NUESTRO ESTANDARTE

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LA CRUZ ES ESTABLE MIENTRAS QUE EL MUNDO DA VUELTAS

LOS QUE APOYAN EL ABORTO NO FUERON ABORTADOS

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

A PESAR DE ESCRIBIR EN LATÍN...

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sábado, 20 de agosto de 2016

SOBRE LA INFICIÓN ECUMENISTA DE LA FALSA IGLESIA

"Vi que algunos pastores (obispos) se dejaron cautivar por las ideas peligrosas para la Iglesia [...] Ellos construían una gran iglesia, extraña y extravagante; todo el mundo tenía que entrar en ella para unirse y poseer allí los mismos derechos; evangélicos, católicos, sectas de todo tipo: lo que debía ser una verdadera comunión de los profanos donde no habría más que un pastor y un rebaño. Tenía que haber también un Papa pero que no poseyera nada y fuera asalariado. Todo estaba preparado de antemano y muchas cosas estaban ya hechas: pero en el lugar del altar, no había más que desolación y abominación. Tal debía ser la nueva iglesia y es por eso que le metían fuego a la antigua iglesia. Pero Dios tenía otros designios". (Profecía dada el 22 de Abril de 1823)
  
Karl Erhard Schmöger CSSR, Vida y Revelaciones de Ana Catalina Emmerick, tomo III, cap. XII, pag. 188

domingo, 14 de agosto de 2016

PATRIARCA SIROCATÓLICO A BERGOGLIO: "TE EQUIVOCAS: ESTAMOS SUFRIENDO EL ODIO POR PARTE DE UNA RELIGIÓN"

Noticia traducida de Il Foglio. Vía MILES CHRISTI

Terrorismo y cristianos asesinados en odio a la fe, antes en Medio Oriente y ahora en Europa. Ignacio José III Younan interviene en Radio Uno y pide “evitar el lenguaje políticamente correcto. Debemos decir que es un islamismo radical terrorista”.
  
“Debemos evitar el lenguaje políticamente correcto. Debemos decir que es un islamismo radical terrorista. Este es el hecho. Los que han cometido la masacre en Dacca, 9 italianos, no eran ni pobres ni ignorantes. Eran de familias acomodadas y educados. No se puede hablar de gente descarriada, socialmente marginada”. Así lo manifestó, durante la transmisión de Bianco&Nero, en RadioUno, Su Beatitud Ignacio José III Younan, Patriarca de Antioquía de los sirocatólicos.
  
Moran Mor Ignacio José III Younan, Patriarca de Antioquía y de todo el Oriente de los Sirocatólicos
    
“Estamos viviendo esta tragedia, vosotros (en Occidente) estáis haciendo elucubraciones teóricas, a sangre fría, cuando nosotros padecemos cada día, a cada momento, los peligros del terrorismo islámico. Un obispo asesinado, diez sacerdotes asesinados” en los últimos tiempos, ha añadido. Ante la pregunta sobre la consideración del Papa (sic) de que la guerra no tiene nada que ver con la religión, el Patriarca contestó: “Con todo el respeto para el Santo Padre (sic), no es correcto lo que dice. Siempre está la gente más rica de los otros. Estamos sufriendo el odio por parte de una religión”.
  
El pasado mes de Enero, Ignacio José III Younan comentaba con Il Foglio la evolución de los eventos en el cercano Oriente: “Alepo era la segunda ciudad de la Siria, rica y llena de comercios. Hoy es irreconocible, luego de tres años y tres meses de asedio. En Mosul había casi treinta iglesias y monasterios, que hoy están abandonados o transformados en mezquitas. Homs parece Stalingrado durante la Segunda Guerra mundial”. “Seamos realistas, las batidas no bastan”, ha dicho el patriarca al Foglio a propósito de la iniciativa: “Los bombardeos no son suficientes, porque estos terroristas saben cómo esconderse entre la población civil. Es necesario coordinar las batidas con los ejércitos nacionales, como están haciendo los estadounidenses en Iraq y los rusos en Siria”.
   
Sobre el genocidio en contra de la comunidad cristiana local, afirmó: “Genocidio no significa solo exterminar una comunidad, sino también desarraigarla impidiéndole regresar al lugar donde siempre estaban”. No le agrada el acrónimo Isis: “Parece el nombre de un perfume de mujer, cuando en realidad se trata de bandas de terroristas que han perdido el sentido de la humanidad, la conciencia, la moralidad. Se necesita llamar las cosas por su nombre, y es Estado Islámico”.

martes, 9 de agosto de 2016

MISA DE SAN EMIGDIO MÁRTIR

Del Misal Romano de San Pío V. Cortesía de Humberto Jesús Guillén y Morales
  
Die 9 Augusti

Sancte Emígdii
Episcopi et Martyris

Introitus.  Ps. 17, 8. Commota est et contrémuit terra: fundaménta móntium conturbáta sunt et commóta sunt, quóniam irátus est eis. (T.P. Allelúja.) Ps. 49, 15. Invoca me in in die tribulatiónis: éruam te, et honorificábis me. ℣. Gloria Patri.
  
ORATIO
Deus, qui beátum Emígdium Mártyrem tuum atque Pontíficem, idolórum victória et miraculórum glória decorásti: concéde propitius; ut, eo interveniénte, malórum spirítuum fraudes víncere, et coruscáre virtútibus mereámur. Per Dóminum.
 
Léctio libri Apocalýpsis beáti Joánnis Apóstoli
Apoc. 11, 13-17.
  
In illa hora factus est terræmótus magnus, et décima pars civitátis cécidit: et occisa sunt in terræmótu nómina hóminum septem míllia: et réliqui in timórem sunt missi, et dedérunt glóriam Deo cæli. Væ secúndum ábiit: et ecce væ tértium véniet cito. Et séptimus Ángelus tuba cécinit: et factæ sunt voces magnæ in cœlo, dicéntes: Factum est regnum hujus mundi, Dómini nostri et Christi ejus, et regnábit in sǽcula sæculórum: Amen. Et vigintiquátuor senióres, qui in conspéctu Dei sedent in sédibus suis, cecidérunt in fácies suas, et adoravérunt Deum, dicéntes: Grátias ágimus tibi, Dómine Deus omnípotens, qui es, et qui eras, et qui ventúrus es: quía accepísti virtútem tuam magnam, et regnásti.
 
Graduale. Ps. 59, 6-7. Dedísti metuéntibus te significatiónem: ut fúgiant a fácie arcus.
℣. Ut liberéntur dilécti tui: salvum fac déxtera tua, et exáudi me.
 
Allelúja, allelúja. ℣. Ps. 88, 22. Manus mea auxiliábitur ei: et bráchium meum confortábit eum. Allelúja.
  
Post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Jerem. 3, 12. Non avértam fáciem meam a vobis: et non iráscar in perpétuum. 
℣. Is. 42, 6. Dedi te in fœdus pópuli et in lucem géntium. 
℣. Ibid. 25, 4. Factus est fortitúdo páuperi, fortitúdo egéno in tribulatióne sua.
 
Tempore autem Paschali omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.  
℣. Jerem. 1, 18. Dedi te in civitátem munítam, et in colúmnam férream, et in murum ǽreum. Allelúja. ℣. Eccli. 39, 20. Date nómini ejus magnificéntiam et confitémini illi. Allelúja.
  
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc. 21, 9-19.
  
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Cum audiéritis prǽlia, et seditiónes, nolíte terréri: opórtet primum hæc fíeri, sed nondum statim finis. Tunc dicébat illis: Surget gens contra gentem, et regnum advérsus regnum. Et terræmótus magni erunt per loca, et pestiléntiæ, et fames, terrorésque de cœlo, et signa magna erunt. sed ante hæc ómnia injícient vobis manus suas, et persequéntur tradéntes in synagógas et custódias, trahéntes ad reges et prǽsides propter nomen meum: contínget autem vobis in testimónium. Pónite ergo in córdibus vestris non præmeditári quemádmodum respondeátis. Ego enim dabo vobis os, et sapiéntiam, cui non póterunt resístere, et contradícere omnes adversárii vestri. Tradémini autem a paréntibus, et frátribus, et cognátis, et amícis, et morte affícient ex vobis: et éritis ódio ómnibus propter nomen meum: et capíllus de cápite vestro non períbit. In patiéntia vestra possidébitis ánimas vestras.
 
Offertorium.  Ps. 59, 4. Commovisti, Dómine, terram, et conturbásti eam: sana contritiónes ejus, quia commóta est. (T.P. Allelúja.)
 
SECRETA
Múnera tibi, Dómine, obláta sanctifica: ut per ea, intercedénte beáto Emígdio Mártyre tuo atque Pontífice, ab ómnibus ánimæ et córporis perículis liberémur. Per Dóminum.
 
