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jueves, 1 de diciembre de 2011

EL LATÍN EN LA SANTA MISA, ¿POR QUÉ?

Por Mons. Mark A. Pivarunas, CMRI



1. ¿Porqué se oficia la Misa en Latín?
La Misa en latín con frecuencia se denomina “Misa Tridentina,” en referencia al hecho de que fue codificada por San Pío V poco después del Concilio de Trento (1545-1563), de donde proviene el término “Tridentino.” Contrario a lo que algunas personas piensan, San Pío V no creó una nueva Misa, sino unificó toda la Liturgia existente: Ordenando y estructurándola bajo un “Ordo,” de tal manera; que toda la Liturgia de la Iglesia permaneciera sin mutación con el correr de los Siglos. Su Bula “Quo Primum Tempore” no solamente declaró que había que mantener la Misa permanentemente inalterable, sino también prohibió la introducción de nuevas Liturgias en la Misa. La Misa en Latín puede de hecho llamarse Misa de los Apóstoles, porque data del tiempo de Nuestro Señor y de los Apóstoles. Los pormenores de las primeras Liturgias se asemejan a la Misa en Latín en sus detalles esenciales.

2. ¿Originalmente en que Idioma se decía la Santa Misa en la Iglesia?
La Misa se decía originalmente en Arameo o Hebreo, puesto que estas eran las lenguas que hablaban Cristo y los Apóstoles; las expresiones: “Amen, Alleluia, Hosanna y Sabbaoth” son palabras Arameas que se mantuvieron y aun permanecen actualmente en la Santa Misa en Latín. Cuando la Iglesia se extendió por todo el mundo gentil en el Siglo I; adoptó el Griego en su Liturgia porque este era el Idioma común del Imperio Romano. El uso del Griego continuó hasta el siglo II y parte del siglo III. El Kyrie eléison, y el Símbolo Litúrgico IHS (deriva de la palabra Jesús en Griego) son una prueba víva del uso de este Idioma en la Liturgia de la Iglesia; pues permanecen aun en la Santa Misa en Latín. Las Misas Romanas iniciales se encuentran en los escritos de San Justo “que datan del año 150 del Cristianismo” y también en los de San Hipólito del “año 215.” El Latín finalmente remplazó al griego como lengua oficial del Imperio.

3. ¿Desde cuándo se usa el latín en la Iglesia?
Hacia el año 250 de la fundación de la Iglesia, la Misa se decía en Latín en la mayor parte del mundo Romano. Incluyendo las ciudades del Norte de África y de Italia, como Milán. La Iglesia en el Imperio Occidental adoptó el latín en la Misa alrededor del año 380 del Cristianismo. El Canon de la Santa Misa en latín, como lo conocemos actualmente, ya estaba completo para el año 399 del Cristianismo. El Latín dejó de ser lengua vernácula hacia los Siglos VII y IX; sin embargo, la Misa siguió ofreciéndose en Latín porque mucha de su Liturgia ya había sido creada en esa lengua. Los Santos Padres de la Iglesia, por entonces, no vieron razón alguna para adoptar las nuevas lenguas vernáculas que estaban en desarrollo alrededor del mundo conocido. Este fue un medio providencial; porque el latín, aunque lengua muerta, sirvió como medio de comunicación en la Iglesia y a través de los Siglos. Sin duda era este el medio por el cual, Dios prometiera en el santo Evangelio, que estaría con nosotros hasta el fin de los tiempos; esto es parte del Plan de Dios para preservar a su Iglesia hasta el final.

4. ¿Qué razones tuvo la Santa Iglesia para mandar que se oficiara la Misa en Latín?
El único objetivo de San Pío V al mandar codificar la Misa, no fue sino el de la Unidad de la Iglesia, la única de las razones de peso; por la que se asegura la Unidad en el Culto Católico y se evita la disparidad de Rito, el único medio era la Uniformidad en el Idioma, y así se preservaría no solo de Cisma sino también de los errores que pudieran ser introducidos. Mandó San Pío V fuese dicha, la Misa en lo que sería en adelante el Idioma Oficial de la Santa Iglesia: “El Latín.”

5. ¿Cómo asegurar la perpetuidad de los Ritos Católicos, a través de tanta diversidad de Idiomas, Naciones, costumbres y que además esas mismas diferencias cambiarían a través del correr de los años?
Las razones son evidentes, había que asegurarse de que el Idioma que la Iglesia tomara como oficial, no fuera modificado a través de los tiempos y los lugares; pues la Historia nos demuestra que los vocablos de los Idiomas cambian de significado o se introducen modismos, por el habla Popular con el tiempo.
Hasta los reformistas protestantes reconocen la conexión entre las enseñanzas de la Iglesia y la Misa. Lutero creyó que eliminando la Misa, podría derrocar al papado. El y otros reformistas protestantes se dedicaron a erradicar la noción del sacrificio de sus liturgias “reformadas.” Eliminaron los altares y los crucifijos, y las lecturas de las Escrituras y los sermones remplazaron el concepto de la Real Presencia de Cristo en el Sagrado Sacramento. Esto se fue haciendo gradualmente, para que los católicos quienes, después de todo, iban a las mismas iglesias y con frecuencia tenían los mismos pastores, difícilmente se dieran cuenta de que poco a poco se iban convirtiendo en protestantes.
La repuesta Sabia de la Iglesia, a todas estas incógnitas Preocupantes, las soluciona adoptando una Lengua que en sí misma sea inalterable, inmutable en lo esencial de sus vocablos.

 6. ¿Qué lengua entre el Griego, Latín, Hebreo y el llamado Siriaco-Arameo resolvía éstas incógnitas?
El Latín ofrecía esta garantía; es por eso que se mandó, se adoptase en toda la Liturgia de la Iglesia: “El Latín Lengua Muerta” a excepción de los Ritos Católicos que tuvieran más de 200 años de existencia. Son por estas razones y no por otras, por las que se dice la Misa en Latín (Lengua Muerta). Como no se habla actualmente como lengua vernácula de país alguno; las palabras en latín no cambian de significado. Por ejemplo el Idioma Inglés será más fácil de entender, pero a causa del habla popular, los Coloquialismos, y la influencia de los Regionalismos, las palabras que usamos varían de significado de un sitio a otro y de un año a otro. Como lo dijo su Santidad Pío XII de feliz memoria: “El uso del Latín” es una señal hermosa y manifiesta de la Unidad, así como un antídoto efectivo contra cualquier corrupción en la Verdad Doctrinal” (Mediator Dei).

 7. ¿Qué podemos decir de las personas que objetan que hay dificultad actualmente para entender el latín por lo que les resulta aburrida la Misa?
Es evidente, están olvidando que el acto de Adoración Supremo (Misa) no es una reunión social que sirva para alagar a los sentidos ni mucho menos un estímulo para favorecer el sentimentalismo; muy al contrario es la “Aceptación de la Soberanía infinita de Dios y de sus Perfecciones con la sumisión absoluta de la criatura para con su Señor y Creador. Nos encontramos por desgracia en una situación en donde los modismos y costumbres en los Idiomas se suceden una y otra vez sin interrupción; de tal manera que al cabo de solo 2 o 3 años ya no tienen el mismo significado tal o cual palabra, la prueba está en que experimentamos cambios en la forma de hablar de las generaciones pasadas a las actuales y sin embargo lo aceptamos gustosos. Entonces, ¿ Porqué no aceptar un Idioma que además de ser Mandado por la Iglesia Católica es a la vez una garantía de seguridad que preserva a nuestra Fe Católica de todo contagio de error y de corrupción?. Para los que se quejan de no entender el latín no es sino una manera fácil de justificar su falta de piedad y de Fe y por este motivo culpan a un Idioma que facilita la Unidad de la Iglesia y que además a sido Inspirado por el Espíritu Santo y por eso se conforman con el progresismo religioso de los Templos actuales; condenado por la Santa Iglesia.

8. ¿Cuál es la manera Católica de guiarnos cuando asistimos los domingos a las Misas en latín?
Existe una diversidad de Misales que traen el texto en Latín y adjunto la traducción en el Idioma de cada País; recordemos que el Culto de “Dulía que ofrecemos a los Santos” y el Culto de “Latría o de Adoración que es el que se tributa solo a Dios” lo hacemos conforme lo manda La Santa Iglesia y que éste solo hecho debe bastarnos para satisfacer nuestras exigencias de entender el Latín, pues aunque por el oído no lo entendamos sabemos que adoramos a Dios de la manera como quiere ser Adorado, del modo, forma y medida que el Espíritu Santo a proporcionado a su Iglesia. Sus Ministros lo entienden y nos trasmiten los sentimientos de la Iglesia en cada mínimo gesto litúrgico; y basta con que ellos nos expliquen con claridad cada parte del Culto Oficial de la Iglesia que es: “la Liturgia” y como consecuencia el Centro de ella “La Santa Misa.”

