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miércoles, 9 de julio de 2025

LOS PRODIGIOS DE NUESTRA SEÑORA EN ROMA Y ANCONA

El 9 de julio es la festividad de los Prodigios de la Santísima Virgen María, en memoria del fenómeno de “animación” que implicó a varias imágenes marianas en las calles y en las iglesias de Roma en el año 1796. El fenómeno, que no es sólo romano, se enmarca en un contexto histórico y teológico más amplio, como se puede ver en el artículo siguiente (fuente: MariadiNazareth.it, vía RADIO SPADA).
  
EL PRODIGIO DE LAS “VÍRGENES DE CALLE” QUE ASOMBRÓ A NAPOLEÓN
   
El de 1796 es un año trágico para Italia: los ejércitos de Napoleón han invadido todo el norte de la península y amenazan los Estados Papales. Con una serie de victorias fulminantes, Bonaparte, con veintisiete años, ha derrotado a los piamonteses y a los austriacos, ocupando todo lo que puede ser ocupado. Los saqueos, los robos y las sangrientas represiones se suceden a un ritmo impresionante. En Francia, el jacobinismo ha llevado a cabo una verdadera masacre de sacerdotes, monjas y religiosos; el rey y la reina han sido decapitados y la descristianización avanza con el lúgubre golpe de la guillotina. También en nuestra península, los invasores están destripando iglesias y profanando altares; los que se rebelan son salvajemente masacrados. Parece que nadie puede detener a esos demonios que ya han perturbado el reino “más cristiano” y no ocultan su deseo de erradicar la religión para siempre, atacando su corazón, Roma. En los lugares de riesgo la gente está consternada, el pueblo multiplica las procesiones y las invocaciones al Cielo para pedir protección. 
   
En Ancona, principal puerto papal en el Adriático y tentador para los franceses, la catedral se llena. Se implora a la Madre de Dios con la antigua oración «Salve Regina», para que se digne volver sus ojos misericordiosos hacia quienes le rezan. Y el 25 de junio, justo cuando los invasores estaban a las puertas de la ciudad, la pintura de la Virgen en  la Catedral comienza a mover sus ojos, llevándolos hacia el pueblo arrodillado. La noticia corre de inmediato. Todos acuden corriendo de todas partes. El milagro dura meses, ininterrumpido. Las autoridades se ven obligadas a impulsar una investigación oficial, con notarios tomando notas, peritajes científicos e interrogando a miles de testigos. Esta masa de documentos aún se encuentra en los archivos. Los jacobinos locales advierten a Napoleón que el clero de Ancona está engañando al pueblo para que se alce contra los invasores. Apenas entra en la ciudad, el general ordena que le traigan el cuadro, se lo lleva y amenaza con destruirlo. Está en presencia de todo el municipio, de los canónigos y de su personal: todos lo miran con el cuadro en las manos. De repente, palidece, Napoleón duda, se queda sin palabras. Luego se sacude y devuelve la imagen, ordenando que la mantengan tapada. Hay quienes juran que Napoleón vio el milagro y quedó conmocionado. Lo cierto es que cambió de opinión sin motivo aparente, y eso no es propio de él. 

Virgen de la Catedral de San Ciriaco (Ancona)
   
Tras ocupar Ancona y derrotar a los pontífices, los franceses se dispersaron: Roma ya no tenía esperanzas. El papa Pío VI ordenó oraciones, ayunos y ceremonias propiciatorias; sobre todo, la Virgen fue invocada y venerada en la capital de la cristiandad de forma especial a través de las miles de madonas callejeras que convertían la ciudad en un verdadero santuario mariano al aire libre.
 
Y el 9 de julio, también aquí la Reina "vuelve sus ojos misericordiosos" hacia quienes le suplican. La Virgen del Arco es la primera: se encuentra en el barrio de Trevi, uno de los más populares. Casi al mismo tiempo, le siguen otras imágenes marianas. En resumen, hay docenas de ellas. La gente corre de un lado a otro para ver los milagrosos movimientos de los ojos; la policía tiene que intervenir para controlar el acceso.
  
Virgen del Arco (Roma)

Mientras tanto, sucesos similares también ocurren en las provincias. Hay dos epicentros: Ancona y Roma. Roma, sobre todo. Llegado a cierto punto, se contabilizan ciento veintidós imágenes milagrosas en todos los Estados Papales. Se abre también una investigación oficial en Roma, cuyos informes aún se conservan. Dado que los fenómenos continúan desarrollándose ante los jueces y los secretarios de actas, y en algunos casos duran más de un año, el proceso se limita a solo veintiséis imágenes milagrosas, consideradas suficientes para determinar la veracidad de los prodigios. El cardenal vicario Giulio Della Somaglia (testigo presencial) debe emitir un decreto que certifique oficialmente lo sucedido; el Papa anuncia una serie de misiones que se predicarán en las plazas principales (uno de los predicadores a cargo es San Vicente María Strambi); se autoriza una fiesta litúrgica en memoria de los acontecimientos. Los prodigios ocurren en iglesias, casas particulares, conventos. Pero sobre todo al aire libre, donde la gente está casi obligada a verlos. Los testimonios son unánimes: las imágenes (pinturas, dibujos, estatuas, bajorrelieves) dirigen la mirada a la multitud, envuelven a los presentes con una mirada maternal y luego se elevan hacia el cielo. Como si recogieran oraciones y las ofrecieran al Señor. A veces es Cristo o santos, pero la Madre de Dios es la verdadera protagonista. Los testimonios, conservados en los archivos, provienen de todas las clases sociales: cardenales, plebeyos, artesanos, nobles, extranjeros, incluso ateos e infieles. El testimonio jurado de Giuseppe Valadier, el arquitecto más importante de la época (que posteriormente se convirtió en partidario de Napoleón), es impresionante. Con la maestría de un experto, describe los milagros de forma conmovedora en seis imágenes. 
   
En aquellos días, la vida urbana cambia; ya no hay discusiones, blasfemias, peleas ni disputas; a los pies de los iconos milagrosos, se forman montones de objetos robados devueltos, los confesionarios se desbordan, las iglesias deben permanecer abiertas incluso de noche. Semejante “ola de milagros” no tiene parangón en toda la historia del cristianismo; y, sin embargo, la historiografía no los recuerda. Un historiador insospechado, el muy secular Renzo De Felice, fue el único que lo abordó en un estudio en 1965. No creía en ello, por supuesto, pero no pudo evitar expresar su asombro ante el silencio que, incluso desde el lado católico, ha envuelto esta importantísima parte de la historia. La provocación lanzada por De Felice fue retomada muy recientemente por un estudioso, también secular, de los levantamientos antinapoleónicos (otro fenómeno histórico olvidado, aunque afectó a toda Italia, con trescientos mil hombres alzados en armas contra los invasores, en nombre de la religión). Se trata de Massimo Cattaneo, quien en su estudio continuó la investigación de De Felice, admitiendo que un fenómeno tan extendido y duradero no puede ser clasificado apresuradamente como una estafa: tener cientos de imágenes producidas milagrosamente en un vasto territorio, durante meses y meses frente a miríadas de testigos (muchos de los cuales eran científicos equipados con los instrumentos más sofisticados de la época), sin que nadie note el truco (y muchos de los testimonios provienen de notorios incrédulos) es una cosa imposible.
   
Pero ¿por qué ocurrió esto? ¿Por qué exactamente allí? ¿Por qué no antes ni después? Esto es lo que se preguntaron Vittorio Messori y Rino Cammilleri en su libro: Gli occhi di Maria (Rizzoli); en él, los dos autores, tras una reconstrucción detallada de los acontecimientos, cuestionan su significado en clave católica. Sabemos que ocurrió lo peor que pudo haber sucedido: Roma fue invadida y saqueada de sus tesoros; incluso los Archivos Vaticanos, la memoria histórica de Occidente, fueron confiscados; el centro de la cristiandad se transformó en una República Jacobina y dos papas fueron deportados; uno de ellos, Pío VI, murió en prisión en Francia. 
   
Probablemente, la Madre de Dios quería tranquilizar a sus hijos: no debían preocuparse, pues lo que estaba sucediendo había sido divinamente previsto y estaba destinado a suceder, pero la protección de María no fallaría. Indagando en el pasado, descubrimos que desde el siglo XV, los astrólogos habían predicho una colosal convulsión social y política que comenzó en Francia a partir de 1789. Impresionantes profecías, incluso de santos como Benito José Labre (cuyo reconocimiento canónico con vistas a la beatificación no por casualidad tuvo lugar el día antes del primer milagro romano), lo habían advertido.
  
¿Por qué permitió Dios que su Iglesia entrara, precisamente en ese momento, en su Calvario? De hecho, es desde allí donde comienza la modernidad que conocemos; es allí donde comienza la lucha, armada, de Occidente contra su religión. 
   
Aquí entramos en la teología de la historia y solo podemos hacer suposiciones. La comparación que me viene a la mente es la de Getsemaní, con Cristo que suplica al Padre que lo salve de lo que está a punto de sucederle. Pero sucede de todos modos, porque es necesario que suceda. Los hombres no tienen la conciencia del Hombre-Dios ni su confianza plena en lo que el Padre ha decretado. Quizás por eso la Madre intervino en primera persona para consolar y tranquilizar. 
   
No es casualidad que, tanto en Ancona como en Roma, los milagros de 1796 comiencen el sábado, día tradicionalmente consagrado al culto de María. Ella se dirige a sus hijos, quienes le piden «esos ojos misericordiosos», un gesto que todos los testigos comprenden a la perfección: los documentos oficiales así lo atestiguan.
   
Incluso hoy, en Roma y Ancona (pero también en otros lugares), lápidas e inscripciones recuerdan los milagros de aquel año extraordinario. 
   
En Roma, uno de los más visibles se encuentra en la Calle de las Bodegas Oscuras, cerca de lo que fue la sede histórica del Partido Comunista Italiano. La imagen de la Virgen sigue allí, rodeada, ahora como entonces, de ofrendas votivas por las gracias recibidas.

Mater Providéntiæ en la Calle de las Bodegas Oscuras (Roma).

