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jueves, 23 de julio de 2026

CHESTERTON SOBRE LOS MANIÁTICOS (O refutación a De Mattei)

Traducción del artículo publicado en WM REVIEW.
  
«¿ESTÁS LOCO?». G. K. CHESTERTON SOBRE LOS LUNÁTICOS Y MANIÁTICOS
En su obra clásica “Ortodoxia”, G. K. Chesterton pinta un retrato del loco y le muestra cómo escapar de su destino.

Fotograma de la escena “Pepe Silvia” en el capítulo 10.º de la cuarta temporada de la serie “Siempre hay sol en Filadelfia”.

Notas del editor
Tras la extensa cita de G. K. Chesterton en mi artículo sobre el suicidio, aquí están las reflexiones del famoso converso inglés sobre los lunáticos y la locura.

Estos comentarios se refieren a teorías de la conspiración.

La historia está plagada de hombres que conspiran para lograr sus propios fines, a menudo a costa del bien común. Quienes lo niegan o creen que algo puede refutarse simplemente llamándolo «teoría de la conspiración» viven en la negación.

No es necesario probar de manera concluyente la existencia de una conspiración determinada para justificar actuar como si fuera o pudiera ser cierta (es decir, actuar tomando ciertas medidas prudentes para protegerse, proporcionales a la probabilidad establecida) [1].

Sin embargo, si bien no es necesario contar con pruebas documentales completas de una conspiración para tomar tales medidas, sí es necesario tener alguna evidencia antes de acusar a otros, y que esta evidencia vaya más allá de la intuición, la fantasía, la paranoia y la coherencia con los prejuicios propios. Cuanto más grave y específica sea la acusación, mayor sea la publicidad que reciba y mayor el daño que cause, más sólidas deberán ser las pruebas y los argumentos.

Todos estamos sujetos a las normas habituales de la ley moral, como el Octavo Mandamiento:
«No darás falso testimonio».
De igual modo, todos estamos obligados a no dañar la reputación de una persona sin justa causa y a evitar los pecados de difamación, calumnia y juicio precipitado. Creer tener una visión privilegiada de cómo funciona el mundo «en realidad» no exime de estas obligaciones.

La relevancia de esto para los comentarios de Chesterton quedará clara al leer estos últimos.

***
  
“EL MANIÁTICO”
(G. K. CHESTERTON. Ortodoxia, Capítulo II, págs. 23-35. Lane, Nueva York, 1909. Traducción española, págs. 9-13. Porrúa, México 1998). Se han añadido títulos y algunos saltos de línea para facilitar la lectura en línea.

La locura, un hecho de la vida 
Los modernos maestros de la ciencia insisten, sobre la necesidad de basar toda investigación, en un hecho. Los antiguos maestros de religión, se mostraron igualmente entusiastas de esa teoría. Empezaron basándose en el hecho del pecado; un hecho tan evidente como las papas. Fuera posible o no fuera posible que el hombre se purificara con ciertas aguas milagrosas, no cabe duda de que necesitaba purificación. Pero algunos caudillos religiosos de Londres, relativamente materialistas, comenzaron en nuestros días a negar, no la discutible milagrosidad del agua, sino a negar la indiscutible existencia de la mancha. Ciertos teólogos modernos, discuten el pecado original, que es el único punto de la teología de la cristiandad que puede ser realmente probado. Algunos discípulos del Reverendo Reginald John Campbell [predicador y teólogo congregacionalista (posteriormente anglicano), principal exponente de la “Nueva Teología” y sostenedor del panenteísmo (Dios contiene todo el universo, pero lo trasciende al mismo tiempo), N. del T.] admiten la inocencia divina que no pueden vislumbrar ni en sueños, pero niegan, especialmente, la culpa humana que pueden ver hasta en la calle. Los santos más intransigentes y los más obcecados escépticos, por igual unos y otros, tomaron el positivo mal, como punto de partida de sus argumentaciones.
  
Si es cierto (como evidentemente lo es) que un hombre puede hallar exquisito placer desollando un gato, el filósofo religioso puede llegar a una de dos conclusiones. Debe, o negar la existencia de Dios, que es lo que hacen los ateos; o bien negar la inalterable unión entre Dios y el hombre, que es lo que hacen los cristianos. Parece que los nuevos teólogos piensan llegar a una solución altamente racionalista negando el gato. 
  
En esta situación especialísima, evidentemente ahora no es posible (con una esperanza remota de aceptación general) comenzar como comenzaron nuestros padres, basándose en el hecho del pecado. Este mismo hecho que fue para ellos (y es para mí) tan evidente como la luz, es precisamente el hecho que ha sido discutido o negado. Pero aunque los modernos nieguen la existencia del pecado, supongo que no han negado aun la existencia del manicomio. 
  
Todavía estamos de acuerdo, en que actualmente se produce un colapso intelectual, tan innegable e inconfundible como el derrumbe de una casa. Los hombres niegan el infierno; pero aun no niegan el manicomio. Para no perder de vista los fines de nuestro primer argumento, el uno, el infierno, podría muy bien reemplazar al otro, el manicomio. Quiero decir que, si una vez todos los pensamientos y las teorías fueron juzgadas según condujeran al hombre a perder su alma, así, por nuestro presente punto de vista, todas las teorías modernas pueden ser juzgadas, según conduzcan al hombre a perder sus cabales. 
   
Es cierto que algunos hablan de la locura, con soltura y simpatía, como si se tratara de algo amable y atrayente.
  
Pero un minuto de reflexión basta para demostrarnos que si hallamos belleza en la enfermedad, generalmente es en la enfermedad de otro. 
  
Un ciego puede ser pintoresco; pero se necesitan dos ojos para verlo pintoresco, Y similarmente, aun la más salvaje poesía de la locura, sólo puede percibirla el cuerdo. Para el insano su locura es perfectamente prosaica porque es perfectamente cierta. El hombre que se cree pollo, siente en sí, toda la insignificancia del pollo. Solamente porque vemos lo grotesco de su idea, podemos en contraria hasta divertida; y solamente porque él no ve lo grotesco de su idea, lo han llevado a “Hanwell” [Nombre de un sanatorio de enfermos mentales en Londres, que se menciona con frecuencia en el libro, N. del T.]. Abreviando, las rarezas sólo sorprenden a la gente normal. Las rarezas no sorprenden a la gente rara. Por esa razón, la gente normal se sabe divertir y la gente rara, siempre se lamenta del aburrimiento de la vida. Por esa razón, las novelas modernas fenecen; y por esa razón, los cuentos de hadas permanecen. Los viejos cuentos de hadas presentan al héroe como un joven humano normalmente normal; sus aventuras son las sorprendentes; y lo sorprenden porque es normal. Pero en la novela psicológica moderna, el héroe es un anormal; él, que es el centro, no es bien centrado. De ahí que las aventuras más extrañas no logren sorprenderlo adecuadamente y que el libro resulte monótono. Se puede escribir la historia de un héroe entre dragones; pero no la de un dragón entre dragones. El cuento de hadas relata lo que hará un hombre cuerdo en un mundo loco. La novela, sobriamente realista de hoy, relata lo que un hombre esencialmente loco, puede hacer en un mundo cuerdo. 

La locura es más prosaica de lo que se piensa.
Empecemos pues en el manicomio; desde este fatídico y fantástico albergue, iniciemos nuestro viaje intelectual. 
  
Ahora, si es que vamos a contemplar la filosofía de la cordura lo primero que hemos de hacer, es destruir un grande y difundido error. Por todas partes se ha difundido la idea de que la imaginación, especialmente la imaginación mística, es peligrosa para el equilibrio mental del hombre. En general se tiene a los poetas como inseguros, desde el punto de vista psicológico; y generalmente se hace asociación de ideas entre los laureles entrelazados y las pajas pinchadas en el pelo… Los hechos y la historia desmienten tal interpretación. Muchos de los poetas, de los verdaderamente grandes poetas, han sido no sólo perfectamente cuerdos sino extremadamente aptos para el comercio; y si Shakespeare alguna vez contuvo caballos, fue porque era el hombre más indicado para contenerlos.
  
La imaginación no provoca la locura. Para ser exacto, lo que fomenta la locura es la razón. Los poetas no enloquecen; los jugadores de ajedrez sí. Los matemáticos y los cajeros, se vuelven locos; pero rara vez enloquecen los artistas que crean. Como podrá verse, en ninguna forma ataco la lógica: digo solamente que el peligro de la locura reside en la lógica; no en la imaginación. La paternidad artística es tan saludable como la física. Sin embargo, vale la pena destacar que cuando un poeta fue realmente mórbido, comúnmente lo fue porque existía algún punto débil en su racionalismo. Edgar Allan Poe, por ejemplo, fue realmente morboso; no porque fue poético, sino porque fue esencialmente analítico. Aun el ajedrez era demasiado poético para él; le desagradaba porque había demasiados caballeros y castillos, como en un poema. Abiertamente manifestó su preferencia por las damas, que sobre el damero parecían el punteado de un diagrama. Quizás el ejemplo más contundente es este: que sólo un gran poeta inglés se volvió loco, William Cowper. Y decididamente, fue llevado a la locura por la lógica; por la extraña lógica de la predestinación [2]. La poesía no fue su enfermedad sino su remedio; la poesía, en parte conservó su salud. Por algunos momentos, pudo olvidar el rojo y sediento infierno al que lo empujaba su horrendo necesitarismo, entre las extendidas aguas y los lirios blancos del Ouse. Cowper fue condenado por Juan Calvino y casi fue salvado por Juan Gilpin.
  
En todas partes, vemos que el hombre no enloquece por soñar. Los críticos son mucho más locos que los poetas. Homero, es bastante tranquilo y completo; son sus críticos que lo destrozan en jirones de extravagancia. Shakespeare, fue perfectamente él mismo; sólo algunos de sus críticos descubren que Shakespeare fue otro. Y San Juan Evangelista, no obstante haber visto en su visión muchos monstruos extraños, no vio criatura alguna tan salvaje como uno de sus comentaristas. 

Un exceso de “razón”.
El hecho general es claro. La poesía es cuerda, porque flota sin esfuerzo en un mar infinito; la razón [3] pretende cruzar el mar infinito y hacerlo así finito. 
  
