Vexílla Regis

Vexílla Regis
MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

Mostrando entradas con la etiqueta Santo Rosario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santo Rosario. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de octubre de 2025

EL ROSARIO, ORACIÓN DE LA FE

Tomado de RADIO SPADA.
  

Esta devoción es la medida infalible del nivel de piedad y religión alcanzado por un pueblo. Donde su práctica languidece, el termómetro de la vida religiosa se congela; donde florece y se reza a diario, tanto en la iglesia como en el hogar, se mantienen el fervor y la generosidad en el servicio divino. Casimiro II de Polonia comprendió bien este principio cuando escribió al General de los Dominicos: «Venero tu santo hábito, beso tus manos consagradas, rogándote que me envíes predicadores del Rosario para la reforma de mi pueblo». San Carlos Borromeo lo comprendió bien, al iniciar la reforma de la diócesis milanesa introduciendo el rezo público del Rosario en todas las parroquias. Y el venerable cardenal Vincenzo M. Orsini, arzobispo de Benevento, empleó los mismos medios para reavivar la verdadera piedad entre la grey confiada a su cuidado.
   
Pero otra ilustre prerrogativa de esta devoción es que ha contribuido poderosamente a la propagación del cristianismo entre los idólatras. Citemos algunos ejemplos.
   
Se sabe que la misión de Tonkín (a la que se anexan las Islas Filipinas y China), la más grande de la Orden Dominica y una de las más laboriosas de la Iglesia, debe sus espléndidos éxitos al Rosario. Desde el siglo XVII, la religión católica había prosperado en muchas comunidades cristianas de Japón, pero repentinamente el gobierno ordenó detener su progreso y masacrar a los misioneros y sus auxiliares. Entre ellos, varios dominicos fueron condenados a ser quemados vivos. Una gran multitud los siguió mientras los conducían a su ejecución, derramando lágrimas desconsoladas, no por la feliz fortuna de los afortunados mártires, sino por la desolación que les dejó su partida. Cerca de la muerte, el querido Padre José Salvanés de San Jacinto se volvió con ternura hacia aquella multitud y, para brindarles a todos un supremo consuelo, les habló del Rosario: « ñAquí —dijo— os dejo: la meditación de los misterios reemplazará a los predicadores y sermones que perdéis». Esta profecía se cumplió. La fe permaneció viva en muchas familias cristianas, tanto que, cuarenta años después, el General de la Orden proclamó la firmeza de aquellos cristianos a pesar de la persecución y la tortura como fruto del trabajo de sus misioneros. Y hay más. En la primera mitad de este siglo, es decir, más de doscientos años después de la muerte de aquellos apóstoles, los nuevos misioneros se sorprendieron gratamente al encontrar en aquellas regiones, nada más poner pie allí, rastros visibles de la verdadera fe, entre ellos, por ejemplo, una mujer de setenta años perfectamente instruida en el catecismo, algo asombroso considerando que ya no había cristianos en todas aquellas regiones. Bautizada y educada a la tierna edad de doce años, y viviendo entonces con padres infieles sin ninguna comunicación con cristianos, ¿cuál fue el medio que empleó para mantenerse firme en la fe que profesaba? Nada menos que el rezo diario del Rosario. El acontecimiento se relata en los Anales de la Propagación de la Fe y tuvo lugar en China.

P. THOMAS HERMANN JOSEF ESSER MÖNCH OP. En Il Rosario. Memorie Domenicane, Año XIV, 1897, Roma, págs. 166-168.

sábado, 14 de diciembre de 2024

NO LES BASTÓ CON LOS LUMINOSOS…

   
El obispón William Albert “Bill” Wack Finley CSC de Pensacola-Tallahassee (Florida, Estados Unidos) promulgó en una carta pastoral el pasado 9 de Diciembre los “Misterios esperanzadores” (o “Misterios de la Esperanza”), a saber: la Creación, el Gran Diluvio, el Sacrificio de Abraham, la Pascua, y la Inmaculada Concepción.
  
   
TRADUCCIÓN:
Diócesis de Pensacola-Tallahassee 
Oficina del Obispo
Calle 11 Norte B
Pensacola, Florida 32502
Oficina: (850) 435-3500
Correo electrónico: bishopsoffice@ptdiocese.org
    
Los Misterios de la esperanza
   
Me place y honra presentar, para el pueblo de la Diócesis de Pensacola-Tallahassee, los Misterios de la Esperanza del rosario. Este es el resultado de un gran esfuerzo de oración y deliberación entre algunos miembros de nuestra iglesia local, y ahora es un regalo para la iglesia (sic) universal también.
   
Los Misterios de la Esperanza nos ayudan a recordar y abrazar la salvación que nos ha venido desde los primeros momentos tras la Caída de nuestros primeros padres. Por supuesto, nuestra salvación no comenzó con la Anunciación. De hecho, el Magníficat de María (su himno de alabanza que ella proclamó en la Visitación) exalta la obra de Dios por medio de nuestros antepasados: «Dios, que es Poderoso… ha recordado la promesa de misericordia; promesa que Él hizo a nuestros padres, a Abrahán y su descendencia por siempre». Esta promesa halla su origen en el primer anuncio de la salvación en el Génesis, cuando Dios le dice a la serpiente: «Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre su descendencia y la tuya. Él (sic) te aplastará la cabeza cuando tú le hieras en el talón» (Gén 3:15).
   
Desde allí, las Escrituras Hebreas ofrecen la promesa y profecía mientras el plan de Dios se desarrolla en la historia. El Nuevo Testamento, especialmente los Evangelios, anuncia la culminación y la esperanza que es nuestra en Jesucristo. Una de las bendiciones de los Misterios de la Esperanza es que nos ayudan a familiarizarnos un poco más con toda la Biblia.
   
Luego de los efectos devastadores de la caída de la humanidad –que introdujo el pecado y la muerte en la creación–, Dios promete la liberación. Después del diluvio, Dios hace una alianza con Noé. El sacrificio de Abrahán es mencionado en el Canon Romano (Plegaria Eucarística I) como una previsión del autosacrificio de Cristo, Hijo Unigénito de Dios, por la salvación del mundo. La Pascua, con la cena memorial y la salvación de nuestros antepasados por el signo de la sangre del cordero, es un tipo de la salvación eterna que nos ganó la Sangre de Cristo en la Cruz. Luego, maravillosamente, el último Misterio de la Esperanza es la Inmaculada Concepción (que preparó a María desde el primer momento de su existencia para su vocación en la Anunciación para ser la digna Madre del Hijo de Dios, el Salvador del Mundo), acaecida alrededor de 15 años antes de la Anunciación. Dios ha preparado a María para ser la digna Madre de Su Hijo, el Salvador del Mundo.
    
Tenemos ya ejemplos en el Evangelio donde Jesús conectó la Ley y los Profetas a la historia de la salvación. Elías y Moisés se aparecieron junto a Jesús, como un signo que la Ley y los profetas se cumplen en el Misterio pascual del Hijo. Y en el encuentro con los discípulos en el camino de Emaús, Jesús les abre las Escrituras (esto es, lo que conocemos como el Antiguo Testamento) para mostrar que la Ley y los profetas señalan a la venida del Señor.
    
Mientras más rezo estos misterios, entiendo más profundamente el misterio de la salvación. De hecho, rezar estos misterios verdaderamente imparte esperanza a todos quienes los rezan con un corazón abierto. Esta esperanza es muy verdadera, y también está en marcha. En medio de los pecados y pruebas personales de toda clase, vivo en la esperanza del perdón y la vida eterna.
    
Habrá más información disponible en el futuro, como también folletos en inglés y español. Si quieres conocer más sobre los Misterios de la Esperanza, revisa los siguientes links:
  • Episodio de pódcast con el Dr. Tom Neal y el P. Chris Winkeljohn clic aquí.
  • El folleto bilingüe clic aquí.
No asigno estos misterios para un día en particular, como los otros misterios del rosario, pero recomiendo rezarlos ocasionalmente en lugar de los otros. Ciertamente, si rezas más de un rosario al día, podrías rezar los Misterios de la Esperanza después de rezar los asignados al día.
    
Que Dios les bendiga con el don de la esperanza, sabiendo que cada uno de nosotros está presente en el plan salvífico de Dios.
   
En la paz de Cristo,
   
(Fdo.) Obispo William A. Wack CSC
Diócesis de Pensacola-Tallahassee

Estos “Misterios esperanzadores” fueron promulgados en ocasión del jubileo bergogliano de 2025, llamado “Peregrinos de la Esperanza”. Según el sitio web promocional (que anuncia que los ingresos por los pedidos del folleto en inglés y español serán destinados para la construcción del santuario “Santa María Reina de los Mártires”, fueron concebidos por un feligrés local, y propuestos a la diócesis, donde tras una revisión, se les dio Nihil obstat e Imprimátur el 22 de Agosto de 2024.

Wack aclara que no está promulgando un nuevo conjunto de misterios universales «como sucedió cuando San Juan Pablo II el Grande (sic) promulgó los Misterios Luminosos en el 2002». En realidad, Wojtyla solo los propuso, SIN MENCIONAR NADA DE LA OBLIGATORIEDAD.

“Bill” Wack, noveno hijo del fallecido médico James Edward “Jim” Wack y Alice Claire Finley, economista de profesión y hermano del también presbítero Neil F. Wack CSC (administrador parroquial de la iglesia de la Inmaculada Concepción en North Easton, Massachusetts; y asistente provincial y secretario de la Congregación de la Santa Cruz), fue “instalado” presbítero el 9 de Abril de 1994 por el arzobispón James Hector McDonald CSC de San Juan de Terranova (Canadá) y obispón de Pensacola-Tallahassee el 22 de Agosto de 2017 por el arzobispón de Miami Thomas Gerard Wenski/Wiśniewski Zawacki.

En redes sociales, se han propuesto los “Misterios radicales” (la División del Mar Rojo, la Expulsión de los cambistas, Pedro cortándole la oreja a Malco, la Ostensión de las Llagas a Tomás, y San Juan saliendo indemne del aceite hirviendo), parodiando la propuesta de Wack.

Si la Santísima Virgen hubiese querido más misterios para SU Salterio (el Santo Rosario), sean “Luminosos”“Cotidianos”“Arcoíris”, “Esperanzadores” o lo que sea, Ella misma lo hubiese dicho a Santo Domingo de Guzmán, a quien le reveló esta devoción el 25 de Marzo del año 1212. Pero como Ella no reveló más que los Misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos, no hay más. Cualquier adición o sustitución podrá ser un rosario, mas NO ES EL ROSARIO DE LA VIRGEN, ni tiene las promesas e Indulgencias que contiene.

lunes, 7 de octubre de 2024

SOLEMNIDAD DEL SANTO ROSARIO

Sermón predicado por el Ilmo. Sr. Obispo D. Fernando Altamira, Superior de la Sociedad de Santa María, en la Solemnidad del Santo Rosario de Nuestra Señora (domingo 6 de Octubre de 2024).
   
   
SOLEMNIDAD DEL SANTO ROSARIO
   
TODO EN MARÍA y POR MARÍA. Y por las BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO
   
Queridos hijos:
  
Estamos festejando la Solemnidad del Santo Rosario, propiamente de “Nuestra Señora del Santo Rosario”, santa Patrona de nuestras “Hermanas Oblatas del Santo Rosario”, muy especialmente hemos de rezar hoy por ellas. Intentemos algunas consideraciones:
  
-Comenzar por la importancia del SANTO ROSARIO rezado CADA DÍA SIN EXCEPCIÓN : ello da la Salvación Eterna; ver la importancia de esto para cada alma y para cada familia, máxime en esta crisis tal vez “final” que vivimos, surgida a partir del del conciliábulo Vaticano II y de la falsa Iglesia Moderna allí creada:
-Desde entonces se ha hecho tan difícil el apostolado y el trabajar para la salvación de las almas. Por eso, tal vez para esta época, y por disposición de la Providencia, en el Santo Rosario hay UNA PUERTA SIEMPRE ABIERTA para la Salvación de las Almas. Más adelante nos entenderán mejor. 
-Aplicar estas cosas a nuestros fieles; sea en forma individual, sea en sus familias:
-Muchos de nuestros fieles rezan el Rosario CADA DÍA (y algunos más de un Rosario por día); pero igualmente los padres sabemos que hay un cierto número de fieles que no entienden el tema de la Salvación Eterna, y no hacen su Rosario cada día, y en algunas familias no se hace el Rosario diario, o se lo hace con falta de respeto o displicentemente (y eso ofende a Dios y no sirve).
-Hoy (y mañana lunes: Fiesta del Rosario), punto obligado corresponde a nuestras “Hermanas Oblatas del Santo Rosario”, rezar por ellas, todos los fieles (hoy y mañana), pues tenemos a su Patrona: Nuestra Señora del Rosario, y ello tanto tiene que ver con las oraciones diarias que ellas hacen por nosotros los sacerdotes y por todos los fieles (3 Rosarios por día, además del resto de sus oraciones). Y el tema de lograr el Rosario cada día en los fieles, debe ser, y es, un apostolado principal y especial en nuestras Hermanas, PARA SALVAR ALMAS CON EL ROSARIO: pues ellas deben empujar a las personas a que lo recen CADA DÍA.