Communio. Ps. 32, 8. Tímeat Dóminum omnis terra: ab eo autem commoveántur omnes inhabitántes orbem. (T.P. Allelúja.)
 
POSTCOMMUNIO
Sacraménta, quæ súmpsimus, Dómine: per intercessiónem beáti Emígdii Mártyris tui atque Pontíficis sint nobis ad tutaméntum mentis et córporis, et ad misericórdiam tuam efficáciter consequéndam. Per Dóminum.

SAN EMIGDIO, OBISPO Y MÁRTIR

San Emigdio (Carlo Crivelli)
    
De acuerdo a las actas, Emigdio era un pagano natural de Tréveris que abrazó el cristianismo hacia el año 290, merced a la predicación de los santos Celso y Nazario. En el año 296, fue ordenado sacerdote por San Materno, obispo de Milán, y mediante su predicación, convertía a muchos de sus oyentes. Viajó a Roma durante la persecución de Diocleciano, y curó a la hija paralítica de su anfitrión Graciano, quien se convirtió al cristianismo junto a su familia.
  
Emigdio también curó a un ciego en la Urbe. La gente de Roma creyó que era hijo de Apolo y lo llevó por la fuerza al templo de Esculapio, en la isla del Tiber, donde curó numerosos enfermos. Emigdio se declaró a sí mismo cristiano, y empezó a destrozar la estatua de Esculapio. También convirtió al cristianismo a numerosas personas, hecho que enfureció al prefecto de la ciudad.
  
El Papa San Marcelino I lo convirtió en obispo y lo envió por seguridad a Áscoli Piceno. En el camino a Ascoli, Emidgio hizo numerosas conversiones, y realizó un milagro en el que hizo brotar agua de una montaña tras llegar a un precipicio. Polimio, el gobernador local, intentó convencerle para trabajar para Júpiter y Angaria, la patrona de Áscoli. Para ello le ofreció la mano de su hija, la bella Polisia. Pero Emigdio bautizó a Polisia en las aguas del río Tronto, junto a muchos otros ascolanos.
  
Airado, Polimio lo mandó decapitar entre los años 303 y 309 en el lugar que actualmente ocupa la iglesia de Sant'Emidio Rosso, al igual que a sus discípulos Eupolo, Germano y Valentino. Una vez ejecutada la pena, Emigdio permaneció de pie con su cabeza en las manos. Después del martirio de Emigdio, sus seguidores atacaron el palacio de Polimio y lo mataron.
  
El culto a San Emigidio en Italia es antiguo, documentado por las iglesias dedicadas a él desde el siglo VIII. El traslado de las reliquias desde las catacumbas de Sant'Emidio alla Grotte a la cripta de la catedral ocurrió probablemente hacia el año 1000 bajo el obispo Bernardo II, obispo de Áscoli. En 1703, un terremoto violento ocurrió en las Marcas, pero no afectaron en la ciudad de Áscoli Piceno. La salvación de la ciudad fue atribuida a San Emigdio. y desde entonces su intercesión es invocada contra los terremotos. Como resultado de este evento, la iglesia dedicada al santo se construyó en 1717. Además, muchas ciudades lo tomna como patrón, erigiendo estatuas en su honor en las iglesias de L'Aquila, Cingoli, San Ginesio y Nocera Umbra. Además, San Emigdio ha protegido Áscoli de otros peligros, como el ataque de Alarico I en 409, y una plaga que obligó a las tropas de Conrado II a abandonar la región en 1038; Bernardo I, obispo de la ciudad, invocó la ayuda del santo para parar la plaga.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que honraste al bienaventurado Emigdio, tu Mártir y Obispo, con la victoria sobre los ídolos y la gloria de los milagros; concédenos propicio que, por su intercesión, merezcamos vencer las astucias de los malos espíritus y relucir de virtudes. Por J. N. S. C. Amén.

jueves, 4 de agosto de 2016

DE LOS DEBERES DE LOS ABOGADOS, SEGÚN SAN ALFONSO LIGORIO

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA
  
Como muchos sabrán, San Alfonso María de Ligorio, antes de dedicarse a la vida religiosa fue un insigne abogado del Foro de Nápoles, brillante y preparadísimo: graduado en 1713, con solo 17 años, y debió esperar la mayoría de edad para ejercer la profesión. Profesión que abandonó diez años más tarde, por causa de una sentencia claramente injusta en una causa muy importante en la que él se comprometió muchísimo, teniendo como objeto un feudo en Rieti disputado entre el Gran Duque de Toscana y la familia patricia de los Orsini (¡por el Abogado, cuánto lo entiendo!). Poco antes de dejar la toga, San Alfonso escribió un precioso dodecálogo que aún hoy es validísimo y se dirige no solo a los Abogados, sino también a los Jueces, a los acusadores –públicos, como el Ministerio Público, o privados– y a los mismos imputados. Claro e incisivo, es la prueba de que la única verdadera deontología es la que ahonda las raíces en la ética de la Verdad y del Bien, en últimas, en la Palabra de Nuestro Señor. “Porque Dios es el primer Protector de la justicia”. [Massimo Micaletti]
   
De las obligaciones de los jueces, abogados, acusadores y reos.

  • No se debe aceptar nunca causas injustas, porque son perniciosas para la conciencia y para el decoro.
  • No se debe defender una causa con medios ilícitos e injustos.
  • No se debe gravar al cliente con gastos innecesarios, de otra manera, queda en el Abogado el deber de la restitución.
  • Las causas de los clientes se deben tratar con el compromiso con que se tratan las causas propias.
  • Es necesario el estudio de los procesos para deducir los argumentos válidos para la defensa de la causa.
  • La dilación y la negligencia en los Abogados a menudo perjudica a los clientes, y se deben reparar los daños, de lo contrario se peca contra la justicia.
  • El Abogado debe implorar de Dios la ayuda en la defensa, porque Dios es el primer Protector de la justicia.
  • No es laudable un Abogado que acepta muchas causas superiores a sus talentos, a sus fuerzas, y al tiempo, que a menudo le harán falta para prepararse en la defensa.
  • La justicia y la honestidad no deben separarse de los Abogados católicos, de hecho se deben siempre custodiar como las niñas de los ojos.
  • Un Abogado que pierde una causa por su negligencia debe asumir la obligación de reparar todos los daños a su cliente.
  • En la defensa de las causas se necesita ser verídico, sincero, respetuoso y razonado.
  • Finalmente, los requisitos de un Abogado son el Conocimiento, la Diligencia, la Verdad, la Fidelidad y la Justicia”.

NOVENA A NUESTRA SEÑORA REFUGIO DE LOS PECADORES

Novena escrita por el Padre Gabino Chávez, y con licencia del Obispado de León (México), dada el 18 de Septiembre de 1877. Puede rezarse en cualquier momento del año, pero especialmente en preparación a la fiesta, que es el 13 de Agosto (en México, el 4 de Julio).
 
NOVENA A NUESTRA SEÑORA REFUGIO DE LOS PECADORES
  
  
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
   
V. Señor, abrirás mis labios.
R. Y mi boca anunciará tu alabanza.
V. Dios mío, entiende en mi ayuda.
R. Apresúrate, Señor, a socorrerme.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Dulcísimo Redentor mío, que descendiendo del Cielo a la tierra por nosotros los hombres y por nuestra salvación, quisisteis tomar carne en el seno de una Virgen Purísima, y hacerla de este modo el conducto misericordioso de la redención, la Madre de la divina gracia y la medianera de amor y de misericordia para con Vos, que sois el Mediador necesario y de justicia: ya que desde el árbol de la Cruz la constituísteis también Madre nuestra y quisisteis que a todos los hombres, aunque indignos y pecadores, nos adoptase por hijos, y como a hijos nos tratase y nos amase y defendiese, dignáos ahora aceptar su intercesión maternal, y concedernos la gracia de una perfecta remisión de nuestras culpas. Es cierto, Señor y Padre benignísimo, que nuestros pecados, enormes por su gravedad y por su número incontables, de tal modo llenan nuestra vida y con tan horrible continuación se suceden, y tan ingratamente se repiten, que no parece sino que queremos trabar con Vos una lucha horrorosa, pretendiendo sofocar vuestra bondad y provocar con nuestras culpas vuestra justicia: pero, Señor, si los hijos son culpables, la Madre es santa e inocentísima, si los hijos os irritan y excitan vuestro enojo, la Madre en vuestro descanso, vuestra delicia y el objeto de vuestras complacencias, como Vos lo sois de las de vuestro Padre celestial; si los hijos han hecho todo lo que debiera atraerles la condenación y la ruina, la Madre ha hecho y sufrido cuanto basta para contrapesar todos los pecados; si los hijos son cada día más ingratos, culpables y pecadores, la Madre es Reina de misericordia y Madre de la santa esperanza y REFUGIO DE PECADORES. Valgan sus méritos para alcanzarnos vuestra gracia, valgan sus dolores para suplir nuestra falta de penitencia, valgan sus ruegos tan tiernos y reiterados para conseguir el perdón. ¿Qué podréis negarnos, Señor, cuando nos valemos de vuestra Madre para que abogue por nosotros? Nada, ciertamente; antes por sus súplicas cambiaréis el agua de nuestra frialdad en el generoso vino de vuestro amor, llenaréis nuestros corazones de la alegría del perdón y del fervor de una vida nueva, y haréis que acabándola con una santa muerte, vayamos a gozar de una feliz eternidad. Amén.
  
