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lunes, 14 de junio de 2021

DIÁCONO EN COLONIA: «NADA CAMBIA EN EL PAN» (EN EL NOVUS ORDO)

Noticia tomada de GLORIA NEWS. Comentario propio.
    

El “diácono permanente” Tobias Wiegelmann (por lo menos, jefe del departamento para “Catequesis y Formación permanente” en el Ordinariato de la Archidiócesis de Colonia, Alemania), niega en la edición especial de la revista eclesial SommerZeit que la transubstanciación tenga lugar en la Eucaristía novusordiana, y adicionalmente, aboga por el el panteísmo primitivo.
    
El panteísmo cree que el creador y la creatura son lo mismo. Preguntado por un reportero infantil cómo «Jesús puede estar en el pan», Wiegelmann replica que esto suena a «magia». Él explica así esta «magia»: «Tenemos un pan, y luego decimos un hechizo y conjuramos algo, y entonces Jesús viene a él». Triunfantemente, agrega: «Por supuesto, eso no es como se oye». Sin embargo, este relato revela el reduccionismo litúrgico de la ideología del Novus Ordo.
   
La solución panteísta de Wiegelmann es que Dios está «de todas formas en todas partes, en la naturaleza, nuestra creación, en todo lo que vemos». Si fuera así, el impuesto eclesiástico alemán debería pagarse al zoológico o el Club Alpino.
   
Para Wiegelmann, la hostia consagrada es solamente una posibilidad entre muchas para traer a su «Dios». Explica: «Actualmente, puedo descubrir a Dios en todas partes y en este pan mehago particularmente consciente de este hecho. Por eso es que decimos: “Este es el Cuerpo de Cristo”. Básicamente, algo cambia en nosotros y no en el pan».
   
En otras palabras: Para Wiegelmann la Eucaristía novusordiana es un fraude. En su vida privada, Wiegelmann practica el tiro con arco. Él debería concentrarse en eso y dejarle la teología a otros.
   
COMENTARIO: Wiegelmamn podría bien ser hinduísta, porque su afirmación «Creo que Dios ya está de todas formas en todas partes, en la naturaleza, nuestra creación, en todo lo que vemos» se puede leer también en elos capítulos X y XI de la Bhagavad Guitá, donde Krishná (avatar de Vishnú), antes de la batalla de Kurukshetrá, se le revela a su primo y amigo el príncipe pándava Áryuna como el Ser Supremo y le muestra su forma suprema, Vishvarupa (विश्वरूप, ‘forma universal’ en sánscrito), en el cual incorpora todas las apariencias, armas y roles de los dioses hindúes, y todos los seres del universo.
   
