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domingo, 15 de enero de 2023

DEL HALLAZGO DE LAS RELIQUIAS DE LOS SANTOS APÓSTOLES FELIPE Y SANTIAGO EL MENOR

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  

Algunos documentos sobre el descubrimiento de las reliquias de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago ocurrido en Roma en la Basílica de los Santos Apóstoles en 1873.

DESCUBRIMIENTO DE LOS CUERPOS DE LOS
 SANTOS APÓSTOLES FELIPE Y SANTIAGO

1.º Carta del Rvmo. P. Fray Juan Antonio Bonelli de los Frailes Menores Conventuales, Párroco de la Basílica de los Santos XII Apóstoles, dirigida a varios periódicos católicos.
Sr. Director,
  
He aquí una noticia felicísima, la cual ciertamente alegrará grandemente al mundo cristiano. La Basílica de los Santos XII Apóstoles de Roma está dedicada en modo especial a los dos Apóstoles Felipe y Santiago el Menor, porque en ella reposan, tal vez desde el siglo V, sus sagrados Cuerpos, como se recita en el Breviario Romano. Pero no se sabía dónde estaban estos precisamente: incluso era tradición que fueron escondidos en forma que nadie los pudiese encontrar. Pero un manuscrito antiguo encontrado hace pocos meses en el Archivo de nuestro Convento indicaba que bajo el altar mayor existía el sepulcro de estos dos Santos Apóstoles. Ahora en la restauración general de la Basílica, debiendo ser puesto más elevado el altar mayor, se le ha debido remover pieza por pieza; y así sin tanto rumor, hacer la búsqueda de los sagrados Cuerpos. De hecho, removido enteramente el altar con sus largas gradas y predela, ayer en la mañana (15 del corriente) se demolió el fuerte y largo muro interior cuando hacia las 10 horas antemeridianas se descubrió precisamente en línea recta bajo la mesa y la predela, en la profundidad de la superficie del pavimento del presbiterio, dos grandes lápidas juntas conexas de bellísimo mármol frigio, con una cruz equilátera sobre ellas que las abraza hasta sus cuatro extremos, bellamente esculpida en relieve. Removida de ellas la que estaba bajo la predela, se encontró un vano rodeado de gruesos muros grises pero vacío. Removida después la piedra divisoria precisamente bajo la mesa del altar, apareció otro vano rodeado rodeado por todas partes de bellas piedras de mármol frigio y allí una caja de madera (haya) en gran parte fragmentada dentro de la cual se encerraban los huesos junto con las cenizas de los dos Santos Apóstoles Felipe y Santiago el menor. Pero al remover aquellos santos huesos, hacia las 4 horas posmeridianas, para reponerlos en una nueva caja, la Comisión de Arqueología Sacra se da cuenta que precisamente en medio del plano del nicho existe un foro circular el cual conduce a un segundo nicho circunstante revestido del mismo mármol frigio dentro del cual hay fragmentos de huesos, cenizas y esponjas impregnadas de sangre. Y esta segunda operación fue hecha esta mañana (16 corr.) por la misma Comisión de Arqueología Sacra. Hecho legalmente el registro de todas las cosas y suscrito por muchos presentes, las nuevas cápsulas fueron cerradas y selladas, algunas ayer por la tarde después del Ave María, otras hoy con grande piedad y conmoción de los presentes, fueron repuestas en la custodia de las sagradas reliquias de la Basílica. Entre la tarde y noche de ayer, inmediatamente el Rvmo. P. General y yo fuimos a dar la fausta noticia al Santo Padre, el cual al oír la detallada narrración, no hay palabras para decir cómo se alegró y bendijo al Señor. Y en su inagotable caridad y munificencia nos puso en mano (no solicitado) un tercer ofrecimiento de cien napoleones de oro [dos mil liras italianas, 15.000 reales de vellón españoles, N. del T.], diciendo graciosamente que era algo de encalado para reconstruir la sagrada urna a los Santos Apóstoles. Para colocar más dignamente las sagradas cenizas de estos dos glorioros Apóstoles ya se ha edificado un Sacro Hipogeo en cuya construcción se descubrieron los vestigios del pavimento, de las bases y de las construcciones de la antiquísima basílica primitiva, cuyos restos permanecerán siempre visibles. Pero la crudeza de los tiempos corrientes han obligado a los Padres Conventuales de los Santos XII Apóstoles, a quienes confiando solo en el Señor han emprendido tan gigantesca restauración, a aplazar más que seis meses a tal labor como si convendría a dar cumplimiento a este insigne monumento sagrado de la Roma cristiana, por deficiencia absoluta de medios pecuniaros. Sería por eso una obra no solo cristiana y piadosa, sino también provechosa para el arte, si algún alma gentil se moviese a concurrir con su liberalidad para proseguir la actual restauración en curso.
   
Roma, en el Convento de los Ss. XII Apóstoles, el 16 de Enero de 1873.
  
2.º Decreto del Emmo. Cardenal Constantino Patrizi-Naro, Vicario del Sumo Pontífice.
CONSTANTINO, por la divina misericordia Obsipo de Ostia y Velletri, de la S. R. I. Cardenal Patrizi, Decano del Sagrado Colegio, etc.

La Sacrosanta Basílica de los Santos XII Apóstoles, fundada en el medio de Roma, como se considera, desde el tiempo de Constantino el Grande; comenzada desde sus cimientos por Pelagio I en más amplia forma, y terminada por el Papa Juan III, y por él consagrada a Dios y en honor de sus doce Apóstoles, principalmente sin embargo, a Felipe y Santiago el Menor, el primer día de Mayo hacia el año del Señor 560; además de muchísimas insignes Reliquias de Santos, se gloriaba de poseer asimismo los sagrados cuerpos de los mencionados Apóstoles Felipe y Santiago el Menor puestos bajo el altar mayor. Y en verdad, cuantas veces esta basílica viniese restaurdada por muchos Sumos Pontífices después de los incendios, daños y ruinas acaecidos, y finalmente, bajo el Papa Clemente XI, y Benedicto XIII, el cual la consagró, reconstruida desde sus cimientos con arte y majestad del todo admirable por los Hermanos Menores Conventuales de San Francisco; permanecía aun así perenne y constante la tradición, confirmada por el consenso de los escritores, como también por una antigua inscripción en mármol existente hasta ahora en el pórtico de la misma Basílica, que los sagrados despojos de los Apóstoles Felipe y Santiago el Menor reposan bajo el altar mayor de la laudada Basílica.
  
En estos días pues, no sin consejo de la Divina Providencia, sucedió que en la restauración, la cual por obra y piedad de los mencionados Frailes Menores Conventuales se están haciendo en la Basílica, decorándola con nuevas pinturas y dorados tanto en las paredes como en la amplia bóveda, y de mármol por todo el pavimento, como también por un nuevo sagrado Hipogeo, a fin de conservar con mayor decoro las Reliquias de los Santos; salió a la luz aquel sagrado tesoro de los Cuerpos de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago el Menor.
  
Sucedió que el día 15 de Enero del año corriente, removido el altar mayor para reponerlo más alto y con mayor esplendor, roto el solidísimo muro, este fue descubierto directamente bajo la Mesa del Altar en el interior de los nichos, todo revestido de losas bellísimas de mármol frigio, obra de construcción datada del siglo VI, en el cual, según la tradición antigua y recibida, reposaban los sagrados restos de los dos Apóstoles.
  
Vino después ejecutada una larga y precisa inspección, como requería tal acontecimiento, por peritos en medicina, y al mismo tiempo examinadas por ellos las sagradas Reliquias, las cuales se consideraba perteneciesen a San Santiago el Menor, con la sagrada Cabeza del mismo Apóstol, que escustodiada y venerada en la iglesia Catedral de Ancona: como ahora, hecho muchas veces en nuestra presencia serio y maduro examen por aquellos que son miembros de la Comisión de Arqueología Sacra, presentes los señores Cardinales de la S. R. I. Antonio Maria Panebianco, sacerdote del título de la Basílica, y Antonino Deluca Protector de la Orden de los Menores Conventuales;  y oído nuestro Promotor fiscal; nada de más dichoso podía sucedernos como pronunciar y declarar, tanto para gloria de Dios Omnipotente, y para veneración de sus Santos, con nuestra autoridad ordinaria pronunciamos y declaramos:
  
Consta en verdad que los Cuerpos descubiertos bajo el Altar Mayor de la Basílica de los Santos Doce Apóstoles de Roma; y estos, bajo la constante tradición, deben considerarse como los Cuerpos de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago el Menor, Primo hermano del Señor: y como tal deben venerarse por todos los fieles, como es justo.