ORACION A NUESTRA SEÑORA PARA TODOS LOS DÍAS
¡Virgen Santísima y amada Madre nuestra! ¡Cuántas son las obligaciones que con Vos tenemos, cuántos los beneficios que os debemos por los bienes que nos habéis alcanzado, y por los males de que, sin saberlo muchas veces, nos habéis libertado! No hay, Señora, nodriza más cuidadosa, que con tanto esmero atienda al infante que nutre en su seno, como Vos veláis de día y de noche por nosotros; no hay madre más tierna y cariñosa, que con tanto afán y desvelo asista a su niño enfermo, como Vos nos asistís, y nos cuidáis, y vigiláis nuestros pasos, y sembráis de bienes el camino de nuestra vida. ¿Cómo, pues, dulcísima Madre, somos tan ingratos que os destrozamos las entrañas ofendiendo al fruto bendito de vuestro vientre, Jesucristo? ¿Cómo podemos portarnos con nuestra Madre celestial de una manera que, si la empleásemos con nuestra madre terrena, nos atraería el horror de los hombres y la execración del mundo? ¡Ah! ¡Bendita sea vuestra misericordia que tanto nos sufre! ¡Bendita vuestra piedad que tanto tiempo nos espera, y bendita vuestra intercesión que detiene el brazo de la eterna justicia levantado ya para herirnos! Nos complace, ¡oh María!, la invocación de vuestro nombre tan dulce, porque es luz y consuelo; nos alienta llamaros Reina y Madre, y Auxilio de los cristianos y salud de los enfermos; nos alivia nuestras penas el recordar que sois Consoladora de los afligidos: pero sobre todo, nos encanta, nos anima y nos conmueve profundamente el llamaros REFUGIO DE PECADORES. Porque como hemos pecado tanto, Virgen Santísima; como toda nuestra vida es una cadena de faltas y de culpas; como la conciencia nos remuerde y la justicia infinita nos espanta, y la muerte nos insta, y los rigores del Juicio y los ardores del Infierno nos amenazan, temblando como Adán después de su pecado, que en vano buscaba un refugio contra la ira de Dios, entre la espesura de los arboles, buscamos también nosotros angustiados un refugio más seguro. Y por esto, al aclamaros REFUGIO DE PECADORES, nuestros temores calman, y el ánimo se levanta, y renace la esperanza en nuestro pecho, y buscamos el seno de María nuestra Madre para escondernos de un Dios irritado, como se acoge el niño temblando de su padre ofendido, al regazo de su madre que lo defiende. ¡Bendita seáis, pues, María! ¡Bendita vuestra piedad y clemencia! ¡Bendito vuestro amor y misericordia! ¡Bendita una y mil veces la hora en que Jesucristo os hizo nuestra Madre, y os dió tan benignas entrañas para con estos hijos desgraciados! ¡REFUGIO DE PECADORES! Todos lo somos; ¡acogednos en vuestro seno inmaculado! ¡Libertadnos de las iras del Señor! Amén.
 
Se rezarán cinco Ave Marías con Gloria, en la forma que sigue:
Temiendo más que a todos los males al pecado, y espantados de la facilidad que tenemos de caer en él, llenos de confianza nos acogemos a Vos, REFUGIO DE PECADORES, Rogad por nosotros. Ave María y Gloria.
  
Temblando ante las iras del justo Juez, a quien por tantos años no hemos cesado de provocar con nuestras iniquidades, y deseosos de aprovechar el tiempo de vida que aún nos resta, llenos de esperanza os aclamamos a Vos, REFUGIO DE PECADORES, Rogad por nosotros. Ave María y Gloria.
   
Espantados del poder y de las astucias del demonio, de quien hemos sido víctimas tantas veces, y prevenidos de que al acercarse nuestra muerte arde en grande ira, sabiendo que le queda poco tiempo para tentarnos, desconfiando enteramente de nosotros mismos, a Vos aclamamos con veras de nuestra alma, REFUGIO DE PECADORES, Rogad por nosotros. Ave María y Gloria.
   
Mirando cómo el mundo redobla cada día sus seducciones, y nos entretiene en vanidades, y nos sumerge en un olvido espantoso de Dios y de nuestra alma, huimos de él con todas nuestras fuerzas, y nos acojemos a Vos, ¡oh María!, REFUGIO DE PECADORES, Rogad por nosotros. Ave María y Gloria.
   
Combatidos fuertemente por la carne, que nos incita a la liviandad, y a la gula, y a la más indolente pereza, haciéndonos repugnante la penitencia, costoso el sacrificio, y apetecibles los deleites terrenos, queremos huir de nosotros mismos, como del más temible enemigo, y nos arrojamos en los brazos de Vos, Madre Inmaculada, que no nos desecharéis, pues os llamáis con verdad REFUGIO DE PECADORES, Rogad por nosotros. Ave María y Gloria.
  
DÍA PRIMERO - 4 DE AGOSTO
ORACIÓN
Mandaba Dios en la Ley antigua que se designasen cinco ciudades de refugio, para que acogiéndose a ellas los reos, aunque fuesen muy culpables, escapasen de la muerte por sus delitos merecida. También en la Ley nueva, tenemos las cinco Llagas de nuestro amantísimo Salvador, a donde guarecernos cuando la justicia divina nos persigue para aplicarnos los merecidos castigos. Mas como Jesucristo, siendo Dios, es también el ofendido, y abusamos tan locamente de su misericordia, a veces nosotros mismos nos cerramos esas puertas de consuelo con nuestras repetidas culpas, y nos vemos muy próximos a perecer. ¡Mas entonces nos quedáis Vos todavía ¡oh Madre piadosísima! Entonces Vos, ciudad bendita de Dios, nos franqueáis abiertas vuestras puertas y nos acogéis en vuestro recinto y nos abrigáis bajo los muros de vuestra misericordia, y nos defendéis desde la torre de vuestro poderoso patrocinio. ¡Cuántas veces nos hemos escapado así de los justísimos enojos del Señor! 
  
¡Cuántas veces, firmado ya el decreto de nuestra eterna ruina, sentenciada ya nuestra causa desesperada en el divino consistorio, Vos habéis intercedido, habéis rogado, os habéis arrodillado ante el Señor como Ester ante Asuero compadecida de su pueblo, y habéis alcanzado de la paciencia divina nuevas esperas y gracias de arrepentimiento, y de perdón y conversión! Sin Vos, Señora y Reina nuestra, el Cielo no contara gran número de sus moradores, ni al Infierno se escaparan tantas víctimas que ya miraba como segura presa de sus negros horrores; pero sois la ciudad de refugio, y los delincuentes que aun temen el castigo, corren en tropel para guarecerse en Vos y escapar de las divinas venganzas, y encontrar el perdón y la paz, cuando sólo merecían la maldición y exterminio. Sea yo, Madre mía, uno de esos afortunados, que acogiéndome al seno de vuestra misericordia, consiga aún una tregua para pagar las deudas contraídas con la justicia del Señor. Yo os prometo, Señora, no abusar de esta nueva gracia, sino antes bien, aprovechándome de ella, contar por todo el mundo, que la que es Madre de Dios y de los hombres, es también seguro, saludable y cierto REFUGIO DE PECADORES. Amén. Hacer la petición.
  
GOZOS A NUESTRA SEÑORA, REFUGIO DE LOS PECADORES
 
Para obtener tus favores
Suspirando en este día,
A ti llamamos, María,
Refugio de pecadores.

      
Tan ingratos hemos sido
Con nuestro Padre amoroso,
Que no hay castigo espantoso
Que no hayamos merecido:
Y esto llena de temores
Nuestra vida, Madre mía,
A ti llamamos, María,
Refugio de pecadores.

      
Si el Señor benigno espera,
O castiga los pecados,
Su bondad nos hace osados,
Y su ira nos exaspera;
¿Mitigará sus rigores
Por tus ruegos todavía? 
A ti llamamos, María, 
Refugio de pecadores.
  
