Novena reimpresa en Mayorca por la imprenta de Sebastián García en 1813.
No será inútil advertir a los devotos de Santa Catalina Tomás que quieran consagrarle esta novena, que a más de las reglas generales que para hacerse con fruto cualquier otra se pueden prescribir, procuren hacerse cargo de que el tiempo más oportuno para tributarle igual obsequio son los nueve días precedentes al de su dichosísima muerte, sucedida el quinto de Abril: que las dos sentencias de la divina Escritura o de la propia Santa relativas a las virtudes, que en la oración particular para cada uno de los nueve días se celebran, aunque breves, pueden dar materia a muchas y muy saludables reflexiones, y que si se meditan con atención y devoción, serán de grande utilidad.
NOVENA A SANTA CATALINA TOMÁS, CANONESA REGULAR DE LA ORDEN DE SAN AGUSTÍN EN EL MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE PALMA
Arrodillado delante del sepulcro, altar o imagen de la santa, te persignarás, harás el Acto de contrición y dirás la siguiente Oración:
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, porque sois mi Criador, mi Redentor y mi benigno Salvador, y porque sois mi amoroso Padre, me pesa en lo íntimo de mi corazón, con el más vivo dolor, de haber ofendido a vuestra infinita bondad, con los atrevidos ultrajes de mi delincuente malicia. Propongo, Señor, aprovecharme para mi enmienda de los poderosos auxilios de vuestra soberana misericordia, cuya dulce confianza me alienta, para ofreceros el sacrificio de mi fervorosa voluntad, con la que deseo padecer todas las afrentas, dolores y trabajos en satisfacción de mis repetidas culpas y pecados, y para cuyo perdón apelo, Padre amantísimo, inmenso tesoro de los méritos de vuestra preciosa y divina Sangre, esperando que vuestra gracia haga eficaces los firmes propósitos de mi debida perseverancia en vuestro santo servicio. Amén.
ORACIÓN
Altísimo Dios, admirable siempre en vuestros Santos, y a quien celebramos particularmente admirable en Santa Catalina Tomás, aunque yo no sea más que ceniza y polvo, me atrevo a comparecer delante de vuestra Suprema Majestad, a fin de pediros que os dignéis aceptar este tributo de honor, de alabanza y de gratitud que para glorificaros en vuestra fidelísima Sierva os ofrezco. Aceptadlo, porque sois Padre de las misericordias, Dios de toda consolación, Bondad suma, Caridad incomprehensible. Aceptadlo por los infinitos méritos de vuestro Unigénito Hijo y nuestro Supremo Mediador Jesucristo, y aceptadlo por los méritos de Santa Catalina, en quien me presentáis un ejemplar de todas las virtudes, y una poderosa intercesora para conseguir vuestras gracias. Amén.
DÍA PRIMERO – 27 DE MARZO
ORACIÓN PARA EL DÍA PRIMERO
Gloriosa virgen y amantísima protectora mía Santa Catalina Tomás, que tanto apreciasteis la humildad, que no satisfecha con ocultar las singularísimas prendas de la naturaleza y de la gracia con que os había favorecido el Altísimo, oíais con disgusto cualquier alabanza que se diese a vuestros méritos, os alegrabais en las humillaciones, aunque de ningún modo las hubieseis merecido, buscabais con ansia los desprecios, y os considerabais la criatura más vil y despreciable del universo; rendidamente os pido que supliquéis al humildísimo Jesús me conceda aquella verdadera humildad, que es sólido fundamento de la perfección cristiana, y sin la cual me es imposible entrar en el reino de los cielos, para que ejercitándome a imitación vuestra en esta virtud, que me es sumamente necesaria, goce del dulcísimo descanso que tiene prometido a los humildes. Amén.
Sentencias de Santa Catalina: Trabajad en considerar quién sois vos y quién es Dios, y ponderando esto, no tendrá el demonio motivo de tentaros. Teneos siempre por nada, y pensad que no hay criatura tan vil y despreciable como vos.