 9. ¡Qué es lo que sucede actualmente! ¿Porqué razón, no se ofician más Misas Católicas, es decir, en el Idioma Oficial y con las disposiciones mandadas y ordenadas por la Iglesia?
La razón es que las Misas que se dicen a partir del 20 de Noviembre de 1960, mandadas por el hereje Pablo VI (Montini), no son ya Misas Católicas, puesto que se separan de una manera impresionante de la Misa Tridentina (Cardenal Ottaviani); el Novus Ordo Missae o nueva Misa; no es ni será jamás, Un Ordo Católico; muy al contrario no representa mas que un Misal arreglado y ordenado a merced de las aspiraciones protestantes: la Nueva Misa, no representa más que el sueño dorado del Pérfido Martín Lutero; pues su máxima favorita era: “¡Destruid la Misa y Habréis acabado con Papado!” Y en efecto se cortó el canal de la gracia (la Misa) que es el Centro de Toda la Liturgia; y se consiguió lo que aspiraban, protestantizar a la que ellos consideraban su enemigo acérrimo la “Iglesia Católica.” La nueva Misa es en verdad una Asamblea protestante. Ella es el reflejo vivo de la secta protestante; y en honor a la verdad si Ud. ¡No lo cree!, lo Insto a que lo compruebe con sus propios ojos, si puede Ud. encontrar alguna diferencia entre una asamblea protestante Y la Misa nueva; basta con presenciar personalmente las dos Asambleas; la protestante y la que dicen en los Templos modernos mal llamados Católicos.

 10. ¿Cuáles fueron las consecuencias al querer imponer a todos los sacerdotes la nueva Misa?
Aunque la Misa en Latín data del año 150 del Cristianismo, el advenimiento de la nueva Misa Protestante (Novus Ordo Missae) hecha oficial por el hereje Pablo VI el 22 de Marzo de 1970, causó la Apostasía de muchos Sacerdotes. Pero también la reacción de muchos otros que permanecieron fieles a las Enseñanzas de la Iglesia, los cuales conscientes de la importancia de la Unidad cuya nota, es la principal para conocer la Verdadera Religión; han continuado Oficiando la Santa Misa tal como fue codificada por la Santa Iglesia poco después del Concilio de Trento, sin agregar ni disminuir nada de lo que allí establecieron; según aquello del conmmonitorio: “no traspases los límites que han establecido vuestros antepasados.” Los sacerdotes de la “Congregación María Reina Inmaculada” (CMRI) que comenzó en el año de 1967, siempre han ofrecido la Misa Católica (Tradicional en Latín) con las circunstancias que rodean actualmente a la Santa Iglesia, como es el: Declarar que la Sede Apostólica está Vacante, por razón cierta y comprobada que los últimos Papas predecesores a Pío XII han caído consuetudinariamente en las heréticas y depravadas prácticas de Doctrinas condenadas por la Iglesia, separándose así del Cuerpo Místico de Cristo tales son los casos de Juan XXXIII, Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II los cuales habiendo reformado; la Misa, Sacramentos, y aún la Liturgia en general, se han plegado a los errores Modernistas condenados por San Pío X. Pues es clara la Iglesia cuando la escuchamos decir por San Roberto Bellarmino: ¿Puede un Papa caer en herejía? Y no duda al responder que, Sí, cuando atenta contra los Dogmas, y lo establecido a “perpetuidad” concerniente a (Moral y Doctrina Católica) que ya la Iglesia por medio de los Pontífices antecesores haya Decretado, quien pretenda hacer lo contrario, y refórmese lo ya establecido quedará ipso facto fuero de la Santa Iglesia, esta es doctrina clara de la misma; es hereje quien niegue, reforme, agregando o disminuyendo lo que la Iglesia manda que crea, reciba y obedezca; cualquiera que haya sido su condición o Autoridad dentro de la Santa Iglesia llámese: Obispo, Arzobispo, Cardenal y en definitiva Papa.

 11. ¡Acaso la Liturgia no puede acomodarse a las necesidades de los tiempos actuales! ¿Porqué la Misa en latín es tan importante para ustedes?

El Papa Pío XII declara expresamente que la Sagrada Liturgia está íntimamente vinculada a las verdades de la Fe Católica y por lo tanto debe conformarse a ella y reflejar esas verdades; no podemos so pretexto, de acomodar la Liturgia a las exigencias de los pueblos y de los tiempos modernos, comprometer una sola Verdad de Fe; es absolutamente importante conservar inalterable la Liturgia para que ella sirva actualmente salvaguardando la integridad de la Fe (Mediator Dei). Si la Liturgia en este sentido representa el depósito de la Fe Católica, resultaría herético y sacrílego, querer acomodar la Santa Misa a merced del capricho humano, atropellando con ello toda una tradición infalible.

 12. Estimo que el latín es una lengua Anticuada ¿Acaso no se opone al progresismo cultural de los pueblos?
No podemos objetar el que una lengua como el latín haya pasado de uso en estos tiempos tan modernos o el que peligremos habernos quedado anclados en el Siglo XV; como afirman muchas personas de juicio ligero. Contrario a estos criterios equívocos, no solamente afirmamos que quedamos anclados en el Siglo XV sino en el año 33 de Nuestro Señor; por eso cuando se nos acusa de novedosos podemos responderles: “no hay nada mas nuevo que permanecer en los Orígenes”( Sta. Teresa de Jesús). No es pues la Misa en latín, una manera selectiva o novedosa de oficiarla ni tampoco elitista o exclusivista, todo lo contrario, es la única manera católica, es decir, Universal de oficiarla, acomodada para que sea escuchada por toda persona bautizada del mundo sin importar la Nacionalidad que tuviera (Chino, Alemán, Norteamericano etc.) Esta fue la intención de la Iglesia al mandar codificar la Misa en una lengua que a través de los tiempos y los lugares no sufriera cambios, pues pertenecemos a la Iglesia Católica que es Una: en el Bautismo, Una en los Sacramentos, Una en la Fe; como dice el Apóstol San Pablo. Por estas razones, la Iglesia siempre ha protegido cuidadosamente el Texto de la Misa, para evitar que se incorporen a la Liturgia errores doctrinales. La Misa tradicional en latín es entonces la expresión perfecta de las verdades inmanentes de la Iglesia Católica. Hasta los protestantes reformistas reconocen la conexión entre las enseñanzas de la Iglesia y la Misa. Lutero creyó que eliminando la Misa, podría derrocar el Papado. El y todos los demás protestantes se dedicaron a quitar la Noción de Sacrificio de sus Liturgias, “inventadas” por ellos: eliminaron los altares y los crucifijos, y las lecturas de las Escrituras y los sermones reemplazaron el concepto de la Real Presencia de Cristo en el Sagrado Sacramento. Esto se fue haciendo de un modo gradual y despacio para que los Católicos, quienes después de todo, observaban atónitos los cambios y novedades que se iban introduciendo en sus iglesias, ni siquiera advirtiesen que se iban convirtiendo en protestantes.

 13. ¿Cuál fue el origen de la nueva Misa conocida como: “NOVUS ORDO MISSAE”?
Desde principios de la década de los 60′s muchos de estos primeros cambios se fueron gradualmente introduciendo en las iglesias Católicas. Fue entonces en ésta época cuando la Misa experimentó cambios por una comisión del Vaticano II asistida por seis protestantes. En la nueva Liturgia que arreglaron ellos no hay referencias a la Misa como un sacrificio, pues la definen como: “El memorial del Señor” y se identifica perfectamente con el servicio protestante. Al transformar toda la Liturgia alejándose impresionantemente de la Teología Católica, éstas reformas han demostrado a la sociedad que los nuevos cambios litúrgicos solo conducen a una total desorientación en los Católicos que dieron señales de indiferencia y de disminución de la Fe, otros pasaron por una torturante crisis de conciencia y finalmente miles apostataron; pues la nueva Misa no era ya la expresión de una Fe Católica sino la de una nueva religión ecuménica.

 14. ¿Acaso no debe la liturgia acomodarse a las necesidades de las culturas y de los pueblos para Evangelizarlos?
La Misa es el acto supremo de Adoración a Dios, quién está por sobre el tiempo, las lenguas y las culturas. La finalidad de la Misa es honrar a Dios y Adorarlo. Durante Siglos, un Católico podía asistir a la Misa en cualquier parte del mundo y siempre hallaba la misma forma Católica de seguirla y cumplir con el precepto. Si pudiésemos viajar a través del tiempo, encontraríamos la misma Verdad: una Misa ofrecida por un sacerdote Católico que viviera en Roma en el año 570 sería igual a una ofrecida por un sacerdote que viviera en Nagasaki en 1940, o la de un sacerdote del Monte San Miguel en el año 2002. Este hecho refleja claramente dos de las cuatro Notas de la Iglesia Católica; su Unidad y su Catolicidad en relación con el tiempo y el espacio.

 15. ¿Cuáles son los fines de la Santa Misa?
Recordando nuestro Catecismo; los propósitos por los que se ofrece la Misa son:
  1. Adorar a Dios como Señor y Creador
  2. Darle gracias a Dios por todos los favores recibidos
  3. Pedir a Dios que derrame sus bendiciones sobre todos los hombres
  4. Satisfacer la Justicia de Dios por los pecados que se cometen.
La Misa es, aún más, la Adoración pública ofrecida por la Iglesia entera a Dios a través de Jesucristo, quién, como el Sumo Sacerdote Eterno se ofrece de nuevo a su Eterno Padre como lo hiciera en la Cruz. Él es el Cordero de Dios, la Víctima sin mancha cuyo sacrificio lava los pecados del mundo. La Misa, es entonces el cumplimiento de la profecía: “De Levante a Poniente, grande es mi Nombre entre las naciones, y en todo lugar se sacrifica y se ofrece al Nombre Mío una ofrenda pura” ( Mal. I,11).