Mil veces Dios enojado
Ha firmado mi sentencia,
Y a tus ruegos, su clemencia
Otras mil la ha revocado:
De estos tus grandes favores
Uno espero en este día.
A ti llamamos, María,
Refugio de pecadores.
  
Cuando el cáliz está lleno,
Con una gota rebosa:
¡Quizá mi culpa alevosa
Hinchó ya de Dios el seno!
Serena tantos terrores,
Causa de nuestra alegría:
A ti llamamos, María,
Refugio de pecadores.
  
Todo me asusta y me abate;
El demonio mi enemigo,
La carne que está conmigo
Y el mundo que me combate;
Mi alma entre tantos horrores
Solo en tí, ¡oh Madre!, confía.
A ti llamamos, María,
Refugio de pecadores.
  
Una indecible tristeza
Luego de mí se apodera,
Y quebranta mi alma entera
Con insufrible agudeza:
¡Que alumbren tus resplandores
Esta mi noche sombría!
A ti llamamos, María,
Refugio de pecadores.


Si veo acabarse mi vida
E irse acercando la muerte,
En este trance tan fuerte
Miro mi suerte perdida,
En las ansias y temblores
De la postrera agonía: 
A ti llamamos, María,
Refugio de pecadores.
  
Madre: cuando al Cielo entremos
Merced a tu valimiento,
Con grande gozo y contento
Tus glorias ensalzaremos;
Mas para ser comprensores
Sé aquí nuestra luz y guía.
A ti llamamos, María,
Refugio de pecadores.


Pues los divinos rigores
Provocamos a porfía: 
A ti llamamos, María, 
Refugio de pecadores.

ORACIÓN
Omnipotente y misericordioso Dios, que colocaste a la Bienaventurada Virgen María como refugio y auxilio de los pecadores: concedenos que, siendo protegidos por Ella, consigamos los felices efectos de tu misericordia, para ser absueltos de todas nuestras culpas. Por J. C. N. S. Amén.
  
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO - 5 DE AGOSTO
  
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
Las jaculatorias iniciales, el Acto de Contrición, la Oración a Nuestra Señora y las cinco Avemarías se rezarán todos los días.
     
ORACIÓN
¡Cuán triste es la vida de un hijo, cuando ya sin madre sufre sus penas, se ve rodeado de enfermedades y abrumado de aflicciones y de trabajos! La mano que le cura, cuando no es de su madre, le parece siempre dura, amarga la medicina que se le presenta, áspera la voz que le consuela, y frío el corazón que le compadece. Por eso el Señor nuestro Dios, que es tan bueno, no ha querido que en la vida del espíritu, estemos sin una madre; y determinando darnos alguna que nos conociera y nos amara, no quiso menos, sino darnos por nuestra a la purísima, amorosísima y piadosísima María su misma Madre. ¡Bendito sea eternamente el Señor por una fineza tan estupenda y misericordiosa! Que no nos tome más estrecha cuenta algún día del desprecio de esta dádiva soberana. Sí, amada Madre, Reina de dulzura, alegría de nuestras almas: Vos sois la que endulzáis las amarguras de nuestro destierro; Vos la que curáis con mano más blanda que las de todas las madres, las repugnantes llagas de nuestro espíritu, mil veces más asquerosas que las del cuerpo; Vos la que enjugáis todas las lágrimas y mitigáis todas las penas, y templáis todas las tristezas de vuestros hijos, aunque pecadores; bajo vuestro amparo hallamos siempre buena acogida, y nunca despreciáis las súplicas que os hacemos en nuestras necesidades. Acogednos también hoy benignamente, ¡oh Señora!, libertadnos de los numerosos peligros que nos rodean, y ya que el mundo nos persigue, y la carne nos seduce, y el demonio nos combate, dejadnos huir hacia Vos, y envolvernos en vuestro manto virginal, y entonar allí seguros el cántico de victoria, pregonando por todo el mundo que sois el Refugio cierto y Abogada eficaz de los pecadores. Amén. Hacer la petición.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días
  
DÍA TERCERO - 6 DE AGOSTO
   
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
Las jaculatorias iniciales, el Acto de Contrición, la Oración a Nuestra Señora y las cinco Avemarías se rezarán todos los días.
     
ORACIÓN
No sólo sois, amada Madre mía, REFUGIO DE LOS PECADORES, sirviéndonos de asilo y de defensa contra las justas iras del Padre celestial, y escondiéndonos en vuestro regazo cuando los dardos de su justicia nos buscan para herirnos, sino que también sois nuestro refugio, cuando nuestro terrible enemigo el demonio nos acomete con todo su furor y su saña, y deseando nuestra ruina no hay medio de que no se valga, ni camino que no emprenda, ni recurso que no emplee para precipitarnos en el pecado, y después en la impenitencia. Unas veces corno león rugiente, nos ataca furioso, gastando todas sus fuerzas; otras, como astuta serpiente se esconde entre las hojas de lo lícito, y da mil vueltas y revueltas antes de arrojarnos su veneno; y aun otras, como pequeña hormiga, que con poco se contenta, logra por el descuido de las cosas pequeñas, arrastrarnos a horribles precipicios. ¿A quién, pues, podremos acudir para tomar fuerzas contra su fuerza, cautelas contra su astucia, y refugio contra sus persecuciones? ¿A quién, si no a Vos, que sois la torre de David, provista de todas armas para el combate y terrible como un ejército ordenado para vencerle, y refugio seguro donde guarecernos para ponernos al abrigo de sus saetas ardientes? Sí, María: a Vos sola os teme el Infierno, más que á todos los Ángeles y Santos juntos: vuestro nombre dulcísimo basta a ponerle en fuga, y vuestra Pureza sin mancha jamás se invoca, sin que se mire vencido. A Vos, pues, acudimos nosotros, REFUGIO DE PECADORES, para librarnos de las mordeduras de la infernal serpiente, pues encerrados dentro de Vos, que sois un jardín delicioso en que nunca tuvo entrada, nada tendremos que temer de sus astucias ni de su fuerza, antes respirando el aroma precioso de vuestros ejemplos, y gustando los suavísimos frutos de vuestras virtudes, nos será ya fácil pasar del paraíso de vuestro amor y devoción al eterno paraíso de la gloria. Amén. Hacer la petición.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días
  
DÍA CUARTO - 7 DE AGOSTO
   
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
Las jaculatorias iniciales, el Acto de Contrición, la Oración a Nuestra Señora y las cinco Avemarías se rezarán todos los días.
     
ORACIÓN
Dulcísima María, amada Madre nuestra, ¡cuán árduos son los caminos del Señor para los que vivimos eñ medio del mundo! ¡Cuán difícil la exacta observancia de las leyes del Evangelio, y aun casi imposible la exacta custodia de todos sus consejos! ¡Con razón en todo tiempo las almas que desean santificarse, suspiran por la soledad y el retiro, y apetecen como el real profeta tener alas de paloma, para volar y descansar, huyendo del tumulto, y alejándose de las ciudades para morar en los desiertos! Pero nosotros, Señora, obligados a respirar el aire infecto del mundo, y a vivir como el Santo Job entre avestruces y dragones, vemos combatida nuestra fe con tantas máximas que reinan opuestas al Evangelio, la esperanza arrancada de los bienes eternos, para ponerla en los bienes falsos de la tierra, y la caridad helada con la vanidad de las conversaciones, lo bajo de los deseos, y lo material de las obras, la justicia destruida por la murmuración, hecha carnal y separada de la sencillez la prudencia, desconocida la templanza, y convertida en cobardía y respeto humano la fortaleza. Cuando reflexionamos, oh dulce Madre, en estos graves peligros, la sangre se hiela en las venas, el Cielo se nos escapa, y la más negra desconfianza toca nuestras puertas. Pero felizmente os tenemos por Madre, y entre vuestros títulos más dulces y consoladores tenéis el de REFUGIO DE PECADORES. Esto sólo basta para alentarnos, y nuestro corazón asustado, comenzando a tranquilizarse, nos dice: "Si el mundo nos persigue, y nos hiere con su maligna lengua, y censura nuestras acciones, y burla nuestro celo, María es nuestro refugio; el hijo perseguido se acojerá á los brazos de su Madre poderosa: si las delicias de los sentidos nos hechizan, y las reuniones nos atraen, y las conversaciones nos disipan, nos acogeremos a María, pues es nuestro refugio: el hijo fastidiado del trato de los extraños, acude a conversar con su querida Madre: sí somos el blanco de la calumnia, del encono y del odio, iremos a María, y hallaremos seguro refugio, que el amor tierno de una madre, compensa de todos los odios, y de todas las injusticias". Sí, Virgen prudentísima, acogednos en vuestro seno, libertadnos de todas las seducciones, precavednos de todos los peligros, amparadnos en todas las penas que el mundo derrame sobre nosotros, y haced la maravilla de que viviendo en medio de él, guardemos viva nuestra fe, levantada al Cielo nuestra esperanza, y nuestro amor fijado en las cosas invisibles, para que cuando seamos llamados a cuentas, no seamos condenados con este mundo, sino contados en el número de los escogidos. Amén. Hacer la petición.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días
  
DÍA QUINTO - 8 DE AGOSTO
  
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
Las jaculatorias iniciales, el Acto de Contrición, la Oración a Nuestra Señora y las cinco Avemarías se rezarán todos los días.
      
