Vexílla Regis

Vexílla Regis
MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

Mostrando entradas con la etiqueta San Juan Bautista de la Salle. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Juan Bautista de la Salle. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de mayo de 2026

NOVENA A SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE

Novena tomada del Eucologio Romano: Devocionario litúrgico para uso de las escuelas, colegios y parroquias, 5.ª edición impresa en Medellín (Colombia) por la Editora Bedout en 1956. Nihil obstat por Fray Regino de la Merced Maculet Dombrasas OAR, censor eclesiástico; e Imprimátur por Mons. Pedro Ismael Perdomo Borrero, Arzobispo de Santa Fe de Bogotá, dado el 8 de Agosto de 1930.
   
NOVENA A SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
   

Por la señal ✠ de la Santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos líbranos, Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Criador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo firmemente de nunca más pecar, ayudado de vuestra divina gracia y de los méritos de vuestra santísima Pasión y Muerte, que sea bendita y alabada por todos los siglos de los siglos. Amén.
   
DÍA PRIMERO – 6 DE MAYO
FE DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
«Hay que creer de corazón para ser justificado y confesar de boca para obtener la salvación» (Romanos X, 10).
   
La Iglesia Católica ha sido establecida por su divino Fundador como el órgano y la depositaria de la verdad. Por la Iglesia nos habla Cristo; por ella no señala el camino de la salvación. Un cristiano debe escuchar, honrar, amar a la Iglesia, someterse a su autoridad, a sus mandatos y a sus prácticas. Fuera de esta vía no hay sino incertidumbre, inconstancia y error, y posiblemente condenación.
   
Tales eran los sentimientos que animaban a San Juan Bautista de la Salle para con la Iglesia de Jesucristo. Hay ocasiones en las cuales no le es lícito al cristiano callar su fe y en que la conciencia obliga a volver con santa libertad por los derechos de la verdad ultrajada. En semejantes casos, a imitación de San Juan Bautista de la Salle, no titubeemos ni un instante en hacer pública profesión de fe por nuestras palabras, escritos y obras.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh glorioso Juan Bautista de la Salle! Vos a quien la divina Providencia, en el momento mismo en que se propagaban los más pérfidos errores, quiso suscitar en su Iglesia a fin de mantener la integridad de la fe y la herencia de la sabiduría cristiana en el corazón de la juventud; pedid a Dios que permaneciendo unidos en la tierra en un amor filial y una obediencia perfecta al Vicario de Jesucristo, merezcamos ser unidos con el mismo divino Caudillo de la Santa Iglesia, durante los siglos de los siglos. Así sea.
   
HIMNO
   
Al apóstol de la Escuela
Ángel fiel de la niñez,
Nuestra voz ferviente anhela
Bendecir con sencillez;
Pues de América el infante
Con el franco y español,
Le proclaman padre amante
Y doquier alumbra el sol.
   
Padre tierno de la infancia,
Te pedimos con fervor,
Nos des valor y constancia
Para gloria del Señor.
   
De María bajo el manto
La pureza resguardó;
De Jesús el dulce encanto
Su niñez embelesó,
La celeste voz oyendo
Que lo llama hacia el altar.
Ministerio tan tremendo
Abrazó sin vacilar.
   
Padre tierno de la infancia,
Te pedimos con fervor,
Nos des valor y constancia
Para gloria del Señor.
   
En abismos de ignorancia
Tenebrosos mil y mil
Condenada ve a la infancia
Y del vicio al yugo vil.
Conmovido Juan Bautista
E inflamado en santo ardor,
De esas almas la conquista
Emprendió para el Señor.
   
Padre tierno de la infancia,
Te pedimos con fervor,
Nos des valor y constancia
Para gloria del Señor.
   
Y a los pies hollando el oro
Y la pompa mundanal,
Solo Dios es su tesoro,
La pobreza su caudal.
Su descanso es la vigilia,
Sus delicias padecer;
Son los pobres su familia,
La Cruz sola su placer.
   
Padre tierno de la infancia,
Te pedimos con fervor,
Nos des valor y constancia
Para gloria del Señor.
   