Queremos por otra parte que estas preciosas prendas de la Iglesia Católica sean guardadas dentro de una urna de mármol y dispuestos en el Hipogeo recientemente construido directamente bajo el dicho Altar Mayor, en presencia de nuestro Promotor fiscal y Notario actuario, para el culto y veneración siempre mayor de los fieles.
 
Queremos asimismo que hecho un ejemplar en pergamino de este decreto, con la firma del Notario, en cuyas actas es conservado el proceso de reconocimiento de los sagrados cuerpos de Felipe y Santiago el Menor, sea colocado en la mencionada urna marmórea.
  
Así pronuniciamos y mandamos no solo en esto, sino también en cualquie otro modo mejor. En fe de esto, etc.
  
Dado en nuestra Residencia el día 19 de Abril del año del Señor 1873. Indicción Romana I, y año XXVII del Pontificado del Santísimo Padre y Señor Nuestro en Cristo PÍO, por la Divina Providencia Papa IX.
  
3.º Listado de las reliquias y de los objetos hallados en el nicho bajo el Altar mayor de la basílica de los Santos XII Apóstoles, en la cual se guardaban los cuerpos de los dos Apóstoles.

I. En dos grandes vasos de cristal están las cenizas y huesos en fragmentos de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago el Menor.
II. En un vaso de cristal está una escápula, un fémur, diversas piezas de cráneo, costillas, y otros huesos más insignes y enteros del mismo San Felipe Apóstol.
III. En otro vaso de cristal hay un velo con muchos fragmentos de hueso, hallado separadamente de los sagrados cuerpos bajo la losa que cubría el nicho inferior.
IV. En otro vaso están los fragmentos de la urna de madera, al cual están adheridas muchas sagradas cenizas, pertenecientes a los sagrados cuerpos.
V. Bajo una campana oval de cristal hay cuatro dientes molares de San Felipe, y uno de San Santiago el menor.
VI. Bajo otra campana circular de cristal hay una fibia, o hebilla de hierro, hallada entre las santas Reliquias, ahderida a un jirón de vestido, reconocido por los arqueólogos ser obra de los tiempos apostólicos. Todos estos objetos están encerrados dentro de una urna toda hecha de finísimos cristales.
VII. En un Tabernáculo de cristal está el Colobio (camisa sin mangas) color púrpura, con la sangre y fragmentos de hueso de los Santos Apóstoles, hallados en una bolsa de plata, obra del siglo VI.
VIII. In un Tabernacolo di cristallo vi sono delle vestimenta , ritrovate frammezzo le sacre ceneri.
IX. Bajo una campana rotonda de cristal hay un vasito de plata (Balsamario) obra del siglo VI, con bálsamo de nardo molido de fuerte fragancia, la cual se siente exhalar también por las santas Reliquias. Hay asimismo diez monedas de aleación metálica, pertenecientes a los siglos XIII y XIV. Todo hallado entre las sagradas reliquias.
X. Dentro de una urneta cuadrangular de metal dorado y finos cristales, está la bolsa de plata en que fue hallado el referido Colobio.
XI. Bajo una campana oval de cristal está el pie derecho de San Felipe Apóstol, conservado intacto con todos los tendones, los nervios y los cartílagos, y la piel, del cual habla Nicolás Signorili, diciendo que fue lavado y besado en la Última Cena por Jesucristo el Redentor.
XII. Bajo otra campana circular de cristal está el fémur de San Santiago el Menor, Apóstol.
XIII. En una urna de madera con cristal están las dos tablas de la tapa de la urna en que fueron encontrados los sagrados restos de los dos Santos Apóstoles.

martes, 29 de junio de 2021

LOS MARTIRIOS DE LOS APÓSTOLES

Martirio de los Apóstoles (Retablo de Stefan Lochner)
  
  • San Pedro: Crucificado cabeza abajo por orden de Nerón en el Circo Máximo de Roma.
  • San Pablo: Decapitado por orden de Nerón en Roma.
  • San Andrés: Atado a un aspa en Patrás (Grecia).
  • San Santiago el Mayor: Decapitado por órdenes de Herodes Agripa en Jerusalén.
  • San Juan Evangelista: Arrojado por orden de Domiciano a un caldero de aceite hirviendo en la Puerta Latina de Roma. Sobrevivió, y fue desterrado a Patmos, donde escribió el Apocalipsis.
  • San Felipe: Crucificado en Hierápolis (Asia Menor) por orden del procónsul local.
  • San Bartolomé: Desollado en Armenia por orden del rey Astiages.
  • San Mateo: Atravesado por una espada en Etiopía por orden del rey Hirtaco, después de ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa.
  • Santo Tomás: Atravesado por una lanza en la India a instancias de los sacerdotes idólatras.
  • San Santiago el Menor: Despeñado de lo alto del Templo de Jerusalén, y luego apedreado por orden del sumo sacerdote Ananías III.
  • San Simón Zelote: Aserrado por medio en Persia, a instancias de los idólatras.
  • San Judas Tadeo: Golpeado mortalmente por una espada en Persia, a instancia de los idólatras.
  • San Matías Apóstol: Muerto de un alabardazo en Judea.
  
Oh Dios, que nos diste por medio de tus Santos Apóstoles el llegar al conocimiento de tu Nombre, concédenos celebrar con provecho su gloria sempiterna, y celebrándola, aprovechemos. Por Jesucristo Nuestro Señor.

martes, 27 de octubre de 2020

MISA DE LA VIGILIA DE SAN SIMÓN Y SAN JUDAS TADEO, APÓSTOLES

Del Misal Romano de San Pío V.
  
Die 27 Octobris
In Vigília Sancti Simónis et Judæ Apostolórum.
Simplex.
 
Introitus. Ps. 78, 11,12 et 10. Intret in conspéctu tuo, Dómine, gemitus compeditórum: redde vicínis nostris séptuplum in sinu eórum: víndica sánguinem Sanctórum tuórum, qui effúsus est. Ps. Ibid., 1. Deus, venérunt gentes in hereditátem tuam: polluérunt templum sanctum tuum: posuérunt Jerúsalem in pomórum custódiam. ℣. Glória Patri.

Non dicitur Glória in excélsis.
  
ORATIO
Concéde, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, sicut Apostolórum tuórum Simónis et Judæ gloriósa natalítia prævénimus; sic ad tua benefícia promerénda, majestátem tuam pro nobis ipsi prævéniant. Per Dóminum.

Pro Sancta Maria:
ORATIO
Concéde nos fámulos tuos, quǽsumus, Dómine Deus, perpétua mentis et córporis, sanitáte gaudére: et, gloriósa beátæ Maríæ semper Vírginis intercessióne, a præsénti liberáti tristítia, et ætérna pérfrui lætítia.

Contra persecutores Ecclesiæ.
ORATIO
Ecclésiæ tuæ, quǽsumus, Dómine, preces placátus admítte: ut, destrúctis adversitátibus et erróribus univérsis, secúra tibi sérviat libertáte. Per Dóminum.
   
Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Corínthios.
1. Cor. 4, 9-14.
  
Fratres: Spectáculum facti sumus mundo et Ángelis et homínibus. Nos stulti propter Christum, vos autem prudéntes in Christo: nos infírmi, vos autem fortes: vos nobiles, nos autem ignóbiles. Usque in hanc horam et esurímus, et sitímus, et nudi sumus, et cólaphis cǽdimur, et instábiles sumus, et laborámus operántes mánibus nostris: maledícimur, et benedícimus: persecutiónem pátimur, et sustinémus: blasphemámur, et obsecrámus: tamquam purgaménta hujus mundi facti sumus, ómnium peripséma usque adhuc. Non ut confúndant vos, hæc scribo, sed ut fílios meos caríssimos móneo: in Christo Jesu, Dómino nostro.
    
