El pasado 2 de Septiembre, la Comisión Teológica Internacional (CTI) publicó el verboso documento “‘Cuidar nuestra Casa común’: Respuesta responsable y fraterna al Dios trinitario” (40.000 palabras ilegibles en italiano –el único idioma disponible–, 148 puntos y 233 notas a pie de página). El cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli sometió el texto a la consideración de León XIV Riggitano-Prévost el 28 de Julio y autorizó su publicación el 21 de Agosto.
Recepción positiva de Teilhard de Chardin
El texto, elaborado por una subcomisión presidida por la teóloga eslovena Alenka Arko y el “monseñor” Piero Coda (secretario general de la CTI) e integrada por los presbíteros Gabino Uríbarri Bilbao SJ (español), Peter Dubovský SJ (eslovaco), Édouard Adé (beninés), John Park Junyang (surcoreano), Thomas Kollamparampil CMI (indio, de la Iglesia siro-malabar), Nicholaus Segeja M’Hela (tanzano), Yury P. Avvakumov (estadounidense, de la Iglesia grecocatólica ucraniana), Jorge José Ferrer Negró SJ († 2024; puertorriqueño), y Marek Wiesław Jagodziński († 2025; polaco), a menudo está enterrado bajo un vocabulario denso y altamente abstracto, gran parte del cual refleja una visión cósmica y evolutiva de la creación.
El documento habla del Espíritu Santo que “cristifica” la creación a través de un “crecimiento progresivo”, de modo que la creación “avanza hacia su cumplimiento escatológico”. En otra parte describe “toda materia” como tendiente hacia la transformación y el cumplimiento en Cristo.
Por consiguiente, Cristo es descrito como «el eje de la maduración del mundo».
Lejos de San Agustín, San Buenaventura y Santo Tomás de Aquino (a los que, sin embargo, cita), este lenguaje recuerda fuertemente a la herejía cósmica del jesuita francés Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955). El documento admite haber recibido «la contribución del P. Teilhard de Chardin» (nota 184).
Buda equiparado con San Francisco
El documento habla de un «papel propulsor de las religiones en favor del bien común». «Con otras grandes tradiciones espirituales y religiosas… compartimos la herencia del amor y el cuidado de la Casa Común».
Sobre el budismo: «En su iluminación, Buda percibió la interconexión radical de todos los fenómenos naturales: una experiencia que de alguna manera lo acerca a la percepción de la fraternidad cósmica experimentada por San Francisco de Asís, recordada y desarrollada por Laudato si’».
El Islam está muy cerca de la imagen bíblica de Dios
Sobre el Islam: «El valor intrínseco de la creación en el Islam se basa en el hecho de que es enteramente un signo (en árabe آيَة/āya) de Dios. El Corán constantemente invita a uno a contemplarlo con el fin de reconocer el señorío de Dios».
La comprensión islámica del papel del hombre con respecto a otras criaturas «está muy cerca de la concepción de la imagen de Dios atestiguada en los relatos bíblicos, abriendo así el camino a la colaboración entre cristianos y musulmanes en el campo de la ecología».
Citas de textos de otras religiones (falsas)
El documento cita el Midrás Kohélet, un comentario rabínico sobre el libro de Eclesiastés del siglo IX, que sobre el verso 13 del capítulo VII, pone en boca de Dios estas palabras a Adán: «Mira que no arruines ni destruyas Mi mundo, porque después que lo destruyas no habrá quien lo repare después de ti. Además, causarás la muerte del que es justo [Moisés]».
Y además, cita un himno en el libro hindú Rig Veda al Púrusha (पुरुष), un ser gigante primigenio con mil cabezas y mil pies de cuyo sacrificio por desmembramiento se crearon el mundo y las castas hindúes, y la noción de que «el mundo entero es una única familia» (en sánscrito वसुधैव कुटुम्बकम् /vasudhaiva kuṭumbakam) tomada del texto posvédicoMaha Upanishad 6,71-75. Noción invocada por los políticos de la India como el argumento comodín para su diplomacia al mismo tiempo que en el orden interno la discriminación es ley y avanzan megaproyectos de minería afectando a las comunidades y al medio ambiente.