El candor del albo lirio
En los niños conservar
Fue su pasión, fue el delirio
De su férvido anhelar,
Y la gloria de Dios solo,
De su vida al clarecer,
Fue su luz, su norte y polo
Hasta su hálito postrer.
   
Padre tierno de la infancia,
Te pedimos con fervor,
Nos des valor y constancia
Para gloria del Señor.
   
Padre al huérfano y hermano
Cariñoso aquí le da,
Que cual Ángel por la mano
Hacia el bien les guiará.
Luz da al ciego, esplendorosa,
En la antorcha de la fe;
De los niños el alma endiosa
Porque a Dios en ellos ve.
   
Padre tierno de la infancia,
Te pedimos con fervor,
Nos des valor y constancia
Para gloria del Señor.
   
Ocho lustros así pasa
Sin que extinga ya jamás
Esa llama que le abrasa
Cada día más y más.
Y anhelando de continuo
Por el solo y sumo Bien,
En suave éxtasis divino
Remontóse hasta el Edén.
   
Padre tierno de la infancia,
Te pedimos con fervor,
Nos des valor y constancia
Para gloria del Señor.
    
Padre nuestro, Ave María y Gloria.
℣. Rogad por nosotros, San Juan Bautista.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.
 
ORACIÓN
Oh Dios, que para dar cristiana educación a los pobres, y afianzar a la juventud en el camino de la verdad, suscitasteis a San Juan Bautista de la Salle, vuestro confesor, y por él enriquecisteis con una nueva familia religiosa a vuestra Iglesia; dignaos concedernos por la eficacia de su intercesión y de sus ejemplos que, ardiendo en celo de vuestra gloria y de la salvación de las almas, lleguemos a ser partícipes de su corona en el Cielo.  Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
DÍA SEGUNDO – 7 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición.
  
AMOR A DIOS DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
«Amarás al Señor Dios tuyo de todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente» (San Lucas X, 27).
   
Pensar en Dios, obrar por Dios, sufrir por Dios, morir por Dios, tales son las señales del amor divino.
   
Los santos gustan mucho de pensar en Dios, entretenerse con Él y ocuparse de cuanto a Él se refiere. Así cumplen el precepto del apóstol del Amor: «Hijitos míos, no amemos solamente de palabra y con la lengua, sino con obras y de veras» (1.ª Joann., III, 18).
   
El más pobre, humillado, mortificado, es el que más se asemeja a Jesucristo y el que da a Dios testimonio de amor más heroico: la realización de ideal tan encumbrado fue la meta constante de San Juan Bautista de la Salle. Obligóse con los discípulos a procurar por todos los medios posibles la gloria de la divina Majestad.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh gran santo de la Salle! Héroe de virtud cuyo corazón fue receptáculo del más puro amor divino; ¡con cuánta confianza os arrojabais en brazos de la Providencia en medio de las amarguras sin cuento que probaron vuestra virtud! ¡Cuántos ejemplos admirables de conformidad con el beneplácito divino disteis en todo el curso de vuestra vida! Obtenednos, Santo augusto, el acrecentamiento del amor divino, para que aborrezcamos hasta la sombra del pecado; y a fin de que nuestro principal estudio sea ejecutar en todo y cumplidamente la santísima voluntad de Dios, alcanzadnos una perfecta resignación al querer divino en las penas y sinsabores de la vida, y haced que después de haber amado a Cristo aquí abajo con todo nuestro corazón, merezcamos en compañía vuestra, gozar de Él por toda la eternidad. Así sea.
   
El Himno, el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y la oración se dirán todos los días.
      
DÍA TERCERO – 8 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición.
  
ESPÍRITU DE ORACIÓN DEL SANTO
«Hay que orar con perseverancia y sin desfallecer» (San Lucas XIII, 1).
   
San Juan Bautista de la Salle oraba de boca y con el corazón, en todo tiempo y en todas las circunstancias. En el reposo o en el trabajo, su espíritu se elevaba sin cesar hasta Dios, y mantenía con Él una conversación continua por el uso incesante de las jaculatorias. En la oración encontraba la grandeza de alma necesaria para llevar a cabo sus empresas de celo y hacer frente a los múltiples obstáculos que surgían a su paso. En los peligros, en las penas y persecuciones, Dios era su único refugio, de Él solo esperaba socorro contra sus enemigos.
   