 Obispo Mark A. Pivarunas, CMRI

jueves, 27 de mayo de 2010

CONTRASTES ENTRE LA IGLESIA CATÓLICA Y LA IGLESIA CONCILIAR (VII)

En esta séptima (de muchas entregas), nos enfocamos en la Misa. Para ello mostraremos los videos:

Misa Tridentina (Oficio del Sagrado Corazón de Jesús)

Novus Ordo Missae (Dedicación de nueva capilla)

Advertencia: el vídeo de la Misa Tridentina dura más de una hora.

domingo, 18 de abril de 2010

LA COMUNIÓN Y LA SANTA MISA (DECLARACIÓN DADA POR UN DEMONIO DURANTE UN EXORCISMO)

Este mensaje me lo mandaron por correo, y trata de la importancia que reviste comulgar de rodillas y de que la Misa Tridentina es agradable ante Dios. Lo impresionante es que esta declaración ¡¡¡LA DIO UN DEMONIO LLAMADO "AKABOR" DURANTE UN EXORCISMO!!!

"Unicamente el Santo Sacerdote es EL UNICO que da la Santa Comunion en la boca y de rodillas... solo EL"

NO A LA COMUNION EN LA MANO

Recuerda hermano mio que si obedeces esta ORDEN del Señor, todo sera mas facil... siendo asi que debes decirles a todos tus familiares que no lo hagan y sobre todo... mostrarles a las personas que esta practica esta mal, que no conviene tocar con esas manos sucias al Señor, recibir a Dios en las manos es PECADO MORTAL... que es algo Sagrado, Contemplativo, de mucho Amor y respeto...

Dios nos ama y los discipulos nunca tocaron a Jesús... ¡¡¡NUNCA¡¡¡

OTRA COSA IMPORTANTISIMA:

RECIBIDLA SOLAMENTE DEL SANTO SACERDOTE... YA QUE QUIEN CONSAGRA A JESUS ES UNICAMENTE QUIEN LO DA...

LOS MINISTERIOS DE COMUNION SON EL INVENTO NUMERO UNO DEL DEMONIO, SEGUIDO DE LAS SECTAS... COMPUESTOS POR PERSONAS QUE DAN LA COMUNION SIN SER SACERDOTES NI NADA.... SOLAMENTE FELIGRESES... ESO ES PROHIBIDO POR DIOS...

TESTIMONIO DE UN DEMONIO SOBRE LA COMUNIÓN Y LA MISA TRIDENTINA

San Agustín enfrentando al diablo (por Michael Pacher)

Orad esta oracion primero:

San Miguel Arcangel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Ahora orad un Ave Maria a la VIRGEN

Ahora si has orado un poco, lee con atencion:

(Debes orar ya que orar antes de leer lo que vas a leer es parte de un exorcismo, cosa que debes estar orando para que no te ataquen los demonios, ES EN SERIO... HAY EXORCISTAS QUE RECONOCEN ESTO QUE LES DIGO EN PARENTESIS, Y POR EXPERIENCIA LO SÉ)

LA CONFESIÓN Y SAGRADA COMUNIÓN

AKABOR) Es necesario que reciban los Sacramentos como es debido. La verdadera confesión, no sólo  participar en ceremonias penitenciales y la comunión. El sacerdote debe decir 3 veces: "Señor, yo no soy digno" y no sólo una vez. Deben recibir la comunión en la boca y no en la mano. Hemos debatido largamente allí abajo (el infierno), hasta que hemos conseguido introducir la comunión en la mano. La comunión en la mano es muy buena para nosotros en el infierno, pueden creerme. Ella (la Virgen María), quiere que diga, la Gran Señora, si viviera todavía recibiría la comunión en la boca y de rodillas, y se inclinaría profundamente de esta forma (de rodillas). Debo decir que no se debe tomar la comunión en la mano. El mismo Papa da la comunión en la boca. No quiere en absoluto que se de en la mano. Esto viene de los Cardenales, después pasa a los obispos, que se figuran que se trata de obediencia. Luego pasa a los sacerdotes, que se figuran que deben someterse, porque la obediencia se escribe con mayúsculas. No se debe obedecer a los malos, hay que obedecer solamente al Papa, a Jesucristo y a la Santísima Virgen. Dios no quiere la comunión en la mano.

Hasta ahi hablan los demonios de la Comunion, La Sagrada Comunion... la cual es ALGO SAGRADO Y LOS MINISTERIOS AQUELLOS DE COMUNION NO DEBEN EXISTIR¡¡¡ SOLO EL SANTO SACERDOTE ES QUIEN DA LA SANTA COMUNION EN LA BOCA Y DE RODILLAS

¿QUE HARIAS SI VES A JESUS? -Me pongo de rodillas....

¡¡¡Pues haz esto si ves la Santa Comunion¡¡¡¡

Se esta suprimiendo la oracion del Gloria que viene antes del yo pecador... háblele al Santo Sacerdote que no debe quitarla porque esto es falta grave contra la Santa Eucaristia, les digo esto para que no le vayan quitando partes a la Santa Eucaristia...

LA SANTA MISA
Existían algunas minucias que hubiera habido que cambiar, pero no la mayor parte. Prácticamente no había nada que cambiar en la liturgia. Sería mejor que la Santa Misa fuese leída en latín. En la Consagración se decía: Este es mi cuerpo, que he sacrificado por vosotros. Esta es mi Sangre, que será vertida por vosotros y por muchos otros", como lo ha dicho Jesús".

EXORCISTA) "¿No es correcto decir "por todos"?. Dí la verdad en Nombre de LA VIRGEN SANTISIMA."

A) "No. Las traducciones no son exactas, es el caso de "para todos". No deben decir "para todos". Habría que decir "para un gran número". Cuando el texto no es correcto, ya no contiene la plenitud de gracias..."

E) "¿Pero Cristo no ha vertido su Sangre por todos? Dí la verdad en Nombre NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO."

A) "No. Hubiera querido verterla por todos, pero en realidad no ha corrido por todos."

E) "¿Porque muchos se han negado? Dí la verdad en Nombre de LA VIRGEN INMACULADA."

A) "Naturalmente. No ha corrido para nosotros en el infierno... El nuevo orden de la misa - los obispos han cambiado la misa tridentina - la nueva misa; pronto se llegará a un punto en que toda la misa no será válida."

E) "¿Cómo es la misa tridentina? La antigua, la que ha prescrito San Pio V?"

A) "Es la mejor que existe, es la misa tipo, la verdadera, la buena misa. He dicho todo esto en contra de mi voluntad, he sido obligado, Ella me ha forzado.

E) "Tienes algo más que decir, di la verdad solamente en Nombre de LAS SANTAS LLAGAS DE NUESTRO SEÑOR JESÚS."

PERO AQUI VA LO QUE MAS ME INTERESA DECIRLES EN ESTE MENSAJE....

E) ¡Di la verdad, en el nombre DE LA VIRGEN INMACULADA Y MADRE DE DIOS."

LA LITURGIA
En la misa tridentina se hacían 33 signos de cruz, ahora se hacen muy pocos. En la bendición ya ni siquiera se arrodillan. ¿Cómo nos arrodillaríamos si pudiéramos?"

E) "¿Es exacto que deben hacerse 33 signos de cruz? Dí la verdad EN NOMBRE DE JESUS SACRAMENTADO."

A) "Naturalmente, y hasta obligatorio. Entonces ya no estamos dentro. Estaríamos obligados a huir de la Iglesia, pero ahora seguimos dentro. También debería restablecerse el Asperges me. Al hacerlo, estábamos obligados a huir ante el agua bendita y el incienso. Debería volverse a quemar incienso. Y a decir después de la Santa Misa: la oración de San Miguel, las 3 Aves, y el Salve Regina. Los laicos no deben dar la comunión. Ni siquiera las religiosas. ¿Creéis que Cristo hubiera confiado esto a los apóstoles, si pudieran hacerlo las mujeres o laicos?

E) "Akabor ¿has dicho ya todo? ¿Has dicho toda la verdad? En Nombre del SANTO ESPIRITU DE DIOS"

Afortunadamente esto que acabo de compartiros y recordaros lo hago para que os deis cuenta de cómo son las cosas ahora... ¡¡¡¡AVIVAOS HERMANOS AVIVAOS¡¡¡¡

domingo, 28 de marzo de 2010

DOMINGO DE RAMOS

Dile a Jesús: Hoy sois aclamado como Rey de los Judíos, pero en cinco días vuestros hermanos os enclavarán a la Cruz. (Miniatura "Entrada de Nuestro Señor a Jerusalén", de "Las Tres Ricas Horas del Duque de Berry)

Antes de prestarse a ser crucificado, Jesucristo desea ser proclamado Rey por el mismo pueblo deicida, y por eso entra hoy triunfante en Jerusalén.

La Liturgia de este día: es una mezcla de alegría y de tristeza. Hay que notar en ella tres particularidades:


A.) La Bendición de los Ramos;
B.) La Procesión,
C.) La Misa.

A.) La Bendición de los Ramos.

Bendición de los Ramos por un obispo

Precede a la Misa, con la que, a primera vista, se confunde; pues tiene como ella: Intróito, Colecta, Epístola, Gradual, Evangelio, Prefacio y Sanctus, a continuación del cual vienen, en lugar del Canon, las oraciones de la Bendición. Una vez benditos los ramos, el celebrante los rocía con agua bendita y los inciensa, y al compás del canto de las antífonas "Pueri hebraeorum", que recuerdan los vítores de los niños hebreos, se hace la distribución. Al recibirlo, los fieles han de besar el ramo y la mano del sacerdote.

El rito de la Bendición de los Ramos responde fielmente al tipo antiguo de las synaxis alitúrgicas, tenidas, a imitación de las celebrarlas por los judíos en sus sinagogas, para la recitación del Oficio Divino, para la edificación e instrucción de los fieles, etc., pero sin la ofrenda del Santo Sacrificio.