(Cuerpo)

[ 1 ] Primero: El Santo Rosario CADA DÍA y la Salvación Eterna, máxime en estos tiempos, ante esta crisis y la falsa Iglesia Moderna del Concilio Vaticano II.
  
Más de una vez hemos explicado la situación en que estamos los católicos desde el Concilio (conciliábulo) Vaticano II, con la formación desde allí de una nueva falsa religión, la Religión Moderna, y de esa falsa iglesia allí creada, la también llamada Iglesia Moderna y sus falsos papas, presentándose todo ello al orbe como si fuese la Iglesia Católica, y engañando a millones de almas buenas y de buena fe en el mundo entero, traicionadas y engañadas en su deseo de Catolicismo, desde los años 60’, presentándoles “algo” y dándoles a comer “algo”, “una cosa”, que no es la Iglesia Católica [1]

Esta situación creada con esta falsa Iglesia Moderna engañando a tantos seres humanos de buena fe, situación que se muestra sin solución “por mano humana”, es una de las señales más claras de que tal vez estamos viviendo los tiempos finales, tiempos del Apocalipsis, ante lo cual, si es así, “levantad vuestras cabezas, porque se acerca vuestra Redención: se acerca nuestro Triunfo”, todo esto terminará en el triunfo de Dios Nuestro Señor Jesucristo y de su Catolicismo, y de los que sean de Él. Mientras tanto, hasta que Él venga, debemos cumplir cada uno con nuestro deber hasta el final:
  • Las familias y matrimonios con sus obligaciones, con hijos santos, con LA FAMILIA NUMEROSA, haciendo santos a sus hijos para el Catolicismo.
  • Los sacerdotes y obispos con nuestras obligaciones, con nuestro apostolado, con las ordenaciones sacerdotales, buscando salvar todas las almas que Él nos permita.
Ante una realidad así, con la falsa Iglesia Moderna engañando a millones, todos hemos experimentado lo difícil que es hacer apostolado, lo difícil que la gente comprenda esta realidad, entender que esa falsa Iglesia Moderna no es la Iglesia Católica, y el dejar eso falso y “moderno”, para seguir, o intentar seguir, lo que los católicos DE TODAS LAS ÉPOCAS hemos hecho, lo que los católicos DE TODOS LOS TIEMPOS hemos hecho:
-Practicar nuestro Catolicismo COMO SIEMPRE FUE, sin cambiarlo: Ser católico como lo fue mi abuelo, como lo fue mi bisabuelo, como lo fue mi tatarabuelo, mi chozno abuelo, ser católico como lo fue Don Bosco, como lo fue el Papa León XIII, San Pío X y todos los santos, ser católico como lo fue el fundador de Bogotá: Don Gonzalo Jiménez de Quesada, ser católico como lo fueron los Patronos de Colombia: San Pedro Claver y San Luis Beltrán -del cual esta semana es la fiesta-.

Y así con esta falsa Iglesia Moderna fungiendo y fingiendo como si fuera la Iglesia Católica, todos hemos experimentado lo difícil que es hacer apostolado:
-con nuestras familias, o porque no entienden todo este “lío colosal”, o porque no están interesados en la Religión (pues están impregnados de mundo y de mundanidad), o porque es más cómodo quedarse con la falsa y light Iglesia falsa Moderna;
-todos o muchos han experimentado lo difícil que es convertir o hacer apostolado con sus hijos, convertir a nuestros padres, convertir al esposo o a la esposa, convertir a nuestros hermanos y tíos, a nuestros amigos, a nuestros compañeros de trabajo.

Entonces la pregunta a hacerse es QUÉ HACER, CÓMO TRABAJAR EN LA SALVACIÓN DE ESAS ALMAS.
  
Y respuesta es: HACER o LOGRAR HACER QUE RECEN EL ROSARIO CADA DÍA y SE SALVARÁN: ésa es la gran promesa que tiene el Santo Rosario.
   
[ 2 ] Una insistencia, como apartado segundo: “El Santo Rosario CADA DÍA y la Salvación en estas épocas que se muestran como LOS FINALES”.

Repitamos: La solución y la respuesta sobre qué hacer para salvar almas en estas épocas, ante la confusión que causa la falsa Iglesia Moderna, la solución es: Hacer que esas almas recen el Santo Rosario CADA DÍA SIN EXCEPCIÓN y llegarán al Cielo.

Mas ha de ser todos los días sin excepción, y que lo hagan EN FAMILIA, dirigido por el jefe de la casa, que es el papá, y si el papá no quiere hacer o dirigir el Santo Rosario -grave-: Que Dios se lo reclame, y que Dios le pase la cuenta.
-Rezar el Rosario CADA DÍA: Éste es, y debe ser, un apostolado de todos nuestros fieles, con las estampitas del Rosario que han hecho las Hermanas; y que hoy -tal vez por tercera o cuarta vez- les hemos dejado en sus bancos, para que tengan y las repartan.
-Y también repetimos: Eso de empujar a cualquier prójimo a que rece el Rosario CADA DÍA para su Salvación Eterna, es, y debe ser, un especial y “absoluto” apostolado de nuestras Hermanas, pues ellas se llaman “Hermanas Oblatas del Santo Rosario”. Digamos así: No debe haber persona que cruce la puerta de esta Capilla, sin que las Hermanas le hayan dado ya su estampita del Santo Rosario diario, “entra alguien... tomé esta estampita, rece el Rosario y va al Cielo”: automático.
   
[ 3 ] Apartado tercero: “Las promesas de Salvación Eterna y otros dones que se consiguen gracias al Rosario CADA DÍA”; es lo escrito en las estampitas:
-“Quien lo reza CADA DÍA, consigue la Salvación Eterna. Algunas promesas del Santo Rosario tomadas de los escritos del Beato Alano de la Roche (discípulo de Santo Domingo): 1) El que con devoción rece mi Rosario considerando sus sagrados Misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo, Y EN TODO CASO SERÁ ADMITIDO A LA VIDA ETERNA. 2) Quien rece constantemente mi Rosario, recibirátoda gracia que pida. 3) El alma que se me encomiende por el Rosario no será condenada. 4) Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los sacramentos. 5) Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.”
   
Dicho sea de paso, los católicos rezamos el Rosario “como se debe rezar”, los católicos rezamos como nuestros antepasados y los santos, CON LOS TRES MISTERIOS DE SIEMPRE, y NO con los misterios luminosos (que nunca existieron) y son un invento creado por la mencionada Iglesia Moderna.
   
[ 3 bis ] El Rosario rezado CADA DÍA lleva al Cielo, “pero Monseñor: NO TENGO TIEMPO”:
“No tengo tiempo”. ¿Realmente no tengo tiempo? No tengo tiempo para lograr mi Salvación Eterna con un Rosario diario, con 25 minutos, y gano el Cielo: ¿No tengo tiempo?
-Veamos un día entero: Pongamos 8 horas para trabajar, pongamos 8 para descansar (muchos descansan menos), me quedan todavía 8 horas. Pongamos pierdo 2 horas en
transporte: me quedan todavía 6 horas. Pongamos entre descanso y tiempo libre: 2 horas; me quedan todavía 4 horas. Pongamos que “la eterna pérdida de tiempo moderna: el whatsapp, el youtube, el Instagram, el antiguo Twitter, el Facebook, y mil más (se pierden horas allí), me lleva 2 horas más (no me parece muy bien, y creo que es más el tiempo que se pierde con eso), pero aun así todavía me quedan 2 horas del día: PERO CON TODO ESO: 25 minutos para irme al Cielo, el Santo Rosario cada día, “no tengo tiempo”.
[ 3 ter ] “Monseñor, yo no me organizo, ni tengo la constancia, para hacerlo CADA DÍA sin excepción, YO NO LO HAGO CADA DÍA”.
Los seres humanos, a pesar del pecado original, somos capaces, a veces, de ser organizados y DISCIPLINADOS con algunas cosas, en pocos casos, pero cuando es necesario es necesario, lo hacemos. Pongamos, Dios no lo permita, que un médico nos dice “mala noticia: tiene cáncer y se puede morir; pero tiene suerte, existe para usted un tratamiento para salvar la vida, es muy cómodo: lo puede hacer en su casa o donde sea -sin necesidad de venir al Hospital-, el tratamiento le llevará 25 minutos por día; eso sí: Por el cáncer que usted tiene, es necesario que sea CADA DÍA sin excepción, de lo contrario se muere”. Si un médico nos dice así: ¿Quién de nosotros dejaría de hacerlo un solo día: NADIE, y está muy bien porque hay que salvar la vida; y si por la vida aquí en la tierra (que igualmente más tarde o más temprano se acabará y nos moriremos) yo soy capaz de ser serio, y formal, y tener disciplina, y hacerlo cada día sin excepción: ¿Para hacer el Rosario que ya no es para esta vida sino para la Vida Eterna, para la salvación Eterna, no lo hago? Miren que no tendrán excusa ante Dios, están advertidos: Deben rezar el Rosario CADA DÍA.
   
[ 4 ] Estas promesas de Salvación Eterna que tiene el Santo Rosario CADA DÍA son impresionantes. Muchas almas no entienden lo de esta falsa Iglesia Moderna:
  
Entonces hemos de procurar hacerles rezar CADA DÍA el Rosario, y al Cielo. Apartado cuarto: “La Virgen, su Rosario CADA DÍA, y la Profecía del Apocalipsis”.
  
Tal vez para estas épocas que “parecen” tiempos finales, “puede” haber una Profecía en relación a la Virgen y en relación a “algo de la Virgen: ¿el Rosario?”, y que eso permita la Salvación de muchos en este caos en que vivimos: ¿Será la Virgen María y su Santo Rosario lo que está allí oculto en la letra de esa Profecía?, no lo sé: ojalá que sí, pero vale la pena escuchar la pura letra. Se trata de la Profecía de “Las Cartas a las Siete Iglesias del Apocalipsis” (los capítulos 2 y 3), en donde -según casi todos los exégetas católicos- se habla de toda la Historia de Iglesia desde el Siglo I hasta la Parusía. El fragmento en cuestión es el de la Iglesia de Filadelfia (cap. 3,7-13) que parece nuestra época (parece hablar incluso de la próxima conversión de los judíos); escuchemos:

7 Et ángelo Philadeéphiæ ecclésiæ scribe : Hæc dicit Sanctus et Verus, qui habet clavem David : qui áperit, et nemo cláudit : cláudit, et nemo áperit :
8 Scio opera tua. Ecce dedi coram te ÓSTIUM APÉRTUM, QUOD NEMO
POTEST CLÁUDERE : quia módicam habes virtútem, et servásti verbum meum, et non negásti nomen meum.
9 Ecce DABO de synagóga Sátanæ, qui dicunt se Judǽos esse, et non sunt, sed mentiúntur : ecce fáciam illos ut véniant, et adórent ante pedes tuos : et scient quia ego dilexi te,
10 quoniam servasti verbum patientiæ meæ, et ego servabo te ab hora tentationis, quæ ventura est in orbem universum tentare habitantes in terra.
11 Ecce venio cito : tene quod habes, ut nemo accipiat coronam tuam.
7 Y al Ángel de la Iglesia de Filadelfia escribe: Estas cosas dice el Santo y el Veraz, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra, el que cierra y nadie abre:
8 Conozco tus obras. He aquí que yo te he dado UNA PUERTA ABIERTA, QUE NADIE PUEDE CERRAR: porque tienes poca fuerza, y has conservado mi Palabra, y no negaste mi Nombre [quiera Dios que, a pesar de que a los católicos ya no nos queda fuerza, y a pesar de que casi ya no podemos ni somos nada, quiera Él que esa “Puerta Abierta, Ostium Apertum, que nadie puede cerrar” sea, en medio de esta nada en que estamos, “LA PUERTA SIEMPRE ABIERTA de la Santísima Virgen y de su Santo Rosario” para salvar siempre almas, para seguir salvando almas en medio de este estado de cosas]
9 [Y viene parece uno de los anuncios de la conversión de los judíos]
He aquí que TE DARÉ (algunos) de la Sinagoga de Satanás, los cuales se dicen a sí mismos ser judíos y no lo son, sino que mienten;
he aquí que Yo los haré que vengan, y que adoren ante tus pies, y sabrán que Yo te he amado, 
10 porque has conservado la Palabra de mi paciencia (de mi padecer),
y Yo te preservaré de la hora de la tentación-tribulación, que va a venir al universo mundo para probar a los habitantes de la tierra.
11 He aquí que Yo vengo pronto: Mantén lo que tienes, para que nadie te quite tu corona [2]

  
Tal vez (no lo sé) eso de “algunos la Sinagoga de Satanás, los que se llaman a sí mismos ser judíos y no lo son”, tal vez sea por los judíos asquenazis que no son de raza judía, sino un pueblo de Europa del Oriente (zona de los Cáucasos -si no me equivoco-) que se convirtió a la religión de los judíos siglos atrás.
   
