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jueves, 5 de noviembre de 2026

DISUELTO TRIBUNAL CONTRA LOS PRESBÍTEROS CONTRARIOS A LA “LITURGIA UNIFORME” SIROMALABAR


El arzobispón mayor de los Siromalabares Mar Rafael Thattil (foto) disolvió mediante el decreto del 30 de Septiembre de 2026 el Tribunal Especial de la archieparquía de Ernakulam-Angamaly en Kerala (India) constituido dos años antes para juzgar a los presbíteros que se opusieron a la “liturgia uniforme” que sus antecesores querían imponerles con respaldo vaticano (e incluso con amenaza de excomunión por el “misericordioso” Francisco Bergoglio), informó The Pillar Catholic citando al boletín archieparcal Ernakulam Missam.

La disolución del tribunal creado el 18 de Diciembre de 2024 obedece al mandato de la Signatura Apostólica (Tribunal Supremo del Vaticano) de suspender las causas existentes promovidas por el entonces administrador apostólico Bosco Puthur contra los presbíteros Varghese/Jorge Manavalan, Josué “Joshy” Vezhaparambil, Tomás Valookaran y Benjamín “Benny” Palatty y la prohibición de recibir nuevos procesos.

El decreto menciona que el arzobispón Mateo Moolakkatt, moderador genera de la Administración de justicia de la archieparquía, recibió denuncia de que dos de las causas tenían defectos procesales y ordenó la suspensión del proceso, decisión que fue recurrida por el presidente del tribunal, el presbítero Santiago Mateo Pampara, ante la Signatura Apostólica en Roma.

El 1 de Octubre de 2025, la Signatura Apostólica ordenó suspender todos los procesos llevados hasta entonces por el tribunal especial, prohibió recibir nuevos casos y requirió el envío de los expedientes de los casos pendientes, que fueron remitidos al tribunal metropolitano de la archieparquía de Ernakulam-Angamaly.

Los cuatro presbíteros permanecen en el directorio clerical de la archieparquía de Ernakulam-Angamaly, sin señalar cómo se resolvieron los casos:
  • Varghese Manavalan figura “en licencia médica”.
  • Joshy Vezhaparambil figura como vicario de la iglesia foránea de Santa María en Muttam de Cherthala.
  • Benny Palatty aparece como vicario de Nuestra Señora de Lourdes en Perumanoor.
  • Thomas Valookaran figura como vicario de la iglesia de San José en Nayathode y presidente de la organización benéfica “Proyecto de Desarrollo Lechero Popular” en Kalady.
Posteriormente, mediante sendos avisos de la cancillería se notificó el levantamiento de la suspensión de Jacob Pozholipparambil (que figura como pro-vicario de la Iglesia del Niño Jesús en Karimugal y de la Iglesia de San Judas Tadeo en Ambalamedu) y del propio Manavalan, añadiendo que «tienen libertad para administrar los sacramentos y sacramentales en cualquier lugar a cualquier fiel católico, según lo prescribe el derecho general de la Iglesia Católica».

El pasado Agosto, el Sínodo de los Obispos de la iglesia siromalabar aprobó el compromiso de Junio de 2025 mediante el cual se permitió que en las parroquias de Ernakulam continuasen celebrando el Qurbana Qadisha (la Divina Liturgia siríaca) de cara al pueblo como han hecho desde más de 50 años, con la condición de que se celebre al menos una vez en la forma uniformada (versus pópulum durante las lecturas, ad oriéntem en la Anáfora –Canon–, y de nuevo versus pópulum después de la comunión) los domingos y días de precepto, señala Thattil en su carta del 10 de Septiembre a su vicario para Ernakulam, el arzobispón José Pamplany.

El boletín señala que la declaración puede ser presentada como postura oficial de la iglesia en los procesos judiciales actualmente en curso por cuenta de la guerra litúrgica iniciada en 2021.

BOB DE CHICAGO SE REÚNE CON BOB DE MINESOTA


León XIV Riggitano-Prévost recibió ayer 4 de Noviembre en audiencia privada (gestionada por el jesuita Antonio Spadaro, subsecretario del Dicasterio para la Cultura y exeditor de la revista “La Civiltà Cattolica” y quien gestionó el encuentro con Patti Smith) en el Palacio Apostólico del Vaticano al cantautor estadounidense y premio Nobel de Literatura 2016 Bob Dylan (nacido Robert Allen/Sabbatai Zisle ben Avraham Zimmerman Stone; en hebreo רוֹבֶּרְט אֵלָן שַׁבְּתַאי-זִיסלֶה בֵּן אַבְרָהָם צִימֵרמֹאַן סָטוֹן) de 85 años, en medio de su gira “Rough and Rowdy Ways” (llamada así por su álbum de 2020) por Italia. 

L’Osservatore Romano publicó una fotografía de su apretón de manos.
  
Riggitano-Prévost había citado una composición inédita del cantante descubierta en 2013 en la introducción de su reciente libro compilatorio de discursos y mensajes pacifistas “Desarmada y desarmante. La paz es un don”, publicado por la Librería Editorial Vaticana el pasado mes de Julio:
«Sobre todo, en la era atómica, la verdad debe abrirse paso: no son las armas atómicas las que generan la paz, sino el desarme. Esa verdad, que parecía indiscutible en las últimas décadas —durante las cuales hemos sido testigos de una desescalada nuclear—, se ha visto empañada por una carrera armamentística que hoy asusta y aterroriza. Como escribió el cantautor y poeta Bob Dylan, dirigiéndose en sentido figurado a la bomba atómica, en uno de sus poemas: “Te odio porque te ha creado el hombre, y el hombre te posee y te maneja” (“Go Away You Bomb”, 1963)».
Las canciones de Dylan (que se había encontrado con Juan Pablo II Wojtyła en el Congreso Eucarístico Nacional de Bolonia en 1997 –aunque su sucesor Benedicto XVI Ratzinger dijo 24 años después que se opuso a su presencia porque lo consideraba “un profeta inapropiado” para el evento– y cuyo discurso a los jóvenes aludió a sus canciones “Knockin’ on Heaven’s Door” y “Blowin’ in the wind” –adoptada en los años 60 y 70 como himno en “misas folclóricas” e iglesias protestantes liberales; y cuya melodía, adaptada de la canción góspel canadiense “No More Auction Block” de la época de la Guerra Civil estadounidense, los lectores hispanohablantes reconocerán en el setentero canto novusordita de ofertorio “Saber que vendrás” del español Jesús García Torralba–) frecuentemente exploran el deseo, el adulterio, la infidelidad y las relaciones complicadas.
 
En la segunda estrofa de su canción “Tangled Up in Blue” (primera canción del lado A del álbum “Blood on the Tracks”), dice:
«She was married when we first met / Soon to be divorced / I helped her out of a jam, I guess / But I used a little too much force» (Ella estaba casada cuando nos conocimos, / pronto se divorciaría. / Supongo que la saqué del atolladero, / Pero usé demasiada fuerza).
La canción habla de su relación con su primera esposa Sara (nacida Shirley) Marlin Noznisky Levin, a quien conoció en 1964 mientras él (que para entonces se había cambiado el nombre a Robert Dylan) salía con la cantante Joan Chandos Báez Bridge y ella estaba casada con el fotógrafo de moda Henry Louis “Hans” Lownds (nacido Heinz Ludwig Löwenstein), con quien tuvo una hija. Dylan se casó con ella al año siguiente y tuvieron cuatro hijos, pero acabaron divorciándose ocho años más tarde. Al momento de grabar la canción (30 de Diciembre de 1974), el matrimonio estaba en declive.
  
En “Lily, Rosemary and the Jack of Hearts” (segunda canción del lado B del álbum mencionado), hablando de Lily (uno de los personajes de la canción, adaptada de Rose-Marie, una opereta de comienzos del siglo XX ambientada en las Montañas Rocosas canadienses y Columbia Británica), dice en la séptima estrofa:
«She had come away from a broken home, had lots of strange affairs / With men in every walk of life, which took her everywhere» (Ella venía de un hogar roto, había tenido muchas situaciones/relaciones extrañas / Con hombres de todo tipo de vida, lo que la llevó a todos lados).
Lily era la hija de Rosemary (que también se inspira en un poema de Arthur Rimbaud sobre las flores) y bailarina en un cabaret de un pueblo innominado (¿en el Oeste –es de señalar que en los estados de Colorado y Arkansas hay sendas minas de diamantes–, o en Sudáfrica?) donde la banda de Sota de Corazones (que al final de la canción se revela que es el padre de Lily) asaltaba un banco, y era la amante de Big Jim, el dueño de una mina de diamantes y esposo de Rosemary (una estrofa intermedia entre las estrofas 10 y 11 que aparece en la versión interpretada por Báez y en la edición de lujo del álbum “The Bootleg Series Vol. 14: More Blood, More Tracks” señala que Big Jim acosaba a Lily). Queda en el oyente interpretar a qué «situaciones/relaciones extrañas» se refiere, pero es innegable el carácter inquietante que se trasluce en la canción.