ORACIÓN
Entre todos nuestros enemigos, quizá no hay otro tan temible y peligroso como la carne; compañera inseparable de nuestra alma, y unida íntimamente con ella, ayuda poderosamente a los enemigos exteriores, que a no contar con esta aliada perversa, no harían en nosotros tanto estrago. Y ya acompañada con ellos, o ya sola, tan fuertemente nos ataca, y tan suavemente se introduce, y tan mañosamente se insinúa, que muchas veces no venimos a conocer el daño, sino cuando su remedio es casi imposible. La carne nos hace perezosos en el negocio de la salvación, nos vuelve odiosa la oración, repugnante la penitencia, insufrible el recogimiento, dificultoso el ayuno, apetecibles las comodidades, y atractivos los deleites. La carne nos hace prolongar el sueño con demasía, perder la asistencia al santo Sacrificio, abandonar o cortar la oración, fastidiarnos de las prácticas piadosas y abandonar a Dios con ingrata inconstancia. La carne nos hace codiciosas las riquezas por procurar con ellas nuestro regalo, exponemos a mil peligros en que el pudor perece o se lastima, y caer en destemplanzas que nos arruinan. Y ¿cómo huir de este enemigo tan traidor y tan doméstico, tan perverso y tan conjunto con nosotros? ¡Ah, Virgen misericordiosísima! Vos sois también nuestro refugio contra las insolencias de la carne, contra el furor de nuestras pasiones y contra las flaquezas de nuestro pobre corazón: como Madre del hermoso Amor, arrebatáis nuestro corazón de los torpes amores de la tierra; como Madre del conocimiento nos abrís los ojos para que veamos el precipicio a que nos arrojan nuestras malas inclinaciones, y como Madre del temor santo, nos enseñáis a considerar los juicios del Señor, y enclaváis el dardo del temor de Dios en nuestras almas, que nos liberta de las inmundicias de los sentidos. Sed pues, Señora, nuestro refugio; acogednos en vuestro seno maternal; castificad nuestro cuerpo; purificad nuestros corazones; espiritualizad nuestro ser, inspiradnos un grande amor a la penitencia; comunicadnos el espíritu de la oración, y de este modo, vencedores por Vos, de los terribles asaltos de nuestros enemigos, proclamaremos que en Vos está toda esperanza de vida y de virtud, y en Vos la gracia y el camino de toda verdad, y que, quien quiera hallar la verdad y obtener la gracia de practicar las virtudes, acuda a Vos, que dando en abundancia, lleváis a vuestros hijos á la patria de la vida verdadera. Amén. Hacer la petición.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días
  
DÍA SEXTO - 9 DE AGOSTO
   
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
Las jaculatorias iniciales, el Acto de Contrición, la Oración a Nuestra Señora y las cinco Avemarías se rezarán todos los días.
     
ORACIÓN
¡Cuán amarga y azarosa es nuestra vida! ¡Cuán rodeados estamos de peligro! ¡Cuán combatidos por diversos enemigos! ¡Cuán cercados de multiplicadas clases de trabajos! Unas veces la escasez y la pobreza nos angustian, pareciéndonos inútiles todos los medios y cerrados todos los caminos por donde pudiera venir algún remedio. Otras veces la salud debilitada, dificultando nuestras ocupaciones, nos llena de negro humor y de pusilanimidad y de melancolía. Ya las personas que nos rodean, con sus genios encontrados, o sus extrañas ideas, nos hacen pesada la permanencia en nuestro hogar, o ya los extraños con su mala fe y sus engaños y sus astucias, ponen a grande prueba nuestra paciencia. Ora son las cosas exteriores las que nos molestan y perturban, ora son nuestras mismas pasiones, que abultan cuanto sufrimos, y casi nos lo hacen intolerable. Y de este modo, nuestra vida, conforme dice el Espíritu Santo, es una guerra continuada, una persecución tenaz y porfiada, un combate sin tregua y sin descanso. Más bien pudiera llamarse muerte continuada que vida verdadera, como advierten los santos. Quisiéramos librarnos de ella, quisiéramos salir de tan triste cautiverio, y clamamos a veces con el Apóstol: "¿Quién nos librará de este cuerpo de muerte?" Pero luego recordamos, ¡oh María!, que Vos sois nuestra vida, y acogiéndonos a vuestro seno, respiramos tranquilos: recordamos que sois el AUXILIO DE LOS CRISTIANOS, y cesamos de temor y de temblar, viéndonos de Vos protegidos: reflexionamos que sois CONSOLADORA DE LOS AFLIGIDOS y arrojamos en Vos nuestro cuidados y temores. Pero en esto una duda nos asalta, un horrible temor nos desalienta. ¿Se dignará la madre de Dios, auxiliar y consolar a los que son enemigos de Dios por sus pecados, a los que han declarado a su Criador guerra incesante, y han hecho de todos sus dones otras tantas armas para rebelársele y herirle? Y entonces un título dulcísimo se presenta á nuestra mente, un nombre de inefable esperanza asoma a nuestros labios, y os llamamos REFUGIO DE PECADORES. Estamos ya tranquilos, nuestro temor se desvanece; aunque pecadores nos acoge, aunque pecadores nos auxilia, nos defiende, nos consuela y nos ama. ¡Qué dicha! ¡Qué gozoso consuelo! Alégrense las almas, palpiten enajenados los corazones, regocíjese el Cielo y el Abismo estremézcase: María es REFUGIO DE PECADORES; nadie es excluido de su ternura, nadie está privado de su misericordia. Yo también me alegro y me congratulo, y me lleno de aliento, ¡Madre mía! Si sois REFUGIO DE PECADORES, yo bien puedo salvarme; puedo enmendarme, santificarme, inflamarme en el amor de Jesucristo! Puedo salir de la tibieza, puedo formar y llevar a cabo los más grandes propósitos; puedo derramar el celeste aroma del buen ejemplo entre mis hermanos. Pues haced, Virgen Santa, que así lo haga; que aborreciendo mis pecados, y abrazando una vida fervorosa y penitente, merezca por la perseverancia ir a besar algún día vuestras sagradas plantas en el Cielo. Amén. Hacer la petición.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días
  
DÍA SÉPTIMO - 10 DE AGOSTO
   
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
Las jaculatorias iniciales, el Acto de Contrición, la Oración a Nuestra Señora y las cinco Avemarías se rezarán todos los días.
     
ORACIÓN
¡Cuán triste, cuán amarga y desconsoladora nos parece muchas veces nuestra vida! Un vacío horroroso nos molesta, los más inocentes entretenimientos nos disgustan, el trato con nuestros semejantes nos exaspera, y al encontrarnos solos con nosotros mismos, temblamos de los funestos pensamientos que nos acosan: una nube sombría de tristeza nos cobija, y la vida que es el mayor beneficio de nuestro Criador, parece que nos abruma y nos fastidia. Unas veces es el temperamento y la naturaleza, lo que nos produce esa amargura, otras, es la expectativa de una gran pena que no sabemos cómo llevar; algunas, es el demonio, espíritu de tinieblas y de desesperación, que nos combate de ese modo, y muchas, el desasosiego de una conciencia no purificada, y el sobresalto de un corazón que no acaba de entregarse enteramente a Dios, centro de su descanso. Pero sea cual fuere la causa de nuestra tristeza, ella nos angustia, nos consume, aprieta el corazón y amarga nuestra vida. Felizmente tenemos en Vos, un preciosísimo remedio, Madre mía, porque Vos sois la estrella que apacible resplandece desde el Cielo, para aplacar las borrascas de nuestra alma; Vos sois la causa de nuestra alegría, que desterráis toda tristeza y sosegáis toda inquietud, y endulzáis toda amargura; si la melancolía nos invade, Vos sois nuestra salud; si el demonio nos aprieta, Vos sois la mujer anunciada para quebrantar su cabeza; si las penas nos cercan, sois el más dulce consuelo, y si los pecados nos asustan y la conciencia nos alarma, y el corazón se angustia, Vos sois REFUGIO DE PECADORES, Vos nos alcanzais la vuelta al seno de nuestro Padre ofendido, negociáis nuestra reconciliación y ajustáis las paces, devolviéndonos así con la gracia perdida, la alegría de nuestro Salvador que es fuente de la nuestra: Ayudadnos, pues, ¡oh Señora! Hacednos detestar los pecados y llorarlos con contrición verdadera, y enmendarlos con firme propósito. Haced que sirvamos al Señor con alegría, que entremos a su presencia llenos de regocijo, y que sepamos como Vos, alegrarnos en Dios nuestro Salvador, que tantas cosas grandes ha hecho por nosotros, y que entre ellas, nos ha dado una Madre tan pura, tan santa, tan graciosa, tan benigna y tan tierna. ¡Ojalá y nuestros ojos os miren algún día, Virgen Santísima y nuestros labios besen respetuosamente vuestras plantas, y nuestra lengua os alabe, y nuestro corazón os ame y glorifique con los Ángeles! Amén. Hacer la petición.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días
  