SIMONE MORENO
25 de junio de 2004
  
MEDITACIÓN (Fuente: Il Rosario. Memorie domenicane, año XIII, Roma, 1896, págs. 385-387).
El grito de incredulidad, que negaba la fe en el orden sobrenatural, seguía siendo muy agudo, y la Revolución Francesa, que había estallado con ese grito, arrasaba en sangre, como un huracán arrebatado por una larga mano, los antiguos ordenamientos de las naciones. Europa estaba en ruinas, Italia temblaba ahora ante el rugido de la gran catástrofe, y la Ciudad Eterna, sobre cuya cabeza se habían abatido las tormentas de tantos siglos, sentía que días muy tristes se cernían de nuevo sobre ella. Era el 9 de julio de 1796, y una serie de conmovedores prodigios se inauguraron en presencia del pueblo romano. Cincuenta y más imágenes amargas, casi todas de la Virgen, algunas veneradas en las iglesias, otras también en las calles, mostraban milagrosos y manifiestos movimientos en los ojos, llenando de admiración y ternura a los innumerables espectadores. Que no se rían los incrédulos: nuestro respeto es razonable, cuando para veintiséis de esas imágenes la autoridad eclesiástica, tan escrupulosa, tan lenta en procedimientos de este tipo, trazó un proceso canónico. Fue imposible hacerlo para todas, porque los prodigios se multiplicaron, se repitieron durante siete meses continuos. Así para María el milagro, que querían relegar entre los absurdos, entre las contradicciones del positivismo invasor, brilló en la evidencia más clara, en la realidad más espléndida. María, que había sido en sí misma un prodigio, obra eterna de la omnipotencia de Dios, María, que de las manos del Hijo tuvo el poder de obrar maravillas, ab omnipoténti Fílio omnípotens Mater, María usó este poder para confundir el error y para sostener la fe en las duras pruebas que comenzaban: ¡támquam prodígium multis, et tu adjútor fortis! Las crónicas de la época describen la inmensa emoción que el evento causó en la ciudad y el eco que tuvo fuera; la fe del pueblo se reavivó, la piedad se reavivó y las costumbres se reformaron, lo cual es un gran sello de verdad. Roma también fue alcanzada por la invasión francesa, pero se había preparado para la prueba con aquellos prodigios. La autoridad eclesiástica estableció entonces una celebración anual, a la que se le dio precisamente este título: De los prodigios de la Virgen María, prodigiórum Beátæ Maríæ Vírginis. Tal es el acontecimiento que nos encanta recordar al pueblo con particular solemnidad. Esa mirada compasiva y maternal de María, que se abrió sobre sus hijos, descendió al corazón de Roma; y Lourdes, Pompeya y las demás manifestaciones solemnes de la Virgen Madre de Dios no le han hecho olvidar los prodigios de 1796, que tan estrechamente afectaron su destino. El significado moral y práctico que debe darse a la conmemoración del centenario, nos parece, podría ser el mismo que el que debería haber sido el primer fruto de aquel tiempo: una solemne afirmación de lo sobrenatural. Por muy decrépito que sea el desafío entre la razón y la fe, entre el hombre y Dios, por muy llena de ilusiones que esté la negación de lo sobrenatural, no queremos rendirnos; Pero si nuestro pueblo, en el ambiente escéptico en el que se ve obligado a vivir, despierta a la luz sobrenatural que liberan los hechos contemporáneos y que ningún artificio novelístico podrá oscurecer, entonces también será fácil, por la ley de los opuestos, volverse de nuevo hacia Dios con poderosa aspiración. De esta manera, a pesar del pensamiento racionalista, ahora envejecido, la idea cristiana se expandirá de nuevo, como una fuerza irreprimible, y volverá a ser la señora de los siglos venideros. Y cuando decimos idea cristiana, decimos nueva vida, intelectual, moral, social, en la luz deslumbrante de la verdad. Esta esperanza es aún más dulce, cuando consideramos que este movimiento de retorno se realiza en nombre y bajo la protección de María, quien es el rayo más espléndido de luz sobrenatural en la creación. En verdad, es singular cómo en los últimos años de este siglo, que deliró desde la cuna porque bebió con avidez de la copa de la impiedad, los pensamientos se vuelven hacia María. Pareció por un instante que Satanás marchaba triunfante; quisieron contar sus laureles, y desafortunadamente, a la sombra de su estandarte, ¡oh! ¡cuántas víctimas! Pero en medio de la lucha hay ahora una Mujer que arrastra, que excita… Ella también ha comenzado su marcha triunfal. Bien puede decirse que la Virgen quiere seguir siendo la Señora del siglo moribundo, que la ha invocado, Esperanza en medio de tantas angustias, Vida en medio de tantos peligros, Resurrección del siglo venidero. Señora, la Madonna… ¿Y por qué no? Su nombre es aclamado, su culto ha crecido, sus glorias, en los monumentos, en las imágenes queridas, en las glorias de las cien ciudades de Italia, ya no se cuentan. Ella pasa gloriosamente sobre el carro de Satanás, y sus milagros no son visiones de fanáticos ni alucinaciones histéricas, sino la voz de la divina misericordia, que a través de ella llama a la humanidad a la redención y al esplendor de la cruz: ¡Támquam prodígium multis!… ¡Oh! Sí, honremos a la Virgen, sigámosla en su carrera triunfal, roguémosle que nos guíe a la reivindicación de los derechos de su Jesús; ¡saludémosla como Señora de los siglos, Reina de los milagros! María es el símbolo de la victoria sobre el espíritu de error y vicio. támquam prodígium facta es multis, y tu adjútor fortis.
   
ORACIÓN
Concédenos, Señor, a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada Virgen María, vernos libres de las tristezas de este mundo, y gozar de las alegrías eternas. Por J. C. N. S. Amén.

viernes, 30 de agosto de 2024

MES DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN – DÍA TRIGÉSIMO

Traducción de la devoción dispuesta por el padre Antoine Ricard S.Th.D., Canónigo honorario de Marsella y Carcasona, y publicada en París por la Librería de los Hermanos Perisse en 1878.
   
MES DE SANTO DOMINGO, O EL MES DE AGOSTO CONSAGRADO A LA MEDITACIÓN DE LA VIDA Y LAS VIRTUDES DE SANTO DOMINGO
  

Por la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos líbranos, Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
30 DE AGOSTO – DÍA TRIGÉSIMO DEL MES DE SAN DOMINGO: LA GLORIA DE LOS ALTARES
   
PRELUDIO
Unámonos al entusiasmo con el que los hijos de Santo Domingo celebraron el primer oficio público en honor de su bienaventurado Padre.
               
PENSAMIENTOS
La traslación de los restos del santo patriarca tuvo lugar el 24 de mayo de 1233, durante el capítulo de la Orden, que se celebró en Bolonia, en las fiestas de Pentecostés, bajo la presidencia del beato Jordán de Sajonia. Un dulce olor exhalado de estos restos sagrados. «Olimos”, dijo Jordán de Sajonia, «este precioso perfume, y lo que vimos y olimos somos testigos de ello. No podíamos contentarnos con abrir nuestros sentidos a la impresión que nos causaba, aunque habíamos permanecido muchas horas cerca del cuerpo de Santo Domingo respirándolo. Con el tiempo no trajo ningún problema, excitó el corazón a la piedad, obró milagros. Si uno tocaba el cuerpo con la mano, con un cinturón o algún otro objeto, el olor inmediatamente se adhería a él».

Este milagro no sólo ocurrió en el momento de la traslación. Flaminio, que vivió trescientos años después, escribió en 1527: «El perfume sagrado que exhala todavía hoy las santas reliquias». Dios recompensó, con un signo externo, la admirable pureza de esta alma inocente. Es imposible relatar aquí los innumerables milagros que hicieron cada día más glorioso el sepulcro de Santo Domingo. Ni siquiera sentimos la necesidad de estos milagros para dar testimonio de su santidad. «¿Qué necesidad hay de canonización», dijo uno de sus discípulos; «es conocida la santidad del Maestro Domingo...». Sin embargo, el clero y el pueblo esperaban esta canonización. La bula, que lo incluía en el catálogo de santos, fue finalmente publicada en julio de 1234. En un feliz encuentro, el Papa Gregorio IX, que tan amistad tenía con los fundadores de las dos Órdenes, los Frailes Menores y los Frailes Predicadores, los elevó a ambos a los altares durante su pontificado. A menudo decía: «No dudo más de la santidad de este hombre que de la de San Pedro y San Pablo».

Se dedicaron tres fiestas a venerar la memoria de Santo Domingo: el 4 de agosto, en lugar del 6 de agosto, aniversario de su muerte, ya dedicado a la fiesta de la Transfiguración; 24 de mayo, en memoria del traslado de sus reliquias y 15 de septiembre, en honor a la imagen milagrosa en Soriano.
                
PRÁCTICA: Celebra cada año, con devoción filial, cada una de las tres fiestas de nuestro bienaventurado Padre. 

INVOCACIÓN: Santo Domingo, revestido de manto real, ¡ruega por nosotros!
      
RASGO HISTÓRICO: La bula de canonización .
Para nuestro consuelo y gloria del bienaventurado Domingo, no concluiremos estas piadosas reflexiones en su honor sin releer algo del magnífico homenaje que le rindió el vicario de Jesucristo:
«Así podemos contemplar al presente, después de las tres cuadrigas con diferentes significados, una cuarta, tirada por caballos robustos y de variado color [Zacarías 6, 3]. Son las legiones de los Frailes Predicadores y Menores, con jefes elegidos para llevarlos a la par al combate. El Señor suscitó el espíritu de Santo Domingo, y le otorgó como a caballo de su gloria, la fortaleza de la fe y el fervor de la divina predicación, y le hizo brotar el relincho de su cuello [Job 39, 19].
  
Desde su infancia tuvo un corazón de anciano, y eligiendo una vida de mortificación para su cuerpo, buscó afanosamente al autor de la vida. Entregado a Dios como nazareo [Jueces 16, 17], y consagrado por la profesión de la regla de San Agustín, imitó a Samuel en el servicio asiduo del Santuario [1 Reyes 3, 1], y continuó las piadosas inspiraciones de Daniel [Dan 10, 11] en su afán por regular sus deseos. Recorrió fielmente cual valeroso atleta las sendas de la justicia [Sal 22, 3] y el camino de los santos. No abandonó ni siquiera por un instante la casa del Señor, ni su oficio de maestro v ministro de la Iglesia militante, sometiendo siempre la carne al espíritu, la sensibilidad a la razón. Hecho un solo espíritu con Dios [Sal 30, 33], se esforzó por abismarse en Él por la contemplación [1 Cor. 6, 17], sin descuidar la caridad para con el prójimo, que le impulsó a entregarse con justa medida a las obras de misericordia. Así, combatiendo las delicias de la carne, y alumbrando las mentes endurecidas de los impíos, hizo temblar a la secta de los herejes, y exultar a la Iglesia de los fieles. A medida que crecía en edad, crecía también en gracia [Luc, 2, 52], y experimentaba una indescriptible felicidad en la entrega a la salvación de las almas. Se dio por completo a la predicación de la Palabra de Dios, engendrando a muchos en Cristo por el Evangelio [1 Cor. 4, 15], una verdadera multitud que, siguiéndole en su ardua vocación, se consagró al sublime ministerio evangélico. Esto le mereció obtener en la tierra el nombre y oficio de patriarca.
   
Convertido en pastor y jefe ínclito del pueblo de Dios, instituyó con sus méritos la nueva Orden de Predicadores, la aleccionó con sus ejemplos, y no dejó de confirmarla con auténticos y evidentes milagros. De hecho, entre las obras maravillosas de santidad y muestras de poder con las que brilló todavía en vida, se cuentan diferentes curaciones: dio el habla a los mudos, vista a los ciegos, oído a los sordos, hizo caminar a los paralíticos, y restableció la salud a un gran número de enfermos atormentados por diversas dolencias. En todo esto se muestra claramente la calidad de espíritu que habitaba en la tierra de aquel santísimo cuerpo.
   