“Blowin’ in the wind” cuenta con el verso «The answer, my friend, is blowin’ in the wind» (La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento), de interpretación ambigua. La canción, inspirada en un pasaje de la autobiografía “Bound for Glory” del activista Woodrow Wilson “Woody” Guthrie e interpretada por primera vez en el restaurante y centro musical Gerde's Folk City de Nueva York, fue adoptada como un himno para el movimiento de los Derechos Civiles y en las protestas contra la guerra estadounidense en Irak; y usada también en medios inverosímiles como el programa avanzado de literatura inglesa diseñado por el académico Reginald “Reggie” Siriwardena para el Centro de Desarrollo Curricular del Ministerio de Educación de de Sri Lanka en 1975 (donde generó controversia por reemplazar a Shakespeare), las películas “Forrest Gump” y “The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy” (conocida en España como “Guía del autoestopista galáctico” y en Hispanoamérica” como “Guía del viajero intergaláctico”), el capítulo “Mother Simpson” (llamado “Madre Simpson” en España y “Mamá Simpson” en Hispanoamérica) de la séptima temporada de los Simpson, el videojuego “Mario + Rabbids Kingdom Battle”, comerciales de la cerveza Budweiser, la marca de lencería Victoria’s Secret o la cooperativa de consumo británica Co-operative Group Limited; y su título fue referenciado en los capítulos “D’oh-in’ in the wind” (“Oh, en el viento” en España y «D’oh en el viento” en Hispanoamérica) de la décima temporada de Los Simpson, y “Bendin’ in the wind” (“Doblando en el viento” en España y “Cantando al viento” en Hispanoamérica) de la tercera temporada de Futurama.

miércoles, 4 de noviembre de 2026

ABREN PROCESO DE “BEATIFICACIÓN” AL RESPONSABLE DE LA “LITURGIA INDIA”

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

El 15 de julio, León XIV Riggitano-Prévost autorizó la apertura de la causa de “beatificación” del sacerdote-presbítero indio Duraisamy Simon Amalorpavadass (1932-1990). Amalorpavadass lleva el título de “Siervo de Dios” desde por lo menos el 20 de Octubre, según reseña Matters India.
 
Conocido como “Swami Amalorananda”, fue uno de los principales arquitectos de la incorporación de las prácticas religiosas hindúes en el culto católico (y a diferencia del Rito Romano, no ha sido atacado por el Vaticano).
  
Su hermano mayor fue el arzobispo Duraisami Simon Lourdusamy de Bangalore (creado cardenal en 1985 y prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales), quien usó su influencia para asegurar el nombramiento de su hermano (entonces sacerdote de la Diócesis de Salem) como director fundador del Centro Bíblico, Catequístico y Litúrgico Nacional (NBCLC) en Bangalore en 1966.
  
Amalorpavadass diseñó los edificios de NBCLC, incluyendo la la capilla.

Un templo hindú que pretende ser una capilla católica
La capilla (en la foto) fue construida con fondos europeos en estilo hindú, con una torre gopuram típica coronada por un kalasha, un recipiente sagrado, en lugar de una cruz. Según la tradición agámica hindú, el kalasha está asociado con la presencia de la deidad del templo.
  
El tabernáculo estaba dentro de un árbol cósmico simbólico, que Amalorpavadass interpretó en términos de energías espirituales.
  

Peor aún, la capilla contenía imágenes de la Trimurti, la trinidad hindú (Brahma, Visnú y Shiva), y de Shiva en su forma danzante, Nataraja (नटराज).
  

Estas imágenes permanecieron en la capilla durante más de una década a pesar de las protestas de la Comisión de Laicos de toda la India. Fueron retiradas solo después de que la organización hindú Astika Samajam (आस्तीक समाजम्, Sociedad Teísta) de Madrás/Chennai iniciara procedimientos legales objetando las imágenes de deidades hindúes en una iglesia católica.
  
Sacerdotes y monjas católicos rezaban y meditaban ante esas imágenes de deidades hindúes. La NBCLC reporta más de 25.000 participantes en sus programas durante sus primeros quince años.
  
Mantras védicos y rituales hindúes
En los números de noviembre y diciembre de 1982 de “Word and Worship”, Amalorpavadass publicó artículos que abogaban por las meditaciones hindúes del amanecer y el atardecer.
  
Estos incluían recitar el mantra Gáiatri o Savitrí, una oración védica asociada con la deidad solar védica Suria, durante la oración de la mañana y la noche en lugar del Ángelus.
  
También recomendó la purificación ritual bebiendo agua tres veces antes de la meditación.
   
Amalorpavadass promovió formas derivadas del hinduismo en la liturgia católica, incluyendo la invocación Om, los aráti (ofrendas rituales de luz), la iluminación y veneración de lámparas, mantras sánscritos y gestos tomados del culto hindú.
  
En 1979, Amalorpavadass fundó Anjali Ashram cerca de Mysore. Su arquitectura fue concebida como un viaje espiritual hacia la realidad última, basándose en conceptos hindúes como Brahman (la unión del hombre, el cosmos y la deidad) y Sachidananda (la conciencia de la realidad última).

Murió el 25 de Mayo de 1990 en un accidente de tráfico cuando viajaba de Mysore a Bangalore, siendo aplastado su coche Hindustan Ambassador (automóvil tipo Sedán fabricado entre 1957 y 2014 a partir del británico Morris Oxford III) por un camión, y está enterrado en el propio ashram.
  
El Papa como Presidente de la comunión de las iglesias
En su libro “Evangelio y Cultura”, Amalorpavadass negó la jurisdicción universal del papa: «El Papa es el principio visible de la unidad, el vínculo de la caridad y el Presidente de la comunión universal de las iglesias».

DOS DE ALEMANIA

Noticias tomadas de distintas fuentes.
  
1.º NUEVA EDICIÓN ALEMANA DEL MISAL NOVUSORDITA RETENDRÍA EL “PRO OMNES”.
  

Según el presbítero Marius Linnenborn, director del Instituto Litúrgico Alemán de Tréveris, la versión revisada del Misal Novus Ordo en alemán podría conservar la palabra “para todos” en la consagración, introducir un lenguaje inclusivo y añadir oraciones litúrgicas alternativas.
  
Hablando a Katholisch.de el 3 de Noviembre sobre la fase pública de revisión iniciada el día anterior y que irá hasta el 30 de Junio de 2027, Linnenborn predijo que los obispones germano-hablantes retendrían «für alle» («por todos») en lugar de adoptar el «für viele» («por muchos»), la traducción correcta del latín pro multis.
  
Él citó la aprobación de Francisco Francisco del Misal Italiano manteniendo “per tutti” (por todos) como un precedente.
  
En 2006, la Congregación para el Culto Divino ordenó a las conferencias episcopales que tradujeran pro multis como «por muchos» en lugar de «por todos» como hasta entonces se hacía y la misma Congregación en su revista oficial Notítiæ dió por buena e intentó defender contra la razón en 1970. Benedicto XVI Ratzinger reafirmó esta directiva en una carta el 14 de Abril de 2012 al entonces presidente de los obispones alemanes, el arzobispón Robert Zollitsch Geiger de Friburgo de Brisgovia, enfatizando la fidelidad a la Escritura.
  
Además, Linnenborn dijo que el misal revisado usará un lenguaje que sea «tan inclusivo como sea posible», y que «también se tratarán con cuidado las imágenes de Dios de marcado carácter masculino».
  
El proyecto refleja un alejamiento de los principios de traducción más estrictos de “Litúrgiam authénticam” de 2001 (que hizo desechar un primer proyecto de revisión de los años 90), siguiendo el motu próprio “Magnum principium” de 2017, que expandió la autoridad de las conferencias episcopales sobre las traducciones litúrgicas.
  
Los cambios propuestos, que incluyen traducir las secciones de la 3.ª edición típica del Misal que no contaban con traducción oficial, también incluyen oraciones colectas alternativas basadas en las lecturas dominicales y antífonas de comunión alternativas, sin abolir las existentes.
  
La revisión, que involucra a las conferencias episcopales de Alemania, Austria y Suiza y a los obispones de Luxemburgo, Vaduz (Liechtenstein), Estrasburgo (Francia), Bolzano-Bresanona (Italia) y Lieja (Bélgica), comenzó en 2024 y se espera que concluya en 2033.
  
2.º LOS CONCILIARES ALEMANES, MÁS FAVORABLES A LA UNIÓN CON LOS PROTESTANTES QUE LOS PROTESTANTES.
  

De acuerdo a una encuesta del instituto INSA-Consulere, encargada por la agencia de noticias luterana IDEA y publicada el 28 de Octubre, cuatro de cada diez “católicos” alemanes está a favor de la unión con los protestantes, mientras que los protestantes están en contra.
  
