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viernes, 15 de mayo de 2026

EL ECUMÉNICO “ELEFANTE BLANCO AMBROSIANO” DE MILÁN


El arzobispón de Milán Mario Enrico Delpini Caruggi presentó el proyecto para un “Monasterio Ambrosiano” como parte del futuro Distrito de Innovación de Milán (MIND, por su acrónimo en inglés –¿Por qué todo tiene que ser en inglés?–), un nicho científico y tecnológico que se construirá en el otrora emplazamiento de la Exposición Universal de 2015.

El diseño fue confiado al arquitecto italiano Stefano Boeri, conocido por sus diseños futuristas y ecológicos como el del futuro Museo de Tecnología de Xi’an (China).
  
El complejo monástico de 2.700m² (de los cuales 1.100m² se destinarán a espacios públicos abiertos) incluirá varios elementos novedosos: un claustro triangular, una «biblioteca de las religiones», jardines interreligiosos, espacios abiertos al diálogo cultural y una iglesia de diseño contemporáneo. La simbología será poco convencional y aún menos cristiana. Por ejemplo, en el jardín interreligioso cada tradición monoteísta estará representada simbólicamente por una planta distinta.
 

La archidiócesis de Milán presentó el proyecto en el monasterio de Santa María de Claraval como un lugar de encuentro entre espiritualidad, cultura, ciencia y reflexión para el siglo XXI. El arzobispón Delpini afirmó que el objetivo es responder a los desafíos del mundo moderno creando un espacio donde puedan convivir distintas tradiciones religiosas y culturales (cosa que el mismo San Ambrosio rechazaría a latigazo limpio).

Las críticas de diversos medios “católicos”, como la Nuova Bussola Quotidiana, Tribune Chrétienne o Infocatólica, no se han hecho esperar y con justa razón (aunque, como los neoconservadores que son, no ven que eso es otra consecuencia más del Vaticano II y sus documentos “Nostra Ætáte” y “Unitátis Redintegrátio”). Este supuesto “monasterio del futuro” (que será un verdadero “elefante blanco” a costa del 8×1.000 de los fieles italianos) más parece un gran centro comercial interreligioso a semejanza de la “Casa de la Familia Abrahámica” en Emiratos Árabes Unidos (que si antes la visitaban poquísimos turistas, ahora menos irán por la guerra), donde cada visitante elige lo que más le convence o más le apetece ese día, porque para el “Hombre Moderno”™ lo importante es consumir religión, sea la que sea. 

Aparte de eso, ya nos dirán quiénes lo ocuparán, porque con la caída libre que en las últimas décadas presentan las vocaciones religiosas en la Iglesia Conciliar (y que por eso monasterios como Nuestra Señora de la Trapa o el Carmelo de la Anunciación de Compiègne están cerrando sus puertas para el 2028)…

domingo, 4 de enero de 2026

LA IGLESIA DEL HORROR 3D EN CHEQUIA

Noticia tomada de GLORIA NEWS, ampliada en algunos lugares.
    

La Archidiócesis de Praga ha dado la bienvenida a los planes para una nueva Iglesia de la Santísima Trinidad y el Centro pastoral Cardenal Jósef Beran en Neratovice/Neratowitz (distrito de Mělník, Bohemia Central).
   
La iglesia se convertirá en una de las primeras iglesias parroquiales importantes del país en ser construida utilizando tecnología de impresión 3D. El proyecto, a un coste de 204 millones de coronas checas (9,89 millones de dólares estadounidenses), está en preparación desde el otoño de 2024.
  
La iglesia en forma de arca se ensamblará a partir de 520 bloques de hormigón generados por computadora por la compañía Coral Construction Technologies, y contará con paredes esculturales en forma de onda.
   
Según el arquitecto Zdeněk/Sidonio Fránek (que diseñó los templos protestantes de Litomyšl/Leitomische y Černošice/Cernositz), este modelo reducirá los costos y el uso de concreto hasta en un 70%.
  
La apariencia estéril también reducirá el uso de los feligreses en un 70% (es de advertir que según datos demográficos de 2021, sólo el 9,3% de los 10,6 millones de habitantes de Chequia se identifican como católicos romanos, mientras que en 1991, antes de la disolución de Checoslovaquia, lo eran el 39,1%).
   

La ciudad industrial de Neratovice fue fundada en 1957 alrededor de la planta química SPOLANA bajo el comunismo sin una iglesia (en 1960, la Constitución de la República Socialista Checoslovaca reconocía el ateísmo de Estado). Los cimientos apenas se pudieron excavar después de 1989, pero la muerte del sacerdote-presbítero Alois Václav Kubý en 2003 frenó los planes.
  
El nuevo edificio incluirá espacios comunitarios para conciertos y seminarios, lo que le dará un papel social.

martes, 14 de octubre de 2025

SIMBÓLICO: CIERRAN “IGLESIA DEL CONCILIO” POR PROBLEMAS ESTRUCTURALES


El obispón Michel-Armand-Alexis-Jean Pansard de la diócesis de Évry-Corbeil-Essonnes (creada en 1966 como sufragánea de la archidiócesis de París), ordenó el cierre de la iglesia de “Nuestra Señora del Concilio” en Chilly-Mazarin por razones de seguridad relacionadas con un riesgo de colapso estructural.
   
En una carta fechada el 3 de octubre, Pansard explica que 
«Tras el informe de la ANCA de 2023, que destacó problemas estructurales, la diócesis encargó una auditoría complementaria a una oficina de diseño especializada, que concluyó que existía un mayor riesgo de derrumbe en determinadas condiciones climáticas (lluvia, nieve, viento). Es mi responsabilidad no comprometer la seguridad de las personas».

El vicario general de la diócesis agregó que
«Se trata de defectos de pretensado entre la cubierta, la estructura y los muros. Esto está relacionado con el envejecimiento del edificio, a pesar de las numerosas obras de mantenimiento realizadas en 2016. Nuestra Señora del Concilio se construyó a finales de los años sesenta y se inauguró a principios de los setenta».
     


   
No menos grotesca es la catedral de la Resurrección y San Corbiniano de Évry, diseñada por el arquitecto suizo Mario Botta e inaugurada en 1995. Cualquier día, los árboles crecerán en su interior y no solo en el techo.
     

sábado, 7 de septiembre de 2024

UNA NUEVA ARQUITECTURA PARA UNA NUEVA LITURGIA

El padre Grégoire Célier FSSPX publicó en la edición de Marzo de 2024 de la “Carta a nuestros amigos sacerdotes” (Fraternidad Sacerdotal San Pío X – Distrito de Francia) un estudio sobre la remodelación de iglesias y capillas tras la abolición de la Santa Misa y la introducción del Novus Ordo.
   
Se trata de una antología de textos publicados entre 1965 y 1985 por reconocidos “especialistas” y publicaciones especializadas, mostrando desde el vamos que el Vaticano II significó totalmente una ruptura con la Iglesia anterior, y ello debía materializarse en la disposición y mobiliario las iglesias para coincidir con la nueva liturgia y doctrina.
   
Por primera vez, presentamos la traducción COMPLETA al español de este artículo.
   
La cuestión de la inserción de la liturgia resultante del Concilio en las iglesias construidas antes de dicho Concilio permite comprender sus fundamentos, implicaciones y resultados.
   
Interior de la iglesia de la Santísima Trinidad en la colina de San Jorge (Viena, Austria), diseñada por Fritz Wotruba Kocsi († 1975) en estilo brutalista.
   
Por el P. Grégoire Célier FSSPX.
   
