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lunes, 24 de agosto de 2026

EN TORNO A LOURDES

Noticias tomadas de distintas fuentes.

1.º OBISPÓN MICAS PROHÍBE LA PEREGRINACIÓN DE LA FSSPX A LOURDES (+ RESPUESTA).
   

En una nota fechada a 13 de Agosto, Jean-Marc Micas PSS, obispón de Tarbes y Lourdes, retiró a la Fraternidad San Pío X la autorización para celebrar públicamente la Misa, administrar los sacramentos y organizar oraciones dentro del recinto del Santuario. 

TRADUCCIÓN
Monseñor Jean-Marc MICAS
OBISPO DE TARBES Y LOURDES
   
NOTA INFORMATIVA
Peregrinación a Lourdes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX)

La nueva situación originada el pasado 1 de julio por las consagraciones episcopales realizadas en Écône, sin mandato pontificio, crea una nueva situación en las relaciones entre la FSSPX y la Iglesia católica.

De conformidad con el derecho de la Iglesia, el acto cismático realizado ha provocado de facto una sanción de excomunión latæ senténtiæ que afecta a los seis obispos implicados (los dos «antiguos» y los cuatro «nuevos»). En el decreto que declara la excomunión, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe extiende esta sanción a todos los sacerdotes de la Fraternidad, así como a los fieles que se adhieren pública y formalmente a la Fraternidad. Esta última ha presentado un recurso contra dicho decreto que declara la excomunión; este no cambia sustancialmente el fondo de aquello que la causa. He consultado, por una parte, a mis colaboradores y, por otra, a otras personas competentes: las indicaciones que resultan de estas consultas son claras.

A raíz del decreto de cisma y excomunión publicado por la Santa Sede, no puedo autorizar la celebración de la Misa ni de los demás sacramentos, ni siquiera las oraciones públicas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X dentro del Santuario. Por tanto, se retira la autorización que hasta ahora se concedía a la FSSPX para hacerlo. En cambio, naturalmente, cualquiera que lo desee puede acudir libremente a la Gruta o a cualquiera de los lugares del Santuario para rezar de manera privada.

Soy plenamente consciente del dolor y quizá de la incomprensión que esta decisión causará. Confío mi decisión a la misericordia de Dios. Nuestro dolor es grande ante la situación de desgarramiento de la túnica de Cristo que provocan nuestras divisiones. Estas escandalizan a los pequeños y obstaculizan nuestro testimonio evangélico.

¡Que María, Nuestra Señora de Lourdes, venga en ayuda de todos nosotros, por amor y para el servicio del Cuerpo de su Hijo!

Tarbes, 13 de agosto de 2026

(Fdo. y Sell.)
† Jean-Marc Micas
  
Calle de Traynès 51, 65000 TARBES – 05 62 44 09 75 – 07 88 10 19 35 – eveque@catholique65.fr

La decisión se tomó a consecuencia de las consagraciones episcopales del 1 de Julio, y afecta en el corto plazo la peregrinación internacional de Cristo Rey, que se iba a realizar el último fin de semana de Octubre y que reunió a cerca de 7.000 peregrinos en la moderna iglesia de San Pío X el año pasado.

En respuesta, el padre Gonzague Peignot FSSPX, superior del Distrito de Francia, anunció en un comunicado el 22 de Agosto que la Fraternidad tiene la intención de seguir acudiendo a Lourdes cada año, por más que su peregrinación ya no podrá tomar la misma forma pública que en años anteriores:

TRADUCCIÓN
COMUNICADO
Peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes
Respuesta al comunicado de monseñor Jean-Marc Micas.

El Distrito de Francia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha tenido conocimiento del comunicado de monseñor Jean-Marc Micas, obispo de Tarbes y Lourdes, publicado el 13 de agosto, en el que anuncia su decisión de no acoger públicamente, para su peregrinación anual al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, a los fieles que frecuentan las capillas de la Fraternidad San Pío X, a diferencia de los años anteriores.

El Distrito de Francia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X reconoce plenamente la autoridad del obispo del lugar, pero considera necesario expresar públicamente tanto su pesar como su incomprensión ante semejante decisión.

En efecto, simples hijos de la Iglesia católica, que de ningún modo pretenden sustituir a la Iglesia y cuya única aspiración es permanecer fieles a ella, tienen prohibido reunirse para rezar públicamente a su Madre del Cielo, mientras que el año anterior, en octubre de 2025, el Santuario de Lourdes acogió, incluso en la Capilla de Nuestra Señora, una peregrinación que reunió durante cuatro días a cristianos y musulmanes en torno a la figura de María, con un momento de oración, una Misa, una procesión con antorchas, una oración en la Gruta y encuentros interreligiosos.

¿Cómo no extrañarse —e incluso indignarse— de que quienes no reconocen ni la Maternidad divina de la Santísima Virgen María, ni el dogma de su Inmaculada Concepción, ni tampoco la divinidad de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, hayan sido autorizados allí donde hoy se prohíbe a los fieles de las capillas de la Fraternidad San Pío X del Distrito de Francia acudir a rezar públicamente a la Santísima Virgen María en su Santuario de Lourdes?

A partir de ahora, a los sacerdotes y fieles de la FSSPX solo se les autoriza a «acudir a la Gruta o a cualquiera de los lugares del Santuario para rezar de manera privada».

El Distrito de Francia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X tiene la firme intención de responder a esta invitación y, por tanto, continuará acudiendo anualmente en peregrinación a Lourdes, como acude en peregrinación a Roma durante los años jubilares. ¡Nuestra Señora no merece ser abandonada a pesar de los obstáculos! Si las puertas del Santuario permanecen cerradas para una peregrinación pública, la puerta del Corazón de la Madre de Dios, en cambio, nunca se cierra a sus hijos. ¡Sin duda, Ella reconocerá a los suyos!

Al proceder de este modo, el Distrito de Francia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X asegura a monseñor Micas su respeto y sus oraciones, sin resentimiento y con la esperanza de que algún día pueda reconocer en ella no a rebeldes, sino a hijos deseosos de vivir y servir en la Iglesia católica.

Porque desde su fundación en 1970, la Fraternidad San Pío X no ha perseguido más que un único fin: servir a las almas, proporcionándoles la doctrina, los sacramentos y la vida cristiana que necesitan, para transmitir «en toda su pureza doctrinal, en toda su caridad misionera, el sacerdocio católico de Nuestro Señor Jesucristo», en palabras de monseñor Lefebvre. No defiende una preferencia personal ni una sensibilidad particular, sino que pretende permanecer fiel a aquello que la Iglesia ha creído, enseñado y santificado a lo largo de los siglos.

En efecto, «la Fraternidad San Pío X no se limita a conservar usos antiguos; fomenta y preserva las vocaciones sacerdotales, las vocaciones religiosas, las familias numerosas y profundamente cristianas; en una palabra, todo aquello que manifiesta la vitalidad de la Iglesia, de la gracia y de la fe católica. Su intención no es ofrecer a la Iglesia un museo de cosas antiguas, sino la Tradición íntegra, fecunda, fuente de vida espiritual, encarnada y vivida en las almas» (Carta personal dirigida el 21 de noviembre de 2025 a Su Santidad el papa León XIV por el padre Pagliarani).

Suresnes, 22 de agosto de 2026

Padre Gonzague Peignot
Superior del Distrito de Francia de la Fraternidad San Pío X

Distrito de Francia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X
Casa San Pío X – Calle Cluseret, 11 – 92280 Suresnes CEDEX (Correo de Empresa de Distribución Excepcional)
  
Aunque la FSSPX debería agradecerle a Micas, porque el lugar donde hacen las misas de su peregrinación anual no se compadece a ellos y lo que representan. Si no, mirar esta foto del año 2023:
  

2.º LOS MOSAICOS DE RUPNIK EN LA BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE LOURDES SERÁN CUBIERTOS PARA LA VISITA DE PRÉVOST (Y PERMANECERÁN ASÍ DESPUÉS DE ÉSTA).
  

Los mosaicos del presbítero exjesuita esloveno Marko Iván Rupnik Kaučič en el Santuario de Lourdes serán completamente cubiertos en las próximas semanas y permanecerán ocultos permanentemente después de la visita de León XIV Riggitano-Prévost del 26 al 28 de Septiembre, dijo el obispón Jean-Marc Micas PSS de Tarbes y Lourdes al periódico francés La Dépêche du Midi el 20 de Agosto.
  
Solo algunos de los mosaicos, incluidos los de las puertas de la basílica, fueron cubiertos en Marzo de 2025.
  
El santuario había dejado previamente de iluminar las obras de Rupnik durante sus procesiones nocturnas en 2024.
  
Rupnik es un presbítero y artista esloveno promovido por el Vaticano desde hace décadas. Ha sido acusado por unas dos docenas de mujeres de abuso sexual, espiritual y psicológico. Un caso canónico en curso sobre las acusaciones está siendo tramitado en el Vaticano.
  
Previamente, el obispón Micas dijo que la exhibición pública continua de las obras de Rupnik en Lourdes puede causar un dolor particular a las víctimas de abuso que visitan el santuario.

viernes, 14 de agosto de 2026

PRIOR BENEDICTINO WILLIAMSONISTA SECUESTRADO POR DISIDENCIA PRO-FELLAYANA

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
La abadía benedictina de Nuestra Señora de Bellaigue (Bella Agua) en Virlet (Francia), anteriormente administrada por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, se afilió hace varios años al movimiento de resistencia fundado por el obispo Richard Williamson.
Al parecer, disidentes de la Neo-FSSPX dentro de la abadía intentaron recuperarla por la fuerza.
El abad de la Resistencia fue secuestrado y brutalmente golpeado.
La fiscalía francesa ha iniciado una investigación penal.
  
Se ha producido un brote de violencia en la abadía benedictina de Nuestra Señora de Bellaigue en Virlet (Francia), anteriormente dirigida por la Neo-Fraternidad Sacerdotal San Pío X fellayana. La abadía se había separado de la Neo-FSSPX para unirse al Movimiento de Resistencia fundado originalmente en 2012 por el obispo Richard Nelson Williamson († 2025), obispo principal de la Frater en ese momento, quien abandonó la Fraternidad tras un altercado con el entonces Superior Dictador Bernard Fellay Voegele, para fundar un movimiento que resistiera la política fellayana de venderse a la Iglesia Novusordita.
  
Por el momento, no están claros los detalles sobre el origen del incidente, pero una versión indica que once monjes afines a la Neo-FSSPX permanecieron infiltrados en la abadía y, finalmente, se vieron envueltos en una lucha interna por el poder para recuperar el control de la abadía para la Neo-FSSPX. Según esta versión, en el proceso, los monjes de la Neo-FSSPX secuestraron al abad de la Resistencia, dom Plácido (en el siglo Bernardo Oliveira Dumas) OSB, en la noche del 23 al 24 de Junio de 2026 y lo golpearon brutalmente.
  