El resultado es la exterminación mental; como lo fue la extenuación física para el señor Holbein. 
  
Aceptarlo todo, es un ejercicio; entenderlo todo, es un esfuerzo. Lo único que desea el poeta, es exaltación y expansión, un mundo para explayarse. 
   
El poeta sólo pretende entrar su cabeza en el cielo. 
  
El lógico es el que pretende hacer entrar el cielo en su cabeza. Y es su cabeza la que revienta. 
   
Es un detalle, pero no insignificante, que este asombroso error se halla comúnmente apoyado en una citación tergiversada. 
  
Todos hemos oído citar la celebrada frase de Juan Dryden: «el gran genio es aliado de la locura». Pero Dryden no dijo que el gran genio fuera aliado de la locura. El mismo Dryden era un genio y sabía mejor. Sería difícil encontrar un hombre más romántico y más sensato. Lo que Dryden dijo, fue esto: «El gran sabio está frecuentemente próximo a la locura», y eso es cierto. Es exclusivamente la gran agilidad intelectual, lo que peligra desequilibrarse. También la gente podría recordar, a qué clase de hombre se refería Dryden. No se trataba de un visionario ajeno a este mundo como Vaughan o Jorge Herbert. 
   
Hablaba de un cínico hombre de mundo, un escéptico, un diplomático, un político práctico. Esos hombres, ciertamente están próximos al desequilibrio. Su incesante investigar en el cerebro propio y en el ajeno, es oficio peligroso. Siempre es peligroso para la mente penetrar la mente. Una persona espiritual preguntó por qué decíamos «loco como un sombrerero». Una persona más espiritual, podría haber respondido que el sombrerero es loco, porque debe tomar las medidas de la cabeza humana. 
   
Y si los grandes razonadores con frecuencia son maniáticos, es igualmente exacto que los maniáticos son grandes razonadores. 
   
Cuando me hallaba embarcado en una controversia con el “Clarion”, sobre el tema de la voluntad libre, el eficiente escritor señor R. B. Suthers [4] dijo, que la voluntad libre, era lunatismo, porque implicaba acciones inmotivadas, y las acciones del lunático son sin causa. No me ocupo aquí de un lapsus desastroso para la lógica determinista. Evidentemente, si una acción, aun la acción de un lunático, puede ser inmotivada, se acaba el determinismo. 
   
Porque si un loco puede interrumpir la cadena de causalidad, también puede interrumpirla un hombre aunque no sea loco. Pero mi objeto es destacar algo más práctico. Tal vez fuera natural que un moderno marxista ignorara todo lo referente a la voluntad libre. Pero sería ciertamente extraño que un marxista moderno ignorara todo lo que se refiere a los lunáticos.
  
«Todo está conectado, oculto a simple vista».
Lo último que se podría decir de un lunático, es que sus acciones son inmotivadas. Si algunos actos humanos pudieran ser irreflexivamente llamados «sin motivo», esos serían los insignificantes actos del hombre cuerdo, que silba al caminar; roza el césped con su bastón; golpea los talones y se frota las manos. Es el hombre contento el que hace las cosas inútiles; el hombre enfermo no es bastante fuerte para ser un ocioso. 
  
Esas acciones sin causa y descuidadas, son precisamente las que un loco no podría comprender nunca, porque el loco (como el determinista) tiene demasiado en cuenta las causas de todo. Esas actividades huecas, tienen para un loco significado de conspiración. Pensará que rozar el pasto, es atentar contra la propiedad privada. Pensará que golpear los talones, es una señal convenida con un cómplice. Si por un instante el loco se volviera descuidado, se volvería cuerdo. Todo el que haya tenido la desgracia de hablar con gente que se hallara en el corazón o al borde del desequilibrio mental, sabe que su característica más siniestra, es una horrible lucidez para captar el detalle; una facilidad de conectar entre sí dos cosas perdidas en su mapa confuso como un laberinto. Si ustedes discuten con un loco, es muy probable que lleven la peor parte en la discusión; porque en muchas formas, la mente del loco es más ágil y rápida, al no hallarse trabada por todas las cosas que lleva aparejadas el buen discernimiento. No lo detiene el sentido del humor o de la caridad o las ya enmudecidas certezas de la experiencia. El loco es más lógico, por carecer de ciertas afecciones de la cordura. La frase común que se aplica a la insania, desde este punto de vista es errónea. El loco no es el hombre que ha perdido la razón. Loco es el hombre que ha perdido todo, menos la razón.
   
Las explicaciones que un loco da sobre algo son completas y con frecuencia, en un sentido estrictamente racional, hasta son satisfactorias. 
   
O para hablar con más precisión, la explicación del insano si bien no es concluyente, es por lo menos irrefutable; y esto puede observarse en los dos o tres casos más comunes de locura. 
   
Si un hombre dice (por ejemplo) que los hombres conspiran contra él, no se le puede discutir más que diciendo que todos los hombres niegan ser conspiradores; que es exactamente lo que harían los conspiradores. Su exposición concuerda con los hechos tanto como la de ustedes. O si un hombre dice que es el legítimo Rey de Inglaterra, no es una respuesta adecuada decirle que las autoridades lo catalogan loco; porque si realmente fuera Rey legítimo de Inglaterra, eso posiblemente sería lo más sabio que atinaran a hacer las autoridades existentes. O si un hombre dice que es Jesucristo, no es una respuesta decirle que el mundo niega su divinidad; porque el mundo niega también la divinidad de Cristo. 

Por qué el lunático está equivocado.
Sin embargo, ese hombre está equivocado. Pero si intentamos exponer su error en términos exactos, veremos que no es tan fácil como pudimos suponerle. Tal vez lo más aproximado que podríamos hacer, es decir esto: que su mente actúa en un círculo perfecto pero estrecho. Un círculo pequeño es tan infinito como uno grande; pero a pesar de ser tan infinito, no es tan amplio. Del mismo modo, la explicación del insano es tan completa como la del sano, pero no tan vasta. Una bala es redonda como el mundo, pero no es el mundo. 
  
Hay algo así como una amplia universalidad; y algo así como una estrecha y restringida eternidad. Lo podemos ver en muchas religiones modernas. 
   
Ahora, hablando externa y empíricamente, podemos decir que la más consistente e inconfundible seña de locura, es esta combinación entre la integridad lógica y la contracción espiritual. La teoría del lunático, explica un vasto número de cosas, pero no explica esas cosas en forma vasta. Quiero decir que si ustedes, o yo, lidiáramos con una mente que se vuelve mórbida, lo indicado sería no tanto ofrecerle argumentos como darle aire para convencerla de que existe algo más limpio y fresco, fuera de la sofocación de un único argumento. Supongamos que fuera, por ejemplo, el primer caso típico que mencioné: el caso de un hombre que acusara a todo el mundo de conspirar contra él. Si pudiéramos expresar nuestros profundos sentimientos de protesta, apelando contra tal obsesión, supongo que le diríamos algo así:
«Oh; admito que usted tiene su caso y que lo siente de corazón, y que muchas cosas son como usted dice. Admito que su explicación explica muchas cosas, pero ¡cuántas cosas no explica! ¿No hay en el mundo más historia que la suya; y todos los hombres se ocupan de usted? Suponga que demos por sabido los detalles; tal vez cuando aquel hombre en la calle se hizo el que no lo veía, fue por astucia; tal vez si el agente le preguntó su nombre, lo hizo porque ya lo sabía. Pero ¡cuánto más contento estaría si le constara que esa gente no se ocupa en absoluto de usted! ¡Cuánto más grande sería su vida si usted se empequeñeciera en ella! ¡Si pudiera mirar a los otros hombres con curiosidad y gusto comunes, si pudiera verlos paseando como pasean su radiante egoísmo y su varonil indiferencia! Comenzarían a interesarlo porque vería que no se interesan en usted. Se evadiría de ese teatro vistoso y mezquino en el que siempre se representa su dramita personal, y se encontraría bajo un cielo más despejado, en una calle llena de espléndidos desconocidos». 
O supongamos que fuera el segundo caso de locura, el del hombre que reclama la corona; el impulso de ustedes sería contestarle:
«Está bien; tal vez usted sepa que es el Rey de Inglaterra pero, ¿por qué se preocupa? Haga un esfuerzo magnífico, sea un ser humano y mire de arriba a todos los reyes de la tierra».
O podría ser el tercer caso, del loco que se cree Cristo. Si dijéramos lo que sentimos, diríamos: 
«¡Así que usted es el Creador y el Redentor del mundo! ¡Pero qué mundo pequeño debe ser! Qué cielo más pequeño debe habitar con ángeles no tan grandes como mariposas. ¡Qué aburrido ser Dios! ¡Y un Dios inadecuado! Realmente, no hay vida más plena ni amor más maravilloso que el suyo; y en realidad ¿es en su mezquina y penosa compasión que toda carne debe depositar su fe? ¡Cuánto más feliz sería si la masa de un Dios más grande, pudiera deshacer su pequeño cosmos, desparramara las estrellas como si fueran pajas, y lo dejara en la inmensidad abierta, libre como otros hombres de mirar hacia arriba y hacia abajo!».
Expulsando un demonio.
Y hay que recordar que la ciencia más puramente práctica ataca desde este punto de vista al mal mental; no intenta discutirlo como una herejía sino simplemente quebrarlo como un encantamiento. Ni la ciencia moderna ni la religión antigua creen en la completa libertad del pensamiento. La teología reprime ciertos pensamientos que llama blasfemos. La ciencia reprime ciertos pensamientos que llama morbosos. Por ejemplo, algunas sociedades religiosas, más o menos exitosamente quieren alejar al hombre del pensamiento sexual. La nueva sociedad científica, intenta alejarlo del pensamiento de la muerte; que es un hecho, pero es considerado como un hecho morboso.
  