Al comenzar su obra, parece haber sido intento de San Juan Bautista de la Salle regarla con la sangre de sus múltiples maceraciones y atraerle colmadas bendiciones de Dios por sus fervientes y prolongadas oraciones.
    
Diariamente iba a ofrecer sus plegarias ante el sepulcro de San Remigio y, no contento con pasar parte de sus días a los pies del ilustre apóstol de los Francos, había logrado del sacristán le encerrase de noche en la iglesia. Mientras permaneció en Reims, el santo Institutor consagró así las noches del viernes y sábado de cada semana a la oración y a la penitencia.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh San Juan Bautista de la Salle! Vos que pasabais los días y las noches en inefable coloquio con vuestro amabilísimo Redentor y hallabais en la plegaria continua las preciosas ilustraciones que os guiaron en vuestra santa empresa y el heroico valor que os hizo llevar a cabo los más cruentos sacrificios, alcanzadnos con vuestra poderosa intercesión que acudamos presurosos a Dios en busca de auxilio en todas nuestras necesidades, que perseveremos valerosamente en la oración, a fin de que, a imitación vuestra, merezcamos contemplar en la gloria al que nuestra alma habrá buscado de continuo en la tierra con una plegaria confiada y fervorosa. Así sea.
   
El Himno, el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y la oración se dirán todos los días.
       
DÍA CUARTO – 9 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición.
  
CELO DEL SANTO POR LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS
«Yo por mí gustosísimo expenderé cuanto tengo, y aun me entregaré a mí mismo por la salud de vuestras almas» (2.ª Cor., XII, 15).
   
A imitación de San Gregorio, estimaba Juan Bautista de la Salle que ante Dios ninguna obra buena puede compararse con la salvación de las almas. La sangre de un Dios derramada por el rescate del hombre prevaricador, es de un precio infinito. Por esto, quien ama a Jesucristo arde en deseos de cooperar a la obra de la Redención.
   
San Juan Bautista de la Salle dedicó toda su vida a procurar el bien de los pobres, de los niños, de los más necesitados, porque la luz divina le había dado a entender que la falta de educación cristiana, principalmente entre la gente del pueblo, es causa principalísima de vida desordenada y de condenación eterna.
   
La vida toda de San Juan Bautista de la Salle no fue sino el ejercicio de un celo cada vez más ardiente y más universal. Consagró sus energías todas a la fundación de su Instituto, obra predilecta que le costó cuarenta años de oraciones, de sufrimientos y de incesantes desvelos.
   
No contento con desvelarse por esa su obra principal, se prodigaba en favor de aquellas pobres almas encenegadas en el fango del pecado; varios hechos de su vida muestran cuán grande era su influencia sobre los más empedernidos pecadores.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh San Juan Bautista de la Salle, modelo cumplido de todas las virtudes apostólicas! Obtened para los que imploramos vuestra intercesión que nos hagamos útiles al prójimo por la oración, el ejemplo y el sacrificio, que sirvamos a la Santa Iglesia tanto cuanto nos sea posible, con nuestras palabras y obras, y así podamos presentarnos ricos de méritos al Soberano Juez, para recibir de Él la eterna recompensa. Así sea.
   
El Himno, el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y la oración se dirán todos los días.
    
DÍA QUINTO – 10 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición.
  
HUMILDAD DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
«Donde hay humildad, habrá sabiduría» (Proverbios XI, 2).
   
Es tan extraordinaria la humildad de los santos, que viene a ser un misterio para muchos. ¿De dónde viene que hombres tan favorecidos de Dios y tan elevados en el orden de la gracia sienten de sí mismos y buscan siempre el último lugar? La razón es que, tomando a Dios por término de comparación, se ven tan pequeños, tan imperfectos y tan ruines, que al fin quedan convencidos de la verdad que expresó el real profeta cuando dijo: «Toda mi subsistencia es como nada ante tus ojos» (Salmo XXXVIII, 5).
   