[ 5 ] El apartado cinco: “Nuestra Señora del Rosario y las Hermanas Oblatas del Santo Rosario, su lucha y SUS NUEVAS VOCACIONES”.
Estamos en una guerra, en la peor guerra, en una guerra que se muestra “final”. Después de los 40’, la verdadera Tercera Guerra Mundial fue el Concilio Vaticano II: LA FALSIFICACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA.
   
Decimos esto, porque el Concilio Vaticano II causó muchísimo más daño a la Humanidad que las Guerras Mundiales: Contra los 60 millones de muertos de la Segunda Guerra [3].

, y contra los tal vez 40 millones de la Primera Guerra, contra esa carnicería atroz, “la Tercera Guerra Mundial del Vaticano II” ha sido peor: Porque las dos Guerras -nuevamente atroces- mataban los cuerpos, y el Vaticano II con su falsa Iglesia Moderna mata las almas. Esta guerra espiritual del Vaticano II, “donde no se ven las balas” pero la mortandad -si bien invisible- es peor, sobrepasa en maldad y daño a las dos Guerras. Y también las sobrepasa en duración, pues las dos Guerras culminaron al cabo de unos 5 años aproximadamente, mas la Tercera Guerra del Vaticano II, comenzada en los 60’, después de más de 60 años, aún no ha terminado, seguimos padeciéndola, y sigue “matando almas”, para terminar tal vez en el Nuevo Orden Mundial explícito y en el futuro Gobierno Mundial del Anticristo y su Religión Mundial del Falso Profeta.
   
Esto no quita que también estamos a las puertas de la Tercera Guerra Mundial, no espiritual como Vaticano II, sino como las primeras dos: La Guerra de los Judíos en Palestina y países vecinos, la Guerra de Rusia contra Ucrania y la OTAN, tal vez a las puertas de otra mortandad de millones de cuerpos. Pero en definitiva, esa guerra espiritual comenzada en los 60’, Vaticano II con la falsificación del Catolicismo, es la más grave y la peor, y es la que más daño causa a las almas, y por eso esta Guerra es nuestro ámbito de lucha, y EL ÁMBITO DE LUCHA DE NUESTRAS HERMANAS OBLATAS. En toda guerra hay DOS FRENTES:
  • -Los hombres que dan la vida en el frente de batalla, los combatientes que “reciben todas las balas”.
  • -Y el segundo frente es el de los auxiliares de guerra, clave, absolutamente clave como el primero, porque “los hombres de guerra” no podrían luchar si no hubiera toda una maquinaria y una estructura por detrás de ellos (“logística” dicen hoy), una maquinaria que les permitiera recibir gran parte de lo necesario para luchar: pertrechos de guerra, balas municiones, alimentos, comunicaciones, combustibles, etc.
Pues bien, en la comparación, a los sacerdotes nos toca el frente de batalla (“poner el pecho a la bala”), y las “Hermanas Oblatas del Santo Rosario son nuestras indispensables AUXILIARES DE GUERRA”, con sus oraciones, con sus trabajos, AYUDANDO en el trabajo del apostolado de los padres, con su cuidado de la Capilla, con su cuidado de las modas, con sus consejos a los fieles y sus pequeñas charlas, con la librería, con el coro, etc., etc., etc. Ni el Padre Pío, ni yo, somos capaces de cumplir con TODO lo que exige de tiempo y de trabajo nuestro apostolado, estamos totalmente “desbordados”, y aun así, lo poco o mucho que logramos hacer, sería imposible sin la ayuda de las “Hermanas Oblatas del Santo Rosario”, nuestras buenas “AUXILIARES DE GUERRA”.
  
Y ESTAS AUXILIARES DE GUERRA TIENEN QUE TENER MÁS VOCACIONES, Y NECESITAN MÁS VOCACIONES.
   
Por eso invitamos a las jovencitas de todas nuestras capillas de Colombia, para que tengan una pequeña experiencia, compartiendo las oraciones, la vida, los horarios, y los trabajos con las Hermanas, pasando una semana viviendo con ellas dentro del Convento.
  
Ya una jovencita, de apenas 16 años, hizo su experiencia hace algo más de una semana atrás, y se anuncian jovencitas -dos posibles casos- para sus experiencias en diciembre. Pero invitamos a todas las otras que quieran conocer cómo viven las Hermanas y qué hacen ellas, para que pasen una semana o algo más en el Convento, en estos meses de octubre y noviembre: Hablen con el Padre Pío o conmigo.
  
Yo creo que fomentando estas “experiencias en el Convento” podremos descubrir (y si me permiten: hacer surgir) vocaciones de Hermanas. 
   
La lucha es bien grande, y no tenemos con quién luchar. El Ejército de Dios es un ejército sin hombres, no tiene combatientes, y no tiene “COMBATIENTAS”: Esperamos a las jovencitas (y esperamos a los varones). Todo el espíritu católico fue un espíritu de lucha, de esfuerzo, de combate, de sacrificio, “lo que los católicos sabíamos: Luchar”. En estos finales de la Historia, y apuntando al triunfo final con Dios Nuestro Señor Jesucristo y su Parusía, no podemos prescindir de esto: Luchar.
   
La Fiesta del Santo Rosario, la Patrona de las Hermanas, nació para festejar la lucha, por orden del Papa San Pío V, el triunfo de la batalla de Lepanto, “la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros” (así dijo Miguel de Cervantes Saavedra, “el manco de Lepanto”).
   
FIESTA DEL ROSARIO: Estamos en guerra, esperamos jovencitas para las Hermanas, y varones para nosotros: “Lo que los católicos sabíamos: Luchar”.
   
AVE MARÍA PURÍSIMA.

NOTAS
[1] – (+) También hemos dicho ya: En el ser humano, están esos dos grandes ámbitos, la sociedad civil y la sociedad religiosa; y “la sociedad religiosa” únicamente encarnada por la Iglesia Católica, pues sólo ella es la única religión verdadera (la única religión de Dios) y todas las otras son religiones falsas. – (+) Ahora bien, como el ámbito superior y más importante es el ámbito religioso, la sociedad civil puede estar todo lo corrompida que ustedes quieran (piensen en la corrupción de la última parte de la época romana), pero si la sociedad religiosa, la Iglesia Católica está bien, TODO se puede arreglar, TODO se puede mejorar; y de hecho se mejoró hasta la cúspide de la Civilización Humana, hasta la cúspide de la Civilización Occidental: Los Siglos XI, XII y XIII de la Edad Media, la cúspide religiosa y de la civilización: La Cristiandad Europea, eso fue Europa y así Europa, eso que fue la cumbre, y es obra de la Iglesia Católica. – (+) Pero cuando la sociedad religiosa también está corrompida, ya no hay solución, toda sociedad civil se puede arreglar si la sociedad religiosa (la Iglesia Católica) está bien, mas la sociedad civil no se puede arreglar si la sociedad religiosa está mal o falsificada y corrompida (la falsa Iglesia del Concilio Vaticano II), en esas circunstancias: NADA se puede arreglar. – (+) Hacer el bien a pequeña escala, persona-a-persona, o con algunas personas y familias, siempre se podrá y debemos hacer, allí está el esfuerzo de apostolado y de familias católicas, pero a nivel “global” ya no, a nivel “global” ya no se puede dar una solución humana, y menos aun ante el caso de la Iglesia Moderna fungiendo como si fuera la Iglesia Católica y haciendo una falsificación de nuestro Catolicismo, adulteración o falsa Iglesia Moderna, que en última instancia es un auxiliar más para la corrupción mundial y para la implementación final y explícita del Nuevo Orden Mundial.
[2] 12 Qui vícerit, fáciam illum colúmnam in templo Dei mei, et foras non egrediétur ámplius : et scribam super eum nomen Dei mei, et nomen civitátis Dei mei novæ Jerúsalem, quæ descéndit de cælo a Deo meo, et nomen meum novum. 13 Qui habet áurem, áudiat quid Spíritus dicat ecclésiis.
[3] La ONU y su Secretario General expresan pro Nuevo Orden Mundial y según el contenido que “ellos” quieren dar a esos principios mencionados (mayo 2015): «el Secretario General describió la Segunda Guerra Mundial como "una de las luchas más épicas de la historia en pro de la libertad y la liberación", agregando que "su costo superó todo cálculo y escapa a toda comprensión: murieron 40 millones de civiles y 20 millones de soldados, casi la mitad de ellos solamente en la Unión Soviética". En la resolución 69/267, la Asamblea General recuerda que la Segunda Guerra Mundial fue un conflicto que causó una aflicción indecible a la humanidad...(y) destaca los progresos conseguidos desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial en lo que respecta a la superación de sus secuelas y la promoción de... los valores democráticos, los derechos humanos y las libertades fundamentales, en particular por conducto de las Naciones Unidas”. https://www.un.org/es/observances/second-world-war-remembrance-days#:~:text=Durante%20la%20conmemoraci%C3%B3n%2C%20el%20Secretario,de%20soldados%2C%20casi%20la%20mitad

BREVE “Monet Apóstolus”, ESTABLECIENDO LA FIESTA DEL SANTO ROSARIO

Ofrecemos la traducción española del breve “Monet Apóstolus” mediante el cual, el 1 de Abril de 1573, el Papa Gregorio XIII Boncompagni instituyó la Solemnidad del Santísimo Rosario de María, inicialmente el primer domingo de Octubre para las iglesias de los dominicos con altar o capilla del Rosario y cofradía erigida. Posteriormente, el 26 de Septiembre de 1671, el Papa Clemente X Altieri, a pedido de la Reina María Ana de Austria, la extendió a todas las Españas; el 3 de Octubre de 1716, el Papa Clemente XI Albani la extendió a toda la Iglesia tras la victorias sobre los turcos en las batallas de Petrovaradin y Timişoara (5 de Agosto de 1716) y Corfú (22 de Agosto de 1716); Benedicto XIII Orsini, dominico, le introdujo lecciones propias; y León XIII Pecci, gran devoto y propagador del Rosario le concedió Oficio propio en 1888. Finalmente, tras la reforma de San Pío X en Divíno Afflátu, se fijó para el 7 de Octubre.
    
BREVE “Monet Apóstolus”, ESTABLECIENDO LA FIESTA DEL SANTO ROSARIO
   
GREGORIO PAPA XIII
Para perpetua memoria.
   
El Apóstol nos exhorta a dar gracias por todo, y los relatos de las Sagradas Escrituras nos instruyen sobre la necesidad de celebrar los beneficios sobresalientes de Dios con solemnes festividades anuales, para que se den las debidas gracias a Aquel de quien fueron recibidos, y los fieles que las recibieron, que se acuerden de ellas y se enardezcan cada vez más en el culto divino.
   