Y atendiendo a aquellos cuya morbosidad tiene un dejo de manía, la ciencia moderna se preocupa de la lógica, mucho menos que un derviche en pleno baile. En esos casos, no es suficiente que el hombre desgraciado desee la verdad; debe desear la salud. Nada puede salvarlo excepto una ciega ansiedad de normalidad. Ningún hombre debe creerse a salvo del desequilibrio mental; porque es el órgano que actúa el pensamiento el que se vuelve enfermo; ingobernable, como si fuera independiente. Sólo puede salvarlo la voluntad o la fe. Desde que empieza a actuar su razón, actúa en la antigua ruta circular; girará en torno de su círculo lógico, igual que un hombre en un coche de tercera clase de Inner Circle [circunvalación en torno de los Jardines de la Reina María en el Parque Regente de Londres, N. del T.], girará en torno de Inner Circle, hasta que realice el voluntario, vigoroso y místico acto, de bajarse en la calle Gower [calle donde queda el Colegio Universitario de Londres, cercana al Museo Británico, N. del T.]. Aquí, la decisión lo es todo; una puerta debe cerrarse para siempre. Cada remedio, es un remedio desesperado. 
  
Cada cura, es una cura milagrosa. Curar a un hombre no es discutir con un filósofo, es arrojar un demonio.
  
NOTAS
[1] En un artículo de noviembre de 2020, el profesor Roberto de Mattei afirmó que quienes se mostraban escépticos sobre las mascarillas y los confinamientos eran «francamente ridículos», dominados por la emoción y la imaginación, y que padecían enfermedades mentales. Escribió:
«Según ellos, el coronavirus no es más que una simple gripe, y las medidas recomendadas por gobiernos tanto progresistas como conservadores en todo el mundo, como el confinamiento, el uso de mascarillas y el distanciamiento social, son instrumentos y símbolos de esta conspiración para destruir la libertad individual y, en última instancia, exterminar a toda la humanidad».
Él tergiversa la información sobre aquellos que no cumplen con su estándar de evidencia como historiador, afirmando que no tienen nada que ver con la «tradición del pensamiento católico», que están gobernados por emociones e imaginación y que sufren una especie de enfermedad mental llamada “apofenia”:
«Debemos afirmar categóricamente que estas hipótesis no guardan relación alguna con la gran tradición del pensamiento católico, que, al abordar la existencia de una conspiración anticristiana, fundamenta cada afirmación con documentación precisa y, sobre todo, jamás sustituye la fe y la razón por la imaginación. La impresión que a veces se tiene es la de estar ante el fenómeno de la disonancia cognitiva, donde la realidad se deforma por un estado emocional de apofenia, un estado psíquico que busca establecer conexiones significativas entre acontecimientos desprovistos de cualquier relación causal».
En otro artículo, titulado “Conspiraciones verdaderas y falsas en la historia” y publicado en Corrisponenza Romana en enero de 2021, comparó ciertas conspiraciones que habían sido expuestas con amplia documentación, con aquellas que no lo habían sido:
«La existencia de esta tradición conspirativa está documentada y es indiscutible. Las pruebas existen. Entre los historiadores, católicos o anticatólicos, de derecha o de izquierda, puede haber divergencia en la interpretación de los hechos, pero no en su realidad.

Por el contrario, la característica de las falsas teorías de la conspiración es que no pueden ofrecer ninguna documentación ni certeza. Para compensar su falta de pruebas, utilizan la técnica de la narración, que apela más a las emociones que a la razón, y seduce a quienes, por un acto de fe, ya han decidido creer en lo descabellado, impulsados ​​por el miedo, la ira y el rencor. Estos sentimientos se fomentan en tiempos de crisis, como está ocurriendo en la pandemia del Coronavirus, que actualmente se está desarrollando […].

La existencia de una conspiración que busca la destrucción de la Iglesia y la civilización cristiana no necesita nuevas teorías, pues la historia ya la ha demostrado; tampoco necesita secretismo, puesto que la Revolución actúa ahora con audacia y abiertamente. Además, es fundamental un criterio. La única conspiración que merece la pena combatir es la de las fuerzas de la oscuridad contra la Iglesia católica. Todo lo demás es secundario».
Resulta difícil comprender cómo alguien puede plantear tales argumentos de buena fe. Si bien ha identificado correctamente un fenómeno —el «pensamiento narrativo» que subyace a ciertas teorías conspirativas—, es absurdo pensar que debamos negar la existencia de cualquier conspiración que aún no se haya probado de forma concluyente, o que debamos actuar con prudencia en tales casos. En muchos casos, dicha evidencia documental no está disponible desde el principio, cuando la desobediencia o incluso la resistencia pueden ser más necesarias. A veces, dicha evidencia no aparece hasta décadas después. Este criterio hace que la posibilidad de autodefensa contra los conspiradores dependa de su incapacidad para mantener sus planes en secreto. Pero esto es absurdo.

Si se aplicara a la vida cotidiana, este tipo de razonamiento podría prohibir cerrar con llave (o incluso clausurar) la puerta principal sin documentación que demuestre que la casa será asaltada esa noche. Cerrar la puerta con llave como medida de precaución, según el criterio de De Mattei, equivaldría a participar en una falsa teoría de la conspiración, basada en un razonamiento narrativo.

De igual modo, la idea de que «la única conspiración que merece la pena combatir es la de las fuerzas de la oscuridad contra la Iglesia Católica» es absurda. Implicaría que no vale la pena luchar contra un grupo de hombres que conspiran para destruir un negocio, robar objetos de un museo o cometer cualquier otro delito. Dice que «todo lo demás es secundario», pero que algo sea secundario no significa que no merezca la pena combatirlo.

[2] Chesterton escribió este texto siendo no católico. La doctrina católica implica la predestinación, aunque en un sentido distinto al de Juan Calvino, a quien critica aquí.

[3] O mejor aún, racionalismo.

[4] Robert Bentley Suthers fue un periodista socialista.

MURIÓ UNO DE LOS PRESBÍTEROS ENCUBIERTOS POR PRÉVOST EN CHICLAYO

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

El presbítero peruano Ricardo Yesquén Paiva murió el 20 de Julio de 2026 en Ferreñafe (dpto. Lambayeque) a los 59 años sin enfrentar una investigación canónica o civil sobre las acusaciones de que abusó sexualmente de Ana María Quispe Díaz (de 10 años al momento de los hechos) en 2006.
  
En Septiembre de 2024, la Diócesis de Chiclayo dijo que Yesquén sufría de una «enfermedad grave degenerativa» que le impedía defenderse, «por lo que no puede abrirse una causa contra él», y añadió que «desde hace años no ejerce el ministerio sacerdotal». La diócesis nunca identificó la enfermedad.
  
Las denunciantes contestaron la explicación, señalando registros diocesanos oficiales y fotografías que lo muestran en eventos litúrgicos públicos hasta al menos principios de 2023, contradiciendo las afirmaciones de que había dejado de ejercer el ministerio.
   
Una imagen de Enero de 2023 (arriba) muestra al entonces obispón Roberto Francisco Riggitano-Prévost Martínez OSA (actualmente “Papa León XIV”) celebrando un cumpleaños junto a Yesquén, casi tres años después de la primera denuncia y nueve meses después de la segunda.
  
El caso ganó atención internacional porque la primera denuncia contra Yesquén llegó al obispón Riggitano-Prévost ya en Marzo de 2020, mientras dirigía la diócesis de Chiclayo.
  
Dos presbíteros acusados, una casa parroquial
Yesquén fue uno de los dos presbíteros acusados por el mismo grupo de mujeres. El otro, Eleuterio Vásquez Gonzáles, conocido como “Padre Lute”, se enfrentó a acusaciones separadas que involucraban a varias niñas. Según grabaciones de audio, Vásquez reconoció la conducta alegada en su contra, pero matizando que «era pecado, no delito».
   
Vásquez nunca se enfrentó a un juicio canónico. En 2025, Riggitano-Prévost le concedió su solicitud de dimisión del estado clerical, terminando el caso canónico sin un juicio a pesar de las objeciones de las denunciantes.
  
Las quejas llegaron al futuro Papa
La víctima dice que informó por primera vez al obispón Riggitano-Prévost en 2020. Según el derecho canónico, los obispos están obligados a iniciar una investigación preliminar al recibir información creíble sobre posibles abusos.
   
Las denunciantes sostienen que nunca se abrió una investigación preliminar válida contra Yesquén.
   
Fotografías y publicaciones diocesanas oficiales lo muestran participando en procesiones, liturgias y reuniones de clérigos después de que se presentara la denuncia.
   
La investigación de Riggitano-Prévost fue una «tomadura de pelo»
La diócesis de Chiclayo ha negado sistemáticamente cualquier encubrimiento, sosteniendo que el obispón Riggitano-Prévost se reunió con las denunciantes, remitió el caso al Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano y siguió los procedimientos canónicos.
  
Los autores impugnan esa versión. Según ellos, el abogado canónico Giampiero Gambaro, más tarde asignado a revisar el caso, describió el manejo anterior del expediente bajo Riggitano-Prévost como «una tomadura de pelo», agregando que la investigación estaba «muy mal hecha», con «muchos errores» y «mucha superficialidad».

miércoles, 22 de julio de 2026

EL RIESGO DE SER INCRIMINADO CON SOFTWARE ESPÍA (Ya sabemos de quiénes…)

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.

«PUEDEN PLANTARTE PRUEBAS DE DELITOS EN EL CELULAR»: LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y EL RIESGO DE SER INCRIMINADO POR UN SPYWARE
  

Se dio la alarma en directo
En L’Aria Che Tira, el programa de La7, el ex número dos de la contrainteligencia italiana, Marco Mancini, pronunció una frase destinada a generar debate: al hablar del caso Paragon (cuyo software espía israelí Graphite, acabó en el centro de una investigación parlamentaria de Comite Parlamentario para la Seguridad de la República por su uso contra periodistas y activistas), Mancini explicó que estas herramientas no solo podían espiar un teléfono, sino también insertar material comprometedor sin el conocimiento del propietario, como fotografías, y luego provocar una detención basándose únicamente en la posesión de dicho material.
   
En una entrevista posterior, retomando el mismo tema, el ex agente 007 aclaró que Graphite es una herramienta particularmente insidiosa precisamente por su dificultad de detección, y que, además de sus funciones de vigilancia, también puede utilizarse para el chantaje: quienes reciben inadvertidamente cierto contenido corren el riesgo de ser arrestados y verse obligados a demostrar su inocencia. Añadió, con un toque de paradoja política, que si este tipo de herramienta estuviera realmente destinada a ser utilizada contra alguien, los objetivos naturales serían otros, no los periodistas que acabaron bajo vigilancia en el caso italiano.
   
