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domingo, 30 de agosto de 2026

LO QUE REVELA EL INFORME ESTADOUNIDENSE SOBRE LA VIGILANCIA ANTICATÓLICA DEL FBI DURANTE LA ERA BIDEN

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

El viernes 28 de Agosto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó un un informe de 231 páginas sobre el “memorando católico de Richmond” del FBI fechado a 23 de Enero de 2023 encargado a instancias de los obispones modernistas y basado en publicaciones izquierdistas, que incluye evidencia de vigilancia con agentes infiltrados en iglesias al clero y los católicos tradicionalistas señalados prejuiciosamente de “radicales” por supuestos vínculos con “supremacistas blancos”.
  
El FBI investigó a dos sacerdotes y llevó a cabo una vigilancia relacionada con ellos luego de la captura en 2021 de un tal Xavier Louis López por cargos relacionados con porte de armas destructivas. Uno pertenecía a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX); el otro, su tío, estaba asociado con la Resistencia SSPX - Marian Corps y había sido ordenado por el obispo Richard Williamson.
  
Los agentes investigaron los registros de viajes y tarjetas de crédito. Personal del FBI en Boston vigiló al segundo sacerdote en el aeropuerto, mientras que agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza lo interrogaron y registraron su teléfono.
  
Ambas investigaciones fueron posteriormente cerradas después de que el FBI no encontró ninguna amenaza identificada a la seguridad nacional y ninguna supuesta violación de la ley federal.
  
Entre las pruebas expuestas en el informe del Departamento de Justicia se encuentra un PowerPoint del FBI titulado “Resumen del catolicismo tradicionalista”, esencialmente una guía rudimentaria de los diversos grupos y sectas católicas tradicionalistas.
  
Sorprendentemente, la presentación incluyó una categoría llamada “Canónicamente Regulares”, definida como grupos formalmente aprobados por el Vaticano y en plena comunión con la Iglesia Deuterovaticana. Mencionó la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP) y el Instituto del Buen Pastor (IBP) como ejemplos.
  
La taxonomía de cinco partes de la presentación abarcó desde estos institutos canónicamente regulares hasta la FSSPX y la Sociedad Sacerdotal de San Josafat como canónicamente irregulares, luego a sedeprivacionistas como el Instituto Mater Boni Consílii o el Instituto Católico Romano (del obispo Donald Sanborn), grupos sedevacantistas como la Fraternidad Sacerdotal San Pío V y la Congregación María Reina Inmaculada, y finalmente conclavistas que eligen a sus propios candidatos al papado, como la Iglesia Católica Palmariana en España, y David Allen Bawden Barton († 2022), el autoproclamado “Papa Miguel I”.
  

Una diapositiva presentó el integralismo católico como «comparable a la ideología islamista».
  
En otras palabras, junto con la investigación muy real y la vigilancia de dos sacerdotes, el FBI produjo un mapa inflado, al nivel de Wikipedia, del “catolicismo” tradicionalista, que se extiende desde las comunidades aprobadas por el Vaticano hasta las sectas disidentes con sus propios papas.

lunes, 16 de febrero de 2026

PRESIDENTE DE UNA VOCE: «LA FRATER NOS DAÑÓ EL NEGOCIO».

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

«Hemos esperado pacientemente a que el Papa León XIV considere relajar las restricciones de la Misa Latina; y ahora la FSSPX ha lanzado una granada de mano en esto», dijo el filósofo británico Alexander Joseph Ranald Shaw Rich, Presidente de la Federación Internacional “Una Voce” en un simposio sobre renovación litúrgica celebrado el 12 de Febrero en la Iglesia del Oratorio de Londres.
  
Teme que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) y los conciliares diocesanos de rito romano estén siendo “mezclados”: «No tenemos ninguna influencia sobre su razonamiento ni su ritmo, y su enfoque es completamente distinto. Pero corremos el riesgo de que nos agrupen personas a quienes les da igual una cosa u otra».
  
Hablando con Our Sunday Visitor hoy 16 de Febrero, el hijo menor de los difuntos Thomas Donald Mackay Shaw (3.º barón Craigmyle) y Anthea Esther Christine Theresa Richardson Rich soñaba con una concesión “silenciosa y sutil, pero rápida” sobre el rito romano por parte de León XIV Riggitano-Prévost.
  
Culpó a la FSSPX por endurecer las actitudes entre algunos obispones y cardenales, que ahora podrían ver a todos los partidarios de rito romano como “manchados de desaprobación”.
   
«No estamos buscando ningún tipo de victoria, solo que se nos permita seguir siendo una pequeña parte de la Iglesia, contribuyendo a nuestra manera», dijo.
  
Pero «de mis tratos semanales con nuestros obispos, sin embargo, tristemente no he detectado que se suavicen las posiciones oficiales».
  
Si bien el cardenal Raymond Leo “Bully” Burke Nicks simuló la “Misa de 1962” en el altar de la Cátedra de San Pedro el pasado Octubre en el marco de la XIV Peregrinación anual “Summórum Pontíficum”, desde Mayo de 2025 no había ninguna indicación de que Riggitano-Prévost aflojara las restricciones sobre el rito romano. Al contrario, su amigo el presbítero español Alejandro Moral Antón, prior general de la Orden de San Agustín, dijo en Junio de 2025 sobre el rito romano: «Creo que está excluido que este tema resurja bajo León XIV».

martes, 3 de febrero de 2026

A LOS “NOVUTRADIS” EL TIRO LES SALIÓ MAL


La Federación Internacional Una Voce (la mayor asociación internacional de laicos afectos al Rito Roncalliano) y la Sociedad de Misa Latina de Inglaterra y Gales (lo mismo, pero en Inglaterra y Gales), publicaron una declaración conjunta el 3 de Febrero en relación con el anuncio de consagraciones episcopales de la FSSPX sin mandato papal el próximo 1 de Julio.

TRADUCCIÓN
COMUNICADO DE PRENSA CONJUNTO DE LA FEDERACIÓN INTERNATIONAL UNA VOCE (FIUV) Y LA SOCIEDAD DE MISA LATINA (INGLATERRA Y GALES) ANTE EL ANUNCIO DE NUEVAS CONSAGRACIONES EPISCOPALES DE LA FSSPX
   
La Federación Internacional Una Voce y la Sociedad de Misa Latina han escuchado con preocupación el anuncio del Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, el padre Davide Pagliarani, de que la FSSPX llevará a cabo las consagraciones episcopales el 1 de julio de este año.
  
Nuestro ferviente deseo, compartido por muchos católicos de buena voluntad, es la regularización canónica de la FSSPX, que permita que sus muchas buenas obras den el mayor fruto posible. Este anuncio indica que este resultado es una perspectiva más lejana de lo que ha parecido en muchos años.
   
Compartimos el objetivo de la FSSPX, que la antigua liturgia de la Iglesia esté disponible lo más ampliamente posible para el bien de las almas. No compartimos el análisis de la FSSPX sobre la crisis de la Iglesia en todos sus detalles. En particular, conocemos a muchos católicos capaces de asistir a la misa tradicional con todos los permisos necesarios de la jerarquía eclesiástica, de modo que no es necesario que la busquen en ningún contexto irregular.
   
Sin embargo, también sabemos que para otros asistir a la Misa Tradicional se ha vuelto muy difícil: en algunos lugares, esto es a pesar del deseo de sacerdotes cualificados de celebrarla para los fieles, e incluso de la disposición del obispo local a permitirlo. Esto crea un entorno en el que el argumento de la FSSPX de un “estado de necesidad” gana simpatía.
  
Instamos a nuestros obispos, y sobre todo a Su Santidad León XIV, a ser conscientes de estas realidades pastorales, que en este momento están precipitando una crisis cuyas consecuencias nadie puede prever.
   
Lo que los católicos adherentes al “Misal antiguo” desean no es una forma litúrgica dañina o novedosa. El Papa San Juan Pablo II calificó nuestro deseo por este Misal como una “aspiración legítima” (Ecclesia Dei, 1988), y más tarde el Papa Benedicto XVI lo describió como una fuente de “riqueza” (Carta a los Obispos, 2007).
   
El momento de actuar es ahora.
   
Joseph Shaw (Inglaterra)
Presidente de FIUV y Presidente de la Sociedad de Misa Latina
  
Monika Rheinschmitt (Alemania)
Vicepresidenta y Tesorera de FIUV
  
Andris Amolins (Lituania)
Secretario de FIUV
 
David Forster
Tesorero de la Sociedad de Misa Latina
  
Selina Fang
Secretaria de la Sociedad de Misa Latina

Nota:
La Federación Internacional Una Voce (Fœderátio Internationális Una Voce, FIUV) agrupa a más de cuarenta asociaciones lideradas por laicos en apoyo a la Misa Latina Tradicional en todo el mundo.
  
La Sociedad de Misa Latina fue fundada en 1965 para apoyar la celebración continua de la liturgia católica en la forma que adoptó en vísperas del Concilio Vaticano II: el “Misal de 1962”, el “Misal antiguo”, el Vetus Ordo o Misa Tradicional. La Sociedad de la Misa Latina es la mayor asociación miembro de la FIUV.

En la traducción española publicada en redes sociales por Una Voce Sevilla, a estos dos grupos les dijeron sus verdades:
  • «Era de esperarse la tibieza. Querer quedar bien con Dios y con el diablo, esos de Una Voce».
  • «¿Gran simpatía? No saben la realidad del odio luciferino le tiene el clero “oficial” a la Misa Tridentina tan solo en Hispanoamérica ¿Deben los fieles resignarse por obediencia a abusos litúrgicos y catecismo con marxismo mientras estos “internacionales” ni el sol les pega para acudir a Misa?».
  • «Perros cobardes, al menos la FSSPX no agacha la cabeza ante los continuos atropellos a la Tradición».

miércoles, 26 de marzo de 2025

«WILLIAMSON ERA OBISPO VÁLIDO (LO QUE NUNCA FUI NI SERÉ YO)»: (OBISPÓN IRLANDÉS)

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
«La regué», se dice a sí mismo el obispón irlandés Dónal McKeown McMeel, «el obispo católico tradicional Richard Williamson era en realidad completamente válido, pero yo mismo nunca fui ordenado ni consagrado».
La fuerza del obispo Williamson, que falleció el 29 de Enero de 2025, es tan poderosa que desde la tumba pone el temor de Dios en el clero inválido y apóstata de la Iglesia del Nuevo Orden.
  
El apóstata obispón de Derry (Irlanda) Donal McKeown McMeel, es tan ignorante que ha olvidado el latín, si es que alguna vez aprendió el idioma eterno de la Iglesia Católica (incluso Juan XXIII Roncalli confirmó esta condición desde la Tradición en su Constitución Apostólica de 1962 “Véterum sapiéntia”: «De mórtuis nisi bonum». McKeown no pudo esperar ni dos meses para deshonrar al respetado obispo católico tradicional Richard Williamson, quien pasó a la eternidad el 29 de Enero de 2025.
   
Williamson solo se relacionó con unos pocos grupos católicos tradicionales, ninguno de ellos en Irlanda; sin embargo, su voz debió ser tan fuerte que infundió temor en la apóstata Nueva Iglesia de un país con el que ni siquiera tenía relación. La sede de Williamson estaba cerca de Canterbury, en el suroeste de Inglaterra, a unos 100 kilómetros de Londres.