B.) La Procesión.

Paso "Entrada a Jerusalén" de la Cofradía "La Borriquita" en Sevilla

Acabada la distribución, se forma y desfila la procesión, que semeja un paseo triunfal. Es de origen muy antiguo y una como continuación de la que, ya en el siglo IV, se realizaba en Jerusalén, con asistencia de toda la ciudad y de los mismos monjes de la Laura de Pharan, y presidida por el obispo, quien, para mejor representar a Nuestro Señor, cabalgaba montado en un jumento. Todos los que toman parte en la procesión, llevan en sus manos las palmas o ramos benditos, y los cantores entonan cánticos alusivos al triunfo de Jesucristo. Al llegar, de regreso, a las puertas del templo, la comitiva las encuentra cerradas. Detiénese ante ellas, y oye que en el interior voces infantiles entonan un himno, cuyo estribillo repiten los de afuera, como entrelazándose en un porfiado diálogo en alabanza de Cristo Rey.

Es el célebre himno "Gloria, laus..." compuesto, en el siglo IX, según se cree, por Teodulfo, obispo de Orleans estando prisionero en Angers por orden del rey Luis el Bueno, y cantado por él, o por un coro de niños por él preparados, en el preciso momento de pasar el rey por delante de la cárcel acompañando a la Procesión de Ramos.

Terminado el himno, el subdiácono pide la entrada en el templo para él y para toda la comitiva golpeando la puerta con la Cruz procesional, y los de adentro los reciben al son de nuevos cánticos.

Este rito representa la entrada de Jesucristo en el cielo cuyas puertas, cerradas por el pecado, tuvo Él que abrirlas por virtud de la Santa Cruz, siendo recibido por los Ángeles al son de músicas y cánticos.

C.) La Misa
Por ser día de duelo, se llevan ornamentos púrpuras

Con la procesión se extingue nota alegre y triunfante de este día, y se apodera del templo y de los Oficios litúrgicos un sentimiento de profundo dolor. Este llega a su colmo en el canto de la historia de la Pasión según San Mateo, que reemplaza al pasaje acostumbrado del Evangelio.

En señal de duelo, no se inciensa el Misal ni los acólitos llevan ciriales como de ordinario. Los fieles están de pie y con 1as palmas y ramos benditos en las manos, como para vitorear a Cristo, mientras los judíos lo escarnecen. La cantan en tono muy severo y con música del Maestro Victoria, contemporáneo de Palestrina, retocada últimamente por los monjes de Solesmes. Está distribuida en forma de diálogo, en el que intervienen como actores: Jesucristo (+), el Cronista (C), y la Sinagoga (S), por la que habla el tercer Diácono siempre que media en la conversación un personaje aislado, y el Coro o asamblea de fieles cuando son varios o todo el pueblo en tumulto. Al anunciar el Cronista la muerte del Señor, el clero y los fieles se prosternan en tierra, por breves instantes, para adorar al Redentor. Prosigue el relato de lo sucedido después de la muerte, reservando la última parte para el Diácono de oficio, a quien corresponde el canto del Evangelio en todas las misas solemnes.

(Tomado de "La Flor de la Liturgia" del R. P. Azcárate, 5ª Edición 1945, Monasterio de San Benito.)

martes, 23 de marzo de 2010

EL GRAN TESORO DE LA SANTA MISA


TESORO DE LAS GRANDES UTILIDADES
QUE SE GANA EN CELEBRAR Y OÍR MISA
  1. San Bernardo, hablando de las utilidades de la Misa, dice: Que más merece el que devotamente oye una Misa (en gracia de Dios), que si peregrinara la dilatada espaciosidad de todo el mundo, y que si diera a los pobres su hacienda: pero mucho más el que celebra.
  2. El mismo Santo dice: Que el que devotamente y en gracia oyere Misa merece tanto como si fuera  peregrinando. y visitara todos los Lugares Santos de Jerusalén, y caminara la demás Tierra Santa.
  3. San Buenaventura, con otros muchos Padres, dice: Que la santa Misa es el compendio de las maravillas que Dios ha hecho con los hombres.
  4. San Agustín dice: Que si alguno oyere devotamente la Misa, alcanzará grandes auxilios para no caer en pecado mortal, y se le perdonarán sus defectos y pecados veniales e imperfecciones.
  5. En otro lugar dice: Que todos aquellos pasos que uno da para oír Misa, son escritos y contados por su Ángel y por cada uno le dará el Altísimo Dios un grandísimo premio en esta vida mortal y perecedera.
  6. Refiere el mismo Santo: Que el oír devotamente Misa y ver el Santísimo Sacramento, ahuyenta al demonio del pecador.
  7. Mas adelante refiere: Que al que oyere Misa entera no le faltará el sustento necesario y alimento para su cuerpo.
  8. El propio Santo dice: En aquel día que alguno viere en la Misa el Cuerpo y Sangre de Jesucristo, se le conservará la luz de la vida.
  9. En otro lugar continúa diciendo: Que mientras uno oye Misa no pierde el tiempo, sino que gana mucho, por muy dilatado que el sacerdote se esté en el sacrificio de la Misa.
  10. Mi gran Padre San Agustín, hablando con los que fueran muy devotos de las benditas almas del purgatorio, dice estas breves palabras: Quien por los difuntos oye Misa y ora, por sí propio trabaja: así el que ofrece por las almas lo que reza, por sí propio trabaja.
  11. San Anselmo dijo: Que más vale una Misa oída en vida, que mil dichas por la misma persona después de su muerte.
  12. El mismo Santo dice: Que una Misa sobrepuja y accede la virtud de todas las oraciones en cuanto a la remisión de la culpa y pena.
  13. En otro lugar dice: Que oír devotamente una Misa en vida o dar alguna limosna para que se celebre, aprovecha más que dejar para celebrarlas después de su muerte.
  14. San Gregorio dijo: Que el que devotamente oyere Misa, en aquel día se librará de muy grandes peligros y muchos males.
  15. En otro lugar dice: Porque ningún sacrificio hay en todo el mundo por el cual las almas de los difuntos con mayor presteza salgan y se libren de las penas del purgatorio, que por la sacratísima oblación y santo sacrificio de la Misa, como sienten los teólogos.
  16. El mismo santo dice: Que la pena de los vivos y de los difuntos se suspende mientras se celebra la Misa y principalmente en las almas de aquellos por quienes con especialidad el sacerdote ruega, ora y dice la Misa.
  17. Continúa el mismo Santo diciendo: Que por las Misas oídas y dichas con devoción, los pecadores se convierten a Dios, las almas se libran de las penas que por sus pecados merecían en el purgatorio. y los justos se conservan en el camino rectísimo de la justificación.
  18.  Por último, dice el mismo San Gregorio: Que por las Misas que en la Iglesia se celebran, se convierten los infieles a la fe de Cristo, las almas de las penas del purgatorio vuelan al cielo y los Justos se afirman en la gracia de Dios.
  19.  San Jerónimo dice: Que las almas que están en la penas del purgatorio, por las cuales el sacerdote ora y ruega en la Misa, no padecen ningún tormento mientras que el santo sacrificio de la Misa se celebra y dice por ellas.
  20.  El mismo Santo dijo: Que por cualquier Misa con devoción celebrada y oída salen muchísimas almas de las penas dcl purgatorio, y a las otras  que quedan en él se les disminuyen las muchas penas que allí padecen.
  21. San Alberto el Magno dice: Que el santo sacrificio de la Misa está tan lleno de misterios como el mar  está lleno de gotas, como el sol de átomos, el firmamento de estrellas y como el cielo empíreo de muchísimos Ángeles.
  22. En otro lugar (Serm. 145) dice: Que el que en la  Misa contemplare la Pasión y muerte de Jesús, merecerá más que si anduviese peregrinando a pie descalzo a los Lugares Santos de Jerusalén, y ayunara a pan y agua un año, y se azotara hasta derramar sangre de sus venas. y rezara trescientas veces el Salterio.
  23. San Cipriano dice: Que el santo sacrificio de la Misa es medicina para sanar las enfermedades. y holocausto para purgar las culpas.
  24. San Juan Crisóstomo dice: Que la celebración de la Misa en cierta manera, vale tanto cuanto vale la muerte de Cristo la cruz.
  25. Inocencio Papa dice: Que por la virtud del sacramento de la Misa todas las virtudes se aumentan y se acrecienta la gracia.
  26. Juan Bautista Mantuano dijo: Aunque Dios me diera cien lenguas, y con ellas una voz de acero que nunca se me gastara, no sería posible declarar y manifestar las utilidades, gracias, privilegios y grandes provechos que se ganan con asistir y oír Misa en gracia.
  27. San Bernardino de Sena dice: Que la Misa es el mayor bien que se puede ofrecer por las almas para librarlas y sacarlas del purgatorio y llevarlas a gozar de su santísima gloria.
  28. San Lorenzo Justiniano dice: Más agrada al Altísimo Dios el sacrificio de la Misa, que los méritos de todos los Ángeles.
  29. El Venerable Beda dice: Que si una mujer encinta oyere Misa, podrá esperar grandes auxilios en los dolores de su parto.
  30. Eugenio Papa dice: Que más aprovecha para la remisión de la culpa y pena oír una Misa, que todas las oraciones de todo el mundo.
  31. El Concilio de Trento: Que por el santo sacrificio de la Misa se aplaca a Dios, y concede la gracia y don de la penitencia.
  32. El santo sacrificio de la Misa, dice San Francisco de Sales, es el corazón de la devoción, el alma de la piedad y el centro de la Religión.  
  33. Concluyendo, dice el Doctor Angélico Santo Tomás de Aquino: Que los efectos que causa el santo sacrificio de la Misa y el oírla, son los siguientes: Resiste a los malos pensamientos. Destruye los pecados. Mitiga el aguijón de la carne, Da fuerzas al alma para batallar contra los enemigos. Perdona los pecados veniales. Purifica, limpia y purga el corazón. Alienta a obrar bien. Aumenta la castidad. Acrecienta el fervor de la caridad. Da fuerzas para sufrir las cosas adversas y llena el alma de todas las virtudes. Y, en fin, por decirlo de una vez, cuantos frutos, gracias, privilegios y dones recibimos de la mano del Altísimo Dios, todos son por la sagrada muerte y Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, la cual se representa en el Sacrificio de la Misa

miércoles, 17 de marzo de 2010

CONTRASTES ENTRE LA IGLESIA CATÓLICA Y LA IGLESIA CONCILIAR (V)

Desde el primer capítulo de esta saga de cotrastar el Catolicismo con la iglesia montiniana, he empleado imágenes para demostrar las diferencias. Pero hoy haré una excepción, transcribiendo (e ilustrando) el artículo "Misa de Caín vs Santa Misa", del blog Final de los Días (que recomiendo visitar).


