Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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domingo, 29 de marzo de 2020

ALGUNAS CURIOSIDADES SOBRE EL NOVUS ORDO

Traducción del artículo publicado en ESISTENZIALMENTE PERIFERICO.
   
Premisa:
«Si alguno dijere que el sacrificio de la Misa es solo sacrificio de alabanza y de acción de gracias, o mero recuerdo del sacrificio consumado en la cruz; mas que no es propiciatorio; o que solo aprovecha al que le recibe y que no se debe ofrecer por los vivos, ni por los difuntos, por los pecados, penas, satisfacciones ni otras necesidades; sea excomulgado» (Concilio de Trento, sesión XXIII, canon III).
El NOM (no “Nuevo Orden Mundial, sino “Novus Ordo Missæ, esto es, “nuevo” -verdaderamente nuevo- ordenamiento de la Misa) fue construido a partir de 1965, colaudado en 1967, promulgado el Jueves Santo -3 de Abril- y entró en vigor el I domingo de Adviento -30 de Noviembre- de 1969 (justo para el momento de imprimir los Misales).
   
Curiosidad número 1: la primera edición del Novus Ordo (3 de Enero de 1969, Institutio generalis Missalis romani, capitolo 11, numero 7) contenía esta definición herética:
«La cena del Señor, o Misa, es el encuentro sagrado o congregación de la asamblea del pueblo de Dios, con presidencia del sacerdote, para celebrar el memorial del Señor. Por esta razón, se aplica eminentemente a tal reunión local de la santa Iglesia la promesa de Cristo: “Donde se reúnen dos o tres en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18, 20)».
En pocas palabras, el Misal declaraba que la Misa no es la repetición incruenta del Sacrificio de la cruz, sino… es el encuentro sagrado = asamblea presidida por el sacerdote, para celebrar el memorial.
   
Después de las obvias protestas, las definiciones fueron modificadas once meses después, precisando un sentido más católico, pero sin modificar el rito.
  
Curiosidad número 2: la frase Mystérium fídei [“¡Misterio de la fe!”] fue efectivamente pronunciada por el Señor y conservada por los Apóstoles (cfr. Denzinger edición de 1937, números 414 y 715). No se trata de una exclamación admirativa.
   
En el Novus Ordo fue abusivamente “movido” (interpolada), no se sabe por quién ni por qué.
  
Comparemos entre el Canon Romano de la Misa tradicional y la Plegaria Eucarística I de la Misa Novus Ordo, trayéndolos por razones de comodidad al español:
 
Canon tradicionalCanon Novus Ordo
El cual, la víspera de su Pasión, tomó un pan en sus santas y venerables manos, y levantando los ojos al Cielo en dirección a Ti, oh Dios, su Padre omnipotente, dándote las gracias, lo bendijo, lo partió y se lo dio a sus discípulos diciendo: Tomad y comed todos de él.El cual, la víspera de su Pasión, tomó pan en sus santas y venerables manos, y , elevando los ojos al cielo, hacia ti, Dios, Padre suyo todopoderoso, dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:
Este es mi Cuerpo.Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi cuerpo,
que será entregado por vosotros
De igual modo, al terminar la cena tomó también este precioso Cáliz en sus santas y venerables manos, y dándote de nuevo gracias, lo bendijo, y se lo dio a sus discípulos diciendo: Tomad y bebed todos de él.Del mismo modo, acabada la cena, tomó este cáliz glorioso en sus santas y venerables manos, dando gracias te bendijo, y lo dio a sus discípulos, diciendo:
Este es el Cáliz de mi Sangre,
nuevo y eterno testamento,
misterio de la fe,
que por vosotros y por muchos es derramada
en remisión de los pecados.
Tomad y bebed todos de él,
porque este es el cáliz de mi sangre,
sangre de la alianza nueva y eterna

  
que será derramada por vosotros y por muchos
para el perdón de los pecados.
Cuantas veces hiciéreis esto, hacedlo en memoria de Mí.Haced esto en conmemoración mía.
¡Éste es el Misterio de la fe!
    
Nota pequeña: “Cuantas veces hiciéreis esto…” es una cita literal de 1Cor. 11, 25, mientras que “hacedlo en memoria de Mí” remite a Lc. 22, 19.
  
Curiosidad número 3: la “concelebración” es una novedad absoluta de la historia de la liturgia y ciertamete abusiva al menos en todos los casos en los cuales se hace por la pura comodidad de los celebrantes; figurarse cuando reciben la oferta para más Misas pero “concelebran” una sola.
   
La concelebración de hecho no equivale a la celebración “simultánea” de más Misas, tanto más que la materia consacrada es una e indivisa (por lo cual el hecho que más consagrantes pronuncien la fórmula no multiplica el sacramento del sacrificio de la Cruz).
  
Curiosidad número 4: en la confección del Novus Ordo han participado activamente seis pastores protestantes: Alfred Raymond George (metodista), Ronald Claud Dudley Jasper (anglicano), Massey Hamilton Shepherd Jr. (episcopaliano), Friedrich-Wilhelm Künneth (luterano), Eugene L. Brand (luterano), y Max Thurian (calvinista y sub-prior de Taizé).
  
El 10 de mayo de 1970, en ocasión de la audiencia concedida a los seis pastores protestantes que han colaborado en la elaboración del Novus Ordo Missæ, Pablo VI, hablando de su contribución a los trabajos del Consílium litúrgico, dijo:
«…Os habéis esforzado particularmente en darle más espacio a la Palabra de Dios contenida en la Sagrada Escritura; en aportar un mayor valor teológico a los textos litúrgicos, a fin que la “lex orándi” (“la ley de la oración”) concuerde mejor con la “lex credéndi” (“la ley de la creencia”)…» (cfr. Rama Coomaraswamy, Les problèmes de la nouvelle messe, Editions L’Age d’Homme, Losanna 1995, pag. 36).
No se entiende precisamente cómo los protestantes, que niegan la Presencia Real de Nuestro Señor Jesucristo en la Eucaristía, la esencia sacrificial de la Misa, el sacerdocio ministerial, la mediación universal de María Santísima y de los Santos, y otras verdades de fe, puedan haber aportado «un mayor valor teológico a los textos litúrgicos…».
   
Curiosidad número 5: el Novus Ordo ha efectivamente empobrecido la liturgia. He aquí un ejemplo:
  • Misa tradicional: …et accípiens hunc præclárum cálicem [y tomó ESTE precioso cáliz…]
  • Misa Novus Ordo: …y tomó EL cáliz…
¡No son sutilezas! Atención:
  • y tomó “este” cáliz… [esto es, el Sacrificio todavía está en curso, precisamente allí sobre el altar, precisamente allí con aquel cáliz, místicamente aquel mismo cáliz empuñado por Jesús consagrante: el sacerdote actúa in persóna Christi].
  • y tomó “el cáliz… [luego el gesto de tomar “aquel” cáliz es solo conmemorativo: toma el cáliz que tiene delante].
Curiosidad número 6: la traducción “derramada por vosotros y por todos” está errada. En la Misa tradicional la fórmula utiliza tanto “muchos” como “todos”:
«Accípite et bíbite ex eo OMNES. Hic est enim Calix Sánguinis mei, novi et ætérni testaménti: mystérium fídei: qui pro vobis et pro MULTIS effundétur in remissiónem peccatórum». [Tomad y bebed todos de él. Este es el Cáliz de mi Sangre, nuevo y eterno testamento, misterio de la fe, que por vosotros y por muchos es derramada en remisión de los pecados].
Tanto en hebreo como en arameo, muchos puede significar todos; pero aquí, en la frase pronunciada por Jesús, el uso aproximado de todos (כָּלְּהֹון/ܟ݁ܽܠܟ݂ܽܘܢ, kulḵon) y de muchos (שַׂגִּיאָ֔ן/ܣܰܓ݁ܺܝܶܐܐ, saggīe), tiene todo el carácter de una contraposición fielmente reproducida en el texto latino. Sin contar que utilizar “por todos” insinúa la idea errada del Infierno inexistente o vacío.
   
Curiosidades varias: la Iglesia declara excomulgados a:
  • Aquellos que consideren que los ornamentos sagrados, las ceremonias y los signos en uso en la Misa tradicional, más como una impiedad que de ayuda a la piedad.
  • Aquellos que condenan el uso de recitar el Canon en voz baja.
  • Aquellos que pretenden que en la Misa se deba usar solo la lengua vulgar.
  • Aquellos que consideran ilícita la Misa en la cual solo el sacerdote comulga sacramentalmente.
  • Aquellos que dicen que es indispensable también dar la Comunión a los fieles bajo las dos especies.
  • Aquellos que consideran ilícita la celebración de la Misa sin algún fiel presente.
  • Aquellos que quieren en cada iglesia un único altar [no confundir con el abuso actual de tener un altar que “oscurece” el altar principal].
  • Aquellos que quieren que en los monasterios no se celebren más que una o dos Misas al día, así que, si los sacerdotes son más de dos, estos deban “concelebrar”.

ORACIÓN PARA CUANDO NO SE PUEDE IR A MISA EN DOMINGO O EN DÍA DE PRECEPTO

Si estás en casa, es fácil saber la hora en que comienza la Misa mayor; si estás en los campos o de viaje, puedes conocer la hora con la vista del sol. Comienza a transportarte en espíritu a la iglesia de tu parroquia, únete en intención a las oraciones y al Sacrificio de la Misa que se estén atendiendo, y comienza por la oración siguiente:
  
Dios mío, puesto que vuestra Providencia puso el día de hoy obstáculos al deseo que tengo de asistir al santo sacrificio de la Misa, dignaos llenar mi espíritu de santos pensamientos y fijar mi corazón hacia Vos durante esta augusta ceremonia. Dignaos también aceptar favorablemente la pena que siento de no poder asistir el día de hoy a la Santa Misa.
  
Dios mío, me humillo profundamente y me uno en intención al sacerdote que me representa al pie de vuestro altar. Os confieso nuevamente todas las faltas y los pecados que he cometido durante todos los días de mi vida. Dignaos purificar mi corazón por un arrepentimiento sincero, para que pueda participar de los méritos de Nuestro Señor Jesucristo, que va a renovar el sacrificio de la cruz, para hacernos agradables a vuestra majestad infinita.
  
Padre eterno, uno al sacrificio de vuestro divino Hijo mis pensamientos, mis penas, mis sufrimientos, y os pido los aceptéis en expiación de mis faltas, que son tan numerosas.
  
Salvador mío Jesús, haced que mi imaginación se llene del recuerdo de los sufrimientos que habéis afrontado por mi salvación, que todo esto que golpea mis miradas en este momento tenga lugar en mi espíritu, para representarme las diferentes circunstancias de vuestra pasión, el huerto de los Olivos, la montaña del Calvario, el árbol de la cruz.
   