Ante la pregunta directa «¿Qué opina Vd. de la siguiente afirmación: “La Iglesia evangélica [sic] y la Iglesia católica [sic] deberían unirse”?», el 44% de los “católicos” alemanes tienen una postura favorable y  un 30% tiene una postura desfavorable. En el lado protestante, todo lo contrario: el 42% de los protestantes de las iglesias estatales está en desacuerdo con la afirmación, mientras que el 35% la respalda. En las iglesias libres (en el contexto alemán, aquellas que por su principio de separación Iglesia-Estado, rechazan el “impuesto eclesiástico” y la membresía obligatoria), la diferencia es aún mayor: 39% a favor, y 50% en contra.
  
Fuera de estos ámbitos, el 38% de los musulmanes está a favor de la unión, mientras que entre las personas sin religión el apoyo se reduce a sólo un 19%.

En términos generales, la diferencia está en un estrecho margen: el 31% de los alemanes está de acuerdo con la unión de los católicos y los protestantes, mientras que el 34% está en desacuerdo; el resto, no sabe (28%) o no responde (7%). Margen que se amplía dependiendo de a quién se pregunte:
  • El respaldo en las mujeres es de 33%, y en los hombres de 29%.
  • En el Oeste, el apoyo es de 33% frente al 24% en el Este.
  • Por edades, el apoyo es mayor en los extremos de la pirámide que en las generaciones intermedias. Los jóvenes de 18 a 29 años y los mayores de 70 alcanzan el 35%, seguidos del tramo de 30 a 39 años (33%) y del de 50 a 59 (31%). Los menos favorables son los encuestados de 40 a 49 años con un 28% y, sobre todo, los de 60 a 69 (24%).
  • Por afinidad política, los votantes de la Unión Democristiana (y su rama bávara Unión Social Cristiana) son los más partidarios de la unión (41%), seguidos de los del Partido Socialdemócrata Alemán (40%), Los Verdes (32%), Alternativa para Alemania (31%) y La Izquierda (25%).
Con todo, la encuesta no profundiza en cómo se daría esta unión ni bajo qué condiciones.

Por otra parte, la Iglesia Católica y la EDK se enfrentan a una reducción constante en sus miembros: según las estadísticas oficiales de 2025, los conciliares siguen siendo la confesión mayoritaria del país, con 19,22 millones de fieles (2,9% menos que en 2024) frente a 17,4 millones de protestantes de la EKD (3,8% menos que en 2024). Ambas confesiones, que se mantienen con el soporte vital del “impuesto eclesiástico”, agrupan ya solo al 43,8% de la población.

Solo en los conciliares, la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) señala en sus estadísticas que el 6,8% de sus fieles acude al servicio Novus Ordo cada semana, y solo 1,3% acude al servicio dominical. Además, solo se “instalaron” 25 presbíteros en todo el año. Y en cuanto al “impuesto eclesiástico”, en 2025 la DBK recaudó 6.751’259.000 euros, un 1,83% más que en el 2024.

Aún así, a pesar de las profundas diferencias teológicas, hay elementos en común entre la Iglesia Conciliar/Sinodal alemana y su contraparte luterana: el modernismo, la dependencia del “impuesto eclesiástico”, los escándalos de abuso sexual, de conciencia y de poder, el énfasis en las problemáticas sociales y la “corrección política”, y el rechazo al partido Alternativa para Alemania.

martes, 3 de noviembre de 2026

FALLECIÓ LA ESCRITORA QUE REVELÓ EL “FEMINISMO CATÓLICO”

Noticia tomada de INFOCATÓLICA.
  

La escritora estadounidense Donna Merrigan Corcoran de Steichen, autora de «Ungodly Rage: The Hidden Face of Catholic Feminism» (Ira impía: La cara oculta del feminismo católico), el libro que puso al descubierto la infiltración del feminismo radical en la Iglesia católica de Estados Unidos, falleció el pasado 21 de octubre a los 97 años.

La obra, publicada por Ignatius Press en 1991, fue fruto de más de una década de investigación sobre la participación de católicos, y en especial de religiosas, en el movimiento de espiritualidad feminista. Un episodio ocurrido en 1985 resume el espíritu con el que Steichen afrontó aquel trabajo.

Una grabadora ante el caldero
Aquel año, Steichen asistió a un congreso celebrado en Mankato, en el estado de Minesota, en el que un grupo de mujeres se reunió en círculo en torno a un caldero humeante. Muchas de las participantes eran religiosas católicas en activo o antiguas religiosas. Habían pasado el fin de semana debatiendo sobre la mujer y la espiritualidad, y aquel servicio «en la tradición wiccana diánica» era uno de los momentos culminantes del encuentro.

Poco importaba que el humo que salía del caldero fuera hielo seco: las mujeres se tomaban muy en serio la invocación de los cuatro puntos cardinales para enviar pensamientos malévolos hacia Washington. Su objetivo era hacer fracasar un proyecto de ley que se tramitaba en el Congreso.

«Mamá estaba sentada a un lado con su grabadora y su cuaderno, apuntando todo lo que observaba y escuchaba», recuerda su hija, Laura Berquist. «A la facilitadora del taller no le hizo ninguna gracia. Se acercó a mamá y le dijo que todo el mundo tenía la obligación de participar».

«Mi madre le sonrió y le dijo: “No, estoy perfectamente a gusto sentada aquí mirando”. Se quedó exactamente donde estaba, con la grabadora encendida, y siguió tomando notas. Mamá no era una persona que se dejara intimidar».

Ese incidente, según su hija, ilustra a la perfección el carácter combativo que convirtió a aquella mujer menuda y de modales exquisitos en una fuerza a tener en cuenta.

Desertar sin marcharse
Madre de cuatro hijos, Steichen había militado en el movimiento provida, en la educación religiosa católica y en otras causas antes de que una conferencia de la teóloga feminista católica Rosemary Radford Ord de Ruether la impulsara a investigar lo que Berquist llama «la herejía y la malevolencia» que había detrás de la postura radical de Ruether.

Artista de talento, Steichen comprendió pronto que, además de criar a sus hijos, solo podría hacer bien una de dos cosas: pintar o escribir. Decidió que podía servir mejor a la Iglesia escribiendo, y así lo hizo: publicó en el periódico de su diócesis y redactó folletos provida. Entre 1980 y 1986 fue vicepresidenta y después presidenta de la Liga Católica en Minesota. Durante años condujo además un programa de televisión local que utilizó como tribuna para defender la vida y tratar cuestiones católicas.

Pero el discurso inaugural de Ruether en la reunión del Año Internacional de la Mujer celebrada en Minesota en 1977, en el que identificó expresamente la teología feminista como una rama de la teología marxista de la liberación, marcó un nuevo rumbo. A partir de entonces, Steichen dedicó doce años a investigar y escribir sobre el feminismo y, en particular, sobre la implicación de católicos en el movimiento de espiritualidad feminista. En el camino descubrió sus vínculos con el marxismo, el aborto, el paganismo y el ocultismo.

El libro fue «pionero», explica Berquist, «porque dejó al descubierto la intención del movimiento feminista de desertar sin marcharse». «Mamá asistía a los congresos del Año Internacional de la Mujer y se quedaba atónita al oír a aquellas señoras decir abiertamente que se oponían a la Iglesia y a su doctrina, pero que no la abandonarían. Al contrario, intentarían desmantelarla desde dentro».

Steichen observó que las feministas seculares se habían vuelto en gran medida menos estridentes en los años ochenta, pero que las feministas religiosas, a menudo bien financiadas por sus propias órdenes, eran el último bastión. Se veían a sí mismas como «agentes de cambio», embarcadas en una «larga marcha a través de las instituciones» que transformaría la Iglesia para adaptarla a su nueva visión, escribió.

Peluca y apellido de soltera
Steichen tenía un cuidado extremo en citar las palabras exactas y en respaldarlas con documentación escrita que dijera lo mismo. Las feministas radicales a las que investigaba «la odiaban», recuerda Berquist, pero «no podían hacer nada al respecto, porque era muy cuidadosa en ceñirse a los hechos observados y a la palabra escrita». Cuando le negaban la entrada a los congresos que cubría, se ponía una peluca y usaba su apellido de soltera en la acreditación de prensa.

Desde el congreso de Mankato informó de que había camisetas y pegatinas con lemas de amor a la Diosa y juegos de palabras en honor de Isis, y chapas publicitarias que bromeaban con el aquelarre. Y, «pese a la negación unánime de cualquier relación entre la brujería y el satanismo, un anuncio de una serie de cinco carteles para altar incluía dos que representaban al Dios, una figura masculina con cuernos y barba indistinguible de las imágenes tradicionales de Satanás».

Un incendio salido del infierno
Aunque salpicaba sus crónicas de humor, Steichen tenía muy claros los males que denunciaba y sus consecuencias. «El feminismo católico se está extendiendo por la Iglesia católica estadounidense como un incendio forestal salido del infierno», escribió.