DÍA OCTAVO - 11 DE AGOSTO
   
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
Las jaculatorias iniciales, el Acto de Contrición, la Oración a Nuestra Señora y las cinco Avemarías se rezarán todos los días.
     
ORACIÓN
Nada hay que tanto debiera preocuparnos como la muerte; nada que tanto llamara nuestra atención, nada que tanto ocupara nuestros instantes, y atrajera nuestros cuidados y solicitudes, puesto que del momento único de la muerte, dependen nuestros futuros destinos y nuestra perpetua dicha o nuestra eterna desgracia. Y no obstante, la muerte nos asusta; desterramos su recuerdo como un negro fantasma, y en todo pensamos, menos en disponernos para aguardarla. Cuando ella venga implacable, espantosa, con su séquito de dolores y de penas, de desfallecimientos, de angustias, de males y de inútiles remedios. ¡Cuál será nuestra confusión y nuestro espanto! Incapaces de pelear con un enemigo a quien no vemos mas que una vez; inexpertos en un combate que nunca hemos trabado; sobrecogidos de espantosos remordimientos por lo pasado, que entonces se levantará abrumador y terrible para exasperarnos; debilitados con los progresos de una enfermedad que incesantemente nos devora, y temblando ante los misteriosos arcanos del juicio del Señor que nos insta, ¿cuál será la tristeza de nuestra situación, y la miseria de nuestros últimos instantes? ¡Oh Virgen poderosa, cuánto necesitamos allí de vuestro favor y ayuda! ¡Cuánto habemos menester entonces de toda vuestra fuerza para defendernos, de todo vuestro amor para asistirnos, de toda vuestra ternura y compasión para auxiliarnos! Dignaos acudir solícita en nuestra última hora, como os lo pedimos hoy con toda instancia, conjurando vuestro corazón de Madre para lograrlo. Sí, Señora, Vos que sois REFUGIO DE PECADORES, entonces más que nunca debeis desempeñar este dulce título, acogiéndonos en vuestro santo seno; ya que el demonio nos perseguirá más furioso que nunca, y el mundo insensato por atender a la salud del cuerpo nos retardará los auxilios del alma, y los deudos, con cruel compasión nos ocultarán nuestro estado, y la carne enflaquecida no nos producirá sino terrores y tristezas, y desesperación y agonía, y la justicia de Dios viendo llegar su hora, aprontará sus temibles balanzas, y el alma gemirá en una angustia suprema. No olvidéis allí a vuestro hijo, ¡oh Madre admirable! Bajad pronto a socorrerme, desbaratad los nublados de la conciencia, aquietad los temores, sosegad las angustias, arrojad muy lejos a los demonios, inspiradme sentimientos grandes de contrición, afectos tiernos de amor, actos fervorosos de fe y de confianza, poned en mi corazón y en mis labios como dos fuertes escudos los hombres de mi Salvador y el vuestro; y de este modo, al exhalar mi último aliento, mi alma recibida en vuestras manos maternales, será presentada a vuestro divino Hijo, que se digne salvarla, aunque sea purificándola con el fuego expiatorio, y hacerla reinar con El, en la gloria. Amén. Hacer la petición.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días
  
DÍA NOVENO - 12 DE AGOSTO
   
En el Nombre del Padre, y del Hijo +, y del Espíritu Santo. Amén.
Las jaculatorias iniciales, el Acto de Contrición, la Oración a Nuestra Señora y las cinco Avemarías se rezarán todos los días.
     
ORACIÓN
Oh Madre mía dulcísima, amparo de mi vida, consuelo de mis penas, refugio en mis tribulaciones y en todos mis pesares, abogada poderosa en el tribunal del Señor y omnipotente en vuestras súplicas que todo lo consiguen: recibid, Señora, las más humildes acciones de gracias, por todos los favores que me habéis dispensado, colmándome de bienes y librándome de males innumerables; haced que, como hijo tierno y reconocido, no cese jamás de publicar vuestras alabanzas, ni de practicar vuestros cultos, ni de crecer en vuestro amor y devoción todos los días de mi vida. Pero sobre todo, ¡oh Virgen Santa!, ya que el fin principal con que he emprendido las piadosas prácticas de estos nueve días, es el de alcanzar por Vos, del Señor, la gracia de una verdadera contrición de mis pecados, y de su perfecta remisión, dejad que os lo pida de nuevo con las más vivas instancias. Sí, Madre mía: REFUGIO DE PECADORES os llamais, REFUGIO DE PECADORES sois, y este título os obliga a acogerme bondadosa, y a no desechar las súplicas que os presento. Mucho he ofendido a mi Dios y Señor, Reina mía; mi vida entera se ha manchado con gravísimas ofensas, y quizá me encuentre cercano a los umbrales de la eternidad, sin dejar por eso de añadir nuevas culpas a las pasadas, y prolongar mis ingratitudes con mis años, y atesorar tesoros de ira y de venganza contra mí. No sé qué horrible flaqueza, u osada malicia, me hace no poder desprenderme enteramente de las pasiones, y ellas me hacen caer a menudo en unas faltas, que solo las deploro para volverlas a cometer de nuevo, repitiéndolas siempre y no enmendándolas jamás. Ayudadme, Socorro mío; Refugio mío, acojedme dentro de Vos; Abogada mía, protegedme de las iras del Cielo; Madre mía y de mi vida, ayudadme a mí contra mí mismo; hacedme llorar como lloran tantas almas, los pecados de mi juventud y los de mi vida entera; enseñadme a preparar esa última jornada de mi vida que tanto se aproxima y que nos conducirá a la presencia de Jesucristo Juez. Sed mi Refugio, especialmente en esa hora suprema, en la que todo el Infierno, conjurado para perderme, me librará los más terribles asaltos. Y pues una madre amorosa nunca falta a la cabecera de su hijo moribundo, siendo Vos la mas buena y amorosa de todas las madres, no me abandonéis un instante en aquellos solemnes momentos de donde pende la eterna suerte. Y por si mis labios debilitados y mi voz extinguida, no pudieren en esa hora llamaros, desde ahora os llamo para entonces; Madre mía, Señora mía, Refugio mío, y de todos los pecadores, asistidme, defendedme. Vos que sois la Madre de la gracia, y la dulce Madre de la clemencia, protegedme contra las asechanzas del enemigo, y recibidme en la hora de la muerte para entregar mi alma limpia a las manos de Jesús vuestro Hijo. Amén. Hacer la petición.
  
Los Gozos y la Oración se rezarán todos los días

miércoles, 3 de agosto de 2016

¿QUÉ ES LA IGLESIA CONCILIAR Y POR QUÉ NO ES CATÓLICA?

En este blog condenamos a la iglesia del Vaticano II y sus herejías, pero muchos de nuestros lectores quizá no están familiarizados con el tema. Por ello, tenemos a bien presentarles un resumen
  
Tomado de: "The Catholic Counter-Reformation in the XXth Century", Editor: R.P. Georges de Nantes, enero de 1984 - Vía CATÓLICOS ANTI MONTINIANOS
   
Concepto de Ecumenismo
El concepto que tiene el Vaticano II de la Iglesia como "Pueblo de Dios", es ecumenismo falso. Lleva a la creencia de que el Protestantismo no es más que una forma particular de la misma religión Cristiana.
   
El documento "Unitatis Redintegratio", del Concilio Vaticano II, heréticamente enseña que "...el Espíritu Santo no rehúsa utilizar a otras religiones como medio de salvación".
  
El documento "Catechesi Tradendae", de Juan Pablo II, repite la misma herejía.
   