Mi divino Jesús, que mi corazón no sea más duro que las rocas que fueron divididas en el momento cuando entregasteis vuestro último suspiro, y que pruebe un poco de este dolor profundo que inundó el corazón de vuestra santa Madre, al pie de la cruz, cuando ella os vio expirar para la salud del mundo.
  
Ángeles del cielo, mi santo Ángel guardián, mi Santo patrono, uníos a mí, para que pueda con el pensamiento asistir al Sacrificio de la Misa, y merecer por mis ardientes deseos participar de las gracias que tantos otros más dichosos que yo, reciben en este momento al pie de los altares. Amén.
  
Recita enseguida las oraciones de la Misa con tanta piedad y devoción como si estuvieras en la iglesia; piensa que los Ángeles asisten invisiblemente al Santo Sacrificio y se acercan al altar con el más profundo respeto.
  
(Extracto de Délices des pèlerins de Lalouvesc ou Exercices de Dévotion qui se font à Lalouvesc, et des réflexions spirituelles de Jean Marie Baptiste Vianney, Curé d’Ars – Delicias de los peregrinos de Lalouvesc o Ejercicios que se hacen en la Lalouvesc, y reflexiones espirituales de Juan María Bautista Vianney, Cura de Ars. Lyon, Librería de A. Mothon,  1857)

LEGADO DE LA VANDEA

   
El 29 de marzo del año 1796 en la Plaza Viarme de Nantes, tras inicua sentencia, cae fusilado el marqués François-Athanase de Charette de La Contrie (con la casaca blanca), general vandeano y héroe de la Contrarevolución Católica.
   
   
El «Rey de la Vandea», como era denominado, rechazó hacerse vendar, y luego de encomendarse a Dios, dio él mismo la orden de fuego al pelotón de fusilamiento.
   
Con todo, su sangre irrigará a toda su familia dándole vigor: su sobrino nieto, el barón Athanase-Charles-Marie de Charette de la Contrie, se cubrirá de gloria en los últimos días del Papa Rey en el cuerpo de los Zuavos Pontificios.
   
«Combattu souvent, battu parfois, abattu jamais/¡Combatido a menudo, derrotado a veces, abatido nunca!» (Lema de François-Athanase de Charette de La Contrie).

sábado, 28 de marzo de 2020

CORONAVIRUS EN EL VATICANO

Aunque es sabido que uno de los lugares más herméticos en cuanto a rumores de pasillo es el Vaticano, el coronavirus SARS-CoV-2 también ha entrado a su territorio, dejando cinco casos positivos (un presbítero de Bérgamo, el cual fue hallado positivo mientras le hacían exámenes médicos de ascenso para la Dirección de Sanidad e Higiene del Vaticano, un funcionario aduanero, dos funcionarios de los Museos –se sospecha que los Museos hayan sido el punto de entrada de la enfermedad– y un presbítero de Mantúa funcionario en la Secretaría de Estado) y (hasta el momento, otros tantos descartados, incluyendo a Jorge Mario Bergoglio Sívori, en arte “Papa Francisco I”).
  
El caso más reciente de la enfermedad en Ultratíber es del presbítero Gianluca Pezzoli de 58 años e incardinado en la diócesis de Mantua, jefe de la sección italiana de la Secretaría de Estado (la mayor en dicho dicasterio) y residente en la tan ponderada Domus Sanctæ Marthæ, el palacio de Bergoglio (el cual reside en la habitación n. 201, en el segundo piso –que dicho sea de paso, tiene disponible para él y su séquito–).
   
El periodista Marco Tosatti infiere que Pezzoli (quien está en terapia intensiva) “muy probablemente” se infectó dentro del Vaticano, y pudo también contagiar a más personas. De Bergoglio (al que mediante “lobectomía” le extrajeron parte del pulmón derecho a los 21 años), afirma que “el hecho que decidiera comer solo (su secretario privado le lleva el almuerzo y la cena), en su propia habitación, indica que está muy preocupado”.
  
Trascendió además que, si bien en la fotografía oficial del encuentro con 30 “obispos” del oeste de Francia el pasado 9 de Marzo en el marco de la visita Ad límina del 9 al 13, todos estaban sentados en sillones bastante separados entre sí, muy lejos de Bergoglio, luego estrechó la mano de todos los visitantes, entre ellos Emmanuel Delmas, ocupante de la sede de Angers, quien diera positivo a coronavirus el 15 de Marzo.

viernes, 27 de marzo de 2020

HIMNO A SAN SEBASTIÁN EN TIEMPOS DE PESTE

Tomado del Oficio Rakocziano, pág. 189. Traducción propia.
  
San Sebastián (Luca di Paolo)
    
LATÍN
Sebastiáne, Mártyrum,
Et gemma Christi mílitum!
Cui fuere spícula
Pennæ ad beáta gáudia:
Óculo fidéli réspice
Contagiónis témpore,
Et sanitátis ímpetra
Tibi dicátis tempéra.
   
Antiphona: O magnæ fìdei Sancte Sebastiáne, miles Beatíssime, cujus méritis, et précibus tota Pátria Lombardíæ, a mortífera peste fuit liberáta; intercéde pro nobis ad Dómimum nostrum Jesum Christum, ut nos tuo beáto intervéntu ab ipsa peste epidémiæ, ab improvísa morte, et ab omni adversitáte córporis, et ánimæ liberáre et defendére dignétur, donétque nobis tantum vitæ spátium, et tantam emendatiónem peccatórum nostrórum, ut post hoc exílium sacris tuis précibus cum Christo collætémur.
  
℣. Ora pro nobis, Sancte Martyr Sebastiáne.
℞. Ut mereámur pestem epidémiæ illǽsi pertransíre, et promissiónem Christi obtinére.
 
Orémus:
  
ORATIO
Præsta; quǽsumus, omnípotens Deus: ut intercedénte beato Sebastiáno Martyre tuo, et a cunctis adversitátibus libéremur in córpore, et a pravis cogitatiónibus mundémur in mente.
 
Deus, qui mos concédis Sancte Mártyris tui Sebastiáni memóriam solémniter celebráre: da nobis páriter in ætérna beatitúdine, in ejúsdem societáte gaudére. Per Christum Dóminum nostrum. Amen.
 
TRADUCCIÓN
Sebastián, gema de los mártires
Y soldados de Cristo,
Al cual las alas de las flechas sirvieron
Para ir a las alegrías bienaventuradas;
Míranos con tu fiel mirada
En este período de contagio,
Y obten para nosotros
Tiempo de sanación.
  
Antífona: Oh gran hombre de fe, santísimo Sebastián, benditísimo soldado, por cuyos méritos y oraciones, toda la nación de los Lombardos fue librada de una plaga mortífera; intercede por nosotros ante Nuestro Señor Jesucristo, para que nosotros, por tu bienaventurada intervención, podamos ser librados de esta plaga epidémica, de la súbita e improvisa muerte, y de toda adversidad de cuerpo y alma. Líbranos, y dígnate defendernos, y concédenos tal espacio de vida, y una gran enmienda de nuestros pecados, para que después de este exilio, por tus santas oraciones, podamos regocijarnos con Cristo.
  
℣. Ruega por nosotros, San Sebastián mártir.
℞. Para que merezcamos pasar ilesos esta epidemia de peste, y obtener las promesas de Cristo.
  
Oremos:
  
ORACIÓN
Concédenos, te suplicamos, Dios omnipotente, que por la intercesión de tu bienaventurado mártir San Sebastián podamos ser librados de toda adversidad en el cuerpo y nuestras almas sean purificadas de todo mal pensamiento.
  
Oh Dios, que nos concediste celebrar solemnemente la memoria de tu mártirn San Sebastián, danos el poder regocijarnos en su misma compañía en la bienaventuranza eterna. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

NOVENA EN HONOR A NUESTRA SEÑORA, SALUD DE LOS ENFERMOS

Novena dispuesta por el padre J. P. en 1883, y publicada en la imprenta de José María Monzón en León (Guanajuato), con licencia de la Autoridad eclesiástica.
 
INTRODUCCIÓN
¡Dolores, enfermedades, trabajos! He aquí el patrimonio de la humanidad. Cerca de un hijo de Adán quo alegre y gozoso camina en el sendero de la vida, se ven otros mil abandonados a enfermedades más o menos crueles, arrastrar sus vacilantes pasos con esfuerzos y con lágrimas exhalando lastimeros gemidos y gritos penetrantes que despedazan el corazón.
   
En medio de tan tristes clamores que levanta la dolorida humanidad, un nombre augusto y dulcísimo, al par que lleno de encanto y embeleso, resuena en la boca del cristiano enfermo; nombre que invocado con piedad calma los dolores, reanima las fuerzas, alivia y cura los males más inveterados, como las enfermedades más incurables, este nombre es el de la SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA. ¿A. qué otro corazón despues del de Jesús podrá dirigirse el fiel que padece, que sea más propio para comprenderlo que el corazon amante de María? Ciertamente, la Santísima Señora aprendió muy bien a compadecerse de nosotros, contemplando los prolongados e indecibles tormentos que su adorable Hijo padeció en el leño de la Cruz donde en la persona del discípulo amado nos recibió a todos por hijos suyos. Desde aquel momento, la dulce Madre nos ha mostrado su maternal cariño con inefable ternura y nos ha estrechado con los vínculos de su incomparable caridad. ¿Quién es el que afligido por una enfermedad corporal invoca a esta Madre celestial sin que experimente que su poder iguala a su amor? Penetrad, sino a esos célebres Santuarios dedicados a esta Santísima Madre, y se conmoverá vuestro corazón al ver los irrecusables testimonios de innumerables favores corporales alcanzados por su intercesión. ¿Qué dicen a la fe y a la pidead esas inscripciones grabadas por el reconocimiento; esos diversos presentes ofrecidos en su altar, esas pequeñas figuras de oro y plata representando miembros humanos depositados a sus pies como trofeos de su poder contra las enfermedades rebeldes a toda ciencia humana; esos pobres instrumentos de madera que han ayudado a arrastrarse hasta el umbral del lugar santo al que venía a reclamar su auxilio, y que innecesarios ya por haber obtenido la salud, quedaron allí colgados a las paredes sagradas, como sencillos y afectuosos homenajes rendidos a su honor y gloria. ¡Oh, con cuánta elocuencia hablan estos testimonios expresivos de gratitud a todo el que los contemple! Con razón llama la Iglesia a María Salud de los enfermos (Salus infirmórum). Invocadla, pues, bajo este título tan consolador, seguros de que conseguireis lo que le pedís si es útil para vuestra verdadera felicidad.
  