Ya había visto el daño social causado por un movimiento que tenía como fin «derribar la estructura de la familia y de la sociedad», según explicó a Catholic World Report. «La mayoría de la gente entiende que significa que estás a favor de las mujeres, o que crees que las mujeres tienen derecho a recibir una educación o que son tan inteligentes como los hombres», dijo. «Pero no se trata de eso en absoluto». Marx y Engels, explicaba, «vieron que la familia chocaba con su visión de la sociedad… no se puede cambiar la sociedad sin deshacerse de la familia». Y qué mejor forma de acabar con la familia que sacar a las madres del hogar.

Steichen veía una larga lista de males que acompañaban y seguían al feminismo radical: el aborto, la anticoncepción, el divorcio, la pobreza, el abandono, la homosexualidad y el daño a las instituciones sociales y religiosas. En el centro de todo estaba la ira impía que daba título a su libro, y que ahora campaba a sus anchas dentro de la Iglesia. «Las feministas religiosas, e incluso las seculares, quieren derrocar a Dios», afirmó.

Como agentes de cambio, las feministas católicas tuvieron un éxito notable en la subversión de parroquias, liturgias y escuelas parroquiales. «Contemplar toda la devastación de una vez resulta casi abrumador», escribió en su libro. «¿Dónde, nos preguntamos, están nuestros pastores? ¿Cómo pudo Dios permitir que esto ocurriera?».

Ella misma respondió a su pregunta con la franqueza que la caracterizaba: «Los desórdenes inmediatos no son obra de Dios. Se derivan del encuentro entre revolucionarios religiosos que rechazan la autoridad y responsables eclesiásticos que renuncian a ejercerla. […] Porque aquellos que tienen el encargo de custodiar la verdad han permitido que el error se extienda sin control, este ha crecido y ha hecho metástasis hasta alcanzar sus actuales proporciones catastróficas».

Más libros y la causa de la vida
El libro se convirtió en un éxito inesperado, y durante los 35 años siguientes Steichen fue una conferenciante muy solicitada en el circuito internacional. Colaboró con numerosas publicaciones, entre ellas Catholic World Report y Latin Mass.

Escribió y editó otros dos libros, ambos publicados por Ignatius Press. «Prodigal Daughters: Catholic Women Come Home to the Church» (Hijas pródigas: Las mujeres católicas regresan a la iglesia) de 1999, fue una continuación esperanzada de su primera obra, con los retratos de diecisiete mujeres de la generación del baby boom que abandonaron la Iglesia y regresaron a ella. «Chosen: How Christ Sent Twenty-Three Surprised Converts to Replant His Vineyard» (Elegidos: Cómo Cristo envió a veintitrés conversos sorprendidos a replantar su viña) de 2009, incluía los perfiles de conversos como Elizabeth Ann Fox-Genovese, Steven Westley Mosher y Joseph Pearce, entre otros.

La defensa de la vida siguió siendo siempre una prioridad para ella. «A lo largo de su vida, Donna fue una defensora incansable de la reforma social, especialmente en defensa de los indefensos», afirma su hija Peggy. «Utilizó sus dones como escritora y conferenciante para promover los derechos de los no nacidos, los discapacitados y los ancianos. Nunca reacia a señalar el error y siempre celosa de la verdad, Donna escribió con claridad y convicción sobre una amplia gama de cuestiones relacionadas con la vida humana, la teología católica, la catequesis, la educación y, sobre todo, las políticas provida».

Steichen siguió escribiendo y dando conferencias pasados los noventa años. El pasado mes de julio participó como invitada en el pódcast «Light of Faith» de su hija Laura, donde habló con la elocuencia de siempre sobre el papel de la mujer en el mundo actual, un papel que, según dijo, va mucho más allá de «vivir como un hombre sumamente exitoso».

El Rosario, la educación en casa y la enseñanza fiel
La última sección de «Ungodly Rage» se titula «Cómo podemos sobrevivir como católicos hasta que se restablezca el orden». La solución de Steichen era el Rosario, la educación en casa y una enseñanza católica fiel.

Ella y su marido, LeRoy, que falleció en 2022 a los 99 años, fueron de los primeros benefactores del Thomas Aquinas College de Santa Paula, en California, al que enviaron a su hija Laura cuando abrió sus puertas en el otoño de 1971. Con el tiempo enviarían allí a tres hijos y a quince nietos, y hoy estudian en esa institución dos bisnietos de la familia. Uno de sus yernos dirige actualmente el college.

«Creía firmemente que una educación que respete el significado de la verdad bajo la guía de la Iglesia católica era y será siempre el antídoto contra la decadencia moral e intelectual», asegura su hija Peggy. «Donna fue una de las primeras portavoces extraoficiales del Thomas Aquinas College. Con artículos, conferencias y de boca en boca, defendió su programa de artes liberales clásicas basado en los Grandes Libros. Siempre decía que le habría encantado estudiar allí si hubiera existido antes».

Steichen se convirtió también en una ferviente defensora de la educación en casa. «No dejaba de sugerirnos que educáramos a nuestros hijos en casa», escribió Berquist el año pasado. «Estaré eternamente agradecida a mi madre por orientarnos en esa dirección». Steichen escribió en 1994 la introducción del libro de su hija sobre cómo diseñar un plan de estudios clásico, y al año siguiente Berquist fundó Mother of Divine Grace, un programa de educación en casa de alcance nacional que hoy atiende a más de 2.500 familias. Esta y otras organizaciones similares acompañan a más de 3,4 millones de alumnos educados en casa en Estados Unidos.

Casi cuarenta años después de la publicación de su libro, la educación católica fiel, el antídoto de Steichen frente al incendio de la influencia feminista de inspiración marxista en la Iglesia, vive un auge, mientras sigue cayendo la matrícula en la escuela pública. Cientos de escuelas católicas clásicas forman hoy a sus alumnos en la verdad, y esos jóvenes llenan las universidades católicas, se casan y contribuyen a un renacimiento de la vida familiar católica. La vida católica fiel parece estar saliendo de las catacumbas, como decía la propia Steichen.

Más actual que nunca
La filósofa y escritora católica Carrie Gress leyó el libro en los años noventa. «Me abrió los ojos», afirma, «y me ayudó a entender las terribles tendencias que había en la Iglesia en aquel momento». Gress, que ha escrito extensamente sobre el feminismo, al que ha calificado de «más dañino que el comunismo», volvió a leerlo en 2016: «Me sorprendió gratamente que todo aquello sobre lo que había escrito prácticamente hubiera desaparecido. El izquierdismo radical, las mujeres que querían ser sacerdotes, resultaba tan poco atractivo y tan estéril que simplemente había desaparecido del mapa en la mayoría de los lugares».

Sin embargo, apenas diez años después, Gress advierte de que «parte de ello está resurgiendo». Como prueba cita un extenso reportaje de más de 5.000 palabras publicado el 18 de octubre por el Chicago Tribune sobre mujeres que desafían a la jerarquía católica para hacerse sacerdotes. «Mucho de esto se debe a la confusión que existe hoy en la Iglesia sobre el feminismo», señala. «Sospecho que veremos más de esto con el tiempo si la Iglesia sigue titubeando en la cuestión del feminismo». Por eso, concluye, el libro de Steichen es más relevante que nunca: «Conocer lo que escribió Steichen es un excelente punto de partida para ayudar a las mujeres a no volver a caer en esta trampa».

Berquist coincide: «Con frecuencia me encuentro con jóvenes católicos, a menudo padres católicos jóvenes, que no sabían que la Iglesia tuviera una postura sobre la asistencia a la Misa dominical o sobre la anticoncepción. No se les enseñaron las doctrinas más fundamentales de la Iglesia en sus colegios católicos ni en sus programas de formación religiosa». Para ellos, el libro de su madre «explica cómo hemos llegado hasta aquí y muestra lo que tenemos que hacer en el futuro».

La consigna de Steichen era quedarse y luchar, en lugar de abandonar la Iglesia por desánimo. En julio aseguró que el consejo que había dado tres décadas antes seguía siendo válido. De hecho, advirtió, «la situación es aún peor, mucho peor», y citó el «grave peligro» que la ideología transgénero supone para la familia.

La mujer fuerte
En aquella última entrevista en el pódcast, la voz de Steichen sonaba firme pese a su salud deteriorada, y conservaba su ingenio al hablar de la maternidad, el aborto o la jueza Amy Coney Barrett. Su hija la presentó, con la voz quebrada, comparándola con la mujer fuerte de las Escrituras: «La mujer que teme al Señor merece alabanza. Dadle del fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas» (Proverbios 31, 30-31).

«Vaya, no hay nadie con quien prefiera ser comparada antes que con la mujer fuerte de los Proverbios. Ahora quizá debería despedirme», bromeó Steichen. Cuando Donna Steichen se despidió definitivamente la semana pasada, la revista Regina lo resumió con sencillez: «Ha muerto una gran mujer».