Por otra parte, conviene recordar que antes de este diácono, estaba el cardenal Gerhard Ludwig Müller Straub, que no era cualquier sujeto, sino ¡EL PREFECTO DE LA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE ENTRE 2012 Y 2017! Él dijo en uno de sus libros:
«En realidad, el cuerpo y la sangre de Cristo no significan los elementos materiales del hombre Jesús durante su vida terrena o en su corporeidad transfigurada. Cuerpo y sangre significan aquí ante todo la presencia de Cristo en el signo del pan y el vino, comunicables para la percepción sensorial humana en el aquí y el ahora. […] nosotros tenemos ahora a Jesús por mediación de la comida y la bebida del pan y del vino. Únicamente en el ámbito interpersonal una carta es capaz de transmitir la amistad entre dos personas, y el destinatario, por así decirlo, es capaz de imaginar y captar la simpatía del remitente» (Die Messe: Quelle christlichen Lebens / La Misa: Fuente de vida cristiana, cap. V. Augsburgo: Sankt Ulrich Verlag: 2002, pág. 139 y s. Traducción española por José Ramón Matito Fernández, Madrid: Ediciones Cristiandad: 2004, pág. 153).
La doctrina Católica enseña que al pronunciar el sacerdote (actuando in persona Christi) las palabras de la consagración «Hoc est enim Corpus meum - Hic est enim calix Sánguinis mei, novi et ætérni testaménti: mystérium fídei: ​Qui pro vobis et pro multis effundétur in remissiónem peccatórum» (que por algo se ponen en letra grande y en párrafo separado en el Misal), la sustancia del pan y del vino se transforman en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, quedando solo sus accidentes (lo que se percibe por los sentidos), doctrina que se llama Transubstanciación, y que es DOGMA DE FE definido por el IV Concilio de Letrán. Al negarlo, Müller incurre en herejía, como mil años antes hiciera Berengario de Tours, el cual fue denunciado por San Lanfranco de Pavía y condenado por San León IX en el Concilio romano de 1050 y el de Vercelli de 1050; por Víctor II en el sínodo de Florencia de 1055; por Nicolás II en el sínodo romano de 1059 y por San Gregorio VII en los Concilios romanos de 1078 y 1079, donde tuvo que prestar el siguiente juramento:
«Ego Berengárius corde credo et ore confíteor, panem et vinum, quæ ponúntur in altári, per mystérium sacræ oratiónis et verba nostri Redemptóris substantiáliter convérti in veram et própriam ac vivificatrícem carnem et sánguinem Jesu Christi Dómini nostri et post consecratiónem esse verum Christi corpus, quod natum est de Vírgine et quod pro salúte mundi oblátum in cruce pepéndit, et quod sedet ad dextéram Patris, et verum sánguinem Christi, qui de látere ejus effúsus est, non tantum per signum et virtútem sacraménti, sed in proprietáte natúræ et veritáte substántiæ. Sicut in hoc Brevi continétur et ego legi et vos intellígitis, sic credo, nec contra hanc fidem ultérius docébo. Sic me Deus adjúvet et hæc sacra (sancta Dei) Evangélia [Yo, Berengario, creo de corazón y confieso de boca que el pan y el vino que se ponen en el altar, por el misterio de la sagrada oración y por las palabras de nuestro Redentor, se convierten sustancialmente en la verdadera, propia y vivificante carne y sangre de Jesucristo Nuestro Señor, y que después de la consagración son el verdadero cuerpo de Cristo que nació de la Virgen y que, ofrecido por la salvación del mundo, estuvo pendiente en la cruz y está sentado a la diestra del Padre; y la verdadera sangre de Cristo, que se derramó de su costado, no sólo por el signo y virtud del sacramento, sino en la propiedad de la naturaleza y verdad de la sustancia, como en este breve se contiene, y yo he leído y vosotros entendéis. Así lo creo y en adelante no enseñaré contra esta fe. Así Dios me ayude y estos santos Evangelios de Dios]» (Profesión de fe hecha el 11 de Febrero de 1079 - Denzinger 355).
Para descargo de Wiegelmann, en el Novus Ordo, al haberse adulterado las Palabras de la Consagración (y por ende, no haber Sacramento), es claro que la Transubstanciación NO EXISTE NI TIENE LUGAR en él (y mucho menos sus pretendidos “milagros eucarísticos”). Y el irrespeto que los conciliares muestran hacia lo que creen es su “Santísimo Sacramento” tampoco les favorece a su causa. 
   
Católicos tradicionales, la doctrina de la Transubstanciación (y por ende la Presencia Real), y su triunfo sobre los herejes que pretenden negarla hasta el punto del sacrilegio (por lo que en la Francia particularmente se tenía una Misa de Desagravio al Santísimo Sacramento), son el punto central de la fiesta de Corpus Christi (cuyo eco aún resuena en el Sagrado Corazón de Jesús). Expresemos con sincero corazón nuestro agradecimiento a la Divina Majestad que, para acompañarnos y fortalecernos en este exilio, se dignó hacerse presente en la Hostia Consagrada y otorgó a sus sacerdotes la potestad de ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa, con el que se renueva incruentamente su Sacrificio en la Cruz del Calvario:
«Deus, qui magno misericórdiæ tuæ múnere, docuísti nos redemptiónis nostræ sacrifícium celebráre, sicut óbtulit Póntifex noster Jesus Christus in terris: da nobis, quǽsumus, ut sanctifìcáti per oblatiónem Córporis et Sánguinis ejus, cum ipso mereámur in sempitérnum consummári. Qui tecum vivit et regnat per ómnia sǽcula sæculórum [Oh Dios, que por el gran don de tu misericordia nos enseñaste a celebrar el sacrificio de nuestra redención, como nuestro Pontífice Jesucristo lo ofreció en la tierra: concédenos te suplicamos, que santificados por la oblación de su Cuerpo y Sangre, merezcamos ser eternamente consumados con Él, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos]». Amen (Misal de París de 1738, Colecta de la Octava del Corpus Christi).