NOVENA A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN SU ADVOCACIÓN DE SALUD DE LOS ENFERMOS
   
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, santuario admirable de amor para con los pecadores, ¿cómo podremos jamás llorar la gravedad de los pecados con que os hemos ofendido? ¡Oh Dios mío! Vos nos habéis amado desde la eternidad, nos habéis criado a vuestra imagen, y no nos habéis comunicado el ser sino para derramar sobre nosotros los bienes espirituales y temporales de que Vos mismo sois la fuente perenne, dejando así plenamente satisfecho vuestro amor, por lo que esperamos ser eternamente felices. Pero nosotros haciéndonos criminales desconocimos vuestro amor, entonces más misericordioso que nunca y más liberal que antes, os habéis dignado por nuestra salud anonadaros tomando la forma de siervo, os habéis dignado aparecer sobre la tierra como el más despreciable de los hombres, y habéis tomado un corazón como el nuestro para obligar nuestros corazones a amaros. Dulcísimo Jesús, abrasado de las más vivas llamas de caridad, Vos habéis querido revestiros de nuestras miserias y de nuestros dolores. Jesús infinitamente santo, manantial purísimo de justicia e inocencia, Vos os dignasteis llevar sobre vuestros hombros las iniquidades del mundo, Vos fuisteis clavado en una cruz para remedio de nuestros crímenes y para que, con vuestra Sangre adorable derramada sobre la tierra, tuviésemos las bendiciones que nos consuelan y las gracias que nos purifican. La grandeza de vuestra caridad se nos ha manifestado desde el pesebre y en los sufrimientos y trabajos de toda vuestra vida hasta el Calvario, en medio de los dolores más intensos e ignominias indecibles, donde para colmo de tantas maravillas, estando para exhalar el último aliento por nuestra salud eterna, nos dejasteis para nuestro consuelo a vuestra Madre por Madre nuestra; y nosotros, Señor, solo hemos opuesto crímenes sobre crímenes a tanto amor. Nosotros, ingratos, os hemos olvidado y no cesamos con nuestros repetidos ultrajes de ponernos en peligro de llenar la medida de nuestras iniquidades, pero no sucederá así: de aquí en adelante os amaremos, dulcísimo Jesús. Nos pesa de haberos ofendido; dignaos Dios de amor, dirigir una mirada benigna sobre esta pequeña porción de vuestros hijos, a quienes el dolor, el reconocimiento y el amor han conducido a vuestros pies y a los de vuestra Santa Madre. ¡Ah, cómo quisiéramos nosotros recuperar todo el mal que hicimos con nuestros crímenes traspasando vuestro corazón y el de vuestra Madre!, mas recibid el sincero deseo que tenemos de lavar con nuestra sangre, si fuere posible, nuestras ingratitudes. Lanzad, oh dulcísimo Jesús, sobre nosotros las saetas de vuestro amor, para que amándoos en este mundo, vayamos a continuar este amor en la eternidad. Amén.
    
ORACION PARA TODOS LOS DÍAS
Oh Santísima Madre de la Salud, cuyo tierno corazón puede decirnos mucho mejor que el grande Apóstol «¿quién sufre sin que yo lo compadezca?», glorificada seáis porque tan a menudo y tan admirablemente hacéis brillar vuestra poderosa intercesión, para alivio y curación de nuestros dolores corporales. Vos sois para nosotros todos y para todas nuestras enfermedades un remedio vivo y continuado, al paso que la piscina probática de Jerusalén no ofrecía la salud sino de tarde en tarde y solo a aquel que tenía la fortuna de bajar el primero cuando el ángel del Señor había agitado el agua. Bendecimos mil y más veces a vuestro divino Hijo que hace manar de Vos, como en otro tiempo de su divina peña, durante su vida mortal, una virtud secreta que remedia todos los males, y le pedimos que esa virtud nos la haga especialmente conocer en los males que afligirán a nuestra alma en la hora decisiva en que tocaremos la eternidad. ¡Oh dulce Virgen de la Salud!, con maternal bondad dignaos recoger el último suspiro del que se encomienda a Vos con confianza, haciendo que, en el momento supremo, gustemos en toda su extensión la eficacia de tu patrocinio, Salud de los enfermos, rogad por nosotros.

Luego se dicen tres Ave Marías en esta forma:
  • Dios te salve María, poderosísima Hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto, en tus manos encomiendo mi fe para que la alumbres. Dios te salve María…
  • Dios te salve María, santísima Madre de Dios Hijo, Virgen purísima en el parto, en tus manos encomiendo mi esperanza para que la alientes. Dios te salve María…
  • Dios te salve María, amorosísima Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen purísima después del parto, en tus manos encomiendo mi caridad para que la inflames. Dios te salve María…
Dios te salve María Santísima, templo y sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa original.
  
DÍA PRIMERO
¡Oh María, Madre de la Salud eterna! ¿Quién podrá medir la «longitud, latitud, altura y profundidad de vuestra misericordiosa bondad»? Vuestra compasión para nosotros parece aumentar de siglo en siglo, habiéndose manifestado en el principio de la Iglesia, como la estrella de la mañana, en medio de las nubes; después como la luna en todo su esplendor, y al presente, brillante con toda la claridad del astro del día. Oh Vos a quien llamamos con inefable agrado, consuelo de nuestra vida, y nuestra esperanza en las penas; Vos de quien el Señor se vale para cambiar en alegría nuestras tristezas y pesares, como en otro tiempo se valió de la piadosa Ester para consolar y socorrer a su pueblo, socorrednos siempre en nuestras aflicciones y penas ¡acoged favorablemente a vuestros verdaderos servidores, que con sincera piedad y viva fe, imploran vuestro auxilio! y haced que las lágrimas, penas, tribulaciones y dolores se conviertan en provecho de los que con toda la efusión de un corazón filial te invocan bajo el glorioso título de Madre de la Salud.
  
Se hace la petición, y se concluye con la siguiente oración:
Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que no se ha oído jamás que alguno que recurriese a vuestro patrocinio, implorase vuestro auxilio y pidiese vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos: nosotros, animados de esta confianza a Vos venimos, en Vos nos refugiamos, delante de Vos gemimos pecadores; no queráis, oh Madre de la Palabra eterna, despreciar nuestras súplicas, sino oídlas propicia y escuchadlas benignamente. Amén
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y las tres Ave Marías.
  
Oh María, Madre de nuestra Salud ¡qué presente tan agradable sois para nosotros que ya agotamos las lágrimas y los gemidos! Madre amantísima, vuestro solo recuerdo alivia el peso que oprime nuestro corazón, dulcifica la amargura, cura los males, y cicatriza las crueles llagas que le devoran. ¡Tan excesivamente afligida os habéis visto Vos misma… Vos tan santa, Vos Madre augusta de nuestro Dios!, ¿no habéis tenido que beber un cáliz de amargura capaz de atormentar toda fuerza humana? ¿no os visteis sumergida en un océano profundo de dolor, el más agudo? Y en esta situación sin ejemplo ¿quién no se admira de vuestra resignación, de vuestra bondad, y de vuestro asombroso abandono a la voluntad divina? ¿Cuál es el pecador que no se siente consolado en sus aflicciones al ver que, no obstante vuestra inocencia, habéis apurado el cáliz ofrecido en tantas amarguras, para asemejaros mejor a vuestro Santísimo Hijo inocente? Oh Madre de nuestra Salud, aquí nos tenéis postrados atraídos de tu bondad, experimentando un piadoso consuelo al pensar en el tierno interés, viva simpatía y compasiva como benéfica caridad de vuestro maternal corazón. A vos pues recurrimos, oh María, para pediros el consuelo en nuestras penas, seguros de que no quedará defraudada nuestra confianza alcanzando el remedio de nuestras necesidades.
  
Se hace la petición, y se concluye con la oración.
  
DÍA TERCERO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y las tres Ave Marías.
  
¡Oh Madre de nuestra Salud, llena de clemencia y de ternura! Con cuánta razón se puedo decir de Vos, como del Salvador, que vuestra misericordia iguala al poder de vuestro patrocinio, vuestra bondad es tan eficaz, que sobremanera excede a las exquisitas atenciones de Rebeca para con Eliezer, pues ella os indujo a pedir espontáneamente a vuestro Santísimo Hijo el milagro de las bodas de Caná, donde el agua fue convertida en vino, y si tal fue vuestra solicitud cuando os hallabais en este valle de lágrimas, ¿cuál será ahora que ya reináis con Dios en el Cielo, ahora cuando nosotros tus hijos atribulados, del fondo de nuestro corazón os rogamos humildemente que vengáis en nuestro auxilio para remedio de nuestros males espirituales y temporales? Oh Vos, cuyos sagrados labios guardan la ley de la clemencia, Vos en quien esta noble virtud es semejante para nosotros al rocío del fin del otoño que desciende a refrescar la tierra; Vos que os mostráis propicia a cuantos os invocan, olvidad nuestra indignidad y dignaos sernos favorable hasta el último suspiro.
  
Se hace la petición, y se concluye con la oración.
  
DÍA CUARTO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y las tres Ave Marías.
  
¡Oh María Madre de nuestra Salud! ¿quién puede dudar que sois para los más grandes pecadores un asilo de salud, mucho más seguro que en tiempos antiguos la ciudad de Betsurá para los que habían abandonado la ley del Señor, y que el altar que Adonías tenía abrazado para librarse del enojo del rey Salomón! Oh, ¡y cuántas veces, desarmado el Juez divino por vuestra favorable mediación, ha podido decirnos como David a Abigaíl «a no ser por vos hoy es el día que hubiera castigado de muerte a esos culpables»! ¡cuántas veces os habéis dignado acordaros del débil tributo de los homenajes que os habían ofrecido unos corazones que con sobrada razón podían compararse a la pecadora Rahab, a los hijos de Babilonia, y los habéis salvado no solo de sus enfermedades corporales sino también de caer en el abismo eterno! Multiplicad, oh Madre de la Salud, los rasgos de vuestra bondad admirable para con tantos ciegos insensatos como corren a su desgracia eterna, que siendo por los estrechos vínculos de la fe cristiana, miembros como nosotros del cuerpo místico de la Iglesia te pedimos por su salud eterna como Madre que sois del Redentor del género humano.
  
Se hace la petición, y se concluye con la oración.
  
DÍA QUINTO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y las tres Ave Marías.
  
¡Oh María, Madre de nuestra Salud!, Vos cuya sola palabra bastó en otro tiempo para hacer saltar de alegría al Santo Precursor en el vientre de vuestra Santa prima de quien saludabais, Vos que sabéis convertir en gozo las tristezas dando salud a nuestras almas enfermas: Vos que después de Jesús sois nuestra esperanza, permitid que sin cesar nos acordemos de vuestras virtudes y publiquemos el encanto de vuestros privilegios, hasta que con los Ángeles y Santos podamos poseer en el Cielo la dicha de contemplaros. ¡Oh amorosa Madre, no sin grande complacencia exclamamos aquí del fondo de nuestras almas conmovidas de gratitud y ternura, que nuestra mano derecha caiga en olvido si alguna vez olvidamos, dulce Virgen, los sagrados derechos que tenéis a nuestros corazones, que nuestra lengua se seque si después de vuestro adorable Hijo no sois Vos la primera a quien alabemos. Ojalá que, acordándonos continuamente de vuestros beneficios, repitamos con confianza: Vos que sois la Salud de los enfermos, rogad por nosotros.
  
