Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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jueves, 13 de mayo de 2021

MES DE MARÍA, POR EL PADRE FRANCISCO PALAU - DÍA DECIMOTERCERO

Dispuesto por el Bienaventurado Francisco de Jesús, María y José (en el siglo Francisco Palau y Quer) OCD, Misionero Apostólico, y publicado en Ibiza por la imprenta de Ramón Vidal en 1861. Licencia otorgada por D. Rafael Oliver y Rivas, Gobernador Eclesiástico y Vicario capitular de Ibiza, el 23 de Septiembre de 1861.
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN.
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador Padre, Redentor mío. Por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. También me pesa que puedas castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina gracia propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
   
ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS.
Bellísima y habilísima Jardinera, aquí tenéis a vuestros pies un corazón convertido por sus culpas en bosque lleno de espinas y abrojos, donde tienen sus madrigueras y hacen sus crías las pasiones más feas y vergonzosas: a vuestras órdenes están millares de operarios pendientes de vuestros labios, que esperan les mandéis arrancar de él todo lo malo y todo lo vicioso, y sembrar y plantar lo santo, lo bueno y lo virtuoso. Yo os entrego, yo os doy el terreno de mi alma; mandad, Señora del mundo, mandad, Reina de los Ángeles, y será transformado en un paraíso de delicias para Vos y Vuestro Hijo; mandadlo, y vuestras órdenes serán fielmente ejecutadas. Yo os prometo que cooperaré a mi conversión con santos propósitos y firmes resoluciones; mas ¡ay! éstas serán estériles si Vos no las fecundáis. Yo soy una tierra árida, seca, consumida y abrasada por los ardores de mi concupiscencia; en vuestras manos están las llaves de aquella fuente cristalina y pura cerrada por mis culpas… abrid los favores y las gracias y los dones del cielo correrán a torrentes sobre mí. Yo soy un huerto sin muros abierto a todas las ilusiones del ángel malo, al mundo y a sus vanidades. Yo os constituyo su guardiana, protegedme y amparadme. 
   
Vos, oh amabilísima Hortelana, me pedís durante todo este mes flores y yerbas aromáticas, ramilletes, guirnaldas y coronas, ¡ay de mí! En mi alma no hay otra cosa que confusión, desorden, vergüenza, espinas y un bosque desarreglado. Señora, ordenadle, cultivadle, sembrad en él la semilla de todas las virtudes; plantad en él esas flores que buscáis, ponedlas en orden según sus especies. Aquí estoy, vuestra propiedad soy, no me opondré, no resistiré, sino que cooperaré a la obra santa que en estos días, dedicados a vuestra gloria y al bien de mi alma, Vos os proponéis hacer; principiadla, perfeccionadla y acabadla. Yo os ofrezco estos ejercicios a honra vuestra y a la gloria de vuestro Hijo. Amén.
    
DÍA DECIMOTERCERO
   
   
MEDITACIÓN
   
I. El jazmín
El jazmín sirve en nuestros jardines para vestir arcos, gaviones y casillas de campaña. Es en el verano una garantía para los ardores del sol. No sabe tenerse en pie y necesita quien le tienda su mano y le dirija, y si no, cae en tierra y se enreda entre las demás flores. Su flor pequeñita es de una fragancia muy fuerte y envía muy lejos sus perfumes.

II. La piedad
Por esta virtud damos a nuestros padres el amor, el honor y el respeto que les es debido. Demos a nuestros padres gratitud, socorros y auxilios, amor y honor: es un tributo que se les debe de justicia. Un hijo fiel es para sus padres un hermoso y fresco jazmín, que les hace sombra en su vejez con la espesura de sus brazos y hojas; viste en el verano su tienda de campo, y mientras reposan allí de las penalidades y trabajos de su larga carrera, les conforta la exquisita fragancia que exhala de entre sus ramilletes de flores.

III. La piedad en María
¡Con qué ternura, fidelidad y exactitud volvería María, cuando niña, a Ana y a Joaquín sus padres, a los sacerdotes y superiores en el templo; a José, cuando casada, amor por amor, respeto por respeto, honor por honor, favor por favor, servicio por servicio! ¡Con qué fidelidad les pagaría un tributo que sabía les debía de justicia!

IV. El jazmín a María
Debes amor, gratitud, honor no sólo a Dios, sino a tus padres, a tus maestros y a todos tus superiores. ¿Has pagado este tributo?… ¿Lo pagas ahora? Examínalo bien, porque si dejas deudas, no entrarás en el cielo hasta que las hayas pagado todas. Ve cómo está el jazmín en tu corazón: ¿está en flor? Estamos en mayo… Recoge sus flores, y porque pertenece a la justicia, únalas al lirio y a la rosa, y al ofrecer a María tu ramillete le dirás:
   
PRESENTACIÓN DE LA FLOR A MARÍA
ORACIÓN. Señora mía: Ahí va el jazmín de mi piedad, de mi amor, de gratitud para con mis padres. Yo me obligo hoy a amarles, a respetarles, a servirles, a auxiliarles en sus necesidades espirituales y materiales. Recibid, mi amada Jardinera, estas flores cogidas de mi jazmín, que pongo desde ahora bajo vuestra dirección y encargo.
      
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

miércoles, 12 de mayo de 2021

DETALLES OCULTOS DEL DOCUMENTO DE ABU DABI

El juez musulmán y secretario del Alto Comité de la Fraternidad Humana Mohamed Mahmoud Adbel Salam escribió el libro “The Pope and the Grand Imam: A Thorny Path - A Testimony to the Birth of Human Fraternity” [El Papa y el Gran Imán: Un camino espinoso - Un testimonio del nacimiento de la fraternidad humana] (Motivate Media Group, Dubai), detallando elementos desconocidos del origen del Documento de Abu Dabi firmado por Francisco Bergoglio y Ahmed el-Tayeb.
  
Por ejemplo, que el viaje de Francisco Bergoglio a Egipto (Abril de 2017) nació del encuentro entre él y el-Tayeb en el Palacio Apostólico el 23 de Mayo de 2016. Y el 7 de Noviembre de 2017, Bergoglio hizo que el gran imán de la mezquita cairota Al-Azhar y Abdel Salam, que a la sazón estaban en Roma, se reunieran con él en el Palacio Apostólico y después caminaron, tomados de la mano, hasta la Casa Santa Marta, para almorzar.
  
Abdel Salam refiere que Bergoglio tomó un trozo de pan y lo partió en dos, tomó una mitad y le dio la otra al Gran Imán, para que todos comieran, en un acto simbólico de convivencia y fraternidad humana. Y después del almuerzo (el cual duró dos horas), Abdel Salam propuso redactar un “documento conjunto sobre la fraternidad humana” hacia “la tolerancia humana y contra el extremismo”. Propuesta en la que todos los comensales estuvieron de acuerdo.
  
El imán redactó dos borradores, en los cuales Bergoglio hizo aportes (dudamos de la calidad de estos) y revisiones. Y en la cuarta reunión, que fue en Octubre de 2018, Bergoglio les dijo a el-Tayeb y a Abdel Salam: “Creo firmemente en este proyecto y en su importancia para el servicio de la humanidad”, y acordaron mantenerlo en alto secreto hasta su firma en Abu Dabi el 4 de Febrero de 2019, “para evitar que alguien lo obstaculice de alguna manera”. Hasta entonces, solo cuatro personas sabían de su existencia y contenido: Ahmed el Tayeb, el juez Abdel Salam, Bergoglio y su entonces secretario privado Yoannis Lahzi Gaid.
   
Pero al parecer esa confidencialidad no le aprovechó mucho a Abdel Salam, visto que grupos que presionaban por la mala calidad del texto, lo obligaron a renunciar como consejero de el-Tayeb (por eso no apareció en el viaje a Emiratos Árabes Unidos). Pero una vez firmado, él y Bergoglio le llamaron por teléfono agradeciéndole su papel.
   
En el prólogo del libro, Bergoglio llama a el-Tayeb su “hermano”, y a Abdel Salam su “hijo”.

CARDENAL DE NEWARK ALTERA EL AVE MARÍA

  
El cardenal Joseph William Tobin Kerwin CSSR, arzobispón de Newark (Nueva Jersey, Estados Unidos) y defensor del inmigracionismo y la ideología de género, escribió el 9 de mayo en Twitter: «“Dios te salve María, llena de eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”. Ruega por nosotros, Madre Bendita. ayúdanos a amar a Dios y a todos nuestros hermanos y hermanas con un corazón generoso y alegre».
     
Trino del cardenal Joseph William Tobin
    
De esta manera, eliminó la santidad de la Virgen (“Santa María”) y su dignidad como Madre de Dios, nuestra situación de pecadores que necesitamos de sus oraciones, y la referencia a nuestra muerte, cosas de las cuales para la iglesia conciliar es tabú hablar.
  
Esto demuestra que los modernistas no pueden resistir a la tentación de introducir cambios que delatan que ellos no forman parte de la Iglesia Católica fundada por Nuestro Señor Jesucristo, sino de un grupo fundado por ellos mismos.

CÓMO Y CUÁNDO NACIÓ LA “HOMOHEREJÍA”

Vimos que entre el 9 y el 10 de Mayo en Berlín, Fráncfort, Hamburgo, Colonia, Hannover y Múnich, como también en áreas rurales de Alemania (y en Zúrich, Suiza, el presbítero Menirad Furrer también lo hizo, y aunque el nuevo “obispo” de Coira Joseph Bonnehaim se “distanció” del hecho, dijo que espera dialogar con Furrer –que no está subordinado al obispo, sino a la “ciudad católica de Zúrich”–) se llevó a cabo la “bendición” a las parejas homosexuales con el grito de guerra “Liebe gewinnt” (El amor gana).
   
La iniciativa nació por los presbíteros conciliares Burkhard Hose (capellán de la Universidad de Wurzburgo) y Bernd Mönkebüscher (párroco de Santa Inés de Hamm en Paderborn, Renania del Norte-Westfalia –el 9 de Febrero de 2019 hizo pública su homosexualidad–), que a fines de Marzo presentaron más de 2600 firmas recogidas en oposición a la declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe del 15 de Marzo de 2021 que estatuía no bendecir las uniones homosexuales a Helmut Dieser (obispón de Aquisgrán) y Birgit Mock (portavoz de familia del Comité central de los Católicos Alemanes), copresidentes del grupo de trabajo sobre sexualidad y pareja del Synodale Weg.
   