Gracias, pues, a la gran familiaridad que tuvo con Nos cuando ocupábamos un cargo más modesto, teníamos ya pruebas de su santidad, habiendo podido admirar personalmente su vida. Se añada ahora que testimonios cualificados nos han proporcionado la plena certeza de la autenticidad de los milagros de que nos habían hablado. Por tanto, Nos, y la grey encomendada a nuestro cuidado, confiamos poder recibir ayuda de la misericordia de Dios por intercesión de aquel que, después de habernos consolado en la tierra con su grata amistad, nos otorgará desde el cielo la alegría de su poderoso patrocinio» (Bula “Fons Sapiéntiæ”, en Bulario de la Orden de Hermanos Predicadores).
      
LETANÍA DE NUESTRO PADRE SANTO DOMINGO
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
   
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
   
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
   
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.
   
Magno Padre Santo Domingo, ruega por nosotros.
Lumen de la Iglesia, ruega por nosotros.
Luz del mundo, ruega por nosotros.
Antorcha del siglo, ruega por nosotros.
Predicador de la gracia, ruega por nosotros.
Rosa de paciencia, ruega por nosotros.
Sedientísimo por la salvación de las almas, ruega por nosotros.
Deseosísimo del martirio, ruega por nosotros.
Gran director de las almas, ruega por nosotros.
Varón evangélico, ruega por nosotros.
Doctor de la verdad, ruega por nosotros.
Marfil de castidad, ruega por nosotros.
Varón de corazón verdaderamente apostólico, ruega por nosotros.
Pobre en bienes temporales, ruega por nosotros.
Rico en la pureza de vida, ruega por nosotros.
Tú que cual antorcha ardías de celo por los pecadores, ruega por nosotros.
Trompeta del Evangelio, ruega por nosotros.
Heraldo del Cielo, ruega por nosotros.
Modelo de abstinencia, ruega por nosotros.
Sal de la tierra, ruega por nosotros.
Resplandeciente como el sol en el templo de Dios, ruega por nosotros.
Tú que te apoyaste en la gracia de Cristo, ruega por nosotros.
Revestido de estola real, ruega por nosotros.
Flor de flores elevada en el jardín de la Iglesia, ruega por nosotros.
Tú que regaste la tierra con tu piadosa sangre, ruega por nosotros.
Trigo recogido en los silos del Cielo, ruega por nosotros.
Resplandeciente en el coro de los Vírgenes, ruega por nosotros.
Jefe y padre de la Orden de Predicadores, ruega por nosotros.
Para que en la hora de la muerte seamos recogidos contigo en el Cielo, ruega por nosotros.
   
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.
    
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
   
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue mi clamor hacia Ti.
   
ORACIÓN
Te suplicamos, Dios Omnipotente, nos concedas a cuantos padecemos bajo el peso de nuestros pecados, alcanzar el patrocinio de tu confesor nuestro bienaventurado Padre Santo Domingo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠ , y del Espíritu Santo. Amén. 

viernes, 8 de diciembre de 2023

NUESTRA SEÑORA DE JUQUILA


Nuestra Señora Inmaculada Virgen de Juquila es venerada en el pueblo de Santa Catarina Juquila (edo. Oajaca, Méjico). La estatua, del tipo de la Inmaculada Concepción y de una tercia de vara (30 cm) y el grueso de 2 dedos (4 cm), fue traída de España por el fraile dominico Juan Jordán de Santa Catarina (en el siglo Cristóbal de Fuentecillas), quien fue el primero en llevar la Fe Católica a los pueblos indígenas de Oajaca. Él mantuvo la imagen en su casa en Amialtepec hasta su muerte en 1558, cuando la entregó a un campesino a quien catequizó. Él cuidó de esta imagen en su casa. En 1633, las autoridades eclesiásticas tuvieron conocimiento de esta Virgen tan venerada por los indígenas que quisieron construirle una iglesia. Algunos años después, un incendio consumió la población de Amialtepec incluyendo la iglesia. La Virgen, sin embargo, resultó ilesa, y los lugareños la hallaron de pie sobre una planta de agave tallada. Su milagrosa sobrevivencia la hizo más famosa, y un sacerdote en el cercano pueblo de Santa Catalina Juquila, P. Jacinto Escudero, decidió que la imagen debía ser trasladada a la iglesia de su pueblo. Sin embargo, parecía que quería quedarse con su pueblo en las montañas y así, la noche después que Ella fue llevada a Juquila, se regresó a Amialtepec. El pueblo indígena fue castigado por el presunto robo, la imagen fue regresada a Juquila y se le puso guardias día y noche. Aun así, regresó a su pueblo. Incluso los guardias, cadenas y candados no pudieron retenerla en Juquila. Después del tercer escape, Escudero se rindió por un tiempo, pero después apeló ante el obispo de Antequera, quien, en 1719 acordó una vez más trasladar la imagen de la Virgen desde Amialtepec a Juquila. Esta vez, la imagen se quedó y gradualmente la gente aceptó su nuevo hogar. Ella continuó haciendo milagros en ambos lugares. En 1784, se construyó su actual templo, que recibe peregrinos de Méjico y del extranjero.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS DE SALTA

 
Se trata de una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción, pintada al óleo de 30x25 cm, copia original de una de las versiones del pintor italiano Giovanni Battista Salvi da Sassoferrato de “La Madonna” renacentista.
    
Pocos conocen que ese diminuto cuadro es el lienzo donde se manifestó otro portentoso prodigio en el año 1749.
   
La Virgen de las Lágrimas es uno de los milagros acontecidos en Salta el 4 de agosto de 1749, en los preludios de la renovación del Pacto de Fidelidad.
    
Fue el padre Juan Arisaga el primer  testigo de este hecho. El cuadro era de su devoción personal. La imagen presentaba su cara, sus ojos, el cuello y el resto de la superficie, bañados en “una especia de agua clara y cristalina, que causó en el padre, a primera vista, mucha ternura y admiración”, relata la respuesta del rector del colegio de la compañía de Jesús, el padre Pedro Lizoain, a un exhorto elevado por el cabildo.
   
Recurrió a la ayuda del padre Alberto Araoz, y limpiándole el sudor con “unos algodones y un poco de bretania”, afirmó en presencia de “curiosos y admirados”: “Veamos si mañana sucede lo mismo, y si sucediere, digo que es una cosa maravillosa”.
   
Al otro día, en horas de la noche, el padre Juan repara en que la imagen “estaba no solo bañada como la noche antecedente, sino que era mayor y copioso el sudor en el cuello, menos en el rostro y lo restante del cuerpo”.
    
Esta escena de milagro se desarrolló en uno de los cuartos que estaban mas preservados de la humedad en todo el colegio y el aire que corría esos días era propio “para no conservar la humedad, sí para desecar la que había”. En efecto, los colores de la imagen presentaban un calor inusual y no se habían movido, así como tampoco el sudor había borrado o desfigurado la imagen.
    
Retiraron la imagen y se dieron cuenta que el espaldar o bretaña que servía de refuerzo y tocaba inmediatamente la pared, y la pared misma estaba seca. Llamaron entonces al padre Gabriel Gutiérrez, famoso maestro y pintor, para que estudiara si alguna causa natural pudiera explicar tal suceso y no se encontró ninguna.
    
El día 6 de agosto, la imagen continúo mostrando el mismo prodigio. El día 7 de agosto amaneció “rociada con las mismas gotas de la noche anterior, presentando al día siguiente, el 8 de agosto, unos puntos resplandecientes como estrellitas menudas”, según las vivencias del Mons. Julián Toscano Zelayarán.
     
Ese día, en horas de la tarde, se expuso la imagen a la pública veneración de la iglesia y se dio principio a una misión y novena a Nuestra Señora.
    
El 13 de septiembre de 1952, en el cabildo histórico, se realizó la emocionante ceremonia de coronación de la Virgen de las Lágrimas y luego se la llevo en procesión solemne a la Iglesia Catedral.
   
Hoy se encuentra con altar propio en la nave lateral derecha –“nave de la Virgen”– solemnizada bajo el baldaquino que anteriormente adornaba la entonces sede episcopal junto al altar mayor. Desde aquí acompaña con su silencio la devoción permanente que caracteriza al Santuario durante todo el año.
   

jueves, 3 de agosto de 2023

EL MILAGRO DE LAS BOMBAS EN EL PILAR


Se cumple un año más del “Milagro de las bombas”, en el cual la basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza sobrevivió sin mayor afectación a un ataque aéreo a manos de los republicanos el lunes 3 de Agosto de 1936.
   
La historia es esta: Como parte del Frente de Aragón durante la Guerra Civil, la aviación republicana inició un bombardeo a la ciudad de Zaragoza, y un avión trimotor Fokker F VII EC-PPA modificado piloteado desde Barcelona por el alférez Manuel Gayoso Suárez volando a 150 metros de altura lanzó tres bombas Hispania A6 fabricadas por Talleres de Guernica S.A. en 1924 con 50 kilos (20 de ellos correspondientes a la carga explosiva de trilita –vamos, el TNT de los muñequitos–) cada una contra la basílica del Pilar a las 2:00h: una de ellas cayó en la plaza, cerca de la calle Alfonso, otra atravesó el techo de la Santa Capilla cayendo en un nervio de la bóveda de descarga de la cúpula, y la última logró penetrar la bóveda del coreto de la Virgen y causar serios daños en el marco dorado de “La adoración del nombre de Dios”, de Goya. Ninguna de ellas logró estallar ni causar daños de consideración. Una cuarta bomba que iba contra el paso de Puente de Piedra, cayó en las aguas del río Ebro.
  
Fotocomposición ilustrativa (Fuente: COPE).

Las bombas que cayeron en la basílica se hicieron pedazos, mientras que aquella caída en la plaza dejó solo unos adoquines levantados dejando silueta de cruz.
  
   
La autoría del ataque aéreo (cuya orden provino del «Comité Central de Milicias Populares Antifascistas de Cataluña») fue ratificada con la publicación subsiguiente en el diario anarquista barcelonés “Solidaridad Obrera” de la Asociación Internacional de Trabajadores, que tituló así en primera plana el martes 4 de Agosto:
«Zaragoza a punto de rendirse. Ayer, por la tarde, nuestros aviones bombardearon el templo del Pilar».
   
Y aún el miércoles 5:
«EL TEMPLO DEL PILAR, DESTROZADO. La columna Durruti avanza hacia Zaragoza. Los milicianos del CNT y la FAI se apoderan de un tanque y un camión que los fascistas abandonaron en su huída».

Y ni hablar de aquel cartel triunfalista y cutre pintado por un tal Cervera celebrando el fallido bombardeo donde aparecen retratados José Buenaventura Durruti Domínguez con gorrillo rojinegro y prismáticos, Enrique Pérez Farrás (delegado de Companys en el frente de Aragón), y el comandante del Aeródromo del Prado en la época Felipe Díaz Sandino, con un fondo de la Basílica perdiendo una torre (lo que solo ocurrió en las mentes calenturientas de los rojos).
   

