Traducción del artículo publicado en INTROIBO AD ALTARE DEI.
ORIENTE SE ENFRENTA (Y DERROTA) A OCCIDENTE
La civilización occidental está siendo absorbida por el paganismo oriental. Su influencia es tan generalizada que muchos ni siquiera se dan cuenta. Los avances del paganismo oriental comenzaron con el Concilio Vaticano II. El documento herético Gáudium et Spes atribuye falsamente a sectas paganas, como el hinduismo y el budismo, la creencia en Dios como Creador del universo. El párrafo 36 afirma: «…[Todos] cuantos creen en Dios, sea cual fuere su religión, escucharon siempre la manifestación de la voz de Dios en el lenguaje de la creación». Los paganos orientales ignoran por completo la idea de un Dios que creó de la nada y que se revela en sus criaturas. Esto se debe a que estas religiones orientales están convencidas de que la realidad procede a través de la emanación de una fuerza impersonal, cósmica y eterna que se replica idénticamente en todas las cosas; de la cual todo proviene y a la cual todo regresa, convirtiéndose en parte de ella y disolviéndose en ella.
La cosmovisión básica de Oriente es el panteísmo, la creencia de que, en cierto sentido, toda la realidad es, en última instancia, Una y Divina. Al introducir sus falsas religiones en Occidente, muchas personas adoptan otra cosmovisión (aunque similar) conocida como panenteísmo (la creencia de que Dios está “en” todas las cosas). El panenteísmo reconoce a Dios y al mundo como conceptos distintos, pero sostiene que Dios es el espíritu, la “energía divina” o la “mente” que llena, impregna y se expresa en el mundo. Desde esta perspectiva, Dios y el mundo son interdependientes y se necesitan mutuamente para formar una realidad completa. Así, la analogía habitual del panenteísmo es la idea de que un ser humano es a la vez espíritu (o mente) y cuerpo, sin que ninguno pueda hacer nada sin el otro. Para el panenteísta, Dios no es un Creador personal del mundo, sino el potencial divino del mundo y de cada uno de nosotros. La mayoría de las personas en la cultura occidental no pueden distinguir claramente entre panteísmo y panenteísmo, y en la mayoría de los contextos la diferencia tiene poca relevancia práctica. Por eso, el sacerdote católico apóstata Timothy James “Matthew” Fox Sill puede ser defensor del pensamiento oriental, aunque técnicamente se adhiera al panenteísmo en lugar de al panteísmo.
Fox, ordenado sacerdote dominico en 1967, fue expulsado por “desobediencia” en 1993 por la Orden y reprendido por el “cardenal” Ratzinger, pero no por herejía. Esto a pesar de que:
- Se refería a Dios Madre (no Padre),
- Rechazaba el Pecado Original,
- Aceptaba la “espiritualidad” de los nativos americanos,
- Se negó a condenar la homosexualidad, y
- Trabajó con Miriam Simos Goldfarb, una bruja neopagana feminista (de origen judío) que se hace llamar “Starhawk”.
En esta publicación se examinarán los errores de la cosmovisión pagana oriental, así como la forma en que ha permeado nuestra cultura occidental desde el Concilio Vaticano II.
LOS ERRORES DEL PANTEÍSMO
Hay muchos errores en pensar que Dios y el universo son uno (o que Dios está en todas las cosas). El Concilio Vaticano de 1870 condenó infaliblemente esta idea:
Constitución dogmática “Dei Fílius”, cánones del capítulo I:«Canon 3.º Si alguno dijere que es una sola y la misma la substancia o esencia de Dios y la de todas las cosas: sea anatema.Canon 4.º Si alguno dijere que las cosas finitas, corpóreas o espirituales, o por lo menos las espirituales, han emanado de la substancia divina; o que la esencia divina, por la manifestación y evolución de sí misma se transforma en todas las cosas; o, finalmente, que Dios es un ser universal e indefinido que, determinándose a sí mismo, establece la totalidad de las cosas, distinguidas en géneros, especies e individuos: sea anatema.Canon 5.º Si alguno no confesare que el mundo y todas las cosas que contiene, espirituales y materiales, fueron producidas de la nada por Dios de acuerdo a la totalidad de su substancia; o sostuviere que Dios no creó por su voluntad libre de toda necesidad, sino con la misma necesidad con que se ama a sí mismo; o negare que el mundo fue creado para gloria de Dios: sea anatema».