La reforma litúrgica ha sido uno de los elementos más importantes de las evoluciones consecutivas al concilio Vaticano II, si no el más significativo. Una cita de Pablo VI, el 13 de Enero de 1965, entre muchas otras posibles, lo recuerda oportunamente: «La nueva pedagogía religiosa que la actual renovación [= degradación] litúrgica pretende instaurar forma parte y es casi la fuerza motriz del gran movimiento consagrado en los principios constitucionales de la Iglesia de Dios y facilitado y hecho más imperativo por el progreso de la cultura humana» (Pablo VI, Audiencia general, 13 de Enero de 1965).
   
Por tanto, es bueno mirar atrás sobre esta reforma litúrgica para comprender mejor sus fundamentos, implicaciones y resultados. Proponemos hacer esto aquí a través del “edificio de la iglesia”. De hecho, la cuestión de la inserción de la liturgia resultante del Concilio en las iglesias construidas antes de dicho Concilio es particularmente actual para evaluar el cambio producido por la reforma.
   
Para ello, hemos utilizado las reflexiones y comentarios de los mejores especialistas litúrgicos que escribieron después del Vaticano II. Nos permitirán identificar los problemas que surgieron a medida que comenzaron a celebrarse las nuevas formas litúrgicas y, a su vez, comprender lo que sugiere la reforma litúrgica posconciliar. Habiendo sido publicados estos textos durante las dos décadas (1965-1985) de la implementación de la reforma litúrgica, no sorprende que estén escritos en el presente o el futuro y no en el pasado.
   
Relación contenedor-contenido
Los autores enfatizan primero que una iglesia, como cualquier otro edificio, refleja a través de su arquitectura los diseños de quienes la construyeron. Construido para una determinada liturgia, un determinado ceremonial, una determinada teología, expresa necesariamente sus valores. A través de su trazado, crea un clima particular, favorable al despliegue de la forma de expresión religiosa que rigió su diseño. En consecuencia, «sería un sinsentido interesarse por la liturgia sin preocuparse por el diseño de los lugares donde se celebra. Porque existe una profunda afinidad entre el espacio dispuesto artísticamente, y la liturgia que se desarrolla» (Émile Vauthier, “L’aménagement des églises”/“El diseño de las iglesias”, en Esprit et Vie – L’Ami du clergé 27, 5 de Julio de 1984, pág. 393).
  
Ahora, un edificio es por naturaleza un objeto estable que resiste el paso del tiempo. «Un edificio no se modifica a la manera de un rito» (Guy Oury, “L’aménagement des églises – Un aspect du renouveau liturgique”/“El diseño de las iglesias – Un aspecto de la renovación litúrgica”, en L’Ami du clergé 6, 10 de Febrero de 1966, pág. 89). Lleva, por tanto, la envoltura de que un período de la vida de la Iglesia había puesto en marcha para avanzar con tranquilidad, en un tiempo en el que, tal vez, la vida de la Iglesia ha cambiado profundamente, lo que puede provocar una distorsión entre el contenedor y el contenido. Después del Vaticano II, precisamente, debido a una rápida y radical evolución ritual (y teológica), hubo que desplegar una liturgia bastante nueva en espacios arquitectónicos creados según otros cánones y para otros usos. Porque «la mayor parte de nuestros lugares de culto han sido concebidos y construidos a veces hace muchos siglos, para dificultades diferentes a las nuestras» (“Simple dialogue à propos de l’espace liturgique”/“Diálogo sencillo sobre el espacio litúrgico”, en Communautés et Liturgies 6, Noviembre-Diciembre de 1978, pág. 545). Los edificios antiguos pues se han revelado más o menos desadaptados a las nuevas normas de la celebración cristiana.
    
En esta óptica, «se plantea una pregunta doble: cómo usar los lugares de culto tal como nos lo dejaron y cómo concebir los nuevos más adaptados a nuestro modo de vida urbana y a la situación de la Iglesia actual» (“Simple dialogue à propos de l’espace liturgique”/“Diálogo sencillo sobre el espacio litúrgico”, en Communautés et Liturgies 6, Noviemnbre-Diciembre de 1978, pág. 546).
   
El monumento da cierta idea de Dios
La pregunta, desde el comienzo, es la siguiente: «¿Cómo obtener que la liturgia de hoy se desarrolle en medio de un marco previsto para la liturgia de otras épocas?» (“Le congrès d’art sacré d’Avignon”/“El congreso de arte sacro de Aviñón”, en Notes de pastorale liturgique 137, Diciembre de 1978, pág. 63). Porque, como señalara el padre [posteriormente cardenal, N. del T.] Congar a propósito de la Basílica de San Pedro de Roma (pero su nota se aplica de forma equivalente a las otras iglesias), «ya está inscrita toda una eclesiología en la disposición de los lugares» (Yves Congar OP, Vatican II. Diario del Concilio, primera sesión, Cerf-Plon, 1963, pág. 23).
    
El padre Quellec explica de una manera muy clara lo que está en juego: «La configuración exterior de un edificio, la distribución y organización de sus espacios internos, el estilo de los objetos allí distribuidos, forman ya una imagen más o menos clara del Dios que allí encontramos. (…) Nuestra manera de ocupar el espacio de nuestras iglesias, de disponer el mobiliario, de disponer el santuario, así como la elección de una cruz, un icono o un altar, implica que nos referimos, lo queramos conscientemente o no, a diversas imágenes de Dios. Se ha señalado a menudo que la imagen de Cristo en la Eucaristía es muy diferente según que el altar se parezca a una simple mesa o a una tumba monumental (…) Cabe señalar que, en la mayoría de los casos, no tuvimos la oportunidad de tomar decisiones que revelaran una espiritualidad: recibimos la iglesia, casi tal como es, de quienes la diseñaron y organizaron. Hay que señalar también que, con la misma frecuencia, se produce una especie de hiato entre la sensibilidad y las ideas religiosas de los contemporáneos y aquellas que presidieron la construcción de un edificio» (Jean-Yves Quellec OSB, “Le Dieu de nos églises”/“El Dios de nuestras iglesias”, en Communautés et Liturgies 4, Septiembre de 1981, págs. 275 y 278).
   
Por ejemplo, «los retablos de altar del siglo XVII, concebidos para la adoración según el Concilio de Trento, representan una determinada visión de la fe. Hoy tenemos una visión diferente de la Presencia Real» (Philippe Boitel, “Une église peut-elle être un musée?”/“¿Puede la iglesia ser un museo?”, en Informations catholiques internationales 402, 15 de Febrero de 1972, pág. 5). «Desde la época de la Contrarreforma, la reserva sagrada a menudo ha estado vinculada al altar mayor con el que aparecía como centro vital del edificio. Pero la actual renovación de la celebración litúrgica, al restaurar el valor específico de cada momento de la celebración, ha vuelto a poner de relieve los otros modos de presencia del Señor» (“Vêtements, objets, espaces liturgiques”/“Ornamentos, objetos y espacios litúrgicos”, en Notes de pastorale liturgique 105, Agosto de 1973, pág. 26).
   
Dos modelos de iglesias salidos de dos eclesiologías diferentes
«El primer concepto de Iglesia, el de la Iglesia anterior al Concilio Vaticano II, corresponde, por ejemplo, a una arquitectura eclesiástica en la que el santuario es desproporcionadamente grande, bien separado del pueblo, dominando a todos los fieles, un cuerpo insignificante (en el verdadero sentido de la palabra) con una cabeza hidrocefálica. Por el contrario, a la teología del Vaticano II corresponde una arquitectura en la cual el santuario y la nave se integran en un plano totalmente armonioso» (Lucien Deiss, Los ministerios y los servicios en la celebración litúrgica, éditions du Levain, 1981, pág. 8)
   
Sin embargo, la arquitectura sacra «debe presentar una imagen de la Iglesia que sea totalmente coherente con lo que se esfuerza en dar, en este caso, la liturgia» (Roger Béraudy, “Introducción”, en Espacio sacro y arquitectura moderna, Cerf, 1971, pág. 7). Esto es porque, «ni siquiera la disposición de los lugares de culto ha sufrido los efectos de la renovación» (Charles Wackeinheim, La misa, entre la rutina y la magia, Centurion, 1982, pág. 23).
   