Dom Plácido (ordenado sacerdote en 2007, y elegido prior vitalicio en 2011 luego de la muerte en 2008 de su fundador dom Ángel Araújo Ferreira da Costa OSB, hermano del hoy obispo Dom Tomás de Aquino OSB), había enviado un correo electrónico a los monjes de la abadía anunciando su renuncia, pero los monjes afiliados a la Resistencia sospecharon que los infiltrados de la Neo-FSSPX que aún permanecían en la abadía habían intimidado al abad para que renunciara y lo mantenían como rehén. Los monjes de la Resistencia llamaron a la gendarmería francesa, que inició una operación de búsqueda a gran escala. Dos días después, el abad Placide fue encontrado gravemente golpeado, y posteriormente la fiscalía de Clermont-Ferrand abrió una investigación penal por secuestro y detención ilegal [Parte de la información para este Comentario proviene de 20 Minutos].
  
Católicos tradicionalistas, si esta versión del incidente es correcta, confirmaría hasta qué punto la Neo-FSSPX, que se ha ganado una notoria reputación por su mano dura contra sus propios miembros, tanto clérigos como laicos, bajo el liderazgo de Fellay, estaría dispuesta a llegar para mantenerse en el poder. Mientras tanto, las autoridades francesas trabajan para esclarecer el incidente, y el abad dom Plácido se recupera para retomar su papel como abad de la Resistencia.

domingo, 5 de julio de 2026

PRIMEROS MOVIMIENTOS EN TORNO A LA “CISMÁTICA” FSSPX

Noticias tomadas de distintas fuentes. ADVERTENCIA: Mucho texto.
  
1.º NADA MÁS LES FALTÓ EXIGIRLES PACTO DE SANGRE: VATICANO PRESENTA PROTOCOLO DE “RECONCILIACIÓN” PARA LOS MIEMBROS DE LA FSSPX.
  
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó el 2 de Julio el procedimiento para la “reconciliación” con el Vaticano de los clérigos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), junto con un procedimiento separado para los fieles laicos.
  
El documento tiene dos versiones: una para los sacerdotes y otra para los laicos
   

TRADUCCIÓN
   
DICASTERIO PARA LA DOCTRINA DE LA FE
  
PROCEDIMIENTO PARA LA RECONCILIACIÓN DE LOS SACERDOTES PROVENIENTES DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X
  
El procedimiento seguido del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, en vigencia desde el 1 de Julio de 2026, prevé que un sacerdote que haya decidido abandonar la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, dispuesto a aceptar el Concilio Vaticano II y la legitimidad del Novus Ordo Missæ, si bien siga ligado al usus antíquior, debe: 
  1. Encontrar un Ordinario (Obispo diocesano, Superior mayor de los Institutos clericales de derecho pontificio de vida consagrada y Sociedades clericales de derecho pontificia de vida apostólica, etc.) dispuesto a recibirlo ad experiméntum
  2. Redactar, de su puño y letra, una carta al Santo Padre presentándose y solicitando la remisión de las censuras incurridas bien por haber recibido la ordenación sacerdotal de un obispo excomulgado o canónicamente irregular, o porque, aunque ordenado válida y lícitamente, se unió posteriormente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. 
  3. Anexar su certificado de ordenación sacerdotal.
  4. Anexar la Profesión de Fe y la Fórmula de Adhesión, con fecha y firma (ver Anexos A y B). 
  5. Hacer enviar por medio del Ordinario los tres documentos anteriormente mencionados al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, junto con una carta anexa de éste expresando su disposición de recibir al sacerdote ad experiméntum en su diócesis o instituto.
Al recibir del Ordinario estos tres documentos, el Dicasterio preparará el Rescripto remisorio de las censuras, que será firmado por el Prefecto y el Secretario de la Sección Doctrinal.

Luego el Dicasterio transmitirá el rescripto al Ordinario junto con una carta anexa autorizándolo a recibir al solicitante por un período de prueba no menor a un año ni superior a tres, luego del cual podrá proceder a su incardinación.
  
Recientemente se decidió que si el período de prueba no tuviere buen suceso, el Ordinario retornará el Rescripto al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, allegando una relación de por qué no tuvo lugar la incardinación.
  
***
  
PROCEDIMIENTO PARA LA RECONCILIACIÓN DE ALGUNOS FIELES LAICOS PROVENIENTES DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X

Este procedimiento concierne a la cuestión de la imputabilidad, o el grado de responsabilidad subjetiva de los fieles laicos que han adherido formalmente o asisten regularmente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y piden entrar en plena comunión con la Iglesia Católica.

La imposición de una pena canónica sobre los laicos pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X no debe presumirse automático, sino que debe evaluarse según cada caso.
  
Toda vez que la imputabilidad requiere pleno conocimiento y consentimiento deliberado, se pueden considerar como ejemplos de imputabilidad: 
1. Los laicos miembros de la Tercera Orden de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X; 
2. Los laicos que participan habitualmente en las celebraciones litúrgicas de la FSSPX mientras comparten formalmente sus posiciones doctrinales.
Por el contrario, los siguientes no deben considerarse imputables: 
3. Los laicos que asistieron a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X solamente por razones espirituales o litúrgicas; 
4. Los laicos que, si bien son conscientes de las tensiones con la Santa Sede, no rechazan el Magisterio o la autoridad del Romano Pontífice.
Si un laico perteneciente a las categorías descritas en los numerales 1 y 2 hubiere incurrido en una pena canónica y busca la plena comunión con la Iglesia Católica, el procedimiento requiere un acto formal expresando plena adhesión a la doctrina católica y obediencia a la jerarquía eclesiástica bajo la jurisdicción del Ordinario local, garante de la unidad de esa iglesia particular.

Por consiguiente, tal laico debe: 
  • Presentar al Ordinario local la Profesión de Fe y la Fórmula de Adhesión, debidamente fechada y firmada (ver Anexos A y B).   
Una vez obtenida la documentación, el Ordinario del lugar proveerá para recibir al fiel laico en los tiempos y los modos que considere más oportunos, sirviéndose por ejemplo del Rito de admisión a la plena comunión de la Iglesia Católica por aquellos que fueron válidamente bautizados, debidamente adaptado.
  
Respecto a los laicos a que hacen relación los numerales 3 y 4, bastará que se dirija a un sacerdote en plena comunión, con la decisión de no frecuentar en adelante la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.
  
y dos anexos que deben firmarse: una Profesión de Fe compuesta del Credo Niceno-Constantinopolitano y tres elementos de la profesión de fe de 1989 (Anexo A); y una Fórmula de Adhesión (Anexo B):
   

TRADUCCIÓN
Anexo A (PROFESIÓN DE FE)
Yo, N. creo con fe firme y profeso todos y cada uno de los artículos contenidos en el Credo, a saber:
  
[Sigue el texto del Credo Niceno-Constantinopolitano]. Amén.
   
Con fe firme, creo también todo lo que contiene la Palabra de Dios, ya sea escrita o transmitida por la Tradición, que la Iglesia propone como divinamente revelado, ya sea por juicio solemne o por su Magisterio ordinario y universal.
   
Asimismo, acepto y sostengo firmemente todas y cada una de las enseñanzas propuestas definitivamente por la Iglesia en materia de fe y moral.
    
Además, con sumisión religiosa de voluntad e intelecto, me adhiero a las enseñanzas que proclaman tanto el Romano Pontífice como el Colegio Episcopal al ejercer su auténtico Magisterio, aunque no tengan la intención de proclamarlas mediante un acto definitivo.

Dado en L.

Fecha: DD/MM/AAAA

Firma:

Anexo B (FÓRMULA DE ADHESIÓN)
  
Yo, N. prometo fidelidad a la Iglesia Católica y al Romano Pontífice, Pastor Supremo de la Iglesia, Vicario de Cristo, Sucesor de San Pedro en su primado y Cabeza del Colegio Episcopal, absteniéndome de toda declaración pública que pueda oponerse o a su persona o a su magisterio (cf. cánones 1373 y 1365 del Código de Derecho Canónico).
   
Acepto la doctrina enseñada en el n.º 25 de la Constitución Dogmática Lumen Géntium del Concilio Vaticano II sobre el Magisterio de la Iglesia y la adhesión debida al mismo.

Con respecto a ciertas doctrinas enseñadas por el Concilio Vaticano II, o reformas posteriores en la Sagrada Liturgia o el Derecho Canónico, que a algunos les pueden parecer difíciles de conciliar con declaraciones previas del Magisterio, me comprometo a seguir un enfoque positivo en su interpretación bajo la guía del Magisterio de la Iglesia, para que ninguna de estas enseñanzas pueda separarse del resto del sagrado patrimonio doctrinal de la Iglesia.
  
Declaro además que acepto la validez del Sacrificio de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención de hacer lo que hace la Iglesia, y de acuerdo con los ritos contenidos en las ediciones típicas del Misal Romano y los libros rituales promulgados por los Sumos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II.
   
Finalmente, prometo adherirme a la disciplina común de la Iglesia y a sus leyes, especialmente a las contenidas en el Código de Derecho Canónico promulgado por el Papa Juan Pablo II.

He firmado todo lo anterior de mi propio puño y letra.
  
Dado en L.

Fecha: DD/MM/AAAA

Firma:
    
Un comentarista dijo al respecto de los anexos: «Nada más le faltó que exigieran además firmarlo con sangre, para que sea un pacto satánico en toda regla».
  
Respecto a la última cláusula de la fórmula de adhesión, aquí es donde surge una pregunta: El mismo día en que se publicó el documento, León XIV Riggitano-Prévost recibió en audiencia privada al saliente presidente colombiano Gustavo Francisco Petro Urrego, quien llevó como parte de su comitiva a su nueva pareja sentimental Vanessa Cortés Carmona, después de su separación (tomarlo con pinzas) de su segunda esposa Verónica del Socorro Alcocer García, sin tener un cargo público y a costa de los contribuyentes colombianos ¿Eso se puede criticar, o se incurrirá en “excomunión” al hacerlo?
  

2.º OBISPÓN DE OGDENSBURGO DECLARA A LA FSSPX «EN CISMA FORMAL».
  

El obispón Terry Ronald LaValley Gadway de Ogdensburgo (estado de Nueva York) emitió una carta pastoral fechada a 1 de Julio declarando que la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX) está en “cisma formal” con la Iglesia Sinodita, después de la ordenación de cuatro obispos.
   

TRADUCCIÓN


Diócesis de Ogdensburgo                                                                 
Mons. Terry R. LaValley
Calle Washington 604 • Apartado Postal 369 • Ogdensburgo, NY 13669
(315) 393-2920 • Fax (866) 314-7296 • email: rgrizzuto@rcdony.org
   
1 de Julio de 2026
San Junípero Serra, Sacerdote
  
Querida familia diocesana, 

Es con gran tristeza que debo compartiros que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) está en cisma formal con la Iglesia Católica Romana por cuenta de las ordenaciones [sic] episcopales no autorizadas de cuatro obispos sin mandato papal (cf. Canon l 013).
  