La jornada no fue como lo ha presentado cierta prensa, un “acto de rebeldía” de la iglesia conciliar alemana (cuyo representante Georg Bätzing, expresó que los servicios de bendición no pueden usarse como “actos de protesta eclesiástico-política”) con respecto de la Roma modernista, sino su consecuencia lógica, máxime cuando se sabe que Bergoglio no estaba de acuerdo con el famoso protocolo de la CDF que, según conocedores, fue en respuesta al obispón Rudolf Voderholzer de Ratisbona (Alemania).
   
Pero cabe preguntarse ¿Cómo y cuándo nació la “homoherejía”? Para ello, traemos el artículo publicado por Francesco Lamendola para la Academia Nueva Italia.
   
HE AQUÍ CÓMO Y CUÁNDO NACIÓ LA HOMOHEREJÍA EN LA IGLESIA
   
   
El padre Cornelio Fabro CSS, uno de los más grandes filósofos y teólogos católicos del siglo pasado, ya desde los años ’60 hablaba de los porno-teólogos para indicar aquellos teólogos que seguían las tendencias del mundo y sugerían una adecuación de la moral católica a lo que, en el camino del ’68, era proclamado bueno y lícito porque es “natural” en la base del principio del placer, proclamando al mismo tiempo que ninguno tiene el derecho de juzgar, mucho menos de condenar.
  
Cornelio Fabro CSS
   
Pero ¿cómo inició, en el terreno práctico, el de la vida vivida, la marcha (ir)resistible de la homoherejía, que ahora está llevando a la Iglesia Católica alemana en el camino del cisma, después que algunos miles de presbíteros y diáconos de aquel país han dicho no aceptar la respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe acerca de las uniones homosexuales, y después de querer proceder a bendecirlas en el altar, mientras el sedicente papa calla e incluso dar la vista de querer volver atrás? El clero y las órdenes religiosas, sin embargo, siempre fueron infiltrados por sujetos homosexuales, masculinos y femeninos, bien decididos a no respetar el voto de castidad, ni la doctrina moral católica a propósito de las relaciones homosexuales (de las relaciones, porque las tendencias, si son parte de la persona, non son sujeto de alguna condena, no siendo pecado per sé) y que incluso son responsables de graves abusos sexuales en perjuicio de sus hermanos más jóvenes, incluso de niños y adolescentes, escondiendo sus torpezas tras un velo de hipocresía y disimulación. Pero fue a partir de los años ’60 que tales sujetos han encontrado en la ideología feminista, hedonista y libertaria dilagante en la sociedad civil y no contrastada, ni condenada por la Iglesia conciliar (la cual se ha gloriado de no condenar más a ninguno) han encontrado las condiciones adecuadas para plantear, en manera siempre más explícita, su “derecho” a ser diferentes y a ser aceptados por lo que eran, incluso el ejercicio de su sexualidad, estando en los conventos y las parroquias. Fue una marcha gradual, partida de abajo, pero aprobada y alentada de lo alto, por ciertos teólogos y ciertos obispos y cardenales, hacia el completo despacho aduanero de la homofilia, tanto masculina como femenina, en las órdenes religiosas y en el clero secular. Mientras en las calles las feministas desfilaban gritando lemas como: la vagina es mía y hago lo que quiero, extendiendo las manos en un gesto obsceno para subrayar el concepto, en algunos conventos los religiosos y, en el caso de los Estados Unidos, sobre todo de religiosas, iniciaban a no hacer misterio ni de sus tendencias homófilas, ni de sus amores, pretendiendo poder quedar en la Iglesia a despecho de la infidelidad a la moral católica y del rechazo de observar el voto de castidad pronunciado solemnemente en la profesión.
   
En el camino del ’68: de los porno-teólogos del padre Cornelio Fabro, a la ideología feminista y a las “monjas lesbianas”. ¿Ahora se va hacia el completo despacho aduanero de la homofilia?
  
Así la ex-monja católica dominica Rosemary Keefe Curb explicaba qué significa, para ella, ser una monja lesbiana –nótese: no una monja y lesbiana, sino precisamente una monja lesbiana– en el capítulo introductorio del libro escrito por ella junto con Nancy Manahan, también otra lesbiana declarada y militante: Monjas lesbianas: Rompiendo el silencio (título original: Lesbian Nuns: Breaking Silence, 1986; traducción del inglés por Silvia Kramar, Milán, Ediciones CDE, 1986, pp. XIII-XV):
«Mi madre me había suplicado no escribir este libro: “¿Por qué asumir la responsabilidad? Todos saben que los conventos están llenos de monjas lesbianas. ¿No entiendes que estás cometiendo un suicidio profesional? ¿Y luego por qué hacer mal a la Iglesia Católica? Podrían decidir vengarse y atacarte”.
   
Dejad en cambio que os presente estas historias que por tanto tiempo quedaron en el silencio; y dejad que responda también a las súplicas de mi madre y de cualquiera que tenga dudas y se pregunte quiénes somos, por qué estamos asumiendo esta responsabilidad, cómo hemos escrito este libro y sobre todo qué impacto podrá tener.
   
¿Se trata de un libro peligroso? Creo que sí, pero no como podría pensar mi madre.
   
Ella se preocupa sobre todo por mí: cree que alguno podría herirme, profesional y tal vez físicamente. Mi madre lucha con todas sus fuerzas a fin que su hi hija no sea la primera en infringir siglos de silencio. Yo en cambio creo que tenemos precisamente miedo como ella en perpetuar el silencio que nos encadena; mientras la verdad, a la luz del sol, solo nos puede liberar de una secular esclavitud.
    
Si nuestra cultura define la normalidad basándola en el universo masculino y aprueba solamente a las mujeres que viven al lado de un hombre, es lógico que las monjas y las lesbianas sean vistas como criaturas ridículas e irrelevantes a los efectos de la historia.
    
La percepción de una sexualidad femenina servil y dependiente del hombre refuerza los principios machistas. La existencia de algunas comunidades autónomas femeninas, si queremos mirar a la realidad, es ya una amenaza a la tradición patriarcal.
   
Con mayor razón una colección de historias autobiográficas, escritas por su puño por algunas monjas lesbianas, viola cualquier tabú patriarcal y es considerada fuera de lugar en nuestra sociedad conservadora.
   
La ironía nace del hecho que muy a menudo la gente confunde a las monjas con lesbianas y viceversa, porque nos movemos siempre en grupos femeninos tan obvios al ojo masculino. Ignorando abiertamente la cultura machista que quiere a la mujer esclava del truco, de la elegancia y de sus apariencias, las monjas y las lesbianas se hacen inaccesibles a la coerción machista.
    
Nosotras dedicamos todo aquel tiempo y aquella energía dedicada por las mujeres al hombre, a la búsqueda, su captura, a mejorar nuestra comunidad, a crear proyectos y sentirnos más cercanas.
   
Esta cultura perfectamente machista que hace de la moral trivial sobre los pecados de la carne y pinta el deseo carnal de la mujer como el fruto del diablo, en su incongruencia define tanto a las monjas como a las lesbianas “criaturas innaturales”; y las inserta en los polos opuestos del diagrama de las virtudes femeninas.
   
En este libro haremos uso del término “monja lesbiana” tanto cuando contemos las historias de monjas que viven en el interior de una comunidad religiosa, como cuando en cambio afrontemos episodios contados por lesbianas que dejaron los conventos varios años atrás».
¿Qué decir de este indigesto batiburrillo de conceptos contradictorios trapicheado por autoevidentes; de esta letanía de eslóganes feministas traídos como la quintaescencia de la originalidad y de la sinceridad; de esta perorata sin cabeza ni cola, en la cual se revela no solo la deshonestidad moral, sino también la suposición intelectual de la autora que se cree, sin razón, una persona capaz de razonar cuanto es más que los otros, más que los comunes mortales inmersos en sus prejuicios, mientras es evidente que esta no ha entendido nada ni de sus propias contradicciones y de sus propias aporías, y cree resolverlos pasándonos encima con la aplanadora de las frases hechas, de los mantras antimachistas de pacotilla, con los cuales se elude el cambiar la realidad del mundo objetivo, mostrando con esto mismo valer bien poco incluso en el plano estrictamente racional? Tanto para comenzar la expresión monja lésbica no tiene sentido. Si una monja es lesbiana, esto concierne a su conciencia: si se hizo monja para desahogar sus instintos lésbicos, es una deshonesta que se introdujo en un convento con fraude; si ha descubierto serlo después de haber tomado los votos, el camino que le indica la fe no es la de alzar la bandera del lesbianismo, sino la de dominar los propios impulsos con la voluntad, con la oración y con la gracia de Dios. Todos somos pecadores: todos tenemos necesidad de aquella ayuda para vivir en estado de gracia. Desde este punto de vista, una monja que se da cuenta de tener tendencias lésbicas es parangonable a un sacerdote que descubre tener tendencia a la rebelión y a la avaricia, lo que va contra los otros dos votos mayores, además de la castidad: obediencia y pobreza. El religioso o el sacerdote que respeta los votos es una persona seria; el religioso o el sacerdote que no solo no los respeta, sino que pretende cambiar las leyes canónicas y el sentido de su propia vocación para secundar sus propios instintos, diciendo que la Iglesia se equivoca porque les impide fornicar, enriquecerse y desobedecer, es simplemente una persona de mala fe. Es deshonesto presentarse como campeones de la libertad cuando, en efecto, lo que se mira es poder hacer la propia voluntad infringiendo los votos y demoliendo la moral de la fe propia. Si no se cree más en aquella fe, se pueden hacer dos cosas: buscar la guía de un director espiritual, orar y tomarse una pausa de recogimiento y meditación, para recuperar la fe perdida; o salir en forma honesta y digna de la Iglesia, deponer el hábito del cual no se es más digno y hacer las propias decisiones posteriores en silencio, sin clamores, con la prudencia que la propia vuelta requiere, tanto para el bien de la Iglesia de la cual se sale, como por respeto de sí mismo. Quien desprecia la promesa solemne hecha a Dios puede suscitar piedad por su debilidad, mas no puede pretender erigirse en campeón de libertades conculcadas y estrellarse contra la institución de la cual hacía parte, con el aire de uno que finalmente ha roto la cadena del esclavo. Aquella cadena, si cadena es –pero cientos de místicos han hablado de dulces cadenas, que favorecen la unión profunda con Cristo– fue asumida voluntariamente; no es bello, ni honesto, comportarse como Espartaco que se rebela a una grave injusticia, en este caso, al compromiso de la castidad libremente asumido, sin constricción alguna. A menos que, repetimos, aquella persona entrase en una orden religiosa a fin de poder desfogar sus propias tendencias anormales, escondiéndose a los ojos del mundo y escudándose en el hábito religioso: cosa indigna de una persona honesta, y que en cambio se parece a la serpiente que quiere llevar su propio veneno en un lugar espiritualmente protegido, donde su mal ejemplo será de escándalo a muchas almas inocentes.
   