PRIMERA MONJA CONDENADA POR ABUSO DE MENORES

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO, ampliada en algunos detalles. 

Cabizbaja, la ex monja Kumiko Kosaka sale del tribunal donde fue condenada a 20 años de prisión.
Kosaka agredió a niños sordos junto con varios presbíteros en la provincia de Mendoza (Argentina) durante 11 años.
Cerca, en Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio (futuro antipapa Francisco I), encubrió una avalancha de crímenes sexuales pedófilos.

La exmonja Kumiko Kosaka (小坂 久美子), de 51 años, podría pasar el resto de su vida en prisión por delitos sexuales contra niños sordos cometidos entre los años 2005 y 2016 en el instituto religioso “Antonio Próvolo” en la localidad de Carrodilla (Luján de Cuyo, prov. Mendoza, Argentina).
  
Kosaka, que abandonó la congregación de las Hijas de Santa María del Huerto cuando estalló el caso Próvolo en 2016, fue condenada el pasado 24 de Septiembre por el Tribunal Penal Colegiado N.º 2 de la provincia Mendoza (integrado por los jueces Gabriel Bragagnolo, Federico Martínez y Juan Manuel González Pina) a 20 años de prisión y diez años de inhabilitación para trabajar con menores luego que la Suprema Corte de Justicia provincial revocase el 21 de Agosto la absolución del 18 de Octubre de 2023 dictada del Tribunal Penal Colegiado N.º 1 (integrado por las juezas Gabriela Urciuolo Muratti, María Belén Renna y María Belén Salido) por valorar aisladamente las pruebas que la implicaban en cinco casos, y mal uso de la “perspectiva de género” durante el proceso.
  
Con todo, la exmonja oriunda de la ciudad de Okazaki (Japón) y asentada en Argentina desde 1997 no fue puesta en prisión, pues su abogado Carlos Varela Álvarez anunció que llevará el caso a la Suprema Corte de Justicia de la Nación «e incluso a instancias internacionales». Aún así, los jueces le ordenaron entregar el pasaporte y fijar arraigo en la provincia de Mendoza, y fijaron una caución de 15 millones de pesos argentinos.
  
La exmonja tuvo ocho cómplices (su ex superiora Asunción Martínez Aquino –nacida en Paraguay–, la ex representante legal del instituto Graciela Pascual Ivars, las ex directoras Gladys Edith Pinacca Andrade, Cristina Fabiana Leguiza Funes, Laura Alejandra Gaetan Sicardi y Valeska Elizabeth Quintana Valenzuela –esta última natural de Talca, Chile–, la psicologa Cecilia Alejandra Raffo Andreotti y la cocinera Noemí del Carmen Paz Torres), que fueron absueltas en 2023. También estuvieron implicados en los delitos los presbíteros Horacio Hugo Corbacho Blanck y Nicola Bruno Corradi Soliman (la Iglesia Conciliar no ordena sacerdotes desde 1968, cuando adoptó un rito protestante de ordenación), quienes fueron condenados el 25 de Noviembre de 2019 a más de 40 años de prisión cada uno por agredir sexualmente a niños sordos de tan solo cuatro años de edad. Corradi, de nacionalidad italiana y que traía acusaciones desde Verona, murió el 14 de Julio de 2021 mientras estaba en prisión domiciliaria; Corbacho vio confirmada su condena a nivel provincial en 2020 y en 2024, la Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazó un recurso de queja de la defensa, ratificando así la condena inicial de 45 años de prisión.

La Iglesia Conciliar/Sinodal se intoxicó tanto que no solo las “monjas” y los presbíteros abusaron de los niños sordos, sino que incluso el monaguillo y ex empleado administrativo Jorge Bordón (condenado en 2018 a 10 años de prisión) y el jardinero Armando Ramón Gómez Bravo (condenado a 18 años de prisión junto con Corbacho y Corradi) participaron en la perpetración de los crímenes. Todo esto ocurrió en la tierra natal del difunto pseudopapa Francisco Bergoglio, quien fue arzobispón de Buenos Aires durante 16 años, tiempo durante el cual se presentaron numerosas acusaciones de delitos sexuales, en cuyo encubrimiento activo Bergoglio estuvo implicado en aquel entonces [Parte de la información para este comentario fue aportada por Buenos Aires Times].

Católicos tradicionalistas, el falso papa León XIV Riggitano-Prévost (que tiene previsto viajar a Argentina del 8 al 11 del corriente), a quien no se puede silenciar cuando se trata del calentamiento global, la “migración” ilegal y la islamofilia, no ha dicho ni una palabra cuando sus “monjas”, presbíteros e incluso el jardinero abusaron de niños sordos bajo su cuidado. Este escándalo demuestra una vez más hasta qué punto han caído y siguen cayendo los clérigos y religiosos neoiglesianos, incluidos los pseudopapas. La apóstata Iglesia Conciliar/Sinodal ciertamente NO es la Iglesia Católica, y todo verdadero católico debe despreciarla y evitarla como la peste que es.

SU FIESTA SE LES TORNÓ LUTO


A dos semanas de la visita de León XIV Riggitano-Prévost a Perú, dos obispones peruanos fallecieron de cáncer con menos de 24 horas de diferencia.
  
El arzobispón cuzqueño Richard Daniel Alarcón Urrutia, de 74 años, falleció el viernes 30 de Octubre. “Instalado” obispón de Santa Ana de Tarma (donde se incardinó tras dejar la orden franciscana) el 21 de Julio de 2001 por el arzobispón de Ayacucho Luis Abilio Sebastiani Aguirre SM, fue promovido a la sede cuzqueña el 28 de Octubre de 2014, posesionándose en ésta el 4 de Enero siguiente. Había participado en los preparativos para recibir a Riggitano-Prévost el 15 de Noviembre en su archidiócesis. El pachamamista Lizardo Estrada Herrera OSA, nombrado coadjutor en Agosto, asumió inmediatamente la titularidad y recibirá a su hermano de orden.

Veinte y cuatro horas después, Jorge Pedro Carrión Pavlić, obispón de Puno, falleció a los 76 años en un hospital de Lima. Nacido e “instalado” presbítero en la diócesis de Santa Ana de Tarma, había dirigido la diócesis de Puno desde 1998, primero como administrador apostólico tras la renuncia de Jesús Mateo Calderón Barrueto OP por límite de edad, y desde el 2000 (cuando fue “instalado” obispón por el cardenal Augusto Vargas Alzamora SJ) como ordinario local. Si bien es recordado por su evangelización a la población quechua y aymara en la región y gestionar una planta de planta de oxígeno en el hospital Manuel Núñez Butrón durante la covidhisteria, estuvo en controversia por casos de extracción de patrimonio cultural, malversación de fondos y falsedad ideológica en documento público en los que estuvo involucrado su canciller Alex Aníbal Cano Arce (una investigación en contra de Carrión Pavlić fue archivada el pasado Abril, sin ninguna actuación visible por el Ministerio Público). A diferencia de Cuzco, Puno no hace parte del itinerario, ni tenía un sucesor designado.

LOS ANGLICANOS TAMBIÉN ESTÁN AL BORDE DE LA BANCARROTA ECONÓMICA (PORQUE LA BANCARROTA MORAL HACE MUCHO OCURRIÓ)

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
La protestante Iglesia Anglicana y su “amigo” ecuménico, la Iglesia Sinodal del Pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost, se dirigen a la ruina financiera, ya que estas iglesias rechazan la doctrina y gastan las colectas eclesiásticas en política de izquierda.
Un ejemplo reciente: la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU., cuyo gigantesco edificio de la sede en Washington D.C. (foto) cuesta 4’400.000 USD al año de mantener, podría verse obligada a vender el edificio a precio de saldo.
  
La Iglesia Sinodal de la Nueva Era quiere ser muy amiga de su secta herética hermana, la protestante Iglesia Anglicana, ahora encabezada por la Arzobispona de Canterbury, Sarah Elisabeth Bowser Mills de Mullaly, a quien el 80 por ciento de los anglicanos de todo el mundo han rechazado como una impostora, justo cuando cada vez más miembros de la Pseudoiglesia se dan cuenta de que los apóstatas pseudopapas de y posteriores al Concilio Vaticano II son unos impostores.

Operadores políticos de izquierda se han apoderado de la Iglesia Anglicana, al igual que de la Iglesia Sinodal. Ya no se habla de doctrina. De hecho, Riggitano-Prévost se une a la arzobispona en el rechazo a la doctrina de Cristo, la Virgen María, los ángeles y los santos. En cambio, la señora De Mullaly y Riggitano-Prévost solo hablan de calentamiento global, molinos de viento, inmigrantes ilegales (a quienes él llama engañosamente “migrantes”) y “justicia social” (sea lo que sea que eso signifique). Su última estratagema es extorsionar dinero para “reparaciones por la esclavitud” [Parte de la información para este Comentario proviene de ZeroHedge].