Se hace la petición, y se concluye con la oración.
  
DÍA SEXTO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y las tres Ave Marías.
  
Oh María, Madre de nuestra Salud, a Vos recurrimos en todas nuestras penas, peligros y necesidades, reconociendo un piadoso deber de ensalzar en todo tiempo vuestro poder. Sí, augusta soberana del universo, nuestra complacencia será siempre la de proclamar que el brazo del Señor ha hecho que resplandezca en Vos su poder, que su fuerza y su imperio residen en vuestra mano, quo todo lo podéis en Él, y que la gloria de las Jael y de las Judit, triunfando de los enemigos del pueblo de Dios, es apenas la figura de la que en Vos resplandece. ¡Oh poderosa Madre!, dignaos recibir constantemente bajo vuestra protección a los que desean invocaros sin descanso. Y sobre todo, cuando llegue el momento decisivo, cuando aterrorizada nuestra alma se halle a punto de presentarse ante su Juez, ¡oh! entonces, Madre nuestra, no dejéis de defenderla contra sus enemigos, alentarla, fortalecerla y recibirla, en vuestras manos maternales, al entrar en la eternidad, para que la presentéis a vuestro Hijo con quien seremos enteramente felices.
  
Se hace la petición, y se concluye con la oración.
  
DÍA SÉPTIMO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y las tres Ave Marías.
  
Oh María, Madre de nuestra Salud, ensalzada como el rosal de Jericó habéis florecido como la rosa en una fresca margen vuestro lustre es puro como el del lirio y vivo como el de la reina de la primavera. Mas ¿quién no dará una idea de la fragancia de Jesús que en todas partes exhalas? ¿Quién nos haría conocer cuánto excede el perfume de vuestras virtudes al aroma de la mirra más exquisita, y a la del incienso más agradable? Sí, Vos sola sois la flor escogida que, en el árido valle de este mundo habéis atraído a Vos el divino rocío, al Justo por excelencia, al que es la Salud del mundo. Flor bendita, Flor maravillosa, Flor medicinal, cuyo solo perfume hacen que se calmen las dolencias de nuestra alma; haced que lo aspiremos para conseguir la salud que tanto ambicionamos: Haced que corramos por el camino puro e inmaculado de los verdaderos hijos de Dios, para tener algún día la dicha de veros en el Cielo y glorificar a vuestro Hijo por todos los favores con que habéis sido colmada.
  
Se hace la petición, y se concluye con la oración.
  
DÍA OCTAVO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y las tres Ave Marías.
  
Oh María, Madre de nuestra Salud, ¡qué encantadora es vuestra hermosura a los ojos de la fe! ¡Verdaderamente sois digna de ser llamada por excelencia la Madre del Señor, pues estáis adornada de todas las virtudes y perfecciones que pueden hacer amable a una criatura! ¡Qué placentero es para nosotros el poder decir con uno de vuestros servidores, que arrebatáis los corazones que os contemplan, y curáis las dolencias que nos afligen! ¡Qué grato nos es también expresaros el deseo sincero que tenemos de amaros constantemente, según lo merecéis, de preferir como Vos la belleza del alma a todo lo demás y de trabajar sin descanso para aumentarla con el fervor de vuestra caridad! Recibid este deseo, divina María, para alcanzarnos el cumplimiento de él. Así sea.
  
Se hace la petición, y se concluye con la oración.
  
DÍA NOVENO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y las tres Ave Marías.
  
Oh Madre del Verbo eterno hecho carne para nuestra salud, os saludamos como el arcángel: «llena de gracia». Vuestro Hijo es la fuente inagotable de toda gracia, quien fijando en Vos su primera morada, cuando vino a habitar entre los hombres, os dio derecho para decir con toda verdad «en mí reside toda gracia», por lo cual vuestras benditas manos son como un canal amplísimo por donde se comunica a toda la tierra este divino tesoro, vivificando todo lo que es árido y haciendo que el desierto mismo florezca como un nuevo Edén. A Vos pues recurrimos en nuestras necesidades; en Vos ponemos siempre nuestra confianza después de Jesús; puesto que por Vos esperamos de Él aunque lo desmerezcamos por nuestra pasada ingratitud el perdón de nuestras innumerables culpas, el remedio y auxilio de que tanto necesita nuestra flaqueza y la perseverancia final.
  
Se hace la petición, y se concluye con la oración.

PROTESTANTISMO CONTRA LA DEVOCIÓN A MARÍA SANTÍSIMA

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  
La señal más infalible y segura para distinguir a un hereje, a un hombre de perversa doctrina, a un réprobo, de un predestinado, es que el hereje y réprobo no tienen sino desprecio o indiferencia para con la Santísima Virgen, cuyo culto y amor procuran disminuir con sus palabras y ejemplos, abierta u ocultamente y, a veces, con pretextos aparentemente válidos. (San Luis María Grignon de Montfort)
   
El protestantismo, sin duda, es uno de los fracasos más patéticos de la historia. Una contradicción que ha durado siglos, caído sobre sí misma, hecha añicos y reconstruida bajo nuevas e impensables formas.
  
Se ha perdido la cuenta de los riachuelos pendencieros que se alternan y atacan de vez en cuando en este espectáculo que nació mal –incluso: malísimo– por pequeños hombres de un pasado lejano (los distintos Lutero, Calvino y demás heretizantes), hombres sobre los cuales se puede ejercer la caridad callando y la justicia hablando. A propósito de esto os invitamos a visitar RS-Encyclopædia en sus distintas secciones: errores y desaciertos filosóficos, teológicos, históricos y políticos de los herejes son puestos ampliamente al descubierto.
  
Hoy lo que resta de este mundo llega a dar signos de vida imitando algunos aspectos de la buena doctrina Católica y teniendo algunos espacios precisamente a causa del hecho que en el Catolicismo hay quien imita lo peor del protestantismo, siguiendo los errores y abriendo pastizales a los mismos protestantes.
  
Uno de los signos evidentes de la adhesión a esta herejía –signo por el cual es fácil reconocerla– es el odio más o menos explícito hacia María Santísima, Madre de Dios. Haz decir el Rosario a un prostestante y, si tiene una máscara, se le caerá en manera miserable.
  
Algo similar sucedió algunas semanas ha en el denominado Christian Day (réctius: anti-Christian Day, 25 de enero de 2020). Ni bien –en el contexto de un penoso ecumenismo– un participante ha propuesto, desplegando el Rosario, de recitar el Ave María se escuchó: “¡el Ave María No!”. La conductora ha decidido intervenir y bloquear todo: el Ave María allí no se recita colectivamente, “cada uno tiene su credo”, “cada uno tiene una doctrina”, ¿no?. Aquí el vídeo y otros detalles.
   
¿Pero qué sucede ahora? En plena emergencia coronavirus, los católicos han hecho votos a los Santos y a Santa María, incluso los modernistas (que, como relojes rotos, dos veces al día dan la hora exacta) han desgranado Rosarios, hecho actos de confianza, invocado consagraciones.
  
Ante ello, la Alianza Evangélica Italiana reaccionó con el artículo “Rosari, umanesimo, indulgenze: che messaggio sta dando il cattolicesimo romano?” (Rosarios, humanismo, indulgencias: ¿qué emnsaje está dando el catolicismo romano?):
En estas semanas ha habido todo un florecer de dedicaciones a María […] mostrando en qué consisten las piedras angulares del catolicismo cuando todo tiembla: la Virgen y los santos.
   
[…] El rosario transmitido por televisión y dirigido por el Papa (18/3/2020) nuevamente ha reforzado la mezcla de marianismo y humanismo típica del catolicismo romano. La cereza sobre el pastel es la oferta de indulgencia a enfermos y médicos por el tesoro de los santos administrado por la iglesia. En vez de hablar de Cristo y de su salvación, la iglesia de Roma lanza las áncoras de las indulgencias medievales.
Si el texto nel suo compesso hace apenas sonreir por las necedades que contiene, abónesele que presta un buen servicio. Muestra, sin las torpes máscaras de un ecumenismo condenado por la Iglesia (también ver aquí RS-Encyclopædia, sección: Concilio Vaticano II y crisis en la Iglesia postconciliar, subsección: El error ecumenista – orígenes, desarrollos y pruebas contrarias), cuáles son las ideas que tenemos delante.
  
Al menos estos protestantes no son ecumenistas hipócritas, pero para salvar el alma, no basta con no ser ecumenistas hipócritas.

SOR LUCÍA DE FÁTIMA: «ALEMANIA SE CONVERTIRÁ, PERO LENTAMENTE»

Traducción del artículo publicado en GLORIA NEWS.
  
   
El 19 de marzo de 1940, la hermana Lucía dos Santos, una de las videntes de Fátima, escribió una carta al historiador de la Iglesia Alemana, el padre Ludwig Fischer (1890-1975), un fervoroso promotor de Fátima, informa la página web Kirchliche Umschau. La hermana Lucía le escribió diciendo que Alemania “retornará al refugio de ovejas del Señor”, pero “este momento se acerca muy lentamente y muy laboriosamente, pero en algún momento llegará, y los corazones de Jesús y María reinarán con esplendor”.
  
Ese mismo día la hermana Lucia informó a su confesor, el padre José Bernardo Gonçalves S.J. (1894-1967), que le había escrito a Fischer sobre una “promesa” que ella había recibido en una visión, sin fecha, mientras rezaba frente al Santísimo Sacramento. Elló escuchó en su alma: “Alemania regresará a mi rebaño, pero este momento se acerca muy lentamente. Se acerca –esto es seguro–, pero muy, muy lentamente”.
  • De la Carta de la hermana Lucía redactada el 19 de Marzo de 1940:
    «¡Reverendo Señor Dr. Fi[s]cher!
       
    A través de Su Excelencia, el venerable Señor Obispo de Leiría, recibí la imagen que amablemente me ha enviado, como también las palabras que escribió para agradecerme por mis pobres oraciones. Me parece que es mi deber, como lo he prometido.
       
    Tengo un verdadero sentimiento de gratitud a Vd. por la bendición que ha recibido del Santo Padre para mí y por la cual había pedido tanto. Y finalmente, por el alto nivel de esfuerzo y sufrimiento para la gloria y honra de nuestro buen Dios y su amada Madre del Cielo.
     
    Hacía mucho deseaba mostrarle mi gratitud, pero no me atrevía. Hoy, cuando Su Excelencia, el venerable Obispo, me sugirió enviar mi carta, aprovecho la oportunidad. Puesto que estamos tan cerca de la Pascua, le envío mis sinceros deseos para el tiempo pascual, si hay tiempo como lo experimentamos: el Señor que nos purifica por la guerra y la persecución; Él es nuestra fortaleza y nuestro auxilio
       
    En mis pobres oraciones no olvido a Alemania, que retornará al refugio de ovejas del Señor; este momento se acerca muy lentamente y muy laboriosamente, pero en algún momento llegará, y los corazones de Jesús y María reinarán con esplendor. Le envío una pobre imagen como agradecimiento a Su Reverencia.
       
