Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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miércoles, 29 de julio de 2009

BEATO URBANO II

El Beato Urbano II (1040-1099) es, indudablemente, uno de los papas más insignes de la Edad Media, cuyo mérito principal consiste, aparte de la santidad de su vida, en haber hecho progresar notablemente y llevado adelante la reforma eclesiástica, ampliamente emprendida por San Gregorio VII (1073-1085). El resultado brillante de sus esfuerzos aparece bien de manifiesto en los grandes sínodos de Piacenza y de Clermont, de 1095, y en la primera Cruzada, iniciada en este último concilio (1095-1099).



Beato Urbano II recibiendo a uno de los reyes cruzados

Nacido de una familia noble en la diócesis de Soissons, en 1040, llamábase Eudes u Otón; tuvo por maestro en Reims al fundador de los cartujos, San Bruno: fue allí mismo canónigo, y el año 1073 entró en el monasterio de Cluny, donde se apropió plenamente el espíritu de la reforma cluniacense, entonces en su apogeo. De esta manera se modeló su carácter suave y humilde, pero al mismo tiempo entusiasta y emprendedor. Por esto llegó fácilmente a la convicción de que el espíritu de la reforma cluniacense, que iba penetrando en todos los sectores de la Iglesia, era el destinado por Dios para realizar la transformación a que aspiraban los hombres de más elevado criterio eclesiástico. Por esto, ya desde el principio de la gran campaña reformadora emprendida por Gregorio VII, Otón fue uno de sus más decididos partidarios.


Estaba entonces al frente de la abadía de Cluny el gran reformador San Hugón, a cuya propuesta Gregorio VII elevó en 1078 al monje Otón al obispado de Ostia. Bien pronto pudo éste dar claras pruebas de sus extraordinarias cualidades de gobierno, pues, enviado por el Papa como legado a Alemania, supo allí defender victoriosamente los derechos de la Iglesia frente a las arbitrariedades del emperador Enrique IV. Al volver de esta legación acababa de morir Gregorio VII.


La situación de la Iglesia era en extremo delicada. Al desaparecer el gran Papa, personificación de la reforma eclesiástica, dejaba tras sí un ejército de hombres eminentes, discípulos o admiradores de sus ideas. Frente a ellos estaban sus adversarios, entre los cuales se hallaban el violento Enrique IV y el antipapa puesto por él, Clemente III. En estas circunstancias fue elegido el Papa Víctor III (1086-1087), antiguo abad de Montecasino, gran amigo de las letras, pero indeciso, reconciliador y poco partidario de las medidas violentas. Pero muerto inesperadamente al año de su pontificado, fue elegido entonces nuestro Otón de Ostia, quien tomó el nombre de Urbano II.


Era, indudablemente, el hombre más a propósito, el hombre providencial en aquellas circunstancias. Dotado de las más eximias virtudes cristianas, era un amante y entusiasta decidido de la reforma eclesiástica, de que ya había dado muestras suficientes. Precisamente por esto su elección fue considerada por todos como el mayor triunfo de las ideas gregorianas, y rápidamente recobraron todo su influjo los elementos partidarios de la reforma eclesiástica. Así lo entendieron también Enrique IV, el antipapa Clemente III y todos los adversarios de la reforma, los cuales se aprestaron a la lucha más encarnizada.


Ya desde el principio quiso el nuevo Papa dar muestras inequívocas de su verdadera posición. En diferentes cartas, dirigidas a los obispos alemanes y franceses, escritas en los primeros meses de su pontificado, expresó claramente su decisión de renovar en todos los frentes la campaña de reforma gregoriana. Así lo manifestó en el concilio Romano de la cuaresma de 1089, y, sobre todo, así lo proclamó en el concilio de Melfi, de septiembre del mismo año, en el que se renovaron las disposiciones contra la simonía, contra el concubinato y contra la investidura laica, y que constituye el programa que Urbano II se proponía realizar en su gobierno.


Mas, por otra parte, con su carácter más flexible y diplomático con su espíritu de longanimidad y mansedumbre, siguió un camino diverso del que se había seguido anteriormente, y con él obtuvo mejores resultados. Inflexible en los principios y genuino representante de la reforma gregoriana, sabía acomodarse a las circunstancias, procurando sacar de ellas el mayor partido posible. Símbolo de su modo de proceder son Felipe I de Francia, vicioso y afeminado, pero hombre en el fondo de buena voluntad, y Enrique IV de Alemania, bien conocido por sus veleidades y mala fe. Del primero procuró sacar lo que pudo con concesiones y paternales amonestaciones. Con el segundo ni siquiera lo intentó, manteniendo frente a él los principios de reforma y alentando siempre a los partidarios de la misma.


Con clara visión sobre la necesidad de intensificar el ambiente general de reforma fomentó e impulsó los trabajos de los apologistas. Movidos por este impulso pontificio, muchos y acreditados escritores lanzaron al público importantes obras, que contribuyeron eficazmente a que ganaran terreno y se afianzaran las ideas de reforma. Así Gebhardo de Salzburgo compuso una carta, dirigida a Hermann de Metz, típico representante de la oposición a la reforma, en la que defiende con valiente argumentación la justicia del Papa. Bernardo de Constanza dirigió a Enrique IV un tratado, en el que establece como base la expresión de San Mateo (18, 17): "El que rehusa escuchar a la Iglesia sea para ti como un pagano y un publicano"; y poco después publicó una verdadera apologética de la reforma. Otro escritor insigne, Anselmo de Lucca, redactó una obra contra Guiberto, es decir, el antipapa Clemente III. Indudablemente este movimiento literario, impulsado por Urbano II, fue un arma poderosa y eficaz para la realización de la reforma.


Así, pues, mientras con prudentes concesiones y convenios ventajosos para la Iglesia Urbano II logró robustecer su influjo en Francia, España, Inglaterra y otros territorios, en Alemania siguió la lucha abierta y decidida con Enrique IV. En Francia mantuvo con energía la santidad del matrimonio cristiano frente al divorcio realizado por el rey al separarse de la reina Berta, llegando en 1094 a excomulgarlo; mas, por otra parte, en la cuestión de la investidura laica, por la que los príncipes defendían su derecho de nombramiento de los obispos, llegó a un acuerdo, que fue luego la base de la solución final y definitiva: el rey renunciaba a la investidura con anillo y báculo, dejando a los eclesiásticos la elección canónica; pero se reservaba la aprobación de la elección, que iba acompañada de la investidura de las insignias temporales. También en Inglaterra tuvo que mantenerse enérgico Urbano II frente al rey Guillermo, quien, a la muerte de Lanfranco, no quería reconocer ni a Urbano II ni al antipapa Clemente III; pero al fin se llegó a una especie de reconciliación.


El resultado fue un robustecimiento extraordinario del prestigio pontificio y de la reforma eclesiástica por él defendida. El espíritu religioso aumentaba en todas partes. Los cluniacenses se hallaban en el apogeo de su influjo y por su medio la reforma penetraba en todos los medios sociales. El estado eclesiástico iba ganando extraordinariamente, por lo cual se formaban en muchas ciudades grupos de canónigos regulares, de los cuales el mejor exponente fueron los premonstratenses, fundados poco después.


Es cierto que, durante casi todo su pontificado, Urbano II se vio obligado a vivir fuera de Roma, pues Enrique IV mantenía allí al antipapa Clemente III. Pero, esto no obstante, desplegó una actividad extraordinaria y fue constantemente ganando terreno. En una serie de sínodos, celebrados en el sur de Italia, renovó las prescripciones reformadoras, proclamadas al principio de su gobierno. Pero donde apareció más claramente el éxito y la significación del pontificado de Urbano II fue en los dos grandes concilios de Piacenza y de Clermont, celebrados en 1095.


En el gran concilio de Piacenza, celebrado en el mes de marzo ante más de cuatro mil clérigos y treinta mil laicos reunidos, proclamó de nuevo los principios fundamentales de reforma. Pero en este concilio presentáronse los embajadores del emperador bizantino, en demanda de socorro frente a la opresión de los cristianos en Oriente. Así, pues, Urbano II trató de mover al mundo occidental a enviar al Oriente el auxilio necesario para defender los Santos Lugares. Fue el principio de las Cruzadas; mas, como se trataba de un asunto de tanta trascendencia, se determinó dar la respuesta definitiva en otro concilio, que se celebraría en Clermont.


Efectivamente, dedicáronse inmediatamente gran número de predicadores del temple de Pedro de Amiéns, llamado también Pedro el Ermitaño, a predicar la Cruzada en todo el centro de Europa. Urbano II, con su elocuencia extraordinaria y el fervor que le comunicaba su espíritu ardiente y entusiasta, contribuyó eficazmente a mover a gran número de príncipes y caballeros de la más elevada nobleza. El resultado fue el gran concilio de Clermont, de noviembre de 1095, en el que, en presencia de catorce arzobispos, doscientos cincuenta obispos, cuatrocientos abades y un número extraordinario de eclesiásticos, de príncipes y caballeros cristianos, se proclamaron de nuevo los principios de reforma y la Tregua de Dios. Después de esto, a las ardientes palabras que dirigió Urbano II, en las que describió con los más vivos colores la necesidad de prestar auxilio a los cristianos de Oriente y rescatar los Santos Lugares, respondieron todos con el grito de Dios Lo quiere, que fue en adelante el santo y seña de los cruzados. De este modo se organizó inmediatamente la primera Cruzada, cuyo principal impulsor fue, indudablemente, el papa Urbano II.


Después de tan gloriosos acontecimientos, mientras Godofredo de Bouillón, Balduino y los demás héroes de la primera Cruzada realizaban tan gloriosa empresa, Urbano II continuaba su intensa actividad reformadora. En las Navidades de 1096 pudo, finalmente, entrar en Roma, donde celebró una gran asamblea o sínodo en Letrán. En enero de 1097 celebró otro importante concilio en Roma; otro de gran trascendencia en Bari, en octubre de 1088; pero el de más significación de estos últimos años fue el de la Pascua, celebrado en Roma en 1099, donde, en presencia de ciento cincuenta obispos, proclamó de nuevo los principios de reforma y la prohibición de la investidura laica.


Poco después, en julio del mismo año 1099, moría el santo papa Urbano II, sin conocer todavía la noticia del gran triunfo final de la primera Cruzada, con la toma de Jerusalén, ocurrida quince días antes.


En realidad, el Beato Urbano II fue digno sucesor en la Sede Pontificia de San Gregorio VII y digno representante de los intereses de la Iglesia en la campaña iniciada de la más completa renovación eclesiástica. En ella tuvo más éxito que su predecesor, logrando transformar en franco triunfo y en resultados positivos la labor iniciada por sus predecesores. Esta impresión de avance y de triunfo aparece plenamente confirmada y enaltecida con el principio de una de las más sublimes epopeyas de la Iglesia y de la Edad Media cristiana, que son las Cruzadas, y con el éxito final de la primera, que es la conquista de Tierra Santa y la formación del reino de Jerusalén con que termina este glorioso pontificado. Por eso la memoria de Urbano II va inseparablemente unida a la primera Cruzada, la única plenamente victoriosa.

SANTA MARTA, VIRGEN

Marta, Marta, te afanas y turbas por muchas cosas;
sin embargo una sola es necesaria.
(Lucas, 10, 4-42).