Quien desprecia la promesa solemne hecha a Dios puede suscitar piedad por su debilidad mas no puede pretender erigirse en campeón de libertades conculcadas y estrellarse contra la institución de la cual hacía parte, ¡con el aire de uno que finalmente ha roto la cadena del esclavo!
   
Hay dos modos de ser deshonesto: cuando se miente a los otros y cuando se miente a sí mismo. Estas ex-monjas lesbianas, la mente confundida por los eslóganes raros de la ideología feminista, odian el universo masculino porque prueban disgusto del hombre precisamente desde un punto de vista sexual (la verdadera homosexualidad no consiste tanto en la atracción por las persone del propio sexo, como por el disgusto sexual por las personas del otro). Y después, ¿se va al convento para hacer proyectos y sentirse cercanos? No por cierto: se va para estar siempre con Jesús. Paragonar las monjas con las lesbianas, sosteniendo que entrambas han escogido vivir despreciando al al hombre, e insinuando que el convento es una perfecta comunidad antimachista, preferentemente si es habitado por monjas lesbianas, es simplemente deshonesto, o muy imbécil. La monja ha elegido la castidad no porque deteste al varón o porque odia la denominada sociedad patriarcal, sino porque ha elegido desposarse con Cristo, y por ende no puede darse a ningún otro. La lesbiana en cambio, si se hace monja para poder dar vía libre a sus propios impulsos hacia sus cohermanas, es una serpiente que se insinúa en el jardín con el fin de verter sobre las otras el propio veneno, distanciándose de las razones que le han llevado a aquel lugar y que nada tienen que ver –en una mujer normal– con el disgusto por el varón o la aversión por la sociedad machista. Es un triste espectáculo ver cómo las personas llegan a pervertir su propia inteligencia y el propio sentido ético para justificarse a sí mismas y desechar la moral por ellos mismos aceptada, alzando el estandarte de la revuelta y sintiéndose gloriosas anunciadoras de la libertad conculcada. Es triste, pero es típicamente moderno: toda la cultura moderna juega sobre este equívoco, del odio y del desprecio de la moral común, de la familia, de la prole, del matrimonio, de la estabilidad afectiva y de la transparencia en los comportamientos, tomando la parte de la reivindicación de los derechos o del resarcimiento de antiguas injusticias y opresiones. Es cómodo sentirse de los oprimidos cuando se trata solamente de querer hacer su capricho, rechazando las normas aceptadas por todos y aceptadas, en su tiempo, también por sí mismo, cuando después se da cuenta que esas reglas son estrictas y dan fastidio. En tal situación, la persona honesta se da cuenta de haberse ido fuera y pide la ayuda de Dios para volver en sí misma; el hombre moderno en cambio rompe el banco, dice que toda la sociedad juega una partida con dados trucados y pretende jugar otra, completamente diversa, donde cada uno se inventa sus propias reglas y se burla de los que siguen las reglas de siempre.
   
Incluso si personas como las autoras de aquel libro aman creerse únicas y especiales, como también intrépidas portadoras de una verdad incómoda, las cosas son distintas, porque son simplemente expresiones de la mentalidad moderna, según la cual lo que gusta deviene un derecho, y quien las objete es hecho pasar por reaccionario y represivo. Muy cómodo quedar en la Iglesia destruyendo la enseñanza solo porque alguno, subjetivamente, lo vive como una limitación. Una persona honesta saldría y haría su batalla en el exterior, porque la Iglesia, por dos mil años, tiene solo una doctrina inmutable. Una persona deshonesta pretende quedarse en la Iglesia e incluso arrojar fuera, un paso a la vez, a los verdaderos católicos, conservando la razón social pero despreciando totalmente al magisterio. Ahora, es precisamente esto a lo que estamos asistiendo en nuestros días, gracias [mas no exclusivamente, N. del T.] al camarada Bergoglio.

MES DE MARÍA, POR EL PADRE FRANCISCO PALAU - DÍA DUODÉCIMO

Dispuesto por el Bienaventurado Francisco de Jesús, María y José (en el siglo Francisco Palau y Quer) OCD, Misionero Apostólico, y publicado en Ibiza por la imprenta de Ramón Vidal en 1861. Licencia otorgada por D. Rafael Oliver y Rivas, Gobernador Eclesiástico y Vicario capitular de Ibiza, el 23 de Septiembre de 1861.
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN.
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador Padre, Redentor mío. Por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. También me pesa que puedas castigarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina gracia propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
   
ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS.
Bellísima y habilísima Jardinera, aquí tenéis a vuestros pies un corazón convertido por sus culpas en bosque lleno de espinas y abrojos, donde tienen sus madrigueras y hacen sus crías las pasiones más feas y vergonzosas: a vuestras órdenes están millares de operarios pendientes de vuestros labios, que esperan les mandéis arrancar de él todo lo malo y todo lo vicioso, y sembrar y plantar lo santo, lo bueno y lo virtuoso. Yo os entrego, yo os doy el terreno de mi alma; mandad, Señora del mundo, mandad, Reina de los Ángeles, y será transformado en un paraíso de delicias para Vos y Vuestro Hijo; mandadlo, y vuestras órdenes serán fielmente ejecutadas. Yo os prometo que cooperaré a mi conversión con santos propósitos y firmes resoluciones; mas ¡ay! éstas serán estériles si Vos no las fecundáis. Yo soy una tierra árida, seca, consumida y abrasada por los ardores de mi concupiscencia; en vuestras manos están las llaves de aquella fuente cristalina y pura cerrada por mis culpas… abrid los favores y las gracias y los dones del cielo correrán a torrentes sobre mí. Yo soy un huerto sin muros abierto a todas las ilusiones del ángel malo, al mundo y a sus vanidades. Yo os constituyo su guardiana, protegedme y amparadme. 
   
Vos, oh amabilísima Hortelana, me pedís durante todo este mes flores y yerbas aromáticas, ramilletes, guirnaldas y coronas, ¡ay de mí! En mi alma no hay otra cosa que confusión, desorden, vergüenza, espinas y un bosque desarreglado. Señora, ordenadle, cultivadle, sembrad en él la semilla de todas las virtudes; plantad en él esas flores que buscáis, ponedlas en orden según sus especies. Aquí estoy, vuestra propiedad soy, no me opondré, no resistiré, sino que cooperaré a la obra santa que en estos días, dedicados a vuestra gloria y al bien de mi alma, Vos os proponéis hacer; principiadla, perfeccionadla y acabadla. Yo os ofrezco estos ejercicios a honra vuestra y a la gloria de vuestro Hijo. Amén.
    
DÍA DUODÉCIMO
   
   
MEDITACIÓN
   
I. Los pensamientos
Es una planta pequeña que embellece nuestros jardines. De entre sus hojas sale uno y más hilos guiados por sus botoncitos; revientan éstos y ofrecen a nuestra vista flores pequeñas, pero muy finas y singulares en su forma y color. No tienen olor, pero no todas las perfecciones han de estar reunidas en una flor: únanse a la rosa y francesillas y otras compañeras suyas, y juntas formarán un hermoso compuesto.

II. La oración
Elevar a Dios nuestros pensamientos, esto es oración. Nuestra alma ha sido criada para contemplar, ver y mirar a Dios. Lo criado, lo visible y lo material ha sido puesto a nuestra vista para elevar nuestros pensamientos a Dios criador, a Dios invisible, a Dios inmaterial. Sin oración el hombre se envilece, se degrada, se materializa, y se hace peor que los jumentos. De las veinticuatro horas ¿no tenemos una destinada a ordenar los pensamientos y dirigir una mirada a Dios, a Dios que nos mira, a Dios que no nos olvida, a Dios que desde allá en su eternidad piensa en nosotros? ¡Ah! y las veinticuatro horas enteras, ¿se han de emplear en los negocios de la tierra, de la carne y de la sangre? ¿No es justo, no es racional el que consagremos una a pensar y mirar a Dios? ¡Qué digo yo! ¿Una hora? ¿Una hora y nada más? ¿Qué impide el que comamos, trabajemos y obremos teniendo a Dios presente? Nada más que nuestro sensualismo.

III. Los pensamientos en María
Un solo pensamiento ocupó de lleno a María en toda su vida, o, mejor diré, todos tendían, todos vinieron a parar a un solo objeto, y fue: el hombre está perdido por la culpa; se ha de salvar: Dios Salvador, Dios Redentor.