Graduale. Ps. 78, 10 et 2. Vindíca, Dómine, sánguinem Sanctórum tuórum, qui effúsus est.
℣. Posuérunt mortália servórum tuórum, Dómine, escas volatílibus cœli: carnes Sanctórum tuórum béstiis terræ.
    
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
Joann. 15, 1-7.
  
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Ego sum vitis vera: et Pater meus agrícola est. Omnem pálmitem in me non feréntem fructum, tollet eum: et omnem, qui fert fructum, purgábit eum, ut fructum plus áfferat. Jam vos mundi estis propter sermónem, quem locútus sum vobis. Manéte in me: et ego in vobis. Sicut palmes non potest ferre fructum a semetípso, nisi mánserit in vite: sic nec vos, nisi in me manséritis. Ego sum vitis, vos pálmites: qui manet in me, et ego in eo, hic fert fructum multum: quia sine me nihil potéstis fácere. Si quis in me non mánserit, mittétur foras sicut palmes, et aréscet, et cólligent eum, et in ignem mittent, et ardet. Si manséritis in me, et verba mea in vobis mánserint: quodcúmque voluéritis, petétis, et fiet vobis.
 
Ofertorium. Ps. 149, 5-6. Exsultábunt Sancti in glória, lætabúntur in cubílibus suis: exaltatiónes Dei in fáucibus eórum.
  
SECRETA
Munéribus nostris, Dómine, sanctórum Apostolórum tuórum Simónis et Judæ festa præcédimus: te supplíciter deprecántes; ut, quæ consciéntiæ nostræ præpediúntur obstáculis, illórum méritis grata reddántur. Per Dóminum.

Pro Sancta Maria.
SECRETA
Tua, Dómine, propitiatióne, et beátæ Maríæ semper Vírginis intercessióne, ad perpétuam atque præséntem hæc oblátio nobis profíciat prosperitátem et pacem.
  
Contra persecutores Ecclesiæ.
SECRETA
Prótege nos, Dómine, tuis mystériis serviéntes: ut, divínis rebus inhæréntes, et córpore tibi famulémur et mente. Per Dóminum.
  
Præfatio Communis.
Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre nos tibi semper et ubíque grátias agere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: per Christum, Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam láudant Ángeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cœli cœlorúmque Virtútes ac beáta Séraphim sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admitti jubeas, deprecámur, súpplici confessione dicéntes:
 
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cœli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
    
Communio. Ps. 78, 2 et 11. Posuérunt mortália servórum tuórum, Dómine, escas volatílibus cœli, carnes Sanctórum tuórum béstiis terræ: secúndum magnitúdinem bráchii tui pósside fílios morte punitórum.
 
POSTCOMMUNIO
Sumpto, Dómine, sacraménto, supplíciter deprecámur: ut, intercedéntibus beátis Apóstolis tuis Simóne et Juda, quod temporáliter gérimus, ad vitam capiámus ætérnam. Per Dóminum.

De Sancta Maria.
POSTCOMMUNIO
Sumptis, Dómine, salútis nostræ subsídiis: da, quǽsumus, beátæ Maríæ semper Vírginis patrocíniis nos úbique prótegi; in cujus veneratióne hæc tuæ obtúlimus majestáti.
   
Contra persecutores Ecclesiæ.
POSTCOMMUNIO
Quǽsumus, Dómine, Deus noster: ut, quos divína tríbuis participatióne gaudére, humánis non sinas subjacére perículis. Per Dóminum.

domingo, 24 de febrero de 2019

SAN MATÍAS APÓSTOL

«Cayó la suerte a Matías, con lo que fue agregado a los once Apóstoles». (Hechos de los Apóstoles 1, 26).
  
San Matías Apóstol
  
San Matías fue elegido por los apóstoles después de la Ascensión del Salvador para reemplazar al pérfido Judas. Congregados, los fieles oraron al Espíritu Santo para que les diese a conocer la persona que Él había destinado para este ministerio; en seguida, echaron suertes, y cayó la suerte a Matías. El nuevo Apóstol predicó el Evangelio a los pueblos de la Judea y de la Etiopía; su celo le atrajo el odio de los judíos, que lo lapidaron y le cortaron la cabeza.
  
MEDITACIÓN SOBRE LA VOCACIÓN
I. Dios nos destina a cada uno un género de vida en el que quiere que nos salvemos. Es un gran Rey que quiere servidores de toda suerte de estados, condiciones y empleos. ¿Es Dios quien te ha hecho abrazar el estado de vida en que te encuentras alistado? ¿No es acaso la vanidad, el deseo de amontonar riquezas o de gozar de placeres? Si por desgracia es así, corrige la mala intención que has tenido, y promete a Dios buscar en adelante sólo su gloria y su voluntad. En cuanto a ti, que aun estás libre a este respecto, sigue el camino que el Señor te indique.
  
II. Pídele a Dios te haga conocer su santa voluntad a fin de escoger un género de vida en el que puedas trabajar para su gloria y tu salvación. No consultes ni la carne, ni el mundo, ni tus placeres, ni tus intereses; es a Dios a quien se debe pedir consejo. Las oraciones, las mortificaciones, las comuniones, los retiros te facilitarán esta importante elección. Observa la misma regla en tus acciones particulares de cierta importancia: pide consejo a Dios, Él te ilustrará con sus divinas luces.
  
III. Sigue las inspiraciones del Cielo, una vez que las hayas conocido bien. Si San Matías no hubiera querido someterse a su elección para el apostolado, hoy no se celebraría su fiesta. Si durante la vida menosprecias a Dios que te llama, Él se burlará de ti en la hora de tu muerte; es lo que declara en el libro de los Proverbios: «Te llamé, y no has querido escucharme, me reiré de ti en tu último día, y te haré objeto de irrisión».
  
La obediencia a las inspiraciones de Dios. Orad por los justos perseguidos.
 
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis puesto a San Matías en el número de vuestros Apóstoles, haced, por su intercesión, que sin cesar experimentemos los efectos de vuestra inagotable misericordia. Por J. C. N. S. Amén.

jueves, 27 de diciembre de 2018

MISA EN HONOR DE SAN JUAN EVANGELISTA

Del Misal Romano de San Pío V.
 
Die 27 Decembris
SANCTI JOANNIS, APÓSTOLIS ET EVANGELÍSTÆ
Statio ad S. Mariam majorem
Duplex II classis cum Octava simplici.

Introitus. Eccli. 15, 5. In médio Ecclésiæ apéruit os ejus: et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiæ et intelléctus: stolam glóriæ índuit eum. Ps. 91, 2. Bonum est confitéri Dómino: et psállere nómini tuo, Altíssime. ℣. Glória Patri.

ORATIO
Ecclésiam tuam, Dómine, benígnus illústra: ut, beáti Joánnis Apóstoli tui et Evangelístæ illumináta doctrínis, ad dona pervéniat sempitérna. Per Dóminum.

Et fit Commemoratio Octavæ Nativitatis:
ORATIO
Concéde, quǽsumus, omnípotens Deus: ut nos Unigéniti tui nova per carnem Natívitas líberet; quos sub peccáti jugo vetústa sérvitus tenet. Per eúndem Dóminum nostrum.
 
Léctio libri Sapiéntiæ.
Eccli. 15, 1-6.
  
Qui timet Deum, fáciet bona: et qui cóntinens est justítiæ, apprehéndet illam, et obviábit illi quasi mater honorificáta. Cibábit illum pane vitæ et intelléctus, et aqua sapiéntiæ salutáris potábit illum: et firmábitur in illo, et non flectétur: et continébit illum, et non confundétur: et exaltábit illum apud próximos suos, et in médio ecclésiæ apériet os ejus, et adimplébit illum spíritu sapiéntiæ et intelléctus, et stola glóriæ véstiet illum. Jucunditátem et exsultatiónem thesaurizábit super illum, et nómine ætérno hereditábit illum, Dóminus, Deus noster.
 