En ese mismo contexto, y siguiendo hablando del caso Paragon, Mancini hizo hincapié en que el software espía ya había interceptado a alrededor de un centenar de personas y que, con estas herramientas, potencialmente se podría rastrear cualquier cosa; de ahí su petición de que los servicios secretos italianos aclaren públicamente quién autorizó qué.

No es ciencia ficción: la lógica técnica del riesgo.
La declaración de Mancini no es una invención ni una exageración propia de un programa de entrevistas televisivo. Es un temor compartido desde hace años por la comunidad internacional de ciberseguridad, que comenzó con estudios (como Citizen Lab) que han documentado en detalle el funcionamiento de programas espía similares, como Pegasus del Grupo NSO [fundado el 25 de Enero de 2010 por Niv Carmi, Omrí Lavie (abandonó la compañía un mes después de su fundación) y Shalev Hulio (ex miembros de la Unidad 8-200, la Unidad Central de Recolección de los Cuerpos de Inteligencia de las FDI), y con sede en Herzliya, cerca de Tel Aviv. Grupo NSO (subsidiaria del Grupo Q Cyber Technologies) es el nombre que utiliza en Israel, mientras que usa OSY Technologies en Luxemburgo, y en Norteamérica tiene una subsidiaria llamada Westbridge, aparte de los nombres con que pueda operar en otros países. Por su parte, el software espía Pegasus se ha utilizado para atacar a activistas de derechos humanos y periodistas en varios países, se utilizó para espionaje estatal contra Pakistán,  para vigilancia interna sin orden judicial de ciudadanos israelíes por parte de la policía israelí, y desempeñó un papel en el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi por agentes del gobierno saudí, N. del T.].

El principio técnico es tan simple como inquietante: el software espía de nivel estatal, capaz de acceder de forma profunda y persistente a un dispositivo, no está diseñado para ser atacado de forma exclusiva. Un sistema capaz de leer datos de un teléfono (mensajes, fotos, ubicación, micrófono, cámara) casi siempre también es capaz de escribirlos. No existe ninguna barrera técnica que obligue a la herramienta a limitarse a la vigilancia pasiva: la capacidad de manipular el contenido del dispositivo es inherente al mismo nivel de acceso requerido para espiarlo.

Esto significa que el riesgo que Mancini destacó no es una posibilidad remota, sino una consecuencia directa de las características técnicas de estos instrumentos. La verdadera pregunta no es «¿es posible?», sino «¿quién controla a quienes lo hacen y con qué garantías?».
   
La cuestión de las entidades privadas
Aquí reside la cuestión más delicada, que va más allá de una simple declaración televisada. Herramientas como Graphite (Paragon) o Pegasus (NSO Group) no son desarrolladas por agencias estatales, sino por empresas privadas que las venden a gobiernos clientes en todo el mundo. Esto crea una zona gris en cuanto a la responsabilidad:
  • ¿Quién controla físicamente el dispositivo? A menudo, el fabricante privado mantiene un papel activo en el mantenimiento, las actualizaciones y, en algunos casos, el funcionamiento técnico del sistema incluso después de haberlo vendido a un gobierno. La línea que separa el control estatal del control corporativo no siempre es clara.
  • ¿A quién se vende? Las investigaciones periodísticas del “Proyecto Pegasus”, llevado a cabo por un consorcio de medios de comunicación internacionales, han documentado el uso de estas herramientas por parte de gobiernos contra periodistas, abogados y disidentes en decenas de países.
Si una entidad privada, guiada por la lógica comercial en lugar del control democrático, puede vender esta capacidad a cualquiera que tenga los recursos para comprarla, el riesgo de abuso se multiplica.

Defenderse en los tribunales: una batalla desigual.
Admitir que la manipulación de pruebas digitales es técnicamente posible plantea una pregunta práctica e incómoda: ¿cómo puede uno defenderse realmente de ser una víctima?

El derecho procesal italiano prevé protección, pero con importantes limitaciones. El Código de Procedimiento Penal (artículos 234 y siguientes) regula la obtención y admisibilidad de pruebas digitales, y la Ley 48/2008 exige a la policía judicial que siga protocolos de adquisición rigurosos, que requieren una documentación detallada de la cadena de custodia digital. En teoría, el acusado puede designar a un perito técnico para impugnar la autenticidad de las pruebas.

El problema radica en la fragilidad inherente de las pruebas digitales: una vez que su integridad se ve comprometida, a menudo resulta imposible demostrar la manipulación, dado que los datos originales ya no están disponibles para su comparación. La jurisprudencia reconoce desde hace tiempo que el acceso indebido al dispositivo puede comprometer irreparablemente la autenticidad de la prueba, dejando a la defensa sin las herramientas necesarias para demostrar su discrepancia con el original.

Para complicar aún más las cosas, el software espía más sofisticado está diseñado para ser difícil de detectar y, a menudo, no persistente: muchas infecciones no dejan rastros visibles después de un simple reinicio del dispositivo, lo que significa que incluso un examen técnico exhaustivo puede no encontrar nada, no porque el software espía nunca haya estado allí, sino porque se “evaporó” antes del análisis.

El coste de la defensa: un problema de recursos, no solo de derecho.
Existe una herramienta gratuita de código abierto llamada Mobile Verification Toolkit (MVT) que permite buscar indicios de vulneración de seguridad en un dispositivo. Es útil para determinar si existe algún problema, pero requiere conocimientos técnicos avanzados (uso de la línea de comandos, sistemas Linux o macOS) y, lo que es más importante, carece de valor probatorio en un tribunal a menos que vaya acompañada de un informe pericial formal, con una cadena de custodia documentada y un perito certificado.
  
Un análisis forense apto para procedimientos judiciales —una copia certificada bit a bit del dispositivo, análisis con herramientas profesionales e informe técnico defendible ante un tribunal— tiene costes que pueden variar significativamente según la complejidad del caso, pero que, en la práctica, oscilan entre unos pocos miles de euros y, fácilmente, superan las decenas de miles en los casos más complejos. Estas cifras están fuera del alcance de muchas personas.

Este desequilibrio económico agrava el problema subyacente: quienes tienen recursos —un Estado, una empresa estructurada, una organización con medios técnicos y financieros— pueden permitirse atacar, pero quienes son sus víctimas a menudo no pueden permitirse defenderse al mismo nivel técnico.

El juicio como castigo, independientemente del resultado.
Finalmente, hay un último elemento, quizás el más inquietante, que surgió precisamente al considerar este escenario: incluso si una posible víctima demostrara su inocencia, el daño ya estaría hecho. Arrestos, registros, incautación de dispositivos, exposición mediática y, a menudo, daños irreparables a la reputación ocurren independientemente del resultado final del proceso. Esto es lo que los criminólogos a veces describen como la “pena del proceso” [También conocida como “Estigma procesal”, es la afectación emocional, social, económica y psicológica inherente a un proceso penal, independientemente de su resultado. No debe confundirse con la “pena del juicio”, la disyuntiva entre declararse culpable negociando con la fiscalía una pena menor así las pruebas sean ilegales y se renuncie a apelar, o arriesgarse a una condena mayor al ejercer el derecho a la defensa ante un tribunal o jurado, N. del. T.]: para quienes desean atacar a un objetivo difícil —un periodista, un magistrado o un abogado—, ni siquiera sería necesario obtener una condena. Bastaría con iniciar el proceso.

Conclusión
Es importante aclarar un punto: hasta la fecha, no existen casos públicos, confirmados judicialmente ni documentados periodísticamente en los que se haya utilizado software espía de este tipo para implantar pruebas falsas en un dispositivo. Lo que describe Mancini sigue siendo una capacidad técnica plausible, reconocida por expertos en seguridad, y no un abuso previo.

Sin embargo, esta declaración no debe descartarse como una simple provocación televisiva. Describe un riesgo técnicamente válido, reconocido desde hace años por la comunidad internacional de ciberseguridad, y que se vuelve aún más concreto por el hecho de que las herramientas capaces de generarlo son producidas y vendidas por entidades privadas.

Sin embargo, el verdadero problema no es solo tecnológico: es una cuestión de responsabilidad. ¿Quién decide a quién atacar, quién verifica que no haya abusos y qué garantías reales tienen los ciudadanos comunes —que carecen de recursos económicos comparables a los de un Estado— para defenderse de un ataque de este tipo? Mientras estas preguntas no tengan respuestas institucionales claras, la mera existencia de estas herramientas seguirá siendo un problema de seguridad colectiva, y no solo una hipótesis de debate público.

PRÉVOST APRUEBA OBISPÓN ELEGIDO POR EL PARTIDO COMUNISTA CHINO

Noticia tomada de GLORIA NEWS, ampliada en algunos lugares.
   

Hoy 22 de Julio, el presbítero José Cháng Yànfēng (若瑟 张彥峰) fue “instalado” obispón de la Diócesis de Chifeng en la Región Autónoma de Mongolia Interior (China) por el arzobispón Pablo Mèng Qīnglù (保禄 孟青禄) de Suiyuan/Hohhot, vicepresidente de la Asociación Patriótica Católica China.
  
Como informa el comunicado de circunstancia por el oficialista ChinaCatholic.cn, Mèng fue asistido por Antonio Péi Jūnmín (arzobispón de Shenyang y vicepresidente de la Conferencia de Obispos Catolicos en China) y José Yáo Shùn (obispón de Ulanqab). El presbítero José Yáng Yǔ, secretario general de la COCCh, leyó la carta de aprobación. Cháng hizo el juramento de lealtad al Estado y al Partido.
  
Cuatrocientas personas, entre presbíteros, religiosas y representantes de los fieles, asistieron a la ceremonia.
  
El boletín del Vaticano anunció la “instalación” hoy y declaró que León XIV Riggitano-Prévost había aprobado la candidatura de Cháng el 15 de Junio, en virtud del Acuerdo Secreto provisional de 2018.
   
El comunicado del Vaticano no menciona que Cháng ya había sido elegido obispón el 20 de Marzo de 2026, informa AsiaNews.
  
La sede episcopal de Chifeng había estado vacante durante veinte años luego de la muerte del obispo patriótico Andrés Zhū Wèn-yú (安德鲁 朱問漁) el 24 de Septiembre de 2026.
  