Este sacrificio de Jesucristo en la Cruz es la verdadera eucaristía, es el pacto único necesario para la redención de los hombres. El que no lo acepte morirá en sus pecados. Jesucristo encarnó para esto, y no para divinizarnos y enseñarnos a ser Dioses a través del conocimiento como dice la serpiente maligna, Jesucristo es el Divino Árbol Viviente, y su Santísima Madre espejo Inmaculado, fue creada como Árbol terrestre perfecto para dar el fruto divino de nuestra redención.

Si creemos que este sacrificio de Jesucristo en la cruz es el acto más poderoso que se ha realizado en la Creación por los siglos de los siglos, pues ¿que podríamos decir si en nuestros días la memoria de este sacrificio, o sea, la santa misa fuese adulterada o modificada? pues os lo digo hermanos a través de la escritura sagrada, esto es lo que ocurre actualmente:
2 Thessalonians 2:7 Nam mystérium jam operátur iniquitátis: tantum ut qui tenet nunc, téneat, donec de médio fiat.

2 Thessalonians 2:3 Ne quis vos sedúcat ullo modo: quóniam nisi venérit discéssio primum, et revelátus fúerit homo peccáti fílius perditiónis.

Estas son las consecuencias de haber quitado de en medio al que detenía todo esto, o sea, el Sacrificio continuo en la Santa Misa, el cual ha sido sustituido por el sacrificio del hombre. Pasemos a explicar más detenidamente que es el sacrificio del hombre y para ello hemos de remontarnos al génesis bíblico, a un personaje importante para entender quienes son los que están detrás del telón maquinando el Novus Ordo Secolorum. Este personaje es Caín, y este es el versículo que explica el Novus Ordo Missae: Génesis 4:3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda á Yahvé.

Esto es lo que se dice en la nueva misa (la del Novus Ordo):
C. Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.
T. Bendito seas por siempre, Señor.
C. Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros bebida de salvación.
T. Bendito seas por siempre, Señor.
C. Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y suyo, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
T. El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia. 

Veamos ahora que se dice durante la consagración en la antigua misa (la Misa Tridentina):
Sacerdote: Recibe, oh Padre Santo, omnipotente y eterno Dios, esta que va a ser Hostia inmaculada y que yo, indigno siervo tuyo, te ofrezco a Ti, mi Dios vivo y verdadero, por mis innumerables pecados, ofensas y negligencias, y por todos los presentes, así como también por todos los fieles cristianos, vivos y difuntos; a fin de que a mí y a ellos nos aproveche parala salvación y vida eterna. Así sea.
Sacerdote: Oh Dios,que maravillosamente formaste la naturaleza humana y mas maravillosamente la reformaste: concédenos que por el misterio de esta agua y vino, que participemos de la Divinidad de Aquel que se digno hacerse participante de nuestra humanidad, Jesucristo, tu Hijo Nuestro Señor, que contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amen
Sacerdote: Te ofrecemos, Señor, el Cáliz de salvación, implorando de tu clemencia que llegue en olor de suavidad hasta el acatamiento de tu Divina Majestad, para nuestra salvación y la de todo el mundo.Amen
Sacerdote: Recíbenos, Señor, animados de un espíritu humilde y de un corazón arrepentido: y tal efecto produzca hoy nuestro sacrificio en tu presencia, que del todo te agrade, oh Señor y Dios nuestro!
Sacerdote: Ven, oh Dios santificador, omnipotente y eterno, y bendice este sacrificio preparado para gloria de tu santo nombre!

Es grandísima la diferencia de una consagración a otra, no se piensen hermanos que con esto de la nueva misa se podaron las ramas del árbol para que creciese más robusto y sano, si no que lo que se ha hecho ha sido arrancar el árbol de raíz para plantar otro nuevo. Ha sido sustituido desgraciadamente el divino árbol de la vida, por el árbol del conocimiento.

Retomemos lo de Caín, pues me llama la atención mucho porque han introducido estas frases en la consagración: fruto de la tierra y del trabajo del hombre,  fruto de la vid y del trabajo del hombre. ¿Quién se atreve a presentar el fruto del trabajo para que lo santifique Yahvé? Pues fue Caín el que mató a su hermano Abel el pastor de las ovejas, Caín labrador de la tierra, el primer homicida, el primer constructor de una ciudad llamada como su hijo Enoc, pues es la estirpe de Caín la que se ha introducido en el corazón del Vaticano para destruir el cristianismo, crucificar a Cristo por segunda vez en su cuerpo místico y utilizarlo para que creamos que Dios santifica su abominable obra fruto de su trabajo, del conocimiento o de la ciencia que la serpiente le reveló en el Paraíso a Eva para engañar a Adán y a todos sus descendientes, sólo les faltaba usurpar el trono de Pedro y ya lo han conseguido hace muchos años, para terminar de construir su nueva torre de Babel, su Nuevo Orden Mundial y así establecerse como Dios, sustituir el culto Divino por el culto al hombre, y así darle tributo y adoración a su Dios a cambio de poder y dominio sobre todos los reinos de la tierra, pues la serpiente sabe que le queda poco tiempo y su rebelión tiene como fin el sentarse en el trono Divino y ser semejante al Altísimo.

Esto es lo que ocurre en la nueva Misa:
Génesis 4:5 Pero [Yahvé] no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya.
 
El sacrificio de Caín (izquierda) fue rechazado por Yahvé al ver que éste (Caín) ofrecía su trabajo terrenal (figura de la Misa Novus Ordo)

No se puede agradar al Padre de otra manera; sólo el sacrificio del primogénito de toda la creación y primogénito de entre los muertos, Santo de los Santos, el Cordero Inmaculado, es agradable a Dios Padre Omnipotente; por lo tanto, la nueva misa la podemos describir como la misa de Caín; que ofrece su trabajo, el fruto terrestre que desagrada a Dios. Y a la antigua y verdadera misa la podemos calificar para entendernos, la misa de Abel, el cual ofrece de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas, vemos aquí como está oculto el sacrificio de Cristo. Por lo tanto al final de los días la serpiente astuta utilizando a sus vasallos, ha conseguido quitar de en medio al que lo detenía o sea el sacrificio de Cristo en la cruz que se revive en la Santa Misa, para así en un futuro muy cercano establecer la Religión ecumenista del Anticristo y perder todas las almas que pueda antes de la Parusía de Nuestro Señor Jesucristo el Nazareno. Pues si entendemos que este mundo es el altar del Universo, es aquí donde se produce la batalla final entre las potencias caídas y los verdaderos hijos de Dios a su imagen y semejanza, solo por la sangre del cordero; hasta la gloriosa venida de nuestro Señor Jesucristo en la Gloria de su Padre con sus ejércitos celestiales y con sus Santos, con poder, para que su Divina Majestad el Rey de Reyes y Señor de los Señores establezca su trono en Sión, para reinar junto a su Santísima Madre Reina de las Reinas y sus Santos. Maranata

Si todo esto es así, se ha sustituido el culto a Dios por el culto a los ídolos, el fuego de Baal sustituye al fuego Divino, Ashael el jefe de los vigilantes caídos como dice el profeta Enoch ha conseguido lo que quería ser adorado como a Dios; este nombre Ashael significa en arameo la ofrenda de fuego poderosa o divina; por lo tanto el sacrificio de Caín es una ofrenda agradable a los ángeles caídos que se disfrazan de ídolos como en los tiempos antiguos así sucede hoy, el mundo está en tinieblas preparado para el advenimiento de la Bestia y el Anticristo, son ya siglos de preparación por parte de la estirpe cainita, que el Señor tenga piedad de sus elegidos pues hay que rogarle acorte los días de esta gran tribulación que está a las puertas y ya no hay quien detenga la justicia Divina, solo queda luchar y refugiarse en María la Virgen Santa Arca de la Salvación, pues como en los tiempos de Noé así será la venida del hijo del hombre, jamás en la historia; la tierra y sus habitantes los hombres han sufrido una posesión diabólica como la que en nuestros días va acontecer. Pues los que operan detrás del telón se han asociado con la serpiente para gobernar el mundo y lo conseguirán durante un periodo que Dios va a permitir para probar a todas las almas que estemos sobre la faz de este mundo.

viernes, 12 de marzo de 2010

DEL LATÍN: SU IMPORTANCIA, VENTAJAS Y PRONUNCIACIÓN

La Unidad de la Santa Iglesia Católica y Apostólica se refleja en el hecho de emplear el Latín como lengua litúrgica

Para quienes en el futuro protesten por el hecho de publicar los textos de la Liturgia en Latín en vez de usar el vernáculo idioma, dejaré estas líneas sobre el Latín, sus ventajas en la Misa y pronunciación.