Graduale. Joann. 21, 23 et 19. Éxiit sermo inter fratres, quod discípulus ille non móritur: et non dixit Jesus: Non móritur.
℣. Sed: Sic eum volo manére, donec véniam: tu me séquere.
 
Allelúja, allelúja. ℣. Ibid., 24. Hic est discípulus ille, qui testimónium pérhibet de his: et scimus, quia verum est testimónium ejus. Allelúja.

In Missis votivis post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Ps.111, 1-3. Beátus vir, qui timet Dóminum: in mandátis ejus cupit nimis.
℣. Potens in terra erit semen ejus: generátio rectórum benedicétur.
℣. Glória et divítiæ in domo ejus: et justítia ejus manet in sǽculum sǽculi.
   
Tempore autem Pascháli omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Joann. 21, 24. Hic est discípulus ille, qui testimónium pérhibet de his: et scimus, quia verum est testimónium ejus. Allelúja.
℣. Ps. 91, 13. Justus ut palma florébit: sicut cedrus Líbani multiplicábitur. Allelúja.
  
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
Joann. 21, 19-24.
  
In illo témpore: Dixit Jesus Petro: Séquere me. Convérsus Petrus vidit illum discípulum, quem diligébat Jesus, sequéntem, qui et recúbuit in cena super pectus ejus, et dixit: Dómine, quis est qui tradet te? Hunc ergo cum vidísset Petrus, dixit Jesu: Dómine, hic autem quid? Dicit ei Jesus: Sic eum volo manére, donec véniam, quid ad te? tu me séquere. Éxiit ergo sermo iste inter fratres, quia discípulus ille non móritur. Et non dixit ei Jesus: Non móritur; sed: Sic eum volo manére, donec véniam: quid ad te? Hic est discípulus ille, qui testimónium pérhibet de his, et scripsit hæc: et scimus, quia verum est testimónium ejus.
  
Dicitur Credo.

Offertorium. Ps. 91, 13. Justus ut palma florébit: sicut cedrus, quæ in Líbano est, multiplicábitur.
   
SECRETA
Súscipe, Dómine, múnera, quæ in ejus tibi sollemnitáte deférimus, cujus nos confídimus patrocínio liberári. Per Dóminum.

Pro Octava Nativitatis.
SECRETA
Obláta, Dómine, múnera, nova Unigéniti tui Nativitáte sanctífica: nosque a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per eúndem Dóminum nostrum.
 
Præfatio et Communicantes de Nativitate, ratione Octavæ.
Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Quia per incarnáti Verbi mystérium nova mentis nostræ óculis lux tuæ claritátis infúlsit: ut, dum visibíliter Deum cognóscimus, per hunc in invisibílium amorem rapiámur. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes.
 
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cœli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
  
Communicántes, et diem sacratíssimum celebrántes, quo beátæ Maríæ intemeráta virgínitas huic mundo édidit Salvatórem: sed et memóriam venerántes, in primis ejúsdem gloriósæ semper Vírginis Maríæ, Genetrícis ejúsdem Dei et Dómini nostri Jesu Christi: sed et beatórum Apostolórum ac Mártyrum tuórum, Petri et Pauli, Andréæ, Jacóbi, Joánnis, Thomæ, Jacóbi, Philíppi, Bartholomǽi, Matthǽi, Simónis et Thaddǽi: Lini, Cleti, Cleméntis, Xysti, Cornélii, Cypriáni, Lauréntii, Chrysógoni, Joánnis et Pauli, Cosmæ et Damiáni: et ómnium Sanctórum tuórum; quorum méritis precibúsque concédas, ut in ómnibus protectiónis tuæ muniámur auxílio. Jungit manus. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.
 
Communio. Joann. 21, 23. Éxiit ergo sermo iste inter fratres, quia discípulus ille non móritur. Et non dixit ei Jesus: Non móritur; sed: Sic eum volo manére, donec véniam.
  
POSTCOMMUNIO
Refécti cibo potúque coelésti, Deus noster, te súpplices deprecámur: ut, in cujus hæc commemoratióne percépimus, ejus muniámur et précibus. Per Dóminum.

Pro Octava Nativitatis.
POSTCOMMUNIO
Præsta, quǽsumus, omnípotens Deus: ut natus hódie Salvátor mundi, sicut divínæ nobis generatiónis est áuctor; ita et immortalitátis sit ipse largítor: Qui tecum vivit et regnat.
  
Infra Octavam S. Joannis nihil fit de ea; sed si die 2 Januarii celebretur Missa votiva de eodem S. Joanne, in ea dicitur Glória in excélsis et omittitur Credo.
  
In die 3 Januarii, Octava S. Joannes, Missa In médio, ut in Festo 27; omittuntur tamen Commemoratio de Nativitáte et Credo, ac dicitur Præfatio de Apostolis.

martes, 18 de diciembre de 2018

NOVENA EN HONOR DE SAN JUAN EVANGELISTA

Novena compuesta por frey Julián Antonio de Alique y Esteban, capellán de la orden de San Juan de Jerusalén y del cabildo de San Ildefonso, y prior de la iglesia de San Gil en Huete (Cuenca); e impresa en Madrid por Benito Cano en 1803. Don Luis María de Borbón y Vallabriga, Cardenal protopresbítero de Santa María de la Escala, Arzobispo de Toledo y Primado de las Españas, y administrador apostólico del Arzobispado de Sevilla, concedió cien días de Indulgencia a todos los fieles que concurran devotamente a esta Novena; y Mons. Ramón Falcón y Salcedo, Obispo de Cuenca, concedió además otros cuarenta días de Indulgencia. Puede rezarse en cualquier momento del año, especialmente en preparación al 27 de Diciembre (fiesta litúrgica) y al 6 de Mayo (martirio en la Puerta Latina de Roma).
  
NOVENA DEL GLORIOSO APÓSTOL Y EVANGELISTA SAN JUAN
   

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Dulcísimo Jesús mío, por ser tan bueno como sois, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo con vuestra divina gracia nunca más pecar, prefiriendo antes perder mil vidas que tuviera, que cometer un solo pecado. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Omnipotente Señor, que sin dejar la diestra de tu eterno Padre, bajaste de los Cielos a la tierra, y tomando carne mortal en el vientre de María, te apropiaste nuestras miserias, sin menoscabo de tu infinita majestad, y fundaste la Santa Iglesia sobre el fundamento de los Profetas y Apóstoles, para que sirviese de redil al pueblo cristiano, que debía congregarse en ella de todas las naciones del mundo, yo te suplico por los infinitos méritos de tu Pasión Sacrosanta, por los de tu Sacratísima Madre María, y por los de los Santos Apóstoles, primeras columnas de la militante Iglesia, y fieles mensajeros de tu sagrada doctrina, finalmente, por los de todos los Santos y Santas de la Corte celestial, que defiendas a esta misma Iglesia de todas las borrascas con que sus enemigos la combaten, alejes de ella toda iniquidad, des celo a sus Pastores, y luz sobrenatural, para mantener la pureza de la fe y la integridad de las costumbres. También te pido por la prosperidad de todos los reinos católicos, y señaladamente el de España, por la salud de nuestros católicos reyes, por el buen orden de los pueblos y familias, por la paz y concordia de los príncipes cristianos, y por la extirpación de todas las herejías en el mundo, para que en él sea reverenciado y adorado solamente tu santo y terrible nombre. Y para apoyar mi confianza, yo te presento los grandes merecimientos de tu más querido discípulo, el Apóstol y Evangelista San Juan, por cuya intercesión espero conseguir lo que en esta santa novena pido y suplico, si ha de ser para mayor honra tuya y bien de mi alma. Amén.
  
Se rezará tres veces el Padre nuestro, Ave María, y Gloria Patri: Después haciendo una breve pausa, cada uno pedirá a Dios por la intercesión del Santo Evangelista aquello que más necesite, y es el fin de hacer la novena, advirtiendo que los bienes espirituales se piden absolutamente, y los temporales bajo la condición de si convienen.
   