Católicos tradicionales, según un informe del 25 de Octubre de 2026, 37 de las 42 diócesis de la Iglesia de Inglaterra presentan déficits. En Estados Unidos, una quinta parte de las 196 diócesis conciliares están oficialmente en bancarrota. Los anglicanos y los neoiglesianos desconocen que cada año una mayor proporción de sus colectas se destina a gastos administrativos en lugar de a actividades religiosas. El personal anglicano casi se ha duplicado en dos décadas, y la Iglesia Sinodal de Riggitano-Prévost no está en mejor situación.

lunes, 2 de noviembre de 2026

¿“TUCHO” A PARO POR TERCO Y BRUTO?

Su cara lo dice todo…

El columnista Guido Horst del semanario alemán Die Tagepost señaló en una columna el viernes 30 de Octubre que el prefecto de la Doctrina de la Fe y viudo mayor de Bergoglio Víctor Manuel “Tucho Besucón” Fernández Martinelli se niega reiteradamente a que el Dicasterio para los Textos Legislativos (encabezado actualmente por el arzobispón australiano Anthony Randazzo Di Losa, sucesor del italiano Filippo Iannone O. Carm.) corrija el gazapo canónico en que incurre en su decreto de “excomunión” (actualmente recurrida) contra la Fraternidad Sacerdotal San Pío X al anular con una “Nota explicativa” los dos decretos de Francisco Bergoglio otorgándoles licencia para confesar y presenciar matrimonios, y estaría arriesgándose a que su superior León XIV Riggitano-Prévost intervenga.
  
  
TRADUCCIÓN 
¿EXCOMULGADOS?
Los textos con los que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe respondió a las consagraciones episcopales de la Fraternidad San Pío X son defectuosos. Pero al prefecto parece no importarle.
 
Por Guido Horst
30 de Octubre de 2026.
    
En realidad, es evidente que el decreto por el cual el Dicasterio para la Doctrina de la Fe estableció la pena de excomunión el 2 de julio tras las consagraciones episcopales ilícitas de la Fraternidad San Pío X contiene graves defectos, o, como se dice con mayor claridad en los círculos vaticanos, «está escrito con los pies». La cuestión no reside inicialmente en el decreto en sí, por el cual la autoridad curial encabezada por el cardenal Víctor Manuel Fernández certificó que el obispo ordenante, Alfonso de Galarreta, y los cuatro obispos consagrados, Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Mare Hanappier, se habían excluido “ipso facto” de la comunión con la Iglesia. Esta pena también se impuso al obispo Bernard Fellay, puesto que había participado en la ordenación el día anterior en Écône (Suiza), y por lo tanto «participó públicamente en el acto cismático».
    
Sin embargo, incluso la advertencia del decreto a clérigos y laicos para que no se unan al cisma de la Sociedad de San Pío X, ya que de lo contrario también podrían enfrentar la pena de excomunión, deja margen para diferentes interpretaciones. ¿Acaso la participación de un creyente en una misa en la capilla de la Fraternidad constituye ya una expresión de un acto cismático consciente y declarado públicamente? El decreto deja esta cuestión abierta.
  
Las debilidades de la declaración del Dicasterio para la Doctrina de la Fe se hacen evidentes en la nota explicativa adjunta al decreto, que aclara las consecuencias de la excomunión. En ella se afirma que los ministros ordenados de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X administran ilegítimamente los sacramentos y que el sacramento de la Penitencia que administran, así como la ceremonia matrimonial que ofician, son inválidos. La mayoría de los canonistas, tanto de los dicasterios romanos como de las universidades pontificias, coinciden en este punto: el Dicasterio para la Doctrina de la Fe distingue, de manera bastante superficial, entre los dos sacramentos. El hecho de que los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X pudieran anteriormente oír confesiones y conceder la absolución, y que también estuvieran autorizados a celebrar bodas en la iglesia, proviene de dos ocasiones completamente diferentes.
   
En el caso de la confesión, fue el Papa Francisco quien, con vistas al Año Santo de la Misericordia, en la Carta Apostólica “Misericórdiæ Vultus” de 2015, abrió la posibilidad a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X de administrar el Sacramento de la Reconciliación, y extendió este permiso indefinidamente en la Carta Apostólica “Misericórdia et Mísera” de noviembre de 2016.
   
Mucho antes, en marzo de 2017, una carta de la comisión entonces encabezada por el cardenal Gerhard Müller, Ecclésia Dei, a los obispos locales autorizó a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X, en casos individuales, a asistir en ceremonias matrimoniales y a celebrar la Misa en bodas. Sin embargo, este permiso también contaba con la aprobación papal: Francisco había aprobado la carta en audiencia y ordenado su publicación, como se indicaba explícitamente al final de la misma.
   
Y aquí reside el quid de la declaración del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del 2 de julio: una autoridad curial subordinada como la encabezada por el Cardenal Fernández no puede simplemente anular lo que un papa ha ordenado, y ciertamente no en una simple nota que, al igual que el propio decreto, no lleva el sello de aprobación papal, es decir, no ha sido aprobada ni autorizada para su publicación por el papa reinante.
   
El primer canonista en exponer públicamente esta deficiencia fue el arzobispo español Juan Ignacio Arrieta, secretario del Dicasterio para los Textos Legislativos hasta junio de 2026, queda relevado de la obligación de ejercer la discreción necesaria como jefe interino de la Curia. El 18 de julio, declaró a la publicación católica en línea AdVaticanum: «Estos sacerdotes recibieron la autorización para confesar mediante decreto papal, y se requiere un decreto del mismo tipo para revocarla».
   
Dado que lo mismo se aplica a la dispensa matrimonial concedida por el Papa Francisco, el Dicasterio para los Textos Legislativos ya ha tenido que intervenir y explicar a un nuncio en un país con una fuerte presencia de la Fraternidad San Pío X [¿Francia tal vez?, N. del T.] que la explicación publicada por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe no indica que dicha declaración haya sido aprobada por el Papa con la intención de anular o desviarse de las disposiciones contenidas en la carta de la Comisión Pontificia Ecclésia Dei del 27 de marzo de 2017. Al menos, así lo citó un servicio francés en línea.
   
Han transcurrido casi cuatro meses desde que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe emitió su declaración, y no se ha hecho nada para subsanar las deficiencias de los textos que emanan del despacho del Cardenal Fernández. Este es un tema de conversación en Roma, y ​​en el sitio web de noticias estadounidense “The Pillar”, el cofundador Ed Condon especuló: «Mientras el Papa León XIV continúa su reforma gradual de la Curia Romana, se esperaba que el actual Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Víctor Manuel Fernández, permaneciera en el cargo al menos hasta el final de su mandato de cinco años, previsto para concluir en 2028. El hecho de que su Dicasterio, más de tres meses después de las consagraciones de la Fraternidad San Pío X, aún no haya aclarado las consecuencias fundamentales del cisma de la Fraternidad, probablemente contribuirá a intensificar los llamamientos para un cambio más rápido».
   
Según ha podido saber Die Tagespost, el Dicasterio para los Textos Legislativos ha intentado en varias ocasiones resolver las ambigüedades con la Congregación para la Doctrina de la Fe. Sin embargo, el cardenal Fernández parece reacio a hacerlo, lo que podría llevar al papa León XIV a intervenir.
Si le sumamos a que él mismo admite en una entrevista/queja concedida nueve días antes de esta columna a Javier Arias Lucas en el portal español Religión Confidencial que su mamotreto “Veníte ad Me” (que contradice incluso a la exhortación wojtiliana “Catechési Tradéndæ”; y tiene el grosero error –sobre todo para alguien como él que ha presidido muchas vigilias pascuales– de decir que el Cirio pascual se pone “sobre” el altar en vez de “al lado” dél) no despierta el más mínimo interés y que pidió ayuda a la Secretaría de Estado para darle mayor difusión, podría concluirse que Riggitano-Prévost lo eyecte de su cargo antes del 2028 (cuando nominalmente terminaría su prefectura) para que termine de hacerle el duelo a su difunto Bergoglio como el viudo que es. A esperar cómo transcurren los acontecimientos…

VANDALIZAN CENTRO DE MISA MARONITA EN ISRAEL (Y DEJAN NOTA DE DISCULPA)


La Archidiócesis Maronita de Haifa condenó el acto vandálico perpetrado ayer 1 de Noviembre contra una sala de oración maronita de los Santos Pedro y Pablo en el centro de veteranos de la antigua milicia libanesa pro-sionista Ejército del Sur del Líbano en Nahariya (en hebreo נַהֲרִיָּה; en árabe نهاريا), una ciudad distante 10 kilómetros de la frontera con el Líbano, calificando el ataque de injustificable e intolerable.
 