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás:
Inefable y eterna Trinidad, os ofrezco estos tres Padre nuestros para alabaros, bendeciros y daros gracias por los estupendos triunfos que os dignasteis conceder a Santa Catalina Tomás sobre los enemigos de nuestras almas, el mundo y sus vanidades, la carne y sus impuros deleites, y el demonio y sus astucias. Vos sola podíais revestirla de tan heroica fortaleza, porque ninguno sino Vos escoge lo más flaco del mundo para confundir a lo más fuerte, y ninguno sino Vos es capaz de obrar cosas grandes, tan incomprehensibles y tan admirables como obrasteis en ella. Por estas y las demás gracias con que tan liberalmente la enriquecisteis, por la constante fidelidad con que se esmeró en corresponderos, por su santísima muerte, por la justicia con que la remuneráis en el Cielo y por la corona de honor con que la glorificáis en la tierra, haced que yo sepa manejar de tal manera las armas de la milicia cristiana, que lejos de rendirme a los terribles combates que incesantemente me presentan la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida, me halle en estado de resistir y vencer a tan formidables contrarios, que primero me olvide de mí mismo que de agradecer a mi amantísimo Dios los infinitos beneficios de que le soy deudor; que ponga el mayor cuidado en reconocerlos, celebrarlos y recompensarlos; y que viviendo irreprehensiblemente delante de Él y de los hombres, logre una muerte verdaderamente preciosa y la corona de la feliz eternidad.
Y vos, amantísima Patrona nuestra Santa Catalina, valeos del gran poder que delante de la Trinidad Beatísima tenéis, para que escuche benignamente estas mis súplicas. Alcanzadme del Padre celestial, que se complace en vos como en una de las hijas de su predilección, que yo jamás deje de cumplir las grandes obligaciones que contraje cuando me adoptó por hijo. Alcanzadme del Eterno Hijo, de quien fuisteis esposa singularmente privilegiada, que vaya adelantando siempre en la virtud hasta que llegue a unirme íntima e indisolublemente con Él. Alcanzadme del Espíritu Santo, que tan copiosamente os comunicó sus dones, que de todos ellos me haga participante; y alcanzadme finalmente de todas las tres divinas Personas lo que en esta novena espero conseguir mediante vuestra poderosa intercesión, si ha de ser para bien de mi alma, aumento de vuestro culto y mayor gloria del Rey de los siglos inmortal e invisible, a quien solo se debe toda honra y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Aquí pedirás el favor que deseas conseguir del Señor por medio de Santa Catalina.
HIMNO
Alma, que libre de este frágil cuerpo,
Pueblas el reino de las sacras mentes,
Entre sus coros morarás de suma gloria dotada.
Vuelve entretanto que tal bien alcanzas
Gratos los ojos al humilde suelo;
Siempre tu diestra favorable sienta nuestra bajeza.
Pues que la muerte tu poder no mengua,
Antes bien crece con el nuevo estado,
Esos oídos al linaje humano gratos aplica.
Guía sus tiernos y recientes años
Por la difícil senda de esta vida,
Como guiaron tu niñez primera ayos del Cielo.
Libra las almas, que el tirano inicuo
Quiere rendirlas a su duro yugo:
Haz que no oprima, como suele a veces, cuerpos humanos.
Y que los justos, contra quienes fiero
Lucha el averno, con prolija guerra;
De esta pelea, como tú lo hiciste saquen corona.
Oye los ruegos, que el piloto envía
De entre las ondas y camino incierto:
Dale, pues puedes, por el mar airado libre paisaje.
Halle el enfermo la salud perdida
Donde el despojo de tu cuerpo ileso,
Aunque desnudo de esta breve vida, duerme y reposa.
Mientras con planta venturosa pisas
Esas estrellas: tu favor y ayuda
Nunca los ruegos de la humana plebe pidan en vano.
Dése la gloria al que es Trino y Uno,
Uno en esencia, Trino en las Personas,
Cuyo reinado durará sin falta siglos de siglos.
GOZOS DE SANTA CATALINA TOMÁS
Si os une al Rey celestial,
Catalina, vuestro amor,
Sed de todo viador
Protectora universal.
En la tierna pequeñez,
De nacida a corto trecho,
Ya solo tomáis el pecho
En los viernes, una vez:
Dando con esta escasez
De estrecho ayuno señal.
Sed de todo viador
Protectora universal.
Cuando llegó el feliz día
En que pudisteis hablar,
Lo primero fue rezar
Entera el AVE MARÍA:
Vióse en esta melodía
Que sois toda angelical.
Sed de todo viador
Protectora universal.
Disposiciones divinas
Os ponen en religión,
Ocurriendo en esta acción
Circunstancias peregrinas:
Canonesas Agustinas
Logran una dicha tal.