Santa Marta



Santa Marta, hermana de Marta Magdalena, tuvo la dicha de recibir a menudo en su casa a Jesucristo. Después de la Ascensión, los judíos la dejaron, con su hermano Lázaro y Santa Magdalena, en una barca sin remos ni timón en el mar; pero Dios les hizo de piloto y los hizo arribar a Provenza. Santa Marta construyó un convento en el que varias jóvenes, movidas por su ejemplo, consagraron a Dios su virginidad.

MEDITACIÓN SOBRE LA ÚNICA COSA NECESARIA

I. Trabajas sin descanso en hacerte rico y sabio; sin embargo, no es éste el negocio importante; puedes ganar el cielo sin ser rico, sabio o estimado de los hombres. Deja esas ocupaciones, si ellas te impiden trabajar en tu salvación; da de mano las cosas del mundo para dedicarte a la sola cosa verdaderamente necesaria. Ojalá pudieses decir como Tertuliano: Me separé de la muchedumbre, no me ocupo ya sino de una sola cosa, no tengo ya sino un solo cuidado, ¡desembarazarme de todo cuidado!

II. La salvaci6n es absolutamente necesaria para el bien de tu alma como para el de tu cuerpo. Hay que asegurar esta alma que es inmortal; hay que mortificar el cuerpo durante esta vida, para hacerle feliz durante la eternidad. Estos bienes, estos honores, estos placeres, que tú buscas con tanta avidez pasarán velozmente; pero lo que hayas hecho para tu salvaci6n durará eternamente. Examina seriamente tu conciencia a este respecto, y encontrarás motivo para humillarte y confundirte.

III. Habrás perdido todo si no trabajas seria. mente en el negocio de tu salvaci6n durante tu vida; después de la muerte ya no hay manera. No tendrás sino una vida, un cuerpo y un alma; el hombre muere solamente una vez, y para el lado en que cae el árbol, allí queda eternamente. ¿Cómo has trabajado hasta ahora en tu salvación? ¡Ah! ¡te has Ocupado de bagatelas, y has descuidado el único negocio de importancia! No hacemos caso de las cosas necesarias, no pensamos sino en Cosas vanas y superfluas. (San Juan Crisóstomo).


La caridad
Orad por el clero.

ORACIÓN

Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro, a fin de que la fiesta de Santa Marta, vuestra virgen, al mismo tiempo que regocija nuestra alma la enriquezca con una tierna devoción. Por J. C. N. S. Amén.

martes, 28 de julio de 2009

QUIZÁ DEBERÍAN IMPUGNAR EL NUEVO PADRE NUESTRO

Por Pedro Rizo para MINUTO DIGITAL

Estuve ayer en una misa de difuntos celebrada según el “rito ordinario”, de Pablo VI. Siempre elijo la tradicional, que en España sólo se garantiza en los prioratos de la Fraternidad Sacerdotal fundada por el obispo francés Mons. Lefebvre. Hay otras misas que se dicen según el misal de San Pío V, pero que sólo existen y viven como fruto de la firmeza de este obispo, sin cuya oposición a la Iglesia revolucionaria la misa tradicional jamás se habría rehabilitado. Más ciertamente, se lo debemos a la fuerza de su Fundación, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X nacida como obra de la Iglesia y así pletórica de crecimiento. Otra cosa son los avatares jurisdiccionales con las diócesis que, en este caso sí impunemente, desobedecen al Santo Padre y entorpecen sus propósitos.

Aprovechemos para matizar lo de ‘obispo francés’. Evidentemente el niño Marcel Lefebvre nació de una familia francesa, en un hogar francés de la ciudad de Lille, en aquella geografía tanto tiempo cristianizada por España… Pero, por encima de todo, S. E. Monseñor Lefebvre, fue y murió obispo de la Iglesia Católica, y como sucesor de los Apóstoles. Como lo es el Papa y todos los obispos fieles a la Tradición. Es así y no hay dogma conciliado con su contrario. Tan matemático como que la función crea el órgano, y no al revés.

La misa de Pablo VI es un rito de la Iglesia, implantada universalmente durante más de medio siglo. En su rito me integro cuando la necesidad lo manda, como es el caso que cito al comienzo. Y en ella recito en español el Padrenuestro según la traducción libre que le aplicó la jerarquía española. Cosa que siempre me causa escozores de repulsión. Recuerdo haber oído en unos Ejercicios Espirituales, allá por los años 50, que los sacerdotes liberacionistas de Hispanoamérica proponían el cambio de deudas por ofensas. Pensemos que no puede ser trivial intervenir la oración emblema que el mismo Jesús nos enseñó. ¡Tocar el Padrenuestro! Sin duda algo había detrás. Algo importante para la Iglesia progre entronizada en España por sus tutores los nuncios Luigi Dadaglio y Antonio Innocenti. Desde entonces los españoles no recitan el Padrenuestro como infinidad de otros católicos; al menos no igual que los fieles de lengua inglesa o italiana.

Lo que se lee en el nuevo Canon de la Misa (Novus Ordo) es: «[…] et dimítte nobis debita nostra, sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;» (”[…] y perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.) Vamos, que en latín el misal nuevo dice lo siempre dicho. Pero la trampa se reservó para la traducción a las lenguas nativas. En español, y en gallego y en catalán, hemos de decir: «[…] perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden». Esta es una muestra más del método de “cambiar palabras para inducir pensamientos; transformar los pensamientos para influir en las voluntades”.

A la vista está que el Padrenuestro se pasó a manipular con orientación, esterilizadora de la combatividad propia del católico. Esa pólvora mojada de que no podemos hablar de Cristo a nadie porque le podemos molestar. Un pacifismo idiota que roza el escándalo en la traducción del Sanctus y su extraño “Dios del universo”, sin eco en la Escrituras donde se nos señala por partida doble al “Señor y Dios de los ejércitos”. El propósito oculto en la misa nueva era debilitar la fuerza educadora de la liturgia católica forzándola hacia objetivos sectarios, paradójicamente llamados ecuménicos. Porque conformarse en no ofender induce un espíritu de rácana pasividad, de dejar hacer y, por el contrario, las deudas implican una conciencia constructiva global. Con la nueva fórmula se nos propone el falso pacifismo del “yo no ofendo y déjenme en paz”, en sustitución del sentido de deuda que nos enseña “lo-que-debemos-hacer”.

Pero las ofensas son sólo ofensas e, incluso, puede haber quien crea - muchísimos - jamás haber ofendido a nadie. Incluso es al revés, tendemos a creer que hemos sido ofendidos. Pero “las deudas” del Padrenuestro, por el contrario, señalan un campo universal de actitudes pro-activas hacia el prójimo. Porque deudas las hay de todo tipo. No se limitan al perdón de una ofensa. Aparte de las de dinero, que cuentan pero, como decía San Agustín, no son tan importantes, hay muchas otras deudas. Como las de amor, de socorro, de compañía, de fidelidad a una promesa, de lealtad frente a toda justificación de huida. Lo son las de gratitud a quien nos ayudó algún día, las de humildad para aceptar nuestra inclinación al pecado. Las huidizas de la propagación del Evangelio, las de perdón a quien nos hirió, las de amistad buscada y las de amistad acogida. Deudas infinitas en horas y en detalles. Y, entre todas, las de estado, deber tantas veces abandonado por disculpa de elevadas miras que encubren simple vagancia o cobardía. Y la más importante de todas las deudas, por la que tenemos tanto que rogar a Dios: la de luchar contra nuestro acorchamiento interior que le entierra en la rutina de una religión simplemente social, convencional, ética…

La enseñanza del Padrenuestro es que la perfección cristiana se condensa en un camino de preciosas deudas. No es solamente el frío humanismo de los masones de no ofender para no ser ofendido sino, principalmente, el amar por Dios a todo lo que sin Él sería miserable. Las deudas con Dios, a través de lo que nos rodea, y siempre con respecto a nuestra relación con Él, son permanentemente reconocibles y abarcan la vida entera. Pero las ofensas al prójimo, y no digamos a Dios, son casi siempre confusas, difíciles de reconocer. Y siendo tan espinoso su reconocimiento todas las ambigüedades se hacen posibles. De nuevo en este cambio se enfrentan dos actitudes: la cómoda conciencia del fariseo y la humildad realista del publicano. Por cierto, curiosa casualidad es que en las misas del nuevo Padrenuestro se esté delante del Señor de pie, como el fariseo orgulloso, siendo su publicidad la de la llaneza. A la vista está que somos llanos en función de rebajar a Dios su majestad y situarnos iguales a Él en dignidad.

Cuando en su día se explicaron las traducciones alguien apuntó que serían gran remedio contra el “espíritu levantisco” de los españoles. Una mentecatez. La razón intrínseca era la nueva religión del hombre.

Pero de esto ya hemos hablado mucho.

lunes, 27 de julio de 2009

UNA ESCENA DE LA PERSECUCIÓN

Desde Tradición y Patria 1492 traigo esta imagen macabra de la época de la persecución a la Iglesia Española durante 1931-1939.


En esta imagen vemos que un grupo de la soldadesca comunista posa festejando junto al cadáver de una de sus víctimas (¿sacerdote, monja o laico comprometido?) en un patio de Toledo.

Y luego quieren hacer pasar a esos malditos republicanos como víctimas del terrorismo. Por algo muchos somos franquistas a mucha honra.

¡Muerte a los republicanos!

MONJAS, QUE VUESTRO HÁBITO SEA COMO VUESTROS VOTOS

Una fotografía milagrosa que muestra a una monja en su tradicional hábito completo.

El Cielo ha desaprobado los hábitos modificados y se refiere a ellos como una señal de una vocación a medias. El Cielo quiere que los hábitos regresen al suelo, como se le ve a la monja en la fotografía: "El camino al Cielo, hermanas mías, es uno angosto y no difícil de seguir, a menos que escojáis dar la vuelta e iros. Aún una corta duración en el mundo ensuciará vuestras almas. No debéis, hermanas mías, entregaros al mundo, ni en pensamiento ni en acto, ni vestimenta. Vuestro ejemplo debe ser uno como la forma en que vistió Nuestra Señora - un hábito largo que llegue al suelo. Cuando vosotros, mis hijas y mis hermanas, descartáis un atuendo apropiado - vestido y hábito - hacéis mucha destrucción a vuestra orden, a vuestra vocación, porque ya no sois un ejemplo de pureza ni de alguien que exige respeto.” (Mensaje de Santa Teresita, 2 de Octubre, 1975)

domingo, 26 de julio de 2009

A LOS ESPAÑOLES

Les recuerdo un aparte del testamento político de Carlos VII, dado en Venecia el 6 de Enero de 1897.
Carlos María de Borbón y Austria- Este (Carlos VII)


"Gibraltar español, unión con Portugal, Marruecos para España, confederación con nuestras antiguas provincias de Ultramar, es decir, integridad, honor y grandeza; he aquí el legado que, por medios justos, yo aspiraba a dejar a mi patria. Si muero sin conseguirlo, no olvidéis vosotros que esa es la meta, y que para tocarla es indispensable sacudir más allá de nuestras fronteras las instituciones importadas de países que ni sienten ni razonan, ni quieren como nosotros, y restaurar las instituciones tradicionales de nuestra historia, sin las cuales el cuerpo de la nación es cuerpo sin alma."