San Juan Bautista de la Salle, no contento con haberse colocado en las últimas filas del clero al renunciar a toda dignidad eclesiástica, quiso dar a sus discípulos un nuevo ejemplo de humildad ejerciendo él, miembro en otro tiempo uno de los más ilustres Cabildos de Francia y doctor en Teología, el oficio, despreciado entonces, de maestro de escuela. Cambió su sotana por el humilde vestido de los Hermanos; con ese traje quiso experimentar cuatro veces al día, durante varios meses, la sujeción de su nuevo oficio. Atravesaba las calles bajo las miradas de sus parientes y de sus antiguos amigos, acompañado por las risas y los sarcasmos de quienes hubieran debido admirarlo, seguido por todo un populacho malévolo que se complacía en denostarle. Fiel en cumplir hasta las menores obligaciones de los maestros, él mismo llevaba sus alumnos en formación a la parroquia, y se mantenía ante ellos durante los oficios divinos con un exterior tan humilde, que no podía menos de arrebatar las alabanzas de la gente sensata y piadosa.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh glorioso Juan Bautista de la Salle!, que por seguir más de cerca a Jesús, anonadado y ultrajado por amor nuestro, renunciasteis tan generosamente a todas las honras y dignidades de este mundo; vos que buscasteis siempre con ansia el último puesto entre los vuestros; vos que, acusado y condenado injustamente, sufristeis las injurias y las calumnias con admirable serenidad; vos, en fin, que en todo el curso de vuestra existencia os mostrasteis siempre santamente ávido de oprobios y humillaciones, obtenednos de la divina Providencia la gracia de que, despreciándonos a nosotros mismos, suframos gustosos en unión con Jesús coronado de espinas y hecho Rey de burlas, cuantas afrentas y baldones nos ocurran en el camino de la vida. Así sea.
   
El Himno, el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y la oración se dirán todos los días.
    
DÍA SEXTO – 11 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición.
  
ESPÍRITU DE PENITENCIA DEL SANTO
«Yo castigo mi cuerpo y lo esclavizo» (1.ª Cor. IX, 27).
   
El afán con que San Juan Bautista de la Salle procuró grabar en su carne las sangrientas señales del Salvador, hizo de él un héroe de la penitencia cristiana. No se contentó con mirar de lejos el Calvario, sino que a ejemplo de la Santísima Virgen, subió la áspera pendiente del monte de la crucifixión. No se limitó a refrenar los sentidos y la carne, sino que hizo extensiva la mortificación a todas las facultades de su alma. Sería preciso referir toda la historia del santo si se quisieran relatar circunstanciadamente sus penitencias y mortificaciones, porque fue un verdadero mártir de la penitencia durante cuarenta años…
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh celosísimo Apóstol de la juventud! Generoso mártir de la mortificación, que para haceros más semejante a Jesús crucificado no cesabais de imponeros largas vigilias, ayunos rigurosos y asombrosas penitencias, domando así las inclinaciones de la naturaleza, ascendiendo siempre en las vías de la oración y asegurando a vuestros trabajos maravillosa fecundidad, obtenednos gran generosidad en la práctica de la mortificación, y valor y conformidad en las pruebas y enfermedades. Hacednos comprender la necesidad de la penitencia para expiar nuestros pecados y santificarnos. Obtenednos, ¡oh bienaventurado Padre!, el que después de seguir vuestras huellas en la imitación de Jesucristo cargado con la cruz, con vos también participemos un día de la herencia celestial. Así sea.
   
El Himno, el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y la oración se dirán todos los días.  
  
DÍA SÉPTIMO – 12 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición.
  
PACIENCIA DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
«La paciencia os es necesaria para que, cumpliendo la voluntad de Dios, podáis obtener los bienes que os están prometidos» (Hebreos X, 36).
   
La caridad es paciente, dice el Apóstol, todo lo sufre, todo lo aguanta. La paciencia pone freno a todas las pasiones, impone silencio a las murmuraciones de la razón y rechaza la tristeza que se levanta en el alma en presencia del dolor.
   
