento magisterial”.
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Comparación entre la “Amoris laetitia” y los dos artículos de Víctor Manuel Fernández de hace diez años
  
Los textos con las correspondientes abreviaciones:
AL – Francisco, Exhortación apostólica “Amoris laetitia”, 19 de marzo de 2016.
Fernández 2005 – V. M. Fernández, “El sentido del carácter sacramental y la necesidad de la confirmación”, en “Teología” 42 n. 86, 2005, pp. 27-42.
Fernández 2006 – V. M. Fernández, “La dimensión trinitaria de la moral. II. Profundización del aspecto ético a la luz de ‘Deus caritas est”, en “Teología” 43 n. 89, 2006, pp. 133-163.
  
Junto a las abreviaciones se indican, cada vez, el número del párrafo en el caso de la “Amoris laetitia” y el número de página en el de los artículos de Fernández.
  
AMORIS LAETITIA, párrafo 300:
“Se evita el riesgo de que un determinado discernimiento lleve a pensar que la Iglesia sostiene una doble moral” (AL: 300). / “No se propone así una doble moral o una «moral de situación»” (Fernández 2006: 160).
   
“AMORIS LAETITIA”, párrafo 301
“Para entender de manera adecuada por qué es posible y necesario un discernimiento especial en algunas situaciones llamadas «irregulares», hay una cuestión que debe ser tenida en cuenta siempre, de manera que nunca se piense que se pretenden disminuir las exigencias del Evangelio. La Iglesia posee una sólida reflexión acerca de los condicionamientos y circunstancias atenuantes. Por eso, ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante” (AL: 301). / “Contando con los condicionamientos que disminuyen o suprimen la imputabilidad (cf. CCE 1735), existe siempre la posibilidad de que una situación objetiva de pecado coexista con la vida de la gracia santificante” (Fernández 2005: 42).
  
“Los límites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender “los valores inherentes a la norma” [Nota 339: Juan Pablo II, Exhort. ap. Familiaris consortio (22 noviembre 1981), 33: AAS 74 (1982), 121] o puede estar en condiciones concretas que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa” (AL: 301). /cuando el sujeto histórico no está en condiciones subjetivas de obrar de otra manera ni de comprender “los valores inherentes a la norma” (cf. FC 33c), o cuando “un compromiso sincero con respecto a una norma determinada puede no llevar inmediatamente a acertar en la observancia de semejante norma” [Nota 45: B. Kiely, “La ‘Veritatis splendor’ y la moralidad personal”, en G. Del Pozo Abejon (ed.), “Comentarios a la ‘Veritatis splendor'”, Madrid, 1994, p. 737]. (Fernández 2006: 159)
 
“Como bien expresaron los Padres sinodales, “puede haber factores que limitan la capacidad de decisión”. Ya santo Tomás de Aquino reconocía que alguien puede tener la gracia y la caridad, pero no poder ejercitar bien alguna de las virtudes [Nota 341: Cfr Summa Theologiae I-II, q. 65, a. 3, ad 2; De malo, q. 2, a. 2], de manera que aunque posea todas las virtudes morales infusas, no manifiesta con claridad la existencia de alguna de ellas, porque el obrar exterior de esa virtud está dificultado: “Se dice que algunos santos no tienen algunas virtudes, en cuanto experimentan dificultad en sus actos, aunque tengan los hábitos de todas las virtudes” [Nota 342: Íbid., ad 3] (AL: 301). / “Santo Tomás reconocía que alguien puede tener la gracia y la caridad, pero no poder ejercitar bien alguna de las virtudes “propter aliquas dispositiones contrarias” (ST I-II 65, 3, ad 2). Esto no significa que no posea todas las virtudes, sino que no puede manifestar con claridad la existencia de alguna de ellas porque el obrar exterior de esta virtud está dificultado por disposiciones contrarias: “Se dice que algunos santos no tienen algunas virtudes, en cuanto experimentan dificultad en sus actos, aunque tengan los hábitos de todas las virtudes” (íbid., ad 3) (Fernández 2006: 156).
  