jueves, 29 de agosto de 2019

DE LA LÁMPARA DEL TABERNÁCULO

Sagrario de la capilla del Obispado de Palencia
  
En el Antiguo Testamento, Dios ordenó que una lámpara llena con el más puro aceite de oliva debía arder constantemente en el Tabernáculo del Testimonio sin el velo (Éxodo 27, 20-21). La Iglesia prescribe que al menos una lámpara debe arder continuamente ante el tabernáculo (Rituále Románum, título IV, cap. I, 6), no sólo como ornamento del altar, sino para propósitos de culto. Constituye, además, una señal de honor. Su propósito es recordarles a los fieles la presencia de Cristo y es una profesión de su amor y afecto. Místicamente denota a Cristo, pues con esta luz material se representa a Aquél que es “la luz verdadera que ilumina a todo hombre” (Juan 1, 9).

Un sínodo en Verdún en el siglo VI prescribió “Que el lugar donde se reserve el precioso depósito de la Eucaristía sea un lugar destacado, eminente y digno y que, si los recursos de la iglesia lo permiten, haya siempre delante de ella una lámpara encendida”; aunque la costumbre se hizo más común desde el siglo XIII tras la predicación del abad Eustacio de Fleay en Inglaterra y Francia, como refiere el cronista fray Gualterio de Coventry: «Eustacio también dejó que en Londres y en muchos otros lugares, debe en cada iglesia donde sea practicable, una lámpara ardiendo o alguna otra luz perpetua ante el Cuerpo del Señor». En el siglo XVI la práctica deviene obligatoria para la Iglesia universal.

Si los recursos de la iglesia lo permiten, es regla del Cæremoniale Episcoporum (libro I, cap. XII, 17) que debe arder más de una luz ante el altar del Santísimo Sacramento, pero siempre en número impar, es decir, tres, cinco, siete o más. Por lo general, la lámpara es suspendida ante el tabernáculo por medio de una cadena o cuerda, y debe quedar lo suficientemente alta y retirada de los peldaños del altar altar para no causar molestias a los que participan en el santuario. También se puede colgar o colocar sobre un soporte al lado del altar, siempre que esté frente al altar y dentro del santuario propiamente dicho (Sag. Cong. Rit., 2 jun. 1883). La lámpara de altar puede estar hecha de cualquier metal y puede tener cualquier forma, y el vidrio puede ser de cualquier color (aunque rojo es el más común). Según la opinión de reconocidos teólogos, sería una negligencia grave, que sería pecado en materia grave, dejar el altar del Santísimo Sacramento sin esta luz por tiempo prolongado, como por ejemplo un día o varias noches (San Alfonso María de Ligorio, Teología Moral, VI, 248).

El Código Pío-Benedictino de Derecho Canónico establece en el canon 1271 que debe arder frente al tabernáculo, al menos, una lámpara, día y noche, sin interrupción, aun cuando se trate de una iglesia pobre. Por razones simbólicas, se prescribe el aceite de oliva para la lámpara que arde ante el altar del Santísimo Sacramento, pues simboliza pureza, paz y piedad. Dado que el aceite de oliva puro, sin ningún aditivo, ocasiona algunos inconvenientes en el clima estadounidense promedio, se considera material legítimo el aceite que contenga de 60 a 65% de aceite de oliva. En los lugares donde no se dispone de aceite de oliva, se permite, a discreción del ordinario, el uso de otros aceites, en lo posible, vegetales (Sag. Cong. Rit., 9 jul. 1864). En caso de necesidad, es decir, en las iglesias muy pobres, o donde resulte prácticamente imposible conseguir aceite de oliva o vegetal, el ordinario, de conformidad con la opinión general de los teólogos (Augustin Lehmkuhl SJ, Theologia moralis, tomo II, n. 132, div. IV, nota al calce; Anthony Konings CSSR, Theologia moralis novissimi Ecclesiæ Doctoris S. Alphonsi, tomo II, n. 1300, div. III), estaría justificado a autorizar el uso de petróleo. Sin embargo, el sacerdote estadounidense Augustin Joseph Schulte opina que hay muy pocas parroquias que puedan reclamar esta exención alegando pobreza. No se permite remplazarlas con luces de gas (Ephem. Lit., IX, 176, 1895) y eléctricas (Sag. Cong. Rit., Decretos del 4 de junio de 1895 y 24 de junio de 1914; aunque por las dificultades causadas por la guerra se concedieron sendos indultos temporales el 23 de febrero de 1916 y el 13 de marzo de 1942 para ciertos lugares, un decreto del 18 de agosto de 1949 recordó la necesidad de volver a usar lámparas de aceite de oliva -o vegetal- junto al tabernáculo).