La reforma litúrgica implica también una modificación de los edificios
La única solución posible consiste, redefiniendo la disposición de volúmenes y objetos, en ordenar el espacio arquitectónico. Pero esta reconversión resulta difícil, debido a la inercia característica del edificio. «Celebrar en un edificio antiguo plantea problemas técnicos, de protección y relacionados con la evolución de la liturgia: desde el Vaticano II, la predicación y las celebraciones eucarísticas por ejemplo, no requieren los mismos movimientos que antes» (“Le congrès d’art sacré d’Avignon”/“El congreso de arte sacro de Aviñón”, en Notes de pastorale liturgique 137, Diciembre de 1978, pág. 64).
  
«Dado que la reforma litúrgica supuso modificaciones en la distribución de los espacios, debemos ver claramente que estos cambios no están exentos de problemas, especialmente cuando se producen en edificios diseñados según otra lógica. Por ejemplo, hoy ocupamos puntos de este espacio donde no estaba previsto que se pronunciaran palabras. Entonces, en lugar de eso, hacemos violencia. La arquitectura violada ya no resuena en la asamblea. Sólo puede hacerlo –sólo puede responder– si permanecemos en el lugar correcto» (Paul Roland, “Libre propos sur l’espace liturgique”/“La libre expresión en el espacio litúrgico”, en Communautés et Liturgies 4, Septiembre de 1981, pág. 296).
  
Sin embargo, estas modificaciones entrañan verdaderas dificultades
«El problema de la reconversión de las iglesias tradicionales, como se comprenderá suficientemente, no es de fácil ni sencilla solución. La forma de nuestras iglesias antiguas no se presta inmediatamente a los cambios deseados por el Concilio» (Jean Huvelle, “Réforme liturgique et aménagement des églises”/“La reforma litúrgica y el diseño de las iglesias”, en Revue diocésaine de Tournai, 1965, pág. 236). Por ejemplo, «una vez instalado el altar definitivo [= mesa] [de cara al pueblo], habrá que considerar la supresión, la reubicación o cualquier otra opción para el antiguo altar. Tal operación no puede hacerse sin el consejo de un arquitecto competente. Frecuentemente la arquitectura de una iglesia ha sido concebida en función del altar detrás del coro. Cambiar el altar no solo modifica el mobiliario, sino transformar las líneas arquitectónicas» (Thierry Maertens y Robert Gantoy, La nueva celebración litúrgica y sus implicaciones, Publications de Saint-André-Biblica, 1965, pág. 57).
   
«Las iglesias difícilmente se prestan a usos distintos de aquellos para los que fueron diseñadas: en la mayoría de ellas, el conjunto está diseñado para asambleas “largas”. Desde hace algún tiempo, el plan de las iglesias ha cambiado: están diseñadas para asambleas “amplias”, donde podemos vernos, escucharnos y comunicarnos. A veces podemos organizar una iglesia antigua desde esta perspectiva: siempre es difícil» (“Bâtir une célébration”/“Construir una celebración”, en Célébrer 151, Abril de 1981, pág. 14). «Es cierto que nuestras hermosas iglesias, alargadas y llenas de un bosque de columnas, favorecen más la oración solitaria que la reunión de un pueblo; las nuevas iglesias, por el contrario, nos impiden aislarnos» (Henri Denis, El espíritu de la reforma litúrgica, Société nouvelle des imprimeries de la Loire Républicaine, 1965, pág. 27).
    
Desde luego, no es viable el statu quo ante
Como la calidad de la celebración según las nuevas normas  litúrgicas depende de un ambiente apropiado, no es posible dejar las cosas como están. El padre Gélineau señala en efecto «la dificultad demasiado evidente que se halla al querer inscribir la liturgia posterior al Vaticano II en los espacios y volúmenes concebidos para un tipo de liturgia muy diferente» (Joseph Gélineau SJ, Liturgia para mañana. Ensayo sobre la evolución de las asambleas, Cerf, 1976, pág. 29).
   
Los liturgistas no se dan por vencidos: «También hay que subrayar que se invita a los sacerdotes a seguir adaptando sus iglesias a las necesidades de la liturgia. En particular, se les recomienda que coloquen el Santísimo Sacramento en una capilla separada de la nave principal de la iglesia, y que den un nuevo lugar a los tesoros del arte sacro si deben ser retirados de su ubicación actual» (“L’instruction sur le culte eucharistique montre que la mise en œuvre de la réforme est fermement poursuivie”/“La instrucción sobre el culto eucarístico muestra que se persigue firmemente la implementación de la reforma”, en Informations catholiques internationales 290, 15 de Junio de 1967, pág. 8).
   
Conviene pues considerar la modificación de la disposición de las iglesias, en tanto sea necesario y posible, para adaptarlas a la nueva liturgia. Se notará que, desde el vamos, ciertas disposiciones son más favorables que las otras. «Una iglesia semicircular, donde todos pueden verse y sentirse unidos, permite sin duda una mejor aplicación de la reforma postconciliar [= Novus Ordo] que una larga nave construida según otros cánones estéticos y religiosos» (Jean-Claude Crivelli, Asambleas celebrantes: una práctica de los signos salvíficos, Comisión suiza de liturgia, 1980, pág. 11).
   
Los arreglos necesarios
Mas como en muchas ocasiones este no es el caso, se debe pensar en «la transformación de la distribución interior de las iglesias en todo el mundo, con miras a la renovación de la celebración de la eucaristía» (Pierre Jounel, “Le missal de Paul VI”/“El misal de Pablo VI”, en La Maison Dieu 103, 3.er trimestre de 1970, pág. 32). Por tanto, es necesario instalar el altar de cara al pueblo [1] , disponer el ambón, reubicar la reserva eucarística y redistribuir los asientos. «Este espíritu nos ha llevado a ir más lejos: la elección de bancos en lugar de sillas (para evitar las vueltas y el ruido que esto provoca), la eliminación de los reclinatorios (los fieles permanecen de pie o sentados durante la acción litúrgica)» (Thierry Maertens y Robert Gantoy, La nueva celebración litúrgica y sus implicaciones, Publications de Saint-André-Biblica, 1965, pág. 21).
    
Resumido, se debe reconsiderar el diseño general de la domus ecclésiæ. «Esta prescripción severa respecto de los altares laterales [a saber, su supresión] se aplica a fortióri a los numerosos objetos de devoción que siguen adornando tan a menudo los muros y las columnas de nuestras iglesias: vía crucis, estatuas, confesionarios indiscretos, etc. Si tienen su lugar en capillas separadas del espacio principal la iglesia, dispersan a la asamblea puesto que ella, en la eucaristía, es llamada a dar un signo de unidad» (Thierry Maertens y Robert Gantoy, La nueva celebración litúrgica y sus implicaciones, Publications de Saint-André-Biblica, 1965, pág. 21).
   
«De hecho, las iglesias, incluso si están clasificadas como monumentos, son sólo incidentalmente museos. Primero cumplen una función religiosa específica. Por tanto, es normal que su disposición y su mobiliario respondan a las necesidades de la liturgia, y más particularmente de la liturgia del momento. Pero esto implica nuevas formas de reunirse; requiere muebles verdaderamente móviles; lleva al abandono del uso de ciertos objetos litúrgicos; al agrupar parroquias, se deja iglesias sin uso. Todo esto tiene importantes consecuencias prácticas y hay que reconocer que las iglesias antiguas no siempre se prestan a desarrollos deseables» (Philippe Boitel, “Une église peut-elle être un musée?”/“¿Puede la iglesia ser un museo?”, en Informations catholiques internationales 402, 15 de Febrero de 1972, pág. 4). «La reforma exige nuevas creaciones: la disposición de las iglesias, con el altar de cara a los fieles, el lugar donde se celebra la palabra de Dios, la sede del celebrante, la capilla del Santísimo Sacramento, una nueva concepción del confesionario» (“Entevista al cardenal James Robert Knox”, en La Documentation catholique 1674, 20 de Abril de 1975, pág. 368).
   