Esto, aunque ha sido ordenado en muchas ocasiones, fue especialmente así cuando el Dios de nuestros padres con mano fuerte liberó a su pueblo de la esclavitud de Egipto.
   
Y cada día nosotros también recibimos no menos beneficios de Dios Óptimo Máximo. Entre ellos debemos incluir el muy singular que nos concedió su inefable clemencia el año pasado, cuando el siete de Octubre, no lejos del golfo de Corinto, la flota turca, muy superior y envalentonada por las victorias del pasado, fue derrotada y aplastada por la flota de los cristianos, en virtud del Señor Dios de los ejércitos que peleó con ellos. Que gracias a esta victoria todo el pueblo cristiano fue milagrosamente rescatado de las fauces del tirano turco, nadie lo puede negar; y Nosotros, queriendo obedecer el mandato del Apóstol y seguir el ejemplo de los Santos Padres, hemos decidido establecer la memoria anual de este ilustre beneficio.
   
Dado que las oraciones ofrecidas a Dios son más bienvenidas en su presencia cuanto más dignos sean los intercesores y donde se les presente alguna forma piadosa de orar; Recordando que el bienaventurado Santo Domingo, fundador de la Orden de Predicadores, cuando Francia e Italia estaban oprimidas por herejías perniciosas, estableció, para apaciguar la ira de Dios e implorar la intercesión de la Santísima Virgen, esa piadosísima forma de orar que se llama Rosario o Salterio de la Santísima Virgen; y cayendo en la cuenta también de que el mismo día 7, que entonces fue primer domingo de dicho mes de Octubre, todas las cofradías militantes por todo el mundo bajo la advocación de dicho Rosario, saliendo procesionalmente, según sus laudables normas y costumbres, elevaron a Dios piadosas oraciones, las cuales hay que creer piadosamente que fueron muy provechosas para conseguir dicha victoria por la intercesión de la Santísima Virgen, hemos juzgado que haríamos una buena obra si, para conservar el recuerdo de tan gran victoria, evidentemente concedida por el cielo, y para dar gracias a Dios y a la Santísima Virgen, instituyésemos una fiesta solemne denominada del Rosario, que habrá de celebrarse el primer domingo de Octubre.
  
Por tanto, motu proprio y en la plenitud de la Apostólica potestad, para alabanza de Dios, de Nuestro Señor Jesucristo y de su gloriosa Virgen y Madre, a tenor de las presentes, establecemos que en el futuro, cada primer domingo de Octubre en todo el mundo, en aquellas iglesias donde esté presente el altar o la capilla del Rosario, se celebre con rito doble mayor y se santifique la Solemnidad del Rosario. El mismo día se rezará el oficio de la Santísima Virgen con las nueve lecciones.

Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el 1 de Abril del año del Señor 1573, primero de Nuestro pontificado.

jueves, 8 de agosto de 2024

MES DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN – DÍA OCTAVO

Traducción de la devoción dispuesta por el padre Antoine Ricard S.Th.D., Canónigo honorario de Marsella y Carcasona, y publicada en París por la Librería de los Hermanos Perisse en 1878.
   
MES DE SANTO DOMINGO, O EL MES DE AGOSTO CONSAGRADO A LA MEDITACIÓN DE LA VIDA Y LAS VIRTUDES DE SANTO DOMINGO
   

Por la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos líbranos, Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
8 DE AGOSTO – DÍA OCTAVO DEL MES DE SAN DOMINGO: EL SANTÍSIMO ROSARIO
   
PRELUDIO
María se aparece al santo patriarca, que recibe, de rodillas, de manos de la Reina de los Apóstoles, un hermoso Rosario resplandeciente de luz.
         
PENSAMIENTOS
La historia registra que, hasta entonces, durante diez años consecutivos, Santo Domingo, ni con sus oraciones, ni con sus elocuentes palabras, ni con sus mortificaciones y su juventud, ni con sus prodigios, logró hacer volver las almas a Dios. Fue entonces cuando, gimiendo por esta esterilidad de su ministerio apostólico, se arrojó en los brazos de María, ¿y qué hizo?

«Relata el santo Evangelio que los discípulos, agrupados en torno a Jesucristo, se dirigieron un día a él con estas palabras: “Maestro, enséñanos a orar”, y el Maestro les dictó la Oración Dominical, que todavía recitamos todos los días. Es esta palabra que Santo Domingo se dirigió a la Santísima Virgen: “¡Oh María, enséñame a orar para salvar y convertir las almas!”». María no permaneció sorda al pedido de su siervo, le reveló el Santo Rosario y lo puso en sus manos para que, de sus manos, pasara a las de todas las generaciones cristianas.

Continúa Mons. de la Bouillerie, de quien tomamos prestado este pensamiento, «Apenas Santo Domingo comenzó a predicar el Rosario, produjo por todas partes maravillosos frutos de conversión; pero no fue él quien predicó, fue María misma. El Rosario, podemos decir, es el apostolado glorioso y universal de María. María es la reina de los apóstoles, estaba en el Cenáculo con Pedro. Pedro predica desde su púlpito infalible, María predica con el Rosario. Así, lo que ni la predicación ni el ayuno podían hacer, unos pocos Paternoster y unas cuantas Avemarías lo lograron en muy poco tiempo; y el santo Rosario, en manos de los fieles, mucho mejor que la espada victoriosa entre los de Simón de Montfort, destruyeron la herejía albigense».
           
PRÁCTICA: Renuévate en la devoción al Santísimo Rosario.

INVOCACIÓN: Santo Domingo, heraldo especial del Rosario de la Virgen María, ¡ruega por nosotros!

CARACTERÍSTICA HISTÓRICA: Cómo reconocemos a los verdaderos discípulos de Santo Domingo.
Desde sus primeros años, nuestro bendito padre eligió a María como Madre. Cuando pensaba en ella, rompía a llorar de ternura. No se cansaba nunca de invocar su santo nombre, y lo pronunciaba con tanto cariño y fervor que parecía en éxtasis con su dulzura y dulzura que encontró allí. Celebró incesantemente las alabanzas de María y las mezcló con casi todas sus conversaciones familiares y con todas sus predicaciones. Le hubiera gustado encender su amor en todos los corazones y convertirse en heraldo de su gloria. Maestro y propagador de la devoción del Santo Rosario, predicó su excelencia con tanto fruto que pronto fue visto abrazado por la Iglesia universal. También, lleno de ira, obligado por los exorcismos realizados en la Santa Cueva de María Magdalena, el demonio gritó el 21 de Septiembre  de 1610: «Maldita sea, oh Domingo, la devoción que has tenido por la Virgen María, Madre de Dios! ¡Maldito sea tu pueblo religioso! ¡Maldita sea tu Orden! Os digo que Domingo es un amigo íntimo de la Virgen María Y tú, gran Dios, me obligas a alabar a Domingo, mi mayor enemigo, porque quieres que todos sepan lo bueno y saludable que es amar a tu Madre y servirla con devoción. Oh Domingo, te odio profundamente ¡Oh! ¡Qué devoción tenías por María! Por eso quien quiera ser amigo de la bienaventurada virgen María debe servir a Domingo con fervor». El santo nunca pidió a Dios ningún favor que no obtuviera por intercesión de María; lo declaró apóstol y maestro de su Rosario: lo sostuvo en las pruebas, lo ayudó en los peligros y se le apareció muchas veces desde el Cielo para consolarlo, fortalecerlo y educarlo. Ella lo presentó a su divino Hijo como un capitán fiel y valiente, para luchar, extirpar todos los vicios y detener la ira del cielo dispuesta a estallar sobre el mundo. «Él era», dice Santa Catalina de Siena, «una antorcha que Dios dio a los hombres por medio de María, porque fue ella quien le dio el hábito, la bondad de Dios le había confiado su cuidado»; y, según San Vicente Ferrier, «fue la sal que la Santísima Virgen utilizó para salvar y regenerar el mundo». Finalmente, nuestro santo patriarca, antes de morir, orando a esta Madre que era tan buena con los hijos que iba a dejar huérfanos, recibió de ella esta respuesta: «Oh Domingo, amado mío, porque me amaste más que a ti mismo, protegeré y defenderé a tus hijos a la sombra de mi manto virginal, y todos los que perseveren en observar tu regla serán salvos» (Meditaciones sobre la vida y virtudes de Santo Domingo, por un autor anónimo).
          
LETANÍA DE NUESTRO PADRE SANTO DOMINGO
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
   
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
   
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
   
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.
   
Magno Padre Santo Domingo, ruega por nosotros.
Lumen de la Iglesia, ruega por nosotros.
Luz del mundo, ruega por nosotros.
Antorcha del siglo, ruega por nosotros.
Predicador de la gracia, ruega por nosotros.
Rosa de paciencia, ruega por nosotros.
Sedientísimo por la salvación de las almas, ruega por nosotros.
Deseosísimo del martirio, ruega por nosotros.
Gran director de las almas, ruega por nosotros.
Varón evangélico, ruega por nosotros.
Doctor de la verdad, ruega por nosotros.
Marfil de castidad, ruega por nosotros.
Varón de corazón verdaderamente apostólico, ruega por nosotros.
Pobre en bienes temporales, ruega por nosotros.
Rico en la pureza de vida, ruega por nosotros.
Tú que cual antorcha ardías de celo por los pecadores, ruega por nosotros.
Trompeta del Evangelio, ruega por nosotros.
Heraldo del Cielo, ruega por nosotros.
Modelo de abstinencia, ruega por nosotros.
Sal de la tierra, ruega por nosotros.
Resplandeciente como el sol en el templo de Dios, ruega por nosotros.
Tú que te apoyaste en la gracia de Cristo, ruega por nosotros.
Revestido de estola real, ruega por nosotros.
Flor de flores elevada en el jardín de la Iglesia, ruega por nosotros.
Tú que regaste la tierra con tu piadosa sangre, ruega por nosotros.
Trigo recogido en los silos del Cielo, ruega por nosotros.
Resplandeciente en el coro de los Vírgenes, ruega por nosotros.
Jefe y padre de la Orden de Predicadores, ruega por nosotros.
Para que en la hora de la muerte seamos recogidos contigo en el Cielo, ruega por nosotros.
   
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.
    
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
   
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue mi clamor hacia Ti.
   
ORACIÓN
Te suplicamos, Dios Omnipotente, nos concedas a cuantos padecemos bajo el peso de nuestros pecados, alcanzar el patrocinio de tu confesor nuestro bienaventurado Padre Santo Domingo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠ , y del Espíritu Santo. Amén. 

lunes, 5 de agosto de 2024

SANTO DOMINGO Y EL SANTO ROSARIO

Sermón predicado por el Rvdo. P. Pío Vázquez SSM el Domingo 4 de Agosto de 2024 (XI Domingo después de Pentecostés, y conmemoración de Santo Domingo de Guzmán).
  

domingo, 26 de marzo de 2023

EL INTENTO DE ALTERAR EL ROSARIO YA VENÍA DE ANTES

Antes que Karol Wojtyła introdujese sus “Misterios luminosos”, y contemporáneo a la proposición de Aníbal Bugnini para cambiar el Santo Rosario, hubo otro proyecto para adulterar esta devoción en aras de hacerla más moderna y ecuménica.

Para ilustrar este capítulo, os presentamos el siguiente artículo, publicado en Revista Roma, n.º 27 (Verano austral 1972-1973). Rescatado de CATÓLICOS ALERTA - PRIMERA ÉPOCA.
   
¿AGGIORNAMENTO DEL ROSARIO?
   
Si los fieles no reaccionamos a tiempo, la popular y entrañable devoción del Santo Rosario corre el riesgo de ser una víctima más de la saña posconciliar que parece que se ha propuesto introducir insidiosamente una «nueva religión» ecuménica y progresista, con raíces puramente humanas y hedonistas, radicalmente distinta de la que durante 19 siglos ha admitido un origen divino, unas exigencias estrictas y una doctrina intransigente que nos ha sido transmitida sin cambio ni alteración de nuestros antepasados en la fe.
   