Carrera enteramente dentro de la Iglesia controlada por el Estado
Nacido el 4 de Abril de 1984 en Beizhen (provincia de Liaoning), Cháng Yànfēng pertenece enteramente a la estructura religiosa reconocida por el PCCh.
  
Estudió en el Seminario Teológico de Shenyang del 2000 al 2006. Entró en el seminario a los dieciséis años. Shenyang es el mayor seminario de la religión estatal china en el noreste de China.
  
De 2007 a 2010, se le permitió realizar maestría en Teología bíblica en la Universidad Católica de Daejeon en Corea del Sur. El estudio teológico en el extranjero por parte de seminaristas chinos continentales requiere aprobación oficial y sigue siendo relativamente poco común.
  
Después de su “instalación” presbiteral el 18 de Noviembre de 2010, sirvió en varias parroquias y en la catedral del Sagrado Corazón de Chifeng antes de convertirse en administrador diocesano en 2021. También es director de la Asociación Patriótica Católica de la ciudad.
  
Hace tres semanas, presidió una reunión comprometiendo a la Iglesia local a implementar la “Ley sobre la Promoción de la Unidad y el Progreso Nacional”, acusada de promover la política de sinización a expensas de las lenguas y culturas de las minorías étnicas de China. El tema es especialmente sensible en Mongolia Interior, donde los mongoles étnicos representan alrededor del 18% de la población.
  

Según AsiaNews, un informe oficial de la reunión afirma que los participantes han adquirido «una comprensión profunda del gran significado jurídico e importancia práctica de esta ley», y se han comprometido a integrar sus principios en el trabajo diario de evangelización de la Iglesia.
  
Evangelizada por las Misiones Extranjeras de París y luego por la Congregación del Inmaculado Corazón de María (Misioneros de Scheut), Chifeng tiene cerca de 50.000 católicos atendidos por unos 30 presbíteros y 20 religiosas.

martes, 21 de julio de 2026

EL MORÓN VANCE ELOGIA EL GENIO DE BERGOGLIO


En una reciente entrevista con el obispón/magnate de medios Robert Emmet Barron Madine, el vicepresidente estadounidense James David Vance/James Donald Bowman elogió a Francisco Bergoglio diciendo: 
«Siempre encontré la reacción conservadora al papa Francisco. Esto lo digo como un católico conservador. Yo me tomo muy en serio la doctrina de la Iglesia. Obviamente, yo soy políticamente muy conservador, pero siempre me gustó la forma en que el papa Francisco simplemente arrojaba esas bombas en los medios, porque forzaba a una conversación. Ahora, es verdad que a veces decía cosas que te preguntabas: “Espera un momento, ¿eso realmente es consistente o correcto?”, pero forzaba a abrir un diálogo. Era un genio en ese aspecto».
Ver desde el minuto 24:53
  
Bergoglio era un genio (genio psicópata y narcisista, pero genio al fin) en presentar y/o respaldar herejías y apostasías con sus palabras, acciones, silencios y omisiones, y además era frontal en su anticatolicismo. En cambio, Vance/Bowman es un completo idiota que no sabe disimular que es un pobre neocón que no tiene idea del verdadero catolicismo (que no va a encontrar en la secta del Vaticano II).

IMPROVISACIONES Y DESOBEDIENCIA LITÚRGICA AYER Y HOY

El presbítero jesuita ecuatoriano Wilfrido “Wilo” Haro Rivas publicó en Instagram una imagen tomada durante unos ejercicios espirituales en la que aparece celebrando la Cena Novus Ordo al aire libre, en pantalones vaqueros y una sudadera, sobre la que lleva directamente una estola verde, sentado con las piernas cruzadas sobre una esterilla y sosteniendo un Misal de revista cual si estuviera en un picnic.
   

Haro Rivas, candidato a doctorado en Historia y Teoría Crítica del Arte en la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México, suele compartir en las redes sociales fotografías de sus obras en el bordado guamoteño que redescubrió mientras se especializaba en Estudios Culturales, afirmando que el trabajo repetitivo de la artesanía textil se convierte en oración.
  
Sin justificarlo en lo más mínimo, pero valgan verdades: ya desde antes del Vaticano II, la inobservancia de las rúbricas era algo extendido. Para muestra, la consagración episcopal de Zdzisław Goliński Wlaźlacki († 1963) como obispo auxiliar de Lublín (posteriormente obispo ordinario de Częstochowa) el 3 de Agosto de 1947. Uno de los co-consagrantes, el obispo de Łódź Michał Klepacz Prokov (el que no tiene gafas ni Cruz pectoral), se ve usando mitra preciosa cuando se debe usar mitra simple, contrario a lo establecido en el Ceremonial de los Obispos (y seguramente debía recordarlo por su propia consagración tres meses y veinte días antes); y uno de los sacerdotes asistentes al coro usando estola fuera de los momentos prescritos para su uso (exposición del Santísimo, durante el Canon, al imponer las manos en las Ordenaciones sacerdotales, y al dar la Comunión).
   

Y aún hoy, entre algunos obispos sedevacantistas, se ven otras faltas como el uso del roquete sobre la sotana ordinaria y no con el hábito coral cuando corresponde. 

lunes, 20 de julio de 2026

LE SALTÓ EL COPYRIGHT AL VATICANO


El Vaticano ha visto bloqueado el acceso en YouTube a su documental “Leone a Roma” (León en Roma) después de una demanda de derechos de autor que involucra a la radio y televisión pública de Italia, RAI, informó Silere non possum.
  
Un aviso en VaticanNews.va dijo que el vídeo, parte de una trilogía que abarcó Chicago y Perú, había sido puesto fuera de servicio debido al contenido reclamado por RAI. El documental narra los años de Riggitano-Prévost en Roma antes de su “elección”, y fue producido por el Dicasterio para la Comunicación, que ha sido criticado por su incompetencia y altos costos.
  
Este incidente es notable porque el Vaticano y la RAI tienen una asociación de larga data en la transmisión y producción de medios de comunicación.
  
La razón de la reclamación de derechos de autor aún no ha sido aclarada públicamente.
  
Lo irónico es que el atornillado director editorial de VaticanNews, Andrea Tornielli, de ordinario inflexible guerrero blandiendo el copyright .
  
Lo irónico es que el atornillado director editorial de VaticanNews, Andrea Tornielli, de ordinario inflexible guerrero blandiendo el copyright y las difamaciones contra los medios que no se alinean a su línea en el Palacio Pío, cuando es de sus adictos como su ahijado Salvatore Cernuzzio (director de la trilogía documental de marras), se hace la vista gorda.

ACTUALIZACIÓN (22 de Julio): Pocas horas después de que Silére non possum publicará la noticia (que desde el viernes circulaba en Alemania por la emisora archidiocesana coloniense DomRadio), en la noche del 20 de Julio, el documental volvió a estar disponible, y la RAI emitió el comunicado de circunstancia diciendo que «el supuesto bloqueo duró unas pocas horas» y que el material acusado «había sido debidamente solicitado y publicado formalmente». Tomarlo como de quien viene (una organización subvencionada por una licencia que los contribuyentes italianos pagan volénter aut nolénter en la factura de electricidad) y por quien viene (un Andrea Tornielli que quiere hacer el mayor ruido posible mientras regresa a la intrascendencia de la que nunca debió salir) para un documental que ni siquiera los empleados del Vaticano vieron…

CHILE: LA MONJA PRO-ABORTO


La religiosa dominica de la Presentación y estudiante de Ciencias Religiosas y Estudios Pastorales en la Facultad Eclesiástica de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile) Licarayén Fernanda Torres Muñoz, calificó de «tortura» el proyecto de ley “Escucha su corazón”, que obligaría a las mujeres a escuchar el latido fetal antes de abortar, reabriendo el debate sobre el aborto en Chile:
«Me atrevo a grabar este video para compartir un poco sobre el debate público que durante estos días se ha puesto en la mesa, respecto esta exigencia que se les pretende imponer a las mujeres en Chile que aborten, recordando primero que el aborto en Chile no es libre, [sino que] está sometido bajo tres causales que ustedes conocen muy bien y que en su contexto ya son de punto de partida muy violentas, muy terribles. La pregunta que me surge es si es necesario torturar a las mujeres de esta manera.

Lo hago a partir de mi rol como mujer, como religiosa y como seguidora de Jesús y de su Evangelio. ¿Es cristiano, es evangélico hacer pasar a las mujeres por esta obligación que pretenden imponerles algunos diputados bajo esta ley?
 
Yo preferiría preguntarles, si algún diputado puede ver este video, y utilizando el mismo lenguaje que han utilizado, ¿de qué manera podríamos hoy escuchar el grito de los inocentes en las escuelas, en las calles, en los contextos de vulnerabilidad de nuestro país?
  
Me gustaría pedirles que con la misma urgencia propongan leyes que promuevan la justicia y la paz referidas a los niños, niñas y jóvenes de nuestros territorios. Si hay que escuchar el grito de los inocentes, hagámoslo desde el inicio, pero también hasta el final de la vida».
  
El vídeo fue compartido por la diputada Consuelo Veloso Ávila, del izquierdista Frente Amplio (partido nacido de la fusión de los partidos partidos Convergencia Social y Revolución Democrática), que hizo parte de la coalición de gobierno en la administración Borić. Ella escribió en su cuenta de Instagram: «Cada una de tus palabras y, sobre todo, desde tu rol, son esperanza en su sentido más puro. Ante la pregunta: “¿Qué haría Cristo en mi lugar?”, creo que exactamente lo que tú haces, lo que tratamos de hacer: amar, defender y dedicar la vida a procurar la alegría de los que sufren y eso, más allá de tantas debilidades que cargamos, es una tranquilidad que da fuerzas porque viene de Dios».
  
La iniciativa (también conocida como “Ley del Latido”), impulsada por los diputados Cristóbal Ignacio de Loyola Urruticoechea Ríos y Álvaro Arturo Jofré Cáceres (Partido Nacional Libertario), Chiara Natalia Barchiesi Chávez, Claudia Elena Reyes Larenas y María Catalina del Real Mihovilović (Republicanos) y Ximena Ossandón (Renovación Nacional; retiró su firma del proyecto) siguiendo a Hungría y los estados estadounidenses de Kentucky, Texas, Arizona, Georgia y Mississippi, busca incorporar en el artículo 119 del Código Sanitario el deber de informar sobre la actividad cardíaca embrionaria y permitir escucharla antes del procedimiento, y de negarse al procedimiento si lo declina. 