Estos obispos ordenados [sic] hoy, y los obispos que los consagraron, han incurrido en excomunión automática cuya remisión es reservada exclusivamente al Papa. Tal desobediencia al Papa León XIV como el Sucesor de San Pedro, el primer Papa al cual Cristo confió su Iglesia, es considerada como un acto cismático, y lesiona gravemente la unidad de la Iglesia por la cual Cristo oró tan fervientemente la noche antes de morir.
   
Este proceder por la FSSPX constituye una separación formal de la comunión eclesiástica, y como tal es ilícito y prohibido para los católicos romanos participar y recibir los Sacramentos de los obispos y sacerdotes asociados con la Fraternidad San Pío X, incluyendo el Bautismo, la Confirmación, la Sagrada Eucaristía, la Penitencia, el Matrimonio y las Órdenes Sagradas. La única excepción prevista por el Derecho Canónico es el Sacramento de la Penitencia en el caso de peligro de muerte (cf. cánones 976 y 1752).
  
Es de gran importancia darse cuenta que la división entre la Fraternidad San Pío X y la Iglesia Católica Romana simplemente no es sobre la celebración de la Misa y los Sacramentos. La FSSPX repudia y denuncia la doctrina del Concilio Vaticano II, particularmente el ecumenismo, la libertad religiosa, la colegialidad de los obispos con el papa, y el entendimiento eclesiástico y la relación con el judaísmo.
  
Movido por la atención de las almas, debo instruir a los fieles de la Diócesis de Ogdensburgo a evitar participar en las actividades de la Fraternidad San Pío X en la Capilla Santa Teresa en Nicholville (NY), como también a sus escuelas. Invito también a los que han estado asistiendo a la Misa o los Sacramentos administrados por los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X a buscar ahora el consejo y alimento espiritual de la Misa y Sacramentos Latinos tradicionales celebrados en la iglesia de Santa María en Potsdam (NY) o la iglesia de Santa María en Evans Mills (NY).
   
A nuestros hermanos sacerdotes en la Fraternidad San Pío X que no deseen ser parte de esta ruptura con la Sede de Pedro, siempre estoy presto a recibiros y ayudaros a permanecer dentro de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica.
   
En el presente, oremos fervientemente por la unidad de la Iglesia, y pidamos a María, Madre de la Iglesia, que interceda por la Iglesia y sus miembros en este momento de triste división.
  
Con atención y preocupación, pido la bendición de Dios sobre todos los moradores dentro de los límites de la Diócesis de Ogdensburgo. «Padre, que seamos uno».
  
Fielmente vuestro en Cristo,
  
(Fdo.) Mons. Terry R. La Valley
Obispo de Ogdensburgo

Junto con la misiva incluyó una lista de preguntas frecuentes (que no vamos a traducir), repitiendo los lugares comunes de la Secta Sinodita respecto de la FSSPX.
   
3.º LA RESPUESTA DEL PADRE PAGLIARANI: «PEDIMOS PAN, Y NOS DAN UNA PIEDRA».
  
El padre Davide Pagliarani, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, redactó una carta a León XIV Riggitano-Prévost en respuesta a la “excomunión” que le fulminara su prefecto Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli el día anterior (Fuente: ACTUALITÉS FSSPX).
Fraternidad Sacerdotal San Pío X – FSSPX
  
El Superior General
  
A Su Santidad
el Papa León XIV

Écône, 3 de julio de 2026

«¿Qué padre, entre vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿Si pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? ¿O si pide un huevo, le dará un escorpión? Si, pues, vosotros, aunque malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!» (Lc. XI, 11-13).
  
Beatísimo Padre:

La notificación de la decisión tomada por la Santa Sede respecto a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, firmada por Su Eminencia el cardenal Fernández, nos ha llegado y es ya de conocimiento público.

Nos parece que esta decisión pone una vez más en evidencia el contexto extremadamente trágico en el que se encuentra la Iglesia universal. Lo que la Fraternidad San Pío X hizo y seguirá haciendo no es otra cosa que una iniciativa extrema de socorro de las almas, en medio de la confusión doctrinal y moral en la que se halla inmersa la Iglesia. De ninguna manera pretendemos sustituirnos a la Iglesia y no tenemos otro propósito que permanecerle fieles.

En conciencia no hemos estimado que pudiéramos sustraernos al deber moral que tenemos para con las almas, como ya lo hemos explicado a Vuestra Santidad, tanto en privado como en público.
  • Habíamos pedido pan, es decir, un poco de comprensión ante un sincero caso de conciencia, un gesto de paternidad no tanto hacia la Fraternidad San Pío X, sino hacia las almas, prometiéndole convertirlas en verdaderos hijos de la Iglesia romana; lamentablemente, hemos recibido una piedra.
  • Habíamos pedido pescado, es decir, la posibilidad de obtener provisionalmente los medios necesarios para seguir formando buenos sacerdotes que prosigan su misión de dar a conocer a las almas a Nuestro Señor; lamentablemente, hemos recibido una serpiente.
  • Habíamos pedido un huevo, prometiendo devolverlo en cuanto sea posible. En efecto, la santa Tradición que conservamos en las almas pertenece a la Iglesia, nuestra Madre —y no a la Fraternidad San Pío X—, y tenemos por seguro que un día un Papa querrá valerse de ella para el bien de la Iglesia universal; lamentablemente, hemos recibido un escorpión.
  • Habíamos pedido ser instruidos y confirmados en la fe de siempre; en vez de eso, fuimos declarados cismáticos por segunda vez.
A pesar de las sanciones que recaen sobre nosotros, la Fraternidad San Pío X renueva sinceramente la promesa que ya había hecho a Vuestra Santidad. Permítame al respecto retomar libremente lo que ya había expresado:
«La Fraternidad le promete […] dedicar todas sus energías a preservar la Tradición y a ponerla al servicio de la Iglesia. De esta manera, la Fraternidad San Pío X no se limita a conservar prácticas antiguas, sino que favorece y preserva las vocaciones sacerdotales, las vocaciones religiosas, las familias numerosas y profundamente cristianas; en una palabra, todo lo que manifiesta la vitalidad de la Iglesia, de la gracia y de la fe católica. Nuestra intención no es proponer a la Iglesia un museo de cosas antiguas, sino la Tradición íntegra, fecunda, encarnada y vivida en las almas.
   
[…] Estoy seguro de que un día Usted mismo o uno de sus sucesores podrá y querrá valerse de este servicio; nuestra única razón de ser es ofrecerlo en la Iglesia y para la Iglesia» (Carta personal dirigida a Su Santidad el 21 de noviembre de 2025).
Pero, sobre todo, la Fraternidad San Pío X le promete hoy que no recibe estas nuevas sanciones –objetivamente injustas e inválidas– en un espíritu de amargura o rebeldía.
   
Las condenas recientes, como las del pasado, nos alcanzan en lo que nos es más querido: nuestro apego a nuestra Madre, la Iglesia romana. Sin embargo, aun en esta prueba, todo debe contribuir al bien de las almas y de la Iglesia misma. Por lo tanto, estas condenas nos alientan a querer aún más a la santa Iglesia y a atender sus necesidades más que nunca con todas nuestras fuerzas. Por este mismo motivo la Fraternidad San Pío X ofrece de buen grado el sufrimiento ocasionado por estas nuevas sanciones por el bien de la Iglesia universal y por Vuestra Santidad.
   
Estamos seguros de que un día Usted mismo o uno de sus sucesores querrá hacer suyo el programa de San Pío X: «Restaurar todo en Cristo», Instauráre ómnia in Christo. Aquel día, el Santo Padre descubrirá en la Fraternidad San Pío X no un conjunto de serpientes y escorpiones, sino un pequeño ejército de hijos leales, dispuestos a todo para apoyarlo en la restauración de todas las cosas en Nuestro Señor y para reivindicar ante la humanidad entera los derechos imprescriptibles de Cristo Rey sobre todas las almas y sobre todas las naciones.
  
Aquel día el Santo Padre descubrirá con gran alegría y profundo consuelo almas auténticamente católicas, almas cuyo vínculo con la Iglesia jamás se fundó en las arenas movedizas de un diálogo ambiguo, sino sobre la roca de la fe de Pedro.
   
Le pedimos a la Santísima Virgen María que apresure la llegada de ese día, y deseamos sobre todo que Vuestra Santidad conozca cuanto antes esta alegría y este consuelo.
   
Mientras tanto, si le es posible a pesar de su decisión reciente, bendíganos como a sus hijos. Para nosotros nada cambió, nada cambiará jamás.
   
Confiado en la divina Providencia, a la que nada se le escapa y que lee hasta el fondo del corazón de cada hombre, me reafirmo, Santísimo Padre, como su muy devoto hijo en el Señor.
   
(Fdo.) Davide Pagliarani, Superior General
  
__________________________________
Casa generalicia
Castillo Schwandegg
CH-6313 Menzingen (cantón de Zug)
Tel. +41 41 757 10 50

El tono es radicalmente distinto y contrapuesto a la respuesta que el 6 de Julio de 1988 le dieron al cardenal curial beninés Bernardin Gantin Tonondji († 2008) el superior general Franz Schmidberger y los superiores provinciales de la FSSPX, en la cual esencialmente declararon su gozo y gratitud al ser considerados excomulgados por una falsa iglesia: «Nada mejor pedimos que ser declarados fuera de esta impía comunión de los impíos. […] Ser públicamente asociados con esta sanción que es infligida sobre los seis Obispos Católicos, Defensores de la Fe en su integridad y entereza, sería para nosotros un sello de honor y una señal de ortodoxia ante los fieles».
  
4.º CARTA DE UN CONVERSO: LA CRISIS DE LA FSSPX NO ES UNA ABSTRACCIÓN

Un converso bajo el seudónimo Aquinas Bear redactó el siguiente artículo en su cuenta de Twitter/X (vía COMPLICIT CLERGY):
«He tratado de mantenerme lejos de la guerra tribal en torno a la FSSPX porque no pertenezco a ninguna facción. Solo quiero que me dejen practicar la Fe ortodoxa.
  
Soy converso, pero no estoy desinformado. Antes de ingresar a la Iglesia Católica, estudié teología católica, historia de la Iglesia, autoridad papal, derecho canónico, el Concilio Vaticano II, la Tradición y el Magisterio. Leí la Suma Teológica de principio a fin. He continuado estudiando desde entonces. Entiendo por qué la consagración de obispos sin mandato papal se considera un acto canónico extraordinariamente grave. También entiendo por qué la FSSPX cree que existe un estado de necesidad. Ambas afirmaciones son ciertas.
  
Lo que no puedo ignorar es la flagrante diferencia entre la severidad mostrada hacia la FSSPX y la paciencia que Roma demuestra repetidamente en otros ámbitos. 

Roma negocia en secreto con un gobierno chino que se inmiscuye en el nombramiento de obispos. Tolera años de presión doctrinal abierta por parte de la Iglesia alemana sobre moral sexual, ministerio ordenado, eclesiología y otros asuntos relacionados con el Depósito de la Fe.
  