DÍA PRIMERO – 18 DE DICIEMBRE
ORACIÓN PARA EL DÍA PRIMERO
¡Oh glorioso Apóstol y sagrado Evangelista San Juan, fiel discípulo de la sabiduría del Eterno Padre, escogido de Dios para el alto ministerio de enseñar al mundo la ley y la doctrina del Crucificado, y uno de los primeros llamados para seguir a Jesucristo, yo te suplico por aquella prontitud con que abandonaste tus redes y ejercicio de pescador, con el que ayudabas al mantenimiento de tus pobres padres, y seguiste las divinas inspiraciones, que me alcances de la infinita bondad un ánimo pronto y resuelto para dejar por Dios todas las cosas de este mundo, anteponiendo su amor y servicio a todo lo terreno y caduco, siguiendo sus santas inspiraciones y cooperando con todas mis fuerzas, sentidos y potencias a su mayor honra y gloria: obediencia y sumisión a mis mayores y superiores, respetándolos y reverenciándolos como depositarios de la autoridad y superioridad de mi Dios y Criador, en cuyo nombre mandan y gobiernan los grandes potentados del mundo, los superiores y jefes de la Iglesia, los padres de familia, y todos los que ejercen justamente alguna superioridad sobre sus semejantes, para que cumpliendo yo a imitación tuya con todos estos deberes que enseña y manda la religión cristiana a todos sus profesores, sea digno de acompañarte después de esta vida mortal por toda la eternidad en la gloria. Amén.
   
GOZOS DEL SANTO EVANGELISTA SAN JUAN
  
Discípulo el más amado
Juan, del Divino Maestro,
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Virgen Juan tan escogido
Fuiste tan privilegiado,
Que quedas santificado,
Aun antes de haber nacido,
Otro Juan favorecido
Solo fue en el mismo grado*. 
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Lugar de tu nacimiento
Fue Betsaida, en Galilea,
Que entiende la frase hebrea
Casa de mantenimiento.
Belén por raro portento
Lo es del pan más regalado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Eres claro descendiente
De David: deudo cercano
Del Redentor Soberano,
Su Discípulo eminente
Y en todo perfectamente
Es de tu amor imitado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Juan te pusieron por nombre,
Juan que gracia significa,
Como el suyo Cristo explica,
Siendo Salvador del hombre.
Y por lo mismo el renombre
Te conviene de agraciado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Estabas alrededor
De tu barco y de tus redes
Con tu hermano, y las mercedes
De Jesús, pesca mejor
Os prepara, y pescador
Te hicieron más consumado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Pues que todo lo dejaste,
Dijo Jesús de amor lleno,
«Llamaráste Hijo del trueno,
Si hasta aquí Juan te llamaste».
Así lo verificaste
Con celo el más abrasado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
En la amenidad frondosa
De la Iglesia militante
Es azucena fragante
Tu virginidad preciosa:
Puro lirio, intacta rosa,
Y adorno el más delicado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Quiso tu abrasado celo
Contra los habitadores
De Samaria, abrasadores
Rayos bajasen del cielo,
No dando entrada su suelo
Al Salvador adorado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Ser testigo mereciste
De la gloria del Tabor;
Fue justo, pues del dolor
También del Gólgota fuiste:
De él al mundo entero diste
Testimonio nunca dado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
¡Oh qué singulares dones!
¡Oh qué sublimes dulzuras!
¡Oh qué caricias tan puras!
¡Oh qué inmensas perfecciones!
Cuando en la cena te pones
Contra el pecho de tu amado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Cristo de la cruz pendiente,
Cerca ya de la agonía,
Hijo te hace de María,
Y a esta Señora, clemente
Madre tuya: reverente
La admites regocijado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Qué bien que verificaste
Lo que al Señor ofreciste,
Cuando su cáliz bebiste,
Y al pie de la cruz te hallaste.
Todo a pechos te le echaste
Mirando al crucificado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Desde tan feliz momento
Veinte y tres años viviste
Con tan dulce Madre; y fuiste
Cual Obededom, contento
Del arca del Testamento
Guarda más afortunado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Plausible convencimiento
Diste al pueblo congregado,
Que es Dios el crucificado,
Dando a un cojo movimiento,
Que lo era de nacimiento,
Juan, de Pedro acompañado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
El cáliz que tu deseo
Quiso en la puerta Latina
En una ferviente tina
Apurarle, según creo,
Para ti en dulce recreo
Celestial fue transformado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Después en las soledades
De Patmos cuando escribiste
Tu Apocalipsis, nos diste
Las recónditas verdades
De sabias profundidades,
Profeta el más elevado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Águila te remontaste
Con el más rápido vuelo
Desde la tierra hasta el cielo
Virgen Juan, cuando formaste
Tu Evangelio y nos dejaste
Tesoro tan acendrado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Cierto joven afligido
Con necesidad acerba
Miró un puñado de hierba
En tu mano convertido
En oro, y fue socorrido
De tu paternal agrado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Un número prodigioso
De muertos resucitaste,
Y a todo el Asia admiraste,
Taumaturgo milagroso:
Su padre el más afectuoso
Y su más digno prelado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Tu ancianidad determina
Morir en la sepultura,
Y allí mismo una luz pura
Y radiante te ilumina.
Muerte no: fue expresión fina
Del amante con su amado.
Te hacemos Protector nuestro,
Evangelista sagrado.
    
Antífona: Veis aquí a mi querido niño, a quien yo escogí, y sobre el que puse mi Espíritu.
℣. San Juan bienaventurado mucho debe ser honrado.
℟. Porque en la cena del Señor sobre su pecho fue recostado.
 
ORACIÓN
Oh Dios, que miras que por todas partes nos cercan nuestros males: concédenos propicio que seamos defendidos de ellos por la intercesión de San Juan, tu Apóstol y Evangelista. Por los méritos de nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO – 19 DE DICIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días, los tres Padre nuestros con Ave María y Gloria, y pedir la gracia que se desea recibir.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA SEGUNDO
Oh gloriosísimo Evangelista San Juan, luz de la Iglesia y honor del Colegio apostólico, yo te venero y reverencio recostado en el pecho de tu Amorosísimo Maestro, mi Señor Jesucristo, después de haber recibido en la postrera cena su Cuerpo santísimo, favor no concedido a otro alguno de los escogidos, donde bebiendo de aquella fuente de la vida eterna los más admirables y recónditos misterios de la Divinidad, de tal suerte y con tanta abundancia te llenaste de ellos, que rebosaron por toda la Iglesia, siendo tus palabras y tu pluma el arcaduz por donde todos los fieles los gozamos, fecundando a la misma santa Iglesia con tan divinas y soberanas corrientes. Suplícote, amado de mi corazón, que por tu intercesión alcance yo a beber de aquella agua de la vida, que corre del soberano pecho de Jesús, y que todos los cristianos nos aprovechemos de tan inmensos e inestimables raudales para lavar y purificar con ellos todas nuestras manchas e imperfecciones, y recibir en esta vida dignamente el Santísimo Sacramento del altar. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
 
DÍA TERCERO – 20 DE DICIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días, los tres Padre nuestros con Ave María y Gloria, y pedir la gracia que se desea recibir.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA TERCERO
Oh águila remontada y celestial, no solo por la sublimidad de tu ciencia, sino también por la grandeza de tu amor, que anidaste en el monte Calvario, colocando tu amante corazón sobre la palma de la santísima Cruz, en compañía de la Serenísima Reina de los Cielos, cuando viste padecer en ella a la majestad de tu amante y amado Jesucristo, Señor nuestro: donde fueron tus tormentos tan crecidos, que a un mismo tiempo padeciste tres cruces: la de Jesús viéndole padecer tan sin culpa; la de la Virgen Santísima, considerando atravesada su alma, y herido su corazón con el cuchillo que profetizó Simeón, y la tuya que hirió tu alma llenándola de compasión a vista de tan inocentes víctimas, no como el ingrato Absalón, sino como el más agradecido y fiel discípulo del Soberano Maestro. Suplícote, amado de mi alma, que me alcances del Señor un profundo sentimiento de sus acerbísimos dolores, de los de la Virgen María, y de los tuyos; y que sea tan vehemente, que parta mi corazón de pesar por haber ofendido con mis culpas a tan amable e infinita bondad, siendo ellas la causa de tan crecidos tormentos. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
  