“AMORIS LAETITIA”, párrafo 302
“Con respecto a estos condicionamientos, el Catecismo de la Iglesia Católica se expresa de una manera contundente: «La imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas e incluso suprimidas a causa de la ignorancia, la inadvertencia, la violencia, el temor, los hábitos, los afectos desordenados y otros factores psíquicos o sociales» [Nota 343: N. 1735], En otro párrafo se refiere nuevamente a circunstancias que atenúan la responsabilidad moral, y menciona, con gran amplitud, «la inmadurez afectiva, la fuerza de los hábitos contraídos, el estado de angustia u otros factores psíquicos o sociales» [Nota 344: Ibíd., 2352; cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración Iura et bona, sobre la eutanasia (5 mayo 1980), II: AAS 72 (1980), 546. Juan Pablo II, criticando la categoría de “opción fundamental», reconocía que «sin duda pueden darse situaciones muy complejas y oscuras bajo el aspecto psicológico, que influyen en la imputabilidad subjetiva del pecador”: Exhort. ap. Reconciliatio et paenitentia (2 diciembre 1984), 17: AAS 77 (1985), 223]. Por esta razón, un juicio negativo sobre una situación objetiva no implica un juicio sobre la imputabilidad o la culpabilidad de la persona involucrada [Nota 345: Cf. Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Declaración sobre la admisibilidad a la sagrada comunión de los divorciados que se han vuelto a casar (24 junio 2000), 2] (AL: 302). / “Esto aparece de un modo explícito en el Catecismo de la Iglesia Católica: “La imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas e incluso suprimidas a causa de la ignorancia, la inadvertencia, la violencia, el temor, los hábitos, los afectos desordenados y otros factores psíquicos o sociales” (CCE 1735). El Catecismo menciona también la inmadurez afectiva, la fuerza de los hábitos contraídos, o un estado de angustia (cf. CCE 2352). Aplicando esta convicción, el Pontificio Consejo para los Textos Legislativos expresó que, al referirse a la situación de los divorciados vueltos a casar, sólo está hablando de “pecado grave, entendido objetivamente, porque el (p. 158) ministro de la Comunión no podría juzgar de la imputabilidad subjetiva” [Nota 42: Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Declaración del 24-06-2000, punto 2a] (Fernández 2006: 157).
“Por otra parte, puesto que no podemos juzgar de la situación subjetiva de las personas [Nota 23: Sobre este punto algunas intervenciones recientes del Magisterio ya no dejan dudas. El Pontificio Consejo para los Textos Legislativos expresó que, al referirse a la situación de los divorciados vueltos a casar, está hablando de “pecado grave, entendido objetivamente, porque el ministro de la Comunión no podría juzgar de la imputabilidad subjetiva”: Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Declaración del 24/06/2000, punto 2a. Igualmente en una reciente notificación de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se sostiene que para la doctrina católica “existe una valoración perfectamente clara y firme sobre la moralidad objetiva de las relaciones sexuales de personas del mismo sexo”, mientras “el grado de imputabilidad subjetiva que esas relaciones puedan tener en cada caso concreto es una cuestión diversa, que no está aquí en discusión”: Congregación para la Doctrina de la Fe, Notificación sobre algunos escritos del Rvdo. P. Marciano Vidal, 22/02/2001, 2b. Evidentemente, el fundamento de estas afirmaciones está en lo que sostiene el Catecismo de la Iglesia Católica en el punto 1735, citado a continuación en el texto de este artículo] y contando con los condicionamientos que disminuyen o suprimen la imputabilidad (cf. CCE 1735), existe siempre la posibilidad de que una situación objetiva de pecado coexista con la vida de la gracia santificante” (Fernández 2005: 42).
  
“AMORIS LAETITIA”, párrafo 305
“A causa de los condicionamientos o factores atenuantes, es posible que, en medio de una situación objetiva de pecado – que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno – se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y también se pueda crecer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia [Nota 351: En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos…]. El discernimiento debe ayudar a encontrar los posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los límites” (AL: 305). / “Este dinamismo trinitario que refleja la vida íntima de las divinas Personas, puede realizarse también en una situación objetiva de pecado (p. 157) siempre que, debido al peso de los condicionamientos, no sea subjetivamente culpable.(Fernández 2006: 156)”.
“[...] una “realización del valor dentro de los límites de las capacidades morales del sujeto” [Nota 46: G. Irrazabal, “La ley de la gradualidad como cambio de paradigma”, en “Moralia” 102/103 (2004), p. 173]. Hay entonces “objetivos posibles” para este sujeto condicionado, o “etapas intermedias” [Nota 47: Cf. G. Gatti, “Educación moral”, en AA.VV., “Nuevo Diccionario de Teología moral”, Madrid, 1992, p. 514] en la realización de un valor, aunque siempre orientadas al pleno cumplimiento de la norma” (Fernández 2006: 159).
 “No hay duda que el Magisterio católico ha asumido con claridad que un acto objetivamente malo, como es el caso de una relación prematrimonial, o el uso de un preservativo en una relación sexual, no necesariamente lleva a perder la vida de la gracia santificante, de la cual se origina el dinamismo de la caridad” (Fernández 2006: 158).
“Por otra parte, puesto que no podemos juzgar de la situación subjetiva de las personas y contando con los condicionamientos que disminuyen o suprimen la imputabilidad (cf. CCE 1735), existe siempre la posibilidad de que una situación objetiva de pecado coexista con la vida de la gracia santificante” (Fernández 2005: 42).
“¿No justifica esto la administración del Bautismo y la Confirmación a adultos que estén en una situación objetiva de pecado, de cuya culpabilidad subjetiva no se puede emitir juicio?” (Fernández 2005: 42).