Sin embargo, McKeown ha advertido a los neoiglesianos irlandeses contra el obispo fallecido, pues teme que regrese de la tumba para atormentar su apostasía. De hecho, los neoiglesianos irlandeses han estado abandonando en masa la Pseudoiglesia, hartos de sus presbíteros y obispones pedófilos y criminales que han sodomizado, violado y agredido sexualmente a niños irlandeses, incluyendo huérfanos sordos y ciegos, y continúan haciéndolo. El Gran Holocausto Sexual y Malversación Conciliar continúa sin cesar en Irlanda, al igual que en todo el mundo, sobornado por los tres cómplices pedófilos neoiglesianos: Juan Pablo II Wojtyła, Benedicto XVI Ratzinger y Francisco Bergoglio [Catholic World News aportó parte de la información para este Comentario].
   
Católicos tradicionales, el apóstata obispón McKeown tuvo que admitir que el obispo Williamson y sus asociados eran verdaderos sacerdotes y obispos, y que sus sacramentos eran completamente válidos. Esto es más de lo que puede decir de sí mismo, ya que el hijo de James McKeown y Rose McMeel nunca fue ordenado sacerdote católico, sino simplemente “instalado” presbítero-ministro el 3 de Julio de 1977 por William Joseph Philbin O’Hora, ni tampoco fue consagrado obispo católico, sino simplemente “instalado” como obispón-supervisor el 29 de Abril de 2001 por Patrick Joseph Walsh, ambos bajo el inválido (falso) Nuevo Ordinal Protestantizado de 1968. No es un obispo más válido que el arzobispo anglicano de Canterbury.

miércoles, 29 de enero de 2025

FALLECIÓ Mons. RICHARD WILLIAMSON

  
A las 23:23h (hora local) de hoy 29 de Enero de 2025, habiendo recibido los Últimos Ritos de la Santa Iglesia, falleció en Margate (condado de Kent, Inglaterra) Mons. Richard Nelson Williamson producto de una hemorragia cerebral que lo tuvo hospitalizado en Broadstairs desde el pasado viernes 24 de Enero.
   
Segundo de los tres hijos del escocés Jack Blackburn Williamson y la estadounidense Helen Nelson Richards, Mons. Richard Williamson nació en Buckinghamshire el 8 de Marzo de 1940. Su primera educación la recibió en el Colegio de Winchester. Posteriormente se graduó en literatura inglesa en el Colegio Clare de la Universidad de Cambridge y enseñó francés en Ghana En aquel período en África conoció a Albert Schweitzer en Gabón y se gana la amistad del escritor y converso Malcolm Muggeridge.
   
Bautizado en la iglesia anglicana, se convirtió al catolicismo en 1971 siendo recibido por el padre John Flanagan, y poco después postuló para el Oratorio de Brompton, pasando luego de unos meses a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, siendo ordenado sacerdote por el arzobispo Marcel Lefebvre el 29 de Junio de 1976. Se desempeñó como profesor en el seminario de Zaitzkofen y dos años después fue trasladado al de Écône. En 1983 fue transferido al Seminario Santo Tomás de Aquino que entonces estaba en Ridgefield (Connecticut, Estados Unidos), ejerciendo como rector.
  
El 30 de Junio de 1988, Williamson fue consagrado obispo junto con Bernard Fellay, Alfonso de Galarreta Genua y Bernard Tissier de Mallerais por Mons. Lefebvre, y continuó como rector del seminario (ya trasladado a Winona, Minesota).

El 28 de Julio de 1991 fue co-consagrante de Licinio Rangel, sucesor de Mons. Antonio de Castro Mayer en la entonces Unión Sacerdotal San Juan María Vianney; y en 2006 en Varsovia ordenó dos sacerdotes y siete diáconos para la Fraternidad Sacerdotal San Josafat, un instituto aliado de la FSSPX para el rito bizantino.

En 2012, Williamson fue expulsado de la FSSPX por cuestionar el denominado Holocausto en una entrevista a la televisión sueca (por lo cual fue expulsado de Argentina en 2009, donde había llegado en 2003 como rector del Seminario Nuestra Señora Corredentora en La Reja) y criticar el acuerdismo del entonces superior general Fellay con la Roma modernista, y fundó la Iniciativa San Marcelo (más conocida como La Resistencia) con otros sacerdotes que abandonaron o fueron expulsados de la Frater por esa misma causa. Sus sermones, conferenciad y comentarios Eléison proporcionaban reflexiones sobre la situación de la Iglesia y del mundo, incordiando lo políticamente correcto. Consagró obispos a Jean Michel Faure USML (quien se comenta estuvo entre los primeros candidatos para las consagraciones de 1988), Dom Tomás de Aquino OSB (en el siglo Miguel Ferreira da Costa), Gerardo Zendejas SAJM, Giacomo Ballini, Paul William Morgan, Michał Stobnicki SDB y Carlo María Viganò (este último bajo condicion); y ordenó sacerdote a Mons. Rodrigo Henrique Ribeiro da Silva SSJ.

Mons. Richard Williamson fue un personaje que, con sus luces y sombras, se hizo un lugar en el tradicionalismo católico. Más allá de todo y las discrepancias que hubo y pudieron haber, esta tribuna exhorta a la mayor obra de caridad: orar y ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa en sufragio por su alma, en la confianza y esperanza que Dios nuestro Señor lo halle fiel (Ut quis fidélis inveniátur) por las obras que, a pesar de tantas circunstancias y de sí mismo, hizo por la Santa Iglesia.
Deus, qui inter apostólicos Sacerdótes fámulo tuo Richárdo pontificáli fecísti dignitáte vigére: præsta, quǽsumus; ut eórum quoque perpétuo aggregéntur consórtio. Per Christum Dóminum nostrum (Oh Dios, quisiste elevar a tu siervo Ricardo a la dignidad Episcopal, escogiéndolo y poniéndolo en el número de los Sacerdotes Apostólicos, te suplicamos el que hagas goce también de su compañía en tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor). Amen. [Misal Romano tradicional, Oración por un obispo difunto].

martes, 7 de enero de 2025

LOS NEOCONES DEBEN HACERSE PROTESTANTES

Traducción del artículo publicado en francés por el P. Jean-Michel Gleize FSSPX, publicado en la revista Courrier de Rome n.º 681 (Diciembre de 2024), vía RADIO SPADA. La reflexión, aunque principalmente a la Peregrinación de Chartres por Notre Dame de Chrétienté, aplica también para sus similares de Covadonga y Luján.
   
SED RACIONALES: HACÉOS PROTESTANTES
   
Tarjeta postal con la efigie y autógrafo de Martín Lutero, emitida en apoyo al Auxilio de invierno de la Alemania nazi (1939).

1. Hemos escrito [1] que la celebración de la Misa en el curso de la peregrinación de Chartres [de París a Chartres] podría convertirse en un problema. De hecho, incluso en el mejor de los casos, esto es, que las autoridades eclesiásticas no negasen a los sacerdotes presentes celebrar con el Misal de San Pío V, queda el hecho que esta peregrinación [el grupo Notre-Dame de Chrétienté] no quieren que se celebre la Misa con el Misal de Pablo VI.
   
Este rechazo plantea un dilema a los católicos del ámbito Ecclésia Dei. Porque los casos son dos: o los motivos de este rechazo coinciden con aquellos por los cuales la Fraternidad San Pío X rechaza la celebración del Novus Ordo, motivos que hacen de este rechazo una actitud de principio, y entonces el ámbito Ecclésia Dei cae en el supuesto cisma que inicialmente había querido evitar rechazándose a seguir a Mons. Lefebvre; o el dicho ámbito planea permanecer fiel a sus orígenes, distinguiéndose por principio de la actitud adoptada por la Fraternidad San Pío X, y entonces ya no pueden hacer suyos los motivos por los cuales la Fraternidad rechaza por principio al nuevo Misal de Pablo VI, cosa que la lleva a descubrir, por el rechazo de este nuevo Misal, los motivos imposibles de encontrar, que por el momento le dan una coartada de un improbable «ADN».

2. La misma lógica de evitar el supuesto cisma debería llevar a desacreditar el rechazo de la Misa de Pablo VI, mientras en cambio es justificado por la Fraternidad San Pío X. El medio utilizado es el mismo por todos los detractores de la batalla conducida por Mons. Lefebvre: el recurso al único argumento extrínseco de la autoridad: tan cierto es que la crítica interna del nuevo rito de la Misa, del cual el Breve examen crítico de los cardenales Ottaviani y Bacci representa la más perfecta realización, deja pocas esperanzas a los eventuales apologetas del Misal de Pablo VI.
  
3. Este argumento de la autoridad es en este caso el de la ley de la Iglesia, la cual, dirigida como es por el Espíritu de Dios, no podría nunca establecer, por principio, una disciplina peligrosa o nociva para la fe o para las costumbres de los fieles.
   
La referencia preferida es la proposición condenada n.º 78 en la Constitución apostólica Auctórem fídei del Papa Pío VI. Aquí el Papa planea condenar a aquellos que quisieran tomarse la libertad de distinguir en las leyes de la Iglesia «En esta misma (disciplina) se debe separar lo que es necesario y útil para conservar en el espíritu a los Fieles de aquello que es inútil o más gravoso que lo que permite la libertad de hijos de la nueva alianza, y mucho más debe separarse de lo que es peligroso, dañoso, como que induce a la superstición y al materialismo». La idea precisamente condenada es aquella según la cual sería lícito someter a examen «aun aquella disciplina que la Iglesia ha establecido y aprobado: como si la Iglesia, que es regida por el Espíritu de Dios, pudiese establecer una disciplina no solo inútil y más gravosa que lo que sufre la libertad cristiana, sino también peligrosa, dañosa, y que induzca a la superstición y al materialismo».
   
Paralelamente, en la Encíclica Mirári vos, el Papa Gregorio XVI declara que «sería, en verdad, muy ajeno a la veneración con que deben recibirse las leyes de la Iglesia, condenar […] la disciplina por ella sancionada y que abarca la administración de las cosas sagradas».
   
Finalmente, en la Encíclica Mediátor Dei, el Papa Pío XII, contra aquellos que quisieran atenerse intempestivamente a los usos litúrgicos antiguos, recuerda que «También los ritos litúrgicos más recientes son respetables, porque han nacido bajo el influjo del Espíritu Santo, que está con la Iglesia hasta la consumación del mundo».

4. La impropiedad de este tipo de argumento fue señalada casi desde el comienzo por Mons. Lefebvre en todas las respuestas dadas al Papa Pablo VI [2].
   
El error condenado por Pío VI, Gregorio XVI y Pío XII es aquel por el cual la consciencia individual del fiel intenta juzgar por sí propio las decisiones de la autoridad, imputándole una carencia que nada podría presumir. Reacción de una Iglesia discente que piensa ser una Iglesia docente.
  
La reacción de la Fraternidad San Pío X se explica y se justifica por otra razón totalmente diferente [3].
   
Puede suceder, dice San Hilario, que «los oídos del pueblo son más santos que los corazones de los sacerdotes» [4]. Precisamente, son los oídos para ser más santos, y lo son porque ya han escuchado la palabra de verdad que santifica, aun si por el momento el corazón y la boca de los sacerdotes no la hacen oír hasta entonces.
   
Reafirmemos estos hechos evidentes [5].
   
La Iglesia sigue siendo siempre lo que Ella es, aún en tiempos de crisis, aun en el tiempo después del Vaticano II: una sociedad esencialmente desigual, en la cual la Iglesia discente procede siempre en dependencia de la predicación de la Iglesia docente.
   