Las transformaciones expresan la nueva eclesiología conciliar
«¿Al modificar el rito, la reforma incluirá también una nueva concepción de la estructura de nuestras iglesias? Sí, y en diferentes aspectos. En primer lugar, al enfatizar el sentido comunitario de la Misa como asamblea del pueblo de Dios, la reforma exige que todos puedan seguir el rito que se desarrolla en el altar. Por un lado, se tiende, pues, a eliminar todas las pantallas (columnas, pilares, etc.) que impiden una visión clara del altar, lo que hoy es posible gracias a la evolución de las técnicas arquitectónicas. Por otra parte, sitúa el altar en el centro no geométricamente, sino idealmente, y lo prefiere decidida y correctamente orientado hacia el pueblo. Además, al enfatizar el servicio de la asamblea, la reforma obliga a buscar lugares adecuados para el celebrante, sus ministros, los lectores, el ambón, etc. Reduce, por las mismas razones, los altares laterales, perjudicando la unidad de la asamblea y simplificando así los ornamentos que terminaron aplastando el altar» (Cardenal Giacomo Lercaro, “Nouvelle étape de la réforme liturgique: le pourquoi du comment”/“Nueva etapa de la reforma litúrgica: el por qué y el cómo”, en Informations catholiques internationales 235, 1 de Marzo de 1965, pág. 26).
   
No es de sorprender esta necesidad de un rediseño arquitectónico, porque si el contenedor influye sobre el contenido, a su vez el contenido debe reaccionar ante el contenedor. «La Iglesia posconciliar conoce una profunda mutación, y es normal que los edificios de las iglesias sufran las consecuencias» (Philippe Boitel, “Quelles églises pour demain?”/“¿Cuáles iglesias para el mañana?”, en Informations catholiques internationales 388, 15 de Julio de 1971, pág. 22). Efectivamente, «la reforma litúrgica impone a muchos un nuevo diseño de los lugares de culto» (“Dimanche et mission pastorale dans un monde paganisé”/“El domingo y la misión pastoral en un mundo paganizado”, en Notes de pastorale liturgique 57, Agosto de 1965, pág. 10).
    
«Que [la renovación de la liturgia] tenga un impacto en los lugares de culto y que éstos se encuentren parcialmente inadecuados debido a la evolución experimentada por la liturgia, no puede sorprender a nadie. En la medida en que las acciones sagradas hayan cambiado, en la medida en que se haya puesto el énfasis en una participación más total de los fieles, los edificios construidos en otros tiempos y con una perspectiva diferente también deberán adaptarse para responder a su nueva destinación» (Guy Oury, “L’aménagement des églises – Un aspect du renouveau liturgique”/“El diseño de las iglesias – Un aspecto de la renovación litúrgica”, en L’Ami du clergé 6, 10 de Febrero de 1966, pág. 89).
   
Esta es la nueva expresión eclesiológica que se manifiesta naturalmente en esta otra estructuración del espacio sacro. «Es evidente que la reforma litúrgica no puede limitarse a algunos cambios en el contenido de los textos leídos por los ministros o en los gestos de los celebrantes. (…) Ella transforma la relación entre el celebrante y los fieles. Distribuye de una manera nueva para nosotros, aunque profundamente tradicional, las funciones respectivas del celebrante, de los ministros, de la schola, del pueblo. De ello se deduce que exige una disposición de los lugares de celebración muy diferente de lo que era hasta ahora» (Conferencia Episcopal Francesa – Comisión episcopal de liturgia, “Le renouveau liturgique et la disposition des églises”/“Renovación litúrgica y disposición de las iglesias”, en Notes de pastorale liturgique 58, Octubre de 1965, pág. 41, o La liturgia, Documentos conciliares V, Centurion, 1966, pág. 201).
   
De ahí el nuevo diseño de los lugares
Porque «la construcción y la disposición de las iglesias hoy se pueden hacer a la luz de una concepción mucho más completa y elaborada del espacio litúrgico» (Frédéric Debuyst, “Quelques réflexions au sujet de la construction d’espaces liturgiques”/“Algunas reflexiones sobre la construcción de espacios litúrgicos”, en Communautés et Liturgies 4, Septiembre de 1981, pág. 285).
    
El padre Roguet, buen juez, había discernido muy pronto el inevitable advenimiento de esta sensible encarnación de la renovación: «Ciertas reformas, que parecían referirse sólo a la disposición de los textos y de los ritos, modificarán imperceptiblemente ciertos accesorios de nuestras iglesias e incluso algunas de sus estructuras arquitectónicas» (Aimon-Marie Roguet OP, “Le signe du vin”/“El signo del vino”, en Notes de pastorale liturgique 66, Febrero de 1967, pág. 43). Esto es lo que todos pudieron comprender algo más tarde. «La reforma litúrgica apunta con todas sus fuerzas a la participación plena y activa de todo el pueblo. Para que esto sea posible, se requiere una arquitectura adecuada. (…) La renovación litúrgica [= decadencia] y la forma en que la Iglesia se sitúa en el mundo requieren un nuevo tipo de arquitectura» (François Agnus, “Architecture et renouveau liturgique”/“Arquitectura y renovación litúrgica”, en Notes de pastorale liturgique 76, Octubre de 1968, pág. 46).
   
Las nuevas iglesias que se construyan deben ser móviles y transitorias
«El carácter monumental y definitivo de lo que estamos construyendo no se presta bien a la movilidad actual, sensible en la propia Iglesia: los problemas, a menudo insolubles, que plantea la adaptación de las iglesias antiguas a las necesidades actuales, aunque sólo sean nuevas formas de celebración litúrgica, es probable que surjan, dentro de cinco o diez años, para las iglesias que acabamos de construir (…) En las condiciones actuales, parecería normal diseñar este lugar de encuentro, imagen de las actividades comunitarias, como un lugar multifuncional. lugar, utilizable para fines distintos de las ceremonias litúrgicas. Así, una domus ecclésiæ, por ejemplo, podría construirse en una o dos plantas de un gran edificio y, además de algunas salas pequeñas (una de las cuales podría utilizarse como oratorio para la oración privada y las visitas al Santísimo Sacramento) y los despachos del personal permanente, contendría una gran sala que podría utilizarse para diversos fines (conferencias, reuniones, celebraciones, recepciones, liturgia, etc.) utilizando un mobiliario verdaderamente móvil» (Pierre Antoine, “L’église est-elle un lieu sacré?”/“¿La Iglesia es un lugar sagrado?”, en, Études, Marzo de 1967, págs. 442–444).
   
Porque «Está claro que hoy debemos abandonar el concepto más o menos pagano y triunfalista del templo, donde predominan los elementos de monumentalidad y espacio sagrado, y redescubrir el concepto cristiano de asamblea, donde prevalecen los valores de humildad, interioridad y relaciones personales. Las iglesias volverían a ser entonces iglesias domésticas y no santuarios del Altísimo» (Dieudonné Dufrasne, “Contribution à une spiritualité du samedi saint”/“Contribución a una espiritualidad de sábado santo”, en Paroisse et Liturgie 2, Marzo-Abril de 1972, pág. 115).
    