  
Acaba de aparecer en Italia un librito [Il Rosario rinnovato: il mistero della salvezza meditato con Maria, N. del E.] (Roma, editorial Ancona) firmado por el dominico R. P. Enrique María Rossetti, en el que se introduce suavemente el virus del cambio y de la descomposición en la práctica del rezo del Santo Rosario. Después de las consabidas consideraciones sobre la necesidad de adaptar las devociones tradicionales a la «mentalidad del hombre moderno», propone ciertas innovaciones en el Rosario cuya forma actual indica que es producto de una «leyenda» (sic) referente a la vida de Santo Domingo de Guzmán. Se debería, según el innovador Rossetti, reducir la monotonía de la recitación de los AVE MARÍA diciendo sólo en cada decena nueve veces la primera parte de la oración, que es la única bíblica, y en el décimo grano se respondería una sola vez: «Santa María, Madre de Dios, ruega…». El Padre Nuestro se recitaría una sola vez al principio del Rosario, y el Gloria también una sola vez al final de todo el Rosario. Las letanías quedarían reducidas y deberían tener un significado ecuménico-bíblico «judeo-cristiano», de tal modo que resulta difícil saber si han sido escritas por un sacerdote cristiano o por un rabino. Véase, por ejemplo:
  • Virgen hija de Sion, Ruega por nosotros
  • Descendiente de Abraham, Ruega por nosotros
  • Gozo de Israel, Ruega por nosotros
  • Honor de nuestro pueblo, Ruega por nosotros
  • Arca de Alianza, Ruega por nosotros
  • Tabernáculo del Altísimo, Ruega por nosotros
  • Virgen de Nazaret, Ruega por nosotros
  • Esposa de José obrero, Ruega por nosotros
  • Madre del Hijo de David, Ruega por nosotros.
   
Las consideraciones sobre los misterios también deberían adaptarse a la consabida «mentalidad moderna», que todos sabemos es judaizante o naturalista.
    
Si este proyecto prosperase –y la acogida que ha recibido el libro de Rossetti en ciertos medios vaticanos nos autoriza a abrigar serios temores–, tendríamos un «Nuevo Rosario» impuesto por el aparato eclesiástico progresista y con ello la relativización y el camino abierto a la destrucción de esta venerable tradición. Porque nada podría impedir que en un plazo más o menos corto, un nuevo innovador más «rosso» que Rossetti, recortase y modificase todavía más los rezos y las letanías. Los fieles tendrían, una vez más, la sensación que todas las prácticas piadosas son inestables, inseguras y en el fondo un mero producto humano y no recibidas con amor y sumisión de la Santa Tradición que nos viene de lo alto y no depende de nuestros gustos, opiniones o variaciones de las condiciones de vida.
   
Todos sabemos que las devociones pueden cambiar, que la extensa gama de sus posibilidades se enriquece con el tiempo, como se enriquece la Iglesia con nuevos Santos y Mártires, pero este enriquecimiento no es nunca una destrucción ni una alteración de lo que ha sido recibido por el consenso unánime y continuado de la Iglesia y de los fieles. Más grave que los cambios mismos, es el espíritu de cambio, la idea de ruptura con el pasado, pues la consecuencia lógica de estas innovaciones es que la Verdad y los Dogmas también son considerados como susceptibles de cambios y adaptaciones.
   
Que Dios nos perdone si nos equivocamos, pero tenemos la sensación de que todo ocurre como si todos estos cambios posconciliares que caracterizan el llamado «aggiornamento», fuesen consecuencia de un plan premeditado conducente a cambiar insensiblemente la religión. Y este cambio responde, a nuestro juicio, a dos ideas directrices que aparecen cada vez más claramente en muchas publicaciones oficiales y privadas. Una es inculcar a los fieles la convicción de que la práctica religiosa, y como consecuencia su base dogmática, es relativa y variable, y depende de las opiniones y necesidades de los hombres o del «espíritu moderno». La otra idea fundamental es hacer que quede relegada a zonas difusas de nuestra mente, todo aquello que afirme insistentemente y claramente los dogmas fundamentales de nuestra fe, en particular la divinidad de Nuestro Señor y sobre todo el dogma de los dogmas: la Santísima Trinidad, que resulta incomprensible para la «mentalidad moderna», y es un obstáculo para el desarrollo del ecumenismo y la unión con las grandes religiones monoteístas: el Islam y el Judaísmo. Por esto se desvía sistemáticamente la atención de los fieles hacia aspectos puramente humanos y filantrópicos, y se habla tanto de justicia social y de desarrollo de los pueblos. El Rosario que contiene en su insistente repetición la declaración del dogma Trinitario y de la maternidad divina de María, hay que reducirlo, poco a poco, a una alabanza de las cualidades humanas de la Madre de Jesús.
    
A los fieles nos compete defender por todos los medios la persistencia y la repetición de estas afirmaciones y no permitir que sea aminorado el interés por los dogmas fundamentales de nuestra Santa Religión que, pese al «sentido ecuménico» en boga, debe separarse y diferenciarse netamente de todas las teorías, sectas y tendencias heréticas que tienen su origen en caducas e incoherentes opiniones humanas, sin valor para los cristianos ortodoxos.
   
Damos aquí un grito de alarma con respecto a este nuevo ataque que parece cernirse sobre una de nuestras más queridas tradiciones, católicas y españolas; tenemos confianza que si los fieles hacen llegar a la Jerarquía su repulsa frente a estos maníacos del cambio, se podrá destruir en sus comienzos esta campaña que vislumbramos.
   
A este respecto recordemos que cuando se publicó el nuevo Ordo Missæ, contenía una definición errónea y semiherética de la Misa, y fue la repulsa de gran número de sacerdotes y fieles, lo que hizo que se corrigiera en una edición posterior el famoso párrafo 7, de la «Institutio Generalis Missalis Romani» del 3 de abril de 1969, que era netamente protestantizante.
   
Un erróneo concepto de la obediencia no debe hacernos olvidar que tenemos derecho a luchar, no a favor de opiniones personales, sino por la defensa de la Tradición y de las tradiciones que algunos «teólogos» desaprensivos quieren destruir llegando a imponer sus opiniones modernistas en Roma. Los fieles tenemos algo que decir en favor de nuestras devociones más queridas.
                                    
Julio Garrido Mareca
7 de octubre de 1972.
Fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

martes, 8 de noviembre de 2022

CON EL SANTO ROSARIO SE CONSIGUEN TODAS LAS GRACIAS

   
«Con el rosario se puede alcanzar todo. Según una graciosa comparación, es una larga cadena que une el cielo y la tierra, uno de cuyos extremos está en nuestras manos y el otro en las de la Santísima Virgen» (SANTA TERESITA DE LISIEUX).

miércoles, 17 de agosto de 2022

EL ODIO CONTRA EL SANTO ROSARIO POR UNA REVISTA ESTADOUNIDENSE

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

Un ensayo de odio el 14 de Agosto en la revista estadounidense The Atlantic (propietario: la oligarca Laurene Powell-Jobs, de Apple) atacando el Santo Rosario ha provocado una gran reacción pública.
    
The Atlantic es una fuente del régimen neoconservador que agita las guerras estadounidenses alrededor del mundo. El artículo extremista (originalmente titulado: «Cómo el Rosario se convirtió en un Símbolo Extremista») afirmó que el rosario se había convertido en un símbolo del «nacionalismo cristiano militante (sic), intercalado con AR-15s (sic) y una cultura de milicia fetichizada (sic)», El AR-15 es un rifle semiautomático.
   
Después de este brote de odio, aparecieron memes en Internet exponiendo el extremismo de la revista. Perdiendo el punto, el padre dominico Pius Pietrzyk explicó a CatholicNewsAgency que el artículo era «inexacto, lleno de errores lógicos y distorsiones».
   
Las tiendas en línea católicas reportan un aumento en la venta de rosarios después del hit atlántico.
  

martes, 26 de abril de 2022

QUINCE MARTES EN HONOR A SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

Ejercicio dispuesto por el Dr. Tomás Ibáñez Deza, de la Tercera Orden de Santo Domingo de Guzmán hacia 1731, y reimpresa en Barcelona por los Herederos de la viuda Tecla Pla en 1850.
   
PRÓLOGO DEL AUTOR
La devoción más agradable al grande patriarca Domingo es la de venerar los quince misterios del Santísimo Rosario, de cuya devoción fue autor. Viviendo el Santo, ya dispuso que en quince martes fuesen en especial oración contemplados estos quince misterios, ordenando también que en veneración de ellos, los que emprendieren esta devoción ayunasen los quince lunes antecedentes a los quince martes, o en los martes mismos, y más, que en estos confesasen, comulgasen, y tuviesen un rato de oración mental en contemplación de aquel misterio de los quince, que a aquel martes perteneciese. Esta devoción tuvo siempre grande séquito en Roma, y en toda Italia, de manera que a voz común todo el pueblo en hablando de martes, les tiene por cosa de este santo Patriarca. Extendióse esta devoción por muchas partes de la cristiandad, y añadióse en cada martes el relatar y hacer memoria de aquellos pasos de la vida del Santo que concuerdan con aquel misterio que al tal día toca. Fue esta devoción favorecida y aprobada por muchos Pontífices; pero especialmente por Alejandro VII, Clemente IX y Clemente X, y hasta en nuestros tiempos el dominicano Benedicto XIII en su particular bula despachada en Roma en 19 de enero de 1726 concedió cien días de indulgencia para cada uno de los dichos quince martes, e indulgencia plenaria en uno de dichos martes, el que eligieren, haciendo todo lo que arriba se ha dicho. Adviértese que según dice el maestro Serafín Tomás Miguel en su libro Manual de la tercera Orden, impreso en Valencia el año 1710, capítulo 12 que el que no puede ayunar los quince ayunos para estos quince martes suple el ayuno rezando por cada uno una parte de Rosario; pero es preciso siempre la confesión y comunión en cada martes, y aun el rato de oración mental sobre el misterio que tocare en cada uno de dichos martes, sobre que es menester también tener la Bula de la santa Cruzada para ganar las indulgencias. Si hay iglesia o capilla del Santo, será mayor devoción hacerla allí; pero si no la hay, o fuese dificultoso el ir a ella, se podrá hacer en cualquier iglesia o en sus casas: y si fuese delante alguna imagen o estampa del Santo excitará más la devoción. No hay tiempo señalado de cuándo o en qué martes del año se haya de empezar este santo ejercicio, sino que queda a la disposición y devoción de cada uno; en particular se podrá empezar cuando el devoto desea conseguir algún favor por medio de la Virgen María, y del patriarca Santo Domingo; pues experimentan los que ejercitan esta devoción como deben, muchas y continuas misericordias en sus aflicciones. Y para mejor fomento y fruto de esta devoción, me ha parecido ordenar este ejercicio con las consideraciones y deprecaciones que verás, de las que parte he recogido de otros libros devotos.

DEVOCIÓN UTILÍSIMA DE LOS QUINCE MARTES, EN MEMORIA DE LOS QUINCE MISTERIOS DEL SANTÍSIMO ROSARIO, PARA IMPETRAR EL PATROCINIO DE LA VIRGEN MARÍA Y DEL PATRIARCA SANTO DOMINGO
    
  
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
PRIMER MARTES: LA ANUNCIACIÓN Y ENCARNACIÓN DEL VERBO ETERNO EN LAS PURÍSIMAS ENTRAÑAS DE LA VIRGEN MARÍA; Y CELESTIALES ANUNCIOS DE LA CONCEPCIÓN Y ESPÍRITU DE SANTO DOMINGO.
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por tu santa Encarnación,
℟. Líbranos, Señor, de todo mal.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa, Señor, de todo corazón de haberos ofendido, y propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, y restituir y satisfacer si algo debiere; y por vuestro amor perdono a mis enemigos, y ofrezco vuestra santísima Pasión y muerte, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados. Y como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita que me los perdonaréis, por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, y me daréis gracia para enmendarme y perseverar hasta la muerte. Amén.
    