Innumerables fueron las persecuciones que tuvo que sufrir el Santo de parte de los maestros seglares en cuyo poder se hallaban las escuelas elementales de entonces. Dichos maestros formaban una corporación que disfrutaba del monopolio de enseñanza y se oponían pertinazmente a cualquier establecimiento nuevo que pudiera competir con ellos. Como las escuelas de los Hermanos, denominadas “de Caridad”, producían el vacío en las de los maestros, estos, viéndose frustrados de sus ganancias, intentaron muchas veces arruinar la obra de San Juan Bautista de la Salle. Quejas ante el Chantre de partís, demandas ante el Parlamento, saqueo de las escuelas, no hubo maña que no emplearan para lograr sus fines.
   
A tantas persecuciones, el Santo opuso tan solo su invencible paciencia.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh Juan Bautista de la Salle! Héroe de virtud en quien se admiraba sobre todo la total entrega en manos de la divina Providencia, y la paz que de ella se desprende; que en todo adorabais la voluntad de Dios para con vos, obtenednos que aún en medio de nuestras penas, practiquemos ese absoluto abandono que nos confirme en la paz de Dios, nos asegure una protección especial de su Providencia y, enriqueciéndonos con gracias y virtudes, nos procure una dicha sin fin en la Patria Celestial. Así sea.
   
El Himno, el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y la oración se dirán todos los días.
    
DÍA OCTAVO – 13 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición.
  
PUREZA DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
«Todo el peso del oro no es nada en comparación de un alma verdaderamente casta» (Eclesiástico XXVI, 20).
   
Así exalta el Espíritu Santo la castidad. Esta virtud es la que requiere más cautela y exige mayores esfuerzos y sacrificios.
   
Jesucristo manifiesta de mil maneras su aprecio especial por la pureza, virtud de las almas nobles, flor del jardín de la Iglesia, joyel hermosísimo de los amigos del Cordero sin mancilla. El Verbo encarnado quiso que sus predilectos fueran puros de cuerpo, de espíritu y de corazón. Por eso, San Juan Bautista de la Salle estimó y amó tanto la angelical virtud de la pureza, y no ahorró medio alguno para perfeccionar su brillo y esplendor.
  
La estima y amor que tenía nuestro santo a la virtud angelical de la pureza eran tales que no podían ser mayores ni más exquisitos los medios que empleaba para aumentar el brillo de tan preciada joya.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Azucena de angelical pureza, que desde vuestros más tiernos años huisteis hasta de la sombra del mal, alejándoos de todo cuanto podía ser un peligro para vuestra virtud, asistidnos eficazmente en nuestras luchas de cada día; pedid para nosotros a María Inmaculada que nos conserve siempre dignos de ella y de su divino Hijo. Inspiradnos una constante energía para rechazar la tentación, huir de toda ocasión peligrosa y practicar la modestia, preservadora de la castidad. Obtenednos por fin que, después de haber luchado victoriosamente por conservar limpia nuestra alma, merezcamos contemplar un día con voz la gloria del Señor, según esta divina promesa: «Bienaventurados los que tienen puro su corazón, porque ellos verán a Dios». Así sea.
   
El Himno, el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y la oración se dirán todos los días.
    
DÍA NOVENO – 14 DE MAYO
Por la señal…
Acto de contrición.
  
DEVOCIÓN DE SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE A MARÍA SANTÍSIMA Y A SAN JOSÉ
«Honra a tu madre todos los días de tu vida» (Tobías IV, 3).
   
El amor a Jesús y el amor a María van tan estrechamente unidos, que no se concibe cómo pudiera el corazón separarlos, porque si amamos al Hijo, es natural que amemos también a la Madre. Además, ¿quién, después de Dios, merece ocupar lugar preferente en nuestro corazón, sino la criatura felicísima, la predilecta de la Santísima Trinidad, levantada sobre todas las demás criaturas por su íntima comunicación con las tres Divinas personas, la más llena de gracias, virtudes y méritos? A imitación de todos los verdaderos siervos de Dios, San Juan Bautista de la Salle unió indisolublemente el amor de María con el amor de Jesús. A estos dos amores se juntó en el corazón de San Juan Bautista de la Salle una gran veneración a San José, el digno esposo de la Virgen sin mancha. En el augusto patriarca admiraba nuestro Santo la gran docilidad a las órdenes de la divina Providencia, la castidad angelical y el tierno amor a Jesús y María, virtudes todas que él se propuso imitar y en las que creció maravillosamente por la intercesión del Santo Patriarca de Nazaret.
  