La resistencia de Mons. Lefebvre y de la Fraternidad San Pío X frente al Novus Ordo Missæ de Pablo VI se justifica partiendo del principio enunciado por San Pablo en la Epístola a los Gálatas, cap. I, verso 8: «Sed licet nos aut Ángelus de cœlo evangélizet vobis prætérquam quod evangelizávimus vobis, anathéma sit!» [Pero aun cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo, si posible fuese, os predique un evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema].
   
La Iglesia discente debe considerar como anatema una doctrina opuesta a la que ya le fue enseñada. El rechazo del Novus Ordo es precisamente el rechazo de una Iglesia discente, rechazo de una Iglesia ya instruida por haber recibido de sus Pastores la expresión inalterable del culto divino y de la fe católica divinamente reveladas, por medio de la liturgia del Misal de San Pío V.
   
El rechazo del nuevo Misal de Pablo VI es el rechazo de lo que «se aleja» de esta liturgia del Misal de San Pío V, el rechazo de lo que «se aleja» de «la disciplina sancionada por la Iglesia y que abarca la administración de las cosas sagradas», para retomar las palabras usadas por el Papa Gregorio XVI.
   
5. Esta es la verdadera –y la única– razón susceptible de hacer legítimo el rechazo de la nueva liturgia de Pablo VI. Razón que deriva de la naturaleza esencial de la Iglesia católica, sociedad desigual por esencia, en la cual la profesión de fe de la Iglesia discente se hace continuamente el eco inalterado de las directivas de la Iglesia docente. Continuamente significa en el curso de los siglos: desde San Pedro hasta el último de los Papas de la historia, y sin contradicción posible.
   
Ahora, tomada en su esencia, la nueva liturgia de Pablo VI está en manifiesta contradicción con la secular liturgia de la Iglesia: en su esencia, esto es, en cuanto signo y por ende por lo que debería significar. El significado de la Misa de Pablo VI se aleja en forma muy considerable de lo que la Iglesia docente siempre ha entendido significar en su liturgia para que se pueda considerar la reforma del Novus Ordo Missæ como la expresión legítima de la fe y de la disciplina a la cual debería conformarse la Iglesia discente.
   
Tal alejamiento no solo hace a la nueva Misa menos buena o imperfecta o susceptible de mejoramiento, la hace mala, porque es peligrosa y nefasta para la fe de los fieles y desagradable a los ojos del Omnipotente. Tanto que ella representa un escándalo, esto es, una ocasión de ruina espiritual. Por ende, el rechazarla no solo es legítimo, sino necesario: es un deber que se impone a la consciencia de todo católico decidido a mantenerse fiel a las promesas de su Bautismo.
   
6. Este verdadero motivo del rechazo es muy frecuentemente pasado bajo silencio por los fieles del ámbito Ecclésia Dei y no es el adoptado por los organizaciones de la peregrinación de la Chrétienté. Sin el recurso a este, hace siempre más difícil a tales organizadores, si no imposible, conservar su credibilidad frente a las solicitudes de las autoridades eclesiásticas. 
   
7. El principio primero de la existencia misma del ámbito Ecclésia Dei, su radical razón de ser, es evitar el supuesto cisma de Mons. Lefebvre. Este principio es enunciado claramente en el punto c) del parágrafo 5 del Motu Proprio Ecclésia Dei Adflícta:
«deseo sobre todo dirigir una llamada a la vez solemne y ferviente, paterna y fraterna, a todos los que hasta ahora han estado vinculados de diversos modos con las actividades del arzobispo Lefebvre, para que cumplan el grave deber de permanecer unidos al Vicario de Cristo en la unidad de la Iglesia católica y dejen de sostener de cualquier forma que sea esa reprobable forma de actuar. […] A todos esos fieles católicos que se sienten vinculados a algunas precedentes formas litúrgicas y disciplinares de la tradición latina, deseo también manifestar mi voluntad — a la que pido que se asocie la voluntad de los obispos y de todos los que desarrollan el ministerio pastoral en la Iglesia — de facilitar su vuelta a la comunión eclesial a través de las medidas necesarias para garantizar el respeto de sus justas aspiraciones».
En otras palabras, la posibilidad dejada a los fieles de asistir a la celebración de la Misa con el Misal de San Pío V no es, en la intención del Papa, sino el medio de facilitar a estos fieles la comunión eclesial, ahora fundada en la adhesión a las reformas emanadas del concilio Vaticano II, y de alejarse de las orientaciones seguidas por la Fraternidad San Pío X; y por consecuencia, es el medio para impedir a estos fieles rechazar el celebrar la celebración de la Misa según el nuevo Misal de Pablo VI, el cual hace penetrar, lenta pero seguramente, el modernismo en las almas, implementando paulatinamente la protestantización generalizada de la Iglesia.

8. ¿Qué decir, pues, a todos aquellos que quieren permanecer firmemente adheridos al Motu Proprio fundante del ámbito Ecclésia Dei, y que para esto consideran a los fieles de la Fraternidad San Pío X como cismáticos? Qué decir, sino «Sed racionales: haceos modernistas o incluso, mejor todavía, protestantes».
  
P. JEAN-MICHEL GLEIZE FSSPX

NOTAS
[1] Ver el artículo: Un pèlegrinage schismatique? (¿Una peregrinación cismática), publicado en este mismo número del Courrier de Rome.
[2] Ver en particular el número de la revista del Instituto Universitario San Pío X dedicado a este punto,  titulado: «Vaticano II. L’autorité d’un concile en question» (Vaticano II. La autoridad de un concilio cuestionado), Vu de haut n.º 13, 2006.
[3] Ver en particular los números de Julio-Agosto de 2011 («Magistère et foi») y de Febrero de 2012 («Magistère et Tradition vivante») del Courrier de Rome, y también el artículo titulado «Une Église inspirée», en el número de Noviembre de 2024 del Courrier de Rome.
[4] San Hilario, Contra Auxencio, n.º 6; in Migne, Patrología Latína X, col. 613.
[5] Cfr. «Une Église inspirée», en el número de Noviembre de 2024 del Courrier de Rome.

sábado, 2 de noviembre de 2024

A VUELTAS CON EL “ORDINARIATO TRADICIONALISTA”


El sacerdote-presbítero Louis-Marie (en el siglo Olivier) Le Barbier de Blignières y Chiron de La Casinière (ordenado sacerdote por el arzobispo Marcel Lefebvre en 1977; recibió el hábito dominico de manos de Michel Guérard des Lauriers dos años después), fundador y prior de la Fraternidad San Vicente Ferrer, reincidió en su propuesta de un “ordinariato tradicional” para Francia semejante a la Administración Apostólica Personal San Juan María Vianney o a los ordinariatos anglicanos, informó Our Sunday Visitor.

En un artículo publicado en la revista “Sedes Sapiéntiae” de la FSVF, Blignières argumenta que su propuesta surge de los conflictos que, a causa y ocasión de Traditiónis Custódes, están presentándose en Francia fuertes pulsos entre obispos molestos y fieles exasperados por temas como los bautismos y matrimonios en el rito antiguo o el rechazo a concelebrar la “Misa Crismal”, amén de sentirse sorprendidos y dolidos por la severidad con que los trata el referido decreto ya que «Reconocemos la validez de las misas celebradas según el Misal de Pablo VI y reconocemos que el Concilio Vaticano II, aunque contenga pasajes ambiguos que conviene aclarar, está sustancialmente en continuidad con la tradición de la enseñanza de la Iglesia. Esto nos distingue claramente de quienes siguieron a Monseñor Lefebvre en el cisma de 1988», añadió.
   
Con todo, matizando y queriendo evitar posibles objeciones como sucedió en Mayo de 2024 cuando Joseph Shaw, presidente de la Federación Internacional Una Voce, le respondió desde One Peter Five que su propuesta inevitablemente crearía un gueto y que los obispos contrarios al Usus Antiquior usen su existencia para justificar las prohibiciones, su cofrade Antoine-Marie de Araujo FSVF (instalado presbítero por el exnuncio en Países Bajos François Robert Bacqué el 23 de Febrero de 2019) respondió a través de Rorate Caeli que este “ordinariato tradicional”, lejos de erigirse por encima de las diócesis convencionales y subsumir las estructuras existentes (Fraternidad San Pedro, Instituto del Buen Pastor, etc.), estaría “junto a” estas (“junto a” = para-, entonces, ¿sería un “para-ordinariato”?) y consistiría en un obispo (u obispos) para que les confieran los sacramentos según el rito antiguo, y para reforzar su argumento, planteó que este «instrumento flexible y permeable, bien adaptado a la situación diversa de los católicos apegados a las antiguas tradiciones latinas» sería como los ordinariatos militares.
    
La propuesta de un “ordinariato tradicional” ha aparecido de cuando en cuando, inter ália y con diversos matices (bien como los ordinariatos militares, como los ordinariatos anglicanos –o los metodistas y luteranos que se quedaron en el tintero–, o como Prelatura personal –mal que le pesase a “La Obra”–; bien para abarcar a todos los ex Ecclésia Dei y los diocesanos afines al rito de 1962, o para la FSSPX y las congregaciones vinculadas a esta), por Alfredo Cecilio Méndez González CSC (el obispo modernista de Arecibo que consagró en su habitación de ancianato a Clarence Kelly), el cardenal Édouard Gagnon Joncas PSS (el autor del dossier de los prelados curiales masones) que lo propuso al arzobispo Marcel Lefebvre en 1987, Dom Gérard Max Calvet Gombaud de Séréville OSB (el prior y abad de Le Barroux), y por el propio Bernard Fellay poco antes de Summórum Pontíficum.
    
Sea cual fuere el caso, el escenario será invariablemente el mismo: simulación del rito antiguo por presbíteros “ordenados” por obispones que fueron “instalados” con el rito montini-bugniniano. Y en resumidas cuentas, PURA MENTIRA.

A De Blignières, una palabra adicional. La FSSPX de ahora no es la que Vd. abandonó hace 45 años luego que se apartó de los materiáliter de Dom Michel Guérard des Lauriers OP (de quien recibió el hábito dominico en 1979) para irse después con el Vaticano modernista cuya “libertad religiosa” había condenado años atrás, cambio de que estos le concedieran el privilegio del Rito Dominico. Nones. Desde Bernard Fellay ellos reconocen el Vaticano II «en un 95 %». Así que, esa tiraera que hizo salía sobrando.
   
JORGE RONDÓN SANTOS
2 de Noviembre de 2024 (Año Santo del Sagrado Corazón de Jesús).
Conmemoración de los Fieles Difuntos. Nacimiento de María Antonieta de Austria, Reina consorte de Francia y Mártir de la Fe. Tránsito de San Malaquías de Armagh, arzobispo y profeta; asesinato de Jean Baptiste Ngô Ðình Diệm, presidente de Vietnam del Sur y hermano de Mons. Pierre Martin Ngô Đình Thục, Mártir de la Fe. Inicio del IX Concilio de Toledo; establecimiento de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín como Villa; descubrimiento del Golfo de San Francisco por el gobernador Gaspar de Portolá

lunes, 13 de mayo de 2024

SACERDOTE DE LA FSSPX SE VA AL INSTITUTO CRISTO REY Y SUMO SACERDOTE


El sacerdote-presbítero Sebastián Martín de Cándido, del priorato Cristo Rey de Santiago de Chile, habría abandonado la Fraternidad Sacerdotal San Pío X para unirse al Instituto Cristo Rey y Sumo Sacerdote.
   
De Cándido, ordenado sacerdote en Diciembre de 2001 y uno de los fundadores de la Fundación 25 de Marzo en Córdoba (Argentina) junto a los padres Fernando Altamira (hoy obispo) y Claudio L. Formica, había estado en los prioratos de Colombia y de Chile (desde 2020), de donde partió hacia España.