    Su humilde sierva. +
      
    María Lucía de Jesús».
  • Extracto de ll Carta a su director espiritual José Bernardo Gonçalves S.J. del 19 de Marzo de 1940:
    «Mientras pasaba algunas horas delante del Santísimo Sacramento, oraba por varias cosas, entre ellas por Alemania. Entonces, por algunos momentos de mística unión, sentí y escuché en mi alma: “Alemania regresará a mi rebaño, pero este momento se acerca muy lentamente. Se acerca –esto es seguro–, pero muy, muy lentamente”. Por caridad, en la Carta al Dr. Fischer le conté esta promesa del Señor, y para responderle su carta».
Las traducciones alemanas de las cartas pueden hallarse en: Dorothea y Dr. Wolfgang Koch, Zur Bedeutung Fatimas für die junge Bundesrepublik (La importancia de Fátima para la joven República federal), en: Fatima – 100 Jahre danach: Geschichte, Botschaft, Relevanz (Fátima – 100 años después: Historia, Mensaje, Relevancia). Mariologische Studien XXV, editada por Manfred Hauke. Ratisbona 2017.

NACIÓ LA NOVÍSIMA MISA RONCALLIANA

        
En aplicación del mandato que «en el Misal antiguo se podrán y deberán inserir nuevos santos y algunos de los nuevos prefacios», la Congregación para la Doctrina de la Fe, asumiendo los oficios de la otrora Pontificia Comisión “Ecclésia Dei”, publicó antier 25 de Marzo de 2020 los decretos “Cum sanctíssima” y “Quo magis”, por medio de los cuales se permite respectivamente celebrar los nuevos Santos canonizados después de la última revisión pre-conciliar del Martirologio (efectuada el 26 de Julio de 1960) y se añaden siete prefacios en el Misal roncalliano de 1962.
      
Como sucede con muchos decretos recientes, no salen a la luz pública el mismo día que los promulgan (en este caso, fueron firmados el 22 de Febrero de 2020, fiesta novusordiana utróque formam de la Cátedra de San Pedro Apóstol). A continuación, los originales latinos y una traducción (no oficial) de cada normativa:
   
1º Decreto “Cum sanctíssima”, sobre los Santos:
LATÍN
CONGREGÁTIO PRO DOCTRÍNA FÍDEI
DECRÉTUM
  
Cum sanctíssima respléndeat in virtútibus Sanctórum virtus ipsa Jesu Christi, cumque semper proponénda sint fidélibus exémpla eorúndem Sanctórum [1] Benedíctus PP. XVI Epístula die VII mensis Júlii a. D. MMVII data Pontifíciæ Commissióni “Ecclésia Dei” mandávit ut quídam eórum, qui recentióribus decénniis Sanctórum Albo ascrípti erant, secúndum formam quóque extraordináriam Ritus Románi coli possent [2]. Nam «maximópere decet ut qui sanctus est apud Deum, sanctus étiam ab homínibus habeátur» [3], et «quia non parum prodest christifidélibus nova semper habére exémpla virtútum quæ imiténtur» [4].
   
Pontifícia enim Commíssio “Ecclésia Dei”, quæ eam senténtiam per Instructiónem Univérsæ Ecclésiæ confirmavérat [5], aggréssa est quæstiónem num Servi Dei in Catálogum Sanctórum nuper reláti véteri Missáli cómmode inséri possint. Investigatiónem ígitur hanc ab illa Pontifícia Commissióne inchoátam Congregátio pro Doctrína Fídei modo absólvit, postquam Lítteris Apostólicis die XVII mensis Januárii a. D. MMXIX motu próprio datis Summus Póntifex Francíscus ómnia múnera illíus Commissiónis in hanc Congregatiónem transtúlit [6].
    
Quaprópter Congregátio pro Doctrína Fídei, consúltis nonnúllis institútis religiósis, societátibus vitæ apostólicæ, et viris perítis usúi antiquióri illigátis, necnon Emminentíssmo Card. Præfécto Congregatiónis de Cultu Divíno et Disciplína Sacramentórum, infrascríptas normas ad cultum Sanctórum in forma extraordinária fovéndum adprobávit, firmis vero manéntibus concessiónibus kalendariórum vel festórum particulárium a S. Sede hucúsque datis.
  1. Missa festíva latióre sensu (cf. Rúbricæ Generáles Missális Románi, 302) celebrári potest justa de causa ómnibus diébus festis III classis (iis excéptis de quíbus inférius sub n. 8) necnon in vigíliis de Sanctis III classis.
  2. Prætérea, quod attínet ad RGMR 302 c), permittítur étiam Missa cujússlibet Sancti Catálogo Sanctórum post diem XXVI mensis Júlii a. D. MCMLX ascrípti, eo nempe die quo memóriam litúrgicam ejúsdem ab Ecclésia Univérsa recóli statútum est. Missa autem votíva ejúsdem item permittítur ad normam RGMR 311, servátis áliis rúbricis de Missis votívis.
  3. Quótiens dícitur Missa festíva latióre sensu, íntegrum Offícium divínum cum Missa concórdans absólvi potest, velut Offícium ordinárium (Rúbricæ Generáles Breviárii Románi 169).
  4. Commemorátio ordinária de festo aut vigília omíssa juxta ea quæ in nn. 1-3 statuúntur semper fit cum áliis commemoratiónibus occurréntibus juxta rúbricas, serváta RG 111 d).
  5. Ad fórmulam Missæ et Offícii secúndum suprascríptas ordinatiónes eligéndam, nisi habétur in Próprio Sanctórum pro alíquibus locis Missális Románi anni MCMLXII vel in ejus novo Supplémento a S. Sede approbáto, súmitur de Commúni Missális vel Breviárii. Quótiens in eódem Commúni plures exstant fórmulæ, eléctio fit ad líbitum celebrántis. Fórmulæ autem quæ recenséntur in prædícto Próprio Sanctórum vel Suppleménto adhíberi debent eo die quo in iis habétur.
  6. Commemorátio prætérea ordinária ad líbitum celebrántis admítti potest de Sancto vel Mystério eo die quo recensétur in Próprio Sanctórum pro alíquibus locis vel in novo Suppleménto tam in Missa quam in Offício diébus litúrgicis III vel IV classis, serváta RG 111 d).
  7. In dómibus institutórum religiosórum vel societátum vitæ apostólicæ superióri domus, haud celebránti, compétit decernére modum fruéndi his ordinatiónibus in missa conventuáli necnon in offício choráliter vel commúniter celebráto.
  8. Dies festi III classis qui his ordinatiónibus neque impedíri neque omítti possunt enumerántur in sequénti tabella. Dicta festa celebrári possunt étiam in fériis III classis Quadragésimæ et Passiónis, facta commemoratióne fèriæ, juxta rúbricas.
    
Quæcúmque hoc Decréto statúta sunt, a die XIX mensis Mártii hujus anni, in festo S. Joseph, Sponsi Beátæ Maríæ Vírginis, Confessóris et Ecclésiæ Univérsæ Patróni, servéntur, contráriis quibuscúmque mínime obstántibus.
    
Summus Póntifex Francíscus, in Audiéntia die V mensis Decémbris a. D. MMXIX infrascrípto Archiepíscopo Secretário Congregatiónis pro Doctrína Fídei concéssa, hoc Decrétum ratum hábuit et públici juris fíeri jussit.
   
Datum Romæ, ex Ǽdibus Congregatiónis pro Doctrína Fidei, die XXII mensis Februárii a.D. MMXX, in festo Cáthedræ S. Petri Apóstoli.
   
Alóisius F. Card. LADRIA, S.J.
Congregatiónis pro Doctrína Fídei Præféctus
   
✠ Jacóbus MORÁNDI, Archiepíscopus tit. Cæretánus
Secretárius
_________________________
[1] Cf. PIUS XII, Litt. enc. Mediátor Dei, AAS 39 (1947), 581; CONCÍLIUM VATICÁNUM II, Const. Sacrosánctum Concílium, n. 104.
[2] BENEDÍCTUS XVI, Epístula ad Epíscopos ad producéndas Lítteras Apostólicas Motu Próprio datas, de Usu Litúrgiæ Románæ Instauratióni anni 1970 præcedéntis, AAS 99 (2007), 798.
[3] BENEDÍCTUS XIV, De Servórum Dei Beatifìcatióne et Canonizatióne, Lib. I, Cap. XIII, 2.
[4] Ibid., 5.
[5] PONTIFÍCIA COMMÍSSIO “ECCLÉSIA DEI”, Instrúctio ad exsequéndas Lítteras Apostólicas “Summórum Pontíficum” a S. S. Benedícto PP. XVI Motu Próprio datas, AAS 103 (2011), 413-420, n. 25.
[6] FRANCÍSCUS, Lítteræ Apostólicæ Motu Próprio datæ de Pontifícia Commissióne “Ecclésia Dei”, die 17 Januárii 2019.
 TRADUCCIÓN
CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
DECRETO
   
Por las virtudes de los Santos resplandece la santísima virtud de Jesucristo, y para proponer siempre los ejemplos de los mismos Santos [1], la Carta del Papa Benedicto XVI del 7 de Julio del año del Señor 2007 mandó por la Pontificia Comisión “Ecclésia Dei” que los Santos que han sido canonizados en las décadas recientes pueden ser celebrados según la forma extraordinaria del Rito Romano [2]. Porque «lo mayormente apropiado para quien es santo ante Dios, es que sea tenido por santo también por los hombres» [3], y «que no poco aprovecha a los fieles cristianos el tener siempre nuevos ejemplos de virtud que imitar» [4].
    
Esta Pontificia Comisión “Ecclésia Dei”, que confirmó esta sentencia por la Instrucción a la Iglesia Universal [5], asumió la cuestión de si pueden acomodarse nuevos Santos en el antiguo Misal. Esta investigación, pues, incoada por aquella Pontificia Comisión, fue absuelta por la Congregación para la Doctrina de la Fe, luego que por Letra Apostólica del 19 de Enero del año del Señor 2019 dada Motu Próprio por el Sumo Pontífice Francisco trasladara todos los oficios de esa Comisión a esta Congregación [6].
   