El párroco de San Charbel de Asafia y responsable de la comunidad local, Rudy Noura, confirmó el incidente, en el que se dañaron objetos religiosos y se dejó en el altar de la prótesis (la credencia en los ritos orientales) una tarjeta y una nota en inglés “pidiendo perdón” por lo ocurrido:
«A una comunidad muy valiosa:
   
Lo siento mucho ❤️.
   
No sé qué me impulsó a hacer eso ❤️.
  
Por favor, perdonadme ❤️✝️».


La Archidiócesis emitió un comunicado condenando lo ocurrido:
«Consideramos este un ataque grave e inaceptable, no solo contra la propiedad de la Iglesia, sino sobre todo contra la santidad de un lugar dedicado al culto y contra el derecho de los fieles a practicar su religión con libertad, seguridad y dignidad.
  
Los lugares de culto, cualquiera que sea su denominación o religión, deben ser protegidos de la violencia, el vandalismo y la profanación.

La santidad de las casas de Dios no admite concesiones ni negociaciones, y la libertad de culto es un derecho sagrado que debe ser respetado y protegido para todos, sin excepción»
Y demandó que las autoridades investiguen el caso, conduzcan a los responsables ante la justicia y se garantice que no se repitan estos incidentes.
 
La comunidad cristiana local reafirmó: «no respondemos al daño con daño, ni respondemos a la destrucción con odio», subrayando que «No permitiremos que este acto de vandalismo nos impida ejercer nuestro derecho natural a orar y adorar a Dios. Seguiremos utilizando este salón y celebrando nuestras oraciones allí, con fe, determinación y paz».
  
El Ejército del Sur del Líbano (en árabe جَيْش لُبْنَان الْجَنُوبِيّ/yais Lubnan al-Yubani; en hebreo צָבָא דָּרוֹם לְבָנוֹן/zavá daróm Labanón) fue una escisión liderada por el mayor grecocatólico melquita Saad Haddad del Ejército del Líbano Libre, una facción comandada por el general de brigada Antoine Rashid Barakat (fallecido en 2023) en respaldo del derrocado presidente Suleimán Frangié durante la guerra civil libanesa. Patrocinado por Tel Aviv durante la guerra y la primera ocupación para combatir contra Hezbolá y contra la Organización para la Liberación Palestina, controló una franja de 800 kilómetros cuadrados en el sur del Líbano pomposamente llamada “Estado Libre del Líbano”. Luego que las tropas sionistas abandonaron la zona en el 2000, los milicianos del ESL y sus familias huyeron a la Entidad Sionista; y su líder el general maronita Antoine Lahad (que remplazó a Haddad, fallecido de cáncer en 1984; y sobrevivió a un intento de asesinato por la miliciana comunista Souha Fawaz Béchara en 1988), tras una estadía accidentada en Tel Aviv (fundó un restaurante llamado Biblos, pero quebró al poco tiempo), se exilió en Francia donde murió en 2015, habiendo sido condenado a muerte en ausencia el año anterior en un tribunal militar de Beirut por traición a la patria y hecho sinónimo de la traición en los países árabes.
  
Soldados sionistas y milicianos del Ejército del Sur del Líbano fraternizando en un puesto fronterizo (3 de Abril de 2000).

EL CASO GROJEC: CONSECUENCIAS DE LA ECLESIOLOGÍA DEUTEROVATICANA

Traducción del artículo publicado en TENÉTE TRADITIÓNES.
   

La salida de Román Pindel Stwora [obispón de la diócesis de Bielsko-Żywiec, Polonia, N. del T.] de la parroquia de San Lorenzo de Grojec bajo escolta policial es una imagen del colapso total de la autoridad de la jerarquía modernista, un hecho que los comunicados de la curia no logran ocultar. La noche del 4 al 5 de octubre de 2026, la oposición al cese de Józef Zborek de la parroquia se manifestó bloqueando la salida de la iglesia, profiriendo insultos y, según la diócesis, agrediendo al clero, incluido el pseudoobispo modernista Roman Pindel. Solo la intervención de la policía y los negociadores les permitió abandonar la parroquia alrededor de la 1:00 a. m. Quienes declararon reconocer a Pindel como su obispo demostraron la importancia que tenía su cargo para ellos cuando tomó decisiones contrarias a sus expectativas.

No se han revelado los motivos detallados del despido de Zborek. La diócesis cita graves irregularidades y resoluciones de las más altas autoridades vaticanas. Sin conocer las acusaciones específicas, es imposible evaluar la validez del despido del párroco modernista. Sin embargo, el comportamiento de la multitud puede evaluarse sin consultar los expedientes del caso. La lealtad a un pastor no otorga el derecho a insultar, intimidar o retener a nadie por la fuerza.

Obediencia a tu manera
En Grojec, surgió un conflicto por el nombramiento de un párroco, no por la defensa de la fe católica. Los feligreses querían conservar a su párroco y esperaban que el hombre al que reconocían como obispo, sucesor de los Apóstoles, satisficiera sus demandas. Su autoridad debía mantenerse vigente mientras cumpliera con sus deseos. Cuando se negó a mantener al párroco, se desató una reacción violenta, insultos y una trifulca. La gratitud hacia un pastor con muchos años de servicio puede ser sincera. Los fieles pueden presentar argumentos, pedir explicaciones y buscar soluciones legales. Sin embargo, esto no les otorga el derecho a decidir quién ocupará el cargo de párroco. El tamaño de la congregación no les da derecho a ejercer autoridad eclesiástica. Una discusión acalorada no reemplaza la ley, y la popularidad de un sacerdote no lo hace inamovible. Una multitud que intenta forzar una decisión desacredita su propia protesta, revelando su verdadera naturaleza revolucionaria.

Resulta particularmente reveladora la contradicción entre el respeto que el obispo le profesa y el trato que recibe como burócrata susceptible de ser intimidado hasta la sumisión. El respeto que se desvanece ante la primera decisión inconveniente no surge de la creencia en la santidad del cargo, sino de la conveniencia. Mientras el superior cumpla con las expectativas, puede ser honrado; cuando se niega, puede ser vilipendiado. En tal contexto, el estado de ánimo de los feligreses determina el respeto a la dignidad del obispo.

De la colegialidad a la dictadura de las expectativas
Esta desintegración tiene una historia. El inicio de la revolución posconciliar en la comprensión de la autoridad eclesiástica fue la colegialidad del Concilio Vaticano II. La constitución Lumen Gentium asignó al colegio episcopal, junto con su cabeza, autoridad suprema y plena sobre la Iglesia universal. La crítica a la colegialidad radica en la atribución de autoridad suprema a dos entidades: el papa personalmente y el colegio episcopal junto con el papa. En un sistema monárquico, la cooperación de los obispos con el papa no los convierte en corresponsables de su primacía. El documento mantuvo las disposiciones que confirmaban la primacía papal, pero convirtió la colegialidad en el motivo fundamental de la nueva forma de describir el gobierno de la Iglesia. Este concepto dio origen a la posterior reestructuración de la vida eclesiástica bajo el estandarte de la sinodalidad.

La colegialidad se refiere a la relación entre el colegio episcopal y el papa, mientras que la democratización se refiere a la relación entre los fieles y la jerarquía. Ambas comparten una dirección común de cambio: debilitar la clara distinción entre quienes ostentan la autoridad y quienes están sujetos a ella. En el desarrollo posterior de la revolución posconciliar, se otorgó mayor importancia a la consulta, la participación, la responsabilidad compartida y las expectativas de la comunidad. Los documentos sinodales contemporáneos se refieren explícitamente a la colegialidad conciliar como la base para el desarrollo de la forma sinodal de ejercicio del ministerio episcopal. La interpretación modernista del “Pueblo de Dios” proporcionó una herramienta particularmente útil para este proceso. Los fieles comenzaron a ser presentados como un colectivo, de cuya aceptación depende el derecho de la jerarquía a ejercer la autoridad. La responsabilidad principal del pastor es escuchar, acompañar y atender las expectativas. La obediencia pasa a un segundo plano, mientras que a la oposición se le dan fácilmente nombres nobles: subjetividad, responsabilidad compartida y preocupación por la comunidad. Este uso del término “Pueblo de Dios” sirve para contrastar a los fieles con la jerarquía y oscurece la verdad de que la autoridad eclesial proviene de Cristo. 