Durante toda su vida, tuvo el Siervo de Dios a mucha honra declararse en todas partes por siervo y devoto de María, y cuidaba de que los demás la honrasen: se empeñaba en que siempre en torno suyo la llamasen «Santísima Virgen», y si en su presencia alguno se descuidaba sobre el particular, le decía con vehemencia: «Decid, pues, Santísima Virgen, que bien lo merece». Estimaba tanto el Santísimo Rosario, que lo rezaba en donde quiera, aun al andar por las calles y en sus viajes.
   
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh glorioso Juan Bautista de la Salle, dechado perfecto de amor filial a la Virgen Santísima! Vos que la hicisteis confidente de todos vuestros designios así como de todas vuestras amarguras, obtenednos, ¡oh santo amado!, la gracia de acudir a María Santísima perpetua y confiadamente, a fin de que logremos aquí abajo una vida exenta de toda culpa grave, que sea prenda para nosotros prenda de salvación eterna.
   
Obtenednos, en fin, del Virginal esposo de María, a quien honrasteis con singular cariño, la gracia de un dichoso tránsito de este mundo a la mansión de la bienaventuranza eterna. Así sea.
   
El Himno, el Padre nuestro, Ave María y Gloria, y la oración se dirán todos los días.

martes, 15 de mayo de 2018

MISA EN HONOR DE SAN ISIDRO LABRADOR

Del Misal Propio de España.

Die 15 Maji
Sancti Isidóri Agrícolæ, Confessóris
Duplex
 
Introitus. Ps. 91, 13-14. Justus ut palma florébit: sicut cedrus Líbani multiplicábitur: plantátus in domo Dómini: in átriis domus Dei nostri. (T.P. Allelúja, allelúja.) Ps. Ibid., 2. Bonum est confitéri Dómino: et psállere nómini tuo, Altíssime. ℣. Glória Patri.
  
ORATIO
Da nobis, quǽsumus, miséricors Deus: beáto Isidóro agrícola Confessóre tuo intercedénte, supérbe non sápere; sed, ejus méritis et exémplis, plácita tibi semper humilitáte deservíre. Per Dóminum nostrum.
  
Commemoratio S. Joannis Baptistæ de la Salle, Confessoris.
ORATIO
Deus, qui, ad christiánam páuperum eruditiónem et ad juvéntam in via veritátis firmándam, sanctum Joánnem Baptístam Confessórem excitásti, et novam per eum in Ecclésia famíliam collegísti: concéde propítius; ut ejus intercessióne et exémplo, stúdio glóriæ tuæ in animárum salúte fervéntes, ejus in cœlis corónæ partícipes fíeri valeámus. Per Dóminum.
      
Léctio Epístolæ beáti Jacóbi Apóstoli.
Jac. 5, 7-8, 11 et 16-18.
  
Patiéntes estóte, fratres, usque ad advéntum Dómini. Ecce, agrícola exspéctat pretiósum fructum terræ, patiénter ferens, donec accípiat temporáneum et serótinum. Patiéntes ígitur estóte et vos, et confirmáte corda vestra: quóniam advéntus Dómini appropinquávit. Ecce, beatificámus eos, qui sustinuérunt. Sufferéntiam Job audístis, et finem Dómini vidístis, quóniam miséricors Dóminus est et miserátor. Confitémini ergo altérutrum peccáta vestra, et oráte pro ínvicem, ut salvémini: multum enim valet deprecátio justi assídua. Elías homo erat símilis nobis passíbilis: et oratióne orávit, ut non plúeret super terram, et non pluit annos tres et menses sex. Et rursum orávit: et cœlum dedit plúviam, et terra dedit fructum suum.
    
Graduale. Ps. 36, 30-31.Os justi meditábitur sapiéntiam, et lingua ejus loquétur judícium.
℣. Lex Dei ejus in corde ipsíus: et non supplantabúntur gressus ejus.
 
Allelúja, allelúja. ℣. Ps. 111, 1. Beátus vir, qui timet Dóminum: in mandátis ejus cupit nimis. Allelúja.
   