Por tanto la Congregación para la Doctrina de la Fe, consultados algunos institutos religiosos, sociedades de vida apostólica y varones peritos vinculados al uso antiguo, y también al Eminentísimo Cardenal Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, aprobó las siguientes normas proporcionadas al culto de los Santos en la forma extraordinaria, manteniendo firmes las concesiones de los calendarios o fiestas particulares dadas a estos por la Santa Sede.
  1. Las Misas festivas en sentido lato (cf. Rúbricas Generales del Misal Romano de 1960, 302) pueden celebrarse con justa causa todos los días de fiestas de 3ª clase (excepto los casos que están en el n. 8 siguiente), también las vigilias de los Santos de 3ª clase.
  2. Además, en lo atinente a la RGMR 302 c), se permite también la Misa de aquellos Santos canonizados después del 26 de Julio de 1960, en el mismo día en que se estableció su memoria litúrgica por la Iglesia Universal. La Misa votiva de éstos también está permitida por la norma de la RGMR 311, observando las otras rúbricas de las Misas votivas.
  3. Cada vez que se dice una Misa festiva en sentido lato, puede concordar el Oficio divino con la Misa, como el Oficio ordinario (Rúbricas Generales del Breviario Romano, 169).
  4. La conmemoración ordinaria de la fiesta o vigilia omitida bajo lo establecido en los numerales 1-3 se hará siempre con las otras conmemoraciones concurrentes bajo las rúbricas, observando la Rúbrica General 111 d).
  5. A fin de elegir la fórmula de la Misa y el Oficio según las provisiones supradichas, si no se encuentra en el Suplemento para algunos lugares en el Misal Romano de 1962, o el nuevo Suplemento aprobado por la Santa Sede, dicha fórmula se tomará del Común del Misal o del Breviario. Cuando haya varias fórmulas en dicho Común, la elección es dejada a voluntad del celebrante. Se deberán seguir las fórmulas que llegaren a encontrarse para ese día en el Propio de los Santos o en el Suplemento.
  6. Además, se puede admitir a voluntad del celebrante una conmemoración de un Santo o Misterio que esté listado ese día en el Propio de los Santos para algunos lugares, o en el nuevo Suplemento, tanto en la Misa como en el Oficio, en las ferias litúrgicas de 3ª ó 4ª clase, observando la Rúbrica General 111 d).
  7. Compete a los superiores de las casas de los institutos religiosos o sociedades de vida apostólica, no al celebrante, el modo de aplicar estas ordenaciones en la misa conventual y en la celebración coral o comunitaria del oficio.
  8. No se pueden omitir ni impedir las fiestas de 3ª clase que se enumeran en la siguiente tabla de esta ordenación. Dichas fiestas de 3ª clase pueden celebrarse también en los días feriales de la Cuaresma y de Pasión, hecha la conmemoración de las ferias según las rúbricas.
 
Cuanto estatuye este Decreto regirá desde el 19 de Marzo de este año, fiesta de San José Esposo de Santa María Virgen, Confesor y Patrono de la Iglesia Universal, no obstando nada en contrario.
    
El Sumo Pontífice Francisco, en Audiencia concedida al infrascripto Arzobispo Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 5 de Diciembre del año del Señor 2019, aprobó este Decreto y ordenó que fuese publicado.
    
Dado en Roma, en la Sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, a 22 de Febrero del año del Señor 2020, en la fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol.
    
Luis F. Card. LADARIA, S.J.
Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe
   
✠ Giacomo MORANDI, Arzobispo titular de Cerveteri
Secretario
_________________________
[1] Cf. PÍO XII, Letra encíclica Mediátor Dei, AAS 39 (1947), 581; CONCILIO VATICANO II, Constitución Sacrosánctum Concílium, n. 104.
[2] BENEDICTO XVI, Epístola a los Obispos que acompaña la Letra Apostólica dada en Motu Próprio, sobre la Restauración del Uso de la Liturgia Romana precedente al año 1970, AAS 99 (2007), 798.
[3] BENEDICTO XIV, De  la Beatificación y Canonización de los Siervos de Dios, Lib. I, Cap. XIII, 2.
[4] Ibid., 5.
[5] PONTIFICIA COMISIÓN “ECCLÉSIA DEI”, Instrucción para ejecutar la Letra Apostólica dada en Motu Próprio “Summórun Pontíficum” de S. S. Benedicto PP. XVI, AAS 103 (2011), 413-420, n. 25.
[6] FRANCISCO, Letra Apostólica dada en Motu Próprio sobre la Pontificia comisión “Ecclésia Dei”, 17 de Enero de 2019.
La lista de los Santos que en el Rito Roncalliano (que subsume la reforma de 1955) son de 3ª clase (Dobles Mayores, Semidobles y Simples), y no pueden omitirse bajo ninguna circunstancia, de acuerdo a este decreto son:
  • ENERO
    • 17 San Antonio Abad.
    • 20 Santos Fabián Papa y Sebastián, Mártires.
    • 21 Santa Inés, Virgen y Mártir.
    • 24 San Timoteo, Obispo y Mártir.
    • 25 Conversión de San Pablo Apóstol.
    • 26 San Policarpo Obispo y Mártires.
    • 27 San Juan Crisóstomo, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 29 San Francisco de Sales, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 31 San Juan Bosco, Confesor.
  • FEBRERO
    • 1 San Ignacio de Antioquía, Obispo y Mártir.
    • 5 Santa Águeda, Virgen y Mártir.
    • 6 San Tito, Obispo y Confesor.
  • MARZO
    • 6 Santas Perpetua y Felicidad, Mártires.
    • 7 Santo Tomás de Aquino, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 9 Santa Francisca Romana, Viuda.
    • 12 San Gregorio Magno, Papa, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 21 San Benito Abad.
    • 24 San Gabriel Arcángel.
  • ABRIL
    • 11 San León Magno, Papa, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 14 San Justino Mártir.
    • 30 Santa Catalina de Siena, Virgen.
  • MAYO
    • 2 San Atanasio, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 4 Santa Mónica Viuda.
    • 5 S. Pío V, Papa y Confesor.
    • 9 San Gregorio Nacianceno, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 25 San Gregorio VII, Papa y Confesor.
    • 26 San Felipe Neri, Confesor.
  • JUNIO
    • 5 San Bonifacio, Obispo y Mártir.
    • 11 San Bernabé Apóstol.
    • 13 San Antonio de Padua, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 14 San Basilio Magno, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 21 San Luis Gonzaga, Confesor.
    • 30 Conmemoración de San Pablo Apóstol.
  • JULIO
    • 7 Santos Cirilo y Metodio Obispo, Confesores.
    • 14 San Buenaventura, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 19 San Vicente de Paul, Confesor.
    • 22 Santa María Magdalena, Penitente.
    • 29 Santa Marta, Virgen.
    • 31 San Ignacio de Loyola, Confesor.
  • AGOSTO
    • 2 San Alfonso María de Ligorio, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 4 Santo Domingo de Guzmán, Confesor.
    • 5 Dedicación de Santa María de las Nieves.
    • 8 San Juan María Vianney, Confesor.
    • 12 Santa Clara, Virgen.
    • 20 San Bernardo Abad y Doctor de la Iglesia.
    • 28 San Agustín, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 29 Degollación de San Juan Bautista.
  • SEPTIEMBRE
    • 3 San Pío X, Papa y Confesor.
    • 12 Santísimo Nombre de María
    • 16 Santos Cornelio Papa y Cipriano Obispo, Mártires.
    • 27 Santos Cosme y Damián, Mártires.
    • 30 San Jerónimo, Presbítero, Confesor y Doctor de la Iglesia.
  • OCTUBRE
    • 2 Santos Ángeles Custodios.
    • 3 Santa Teresita del Niño Jesús, Virgen.
    • 4 San Francisco de Asís, Confesor.
    • 6 San Bruno, Confesor.
    • 14 San Calixto I, Papa y Mártir.
    • 15 Santa Teresa de Jesús, Virgen.
  • NOVIEMBRE
    • 4 San Carlos Borromeo, Obispo y Confesor.
    • 11 San Martín de Tours, Obispo y Confesor.
    • 14 San Josafat, Obispo y Mártir.
    • 18 Dedicación de las Basílicas de los Santos Apostoles Pedro y Pablo.
    • 22 Santa Cecilia, Virgen y Mártir.
    • 23 San Clemente I, Papa y Mártir.
    • 24 San Juan de la Cruz, Confesor y Doctor de la Iglesia.
  • DICIEMBRE
    • 3 San Francisco Javier, Confesor.
    • 6 San Nicolás de Bari, Obispo y Confesor.
    • 7 San Ambrosio de Milán, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia.
    • 11 San Dámaso I, Papa y Confesor.
    • 13 Santa Lucía, Virgen y Mártir.   
En la Nota de presentación, la CDF extiende a algunas Fiestas y Vigilias de 3ª clase (salvo las de la lista anexa; la única Vigilia de 3ª clase es la de San Lorenzo) el carácter opcional de las de 4ª clase (Conmemoraciones), de donde se infiere que las de 1ª clase (Dobles de I clase) y 2ª (Dobles de II clase) clase no estarían afectadas. Ítem, deja como una mera posibilidad la celebración de los santos recientemente canonizados, quedando en el celebrante la libertad de elegir si los celebra o sigue el calendario antiguo.
 
Cabe resaltar que el numeral 8º del Decreto significa la sepultura del principio bugniniano de la prevalencia del Ciclo temporal sobre el de los Santos (al menos en el rito roncalliano, ya que en el Rito Romano Tradicional no existe tal) impuesto en 1960.
  
2º Decreto “Quo magis”, sobre los prefacios:
LATÍN
CONGREGÁTIO PRO DOCTRÍNA FÍDEI
DECRÉTUM
    
Quo magis áltera Ritus Románi forma álteram locupletáret, in Epístula ad univérsos Ecclésiæ latínæ Epíscopos die VII mensis Júlii a. D. MMVII data [1], censúit Benedíctus PP. XVI alíquot ex novis præfatiónibus véteri Missáli esse inseréndas.
    
Cum enim Pontifícia Commíssio “Ecclésia Dei” eam senténtiam per instructiónem Univérsæ Ecclésiæ confirmavísset [2], eádem Commíssio, de mandáto ejúsdem Benedícti XVI in dicta epístula dato et a fóntibus novis veteribúsque háuriens, investigatiónem de aptióribus ratiónibus præfatiónum in antíquo Missáli adjungendárum aggréssa est. Eam vero investigatiónem ab illa Pontifícia Commissióne inchoátam Congregátio pro Doctrína Fídei modo absólvit, póstquam Lítteris Apostólicis die XVII mensis Januárii a. D. MMXIX motu próprio datis Summus Póntifex Francíscus ómnia múnera supra dictæ Commissiónis in illam Congregatiónem transtúlit [3].
    
Quaprópter Congregátio pro Doctrína Fídei, consúltis nonnullis institutis religiosis, societátibus vitæ apostólicæ, et viris perítis usui antiquióri illigátis, necnon Emminentíssimo Card. Præfécto Congregatiónis de Cultu Divíno et Disciplína Sacramentórum, septem præfatiónes, uti in adjécto inveniúntur exemplári, probat, et concédit ut a quílibet sacerdóte Sacrifícium Eucharísticum ad normas Litterárum Apostolicárum Summórum Pontíficum secúndum Missále Románum anni MCMLXII celebránte, servátis rúbricis appósitis, adhibéri possint.
    