Una de las herramientas de la democratización posconciliar son los consejos parroquiales, que introducen el principio de representación de los fieles y su participación en el gobierno parroquial en la vida de la Iglesia. En Alemania y Francia, la expansión de la participación de los laicos en el gobierno parroquial se ha venido desarrollando durante décadas; no es una novedad del último sínodo, sino parte de la revolución iniciada tras el Concilio Vaticano II. El sínodo alemán de Wurzburgo de 1971-1975 es un ejemplo de este proceso: fortaleció la posición de los consejos al prever la discusión conjunta de los asuntos parroquiales y la adopción de resoluciones específicas junto con el párroco. Esta culminación se refleja en el documento final del “sínodo sobre la sinodalidad” de 2024, que aboga por una reconsideración de la fórmula de votación “meramente consultiva”. Ya no se espera que el consejo se limite a expresar opiniones, sino que participe en la toma de decisiones. Los consejos parroquiales acostumbran a los fieles a la creencia de que el párroco debe ejercer la autoridad conjuntamente con sus representantes. El conocimiento, la dedicación y el compromiso de los laicos no les otorgan jurisdicción ni el derecho a condicionar las decisiones del párroco a su consentimiento. En Grojec, el consejo actuó correctamente: la reunión con Pindel transcurrió pacíficamente, según el comunicado de la diócesis, y su representante condenó públicamente el incidente. Esto no altera la valoración de los consejos parroquiales como herramienta para la democratización. La autoridad conferida a la Iglesia está determinada por su estructura, establecida por Cristo. La elección de representantes feligreses no les otorga participación en el gobierno de la Iglesia.

El lema de combatir el “clericalismo” completa esta transformación. La obligación de obediencia se presenta como humillación, la firmeza del superior como violencia y la aplicación de la ley como insensibilidad burocrática. Quien está sometido a la autoridad se convence de que cualquier negativa a satisfacer sus exigencias viola su dignidad. Esto fomenta una actitud exigente que, en momentos de conflicto, se manifiesta no con palabras amables, sino con insultos. Grojec demuestra esta lógica en la práctica. Cuando la aceptación de los fieles se convierte en la medida de la legitimidad de una decisión, una decisión inconveniente comienza a percibirse como una usurpación. El superior debe ceder porque “el pueblo” quiere lo contrario. Si no cede, el pueblo intenta detenerlo. Los tópicos sinodales terminan entonces en las escaleras, bajo escolta policial. Las leyes eternas de la Iglesia pierden todo sentido.

Durante décadas, los modernistas se han aprovechado del respeto heredado por el poder, socavando simultáneamente los principios que lo justificaban. Relajaron la disciplina, presentaron la obediencia como un problema y complacieron las expectativas del hombre moderno. Ahora descubren que quienes se criaron en ese orden también pueden usar sus pretensiones en su contra. Son responsables de la pérdida de autoridad. Merecían el descrédito de sus propios principios y están cosechando las consecuencias. Quienes perpetran insultos y violencia son responsables de sus actos; la responsabilidad de los modernistas en la disolución de la autoridad no justifica la agresión.

La Iglesia es jerárquica y monárquica.
La Iglesia Católica tiene un gobierno establecido por Cristo. La autoridad no deriva de la asamblea de los fieles, del número de firmas ni del resultado de una votación. El Papa posee autoridad suprema y plena sobre toda la Iglesia, incluyendo la disciplina y el gobierno. El Concilio Vaticano I expuso esta verdad en la constitución Pastor Ætérnus. La Iglesia es una monarquía: la autoridad suprema no recibe mandato de los subordinados ni requiere su aprobación. Asimismo, la autoridad suprema de la Iglesia está sujeta a la ley divina y sirve a la preservación de la Revelación, que ningún superior puede alterar. El gobierno monárquico de la Iglesia significa verdadera supremacía y una verdadera obligación de obediencia. San Pío X, en Veheménter Nos, recordó la distinción entre pastores y fieles y el hecho de que la autoridad para gobernar la Iglesia pertenece a la jerarquía. Los laicos pueden recibir tareas y brindar consejo, conocimiento y trabajo. La mera pertenencia a una parroquia no les otorga el derecho a nombrar funcionarios, revocar decretos ni imponer decisiones administrativas a los superiores. El sacrificio y el compromiso no compran jurisdicción.

Un obispo católico legítimo tiene derecho al respeto, al honor que le corresponde por su cargo y a la obediencia dentro de los límites de su autoridad. Guste o no, la simpatía personal no es la fuente de esta obligación, y la insatisfacción personal no la anula. Una orden contraria a la ley de Dios no obliga; sin embargo, la mera inconveniencia que resulta de la decisión de un superior no exime de la obediencia. Desdibujar esta distinción convierte la conciencia en un pretexto conveniente para la voluntad propia. El rechazo católico al modernismo surge de la fidelidad a la fe y a la ley de Dios. La rebeldía para imponer las propias exigencias surge de la voluntad propia. Los participantes en el incidente de Grojec, que reconocieron a Pindel como obispo, no presentaron una base doctrinal para rechazar su autoridad. Simplemente se negaron a someterse a una decisión que no querían aceptar, basada en opiniones subjetivas. Al hacerlo, contradijeron sus propias declaraciones.

El derecho canónico tradicional protege la inviolabilidad de un obispo con una severa sanción. El canon 2343 § 3 del Código de Derecho Canónico de 1917 prevé la excomunión latæ senténtiæ para un ataque activo contra un obispo, reservada específicamente a la Santa Sede. Si se cumplen las condiciones legales para incurrir en la pena, el autor incurre en excomunión ipso facto, por la fuerza de la ley. No es necesario causar lesiones graves para que exista un ataque activo; la mera violación de la inviolabilidad es suficiente. Así de severamente trata el derecho tradicional la conducta que hoy se presenta como una expresión violenta de descontento.

La oferta veterocatólica: el mismo error bajo un nombre diferente.
La comunidad polaco-católica [fundada en 1951 a partir de las misiones enviadas treinta años antes por la Iglesia Católica Nacional Polaca de Estados Unidos, la cual cortó relaciones en 2023 luego que en Polonia adhirieron a la Unión veterocatólica de Utrecht, N. del T.] también intenta sacar provecho del conflicto, ofreciendo a los feligreses desilusionados la toma de decisiones democrática combinada con la liturgia tradicional. Un comentario ampliamente difundido presenta el sistema jerárquico como un obstáculo para el respeto a la dignidad de los fieles y su responsabilidad compartida con la comunidad, concluyendo con una invitación a unirse a su propia comunidad. La desilusión de los fieles se explota para atraer nuevos miembros. Basta con prometerles que serán anfitriones, socios y participantes en la toma de decisiones en otros lugares. Esta oferta perpetúa una actitud exigente y la convierte en la base para la organización de la comunidad. Se espera que los fieles encuentren un lugar que les garantice la influencia que esperan. La religión se elige entonces en función de las condiciones favorables de participación, y la afiliación a una iglesia se convierte en un medio para asegurar una mayor influencia en los asuntos de la comunidad.

Tal propuesta es desviada. La catolicidad no consiste en mantener la vestimenta adecuada, las ceremonias y unos pocos nombres conocidos, mientras se rechaza simultáneamente la doctrina católica sobre la Iglesia. La liturgia tradicional no sirve para adornar un sistema contrario a la Tradición. Una oferta sectaria que promete a los fieles una religión acorde con sus exigencias sigue siendo falsa, incluso cuando apela a la decepción genuina y a las quejas reales. Cuanto más bellas sean las frases hechas, mayor es la necesidad de examinar los principios que pretenden proteger.

Regreso a la Tradición Completa
La salvación reside en el retorno a la Tradición Católica: a la fe en su totalidad, a la moral y al derecho canónico, y a la estructura de la Iglesia establecida por Cristo. Este retorno exige la aceptación de la doctrina católica y la subordinación de la propia conducta a ella. Requiere reconocer la verdad incluso cuando esta priva a la persona de una excusa conveniente, exige obediencia o condena la conducta de su entorno. La medida de nuestras acciones es la verdad, y el objetivo es la salvación de las almas. El número de fieles no es el criterio de la verdad de la fe. Quienes se sienten desilusionados con el orden posconciliar deben conocer la doctrina católica de forma integral, es decir, en su totalidad, junto con sus exigencias. Si buscan un lugar donde puedan subordinar la religión a su propia voluntad, deben escuchar con claridad: el catolicismo exige la subordinación de la propia voluntad a Dios.

Por lo tanto, el retorno a la Tradición también implica rechazar el derecho, el desprecio y la obstinación. Defender la fe requiere valentía, conocimiento y fidelidad a los principios. El clamor de la multitud no sustituye a ninguno de estos. Quien condena la revolución modernista pero sigue anteponiendo sus propias expectativas a las exigencias de la fe, sigue siendo su discípulo. En Grojec confluyeron dos frutos de la misma decadencia: los jerarcas que socavan los cimientos de la autoridad y los fieles que la respetan solo hasta que se toma una decisión inconveniente. Los modernistas son responsables de su propia revolución, los rebeldes de sus propios actos. Pindel, bajo escolta policial, es un reflejo de la desgracia del orden que pretendía reconciliar la religión con el espíritu del mundo moderno. El mundo aceptó concesiones y luego pagó el precio. La respuesta es abrazar la fe católica, el sistema católico y la disciplina católica en su totalidad. Incluso cuando esto implique renunciar a los propios intereses, hábitos y ambiciones personales.

Michał P. Mikłaszewski, editor jefe

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