A pesar de las críticas de (obviamente) los izquierdistas de saco, overol y hábito, Urruticoechea sostuvo que «es positivo cualquier tipo de proyecto que intente frenar la ofensiva del aborto, porque haber convertido el crimen en ley, a través de las tres causales, no es algo bueno. Tampoco es bueno lo que produce el aborto, tanto como terminar con la vida del ser humano que está dentro del vientre de una madre, como también lo que pasa posteriormente con ella misma. Por eso es que nosotros seguiremos dando todas las batallas necesarias para terminar con este flagelo».

EL ROQUETE Y LA POTESTAD DE JURISDICCIÓN

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  

El roquete es una vestimenta eclesiástica que no es litúrgica, sino de distinción jurisdiccional, cuyo uso está (de facto estaba) regulado con precisión.

«Se prohíbe el uso del roquete, excepto para aquellos a quienes legítimamente pertenece; y además se establece y declara que a nadie se le permite servir o asistir en la celebración de la Misa o los oficios divinos vistiendo el roquete, ni vistiendo una sobrepelliz con mangas estrechas semejantes al roquete». Así lo dictaminó la Sagrada Congregación de Ritos, en un decreto confirmado por Urbano VIII y recogido en el Misal Romano.

Pero, ¿a quién pertenece legítimamente el uso del roquete?

El Papa.
El Sumo Pontífice siempre lleva el roquete, y lo lleva descubierto en todas partes, puesto que su jurisdicción ordinaria y universal la recibe directamente de Cristo al aceptarla. Consciente de que esta vestidura simboliza esta verdad de fe, así como la gran responsabilidad que conlleva, el Papa Urbano VII solía decir: «Esta prenda tan fina pesa tanto sobre mí que las palabras no pueden expresarlo. ¡Quién creería que algo hecho de lino tan ligero pesa tanto!».

Los Cardenales.
Los miembros del Sagrado Colegio llevan el roquete descubierto en todas partes excepto en la Urbe romana. Allí lo cubren con la capa. Lo llevaban descubierto solo durante la Sede Vacante para significar que, habiendo dejado de vivir el Romano Pontífice, la suprema autoridad de la Iglesia se depositaba temporalmente en sus manos [1].

Los obispos.
Todos los obispos usan el roquete, pero en la antigüedad no todos de la misma manera.
En primer lugar, cabe señalar que en tiempos pasados, la persona elegida al episcopado, si estaba presente en la Curia Romana, después del Consistorio recibía el roquete del Papa, quien se lo imponía «como signo del poder con el que lo investía» (Moroni). Esto significaba la verdad de la fe según la cual el poder de jurisdicción (expresado por el roquete) proviene de los obispos no de la consagración episcopal, sino del Romano Pontífice.
Además, hasta 1969, las normas ceremoniales disponían que los obispos residentes usaran el roquete descubierto solo dentro del ámbito de su propia jurisdicción (limitada), debiendo cubrirlo con el mantelete una vez que abandonaban su diócesis. Esto es un signo de que ni siquiera existía la percepción de un Colegio Episcopal compuesto por iguales y con la función de sujeto de poder supremo en la Iglesia universal, como el que se menciona en Lumen géntium [2].
  
El roquete se concede también a prelados menores y a canónigos regulares y seculares.

Bibliografía: Caballero GAETANO MORONI, voz “Roquete”, en Dizionario di erudizione storico-ecclesiastica, vol. LVIII, Venecia, Tipografía Emiliana, 1852, págs. 70-78. 
  
NOTAS

domingo, 19 de julio de 2026

PRESBÍTERO SE ENORGULLECE DE SER “MAESTRO DE CEREMONIAS” EN “GAYMONIO” DE SU HERMANO


El presbítero canadiense Enrico “Rico” Passero Arcaro (“instalado” el 11 de Junio de 2011), párroco de San José de Grimsby (Ontario, Canadá), asistió a la boda homosexual de su hermano Anthony con un tal Aldair Martínez García, describiendo la celebración como “especial”, “asombrosa” y “ÉPICA” en una publicación en las redes sociales el 5 de julio.
  
También dijo que sirvió como el maestro de ceremonias (MC) en la recepción.
  
En plena covidhisteria, Passero hizo imprimir las fotos de sus feligreses y las pegó en las bancas de la iglesia para “predicarles”. Entrevistado por la prensa local, dijo que se inspiró en el presbítero italiano Giuseppe Corbari, que hizo otro tanto en su parroquia de Robbiano en Guissano (Lombardía, Italia).

Passero está incardinado en la diócesis de Santa Catalina en Ontario, dirigida por el obispón Gerard Paul II Bergie McNeaney.

TURISTAS RUSOS DETENIDOS POR LEER LA BIBLIA EN SANTA SOFÍA

  
El turista ruso Ígor Filónov, de 32 años, y su esposa Viktoria Filonóva, de 35, fueron detenidos en Estambul el martes 14 de Julio después de leer un pasaje de la Biblia mientras visitaban la galería superior de Santa Sofía (que conserva su carácter museístico), informó el miércoles la agencia de noticias estatal rusa RIA Novosti, citando al Consulado General de Rusia en Estambul.
 
La pareja recibió gritos de los presentes y fue rodeada por una multitud hasta que los entregaron a la policía, que los trasladó a un centro de detención para extranjeros en el distrito de Arnavutköi (Villa Albanesa), a la espera de una posible decisión sobre su deportación. «Hemos estado separados. Llevamos mucho tiempo sin comer y nos sentimos muy mal», declaró Ígor Filónov a un medio de comunicación ruso. El Consulado General de Rusia en Estambul afirmó que está siguiendo el caso y en contacto con el abogado de la pareja.
 
Según el diario económico ruso Kommersant, las autoridades turcas investigan el “caso” como una «incitación al odio o la hostilidad entre la población o humillación» según el artículo 216 del Código Penal turco.

Tres meses antes, el 9 de Abril (Jueves Santo ortodoxo) la policía arrestó a los primos Michael y Konstandina Makis por exhibir una bandera con un águila bicéfala bizantina con la frase «¡Ortodoxia o muerte!» (dicho sea de paso, incluida en 2010 por el Ministerio de Justicia de Rusia en la Lista Federal de Materiales Extremistas y prohibidas en dicho país). Los turistas greco-australianos fueron sentenciados a diez meses de prisión suspendida por supuestamente «ofender a un sector de la población».
  
Diversos analistas interpretan esta detención como un mensaje de la política oficial turca hacia Rusia. El incidente de los turistas funciona como una advertencia diplomática que demuestra que las relaciones entre el Kremlin y Ankara carecen de un carácter fraternal.

Irónicamente, Turquía se presenta como uno de los países musulmanes más “progresistas”, justificando así su solicitud para adherir a la Unión Europea. Pero estos episodios muestran el verdadero alcance de la tolerancia religiosa del rais (presidente, dictador) Recep Tayyip Erdoğan Mutlu, que reconvirtió Santa Sofía en mezquita en el 2020, a pesar de las protestas internacionales.

MISA DE SAN VICENTE DE PAÚL

Del Misal Romano de San Pío V. La Misa propia de Francia y de la Congregación de la Misión y las Hijas de la Caridad (cuyos textos se emplean también en la fiesta de la Traslación –26 de Abril– y del Patrocinio –20 de Diciembre–, aunque con oraciones propias) fue aprobada por Benedicto XIV el 10 de Abril de 1741.

Die 19 Julii
S. Vincentii a Paulo Confessoris
Duplex

Introitus. Ps. 91, 13-14. Justus ut palma florébit: sicut cedrus Líbani multiplicábitur: plantátus in domo Dómini: in átriis domus Dei nostri. Ps. ibid., 2. Bonum est confitéri Dómino: et psállere nómini tuo, Altíssime. ℣. Glória Patri.
   
ORATIO
Deus, qui, ad evangelizándum paupéribus et ecclesiástici órdinis decórem promovéndum, beátum Vincéntium apostólica virtúte roborásti: præsta, quǽsumus; ut, cujus pia mérita venerámur, virtútum quoque instruámur exémplis. Per Dóminum.
  
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Corínthios
1. Cor. 4, 9-14.
   
Fratres: Spectáculum facti sumus mundo et Ángelis et homínibus. Nos stulti propter Christum, vos áutem prudéntes in Christo: nos infírmi, vos áutem fortes: vos nóbiles, nos áutem ignóbiles. Úsque in hanc horam et esurímus, et sitímus, et nudi sumus, et cólaphis cǽdimur, et instábiles sumus, et laborámus operántes mánibus nostris: maledícimur, et benedícimus: persecutiónem pátimur, et sustinémus: blasphemámur, et obsecrámus: támquam purgaménta hujus mundi facti sumus, ómnium peripséma usque adhuc. Non ut confúndant vos, hæc scribo, sed ut fílios meos caríssimos móneo: in Christo Jesu, Dómino nostro.

Graduale. Ps. 36, 30-31. Os justi meditábitur sapiéntiam, et lingua ejus loquétur judícium.
℣. Lex Dei ejus in corde ipsíus: et non supplantabúntur gressus ejus.
  
Allelúja, allelúja. ℣. Ps. 111, 1. Beátus vir, qui timet Dóminum: in mandátis ejus cupit nimis. Allelúja.
  
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Luc. 10, 1-9.
  
In illo témpore: Designávit Dóminus et álios septuagínta duos: et misit illos binos ante fáciem suam in omnem civitátem et locum, quo erat ipse ventúrus. Et dicebat illis: Messis quídem multa, operárii áutem páuci. Rogáte ergo Dóminum messis, ut mittat operários in messem suam. Ite: ecce, ego mitto vos sicut agnos inter lupos. Nolíte portáre sácculum neque peram neque calceaménta; et néminem per viam salutavéritis. In quamcúmque domum intravéritis, primum dícite: Pax huic dómui: et si ibi fúerit fílius pacis, requiéscet super illum pax vestra: sin autem, ad vos revertétur. In eádem autem domo manéte, edéntes et bibéntes quæ apud illos sunt: dignus est enim operárius mercéde sua. Nolíte transíre de domo in domum. Et in quamcúmque civitátem intravéritis, et suscéperint vos, manducáte quæ apponúntur vobis: et curáte infírmos, qui in illa sunt, et dícite illis: Appropinquávit in vos regnum Dei.
  