La “Energía Sagrada” que une a prelados, lobos y rocas
Hablando de las religiones paganas africanas, el documento afirma que los elementos cósmicos –el cielo, la tierra, las aguas, los bosques, o el fuego– son realidades potencialmente hierofánicas, estando profundamente conectados con lo Divino.
Y, «Una energía sagrada une a los seres humanos con otros animales, plantas, seres inanimados, y el mundo divino».
Apoyo al vegetarianismo
También hay un pasaje que apoya el vegetarianismo. Al hablar de Génesis, el texto menciona que antes del diluvio Dios dio plantas como alimento humano y luego dice: «El movimiento vegetariano encuentra aquí un punto de apoyo innegable».
Posteriormente reconoce el permiso de Génesis 9 para comer animales y acepta explícitamente la matanza de animales para la alimentación necesaria.
Respaldo a una versión ecologista de la Biblia
El nuevo documento del Vaticano llama al Proyecto Biblia de la Tierra (un enfoque eco-hermenéutico de la Escritura liderado por el ministro luterano Norman Charles Habel, profesor de la Universidad Flinders en Adelaida, Australia), «una propuesta válida», reproduce sus principios de “valor intrínseco”, “interconexión”, “voz”, “custodia mutua” y “resistencia”, y declara que «estos principios están en línea con Laudato si’».
Autorizando el pan(en)teísmo
El documento presenta además el panenteísmo como que «ofrece un marco interpretativo para comprender cómo Dios puede estar íntimamente presente en cada aspecto de la realidad sin determinarla de forma coercitiva» (párrafo 52), aún reconociendo explícitamente que este enfoque se contrapone al teísmo clásico, que a menudo enfatiza la distinción entre Dios y la creación.
El panenteísmo (del griego πᾶν ἐν Θεῷ/pân en Theōî, “todo en Dios” es una variante del panteísmo existente en el hinduísmo, el misticismo sufí y la cábala luriánica judía (su nombre fue acuñado por el filósofo alemán y masón heterodoxo Karl Christian Friedrich Krause como una forma de contrastar el pensamiento de Hegel y Schelling frente a Baruch Spinoza) que afirma que el universo está contenido en Dios, pero Dios no es agotado por el universo (a diferencia del panteísmo que presenta la identidad entre Dios y el universo).
La diferencia entre el panteísmo y el panenteísmo es solo terminológica, porque de todos modos se contradice la verdad de fe divina y católica de que Dios es trascendente al mundo, creado de la nada con su Palabra y que subsiste por su Voluntad (y así debe entenderse el verso de la Crética de Epiménides «En Él vivimos, nos movemos y existimos» parafraseado por San Pablo en su discurso ante el Areópago de Atenas en Hechos 17, 28); y sobre ella pesa el anatema de la constitución “Dei Fílius” del Concilio Vaticano de 1870:
Cap. I. De Deo rerum ómnium Creatóre: Sancta Cathólica Apostólica Romána Ecclésia credit et confitétur, unum esse Deum verum et vivum, Creatórem ac Dóminum cœli et terræ, omnipoténtem, ætérnum, imménsum, incomprehensíbilem, intelléctu ac voluntáte ómnique perfectióne infinítum: qui cum sit una singuláris, simplex omníno et incommutábilis substántia spirituális, prædicándus est re et esséntia a mundo distínctus, in se et ex se beatíssimus, et super ómnia quæ præter ipsum sunt et concípi possunt, ineffabíliter excélsus [Sobre Dios Creador de todas las cosas: La Iglesia Santa, Católica, Apostólica y Romana cree y confiesa que hay un sólo Dios verdadero y vivo, creador y señor del cielo y de la tierra, omnipotente, eterno, inmensurable, incomprensible, infinito en su entendimiento, voluntad y en toda perfección. Ya que Él es una única substancia espiritual, singular, completamente simple e inmutable, debe ser declarado distinto del mundo, en realidad y esencia, supremamente feliz en sí y de sí, e inefablemente excelso por encima de todo lo que existe o puede ser concebido aparte de Él].Hic solus verus Deus bonitáte sua et omnipoténti virtúte non ad augéndam suam beatitúdinem, nec ad acquiréndam, sed ad manifestándam perfectiónem suam per bona, quæ creatúris impertítur, libérrimo consílio “simul ab inítio témporis utrámque de níhilo cóndidit creatúram, spirituálem et corporálem, angélicam vidélicet et mundánam, ac deínde humánam quási commúnem ex spíritu et córpore constitútam” (Conc. Later. IV, cap. “Fírmiter”, cánones 2.