El concepto que tiene el Vaticano II del Ecumenismo, condenado por las enseñanzas y leyes morales de la Iglesia, ha llegado hasta el punto de permitir que los sacramentos de penitencia, Eucaristía y Extremaunción sean recibidos por parte de "ministros no Católicos" (Vaticano II, Cánon 844 N.C), y favorece la "hospitalidad ecuménica" autorizando a los ministros Católicos a dar el sacramento de la Eucaristía a los no Católicos.
Cánon del Vaticano II, 844 "Está permitido a los fieles a quienes resulte física o moralmente imposible acudir a un ministro católico recibir los sacramentos de la penitencia, Eucaristía y unción de los enfermos de aquellos ministros no católicos en cuya Iglesia son válidos esos sacramentos. Los ministros católicos administran lícitamente los sacramentos de la penitencia, Eucaristía y unción de los enfermos a los miembros de Iglesias orientales que no están en comunión plena con la Iglesia católica, si los piden espontáneamente y están bien dispuestos. Si hay peligro de muerte o, a juicio del Obispo diocesano o de la Conferencia Episcopal, urge otra necesidad grave, los ministros católicos pueden administrar lícitamente esos mismos sacramentos también a los demás cristianos que no están en comunión plena con la Iglesia católica".
   
Concepto de Gobierno Democrático
Explícitamente adoptado en el Cánon 336, está el documento "Lumen Gentium", del Vaticano II, doctrina por la cual el colegio de Obispos juntamente con el "papa" disfrutan de la suprema potestad sobre la Iglesia, habitual y constantemente.
Cánon del Vaticano II, 336 "El Colegio Episcopal, en el que continuamente persevera el cuerpo apostólico, es también, en unión con su cabeza y nunca sin esa cabeza, sujeto de la potestad suprema y plena sobre toda la Iglesia."
   
Esta doctrina de una doble potestad, es contraria a la enseñanza y práctica de la Iglesia Católica, especialmente en el Primer Concilio Vaticano (Dz. 3055) y en la Encíclica "Satis Cognitum" de León XIII. Solamente el Papa tiene esta suprema potestad, que comunica cuanto juzgue oportuno y en circunstancias extraordinarias.
   
Concepto de los Derechos Naturales del Hombre
La declaración "Dignitatis Humanae", del Vaticano II, afirma un falso derecho natural humano "en materia de religión", que es contrario a enseñanzas previas de los papas, los cuales formalmente niegan tal blasfemia.
  
Pío IX en su Encíclica "Quanta Cura", León XIII en sus Encíclicas "Libertas Praestantissimum" e "Immortale Dei", Pío XII en su alocución "Le Riesce", dirigida a los juristas católicos italianos, niegan que tal derecho tenga base alguna en la razón o en la Revelación.
   
Estas doctrinas están basadas en un falso concepto de la dignidad humana, producto de pseudofilósofos gnósticos y materialistas de la Revolución Francesa, condenados por San Pío X en su carta pontificia "Nuestro Mandato Apostólico".
   
El documento "Gaudium et Spes", del Vaticano II, expresa un falso principio cuando considera la dignidad humana y Cristiana como la consequencia de la Encarnación, la cual restauró esta dignidad a todos los hombres. Este mismo error lo repite la Encíclica "Redemptor Hominis" de Juan Pablo II.
   
Concepto de la Misa
El nuevo concepto de la Iglesia, definido por Juan Pablo II, hace un llamado por un cambio profundo en el acto principal de la Iglesia, que es el Sacrificio de la Misa. La nueva definición del Vaticano II es que la Misa es "un servicio y una comunión colegial y ecuménica". No hay mejor definición para la nueva misa, la cual, como la nueva Iglesia del Vaticano II, es una desviación del Magisterio y la Tradición de la verdadera Iglesia.
  
Es un concepto que es más Protestante que Católico y explica todo lo que ha sido indebidamente exaltado y todo lo que ha sido aminorado.
   
Contrario a la enseñanza de la 22ª Sesión del Concilio de Trento, y contrario a la Encíclica "Mediator Dei" de Pío XII, la parte de los fieles en la Misa ha sido exagerada y la parte del sacerdote aminorada hasta el punto en que éste ya no es sino un presidente, a manera de los Protestantes.
  1. El lugar de la palabra en la liturgia ha sido exagerado a expensas del Sacrificio.
  2. La cena de la comunión ha sido exaltada y profanada a expensas del respeto (y fe) por la presencia real a través de la Transubstanciación.
  3. Los Papas San Pío V y Clemente VIII insistieron en la necesidad de evitar cambios y mutaciones adhiriéndose prepetuamente a este rito Romano consagrado por la Tradición.
   
Las Constantes Herejías del Vaticano II
  • El Vaticano II introduce la práctica Protestante de la libre interpretación, consecuencia de los muchos credos dentro de la Iglesia del V2.
  • Las universidades y seminarios mayores del Vaticano II ahoran enseñan las filosofías modernas en vez de la tradicional doctrina Católica.
  • El Vaticano II favorece al "Humanismo", haciendo eco del mundo moderno al hacer del hombre el fin último de todas las cosas.
  • El Vaticano II favorece al "Naturalismo" que exalta al hombre y los valores humanos, causando el olvido de los valores sobrenaturales de la gracia y la Redención.
  • El Vaticano II favorece a la "Evolución" que causa el rechazo de 20 siglos de enseñanza Católica.
  • El Vaticano II se rehúsa condenar los errores del "Socialismo y el Comunismo". La actitud de los falsos papas desde los años 60's lo confirma, en ambos lados de la Cortina de Hierro.
  • Los acuerdos con la "Masonería", el "Concilio Mundial de Iglesias" y "Moscú" han reducido a la secta del Vaticano II al status de prisionero de estas organizaciones.
   
Conclusión
En el Concilio Vaticano Segundo (1962-1965), los dos hombres que se hacían pasar como papas Católicos, Juan XXIII y Paulo VI, se llevaron a todo el cuerpo de Cardenales y Obispos fuera de la Iglesia Católica hasta su nueva secta Protestante. Los sacerdotes y los fieles, en su mayoría, los siguieron en esa gran apostasía para su eterna condenación. Puedan todos los verdaderos Católicos permancer siempre separados de este nuevo monstruo, y quedar unidos con Cristo en Su Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica.

domingo, 31 de julio de 2016

VENDIÓ TERRENO DE IGLESIA PARA CONSTRUIR UNA MEZQUITA. PRECIO: SU CABEZA

Noticia fue la irrupción de dos militantes del Dáesh, nominativamente Adel Kermiche y Abdel Malik Nabil Petitjean, el pasado 28 de Julio en la iglesia de Santa Teresa, ubicada en la localidad francesa de Saint Etienne du Rouvray (Alta Normandía), en la que fue degollado el sacerdote Jacques Hamel (decimos sacerdote y no presbítero porque fue ordenado en 1958 con el Ritual Romano Tradicional), de 84 años de edad, antes de ser abatidos por los policiales.
  
Ante esto, en medios como ALETEIA y WIKIPEDIA han descrito al occiso como "mártir de la fe", y en una ceremonia realizada en la referida iglesia, se llegó presentar un retrato de Hamel ¡con una aurora" como si de un santo se tratara. Él no fue un santo, sino un jodido apóstata, y estas son las razones:
  1. Si bien fue ordenado con el Ritual Romano Tradicional en 1958, por lo que era un sacerdote legítimo y válido, acontece que NUNCA DENUNCIÓ NI REPUDIÓ A LA IGLESIA CONCILIAR, sino que en vida reconoció y obedeció a todos los reclamantes al Papado desde Juan XXIII bis y al Concilio Deuterovaticano, y administraba los sacramentos con los rituales adulterados por la alianza Montini-Bugnini.
  2. El director del Servicio Nacional de Relaciones con los Musulmanes de Francia afirmó ante el diario OUEST FRANCE que el sacerdote estaba comprometido con el diálogo con los musulmanes, y formaba parte de un comité interconfesional en la región. Aparte, en el año 2000, siendo párroco de Santa Teresa, donó un terreno del que la iglesia local era titular a fin de construir la mezquita Yahya. Y Adel Kermiche era feligrés de esa mezquita.
 