ORACIÓN
Omnipotente y clementísimo Dios, que por el exceso de amor y caridad con que desde la eternidad nos amasteis, anunciando el Cielo, por medio de un Paraninfo a la purísima Virgen María vuestra venida, quisisteis humanaros en sus purísimas entrañas, haciéndoos Dios hombre para hacer al hombre Dios; acordaos, Señor, de vuestras antiguas misericordias, y por los méritos de vuestra purísima Madre en este misterio, y la intercesión de vuestro siervo Domingo, que del cielo quisisteis fuese anunciado al mundo, concededme humildad profunda de corazón, mansedumbre, copiosos dones de vuestra gracia (y lo que os pido en este quincenario) a mayor gloria vuestra, para alcanzar por estas virtudes el gozo de la vida eterna. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh luz de la universal Iglesia, anunciado al mundo para su mayor hermosura y gloria! ¡Oh dulcísimo padre Santo Domingo!, que fuisteis anunciado del cielo con la visión maravillosa de vuestra santa madre Juana de Aza, cuando en su vientre vio el cachorrillo que con ardiente antorcha en la boca alumbraba y encendía el orbe entero; y en revelación profética por Santo Domingo de Silos, apareciendo y visitando a la misma santa señora; y aun los cielos anunciaron los resplandores y fuego de vuestra luz, cuando se vieron adornados con tres soles juntos. Compadeceos, Padre amantísimo, de la ceguedad y soberbia del mundo y mía, y de la tibieza con que sirvo al Señor, y negociad para todos la luz verdadera de una fe viva, y para mí una humildad de hijo de vuestro espíritu, con las vivas centellas del amor divino, para que en adelante sirva al Señor con espíritu más fervoroso, y, si conviene para esto, consiga ahora el consuelo especial que os suplico a mayor honra y gloria vuestra, y que os vea eternamente en la gloria. Amén.

Ahora se rezan quince Ave Marías y un Gloria Patri en reverencia de los quince misterios, y pedirá cada uno el consuelo que desea alcanzar.

Antífona a la Santísima Virgen: Santa María, no rehuséis vuestro socorro a los desgraciados: dad aliento a los débiles, consolad a los afligidos, rogad por el pueblo, poned al clero bajo vuestra especial protección, interceded por todas las mujeres que os son particularmente devotas; en fin, que todos los que acuden a Vos en sus necesidades, experimenten los dulces efectos de vuestra mediación poderosa.
℣. Rogad por nosotros, santa Madre de Dios.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
 
Antífona a Santo Domingo: Oh gran padre Santo Domingo, recibidnos en la hora de la muerte, y en este destierro miradnos siempre con piedad.
℣. El justo brotará como el lirio. 
℟. Y florecerá para siempre en la presencia del Señor.
    
ORACION
Os rogamos, Dios y señor nuestro, que concedáis a vuestros siervos perpetua salud de alma y cuerpo; y por intercesión de la siempre Virgen María nuestra Señora nos libréis de toda tristeza, y por vuestra piedad gocemos de eterna alegría.

Concedednos, oh Dios todopoderoso, que los que estamos oprimidos con el peso de nuestras culpas, intercediendo con vuestra divina Majestad nuestro padre Santo Domingo, por su patrocinio y ruego seamos aliviados. Por Jesucristo Señor nuestro,  que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
     