º y 5.º) [Este único Dios verdadero, por su bondad y virtud omnipotente, no con la intención de aumentar su felicidad, ni ciertamente de obtenerla, sino para manifestar su perfección a través de todas las cosas buenas que concede a sus creaturas, por un plan absolutamente libre, “juntamente desde el principio del tiempo creo de la nada a una y otra creatura, la espiritual y la corporal, a saber, la angélico y la mundana, y luego la humana, como constituida a la vez de espíritu y de cuerpo”].Univérsa vero, quæ cóndidit, Deus providéntia sua tuétur átque gubérnat, attíngens a fine úsque ad finem fórtiter, et dispónens ómnia suáviter (Sap. VIII, 1). “Ómnia enim nuda et apérta sunt óculis ejus” (Cf. Hebr. IV, 13), ea étiam, quæ líbera creaturárum actióne futúra sunt [Todo lo que Dios ha creado, lo protege y gobierna con su providencia, que llega poderosamente de un confín a otro de la tierra y dispone todo suavemente. “Todas las cosas están abiertas y patentes a sus ojos”, incluso aquellas que ocurrirán por la libre actividad de las creaturas].Cánones:
- Si quis unum verum Deum visibílum et invisibílium Creatórem et Dóminum negáverit; anathéma sit [Si alguno negare al único Dios verdadero, creador y señor de las cosas visibles e invisibles: sea anatema].
- Si quis præter matériam nihil esse affirmáre non erubúerit; anathéma sit [Si alguno fuere tan osado como para afirmar que no existe nada fuera de la materia: sea anatema].
- Si quis dixérit, unam eándemque esse Dei et rerum ómnium substántiam vel esséntiam; anathéma sit [Si alguno dijere que es una sola y la misma la substancia o esencia de Dios y la de todas las cosas: sea anatema].
- Si quis dixérit, res finítas, tum corpóreas tum spirituáles, aut saltem spirituáles, e divína substántia emanásse; aut divínam esséntiam sui manifestatióne vel evolutióne fíeri ómnia; aut dénique Deum esse ens universále seu indefinítum, quod sese determinándo constótuat rerum universitátem in génera, spécies et indivídua distínctam; anathéma sit [Si alguno dijere que las cosas finitas, corpóreas o espirituales, o por lo menos las espirituales, han emanado de la substancia divina; o que la esencia divina, por la manifestación y evolución de sí misma se transforma en todas las cosas; o, finalmente, que Dios es un ser universal e indefinido que, determinándose a sí mismo, establece la totalidad de las cosas, distinguidas en géneros, especies e individuos: sea anatema].
- Si quis non confiteátur, mundum, résque omnes, quæ in eo continéntur, et spirituáles et materiáles, secúndum totam suam substántiam a Deo ex níhilo esse prodúctas; aut Deum dixérit non voluntáte ab omni necessitáte líbera, sed tam necessário creásse, quam necessario amat Seípsum; aut mundum ad Dei glóriam cónditum esse negáverit; anathéma sit [Si alguno no confesare que el mundo y todas las cosas que contiene, espirituales y materiales, fueron producidas de la nada por Dios de acuerdo a la totalidad de su substancia; o sostuviere que Dios no creó por su voluntad libre de toda necesidad, sino con la misma necesidad con que se ama a Sí mismo; o negare que el mundo fue creado para gloria de Dios: sea anatema].
Aun así, el error panentenista es sostenido por teólogos modernistas como el fraile Richard Rohr Dreiling OFM, el hermano legó David –en el siglo Franz Kuno– Steindl Rast OSB y el sacerdote-presbítero Thomas –en el siglo Joseph Parker– Keating Kirlin OCSO († 2018), llegando hasta el descaro de decir que ése era el pensamiento cristiano original.