Se desconocen mayores detalles, pero según fuentes cercanas, la salida del padre De Cándido se habría presentado producto del desgaste laboral (burnout) al que estuvo sometido por sus superiores de la Fraternidad.
   
El Instituto Cristo Rey y Sumo Sacerdote (ICRSS) fue fundado el 1 de Septiembre de 1990 por los presbíteros franceses Gilles Wach y Philippe Mora (instalados por Juan Pablo II Wojtyła el 24 de Junio de 1979) con apoyo de Cyriaque Siméon Obamba († 1996), entonces obispón de Mouila (Gabón), provenientes de la «Asociación para el apoyo del sacerdocio católico» (Opus Sacerdotále) fundada en 1964 por el canónigo Étienne René François de Sales Catta Dézanneau († 1974), oblato benedictino del monasterio de Fontgombault, después de reunirse con el arzobispo Marcel Lefebvre. El 7 de Octubre de 2008, el ICRSS fue reconocido como Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Pontificio por la entonces Pontificia Comisión Ecclésia Dei con el decreto Sæculórum Rex, y sus constituciones fueron aprobadas el 29 de Enero de 2016.

ACTUALIZACIÓN: Confirmado que De Cándido está en el ICRSS: es el que está a la derecha en esta foto, de la Misa de Presantificados del Viernes Santo en la iglesia de Nuestra Señora de la Paz en Madrid, la sede de ellos en la capital española (fuente: Facebook - ICRSS España).
  

martes, 5 de marzo de 2024

MÉRAMO Y NAVAS: DOS SACERDOTES CONTRAPUESTOS


En Santa Fe de Bogotá, el 19 de Febrero de 2024 falleció el sacerdote-presbítero Rafael Navas Ortiz IBP, y el 6 de Marzo siguiente falleció el sacerdote Basilio Méramo Chaljub (derecha), a causa de graves quebrantos de salud que padecían.
   
Ambos fueron ordenados sacerdotes por el arzobispo Marcel Lefebvre (Navas el 29 de Junio de 1984, Méramo el 27 de Junio de 1986), y ambos salieron de la Fraternidad San Pío X por circunstancias distintas (Navas en 1996, después que la FSSPX erigiera una «Comisión Canónica» para las causas matrimoniales y de las conductas de los clérigos; Méramo en 2009, expulsado por criticar los intentos de negociación del obispo Bernard Fellay con el Vaticano modernista). Méramo se mantuvo como sacerdote independiente en Santa Fe de Bogotá, publicando sus sermones y opúsculos en su propio sitio web y en Radio Cristiandad (algunos de ellos publicados también en esta tribuna). Navas, después de años en Santiago de Chile, se unió en 2006 al recién fundado Instituto del Buen Pastor, siendo el primer superior del Distrito Hispanoamérica.
    
Los padres Basilio Méramo y Rafael Navas representan dos posturas contrapuestas frente a la Apostasía en ocasión del Vaticano II, y la postura cismática de la Frater: El primero (a pesar de su visceral rechazo éconiano al linaje episcopal de Mons. Thục) reconocía la conclusión teológica del Sedevacantismo, sosteniendo que la única solución posible es la Parusía; el último se decantó por la “conexión canónica visible con el Papa” y aceptó ser parte de la capilla roncalliana en el megatemplo ecuménico deuterovaticano. El padre Méramo luchó por la Fe Verdadera. Navas, en cambio, se acomodó al error entronizado.

miércoles, 31 de enero de 2024

LA POLÉMICA POR LA MISA EN EL CAPITOLIO


El 23 de Enero, se celebró la Misa de 1962 en el Capitolio de los Estados Unidos, conmemorando el primer aniversario del “memorando de Richmond” donde el FBI señalaba (basado en publicaciones izquierdistas y a instancias del obispón modernista de Richmond, Virginia) como “radicales violentos” a los católicos tradicionalistas.
   
La Sociedad de la Misa Latina de Arlington organizó la celebración sin el permiso de la Archidiócesis de Washington, y la identidad del presbítero celebrante fue mantenida en reserva para evitar retaliación.

James Michael “Mike” Johnson (Republicano, distrito 4.º de Luisiana), presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, recordó a The Pillar Catholic que cuando ejerció como abogado, él defendía la libertad de conciencia y de religión de los creyentes, incluyendo el derecho de actuar según su creencia.

Respecto del “memorando de Richmond”, Johnson señaló que las respuestas del FBI a la supervisión de la Cámara no habían sido satisfactorias y que el memorando mostraba una “discriminación de puntos de vista” por parte de las autoridades federales.

Originalmente, la celebración iba a ser en el salón H-122 (el comedor privado del Presidente de la Cámara baja), pero fue trasladada al más amplio salón H-137. Al lugar acudieron entre 60 y 70 personas, desde infantes hasta personas de la tercera edad, visitantes y personal congresual.

Antes de la celebración, Ryan Ellis, miembro de la junta directiva de la Sociedad de la Misa Latina de Arlington, dijo que era un «momento histórico» porque era la primera Misa que se celebraba en el Capitolio desde la Guerra de Secesión (1861-1865), y que era la mejor forma de «mostrarle al FBI que los católicos tradicionales no son terroristas domésticos ni una amenaza a los Estados Unidos», sino personas que quieren vivir de acuerdo con la religión que profesan. «Somos católicos, y tal vez tengamos una pequeña idea particular de cómo se debe hacer la liturgia. Pero aparte de eso, no hay nada extraño en nosotros en comparación con los católicos que se acostumbra ver en cualquier otro entorno», añadió.

Según Ellis, el tema político no se refleja en su experiencia con el catolicismo tradicional:
«La gente aquí es aficionada a la liturgia. No son racistas. Generalmente ni siquiera son políticos. Estas son personas que quieren criar a sus hijos en la forma tradicional de los sacramentos y la Misa. Quieren tener un acceso conveniente a la forma tradicional de los sacramentos y la Misa y punto. No hay agenda política, no hay agenda de ningún tipo fuera de eso».
Por su parte, la Archidiócesis de Washington dijo a Our Sunday Visitor que la celebración no estaba autorizada, y que si querían celebrar, debían haber contactado al monseñor conservador Charles E. Pope Jr. Geiman, coordinador para la Forma Extraordinaria en la Archidiócesis de Washington, quien afirmó que por lo menos debieron participarle a los párrocos vecinos de San Pedro y San José, añadiendo: «Simplemente creo que es inusual que un sacerdote acceda a decir una Misa donde sabe que podría haber, no sé, cierta controversia». 
   
Charles E. Pope Jr.
   
La diócesis de Arlington dijo no tener ninguna relación la Sociedad de la Misa Latina de Arlington, y que no atendía permisos fuera de su jurisdicción, que abarca algunos suburbios de Washington DC.
   
Los organizadores dijeron que procedieron con discreción y que no hicieron la solicitud a la archidiócesis dado que el cardenal homosexualista de Washington Wilton David Gregory, notorio enemigo de la Misa Latina Tradicional, mandaría llamar al representante Johnson ordenando la cancelación de la misa. 
   
Ante ese argumento, Pope respondió diciendo que las solicitudes de excepciones a la implementación archidiocesana de “Traditionis Custodes” son «recibidas respetuosamente» por la cancillería o por él mismo, y consideradas caso por caso, agregando:
«Entiendo la ansiedad y la frustración que muchos católicos tradicionales han enfrentado por las restricciones del Papa Francisco en “Traditionis Custódes”, cuando el Cardenal Gregory simplemente ha buscado implementar la directiva del Papa. Incluso cuando hay frustración con lo que hacen las autoridades, si tienen algunos protocolos y esas cosas, sigo pensando que es importante tratar de seguirlos porque, bueno, Cristo se hizo “obediente hasta la muerte”».
Aparte de olvidar que la obediencia es una virtud relativa y no la cuarta virtud teologal (como incluso algunos “tradicionalistas” pretenden), el hijo de Charles E. Pope Sr. y Nancy Lou Geiman omitió que Cristo «se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz» a Dios Padre que por eso «Lo enalteció y Le dio el nombre que sobrepasa todo nombre» (Filipenses II, 8-9), no a los fariseos que querían prohibir incluso que los Apóstoles mencionaran su Nombre (Hechos IV, 18; V, 28).
    
De otra arista, el permiso es requerido si se va a celebrar en un templo o propiedad de la archidiócesis de Washington (en este caso), pero como el Capitolio no lo es, es hasta superfluo y leguleyo el argumento del “monseñor” Pope, quien fue “instalado” presbítero el 24 de Junio de 1989 por el cardenal James Aloysius Hickey († 2004).
    
Wilton Gregory, de la camarilla de Joseph Bernardin y sucesor de McCarrick, implementando “Traditiónis Custódes”, confinó la celebración del rito antiguo a tres lugares: el monasterio franciscano de Tierra Santa (en el propio Distrito de Columbia), la capilla de la parroquia San Juan Evangelista en Forest Glen y la Misión Santo Domingo en Aquasco (ambas en Maryland).

lunes, 5 de junio de 2023

EL PADRE EUGENIO DE VILLEURBANNE FRENTE A LOS REFORMADORES CAPUCHINOS

Traducción del artículo publicado en LE SALON BEIGE.
   

En Claves, el presbítero Arnaud Renard FSSP [“instalado” por el cardenal Antonio Cañizares Llovera el 5 de Julio de 2010 en Wigratzbad (Alemania), por tanto NO ES SACERDOTE CATÓLICO, N. del T.] publicó un artículo en dos partes (aquí y allá), retratando la vida de Eugenio de Villeurbanne OFM Cap. (1904-1990; en el siglo Romain Potez), religioso capuchino confrontado con las reformas de su orden, fundador de los Capuchinos de Morgon actualmente cercanos a la Fraternidad San Pío X. A finales de los años 1940, la orden capuchina fue confrontada por una profunda crisis y todos los conventos, desde los años 1950, buscaron modificar el modo de vida que se remonta por tanto al mismo San Francisco. Su resistencia a las evoluciones internas de su orden hace pensar en un capuchino italiano contemporáneo, mucho más célebre, el Padre Pío, que rechazó también todas las evoluciones de la regla hasta el punto de ser perseguido. Es la misma suerte que esperaba el padre Eugenio, luego que los capuchinos abandonaron el hábito, la oración, la pobreza, el silencio, el retiro del mundo…
    
Con los años, el padre Eugenio trató de obtener el visto bueno de las autoridades para abrir una casa de estricta observancia, apoyándose en una de las palabras guía del aggiornamento en curso: el «pluralismo de formas», cada uno debía poder vivir como capuchino según su propia comprensión del espíritu de San Francisco. Sin éxito. En 1972, las autoridades de la Orden acabaron por autorizar a algunos padres llevar una vida conforme a las constituciones primitivas en un convento de Besanzón. Pero, encontrándose extrañamente con la letra del motu proprio Traditiónis Custódes, estos religiosos deberían participar de la vida de los otros capuchinos «nueva moda», ser minoría, el superior del convento no debía ser elegido entre los capuchinos «tradicionales», y sobre todo, estaba prohibida la apertura de un noviciado. Se trataba pues de una «muerte» para los capuchinos de estricta observancia.
     