El latín es la lengua oficial de la Iglesia. La Iglesia lo emplea en los Divinos Oficios para conservar mejor la unidad de fe pues como las lenguas vivas cambian de continuo, su uso podría introducir alteraciones en la Liturgia y en los ritos de los sacramentos.Además, usando la misma lengua en los países más diversos; brilla la catolicidad de la Iglesia. En ningún templo católico puede sentirse extraño un hijo de la Iglesia, porque en todas partes se celebran los mismos oficios, interpretados con las mismas palabras.
El latín, lengua litúrgica.

Los libros litúrgicos están escritos en la lengua oficial de la Iglesia, o sea en latín, que es, desde el siglo III o principios del IV, la única lengua litúrgica de todo el Occidente. Los pocos vocablos griegos (el" Kyrie eléison", de la Misa y de las Letanías, y el trisagio "Ágios o Theos" del Viernes Santo), y hebreos ("amen" "alleluia" "hosanna" "sabaoth") que todavía se emplean en la Liturgia romana, son restos de las primitivas lenguas litúrgicas y un indicio bien claro de la unidad de la Iglesia de Cristo, a la que sucesivamente se fueron incorporando judíos, griegos y romanos.

En los orígenes del cristianismo celebrábase la Liturgia en lengua vulgar, siguiendo en esto el ejemplo de Jesucristo y de los Apóstoles, que usaban el arameo, por ser entonces entra sus compatriotas, el idioma popular. "Los cristianos griegos -dice a este propósito Orígenes- ruegan a Dios en griego; los romanos se sirven de la lengua latina; los demás pueblos le dicen sus alabanzas cada cual en su propio idioma".

No obstante esta diversidad de lenguas litúrgicas primitivas, el griego, que era a la sazón el idioma más conocido y popular, dominó en seguida a todos los demás, de modo que, hasta la paz de Constantino (313) fue prácticamente la lengua oficial de la Iglesia. A partir de esa época, empero, la influencia de Roma empezó a ser ya decisiva en las naciones cristianas de Occidente, y su lengua, que era ya conocida en todas ellas y usada con frecuencia por los hombres cultos, se impuso en seguida como idioma universal. De esta suerte, el griego cedió su lugar en la Iglesia al latín, el cual quedó en adelante como lengua litúrgica oficial.

Las Liturgias de Oriente usan desde muy antiguo, según las regiones: el griego, el armenio, el sirio, el etíope y el eslavo, que son las lenguas vulgares de esos mismos pueblos.

Paulo V concedió a los jesuitas establecidos en China el uso litúrgico de la lengua del país; León XIII permitió el glagolito a los croatas y montenegrinos, que lo venían usando hasta el año 1868; y Benedicto XV consintió que la nueva República checoeslovaca lo empleara igualmente en ciertas solemnidades y en determinados altares.
Ventajas del latín.

El uso del latín, como única lengua litúrgica de Occidente, ofrece varias y muy apreciables ventajas, contra algún pequeño inconveniente.

Las ventajas son:
  1. Que contribuye poderosamente a conservar la unidad de la fe; 
  2. Que facilita a los eclesiásticos de todas las naciones y de todas las lenguas el desempeño, en cualquier iglesia y país, de sus sagradas funciones; y 
  3. Que envuelve de cierto misterio y majestad a los actos de culto.
Es bien obvio que la unidad y universalidad del latín ha salvaguardado en la Iglesia Romana la unidad e inmutabilidad de la fe, tanto como en las iglesias protestantes ha sido fuente de discordias y discrepancias la adaptación periódica del Libro de Oraciones al lenguaje de la época. Gracias a la lengua única, nuestra fe es proclamada siempre y dondequiera con las mismas fórmulas, las cuales nos han sido transmitidas desde los Apóstoles, de generación en generación.

Gracias al latín, por otra parte, no existen propiamente, en la Iglesia Romana, liturgia ni templos extranjeros, como tampoco sacerdotes ni fieles advenedizos: todos nos sentimos dondequiera como en nuestra propia y parroquial iglesia. Para la liturgia no hay patria chica ni dialectos ni celos regionales. Todos somos hijos de una madre común, la Iglesia Romana, y todos hablamos u oimos la misma lengua materna, que, es el latín.

La antigüedad y venerabilidad del latín y el ser hoy una lengua muerta, contribuye, finalmente, a revestir los ritos litúrgicos de cierta gravedad y misterioso misticismo, que los ponen al resguardo de la profanación y sarcasmo de los burladores de la Iglesia. A la vista están los comentarios picarescos que a veces provocan hoy ciertos cánticos y oraciones populares en la boca de los maliciosos.

Contra estas indiscutibles ventajas sólo aducen los enemigos del latín, casi todos protestantes o afines a ellos, un inconveniente de bulto, a saber: que es ininteligible al común de los fieles. El inconveniente es cierto, pero no tan grave como a primera vista parece.

No es tan grave como parece, por cuanto se ha remediado en gran parte con las traducciónes y comentarios del Misal y del Breviario y de los ritos más usuales de la Liturgia; y además, porque para orar bien, no es absolutamente necesario -aunque sea muy conveniente- entender las fórmulas de oración que se usan, ya que es la Iglesia el órgano oficial de la alabanza y nosotros meros portavoces. Para bien orar, basta unir, a la adoración en espíritu y en verdad, la pronunciación y la presencia materiales.
La pronunciación del latín.

Asegurada la unidad de la lengua litúrgica por las grandes ventajas que reporta a la fe y a la piedad cristiana, la Iglesia se preocupa, sobre todo en estos últimos tiempos, de uniformar en lo posible hasta su pronuneiación, para que así reine una más perfecta inteligencia entre los eclesiásticos de todos los países católicos. Y como no es fácil precisar ahora cuál es la verdadera y clásica pronunciación latina, la Iglesia ha manifestado deseos de que se adopte la romana, cuyas características, por lo mismo, es necesario conocer.

En el latín se pronuncian todas las palabras, y nunca se acentúa la última sílaba de las palabras. Las palabras de más de dos sílabas casi siempre llevan señalado el acento, como en español.

Los diptongos ae, oe, se pronuncian e. Ejmplo: laetus, coelum, que se leen: Letus, celum. Suelen ecribirse formando una sola letra.

C, delante de e y de i y de los diptongos ae, oe, se pronuncia aproximadamente como tch. Ej.: pace=patche, cibus=tchibus, coelum=tchelum. Al duplicarse la c, se duplica también la t. Ejemplo: ecce=ettche.
Ch se pronuncia k. Ej.: ohérubin=Kérubin, brachio=brakio.

Ge, gi no tienen sonido equivalente en español; equivalen a dj francesas Ej.: ágimus=ádjimus, reges=redjes.

Gue, gui se pronuncian güe, güi. Ej.: pinguedo=pingüedo, sanguis=sangüis.

Gn equivale exactamente a ñ. Ej.: agnus=añus.
H se pronuncia k en las palabras mihi, nihil y sus derivados. Ej.: mihi=mikci.

J se pronuncia como y. Ej.: Jerusalem=Yerusalem, jejúnium=yeyunium.

Ll suena como dos l. Ej.: ille=il-le, alleluia=al-leluia.

Ph como f. Ej.: Joseph=Yosef, philosophia=filosofía.

S, entre dos vocales suena algo más dulce que en español;

T, en medio de dicción y seguirla de i y de otra vocal, se pronuncia ts, Ej.: laetitia=letitsia, gratia=gratsia. Pero se conserva el sonido de t cuando está precedida de s o de x. Ej.: ostium=ostium, mixtio=mixtio; y en las palabras Antiochia, y sus derivados.

Sc Suena aroximadamente como ch francesa. Ej.: descendit=dechendit.

Xc se parece a kch francesas. Ej.: excelsis=ekchelsis.

Z al principio de la dicción, se pronuncia ds, pero suavizando la s. Ej.: Zachaeus=Dsakeus; y en medio de dicción, como ts. Ej.: Nazareus=Natsareus.

Esta pronunciación romana del latín tiene, para los de habla española, el ligero inconveniente de alterar los sonidos de algunas palabras, cuyo significado, por su gran parecido con el español, adivinan aún los que ignoran totalmente el latín.

Así, por eiemplo, pronunciando reges, pace, coelum, etc. a la española, no hay nadie que no adivine su significado; mientras que pronunciándolas a la romana, el vulgo en seguida se desorienta. Pero es éste un inconveniente tan insignificante, que apenas merece tenerse en cuenta.

Algunos gramáticos meticulosos se resisten a pronunciar el latín a la romana, pretextando que no es esa la verdadera pronunciación del lacio; mas conviene recuerden que lo que, por ahora se pretende es tan solo la unificación práctica de dicha pronunciación, no su restauración arqueológica. Mientras ésta no llegue, bueno y conveniente será fomentar aquélla, siguiendo las directivas de Roma.

SAN GREGORIO MAGNO, PAPA, COFESOR Y DOCTOR DE LA IGLESIA

El que los guardare y enseñare (a los mandamientos),
ese será tenido por grande en el reino de los cielos.
(Mateo 5, 19)

San Gregorio Magno
64º Papa de la Iglesia Católica (3-IX-590/ 12-III-604 A.D.)