«Hay que hacer oír una advertencia. Actualmente la liturgia está en la encrucijada: no podemos decir cuáles serán las formas de culto en el futuro. Por esta razón, no podemos planificar iglesias basándonos únicamente en la concepción actual de la liturgia sin correr el riesgo de dejarlas obsoletas para cuando estén terminadas. Según avanza el movimiento litúrgico, resultarán nuevas ideas para el culto (…). En última instancia, los edificios religiosos deben ser edificios modernos para el hombre moderno» (John Gordon Davies, “La tendance de l’architecture moderne et l’appréciation des édifices religieux”/“La tendencia de la arquitectura moderna y la apreciación de los edificios religiosos”, en Espace sacré et architecture moderne, Cerf, 1971, pags. 94, 95 y 99). «Lo que supone que un edificio religioso está, por vocación, inacabado: menos perfectible que evolucionado, disponible, al menos hasta cierto punto. (…) ¿No deberíamos prepararnos para desarrollos y reconversiones impredecibles incluso dentro de la vida útil probable de nuestras construcciones?» (Denis Aubert, “De l’église à tout faire à la maison d’église – Expériences à Taizé”/“De la iglesia polivalente a la casa de iglesia – Experiencias en Taizé”, en Espace sacré et architecture moderne, Cerf, 1971, págs. 110 y 112).
    
La Iglesia es llamada a transformarse de manera permanente
En efecto, «Si la Constitución [sobre la Liturgia] se respeta en su letra y en su espíritu, la liturgia ya no corre el peligro de quedar fijada o inmovilizada. Como un árbol cuyas raíces son fuertes y cuya savia es nutritiva, dará en sus ramas, que son vivas y se extienden, nuevas flores y nuevos frutos» (Mons. Henri Jenny, “Introducción en La liturgia, Centurion, 1966, p. 41).
    
Es en este sentido que el cardenal Lercaro, entonces presidente del Consílium ad exsequéndam Constitutiónem de Sacra Litúrgia, orientó las conclusiones en su mensaje al simposio de artistas realizado el 28 de Febrero de 1968 en Colonia. «Sin duda alguna, afirmó, una cosa está muy clara: las estructuras arquitectónicas de las iglesias deben cambiar tan rápidamente como cambian hoy las condiciones de vida y los hogares de los hombres. Debemos tener presente, incluso cuando construimos un lugar de culto, la naturaleza extremadamente transitoria de estas estructuras materiales cuya función entera es de servicio en relación con la vida de los hombres. De este modo, evitaremos que las generaciones futuras se vean condicionadas por iglesias que hoy consideramos de vanguardia, pero que para ellos correrían el riesgo de convertirse en meros edificios obsoletos. Hoy, por nuestra parte, experimentamos este condicionamiento: sentimos la dificultad con la que las maravillosas iglesias del pasado se adaptaron a nuestra sensibilidad religiosa, con qué fuerza de inercia se opusieron a las indispensables reformas de la acción litúrgica. (…) No presumamos de construir iglesias para los siglos venideros, sino contentémonos con construir iglesias modestas y funcionales que respondan a nuestras necesidades y ante las cuales nuestros hijos se sentirán libres de plantearse otras nuevas, de abandonarlas o de modificarlas según les sugieran su tiempo y su sensibilidad religiosa» (Giacomo Lercaro, “Mensaje al Simposio de artistas realizado en Colonia el 28 de Febrero de 1968”, en La Maison Dieu 97, 1.er trimestre de 1969, págs. 16–17, o en Espace sacré et architecture moderne, Cerf, 1971, págs. 25–26). Esta reflexión de su presidente correspondía perfectamente a los objetivos del Consílium de liturgia y de su secretario, Mons. Annibale Bugnini CM, como atestiguan los dos textos de su revista oficial, con los cuales concluimos: «La obra de reforma litúrgica no está terminada y, según el espíritu del concilio, no debe tener fin. La liturgia, como también la Iglesia vista en su aspecto humano, está inevitablemente sujeta a una continua reforma, surgida de la vida eclesial, para que la Iglesia se adapte verdaderamente a los tiempos actuales, a la cultura actual y al momento histórico» (Anschaire J. Chupungco OSB, “Costituzione conciliare sulla sacra liturgia. 15.º anniversario”/“Constitución conciliar sobre la sagrada liturgia. 15.º aniversario”, en Notítiæ 149, Diciembre de 1978, pág. 580). «La reforma litúrgica continuará sin límite de tiempo, espacio, iniciativa, persona, modalidad y rito, para que la liturgia permanezca viva para los hombres de todos los tiempos y de todas las generaciones» (“Rinnovamento nell’ordine”/“Renovación en el orden”, en Notítiæ 61, Febrero de 1971, pág. 52).
   
NOTA
[1] «El altar sólo lo adoptaremos de cara al pueblo definitivo y a las consecuencias que conlleva después de una catequesis que pueda centrarse bien en el sentido de la asamblea, bien en el de la presencia de Dios en la comunidad. Podríamos explicar a los fieles que la asamblea cristiana no es sólo una asamblea de hombres vueltos hacia su Dios, porque Dios se encarnó en ella y es en sí misma donde debe descubrirlo» (Thierry Maertens y Robert Gantoy, La nueva celebración litúrgica y sus implicaciones, Publications de Saint-André-Biblica, 1965, pág. 16).

domingo, 28 de julio de 2024

FÁTIMA SE NIEGA A RETIRAR LOS MOSAICOS DE RUPNIK

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
El Santuario Tradicional de la Santísima Virgen María en Fátima fue desalojado por lo que se llama burlonamente la basílica de la “raqueta de tenis”, diseñada para el “ecumenismo” anticatólico.
Los funcionarios de Fátima han profanado el santuario al instalar “obras de arte” del excomulgado ex-jesuita Marko Iván Rupnik, quien fue condenado por agredir sexualmente de entre 20 y 40 “monjas” conciliares.
   
Como si el santuario de Fátima no hubiera sido ya contaminado por la “Nueva Misa” protestante-masónico-pagana “ecuménica” y por la construcción de la basílica de la Santísima Trindad (que por su diseño es apodada como “La raqueta de tenis”), ahora Fátima está triplemente contaminada con la instalación de las “obras de arte” del depredador sexual ex-jesuita Marko Rupnik. Rupnik era demasiado corrupto incluso para los corruptos jesuitas, que lo expulsaron bajo la acusación de agredir sexualmente a entre 20 y 40 “monjas” neoiglesianas, pero el pseudopapa Bergoglio, el pretendiente jesuita, dejó que el pervertido presbítero conciliar regresara “con buena reputación”.

La acción inconcebible de Bergoglio ha causado un gran escándalo, incluso en la Iglesia Conciliar, y ha arruinado su “Gran Sínodo” de Octubre de 2023, que se disolvió en una abierta denuncia de Bergoglio. Otros sitios han quedado tan escandalizados por las “obras de arte” de Rupnik que las han tapado o eliminado, como en Lourdes, pero no en el famoso santuario de la Santísima Virgen María en Fátima (Portugal), que ha caído en manos de la apóstata Pseudoiglesia, como quiera que su portavoz Patricia Duarte anunció que, si bien repudian los actos de Rupnik, no consideran retirar los mosaicos que adornan la basílica de la Santísima Trinidad.
      
En 2020, Rupnik fue excomulgado, pero Bergoglio, fiel a su régimen corrupto, restauró al clérigo pervertido. Por supuesto, Rupnik no es sacerdote, ya que la Iglesia Comciliar no ha ordenado sacerdotes desde 1968, cuando adoptó el Nuevo Ordinal Protestantizado, inválido (falso), que solo pretende “instalar” ministros (presbíteros), como los ministros protestantes, que no tienen ningún poder sacramental [Parte de la información para este Comentario proviene de Catholic World News].