Offertorium. Ps. 20, 2-3. In virtúte tua, Dómine, lætábitur justus, et super salutáre tuum exsultábit veheménter: desidérium ánimæ ejus tribuísti ei.
   
SECRETA
Præsta nobis, quǽsumus, omnípotens Deus: ut nostræ humilitátis oblátio et pro tuórum tibi grata sit honóre Sanctórum, et nos córpore páriter et mente puríficet. Per Dóminum.
  
Communio. Matth. 19, 28-29. Amen, dico vobis: quod vos, qui reliquístis ómnia et secúti estis me, céntuplum accipiétis, et vitam ætérnam possidébitis.
   
POSTCOMMUNIO
Quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui cœléstia aliménta percépimus, intercedénte beáto Vincéntio Confessóre tuo, per hæc contra ómnia advérsa muniámur. Per Dóminum.
   
***
   
Die 19 Julii
S. Vincentii a Paulo Confessoris
Própria Gálliæ, et Congregatiónis Missiónis ac Societátis Puellárum a Caritáte.
Dúplex majus.

Introitus. Ps. 131, 8. Páuperes Sion saturábo pánibus: sacerdótes ejus índuam salutári, et sancti ejus exsultatióne exsultábunt. Ps. ibid., 2. Meménto Dómine David: et ómnis mansuetúdinis ejus. ℣. Glória Patri.

ORATIO
Deus, qui ad salútem paupéribus et cleri disciplínam, novam in Ecclésia tua per beátum Vincéntium famíliam congregásti, da, quǽsumus; ut éodem nos quóque spíritu fervéntes, et amémus quod amávit et quod dócuit operémur. Per Dóminum.
  
Léctio epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Corínthios
1. Cor. 26-31; 2, 1-2.
   
Vidéte vocatiónem vestram, fratres, quía non multi sapiéntes secúndum carnem, non multi poténtes, non multi nóbiles: sed quæ stulta sunt mundi elégit Deus, ut confúndat sapiéntes: et infírma mundi elégit Deus, ut confúndat fórtia: et ignobília mundi et contemptibília elégit Deus, et ea quæ non sunt, ut ea quæ sunt destrúeret: ut non gloriétur omnis caro in conspéctu ejus. Ex ipso áutem vos estis in Christo Jesu, qui factus est nobis sapiéntia a Deo, et justítia, et sanctificátio, et redémptio: ut, quemádmodum scriptum est, qui gloriátur, in Dómino gloriétur. Et ego cum veníssem ad vos, fratres, veni non in sublimitáte sermónis aut sapiéntiæ annúntians vobis testimónium Christi. Non enim judicávi, me scire áliquid inter vos, nisi Jesum Christum, et hunc crucifíxum.
  
Graduale. Isa. 63, 4. Evangelizáre paupéribus misit me, sanáre contrítos corde.
℣. Ibid., 7. Parásti in dulcédine tua páuperi, Deus: Dóminus dabit verbum evangelizántibus, virtúte multa.

Allelúja, allelúja. ℣. Isa. 52, 7. Quam pulchri super montes pedes annuntiántis et prædicántis pacem; annuntiántis bonum, prædicántis salútem. Allelúja.
   
In Missis votivis post Septuagesima, omissis Allelúja, et versu sequenti dicitur:
Tractus. Prov. 31, 20. Manum suam apéruit ínopi: et palmas suas exténdit ad páuperem.
℣. Ps. 40, 2. Beátus quí intélligit super egénum, et páuperem: in die mala liberábit eum Dóminus.
℣. Ps. 111, 5 et 6. Jucúndus homo qui miserétur, et cómmodat: dispónet sermónes suos in judício, quía in ætérnum non commovébitur.

Tempore autem Paschali omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Isa. 52, 7. Quam pulchri super montes pedes annuntiántis et prædicántis pacem; annuntiántis bonum, prædicántis salútem. Allelúja.
℣. Ibid, 11. Exíte de médio Babylónis: mundámini quí fertis vasa Dómini. Allelúja.
   
✠ Sequéntia sancti Evangelii secúndum Mattǽum.
Matth. 9, 35-40.

In illo témpore: Circuíbat Jesus omnes civitátes, et castélla, docens in synagógis eórum, et prǽdicans Evangélium regni, et curans omnem languórem, et omnem infirmitátem. Videns áutem turbas, misértus est eis quía erant vexáti, et jacéntes sicut oves non habéntes pastórem. Tunc dicit discípulis suis: Messis quídem multa, operárii áutem páuci. Rogáte ergo Dóminum messis, ut mittat operários in messem suam. Credo.

Offertorium. 3. Reg. 8, 58. Inclínet Dóminus Deus noster corda nostra ad se, ut ambulémus in univérsis viis ejus, et custodiámus mandáta ejus, et cœremónias ejus, et judícia quæcúmque mandávit pátribus nostris.
  
SECRETA
Deus, qui beáto Vincéntio divína quotídie celebránti mystéria tribuísti quod tractábat imitári: ejus nobis précibus indúlge; ut immaculátam hóstiam offeréntes, ipsi quóque in holocáustum tibi accéptum transeámus.  Per Dóminum. 

Communio. Ps. 106, 2. Confiteántur Dómino misericórdiæ ejus, et mirabília ejus fílus hóminum, quía satiávit ánimam inánem, et ánimam esuriéntem satiávit bonis.

POSTCOMMUNIO
Cœléstibus, Dómine, refécti sacraméntis: quǽsumus; ut ad evangelizántem paupéribus Fílium tuum imitándum beáti Vincéntii sicut exémplis provocémur, ita et patrocíniis adjuvémur. Per Dóminum.

SAN VICENTE DE PAÚL, CONFESOR Y FUNDADOR

«Quien diere a uno de estos pequeñuelos un vaso de agua fresca solamente por razón de ser discípulo mío, os doy mi palabra que no perderá su recompensa» (San Mateo X, 42).
   

Aun en los períodos de mayor decadencia religiosa, cuando los hombres parecen haber olvidado totalmente el Evangelio, Dios se encarga de que surjan en la Cristiandad ministros fieles, capaces de reavivar la caridad en el corazón de los hombres. San Vicente de Paul fue uno de esos instrumentos de la Providencia. Sus padres Juan de Paúl y Beltranda de Moras, oriundos de Tamarite de Litera en Aragón, poseían una pequeña granja llamada Ranquines en Pouy, aldea vecina a Dax, en la Gascuña (que después será renombrada San Vicente de Paúl). Allí nació Vicente el 24 de Abril de 1581, tercero de seis hermanos. Ante la inteligencia y la inclinación al estudio de que Vicente daba muestras, su padre le confió a los franciscanos recoletos de Dax para que le educasen. Vicente terminó sus estudios en la Universidad de Tolosa y, el 23 de Septiembre de 1600, a los veinte años de edad, recibió la ordenación sacerdotal de manos del obispo de Périgueux Francisco de Bourdeilles. Lo poco que sabemos sobre la juventud de Vicente no hacía prever la fama de santidad que alcanzaría en el futuro. Se dice que hizo un viaje a Marsella para vender un legado, que estuvo dos años prisionero en Túnez y que logró escapar en forma muy novelesca junto con su último amo Guillaume Gautier, un franciscano devenido a musulmán. 

El propio San Vicente cuenta que, en aquella época, lo único que le preocupaba era hacer carrera. Logró obtener el puesto de capellán de la reina Margarita de Valois, al que estaban anexas las rentas de una pequeña abadía, según la reprobable costumbre de aquel tiempo. Vivía en París con un amigo, cuando ocurrió un suceso que iba a cambiar su vida. El amigo con quien compartía sus habitaciones, le acusó de haberle robado cuatrocientas coronas y como todos los indicios estaban en contra de Vicente, empezó a esparcir entre sus conocidos el rumor de que su compañero era un ladrón. Vicente se contentó con negar el hecho diciendo: «Dios sabe la verdad». Seis meses más tarde, cuando Vicente había soportado la difamación con increíble paciencia, el verdadero ladrón confesó su fechoría. San Vicente relató más tarde el suceso en una conferencia espiritual a sus sacerdotes (pero habló en tercera persona), para hacerles comprender que la paciencia, el silencio y la resignación son la mejor defensa de la inocencia y el medio más apto para santificarse gracias a la calumnia y la persecución.

Vicente conoció en París a un virtuoso sacerdote, Pedro de Bérulle, quien sería más tarde cardenal. Bérulle, que le profesaba gran estimación, consiguió que aceptase el cargo de tutor de los hijos de Felipe de Gondi, conde de Joigny. La condesa Francisca Margarita de Silly le eligió como confesor y director espiritual.

En Enero de 1617, cuando la familia se hallaba en la casa de veraneo en Folleville, Vicente acudió a confesar a un campesino gravemente enfermo. Como el mismo penitente relató más tarde a la condesa y a otras personas, todas sus confesiones anteriores habían sido sacrílegas y debía su salvación a la bondad de San Vicente. La condesa quedó horrorizada al oír hablar de tales sacrilegios. La señora de Gondi era una buena mujer que, en vez de encastillarse en la ilusión de orgullo, por la que tantos amos se desentienden del cuidado de sus criados, comprendía que estaba ligada a sus servidores por los lazos de la justicia y de la caridad, que la obligaban a velar por el bien espiritual de su servidumbre. Las buenas inclinaciones de la condesa ayudaron también a San Vicente a caer en la cuenta del abandono religioso en que vivían los campesinos de Francia, de suerte que la condesa le convenció fácilmente para que predicase en la iglesia de Santiago el Mayor y San Juan Bautista de Folleville e instruyese al pueblo sobre la confesión. Tras los primeros sermones (del cual el primero, el día de la Conversión de San Pablo, es considerado el origen de la futura Congregación de la Misión fundada ocho años después), fue tan grande la multitud de los que acudieron a hacer su confesión general, que Vicente tuvo que pedir ayuda a los jesuitas de Amiens.