IV. Los pensamientos en las manos de María
¿En qué piensas? En lo que amas. Donde está el amor, está en el corazón. Y donde está el corazón, está la cabeza no muy lejos y los pensamientos. ¿Piensas en Dios? ¿Piensas bien en Dios? ¿Tienes en Dios pensamientos puros? ¿Tienes de Dios aquella idea alta, sublime, grandiosa, que corresponde a la realidad? Examínalo bien. Vengamos a nuestro jardín: ¿Cómo van nuestros pensamientos? Están en flor… Recógelos todos, átalos, lígalos a la fe y al amor de Dios, y preséntalos así recogidos a nuestra Señora, y dile:
   
PRESENTACIÓN DE LA FLOR A MARÍA
ORACIÓN. Madre: Mis pensamientos están ahora recogidos en vuestras manos: presentadlos a Dios. Yo me obligo y comprometo hoy con la presentación de este mi ramillete a vivir en adelante recogido en Dios, a marchar en su presencia, a no olvidarle, a contemplar sus grandezas… Yo me obligo a orar sin cesar como me manda el Evangelio. Ofreced mis votos a vuestro Hijo: cuidad, ¡Oh bella y amable Jardinera, cuidad de mis pensamientos! Ordenadlos; a vuestra fidelidad los fío.
      
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

martes, 11 de mayo de 2021

DEL MOTU PRÓPRIO QUE CREA EL “MINISTERIO” DE CATEQUISTA

El día 5 de Mayo de 2021 se anunció que hoy 11 se llevará a cabo la presentación del Motu próprio “Antíquum ministérium”, por el cual se eleva el servicio de catequista a “ministerio”, engrosando el elenco de ministerios novusordianos que no tienen función alguna ni en la liturgia ni fuera de ella (como los de lector” o “acólito”, creados por Montini –tras abolir las órdenes menores– con el Mótu próprio “Ministéria Quǽdam” del 15 de Agosto de 1972 y que Bergoglio con el Motu próprio “Spíritus Dómini” del 10 de Enero de 2021 extendió de jure a las mujeres –porque ya desde Wojtyła lo extendieron de facto tanto en Oriente como en Occidente–).
  
El Motu próprio, firmado con fecha del día 10, materializa así el deseo expresado por Francisco Bergoglio (que dijo el 22 de Septiembre de 2018 a la conferencia internacional “El catequista, testigo del misterio”: «Que vuestra llamada a ser catequistas asuma cada vez más una forma de servicio que se lleva a cabo en la comunidad cristiana y que debe ser reconocido como un ministerio de la Iglesia, verdadero y genuino») y de Pablo VI Montini (Exhortación Apostólica “Evangélii nuntiándi”, 8 de Diciembre de 1975: «los seglares también pueden sentirse llamados o ser llamados a colaborar con sus Pastores en el servicio de la comunidad eclesial, para el crecimiento y la vida de ésta, ejerciendo ministerios muy diversos según la gracia y los carismas que el Señor quiera concederles»).
  
La presentación fue realizada por el arzobispón Salvatore “Rino” Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, y por Franz-Peter Tebartz-van-Elst, delegado para la Catequesis del dicasterio en cuestión. Fisichella, cercano al movimiento neoconservador Comunión y Liberación, fue quien fulminó la “excomunión” contra quienes criticaran a Francisco Bergoglio. Por su parte, Tebartz van Elst fue el obispón de Limburgo, Alemania, al que “renunciaron” porque gastó 31 millones de euros en la restauración del complejo episcopal (“delito” imperdonable para la “Ecclésia páuperum” que vaticinara Ratzinger y que Bergoglio, aunque inconsecuente, quiere y está materializando).
  
Que el título ni los textos bíblicos en los tres primeros párrafos no os lleve a engaños. Por más que algunos intenten retrotraer a los santos Áquila y Priscila el origen del catequistado, este NO ES MINISTERIO sino ENCARGO que según se recoge en los cánones 1329-1336 del Código Pío-Benedictino de Derecho Canónico, en principio le corresponde al obispo y al cura párroco (tal como lo ordena el Concilio de Trento, sesión XXIV, cap. IV Sobre la reforma), y por delegación a otros sacerdotes y clérigos (incluidos seminaristas), los hermanos religiosos, las monjas y a los laicos (en particular a los miembros de la otrora Confraternidad de la Doctrina Cristiana). Pero hoy en día las más veces no tienen entrenamiento como tal (a pesar que la “Guía para los Catequistas” de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y la “Nota con recomendaciones pastorales para el ‘Año de la Fe’” de la Congregación para la Doctrina de la Fe exigen que se les dé una formación sólida) y sí más lagunas que aquellos a quienes se supone deben adoctrinar.
   
Para el registro, el 23 de Abril próximo pasado tuvo lugar en Santa Cruz del Quiché, Guatemala, la “beatificación” de los sacerdotes-presbíteros españoles José María Gran Cirera, Faustino Villanueva y Villanueva y Juan Alonso Fernándes MSC y los laicos catequistas Rosalío Benito Ixchop, Reyes (Gaspar) Us Hernández, Domingo del Barrio Batz, Nicolás Tum Castro Quiatán, Tomás Ramírez Caba, Miguel Tiú Imul y Juan Barrera Méndez, en ceremonia presidida por el Nuncio Apostólico en Guatemala Francisco Montecillo Padilla. Ellos fueron asesinados en el marco de la guerra civil de Guatemala en distintas circunstancias de tiempo, modo y lugar y por seguir diversas causas, pero no por la Fe Católica (que desde luego, en la iglesia conciliar no existe).
        
Como tal, este Motu próprio (que para variar solo tiene referencias a documentos expedidos en y posterior al Vaticano II –incluyendo la novel pseudoencíclica “Fratelli Tutti”–, así que no os vamos a aburrir trayéndolo a esta tribuna) es una expresión más de la autocracia de Bergoglio (que a punta de motus próprios ha hecho y deshecho) llega cada vez a mayores ridículos, porque está dando mayor poder a los laicos visto que las filas de su “clero” están diezmándose (aunque, por otra parte, se prevé que al hacerse más estrictos los requisitos para este “ministerio de catequista” –del cual próximamente la Congregación para el Culto Divino publicará un ritual de institución–, habrá ciertamente una purga –según el Anuario Estadístico de la Iglesia, a corte 31 de Diciembre de 2019 había 3’074.034 catequistas–) y nadie sensato quiere entregar su vida por una institución corrupta y que enseña falsa doctrina.
     
Finalmente, como Católicos, hemos de recordar que es nuestro deber fortalecer nuestro conocimiento de la Fe, para saber y valorar por qué llevamos esta lucha contra el modernismo imperante desde hace más de 62 años. Pidámosle a la Bienaventurada Virgen Santa María, Trono de la Sabiduría, que por su intercesión, nos obtenga el conservar y acrecentar el amor y el celo por la Sana Doctrina.
   
JORGE RONDÓN SANTOS
11 de Mayo de 2021 (Año Mariano “Espada de Lepanto”)
Martes de la V Semana después de la Octava de Pascua (Martes de Rogativas). Fiesta de San Mayolo, Abad de Cluny; de San Francisco de Jerónimo y Gravina SJ, Sacerdote y Confesor; de San Gangulfo de Varennes, Mártir de la Fe; de San Mamerto de Vienne, Obispo y Confesor; y de San Ignacio de Laconi OFM Cap., Confesor. Nacimiento de Fray Mamerto de la Ascensión Esquiú y Medina OFM Obs., Obispo de Córdoba en Argentina. Dedicación de la ciudad de Constantinopla.

DÍA ONCE DEL MES, EN HONOR A SAN FRANCISCO DE JERÓNIMO

Dispuesto por el P. Dr. Ignacio María Lerdo de Tejada y Matute SJ, y publicado en México en 1841.
     
DÍA ONCE DE MES AL GLORIOSÍSIMO TAUMATURGO DE NÁPOLES SAN FRANCISCO DE JERÓNIMO Y GRAVINA, DE LA SAGRADA COMPAÑÍA DE JESÚS
   
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
INVOCACIÓN
Augustísima Trinidad, origen fecundo e inagotable de todos los bienes: ¡Cuán admirable sois Señor, en todos vuestros Santos! ¡Cuán amable en los favores y gracias con que os dignáis engrandecerlos! En vuestro Siervo Francisco de Jerónimo nos habéis dado una nueva prueba de vuestra rica liberalidad para con aquellos que de corazón os invocan, y de vuestra paternal providencia para con todos cuantos os sirven y adoran. Tanta luz sobrenatural en la inteligencia de los altos misterios de vuestra fe, y de las eternas verdades del Evangelio; tanta energía y eficacia en el manejo de vuestra divina palabra; tanto ardor de caridad en la infatigable ocupación de reducir almas perdidas al amor y gracia de su Dios; tanta santidad en el ejercicio de todas las virtudes, derramando por todas partes el buen olor de Cristo; tanta maravilla y tanto prodigio en utilidad y remedio de los mortales afligidos: todos estos dones, Señor, que abundosamente comunicasteis al bienaventurado Francisco, me demuestran con claridad, que no se han acabado aún vuestras antiguas misericordias, y que hoy, lo mismo que en los tiempos pasados, sois cuidadoso protector de vuestra Iglesia, buen pastor de vuestro rebaño, y fiel conductor de vuestro pueblo por en medio de las turbaciones del siglo: ellos me convencen de que nunca dejáis de poner a la vista de vuestros hijos, testimonios firmes de la verdad, que los consoliden en su creencia, y modelos perfectos de virtud, que puedan imitar en su conducta: ellos, en fin, me enseñan, cuán bueno sois para con todos los que os temen, cuán dulce y suave para con todos los que os aman, y cußn generoso y magnifico en honrar a los que os honran. Os bendigo, Señor, y alabo por la copiosa efusión de bendiciones que a manos llenas derramasteis sobre vuestro buen Siervo y fiel ministro Francisco de Jerónimo, y sobre sus celosas tareas en promover vuestra gloria y la honra de vuestro nombre, y en multiplicar el número de vuestros devotos adoradores. Deseando yo ser uno de ellos, os adoro, Señor, os invoco, y por los méritos del mismo vuestro Siervo Francisco os ruego, que aceptéis este pequeño obsequio de mi gratitud en acción de gracias por la sublime grandeza a que lo elevasteis, y esta humilde súplica que por su intercesión os dirijo, pidiéndoos que mi alma, libre ya de las cadenas del vicio y del pecado, y separada de las ilusiones seductoras del mundo y del Demonio, se mantenga siempre constante en su profesión de la verdadera fe que Francisco con tanto celo defendía, en la práctica de las virtudes, a que Francisco con tanto fervor exhortaba, en la observancia de vuestros mandamientos santo, cuya excelencia y provechos Francisco con tanta elocuencia persuadía. Amén.
   