La Iglesia ahora permite bendiciones pastorales a parejas del mismo sexo, insistiendo en que la doctrina no ha cambiado. Se nos repite constantemente que la Iglesia sinodal debe escuchar, acompañar, dialogar, tender puentes y buscar la fraternidad con protestantes, cristianos ortodoxos, judíos, musulmanes, no creyentes y prácticamente todos los demás. La Iglesia coloca a mujeres que apoyan el aborto en puestos clave de la curia. La Iglesia considera “incorrecto” negar la comunión a un político que defiende abiertamente múltiples herejías.
   
Sin embargo, a los católicos que se adhieren a la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio perenne se les trata como si fueran el único grupo ajeno a la paciencia, el diálogo, el acompañamiento o la misericordia pastoral. Esta contradicción es difícil de ignorar.

Con todo, para mí. esta no es solamente una discusión sobre el Vaticano II, el derecho canónico, la obediencia, el cisma, o la política interna de la Iglesia.
  
Paso la mayor parte del tiempo en casa. Nunca he asistido a una capilla de la FSSPX, pero los sacerdotes de la FSSPX han sido de los pocos que han estado dispuestos a venir a mi casa y brindarme atención pastoral y sacramental durante los últimos tres años.
   
Mi parroquia no ha podido enviar a sus sacerdotes porque ahora vivo fuera de sus límites geográficos. Al parecer, el obispo local es muy estricto con estas normas, pero escribe con entusiasmo sobre cómo acompaña a los “marginalizados” cada mes de junio.
   
Me han ofrecido visitas de ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión, pero eso no satisface mi necesidad espiritual. Necesito un sacerdote. Necesito confesarme. Necesito la comunión sacerdotal. Necesito dirección espiritual y atención pastoral de alguien que pueda escucharme, aconsejarme, absolverme y administrarme los sacramentos.
   
En los últimos años, los únicos sacerdotes que han venido a mi casa han sido dos de la iglesia local de la FSSPX. Las personas a las que ahora se tacha de cismáticas en internet son, en la práctica, de los pocos clérigos que se han presentado en persona.  
  
Así que, cuando la gente celebra las acciones punitivas contra la FSSPX o les grita casualmente “cismáticos”, no están abordando una disputa abstracta de facciones. Están abordando algo que puede dejar a personas como yo sin medios útiles para la confesión, la Comunión, la dirección espiritual, y la cura sacerdotal regular.
  
No estoy rechazando el papado.
   
No me uniré a ninguna tribu.
   
Intento seguir siendo un católico ortodoxo que sigue las Escrituras, la Tradición y el Magisterio con la conciencia tranquila». 

jueves, 2 de julio de 2026

TIGRE DE PAPEL: LA “EXCOMUNIÓN” TUCHO-PREVOSTIANA A LA FSSPX

La respuesta del Vaticano a las consagraciones de Écône de ayer no se hizo esperar: Hoy 2 de Julio, en un decreto firmado por el prefecto de la Doctrina de la Fe deuterovaticana Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli y sus secretarios Arnaldo Matteo y John Kennedy fulminó la “excomunión” contra los obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Y a diferencia de 1988, la hizo extensiva a todo su clero y los fieles que acudan a ellos:
  

TRADUCCIÓN
DICASTERIO PARA LA DOCTRINA DE LA FE

90120 Ciudad del Vaticano
Palacio del Santo Oficio
  
Prot. N. 99/2009

DECRETO

A pesar de las advertencias dirigidas al Superior General de la Sociedad Sacerdotal de San Pío X, el obispo Alfonso de Galarreta, habiendo cometido un acto de naturaleza cismática mediante la consagración episcopal de cuatro sacerdotes, sin mandato pontificio y contra la voluntad del Sumo Pontífice, ha incurrido ipso facto en las penas previstas en los cánones 1387 y 1364 § 1 CIC 2021.
   
Por lo tanto, declaro a todos los efectos legales que tanto el mencionado obispo Alfonso de Galarreta como Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier han incurrido ipso facto en la excomunión latæ senténtiæ reservada a la Sede Apostólica.

Declaro además que el obispo Bernard Fellay, habiendo participado directamente en la celebración litúrgica como co-consagrante, adhiriéndose así públicamente al acto cismático, ha incurrido en la excomunión latæ senténtiæ prevista en el canon 1364 § 1 CIC 2021.

Se advierte a los clérigos y fieles laicos que no se adhieran al cisma de la Sociedad Sacerdotal de San Pío X, porque incurrirían ipso facto en la pena de excomunión latæ senténtiæ.

Desde el Palacio del Dicasterio, 2 de julio de 2026.

(Fdo.) Víctor M. Card. FERNÁNDEZ 
Prefecto

(Fdo.) John J. KENNEDY, Arzobispo titular de Ossero
Secretario de la Sección Disciplinaria

(Fdo.) Monseñor Armando MATTEO
Secretario de la Sección Doctrinal

*****

NOTA EXPLICATIVA

Desde los tiempos de San Pablo VI hasta los últimos coloquios, celebrados recientemente en este Dicasterio, los múltiples intentos de reconducir a los adherentes al movimiento iniciado por Mons. Marcel Lefebvre a la plena comunión con la Iglesia católica se han revelado vanos. Tal situación se ha agravado ulteriormente a causa de las recientes consagraciones episcopales celebradas sin mandato pontificio, contra la voluntad del Santo Padre, en abierta violación del derecho canónico. Por tanto, este Dicasterio, en el fiel ejercicio de las funciones que le han sido confiadas, considera necesario constatar que tal acto ha configurado el delito de cisma, con las consecuencias canónicas para los ministros sagrados y para los fieles laicos implicados. En efecto, como ya se declaró en 1988, «tal desobediencia —que lleva consigo un rechazo práctico del Primado romano— constituye un acto cismático» (cfr. Juan Pablo II, Carta ap. Ecclesia Dei, 3).

A este respecto, de ahora en adelante:
  1. Los ministros sagrados pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X están en el cisma y deben por tanto ser considerados cismáticos (cfr. Ecclésia Dei, 5 c; Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Nota explicativa sobre la excomunión por cisma en que incurren los adherentes al movimiento del Obispo Marcel Lefebvre, 24.08.1996, 5-6), quedando sujetos a la excomunión prevista por el derecho (can. 1364 § 1 CIC).
  2. Por lo que concierne a los fieles laicos, deben considerarse cismáticos y excomulgados quienes adhieran formalmente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en las condiciones establecidas en la Nota explicativa del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos de 1996 (cfr. ibidem, 7), todavía vigente, que este Dicasterio hace propia.
  3. Se advierte, finalmente, al santo Pueblo de Dios que los ministros sagrados de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X administran ilícitamente los sacramentos y que el sacramento de la penitencia por ellos administrado y el matrimonio por ellos asistido son inválidos.
La Iglesia, como madre solícita, acogerá con sincero afecto y viva solicitud a todos aquellos que deseen volver a la plena comunión. Los Nuncios Apostólicos dispondrán de los procedimientos que los Ordinarios podrán utilizar en los diversos casos.
   
Se exhorta, finalmente, a todos los fieles a permanecer firmes en la comunión con el Romano Pontífice, con los Obispos en comunión con él y con toda la Iglesia (cfr. Lumen Géntium, 22; can. 751 CIC), y a abstenerse de participar en las celebraciones y actividades promovidas por la citada Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

Desde el Palacio del Dicasterio, 2 de julio de 2026.

(Fdo.) Víctor M. Card. FERNÁNDEZ 
Prefecto

(Fdo.) Monseñor Armando MATTEO
Secretario de la Sección Doctrinal

(Fdo.) John J. KENNEDY, Arzobispo titular de Ossero
Secretario de la Sección Disciplinaria
 
Con todo, cabe señalar que, en su conjunto, la “excomunión” no tiene eficacia penal si se analiza desde el libro VI (Sección Penal) del Código de Derecho Canónico de 1983, por las siguientes razones:
  1. Naturaleza jurídica distinta de los documentos: El Decreto es el único documento legal junto con las sentencias de los tribunales que puede establecer penas canónicas (cann. 1341, 1720); pero en este caso tiene un alcance subjetivo específico y sus efectos son taxativos para el obispos consagrante Alfonso de Galarreta Genua y los consagrados Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier por el canon 1387, así como para el co-consagrante Bernard Fellay Voegele (aunque éste por el canon 1364 § 1). En cambio, la Nota Explicativa no es ley (cann. 7-22, 29 ss.), no es decreto general ejecutorio (cann. 31-33), no es precepto penal (can. 1319), no es sentencia ni decreto declaratorio emanado conforme a los cann. 1341 ss. y 1717 ss., al dirigirse a personas indeterminadas, si mucho, es una advertencia.
  2. Contradicción inherente y conflicto normativo: El Decreto aplica un condicional eventual en su advertencia final: «Se advierte a los clérigos y fieles laicos que no se adhieran al cisma de la Sociedad Sacerdotal de San Pío X, porque incurrirían…». La Nota, en cambio, en su numeral primero, usa el presente indicativo: «Los ministros sagrados pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X están en el cisma…». Y al haber conflicto entre los dos documentos, prevalece el Decreto por ser el único documento con naturaleza penal, y Decreto, único instrumento con forma penal; y por principio de interpretación restrictiva de toda norma penal (recogido por el canon 18), las penas no se pueden extender por vía de la Nota explicativa.
  3. Ausencia de imputación individual; y pena suspendida antes de eventual aplicación: Aún si se admite en gracia de discusión que la Nota explicativa impone pena latæ senténtiæ no se ha realizado ninguna valoración individual contra cada uno, CA-DA UNO de los setecientos clérigos pertenecientes y/o asociados a la FSSPX donde se establezca la imputabilidad plena que exige el canon 1321 § 2, apreciada conforme a los cann. 1323-1325: la ignorancia inculpable de la ley o de la pena, el error, el miedo grave y el estado de necesidad —incluso putativo— eximen de la pena o impiden su aplicación. Por lo tanto, está incurriendo el Vaticano en CULPA POR ASOCIACIÓN, figura ajena a los sistemas penales liberales (mucho menos de la Inquisición tan demonizada por ellos) y sí propia del autoritarismo comunista. Y aun de aplicarse la pena, esta queda en suspenso a favor de los fieles que requieran los sacramentos de ellos, a tenor del canon 1321 § 1 en conjunto con el canon 1335 § 2.
  4. Remisión a norma inexistente en documento privado: La Nota de 1996 (en adelante N96) del entonces Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, que el Dicasterio «hace propia» con sus condiciones, no es una interpretación auténtica de conformidad al canon 16 § 1 (carece de aprobación pontificia in forma specífica y de promulgación como tal) sino un parecer (opinión) publicado en Communicationes, la revista propia del organismo de marras. Por lo tanto, es un documento privado Ítem, la N96 es de efecto restrictivo, ya que en su numeral 5.º exige “adhesión formal al cisma”, y el numeral 7.º excluye de sus efectos la asistencia ocasional a los servicios litúrgicos y pastorales de la FSSPX. Ítem, la práctica por Benedicto XVI Ratzinger (el levantamiento de las “Excomuniones” el 21 de Enero y la Carta explicativa de Marzo de 2009) y Francisco Bergoglio (las concesiones jurisdiccionales de oír confesiones y dar absolución, presenciar matrimonios –a medias–, y ser tribunal canónico de primera instancia, concesiones incompatibles con un excomulgado) muestra que N96 es de interpretación restrictiva, a despecho que treinta años después se la quiera ampliar.
  5. No hay revocatoria real de las concesiones anteriormente otorgadas por Francisco Bergoglio: La invalidez que la Nota Explicativa proclama no deriva de la excomunión, sino de la falta de facultad para absolver (can. 966 § 1) y de defecto de forma canónica en el matrimonio (can. 1108), pero estas fueron suplidas respectivamente por Francisco Bergoglio en la Carta apostólica Misericordia et misera, n. 12 (20 de noviembre de 2016) y la Carta de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei de 27 de marzo de 2017, aprobada por Francisco. La Nota no menciona ninguno de los dos actos ni contiene cláusula revocatoria, por lo que entonces rigen el can. 21 —en la duda no se presume la revocación— y el principio de jerarquía de los actos: un dicasterio no puede derogar actos del Romano Pontífice si no es con aprobación pontificia en forma específica (art. 7 § 2 del Reglamento General de la Curia Romana), aprobación que no consta en el texto difundido. Mientras no medie revocación expresa del Papa, las facultades permanecen vigentes y la declaración de invalidez es jurídicamente infundada. Y aun si son revocadas pro futuro, subsidiariamente operaría en múltiples supuestos la suplencia de la facultad por error común o duda positiva y probable del canon 144, que la Nota tampoco aborda.
  6. Disparidad normativa: Finalmente, como es de conocimiento público, la “excomunión” no afecta para nada a sus supuestos destinatarios porque PARA ELLOS NO EXISTE EL CÓDIGO DE 1983. La FSSPX se rige por el Código de 1917, que en este caso solo sanciona las consagraciones sin mandato pontificio con suspensión para el consagrado. Ítem, si se invoca la Encíclica “Ad Apostolórum Príncipis” de Pío XII que excomulgó a los obispos de la Asociación Patriótica Católica China, esta solo les priva de la potestad jurisdiccional (esto es, de su ejercicio administrando territorios determinados), no de la potestad de ordenación ni les invalida la consagración. Y de todos modos, tampoco procede, porque se hace una aplicación selectiva de la norma: No hubo excomunión cuando (contra la prohibición de Pablo VI Montini), el mismo Wojtyła y su obispo auxiliar cracoviense Julian Jan Groblicki ordenaban sacerdotes para Checoslovaquia y la Unión Soviética, y el cardenal José Slipyj Dychkovski consagró obispos para la Iglesia Grecocatólica Ucraniana.
Resumido: La “excomunión” solo existe en el decreto, y solo para los obispos (aunque no bajo la misma norma). Para los sacerdotes y los fieles, no existe, por más que la Nota explicativa diga lo contrario.
 