Incluso los modernistas, en su Instrucción general para el Misal Romano, no permiten el uso de luces eléctricas en la lámpara del sagrario (aunque igualmente en ellos ni hay Presencia Eucarística, y cada quién hace lo que le da la gana):
«316. Cerca del sagrario, según la costumbre tradicional, alumbre permanentemente una lámpara especial, alimentada con aceite o cera, por la cual se indique y honre la presencia de Cristo» (Cf. Sagrada Congregación de Ritos-Consílium ad exsequéndam Constitutiónem de Sacra Litúrgia, Instrucción “Eucharísticum Mystérium” del 25 de mayo de 1967, núm. 57; en Acta Apostólicae Sedis LIX-1967, pág. 543)"

El Cæremoniale Episcoporum (ibid.) dispone que deben arder continuamente tres luces ante el altar mayor y una luz ante los demás altares, al menos durante la Misa y las vísperas. Ante el Santísimo Sacramento, dondequiera que se guarde, debe arder constantemente una lámpara. Bajo ciertas circunstancias, los obispos están facultados para otorgar permiso a un sacerdote para mantener el Santísimo Sacramento en su casa. En dichos casos, por virtud de la Facultad n.24 a los sacerdotes estadounidenses, Forma I, el sacerdote lo podrá mantener sin una luz, si de otro modo quedase expuesto a riesgo de irreverencia o sacrilegio (por esa misma razón, algunos opinan que puede también mantenerse sin luz durante la noche).

jueves, 20 de junio de 2019

VISITA NOCTURNA A JESÚS SACRAMENTADO

  
Quédate con nosotros esta noche, Señor. Quédate para adorar, y alabar y dar gracias por nosotros mientras que dormimos, para hacer que baje del Cielo tu Misericordia sobre el mundo, para socorrer desde los tabernáculos de la tierra, a las Benditas almas que sufren en el Purgatorio su prolongada noche de sufrimiento y pena.
  
Quédate con nosotros para apartar la ira justa de Dios de nuestras populosas ciudades, envueltas en sus densísimas nubes de vicios y crímenes que claman venganza del Cielo.
  
Quédate con nosotros para guardar a los inocentes, para sostener a los tentados, para levantar a los caídos, para subyugar el poder del demonio, para impedir el pecado.
  
Quédate con nosotros para confortar a los que sufren, para bendecir a los que yacen en el lecho del dolor, para dar contrición a los que mueren, para recibir en los Brazos de tu Misericordia a las miles de almas que se presentan ante Ti esta noche para ser juzgadas.
  
¡Oh Buen Pastor, quédate con tus ovejas, defiéndelas de los peligros que las rodean y amenazan, pero sobre todo, quédate con los que sufren y con los agonizantes! Danos una noche tranquila, y un fin perfecto. Sé nuestro misericordioso Padre hasta lo último, para que sin temor podamos aparecer ante Ti como nuestro juez. Quédate, Señor, en mi corazón. Amén.
  
Oración compuesta por la bienaventurada Sor Ángela de la Cruz.

TESOROS EUCARÍSTICOS DE LIEJA

Refiere Édouard Lavalleye en su libro La Fête-Dieu, sainte Julienne et l’église Saint Martin à Liége, esquisses historiques (Corpus Christi, Santa Juliana y la iglesia de San Martín en Lieja), escrito con motivo del sexto centenario de la institución de la Fiesta del Santísimo Sacramento en la diócesis de Lieja (año 1246), que en su antiguo Misal diocesano de 1552 había una Misa propia que tenía la secuencia Laureáta plebs fidélis en lugar de la tomista Lauda Sion Salvatórem presente en la Misa Romana.
 
LATÍN
Laureáta plebs fidélis
Sacraménto Christi carnis,
Laude regem glóriæ.
Nam cum regnans sit in cœlis,
Cum efféctu suæ mortis
Se præbet cotídie.
   
Ut prétium pro peccátis
Fiat virtus Passiónis
Et augméntum grátiæ,
Missa confert ista nobis;
Ergo digne sit solémnis
Missæ cultus hódie.
  