¿Quién llevó la noticia de las bombas sin detonar? Una versión dice que un requeté dio el aviso a los pocos transeúntes que había a esa hora de la madrugada, otra que el comerciante Tomás Burillo le informó a un oficial de lo ocurrido. Como fuere, la bomba que cayó en la plaza fue desmontada por artificieros del Regimiento de Zapadores de la 5.ª División y el comandante del Parque de Artillería habló de un error de fabricación: 
«Hemos visto la que cayó en la plaza, que quedó entera y en la que se pudo recoger íntegro su aparato de toma de fuego. De su examen se deduce que la espoleta funcionó, su aguja hirió y dio fuego a la cápsula fulminante, principio de la cadena antes señalada. Que esta cadena estaba completa (pólvora, cebo y multiplicador), pero su orden cuando la vimos, no era el debido, ya que a continuación de la pólvora venía el multiplicador y a la mitad de éste, el cebo de nitro, que aparecía intacto».
Esa bomba fue enviada a los talleres militares, y se hicieron miles de ellas para aprovisionar al Bando Nacional. Las otras dos se reconstruyeron y niquelaron, actualmente estando exhibidas en sendas pilastras de la Santa Capilla con una placa de mármol diciendo: «Dos de las tres bombas arrojadas sobre el S.T.M. del Pilar el 3 de agosto de 1936». Y para más testimonio, los orificios de entrada se dejaron sin reparar.
   
   
La noticia llegó a todos los rincones de la España nacional, que comenzó a calificar el hecho como un milagro de la Virgen del Pilar, que fue declarada Capitana General del Ejército y se organizaron actos de desagravio y homenaje. Militarmente, el hecho animó tanto la resistencia de Zaragoza (que había derrotado a los anarquistas el 20 de Julio), como lo hiciera el derribo del primer avión catalán de las Alas Rojas, el 14 de Agosto de 1936, conseguido por el brigada Ramón Senra. El hecho milagroso se propagó con carteles como el que encabeza este artículo, y una medalla conmemorativa.
  
  
A la distancia de casi 90 años, se puede afirmar que confluyeron varios factores humanos (impericia del piloto, poca altura del vuelo, mal armado del explosivo, modelo defectuoso de la bomba), pero el creyente ve en ellos la intervención divina a favor de la Virgen Santísima, que le había dicho a San Santiago Apóstol aquel 2 de Enero del año 40 de Nuestro Señor, cuando Ella vino en carne mortal a Zaragoza, que el Pilar permanecerá hasta el fin del mundo como testimonio de la Fe Católica y su protección a España. Así le arda todo lo que le quiera arder al senador valenciano Carles Mulet García de Compromís y a los que hicieron, aprobaron e implementan la autodenominada “Memoria Histórica Democrática”, y la arrodillada “jerarquía” conciliar española no le reconozca de milagro como tal.
  
   
JORGE RONDÓN SANTOS
3 de Agosto de 2023.
Hallazgo de San Esteban Protomártir. Aniversario de la preservación de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. Sermón del Obispo Clemente Augusto von Gallen en la catedral de Münster.

sábado, 7 de enero de 2023

LA ELECCIÓN DE SAN PÍO V

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  
  
Acaeció la muerte de Pío IV el 10 de Diciembre de 1565. Luego de celebradas las exequias acostumbradas, entraron los cardenales en Cónclave en número de cincuenta. Parecía desde el comienzo que el Pontificado no podría caer sino o en el cardenal Juan Morone o en Guillermo Sirleto, hombres ambos de eminente mérito; pero todos los intentos de elevar a uno de ellos fueron totalmente en vano. Cierto es, que en semejante tipo de elecciones, todos los negociados humanos ceden al Espíritu Santo, que los revierte y de ordinario hace caer la suerte en quien parecía más lejano y menos se pensaba, ni al uno ni al otro les favoreció la coyuntura.
   
Vio San Carlos Borromeo que era imposible llevar a buen término el apoyar a los dos sujetos, que él tan especialmente promovió, y considerando el daño que una larga vacancia de la Sede Petrina traería la Iglesia, inspirado por el Espíritu de Dios propuso al cardenal Alejandrino [Miguel Antonio Ghisleri OP, oriundo de la provincia de Alejandría en el Piamonte, N. del T.], en quien reconocía particular mérito para el Pontificado y la habilidad necesaria para sostenerlo; cosas que marchando parejas a una admirable inocencia de costumbre y singular piedad, obraban con tanto provecho que ninguno, o casi ninguno, hubo entre los sagrados Electores a quienes fue comunicado este pensamiento, que no lo aprobase. Solamente unos pocos se atrevieron a representarle que según todas las reglas políticas, debía pensarse en otros antes que en el Alejandrino; y valiéndose del motivo de ser él creación de Pablo IV; tenían pues para temer que si los Caraffa fueron tan castigados severamente por Pío IV, cuyo sobrino era Borromeo, el cardenal Alejandrino, creado Papa, no trataría con igual rigor a la familia de Pío. Mas San Carlos, que no manejaba con reflexiones humanas tan importante negocio y solamente teniendo en mira el servicio de Dios y de la Iglesia, seguía constante en su propósito, y luego de tener el consentimiento de los cardenales de su partido, dirigióse a la celda del Santo Cardenal, y habiéndolo hallado en oración, le dio parte de su establecida elección.
  
No podía el Santo oír esta noticia sin horror y fortísima repugnancia  interna. Pronto representó su indignidad y que la Iglesia necesitaba un hombre con mayor vigor y mayores luces; que él se hizo religioso para pasar la vida en un claustro, de donde fue sacado a la fuerza; y elevarlo a la Majestad del Pontificado le sería lo mismo que exponerlo a la tempestad, que le amenazaba seguro naufragio; mientras que por otro lado habían en el Sacro Colegio sujetos de cuna y calidades tales que eran más merecedores del Pontificado que él.
   
Halláronse entonces con San Carlos los cardenales Morone, Sirleto y muchos otros de su facción, que por la conocida humildad del Santo Cardenal se prometieron e imaginaron hallar en él la vista repugnancia: y por eso, todos le pidieron unánimes no resistir a la elección, que era pura obra del Espíritu Santo. Viéndolo inflexible, resolvieron sacarlo a la fuerza de la celda y condujéronlo a la Capilla, donde solía hacerse la primera adoración.
   
Crecido el rumor, y oído que fue por los pocos cardenales que entonces no eran conscientes del hecho, se acercaron a él, y cuantos nunca pensaron en él hasta entonces, movidos por Dios, proclamaron al cardenal Alejandrino y lo veneraron como Pontífice.
   
Esto no obstante, mucho se quiso sacar de su boca el consentimiento. Volvió a representar su propia incapacidad para sostener tan grande peso, y areplicar las mismas cosas dichas antes para disuadir a los Cardenales de pensar en él. Esforzáronse los sagrados Electores en vencer tan humildes sentimientos y a superar su repugnancia, pero fue forzado a lo último a ceder a las disposiciones de la Divina Providencia; y luego, con los ojos bañados en lágrimas y suspirando se forzó a aceptar el Pontificado el 7 de Enero del año 1566, tomando, para complacer a San Carlos y honrar la memoria de su predecesor, el nombre de PÍO V.
   
Llevado enseguida según costumbre a la Basílica Vaticana, se postró ante el Santísimo Sacramento del Altar y le suplicó vivamente lo fortificase con su gracia para poder cumplir dignamente las pesadas obligaciones del Pontificado; y tanto es lejano de la verdad que tan notable mutación de estado le sugiriese un mínimo pensamiento de gloria y vanidad, que más que todo recibiéndolo como venido del Cielo se mantuvo en su acostumbrada moderación, y nada perdió de su admirable tranquilidad de espíritu.
   
Dio el Sagrado Colegio parte de la elección del nuevo Pontífice a los reyes y los príncipes cristianos, y la representó como del Espíritu Santo, exhortándoles a dar gracias a Dios por haber dado a la Iglesia un hombre tan Santo en tiempo en que tenía mayor necesidad de él, por estar combatida en todos costados por herejes e infieles.
   
Especialmente el cardenal Borromeo, que fue el órgano del Espíritu Divino, escribió al rey de Portugal, felicitándose de grandes ventajas que debía prometerse la Iglesia bajo tan grande Papa. Plúgome copiar e insertar su carta en este lugar, para que se sepa cómo un Santo hablaba de otro Santo:
El perfecto conocimiento, que por mí se tenía de la piedad singular, de la doctrina, y más todavía de la Santidad del cardenal Alejandrino, me ha otro tanto servido de estímulo para procurar su exaltación, tanto que yo estaba eficazmente persuadido que, de ser elegido, él habría gobernado santamente la Iglesia. Por eso he empleado todo mi crédito, y el de mis amigos, para elevarlo a la Cátedra de San Pedro. El Espíritu Santo ha favorecido visiblemente mi intención por medio de la milagrosa unión de las voluntades de todos los Cardenales que concordemente acudieron a elegirlo y han mostrado una suma alegría de verlo en el Trono. Alégrome en particular con Vuestra Majestad, que haya acaecido obtener un Pontífice Santísimo, sapientísimo e iluminadísimo en el manejo de los negocios y tan bien adornado de todas las virtudes. Etc.
  
Maffei informa algunos fenómenos sobrenaturales que acompañaron la elección de San Pío V. Informaremos algunos:    
  • Siendo hecha, puramente por Dios, la elección del Santo Pontífice PÍO V, no es de sorprenderse que le hayan precedido y seguido signos extraordinarios. Fue revelada esta elección a San Felipe Neri, en cuya Vida se lee que durante el Cónclave, y en tiempo que nadie de los cardenales pensaba en el Alejandrino, una noche oyó decir claramente: Fray Miguel, cardenal Alejandrino, será hecho Papa.
  • Estava gravísimamente enfermo en el Cónclave, y reducido a lo último de su vida el cardenal Francisco Gonzaga. Despertándose de improviso la noche antes de la elección, llamó a sus conclavistas y se enojó contra ellos porque no le habían avisado de la exaltación al Pontificado del cardenal Alejandrino, y apenas dijo tales palabras, pasó a mejor vida […]
  • Apareció el día de la elección un cometa color sangre sobre la ciudad de Londres, donde la reina Isabel perseguía a los Católicos. Lanzaba el cometa un fuego espantoso y veíase cerca de su cola salir por una nube una mano empuñando la espada, que fue interpretada ser la de la excomunión que el Santo Papa debía lanzar contra aquella princesa herética.
   
PAOLO ALESSANDRO MAFFEI, Vida de San Pío V, 1712.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE ZAPOPAN

Novena dispuesta por un devoto, y reimpresa en Méjico por la Imprenta de la Biblioteca Mejicana en 1780. Los milagros relatados en ella se han de creer con fe puramente humana, sin adelantarnos al juicio que la Autoridad Eclesiástica hubiere hecho de ellos.
   
ADVERTENCIAS ÚTILES PARA LAS PERSONAS QUE HICIEREN ESTA NOVENA Y VISITAREN EL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA EN CUMPLIMIENTO DE SUS VOTOS O PROMESAS
El día más propio para ejercitar anualmente esta Novena es el día nueve de Diciembre, para acabarla antes del día diez y ocho del mismo mes, día en que la Iglesia celebra la Festividad de la Expectación de Nuestra Señora, y ser este el propio título de la milagrosísima Imagen.
    