SANTA ANA, MADRE DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Por el fruto se conoce el árbol.
(Mateo, 12, 33).


Santa Ana enseñando la Ley a María Santísima


Santa Ana, después de veinte años de infecundidad, obtuvo del Cielo, por sus lágrimas, sus ayunos y oraciones, el favor de ser madre. Educó a la Virgen María como a hija que le había concedido el Cielo para algún gran destino. Cuando la niña cumplió tres años, Ana la condujo al Templo y la ofreció al Señor. Poco tiempo después murió con la muerte de los justos, tan preciosa siempre ante los ojos de Dios.

MEDITACIÓN SOBRE TRES CONDICIONES REQUERIDAS PARA QUE NUESTRAS ORACIONES SEAN EFICACES
I. Sólo después de veinte años de súplicas y de mortificaciones, Santa Ana fue escuchada. No te desanimes si Dios no te concede de inmediato lo que le pides: persevera en la oración, obtendrás, siempre que pidas cosas buenas y que lo pidas con humildad y confianza. Aplazas el escuchar, oh Dios mío, a fin de enseñarnos a pedir; finges no oír, a fin de que perseveremos. (San Anselmo) .

II. Un ángel vino a anunciar a Santa Ana que su oración había sido acogida, y ella creyó sin titubear. Nuestro Señor mismo ha dicho que todo lo que pidieres en su nombre, te será concedido; ¡y todavía lo dudas! Dios puede y quiere concederte las gracia que le pides; no carece de Poder ni de voluntad para esto, puesto que es omnipotente y más vivamente quiere hacernos don de sus mercedes que lo que nosotros mismos queremos tenerlas. Ruega, pues, pero hazlo con fe viva e inquebrantable; pide por los méritos de Jesucristo. ¿No es verdad, acaso, que te diriges a Dios sólo después de haber agotado todos los medios mundanos?

III. Santa Ana, agradecida por el favor que el cielo le había acordado, ofreció a Dios en el Templo, a la hija que le había dado. ¿Has agradecido tú las gracias que de Él has recibido? ¿Tal vez las has olvidado, acaso has abusado de ellas Para ofender a Dios tu bienhechor? No es digno de recibir nuevos beneficios quien no agradece los que ha recibido. (San Bernardo).

La mortificación
Orad por la perseverancia de los buenos.

ORACIÓN
Oh Dios, que os dignasteis conceder a Santa Ana la gracia de dar al mundo a la Madre de Vuestro Unigénito Hijo, haced, Por vuestra misericordia, que nos ayude junto a Vos la intercesión de aquélla cuya fiesta celebramos. Por J. C. N. S. Amén.

sábado, 25 de julio de 2009

EN EEUU:Políticos y Rabinos detenidos por corrupcíón y tráfico de órganos

El FBI detiene a 40 políticos y rabinos en una operación por lavado de dinero al estilo de la serie 'Los Soprano'




(El País, 24/7/2009)

Como si se tratara de un episodio sacado de la serie de televisión Los Soprano -donde mafiosos, políticos y hasta líderes religiosos participaban juntos en actos de corrupción en el Estado norteamericano de Nueva Jersey-, el FBI detuvo ayer a unos 40 sospechosos, entre ellos prominentes políticos locales y rabinos, por presuntos delitos de corrupción y de lavado de dinero, según anunció la Oficina de la Fiscalía Federal de Estados Unidos.
Entre los detenidos figuran Daniel Van Pelt y Harvey Smith, diputados de Nueva Jersey; el alcalde de Hoboken, Peter Cammarano, y su homólogo de Seacucus, Dennis Elwell, dos importantes ciudades de ese Estado. También han sido arrestados varios rabinos, así como la vicealcaldesa de la ciudad de Jersey City, Leona Beldini.
Los fiscales federales dijeron que las detenciones son parte de una investigación de corrupción que se lleva a cabo desde hace 10 años en los Estados de Nueva York y Nueva Jersey, por lo que no descartaron que haya más arrestos en los próximos días.
La investigación está directamente relacionada con una red internacional de lavado de dinero, precisó la Fiscalía Federal de Estados Unidos. El blanqueo, realizado a través de entidades caritativas controladas por los rabinos en Brooklyn, Deal, Nueva Jersey e Israel, alcanza varios millones de dólares, según los investigadores. Las operaciones tenían también ramificaciones en Suiza. Entre los rabinos acusados de pertenecer a la trama están Eliau Ben Haim, regente de la principal sinagoga de Deal, y Saul Kassin, rabino jefe de la sinagoga de Brooklyn.
El caso ha sacado a la luz una "amplia red corrupta de funcionarios públicos" dispuestos a cobrar sobornos. "Esas personalidades políticas se han vendido", aseguró ayer el fiscal Ralph Marra, que acusó también a los religiosos judíos "de haber disimulado sus amplias actividades criminales detrás de una fachada de respetabilidad".
Para la investigación resultó fundamental la colaboración de un informador, él mismo acusado en 2006 de fraude bancario, que consiguió infiltrarse en la red de corrupción, participando directamente en el lavado de al menos tres millones de dólares (dos millones de euros).

En la operación ha sido detenido también el rabino Levy Izhak Rosenbaum, acusado de haber participado en la venta de un riñón humano por 160.000 dólares. Según la acusación, Rosenbaum, que vivía en Brooklyn, llevaba al menos diez años en el tráfico de orgános humanos y conseguía convencer a los "donantes" de que vendieran sus riñones por apenas 10.000 dólares. Una cifra dieciséis veces más baja de la que luego cobraba a las personas que recibían los órganos.
Publicado por Julio Alvear Téllez de Reacción Católica

SAN SANTIAGO APÓSTOL

"La paz os dejo, mi paz os doy: no os la doy Yo como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón, ni tema". (Juan, 14, 27).
   
San Santiago Apóstol
   
Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y hermano de San Juan, predicó el Evangelio en Jerusalén inmediatamente después de la ascensión de Jesucristo. Llevó después la antorcha de la fe a España; mas, no correspondiendo el éxito a sus esperanzas, volvió a Jerusalén donde, entre otras personas, convirtió al mago Hermógenes. Irritados los judíos, excitaron contra él a Herodes Agripa, y éste para complacerlos, hizo decapitar al santo Apóstol. Su cuerpo, enterrado en Jerusalén, fue después transportado a España; descansa en la catedral de Santiago de Compostela, en Galicia, y todos los años atrae a un número prodigioso de peregrinos.
  
MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA DE SANTIAGO, APÓSTOL
I. Santiago dejó su barca, sus redes, su padre y todo lo que poseía, al primer llamado del Salvador . Jesús te llama a ti desde hace muchos años a una vida más santa, y todavía estás en medio de los estorbos del mundo. Tus inclinaciones, tus riquezas, tus empresas. son otras tantas redes que te impiden ir a Dios. Rompe tus ataduras; esas ocupaciones que te divierten y cautivan son indignas de un corazón hecho para amar a Dios.
  
II, Este santo Apóstol no vio siempre el éxito responder a sus esperanzas; pero sus decepciones no lo abatían, porque regulaba su conducta según la de Dios. Haz todo lo que esté en tu poder para cumplir dignamente la tarea que Dios te ha confiado. Si el éxito corona tus trabajos, bendice al Señor por ello y a Él refiere toda la gloria que provenga. Si no ob tienes lo que esperas, no te quejes, es cosa de Dios proporcionar el éxito que a Él le plazca. Acaso te perdería la vanidad si llevases a buen fin todas tus empresas.
  
III. Santiago volvió a Jerusalén, su patria; y sus conciudadanos, como recompensa a sus trabajos, le dieron muerte. Prepárate a recibir el mal por el bien que haces a tu prójimo. Los sufrimientos y las aflicciones nunca faltarán a los que buscan a Dios; es una señal infalible de que Dios quiere recompensarlos en el otro mundo. No puede faltar la gloria a los justos que soportan el sufrimiento y las tribulaciones; espérales la corona eterna.
  
El celo por las almas
Orad por los peregrinos.
  
ORACIÓN
Señor, santificad y proteged a vuestro pueblo, a fin de que ayudado por la asistencia de vuestro Apóstol Santiago, os sea agradable por su conducta y os sirva en perfecta tranquilidad de espíritu. Por J. C. N. S, Amén.

viernes, 24 de julio de 2009

SAN SCHARBEL MAKHLOUF, EL ERMITAÑO

San Scharbel Makhlouf

Nació el 8 de mayo de 1828 en un pequeño poblado del Líbano llamado Biqa-Kafra. Era el quinto hijo de Antonio Makhlouf y Brígida Choudiac, sencillos campesinos llenos de fe. Dos de sus tíos maternos eran monjes en el monasterio de Quzhaya que distaba una hora de camino desde Biqa-Kafra. José los visitaba con frecuencia y se quedaba con ellos ayudando en los oficios divinos, participando en sus oraciones y cantos y escuchando sus sabios consejos. Tenía veintitrés años cuando dejó casa y familia para entrar al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouk de la orden maronita libanesa. Al recibir el hábito de novicio cambió su nombre por el de Chárbel, nombre de un mártir de la iglesia de Antioquía que murió en el año 107 bajo el imperio de Trajano. Cuando su madre y su tío se enteraron de su decisión, se dirigieron inmediatamente a buscarlo al monasterio tratando de convencerlo de que regresara. Finalmente, Brígida, también convencida de la vocación de su hijo, le dijo: Si no fueras a ser buen religioso te diría: ¡Regresa a casa! Pero ahora sé que el Señor te quiere a su servicio. Y en mi dolor al estar separada de tí, le digo resignada: ¡Que Dios te bendiga, hijo mío, y que haga de ti un santo...! Desde joven había desarrollado una intensa vida interior y de oración que durante sus años de monje había madurado. Pronto se despertó en él la vocación por la vida eremítica que, de acuerdo con la tradición cristiana, se debe hacer viviendo en soledad. Se retiró a la ermita de San Pedro y San Pablo en Gebel an Nour (Montaña de la Luz ) que tenía sólo dos habitaciones pequeñísimas y un oratorio también estrechísimo. Comenzó esta vida más austera en el año 1875 y la llevó durante veintitrés años. Se ejercitaba en diversas mortificaciones y en la oración continua; dormía sobre el suelo y comía una sola vez al día. Ordinariamente oficiaba la misa hacia el mediodía de tal forma que pasaba la mañana preparándose para el Santo Sacrificio y la tarde dando gracias a Dios. Vivía en el más absoluto retiro, del que sólo salía para atender alguna necesidad pastoral. El 16 de diciembre de 1898 estaba celebrando la misa hacia las once de la mañana, cuando le sobrevino un ataque de parálisis en el momento de la consagración. Murió el 24 de diciembre y sus restos reposan en el monasterio de San Marón, actual meta de peregrinaciones y milagros incesantes. Fue canonizado el 9 de octubre de 1977 por el papa Pablo VI.

miércoles, 22 de julio de 2009

SANTA MARÍA MAGDALENA, PENITENTE

Le son perdonados muchos pecados,
porque ha amado mucho.(Lucas, 7, 47).