De todos modos, al provenir de una autoridad ilegítima e INEXISTENTE como son las de la Secta Conciliar (a la que, a Dios gracias, NO PERTENECEMOS, NI QUEREMOS TENER NADA QUE VER CON ELLA), tal “excomunión” no vale el papel ni los bytes que lo soportan. Incluso, ni merece la pena de haber redactado estas líneas, pero bueno, sirve por lo menos para quitarle la máscara y de mentís a sus tan cacareadas “misericordia” y “escucha fraterna”.
  
Rvdo. P. JORGE RONDÓN SANTOS S. Ch. R.
2 de Julio de 2026 (Año Santo de Cristo Rey).
Fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María a Santa Isabel; de los Santos Proceso y Martiniano, Mártires de la Fe; de San Otón de Bamberg, Obispo, Confesor y Apóstol de Pomerania; y de Santa Monegunda, Ermitaña. Nacimiento de fray Abrahán de Santa Clara OAD (en el siglo Juan Ulrico Megerle Wagner), Predicador de la Corte Imperial de Viena; y de Leopoldo de Borbón-Dos Sicilias, Príncipe de Salerno. Tránsito de San Suituno, Obispo de Winchester; y de San Berardino Realino SJ, Sacerdote, Confesor y Apóstol de Lecce. Ratificación del Tratado de Tordesillas; Saqueo de la ciudad de Paula por Turgut Reis; Fundación de la Academia Chilena de la Lengua; y Anexión de Vietnam del Sur por el Norte comunista. Consagración de Venezuela al Santísimo Sacramento del Altar.

OBISPO GOLDADE: «LA IGLESIA MODERNISTA MATA»


En el rezo de las Vísperas pontificales después de las consagraciones de ayer 1 de Julio, el recién consagrado obispo Michael Goldade FSSPX dió el siguiente sermón (traducción propia):
Los obispos recién consagrados hemos estado muy conmovidos por vuestra fidelidad, vuestras oraciones y vuestros sacrificios.
  
Aún antes de las consagraciones de hoy, hemos oído historias de oraciones y ofrendas incluso heroicas hechas por los nuevos obispos. Muchas gracias por eso. 
   
Por supuesto, durante la ceremonia de hoy tuvimos mucho tiempo, durante la acción de gracias, para rezar el Rosario, para reflexionar y luego veros en la lluvia orando por los recién elegidos. Y luego, mientras íbamos por el campo las caras alegres y la mirada de esperanza por el futuro de la Iglesia; y quizá especialmente en ese momento, el sentido de responsabilidad de los nuevos obispos pesaba gravemente sobre nosotros. Así pues, gracias por vuestras oraciones, y vuestros sacrificios, y os alentamos a hacer aún más.
  
En segundo lugar, estas consagraciones son un símbolo de la vitalidad de la Santa Madre Iglesia.

A la Santa Madre Iglesia, la Esposa de Cristo, se ha confiado, y solo a ella se ha  dado los medios para santificar a las almas, para preparar almas para el Reino de los Cielos. Ella tiene todo lo necesario para la salvación de las almas; y esto es un recordatorio de esa vida y la fuente de la vida en Nuestro Señor Jesucristo, que se halla en la Iglesia Católica.

Veis en estas hermosas catedrales expresiones artísticas de vida: Tenéis viñedos, huertos, agua viva fluyendo… y no es solo algo natural. Es un símbolo de la vida sobrenatural que viene de la Iglesia Católica. Ella lava las almas, las purifica de sus pecados, las prepara, las eleva a una gran santidad, para el martirio, para ser miembros del Cielo. Y tenemos que creer en eso. Tenemos que tener fe en eso.

Por supuesto, acá vemos muchas ruinas.

Si la Iglesia Católica, en su tradición, da vida, la Iglesia modernista es un desierto. Mata. Mata todo lo que toca. Mata la vida sobrenatural. Mata las fuentes de la gracia. Lo seca todo porque ha puesto al hombre en el lugar de Dios y, por lo tanto, se ha alejado de las fuentes de la vida.

Así que esto es un recordatorio hoy para ser fieles, para ser fieles al sagrado depósito que Nuestro Señor ha confiado a Su Iglesia y que transmite por la Tradición apostólica.
 
Muchas veces, de hecho, antes de las consagración, he hablado con muchos fieles que no son parte de nuestros círculos, de los que están fuera de la Fraternidad, e incluso fuera de la Tradición, he oído un pensamiento común, un sentimiento común: “la Iglesia necesita estas consagraciones”. Y eso fue sorprendente. Pero eso muestra que los fieles, los fieles que no entienden las complejidades del modernismo, de la enfermedad del modernismo, ven que algo está mal, que algo está muriendo en esta nueva religión, y que de hecho es la Tradición la que está haciendo una restauración que es vivificante.

Sí, mis queridos fieles, necesitamos esas consagraciones, necesitamos continuar este sagrado legado del arzobispo Lefebvre que le fue dado por la Santa Madre Iglesia, y os aliento a permanecer fieles, a que vuestras familias permanezcan fieles a estas santas instituciones, a estas sagradas instituciones, a la Misa, los sacramentos, y no dejarlos perder.
 
Y si sois fieles, veréis hermosos frutos en vuestras familias, un hermoso crecimiento en vuestras parroquias, en las escuelas, y muchas, muchas más vocaciones, muchos, muchos más jóvenes que quieran sacrificarse por la Santa Madre Iglesia, que quieran darse a la Santa Madre Iglesia.
Ahora queda ver si, tras este sermón (y la “excomunión” chapucera redactada sin técnica jurídica y sin eficacia penal que les fulminó hoy el “Trucho”) se deciden de una vez por todas en romper con esa «Iglesia modernista que mata y seca todo cuanto toca», reconocer la realidad de la Sede Vacante y retirar de sus sacristías, rectorías y escuelas el retrato del Gato Bob y sus gerentes de zona.  

lunes, 29 de junio de 2026

FELLAY: «SI SE LES PREGUNTA, ROMA NO TIENE FE»


Durante las ordenaciones sacerdotales y diaconales en Écône (Suiza), el obispo Bernard Fellay Voegele contó esta anécdota que ocurrió durante las reuniones romanas:
«Hay un pequeño incidente que me gustaría relataros para ilustrar lo que estamos diciendo, delante de todas las principales figuras de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Así que el Prefecto, el Secretario y el Subsecretario estaban allí. Tratamos de decirles lo que hacemos. Lo que hacemos es tratar de ganar almas para Nuestro Señor Jesucristo, arrancarlas de las garras del diablo y del mundo, para llevarlas a Nuestro Señor y a la salvación; y continuamos diciendo: “Pero Nuestro Señor es el Creador no solo de los individuos, sino también de las sociedades, que tratamos de ganar”. La respuesta de estos príncipes de la Iglesia, de los responsables de la fe de la Iglesia. ¿Qué nos dijeron entonces? “Buena suerte”. Ya no lo creen. Si se les pregunta si creen, dirán que sí, en teoría. Pero en cuanto a la aplicación práctica, en cuanto a la realización, ya no creen. ¿Todavía creen que Nuestro Señor es el Todopoderoso, que puede hacerlo todo? ¿Todavía creen en esta palabra, en esta verdad: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra”? ¿Todavía creen que toda autoridad en la tierra, civil y eclesiástica, toda autoridad proviene de Nuestro Señor Jesucristo, ante quien toda autoridad ha de responder?».

domingo, 28 de junio de 2026

LOS PRO-SÝLLABUS Y LOS ANTI-SÝLLABUS

Traducción a partir de la versión inglesa de la conferencia dada por el arzobispo Marcel Lefebvre a los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en el Seminario Internacional San Pío X en Écône (Suiza) el 6 de Septiembre de 1990, y publicada en la revista Fidéliter n.º 87, mayo-junio de 1992. Se presenta en respuesta a las declaraciones de Gerhard Ludwig Müller Straub, Robert Sarah Nemelo, el obispón de Lincoln (Nebraska) James Douglas Conley Smith, y los profesores de la Facultad de Teología de la Universidad Franciscana de Steubenville (Estados Unidos) sobre las consagraciones del próximo 1 de Julio.