Quæcúmque hoc Decréto statúta sunt, a die XIX mensis Mártii hujus anni, in festo S. Joseph, Sponsi Beátæ Maríæ Vírginis, Confessóris et Ecclésiæ Univérsæ Patróni, servéntur, contráriis quibuscúmque mínime obstántibus.
    
Summus Póntifex Francíscus, in Audiéntia die V mensis Decémbris a. D. MMXIX infrascrípto Archiepíscopo Secretário Congregatiónis pro Doctrína Fídei concéssa, hoc Decrétum ratum hábuit et públici juris fíeri jussit.
    
Datum Romæ, ex Ǽdibus Congregatiónis pro Doctrína Fidei, die XXII mensis Februárii a.D. MMXX, in festo Cáthedræ S. Petri Apóstoli.
    
Alóisius F. Card. LADÁRIA, S.J.
Congregatiónis pro Doctrína Fídei Præféctus
   
✠ Jacóbus MORÁNDI, Archiepíscopus tit. Cæretánus
Secretárius
_________________________
[1] BENEDÍCTUS XVI, Epístula ad Epíscopos ad producéndas Lítteras Apostólicas Motu Próprio datas, de Usu Litúrgiæ Románæ Instauratióni anni 1970 præcedéntis, AAS 99 (2007), 798.
[2] PONTIFÍCIA COMMÍSSIO “ECCLÉSIA DEI”, Instrúctio ad exsequéndas Lítteras Apostólicas “Summórum Pontíficum” a S. S. Benedícto PP. XVI Motu Próprio datas, AAS 103 (2011), 413-420, n. 25.
[3] FRANCÍSCUS, Lítteræ Apostólicæ Motu Próprio datæ de Pontifícia Commissióne “Ecclésia Dei”, die 17 Januárii 2019.
  
TRADUCCIÓN
CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
DECRETO
    
A fin de enriquecer más ambas formas del Rito Romano, el Papa Benedicto XVI en la Carta a los Obispos de la Iglesia Latina de fecha 7 de Julio del año del Señor 2007 [1], propuso que algunos de los nuevos prefacios pueden ser insertados en el Misal antiguo.
    
Esta Pontificia Comisión “Ecclésia Dei” confirmó esta sentencia por la Instrucción a la Iglesia Universal [2], esta misma Comisión, por mandato del mismo Benedicto XVI en dicha carta y sacando de las fuentes nuevas y antiguas, asumió la investigación de si hay razones aptas para agregar prefacios en el antiguo Misal. Esta misma investigación, pues, incoada por aquella Pontificia Comisión, fue absuelta por la Congregación para la Doctrina de la Fe, luego que por Letra Apostólica del 19 de Enero del año del Señor 2019 dada Motu Próprio por el Sumo Pontífice Francisco trasladara todos los oficios de esa Comisión a esta Congregación [3].
    
Por tanto la Congregación para la Doctrina de la Fe, consultados algunos institutos religiosos, sociedades de vida apostólica y varones peritos vinculados al uso antiguo, y también al Eminentísimo Cardenal Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, aprobó el uso de siete prefacios cuyos ejemplares pronto dirigirá, y concedió a cualquier sacerdote que celebre el Sacrificio Eucarístico según el Misal Romano del año 1962, poder seguirlos, atendiendo las rúbricas dispuestas en las normas de la Letra Apostólica Summórum Pontíficum.
     
Cuanto estatuye este Decreto regirá desde el 19 de Marzo de este año, fiesta de San José Esposo de Santa María Virgen, Confesor y Patrono de la Iglesia Universal, no obstando nada en contrario.
    
El Sumo Pontífice Francisco, en Audiencia concedida al infrascripto Arzobispo Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 5 de Diciembre del año del Señor 2019, aprobó este Decreto y ordenó que fuese publicado.
    
Dado en Roma, en la Sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, a 22 de Febrero del año del Señor 2020, en la fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol.
    
Luis F. Card. LADARIA, S.J.
Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe
   
✠ Giacomo MORANDI, Arzobispo titular de Cerveteri
Secretario
_________________________
[1] BENEDICTO XVI, Epístola a los Obispos que acompaña la Letra Apostólica dada en Motu Próprio, sobre la Restauración del Uso de la Liturgia Romana precedente al año 1970, AAS 99 (2007), 798.
[2] PONTIFICIA COMISIÓN “ECCLÉSIA DEI”, Instrucción para ejecutar la Letra Apostólica dada en Motu Próprio “Summórun Pontíficum” de S. S. Benedicto PP. XVI, AAS 103 (2011), 413-420, n. 25.
[3] FRANCISCO, Letra Apostólica dada en Motu Próprio sobre la Pontificia comisión “Ecclésia Dei”, 17 de Enero de 2019.
En la nota explicativa respectiva, se señala cuáles son los siete prefacios, cuatro tomados del Novus Ordo (y que según la CDF, su parte central o embolismo se rastrea hasta los sacramentarios antiguos):
  • DE LOS SANTOS ÁNGELES (Para las fiestas y Misas votivas de los Santos Ángeles, incluida la Dedicación de San Miguel Arcángel): Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Et in Archángelis Angelísque tuis tua præcónia non tacére, quia ad excelléntiam tuam recúrrit et glóriam quod angélica creatúra tibi probábilis honorétur: et, cum illa sit amplo décore digníssima, tu quam sis imménsus et super ómnia præferéndus osténderis, per Christum Dóminum nostrum. Per quem multitúdo Angelórum tuam célebrat majestátem, quibus adorántes in exsultatióne conjúngimur, una cum eis laudis voce clamántes: Sanctus… [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias siempre y en todo lugar, Señor Santo, Padre omnipotente y eterno Dios: Y no callar tus alabanzas en tus Ángeles y Arcángeles, porque lo que se honra en tus criaturas angélicas redunda a tu excelencia y gloria: y siendo ellas dignísimas de amplio honor, muestras que tú eres inmenso y has de ser reconocido sobre todas las cosas, por Cristo Señor nuestro, por el cual multitudes de Ángeles celebran tu Majestad, y a los cuales nos unimos en adorante exultación, cantando con ellos tu alabanza a una voz: Santo…].
     
    Este prefacio es derivado de la Misa III de la Dedicación de San Miguel Arcángel en la Vía Salaria, que aparece en el Sacramentario Leoniano:
    Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Et multóque magis in Archángelis Angelísque tuis tua præcónia non tacére, quia ad excelléntiam tuam recúrrit et glóriam quod angélica creatúra quæ a conditióne sui tuis subjécta servítiis probábilis exstítit honorátur, et cum illa sit digna venerári, tu quam sis imménsus et super ómnia præferéndus osténderis, per Christum Dóminum nostrum. Per quem multitúdo Angelórum tuam célebrat majestátem, quibus adorántes in exsultatióne conjúngimur, una cum eis laudis voce clamántes: Sanctus… [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias siempre y en todo lugar, Señor Santo, Padre omnipotente y eterno Dios: Y mucho más no callar tus alabanzas en tus Ángeles y Arcángeles, porque lo que se honra en tus criaturas angélicas, que por su condición están sujetas a servirte, redunda a tu excelencia y gloria: y con ser ellas dignas de veneración, muestras que tú eres inmenso y has de ser reconocido sobre todas las cosas, por Cristo Señor nuestro, por el cual multitudes de Ángeles celebran tu Majestad, y a los cuales nos unimos en adorante exultación, cantando con ellos tu alabanza a una voz: Santo…].
  • DE SAN JUAN BAUTISTA (Para las fiestas de San Juan Bautista y su Misa votiva): Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus, per Christum Dóminum nostrum: In cujus Præcursóre beáto Joánne tuam magnificéntiam collaudámus, quem inter natos mulíerum honóre præcípuo consecrásti. Qui cum nascéndo multa gáudia præstitísset, et nondum éditus exsultásset ad humánæ salútis advéntum, ipse solus ómnium prophetárum Agnum redemptiónis osténdit. Sed et sanctificándis étiam aquæ fluéntis ipsum baptísmatis lavit auctórem, et méruit fuso sánguine suprémum illi testimónium exhibére. Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes: Sanctus… [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias siempre y en todo lugar, Señor Santo, Padre omnipotente y eterno Dios, por Cristo, Señor nuestro. En cuyo Precursor el bienaventurado Juan Bautista, a quien consagraste con gran honor entre los nacidos de mujer, alabamos tu magnificencia. Con su nacimiento proporcionó mucha alegría, y sin nacer todavía, exultó por el advenimiento de la salvación humana. Entre todos los profetas, fue el único que señaló al Cordero de la redención, y para santificar también las aguas vivas, lavó en el bautismo al mismo Autor del Bautismo, y con el derramamiento de su sangre mereció presentar el supremo testimonio de Él. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos un himno a tu gloria diciendo sin cesar: Sanctus…]
     
    Este es el Prefacio en el Novus Ordo, con elementos procedentes tanto del Prefacio de San Juan Bautista en el suplemento de San Benito de Aniano al Sacramentario Gregoriano, y de su similar en el Sacramentario Leoniano. En el Rito de Lyon, el prefacio es diferente.
  • DE LOS SANTOS MÁRTIRES (Para las fiestas y Misas votivas de los Santos Mártires, excepto la de San Juan Bautista y los que tengan Prefacio propio): Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Quóniam beatórum mártyrum (vel beáti mártyris N. aut beátæ mártyris N.; vel beatórum mártyrum N. et N. aut beatárum mártyrum N. et N.) pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Ángeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cœli cœlorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti júbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes: Sanctus… [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias siempre y en todo lugar, Señor Santo, Padre omnipotente y eterno Dios. Porque manifiestas las maravillas de tu poder por la sangre de tus bienaventurados mártires (o Bienaventurado mártir N. o Bienaventurada mártir N., o Bienaventurados mártires N. y N. o Bienaventuradas mártires N. y N.), derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, sacando de ella virtud en la fragilidad, y fuerza en la debilidad para confirmar tu testimonio, por Cristo nuestro Señor. Por el cual los Ángeles alaban tu majestad, adoran las Dominaciones y tiemblan las Potestades, los Cielos y las Virtudes de los Cielos, con los santos Serafines celebran con exultación. Dígnate admitir nuestras voces con las de ellos, diciendo humildemente suplicantes: Santo…]
      