El padre Eugenio partió para instalarse en una casa puesta a su disposición en Ain. Se emprendieron procedimientos para su expulsión de la orden capuchina. En 1983 transfirió su fundación a Morgon, donde los capuchinos aú  existen, mientras que el resto de la orden ha desaparecido completamente… No puedo impedirme relatar esta anécdota terriblemente de actualidad: un día, un hombre que asistió a su Misa se vio rechazado al querer recibir la Comunión en la mano y fue a encontrar al Padre en la sacristía para quejarse. Pero nuestro religioso, no sin malicia, y habiendo notado el anillo de bodas que el hombre tenía en el dedo, le replicó:
«Querido señor, el día de su matrimonio, Vd. recibió el derecho de tomar en sus manos el cuerpo de su mujer; y el día de mi ordenación, yo recibí el de tomar en las mías el cuerpo eucarístico de Jesús. ¡Intente pues tomar en sus manos la Santa Hostia, y yo tomaré en las mías el cuerpo de su mujer!».

domingo, 5 de febrero de 2023

DEL REFUERZO DE TRADITIÓNIS CUSTÓDES REFORZANDO EL RITO MONTINI-BUGNINIANO

Continúa la expectación de los modernistas en latín sobre el documento que reforzará el motu Traditiónis Custódes, y sitio web Summorum-Pontificum.de publicó ayer 4 de Febrero el siguiente apunte. Destacados:
  • Se prohíben a las comunidades Ecclésia Dei los ritos y ceremonias del Ritual y Pontifical Romano tradicional. Todo será con los libros modernos, siguiendo el modelo de algunas diócesis estadounidenses (Chicago, por ejemplo).
  • La nueva Constitución estaría siendo publicada el 3 de Abril, aniversario de promulgada la Constitución “Missále Románum” (para que quede constancia y sufran los copiones, NOSOTROS PREVIMOS LA FECHA).
Sin más preámbulo, el apunte:
   
Nuestra fuente romana se ha pronunciado con nueva información y aclaraciones sobre la esperada Constitución Apostólica para sacar de la vida de la Iglesia la enseñanza tradicional y su rito.
   
Según esto, el meollo del documento es la prohibición expresa de administrar los sacramentos y los sacramentales en la forma tradicional, tal como se regula en el ritual romano tradicional o pontifical. Bautismo, matrimonio, confirmación, sólo en el nuevo rito y en latín sólo en la medida en que se realicen dentro de una celebración del Novus Ordo en latín. Nuestra fuente no pudo decir hasta qué punto se requiere un permiso especial para esto último, como ya ocurre en algunas diócesis estadounidenses.
    
Esta prohibición también se aplica expresamente a la ordenación de diáconos y sacerdotes; en el futuro, incluso en comunidades que son fieles a la tradición, solo podrán tener lugar de acuerdo con la liturgia reformada. Está prohibida la administración de los sacramentales tradicionalmente llamados “órdenes menores”, para los cuales no existe un nuevo rito.
    
La “libertad” de los sacerdotes de las comunidades tradicionales, a saber, la celebración de la Misa según del misal registrado sin un permiso especial está restringida al uso dentro de las casas “canónicamente establecidas” de estas comunidades.
    
Esta información actual, que aparentemente va más allá del estatus de meros rumores, también menciona la Semana Santa como la fecha de publicación del documento, es decir, probablemente el aniversario de la Constitución “Missále Románum” de Pablo VI el 3 de Abril.
   
Las intenciones de la nueva y sin duda “inconstitucional” legislación del Papa Bergoglio, que aquí se especifica, son cada vez más claras: la liturgia tradicional (y la enseñanza, porque de eso se trata en última instancia) debe ser cada vez más invisibilizada y arrojada por la borda. ¡Ve allí! Si es posible, el “creyente normal” ya no debe entrar en contacto con lo que ha sido católico durante dos mil años, y si lo hace, entonces con la conciencia culpable de hacer algo “prohibido”. Abuso espiritual al más alto nivel; ¿El Papa como asesino de almas?
   
El segundo blanco del ataque son las comunidades de tradición, que deben ser atacadas en lo más profundo de su ser mediante la prohibición o la más estricta restricción de su trabajo pastoral y, en particular, mediante la prohibición de la consagración en el rito tradicional. Sus miembros también deben ser obligados a entender la historia de dos mil años de la Iglesia de Cristo como un capítulo obsoleto, incluso cerrado, y a prestar juramento de lealtad a la Iglesia del Zeitgeist, que fue revigorizada por el “espíritu del Vaticano II” y recién fundada por el Pistolero de las Pampas. Los efectos concretos que esto tendrá sobre los seminarios y la situación de los jóvenes talentos de los institutos pronto se harán evidentes.
    
Dos observaciones recientes confirman la tendencia y justifican los peores temores. Por un lado, en un discurso reciente, el actual ocupante de la Sede de Pedro dijo que tenía reservas morales sobre la homosexualidad. Esto le valió una reprimenda “Dubium” de su hermano James Martin. Francisco respondió de inmediato, contrariamente a su trato habitual con dubia, y con una carta manuscrita en la que se disculpó diligentemente y sugirió una lectura de sus declaraciones más agradable para el homo-Papa.
    
El segundo es quizás aún más típico: con decretos detallados a principios de mes, Francisco fundó un “Centro de Educación Laudato Si para la conversión ecológica” con una orientación más práctica y un “Centro de Estudios Laudato Si para la reorientación ecológica” que funciona más teóricamente. Ambas instituciones fueron dotadas de amplios privilegios institucionales y financieros y se les asignó la residencia de verano de Castelgandolfo, utilizada por los Papas anteriores, como recinto para sus actividades, sin duda extremadamente beneficiosas. Se dice que ya ha comenzado un extenso trabajo de renovación en este Borgo Laudato-Si, que ahora se llamará así.
No nos gusta decir: «Te lo dijimos», pero con los Ecclésia Dei no queda de otra. Ese es el premio a su claudicación. Con Bergoglio no van a seguir engañando a incautos como hacían cuando Wojtyła y Ratzinger, y tendrán, quieran o no que decidir: o de plano someterse al Novus Ordo, regresar a la FSSPX (porque como dijo el padre David Pagliarani, «las comunidades de la Ecclesia Dei existen porque existe la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Su origen, desde un punto de vista global, está ligado de una manera u otra a la historia de la Fraternidad; al menos, indirectamente, dependen de ella»), o irse a engrosar el “Rito occidental” de los ortodoxos. Quizá algunos adhieran al sedevacantismo, pero esos serán los menos.
   
A Fellay, Pagliarani, y la Frater: Mirad lo que os espera si seguís en vuestras negociaciones por la Prelatura Personal.
  
Imagen tomada de NOVUS ORDO WATCH

viernes, 3 de febrero de 2023

CONTRA EL NUEVO PAPADO KWASNIEWSKISTA

Traducción del artículo publicado en NOVUS ORDO WATCH.
  
CONTRA EL ‘NUEVO PAPADO’ DE PETER KWASNIEWSKI
Rehaciendo el Papado para que Bergoglio ajuste en él…
   
  

El 4 de enero de 2023, el filósofo estadounidense Dr. Peter Kwasniewski publicó un artículo sobre One Peter Five titulado “Abandonar la Iglesia no tiene ningún atractivo para los tradicionalistas”, y en esta publicación responderemos al mismo. Por “tradicionalistas” se refiere a las personas en la Iglesia del Vaticano II que reconocen a Francisco como el Papa legítimo pero se resisten a él en cualquier cosa que personalmente decidan que «no está de acuerdo con la Tradición».
  
Preferimos llamar a esas almas —muchas de las cuales son genuinamente devotas y buenas personas que aman a nuestro Señor sin medida— “semitradicionalistas”, porque, ya sea intencionadamente o no, su adhesión a la Tradición católica es solo parcial: por un lado, no admitimos la enseñanza tradicional sobre el Papado y la Iglesia, que es irreconciliable con la idea de que el apóstata público Jorge Bergoglio (“Papa Francisco”) podría ser el sucesor de San Pedro.
 
De hecho, Bergoglio constantemente hace cosas que un verdadero Papa estaría divinamente impedido de hacer, como enseñar como parte de su magisterio oficial que se puede dar la Sagrada Comunión a los adúlteros impenitentes si “disciernen” que es “la voluntad de Dios” que ellos la reciban permaneciendo en adulterio; tales como declarar que Dios desea positivamente una variedad de religiones diferentes como expresión de Su voluntad y “enriquecimiento” para la humanidad; y como canonizar al monstruoso pecador público Giovanni Battista Montini (“Papa Pablo VI”) como un Santo digno de veneración e imitación.
    
Aunque claramente enseña, gobierna y “santifica” a sus seguidores en la miseria eterna (objetivamente hablando), Francisco es, sin embargo, un Papa válido para el profesor Kwasniewski, y la institución que dirige es, sin embargo, la Iglesia Católica Romana, insiste. Huir del hereje público Bergoglio, y salir de esa entidad de la que está a cargo, sería lo único razonable para cualquiera que quisiera ser católico, pero para “los Kwas”, como cariñosamente algunos de sus antiguos alumnos. llamarlo, eso sería “abandonar la Iglesia”.
    
Por lo tanto, ha estado escribiendo artículo tras artículo durante años para convencer a la gente de permanecer apegado a Francisco (reconociéndolo como Papa) mientras rechaza y lucha contra sus herejías, falsas enseñanzas, falsos santos y malas leyes. No hace mucho tiempo, se publicó en papel una recopilación de muchos de sus artículos sobre el tema como El camino del hiperpapalismo al catolicismo. Desde entonces, Kwasniewski ha estado trabajando duro para persuadir a la gente de que es necesario “repensar el Papado” a la luz de los últimos 10 años de “Paco caótico” en el Vaticano.
   
Para que esta nueva narrativa peligrosa no gane aún más tracción de la que ya tiene entre los semitradicionales, hemos estado emitiendo refutaciones contundentes a los errores de Kwasniewski. Éstos son algunos de ellos:
Comencemos ahora nuestra crítica del artículo del Dr. K “Abandonar la Iglesia no tiene ningún atractivo para los tradicionalistas”.

Primero, observa que el título está “cargado” de suposiciones. Las suposiciones no son necesariamente un problema, siempre que sean verdaderas y justificadas. En aras de la claridad, al menos los señalaremos. El título asume lo siguiente:
  • que la iglesia de la cual Francisco es la cabeza es la Iglesia Católica Romana
  • que los semitradicionalistas son parte de esa iglesia
  • que rechazar el reclamo de Francisco al Papado constituiría un abandono de la Iglesia Católica Romana
Por el momento, solo dejaremos esas suposiciones y nos centraremos en el cuerpo del artículo. Alerta de spoiler: el artículo de Kwasniewski es otro intento sin teología de “defender la Fe” al obligar a Bergoglio a aceptar el Papado y asegurar a las almas desanimadas del Novus Ordo que la razón por la que están tentadas a perder la Fe es porque simplemente no entienden el Papado tan bien como lo hace, por lo que ahora ha venido a desengañarlos de su crédula creencia de que el Papa en realidad tiene que ser católico y enseñar la verdadera Fe.
   
El Kwas empieza de la siguiente manera:
«Durante la cautividad bergogliana, uno escucha que los católicos pierden o cuestionan su fe porque piensan: “Si un papa puede estar tan equivocado, entonces la religión católica no debe ser verdadera”.
    