Un Credo, en reverencia de la Santísima Trinidad.
   
ORACIÓN
Y bien, oh padre amantísimo y gran protector mío Francisco de Jerónimo: estáis ya triunfante y glorioso en el Cielo, ciñendo vuestras sienes con la inmortal corona debida a vuestros copiosos méritos y sublimes virtudes: estáis ya cogiendo el fruto de vuestras fatigas y sudores en treinta y ocho años de continuadas misiones: estáis ya gozando de Dios, y disfrutando, además el placer indecible de alabarle acompañado de tantas almas que arrancasteis con vuestra predicación de las garras del demonio, y de tantas otras que dirigisteis con soberano magisterio por el camino de la virtud y perfección: estáis ya seguro de vuestra dicha y felicidad por todos los siglos; más de nuestro riesgo y peligro, ¿no estaréis todavía solícito? Cercano ya al trono de la misericordia, ¿habréis perdido aquellas piadosas entrañas que acá en la tierra os urgían a procurar el bien y el remedio de cuantos os buscaban? ¿No será, por el contrario, ahora más ardiente vuestra caridad, más tierna vuestra compasión, más activa vuestra beneficencia, y más poderoso vuestro valimiento? Sí, amoroso padre: aparecisteis en el mundo para que muchos se salvasen por vuestra persuasión y ejemplo, y subisteis al Cielo para que muchos más se salven por vuestra intercesión y patrocinio. He aquí pues, a vuestras plantas, he aquí postrado en vuestro acatamiento a un infeliz pecador que necesita hagáis brillar con vuestro admirable poder, y en él renovéis los prodigios que millares de veces habéis hecho para sacar almas de los atolladeros de sus vicios; haced uno ahora para sacar la mía de la mísera servidumbre en que la tienen sus pasiones. Multiplicasteis vuestros méritos haciendo a muchos convertirse de sus extravíos; aumentad ahora vuestro regocijo y la gloria de vuestro Dios, obteniéndome la gracia de un sincero arrepentimiento de todas mis culpas, y de una total conversión de mi corazón hacia su Criador y Señor. Resplandecéis como estrella en el firmamento, porque a muchos enseñasteis el camino de la justicia y santidad: alcance yo ahora por vuestro medió la luz de que necesito, para enderezar mis pasos por las sendas de la virtud, y aquella sabiduría celestial que enseña a discernir con acierto entre lo malo y lo bueno, y a conocer en todas cosas cual sea lo más agradable a Dios y lo perfecto. Ea, pues, o poderoso abogado de todos los que os invocan angustiados: mis tribulaciones temporales no son las que más me aquejen; vedlas, sin embargo, y en ellas impetradme, o el remedio si ha de convenir a la gloria del Señor y salvación de mi alma, o la entera resignación y conformidad con la voluntad divina: pero en mis angustias y tribulaciones de espíritu, aquí es donde os ruego que hagáis alarde de vuestra protección: no rehusó beber el cáliz que me alarga la mano paternal de mi Dios; más haced, o santo mío, que su amargura postre a mi alma en desfallecimiento, ni convierta yo en veneno lo que viene ordenado para mi remedio: sirvan mis aflicciones, no de tentación, vino de prueba en que mi espíritu se purifique y acrisole, para hacerse capaz de Crecer cada día más en el santo amor de su Dios, hasta llegar a verle, gozarle y glorificarle en vuestra compañía en la gloria. Amén. Padre nuestro y Ave María con Gloria Patri.
    
HIMNO
    
¡Oh tú, que en tus angustias
Del profundo del pecho
Arrojas tristes ayes,
lanzas suspiros tiernos!
    
Acógete a las aras
De Francisco, y gimiendo,
Implora su socorro
Con afectuosos ruegos.
    
Él las huestes horribles
De los demonios fieros
Ahuyenta, y pone en fuga
Llenas de espanto y miedo.
   
Él impide nos dañen
Con sus artes perversos,
Con sus crueles astucias,
Con sus ardides negros.
     
A él la tierra y el agua,
A él el aire y el fuego,
Se sujetan vencidos
De su poder excelso.
     
Obedientes, puntuales
A su voz, a su imperio,
Refrenan humillados
Sus ímpetus horrendos.
    
De los crueles dolores
El escuadrón funesto
A él respeta, a él se rinde,
A su mando sujeto.
   
Al punto que él lo manda,
Al oír su precepto,
Ve sus fuerzas perdidas,
Y vuelve atrás violento.
    
Su grande Patrocinio,
Si se pone por medio,
Los delitos esos acaban,
Y tu hábito viejo.
    
Se vuelve a la virtud
Su brillo y fulgor bello,
Y entra con esto el alma
En calma y en sosiego.
   
Digan los italianos,
Los indios, los íberos,
Los alemanes digan,
Y todo mundo entero:
   
Cuán perenne, cuán pronto,
Cuán dulce es el consuelo,
Que él da a cuantos le invocan
En todo caso adverso.
    
Por siglos de los siglos
Sea dada al Padre Eterno,
Y al Hijo eterna Gloria,
Y al Santo Paráclito. Amén.
  
Antífona: Este hombre, despreciando al mundo y todo lo terreno, y venciendo al demonio, con sus obras y con sus palabras, atesoró en el cielo riquezas inmortales.
℣. A este justo encaminó el Señor por sendas rectas.
℞. Y le manifestó el reino de Dios.
    
ORACIÓN
Oh Dios, que para salvación de las almas hiciste al bienaventurado Francisco insigne predicador de tu palabra: concédenos por su intercesión, que el empleo continuo de nuestro espíritu sea meditar tus santos mandamientos, y el de nuestras obras fielmente cumplirlos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DOS DEL «LENGUAJE INCLUSIVO»

Noticias tomadas de distintas fuentes.
   
    
    
El ministro de Educación Nacional, Juventud y Deportes francés, Jean-Michel Blanquer Vendeuil, ha prohibido el lenguaje inclusivo en los colegios franceses, informa ‘Le Figaro’. A principios de este mes de mayo ya indicó que la lengua no debía ser dañada y este jueves ha publicado una circular en el Boletín Oficial del Estado en la que sostiene que este tipo de escritura «constituye un obstáculo para la lectura y la comprensión de la escritura».
     
En el documento publicado, Jean-Michel Blanquer se dirige a los rectores de la academia, a los directores de la administración central y personal del Ministerio de Educación Nacional y señala que «debería prohibirse el recurso a la denominada escritura inclusiva, que utiliza notablemente el punto medio para revelar simultáneamente las formas femenina y masculina de una palabra usada en masculino cuando se usa en un sentido genérico».
    
Este tipo de escritura es «un obstáculo para la lectura y la comprensión de la escritura», según el ministro, que añade que «la imposibilidad de transcribir textos verbalmente con este tipo de escritura dificulta la lectura en voz alta y la pronunciación, y en consecuencia el aprendizaje, especialmente para los más pequeños». Finalmente, indica en el escrito que esta ortografía puede evitar que los niños que padecen ciertas «discapacidades o problemas de aprendizaje» accedan al francés.
    
Sin embargo, sí fomenta la feminización de las profesiones. «La elección de ejemplos o afirmaciones en una situación docente debe respetar la igualdad entre niñas y niños, tanto a través de la feminización de términos como a través de la lucha contra las representaciones estereotipadas», explica.
   
   
   
The Tablet puede revelar que la nueva traducción de la Biblia que usará la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales para una nueva edición del Leccionario usará un lenguaje inclusivo, según el contexto lo precise.
   
Por 18 meses, el Departmento de Vida y Culto Cristiano de la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales ha estado adaptando el texto de la Edición Católica de la Versión Estándar Inglesa (en adelante ESV-CE, por sus siglas en inglés) para hacer notar que se usa lenguaje inclusivo cada vez que las notas de traducción al pie de página en el texto original de la ESV-CE indiquen que son apropiadas, por ejemplo cuando la palabra griega adelphoi (ἀδελφοὶ, hermanos) está referido tanto a hombres como a mujeres.
    
Aproximadamente 142 veces las palabras de la ESV-CE han sido adaptadas para hacerlas más inclusivas en los dos volúmenes del leccionario ya preparado.
    
El arzobispo de Cardiff, George Stack, presidente del Departmento de Vida y Culto Cristiano de la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales, dijo a The Tablet: «No podemos cambiar el idioma de la Biblia, pero podemos adaptarlo para que hable poderosamente a las personas de esta época».
   
Él enfatizó que se están haciendo varias adaptaciones a la ESV-CE para hacerla apropiada para su uso en el contexto del Reino Unido, incluyendo la pronunciación, la puntuación y la “anglicanización” de palabras y frases, según corresponda.
    
Pero él resaltó la importancia de preservar eñ lenguaje que existe dentro de un contexto teológico más profundo, por ejemplo el uso de “hijo”, cuando se refiere a la filialidad en Cristo, en la teología paulina: «A menudo hay diferentes niveles de significado en una misma palabra. Por ejemplo, cuando Jesús está hablando con los Doce, no está hablando con todos los discípulos, hombres y mujeres, está hablando con el colegio apostólico como lo entendemos. De manera similar, hijo o hija significa una cosa en un contexto, pero en el nivel más profundo de todos –San Pablo en Gálatas o Romanos, por ejemplo– habla de ser hijos en el Hijo, y lo que Dios ve en Jesucristo su Hijo. Esa es una teología muy profunda, sobre ser un hijo en el Hijo, de adopción filial en Cristo Jesús, esa es una teología profundamente diferente y muy profunda». 
       
Reconoció que ha habido controversia sobre el uso del lenguaje inclusivo en la nueva traducción, y dijo que esto siempre ha sido una consideración para los obispos y el comité editorial. «Hemos estado inmersos en este trabajo por 18 meses, y no hemos tenido tiempo para conversar con la gente que están leyendo el texto más superficialmente, que no están leyendo lo que hay. La ESV-CE es muy sagaz [en su uso del lenguaje inclusivo], aunque es una pena que estén en las notas al pie de página».