Además, hay cuatro buenas razones para que la persona promedio crea que el panteísmo/panenteísmo es erróneo:
- La amnesia universal respecto a nuestra “divinidad” no puede explicarse satisfactoriamente.Si la humanidad es realmente “parte de lo divino” ¿cómo es que no somos conscientes de ello? ¿Acaso “Dios” no sabría que es divino? ¿Por qué se necesita un gurú, o yoga, o meditación para que “Dios” se dé cuenta de quién es? ¿Cómo explicamos esta “amnesia cósmica”?
- ¿Cómo sabe el panteísta que ÉL no es quien malinterpreta la realidad?Los paganos orientales afirman que los cristianos que creen en un mundo externo a sus sentidos están atrapados en una ilusión, porque “todo es uno”. ¿Cómo sabe el pagano que somos nosotros quienes estamos engañados por nuestra experiencia del sentido común y no él mismo por pensar que “todo es uno” en contra de lo que nos dicen la razón y la experiencia sensorial?
- Si el panteísmo es cierto, nunca podremos distinguir entre fantasía y realidad.La carga de la prueba recae claramente sobre el pagano oriental para explicarnos por qué debemos abandonar nuestra capacidad común de distinguir entre hechos y fantasía. Debemos creer lo que nuestra experiencia nos dice que es verdad, a menos que tengamos buenas razones para pensar lo contrario. Los paganos invierten esto y pretenden que creamos que lo que es contraintuitivo es verdad, a pesar de la falta de evidencia. Esto es absurdo.
- Los paganos orientales rechazan la lógica.El japonés Daisetsu/Daisetz Teitarō Suzuki escribió en su Introducción al budismo zen que «comprendemos la vida solo cuando abandonamos la lógica» En otras palabras, intenta convencerte con argumentos (usando la lógica) de que necesitas abandonar la lógica, una postura contradictoria. Para el pagano, es lógico ser ilógico (si te sientes mareado, bien por ti, es un galimatías).
LA COSMOVISIÓN PAGANA ORIENTAL INFECTA A OCCIDENTE.
- Educación. Muchas escuelas públicas (y afiliadas al Concilio Vaticano II) ofrecen yoga en las clases de Educación Física. Muchos programas se utilizan para mejorar la autoestima, inculcando a los estudiantes la idea de que tienen las respuestas a la vida “dentro de sí mismos” y que deben descubrir sus “poderes internos”. Incluso el popular programa de prevención de drogas D. A. R. E. [en español “Atrévete”; acrónimo inglés de “Educación para la Resistencia al Abuso de Drogas”, programa creado en 1983 por el jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles Darrel/Daryl Francis Gates Dowdle, N. del T.] contiene connotaciones paganas orientales. En muchas clases de estudios sociales, se dedica mucho tiempo al estudio de la religión pagana, y las tareas incluyen «visitar un templo hindú o budista, y escribir sobre la experiencia espiritual».
- Negocios. Algunos directores ejecutivos y altos directivos creen que la búsqueda de una ventaja competitiva en muchas empresas está relacionada con el aumento del “potencial humano” de los empleados. Este potencial suele estar vinculado a ideas paganas orientales. Los empleados deben asistir a talleres obligatorios. Entre estos talleres se encuentran los impartidos por Anthony John Mohorović Robbins “Tony Robbins”, el charlatán/gurú de 480 millones de dólares, cuyo entrenamiento para «encontrar tu potencial divino» incluye afirmaciones como mejorar «tu salud, tus finanzas, tus relaciones, tu carrera, tus emociones y tu tiempo». Su lema es «libera el poder interior» (Ver tonyrobbins.com).
- Medicina. Las ideas religiosas orientales, envueltas bajo el pretexto de “mantenerse sano”, incluyen el Reiki (¡Bergoglio utiliza este paganismo! Ver http://introiboadaltaredei2.blogspot.com/2017/12/francis-and-dark-side-of-force.html; traducido al español como https://wwwmileschristi.blogspot.com/2017/12/francisco-y-el-lado-oscuro-de-la-fuerza.html) También se incluyen la Meditación Trascendental (MT), la “aromaterapia” y el hipnotismo.