Mas como el fin principal de esta Novena es para que todos los que se hallasen enfermos, afligidos, tentados, perseguidos, pobres, o en cualquiera otro trabajo de alma o cuerpo, se valgan de esta Novena como de eficaz medicina que les mejore y sane, digo que se podrá hacer esta Novena en cualquier tiempo del año y en cualquiera parte o lugar; los que estuvieren sanos, en alguna Iglesia, los impedidos, en sus casas, los enfermos en sus lechos y hospitales, y los caminantes en el campo, que en todas partes experimentarán los favores de esta liberalísima Reina. Las personas que fueren al Santuario de la Señora, por espacio de tiempo, pueden escoger nueve días y juntar en ellos los ejercicios de esta Novena, y si solo es un día el que han de ir al Santuario a cumplir alguna vela, o algún otro voto, podrán empezar esta Novena ocho días antes, de manera que el último sea la Visita a la Gran Señora, en cuya presencia la acabarán.
    
Lo primero que han de procurar hacer las personas que hicieren esta Novena es limpiar sus almas de todo pecado mortal, confesándose sacramentalmente, y los que no tuvieren copia de Confesores, o no lo pudieren hacer por legítimo impedimento, harán el Acto de Contrición y tendrán firme propósito de confesarse luego que cómodamente lo pudieren hacer. Asimismo comulgarán el primer día que la comenzare, y los demás que permitiere el prudente Confesor o Padre espiritual, con quien lo cunsultarán. Procuren también en los días de la Novena, como que están dedicados a María Santísima, ser muy agradables a sus Purísimos ojos, ejercitándose en obras de caridad y en todo ejercicio de virtud, oigan Misa todos los días, y recen a lo menos una parte del Rosario de la Señora.
    
Las personas que velan en el Santuario y en él ejercitan esta Novena, como personas que están empleadas solo en alabar y servir a la soberana Virgen, procuren después de haber oído Misa, rezar la primera parte del Rosario y depués ofrecer su Novena. Antes de medio día recen la segunda parte, y a la tarde la tercera parte con las Letanías de la Señora y la Salve. Si acaso pasearen el pueblo, no pierdan ocasión de servir a MARÍA Santísima visitando a sus hijos los naturales enfermos, a quienes consolarán y socorrerán con alguna limosna.
  
Procuren las mujeres que visitaren el Santuario ir con edificación y honestidad en los trajes, porque se ha advertido que con el achaque de que están en pueblos, entran al Santo Templo en cuerpo y con trajes más de comediantas o danzarinas que de Católicas que van pedir a Dios misericordia, y a su Santísima Madre mercedes. Ojalá y yo pudiera aquí dilatarme un poco, y darles a conocer a las mujeres profanas el daño que hacen a las almas, y gravísimo, que a sí mismas se hacen. Solo diré con San Bernardino, que la mujer que va así vanamente adornada, aunque ore no será oída, porque Dios no le dará ninguna gracia orando en vanidad, y lo comprueba con San Pablo: Unde Paulus ad Timothéum: supérbus hábitus non ímperat. scílicet, homo orándo in ipso hábitu vano, et supérbo non exáuditur (Sermones, tomo III, segunda parte, al medio), que quiere decir el Santo, que según San Pablo, el soberbio ornato no impetra de Dios, esto es, el hombre orando en hábito vano y soberbio no es oído del Señor. No sé, que si biensan bien estas palabras, haya persona alguna que se atreva a ir al Santo Templo a lucir las modas y tajes, con achaque de que andan cumpliendo sus votos, cuando más son para pervertir las almas, al modo de aquella otra que pinta Salomón en el séptimo de los Proverbios: Víctimas pro salúte vovi, vos hodi vota mea. Ando pagando unas Novenas (decía la escandalosa), hice un voto, y lo he venido a cumplir. Y era cuando estaba hecha anzuelo del demonio, y enredando a un desventurado. Por eso con grande acuerdo se han prohibido las modas o indecentes trajes, y hata ahora con gran prudencia lo han tolerado los Señores Curas y Capellanes, en lo adelante echarán del Templo a la que no fuere con decencia vestida y cubierta la cabeza arreglándose a los Sagrados Cánones, Sumos Pontífices, Concilios, Prelados y Pragmáticas que lo prohíben, como latamente lo puede ber el curioso en la Carta Pastoral del Sr. Luis Antonio de Belluga y Moncada, Obispo de Cartagena (Carta Pastoral, 3. 5 y última, n. 282).
   
También se encarga, así a hombres como a mujeres, que en el Santuario no armen corrillos, ni fomenten conversación, que fuera de la gran irreverencia, hacen grave daño a las personas devotas. Y por que suele haber algunas personas que entran en el Santuario, con prisa e inquietud rezan un poco y luego se salen a buscar el entretenimiento y piensan que con dejar encendidas unas candelas ya han cumplido sus promesas a semejanza de aquellos que dice San Mateo, que habiendo recibido a Cristo Nuestro Señor con ramos y cánticos al entrar a Jerusalén, entonces, dice el Santo Evangelista, que lloraba el Señor, porque algunos de ellos le hacían pago con aquellas exteriorridades, y su corazón lo tenían muy lejos de su Majestad: Pópulus hic lábiis me honórat, cor autem eórum longe est a me. Mucho de lo dicho en otras advertencias se podrá estorbar a los Mayordomos que cada año se rifan para las fiestas de la Gran Señora, así la Titular como la que ha establecido la devoción de los pobres Oficiales el día de la Purificación, procuran excusar convites, músicas de bailes, juegos de toros o comedias, que entonces más suelen ir algunas personas por esto que no por devoción a MARÍA Santísima. Miren los dichos Mayordomos este punto con más cuidado y mortifiquen su liberalidad, que bien la podrán desempeñar en el culto Divino que fuera de esto, será querer solo festejarse a sí y celebrar a los hombres y no a MARÍA Santísima, y pueden temer diga la Señora lo que dijo Dios por Isaías de semejantes fiesteros: Ese incienso es abominable para mí, mi alma ha aborrecido vuestras calendas, vuestras fiestas y solemnidades: Incénsum abominátio est mihi, caléndas vestras es solemnitátes vestras odívit ánima mea (Isaías, cap. I, 13). Todo puede suceder si hay desórdenes, y los que llaman fandangos, de bailes de mueres, que si esto hay, será sin duda ir a hacer oposición a la solemnidad de la Divina O MARÍA Santísima, con otra infernal O, cuyo centro es el demonio con los bailes, como dice San Agustín: Chórea est círculus cujus centrum est diábolus (Sermón 46, Domingo de Quincuagésima).
   
Paréceme he salido del asunto de lo que solo pide una Novena, pero como lo que se pretende es quitar los inconvenientes que pueda haber para que se consiga el fin a que se enderezan las Novenas que se hacen en el Santuario de Nuestra Señora de Zapopan, me han parecido muy convenientes estos puntos y advertencias, que si bien se obseervan, no dudo conseguirán de MARÍA SANTÍSIMA los que visitaren su Santuario, velando o haciendo Novenas, grandes mercedes. Y no dudo habrá muchas personas que quisieran ser Mayordomos y entrar en rifa, pues muchos se excusan por los gastos extraordinarios que se introducen sin más fundamento que el de la vanidad.
   
MODO DE HACER ESTA NOVENA
Postrado de rodillas delante de la Milagrosísima Imagen de Nuestra Señora de Zapopan, o de otra cualquiera Imagen de MARÍA Santísima, se procurarán recoger interiormente, y habiendo hecho la señal de la Cruz dirán el Acto de Contrición como adelante se pone, o con otros semejantes afectos nacidos de un corazón contrito y humillado, y después rezarán una vez la oración del Padre nuestro, por ser la primera que nos enseñó el mismo Cristo, para que supiéramos orar y pedir, y rezarán también una vez el Ave María, por ser la Salutación con que el Arcángel San Gabriel nos enseña a saludar a tan Serenísima Reina, y también porque en ella se incluyen las misteriosas palabras con que Santa Isabel, llena del Espíritu Santo, bendijo a su Prima la Santísima Virgen, y al fruto bendito de su purísimo Vientre.
   
Hechas estas, como principales diligencias, dirán las dos primeras oraciones, que comienzan: Omnipotente Dios, y la otra que comienza Soberana Emperatriz; las que se han de decir todos los días de la Novena, añadiendo al fin nueve Salves o nueve Ave Marías.
   
Para todos los días de la Novena van puestos varios Milagros de los que ha hecho MARÍA Santísima por medio de su Milagrosa Imagen, los cuales se podrán leer antes de comenzar el Ejercicio del día, o si no se leerán después de rezadas las nueve Salves para alentarse y pedir con confianza a la Señora, pues tanto puede con Dios.
    
Dichas las nueve Salves y leído el Milagro que le conviene al día, las ofrecerán con la Oración que después de cada Milagro se pone, y esta sola, y el Milagro, se variará todos los días, a la cual se seguirá hacer la Petición, y se concluirá este Ejercicio con la Salutación que al fin de cada día se verá.
     
NOVENA EN HONOR DE LA MILAGROSÍSIMA IMAGEN DE MARÍA SANTÍSIMA NUESTRA SEÑORA DE ZAPOPAN, VENERADA CON EL TÍTULO DE LA EXPECTACIÓN O DE LA O, EN EL CÉLEBRE SANTUARIO DE ZAPOPAN, OBISPADO DE GUADALAJARA, NUEVO REINO DE GALICIA
   
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
       
ACTO DE CONTRICIÓN 
Oh Virgen Purísima, Madre admirable de Dios, abogada de los pecadores y Reina de los Ángeles. Veis aquí postrado a vuestros pies al mator pecador, pues al Dios de la Majestad, a quien Vos con tanto amor concebisteis, disteis a luz, criasteis y ofrecisteis al Eterno Padre para mi remedio, me atreví yo, gusanillo vil, a despreciar tan inmensa hermosura por un poco de nada, que es el pecado. Pésame, Señora, de mi ingratitud; ya propongo desde hoy morir antes que pecar, y confío en vuestras amorosísimas entrañas de piadosa Madre, me alcancéis el gozo de una eficaz gracia, en la cual persevere hasta la muerte. Amén.
   