NOVENA A SAN BERNARDINO DE SIENA

Novena dispuesta por el padre Don Nicolás Requejo Castro, y publicada en León (España) en la imprenta y litografía de Manuel González Redondo en 1856, con permiso eclesiástico. Los obispos de León Joaquín Barbágero, y Fr. Francisco de la Puente de Segovia, conceden cada uno cuarenta días de Indulgencia a todos los fieles por cada vez y cada día que recen esta Novena.
   
A LOS LECTORES (Por el autor)
Los innumerables cuadros que cuelgan y decoran la Ermita de nuestro patrón San Bernardino son un testimonio claro y evidente de la devoción con que ha sido venerado en todo tiempo. Con lenguaje mudo, al par que elocuente y persuasivo, indican al cristiano atento que allí fueron colocados a consecuencia de los beneficios recibidos del Cielo por su intercesión, y señalan la puerta donde debemos llamar en la tribulación y angustia. Vemos en unos recobrada la salud en los umbrales del sepulcro; en otros la visible protección del Cielo para salvar peligros que ponían en riesgo la existencia, y en todos estampada la gratitud a un Santo que enjugó muchas lágrimas, devolviendo el consuelo a  las familias sumidas en dolor por la situación amarga del esposo y del hijo idolatrado postrados en el lecho del dolor y sin esperanza alguna en los remedios humanos. A vista, pues, de tan singulares favores no es de extrañar la devoción ardiente y fervorosa que manifestaron nuestros padres; devoción que nos vino con la sangre, y que procuramos conservar viéndonos igualmente favorecidos. Recientes están aún los efectos de la protección y solicitud paternal con que nos defendió en los estragos del cólera que llenó de consternación y luto a la nación entera, y deseando con vosotros, yo, dejar a los que nos sobrevivan una prueba de gratitud que aumente si es posible la devoción a nuestro Patrón, he compuesto esta novena para gloria de Dios, en honor del Santo, y provecho nuestro. Réstame solo advertir a los devotos que el mejor modo de hallar propicios a los Santos y alcanzar favores del Cielo, consiste en suplicarles con pura conciencia, con fe viva y confianza; y así aunque las virtudes del Santo sirven de asunto a la novena, el espíritu de ella se dirige a recordar los deberes sagrados del cristiano, para que reflexionando en ellos aproveche el tiempo presente y se haga digno de la vida eterna. Oh tú, cualquieta que seas, que atraviesas esta tierra de dolor empapada en tantas lágrimas; si llegaste a comprender la instabilidad de las cosas humanas, y cuán vano y mentiroso es el apoyo de los hombres; levanta, levanta tus ojos al Cielo donde está Dios que puede y quiere tu felicidad; pues con este objeto te concedió la existencia; y si la Majestad inmensa te impone, o tus pecados te acobardan, allí está nuestro Patrón a quien tanto ama, a quien benigno escucha y a cuya intercesión debes acogerte en toda necesidad. Avivemos, pues, nuestra devoción haciendo la novena una vez en el año, o cuando nos veamos en algún peligro, pero acompañen siempre a nuestra súplica la devoción, la fe y la Confianza, y purificando la conciencia en los sacramentos de penitencia y comunión, se abrirán los Cielos, y vendrán sobre los devótos del Santo gracias suficientes para ser felices en el tiempo y la eternidad. Amén.
  
NOVENA AL GLORIOSO SAN BERNARDINO DE SIENA

 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador y Redentor mio, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido: propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta: ofrézcoos mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita me los perdonaréis, por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta la muerte. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Dios magnífico y terrible en Santidad, dueño del tiempo y Señor de la eternidad, Vos sois el océano inmenso de bondad, misericordia y gracia, el origen de las virtudes y la fuente inagotable de los dones. Vos hicisteis los cielos y la tierra, y disteis ser a los Ángeles y al hombre, y si la naturaleza anuncia Vuestra gloria, y publica Vuestra bondad, yo también uniré mi acento al de los Serafines y os llamaré santo, santo, santo, deseando que tu santísimo nombre sea ensalzado en todos los ángulos del globo. Bendito seáis Señor y Padre mío, mi alma es vuestra, mi vida os pertenece y mi corazón os busca, porque sois el tesoro infinito y la felicidad completa. ¿Qué ocupación más grata para el hombre que bendecir y servir al Creador? Así debió hacerlo toda su vida; pero ay Dios mío, que traspasando el primer padre vuestro mandato, tocó el fruto fatal cuya amargura ha llegado a nosotros con su sangre; y al cántico de alegría sucedieron los ayes y gemidos, al candor de la inocencia el rubor y la vergüenza del pecado, y a la seguridad de la gracia la inquietud y remordimionlos en que se agita el corazón buscando el bien que perdió, y que jamás hallará. No, Dios mío, no hay remedio para la profunda llaga que alcanza a todas las generaciones, y solamente puede impedir se exacerbe el bálsamo de la Religión Santa. Dadme luz, mi Dios para no ser engañado más por la infernal serpiente; fortaleza para mortificar mis pasiones, y humildad para respetar y cumplir vuestros preceptos; y si no es dable dejar de suspirar y gemir en la tierra, la deje en paz y en gracia vuestra para recobrar en el Cielo la alegría de los Santos y alabaros eternamente. Amén.
 
Aquí se rezan tres Padrenuestros y Avemarías por las necesidades de la Iglesia y del Reino.
  
DÍA PRIMERO – 11 DE MAYO
SOBRE LA DEVOCIÓN Y RESPETO CON QUE DEBEMOS ESTAR EN LA PRESENCIA DE DIOS.
Dios mío y Señor: Siendo el objeto de la presente novena rendir un tributo de adoración a Vos, Señor que coronáis los Santos, dándonos en ellos protección y amparo en nuestra fragilidad y miseria, a la luz de la simple reflexión conozco la devoción, reverencia, y veneración con que debo parecer en vuestro templo para abrigar la esperanza de que os dignareis fijar sobre mí los ojos de misericordia, halle mi súplica propicia y paternal acogida. Sí, Dios mío, yo que me conozco tan pobre y necesitado en lo más indispensable para conservar la salud y la vida, y me veo reciamente combatido en el alma, y en el ejercicio de las virtudes por donde debo caminar a Vuestro Reino; yo que no tengo más patrimonio que la imperfección y el pecado, ¿me olvidaré al formar mi petición de la humildad y respeto que reclama vuestra Majestad, cuando los Ángeles para serviros cubren el rostro con sus alas? ¿Olvidaré también que según el profeta Rey, los gemidos del corazón son ofrenda que jamás desprecia vuestro amor? No lo haré así, Dios mío, ni seré tan tibio y poco reverente en mi oración como lo he sido hasta aqui, y que tal vez con este lamentable descuido habré dado causa para no ser escuchado ni socorrido en mis súplicas; antes bien procuraré encender mis palabras en el fervor y fuego santo que ardía en el corazón de nuestro Patrón San Bernardino, para que aprendiendo a orar, y penetrando mi acento en esa morada de gracia, alcance los auxilios que necesito en esta vida ya para salvar los peligros que me rodean, ya para socorro en la necesidad que me aflige, y lleno de gratitud me aplique a conseguir las virtudes, y la protección a que debo aspirar para entrar en la Gloria. Amén.

Aquí cada uno levantará su espíritu al Señor, y le pedirá por intercesión del Santo la gracia que solicita en esta novena.
  
DEPRECACIÓN A SAN BERNARDINO PARA TODOS LOS DÍAS
Seráfico Bernardino, gloria y ornamento de la Iglesia, Protector generoso de nuestro pueblo, y paño de lágrimas para todo el que os invoca en la desgracia, postrado ante el Altar abro a Dios mi corazón confiando en que le hallare propicio en mis necesidades. Bien sabéis la facilidad con que se pierde la salud; los peligros que amenazan a los inrereses indispensables para el sustento; los azares de la vida, y la guerra sin tregua que me hacen los que quieren perder mi alma; y si en la aflicción se acoge siempre el hijo al padre que le dio el ser, y el desvalido procura excitar la compasión con lastimeros ayes, ¿qué haré yo, pobre desterrado en este valle de lágrimas, sino buscar en el Cielo el consuelo que no hallo en la tierra? Temo sí que impregnada mi súplica en las imperfecciones que me rodean llegue manchada al trono del Señor, y para evitarlo y no poner obstáculo a su bondad inefable, no hallo otro medio que el de acudir a Vos, glorioso Santo, implorando tu intercesión en esta novena, para que sustituyendo a mi tosco lenguaje el acento puro de los Santos, secundes mi petición y alcances del Señor el amparo y consuelo que necesito en ta necesidad presente, como te lo concedió ya en esta vida y lo confirmaron los milagros. Venga pues sobre mí esa protección tan conocida, ese amparo tan seguro, y esa bondad que publican tus devotos, para que aumentando nuestra devoción y cantando aquí tus glorias, logremos cantar en tu compañía las de nuestro Dios, nuestro Padre y nuestro Bienhechor por los siglos sin fin. Amén.
 
Un Padrenuestro y Avemaría en honor a San Bernardino, y luego «Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, y la Virgen concebida sin pecado original».

GOZOS
    
Patrón Santo y piadoso
De un pueblo que tanto te ama
A Dios por nosotros clama,
San Bernardino glorioso.
  
En Siena, pais hermoso,
El mundo te vio nacer
Y con los años crecer
Tu espíritu fervoroso.
Con Dios eres ya dichoso,
Y pues a todos nos llama,
A Dios por nosotros clama,
San Bernardino glorioso.
  
Desde el Cielo poderoso
Acoges bajo tu manto
Al que miras en quebranto
O le ves menesteroso;
Sobre este pueblo amoroso
Nuexos favores derrama
A Dios por nosotros clama,
San Bernardino glorioso.
   
Si el labrador laborioso
Pide le guardes los panes
Fruto de muchos afanes
Para el sustento precioso,
En tiempo tempestuoso
Tú los peligros allana,
A Dios por nosotros clama,
San Bernardino glorioso.
  