Santa María Magdalena



Mirad a esta ilustre penitente bañando con sus lágrimas los pies del Salvador y enjugándolos con sus cabellos. Es Magdalena, otrora, esclava del amor profano, y ahora esposa de Jesús. Lo acompaña en el Calvario; corre a la tumba para perfumar su cuer po; se pros terna a los pies de Jesús resucitado; y después de su gloriosa ascensión, se retira a la sole dad para llorar hasta la muerte pecados que sabía ella le habían sido perdonados. Si tú has imitado sus extravíos, imita su penitencia. Ama mucho, para que se te perdone mucho.

MEDITACIÓN SOBRE LAS LAGRIMAS DE SANTA MARÍA MAGDALENA

I. Las primeras lágrimas de Magdalena fueron lágrimas de contrición. Impelida por el dolor de haber ofendido a Dios, busca a Nuestro Señor, lo encuentra en la casa del fariseo y en ella hace una confesión pública de sus pecados. A partir de ese instante renuncia a sus criminales placeres y cambia de vida. ¡Dichosas lágrimas, que borrasteis los pecados de Magdalena! Ojos míos, ¿cuándo lloraréis los desórdenes de mi juventud? ¿Por qué retardar mi conversión? Mundo, placeres, honores, os dejo para siempre: dejad me en adelante llorar mis pecados, ¡dejad me un instante a fin de que gima! (Job).

II. Magdalena vertió lágrimas de compasión cuando vio a Jesús en manos de los verdugos. Lo acompañó hasta el Calvario; se mantuvo al pie de la cruz y mezcló su llanto con la Sangre adorable de Jesús. Nosotros vemos todos los días a nuestro di- vino Salvador clavado en la cruz, todos los días meditamos sobre su Pasión; ¿por qué, pues, nuestro corazón permanece insensible ante sus sufrimientos? ¿Por qué nuestros ojos no vierten lágrimas? ¡Ah! es porque no tenemos por Jesús el mismo amor que Magdalena. La fe de esta mujer fue grande, su amor ardiente, su arrepentimiento sincero. (San Lorenzo Justiniano) .

III. El deseo de ver a Jesús, después de su resurrección, le hizo bañar en lágrimas la tumba del divino Maestro. El deseo de contemplarlo en el cielo la hizo suspirar y gemir en la gruta a la que se había retirado. Llora ella noche y día porque su exilio se prolonga, y no se le permite unirse a su Bienamado. Viértense lágrimas por una bagatela; mas, ¿quién llora de haber perdido a Jesús? ¿Quién llora por su extravío?


La penitencia
Orad por la conversión de los pecadores.



ORACIÓN

Oh Dios, que al ruego de la bienaventurada María Magdalena habéis resucitado a su hermano Lázaro, muerto hacía ya cuatro días, haced que experimentemos los efectos de su poderosa intercesión. Vos que, siendo Dios, vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.

LA VERGÜENZA: GIBRALTAR

De La Santa Alianza




- Siguiendo la costumbre de Felipe González, el primer gobernante que reconociera al estado pirático de la Gran Judería, y que le abriera las puertas de par en par a los contrabandistas llanitos, ahora ha sido Moratinos quien, burlándose de nuestro ser patrio, de nuestros intereses y de nuestra independencia, ha ido a mendigar a esta asquerosa colonia de usureros. Esta factoría contrabandista, lavadero de dinero negro ( Mucho de la droga ), que cobija a descendientes de irlandeses cipayos, italianos, malteses, españoles renegados, anglicanos y sefarditas ( Pues los gibraltareños de toda la vida fueron exterminados; los pocos supervivientes fundaron el pueblo de San Roque ) ha respondido poniendo la bandera de la colonia ( Copiada de la bandera del Reino que dieran los Reyes Católicos ) y la Union Jack. Claro, como ellos lavan el dinero británico y ni pagan impuestos....Y ENCIMA CUENTAN CON CACIQUES SOCIATAS QUE LES ABREN LAS PUERTAS DE PAR EN PAR DIRECTAMENTE CONTRA NUESTRA ECONOMÍA, CONTRA NUESTRA DIGNIDAD, mientras sigue empobrecida toda la comarca del Campo de Gibraltar.....¿ Hay algún país que le guste más autopisotearse sin reaccionar que el nuestro ? Lo dudo....Tres siglos de ignominia. Tres siglos gracias a un usurpador e impotente archiduque que entró aliado de protestantes, jansenistas y demás ralea. Tres siglos que el invasor británico se sigue riendo en nuestra cara y nosotros como si no pasara nada....Y no sólo es el Peñón, ya lo decía Vázquez de Mella: "..... Y ved, que el Estrecho de Gibraltar es el punto central del planeta, que allí está escrito todo nuestro Derecho Internacional; parece que Dios, previendo la ceguedad de nuestros estadistas y políticos parlamentarios, se lo ha querido poner delante de los ojos para que supiesen bien cuál era nuestra política internacional. Es el punto central del planeta: Une cuatro continentes; une y relaciona el continente africano con el continente europeo; es el centro por donde pasa la gran corriente asiática y donde viene a comunicarse con las naciones mediterráneast toda la gran corriente mediterránea; es más grande y más importante que el Skagerrak y el Kattegat, que el gran Belt y el pequeño Belt, que al fin no dan paso más que a un mar interior, helado la mitad del tiempo; es más importante que el canal de la Mancha, que no impide la navegación por el Atlántico y el Mar del Norte; es muy superior a Suez, que no es más que una filtración del Mediterráneo, que un barco atravesado con su cargamento puede cerrar, y que los Dardanelos, que, si se abrieran a la comunicación, no llevarían más que a un mar interior; y no tiene comparación con el canal de Panamá, que corta un continente. Dios nos ha dado la llave del mar latino. La geología, la geografía, la topografía, las olas mismas del Estrecho chocando en el acantilado de la costa nos están diciendo todos los días: Aquí tenéis la puerta del Mediterráneo, y la llave; aquí está vuestra grandeza...".Lo peor no es eso. Lo peor es que hay españoles iletrados ( Son legiones en verdad ) que indican que claro, que si los británicos nos entregan Gibraltar, nosotros tendríamos que entregar Ceuta y Melilla....Me da vergüenza ajena escuchar estas palabras, sobre todo cuando es de recordar que Ceuta y Melilla, como la franja costera tingitana, son hispanas desde el 69 d.C.; que hasta los califas andalusíes la reclamaron como su territorio ( Entraron por Ceuta, cuyo señorío ostentaba el felón conde D. Julián, y que pudieron recuperar para la Cristiandad Ibérica los portugueses ); que la Reconquista se proyectó hacia ella y a Dios gracias pudimos recuperar nuestras ciudades e incluso una territorialidad que nos pertenece que entregamos en bandeja a esa invención gaullista que fue el estado marroquí. Que Ceuta y Melilla, como esa franja costera, llevan siglos siendo parte de España Y NUNCA PERTENECIENDO AL SULTANATO ALAHUÍ ( Que es un engendro moderno ); mientras que Gibraltar nunca fue inglés hasta la cobarde invasión de nuestra Guerra de Sucesión, donde buena parte de Europa se tomó nuestra Península como si de un botín se tratase. Que Ceuta y Melilla NO SON COLONIAS, como no lo son las Canarias, NUNCA LO FUERON; otra gran diferencia con el " Dominion of Gibraltar ". Colonia que, recordemos, es el estercolero barato del ejército británico. Tener que explicar esto a nuestros compatriotas es duro, asqueante, vergonzante.Hoy recuerdo a los grandes prohombres de España que sí supieron ver la realidad y derrotar al enemigo. Pienso en la lealtad y el coraje de todo un Blas de Lezo humillando a los británicos en Cartagena de Indias, pienso en el " Yo solo " del malagueño Bernardo de Gálvez humillando a los ingleses en Norteamérica, y enfocando su ambición no sólo para con las tierras de América, sino en devolver Gibraltar a su patria natural, lejos de los usurpadores. Eran hombres que estaban hechos de otra pasta, naturalmente. Pienso en todos los buenos patriotas que quisieron luchar por recuperar nuestro Gibraltar, y pienso en el testamento político de Carlos VII de España. Pienso en todo ello y no puedo sentir sino desazón y asco no ya por la actitud de los cipayos progresistas, sino de un pueblo narcotizado y estupidizado que no sabe ni de dónde viene ni a dónde va. Por eso, admiro a aquellos muchachos argentinos que, imbuidos de valor y coraje, hicieron rendirse a la guardia británica de las Malvinas y provocaron que la Thatcher tuviera que llamar a los yanquis por el cesaropapismo anglicano. Pienso también en los miles de peruanos que se ofrecieron voluntarios para recuperar aquellas atlánticas y australes ínsulas para los argentinos; mientras Felipe González, todo un maestro de Moratinos, apoyaba a los británicos....Y sólo de recordar que aquellos aguerridos argentinos lograron restablecer, aun por unos días, la bandera albiceleste en las Malvinas, me llena de respeto y hasta de envidia.Y en el fondo, créanme, admiro a franceses e ingleses. Porque ellos respetan, quieren y defienden lo suyo. Porque ellos no se bajan los pantalones, ni son unos apocados acomplejados que siempre están deseando arrodillarse ante el extranjero, como sí somos nosotros. Y si me recuerdan Olivença, les diré que si por mí fuera, se las devolvía ahora mismo a los portugueses, que aquello viene de una guerra vergonzosa entre hermanos ( Siempre instigados por intereses extranjeros: Franceses en España, Inglaterra en Portugal ); pero que preferiría una y mil veces que Gibraltar estuviera bajo dominio luso y no bajo la hedionda y masónica Union Jack. Un país como el nuestro que, no es que ya no tenga ambición, que por supuesto, sino que repito: Se arrastra, se deja pisotear, y le gusta....¿ Sadomasoquismo ?....Encima de cabrón, apaleado. Y de mientras, la primera comunidad inmigrante en Andalucía son....¡¡¡ Los británicos !!! A los que se les da todo tipo de facilidades. ¡¡ Qué vergüenza !! Por eso mismo, estos británicos siempre serán superiores a nosotros.¿ Y todo ese proceso descolonizador de la masónica ONU ? ¿ Dónde está la democracia y la igualdad ? ¿ Por qué los yanquis, los franchutes, la Pérfida Albión u Holanda no sueltan sus colonias ni a la de tres ? Los mismos que le montaron una guerra global a nuestros hermanos portugueses. ¿ Por qué los árabes no dejan de descolonizar grandes áreas de África y Asia ? ¿ Y los turcos ? ¿ Y los chinos ? Para eso entramos en la Unión Europea y en la OTAN, del manos del socialismo, por supuesto. Amigos de los británicos que han apoyado todas las revoluciones y nacionalismos del mundo ( Recordemos el engendro yugoslavo, su engendro ) pero luego tan ricamente unidos, conservadores, liberales y laboristas, en el falso papado anglicano....El mundo justo que nació tras la bomba atómica....Bomba atómica que es poco para lo que se merecen esos llanitos que están como avanzadilla invasora de nuestro Gibraltar.Pero lo peor no es eso, como digo. Lo peor es Ex-paña. Que se viene mereciendo un gran castigo, por más que me duela.

martes, 21 de julio de 2009

LLAMADO DE EMERGENCIA

Nuestra Señora de la Salette

«Melanie, esto que yo te voy a decir ahora no será siempre secreto; puedes publicarlo en 1858: Los Sacerdotes, Ministros de mi Hijo, los Sacerdotes..., por su mala vida, por sus irreverencias e impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impureza. ¡Sí!, los Sacerdotes piden venganza y la venganza pende de sus cabezas. ¡Ay de los sacerdotes y personas consagradas a Dios que por sus infidelidades y mala vida crucifican de nuevo a Mi Hijo! Los pecados de las personas consagradas a Dios claman al Cielo y piden venganza, y he aquí que la venganza está a las puertas, pues ya no se encuentra nadie que implore misericordia y perdón para el Pueblo. Ya no hay almas generosas ni persona digna de ofrecer la víctima sin mancha al Eterno, en favor del mundo. Dios va a castigar de una manera sin precedentes.