Y aunque Bergoglio se obstine en negarlo, la guerra religiosa SÍ EXISTE. El Islam se expande en plan militarista, y el Corán es enfático en la obligación de que los musulmanes maten a los que no lo son. El escritor colombiano Fernando Vallejo afirma sobre ellos lo siguiente:
"Es cierto que el versículo 257 del sura 2 del Corán dice: «No se puede imponer la religión por la fuerza». Pero este es un versículo de cuando Mahoma era una mansa paloma sin ningún poder, y fue abolido por otros posteriores, de cuando sí lo tenía y se había vuelo un halcón sanguinario, como el versículo 5 del sura 9 que dice: «Mata a los infieles donde los encuentres». O el versículo 12 del sura 8 que dice: «Yo sembraré el terror en los infieles y vosotros cortad sus cabezas». O el versículo 37 del sura 5 que dice: «A los que le hacen la guerra a Alá y a su profeta, mátalos, crucifícalos, córtales las manos y los pies». O el versículo 4 del sura 47 que dice: «Cuando te encuentres infieles mátalos y haz con ellos una carnicería»", (Fernando Vallejo, La puta de Babilonia, pág. 231)
  
Jacques Hamel cometió el horrible e imperdonable error de donar un terreno de su parroquia a la morería, y lo pagó con su propia vida. La Conferencia Episcopal Francesa apoyó la política del gobierno en acoger a cuanto magrebí o subsahariano pisara suelo francés por el mero hecho de nacer en sus antiguas colonias de ultramar. El ISIS-Dáesh trabaja para el Mossad, y si no, ¿por qué diablos no han atacado a ningún interés judío?
  
¡SI LA MORISMA QUIERE GUERRA, GUERRA TENDRÁ!

sábado, 23 de julio de 2016

MISA DE LOS SANTOS REYES MAGOS

Del Misal Propio de Colonia
 
Die 23 Julii
SANCTORUM TRIUM REGUM
 
Introitus. Malach. 3, 1; 1 Par. 29, 12. Ecce, advénit dominátor Dóminus: et regnum in manu ejus et potéstas et impérium. Ps. 71, 1. Deus, judícium tuum Regi da: et justítiam tuam Fílio Regis. ℣. Glória Patri.
 
ORATIO
Deus, qui es regum ómnium coróna et confessórum glória, ánnue nobis beatórum Magórum tuórum Caspar, Bálthasar et Mélchior, pia apud te expériri patrocínia, ut per tuam magnificéntiam, quam in eórum glorificámus memória, corónam vitæ diligéntibus te percipiámus repromíssam. Per Dóminum.
  
Léctio Isaíæ Prophétæ.
Is. 60, 1-6.
 
Surge, illumináre, Jerúsalem: quia venit lumen tuum, et glória Dómini super te orta est. Quia ecce, ténebræ opérient terram et caligo pópulos: super te autem oriétur Dóminus, et glória ejus in te vidébitur. Et ambulábunt gentes in lúmine tuo, et reges in splendóre ortus tui. Leva in circúitu óculos tuos, et vide: omnes isti congregáti sunt, venérunt tibi: fílii tui de longe vénient, et fíliæ tuæ de látere surgent. Tunc vidébis et áfflues, mirábitur et dilatábitur cor tuum, quando convérsa fúerit ad te multitúdo maris, fortitúdo géntium vénerit tibi. Inundátio camelórum opériet te dromedárii Mádian et Epha: omnes de Saba vénient, aurum et thus deferéntes, et laudem Dómino annuntiántes.
 
Graduale. Ibid., 6 et 1. Omnes de Saba vénient, aurum et thus deferéntes, et laudem Dómino annuntiántes.
℣. Surge et illumináre, Jerúsalem: quia glória Dómini super te orta est.
 
Allelúja, allelúja. ℣. Matth. 2, 2. Vídimus stellam ejus in Oriénte, et vénimus cum munéribus adoráre Dóminum. Allelúja.
  
Post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Ps. 116, 1-2. Laudáte Dóminum, omnes gentes; laudáte eum, omnes pópuli.  
℣. Quoniam confirmáta est super nos misericórdia ejus, et véritas Dómini manet in ætérnum.
 
Sequentia in Missis votivis omittenda.
Majestáti sacrosánctæ
Mílitans cum triumphánte
Júbilet Ecclésia:
Sic versétur laus in ore,
Ne gravétur cor torpore,
Quod degústat gáudia.
  
Novum parit virga florem,
Novum monstrat stella solem;
Currunt ad præsépia
Reges magi, qui non vagi,
Sed præsági, gáudent agi
Stella duce prǽvia.
   
Trium regum trinum munus;
Christus, homo-Deus, unus
Cum carne et ánima;
Deus trinus in persónis
Adorátur tribus donis,
Unus in esséntia.
  
Myrrham ferunt, thus, et áurum,
Plus pensántes, quam thesáurum,
Typum, sub quo véritas;
Trina dona, tres figúrae:
Rex in auro, Deus in thure,
In myrrha mortálitas.
  
Thuris odor Deitátem,
Auri splendor dignitátem
Regalis poténtiæ:
Myrrha caro Verbo nupta,
Per quod manet incorrúpta
Caro carens cárie.
  
Ab Helena crux invénta;
Post, his regnis est inténta,
Congregándis régibus.
Inde reges peregríni
Ornant urbem Constantíni
Ablátis corpóribus.
  
Tandem inde sunt transláti,
Comméndati civitáti,
Cui nomen Ambrósia.
Ter invéntos, ter translátos
Nutu Dei sibi datos
Colit hos Colónia.
  
Ortus dedit occidénti,
Qui tres reges ter invénti
Excólunt Colóniam.
Nunquam locum mutáturi,
Nec, ut olim revérsuri
Sunt per viam áliam.
  
Colunt reges propter Regem
Summum; Regis servant legem,
Íncolæ Colóniæ.
Nos in fide sumus,
Rivi hi sunt fontes
Primitívæ géntium primítiæ.
 
Tu nos ab hac, Christe, valle
Duc ad Christum recto calle
Per horum suffrágia;
Ubi Patris, ubi Tui,
Et Amóris Sacri, frui
Mereámur glória. 
Amen.
  
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum
Matth. 2, 1-12.
 
Cum natus esset Jesus in Béthlehem Juda in diébus Heródis regis, ecce, Magi ab Oriénte venerunt Jerosólymam, dicéntes: Ubi est, qui natus est rex Judæórum? Vidimus enim stellam ejus in Oriénte, et vénimus adoráre eum. Audiens autem Heródes rex, turbatus est, et omnis Jerosólyma cum illo. Et cóngregans omnes principes sacerdotum et scribas pópuli, sciscitabátur ab eis, ubi Christus nasceretur. At illi dixérunt ei: In Béthlehem Judae: sic enim scriptum est per Prophétam: Et tu, Béthlehem terra Juda, nequaquam mínima es in princípibus Juda; ex te enim éxiet dux, qui regat pópulum meum Israel. Tunc Heródes, clam vocátis Magis, diligénter dídicit ab eis tempus stellæ, quæ appáruit eis: et mittens illos in Béthlehem, dixit: Ite, et interrogáte diligénter de púero: et cum invenéritis, renuntiáte mihi, ut et ego véniens adórem eum. Qui cum audíssent regem, abiérunt. Et ecce, stella, quam víderant in Oriénte, antecedébat eos, usque dum véniens staret supra, ubi erat Puer. Vidéntes autem stellam, gavísi sunt gáudio magno valde. Et intrántes domum, invenérunt Púerum cum María Matre ejus, ei procidéntes adoravérunt eum. Et, apértis thesáuris suis, obtulérunt ei múnera, aurum, thus et myrrham. Et re sponso accépto in somnis, ne redírent ad Heródem, per aliam viam revérsi sunt in regiónem suam.
 
Offertorium. Ps. 71, 10-11. Reges Tharsis, et ínsulæ múnera ófferent: reges Árabum et Saba dona addúcent: et adorábunt eum omnes reges terræ, omnes gentes sérvient ei.

SECRETA
Súspice, clementíssime Deus, has oblatiónes, quas in tui veneratióne, et beatórum Magórum tuórum Caspar, Bálthasar et Mélchior commemoratióne (vel veneratióne), tibi Dómino Deo vivo et vero offérimus: ut, per hæc sancta Sacrifícia et Magórum tuórum gloriósa suffrágia, ab ómnibus inimicórum nostrórum insídiis nos líberes, et a cunctis hujus mundi perículis erípias, et ad gáudia ætérna perdúcas. Per Dóminum.
 
Communio. Matth. 2, 2. Vídimus stellam ejus in Oriénte, et vénimus cum munéribus adoráre Dóminum.
 
POSTCOMMUNIO
Sanctórum Magórum tuórum Caspar, Bálthasar et Mélchior, quǽsumus Dómine, intercéssio gloriósa nos ubíque prótegat et adjúvet: ut per sanctæ quæ súmpsimus Sacraménta, a peccatórum nostrórum vínculis nos absólvat, et ab ómnibus inimicórum nostrórum tueátur semper ac múniat, et ad tuam præséntiam, te donánte, perdúcat. Per Dóminum.