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
SEGUNDO MARTES: LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN A SANTA ISABEL, Y VISITAS DEL CIELO A SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por el misterio de la Visitación de la Vírgen vuestra madre.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Benignísimo Dios, Padre de misericordias y de todo consuelo, que para manifestarnos las entrañas de vuestra infinita bondad, nos visitasteis de lo alto en vuestra primera venida al mundo; y en el purísimo claustro de vuestra santísima Madre en la visita de Santa Isabel librasteis de las cadenas de la común culpa, llenando de gozos y dones del Espíritu santo a vuestro precursor San Juan Bautista en el vientre de su madre: y por las muchas visitas que hizo vuestra Madre purísima al patriarca Santo Domingo, como a escogido vuestro para reformar el mundo: compadeceos, piadoso Dios mío, de mi infeliz cautiverio en este destierro y cadena cruel de mis vicios, y por los méritos de vuestra santísima Madre y de mi santo Patriarca, sienta mi alma los auxilios benignos de vuestra visita misericordiosa; para que libre de la pereza y cadenas que me detienen, obre con libertad de espíritu y diligencia fervorosa lo que sea de vuestro mayor agrado y caridad de mi prójimo, siguiendo puntual los impulsos del divino Espíritu. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
Oh varón apostólico y ardiente antorcha de Cristo, alegría de los justos, apóstol de María, autor del santísimo Rosario, y querido hijo de su más dulce adopción, cuando visitó del Cielo a vuestra santa Madre, para asistirla en su parto, y después visitándoos y regalándoos innumerables veces; ya cuando os reveló y encargó predicaseis su santísimo Rosario; ya trayendo del cielo el hábito virginal de su orden, que visten vuestros hijos (a los que también visitó y santiguó, cuando descansaban en el dormitorio); ya administrándoos la comida estando enfermo; ya colmándoos en fin de favores extraordinarios y sumamente satisfactorios. Visita, Padre amantísimo, mi alma por estos tan tiernos favores, consolando mi espíritu en esta gracia que pido, y en todos mis desconsuelos, para que diligente y gustoso trabaje a favor de mis prójimos, sirviendo al Señor en esta vida, a fin de gozar el premio de la gloria. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
TERCER MARTES: EL NACIMIENTO DE CRISTO, Y EL DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por vuestra Natividad,
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Clementísimo Dios y monarca supremo de cielo y tierra, que compadecido de nuestra miseria y miserable esclavitud, humillando vuestra excelsa grandeza, inclinando los cielos, quisisteis nacer en un pesebre (conservando la pureza virginal de vuestra Madre, virgen antes del parto, en el parto y después del parto), como tierno infante en suma pobreza, para darnos libertad y paz, y hacernos hijos vuestros, enriqueciéndonos con el infinito tesoro de vuestras virtudes, enseñándonos el camino, y abriéndonos la puerta del Cielo. Y que a vuestro querido hijo Santo Domingo favorecisteis con tantas gracias desde su nacimiento: por su intercesión, y por vuestra Madre santísima, os suplico, nazca en mi alma la verdadera luz para el total despego de toda sombra de codicia y ambición humana, y solo apetezca mi espíritu la riqueza y grandeza del Cielo. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
Oh soberano y celestial Domingo, norma de santidad, nueva estrella, hermosura del mundo y lastre de la Iglesia, que al nacer humillado en el suelo, la tierra que tocasteis es hoy perenne fuente de milagros en los polvos que produce; porque os recibió en sus divinos brazos, y elevó de ella la Reina del cielo: y después de vuestro bautismo se vio en vuestra frente la brillante estrella que esparcía sus rayos por el orbe todo, queriendo por esto el Eterno Padre manifestaros al mundo hijo de su especial adopción, como otra estrella manifestó a su Hijo natural y Verbo eterno, cuando nació en Belén Dios infante. Seáis para mí, dulcísimo Padre, estrella de consuelo en este mar del siglo, y norte que con su luz dirija mis pasos hacia el puerto del eterno reino; y así con humildad profunda y pobreza de espíritu pueda llegar a reinar con Jesús y la Reina Madre en ese celestial reino. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
CUARTO MARTES: PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS EN EL TEMPLO, PUREZA DE MARÍA, Y DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por vuestra Presentación, y Purificación de la Virgen-Madre.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Amantísimo y amabilísimo Jesús, que en brazos de vuestra purísima Madre quisisteis presentaros en el templo, para que, sin estar sujeta a la ley, nos diese ejemplos de humildad y obediencia (como Vos en la circuncisión) y que el santo viejo Simeón al teneros en sus brazos cantase cual dulce cisne el Nunc dimíttis, y dijese de Vos, que seríais la ruina de muchos y exaltación de otros: acordaos, Señor, de mí, pues sois la luz y guía de mi salvación; y concededme, por la intercesión de la purísima Virgen-Madre, y el patriarca Santo Domingo, que siendo mi alma presentada, reformada y purificada de toda culpa, logre la perseverancia, para poder presentarme en el templo eterno de la gloria.. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
Oh santísimo Domingo, rico en pureza suma de la ley, norma de justicia y santidad, viva hostia y prenda preciosa que dio Cristo Jesús a la Iglesia para mayor belleza; pues al presentaros vuestra santa Madre en el templo el día que salió a misa después de su dichoso parto, dijo con luz profética desde el altar el sacerdote, que habíais de ser el reparador de la Iglesia; y después con la gran Madre de Jesús y abogada del mundo fuisteis presentado en el templo del Cielo como hostia placable para templar el rigor de su divina Justicia que no acabase el mundo, según lo merecía este por sus culpas. Favorecedme, Padre amantísimo, ofreciendo al Señor mi entero corazón y espíritu en esta petición y consuelo que deseo y en toda mi vida, para que con gran pureza de cuerpo y alma, verdadera humildad y pronta obediencia, cumpla perfectamente la divina Ley y las obligaciones de mi estado, hasta veros en el templo santo de la gloria. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
QUINTO MARTES: JESÚS HALLADO EN EL TEMPLO, ENSEÑANDO A LOS DOCTORES; Y DOCTRINA CON MILAGROS DE SANTO DOMINGO, CONVIRTIENDO HEREJES Y PECADORES.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por la alegría de María y José cuando os hallaron en el templo.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Oh Sabiduría eterna, esplendor de la gloria y figura de la substancia del Padre, que para reducir al hombre errado y perdido con el apetito de la ciencia, y enseñar a los doctores de la ley y a todos la ciencia de los santos, quisisteis, siendo niño, ser hallado en el templo en este empleo; y para esto mismo disteis a la Iglesia el gran maestro y padre de la fe Santo Domingo: concededme, Señor, por este siervo vuestro, una verdadera y viva luz con que corrija mis errados pasos, y sepa buscaros con la diligencia y dolor que vuestra Madre santísima y el Patriarca San José os buscaron; para que en todo desconsuelo, os halle en mi alma, como en templo vuestro, con aquel gozo y dicha con que ellos os hallaron: y por este camino, imitando vuestra humilde obediencia , goce el premio en el templo de vuestra eterna gloria. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
Oh gran Patriarca y padre de los ingenios, fuente de sabiduría y ciencia, doctor de la verdad, martillo de los herejes, clarín del Evangelio y maestro insigne de la sana y católica doctrina; cuyos escritos con repetidos prodigios aprobó el Cielo, cuando arrojados por los herejes muchas veces en el fuego, volando sobre las voraces llamas hacia el cielo como origen suyo, despidieron en el brasero olores del paraíso, quedando consumidos en pavesas los de los herejes; y para mayor portento, vos como celestial salamandra os entrasteis públicamente en la hoguera: por lo que dignamente sois aclamado Teodidacto, que es lo mismo que discípulo inmediato de Dios; pues vuestra doctrina la aprendisteis del mismo Dios en la continua aula de la oración y en el libro de caridad; y por esto el eco de vuestra predicación hizo estremecer los herejes hasta dejarles derrotados con el santo Tribunal de la Inquisición, sagrada milicia y esclarecida religión que fundasteis. Oh Apóstol singular de la Reina del Cielo, que os reveló la más útil y universal devoción del Santísimo Rosario, y dictándoos en el púlpito, arrojabais por la boca centellas encendidas que rompían de contrición los corazones y encendían los pechos en tan saludable devoción. Alcanzadme, Santo mío, una centella de este fuego, con que mi corazón halle con perfecta contrición a mi Jesús perdido; y con la gracia que ahora os pido, y perseverancia final en la de saber buscar a Dios, le halle con vos en el templo santo de la gloria. Amén. 
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
SEXTO MARTES: ORACIÓN Y SUDOR DE SANGRE DE JESÚS EN EL HUERTO, Y DE LA ORACIÓN DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por vuestra agonía, oración y sanguíneo sudor.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Dulcísimo Esposo y padre de nuestras almas, pelícano celestial, que ardiendo en amor paterno, al ver en la oración del huerto el profundo abismo de penas que por los hombres habíais de padecer y la ingratitud con que os habían de corresponder y malograr muchos el fruto, hicisteis con el ardor de las llamas de vuestro amante Corazón reventar en hilos la Sangre por vuestros poros, hasta regar la tierra; y con la humildad, resignación y perseverancia de vuestra oración en agonías mortales, quisisteis para nuestro ejemplo ser confortado del ángel, y así abalanzaros a beber, como pequeño cáliz a vuestra sed, todo el mar amargo de vuestra sagrada pasión: y por singular favor a vuestra santísima Madre y al glorioso padre Santo Domingo, les hicisteis participantes de esta angustia, sintiendo y compadeciéndose de vuestras penas y dolores, lastimándose de nuestra ingratitud: por sus méritos, y el de vuestra agonía y oración santísima, os suplico, me concedáis la gracia de saber contemplar vuestra sagrada Pasión con tal fruto y perseverancia en la oración en todas mis angustias y desconsuelos; que resignada y unida mi voluntad en todo a la vuestra, sepa corresponder con la debida gratitud a tan grande beneficio, y lograr el precio de vuestra preciosa Sangre. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh espíritu grande! Ángel, que (como el que apareció a los padres de Sansón) ofreciendo casi continuamente el incienso de la oración sobre el fuego de vuestro corazón encendido en divino amor, subíais juntamente a los estrados de Dios, elevado y movido de sus poderosas llamas, constituyéndoos grato oloroso sacrificio, holocausto suavísimo del Señor, a quien por esto eran tan aceptas vuestras súplicas, que ninguna padeció repulsa. Con ellas, derretido en lágrimas, fertilizabais los campos de la militante Iglesia, y alegrabais el espacioso ámbito de la triunfante, en donde merecisteis ver a vuestros verdaderos hijos e hijas, colocados debajo el augusto manto de María. Continuad vuestra piadosa oración ante el Altísimo, para que yo merezca ser verdadero hijo vuestro, y gozar el maternal amparo y custodia de tan soberana Madre, y por una eternidad vuestra dulcísima compañía; y la gracia que os pido en este quincenario, si para ello me fuese conveniente. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
SÉPTIMO MARTES: LOS AZOTES DE JESÚS; DISCIPLINAS Y PENITENCIAS DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por vuestro cruelísimo azotamiento y paciencia.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Oh divino Cordero, suavísimo Jesús, que amarrado cruelmente a una columna padecisteis por mis culpas más de cinco mil azotes, para aplacar el rigor de la divina Justicia ofendida por pecado de Adán, en que todos incurrimos: y por lo que después de vuestra superabundante satisfacción, la ciega ingratitud del género humano con nueva abundancia de pecados tenía tan irritada vuestra justa indignación para acabar con el mundo todo, os dignaseis aceptar el placable sacrificio de las disciplinas y horrendas penitencias de Santo Domingo, que detuvieron el justo rigor de vuestro enojo. Por todo esto os ruego, amantísimo Cordero, que compadecido de nuestras miserias, según la multitud de vuestras misericordias, me concedáis perfecta contrición de mis culpas, pureza de vida, castidad, paciencia y sufrimiento en los trabajos merecidos por mis pecados. Cesen ya, Jesús mío, vuestros enojos, y no aumente yo ya más con mis culpas los azotes; sino que con buenas obras y ejercicio de virtudes corresponda a este inmenso amor con que por mí habéis padecido. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh Domingo todo del Señor, puerto de los que naufragan, milagro de la pureza, sal de la tierra y vaso de elección, para sacar, como Eliseo, las fuentes de la sabiduría y producir flores y frutos de ciencia de los Santos y del santísimo Rosario! Oh viviente cielo, adornado de tantas estrellas cuantas fueron las llagas con que cada noche (con los golpes de la cadena) en las tres disciplinas abríais en vuestras virginales espaldas, ya por vuestras leves y ya lloradas culpas, ya por los pecadores, ya por los que en el Purgatorio padecían, y todas por espacio de tres Rosarios enteros, dejando el suelo regado en caliente sangre, hasta quedar desangrado; como se vio en la que con espinosas varas tomasteis en el bosque de Tolosa para que se ablandaran los corazones de los herejes: por lo cual merecisteis que bajando la Reina del cielo, acompañada del coro de vírgenes, os reanimase e hiciese volver del desmayo con la dulce leche de sus virginales pechos. Alcanzadme, Padre dulcísimo (con la gracia que ahora os pido) un amor grande a la penitencia y mortificación de todo el desorden de mis apetitos y pasiones, para que sujetando la carne al espíritu, vestido de Jesucristo, sea participante de su gloria. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
OCTAVO MARTES: CORONACIÓN DE ESPINAS DE CRISTO, Y DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por vuestra ignominiosa coronación de espinas.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
¡Oh Rey de la gloria!, que por la vanidad y torpeza de mis pensamientos, y por las burlas, locuras y vientos de mi cabeza, después de ser tratado como a rey de burlas con el más cruel escarnio y diabólica invención, poniéndoos una caña por cetro en la mano у cubriéndoos con una púrpura vil y sucia, os coronaron con una corona de espinas, con la cual recibiendo en vuestras divinas sienes y cabeza setenta y dos heridas, corrían por vuestro soberano rostro y cuello otros tantos hilos de Sangre. Por ese incomparable tormento y afrenta, y por la gracia que hicisteis a Santo Domingo de ser coronado de espinas por manos de los demonios, y manifestarle coronado para su mayor gloria; sienta yo con humildad estas espinas, que aviven lágrimas de compunción y sentimiento de esas penas, pues soy la causa de ellas; y que en adelante sean mis pensamientos del Cielo, con conocimiento propio y correspondencia fiel a vuestras divinas inspiraciones, por manera que logre para siempre la corona de la gloria. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh cándido lirio de milagrosa virginidad y fragante rosa de caridad entre espinas! Oh Domingo, flor de la nobleza y corona de su más noble esplendor; que coronado de espinas y acompañado de la Reina de la gloria, os manifestó el Cielo en Florencia saliendo a decir misa; y caminando descalzo entre abrojos, zarzas y espinas por reducir en Francia los descaminados herejes, convertisteis con la paciencia y sangre derramada al rematado hereje que por burla os conducía a ese martirio. Y así siempre, como rosa entre espinas de mortificaciones, burlas y desprecios de los herejes y pecadores, con el ardor del sol de vuestra gran caridad, llenasteis al mundo con la fragancia y dulce atractivo de las rosas de Jericó y virgíneo rosal de vuestra Madre santísima, reduciendo innumerables perdidos al camino de la verdad y amor de la pureza, humildad y pobreza de Jesús y de María. Alcanzadme, Santo mío, por este gran merecimiento vuestro (además de la gracia que en este quincenario os pido) una perfecta caridad, mansedumbre, y benignidad, para que imitando la de Jesús, goce de su presencia en vuestra compañía. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
NOVENO MARTES: CRISTO LLEVANDO LA CRUZ A CUESTAS, Y LA QUE LLEVÓ SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por vuestra santa pasión y pesada cruz a cuestas.
℟. Defendednos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Carísimo Jesús, pastor bueno, divino Isaac, que llevasteis el madero en que por mi amor fuisteis crucificado, abrasadme con el fuego de vuestra infinita caridad y espíritu de amor con que con el Padre eternamente nos amasteis. Divino Redentor, que cargasteis sobre vuestros desangrados hombros aquella tan pesada cruz con la carga de todos los pecados del mundo y de mis enormes ingratitudes, para satisfacer y purgar por todos el agravio y ofensa infinita de vuestra bondad, misericordia y justicia, y recoger la oveja perdida, enseñándonos el camino de la vida: por esa inefable caridad con que abrazasteis la cruz; por la que participasteis a mi glorioso patriarca Santo Domingo en la que le cargaron los demonios; y por la amargura del corazón de vuestra dulcísima Madre cuando os encontró cargado y caído con tan pesado leño; concededme, amantísimo Jesús, perfecta caridad, obediencia y amor a esa cruz, para que sepa llevar así la de mi estado; y con gran contrición de mis culpas, aliviaros el peso, y seguir vuestros amorosos pasos hasta crucificarme con Vos, y conseguir el eterno premio. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh Domingo amado de Dios y de los hombres! Moisés sagrado, que con el leño de la cruz, que llevasteis cargado por los demonios, y la de vuestras mortificaciones, hicisteis dulces y amables las amargas aguas de la penitencia. ¡Oh sagrado Elías en el celo y ardor de la fe!, que despreciando el ser despreciado, por la negación propia y del aprecio, por los desprecios de Jesús, abrazasteis generosamente la cruz de la mortificación interior, con los ayunos, cilicios, cadenas y disciplinas. Alcanzadme, Padre amantísimo, tal caridad y amor a la cruz de la mortificación interior y exterior, que sepa negar mi propia voluntad, y desterrar la pusilanimidad que me acobarda, levantando con ánimo mi cruz, y llevándola con devoción y magnanimidad verdadera (con esta gracia que os pido), y que en todo esté unida mi voluntad a la divina por toda una eternidad. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
DÉCIMO MARTES: LA MUERTE DE JESÚS EN LA CRUZ, Y LA DE SANTO DOMINGO EN OTRA.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por tu muerte y sepultura.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
¡Oh liberalísimo Jesús y divino redentor! ¡Oh verdadero fénix de amor!, que por redimir del cautiverio y fuego eterno, muriendo afrentosamente en una cruz por dar la muerte a la misma muerte, y triunfar de ella y del príncipe de las tinieblas, quisisteis morir enclavado en un madero entre dos ladrones, encendido en la hoguera de vuestra infinita caridad; y que después de muerto una cruel lanza os abriese el costado, para abrirnos la puerta de todo consuelo y la del Cielo, y por manos de José y Nicodemo quisisteis ser sepultado (con grande dolor de vuestra santísima Madre) para enterrar con el viejo Adán nuestros vicios y concupiscencias, y que sepultados a Vos con el bautismo, escondidos y muertos a todo lo caduco, venciendo al demonio, abandonásemos y renunciásemos el mundo con todas sus pompas vanas y locuras; y para esto escogisteis a Santo Domingo como a vuestro alférez y cristífero: concededme, Señor Dios de amor, luz y gracia para saber contemplar vuestra santísima Pasión, con una ardentísima caridad y tales afectos de imitación vuestra, que llegando a efectos muera crucificado con Vos, para que logre el fruto de vuestra copiosa redención. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
Oh gran Domingo, imitador de Cristo en la cruz, pues vivisteis muerto al mundo, crucificando con la mortificación vuestra carne con sus pasiones y apetitos, y a más de esto para mayor triunfo y gloria vuestra, fuisteis por las crueles manos de los demonios, con la mayor rabia y furor que pudieron, crucificado y muerto en la cruz, de donde Jesús y María os desenclavaron: por este vuestro gran mérito y favor alcanzadme luz de viva fe, y gracia eficaz para saber vivir muriendo, y crucificar el desorden y desarreglamiento de mis sentidos, pensamientos y apetitos. Muera mi soberbia y vanidad, y viva la humildad; muera mi codicia, gula y sensualidad, y viva mi pobreza de espíritu, y con la pureza de todo afecto terreno, viva la abstinencia, castidad y continencia: mueran envidias, iras y pereza, y vivan y revivan ardientes la caridad, la mansedumbre , la misericordia con los pobres, y todo lo que incluye la perfección cristiana, para conseguir con lo que ahora os pido) la eterna gloria. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
UNDÉCIMO MARTES: TRIUNFANTE RESURRECCIÓN DE CRISTO, Y RESURRECCIÓN DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por tu gloriosa resurrección. 
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
   