LOS PRO-SÝLLABUS Y LOS ANTI-SÝLLABUS
   
EL PROBLEMA
Respecto al futuro, quisiera decir unas palabras sobre las preguntas que la gente común podría haceros, preguntas que a menudo recibo de personas que no saben mucho sobre lo que sucede en la Fraternidad, como por ejemplo: «¿Se han roto las relaciones con Roma? ¿Se acabó todo?».

UNA SOLUCIÓN LIGERA
Hace unas semanas, quizás tres, recibí otra llamada del Cardenal Silvio Oddi: «Bueno, Su Excelencia, ¿de verdad no hay manera de arreglar las cosas? ¿ninguna?». Le respondí: «Vosotros debéis cambiar, volver a la Tradición. No es una cuestión de liturgia, es una cuestión de fe».

El cardenal protestó:
«No, no, no es una cuestión de fe, no, no. El Papa está dispuesto a recibiros. Solo un pequeño gesto de vuestra parte, una pequeña petición de perdón, y todo estará bien».
Este es el cardenal Oddi, sin duda. Pero no lleva a ninguna parte. A ninguna parte. No entiende nada, o no quiere entender nada. Nada. Desafortunadamente, lo mismo ocurre con nuestros cuatro cardenales más o menos tradicionales: Pietro Palazzini, Alfons Maria Stickler SDB, Édouard Gagnon PSS, y Oddi. No tienen peso ni influencia en Roma; han perdido toda influencia. Ahora solo sirven para celebrar ordenaciones en la Fraternidad de San Pedro, etc. No llevan a ninguna parte. A ninguna parte.
 
EL PROBLEMA PESADO
El problema se mantiene muy grave, no hay que minimizarlo. Esto es lo que hay que responder a todos los laicos que preguntan si la crisis terminará, si no habría otro medio de tener una autorización para nuestra liturgia, para nuestros sacramentos…

Ciertamente la cuestión de la liturgia y de los sacramentos es muy importante, pero es más importante todavía la cuestión de la fe. Para nosotros esta cuestión está resuelta porque nosotros tenemos la fe de siempre, la del concilio de Trento, la del catecismo de San Pio X, de todos los concilios y de todos los papas anteriores al Vaticano II; en una palabra, la fe de la Iglesia.

¿Y en Roma? La perseverancia y la pertinacia de las ideas falsas y de los graves errores del Vaticano II continúan. Esto está claro.

El Padre Giulio María Tam nos ha enviado recortes del Osservatore Romano: discursos del Santo Padre, del cardenal Casaroli y el cardenal Ratzinger. Son documentos oficiales de la Iglesia de los cuales no se puede dudar de su autenticidad, y estamos estupefactos.
  
LA NUESTRA ES UNA ANTIGUA BATALLA
¡Estos textos son asombrosos, absolutamente asombrosos! Citaré algunos en breve. Es increíble. En las últimas semanas (¡ya que estoy en descanso!) he dedicado tiempo a releer el libro de Emmanuel Barbier, que bien conocéis, sobre el catolicismo liberal. Y es impresionante ver cómo nuestra lucha actual es exactamente la misma que libraron los grandes católicos del siglo XIX, tras la Revolución Francesa, y los papas Pío VI, Pío VII, Pío VIII, Gregorio XVI, Pío IX, León XIII, y así sucesivamente, desde San Pío X hasta Pío XII.
   
Su lucha se resume en la encíclica Quánta Cura con el Sýllabus de Pío IX y en la Pascéndi Domínici gregis de San Pío X. Estos son los dos grandes documentos, sensacionales e impactantes para su época, que exponen la enseñanza de la Iglesia frente a los errores modernos, errores que surgieron durante la Revolución, especialmente en la Declaración de los Derechos del Hombre. Esta es la lucha en la que nos encontramos hoy. Exactamente la misma lucha.
   
Hay quienes favorecen el Sýllabus, Quánta Cura y Pascéndi, y quienes se oponen a ellos. Es sencillo. Es claro. Quienes se oponen a ellos adoptan los principios de la Revolución Francesa, los errores modernos. Quienes favorecen el Sýllabus, Quánta Cura y Pascéndi permanecen dentro de la verdadera fe, dentro de la doctrina católica.
   
Como bien saben, el cardenal Ratzinger afirmó que, en su opinión, el Concilio Vaticano II es «un anti-Sýllabus». Con esto, el cardenal se posicionó claramente entre quienes se oponen al Sýllabus. Si, por lo tanto, se opone al Sýllabus, está adoptando los principios de la Revolución. Además, continúa diciendo con claridad: «En verdad, la Iglesia se ha abierto a principios que no son propios, sino que provienen de la sociedad moderna, etc.», es decir, como todos entienden, los principios de 1789, los Derechos del Hombre.
   
Nos encontramos precisamente en la misma situación en la que el cardenal Luis Eduardo Pie, el obispo Carlos Emilio Freppel, Luis Veuillot y el diputado Emilio Keller en Alsacia, el obispo Guillermo Manuel de Ketler en Alemania y el cardenal Gaspar Mermillod en Suiza, lucharon con ahínco junto a la gran mayoría de los obispos de la época. En aquel entonces, tuvieron la fortuna de contar con el apoyo de la gran mayoría de los obispos. Algunos, como el obispo Félix Dupanloup y los pocos obispos franceses que lo siguieron, fueron una excepción. Los pocos obispos de Alemania e Italia que se opusieron abiertamente al Sýllabus, e incluso a Pío IX, fueron la excepción, no la regla.
   
Pero, por supuesto, estaban las fuerzas de la Revolución, los herederos de la Revolución, y estaba la mano tendida por Dupanloup, Carlos de Montalembert, Hugo Felicidad de Lamennais y otros, que ofrecieron su mano a la Revolución y que nunca quisieron invocar los derechos de Dios contra los derechos del hombre: «Solo pedimos los derechos de cada hombre», esto es, «los derechos compartidos por todos, compartidos por todos los hombres, compartidos por todas las religiones, no los derechos de Dios…», decían estos liberales.
  
NO DEBEMOS VACILAR
Pues bien, nos encontramos en la misma situación. No debemos hacernos ilusiones. Por consiguiente, estamos en medio de una gran lucha, una lucha titánica. Estamos librando una lucha garantizada por toda una línea de Papas. Por lo tanto, no debemos tener dudas ni temores, dudas como: «¿Por qué deberíamos ir solos? Después de todo, ¿por qué no unirnos a Roma? ¿Por qué no unirnos al Papa?». Sí, si Roma y el Papa estuvieran en consonancia con la Tradición, si continuaran la labor de todos los Papas del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, sin duda.
   
Pero ellos mismos admiten que han emprendido un nuevo camino. Admiten que con el Concilio Vaticano II comenzó una nueva era. Admiten que esta es una nueva etapa en la vida de la Iglesia, completamente nueva, basada en nuevos principios. No hace falta discutir este punto. Ellos mismos lo dicen. Es evidente. Creo que debemos insistir en este punto con nuestra gente, para que comprendan su unidad con toda la historia de la Iglesia, que va mucho más allá de la Revolución. Por supuesto. Es la lucha de la Ciudad de satanás contra la Ciudad de Dios. Claramente. Así que no debemos preocuparnos. Debemos, después de todo, confiar en la gracia de Dios.
   
¿Qué sucederá? ¿Cómo terminará? Este es el secreto de Dios. Un misterio. Pero es claro, clarísimo, que debemos combatir las ideas actualmente en boga en Roma, que provienen del propio Papa, de la boca del Cardenal Ratzinger, de la boca del Cardenal Casaroli, del Cardenal Johannes Willebrands y otros como ellos, pues simplemente repiten lo contrario de lo que los Papas han dicho y declarado solemnemente durante 150 años. Debemos elegir, como le dije al Papa Pablo VI: «Debemos elegir entre usted y el Concilio, por un lado, y sus predecesores, por el otro; o con sus predecesores que enunciaron la enseñanza de la Iglesia, o con las innovaciones del Vaticano II». Su respuesta fue: «Ah, este no es el momento de entrar en teología, no entremos en teología ahora». Es claro. Por lo tanto, no debemos vacilar ni un instante.

UNA FALSA CARIDAD
Y no debemos vacilar ni un instante en no apoyar a quienes nos traicionan. Algunos admiran siempre el césped del jardín del vecino. En lugar de mirar a sus amigos, a los defensores de la Iglesia, a quienes luchan en el campo de batalla, miran a nuestros enemigos del otro lado. «Después de todo, debemos ser caritativos, debemos ser amables, no debemos dividir, después de todo, celebran la Misa Tridentina, no son tan malos como dicen…». Pero nos traicionan, ¡nos traicionan! Se alían con los destructores de la Iglesia. Se alían con quienes apoyan ideas modernistas y liberales condenadas por la Iglesia. Así, hacen la obra del diablo.
 
Así, quienes estuvieron con nosotros y trabajaron con nosotros por los derechos de Nuestro Señor, por la salvación de las almas, ahora dicen: «Mientras nos permitan la antigua Misa, podemos estrechar la mano de Roma, sin problema». Pero ya vemos cómo termina. Se encuentran en una situación imposible. Imposible. No se puede estrechar la mano de los modernistas y seguir la Tradición al mismo tiempo. No es posible. No es posible.
   
Ahora bien, mantener el contacto con ellos para traerlos de vuelta, para convertirlos a la Tradición… sí, si se quiere, ¡ese es el ecumenismo correcto! ¿Pero dar la impresión de que, después de todo, casi lamentamos la ruptura, que disfrutamos hablando con ellos? ¡De ninguna manera! ¡Son personas que nos llaman “tradicionalistas cadavéricos” dicen que “somos rígidos como cadáveres”, que la nuestra no es una Tradición viva, que tenemos caras tristes, que la nuestra es una Tradición triste! ¡Se creería que ellos jamás han formado parte de la Tradición! Es inverosímil. ¿Cómo quieren que se pueda tener relaciones con ellos?
   
Esto es lo que nos crea problemas con ciertos laicos, gente muy amable, muy buena, todos a favor de la Fraternidad, que han aceptado las Consagraciones, pero que sienten una profunda nostalgia por no estar ya con la gente con la que estaban antes, gente que no aceptó las Consagraciones y ahora está en contra nuestra. «Es una pena que estemos divididos», dicen, «¿por qué no nos reunimos con ellos? Tomemos algo juntos, acerquémonos a ellos». ¡Eso es una traición! Quienes dicen esto dan la impresión de que, a la menor señal, se pasarían a los que nos han abandonado. Deben decidirse.
    