Sed de todo viador
Protectora universal.
En el claustro religiosos
Vivís, mas no vivís vos,
Pues en vos quien vive es Dios
Con apacible reposo:
Él os ama como esposo,
Vos le sois fiel y leal.
Sed de todo viador
Protectora universal.
En éxtasis muy frecuentes
Tenéis vuestra alma en el Cielo,
El cuerpo firme en el suelo,
Con visajes diferentes,
Le miran los asistentes
Sin ninguna acción vital.
Sed de todo viador
Protectora universal.
Las pasiones soberanas
De estos excesos mentales
Son en vos muy desiguales
De una, dos y tres semanas:
Temen allí las hermanas
Vuestra ruina total.
Sed de todo viador
Protectora universal.
Lo más oculto miráis
En Dios, que es espejo puro,
Y por eso en todo apuro
A los tristes consoláis:
A todas las dudas dais
Solución la más cabal.
Sed de todo viador
Protectora universal.
El enemigo invisible
Os hace guerra sangrienta;
Día y noche os atormenta
Con un furor increíble,
Pero os mostráis invencible
A toda fuerza infernal.
Sed de todo viador
Protectora universal.
En tan espantoso duelo
Están a vuestro favor
El Soberano hacedor,
Santos y santas del Cielo:
Os dan alivio y consuelo
En lucha tan desigual.
Sed de todo viador
Protectora universal.
Ya entre el hombre y Dios sois medio,
Con poder tan singular,
Que a todos, en tierra y mar,
Alcanza vuestro remedio:
Libradnos de todo asedio
En esta vida mortal.
Sed de todo viador
Protectora universal.
Pues que a su gloria inmortal
Os elevó el Criador,
Sed de todo viador
Protectora universal.
℣. Ruega por nosotros, Santa Catalina.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
ORACIÓN
Oh Dios, dador de los soberanos dones, que hiciste vencer a la bienaventurada virgen Santa Catalina las asechanzas del diablo; pedímoste nos concedas que por sus méritos y súplicas podamos también vencer los ímpetus de nuestros enemigos y conseguir la eterna palma. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
DÍA SEGUNDO – 28 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración preparatoria.
ORACIÓN PARA EL DÍA SEGUNDO
Gloriosísima Virgen y amantísima Protectora mía Santa Catalina Tomás, que tan heroicamente practicasteis la mortificación, que no contenta con padecer aquellas acerbísimas penas que los espíritus malignos os causaban, atormentabais vuestro inocente cuerpo con ásperos cilicios, sangrientas disciplinas, vigilias continuas y pasmosos ayunos, reduciéndolo a tan penosa servidumbre que casi lo dejasteis sin vida: rendidamente os pido supliquéis a Jesús, quien para satisfacer por nuestras iniquidades quiso ser un Varón de dolores, que yo en todo tiempo y en todo lugar lleve en mi cuerpo pecador la mortificación del Salvador, y crucifique mi carne en todos sus vicios y deseos desreglados, para que ejercitándome a imitación vuestra en la mortificación, así exterior como interior, pueda decir algún día: Dichosa penitencia que me ha merecido la eterna gloria. Amén.
Sentencias de Jesucristo: Si no hiciereis penitencia, todos pereceréis. El que no lleva su cruz y no Me sigue, no es digno de Mí.
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás las demás oraciones.
DÍA TERCERO – 29 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración preparatoria.
ORACIÓN PARA EL DÍA TERCERO
Gloriosísima Virgen y amantísima Protectora mía Santa Catalina Tomás, hermoso espejo de paciencia, porque nunca fueron bastantes a turbar aquella dulcísima paz que reinaba en vuestro corazón, ni las pretensiones más injustas, ni los oprobios más crueles ni cuantas persecuciones de padecer, tanto de parte de los hombres como de los ángeles malos; antes bien, sirvieron siempre para que, poseyendo en la paciencia vuestra alma, aumentaseis vuestros méritos: rendidamente os pido supliquéis al pacientísimo Jesús, que así como vos lo aconsejabais, me diga seriamente a mí mismo: Está contento de todo por amor de Dios. Si el Señor ha sufrido tanto por ti, ¿no padecerás tú alguna cosa por su amor?, para que practicando exactamente tan provechoso documento, y ejercitándome a imitación vuestra en la paciencia, llegue a experimentar por toda una eternidad que cuanto se padece en la tierra, nada es en comparación de lo que se goza en el Cielo. Amén.