Nacido en Roma hacia el 540, de familia noble y cristiana, vive la desolación de la Urbe, caído el Imperio occidental, y el inicio del Régimen de Cristiandad. En 590 es elegido Papa, mereciendo por su ingente labor que se le considere gran figura entre las de todos los tiempos, y que se le haya otorgado el título de Doctor y Padre de la Iglesia latina. Su muerte acaeció el 12 de marzo del 604. 

«Importa que el pastor sea puro en sus pensamientos, intachable en sus obras, discreto en el silencio, provechoso en las palabras, compasivo con todos, más que todos levantado en la contemplación, compañero de los buenos por la humildad y firme en velar por la justicia contra los vicios de los delincuentes. Que la ocupación de las cosas exteriores no le disminuya el cuidado de las interiores y el cuidado de las interiores no le impida el proveer a las exteriores», escribe San Gregorio Magno en su «Regla Pastoral», y éste fue el programa de su actuación. Genio práctico en la acción, fue ante todo el buen pastor cuya solicitud se extiende a toda su grey. No es tan sólo Roma la que merece sus cuidados, sino todas las Iglesias  de España, Galia, Inglaterra, Armenia, el Oriente, toda Italia, especialmente las diez provincias dependientes de la metrópoli romana. Fue incansable restaurador de la disciplina católica. En su tiempo se convirtió Inglaterra y los visigodos abjuraron el arrianismo.

Él renovó el culto y la liturgia y reorganizó la caridad en la Iglesia. Sus obras teológicas y la autoridad de las mismas fueron indiscutidas hasta la llegada de la herejía protestante. Dio al pontificado un gran prestigio. Su voz era buscada y escuchada en toda la cristiandad. Su obra fue curar, socorrer, ayudar, enseñar, cicatrizar las llagas sangrantes de una sociedad en ruinas. No tuvo que luchar con desviaciones dogmáticas, sino con la desesperación de los pueblos vencidos y la soberbia de los vencedores.

La obra realizada por San Gregorio Magno fue inmensa; y no obstante, en su gran humildad, había procurado por todos los medios no aceptar el mando supremo de la Iglesia. Pero una vez elegido Papa por el clero, el senado y el pueblo fiel reunidos, y bien vista su elección por el emperador, su alma entregóse a aquella tarea para la que toda su vida anterior había sido una providencial preparación. En efecto, Gregorio nace en el seno de una familia profundamente cristiana. No es él el único de los Anicios que ha merecido el honor de los altares; también sus padres y sus dos tías, Társila y Emiliana, figuran en el catálogo de los santos. Y en este ambiente de religiosidad va su espíritu desarrollándose, mientras Roma llega a lo más bajo de la curva de su caída.

Cuando el poder imperial, en manos de Constantinopla, es definitivamente restablecido en Roma, Gregorio comienza su formación cultural. No sobresale en la literatura, pero sí en los estudios jurídicos, donde encuentra una magnífica preparación para sus futuras e insoñadas actividades. Terminada ya su carrera de Derecho, acepta del emperador Justino II el cargo de prefecto de Roma, que trae consigo todas las funciones administrativas y judiciales.

Pero su corazón aspiraba a cosas más altas, y tras una desgarradora lucha interior —que él mismo describe en una carta a su amigo íntimo San Leandro de Sevilla—, Roma contempla un día cómo su prefecto cambia sus ricas vestiduras por los austeros hábitos de los campesinos que San Benito había adoptado para sus monjes. Su mismo palacio del monte Celio fue transformado en monasterio. Gregorio es feliz en la paz del claustro, aunque pronto será arrancado de ella por el mismo Sumo Pontífice, que le envía como Nuncio a Constantinopla. De aquí en adelante añorará siempre aquellos cuatro años de vida monacal.

Unos ocho años más tarde, hacia el 586, regresa a Roma cuando las aguas del Tíber se desbordan y siembran la desolación. Personas ahogadas, palacios destruidos, hambre y, finalmente, la peste, son el balance de aquella tragedia. Una de las víctimas de la peste es el Papa Pelagio II. Y es entonces cuando Gregorio es elegido para sucederle, quedando así apartado definitivamente de la soledad que en el monasterio buscara.

Ya no vivirá más la paz de la vida monacal, pero sí que la espiritualidad de aquellos hombres entregados a la oración le quedará presente en lo que le queda de vida. Uno de los puntos que más llaman la atención en su fecundo Pontificado, es su celo por el perfeccionamiento de la liturgia, alcanzando gran importancia su impulso en la organización definitiva del canto litúrgico, que se conoce bajo el nombre de «canto gregoriano», aun cuando no sea él su autor. Es el pastor auténtico, que quiere lo mejor para sus ovejas que viven en la unidad del mismo Amor. No ahorrará para ello trabajos ni sacrificios. Su voz se levanta potente y su pluma escribe sin descanso; el que no había sobresalido en sus estudios literarios nos legará un tesoro inagotable en sus escritos, de estilo sencillo y cordial. Y no se contenta con las ovejas que ya están en el verdadero redil; su corazón ardiente se lanza a la conquista de Inglaterra, ganándola para el catolicismo. Para todos es el padre amante, cuyas preocupaciones son las de sus hijos. Su honor es el de la Santa Iglesia Católica y Apostólica; y su grandeza el ser y llamarse «Siervo de los siervos de Dios», título que pasará a ser desde entonces patrimonio de todos los Papas.

MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA DE SAN GREGORIO MAGNO

I. Grandes cosas ha hecho San Gregorio. Abandonó el mundo para hacerse religioso; hizo cesar la peste que asolaba a Roma; envió misioneros que convirtieron a Inglaterra; dictó gran número de decretos para el bien común de la Iglesia. ¿Qué has hecho tú hasta ahora por Dios que sea semejante? ¿Te has privado de algún gusto? ¿Has convertido a algún pecador? ¡Pluguiera a Dios que por lo menos a ti mismo te hubieras convertido del todo! Por ahí debes comenzar.

II. San Gregorio ha sido grande por su ciencia; prueba de ello son sus doctos escritos; la doctrina que contienen es toda celestial; esto no debe asombrarnos, puesto que el Espíritu Santo se le aparecía a menudo, bajo forma de paloma, y le dictaba lo que debía escribir. No puedes escribir libros como los de este santo, pero puedes leerlos y extraer de ellos la ciencia de la salvación; puedes instruir a tus subordinados y enseñarles los misterios de nuestra fe; puedes consolar a los enfermos y a los af1igidos. ¿Lo haces tú?

III. Este santo Papa nunca se manifestó más grande que en los sufrimientos y en las humillaciones. Soportaba los crueles dolores de la gota con paciencia admirable. Rechazaba las alabanzas y se hacía llamar siervo de los siervos de Dios, y daba de comer a los pobres. Durante mucho tiempo rehusó el soberano pontificado. ¿No es ser grande pisotear lo más elevado que hay en el mundo? Es una grande y rara virtud hacer cosas grandes e ignorar su mérito (San Bernardo).

La humildad.
Orad por la llegada del Vicario.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis concedido al alma de vuestro siervo San Gregorio las recompensas de la beatitud eterna, haced, benignamente, que sus oraciones junto a Vos nos libren del peso abrumador de nuestros pecados. Por J. C. N. S. Amén.

jueves, 11 de marzo de 2010

TIEMPO DE PASIÓN

1. Vista general. - Llámase Tiempo de Pasión a las dos últimas semanas de Cuaresma, en las cuales el tema de los padecimientos y persecuciones del Salvador es el principal en la Liturgia, mientras el de la instrucción de los Catecúmenos y preparación de los Penitentes públicos para su reconciliación, pasa ya a segunda línea. Es, pues, la misma Santa Cuaresma, pero más íntimamente vivida con Jesucristo, Varón de dolores, cuyas humillaciones y tormentos, a la par que excitan la compasión de los buenos cristianos, los predisponen a la com punción del corazón. Está todo él sombreado por el leño de la Cruz, ese "árbol esbelto y refulgente, ataviado can la púrpura real", como canta con aires de triunfo la Iglesia, repitiendo sin cesar, en estos días, las bellas estrofas del Vexilla Regis, de Venancio Fortunato.
 
En la primera de estas dos semanas, evoca la Liturgia los seis últimos meses de la vida pública de Jesús, época de las grandes polémicas con los Judíos y de las persecuciones, descaradas ya y agresivas, de sus enemigos. Jesús sólo se les aparece a intervalos; pues los ve tan enconados contra su persona, que tiene que huirlos, para dar tiempo a que llegue su hora. Son seis meses de humillaciones y de afrentas; seis meses de verdadera Pasión, pero todavía incruenta.
   
Los textos litúrgicos van descubriéndonos, día tras día, nuevos aspectos de esta furibunda persecución. El Domingo, vemos a los Judíos arrojándole piedras; el Lunes, ingeniándose para prenderle; el Martes, a punto de matarle; e1 Miércoles, queriendo de nuevo apedrearle; el Jueves, acechándole, en casa del fariseo Simón, mientras perdona El a la Magdalena; el Viernes, tramando ya definitiva mente su muerte, y el Sábado, acorralándolo de tal forma, que le obligan a esconderse para no adelantar los acontecimientos.
   
En la segunda semana, la "Semana Santa" que nosotros llamamos, o la Semana "penosa" como la denominaban los antiguos, la Liturgia reproduce con los más vivos colores los últimos episodios de la vida de Jesús: los postreros destellos del Sol de Justicia, venido a alumbrar a este mundo entenebrecido por la culpa; las terribles peripecias que rodean la obra maestra de nuestra Redención.
   