Seguramente deberíamos estar hechos de un material más duro que eso. ¿Por qué se requiere ver al Papa como el principio y fin del catolicismo? ¿Como la única medida de lo que la Iglesia cree y cómo debemos vivir y adorar? Este punto de vista debería parecernos francamente extraño. Somos herederos de 2.000 años de tradición eclesiástica. Tenemos las Escrituras, las cuales, a pesar de sus oscuridades y sutilezas, enseñan muy claramente importantes fundamentos. Tenemos la sagrada liturgia, la lex orándi, que a partir de semillas apostólicas creció orgánicamente en los grandes ritos de Oriente y Occidente, dando testimonio notable de la lex credéndi. Tenemos los escritos y el testimonio de una multitud de santos, incluidos los Padres de la Iglesia, los Doctores y los místicos (¡pensad, por ejemplo, en el testimonio del Diálogo de Catalina de Siena!); tenemos cientos de catecismos mutuamente consistentes de antes del colapso conciliar. Casi todos los papas que hemos tenido veneraron estas fuentes y extrajeron sus propias enseñanzas de ellas» (Peter A. Kwasniewski, “Abandonar la Iglesia no tiene ningún atractivo para los tradicionalistas”, One Peter Five, 4 de Enero de 2023; cursiva dada; hipervínculos eliminados).
Kwasniewski sólo puede hablar así porque ignorano toma en serio, o simplemente no cree lo que esa Tradición eclesiástica de 2000 años tiene que decir sobre el Papado. De hecho, esa Tradición no habría llegado hasta nuestros días a menos que los Papas, los Papas reales, hubieran velado, transmitido y difundido cuidadosamente cada ápice de nuestra santa Fe. El propio Dr. K. admite tanto en las líneas citadas anteriormente, y eso solo muestra la función inmensamente importante del Papa.
    
El Papa es la garantía de todo: que los santos son santos, que la Tradición es Tradición, que la Escritura es verdaderamente Escritura divina, que entendemos correctamente a los Padres de la Iglesia, que los catecismos son ortodoxos y coherentes, que nuestros obispos son pastores legítimos, que la Iglesia permanezca en la unidad, y que la Sagrada Liturgia sea auténticamente católica y no un incentivo a la impiedad, la herejía o el sacrilegio. Elimina al papado de la imagen y tal vez se quede con muchas opiniones y probabilidades, pero sin garantías.
   
En la primera encíclica de su pontificado, el Papa Benedicto XV (reinó entre 1914 y 1922) enseñó claramente:
«… [C]uando la potestad legítima mandare algo, a nadie sea lícito quebrantar el precepto por la sola razón de que no lo aprueba, sino que todos sometan su parecer a la autoridad de aquel al cual están sujetos, y le obedezcan por deber de conciencia. Igualmente ninguna persona privada se tenga por maestra en la Iglesia, ya cuando publique libros o periódicos, ya cuando pronuncie discursos en público. Saben todos a quien ha confiado Dios el magisterio de la Iglesia; a sólo éste, pues, se deje el derecho de hablar como le parezca y cuando quiera. Los demás tienen el deber de escucharlo y obedecerlo devotamente» (Papa Benedicto XV, Encíclica “Ad beatíssimi Apostolórum Príncipis cáthedram”, n.º 22).
Estas son palabras duras para Peter Kwasniewski, porque lo condenan a él, quien presume de invalidar al “Papa” en cuestiones de doctrinaliturgia y santidad declarada. ¡No está mal para alguien que no ha sido designado para ningún cargo en la Iglesia y que ni siquiera tiene un título en teología! (En nuestra publicación anterior, mostramos que ¡incluso tuvo el descaro de acusar al Papa San Pío X de modernismo!).
   
Además, está claro que Kwasniewski tiene que minimizar la autoridad papal tanto como sea posible, no solo porque lo condena a él, sino también porque, de lo contrario, no puede meter al apóstata público Bergoglio en el papel de Papa, e incluso entonces, por supuesto, no puede realmente, sino que puede dar la apariencia de haberlo hecho exitosamente.
  
Desafortunadamente, eligió incorrectamente…
   
Debemos estar en desacuerdo, por cierto, con la forma en que los Kwas enmarcan el tema en discusión, desde el principio. Él dice que la gente se lamenta: «Si un papa puede estar tan equivocado, entonces la religión católica no debe ser verdadera». ¿Se trata realmente del problema de que un supuesto Papa simplemente se equivoque? ¿No es más bien que este “Papa equivocado” enseña sus errores no sólo en forma privada a quienes lo rodean sino a toda la Iglesia? ¿No contamina los catecismos, cierra las florecientes órdenes religiosas, suprime el antiguo rito romano de la Misa, engaña al mundo con sus discursos públicos, canoniza a santos falsos y causa escándalo en todas partes por medio de sus actos oficiales?
   
El problema en discusión es mucho peor que el simple hecho de que un Papa esté equivocado.
   
Kwasniewski continúa:
«Si, por lo tanto, hemos tenido varios papas menos que estelares que se han negado a orientarse en las fuentes y monumentos a los que los católicos siempre han mirado, ¿no significaría esto que simplemente están abusando de su autoridad en todos los aspectos? ¿Áreas en las que los papas pueden ser imprudentes y falibles? No veo cómo esto cambia la religión católica, a menos que esa religión se equipare con una adopción sin sentido de todas las opiniones, declaraciones, caprichos y manías de un pontífice reinante» (Cursiva dada).
Aquí, nuevamente, el autor enmarca indebidamente los temas de una manera que favorece su posición. Los “Papas” posteriores a Pío XI han sido “menos que estelares”; eso sería como decir que los abortistas son pediatras menos que estelares. Simplemente no hace justicia a la realidad.
   
Asimismo, es erróneo enmarcar el asunto únicamente en términos de (in)falibilidad. Los Papas gozan de la asistencia divina incluso en materias que, estrictamente hablando, no son infalibles. El Papa Pío XI lo dijo precisamente a propósito de la prohibición de la anticoncepción, que al parecer algunos pretendían no tener que acatar por no ser una definición infalible:
«Tengan, por lo tanto, cuidado los fieles cristianos de no caer en una exagerada independencia de su propio juicio y en una falsa autonomía de la razón, incluso en ciertas cuestiones que hoy se agitan acerca del matrimonio. Es muy impropio de todo verdadero cristiano confiar con tanta osadía en el poder de su inteligencia, que únicamente preste asentimiento a lo que conoce por razones internas; creer que la Iglesia, destinada por Dios para enseñar y regir a todos los pueblos, no está bien enterada de las condiciones y cosas actuales; o limitar su consentimiento y obediencia únicamente a cuanto ella propone por medio de las definiciones más solemnes, como si las restantes decisiones de aquélla pudieran ser falsas o no ofrecer motivos suficientes de verdad y honestidad. Por lo contrario, es propio de todo verdadero discípulo de Jesucristo, sea sabio o ignorante, dejarse gobernar y conducir, en todo lo que se refiere a la fe y a las costumbres, por la santa madre Iglesia, por su supremo Pastor el Romano Pontífice, a quien rige el mismo Jesucristo Señor nuestro» (Papa Pío XI, Encíclica “Casti connúbii”, n.º 104; subrayado añadido).
El Papa Pío XII también derribó el argumento de que las enseñanzas no infalibles no son vinculantes:
«Ni hay que creer que las enseñanzas de las Encíclicas no exijan de suyo el asentimiento, por razón de que los Romanos Pontífices no ejercen en ellas la suprema potestad de su Magisterio. Pues son enseñanzas del Magisterio ordinario, del cual valen también aquellas palabras: “El que a vosotros oye, a Mí me oye” (Luc. X, 16), y la mayor parte de las veces, lo que se propone e inculca en las Encíclicas, ya por otras razones pertenece al patrimonio de la doctrina católica» (Papa Pío XII, Encíclica “Humáni géneris in rebus”, n.º 20).
Además, el hecho de que una determinada enseñanza no sea infalible, no implica que pueda ser herética, es decir, que pueda contradecir la Fe conocida. Demasiadas personas cometen este error en el razonamiento. Piensan que si no se garantiza que algo esté libre de todo error, por lo tanto no se garantiza que esté libre de ningún error. Pero eso es claramente falso.

Si tuviéramos que sostener, como lo hace el Prof. K, que los Papas son capaces de enseñar las herejías más repugnantes y los errores más abominables, excepto de vez en cuando cuando dan una definición infalible o cuando todos los obispos del mundo ya están enseñando la misma doctrina, entonces el papado no sería en absoluto una guía segura al Cielo, porque significaría que no podemos tener ninguna seguridad, fuera de esos extremadamente raros pronunciamientos ex cáthedra, de que lo que enseña el Papa solo es verdadero o al menos en armonía con la fe ortodoxa y, por lo tanto, segura para asentir.
  
Entonces, el magisterio ordinario diario del Romano Pontífice no serviría para nada más que para mantener a los fieles ocupados investigando y verificando para asegurarse de que el Vicario de Cristo no se haya deslizado al papel de Vicario de Satanás. ¡Sería una completa burla de la autoridad docente del sucesor de San Pedro! Como enseñó el Papa San Pío X, «es de suma importancia para la salvaguarda de la verdad católica, seguir y obedecer al Sucesor de San Pedro con la mayor fe» (Carta Apostólica Tuum Illud). Kwasniewski, entonces, lo tiene al revés: es la adhesión a la enseñanza del Papa lo que garantiza la ortodoxia de todos; no es la conformidad del Papa con todos los demás lo que lo hace.
    
El Papa no es la única medida del catolicismo, es cierto; sin embargo, él es la última medida y garantía de la misma: «…este sagrado Magisterio, en las cuestiones de fe y costumbres, debe ser para todo teólogo la norma próxima y universal de la verdad (ya que a él ha confiado Nuestro Señor JESUCRISTO la custodia, la defensa y la interpretación del depósito de la fe, o sea de las Sagradas Escrituras y de la tradición divina)…» (Pío XII, “Humáni géneris in rebus”, n.º 18).
   
Dicho esto, simplemente no es cierto que los “Papas” posteriores a Pío XII nunca hayan violado los estrictos límites de la infalibilidad, como insinúan los Kwas.
    
Por ejemplo, la herejía de Bergoglio sobre la pena de muerte, que ahora está siendo enseñada en toda su iglesia por prácticamente todos sus “obispos”, sobre una cuestión de fe y moral y como divinamente revelada, contradice la infalibilidad del Magisterio ordinario universal (ver Denz. 1792). En otras palabras, si Bergoglio fuera un verdadero Papa, Dios le habría impedido cambiar el Catecismo de esta manera.
    
Otro ejemplo sería la mala disciplina que se encuentra en el Código de Derecho Canónico de 1983 y en el Código de Cánones para las Iglesias Orientales de 1990, ambos promulgados solemnemente por la “autoridad apostólica” de “San” Juan Pablo II, según la cual los no católicos bautizados pueden recibir la Sagrada Comunión bajo ciertas condiciones, incluso fuera del peligro de muerte y sin arrepentirse o convertirse al catolicismo, incluso implícitamente:
Según la enseñanza católica, las leyes disciplinarias universales promulgadas por el Papa son infalibles, es decir, no pueden contener nada herético, erróneo, perverso, sacrílego, nocivo, etc.:
«Y ciertamente, esta piadosa Madre [la Iglesia] brilla sin mancha alguna en los sacramentos, con los que engendra y alimenta a sus hijos; en la fe, que en todo tiempo conserva incontaminada; en las santísimas leyes, con que a todos manda, y en los consejos evangélicos, con que amonesta; y, finalmente, en los celestiales dones y carismas con los que, inagotable en su fecundidad [Cf. Concilio Vaticano, sesión 3.ª: Constitución sobre la Fe Católica, cap. 3], da a luz incontables ejércitos de mártires, vírgenes y confesores» (Papa Pío XII, Encíclica “Mýstici Córporis Christi”, n.º 66; subrayado añadido).
Ahora, la pregunta es: ¿El Dr. Kwasniewski no sabe estas cosas, o las está ignorando a propósito? Si él no las conoce, y estas no son difíciles de buscar, ¿qué está haciendo al sermonear a otros sobre cómo “malinterpretan" el papado?
   