Católicos tradicionales, tres golpes y estás fuera. La Iglesia Conciliar ya ha contaminado tres veces el Santuario de la Santísima Virgen María en Fátima. Por lo tanto, los verdaderos católicos tienen otra razón más para mantenerse alejados del santuario contaminado, que ya no tiene el brillo católico tradicional de antaño.

domingo, 3 de septiembre de 2023

VATICANO II HECHO CONCRETO: LA IGLESIA DE HÉRÉMENCE

Constantemente se hallan iglesias feas, pero esta se lleva la palma a la que “mejor” representa el Vaticano II:
   

La iglesia de San Nicolás en Hérémence (cantón de Valais, Suiza) fue construida entre 1968 y 1971 en estilo brutalista por el arquitecto y político suizo Walter Maria Förderer Brändle († 2006), y dedicada por François-Nestor Adam Marcoz CRB, obispo de Sión, quien había dicho en la inauguración del Sínodo Suizo, el 2 de Octubre de 1971:
«Nosotros buscamos las causas de la crisis, pero la más profunda y la más evidente no se la nombra. A riesgo de provocar vuestras risas, de todos modos yo os la cito: es Satanás, que está aquí en medio de nosotros».
   
    
El arte debe mostrar lo bueno, lo bello y lo verdadero, cuyo origen es Dios. Pero, como vemos en las fotografias, no hay nada de eso. Solo se ve una atrocidad digna del Infierno, donde nació y hacia donde se dirige la Apostasía que representa el Vaticano II.

domingo, 9 de abril de 2023

PLANEAN “CAMPUS DE LAS RELIGIONES” EN VIENA (NO FUE SUFICIENTE CON ABU DABI)

Traducción del artículo publicado en CATHOLIC CONCLAVE.
  
NUEVO CONCEPTO PARA EL “CAMPUS DE LAS RELIGIONES” EN VIENA
Jefe de construcción de la Archidiócesis de Viena, Harald Gnilsen: «El retiro de la Facultad Pedagógica Eclesiástica requiere un rediseño de gran alcance del área, que está destinada a ser un lugar de intercambio entre comunidades religiosas»; el inicio de la construcción actualmente no es previsible.
  
Presentación del “Campus de las Religiones” por el alcalde de Viena Michael Ludwig y el “cardenal” Christoph Schönborn OP (17 de Agosto de 2020).
   
Hay nuevos planes para el “Campus de las Religiones” en la costanera urbana Aspern en Viena. Luego de que la Kirchliche Pädagogische Hochschule (Facultad Pedagógica Eclesiástica) no se mudará de su ubicación anterior en Viena-Strebersdorf al campus de aproximadamente 10.000 metros cuadrados como se planeó inicialmente, ahora se está desarrollando un nuevo concepto para el campus, informó ORF Viena el jueves por la noche. «Después de la retirada del KPH, todo tuvo que volverse a arreglar», dijo Harald Gnilsen, director de construcción de la Archidiócesis de Viena, quien está a cargo del campus, que está diseñado como un lugar de intercambio entre comunidades religiosas.
    
Según Gnilsen, se elaborará un nuevo concepto «en los próximos meses», «que para el verano tendremos un concepto de cómo reorganizar y cómo quieren reconstruir las comunidades religiosas». Sin embargo, todavía tomará tiempo antes de que la construcción pueda comenzar. Sin embargo, las ocho religiones involucradas, incluidos cristianos de varias denominaciones, musulmanes, judíos, budistas e hinduistas, aún están convencidas del proyecto, dijo Gnilsen.
   
En lugar de la KPH, ahora se planea un gran centro para celebraciones y eventos conjuntos junto a las casas de oración, dijo el arquitecto. «Para eso, necesitas un gran edificio, un gran salón que será administrado». Las comunidades religiosas no podrían hacer eso por sí solas, por lo que tendría que ser asumida por otra organización.
   
Además, muchas cuestiones, como la financiación de los lugares de culto individuales, siguen abiertas, objetó Gnilsen. «Una vez que un concepto está en su lugar, la siguiente pregunta es cómo se puede financiar. Y luego, sin duda, tendremos que realizar un concurso de arquitectura. Por lo tanto, no creo que sea posible construir en 2024», dijo Gnilsen.
   
La ciudad, que proporcionó el terreno y la idea, reaccionó a las preguntas abiertas en una declaración escrita: «Hay discusiones periódicas entre las comunidades religiosas y la ciudad de Viena. Las reuniones tratan, entre otras cosas, de la realización estructural y financiera del sitio comunal y se caracterizan por el respeto y la confianza», dijo desde la oficina del alcalde Michael Ludwig.
  
   
En el sitio donde actualmente se encuentra un círculo con banderas como presagio del proyecto, pronto se llevará a cabo la demolición, dijo Gnilsen. Por eso hay planes de mudarse al sitio de construcción real, colocar las banderas allí y posiblemente ya levantar edificios prefabricados, «para que practiquemos cómo tratarnos en eventos y festividades». Solo hay que asegurarse de que esto no se malinterprete como un “campus de religiones”.
  
Modelo de la capilla
  
Los patrocinadores del proyecto, junto con el “cardenal” Schönborn y el alcalde Ludwig.

viernes, 31 de marzo de 2023

EL DEMONIO PRESIDIENDO EN LA CATEDRAL DE OAKLAND

ADVERTENCIA: Rezar un Ave María y la oración a San Miguel Arcángel antes de leer el siguiente artículo.

 
  
Si te decimos que esta ventana forma parte de una catedral, quizá lo tomes como una broma de mal gusto. No es una broma: se trata de la catedral “Cristo de la Luz” de Oakland, California.
   
Pero, ¿cómo se llegó a esto? Veamos: el 17 de Octubre de 1989, el terremoto de Loma Prieta, de magnitud 6,9, golpeó el norte de California, causando 63 muertos, 3.837 heridos y entre 8.000 y 12.000 personas sin hogar. Entre los edificios afectados estuvo la antigua catedral, dedicada a San Francisco de Sales, la cual fue demolida en 1993. Apenas tenía 100 años de construida, y casi 30 de ser la sede de la diócesis.
  
En su momento, el obispón John Stephen Cummins Connolly dijo que la diócesis no podía costear la reparación de la catedral y de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (8 millones de dólares en esa época, 16’655.501,73 dólares al cambio actual, con una inflación acumulada de 108,2%), pero en el año 2000 hizo planear una nueva catedral. Su sucesor Allen Henry “el Chiflado” Vigneron Kott (actualmente arzobispón de Detroit y superior de la misión de las Islas Caimán), queriendo rivalizar con la igualmente monstruosa y faraónica catedral de Los Ángeles mandada construir por Roger Michael “el Loco” Mahoney Baron (quien no pudo demoler la antigua catedral de Santa Vibiana –dañada por el terremoto de Northridge del 17 de Enero de 1994–), hizo construir entre 2003 y 2008 la actual catedral, que hizo dedicar como “Cristo de la Luz”, en un terreno que originalmente estuvo pensado para el parqueadero de un rascacielos.

La construcción costó 131 millones de dólares en su etapa inicial en 2003 (al cambio actual 212’550.000, con una inflación acumulada de 63,5%), no sin controversia: en 2007, el costo ascendió a 190 millones en 2007 –275’677.855,56 dólares actuales, inflación acumulada de 45,1%– para luego bajar a 175 millones en el último año de construcción –244’525.157,57 dólares actuales, inflación acumulada de 39,7%–. Aspecto que fue criticado por muchos sectores, pero que el presbítero Leo Joseph Edgerly Jr. Smith, miembro de la junta directiva de la Corporación de la Catedral Católica del Este de la Bahía, encaró diciendo que los programa sociales de la diócesis costaban anualmente más que la catedral en sus años de construcción, y «Puedes ir a Europa a ver catedrales góticas. Puedes venir a Oakland y ver esto»). Adicional, en el año 2017, la junta directiva demandó a las firmas constructoras por fallas en la construcción y mala calidad de los materiales.
   
El área de culto de la catedral y el “ábside” (por convencionalismo) tiene la forma de vesíca piscis (vejiga de pez o mandorla), que en el arte medieval se usaba para simbolizar la divinidad, pero que en los círculos esotéricos representa los genitales femeninos. Bajo el tejado está el “altar”, hecho de un bloque monolítico en forma de cubo. Recordemos que el cubo simboliza el estado de perfección de los masones.
  