ORACIÓN A DIOS NUESTRO SEÑOR PARA TODOS LOS DÍAS
Omnipotente Dios y Señor, verdaderamente digno de que eternamente cantemos vuestras misericordias, pues las ostentas abundantísimas por medio de las imágenes que de tu Santísima Madre MARÍA Santísima venera nuestra Fe, haciendo que en ellas como en abiertos libros aprendamos Divinos Misterios, y que de tal suerte por ellas elevemos nuestra Fe para el conocimiento de la realidad a que nos guía la representación que veneramos, que a devoción nos excitan, a ternura nos muevem y en tu amor nos abrasan: Gracias y alabanzas te damos, Señor, por estos tesoros con que has querido enriquecer la Iglesia Santa, y con especialidad por el admirable que disteis a este Reino en la Imagen de tu Purísima Madre Nuestra Señora de Zapopan, manifestando en esta tu poder, y el que le comunicas, para hacer maravillas y milagros: humildemente te pedimos, liberalísimo Dios y Padre, por el amor con que en sus virginales entrañas encarnaste, por los nueve meses que en ella esperaste para nacer, y por los pechos que te amamantaron, hagas que se avive nuestra Fe, crezca nuestra Esperanza y arda nuestra Caridad en tanto grado, que como fieles siervos y adoptivos hijos de tan amante Madre procuremos (a pesar de los herejes) el culto y veneración a sus Imágenes, derramando (si fuere necesario) en su defensa nuestra sangre, y procurar que cada día crezca su devoción para que así obligada, logremos alcanzar por su intercesión de tu Divina Majestad consuelo en los aprietos de nuestras mayores congojas, y consigamos lo principalísimo, que es vivir en su santo temor, ricos de virtudes, observantes en su Santa Ley, ambiciosos de la perfección, y apartados de las cosas del mundo, para el logro de la mayor dicha, que es morir en paz, llenos de verdadera contrición y lágrimas, con las cuales lavemos nuestras culpas, para merecer que en tu gracia salgamos de este destierro a gozarte, alabarte y glorificarte en compañía de tu Santísima Madre por todos los siglos de los siglos. Amén.
     
ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA PARA TODOS LOS DÍAS
Soberana Emperatriz de los Cielos MARÍA, Reina de los Ángeles y Madre amantísima de los hombres, a Ti vengo como a mi Señora, mi Madre y mi salud, vuelve a mí esos tus Ojos misericordiosísimos, mira que eres Señora de este inútil siervo, Madre de este enfermo concebido en flaquezas y miserias, pero Tú, que como Señora qur todo lo puedes, como Madre todo lo suples, y como Salud todo lo mejoras, puedes hacer de un siervo inútil un diligente esclavo, de un hijo indigno, quien dignamente te reverencie; y de un enfermo, un espíritu sano: Este Poder que el Eterno Padre te comunicó, esta Sabiduría que el Eterno Hijo te enseñó, este amor y caridad que el Eterno Espíritu Santo te infundió, es el que me trae a tus Aras tan lleno de confianza. No permitas, Piadosísima Madre, salga yo triste de donde todos vuelven con consuelo; acuérdate, Señora, que por nosotros los hombres y por nuestra salud se hizo Hombre en vuestras purísimas entrañas el Hijo de Dios; acuérdate, Virgen Madre, que con vuestro dichosísimo FIAT fuisteis el medio de nuestra Redención; acuérdate también, Señora, de las ansias y fervorosos deseos que tuviste por ver nacido para universal consuelo al prometido de los Profetas y al deseado de todas las gentes; por estos ardientes deseos, t por el gozo que tuviste cuando sin detrimento de tu Pureza lo diste a luz, y por el que recibiste cuando le adoraste como a Dios, y recibiéndole en tus brazos, le diste, como verdadera Madre, tus pechos; por ellos te pido, Madre Purísima, me alcances vea yo cumplido lo que deseo conseguir en esta Novena, si es para honra y gloria de Dios y tuya, y provecho de mi alma, que es lo que más quiero para el sosiego de mi acongojado espíritu, para el acierto de una ajustada vida, y la felicidad de una dichosa muerte, para este forzoso trance espero, Señora, me has de alcanzar eficaces auxilios, preparándome antes con los avisos que acostumbras recordar a tus fieles y verdaderos Devotos: yo aunque el más indigno espero conseguir este privilegio de tus misericordias, pues tan abundantes las derrama tu magnificencia. Ea pues, Señora, muéstrate que eres Madre, y Madre de todo un Dios, muéstrate dulce y Abogada nuestra en la última y amarga hora del morir, destierra entonces de mí los temores y las sombras, mostrándome a JESÚS, fruto de tu purísimo vientre, para con la eficacia de tus ruegos, y el infinito valor de su Preciosa Sangre, sea digno de tus promesas en la eternidad de la Gloria, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
    
DÍA PRIMERO – 9 DE DICIEMBRE 
MILAGRO
Este día harás conmemoración del milagro que hizo MARÍA Santísima por medio de su Milagrosísima Imagen con un ciego a nativitáte, el cual oyendo sus maravillas, se hizo llevar a su Soberana presencia, y pidiéndola con viva fe le diese vista y ostentara en él el poder de sus milagros, luego al punto se halló con entera vista, y habiéndole dado las gracias por tan gran favor, salió de la iglesia por su pie y sin ninguna guía, con grande admiración de todos los que siempre le conocieron ciego, y así todos le preguntaban, como al otro ciego que sanó Cristo, según San Juan (cap. 6) y le decían que ¿si era el que antes conocían ciego, o si era otro? ¿O cómo, o quién, o de qué manera había sanado? Permitiendo Dios que viviese después muchos años para ser pregonero de los milagros y maravillas de Nuestra Señora de Zapopan, a quien confesaba por su Médica y que fue la Piscina de Siloé que le abrió los ojos y dio luz, así lo publicaba y como testigo de vista. Refiérelo el P. Florencia en el Libro de sus Milagros, cap. 1, § 6, folio 24.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, el cual deseabas con ansia ver nacido, para que los ciegos hijos de Adán abrieran los ojos y vieran la verdadera Luz: Por estos tus caritativos deseos humildemente te pido, Señora, que si hasta ahora he vivido ciego y entre tinieblas de culpas, hagas que arrepentido renazca en mí la luz de la gracia, para que reconociendo por esta los lazos del demonio, los precipicios de la carne y las oscuridades del mundo, en las cuales ha vagado mi ceguedad y miseria, ya desde hoy camine seguro por la derecha senda de la virtud, y hecho pregonero de tus milagros, de tus gracias y favores. Estos, liberalísima Reina, te pido ostentes, libertándome de la congoja presente, concediéndome el favor que te pido en esta Novena, si es para provecho de mi Alma. Amén.
   
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
HORNO de Pan Eucarístico,
ORIGEN de la Esperanza,
OLIVA, que Paz alcanza,
ÓLEO, que sana a lo místico.
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
  
Antífona: Oh Virgen de vírgenes, ¿cómo será esto?, porque nunca antes se vio semejante a ti, ni la habrá después. Hijas de Jerusalén, ¿por qué os admiráis de mí, si esto que veis, misterio divino es?
℣. Bendita tú eres, MARÍA, entre todas las mujeres.
℟. Y bendito es el fruto de tu vientre.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que quisisteis por el anuncio del Ángel que vuestro Verbo se hiciera carne en el seno de la bienaventurada Virgen María, concedednos os suplicamos, que cuantos la creemos verdaderamente como Madre de Dios, podamos ser socorridos por su intercesión ante Vos. Por el mismo Jesucristo tu Hijo nuestro Señor, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  
ORACIÓN AL SANTO ÁNGEL DE LA GUARDA, PATRÓN DE ESTA NOVENA; SACADA DEL LIBRO Cadena Angelical, FOLIO 83.
Ángel Santísimo de mi Guarda, benignísimo Amigo mío, mi Tutor piadosísimo, mi Maestro venerabilísimo, mi Guía certísima, mi Argos vigilantísimo, mi Defensa poderosísima, mi Consejero sapientísimo, mi Compañero fidelísimo, a quien por gran beneficio de Dios estoy encomendado desde el punto que nací. Dios te salve, dignísimo de todo amor y respeto, pues estás lleno de gracia, de dones y de prerrogativas celestiales desde el primer instante de tu ser, de lo cual me huelgo infinito y os doy mil parabienes. El Señor es contigo por gracia y gloria, amándote como a hijo muy querido suyo: Bendito eres entre todos los Cortesanos del Cielo, a quienes ruego te bendigan en mi nombre, y bendito es el fruto detu empleo en alabar y servir perfectamente a Dios, a quien te ruego le pidas la aceptación de esta Novena, y una encendida devoción a su Santísima Madre MARÍA, para que con su amparo viva, y con la Divina gracia muera. Amén.
    
Rezar un Ave María.
    
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO – 10 DE DICIEMBRE
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración a Dios nuestro Señor, y Oración a Nuestra Señora.
    
MILAGRO
Este día harás conmemoración del caso que le sucedió a un cierto Cura, el cual no queriendo dar licencia para que en su jurisdicción se pidiera limosna ni se recibiese la Santa Imagen con solemnidad, echó a los demandantes de su presencia: mas estos llenos de confusión por ver que el Cura, cuando se había de tener por muy dichoso de que la gran Señora saliese de su Templo y Casa para irle a visitar, como lo hizo con su prima Santa Isabel a las montañas de Judea, y dijera lo mismo que esta gloriosa Santa dijo en semejante visita: «Unde hoc mihi, ut véniat Mater Dómini mei ad me!» (¡De dónde a mí tanta dicha, que venga a visitarme a mí la Madre de mi Señor!), y como vieron los demandantes tan irreverente resolución, depositaron la Imagen en un jacalito del Hospital, permitiendo Dios no saliese la Señora hasta mostrarle al dicho Cura lo que sentía el mal recibimiento que había tenido con su Santísima Madre, lo cual le dio a entender aquella misma tarde que, o movido de superior impulso, o por divertirse, se salió a pasear a su pueblo, y por curiosidad entró en donde estaba escondida la Soberana Imagen, se llegó a verla, mas no pudo conseguirlo, porque por repetidas veces le negó su hermosísimo Rostro, hasta que reconociendo era castigo de su indevoción se postró en tierra, le pidió perdón, y le prometió solemne Novenario y público culto: con la cual diligencia, se le mostró el Rostro de la Imagen muy benigno, que lo dejó pasmado y muy bien reprendido, haciéndole le diese su culto, como lo hizo el devoto Cura. Refiérelo el P. Florencia en el libro de sus milagros, cap. 10, fol. 25, n.º 20.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, el cual deseabas con ansia ver nacido y adorado de todas las gentes: Por estos tus caritativos deseos y por el ardentísimo que tu Corazón sintió cuando, sin poder sufrir sus incendios, fuisteis apresuradamente a visitar a tu prima Santa Isabel, en cuya visitación el niño San Juan en el vientre de su madre dio saltos de placer, y adoró y reverenció a su Dios humanado en la custodia de tu purísimo vientre, quedando desde entonces santificado: y Tú, Señora, conocida, alabada t venerada como verdadera Madre de Dios: humildemente te pido merezca espiritualmente me visites, y vuelvas a mí ese tu bellísimo Rostro: que si hasta ahora he sido indigno de tanto bien por mis graves culpas y por mi indevoción en tu presencia, ya desde hoy arrepentido te prometo la enmienda, y espero que, como Madre piadosa, me has de perdonar y me has de favorecer en todas mis affliccioes, particularmente en esta Novena, a mayor honra y gloria de Dios nuestro Señor. Amén.
   
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
OBJETO y recreo de justos,
ÓRGANO sonoro y santo,
ORFEO dulce en tu canto,
ORBONA que quitas sustos.
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
 
La Antífona y la Oración, y la Oración al Ángel de la Guarda se dirán todos los días.
      
DÍA TERCERO – 11 DE DICIEMBRE
Por la señal…
Acto de Contrición, y Oración a Nuestra Señora.
    