¡Ay de los habitantes de la Tierra...! Dios va a derramar su cólera y nadie podrá sustraerse a tantos males juntos. ¡Los jefes, los conductores del Pueblo de Dios, han descuidado la oración y la penitencia, y el demonio ha oscurecido sus inteligencias, se han convertido en estrellas errantes que el viejo diablo arrastrará con su cola para hacerlos perecer. Dios permitirá a la serpiente antigua poner divisiones entre los soberanos, en las sociedades y en las familias. ...

La sociedad está en vísperas de las más terribles calamidades y los más grandes acontecimientos. Se verá obligada a ser gobernada por una vara de hierro y a beber el cáliz de la cólera de Dios. Que el Vicario de mi Hijo, el soberano Pontífice Pio IX, no salga ya de Roma después del año de 1859; pero que sea firme y generoso; que combata con las armas de la fe y del amor. Yo estaré con él. ... Italia será castigada por su ambición de querer sacudir el yugo del Señor de los Señores. ...

La sangre correrá por todas partes. Las Iglesias serán cerradas o profanadas. Los Sacerdotes y religiosos serán perseguidos. ... Muchos abandonarán la Fé, y el número de sacerdotes que se separarán de la verdaderea religión será grande; entre estas personas se encontrarán incluso Obispos. Que el Papa se ponga en guardia contra los obradores de milagros, pues llega el tiempo en que los prodigios más asombrosos tendrán lugar en la tierra y en los aires. ... Lucifer, con gran número de demonios, serán desatados del Infierno; abolirán la fe, aún entre las personas consagradas a Dios. ... Muchas casas religiosas perderán completamente la fe y perderán a muchísimas almas. Los malos libros abundarán en la Tierra y los espíritus de las tinieblas extenderán por todas partes un relajamiento universal en todo lo relativo al servicio de Dios. Habrá Iglesias para servir a esos espíritus. ... ¡Ay de los príncipes de la Iglesia que se hayan dedicado únicamente a amontonar riquezas, a poner a salvo su autoridad y dominar con orgullo...!

El Vicario de mi Hijo tendrá mucho que sufrir, porque por un tiempo la Iglesia será entregada a grandes persecuciones. Esta será la hora de las tinieblas. La Iglesia tendrá una crisis espantosa. Dado el olvido de la santa Fe en Dios, cada individuo querrá guiarse por sí mismo y ser superior a sus semejantes. ...

El Santo Padre sufrirá mucho. Yo estaré con él hasta el fin para recibir su sacrificio. Los malvados atentarán muchas veces contra su vida, sin poder poner fin a sus días; pero ni él ni su sucesor verán el triunfo de la Iglesia de Dios.

Los gobernantes civiles tendrán todos un mismo plan, que será abolir y hacer desaparecer todo principio religioso para dar lugar al materialismo, al ateísmo, ... a toda clase de vicios. Que los que estén al frente de las comunidades religiosas vigilen a las personas que han de recibir, porque el demonio usará toda su malicia para introducir en las órdenes religiosas a personas entregadas al pecado, pues los desórdenes y el amor de los placeres carnales se extenderán por toda la Tierra.

Francia, Italia, España e Inglaterra estarán en guerra; la sangre correrá por las calles; el francés luchará contra el francés, el italiano contra el italiano... habrá una guerra universal que será espantosa. Por algún tiempo Dios no se acordará de Francia ni de Italia, porque el Evangelio de Cristo no es ya conocido.

Los malvados desplegarán toda su malicia. Al primer golpe de su espada fulminante las montañas y la naturaleza temblarán de espanto, porque los desórdenes y los crímenes de los hombres traspasan la bóveda de los Cielos. París será quemado, y Marsella engullida. Varias grandes ciudades serán sacudidas y engullidas por terremotos. Se creerá que todo está perdido. No se verán más que homicidios, no se oirá más que ruido de armas y blasfemias. Los justos sufrirán mucho, sus oraciones, su penitencia y sus lágrimas subirán hasta el Cielo y todo el Pueblo de Dios pedirá perdón y misericordia e implorarán su ayuda e intercesión. Entonces Jesucristo, por un acto de justicia y de su gran misericordia con los justos, mandará a sus ángeles que destruyan a todos sus enemigos.

Los perseguidores de la Iglesia de Cristo y los hombres dados al pecado perecerán de golpe, y la Tierra quedará como un desierto. Entonces será la paz, la reconciliación de Dios con los hombres; Jesucristo será servido, adorado y glorificado. La caridad florecerá en todas partes. Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Santa Iglesia que será fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de Jesucristo. El Evangelio será predicado por todas partes y los hombres harán grandes progresos en la fe, porque habrá unidad entre los obreros de Jesucristo, y los hombres vivirán en el temor de Dios.» ...

«La Tierra será castigada con todo género de plagas. Habrá guerras, hasta la última que la harán los diez reyes del anticristo, los cuales tendrán todos un mismo plan, y serán los únicos que gobernarán al mundo. Antes que eso suceda, habrá una especie de falsa paz en el mundo; no se pensará más que en divertirse; los malvados se entregarán a toda clase de pecados.

Pero los hijos de la Santa Iglesia, los hijos de la fe, mis verdaderos imitadores, creerán en el amor de Dios y en las virtudes que me son más queridas. Dichosas las almas humildes guiadas por el Espíritu Santo, Yo combatiré con ellas hasta que lleguen a la plenitud de la edad.

La naturaleza clama venganza contra los hombres, y tiembla de espanto en espera de lo que debe suceder en la Tierra encharcada de crímenes. Temblad Tierra, y vosotros que hacéis profesión de servir a Jesucristo y que interiormente os adoráis a vosotros mismos, ¡temblad!, pues Dios va a entregaros a sus enemigos, porque los lugares santos están en la corrupción. Muchos conventos no son ya casa de Dios, sino pastizales de Asmodeo.

Durante este tiempo nacerá el anticristo. ... Hará prodigios y no se alimentará sino de impurezas. ... Se cambiarán las estaciones... Los astros perderán sus movimientos regulares. La luna no reflejará más que una débil luz rojiza. El agua y el fuego causarán en el globo terrestre movimientos convulsivos y horribles terremotos. ...

ROMA perderá la Fé y se convertirá en la sede del anticristo. Los demonios del aire, con el anticristo, harán grandes prodigios en la Tierra y en los aires, y los hombres se pervertirán más y más. Dios cuidará de sus fieles servidores y de los hombres de buena voluntad. El Evangelio será predicado por todas partes. Todos los pueblos y todas las naciones conocerán la verdad. Hago una apremiante llamada a la Tierra, llamo a los verdaderos discípulos del Dios que vive y reina en los Cielos, llamo a los verdaderos imitadores de Cristo hecho hombre, el único y verdadero salvador de los hombres.

Llamo a mis hijos, a mis verdaderos devotos, a los que se me han consagrado a fin de que los conduzca a mi Divino Hijo, los que llevo, por decirlo así, en mis brazos, los que han vivido de mi espíritu. Finalmente... Llamo a los Apóstoles de los Últimos Tiempos; los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el menosprecio del mundo y de sí mismos, en la pobreza y en la humildad, en la oración y en la mortificación, en la castidad y en la unión con Dios. En el sufrimiento, y desconocidos del mundo. Ya es hora que salgan y vengan a iluminar la Tierra: Id y mostraos como mis hijos queridos, yo estoy con vosotros y en vosotros, con tal que vuestra fe sea la luz que os ilumine en esos días de infortunio. ..

Luchad hijos de la luz, vosotros pequeño número... pues ya está aquí el tiempo de los tiempos, el fin de los fines. La Iglesia se oscurecerá, el mundo quedará consternado.

Pero he ahí ENOC y ELÍAS, llenos del espíritu de Dios; predicarán con la fuerza de Dios, y los hombres de buena voluntad creerán en Dios, y muchas almas serán consoladas. Harán grandes prodigios por la virtud del Espíritu Santo, y condenarán los errores diabólicos del anticristo. ¡Ay de los habitantes de la Tierra...! Habrá guerras sangrientas y hambres, pestes y enfermedades contagiosas; habrá lluvias de un granizo espantoso... ...

Tempestades que destruirán ciudades, terremotos que engullirán países; se oirán voces en el aire; los hombres se golpearán la cabeza contra los muros, llamarán a la muerte. ... La sangre correrá por todas partes. ¿Quién podrá resistir si Dios no disminuye el tiempo de la prueba? Por la sangre, las lágrimas y oraciones de los justos, Dios se dejará aplacar. Enoc y Elías serán muertos. Roma pagana desaparecerá; caerá fuego del cielo y consumirá tres ciudades; el universo entero estará preso del terror, y muchos se dejarán seducir por no haber adorado al verdadero Cristo, que vivía entre ellos.

Ha llegado el tiempo. El sol se oscurece, solo la fé vivirá. Aquí está el tiempo. El abismo se abre. He aquí el rey de los reyes de las tinieblas. Aquí está la bestia con sus súbditos, llamándose el salvador del mundo. Se elevará con orgullo por los aires para subir hasta el Cielo; será sofocado por el soplo de San Miguel Arcángel. Caerá.

Y la Tierra, que llevará TRES DÍAS en continuas evoluciones, abrirá su seno lleno de fuego. Será hundido para siempre, (el anticristo), con todos los suyos, en los abismos eternos del infierno. Entonces el agua y el fuego purificarán y consumirán todas las obras del orgullo de los hombres y todo será renovado. Dios será servido y glorificado.»

¿“SOLUCIÓN CANÓNICA”? ¡NON PÓSSUMUS!

En los Hechos de los Apóstoles se nos enseña que tras curar a un paralítico de nacimiento, San Pedro y San Juan fueron llevados a compadecer ante el Sanedrín luegos de haber sido apresados por toda una noche (Actas IV, 3); y cuando “todos los príncipes, los ancianos y los escribas en Jerusalén” les interrogaron “¿Con qué poder o en que nombre de quien habéis hecho esto vosotros?”, Pedro, el Príncipe de los Apóstoles les contestó lapidariamente:
“… Sea manifiesto a todos vosotros y a todos el pueblo de Israel que en nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros habéis crucificado, a quien Dios resucitó de entre los muertos, por Él, éste [el paralítico de la Puerta Hermosa] se halla sano entre vosotros. Él es la piedra rechazada por vosotros los constructores, que ha venido a ser piedra angular. En ningún otro hay salvación, pues ningún otro nombre nos ha sido dado bajo el cielo, entre los hombres, por el cual podamos ser salvos” (Actas IV, 10-12).
 
Los sacerdotes estaban perplejos y furiosos y sin saber bien que hacer con Pedro y Juan, los amenazaron para que no predicaran más el Evangelio de Nuestro Señor. Pero Pedro y Juan contestaron:
“Juzgad por vosotros mismos si es justo ante Dios que os obedezcamois a vosotros más que a El; porque nosotros NO PODEMOS dejar de decir lo que hemos visto y oído”.