DÍA CUARTO – 21 DE DICIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días, los tres Padre nuestros con Ave María y Gloria, y pedir la gracia que se desea recibir.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA CUARTO
Oh regalado discípulo de mi Señor Jesucristo, que lograste aquel favor tan grande, que no alcanzó a otro alguno de los nacidos, como fue que el soberano Redentor (aun en medio de tantos tormentos como padecía) cuidase tanto de ti, en atención a tu virginidad y pureza, que estando al pie de la cruz te dio por madre a su misma Santísima Madre, señalándote por hijo de tan soberana Reina, y por hermano suyo, para que hicieses sus veces, y suplieses su ausencia sirviendo de alivio y consuelo a tan sola, dolorida y afligida Señora, y fueses su fidelísimo Capellán y Custodio mientras estuviese en este mundo. Suplícote por aquel amor con que la Reina del mundo te amó, y por aquel con que tú la serviste, reverenciaste y veneraste, trayéndola siempre en tu compañía, me alcances de su divina Majestad una devoción grande, tierna y fervorosa con la Santísima Virgen María, a fin de que conservándome en toda pureza pueda alistarme en el número de sus hijos. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
    
DÍA QUINTO – 22 DE DICIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días, los tres Padre nuestros con Ave María y Gloria, y pedir la gracia que se desea recibir.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA QUINTO
Oh Apóstol santo, en quien con particularidad admirable descansó el Espíritu del Señor, por aquella indecible alegría que recibió tu bendita alma cuando habiendo llegado a tu noticia la gloria, triunfo y resurrección de tu Maestro, saliste corriendo con el Apóstol San Pedro a visitar el sepulcro en que fue depositado el cuerpo del Redentor y tú cómo más amante le ganaste en la carrera, porque tu grande amor te dio alas para volar, si a Pedro el suyo le dio pies para correr; y si entró Pedro primero en el sepulcro fue porque había de morir primero. Suplícote humildemente me alcances de tu amante y amado Jesús un amor que no solo corra, sino que vuele para hacer las cosas pertenecientes a su santo servicio, para que cuando este miserable cuerpo descanse en la sepultura, mi alma sea conducida al paraíso de las eternas delicias. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
    
DÍA SEXTO – 23 DE DICIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días, los tres Padre nuestros con Ave María y Gloria, y pedir la gracia que se desea recibir.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA SEXTO
Oh sagrado Evangelista y diligente sembrador de la palabra de Dios, que habiendo fundado las siete Iglesias de Asia, de las cuales eres reconocido por Patriarca y fundador, y que estando, en Éfeso en compañía de la Reina de los Cielos y Madre tuya, fuiste aprisionado por el cruel Domiciano, y desde allí conducido a Roma, ligado con una fuerte y pesada cadena: donde, como dice Tertuliano, te metieron en una tina de aceite hirviendo, para que allí perdieses la vida por invencible Confesor de la fe del Crucificado, mas por un patente milagro de la Omnipotencia de Dios, no solo saliste vivo y sin lesión, sino más remozado, más puro y vigoroso: lo cual fue causa de que fueses desterrado a la Isla de Patmos: suplícote con todas las veras de mi alma, que aquella cadena de tu prisión me ponga en libertad de toda culpa por tu intercesión, y el aceite de tu martirio me sirva de fomento, para que siempre arda en mi alma la lámpara de la caridad de Dios y de mi prójimo, y así mismo en todos vuestros devotos: y finalmente, que por vuestro destierro seamos conducidos a la compañía de los Ángeles y Santos, para alabar a Dios por eternidades perpetuas. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA SÉPTIMO – 24 DE DICIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días, los tres Padre nuestros con Ave María y Gloria, y pedir la gracia que se desea recibir.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA SÉPTIMO
Oh hombre celestial, y Ángel en la tierra, a quien la Soberana Majestad de nuestro Dios reveló el estado de la Santa Iglesia hasta el fin del mundo con tantas y tan admirables visiones, cuales jamás experimentó justo alguno, por más eminente que haya sido en la virtud y santidad, a quien los Ángeles llamaron consiervo suyo, no permitiendo se humillase tu persona a ninguno de ellos, por más elevado que fuese; y a quien finalmente preservó la divina Providencia del tósigo mortífero con que tus enemigos intentaron quitarte violentamente la vida; yo te suplico humildemente me alcances del Dios de la Sabiduría el puro conocimiento de su santa ley, para arreglar todas las acciones de mi vida por este indefectible nivel, esfuerzo para rebatir y no prestar adoraciones al ídolo de mis pasiones, luz para conocer las astucias de mis enemigos y evitar las venenosas sugestiones del mundo, del demonio y de la carne, que con tan terrible batería intentan desalojar de mi alma la gracia y las virtudes: y últimamente te suplico que afianzada mi alma en las verdades de la santa fe, sostenida del áncora de la esperanza en las promesas de la infinita bondad, logre eternizar el amor y caridad de mi Señor Jesucristo en la patria celestial. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA OCTAVO – 25 DE DICIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días, los tres Padre nuestros con Ave María y Gloria, y pedir la gracia que se desea recibir.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA OCTAVO
Oh Querubín científico, luz del mundo por tu admirable doctrina, Águila de los Evangelistas, que subiendo hasta el seno del eterno Padre, hallaste en él el principio sin principio de todas las cosas, y confundiste los errores y falsos dogmas de los enemigos de la religión cristiana, que negaban la divinidad de nuestro adorable Redentor Jesucristo, Hijo unigénito de María Santísima y del Eterno Padre, igual a Él y consustancial, tan eterno, tan inmenso y omnipotente como Él, y una de las tres divinas personas de la Trinidad beatísima: Doctor consumado de la Católica Iglesia, el primero, el mayor y el más profundo Teólogo de la escuela de Jesús, Maestro de las más altas verdades que defendiste a presencia de las potestades terrenas, sin que te aterrasen las amenazas ni los más crueles tormentos, persecuciones, destierros y demás calamidades de la vida; suplícote que me alcances del Padre de las luces, conocimiento para discernir el error, ciencia para rebatirle, constancia en la profesión de las verdades reveladas, fortaleza para confesar el nombre de Jesús y hacer pública profesión de su doctrina delante de los hombres, aunque sea a costa de mi propia vida: para que siendo fiel imitador tuyo en la firmeza de la fe, sea tu compañero en el premio de esta fe, que es la visión clara de Dios en el reino de la gloria. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
 
DÍA NOVENO – 26 DE DICIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días, los tres Padre nuestros con Ave María y Gloria, y pedir la gracia que se desea recibir.
  
ORACIÓN PARA EL DÍA NOVENO
Oh Serafín amante, abrasado en la hoguera del divino pecho de Jesús, que desde el momento de tu vocación hasta el último instante de tu vida ejercitaste las más heroicas obras de amor y caridad, cuya virtud fue tu principal empleo, sacrificando a ella tu reposo y tranquilidad, despreciando por el amor de tu Maestro los peligros, las cárceles, los destierros, las persecuciones, y aun la misma muerte, fomentando esta virtud en tus discípulos, insinuándote en sus corazones del modo más suave y apacible, amándolos a todos con un amor entrañable y sincero, y enseñándolos a que ellos se amasen mutuamente, pues en los últimos años de tu dilatada vida jamás se apartaba de tu boca aquella santísima máxima: «Hijos míos, amaos mutuamente», en la que consiste la suma de la ley de Jesucristo, y el mayor de todos sus preceptos. Suplícote, bendito Apóstol, Evangelista sagrado, Mártir invicto, inocente Virgen, Doctor iluminado, Serafín encendido, que me alcances del Señor su caridad, amor a mis prójimos, principalmente a mis mayores enemigos y a los que conspiran contra mi opinión y fama, a los que me aborrecen; para que volviéndoles bien por mal en esta vida, merezca ser participante con vos del premio eterno de la gloria. Amén.
    