Pero volvamos ahora al ensayo del profesor:
«Sigo asombrado de que haya personas que traten la distinción entre enseñanza falible e infalible como meramente académica. Las distinciones entre niveles de autoridad son de hecho intuitivas y sólo han dejado de serlo porque hemos mistificado el magisterio. Nuestra situación doctrinal con el Papa Francisco es como cuando eras un niño y tu padre gritaba mucho y se enojaba cuando no hacías lo que le gustaba pero rara vez daba una orden clara o ponía todo el peso de su autoridad en juego, ordenando o prohibiendo inequívocamente. Es una situación complicada, pero en realidad no es desconocida en otras áreas de la vida humana en las que están involucradas la autoridad y la subordinación».
No, Dr. K, no hay “mistificación” del magisterio. El error radica en que enmarca el problema como uno de infalibilidad en lugar de uno de autoridad. Como se desprende claramente de la enseñanza papal ya citada y enlazada, la diferencia entre lo que es falible y lo que es infalible no es realmente relevante en la práctica porque en cualquier caso los fieles católicos deben asentir: «…incluso si para alguno, cierta ordenación de la Iglesia no parece estar reivindicada por los argumentos presentados, sin embargo, la obligación de obediencia permanece» (Pío XII, Alocución “Magnificáte Dóminum mecum”, 2 de Noviembre de 1954).
   
Nótese cómo hasta ahora Kwasniewski no ha dado ninguna evidencia magisterial de sus muchas pontificaciones. Y ahora, para colmo de males, usa una analogía artificial basada en cómo probablemente actuó tu padre cuando eras pequeño. Es patético, de verdad. Teológicamente, este hombre dispara desde la cadera y, a veces, es solo una carga explosiva.
   
El Kwas continúa:
«Soy consciente de que uno puede encontrar declaraciones exageradas de algunos papas posteriores al Vaticano I (p. ej., Pío X) que prácticamente equivalen a “L’Église c’est moi” [“Yo soy la Iglesia”]. Pero dado que esta posición en sí misma no es algo que se nos enseñe con autoridad o que nos obligue, pertenece a la categoría de “teología oficial”, no doctrina católica establecida, y mucho menos dogma, y ​​la teología oficial ciertamente puede contener errores u omisiones, como bien lo explica Thomas Pink».
¡Ah, finalmente el autor admite, aunque desdeñosamente, que la prueba magisterial está en su contra! ¿Y qué hace con ella? ¿Admite el error de sus caminos y abandona su proyecto de “repensar” el Papado? ¡Por supuesto que no!
    
En cambio, denuncia los pronunciamientos doctrinales de los Papas después del Concilio Vaticano I, ¡incluso mencionando a San Pío X por su nombre!, ¡como “exagerado” y “no vinculante”! ¡Él se refiere al Dr. Thomas Pink, cuya propia investigación es aparentemente más autorizada y vinculante que las enseñanzas de los Papas! ¡La arrogancia del hombre es asombrosa! ¿Quién necesita Papas cuando tienes a los Kwas? (Por cierto, nos ocuparemos de la tesis del Dr. Pink en una publicación posterior). Podríamos agregar que para el modernista excomulgado George Tyrrell, también fue Pío X quien estaba equivocado, ¡no él mismo, naturalmente! Todo disidente y hereje está convencido de que tiene razón y el Papa está equivocado.
   
Poco a poco, Kwasniewski está “defendiendo la Tradición” socavando la doctrina católica tradicional (anterior al Vaticano II). No te sorprendas si finalmente está de acuerdo con los llamados ortodoxos orientales y Joseph Ratzinger, quien escribió que un primado papal de honor en lugar de jurisdicción podría ser la verdad, ¡lo cual es una herejía contra el Vaticano I (ver Denz. 1831)! El Dr. K en realidad menciona la ortodoxia un poco más adelante, y entonces tendremos más que decir al respecto.
   
Volviendo al ensayo:
«La publicación de mis escritos sobre el hiperpapalismo ha ocasionado muchas revelaciones sobre la medida en que ciertas personas, especialmente aquellas que cuestionan la fe o que ya han abandonado la Iglesia, simplemente han identificado el catolicismo con la mente del Papa, como si la sustancia misma de este no se pudiera conocer de ninguna manera fuera de lo que el Papa actual dice que es. Sigo encontrando esto asombroso» (cursiva dada).
Esto también es engañoso. Nadie pretende que el catolicismo no tenga un contenido objetivo y se recree desde cero, por así decirlo, cada vez que habla el Papa. Más bien, el contenido objetivamente conocible del catolicismo es necesariamente ratificado y reafirmado por cada Papa, y ese no es el caso de Jorge Bergoglio. Eso es precisamente lo que genera la disonancia cognitiva en las personas, la cual debe ser resuelta porque la Fe Católica no exige, ni permite, una suspensión de la razón.
   
El autor continúa:
«¿Qué pasaría si un Papa en su “magisterio ordinario” contradijera el Credo de Nicea? ¿Rechazaríamos el Credo o condenaríamos al Papa por contradecirlo? ¿Qué pasaría si contradijera una clara enseñanza de las Escrituras, sobre la cual siempre hubo unanimidad? ¿Qué pasaría si rechazara uno de los ritos litúrgicos venerables e inmemoriales de la Iglesia, ya sea latino o griego? Me parece que no debería haber ni un momento de vacilación acerca de a qué debemos aferrarnos. En el momento en que dices que a un papa se le permite apartarse del testimonio autoritativo de la tradición (en la que está comprendido todo lo que posee la Santa Madre Iglesia, incluida la Escritura) o que su mente y su voluntad dominan ese testimonio hasta tal punto que se vuelve totalmente maleable en sus manos, ya has socavado la pretensión del catolicismo de ser siempre y para siempre verdadero».
Aparentemente, al Dr. Kwasniewski no se le ocurre que los escenarios que describe no son posibles. Si fueran posibles, podemos suponer que ya habrían ocurrido hace mucho tiempo. El punto central de Cristo dando a Su Iglesia el Papado es para que la Fe sea invenciblemente salvaguardada, no socavada: «…la religión misma nunca puede tambalearse y caer mientras esta Cátedra [de Pedro] permanece intacta, la Cátedra que descansa sobre la roca que las soberbias puertas del infierno no pueden derribar y en la que está toda y perfecta solidez de la religión cristiana» (Papa Pío IX, Encíclica Inter Multíplices, n.º 7). ¡Pero ahí vamos de nuevo, citando a uno de esos exagerados hiperpapalistas que no leyeron a Thomas Pink!
   
Por cierto: nadie está diciendo que al Papa se le “permita” apartarse de la fe; más bien, no puede, y con eso queremos decir que no es posible que deba hacerlo, no que simplemente no se supone que deba hacerlo y debe ser resistido cuando lo hace.
    
A continuación, el Dr. K considera una objeción: «Entonces, ¿por qué no volverse ortodoxo?».

La respuesta que da es terriblemente reveladora. Él enumera las siguientes razones para no volverse ortodoxo (resumidas por nosotros):
  • le encanta el rito romano tradicional de la misa (que los ortodoxos no tienen).
  • es discípulo de Santo Tomás de Aquino.
  • ama la música sacra de Occidente.
  • no sabría a cuál de los patriarcas ortodoxos autónomos someterse.
  • la Iglesia Católica Romana es su hogar.
¡Qué absoluto desastre intelectual! Ninguna de las razones que da tiene nada que ver con la verdad objetiva del catolicismo romano. Es decir, nada de lo que menciona está ligado al hecho de que el catolicismo es la única religión verdadera establecida por Dios, y la Iglesia Católica es únicamente Su Iglesia, y que esto se puede discernir a partir de un estudio de los llamados “motivos de credibilidad”. Kwasniewski ni siquiera intenta proporcionar una reivindicación objetiva del catolicismo. ¡En cambio, lo hace sobre sus gustos personales!
    
Para ser justos, justo antes de sacar a relucir la objeción sobre la ortodoxia, Kwasniewski había escrito: «La única forma en que se puede ver que la Fe es verdadera, para aquellos que la abordan racionalmente, es si es consistente y coherente a través de las edades» (cursiva dada). Sin embargo, esto no demuestra que la Fe sea verdadera: puede mostrar consistencia y coherencia con respecto a lo que se enseña, pero no dice nada sobre su verdad. Esta verdad no podría probarse de todos modos, ya que la fe descansa en la autoridad de Dios y no en nuestras propias luces, haciendo evidente a nuestra mente lo que creemos: «La fe, por lo tanto, debe excluir no solo toda duda, sino todo deseo de demostración», como dice el Catecismo Romano (pág. 15; subrayado añadido).
   
Incluso si queremos tomar la coherencia y la consistencia como un motivo de credibilidad, sin embargo, el mismo Kwasniewski lo torpedea en el mismo párrafo: «Es precisamente esta consistencia y coherencia lo que ha faltado demasiado a menudo en la enseñanza no infalible y en la práctica pastoral de papas recientes» (cursivas dadas). ¡Bingo! La Iglesia del Vaticano II, en otras palabras, carece de consistencia y coherencia básicas y, por lo tanto, de credibilidad. ¡No es de extrañar que el Dr. K decidiera hacer todo sobre sus gustos personales!
    
Mirando las razones dadas por Kwasniewski para «permanecer católico», un apologista ortodoxo podría fácilmente demolerlas una por una, de la siguiente manera:
  • ¿Y qué? Si la religión católica romana es falsa, tu preferencia litúrgica no importa.
  • ¿Y qué? Si la religión católica romana es falsa, es mejor que dejes de ser discípulo de Santo Tomás.
  • ¿Entonces qué? Todavía puedes escuchar la música de Occidente; pero de cualquier manera, tienes que amar a Dios y Su Verdad más que tus preferencias musicales.
  • ¿Y qué? Eso no justifica permanecer en una religión falsa.
  • ¿Y qué? ¡Si es una religión falsa, entonces ya no debería ser tu hogar! ¿Qué le dirías a un protestante que dice que no se convertirá porque la iglesia luterana es su hogar?
Es absolutamente sorprendente cómo alguien del calibre intelectual de Peter Kwasniewski (el hombre tiene un doctorado en filosofía y se ha autodenominado teólogo tomista en el pasado) puede dar respuestas tan tontas.
   
Tal vez anticipándose a tales críticas, escribe: «Doy estos varios ejemplos no para reducir la fe a la cultura, sino para hablar sobre todo el “fenómeno” de la Iglesia Romana. Es una totalidad de vida, cultura, literatura, teología, culto, hagiografía». Eso está bien, pero el hecho es que ninguna de las razones dadas, ya sea individualmente o en conjunto, equivale a una sola razón objetiva que podría justificar ser católico.
    
Al dar estas respuestas, Kwasniewski ha admitido que sus razones para (supuestamente) ser católico son subjetivas y se basan en diversas preferencias y experiencias personales. Esto recuerda la escandalosa “refutación” del ateísmo del Dr. Taylor Marshall en su célebre libro Infiltración, que hemos desmantelado en un largo artículo aquí y también en el TRADCAST 027 y el TRADCAST 028. Aunque Marshall tiene un doctorado en filosofía tomista de la Universidad de Dallas, no se le ocurrió refutar el ateísmo señalando a sus lectores los poderosos argumentos de Santo Tomás de Aquino, que se encuentran especialmente en la Summa contra Gentiles y la Summa Theologica. ¡En cambio, Marshall apeló a su experiencia personal de Dios como su razón para no ser ateo! ¡No hay nada más no tomista que eso! Francamente, la experiencia personal de Marshall es irrelevante y no puede refutar el ateísmo, como tampoco la experiencia personal de un ateo puede reivindicar el ateísmo.
   