  
Se dice que la imagen que preside la ventana Omega (imagen que no era parte del diseño original, pero que Vigneron mandó poner) está basada en el Cristo en majestad que preside el Juicio Final sito en el transepto de la catedral de Chartres. Pero, ¿realmente la catedral “Cristo de la Luz” está dedicada a Jesucristo, la Luz verdadera que resplandece sobre todo hombre que viene a este mundo, y que que quien Lo sigue no camina en tinieblas (cf. San Juan I, 9; XII, 43)? Si no, ¿a qué “luz” lo está? En la Biblia hubo otro personaje que estuvo vinculado a la luz, pero que por su soberbia al querer erigirse como Dios, perdió su lugar en el Cielo. Sí, es satanás el diablo. Antes de rebelarse contra Dios, se llamaba Helel ben Shahar (en hebreo הֵילֵ֣ל בֶּן־שָׁ֑חַר, Lucero hijo de la aurora), que en griego traduce Eósforo y en latín Lucífer, y era un ángel del primer coro. Al ensoberbecerse y rebelarse contra Dios, perdió su lugar en el Cielo y fue arrojado con sus seguidores al Infierno:
«¿Cómo caíste del cielo, ¡oh lucero!,  que tanto brillabas por la mañana? ¿Cómo fuiste precipitado por tierra, tú que has sido la ruina de las naciones? Tú que decías en tu corazón: “Escalaré el cielo; sobre las estrellas de Dios levantaré mi trono, me sentaré sobre el Monte del testamento situado al lado del septentrión; sobrepujaré la altura de las nubes, semejante seré al Altísimo”. Pero tú has sido precipitado al infierno, a la más honda mazmorra» (Isaías XIV, 12-15/Versión de Mons. Félix Torres Amat).
  
Tampoco tranquiliza para nada que en la parte posterior de la catedral pusieron en una ocasión la imagen de la Virgen de Guadalupe, y sí al contrario parece prácticamente como escabel del “Jesús-Bafomet” representado en el ábside.
  

Muchos arquitectos han elogiado el diseño moderno de la catedral de Oakland, y algunos visitantes aplauden los servicios y comodidades que este ofrece (climatizado, acústica, conexión a internet); pero en verdad, es un despropósito desde lo financiero (para su construcción, Vigneron robó de los fondos escolares de la diócesis) y una fuente de desasosiego para quienes transitan por ella. Además, refleja que la Iglesia Conciliar ha destronado a Jesucristo y lo ha remplazado por el diablo. Pero el mismo diablo les demanda víctimas, y les pasa factura: la diócesis de Oakland se declaró en bancarrota por los casos de abuso que se han presentado por décadas.

jueves, 16 de marzo de 2023

LAS ANTESALAS DEL INFIERNO QUE SON LOS TEMPLOS NOVUSORDITAS

Antier 14 de Marzo, Francisco Bergoglio felicitó a los ganadores de la edición 2022 del premio de la Pontificia Academia de Arquitectura Sacra, a saber:
  1. OPPS Architettura (Francesco Polci, Antonio Salvi y Paola Chiriatti) por la renovación de la capilla de la Fundación Santos Francisco de Asís y Catalina de Siena en Roma. 
  2. Federica Frino por su propuesta para la nueva iglesia de Santo Tomás en Pontedera (Italia).
  
Capilla de la Fundación Santos Francisco de Asís y Catalina de Siena en Roma. ¿Ves que el crucificado es demasiado pequeño y desproporcionado para la cruz?
    
Proyecto de la iglesia de Santo Tomás en Pontedera (Italia).

Si esas iglesias son la “antesala del Cielo”, ¿cómo será el Infierno?… No hay que pedir mucho, visto que esa es la arquitectura y arte sacro para celebrar la liturgia «según las enseñanzas del Concilio Vaticano II», como dijo Bergoglio en su mensaje, donde citó su carta “Desidério desiderávi” del 29 de Junio del año próximo pasado sobre la “formación litúrgica del Pueblo de Dios”, diciendo:
  • «Haber perdido la capacidad de comprender el valor simbólico del cuerpo y de toda criatura hace que el lenguaje simbólico de la Liturgia sea casi inaccesible para el hombre moderno. No se trata, sin embargo, de renunciar a ese lenguaje: no se puede renunciar a él porque es el que la Santísima Trinidad ha elegido para llegar a nosotros en la carne del Verbo. Se trata más bien de recuperar la capacidad de plantear y comprender los símbolos de la Liturgia» (Desidério desiderávi, 44).
  • «Es necesario, pues, conocer cómo actúa el Espíritu Santo en cada celebración: el arte de celebrar debe estar en sintonía con la acción del Espíritu. Sólo así se librará de los subjetivismos […] y de los culturalismos […]. Un artesano sólo necesita la técnica; un artista, además de los conocimientos técnicos, no puede carecer de inspiración, que es una forma positiva de posesión: el verdadero artista no posee un arte, ni es poseído por él» (Desidério desiderávi, 49-50).
A nuestro criterio, las citas van más a los presbíteros y obispones conciliares que a los arquitectos y “artistas” modernos, pero bueno…
   
Siendo honestos y justos, menos mal que no presentaron cómo eran los otros 32 candidatos. 
   
Mientras, dos ejemplos de arquitectura sacra que VERDADERAMENTE CUMPLEN SU PROPÓSITO: La Catedral de la Salvación del Pueblo (en rumano „Catedrala Mântuirii Neamului”, dedicada a la Ascención del Señor y a San Andrés Apóstol), futura sede del patriarcado ortodoxo de Rumanía; y la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles en Puebla, que está siendo construida por la FSSPX - Distrito de Méjico. Ambas, por supuesto, en construcción, pero veamos los avances de estas:
  
Catedral ortodoxa de la Salvación del Pueblo en Bucarest (Noviembre de 2022).
  
Fachada de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles en Puebla (Méjico).

miércoles, 1 de marzo de 2023

LA CAPILLA DEL “SANTÍSIMO” EN SANTA MARÍA DEL MAR

Presentaron la capilla del “Santísimo” en la basílica de Santa María del Mar en Barcelona. Sobran los comentarios (Fotos: Carla Restoy, Twitter):
  
   
Y para que no quede duda o confusión si sea un salón parroquial, el aviso lo dice todo:
  
   
TRADUCCIÓN
LA PALABRA DE DIOS SE HIZO CARNE, Y PLANTÓ SU TIENDA ENTRE NOSOTROS (JUAN 1, 14).
  
LA RENOVADA CAPILLA DEL SANTÍSIMO EN SANTA MARÍA DEL MAR
La reordenación de la Capilla del Santísimo en Santa María del Mar se hizo gracias a generosas y discretas donaciones, respetando los valores patrimoniales de la Basílica, Patrimonio Cultural desde el año 1931, y poniendo el acento en su significado eucarístico.
   
En esta renovación, la Capilla se presenta como una Tienda de Campaña, donde Jesucristo se hace presente en el pan consagrado en la Eucaristía, dado que «la Palabra de Dios se hizo carne, y plantó su morada entre nosotros» (Juan 1, 14).
    
En esta Tienda de Campaña, Dios mismo «ha puesto la mesa» (Salmo 22, 5) con la presencia sacramental de Jesús que es «pan de vida» (Juan 6, 35), y por eso «la Iglesia se da a partir el pan con todos» (Papa Francisco, 2021).
   