Si con semblante lloroso
Clama una Madre afligida
Y os pide salad y vida
Para el hijo o el esposo,
Presta alivio presuroso
Al enfermo que está en cama
A Dios por nosotros clama,
San Bernardino glorioso.
  
El pueblo verá gozoso
Que su Patrón Bernardino
Dispensa el favor divino
Al devoto religioso;
Escucha, pues, generoso
Al que tu amparo reclama
A Dios por nosotros clama,
San Bernardino glorioso.
  
℣. Ruega por nosotros hienaventurado Bernardino
℟. Para que seamos dignos de las promesas del Señor.
 
ORACIÓN
Señor Jesús, que concediste a tu bienaventurado confesor Bernardino un amor tan grande a tu santo nombre; por sus méritos e intercesión te suplicamos, que infundas en nuestros corazones el espíritu de tu divino amor, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
 
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO – 12 DE MAYO
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Padrenuestros y Avemarías.
 
SOBRE LA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN.
Dios mío y Señor: para poder agradaros en toda mi vida, y con especialidad en estos nueve días, os prometí ayer imitar las virtudes que más resplandecieron en nuestro patrón San Bernardino, y como resalta entre todas la devoción y ternura con que sirvió y amó toda la vida a la Santísima Virgen María, quiero yo inflamar mi corazón en tan grata ocupación, y consagrar mi atención y esmero en promover su culto, puesto que la habéis coronado como Reina de todo lo creado. Sí, dulce Jesús mío, yo deseo emplearme en el servicio de la que Vos llamáis Madre, porque os llevó en su virginal seno, os dio su pecho, os arrulló en su regazo, os lloró en la Pasión, y veló en la muerte. Y aunque estos títulos gloriosos no despertasen mi amor, la amaría por ser la criatura más bella y perfecta del universo, y complemento de todas las virtudes, áncora de salvación para las generaciones que atraviesan el océano del mundo, y faro refulgente que las conduce a seguro puerto. Si reflexiono en fin que como buena Madre emplea su poder y valimiento para asociarme a la Pasión de su Hijo y salvarme, que llena de amor y ternura solicita mi bien, y con afabilidad y agrado escucha mis súplicas y las atiende, ¿no seguiré con gusto las huellas de San Bernardino para correr a sus templos, visitar sus altares, y ofrecerla un testimonio de la veneración que nos merece la Reina de los cielos y la tierra? Pronto estoy, mi Redentor amado, pronto estoy a rendirla el homenaje y el obsequio que merece, porque sé que sirviendo a la Madre sirvo al Hijo, y que agradándola os agrado; porque no puedo menos de amar a la que es tan pura y hermosa, y porque necesito en fin de su amparo y patrocinio; ¡ojalá consiga yo agradarla! ¡Ojalá logre tenerla propicia en los muchos peligros de esta vida, para esperar también consuelo en la muerte y descansar en paz en la región de los escogidos. Amén.
  
Pedir la gracia que se desea recibir. La Deprecación y los Gozos se rezarán todos los días. 
   
DÍA TERCERO – 13 DE MAYO
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Padrenuestros y Avemarías.
   
SOBRE LA DEVOCIÓN AL DULCE NOMBRE DE JESÚS.
Dios mío y Señor: A pesar de haber recibido en la revelación luz bastante para llenar cumplidamene vuestra ley, y serviros en espíritu y verdad, la vida de los Santos me presenta un ejemplo práctico de lo que debo hacer para salvarme, y destruyen las excusas que suelen presentar la fragilidad, las costumbres y los abusos. Brillante y rica en santidad la de nuestro Patrón San Bernardino, cuyo resplandor no había visto igual desde los Apóstoles, según un piadoso escritor, debo meditar continuamente en ella, para corresponder a los altos fines de mi creación, y seguirle en aquella ardiente devoción al dulcísimo Nombre de Jesús vuestro Hijo y mi Salvador, que no siendo bastante a contenerla su corazón, le traía esculpido en un escudo en medio de un sol, con el cual inflamaba sus exhortaciones y encendía el corazón de los oyentes. Quiera que este dulcísimo Nombre, ante el cual debe doblar la rodilla el Cielo, la tierra y el infierno, estuviese grabado en los corazones y le repitiesen sin cesar los labios del cristiano, porque en Él solo podemos ser salvos, y acogernos en todos los peligros. ¿Y se hace así en nuestros días? ¿No se ve por el contrario ultrajado y escarnecido este sagrado Nombre por hombres ignorantes, impíos y malvados que no saben hablar sin vomitar la blasfemia, ese pecado horrible por el cual vienen a no dudarlo tantos males sobre la tierra? Si Vos nos decís que las calamidades son efectos del pecado, ¿podemos extrañar que la peste, las guerras, y el hambre diezmen las generaciones, en un tiempo en que se hace la guerra a vuestro Cristo con impudencia y descaro? Basta ya de osbtinación, Dios mío, y haced que el blasfemo conozca que provoca la cólera del Cielo en los tremendos azotes que nos envías; y que si hasta hoy no alcanzan a los culpados, no está muy distante el día en que serán víctima de otros mayores que tiene reservados vuestra justicia para castigo y expiación de sus pecados. Haced, Señor, que los devotos de San Bernardino le imiten en su lenguaje puro y casto, y sobre todo tengan siempre en sus labios el dulcísimo Nombre de Jesús, para que manifestando en la palabra la religión y virtud que abrigan, os alaben y bendigan en la vida y en la muerte. Amén.
  
Pedir la gracia que se desea recibir. La Deprecación y los Gozos se rezarán todos los días. 
 
DÍA CUARTO – 14 DE MAYO
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Padrenuestros y Avemarías.
   
SOBRE EL DESPRECIO DE LOS BIENES TERRENOS.
Dios y Señor mío, que me mandáis buscar con preferencia el Reino de los cielos asegurándome que con él me vendrán los bienes de la tierra, yo me ruborizo en vuestra presencia porque, lejos de seguir vuestro consejo, tengo el corazón esclavo de los bienes terrenos, procurando con afán acrecentarlos sin reparar en los medios, violando los preceptos de la Iglesia por contentar mi avaricia, sin cuidar de adquirir los únicos bienes que hacen la felicidad del alma inmortal creada para Vos. La falta de meditación en los bienes eternos me oculta todo su valor y hermosura, y envuelto en pensamientos apocados corro tras el oro y los honores, sin advertir que todo es vanidad y polvo que, o lleva el viento, o se hunde en el sepulcro. ¡Qué diferencia entre nosotros y el glorioso Patrón a quien veneramos, y qué pruebas vemos en las mitras colocadas a sus pies! Embebido en los bienes que reserváis en vuestra gloria, no solamente no apetecía los de la tierra sino que, rehusando los obispados de Siena, Ferrara y Urbino, exclamaba cuando le brindaban con honores: «Estoy contento con el sayal, y no quiero entrar en nuevo rumbo donde tal vez naufrague». Oh Dios mío ¿por que degradamos la inteligencia que nos habéis dado, prefiriendo los bienes perecederos y caducos a la promesa inefable de vuestro reino? ¿Por qué nos obcecamos en pasatiempos pueriles, cuando debiéramos rivalizar en obras santas, suspirando por las delicias de la gloria? ¿Por qué este afán de recoger y atrojar, y tanta negligencia para lo bueno y santo? ¿Cuánto nos daña la ignorancia en que vivimos, y cuán lamentable es el descuido en negocio tan interesante? No os conozco mi Dios, ni aprecio como debía Vuestra doctrina, pues si la apreciase, seríais Vos el recreo de mi alma, el embeleso de mis sentidos, y blanco de mis acciones. Si os amase estaría en Vos mi corazón a todas horas, y tendría que violentarme para atender a las obligaciones terrenas, ansiado por concluirlas, para volver luego a vuestra amable compañía. Abra una vez los ojos a vuestra luz Dios mío, y no permitáis deje esclavizar mi corazón en los bienes; antes bien use de ellos con sobriedad y moderación, y no sirvan jamás de obstáculo para que cumpla los deberes cristianos, viva en gracia y logre los eternos en la Gloria. Amén.
  
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DÍA QUINTO – 15 DE MAYO
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Padrenuestros y Avemarías.
   
SOBRE LA CARIDAD CON EL PRÓJIMO.
Señor mío Jesucristo, que abrasado en perfecta caridad por nuestra salud os dignasteis vestir nuestra carne, vivir sujeto a las penas y dolores de esta vida, y sufrir en la cruz una muerte cruel y afrentosa, yo os doy gracias porque me dais parte en esta virtud que es la reina de las otras, para que pueda también dispensar sus efectos al prójimo que debo amar como a mí mismo. Ciegos imitadores de vuestra caridad, no solo debemos evitar la murmuración, la intriga, los altercados y guerra que turban la armonía que debe reinar entre cristianos, sino que debemos sostenernos y apoyarnos mutuamente con la palabra y con el ejemplo, sufriéndonos los unos a los otros como hermanos. Debe pues manifestarse en todos los pasos, y servir de guía a nuestras obras, pero nunca nos la reclamáis con más ardor que en ciertas épocas, y con ciertas personas a quienes carga la tribulación y son más dignas de compasión. Esta sola consideración llevó a nuestro Patrón San Bernardino al hospital de la Escala en Siena, donde la peste hacía estragos horrorosos y había esparcido el terror y espanto. En el celo y caridad con que atendía a los enfermos se dejó ver un Ángel de consuelo enviado por el Señor, pues no contento con asistirles y cuidarles con esmero en lo tocante a la salud corporal, les auxiliaba y socorría con indecible fervor en los últimos instantes de la vida, cerraba en paz sus ojos, y componía los cuerpos para ponerlos en el sepulcro. ¡Oh Redentor amado, cuándo sentiré en mi corazón una chispa de esa caridad abrasada para que, si no puedo ejercerla en tan heroico grado, alargue siquiera al prójimo una mano generosa que enjugue sus lágrimas en los días amargos, y socorra también al pobre partiendo con él lo que me alarga vuestra bondad tal vez con menos mérito! Arda en mí la caridad, dulce Jesús mío, pues sin ella las virtudes y aún los dones del Cielo son sonidos que se lleva el viento y sombra vana sin existencia, y puesto que los actos de caridad han de ser materia del Iuicio que me espera, reputando como vuestros los socorros o desprecios de los pobres, haced que en ellos os vea a Vos, para que por la compasión que Ies dispense y por el consuelo que les dé, me consoléis también en el día de la necesidad extrema y descanse en vuestros brazos. Amén.
  