Kwasniewski parece estar tomando una ruta muy similar a Marshall aquí, porque él también da todo tipo de razones subjetivas irrelevantes para lo que debería ser un asunto muy objetivo: uno debe ser católico no por Mozart o una experiencia litúrgica o porque uno no sabe cómo entrar en otra religión, sino porque solo la religión católica es verdadera.
   
Para defender el catolicismo como la única religión verdadera ante un no creyente, un apologista católico presenta los motivos de credibilidad que hacen que la Iglesia católica sea reconocible como la verdadera Iglesia y el catolicismo como la religión fundada por Jesucristo.

El Juramento Antimodernista, prescrito por el Papa San Pío X (¡él otra vez!) para los clérigos católicos, profesores de seminario y presumiblemente también para los autoproclamados correctores papales, dice:
«… [A]dmito y reconozco los argumentos externos de la Revelación, es decir los hechos divinos, entre los cuales en primer lugar, los milagros y las profecías, como signos muy ciertos del origen divino de la religión cristiana. Y estos mismos argumentos, los tengo por perfectamente proporcionados a la inteligencia de todos los tiempos y de todos los hombres, incluso en el tiempo presente» (“Juramento Antimodernista”, 1910).
No hay nada allí sobre la belleza de la Misa Tradicional, o el canto Gregoriano, o el discipulado con Santo Tomás como criterio válido para determinar la verdadera religión.
   
Para una defensa racional de la credibilidad del catolicismo como la única religión verdadera, se dispone de numerosas obras apologéticas. Entre ellos podemos nombrar Laying the Foundation (anteriormente titulado We Stand with Christ) de Mons. Joseph C. Fenton, La Iglesia de Cristo del P. Sylvester Berry, La fe de nuestros padres del cardenal James Gibbons, la Controversia católica de San Francisco de Sales, The Faith of Millions del P. John O’Brien (solo las ediciones anteriores al Vaticano II, por supuesto), la Defensa de la Iglesia Católica del P. Francis Doyle, las Credenciales de la Iglesia Católica del canónigo John Bagshawe, What Say You? de David Goldstein, y la excelente serie Radio Replies de los Padres Leslie Rumble y Charles Carty (ignorar el vol. 5, llamado Questions People Ask, que fue publicado en 1972), entre tantos otros (Divulgación completa: Novus Ordo Watch se beneficia de las compras realizadas a través de estos enlaces de Amazon).
   
Por desgracia, Kwasniewski aún no ha terminado y se duplica en su enfoque condenado unos párrafos más adelante:
«Permitidme ofrecer una comparación. Todos sabemos que Estados Unidos es profundamente corrupto en su gobierno y su cultura. El cristianismo auténtico aquí está bajo el ataque implacable del protestantismo liberal, el capitalismo de libre mercado y la ideología despiertita, por nombrar solo algunos de sus adversarios. Ahora, digamos que haya un lugar en el mundo que esté libre de tales males; donde la vida sea, en general, mejor. Un amigo podría decirme: “Siempre estás señalando lo corrupto que es tu país. ¿Por qué no te vas y te mudas a [nombre del lugar] y terminas con esto? Serías mucho más feliz allí”. ¿Cuál sería mi respuesta? “No me importa visitar [nombre del lugar], y lo admiro desde la distancia, pero Estados Unidos es mi tierra, mi país, mi gente. Es de donde soy y donde me siento como en casa. Es parte de lo que soy en el fondo. Me dedico a este país con un patriotismo cristiano. Quiero quedarme aquí y hacer lo que pueda para ayudar. Convertirse en un expatriado, cualquiera que sea el atractivo que pueda tener, no es para mí. De hecho, creo que tengo la obligación divina de mantenerme firme y luchar contra los enemigos”».
Así que ahí va de nuevo. Sin teología, sin filosofía, sin argumentos a partir de la verdad objetiva. En lugar de eso, hace una analogía —él la llama una “comparación” pero en realidad es una analogía, y debería saber la diferencia— de la vida secular. Él reduce su razón para ser católico a: «Es solo lo que soy». Cualquier anglicano podría decir lo mismo de su religión; cualquier ortodoxo sobre la suya; o cualquier judío o musulmán sobre la suya.
   
La apología de Kwasniewski por ser católico es tan increíblemente antitomista y obviamente falaz que uno comienza a preguntarse si quizás no está ofreciendo a propósito una “defensa" tan débil precisamente para que la fe de la gente se vea dañada por ella, aunque solo sea inconscientemente, y eventualmente abandonar todo deseo de ser incluso católico. Esto puede parecer un poco duro, y es solo una sospecha, no una acusación; pero es difícil entender por qué alguien con un doctorado en la filosofía tomista, ¡que se atreve a corregir incluso a los papas canonizados!, cometería un error tan grave en un asunto tan rudimentario en blanco y negro, ¡especialmente cuando afirma defender la Tradición Católica!
    
La conclusión es esta: si las razones de Kwasniewski para aceptar el catolicismo como la verdadera religión son simplemente cuestiones de gusto e inclinación personal, entonces ha abierto de par en par la puerta al Modernismo y ha demostrado que su edificio está claramente construido sobre arena (cf. Mat. VII, 26-27). De hecho, podemos decir que al ofrecer una defensa tan excepcionalmente débil de su religión, ha declarado temporada abierta al catolicismo.

Por supuesto, esto no evita que los Kwas denuncien a los «apologistas terriblemente malos» que «sobrevaloran enormemente el papel del papa y del papado» y «terminan virtualmente equiparando el catolicismo con el papado». Él añade:
«Esta es una exageración malsana. El papado es un componente clave de la fe católica, pero es solo uno de muchos. El Papa es un instrumento en las manos de Dios; pero también lo son la liturgia, los santos, las devociones, los catecismos, los Padres y Doctores de la Iglesia, y las comunidades de creyentes católicos de las que formamos parte, desde la familia hasta la parroquia y la diócesis».
Ahí va de nuevo con su minimización del Papado, como si ciertos no católicos, como los ortodoxos, no tuvieran también «la liturgia, los santos, las devociones, los catecismos, los Padres y Doctores de la Iglesia», y sus propias comunidades de “creyentes”.
   
Kwasniewski se niega a aceptar que el catolicismo dependa del Papado, porque «el instrumento fuerte y eficaz de salvación no es otro que el Pontificado Romano», como enseñó el Papa León XIII (Alocución del 20 de Febrero de 1903; extracto de Papal Teachings: The Church, n.º 653). Por eso, San Agustín podía decir: «No puede creerse que guardáis la fe católica los que no enseñáis que se debe guardar la fe romana» (citado por León XIII, Encíclica “Satis Cógnitum”, n.º 13).
    
El Papa no es solo un obispo entre muchos, que puede fallar como todos los demás obispos, y cuando lo hace, simplemente lo desconectamos y nos enfocamos en las otras cosas que el catolicismo tiene para ofrecer. Dice el Papa Pío XII que «El Papa tiene las divinas promesas; aun en su humana debilidad, es invencible e inquebrantable; anunciador de la verdad y la justicia, y el principio de la unidad de la Iglesia; su voz denuncia los errores, idolatrías y supersticiones; condena las iniquidades; y hace amar la caridad y la virtud» (Discurso “Ancora Una Volta”, 20 de Febrero de 1949). Si esto no suena como que encaja con Jorge Bergoglio, no es porque el Papado sea falso sino porque Bergoglio lo es.

El Prof. K luego cita a San Vicente de Lerins, quien nos exhorta a ser firmes en la Fe antigua. Al hacerlo, Kwasniewski cree que ha encontrado un texto de prueba contra esos “maximalistas papales”. Pero esto es una tontería por varias razones.
   
Primero, no tiene sentido decir que podemos y debemos descartar lo que los Papas Pío IX, León XIII, San Pío X, Benedicto XV, Pío XI y Pío XII han enseñado en su magisterio oficial hace muchas décadas, pero de alguna manera están obligados por lo que San Vicente de Lérins u otros Padres de la Iglesia escribieron en el siglo V.

En segundo lugar, San Vicente no estaba ofreciendo su regla de Fe como una alternativa a la enseñanza de la Santa Sede, mucho menos como una que pudiera anularla. Hemos abordado esto con cierta extensión en una publicación anterior:
Después de algunas reflexiones filosóficas sobre el “holismo” y los “supuestos mecanicistas”, podemos ignorar felizmente porque es irrelevante, Kwasniewski se hunde a un nuevo nivel. Él reclama:
«Si hay algo extremadamente malsano en el hiperpapalismo, ¿no estaría totalmente de acuerdo con las formas conocidas de la Divina Providencia de orquestar la historia de tal manera que destete a los católicos de rito latino, incluso si eso significa mucho dolor y dificultad? Las adicciones de cualquier tipo son dañinas, por lo que deberíamos querer deshacernos de ellas; sin embargo, es doloroso liberarse de la sustancia adictiva. Se sintió bien, después de todo, animar al Papa (“¡Juan Pablo II, te amamos!”) y fue reconfortantemente fácil abofetear un signo igual entre él y la Fe».
Eso es: ¡Dios mismo está, a través de los acontecimientos de la historia, corrigiendo el falso magisterio de sus Vicarios! ¿Cómo es eso de un “dios de las sorpresas”! Con una tesis tan blasfema, Kwasniewski puede unirse a los teólogos modernistas de la Nouvelle Théologie (Nueva Teología) y su creencia en los hechos históricos —los “signos de los tiempos”— como fuente de doctrina. ¡Bienvenido a la teología de Marie-Dominique Chenu, Dr. K!
   
Kwasniewski termina el tren descarrilado de un artículo exhortando a los lectores a mantenerse firmes «contra los carceleros de la tradición». Sin embargo, ha demostrado ser uno de sus guardianes más ocupados, suprimiendo o ridiculizando la doctrina que se encuentra en el magisterio papal oficial y en las obras teológicas antes del Vaticano II como «declaraciones exageradas» que los católicos no ilustrados de esos días ingenuamente tragaron.
   
Y así, el filósofo estadounidense está desarrollando actualmente su propia versión del catolicismo tradicional, su propia “realidad”, por así decirlo, en la que no solo el Vaticano II y el magisterio posconciliar deben ser resistidos y corregidos, sino incluso el de antes del Vaticano II. Oye, lo que es bueno para el ganso es bueno para la gansa, ¿verdad?
   
El Prof. Kwasniewski se había propuesto explicar por qué «abandonar la Iglesia» no atrae a los semitradicionales. Pero el abandono de la Iglesia se puede hacer de varias maneras, y una de ellas es abandonando el catolicismo: «Puesto que no todos los pecados, aunque graves, separan por su misma naturaleza al hombre del Cuerpo de la Iglesia, como lo hacen el cisma, la herejía o la apostasía» (Papa Pío XII, Encíclica “Mýstici Córporis Christi”, n.º 23).
   
Al “repensar” el Papado, Peter Kwasniewski realmente lo está negando; y al negarlo, lo está abandonando. Y al abandonar el Papado, está abandonando la Iglesia Católica.
    
Todo porque se negó a abandonar a Bergoglio.