Ese mismo año de 1617, por consejo del P. Bérulle, Vicente renunció al cargo de tutor para encargarse de la parroquia de Châtillon-les-Dombes. En el desempeño de ese puesto consiguió la conversión del conde de Rougemont y otros personajes que llevaban una vida escandalosa. Pero al poco tiempo retornó a París y empezó a trabajar con los galeotes de la Conserjería. Fue nombrado oficialmente capellán de los galeotes (de los que estaba encargado el general Felipe de Gondi), y su primer cuidado consistió en predicar una misión en Burdeos, en 1622. Por entonces, comenzó a circular la historia de que San Vicente sustituyó una vez a un galeote en una galera.

La condesa de Joigny le ofreció una renta para que fundase una misión permanente para el pueblo, en la forma en que lo creyese conveniente, pero Vicente no hizo nada por el momento, ya que su humildad le llevaba a creerse incapaz de semejante empresa. La condesa, que sólo encontraba la paz en la dirección espiritual del santo, le arrancó la promesa de que nunca dejaría de dirigirla y de que la asistiría en la hora de la muerte. Deseosa por otra parte de hacer cuanto estaba en su mano por el bien espiritual de sus súbditos, consiguió que su esposo la ayudase a formar una asociación de misioneros que consagrasen su celo a atender a sus vasallos y, en general, a los campesinos. El conde habló del proyecto a su hermano, el arzobispo de París, quien puso a su disposición el edificio del antiguo colegio “Bons Enfants” para alojar a la comunidad. Los misioneros estaban obligados a renunciar a las dignidades eclesiásticas, a trabajar en las aldeas y pueblecitos de menor importancia y a vivir de un fondo común. San Vicente tomó posesión de la casa el 17 de Abril de 1625.

Como lo había prometido, el santo asistió a la condesa en su última hora, pues Dios la llamó a Sí dos meses después. En 1633, el superior de los Canónigos Regulares de San Víctor regaló a los misioneros el convento de San Lázaro, que se convirtió en la sede principal de la congregación. Por ello se llama a los padres de la Misión, unas veces lazaristas y otras vicentinos. Se trata de una congregación de sacerdotes diocesanos que hacen cuatro votos simples de pobreza, castidad, obediencia y perseverancia. Se ocupan principalmente de las misiones entre los campesinos y de la dirección de seminarios diocesanos; actualmente tienen colegios y misiones en todo el mundo. Cuando murió San Vicente, la congregación tenía ya veinticinco casas, en Francia, Argelia, el Piamonte, Polonia y aun en Madagascar.

Pero el celo de “Monsieur Vincent”, como empezó a llamársele cariñosamente, no se satisfizo con esa fundación, sino que trató de remediar las necesidades corporales y espirituales del pueblo por todos los medios posibles. Con ese fin, estableció las cofradías de la caridad (la primera de ellas en Châtillon), cuyos miembros se dedicaban a asistir a los enfermos de las parroquias. Tal fue el origen de las Hermanas de la Caridad, que San Vicente fundó con Santa Luisa de Marillac el 29 de Noviembre de 1633. De las Hermanas de la Caridad se ha dicho que «tienen por convento el cuarto de los enfermos, por capilla la iglesia parroquial y por claustro las calles de la ciudad». El santo organizó también la asociación de las Damas de la Caridad entre las señoras ricas de París, para conseguir fondos y ayuda para las obras de beneficencia. No contento con eso, fundó varios hospitales y asilos para huérfanos y ancianos y empezó a construir, en Marsella, el hospital para galeotes, que no llegó a terminar. Para financiar todos esos establecimientos encontró generosos bienhechores y dejó fijadas reglas muy sabias para su administración. Igualmente redactó un plan de retiro espiritual para los candidatos al sacerdocio, un método de examen de conciencia para la confesión general y otro para deliberar sobre la vocación, e instituyó una serie de conferencias sobre las obligaciones clericales, para remediar los abusos e ignorancia que descubría a su alrededor. Parece casi increíble que un hombre de humilde origen, sin fortuna y sin las cualidades que el mundo más aprecia, haya podido realizar solo una tarea tan extraordinaria.

Al saber San Vicente la miseria que reinaba en Lorena durante la guerra en esa región, consiguió en París una suma fabulosa de dinero para socorrer a los habitantes. Además, envió a sus misioneros a predicar entre los pobres y enfermos de Polonia, Irlanda, Escocia y aun de las Hébridas. Su congregación rescató en el norte de África a 1.200 esclavos cristianos y socorrió a muchísimos otros. El rey Luis XIII mandó llamar al santo para que le asistiese en su lecho de muerte, y la regente, Ana de Austria, le consultaba acerca de los asuntos eclesiásticos y la concesión de beneficios. Sin embargo, San Vicente no consiguió persuadir a la reina, en el asunto de la Fronda, a que hiciese renunciar a su ministro Mazarino por el bien del pueblo. Gracias a la ayuda del santo, las Benedictinas inglesas de Gante pudieron fundar un convento en Bolonia de Francia en 1652.

Pero esta colosal actividad no distraía un instante a Vicente de su unión con Dios. En los fracasos, decepciones y ataques, conservaba una serenidad extraordinaria y su único deseo era que Dios fuese glorificado en todas las cosas.

Por increíble que pueda parecer, San Vicente «era un hombre de carácter belicoso y colérico», según lo confiesa él mismo; podría creerse que se trata de una exageración debida a la humildad, pero otros testigos confirman esas palabras. «Sin la gracia –dice el mismo Vicente–, me habría dejado llevar de mi temperamento duro, áspero e intratable». Pero la gracia de Dios no le faltó y supo aprovecharla hasta convertirse en un hombre dulce, afectuoso y extraordinariamente fiel a los impulsos de la caridad y el amor de Dios. El santo quería que la humildad fuese la base de su congregación y no se cansaba de repetirlo. En cierta ocasión, se negó a admitir en su congregación a dos hombres de gran saber, diciendo: «Vuestras habilidades están por encima de nuestro nivel y pueden encontrar mejor empleo en otra parte. Nuestra gran ambición es instruir a los ignorantes, mover a penitencia a los pecadores y sembrar en el corazón de los cristianos el evangelio de la caridad, la humildad, la mansedumbre y la sencillez». Según las reglas de San Vicente, los misioneros no debían hablar nunca acerca de sí mismos, porque tales conversaciones proceden generalmente de soberbia y fomentan el amor propio. Era muy grande la preocupación de San Vicente por la rapidez con que se divulgaba el jansenismo en Francia. «Durante tres meses –confesó el santo–, el único objeto de mis plegarias ha sido la doctrina de la gracia y, cada día, Dios ha confirmado mi convicción de que Nuestro Señor Jesucristo murió por todos nosotros y que desea salvar al mundo entero». Él mismo se opuso activamente a los predicadores de la falsa doctrina y no toleró que permaneciera en su congregación ningún sacerdote que profesara sus errores.

Hacia el fin de su vida, la salud del santo estaba totalmente quebrantada. Murió apaciblemente, sentado en su silla, el 27 de Septiembre de 1660, a los ochenta años de edad, poco más de seis meses después de Santa Luisa de Marillac. Clemente XI le canonizó en 1737, y León XIII proclamó a ese humilde campesino patrono de todas las asociaciones de caridad. Entre éstas se destaca la Sociedad de San Vicente de Paul, que Federico de Ozanam fundó en París en 1883, siguiendo el espíritu del santo.

Las fuentes sobre la vida de San Vicente de Paul son muy numerosas. Han sido editadas con gran cuidado por el P. Pierre Coste, Saint Vincent de Paul, correspondance, entrétiens, documents (1920-1925), en catorce volúmenes. La biografía escrita por el mismo autor, Le grand saint du siécle (3 vols.), completa dicha obra. La primera biografía de San Vicente fue la que publicó Mons. Luis de Abelly cuatro años después de su muerte. Las biografías modernas son innumerables; citemos, entre otras, las de Bougaud, de Broglie, y Lavedan. Esta última, a pesar de su maravilloso estilo, no iguala en veracidad histórica a La vraie vie de S. Vincent de Paul de Redier (1927), ni el S. Vincent de Paul de P. Renaudin (1929). En la gran pantalla, existe «Monsieur Vincent», excelente película de 1947 basada en la vida del santo. 

MEDITACIÓN SOBRE EL AMOR AL PRÓJIMO
I. Dios promete recompensar a los que dieren por amor a Él un vaso de agua al prójimo. ¡Qué recompensa no dará a los que hayan hecho grandes limosnas y aliviado a sus hermanos en sus necesidades temporales y espirituales! ¡Cuántas ocasiones dejamos escapar de ejercer la caridad! Jesucristo nos pedirá cuenta de ello en el día del juicio. Parece que nuestra salvación depende únicamente del bien o del mal que hubiéramos hecho a nuestro prójimo.
   
II. Jesucristo mira como hecho a Él mismo todo el bien o todo el mal que hacemos a nuestro prójimo. Todos los cristianos forman un cuerpo cuya cabeza es Cristo; quien hiere los miembros hiere también la cabeza. ¡Cuál no sería tu dicha, si pudieses dar de comer a Jesucristo, vestirlo y consolarlo! Todo esto haces cuando realizas tus obras de caridad para con los pobres. Aviva tu fe a fin de ver siempre a Jesucristo en la persona de tu prójimo. Fácil te será entonces amarlo, honrarlo y hacerle el bien.
   
III. Parece que Dios ha querido hacernos dueños de nuestro destino cuando dijo, en varios lugares del Evangelio, que se nos tratará como nosotros hayamos tratado a nuestro prójimo. Se nos juzgará como hayamos juzgado a los demás; se nos dará si damos; se nos perdonará como hayamos perdonado. Así, pues, sobre nosotros mismos recaerá todo el bien o el mal que hacemos a los demás. «¡Cuán extraño, dice San Agustín, es ver a los hombres maltratarse recíprocamente! ¿Las otras creaturas no proporcionan ya bastantes ocasiones de sufrir?».

La caridad para con los pobres.
Orad por las Conferencias Vicentinas.
   
ORACIÓN 
Oh Dios, que para evangelizar a los pobres y realzar el brillo del sacerdocio cristiano, habéis revestido al bienaventurado San Vicente de una caridad y una fortaleza verdaderamente apostólicas, haced, os lo suplicamos, que honrando sus méritos, seamos fortificados por el ejemplo de sus virtudes. Por J. C. N. S. Amén.