Ahora bien, hoy en día otros discípulos son llevados a compadecer ante los Escribas, Sacerdotes y Ancianos, y a estos también se les dice “¡No prediquen más!”, se les dice: “¡callen!”. Desde el Concilio Vaticano II se enseña publica y manifiestamente por la jerarquía católica una nueva religión, la religión del Novus Ordo Missæ, esta religión es como señaló Monseñor Lefebvre una religión no-católica: tiene su propio catecismo, tiene su propia misa (la “Misa Bastarda”), sus propios sacramentos (nulos todos, especialmente el del Orden Sagrado), su propio Derecho Canónico… tiene su propia jerarquía, compuesta por la antigua jerarquía católica que defeccionó en masa para ingresar en esta “Iglesia Conciliar” oficialmente iniciada el 21 de Noviembre de 1964, cuando Pablo VI (Giovanni Baptista Montini) promulgó Lumen Géntium, la "Constitución Dogmática de la Iglesia".
 
Desde aquel momento se inició la resistencia, incluso desde mucho antes: verbigracia textos como “Complot contra la Iglesia” (firmado con el pseudónimo Maurice Pinay) circularon entre los padres conciliares advirtiendo de los peligros que se cernían. Quienes poseían la potestad de conservar y mantener el depósito de la fe, teniendo los poderes necesarios para haber actuado (Codex Juris Canónici 1917, Canon 335) no lo hicieron, antes bien, fueron cómplices, prefirieron la gloria de los hombres antes que la de Dios, prefirieron las “palabras que sonaban bien” antes que defender la Sana Doctrina. ¿Qué juicio se cernirá sobre los traidores de aquellos tiempos?:
“El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene ya quien lo juzgue; la palabra que yo he dado, ésa lo juzgará en el último día, porque yo no he hablado de Mí mismo; el Padre mismo, que me ha eenviado, es quien me mandó lo que he de decir y hablar, y Yo sé que su precepto es la vida eterna. Así pues, las cosas que Yo hablo, las hablo según el Padre me ha dicho” (Juan XII, 48-50).
 
¡Obviamente que el mundo iba a odiar esa verdad y la quería alterar!
“Yo les he dado tu palabra, y el mundo los aborreció porque no eran del mundo, como Yo no soy del mundo” (Juan XVII, 14)
 
Y el mundo, cuyo Príncipe es el Demonio (Juan XII, 31), tuvo su oportunidad en el Concilio… pero Nuestro Señor dijo:
“Y Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella” (Mateo 16, 18).

¡El Demonio no puede prevalecer sobre la Iglesia, que es Una, Santa, Católica y Apostólica! Pero sí puede extraviar a sus hombres, y si lo hace es porque Dios se lo ha permitido, porque Dios ha hecho venir “la hora de la tentación… para probar a los moradores” de la tierra. A ellos los ha despojado aún de lo que no tienen (Mateo XXV, 29), esto es, de la Gracia y ha decidido probar a la Iglesia Militante mostrando su justicia y su misericordia. Tiempos terribles los de esta prueba, pero quienes tienen la Fe, quienes guardan el “depósito” (la Tradición) “evitando las palabrerías vanas y las contradicciones de la falsa ciencia que algunos profesan, extraviándose” (I Timoteo VI, 20) a ellos se les recuerda que nada hay que temer “por lo que tienes que padecer” (Apocalipsis II, 10).
 
Hoy estamos todos los católicos ante la misma situación de San Pedro y San Juan: se nos prohibe manifestar la Fe Católica y se nos quiere obligar a aceptar una nueva fe que es extraña a la nuestra, a la de nuestros padres. Y estos lo hacen desde las posiciones de la Jerarquía que ocupan y nos dicen que el Papa, “ministro de la unidad” ha promulgado todo este nuevo evangelio, este nuevo catecismo, este nuevo derecho canónico, estos nuevos sacramentos y sobre todo esta “nueva” Misa… la jerarquía misma, infectada por los errores ha promulgado para toda la Iglesia como “Verdad” a la “cloaca de todas las herejías”, tal como San Pío X llamó al modernismo.
 
Como católicos sabemos que la Verdad es una, y la verdad es el mismo Cristo, porque él dijo “Yo soy la verdad” (Juan XIV, 6). Estamos obligados a permanecer fieles a la verdad. No podemos servir a dos señores, no tenemos alternativa: o somos fieles a Cristo o nos inclinamos ante el Mundo y predicamos lo que halaga al mundo, que viene de la boca de su Príncipe.
 
Los enemigos de la Iglesia se han incrustad en ella en su deseo de destruirla. ¿Podemos permitirlo? La Resistencia Católica está, hoy más que nunca siendo atacada, recibe golpes, es insultada, es perseguida y poco a poco muchos de sus antiguos héroes están cayendo, como en la batalla de Gélboe…
 
Hoy la Resistencia Católica en su conjunto está ante la figura de Ratzinger, quien tienta con la oferta de “soluciones canónicas”. Ya sabemos quiénes dirán “no”. Ellos fueron fieles desde el comienzo y jamás tuvieron fe en el nuevo ocupante de la Santa Sede… algunos incluso recordaron cuando Monseñor Marcel Lefebvre lo tildó de “anticristo”. Pero hay otros que pueden estar por claudicar ¿Serán ellos los destinatarios de una Elegía como la que David compuso para Saúl y Jonatás?
  
Hoy la Fraternidad San Pío X parece más vulnerable que nunca ante la oferta del Vaticano… hoy parece que su superior general, Monseñor Bernard Fellay pactará con Roma tras recibir con un caluroso aplauso “el gesto paternal” del Pontífice de la Iglesia Conciliar de levantar unas excomuniones que siempre fueron inválidas.
  • ¿Podemos acaso, seguir a quienes aceptan la Revolución del Concilio Vatiano II en vez de la Tradición?
  • ¿Podemos acaso callar ante la blasfemia contra la uni(ci)dad de la Iglesia de Cristo, de la Santa Iglesia Católica?
  • ¿Podemos aceptar el Novus Ordo Missae como expresión ordinaria de la Fe Católica y considerar a la Santa Misa Católica de San Pío V como mero “rito extraordinario”?
  • ¿Podemos aceptar las doctrinas heréticas, los rituales paganos, los escandalosos encuentros ecuménicos?
  • ¿Puede acaso Monseñor Fellay obligarnos a reconocer como Católico a quien no lo es?
  • ¿Puede Monseñor Fellay obligarnos a reconocer como sacerdotes u obispos a quienes fueron ordenados o consagrados con rituales dudosamente válidos?
  • ¿PODEMOS ACEPTAR EL CONCILIO VATICANO II?
No, no, mil veces no. El Arbol se reconoce por sus frutos… y los frutos del Concilio han sido estas décadas de “autodemolición” y de “apostasía silenciosa”, aunque no por ello “publica y manifiesta”.

lunes, 20 de julio de 2009

SAN ELÍAS PROFETA

Levantóse después Elías, como un fuego, y sus palabras eran como ardientes teas”. (Eclesiástico 43, 1)
 
San Elías profeta
  
Nació el profeta en la Transjordania, hacia el año 900 a. de J. C. Es decir, ya consumada la división del pueblo escogido en dos reinos: al norte, el reino de Israel, con capital en Samaria; al sur, el reino de Judá, con capital en Jerusalén. Mientras el profeta crece ignorado, la situación política y religiosa del reino del Norte se va perfilando. El heredero del trono, Acab, se ha casado con la hija del rey fenicio Etbaal. El matrimonio ha conseguido paz y buenas relaciones comerciales con los navegantes fenicios; pero ha traído una reina extranjera, devota servidora de los dioses fenicios, Jezabel.
   
Mujer dominadora y sin escrúpulos, sabe empujar al marido o actuar por cuenta propia. Cuando el rey fracasa en su intento de comprar la viña de Nabot, Jezabel levanta una calumnia contra Nabot, le hace asesinar con apariencia legal y entrega triunfante la viña a su marido. Y lo mismo que elimina a un rico provinciano persigue a muerte a los profetas de Yahvé. Sólo se salva un centenar, porque el mayordomo del rey, Abdias, los esconde en cavernas y los alimenta durante la época de máximo peligro. Entre los profetas de Yahvé uno lleva un nombre significativo: “Eliyahu” (siríaco ܐܺܠܺܝܳܐ, hebreo אֵלִיָּהוּ) o sea: “Yahvé es mi Dios”. Elías se salva en un retiro de su región natal y en una ciudad fenicia llamada Sarepta.
  
Hasta que le llegó el momento de actuar. Elías había predicho unos años de sequía como castigo por las idolatrías; el hambre arreciaba en Samaria cuando reapareció Elías, profeta del castigo y mediador de la conversión.
   
El rey se encontró con Elías y le dijo: “¿Eres tú, ruina de Israel?”. “No arruino yo a Israel, sino tú y tu familia, porque habéis abandonado la ley de Yahvé y servís a los baales. Pero ahora congrégame todo Israel en el monte Carmelo, y también a los 450 profetas de Baal que comen a la mesa de Jezabel”.
   
Convocó Acab a los hijos de Israel y congregó a los profetas en el monte Carmelo. Acercóse Elías al pueblo y le dijo: “¿Hasta cuándo estaréis cojeando a dos muletas? Si Yahvé es el Dios, seguidle; si es Baal, seguidle a él”. El pueblo no respondió palabra. Dijo Elías: “Soy el único profeta de Yahvé que queda, mientras los profetas de Baal son 450. Que nos traigan dos novillos: que escojan ellos uno, lo despedacen, lo coloquen sobre la leña sin aplicar fuego; yo prepararé el otro sobre la leña sin aplicar fuego. Invocad después el nombre de vuestro dios, yo invocaré el nombre de Yahvé. Y el dios que conteste con fuego, ése es Dios”. El pueblo respondió: “Está bien”.
  
Tomaron los profetas el novillo, lo prepararon e invocaron el nombre de Baal, de la mañana al mediodía, diciendo: “¡Oh Baal, respóndenos”; y no había voz ni había respuesta; y danzaban en torno al altar que habían hecho. Al mediodía se burlaba de ellos Elías diciendo: “Gritad con voz fuerte; dios es, pero está ocupado o atareado, o está de viaje, o duerme y se despertará”. Y gritaban en voz alta, y se sajaban con espadas y lanzas, según su costumbre, hasta derramar sangre. Pasado el mediodía vaticinaban; pero no había voz, ni había respuesta, ni había atención.
  
Entonces Elías dijo al pueblo: “Acercaos”. Y se acercaron. Restauró el altar de Yahvé e hizo una zanja de dos satos de capacidad en torno al altar. Amontonó la leña, despedazó el novillo, le colocó sobre la leña. Y dijo: “Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre la víctima y la leña”. “Otra vez”; y lo repitieron. “Otra vez”; y lo hicieron tercera vez. El agua corría en torno al altar y llenaba la zanja. A la hora de la ofrenda vespertina Elías oró: “Yahvé, Dios de Abraham, Isaac e Israel; sépase hoy que tú eres el Dios de Israel, y yo tu siervo, que por tu orden he hecho esto. Respóndeme, Yahvé; respóndeme; sepa este pueblo que tú eres Yahvé, el Dios, que conviertes los corazones a Ti”. Y cayó el fuego de Yahvé, devoró la víctima y la leña, las piedras y el polvo, y lamió las aguas de la zanja. Violo el pueblo, y cayó rostro a tierra diciendo: “Yahvé es Dios, Yahvé es Dios”. Y dijo Elías: “Prended a los profetas de Baal, que no se salve ni uno”; y los prendieron. Elías los bajó al torrente Cisón y los mató allí.
   