Jesús celebró la primera Eucaristía en «una gran sala» (Mc. 14, 15), en una gran mesa, expresión de «la mesa doble de la Palabra y del Cuerpo de Cristo, que es la Eucaristía» (Dei Verbum, 21). En este marco, el Sagrario de alabastro blanco y lumimoso, donde se guarda el Pan de vida, y el ambón de hierro, firme y austero, desde donde se pregona la Palabra de Dios, ofrecen a la adoración la presencia sacramental del mismo Jesús, «teniendo presente que la Celebración Eucarística es en sí misma el más grande acto de adoración de la Iglesia» (Papa Benedicto XVI, 2007).
    
Obra del arquitecto Jorge Portal, a partir de los diseños de los arquitectos José M. Riera y Ricardo Pié, con la colaboración de Rosario Borràs y José Rom, siendo rector de Santa María del Mar, Mosén Salvador Pié.
  
BASÍLICA DE
SANTA MARÍA DEL MAR
 
La basílica de Santa María del Mar fue construida entre 1329 y 1383 por los pescadores y los habitantes de la zona del puerto, en contraposición a la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, que era asociada a la nobleza. La basílica, máximo representante del gótico ancho o catalán, quedó casi vacía por el incendio provocado por los anarquistas del 3-4 de Agosto de 1936, donde desapareció parte del altar mayor, las vidrieras, otras obras y el archivo parroquial.
  
El caso es que la capilla está reflejando la postura protestante-novusordita de que la Misa es una cena, un encuentro. Pero un encuentro con la nada, porque el Novus Ordo no tiene transubstanciación (y ni cree en ella tampoco), y Nuestro Señor Jesucristo NO ESTÁ AHÍ.
  
Revisando el anuncio de la capilla, que dice:
«Obra del arquitecto Jorge Portal, a partir de los diseños de los arquitectos José M. Riera y Ricardo Pié, con la colaboración de Rosario Borràs y José Rom, siendo rector de Santa María del Mar, Mosén Salvador Pié».
Conviene preguntar al cardenal Juan José Omella y Omella: «QUANT VA COSTAR AQUEST ADEFESI?» (¿CUÁNTO COSTÓ ESTE ADEFESIO?).

jueves, 23 de febrero de 2023

LA CRISIS ECONÓMICA GOLPEANDO AL PRIMO AFRICANO DE LA “CASA DE LA FAMILIA ABRAHÁMICA”

Noticia tomada de distintas fuentes.
 
Los planes del presidente de Ghana, el presbiteriano Nana Addo Dankwa Akufo-Addo, de construir una catedral interdenominacional en la capital Accra están paralizados en medio de la crisis económica y la devaluación del cedi (₵), la moneda local (1 dólar estadounidense cuesta 12,87 cedis).
  
Diseño de la “Catedral Nacional de Ghana” (Fuente: Adjaye Associated).

Ghana efectivamente entró en impago de la mayor parte de su deuda externa de 46 millardos de dólares (593.284’080.000 cedis). El edificio, que mezclará en su diseño elementos culturales de las distintas etnias del país (el techo inclinado y escalonado refleja la arquitectura akan, y la fachada cóncava decorada con madera reminiscente de los taburetes de los reyes asantes), contará con un auditorio con una capacidad de 5.000 asientos, las capillas necesarias, una cripta para funerales de Estado y un bautisterio; e incluirá un parque, escuela de música, galería y un Museo de la Biblia (para el cual se estaría gestionando en Israel un préstamo de piezas arqueológicas bíblicas).
  
Auditorio central de la “Catedral Nacional de Ghana” (Fuente: Adjaye Associated).
 
En Enero, en medio de una maratón bíblica, Akufo-Addo dijo que la Catedral Nacional de Ghana es «un acto de agradecimiento al Todopoderoso por sus bendiciones, favores, gracia y misericordia con la nación», especialmente por preservar a Ghana de la guerra que ha azotado a sus países vecinos. Sin embargo, la oposición le reprocha que, en medio de la crisis, pretenda construir semejante proyecto. Uno de ellos, el parlamentario Samuel Nartey George, le citó la “parábola de la torre” (San Lucas XIV, 28-30), con ovación de sus colegas de la oposición, y dijo que el proyecto era «un proyecto de vanidad», equiparándolo con la basílica católica de Nuestra Señora de la Paz en Yamusukro (Costa de Marfil) construida en los años 80 por el líder independentista Félix Houphouët-Boigny: «El dinero de los contribuyentes no debe financiar una promesa personal a Dios», dijo en alusión que Akufo-Addo anunció la construcción en 2018 y le dio un nuevo impulso después que fue reelegido en 2020.
  
Vista aérea del estado actual de la construcción de la “Catedral Nacional de Ghana” (Fuente: Bloomberg).
   
Por otra parte, Paul Opoku-Mensah, representante del gobierno en el proyecto, afirma que se financiará mayormente con donaciones privadas luego que el Parlamento rechazó financiarlo, y niega que sea una respuesta a la Mezquita Nacional de Ghana, construida en 2012 con financiación del gobierno turco. Respondiendo al diputado George, Mensah dijo: «A diferencia de Costa de Marfil, nosotros tenemos una estrategia para atraer visitantes a Ghana. Debemos usar nuestra propia religiosidad para nuestro desarrollo».
  
Cabe señalar en este punto que la basílica de Nuestra Señora de la Paz en Yamusukro (Costa de Marfil), diseñada por el arquitecto libanés-marfileño Pierre Khajouri y siendo una imitación de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, fue construida entre 1980 y 1985 por el líder independentista y dictador Félix Houphouët-Boigny como parte de un proyecto urbanístico luego que escogiera su pueblo natal (antiguamente llamado N’gokro, renombrado en 1909 en honor a la reina baoulé Yamusu –tía abuela de Houphouët–) como la nueva capital del país en remplazo de Abiyán, y fue obsequiada a Juan Pablo II Wojtyła en 1990, quien la aceptó a condición que se construyera un hospital (que sin embargo no se terminó hasta 2014). La basílica, considerada récord Guinness por ser la iglesia más grande del mundo, costó hasta 600 millones de dólares (según la oposición a Houphouët, procedentes de fondos estatales, por lo que era llamada “Nuestra Señora del Tesoro”), contrastando abismalmente con la crisis económica y social (la caída en los precios internacionales del café y el cacao en 1978, la sequía de 1983-1984, la segunda crisis del petróleo de 1986 y el impago de la deuda externa por 10.000 millones de dólares en 1987; el aumento de la pobreza y el comienzo de la epidemia del SIDA), aunado a la polarización política y la corrupción que vivía Costa de Marfil, y debido a su aislamiento de cualquier otra edificación importante (más de 3 kilómetros de distancia del centro de la ciudad) y que para vacía todo el año (solo se llenó para la consagración y para el funeral del dictador en 1993), ha sido motejada como “la basílica en los arbustos”. Cuestionado sobre los fondos para construir la basílica en semejante descampado, Houphouët dijo: «Hice un trato con Dios, y tú no esperarás que yo discuta las cosas de Dios en público, ¿cierto?».
  
Muy, muy lejano verlo en foto, ¿verdad? Ahora imagínate la reacción del marfileño promedio ante esta vía solo para encontrarse más solo llegando allá a semejante despropósito.
 
Los 100 millones de dólares (1.289’748.000 cedis) que costaba inicialmente el proyecto total de la Catedral Nacional de Ghana, que comprenderá un área de 70.000 m² / 753.474 ft² (para el cual se demolió, no sin controversia, un complejo residencial para los jueces de la capital) se han cuadruplicado ¡solo para cavar los cimientos!, por la inflación de 50% (y se teme que lleguen al millardo de dólares), se han gastado 58 millones de dólares, yendo la mitad a la firma del arquitecto Sir David Adjaye (el que diseñó la recién inaugurada Casa de la Familia Abrahámica en Abu Dabi). Solo en 2022, Ghana gastó 240 millones de dólares (3.095’395.200 cedis) en el sector militar. Para efectos de comparación, un Súpercentro Walmart (de los cuales hay 3573 en los Estados Unidos) cuesta 40 millones de dólares.