Vexílla Regis

Vexílla Regis
MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

Mostrando entradas con la etiqueta San Anselmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Anselmo. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de abril de 2023

SI QUIERES SER SALVO, ESFUÉRZATE POR SEGUIR LA SENDA ESTRECHA

«Si quieres ser salvo, sigue el consejo de San Anselmo, cuando dice: “Si quieres estar seguro de estar en el número de los elegidos, esfuérzate de ser uno de los pocos, no de la mayoría. Y si quieres estar seguro de tu salvación, esfuérzate de estar entre la minoría de los pocos” (en Fray Bernardino de Bustis OFM. Obs., Rosárium Sermónum, parte II, sermón 23: “Del número de los que se salvan, y del número de los réprobos”), es decir: No sigas a la gran mayoría de la humanidad, sino sigue a los que entran por la senda estrecha, que renuncian al mundo, que se entregan a la oración, y que nunca relajan sus esfuerzos, ni de día ni de noche, para poder alcanzar la bienaventuranza eterna» (FRAY MARTÍN DE COCHEM OFM. Cap. De las cuatro Postrimerías, parte IV, cap. IV  “Del número de los que se salvan”, in finem. Traducción inglesa publicada por Bezinger Brothers, Nueva York, 1899, pág. 221. Imprimátur de Mons. Michael Augustine Corrigan, Arzobispo de Nueva York, 5 de Octubre de 1899).

sábado, 8 de mayo de 2010

ORACIÓN DE SAN ANSELMO CANTUARIENSE A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

LATÍN
O Sancte Míchaël, Archángele Dei, præpósitus Cœli, veni in adjutórium meum, et defénde me ab hoste malígno in hora mortis meæ, et ánimam meam deduc in paradísum exsultatiónis ætérnæ. Amen.
  

TRADUCCIÓN
Oh San Miguel Arcángel de Dios, custodio del Cielo, venid en mi ayuda y defendedme contra el maligno enemigo en el momento de mi muerte; y conducid mi alma a la eterna exultación del Paraíso. Amén.

Fragmento de la Oración 36 (A Dios y todos los santos) en Obras de San Anselmo Cantuariense, parte II. En Migne, Patrología Latina 158, col. 928.