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
 
* Aunque se dice en el primer Gozo de esta Novena que San Juan Evangelista fue santificado antes de haber nacido, como lo fue el Bautista, no se entienda por eso que este elogio se le atribuye con igual certeza que al glorioso Precursor de Jesucristo; sino solo se afirma este privilegio del Discípulo amado por una especie de piadosa conjetura, fundada en el alto ministerio a que le destinó su Maestro estando en la cruz para morir: como del Patriarca San José lo dijo el docto y devoto Gerson, de Santa Asela San Jerónimo, de Santo Domingo de Guzmán y de otros Santos varios Autores Católicos. Y en este mismo sentido lo han afirmado de nuestro Santo algunos Escritores de su vida.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

NOVENA EN HONOR A SAN ANDRÉS APÓSTOL

Novena compuesta por el padre Pedro Castaño Ruiz, coadjutor parroquial de la iglesia de San Andrés en Murcia, en el año 1896, aprobada por el obispado de Cartagena-Murcia el 20 de Noviembre de dicho año, e impresa por los hijos de Pablo Nogués en 1897. Los gozos fueron impresos en Valencia, sin autor conocido.
    
NOVENA EN HONOR AL GLORIOSO SAN ANDRÉS APÓSTOL

   
Por la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos líbranos, Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Eterno Dios y Padre amorosísimo, Criador de los cielos y la tierra, Fuente inagotable de gracias y misericordia, ante Vuestra presencia soberana, llego yo miserable pecador, agobiado bajo el peso de mis muchas culpas, de las que, arrepentido de todo corazón, digo, que me pesa una y mil veces de haber pecado y ofendido a vuestra infinita Majestad, digna del amor de todas las criaturas; propongo, ¡Oh Dios de bondad! firmísimamente no ofenderos más en lo venidero y ayudado de vuestra Divina gracia, apartarme de toda ocasión y peligro de pecar; consagrarme desde hoy a vuestro santo servicio y perseverar en tan santa ocupación hasta el fin de mis días; para de este modo tener el dulce consuelo de bendecir y alabar, después de atravesar este valle de llanto y aflicción, vuestra Paternal misericordia, en la Patria celestial, por los siglos de los siglos. Amén.
   
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Glorioso Apostol San Andrés, infatigable propagador del Evangelio, que con vuestra doctrina y ejemplo, hiciste que muchas e innumerables almas tuviesen la dicha inefable de salir de las  tinieblas de la más grosera idolatría en que desgraciadamente se hallaban abismadas, haciéndolas por consiguiente participantes de la herencia riquísima de la gloria que Jesucristo Señor nuestro conquistó con su sangre preciosísima. No permitais, Santo nuestro y Patrón amabilísimo, que sea para nosotros infructuosa esa Sacratísima sangre derramada, sino que auxiliados con vuestro poderoso valimiento, podamos un día entrar en posesión de esa herencia celestial, para cuyo goce hemos sido criados y juntamente con vos bendecir y ensalzar al Dios tres veces Santo, en la gloria. Amén.
   
DÍA PRIMERO - 21 DE NOVIEMBRE
Bienaventurado San Andrés, os considero como el más privilegiado de los escogidos del Señor, porque tuviste la dicha de ser el primero de los llamados a formar aquel ilustre Apostolado, fundado por el Maestro divino Cristo Jesús, para extender y promulgar por toda la redondez de la tierra, la luz brillante del Evangelio, de que tan necesitados estaban los hijos de la desventurada pareja del Paraíso, a consecuencia de su fatal prevaricación. Haced, ¡Santo mío! que nosotros tus fieles devotos seamos también del número de los llamados y escogidos para gozar de la presencia de Dios y habitar la celeste mansión de los bienaventurado, donde con vos cantemos alabanzas eternas al Verbo Humanado, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  
Se reza un Padre nuestro, Ave María y Gloria. Ahora postrándose reverentemente ante ese altar Sacrosanto, cada uno pedirá humildemente a Dios la gracia que desee conseguir en esta novena.
   
ORACIÓN ÚLTIMA PARA TODOS LOS DÍAS
Glorioso San Andrés, Apóstol de la verdad y discípulo  distinguido de Jesús: desde el Cielo donde moras, escucha compasivo nuestras humildes súplicas y haz que sean favorablemente despachadas del Dios de las bondades. Oíd, protector nuestro, cómo de lo íntimo de nuestro corazón pedimos para la Esposa Inmaculada del Cordero, la Iglesia nuestra Madre cariñosa tan combatida por terribles enemigos, la paz que necesita; la extirpación de las herejías y la exaltación de la Santa Fe Católica; para el Vicario de Jesucristo, Vicegerente de Dios en la tierra, consuelo a su atribulado corazón y la libertad que en otros tiempos mas felices ha tenido; para el Sacerdocio, virtudes que le hagan digno del ministerio que desempeña; para nuestra católica Nación, el remedio de todos los males que le aquejan y la conducen a su perdición eterna y a su ruina temporal; para todos tus devotos, gracias y bendiciones celestiales con las que seamos hijos amantes de Jesús nuestro Salvador y Redentor, y gocemos después de la Beatífica visión por los siglos de los siglos. Amén.

GOZOS EN HONOR AL GLORIOSO SAN ANDRÉS APÓSTOL
  
Andrés, pues sois el primero
Discípulo del Señor,
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
Cuando el Bautista os mostró
Al Mesías soberano,
Que a todo el linaje humano
Del cautiverio libró,
Vos, dejando al Precursor,
Os fuisteis con el Cordero.
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
Tan abrasado quedasteis
De amor en el vivo fuego,
Que a San Pedro desde luego
Su corazón inflamasteis:
Conduciéndole al Señor,
Para seros compañero.
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
En Galilea os llamó
Pescando con vuestro hermano,
Y de un oficio tan llano
Al más alto os sublimó:
Las redes con gran fervor
Dejais, siguiendo ligero.
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
Quiso Cristo en el Desierto
Las turbas apacentar,
Y en tan desierto lugar
Hallais el sustento cierto:
Para ver al Salvador
Fuisteis vos el medianero.
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
Vos con soberana luz,
Haciendo guerra al profundo,
Predicasteis por el mundo
De que Cristo murió en Cruz:
Mereciendo el sacro honor
De Cristo ser pregonero.
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
De la Cruz enamorado
La saludais con ternura,
Y vuestro afecto procura
De Jesús ser el dechado:
Quedando en lazos de amor
Dulcemente prisionero.
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
Dos días vivo pendiente
En una cruz estuvisteis,
Y gustoso allí rendisteis
El alma al Omnipotente:
Predicando con valor
Hasta el aliento postrero.
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
Andrés, pues sois el primero
Discípulo del Señor,
Sednos siempre intercesor
Con Cristo Dios verdadero.
  
℣. En toda la tierra se escucha su voz.
℟. Y en los confines del orbe sus palabras.
  
ORACIÓN
Oíd nuestras humildes plegarias y concedednos, Señor, que el Apóstol San Andrés, que instruyó y gobernó a vuestra Iglesia, interceda continuamente por nosotros ante el trono de vuestra divina Majestad. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
DÍA SEGUNDO - 22 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial.
 
Apóstol bendito San Andrés, magnánimo varón que por vuestra fe vivísima en las palabras del Bautista, cuando señalando a Jesús dijo que era el Cordero de Dios que quitaba los pecados del mundo, le seguisteis pronta y decididamente, confesando con esto su Divinidad, y mereciste ser transformado de pobre e ignorante pescador, en discípulo del Mesías, vaticinado por los Profetas y esperado con ansia por los Patriarcas, para regenerar el mundo y librarle de la odiosa esclavitud del enemigo de nuestras almas. Haz, ¡oh glorioso Apóstol!, que nosotros, informados por esa fe Divina, seamos fieles a los llamamientos de la gracia y a imitación vuestra, sigamos los pasos de Jesucristo nuestro Señor, con la observancia de los Divinos preceptos y obtengamos como recompensa una corona de gloría en la Jerusalén Triunfante por eternidad de eternidades. Amén.
  
Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria; pedir la gracia que se desea recibir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días. 
    
DÍA TERCERO - 23 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial.
 
Apóstol San Andrés, dechado de virtudes y modelo el más perfecto en la observancia de los consejos Evangélicos; yo contemplo en este día, aquella admirable abnegación con que apartasteis vuestro corazón de todas las cosas de la tierra, despreciando al mundo, a sus obras, pompas y vanidades poniéndolo únicamente en Dios, para poder así más libremente trabajar en la conversión de tantas almas sumidas en el caos abominable de la idolatría. Te rogamos, ¡Santo bendito!, nos alcances del Eterno Padre, gracia para despreciar a ejemplo vuestro, todo lo terreno como perecedero y caduco, despojar nuestro corazón de todo afecto mundano, para servir como merece a Su Divina Majestad mientras vivimos en este destierro de llanto y de dolor, y gozar después de su gloria en la Patria de los Santos, por siglos infinitos. Amén.
  
Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria; pedir la gracia que se desea recibir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días. 
    
DÍA CUARTO - 24 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
Humilde hijo de Betsaida, que por la grande caridad en que ardía vuestro corazón, venciste los trabajos insuperables del ministerio apostólico, ilustrando con la antorcha esplendorosa de la fe la Tracia, el Epiro, la Escitia, la Capadocia y otras muchas, con la predicación de la divina palabra; dilatando de este modo el reinado de Jesucristo y destruyendo el del príncipe de las tinieblas. Alcánzanos, Santo esclarecido, de nuestro Dios misericordioso, encienda nuestros fríos corazones en su ardentísima y Divina caridad, para que seamos celosos propagadores, con nuestras obras y ejemplos, de la única y verdadera religión que profesamos; llevando almas al Cielo, donde con ellas alabemos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.
  
Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria; pedir la gracia que se desea recibir. La oración y los Gozos se dirán todos los días. 
   
DÍA QUINTO - 25 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
Bendito San Andrés, defensor intrépido de la doctrina de la verdad, de aquella doctrina que aprendiste de nuestro Salvador. Yo os contemplo en este día, como valeroso soldado de la milicia de Cristo Jesús, despreciar todos los respetos humanos y comparecer ante el Procónsul Egeas perseguidor cruel de los hijos de la Cruz, para increpar y reprender su perverso proceder, al par también que confesar que erais Apóstol de la única y verdadera religión que conduce al Cielo, por la cual estabais dispuesto a derramar si fuese necesario hasta la última gota de vuestra sangre. Suplícoos, Patrón amantísimo, nos alcancéis del trono del Altísimo una chispa del Amor Divino, que avive nuestras almas adormecidas en el letargo de la más punible indiferencia y que imitando vuestro ejemplo, despreciemos los viles respetos humanos que nos impiden andar por el camino de la salvación, y no nos avergoncemos de confesar a Jesús en medio de los hombres; para tener la dicha de que Jesucristo nos confiese también por hijos suyos, en la presencia del Padre Celestial, cuando salgamos de este mundo miserable y gozar eternamente en el otro. Amén.
  
Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria; pedir la gracia que se desea recibir. La oración y los Gozos se dirán todos los días. 
    
DÍA SEXTO - 26 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial.
  
Apóstol San Andrés, discípulo fidelísimo de Jesús, varón fuerte, según la frase del Espíritu Santo. Os considero en este día lleno del amor de Dios, sufrir con admirable resignación el tormento cruel de los azotes a que os condenó el tirano Egeas para ver si con este inhumano suplicio quebrantaba vuestra heroica constancia, pero antes por el contrario, con él avivó más y más en vuestro corazón el deseo de padecer por Cristo y en defensa de su santa y celestial doctrina. Haced, glorioso Santo, que seamos imitadores de tan heroico proceder, sufriendo por Aquél que dio su sangre preciosísima para rescatarnos del pecado y romper las cadenas de la esclavitud en que gemían nuestras almas, todas las penas, tribulaciones y amarguras que nos sobrevengan en esta vida miserable, para conquistar de este modo la diadema de gloria que está prometida a los que pelean legítimamente hasta el fin. Amén.
  
Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria; pedir la gracia que se desea recibir. La oración y los Gozos se dirán todos los días. 
     
DÍA SÉPTIMO - 27 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial.
 
Os alabamos, Apóstol invicto del Cristianismo San Andrés, por el gozo que mostrasteis cuando el inicuo y sanguinario Egeas os sentenció a que murieseis en una cruz, y apercibiéndoos de que el pueblo compasivo se oponía a la ejecución de tan terrible sentencia, levantasteis la voz en medio de aquella multitud, convenciéndola con vuestra palabra persuasiva a que no hicieran la mala obra de impedir y retardar un martirio que tanto se asemejaba al del Divino Nazareno, martirio que indudablemente os pondría muy pronto en el reino de los Cielos y por el cual incesantemente suspirabais. Os ruego, Santo esclarecido, seáis nuestro intercesor para que el Todopoderoso infunda en nuestras almas, vehementes deseos de dar la vida por amor de Jesús y abrazarnos gustosos con la cruz que a la Suprema Majestad le plugo colocar sobre nuestros hombros, para en día no lejano recibir el premio eterno que tiene reservado a los que se desprecian a sí mismos, toman su Cruz y le siguen. Amén.
  
Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria; pedir la gracia que se desea recibir. La oración y los Gozos se dirán todos los días. 
    
DÍA OCTAVO - 28 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial.
 
«Salve, venerable y santa Cruz, que fuiste consagrada por el cuerpo de mi Señor Jesucristo que descansó en ti. Antes que muriese en tus brazos este amable Salvador, eras ignominiosa y temible, pero después que espiró en tu seno el mismo Dios, estás llena de delicias y los que te conocen suspiran por rendir el último aliento en tus brazos. Ruégote que gustosamente me recibas como discípulo de aquél Divino Maestro mío que pendiente de ti redimió al mundo ¡Oh Cruz!, por quien tanto tiempo suspiré… recíbeme en tu seno con benignidad, restitúyeme a mi Divino Maestro, y tenga yo la dicha de pasar desde tus brazos a los de Aquél que en ellos me redimió». Así hablaste, ¡oh esforzado campeón del catolicismo! cuando divisaste la Cruz en que habías de ser ajusticiado, palabras que ciertamente llenan de alegría el corazón del justo, al par que animan a los pusilánimes a no desmayar en el camino de la virtud, enseñándonos finalmente con ellas también a bendecir en la última y tremenda hora de la vida la Cruz que el ministro de Jesucristo nos entregue, y abrazados a ella exhalar el último suspiro para gozar después de la eterna bienaventuranza. Amén.
  
Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria; pedir la gracia que se desea recibir. La oración y los Gozos se dirán todos los días. 
   
DÍA NOVENO - 29 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial.
    
¡Oh glorioso patrón San Andrés!, estrella refulgente del hermoso y admirable cielo de la Iglesia: mi alma os contempla hoy pendiente de la Cruz, desde donde durante los dos días de vuestro martirio, no cesasteis de predicar y enseñar las verdades eternas convirtiendo a imitación del Divino Salvador, el lugar del suplicio en Cátedra Santa, sacando de los mismos tormentos y dolores que sufríais motivo para arrebatar almas a Satanás y llevarlas al reino de los Cielos, rendidamente os suplicamos, bienaventurado Apóstol y glorioso mártir, en este último día de la novena que hemos consagrado a vuestra honra y gloria, nos alcancéis de la Trinidad Santísima, valor para confesar la fe de Cristo, un amor grande para amarle y servirle como merece, es decir, que quiera antes la muerte que ofenderle; y últimamente, patrón y abogado nuestro, la perseverancia final, para que cuando llegue la hora de nuestra muerte, podamos con la alegría de los justos repetir aquellas palabras que el Pastor amante de las almas Cristo Jesús pronunció en el árbol sacrosanto de la Cruz: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». Amén.
   
Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria; pedir la gracia que se desea recibir. La oración y los Gozos se dirán todos los días.