Sentencias de Santa Catalina: En todas las adversidades, no deseéis otra cosa sino la honra de Dios y padecer por su amor. Pensad que no sois dignos de tan gran merced como padecer por amor de Dios..
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás las demás oraciones.
DÍA CUARTO – 30 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración preparatoria.
ORACIÓN PARA EL DÍA CUARTO
Gloriosísima Virgen y amantísima Protectora mía Santa Catalina Tomás, blanquísima azucena de pureza, plantada por la mano de Dios en su santa casa, para que la celestial fragancia que difunde suavemente me atrajese a seguir al Cordero inmaculado: por aquel singular amor que os mereció aquel singular amor que os mereció la castidad, por el particular cuidado que poníais en huir de todas las ocasiones de perderla, por las lágrimas que derramasteis al considerar la ceguedad de los que las buscaban, por las prodigiosas victorias que conseguisteis en tantos y tan vigorosos combates para conservarla: rendidamente os ruego supliquéis al castísimo Jesús, Rey y Esposo de las Vírgenes, me conceda no solamente un sumo horror a aquel infame vicio que no debe nombrarse entre cristianos, sí también un espíritu puro y un corazón sin mancha, para que ejercitándome a imitación vuestra, en una virtud que hace semejantes los hombres a los Ángeles, pueda ser compañero de aquellos purísimos y bienaventurados espíritus. Amén.
Sentencias: Los castos serán como los Ángeles de Dios, dice Jesucristo. Para llegar a perfecta pureza y limpieza del alma, es menester que ella se acerque a Dios por amor verdadero y negación de la voluntad propia, dice Santa Catalina.
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás las demás oraciones.
DÍA QUINTO – 31 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración preparatoria.
ORACIÓN PARA EL DÍA QUINTO
Gloriosísima Virgen y amantísima Protectora mía Santa Catalina Tomás, a quien el Soberano Maestro de la oración se dignó enseñar ya en vuestra infancia cómo debíais hacerla, que pasabais orando los días y las noches humilde, confiada, compungida y fervorosa, por más que las potestades infernales no omitiesen diligencia alguna para distraeros de tan santa ocupación, y que mediante vuestra oración merecisteis tantas veces que los Santos os apareciesen, os consolasen y os instruyesen, que el Santo de los Santos llenase vuestro corazón de inefables dulzuras, y que experimentasen vuestros prójimos cuán agradables eran al Todopoderoso vuestras súplicas: rendidamente os pido supliquéis a Jesús, quien con sus palabras, y más con sus ejemplos tan eficazmente nos enseñó a orar, me conceda aquel espíritu de gracia y de oración que tiene prometido a sus siervos, para que ejercitándome a imitación vuestra en la oración, me halle en estado de conseguir las gracias espirituales de que necesito, y las temporales que me pueden ser convenientes. Amén.
Sentencias de Santa Catalina: Si no alcanzáis luego de Dios lo que le pedís, pensad que no lo merecéis, o que no conviene. Dios, como verdadero Padre, sabe lo que han menester sus hijos, y lo que nos quiere dar, gusta, para más provecho nuestro, que se lo pidamos muchas veces.
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás las demás oraciones.
DÍA SEXTO – 1 DE ABRIL
Por la señal…
Acto de contrición y Oración preparatoria.
ORACIÓN PARA EL DÍA SEXTO
Gloriosísima Virgen y amantísima Protectora mía Santa Catalina Tomás, en quien no puedo dejar de admirar una de aquellas almas justas que viven de la fe, porque en todo lo que obrabais os conformabais con lo que creíais, teníais a singular dicha el ser hija de la Iglesia, os alegrabais de sus felicidades, os afligíais de sus desgracias, deseabais dar vuestra vida por su defensa y procurabais, en cuanto os era posible, su exaltación: rendidamente os pido supliquéis a Jesús, Autor y Consumador de nuestra fe, me conceda que yo me trate en un todo como buen hijo de una Madre tan santa y tan amable como lo es la única y verdadera Iglesia, para que ejercitándome a imitación vuestra en la fe mientras durare mi destierro, vea a Dios cara a cara, y así como Él es, en la Patria. Amén.