El reino de Israel vive a caballo a ambos lados del Carmelo: al norte limita con Fenicia; al sur, con Judá. El pueblo claudicaba entre el dios de Fenicia y el Dios de Judá. El monte Carmelo ha sido arista de decisiones, plataforma del profeta Elías y escenario de la gloria de Yahvé. El pueblo se ha convertido, ya puede venir la lluvia. Y el Carmelo, monte que se adentra en el mar, atalaya las nubes en el horizonte.
  
Elías se encorvó a tierra, la cabeza entre las rodillas, y dijo a su criado: “Sube, observa en dirección al mar”. Subió, observó y dijo: “No hay nada”. “Vuelve siete veces”. A la séptima retornó diciendo: “Una nube pequeña como la palma de la mano se levanta del mar”. Díjole Elías: “Avisa a Acab y dile: Unce y baja, no te impida la lluvia”. Y en esto se obscureció el cielo de nubes y viento, y cayó un aguacero.
       
Ante la victoria espectacular sobre el Carmelo y la matanza de los profetas de Baal, la reina no se rinde, sino declara guerra formal al profeta. Jezabel envió un mensajero a Elías: “Que los dioses me castiguen una y otra vez si mañana a estas horas no hago de tu vida lo que hiciste a uno de ellos". Temió él por su vida, se levantó, marchó, llegó a Beerseba y dejó a su criado allí.
  
El profeta, después de la gran victoria se siente derrotado, sin fuerzas para seguir luchando. Una fuerza ajena le impulsa hacia el desierto: lugar sacro de la revelación de Dios, de la alianza, noviciado del pueblo escogido. Elías apenas lo entiende, abatido de angustia mortal. Caminó un día por el desierto, y se sentó bajo una retama, y deseó morir: “Basta, Yahvé; toma mi alma, que no soy mejor que mis padres”. Se acostó y se durmió; mas he aquí que un ángel le tocó y le dijo: “Levántate, come”. Miró bajo su cabecera y vio una torta y una vasija de agua. Comió, bebió y volvió a dormir. Tornó el ángel de Yahvé y le dijo: “Levántate, come, que es más fuerte que tú el camino”. Se alzó, comió y bebió, y con la fuerza de tal comida caminó cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, Horeb.
  
Allí entró en una cueva, donde pasó la noche. Y he aquí la voz de Yahvé que le decía: “Sal y ponte en la montaña ante Yahvé” —he aquí que Yahvé pasaba—. Vino un viento potente, impetuoso, que rompía montes y quebraba peñascos, y no estaba Yahvé en el viento. Tras el viento un terremoto, y no estaba Yahvé en el terremoto. Tras el terremoto un fuego, y no estaba Yahvé en el fuego. Tras el fuego, la voz callada de la brisa. Al oírla Elías se cubrió el rostro con el manto, salió y se puso a la entrada de la gruta. La voz le dijo: “¿Qué haces aquí, Elías?”. “Sentí celo ardiente por Yahvé Sebaot, porque los hijos de Israel te han abandonado, han derribado tus altares y han pasado a cuchillo a tus profetas; he quedado yo solo, y buscan mi vida para quitármela”. Díjole Yahvé: “Vete, torna por tu camino; ungirás a Hazael por rey de Siria, a Jehú por rey de Israel, a Eliseo como profeta y sucesor tuyo. El que escape de la espada de Hazael lo matará Jehú; el que escape de la mano de Jehú lo matará Eliseo. Me he reservado en Israel a siete mil hombres que no doblaron la rodilla ante Baal, ni extendieron su mano ante él para adorarlo”.
  
La tarea que resta a Elías es traspasar poderes a su sucesor y desaparecer. Está maduro para el rapto final.
   
Se ha corrido una voz entre los gremios de profetas, se susurra a media voz. Se lo dicen al discípulo predilecto y sucesor. “Eliseo, ¿sabes que hoy se llevará Yahvé a tu señor?”. “Silencio, que ya lo sé”. Elías intenta despachar a su discípulo, y éste no lo consiente: “Por Yahvé y por tu vida, que no te abandonaré”.
   
Un grupo de cincuenta profetas los vieron acercarse al Jordán, golpear las aguas con el manto enrollado y pasar a pie enjuto. Quedaron solos, al otro lado, prontos para las últimas confidencias.
   
“Eliseo, ¿qué quieres que haga por ti, antes de ser arrebatado?”. “Dame los dos tercios de tu espíritu (hazme tu heredero)”. “Difícil petición es; pero si me vieres en el rapto, lo obtendrás; si no me vieres, no se hará”.
  
Mientras iban caminando y hablando, un carro de fuego con caballos de fuego los separó, y Elías subió en un torbellino al cielo.
  
Al llegar el Mesías, el espíritu de Elías baja para precederle: no dos tercios, sino el espíritu entero pasa a Juan el Bautista. Y Juan precede al Mesías con el espíritu y el poder de Elías. Los judíos preguntan a Juan: “¿Eres tú el Cristo?”; él responde: “No lo soy”. “¿Eres tú Elías?”; responde: “No lo soy". “¿Pues quién eres?”. “Soy el que prepara los caminos del Señor”. No es Elías en carne, sino en espíritu. También fue arrebatado Juan, víctima del rey perverso.
  
Un día escogió Jesús a tres apóstoles para manifestarles su gloria. “Se transfiguró ante ellos: su rostro brilló como el sol, sus vestidos eran blancos como la luz. Y aparecieron Moisés y Elías, que hablaban con Él”.
  
Los dos grandes profetas peregrinos del Sinaí se han dado cita en el Tabor para saludar al Mesías ya llegado. Y así han quedado los dos, en el ábside de la basílica del Tabor; inmóviles en piedra de mosaico sobre el tabernáculo, siempre presentes en espíritu ante su Señor.
    
LUIS ALONSO SCHÖCKEL, SJ (Año Cristiano, Tomo III. Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1966)
   
ORACIÓN
Oh Dios Omnipotente, que elevaste al Cielo a tu profeta, nuestro Padre el bienaventurado Elías en un carro de fuego sin padecer la muerte; te suplicamos nos concedas por su intercesión, que mientras vivamos en este mundo, sean elevados nuestros corazones a las cosas eternas y podamos regocijarnos con él en la resurrección de los justos. Por J. C. N. S. Amén.

sábado, 18 de julio de 2009

SAN CAMILO DE LELIS, APÓSTOL DE LOS ENFERMOS

Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz; sin
embargo, no se haga como yo quiero sino como tú quieres.
(Mateo, 26, 39).

San Camilo de Lelis


Después de una juventud disipada, San Camilo se convirtió a la edad de 25 años, y más tarde comenzó sus estudios para llegar a ser sacerdote y poder así asistir más útilmente a los enfermos en trance de muerte. Fue con este objeto que fundó la Orden de los Clérigos regulares, soportó, a su vez, con inalterable paciencia, cinco enfermedades sumamente penosas, que él llamaba las misericordias del Señor. A menudo se lo oía repetir estas palabras de San Francisco de Asís: "Tan grande es la felicidad que espero, que todas las penas se convierten para mí en motivo de alegría". Se durmió en el Señor el 14 de julio de 1614, a la hora que él mismo había predicho.

MEDITACIÓN DE CÓMO SACAR PROVECHO DE LAS ENFERMEDADES

I. Dios nos envía a menudo enfermedades para retirarnos del pecado, para hacer que llevemos una vida más santa y, para que, mediante la meditación de la muerte, merezcamos una más alta recompensa. Agradezcámosle, pues, la enfermedad tanto como la salud, porque las aflicciones son presentes de Dios, menos agradables, sin duda, pero con frecuencia más útiles que la prosperidad. Repitamos con Job: Si hemos recibido los bienes de manos del Señor, ¿Por qué no habríamos de recibir también los males ?

II. Dirijámonos a Dios, y roguémosle como el mismo Jesucristo rogó al Padre eterno en el Huerto de los Olivos: "Padre mío, si ésa es vuestra voluntad, si vuestra gloria y mi salvación lo piden, cúrame, consuélame". Cuando así hayas invocado a Dios, déjalo hacer y confórmate con lo que pueda sucederte. Por duras y penosas que sean nuestras aflicciones, todavía sufrimos menos de lo que merecemos. (Salviano).

III. Si Dios te deja en ese estado de sufrimiento, alábalo, agradécele, adora su amable Providencia; si te cura, acuérdate de que es para que lo sirvas. Cuídate de no pecar más; es la advertencia que daba Jesucristo a los enfermos que sanaba. Cumple todas las buenas resoluciones que hiciste y no pagues con ingratitud a tu amable bienhechor.

La resignación

Orad por los moribundos.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis adornado a San Camilo con una caridad incomparable para las almas que luchan en la agonía, dignaos en vista de sus méritos, infundir en nosotros el espíritu de vuestro amor, a fin de que en nuestra hora postrera merezcamos triunfar del enemigo y alcanzar la corona celestial. Por J. C. N. S. Amén.

ALZAMIENTO NACIONAL

El Alzamiento Nacional es el nombre con el que los sublevados contra el gobierno de la república impía y, posteriormente, el buen gobierno franquista denominaron al pronunciamiento que se produjo entre el 17 y el 18 de julio de 1936 y cuyo fracaso parcial condujo a la gran Cruzada Española.


Bandera de la España Católica


Durante el periodo del gobierno de san Francisco Franco, el Alzamiento Nacional fue uno de los temas favoritos de la historiografía, la propaganda y la iconografía. El Alzamiento estaba considerado como el momento fundacional del régimen y el inicio del Movimiento Nacional.


San Francisco Franco Bahamonde

Se le daba tal importancia a la fecha como hito fundacional del régimen que eran frecuentes en discursos, declaraciones y artículos las referencias al espíritu del 18 de julio como sinónimo del núcleo más profundo e importante de la ideología franquista. En los últimos años del régimen y los primeros años de la Transición Española era habitual por parte del aparato del régimen y de sus partidarios hablar del «espíritu del 18 de julio» para oponerse a las propuestas de reforma y apertura política. La expresión sigue siendo un sinónimo de la ideología franquista usado en foros de Internet, artículos periodísticos y páginas web de simpatizantes del régimen.

Especialmente importante dentro del esquema propagandístico del régimen era el adoctrinamiento de las nuevas generaciones, por lo que desde la educación elemental hasta el bachillerato se explicaba y exaltaba el Alzamiento haciendo siempre hincapié en las mismas ideas, adaptadas a cada edad. Algunas de dichas ideas eran:

El Alzamiento fue el levantamiento de la verdadera España contra la anti España encarnada en la República. Para la propaganda franquista no eran unos españoles los que se levantaban contra otros españoles, sino que era España misma, su esencia histórica, la que se levantaba contra sus enemigos y en particular, contra el comunismo internacional.
«España (...) no toleró la vil injuria (...) aceptó el reto y se puso en pie; aprestándose a la defensa de su honor histórico»
«(...) Muchos españoles, engañados por propagandas extranjeras habían sido engañados por estas ideas y servían de ciego instrumento (...). Los crímenes (...) se producían en todo momento, obedeciendo órdenes de Moscú»

El objetivo del pronunciamiento era salvar a España, es decir, los valores propios de España, incluyendo el catolicismo.