MILAGRO
Este día harás conmemoración del milagro que MARÍA Santísima hizo por medio de su Soberana Imagen, al tiempo y cuando se estaba renovando su Templo, al cual entró a ayudar a trabajar un indio llamado Juan Tomás, quien viendo a la Imagen en el Altar, y unos cántaros de agua abajo de las gradas, señalando uno que estaba hasta la mitad, dijo a los demás peones que allí estaban: «Vosotros decís que esta Imagen hace milagros, y que algunos de vosotros los habéis visto, y así se lo oí contar a mis padres; yo o he visto ninguno ni lo tengo de creer, sino es que este cántaro eche fuera el agua que tiene dentro, rebosando». Al instante que el incrédulo de las maravillas de la Imagen profirió estas palabras, empezó el cántaro a moverse de una parte a otra en forma de Cruz, y a cada moción que hacía, a echar la cantidad de agua que cabía por la de él levantándola más de vara en alto, volviendo a caer dentro del cántaro sin derramarse fuera, lo que hizo por tres veces. Quedaron todos admirados, mirándose unos a otros sin saber hablar, viendo el prodigio vio y creyó Juan Tomás el milagro, y sin duda diría, por lo menos en su corazón, como el otro Tomás, «Mater Dei, et Dómina Mea» (cf. San Juan, cap. 20), Madre de Dios y Señora mía, yo creo que esta Imagen vuestra es milagrosa, que en ella está el brazo del Poder de Dios, para obrar los milagros que dicen, y como no hay cosa imposible para Dios, no hay cosa imposible que no haga por vuestras Imágenes, que son Imágenes de la Madre de Dios. Refiérelo el P. Florencia en su libro, cap. 1, folio 16, n.º 22.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, el cual deseabas con ansia ver nacido, para que como Fuente de agua viva lavase los pecados del mundo; por estos tus ardientes deseos, humildemente te pido que así como fuiste la prodigiosa Vara de que brotó la mejor flor y dio el Divino fruto, seas también la milagrosa Vara que hiera mi corazón, no solo para el mayor aumento de mi fe, sino también para que lleno de dolor de mis culpas, se ablande la dureza de mi corazón, y le haga arrojar tan copiosos ríos de lágrimas, que sean bastantes a reedificar el templo de mi alma, destrozado tantas veces con mis culpas; haz, Señora, que como Templo vivo de Dios lo adorne con todas las virtudes, para que en él te coloque a Ti como a Sagrario de la Santísima TRINIDAD, en cuya presencia arda siempre la lámpara de la Fe, y concédeme tambiéb el favor que te pido en esta Novena, si es para honra y gloria de tu Divina Majestad. Amén.
   
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
ORO de Divina Marca,
OBRIZO de resplandor,
ÓPALO de gran valor,
OFIR, que guarnece el Arca.
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
 
La Antífona y la Oración, y la Oración al Ángel de la Guarda se dirán todos los días.
   
DÍA CUARTO – 12 DE DICIEMBRE
Por la señal…
Acto de Contrición, y Oración a Nuestra Señora.
    
MILAGRO
Este día harás conmemoración del milagro que MARÍA Santísima hizo por mano de su Soberana Imagen, llevándola los Mayordomos a pedir limosna para la fábrica de su primer Templo. Y fue el caso que, como salió en tiempo de aguas la demanda, les cogió a los demandantes una tormenta y copioso aguacero en despoblado, mas reconocieron estos que, aunque por todas partes llovía, solo al Tabernáculo de la Imagen, ni a ellos ofendía el agua; y aunque ello les causó grande admiración, mayor fue la que tuvieron cuando llegaron a un caudaloso y crecidpo río, en donde estaban muchos pasajeros detenidos por su espantosa corriente, que los horrorizaba; y como luego llegaron los demandantes el Tabernáculo de la Señora a la orilla, vieron lo mismo que allá en el río Jordán sucedió en tiempo de Moisés, que habiendo entrado el Arca de Dios en el río, admiradas las aguas de ver en sí aquella Imagen de MARÍA Santísima, corteses se apartaron: Sterunt aqua in loco uno (Josué, cap. 3). Así fue con esta milagrosa Imagen, pues al punto que llegó a las márgenes del río, se suspendieron atentas sus rápidas corrientes, dando lugar para que pasaran el Santo Tabernáculo los conductores, y con ellos los demás pasajeros que estaban detenidos. Quedaron todos pasmados del prodigio y muy agradecidos a MARÍA Santísima. Refiérelo el P. Florencia en su libro, cap. 1, folio 17 n.º 23.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, al cual deseabas con ansia ver nacido, para que el linaje humano hallara paso y camino seguro en las cenegosas aguas de este mundo, y tomara el puerto que ciertamente guía al Celestial Paraíso; por estos tus ardentísimos deseos humildemente te pido, que así como en la ley antigua se suspendieron las aguas del Jordán con la presencia del Arca, Imagen proprísima de tu Santa Expectación, así hagas que con la presencia de esta tu misma Imagen, en que te venere mi fe, logre el que en el veloz y rápido curso de esta temporal vida se suspendan las espantosas lluvias de mis desconsuelos, las rápidas olas de las tentaciones, las terribles furias de mis pasiones, para que libre y a pie enjuto aborde al Puerto de la paz, a la firmeza de la perfección y al camino de la verdad, que es el de la vida eterna. Sed Tú, Señora, mi nave, mi guía y mi puerto, y si la petición que te hago en esta Novena conduce a este fin, alcánzamela del Señor, y si no, dame el consuelo de una firme resolución. Amén.
  
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
OSTENTACIÓN y Non plus,
HONOR de toda la Grey,
OBSERVANCIA de la Ley,
OPERARIA de la luz.
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
 
La Antífona y la Oración, y la Oración al Ángel de la Guarda se dirán todos los días.
  
DÍA QUINTO – 13 DE DICIEMBRE
Por la señal…
Acto de Contrición, y Oración a Nuestra Señora.
    
MILAGRO
Este día harás conmemoración del milagro siguiente: muchos años había que una pobre y desamparada india se hallaba cual otro paralítico, tullida sin tener remedio en lo humano, ni hallar hombre que la llevase a la milagrosa Piscina de Nuestra Señora de Zapopan, a donde oía decir hallaban los enfermos salud, hasta que pasados cinco años, compadecidos de sus dolores y movidos de sus ruegos unos indios, la llevaron en hobros y la pusieron delante de la Milagrosa Imagen, de quien solo esperaba el remedio. Al ponerse el sol, empezó de esta afligida india la Oración, y con viva fe, hecho sus ojos fuentes de lágrimas, no cesaba de pedirle a la Señora le diese salud. En estas plegarias llegó la noche, pero la enferma, aunque no sentía en sus miembros alivio, no sé qué impulso le mantenía la esperanza, por lo cual no permitió la moviesen de tan Soberana presencia, queriendo, como otra cananea, perseverar en su petición toda la noche, así fue, que empleándola en ruegos y oración, al reir de la Aurora, cual otro Jacob, quedó vencedora, y aunque se deja entender quedaría herida del amor a la Santísima Virgen, pero con logro en su petición, logrando desde aquella hora salud, y tanta que después de haber dado las gracias a su Médica Divina, salió a todas luces por su pie, manifestando con el prodigio lo que vale la Oración porfiada, y lo que puede MARÍA Santísima, cuando con fe se le pide. Refiérelo el Padre florencia en su Libro, cap. 1, folio 19.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, quien quiso fueses Tú la mejor Aurora, que alegrases al mundo, y que en TI y por Ti nos viniese todo el remedio de las espirituales y corporales dolecnias, por estas gracias con que te enriqueció y adornó la Omnipotencia, humildemente te pido, Soberana Reina, que movidas las aguas de la Piscina de tus virginales entrañas, hagas que desde ahora quede libre de mis interiores males, y sano de mis corporales dolencias. Concédeme, Admirable Madre, un encendido amor al ejercicio de la Oración, pues esta es la que te mueve a Ti, y la que vence al mismo Dios cuando enojado por las culpas se hace sordo a nuestros ruegos, y también te pido me concedas buen despacho en la petición que te hago en esta Novena, si es del agrado de Dios nuestro Señor. Amén.
    
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
HOSTIA, que la Perla cría,
OSTIARIO, que la asegura,
ORIENTE, que dice es pura,
ORÁCULO de la TRINIDAD.
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
 
La Antífona y la Oración, y la Oración al Ángel de la Guarda se dirán todos los días.
     
DÍA SEXTO – 14 DE DICIEMBRE
Por la señal…
Acto de Contrición, y Oración a Nuestra Señora.
   
MILAGRO
Este día harás conmemoración del milagro siguiente: Lograba una mujer a una hija, que amaba en extremo, a la cual vino tal accidente que en breve tiempo acabó con la vida: mas como la amante Madre se la pretendía dar con su aliento, y resucitar con gemidos; viendo no eran más que desahogos de su triste corazón, acordóse de MARÍA Santísima, y que en su Santa Imagen solo podía hallar la vida su difunta hija, y así abrazándose con el tierno cadáver, corrió con él a la iglesia de la Señora; y con tiernos clamores y lágrimas le pedía le diera vida a la que le ofrecía muerta, ¡caso prodigioso!, puso la afligida madre sobre la peana del Altar a la hija muerta, y no queriendo la Soberana Señora suspender el consuelo a la que clamaba dolorida, luego le concedió el regocijo de darle a la hija, no solo con vida, sino sana en el todo. Refiérelo el P. Florencia en su Libro 1, folio 18.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, quien quiso hacer de tus virginales entrañas Carro triunfal, para venir del Cielo a la tierra a dar vida a los muertos y consuelo a los afligidos por el amor y gracia con que Tú, Admirable Madre, lo enamoraste y trajiste en tu purísimo vientre para nuestro bien, humildemente te pido me alcances de su Majestad la mejor vida, que es la gracia, y haz que nunca la pierda con la formdable muerte del pecado, al cual aborrezco con toda mi alma por ser ofensa contra tu amorosísimo Hijo JESÚS, mi Dios y mi Señor, de quien espero, por tu intercesión, su amistad y el favor que en esta Novena te pido, si es para provecho de mi Alma. Amén.
  
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
OCEANO de Grandeza,
OPULENTA en los tesoros,
ORDEN de celestes coros,
HONESTIDAD y Pureza.
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
 
La Antífona y la Oración, y la Oración al Ángel de la Guarda se dirán todos los días.
  
DÍA SÉPTIMO – 15 DE DICIEMBRE
Por la señal…
Acto de Contrición, y Oración a Nuestra Señora.
   