- Medios de comunicación. La franquicia de La Guerra de las Galaxias promueve el panteísmo. La frase frecuentemente citada «Que la Fuerza te acompañe» es un intento blasfemo de reemplazar al Dios Verdadero («Que el Señor te acompañe») con una energía impersonal que une el universo. La llamada Fuerza puede usarse para realizar aparentes milagros como levitación, mover objetos, detectar la presencia de varias personas, ser guiado sin usar los sentidos y curar. La Fuerza puede usarse para el bien o para el mal («el lado oscuro de la Fuerza»). Aunque la Fuerza nunca es llamada Dios, se dice que quienes creen en ella y buscan usarla son seguidores de una “religión”, y el maestro de “los caminos de la Fuerza” es un “Maestro Jedi” de 900 años llamado Yoda que funciona como un maestro budista zen. En El Imperio Contraataca (1980), Yoda explica:
«Porque mi aliada es la Fuerza, y es una aliada poderosa. La vida la crea, la hace crecer. Su energía nos rodea y nos une. ¡Somos seres luminosos, no esta materia burda! Debes sentir la Fuerza a tu alrededor: aquí, entre tú, yo, el árbol, la roca, en todas partes; sí, incluso entre la tierra y la nave».
- Los “Nuevos ateos”. Aunque el Dr. Clinton Richard Dawkins Ladner (Richard Dawkins para los amigos) detesta la “religión sobrenatural”, no le molesta “el dios de Einstein”. Cuando se le preguntó si creía en la inmortalidad, Albert Einstein respondió: «No. Una vida me basta». En respuesta a un telegrama del rabino Herbert Samson Goldstein Mikler en 1929, que preguntaba específicamente: «¿Cree usted en Dios?», Einstein contestó: «Creo en el Dios de Spinoza, que se revela en la armonía legal de todo lo que existe, pero no en un Dios que se preocupe por el destino y las acciones de la humanidad» [Cf. Walter Seff Isaacson, Einstein: His Life and Universe (Einstein: Su vida y su universo). Nueva York: Simon & Schuster 2007, págs. 386-390]. Así pues, aunque se declara ateo, ¡incluso Dawkins está abierto al panteísmo pagano!
CONCLUSIÓN
El paganismo oriental es responsable de una concepción totalmente monista y panteísta de la divinidad y del mundo, pues al concebir a Dios como una fuerza cósmica e impersonal, no admite la idea de la creación. Como resultado del Concilio Vaticano II, estas ideas paganas han contaminado todos los aspectos de la civilización occidental. Millones de personas están siendo engañadas. En el documento “De Depósito Fídei Pure Custodiéndo”, el Vaticano II se propuso originalmente condenar la reencarnación y otras ideas paganas orientales. Roncalli desechó todos los documentos ortodoxos elaborados por los grandes teólogos y permitió que los modernistas reescribieran cada documento para el Concilio Ladrón. “De Depósito” tuvo que ser destruido por no ser “ecuménico”, y fue reemplazado por la herética declaración Nostra Ætáte.
Ese documento herético nos dice en el párrafo n.º 2:
«La Iglesia Católica (sic) no rechaza nada de lo que en estas religiones [paganas] hay de santo y verdadero (quæ in his religiónibus vera et sancta sunt). Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres».
Esta es la falsa eclesiología del Concilio Vaticano II, según la cual todas las religiones son más o menos buenas porque «contienen algo de verdad». Ahora tenemos millones de almas que se dirigen al infierno al seguir estas falsas sectas hacia su perdición eterna.
La Única Iglesia Verdadera siempre ha enseñado, en consonancia con la Sagrada Escritura: «No, sino que las cosas que sacrifican los gentiles, las sacrifican a los demonios, y no a Dios. Y no quiero que tengáis ninguna sociedad, ni por sombra, con los demonios; no podéis beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios» (1.ª Corintios X, 20).





