NO PODEMOS TRANSIGIR
Esto fue lo que mató al cristianismo en toda Europa, no solo a la Iglesia en Francia, sino también en Alemania y Suiza; esto fue lo que permitió que la Revolución se afianzara. Fueron los liberales, aquellos que se acercaron a personas que no compartían sus principios católicos. Debemos decidir si también nosotros queremos colaborar en la destrucción de la Iglesia y la ruina del Reinado Social de Cristo Rey, o si estamos decididos a seguir trabajando por el Reinado de Nuestro Señor Jesucristo.
  
A todos los que deseen unirse a nosotros y trabajar con nosotros, Deo grátias, les damos la bienvenida, vengan de donde vengan, eso no es problema; pero que vengan con nosotros, que no digan que van por un camino diferente para seguir a los liberales que nos han abandonado y trabajar con ellos. No es posible.
   
A lo largo del siglo XIX, los católicos se destrozaban, literalmente, sobre el Sýllabus: a favor, en contra, a favor, en contra.
  
Recordemos, en particular, lo que le sucedió al Conde de Chambord [Enrique de Artois, nieto del rey Carlos X de Francia y pretendiente legitimista bajo el nombre de Enrique V, N. del T.]. Fue criticado por negarse a ser nombrado rey de Francia tras la Revolución de 1870, debido al cambio de la bandera francesa. Pero no se trataba tanto de la bandera, sino de su negativa a someterse a los principios de la Revolución. Declaró: «Jamás consentiré en ser el rey legítimo de la Revolución». ¡Tenía razón! Porque sería elegido por el país, por el Parlamento francés, pero con la condición de que aceptara ser un rey parlamentario y, por lo tanto, aceptar los principios de la Revolución. Él afirmó: «No. Si debo ser rey, seré rey como lo fueron mis antepasados, antes de la Revolución».
  
Tenía razón. Hay que elegir. Él optó por permanecer con el Papa y con los principios prerrevolucionarios. Nosotros también hemos elegido ser contrarrevolucionarios, permanecer fieles al Sýllabus, oponernos a los errores modernos, permanecer fieles a la Verdad católica, defender la Verdad católica. ¡Tenemos razón!
  
EL VATICANO II ESTÁ PROFUNDAMENTE ERRADO
Esta lucha entre la Iglesia, los liberales y el modernismo es la lucha en torno al Concilio Vaticano II. Así de simple. Y las consecuencias son de gran alcance.
   
Cuanto más se analizan los documentos del Concilio Vaticano II y su interpretación por parte de las autoridades de la Iglesia, más se comprende que lo que está en juego no son simples errores superficiales, algunas equivocaciones, ecumenismo, libertad religiosa, colegialidad, cierto liberalismo, sino una perversión total de la mente, una filosofía completamente nueva basada en la filosofía moderna, en el subjetivismo.
   
Un libro publicado recientemente por un teólogo alemán (y que espero sea traducido al francés, para que lo tengáis en la mano) es sumamente instructivo. Muestra cómo el pensamiento del Papa, especialmente en un retiro que como obispo predicó en el Vaticano [el retiro cuaresmal de 1967, N. del T.], es subjetivista de principio a fin, y al leer sus discursos, uno se da cuenta de que, en efecto, este es su pensamiento. Puede parecer católico, pero no lo es. No. La noción de Dios del Papa, la noción de Nuestro Señor del Papa, surge «de las profundidades de su conciencia», y no de una Revelación objetiva a la que se adhiere con la mente. No. Él construye la noción de Dios. Recientemente afirmó en un documento —increíble— que la idea de la Trinidad solo pudo haber surgido muy tarde, porque la psicología interna del hombre tenía que ser capaz de definir la Trinidad.
   
Así pues, la idea de la Trinidad no surgió de una revelación externa, sino de la conciencia humana, brotó del interior del hombre, ¡de las profundidades de la conciencia humana! ¡Increíble! ¡Una versión totalmente distinta de la Revelación, de la Fe, de la filosofía! ¡Muy serio! ¡Una perversión total! No tengo ni idea de cómo saldremos de todo esto, pero en cualquier caso es un hecho, y como demuestra este teólogo alemán (que, creo, tiene dos capítulos más de su libro sobre el pensamiento del Santo Padre), es verdaderamente aterrador.
   
Así pues, no se trata de errores menores. No estamos hablando de trivialidades. Nos referimos a una línea de pensamiento filosófico que se remonta a Kant, Descartes y toda la generación de filósofos modernos que allanaron el camino a la Revolución.
    
EL ECUMENISMO DEL PAPA JUAN PABLO II
Permitidme citaros algunas frases relativamente recientes, por ejemplo, sobre el ecumenismo, del Osservatore Romano del 2 de junio de 1989, cuando el Papa estuvo en Noruega:
«Mi visita a los países escandinavos confirma el interés de la Iglesia Católica por el ecumenismo, cuyo objetivo es promover la unidad entre los cristianos, entre todos los cristianos. Hace veinticinco años, el Concilio Vaticano II subrayó claramente la urgencia de este reto para la Iglesia.
   
Mis predecesores persiguieron este objetivo con perseverante dedicación, con la gracia del Espíritu Santo, fuente divina y garantía del movimiento ecuménico. Desde el inicio de mi pontificado, he hecho del ecumenismo la prioridad de mi labor pastoral».
Está claro.
  
Ahora bien, cuando leéis multitud de documentos sobre ecumenismo, veis que él se pronuncia discurso tras discurso sobre el tema porque recibe delegaciones tras delegaciones de los ortodoxos, de todas las religiones, de todas las sectas, así que el tema siempre es ecumenismo, ecumenismo, ecumenismo.
 
Pero no consigue nada; el resultado final ha sido nada, absolutamente nada, excepto, por el contrario, tranquilizar a los no católicos en sus errores sin intentar convertirlos, confirmándolos en su error. La Iglesia no ha avanzado en absoluto con este ecumenismo. Todo lo que dice es un auténtico galimatías: “comunión”, “acercamiento”, “deseo de una comunión perfecta e inminente”, “esperanza de recibir pronto la comunión en el sacramento”, “unidad”, etc. Un verdadero embrollo. No hay progreso real. Es imposible avanzar así.
  
EL HUMANISMO DEL CARDENAL CASAROLI
Tomemos como ejemplo al Cardenal Casaroli, citado en el Osservatore Romano de febrero de 1989, mientras se dirige a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. ¡Vaya discurso!
«Al responder con gran placer a la invitación que se me ha extendido para comparecer ante vosotros, y al brindaros el aliento de la Santa Sede, deseo detenerme por unos instantes, como todos comprenderéis en un aspecto específico de la libertad fundamental de pensamiento y acción según la propia conciencia: la libertad religiosa».
¡Tales cosas saliendo de la boca de un arzobispo! ¡Libertad de pensamiento y acción según la propia conciencia; por lo tanto, libertad religiosa!
«Juan Pablo II no dudó en declarar el año pasado, en un mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, que la libertad religiosa constituye una piedra angular en el edificio de los derechos humanos. La Iglesia Católica y su Pastor Supremo, quien ha hecho de los derechos humanos un tema central de su predicación, no han dejado de recordar que en un mundo hecho por el hombre y para el hombre (Casaróli dixit), toda la organización de la sociedad solo tiene sentido en la medida en que convierte la dimensión humana en una preocupación central».
¿Dios? ¿Dios? ¡No hay dimensión divina en el hombre! ¡Es espantoso! ¡Paganismo! ¡Espantoso! Luego continúa:
«Esto preocupa a la Santa Sede, a todos los hombres; y sin duda, también a vosotros».
¿Qué se puede hacer con gente así? ¿Qué tenemos en común con ellos? ¡Nada! Imposible.
  
LA DERIVA DEL CARDENAL RATZINGER
Pasemos ahora a nuestro conocido cardenal Ratzinger, quien observó que el documento Gáudium et Spes del Concilio Vaticano II era un contrasýllabus. Sin embargo, le resulta vergonzoso haber hecho tal comentario, porque la gente lo cita constantemente en su contra como una crítica: «¡Vd. dijo que el Vaticano II es un contrasýllabus! ¡Momento, esto es grave!». Así que buscó una explicación. La ofreció recientemente, el 27 de junio de 1990.
  
Como sabéis, Roma publicó recientemente un documento importante que explica la relación entre el Magisterio y los teólogos [la Instrucción “Donum veritátis”, N. del T.]. Ante los constantes problemas que les generan los teólogos, Roma ya no sabe qué hacer, así que intenta mantenerlos a raya sin ser demasiado duros con ellos. Por eso, dedican páginas y páginas a este documento. Ahora bien, en la presentación del documento, el cardenal Ratzinger expone su opinión sobre la posibilidad de contradecir lo que los Papas decidieron hace aproximadamente cien años.

La Instrucción sobre la vocación eclesial del teólogo, dice el Cardenal, «afirma por primera vez con tanta claridad…», ¡y de hecho creo que es cierto!:
«…que existen decisiones del Magisterio que no pueden ser, ni pretenden ser, la última palabra sobre la cuestión en sí, sino que constituyen un ancla sustancial para el problema…».
—¡Ah, el cardenal es muy astuto! Así que hay decisiones del Magisterio (¡y no cualquier decisión!) que no pueden ser la última palabra sobre el tema en sí, sino que son simplemente un ancla sustancial para el problema. El cardenal continúa:
«…y son ante todo una expresión de prudencia pastoral, una especie de provisión provisional…»
—¡Oído! ¡Las decisiones finales de la Santa Sede se están transformando en disposiciones provisionales! El cardenal continúa:
«…Su esencia sigue siendo válida, pero algunos detalles, influenciados por las circunstancias contemporáneas, podrían requerir una rectificación adicional. En este sentido, cabe remitirse a las declaraciones papales del siglo pasado sobre la libertad religiosa, así como a las decisiones antimodernistas de principios del siglo XX, especialmente las de la Comisión Bíblica de aquella época…».
  
EL MAGISTERIO DISUELTO
¡Esas son las decisiones que el cardenal no pudo soportar! ¡Así que tres declaraciones definitivas del Magisterio pueden descartarse por ser solo «provisionales»! Escuchemos al cardenal, quien continúa diciendo que estas decisiones antimodernistas de la Iglesia prestaron un gran servicio en su tiempo al «advertir contra las adaptaciones apresuradas y superficiales» y «evitar que la Iglesia se hundiera en el mundo burgués-liberal… Pero los detalles para determinar su contenido se suspendieron posteriormente una vez que cumplieron su deber pastoral en un momento determinado» (L’Osservatore Romano, edición en inglés, 2 de julio de 1990, pág. 5). ¡Así que pasemos página y no hablemos más de ellas!
   
¿Véis cómo el cardenal se libró de la acusación de haberse extralimitado al llamar al Concilio Vaticano II un antisýllabus, oponiéndose a las decisiones papales y al Magisterio del pasado? ¡Encontró una salida! – «…el núcleo sigue siendo válido…» –¿qué núcleo? ¡Ni idea!– «…pero los detalles individuales influenciados por las circunstancias de la época pueden requerir una rectificación adicional…» – ¡Et voilà, se libró del problema!