Sentencias de la Escritura: El que no cree, ya está juzgado. La fe sin obras es muerta
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás las demás oraciones.
DÍA SÉPTIMO – 2 DE ABRIL
Por la señal…
Acto de contrición y Oración preparatoria.
ORACIÓN PARA EL DÍA SÉPTIMO
Gloriosísima Virgen y amantísima Protectora mía Santa Catalina Tomás, que habiendo aprendido por una feliz experiencia que los que confían en el Señor nunca quedan confundidos, no pesasteis colocar vuestra esperanza en criatura alguna, sí únicamente en el Criador, en quien encontrabais consuelo en vuestras tribulaciones, alivio en vuestras penas, remedio en vuestras necesidades, seguridad en vuestros temores, luz en vuestras dudas y acierto en vuestras resoluciones; rendidamente os pido supliquéis a Jesús, vida y esperanza mía, me conceda que yo llegue a persuadirme que el hombre que confía en otro hombre es maldito de Dios, que sin Dios nada valgo, nada puedo y nada soy; y que teniendo a Dios de mi parte, nada debo temer y todo lo puedo esperar, para que ejercitándome a imitación vuestra en la esperanza, merezca poseer eternamente lo que ahora espero. Amén.
Sentencias de Santa Catalina: Confiad mucho en el Señor siempre. Decid siempre en vuestro corazón: Señor, aunque me matéis, en Vos esperaré.
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás las demás oraciones.
DÍA OCTAVO – 3 DE ABRIL
Por la señal…
Acto de contrición y Oración preparatoria.
ORACIÓN PARA EL DÍA OCTAVO
Gloriosísima Virgen y amantísima Protectora mía Santa Catalina Tomás, en cuyo corazón la caridad de Dios, que difunde su santo Espíritu en los nuestros, encendió un fuego tan ardiente y abrasador, que Dios era el principio de todos vuestros movimientos, el motivo de vuestras acciones, el centro de vuestros deseos, el alma de vuestra vida, y la vida de vuestra alma: y no pudiendo resistir a la dulce violencia de tan sagrado incendio, en vuestros portentosos y casi incomparables éxtasis, quedabais por muchos días elevada sobre vos misma, privada de los sentidos y muerta casi del todo a lo que no es Dios; rendidamente os ruego supliquéis al amabilísimo Jesús me conceda una llama de aquel divino fuego que vino a pegar a la tierra, y que no quiere sino que más y más se encienda, para que consumiendo todo cuanto hay en mí de terreno, únicamente viva yo por el que me amó desde la eternidad, y así ejercitándome a imitación vuestra en el amor a Dios, participe en vuestra compañía de los inefables bienes que Él tiene preparados a los que le aman. Amén.
Sentencias de Santa Catalina: Debéis ejercitaros mucho en el amor de Dios. Procurad hacer todas las cosas por honra y gloria suya, refiriéndolas todas a Él.
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás las demás oraciones.
DÍA NOVENO – 4 DE ABRIL
Por la señal…
Acto de contrición y Oración preparatoria.
ORACIÓN PARA EL DÍA NOVENO
Gloriosísima Virgen y amantísima Protectora mía Santa Catalina Tomás, que sabiendo que el verdadero distintivo de los fieles discípulos del Hombre-Dios es el amor al prójimo, os compadecíais entrañablemente de sus aflicciones, impedíais solícita sus desgracias, le socorríais con prontitud y generosidad en sus necesidades, llorabais tan amargamente sus culpas como si vos misma las hubieseis cometido, hacíais los mayores esfuerzos para aplacar la divina indignación que había con ellas inflamado, y os mostrabais tan ansiosa de su eterna felicidad que a más de practicar todas las diligencias que podíais para que los vivos las consiguiesen, la facilitabais a los difuntos: rendidamente os ruego supliquéis a Jesús, quien por un exceso de amor se dio a los hombres, me conceda que yo los ame en Dios, con Dios y por Dios, para que ejercitándome a imitación vuestra en la caridad del prójimo, continúe en amor como vos eternamente Lo amáis. Amén.
Sentencias de San Juan: Si nos amáremos unos a otros, Dios está en nosotros. El que no ama a su hermano, a quien ve, ¿cómo puede amar a Dios, a quien no ve?
Meditarás un rato sobre estas sentencias, rezarás tres veces el Padre nuestro y dirás las demás oraciones.