Hoc signávit vitæ lignum,
Melchísedech panem vinum,
Ut placáret trinum-unum,
Offerens altíssimo;
Aser quóque pínguis cibus
Delícias dans régibus,
Nam regális est hic cibus
Pane sacratíssimo.
 
Et hoc quidem designávit
Agnus sine mácula,
Quem edéndum immolávit
Quóndam lex mosáica.
Agnus legis jam cessávit,
Supervenit grátia,
Christi sánguis dum manávit
Mundi tollens crímina.
  
Caro cujus tam seréna
Nobis esca sit amœ́na
Fídei mystério.
Quam próvide mana cœli
Figurávit Israëli
Nóbili præságio.
  
Esca fuit temporális
In desérto datum manna,
Christus panis est perénnis
Dans ætérna gáudia.
Hic est panis salutáris,
Per quem datur nobis vita,
Hic est calix speciális
Cujus potus grátia.
 
Hic est esus páuperum,
Nullum quǽrens prétium
Sed mentes fidélium,
Pacis præbens cópiam.
O dulce convívium
Supernórum cívium,
In terris viáticum
Nos ducens ad Pátriam.
 
Vitæ via, lux perénnis,
Sátians reféctio,
Christe, confer vitam nobis
Hoc sacro convívio.
Ut ætérno cum supérnis
Perfruámur gáudio,
Quod osténdet deitátis
Manifésta vísio.
 
Vive panis, vivax unda,
Vera vitis et fœcúnda,
Vitæ da subsídia.
Sic nos pasce, sic nos munda,
Ut a morte nos secúnda
Tua salvet grátia.
  
Nam efféctus tuæ mortis
Nos emúndat a peccátis
Per Missæ mystéria.
Summæ templum Trinitátis
Sempitérnam confer nobis
Glóriam in pátria.
 
Jesu, decus angelórum,
Spoliátor infernórum
Humíli victória,
Honor cœli, lux sanctórum,
Salus mundi, fons bonórum,
Tibi laus et glória. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Tu corona es, pueblo fiel,
El Sacramento del Cuerpo de Cristo,
Alaba al Rey de la Gloria.
Aunque reina en el Cielo,
Con el fruto de su muerte
Se entrega cada día.
   
El rescate por los pecados
Se vuelve en virtud de la Pasión
Y aumento de gracia,
La Misa nos concede esto;
Por eso hágase con solemnidad
Hoy el culto de la Misa.
  
Figurado en el árbol de la vida,
En el pan y vino que Melquisedec
Ofreció al Altísimo
Para aplacar al Dios Trino y Uno;
En el pingüe pan de Aser
Que es grato a los reyes,
Pero real alimento es
Este sacratísimo Pan.
 
Y también fue figurado
En el cordero sin defecto,
Que para comerse fue inmolado
Bajo la Ley de Moisés.
Cesó ya el cordero de la ley,
Superado por la gracia,
La Sangre que Cristo derramó
Quita los pecados del mundo.
  
Su carne sin mácula
Sea nuestro ameno alimento
En el Misterio de la Fe,
Del cual el maná provisto del Cielo
Para el pueblo de Israel
Figura y noble presagio fue.
  
El maná que en el desierto se dio
Era un alimento temporero,
Cristo es el Pan perenne
Que nos da el gozo eterno.
Este es el pan salvífico
Que nos da la vida,
Este es el cáliz precioso
Del que se bebe la gracia.
 
Este es el alimento de los pobres,
No busca otro precio
Que las almas de sus fieles,
Y les retorna abundante paz.
Oh dulce convivio
De los célicos moradores
Y Viático en la tierra,
Condúcenos a la eterna Patria.
 
Camino de la vida, Luz eterna,
Oh Cristo, confiérenos la vida
En este sacro banquete
Que sacia plenamente.
Para que en la eternidad obtengamos
Con los bienaventurados el gozo
De contemplar claramente
La visión beatífica de Dios.
 
Pan vivo, bebida vivificante,
Vid verdadera y fecunda,
Reanima nuestra vida.
Apaciéntanos y purifícanos,
Para que tu gracia nos salve
De la muerte segunda.
  
En el Misterio del Altar,
Que el fruto de tu muerte
Nos remita nuestros pecados.
Templo de la suma Trinidad,
Concédenos la sempiterna gloria
En la Patria celestial.
 