Acto de contrición. 
ORACIÓN 
Oh Salvador del mundo, divino Sansón y valiente León de Judá, que a los clamores de vuestra Madre santísima, y triunfante vencedor de la muerte y del abismo, con vuestra propia virtud resucitasteis al tercer día, y rompiendo las puertas de las cárceles infernales sacasteis del Limbo libres y gloriosas las almas de los santos Padres y las del Purgatorio, resucitando también a muchos de sus sepulcros; y a imitación y gloria vuestra también quisisteis que Santo Domingo (después de haber sido muerto en la crucifixión que recibió por manos de los demonios) fuese resucitado. Concededme, dulcísimo Jesús por la virtud y eficacia de este nombre, la gracia eficaz de una verdadera resurrección por la penitencia, con que reviviendo en mí las virtudes todas, у dones del divino Espíritu, camine de virtud en virtud, con tal vida y perfección nueva, que cuando resucite en el día del juicio, sea de los benditos de la mano derecha. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh dulcísimo patriarca Domingo! Ojos y corazón del orbe, guía de los penitentes y esperanza de los cautivos y agonizantes; nuevo Jacob de la ley de gracia, que reclinado en vuestro breve sueño sobre las duras piedras o peanas de los altares, visteis a la dulce Madre y Abogada de pecadores, detener el brazo de su Hijo, que con las tres lanzas de guerra, peste y hambre quería acabar con el mundo, como lo tenía merecido por su mucha soberbia, codicia y lujuria: y para su remedio y reforma os propuso con el patriarca San Francisco, para que como nuevo Moisés y Aarón, sacando del mas infeliz Egipto a tantos y tan desgraciados cautivos, pasando por el mar de la penitencia, caminasen a la promisión de la gloria. Y para mayor triunfo de la gracia, después de ser crucificado, muerto y herido con la cruel lanza por manos de los demonios, para confusión del infierno, fuisteis por Jesús y María resucitado: compadeceos, amantísimo Padre, del infeliz cautiverio en que nos tienen tantos vicios, grillos y cadenas de malos hábitos. Detened el rigor de la divina Justicia, y alcanzadme de su clemencia y misericordia, temple el rigor de la pena merecida por mis culpas, y con la gracia (que ahora os pido) el que yo mude de vida, para que así goce de la eterna en la bienaventuranza. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
DUODÉCIMO MARTES: LA ASCENSIÓN DE CRISTO A LOS CIELOS, Y LA ASUNCIÓN DEL ALMA DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por tu admirable Ascensión a los cielos.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Oh Rey de la gloria, y Señor de las virtudes, que a los cuarenta días después de resucitado, con vuestra propia virtud, en presencia de la Virgen, Apóstoles, discípulos y otras almas santas reunidas en el monte Olivete, os subisteis triunfante a los cielos, llevando, como glorioso despojo del abismo, los santos y almas gloriosas que sacasteis del limbo y del Purgatorio, y abriendo la puerta del Cielo (cerrada entonces por los pecados) colocasteis sobre todos los coros de los Ángeles a la diestra del Padre vuestra Humanidad santísima, previniéndonos ese reino, y ofreciéndonos la herencia que nos comprasteis con el inestimable precio de vuestra Sangre, Pasión y muerte; y para enseñarnos el camino de esa celestial patria nos disteis con singular providencia y divinos favores al patriarca Santo Domingo, como nuevo apóstol vuestro y del santísimo Rosario de María, a la que dejasteis en el mundo para madre, maestra, luz y consuelo de los apóstoles y príncipes de la Iglesia: concededme, Rey soberano, con esa viva luz del cielo, tal amor a lo eterno, que arrancando mi corazón de lo caduco y terreno, apetezca con tantas veras el cielo, que procure adquirir las virtudes que me faltan para lograr esa dicha y felicidad eterna. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh admirable Domingo! Ángel de paz, nuevo pregonero, luz y voz de los cielos, maestro de las almas y guía de las ovejas de Cristo; pues viviendo en este valle de lágrimas, merecisteis ver los cielos abiertos, registrar el empíreo y oír la voz de Jesús y de María, que protegía bajo su dilatado manto vuestros hijos; y en vuestro dichoso tránsito, siendo visitado, regalado y consolado de Jesús y de María, fue vuestra dichosa alma colocada en majestuoso trono en la gloria: alcanzadme, dulcísimo Padre, una segura esperanza, con una caridad ardiente que destierre toda mi tibieza y negligencia, y avive más la devoción verdadera a la Virgen-Madre, con tal pureza de vida y obras de caridad y misericordia con los vivos y difuntos, que merezca veros con Jesús y María en la eterna gloria, y la gracia que en este quincenario os pido, si fuere conveniente para ello. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
DECIMOTERCER MARTES: LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO SOBRE EL COLEGIO APOSTÓLICO Y A SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por la venida del Espíritu Santo paráclito.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Oh amantísimo y dulcísimo Jesús, Dios de amor y esposo de las almas, que para más enamorarlas y enriquecerlas con vuestros dones y gracias enviasteis del cielo en forma de lenguas de fuego al Espíritu Santo sobre el Colegio apostólico; por vuestra dulce Madre, que mereció más que todos juntos y más de lleno la plenitud de su fuego y copiosos dones, y por este medio tan poderoso le enviasteis en semejante forma para el mismo efecto sobre Santo Domingo: oíd, amante dueño, el clamor de mi afligido corazón, y participadle piadoso una viva centella de ese dulce fuego, para que despejando de mi alma las tinieblas del error, amor loco y engaños del viejo Adán y ciego mundo, consuma todos mis defectos y desorden de afectos terrenos; por manera que mis obras, palabras y ejemplo edifiquen a mis prójimos, y aseguren el veros y gozaros con el Padre y el Espíritu santo por todos los siglos de los siglos. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh nuevo apóstol de Jesús y de María, patriarca y padre de una Religión apostólica y verdaderamente Dominicana, por especial filiación de la Reina del cielo, que cual dulce Madre, la crió a sus pechos en los favores que dispensó a sus hijos! ¡Oh serafín abrasado en el amor divino, ardiente antorcha en el celo de la salud de las almas, ciervo herido con la saeta de la más fina caridad, buscando (como este el refrigerio de las aguas) los más crueles martirios! Misionero apostólico, y legado del Espírito Santo, que bajando sobre vuestra cabeza en forma de lenguas de fuego; y los apóstoles San Pedro y San Pablo entregándoos libro y báculo enviados del Cielo, os encargaron ese divino empleo en que fuisteis visto, ya con alas de serafín ardiendo en llamas, ya arrojando por la boca centellas encendidas; ya en la misa, cual encendido horno y brasero, exhalar vapores y humos como de incienso: alcanzadme, benignísimo Padre, de ese Espíritu de amor, una caridad ardiente, con la benignidad, mansedumbre, paciencia, largueza, paz y demás frutos del divino Espíritu, una verdadera sabiduría, prudencia y ciencia de los Santos, el don de entendimiento, consejo, piedad, fortaleza y temor verdadero de Dios, que arregle mi vida de tal suerte que siga gustoso los impulsos del divino Espíritu, y (con esta gracia que os pido) logre la última y consumada del amor eterno de la gloria. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
DECIMOCUARTO MARTES: ASUNCIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA, Y TRÁNSITO FELIZ DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por la dulce muerte y gloriosa Asunción de la Virgen-Madre a los cielos.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
Oh Monarca soberano del empíreo, Rey de la eterna gloria, que bajando con toda la Corte del cielo y sagrada milicia de los coros angélicos, asistiendo a la dulce muerte de amor de vuestra querida Madre, os llevasteis su alma triunfante y gloriosa, con toda esa comitiva y música a los cielos; y siendo después su cuerpo enterrado, estuvo en su dichoso sepulcro acompañado de apóstoles, discípulos y música de los ángeles, hasta el día que le resucitasteis. Y por amor de esa dulcísima Madre, os dignasteis en su compañía asistir al feliz tránsito del alma gloriosa de santo Domingo al cielo: por ese amor os suplico la única y más importante gracia, esto es morir en amor vuestro con todos los sacramentos, y los dulces nombres de Jesús y de María en la boca y corazón, que sean mi último afecto y respiración. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
Oh Domingo, varón todo de Dios, peregrino del mundo, holocausto de amor divino y su viva hostia, que como el ciervo veloz y herido corre a las fuentes de las aguas, deseabais, sediento de la patria, saciaros en la fuente de la vida; por lo que fue vuestra oración tan continua, y los éxtasis y arrobos (para gloria del Señor) tan patentes y peregrinos, y vuestra pobreza de espíritu tan elevada, que no tuvisteis lugar fijo donde descansar A inclinar vuestra cabeza basta la muerte, la que os anunció Jesús en figura de gallardo niño de doce años con una palma y dos coronas, revelándoos el día y hora, y teniendo por enfermera, en vuestra última enfermedad, a la dulce Madre y Reina del cielo, que visitándoos varias veces, y trayéndoos sabrosos y dulces regalos, os los administraba con sus divinas manos, y comía con vos de ellos para animaros, hasta asistir con Jesús a vuestro feliz tránsito, llevando vuestra dichosa alma, acompañada de Ángeles, a la Gloria. ¡Oh, cuánto debo temer esa última hora en vista de mis muchas culpas y poco espíritu de penitencia! Por eso os suplico, Padre amantísimo, que por el gozo que tuvisteis en tan feliz y deseado anuncio y glorioso tránsito, me seáis padre y padrino (con el favor que ahora os pido) en aquella tremenda hora, defendiéndome de mis enemigos, y mirándome piadosamente, por manera que viviendo como quisiera morir, haga mis confesiones, comuniones y toda buena obra como si fuera la última de mi vida, y así la acabe en amor de Jesús, para verle con vos en la eterna gloria. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
DECIMOQUINTO MARTES: LA CORONACIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA EN EL CIELO, Y DE SANTO DOMINGO.
Por la señal…
℣. Dios mío, en mi favor benigno entiende.
℟. Señor, a mi socorro presto atiende.
℣. Gloria sea al Padre, Gloria al eterno Hijo, Gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
℣. Por la soberana coronación de la Reina Virgen tu Madre.
℟. Libradnos, Señor, de todo mal.
    
Acto de contrición.
    
ORACIÓN
¡Oh Monarca y supremo Juez del empíreo! Rey de los ángeles, corona y premio de todos los justos, que al tercer día del tránsito glorioso de vuestra santísima Madre María, bajasteis del Cielo su bienaventurada alma, acompañada de toda la celestial corte, y reuniéndola con su virginal cuerpo, (que fue tabernáculo vuestro) resucitó gloriosa; así en cuerpo y alma, subiendo con ese mismo acompañamiento, como reclinada en vuestros divinos brazos al cielo empíreo, fue allí coronada de la santísima Trinidad, y reconocida por Madre de Dios, reina y emperatriz del Cielo y de la tierra y del abismo, y fue colocada a vuestra diestra, en donde quedó constituida madre y abogada de pecadores: por esta divina Reina y abogada os suplico, clementísimo Jesús, me perdonéis todo lo que por flaqueza , ignorancia y malicia ofendí a la Trinidad santísima, y asimismo mi ingratitud al beneficio de vuestra copiosa redención; y me concedáis poder, sabiduría y amor tan permanentes, que con el Padre y Espíritu Santo os adore, ame y alabe eternamente en el Cielo. Amén.
   
DEPRECACIÓN A SANTO DOMINGO
¡Oh gloriosísimo patriarca Domingo! Ángel en el cuerpo por vuestra virginal pureza: arcángel en el entendimiento y oficio apostólico; serafín en los incendios del corazón y voluntad, abrasado en el amor de Dios y del prójimo, que triunfante en glorioso trono con las dos escalas y coronas entrasteis en la posesión de la gloria. Y por ser tan semejante a Jesús en la estatura, forma y figura del cuerpo, y haber padecido por manos de los ministros infernales las penas de su Pasión y muerte, quiso el Señor que una sierva suya os viese en el Cielo con las llagas gloriosas en manos, pies y costado, y que por eso entendiésemos, que en aquella corte y palacio sois de los más poderosos, y que así como viviendo en el mundo, alcanzasteis del Señor cuanto pedisteis, nada pediréis ahora en el Cielo, que os sea negado. Por ese gran valimiento; por vuestros triunfos y coronas, y la de este quincenario, que os presento con todos vuestros méritos; y por los quince misterios del santísimo Rosario, y por las gracias que por él merecisteis de la gran Reina, os suplico me alcancéis el consuelo que os he pedido (si conviene para gloria de Dios y vuestra), para mayor bien de mi alma; y si no conviene, enderezad mi petición de modo, que con perfecta caridad, unión y paz de mi voluntad, con la disposición eterna, merezca lograr en vuestra compañía la corona de la gloria. Amén.
   
Quince Ave Marías y un Gloria Patri. Las Antífonas y las Oraciones se dirán todos los días.
   
ANTÍFONA DE LOS DOS SANTOS HERMANOS PATRIARCAS, SANTO DOMINGO Y SAN FRANCISCO
Así como Domingo, luz de las gentes, y Francisco, varón apostólico, enseñando el camino de la altísima perfección, mutuamente se amaron en vida, permaneciendo siempre para el mundo como un claro espejo de virtud, así en la muerte no están separados.
℣. El sonido de ellos se ha divulgado por toda la tierra.
℟. Y sus palabras hasta los confines de la tierra.
  
ORACIÓN
Oh Dios que apartando la ira de los abominables pecados del mundo por la intercesión de María tu Madre santísima, te dignaste enviar para la reparación del mismo a los bienaventurados Padres Domingo y Francisco, concede propicio que por sus méritos y valimiento merezcamos ser protegidos e instruidos en todo por la Iglesia santa. Hazlo tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.