«Los ideales del glorioso Alzamiento Nacional fueron: la defensa de la civilización cristiana y patria; el restablecimiento del orden;la mejora del obrero y de las clases humildes; la propagación de la cultura hispana y la repulsión de las doctrinas marxistas y comunistas. Ha devuelto a España su tradicional sentido religioso, anulando la obra sectaria y masónica de la República»
«Al levantamiento militar le llamó Movimiento Nacional, movimiento de salvación de España, Santa Cruzada en defensa de la Fe y de la Patria»
La amenaza de revolución comunista y la violencia imperante hicieron inevitable el Alzamiento.


«(...) Pesaba sobre España la terrible amenaza de una revolución comunista, con la cual se pretendía, bárbaramente, hacer de nuestro pueblo un esclavo de Rusia»

«(...) Ante todo este maremagnum, el Ejército (...) tiene la sagrada obligación de intervenir cuando lo que peligra es el ser mismo de la Patria»

Los alzados eran conscientes de que estallaría una guerra terrible, pero su deber patriótico les obligó a salvar a España


«(...) Aun sabedores del dolor que la guerra supone, no titubearon en producirlo. (...) Es lo mismo que cuando una persona necesita una operación (...) y son, precisamente, aquellos que más le aman quienes le llevan al cirujano»


LA CONMEMORACIÓN DEL 18 DE JULIO

Aunque el pronunciamiento comenzó el 17 de julio en el Protectorado Español en Marruecos, fue al día siguiente, 18 de julio, cuando se extendió al resto del territorio nacional. Por ello el día designado para la conmemoración anual del Alzamiento Nacional era el 18 de julio.

El 18 de julio fue declarado fiesta nacional y siguió siendo hasta el año 1977. Se celebraba con numerosos actos conmemorativos y festivos en todo el país y los trabajadores recibían ese día una de las pagas extra a que tenían derecho y que era conocida como «paga del 18 de julio».

Las actividades eran numerosas y variadas e incluían recepciones oficiales en los Gobiernos Civiles de cada provincia. Eran frecuentes las misas (aunque nunca fue una fiesta de precepto religioso) a las que acudían las autoridades, dianas, desfiles militares, bandas de música, programación especial en radio y televisión.

El día 20 de febrero de 1943 se ordenó que el 18 de julio de cada año se celebrase por el Frente de Juventudes en toda España el «Día del Valor»

«(...) Porque es, en la Historia de España, cuando más claramente se manifiesta, colectiva y entusiásticamente, la virtud noble que impulsa a acometer grandes empresas: el valor».
En casi todas las ciudades y pueblos importantes existió una calle, avenida o barrio con el nombre de 18 de julio. Muchas otras calles llevaban nombres de los protagonistas del golpe. También hubo hospitales, colegios, etc. con nombres relacionados.

jueves, 16 de julio de 2009

EL ESCAPULARIO CARMELITA

"La devoción del escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales” (Pío XII, 6-VIII-1950).

¿QUÉ ES EL ESCAPULARIO CARMELITA?
El escapulario es un sacramental

Un sacramental es un objeto religioso que la Iglesia haya aprobado como signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial.

El escapulario, al ser un sacramental, no nos comunica gracias como hacen los sacramentos sino que nos nos disponen al amor a Dios y a la verdadera contrición del pecado si los recibimos con devoción.

Los seres humanos nos comunicamos por símbolos. Así como tenemos banderas, escudos y también uniformes que nos identifican. Las comunidades religiosas llevan su hábito como signo de su consagración a Dios.

Los laicos no pueden llevar hábito, pero los que desean asociarse a los religiosos en su búsqueda de la santidad pueden usar el escapulario. La Virgen dio a los Carmelitas el escapulario como un hábito miniatura que todos los devotos pueden llevar para significar su consagración a ella. Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color café, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. (ver ilustración arriba). Se usa bajo la ropa. Junto con el rosario y la medalla milagrosa, el escapulario es uno de los mas importantes sacramentales marianos.

Dice San Alfonso Ligorio, doctor de la Iglesia: "Así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios."

¿CÓMO SE ORIGINÓ EL ESCAPULARIO?

La palabra escapulario viene del Latín "scapulae" que significa "hombros". Originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros y lo llevaban los monjes durante su trabajo. Con el tiempo se le dio el sentido de ser la cruz de cada día que, como discípulos de Cristo llevamos sobre nuestros hombros. Para los Carmelitas particularmente, pasó a expresar la dedicación especial a la Virgen Santísima y el deseo de imitar su vida de entrega a Cristo y a los demás.
La Virgen María entrega el escapulario el 16 de julio de 1251

En el año 1246 nombraron a San Simón Stock general de la Orden Carmelita. Este comprendió que, sin una intervención de la Virgen, a la orden le quedaba poco tiempo. Simón recurrió a María poniendo la orden bajo su amparo, ya que ellos le pertenecían. En su oración la llamó "La flor del Carmelo" y la "Estrella del Mar" y le suplicó la protección para toda la comunidad.

En respuesta a esta ferviente oración, el 16 de julio de 1251 se le aparece la Virgen a San Simón Stock y le da el escapulario para la orden con la siguiente promesa:
"Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno"

Aunque el escapulario fue dado a los Carmelitas, muchos laicos con el tiempo fueron sintiendo el llamado de vivir una vida mas comprometida con la espiritualidad carmelita y así se comenzó la cofradía del escapulario, donde se agregaban muchos laicos por medio de la devoción a la Virgen y al uso del escapulario. La Iglesia ha extendido el privilegio del escapulario a los laicos.

La Santísima Virgen se apareció al Papa Juan XXII en el siglo XIV y le prometió para quienes cumplieran los requisitos de esta devoción que "como Madre de Misericordia con mis ruegos, oraciones, méritos y protección especial, les ayudaré para que, libres cuanto antes de sus penas, (...) sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza".

EXPLICACIÓN DE LA PROMESA:

Muchos Papas, santos y teólogos católicos han explicado que, según esta promesa, quien tenga la devoción al escapulario y lo use, recibirá de María Santísima a la hora de la muerte, la gracia de la perseverancia en el estado de gracia (sin pecado mortal) o la gracia de la contrición (arrepentimiento). Por parte del devoto, el escapulario es una señal de su compromiso a vivir la vida cristiana siguiendo el ejemplo perfecto de la Virgen Santísima.

El escapulario tiene 3 significados:

1) El amor y la protección maternal de María: El signo es una tela o manto pequeño. Vemos como María cuando nace Jesús lo envuelve en un manto. La Madre siempre trata de cobijar a sus hijos.
Envolver en su manto es una señal muy maternal de protección y cuidado. Señal de que nos envuelve en su amor maternal. Nos hace suyos. Nos cubre de la ignominia de nuestra desnudes espiritual.

Vemos en la Biblia:

-Dios cubrió con un manto a Adán y Eva después de que pecaron. (manto - signo de perdón)
-Jonatán le dio su manto a David: símbolo de amistad -Elías dio su manto a Eliseo y lo llenó de su espíritu en su partida.
-S. Pablo: revístanse de Cristo: vestirnos con el manto de sus virtudes.

2)Pertenencia a María: Llevamos una marca que nos distingue como sus hijos escogidos. El escapulario se convierte en el símbolo de nuestra consagración a María.

Consagración: 'pertenecer a María' es reconocer su misión maternal sobre nosotros y entregarnos a ella para dejarnos guiar, enseñar, moldear por Ella y en su corazón. Así podremos ser usados por Ella para la extensión del Reino de su Hijo.

-En 1950 Papa Pío XII escribió acerca del escapulario: "que sea tu signo de consagración al Inmaculado Corazón de María, lo cual estamos particularmente necesitando en estos tiempos tan peligrosos"

En las palabras del Papa vemos mas vez mas devoción a la Virgen del Carmen es devoción a la Inmaculada.

Quien lleve el escapulario debe estar consciente de su consagración a Dios y a la Virgen y ser consecuente en sus pensamientos, palabras y obras.

3)El suave yugo de Cristo: "Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mi, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana". (Mt 11:29-30)

-El escapulario simboliza ese yugo que Jesús nos invita a cargar pero que María nos ayuda a llevar.

Quién lleva el escapulario debe identificarse como católico sin temor a los rechazos y dificultades que ese yugo le traiga.

Se debe vivir lo que significa

El escapulario es un signo de nuestra identidad como católicos, vinculados de íntimamente a la Virgen María con el propósito de vivir plenamente según nuestro bautismo. Representa nuestra decisión de seguir a Jesús por María en el espíritu de los religiosos pero adaptado a la propia vocación. Esto requiere que seamos pobres (un estilo de vida sencillo sin apegos materiales), castos y obedientes por amor a Dios.

Al usar el escapulario constantemente hacemos silenciosa petición de asistencia continua a la Santísima Madre. La Virgen nos enseña e intercede para que recibamos las gracias para vivir como ella, abiertos de corazón al Señor, escuchando Su Palabra, orando, descubriendo a Dios en la vida diaria y cercano a las necesidades de nuestros hermanos. El escapulario además es un recuerdo de que nuestra meta es el cielo y todo lo de este mundo está pasando.

En momentos de tentación, tomamos el escapulario en nuestras manos e invocamos la asistencia de la Madre, resueltos a ser fieles al Señor. Ella nos dirige hacia el Sagrado Corazón de su Hijo Divino y el demonio es forzado a retroceder vencido.

IMPOSICIÓN DEL ESCAPULARIO:

-La imposición se hace preferentemente en comunidad. -Es necesario que en la celebración quede bien expresado el sentido espiritual de las gracias unidas al Escapulario de la Virgen del Carmen y los compromisos asumidos con este signo de devoción a la Santísima Virgen.-El primer escapulario debe ser bendecido por un sacerdote e impuesto por él mientras dice la oración:
"Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna"

¿Puede darse el escapulario a quien no es católico?

Sí. El escapulario es signo de la Maternidad Espiritual de María y debemos recordar que ella es madre de todos. Muchos milagros de conversión se han realizado en favor de buenos no-católicos que se han decidido a practicar la devoción al escapulario.

TESTIMONIOS DE CONVERSIONES
Un anciano fue llevado al Hospital de San Simón Stock en la ciudad de Nueva York, inconsciente y moribundo. La enfermera al ver al paciente con el Escapulario Carmelita llamó a un sacerdote. Mientras rezada las oraciones por el moribundo, éste recobró el conocimiento y dijo: "Padre, yo no soy católico". "¿Entonces, ¿por qué está usando el Escapulario Carmelita?", preguntó el sacerdote. "He prometido a mis amigos usarlo", explicó el paciente. "Además rezo un Ave María diariamente." "Usted se está muriendo" replicó el sacerdote. "¿Quiere hacerse católico?" 'Toda mi vida lo he deseado", contestó el moribundo. Fue bautizado, recibió la Unción de los Enfermos antes de fallecer en paz.
FUENTE: Corazones.org