Cómo quieren que se les tenga confianza a personas como éstas, que justifican la negación de Quánta Cura, de Pascéndi, de las decisiones de la Comisión Bíblica, etcétera…
  
SIERVOS DEL GLOBALISMO
En conclusión, o bien somos herederos de la Iglesia Católica, es decir, de Quánta Cura, de Pascéndi, con todos los Papas hasta el Concilio y con la gran mayoría de los obispos anteriores al Concilio, para el reinado de Nuestro Señor Jesucristo y para la salvación de las almas; o bien somos herederos de aquellos que se esfuerzan, incluso a costa de romper con la Iglesia Católica y su doctrina, por reconocer los principios de los Derechos Humanos, basados ​​en la apostasía, para obtener un puesto como servidores en el Gobierno Mundial Revolucionario. Eso es todo. Ellos lograrán obtener un puesto bastante bueno como servidores en el Gobierno Mundial Revolucionario porque, al afirmar estar a favor de los Derechos Humanos, la libertad religiosa, la democracia y la igualdad humana, merecen claramente ocupar un puesto como servidores en el Gobierno Mundial.
  
EL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA
Creo que si os cuento estas cosas, es para situar nuestra lucha en su contexto histórico. Obviamente, no empezó con el Concilio Vaticano II. Se remonta mucho más atrás. Es una lucha dura y muy dolorosa; ¡se ha derramado sangre en ella, y en abundancia! Y luego las persecuciones, la separación de la Iglesia y el Estado, los religiosos y religiosas forzados al exilio, la confiscación de bienes de la Iglesia, etcétera, no solo en Francia sino también en Suiza, Alemania, Italia; la ocupación de los Estados Pontificios que obligó al Papa a regresar al Vaticano: ¡abominaciones espantosas contra el Papa!
   
Bueno, ¿estamos del lado de todos estos innovadores, en contra de la doctrina profesada por los Papas, en contra de sus voces alzadas en protesta para defender los derechos de la Iglesia, los derechos de Nuestro Señor, para defender las almas? Creo que realmente tenemos una fuerza y ​​un fundamento en el que apoyarnos que no proviene de nosotros, y esto es lo bueno: no es nuestra lucha, es la lucha de Nuestro Señor, que la Iglesia ha llevado adelante. Así que no podemos vacilar. O estamos a favor de la Iglesia, o estamos en contra de la Iglesia y a favor de la nueva Iglesia conciliar que no tiene nada que ver con la Iglesia Católica, o que cada vez tiene menos que ver con ella. De hecho, cuando el Papa habló de derechos humanos, inicialmente también aludió a los deberes de los hombres, pero ya no. Ya no. Derechos humanos, y esta insistencia en todo para el hombre, todo por el hombre. ¡Verdaderamente espantoso!
  
LA FRATERNIDAD ESTÁ LUCHANDO
Quería compartir con vosotros algunas de estas reflexiones para que os fortalezcáis y seáis conscientes de la lucha que estáis librando. Con la gracia de Dios, porque es evidente que ya no estaríamos vivos si el Buen Señor no estuviera con nosotros. Esto es claro. Ha habido al menos cuatro o cinco ocasiones en que la Fraternidad San Pío X debería haber desaparecido. ¡Pues bien, aquí estamos de nuevo, gracias a Dios! Y por Dios, seguimos adelante. Deberíamos haber desaparecido especialmente en el momento de las Consagraciones en 1988. Eso fue lo que nos dijeron de antemano. Todos los profetas de la fatalidad, e incluso aquellos cercanos a nosotros, dijeron: «No, no, Su Excelencia, no lo haga, ese es el fin de la Fraternidad, puede estar seguro, se lo aseguramos, es el fin, todo habrá terminado, puede cerrar». ¡Y sin embargo sobrevivimos!
  
No, el Buen Señor no quiere que su lucha llegue a su fin, una lucha en la que ha habido muchos mártires, los mártires de la Revolución y todos aquellos que fueron mártires morales a causa de las persecuciones que sufrieron durante el siglo XIX. También en nuestro siglo, San Pío X fue mártir. Todos estos héroes de la fe, los obispos perseguidos, los conventos confiscados, las monjas exiliadas: ¿acaso todo esto ha sido en vano? ¿Acaso toda esa lucha ha sido una lucha inútil, una lucha en vano? ¿Una lucha que condena a sus víctimas? ¿Y a los mártires? Imposible. Así pues, nos encontramos atrapados en la misma corriente, en la continuación de la misma lucha, y damos gracias a Dios.
  
LA FRATERNIDAD ES PERSEGUIDA
Es obvio que somos perseguidos. ¿Cómo no serlo? Somos los únicos excomulgados. Nadie más lo es. Somos los únicos perseguidos, incluso en asu unntos materiales. Por ejemplo, nuestros compañeros suizos se ven obligados a hacer el servicio militar de nuevo. Esto es persecución por parte del gobierno suizo. En Francia, persiguen al Distrito Francés de la Fraternidad bloqueando la entrega de herencias al Distrito, en un intento de asfixiarnos privándonos de nuestros ingresos. Esto es persecución, de esas que abundan en la historia; simplemente continúa. Y Dios encuentra la manera de sortearla.
   
Normalmente, nuestro Distrito Francés debería haber sido asfixiado, y habríamos tenido que cerrar nuestras escuelas, clausurar todas las instituciones que nos costaban dinero. Pero esta situación se ha prolongado durante más de dos años, y la Providencia ha permitido que nuestros benefactores sean generosos y que los fondos fluyan, por lo que hemos podido continuar a pesar de esta persecución injusta. Injusta, porque la ley, el estado de derecho, está de nuestro lado. Pero hay una carta del Cardenal Aarón Lustiger al Ministro Francés pidiéndole que detenga nuestros legados, y esta carta no surgió de la nada; fue escrita bajo la influencia del obispo Camille Perl. Es él, el alma maldita. Es él. Estaba todo sonrisas cuando vino para la Visita Oficial de la Fraternidad en 1987, pero fue el genio maligno de esa Visita. ¡Creía que nos tenía bajo su control cuando cortó nuestra financiación!
   
Así que no debemos preocuparnos, porque al mirar atrás, vemos que aún no somos tan desafortunados como aquellos católicos desposeídos a principios de este siglo, que se encontraron en la calle sin nada. Esto podría sucedernos algún día, no lo deseo, pero cuanto más crezcamos, más despertaremos la envidia de quienes no nos aprecian. Pero debemos confiar en Dios, en su gracia.
  
NO HAY SOLUCIONES FÁCILES
¿Qué pasará? No lo sé. ¡Quizás la venida de Elías! Esta mañana leía en las Sagradas Escrituras: «Elías volverá y lo pondrá todo en su sitio». «Et ómnia restítuet», «y restaurará todas las cosas». ¡Por Dios Santísimo, que venga ya! No lo sé. Pero, humanamente hablando, por el momento no hay posibilidad de un acuerdo entre Roma y nosotros.
   
Alguien me dijo ayer: «¿Y si Roma aceptara sus Obispos y que usted estuviera completamente exento de la jurisdicción de los obispos…?». Pero, en primer lugar, están muy lejos de aceptar algo así ahora mismo, y en segundo lugar, ¡que nos hagan una oferta similar primero! Pero no creo que estén ni cerca de hacerlo. Porque la dificultad hasta ahora ha sido precisamente el hecho de darnos un obispo tradicionalista. No querían eso. Tenía que ser un obispo conforme al perfil establecido por la Santa Sede.
   
«El perfil». ¡Ved lo que eso significa! Imposible. Sabían perfectamente que al darnos un obispo tradicional, estarían estableciendo una fortaleza tradicionalista capaz de perdurar. No querían eso. Tampoco se lo dieron a los otros (la Fraternidad Sacerdotal San Pedro). Cuando los de San Pedro dicen que firmaron el mismo Protocolo que nosotros firmamos en mayo de 1988, eso no es cierto, porque nuestro Protocolo incluía un obispo y dos miembros de la Comisión Romana, cosas que su Protocolo no tenía. Así que no firmaron el mismo Protocolo que nosotros. Roma aprovechó la redacción de un nuevo Protocolo para eliminar esas dos concesiones. Querían evitarlo a toda costa. Así que tuvimos que hacer lo que hicimos el 30 de junio de 1988…
   
EL LADO POSITIVO 
En cualquier caso, me complace poder animaros y felicitaros por el trabajo que hacéis. Las quejas son raras hoy en día, y cuántas personas me escriben expresando su gratitud por la labor de los sacerdotes de la Fraternidad de San Pío X. Para ellos, la Fraternidad es su vida. Han redescubierto la vida que anhelaban, el camino de la fe, el espíritu familiar que necesitan, el deseo de una educación cristiana, todas estas escuelas, junto con todo lo que hacen nuestras hermanas y padres, y todos nuestros amigos que colaboran para continuar la Tradición. Todo esto es maravilloso en los tiempos que vivimos. La gente está verdaderamente agradecida, profundamente agradecida. Así que continuad con vuestro trabajo y organizaos. Espero que poco a poco nuestras diversas comunidades crezcan en número para brindarles un mayor apoyo mutuo a todos vosotros, tanto moral como físicamente, para que podais mantener vuestro fervor actual.

Deseo agradecer a todos los superiores su celo y devoción. Creo firmemente que Dios eligió la Fraternidad, la quiso. En noviembre celebraremos el vigésimo aniversario de la Fraternidad, y estoy profundamente convencido de que representa lo que Dios desea: continuar y mantener la Fe, preservar la verdad de la Iglesia, conservar lo que aún se puede salvar en ella. Esto es gracias a los obispos reunidos en torno al Superior General, quienes cumplen su indispensable papel como guardianes de la Fe, como predicadores de la Fe, otorgando la gracia del sacerdocio, la gracia de la Confirmación, dones insustituibles y absolutamente necesarios.
   
Todo esto resulta profundamente reconfortante. Creo que debemos agradecer a Dios y permitirle que siga su curso, para que algún día la gente se vea obligada a reconocer que, si bien la visita del cardenal Gagnon de 1987 dio pocos frutos, demostró nuestra presencia y la labor de la Fraternidad, aunque no quisieran expresarlo abiertamente fuera de nuestros círculos después de la Visita. Sin embargo, algún día se verán obligados a reconocer que la Fraternidad representa una fortaleza espiritual y una fe insustituibles, de las cuales, espero, tendrán la alegría y la satisfacción de beneficiarse, pero solo cuando hayan regresado a su fe tradicional.
  
Oremos a la Santísima Virgen y pidamos a Nuestra Señora de Fátima que interceda por todas nuestras intenciones en las peregrinaciones que realizamos a diversos países, para que nos ayude a la Fraternidad y así tenga numerosas vocaciones. Obviamente, nos gustaría tener más vocaciones. Nuestros seminarios no están llenos. Nos gustaría que lo estuvieran. Sin embargo, con la gracia de Dios, sucederá. Así que, una vez más, gracias, y por favor, orad por mí para que tenga una muerte buena y santa, ¡porque creo que es todo lo que me queda por hacer!