Post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Ps. 111, 1-3. Beátus vir, qui timet Dóminum: in mandátis ejus cupit nimis.
℣. Potens in terra erit semen ejus: generátio rectórum benedicétur.
℣. Glória et dívitiæ in domo ejus: et justítia ejus manet in sǽculum sǽculi.
   
Tempore autem Paschali omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Ps. 111, 1. Beátus vir, qui timet Dóminum: in mandátis ejus cupit nimis. Allelúja.
℣. Osee 14, 6. Justus germinábit sicut lílium: et florébit in ætérnum ante Dóminum. Allelúja.
   
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
Joann. 15, 1-7.
  
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Ego sum vitis vera: et Pater meus agrícola est. Omnem pálmitem in me non feréntem fructum, tollet eum: et omnem, qui fert fructum, purgábit eum, ut fructum plus áfferat. Jam vos mundi estis propter sermónem, quem locútus sum vobis. Manéte in me: et ego in vobis. Sicut palmes non potest ferre fructum a semetípso, nisi mánserit in vite: sic nec vos, nisi in me manséritis. Ego sum vitis, vos pálmites: qui manet in me, et ego in eo, hic fert fructum multum: quia sine me nihil potéstis fácere. Si quis in me non mánserit, mittétur foras sicut palmes, et aréscet, et cólligent eum, et in ignem mittent, et ardet. Si manséritis in me, et verba mea in vobis mánserint: quodcúmque voluéritis, petétis, et fiet vobis.
   
Ofertorium. Ps. 20, 2-3. In virtúte tua, Dómine, lætábitur justus, et super salutáre tuum exsultábit vehementer: desidérium ánimæ ejus tríbuísti ei. (T.P. Allelúja.)
  
SECRETA
Propitiáre, Dómine, supplicatiónibus nostris, et has pópuli tui oblatiónes benígnus assúme: ut, intercedénte beáto Isidóro Confessóre tuo, quod fidéliter pétimus, efficáciter consequámur. Per Dóminum nostrum.
  
Commemoratione S. Joannis Baptistæ de la Salle.
SECRETA
Laudis tibi, Dómine, hóstias immolámus in tuórum commemoratióne Sanctórum: quibus nos et præséntibus éxui malis confídimus et futúris. Per Dóminum.
 
Communio. Matth. 19, 28 et 29. Amen, dico vobis: quod vos, qui reliquístis ómnia et secúti estis me, céntuplum accipiétis, et vitam ætérnam possidébitis. (T.P. Allelúja.)
 
POSTCOMMUNIO
Sit nobis, Dómine, reparátio mentis et córporis cœléste mystérium: et præsta; ut, cujus exséquimur cultum, intercedénte sancto Isidóro Confessóre tuo, sentiámus efféctum. Per Dóminum.
  
Commemoratione S. Joannis Baptistæ de la Salle.
POSTCOMMUNIO
Refécti cibo potúque cælésti, Deus noster, te súpplices exorámus: ut, in cujus hæc commemoratióne percépimus, ejus muniámur et précibus. Per Dóminum.

viernes, 14 de mayo de 2010

SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE, CONFESOR Y FUNDADOR

 San Juan Bautista de la Salle, fundador de las Escuelas Cristiamas

Nació en Reims (Francia) el 30 de Abril de 1651, hijo de Luis de la Salle (alto funcionario) y Nicole Moet, tenía 6 hermanos. Todos fueron educados en valores cristianos y a los diez años Juan Bautista mostró su deseo de ser sacerdote y fue al Seminario de San Sulpicio, era la Universidad de la Sorbona donde se habían formado grande sabios. 
 
Por todo esto no le hubiera sido difícil, con las cualidades e influencias que tenía llegar a escalar altos cargos en la Corte del Rey Sol (Luis XIV).

El 17 de enero de 1667, con tan sólo 16 años, tomaba posesión de una canonjía de la Catedral de Reims. Los biógrafos de la época lo presentan como un joven apuesto, delicado, sencillo y sumamente inteligente. Aire de seriedad y nobleza, llevaba una vida ordenada y sin tropiezos hasta que en un corto espacio de tiempo mueren su padre y su madre viéndose obligado a abandonar el Seminario para dedicarse a sus hermanos con edades comprendidas entre los 6 y los 19 años.