El Domingo, Lunes y Miércoles Santo, son días de brillante aurora, pero de sombrío ocaso. El Divino Maestro parece glorioso por la mañana, enseña en público, discute, triunfa; pero al anochecer, se retira a casas amigas, como para ponerse al abrigo del espíritu de las tinieblas. El Jueves después de realizar, a los postres de la Cena legal, el milagro de amor de la Eucaristía, se entrega sin reservas en manos de sus enemigos; entre quienes muere, el Viernes. para salvarlos a ellos, y con ellos al mundo prevaricador.
    
2. La actitud de la Iglesia. - En vista de tan tos tormentos y de ultrajes tan horribles como su Esposo padece, la Iglesia se cubre de luto riguroso, y cubre también con telas moradas las estatuas, los retablos y hasta el Crucifijo; pide a David y a Jeremías sus Salmos más lúgubres y sus más desolado ras Lamentaciones; y con su palabra de Madre cariñosa, con su actitud de Esposa desolada, con las predicaciones, con las lecturas, con los cantos, en todos los tonos y en todas las formas, háblale a Jerusalén, que es el alma pecadora, y le dice una y otra y muchas veces a modo de sonsonete: "¡Jerusalén, Jerusalén, arrepiéntete, conviértete al Señor, Dios tuyo!"
   
El rito litúrgico que hace más sensible a los ojos de los fieles esta actitud dolorosa de la Iglesia en Tiempo de Pasión, es el de la velación de las imágenes, que prescribe el Ceremonial y que se efectúa el Sábado anterior.
   
Los arqueólogos y liturgistas no andan de acuerdo en su interpretación. Quienes se acogen a la historia y a la arqueología; quienes al simbolismo. A nosotros nos parece, después de estudiar los documentos antiguos y modernos, que se trata de un hecho histórico antiquísimo, que, al perder con el tiempo la aplicación real originaria, adquirió un muy razonable simbolismo.
   
Históricamente, creemos hallar la clave de este rito en el de la penitencia pública. Como ya hemos dicho, el primer día de Cuaresma se presentaban los penitentes en traje y en actitud humilde a la iglesia, de la que el obispo los despedía, después de imponerles la ceniza y vestirlos de saco y de cilicio -como Dios despidió a Adán y a Eva del paraíso-, enviándolos hasta el Jueves Santo a algún monasterio de las afueras de la ciudad. El rito de la expulsión perduró hasta el siglo XIV, en que, extendiéndose, por devoción, la penitencia pública y la recepción de la ceniza a la generalidad de los fieles, no fue ya posible expulsar del templo a todos los penitentes, que formaban mayoría. Para recordarles, no obstante, el suprimido rito y mantenerlos en la humildad, aislóseles, ya que no de la iglesia, del presbiterio, mediante una cortina roja suspendida de la bóveda. Poco a poco, sin duda por no hallar práctico este sistema que deslucía y embarazaba las ceremonias litúrgicas, dicha cortina se fue acortando y reduciendo al velo actual, que apenas cubre las imágenes y la cruz. He aquí, pues, el origen histórico y la razón de ser del cortinaje, de diversas hechuras y tamaños, según los países e iglesias, que se usa en la actualidad.
   
Los liturgistas simbolistas han visto en este rito un recurso piadoso para representar materialmente el hecho de haber tenido que esconderse el Señor  en el templo para escapar al furor de sus enemigos que intentaron apedrearlo.

Tal, en efecto, autoriza a suponerlo la costumbre medioeval de cubrir el Crucifijo, justamente en el momento preciso de cantarse en la Misa el texto mismo del Evangelio alusivo a ese hecho. Al propio tiempo le atribuyen la virtud de recordar a los fieles que, durante esta temporada, Nuestro Señor veló su Divinidad, dejándose prender y torturar como si sólo fuese hombre, y hombre criminal. Y conforme a esto, la razón de cubrir las imágenes de los Santos a la vez que la del Crucifijo, sería la de hacer ver que también los hijos participan de la confusión y oprobios del Padre, y que deben ellos también ocultar su gloria, cuando la del Señor se desvanece a los ojos de los hombres. Que es la misma razón por la cual también se omiten en el Oficio de Pasión los "Sufragios" de los Santos. 
   
Además de vestirse de luto riguroso, la Iglesia suprime, en Tiempo de Pasión, el "Gloria Patri" en el Introito y en el Salmo del "Lavabo" de la Misa, así como en el Invitatorio y Responsorios del Oficio; y, además, todo el Salmo "Júdica" del principio de la Misa.
  
El "Gloria" es un grito de triunfo y de alegría, y como la Iglesia quiere ir poco a poco inspirando a los fieles sentimientos de tristeza por los acontecimientos dolorosos que se avecinan, suprímelo en esos momentos solemnes de la Misa y del Oficio, conservándolos solamente al final de los Salmos. En el último triduo de Pasión, días de completa desolación, ni en los Salmos se oirá ya esa doxología.
   
La omisión del Salmo "Júdica" al principio de la Misa, no es una práctica muy antigua, ni tiene un significado especial, ya que la oración que ahora reza el sacerdote al pie del altar, antes de comenzar el Introito, introdújose por primera vez en los países francos hacia el siglo VIII; como ese Salmo 42 cantábase en el Introito, por eso se suprimía antes de la confesión que precedía a la subida al ara del sacrificio. Sin embargo, suprimido y todo este Salmo, nada más que por evitar su repetición, es lo cierto que su omisión contribuye no poco a imprimir a las misas de esta temporada un sello de severidad.
   
3. El Triunfo de la Cruz. - En medio de los acentos de dolor que con frecuencia exhala la liturgia de estos días, resuenan de vez en cuando en el templo notas verdaderamente triunfales, que nos hacen por momentos dudar si celebramos alborozados alguna victoria gloriosa, o plañimos tristes acontecimientos. Los lamentos de Jeremías contrastan notablemente, en Tiempo de Pasión, con los entusiasmos del Prefacio de la Misa, y los de los himnos del poeta Fortunato, cuyas estrofas a la Cruz hacen por un instante olvidar, en Vísperas, Maitines y Laudes, los textos melancólicos que les han precedido. Ninguna otra bandera ha inspirado jamás himnos más brillantes que ésta del cristianismo, convertida, de instrumento infame que era, en insignia gloriosa, al contacto de los miembros de Cristo.
   
El Prefacio canta con aires de triunfo: "En ver dad es digno y justo... darte gracias a Ti, Padre Todopoderoso... que pusiste la salvación del género humano en el Árbol de la Cruz, para que de donde salió la muerte de allí renaciese la vida, y el que en un árbol fue vencido, venciese en árbol, por Cristo, Señor nuestro..." Pocas palabras, pero significativas y concluyentes.
   
Entre los varios himnos que el gran poeta galo Fortunato compuso en honor de la santa Cruz con ocasión de la llegada al monasterio benedictino de Poitiers, fundado por Santa Radegundis, de las insignes Reliquias del " Lignum Crucis " se han hecho los más célebres: el Pange lingua, gloriosi praelium certáininis (canta, oh lengua, la victoria del más glorioso combate), que está dividido en el Breviario en dos partes, una para Maitines y otra para Laudes, conservándolo completo el Misal en la ceremonia de la Adoración de la Cruz del Viernes Santo: y el Vexilla Regis, el más conocido y celebrado, y que se emplea en Vísperas y en la procesión del Viernes Santo al "monumento".
   
En la Edad Media, el culto de la Cruz sólo despertaba sentimientos de júbilo y de triunfo; sentimientos que los artistas plásticamente representaban en los Crucifijos de la época, ciñendo a Cristo de una corona de gloria, y trocando la sangre de sus heridas por perlas de oro y piedras preciosas. En realidad, son los mismos sentimientos que ha patrocinado la Liturgia a través de los siglos, no obstante las representaciones dolorosas de los artistas modernos, repitiendo sin cesar en las diversas festividades de la Cruz los himnos triunfales de Venancio Fortunato, y acoplando al lado de ellos otros textos igualmente brillantes.
  
(Tomado de "La Flor de la Liturgia" del R. P. Azcárate, 5ª Edición 1945, Monasterio de San Benito.)

NOTAS
  • (1) Cf. M, Callewaelrt y Thurston en Les Quest, lit. et parois, t. II, col. 284, Item. Opus Dei, marzo 1927. En la cortina pint banse a menudo diversas imágenes para fomentar la piedad de los fieles, Algunos autores antiguos, romo Pedro Coméstor. (P. L. CXCVIII, col, 1573) hablan de cortinas colocadas de continuo en la iglesia entre los cantores y el pueblo interpsallentes et populum), como un resguardo para la modestia, cortinas que de ordinario ocultaban a los cantorea de los hombros por abajo, y, durante la Cuaresma, todo el cuerpo: de modo que, interpositis du1aeis, mútuus negabatur aspéctus, "corridos los tapices, se ocultaban unos y otros".
  • (2)  Dom Schuster: Lib. Sacr., vol. III. - Esta razón creemos que sólo es valedera para el Domingo de Pasión, mas no para los demás días. Que tienen Introitos diferentes. Tal vez será mejor pensar que la Iglesia quiere empezar ya desde este Domingo a de volver a la Liturgia lo más posible su carácter primitivo, para que así sea más suave la transición a los Oficios del último triduo de Semana Santa, que son los de factura más arcaica.. 
  • (3) Tanquerey: 8Y1lopaiB Theol. Dogm., vol. 1, (De verbo lncarnato... c. IV, pig. IV).