MILAGRO
Este día harás conmemoración del milagro siguiente: Un indio de edad de quince a diez y seis años, vivía atormentado de unos espíritus malignos que lo sacaban de juicio y de sentidos, derribándolo en tierra con horrendos visajes que hacía, echando por la boca muchas espumas y salivas, y en volviendo en sus sentidos, se levantaba con furia y con semblante espantoso, echaba a correr, buscando dónde despeñarse, que a no impedírselo se hubiera hecho pedazos en un profundo barranco que está inmediato al pueblo. Lastimado el Cura, acudió a su remedio con los Exorcismos que usa la Iglesia, pero no pudo conseguir su expulsión, sucediéndole lo mismo que a los Apóstoles de Cristo Señor nuestro con semejante endemoniado, como lo refiere San Marcos: Et dixi discípulis tuis ut ejicérunt illum, et non potuérunt (cap. 9, n.º 17). Y si allá por altísima disposición, quiso su Majestad ser en persona el obrador de la maravilla, aquí permitió lo fuera su Santísima Madre, a quien acudió con buen acuerdo el Cura: trajo consigo al endemoniado a la iglesia de la Señora, púsolo delante de sus misericordiosos Ojos, hizo al mismo indio rezar las Oraciones, y persuadióle a que se confesase y que se pusiera en sus manos; diole un Rosariopara que lo trajese al cuelo y lo rezase; además de esto, le prometió el afligido indio de servirle siempre, y que todas las veces que saliese su Retrato a demandar, acompañarle, y fue tan eficaz el poder de la Soberana Reina, que desde este día quedó libre de los demonios, y sin ver los horrorosos demonios que le impelían antes a despeñarse. Refiérelo el P. Florencia en su libro, cap, 1, folio 23, n.º 32.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, quien te participó tanto poder y gracia, que aun solo con la presencia de tus Imágenes se ahuyentarán los espíritus malignos, no solo en la antigua Ley con el Arca del Testamento, que como Imagen Misteriosa de tu Purísima preñez, en su presencia se ahuyentó y despedazó el infernal ídolo de Dagón, sino también en esta nuestra Ley de Gracia con esta tu Imagen, en que te venera nuestra devoción, y de quien consiguen los afligidos consuelo, los enfermos salud y los muertos vida; por este tu gran poder, humildemente te pido, Madre amorosa, me libres de los demonios, que si hasta ahora me han perseguido, envidiosos siempre de mi bien y ambiciosos de mi alma, instigándome para que me precipite al profundo de la culpa, haz Tú, Señora, que siempre libre de sus asechanzas, siga sin torcer el camino de la virtud, y que me ocupe en tus alabanzas agradecido, y el favor que te pido en esta Novena, si es para provecho de mi alma, haz que logre el consuelo que deseo. Amén.
    
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
OLFATORIO para caídos,
HONDA, la que mata altivos,
ORBE sois para los vivos,
ORIÓN a deslumbrados.
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
 
La Antífona y la Oración, y la Oración al Ángel de la Guarda se dirán todos los días.
      
DÍA OCTAVO – 16 DE DICIEMBRE
Por la señal…
Acto de Contrición, y Oración a Nuestra Señora.
    
MILAGRO
Este día harás conmemoración del milagro siguiente: Un indio del mismo pueblo de Zapopan salió con la Imagen Peregrina a demandar y pedir para ayuda de la iglesia de Nuestra Señora, pero con cargo y condición de que el pueblo había de pagar sus tributos y sustentar a su mujer en tanto volvía con la demanda, a este trato le faltaron, y habiendo vuelto y cumplido él con su obligación, se halló con grande pesar porque por una parte le acongojaban los Alcaldes por los Reales Tributos que debía; por otra le cobraban lo que le habían suplido a su mujer para su sustento; y por otra el ver que no tenía con qué socorrer en la presente ocasión a su familia: mas vié dose rodeado de tales trabajos, se fue triste a la iglesia, hízole cargo a MARÍA Santísima de que todos sus atrasos se habían venido por irle a servir con la demanda, y que así le diera remedio a sus trabajos. Con esto se salió de la iglesia cargado de su aflicción, pero no sin remedio, porque usando MARÍA Santísima, en cierto modo, lo que Cristo Señor Nuestro con Nuestro Padre San Pedro cuando le mandó ir al mar y del primer pez que picase el anzuelo, sacase de su bocalamoneda para que pagase el tributo por su Majestad y por él (San Mateo, cap. 17, n.º 26). Así MARÍA Santísima le inspiró a su demandante que comprase el vientre de una res que en la ocasión que salió de la iglesia se estaba matando,pidió le supliesen para su sustento aquel vientre, y habiéndole conseguido, como le afligía el hambre, luego se puso a limpiarlo y a encontrar monedas de plata entre sus vascosidades; halló hasta la cantidad de trece pesos, tres tomines y medio real. Hizo luego gustoso las cuentas, pagó los Reales Tributos, satisfizo a sus acreedores, y el medio real que le sobró, pagó el vientre de la res, y quedó en paz y muy agradecido a su Soberana Reina, que tan cabalmente sabe pagar. Refiérelo el Padre Florencia, cap. 1, folio 24.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, a quien deseabas ver nacido, para que como moneda de infinito valor y perla de divinos quilates, criada en tu purísimo vientre, pagase por todo el género humano las deudas y retenidos tributos a que se hallaba deudor e imposibilitado a pagar; por estos caritativos deseos y fervorosas ansias, humildemente te ruego me alcances de su Divina Majestad tanta gracia cuanta necesito para saber corresponder, así a Ti como a tu liberalísimo Hijo JESÚS nuestro Señor, a quien le ofrezco por tus Soberanas Manos por moneda mi corazón y por perla mi alma, por ser la que más estima y la que vino a comprar haciéndose Mercader Divino. Pon, Señora, en ella el sello de la Santa Cruz, y graba como Castillotu Santísimo Nombre de MARÍ, para que así sea aceptable y corriente moneda ante el Divino comercio de toda la Santísima TRINIDAD; presenta también en este Majestuoso Trono mis necesidades, y con especialidad la presente que me afilge y espero conseguir, si es para bien de mi Alma. Amén.
   
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
ORNATO del buen Cordero,
OJOS, que quitan pesares,
OH, la que aplaca los mares,
OBSEQUIOSA con esmero.
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
 
La Antífona y la Oración, y la Oración al Ángel de la Guarda se dirán todos los días.
      
DÍA NOVENO – 17 DE DICIEMBRE
Por la señal…
Acto de Contrición, y Oración a Nuestra Señora.
   
MILAGRO
Este día harás conmemoración del milagro siguiente: A un Caballero tan noble como rico (cuyo nombre y patria se calla por justos motivos) le sucedió un frangente tan grave que peligraba su hacienda, su vida y su honra, y no hallando otro remedio que el huirse, se resolvió a ejecutarlo, y se entró por los montes más ásperos a vivir en tierras muy incógnitas, no pocos tiempos, hasta que sin saber cómo se halló cerca del pueblo de Zapopan, metido en sus profundos, a donde se escondía; allí ya desesperado y tentado del demonio, tuvo por bien de precipitarse en aquellas formidables quiebras, que para el fin le ofrecía el enemigo; mas a irse a arrojar, no pudo, porque poniéndosele MARÍA Santísima en su Imagen de Zapopan, delante, lo detuvo por dos veces; con este prodigio le suspendió por entonces, hasta que la tristeza y melancolía, junta la instigación del demonio, lo volvió a cegar, y para dar fin a su desastrada vida y acabar con tantas penas, se echó al cuello un lazo, y ya para darse el último término, se iba a horcar, pero estorbándoselo la misma Imagen de MARÍA, que llena de luz se le puso delante, no se precipitó, porque ya blanda la peña de su corazón con los repetidos golpes de aquella milagrosa Vara, que por tres veces se le apareció, a sus luces abrió los ojos del entendimiento y volvió en sí de su desatino; y formando de sus ojos dos fuentes de lágrimas, deseoso de confesar sus culpas y corresponder a los toque de Dios, se salió de aquellas quiebras y barrancas, y a poco espacio encontró con el pueblo y sus moradores, a quienes preguntó si había en el dicho pueblo Cura o Vicario. Dijéronle que sí; hizo se lo llamasen a la puerta de la iglesia, a donde por ser ya de noche se puso a hablar en secreto; díjole lo que le había pasado, y pidióle con lágrimas lo confesase: hízolo así el celoso Cura, a quien le dio cuenta de su persona y de sus trabajos. Entró a la iglesia, y luego que le descubrió el dicho Cura a la Soberana Imagen, la conoció y le dijo: «Esta es, esta es, Padre, a quien le debo la vida y no estar en el Infierno: Esta es la que por tres veces se me apareció». Podtrado en tierra, le dio las gracias y le pidió el remedio. El Cura le exhortó y consoló, diciéndole que quien lo habría librado de eterna muerte, tuviera esperanza de que le había de volver a su casa, a su hacienda y honores; todo se supo después que le había sucedido así; Otras circunstancias calla el P. Florencia, quien lo refiere, por no convenir aun en estos tiempos, cap. 1, folio 30.
     
Rezar nueve Salves a Nuestra Señora.
    
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Amabilísima Virgen María, Dignísima Madre de Dios y Señora mía: yo te ofrezco estas nueve Salves en memoria y reverencia de los nueve meses que en tu purísimo vientre tuviste al mejor Sol Cristo Señor nuestro, a quien deseabas ver nacido para salud de los enfermos, consuelo de los afligidos, fortaleza de los tentados, honra delos abatidos y remedio de los desesperados; por estos tus ardentísimos deseos humildemente te pido que no me desampares en mis aflicciones, y que no me dejes precipitar en las tentaciones del demonio; alcánzame de tu Benditísimo Hijo eficaces y repetidos auxilios; y para que se ablande la dureza de mi corazón y arroje con verdadera contrición ríos de lágrimas para limpiar y fertilizar mi alma, para crecer en virtud y restaurar la tardanza que he tenido en mi conversión, y volver a los antiguos honores de su gracia, cual otro hijo pródigo con su buen Padre. Y pues Tú, Señora, eres también mi Madre, que con inmensos dolores me diste a luz al pie de la Cruz, recíbeme con amor, perdóname mis ingratitudes, introdúceme a las celestiales bodas, y si es para este fin, logre yo lo que te pido en esta Novena, concédemelo, y si no, dame resignación con la Divina Voluntad, y fuerzas para la cruz de los trabajos de esta miserable vida, y gracia para emplearme en tu servicio. Amén.
  
Aquí levantando el corazón, se pide lo que se desea alcanzar de Dios por mano de su Santísima Madre, y hecha la petición, dirás la salutación siguiente: 
OLIMPO Monte encumbrado,
ODORÍFICA Azucena,
OLOR de la Rosa amena,
HORIZONTE recamado.
    
OBELISCO prodigioso,
OTOÑO, que el fruto dio,
ÓSCULO, que Paz llevó,
OLIVETE el más gracioso.
    
OBEDIENCIA más veloz,
OH, Tú, que quitas litigios,
ÓMNIUM máxima en prodigios,
OVEJA mansa de Dios..
   
OH VIRGEN de Zapopan,
OH manso Signo del mundo,
ORATORIO sin segundo,
ORÁCULO de Abrahán.
    
HONORIFICENCIA nuestra,
OH, pasto de la Esperanza,
OH, con que todo se amansa,
OH, que al Salvador nos muestra.
    
OH, Consuelo y alegría,
OH, Pía en casos fatales,
OH, Clemente en nuestros males.
OH, Dulcísima MARÍA.
 
La Antífona y la Oración, y la Oración al Ángel de la Guarda se dirán todos los días.