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DÍA SEXTO – 16 DE MAYO
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Padrenuestros y Avemarías.
   
DIFERENCIA ENTRE LA VIDA DE LOS SANTOS Y LA NUESTRA.
Glorioso sois, Dios mío, en vuestros santos, cuya vida presenta un destello de los infinitos atributos que forman la santidad inmensa que os rodea y de la que les dais parte. Las inspiraciones santas con que favoreces a vuestros escogidos, y esa mano divina con que aligeráis el peso de vuestro yugo, les hacía abrazar con gusto la mortificación y penitencia hasta formar una hostia viva, cuya oblación servía para vuestra gloria y para contener los pecados del mundo; y deseando que todos los hombres entrasen en el camino del Cielo, dejaban la patria para anunciar el Evangelio en remotas tierras, dejaban los bienes y dignidades por amor a la pobreza y retiro, y abrazaban con ansia las obligaciones más penosas en beneficio de la humanidad, llenando de admiración al mundo con sus virtudes heroicas, y enseñando a los demás con la brillante victoria de sus pasiones. Mas ¿de qué nos sirven todos estos ejemplos, Dios mío? ¿Cómo aprovechamos las instrucciones prácticas de lo que podemos hacer por vuestra gloria y en beneficio de las almas? Cobardes para todo lo que nos inspira la Religión, y flojos para abrazar la penitencia que alcanza la gracia y el perdón de nuestros pecados, somos impetuosos y esclavos de un lujo fastuoso que provoca la disolución de un excesivo amor a las diversiones y placeres que alejan la penitencia, de una ambición sin límites que aborrece la pobreza, del orgullo y soberbia que nos revela contra vuestra ley, y del amor propio que nos ciega creyéndonos superiores a los demás, encubriendo nuestros defectos y siguiendo con ojos cerrados los caminos del siglo sin atender a que tras este tiempo viene otro en que seremos juzgados y premiados, o castigados según las obras. Alúmbranos, Señor, con la luz que guió a aquellas almas sublimes que supieron llenar vuestros deseos, o al menos haced que imitando la vida de nuestro Patrón, sienta mi alma amor a la virtud, y si no llego a la misma perfección, os sirva lo bastante para alabaros en su compañía en vuestra gloria. Amén.
  
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DÍA SÉPTIMO – 17 DE MAYO
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Padrenuestros y Avemarías.
      
SOBRE EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA.
Dios mío, no hay cosa más grande y de mayor consuelo para el cristiano, que el tesoro de misericordia que encierra el Sacramento de la Penitencia. El hombre pecador que en mala hora y en momentos de extravío os ofende, alcanza vuestra gracia y amistad, y recobra los derechos que pierde a la gloria celestial. Y yo, Dios mío, a quien los latidos del corazón agitado con el peligro en que me han colocado mis pecados, me reprenden mi negligencia y descuido, ¿No correré presuroso a ese asilo de paz y de salud donde puedo dejar el peso que fatiga mi alma, y calmar mi angustia? Sí, Dios mío: yo examinaré primero mi conciencia con escrupulosidad, y si he sido un lince para las cosas de este mundo engañoso, lo seré también para escudriñar los pliegues del corazón, y extraer todo lo que hallare manchado. En su vista me llenaré de dolor por haberos ofendido siendo tan bueno, convirtiendo vuestras misericordias conmigo en medios para ultrajar vuestra Majestad inmensa. ¿Y cómo es posible no formar una resolución firme de no más pecar, si contemplo el abismo en que he corrido tanto tiempo y del que solamente puedo librarme por este Sacramento? Yo ignoro, Dios mío si esta confesión será la última de mi vida, y si en el mismo estado en que quede mi alma ha de parecer ante el tribunal terrible donde solo Vos sois Juez, y donde no hay apelación, y movido de un santo temor quisiera abrir el corazón para curar con el bálsamo divino las llagas que hayan causado los afectos impuros y terrenos. ¿Quién me asegura el mismo consuelo en la última enfermedad, donde el enemigo nos entretiene, y los amigos y deudos, movidos de una compasión mentida nos engañan por no sobresaltarnos, mientras la enfermedad progresa y suspende los sentidos, privando al alma de los auxilios que necesita en situación tan terrible en que pende la eternidad? Nadie, Dios mío, nadie puede darme esta seguridad, y por lo tanto voy a postrarme al sagrado tribunal de la Penitencia, donde después de alcanzar gracia, pueda también esperar escucharéis las súplicas que os hago en esta Novena, y me atendereis en la necesidad que me aflige, y por la cual os pido con todo el afecto de mi corazón. Esto es hecho, diré con el profeta Rey, de hoy más entraré en vida nueva y entraré en buena conciencia en el santuario y en el altar, ya que estuve tantas veces en presencia de los Ángeles con el alma corrompida y el cuerpo profanado, cuando debía ser templo del Espíritu Santo, donde haciendo Vos mansión le llenéis de dones y gracias para serviros con fidelidad. Amén.
  
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DÍA OCTAVO – 18 DE MAYO
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Padrenuestros y Avemarías.
     
SOBRE LAS MISERICORDIAS DE DIOS CON LOS HOMBRES.
Dios mío, es tanta la copia de gracias y favores con que nos colmáis en esta vida, que en todas partes vemos impresa la huella de vuestra infinita misericordia. Esta bondad y generosidad sin límites debiera en verdad hacernos más agradecidos, y corresponder mejor a tantos beneficios obrando con temor y temblor nuestra justificación, porque indudablemente llega tiempo en que vuestra liberalidad presente nos saldrá a la cara por no haber hecho de ella el uso conveniente. Lucirá vuestro día, Señor, después de estos pocos que nos concedes, y aunque ahora es todo carne, tierra, ilusión y concupiscencia, cuando se concluya todo y comparezca en vuestra presencia, el abuso de estas gracias se convertirá en severo fiscal y acusador, y mi mayor tormento será haber esterilizado todo lo que vuestra sabiduría infinita había ordena para mi salvación, convirtiéndolo mi malicia en medios de condenación. ¿Cuándo, Dios mío, cuándo caerá de mis ojos esta venda fatal que me impide ver con claridad los pasos que voy dando en este mundo, arrastrado de las máximas pecaminosas que en todas partes pululan, sin reparar en que los bienes y beneficios que disfruto me están llamando a Vos? Si de vuestra mano he recibido la vida y cuanto me rodea, ¿por qué no sois también el objeto de mi amor, el imán de mis deseos y el tesoro de mis aspiraciones y afectos? Hallo en mi alma un espacio que no se llena con las cosas de la tierra: la impaciencia en que se agita por encontrarla, la esperanza que abriga en su seno, y el impulso involuntario con que vuelan los ojos al Cielo buscando un objeto digno de su atención y amor; todo, Dios mío, me recuerda que este objeto divino sois Vos, y que sin estar en amistad y gracia vuestra, no puedo vivir tranquilo y menos ser feliz. Pues bien, si he nacido para el Cielo, haced, mi Dios, que en él estén mi pensamiento, mi voluntad y deseos; que no degrade tanta dignidad, ni desprecie derechos tan preciosos, antes bien ordene mi vida de modo que en ella se manifieste la grandeza de mi origen y la santidad del fin para que he sido creado, que no es otro que el de hacerme participante de vuestra Gloria, donde espero llegar para daros gracias por toda la eternidad. Amén.
  
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DÍA NOVENO – 19 DE MAYO
Por la señal…
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Padrenuestros y Avemarías.
     
DEPRECACIÓN PARA QUE EL SEÑOR ACEPTE ESTA NOVENA.
Dios mío: Hoy que estamos en el último día de la novena, debo encender en nueva llama mis palabras para suplir la distracción, descuido o frialdad que tal vez ha mediado en toda ella. Aunque he procurado rezarla con el espíritu, devoción y fuego santo que nos inspira la imagen de nuestro Patrón San Bernardino, y aunque la necesidad y aflicción me rodea, conmueve el corazón y excita la compunción, temo sin embargo que la fragilidad que se desliza en los afectos más puros, y el aliento terreno que empaña los deseos de un alma abrasada en vuestra presencia, esterilicen mis súplicas y suspendan vuestras misericordias. Si ha sucedido así, y por esta causa no me habéis atendido todavía en la gracia que os he pedido en estos días, hoy elevo a Vos, Dios mío, la voz del desterrado que os necesita, voz importuna tal vez, pero que no cesará en sus lamentos hasta que me consoléis; pues derechos tiene el hijo pobre y desvalido para esperar le atienda el Padre que abunda en riquezas y en poder. Pecador soy, es verdad, y que os he ofendido mucho, lo confieso, mas también pecó el hijo pródigo, y no por esto dejó de recibirle en sus brazos el Padre que le lloró perdido, abriéndole su casa y demostrando con regocijo lo mucho que le amaba. Me vuelvo también a Vos, Dios mío, y clamo por la necesidad que os he manifestado, sin que dejéis de atenderme en tantas otras en que abunda este valle de lágrimas, donde los peligros son nuevos todos los días y en todos ellos, y aún en un instante puede naufragar mi salvación; y si no tienen valor alguno todas mis súplicas, escucha benigno las de nuestro Patrón San Bernardino que no puede faltarnos estando bajo su tutela y protección. Sálvenos su intercesión, Dios mío, como ha salvado tantas veces a nuestros padres, tiéndenos el manto de su protección como tendió el suyo sobre las aguas del Golfo de Mantua y le pasó sin peligro, y en su nombre publicaremos vuestros favores, crecerá nuestra devoción para daros gloria, Señor, en esta vida, y daros las gracias en la eternidad. Amén.
  
Pedir la gracia que se desea recibir. La Deprecación y los Gozos se rezarán todos los días.