A pesar de todo no deja su vocación ordenádose sacerdote el día 3 de abril de 1678 y también sigue con su camino de enseñante. Es consciente de la importancia que tiene para el futuro de cada hombre este tiempo de la niñez y de la juventud... y que los cimientos que se echan en estos primeros años jamás se borran del todo.

A los 17 días de su ordenación muere su padre confesor D. Nicolas Roland que llevaba dos misiones muy importantes: una congregación femenina llamada Hermanas del Niño Jesús y varios colegios de niños. Su confesor le había nombrado heredero de todo aquello. Juan Bautista no se amedrantó y se lanzó de lleno a la empresa que le esperaba. En tiempos de Juan Bautista era urgente hacer algo por la juventud que estaba abandonada en muchos aspectos. El día de la Asunción de la Virgen María abrió la primera escuela que sería el primer eslabón de centenares y miles que atenderían en el futuro los HERMANOS DE LAS ESCUELAS CRISTIANAS.

Escudo de los Hermanos de las Escuelas Cristianas

Para acometer esta gran empresa agrupó a los maestros que tanto le ayudaron y adquirió una casa para ellos que se inauguró en 1679. La familia de Juan Bautista era rica y de prestigio y esperaban de él que continuara fiel al rango familiar. Pero él no pensaba así. Había conocido la humildad de los niños y de los maestros que le acompañaban y es aquí donde tenía sentido su vida. Por ello el día 24 de junio de 1681 cuando celebraba su onomástica invitó, además de sus familiares, a sus colaboradores en la educación. Esto no gustó a sus familiares que lo presionaban para que abandonase su camino y proyectos. Poco a poco le abandonan mientras sus maestros siguen a su lado.

Ser cononigo le dejaba un buen sueldo y además poseía riquezas familiares pero llegó a renunciar a todo para seguir el mensaje del evangelio que decía: "... que Jesucristo siendo rico por nosotros se hizo pobre..." a lo que unía su gran confianza en Dios.

Son doce los maestros que le siguen regidos por los valores de la pobreza, la caridad, el orden, el trabajo, el servicio, la entrega... y lo toman como Padre y Director. Todos juntos confeccionan la Regla que mas tarde van a prometer y el día 27 de mayo de 1684 nacía así un nuevo Instituto en la Iglesia.

Llegó un tiempo en el que surgieron ataques contra esta obra pues no entendían aquellos cambios que se producían en niños harapientos y abandonados que en pocos días aprendían a leer y a escribir y rectificaban sus conductas. Desde estos momentos fue perseguido y calumniado por otros maestros y eclesiásticos que no llevaban las cosas tan bien como él, por herejes jansenitas que ven una profunda renovación de la vida cristiana e incluso por autoridades civiles que creían que su proyecto producía injerencias en sus asuntos civiles y políticos. Consiguió seguir adelante gracias a su fe y a sus amigos incondicionales.

En 1717 se retira definitivamente y para sucederle fue elegido el hermano Bartolomé y el 4 de abril de 1719 muere. Tenía 68 años de edad.

En el año 1888 era beatificado y el 24 de mayo de 1900 juntamente con Santa Rita de Casia, era canonizado por el Papa León XIII.

ORACIÓN A SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE
¡Oh varón verdaderamente admirable! La Iglesia y la sociedad entera siguen beneficiando de tu espíritu de caridad. Echa una mirada al fecundo plantel de hijos tuyos, y a esas falanges de niños que se educan en tus colegios, evitando el contagio de los errores de la mente, que corrompen las costumbres. Acrecienta el número de maestros y de discípulos, para la mayor gloria de Dios, principal objetivo de tus afanes.


ORACIÓN

Oh, Dios, que suscitasteis a San Juan Bautista, Confesor, para la formación cristiana de los pobres, y afianzar a la juventud en el camino de la verdad, y que por él reunisteis en la Iglesia una nueva familia religiosa: concedednos propicio que, por su intercesión y ejemplos, ardiendo en el celo de vuestra gloria para la salvación de las almas, podamos en el cielo participar de su corona. Por J. C. N. S. Amén.