    Este es el Prefacio I de los Santos Mártires en el Novus Ordo. Como el de los Ángeles, deriva del Sacramentario Leoniano, en varios formularios de Santos Mártires:
    Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Quóniam beatórum Mártyrum N. et N. pro confessióne nóminis venerábilis tui, sanguis effúsus, sicut tua mirabília maniféstat, qui pérficis in infirmitáte virtútem, ita nostris stúdiis dat proféctum, et infírmis apud te præstat auxílium, per Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Ángeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cœli cœlorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti júbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes: Sanctus… [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias siempre y en todo lugar, Señor Santo, Padre omnipotente y eterno Dios. Porque así como tú manifiestas las maravillas de tu poder por la sangre de tus mártires bienaventurados N. y N., derramada para confesar tu venerable nombre, sacando de ella virtud en la debilidad, así también da provecho en nuestras tribulaciones y alcanza de ti auxilio en la debilidad, por Cristo nuestro Señor. Por el cual los Ángeles alaban tu majestad, adoran las Dominaciones y tiemblan las Potestades, los Cielos y las Virtudes de los Cielos, con los santos Serafines celebran con exultación. Dígnate admitir nuestras voces con las de ellos, diciendo humildemente suplicantes: Santo…]
  • DE LAS NUPCIAS (En las Misas votivas “Pro Sponsis”): Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus, per Christum Dóminum nostrum: Qui fœ́dera nuptiárum blando concórdiæ jugo et insolúbili pacis vínculo nexuísti, ut multiplicándis adoptiónum fíliis sanctórum connubiórum fœcúnditas pudíca servíret. Tua enim, Dómine, providéntia, tuáque grátia ineffabílibus modis utrúmque dispénsas, ut, quod generátio ad mundi prodúxit ornátum, regenerátio ad Ecclésiæ perdúcat augméntum, per Christum Dominum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cœli cœlorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti júbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes: Sanctus… [Que estableciste en la alianza de las nupcias el blando yugo de la concordia y el vínculo indisoluble de la paz, para que se multipliquen los hijos de adopción por la honesta fecundidad de los matrimonios santos. Tú, Señor, dispensas de un modo inefable tu providencia y tu gracia, Señor, para que, como por la generación se produce el ornato del mundo, por la regeneración se llegue al aumento de la Iglesia: por Cristo, Señor nuestro. Por el cual los Ángeles alaban tu majestad, adoran las Dominaciones y tiemblan las Potestades, los Cielos y las Virtudes de los Cielos, con los santos Serafines celebran con exultación. Dígnate admitir nuestras voces con las de ellos, diciendo humildemente suplicantes: Santo…].
      
    Este prefacio con origen en los sacramentarios Gregoriano y Gelasiano (aunque con variantes en algunas palabras), está presente en el Rito de Lyon (como Oración de bendición del matrimonio) y los usos de París y Beauvais (ambos con la conclusión «Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes»), pasó a ser el Prefacio I de Matrimonio en el Novus Ordo.
y tres que ya existían en el Rito Romano tradicional, procedentes de la liturgia neogalicana y concedidos en indulto a Francia y Bélgica (en cuyo caso, más que adición, se habla de extensión):
  • DE TODOS LOS SANTOS Y LOS SANTOS PATRONOS: Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: qui glorificáris in concílio Sanctórum; et eórum coronándo mérita, corónas dona tua: qui nobis in eórum præbes, et conversatióne exémplum, et communióne consórtium, et intercessióne subsídium: ut tantam habéntes impósitam nubem téstium, per patiéntiam currámus ad propósitum nobis certámen, et cum eis percipiámus immarcessibílem glóriæ corónam; per Jesum Christum Dóminum nostrum: per quem Majestátem tuam láudant Ángeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cœli Cœlorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicentes: Sanctus… [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, que te glorificas en el concilio de los Santos, y coronando sus méritos coronas tus dones; que nos ofreces un ejemplo en su conversación, una alianza en su comunión, y un apoyo en su intercesión; para que teniendo puesta la nube de sus tantos testimonios, corramos pacientemente el buen certamen que nos es ofrecido, y con ellos recibamos la corona inmarcesible de la gloria, por Jesucristo Nuestro Señor: por cuya Majestad te alaban los Ángeles, te adoran las Dominaciones, tiemblan las Potestades, y los Cielos y las Virtudes celestiales en unión con los santos Serafines celebran exultantes. Te suplicamos admitas nuestras voces con las de ellos, cantando humildemente tu alabanza: Santo…]
      
    Cabe resaltar que en la forma parisina de 1738 concluía de esta forma: «cujus Sánguine ministrátur nobis intróitus in ætérnum regnum: per quem Majestátem tuam treméntes adórant Ángeli, et omnes spirítuum cœléstium chori sócia exsultatióne concélebrant»: [cuya ministración de su Sangre nos introduce en el reino eterno, por el cual los Ángeles, temblando, adoran tu majestad, y celebran asociados todos los coros de los espíritus celestiales]. Esta es la terminación que se adoptará en el Misal de 1962, que extiende el Prefacio para la fiesta de Todos los Santos y su Misa votiva, y en las Misas festivas de los Santos Patronos principales y secundarios y sus Misas votivas, o en la fiesta del Santo titular de la iglesia o el oratorio, siempre que no tenga prefacio propio.
  • DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO: Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus, per Christum Dóminum nostrum. Qui, remótis carnálium victimárum inánibus umbris, Corpus et Sánguinem suum nobis in Sacrifícium commendávit: ut in omni loco offerátur nómini tuo, quæ tibi sola complácuit, Oblátio munda. In hoc ígitur inscrutábilis sapiéntiæ, et imménsæ caritátis mystério, idípsum quod semel in Cruce perfécit, non cessat mirabíliter operári, ipse Ófferens, ipse et Oblátio. Et nos, unam secum hóstiam efféctos, ad sacrum invítat convívium, in quo ipse cibus noster súmitur, recólitur memória Passiónis ejus, mens implétur grátia, et futúræ glóriæ nobis pignus datur. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes: Sanctus… [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Cristo, Señor nuestro. Que habiendo removido la sombra de las inútiles víctimas, nos encomendó como Sacrificio su Cuerpo y su Sangre, para que en todo lugar se ofrezca en tu Nombre la única Ofrenda pura que Te complace. Pues en este misterio de su inescrutable Sabiduría e inmensa Caridad, no cesa de operarse maravillosamente el Sacrificio realizado en la Cruz, donde Él se mismo se ofreció como Oblación. Y a nosotros, hechos con Él una misma hostia, nos invita a este sagrado banquete en el cual se nos da por alimento, renovando la memoria de su Pasión, para llenar nuestras almas de su Gracia y darnos la prenda de la Gloria futura. Por eso, unidos a los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, junto con toda la celestial milicia, cantamos un himno a tu Gloria diciendo sin cesar: Santo…].
       
    Este prefacio es particular en el Rito de Lyon y los antiguos usos de Poitiers, Metz y Beauvais, y es empleado en la Misa de Corpus Christi y su octava, como también en la Misa votiva y la Misa de desagravio al Santísimo Sacramento. El nuevo Misal de 1962 lo establece para la fiesta de Corpus Christi, las Misas votivas del Santísimo Sacramento, y la Misa votiva de Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote.
  • EN LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA (En la Misa de dedicación de una iglesia y sus aniversarios, excepto en la Dedicación de Santa María la Mayor y la Dedicación de San Miguel Arcángel): Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Qui hanc oratiónis domum, quam ædificávimus, bonórum ómnium largítor inhábitas, et Ecclésiam, quam ipse fundásti, incessábili operatióne sanctíficas. Hæc est enim vere domus oratiónis, visibílibus ædifíciis adumbráta, templum habitatiónis glóriæ tuæ, sedes incommutábilis veritátis, sanctuárium ætérnæ caritátis. Hæc est arca, qui nos a mundi eréptos dilúvio, in portu salútis indúcit. Hæc est dilécta et única sponsa, quam acquisívit Christus sánguine suo, quam vivíficat Spíritu suo, cujus in sinu renáti per grátiam tuam, lacte verbi páscimur, pane vitæ roborámur, misericórdiæ tuæ subsídiis confovémur. Hæc fidéliter in terris, Sponso adjuvánte, mílitat, et perénniter in cœlis, ipso coronánte, triúmphat. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes: Sanctus… [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor Santo, Padre omnipotente y eterno Dios, porque Tú, dispensador de todos los bienes, que habitas en esta casa de oración que hemos construido, con incesante operación santificas a la Iglesia que has fundado. Esta es verdadera casa de oración, simbolizada por edificios visibles, templo de habitación de tu gloria, sede de la verdad inconmutable y santuario de la eterna caridad. Esta es el arca que nos salva del diluvio para conducirnos al puerto de salvación. Esta es la única y amada Esposa, que Cristo adquirió por su sangre, vivificada con su Espíritu, en cuyo seno renacimos por tu gracia, nos alimentamos por la leche de tu palabra, nos fortalecemos con el Pan de vida y somos confortados con el socorro de tu misericordia. Ella es la única que, con la ayuda de su Esposo, fielmente milita en la tierra, y coronada por Él, triunfa eternamente en el Cielo. Por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia de los ejércitos celestiales, cantamos un himno a tu gloria diciendo sin cesar: Santos…].
        
    Es el Prefacio en la Dedicación de la iglesia, en uso en muchas diócesis de Francia. Tristemente, en los años ’60, las secciones «Hæc est arca, qui nos a mundi eréptos dilúvio, in portu salútis indúcit» y «Hæc fidéliter in terris, Sponso adjuvánte, mílitat, et perénniter in cœlis, ipso coronánte, triúmphat» fueron suprimidas del mismo. A los modernistas no les gusta la imagen del arca y no aman tampoco que la Iglesia sea militante y triunfante.
Unos y otros, dicho sea de paso, serán de uso opcional, según el “buen sentido pastoral del celebrante”.
  
Asimismo, aclaran que el Decreto “no suspende las eventuales concesiones de cuantos prefacios propios se hayan hecho en el pasado, y que en casos particulares (lugares, institutos…) ya hayan sido aprobados para circunstancias litúrgicas idénticas”, en cuyo caso “puede suceder que se tengan dos prefacios diversos para una misma circunstancia. Siendo así se podrá optar por aquel primero o el texto apenas aprobado”.

Tres meses atrás, Petrus Románus en TRADITIO advirtió que «en Enero de 2020 la bomba de tiempo de Benedicto Ratzinger, el Motu Proprio Summórum pontíficum, explotará», introduciendo siete nuevos non sanctos novusordianos (entre ellos el comunista Romero o el encubridor de pedófilos Wojtyla), y varios prefacios del Novus Ordo que serían obligatorios para cuantos simulan celebrar con el Misal del 62. No sucedió exactamente así (pues de otro modo, se irían al traste las negociaciones con la Frater), pero sí acertó en lo fundamental: se permitió incluir los santos novusordianos y se importaron cuatro prefacios del Novus Ordo.

Por razones que está de más reiterar, A LOS CATÓLICOS SEDEVACANTISTAS NO NOS AFECTAN NI CONCIERNEN estas decisiones, como quiera que seguimos las disposiciones de San Pío X en su encíclica Divíno Afflátu.

JORGE RONDÓN SANTOS
27 de Marzo de 2020 (Año Santo Josefino).
Viernes de la IV Semana de Cuaresma. Fiesta de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo; y de San Alejandro, Mártir; de San Ruperto, Obispo de Salzburgo y Apóstol de Baviera y Estiria; y de San Juan el Ermitaño.