A Ti, Jesús, decoro de los Ángeles,
Que por tu humildad venciste
Y al Infierno despojaste,
Honor del Cielo, Luz de los Santos,
Salvador del mundo, fuente de todo bien,
Sea la alabanza y la gloria. Amen.

jueves, 9 de agosto de 2018

ANTE EL SANTÍSIMO SACRAMENTO, CERREMOS LOS OJOS Y ABRAMOS EL CORAZÓN

  
«Cada vez que estemos ante el Santísimo Sacramento, en lugar de mirar a nuestro alrededor, cerremos nuestros ojos y abramos nuestro corazón; el Buen Dios abrirá su seno. Iremos a Él, Él vendrá a nosotros, el uno para preguntar, el otro para recibir: esto será como una conversación de uno al otro. ¡Qué dulzuras no encontraremos al olvidarnos a nosotros para buscar a Dios!
  
Es como en los primeros tiempos cuando me encontraba en Ars. Había un hombre (Luis Chaffangeon) que jamás pasaba ante la iglesia sin entrar. En la mañana cuando iba al trabajo, en la tarde cuando regresaba, él dejaba en la puerta sus aperos, y permanecía largo tiempo en adoración ante el Santísimo Sacramento. Me encantaba eso. Yo le pregunté una vez qué le decía a Nuestro Señor durante estas largas visitas que él Le hacía. ¿Sabéis qué me respondió? “Señor cura, yo no Le digo nada: yo Lo miro y Él me mira”. ¡Qué belleza!».
 
Anécdota de San Juan María Vianney, recogida por el P. Alfred Monnin SJ en El Espíritu del Cura de Ars en sus catecismos, sus sermones y sus conversaciones. Editorial religiosa Pierre Téqui, París 1975, pág. 96).

viernes, 16 de junio de 2017

MISA DE DESAGRAVIO A LAS OFENSAS COMETIDAS CONTRA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

 
MISSA PRO REPARATIONE INJURIARUM ILLATARUM CHRISTO IN SANCTISSIMO SACRAMENTO.

Introitus. Ps. 73, 3; 7 et 10. Quánta malignátus est inimícus in sancto! In terra polluérunt tabernáculum nóminis tui, Dómine. Úsquequo, Deus, irrítat adversárius nomen tuum in finem? (T. P. Allelúja, allelúja). Ps. Ibid., 2. Ut quid, Deus, repulísti in finem? Irátus est furor tuus super oves páscuæ tuæ. ℣. Glória Patri.

ORATIO
Geméntes ac doléntes super cunctis abominatiónibus, quæ fiunt in domo tua, propítius réspice, Deus omnípotens: et pro contuméliis, quibus in Sacraménto sui amóris impétitur Dóminus Jesus: ipsum fac pro nobis esse propitiatiónem. Qui tecum vivit.
 
Lectio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Hebrǽos.
Hebr. 10, 22-31.
 
Fratres: Accedámus cum vero corde in plenitúdine fídei, aspérsi corda a consciéntia mala, et ablúti corpus aqua munda, teneámus spei nostræ confessiónem indeclinábilem (fidélis enim est qui reprómisit), et considerémus ínvicem in provocatiónem charitátis, et bonórum óperum: non deseréntes collectiónem nostram, sicut consuetúdinis est quibúsdam, sed consolántes, et tanto magis quanto vidéritis appropinquántem diem. Voluntárie enim peccántibus nobis post accéptam notítiam veritátis, jam non relínquitur pro peccátis hóstia, terríbilis autem quǽdam exspectátio judícii, et ignis æmulátio, quæ consumptúra est adversários. Írritam quis fáciens legem Móysi, sine ulla miseratióne duóbus vel tribus téstibus móritur: quánto magis putátis deterióra meréri supplícia qui Fílium Dei conculcáverit, et sánguinem testaménti pollútum dúxerit, in quo sanctificátus est, et spíritui grátiæ contuméliam fécerit? Scimus enim qui dixit: Mihi vindícta, et ego retríbuam. Et íterum: Quia judicábit Dóminus pópulum suum. Horréndum est incídere in manus Dei vivéntis.
  
Graduale. I Mac. 4, 38-39. Vidérunt altáre profanátum, et scidérunt vestiménta sua, et planxérunt planctu magno.
℣. Ibid, 39-40. Imposuérunt cínerem super caput suum, et cecidérunt in fáciem super terram, et clamavérunt in cœlum.
  
Allelúja, allelúja. ℣. Ps. 68, 10. Zelus domus tuæ comédit me, Dómine: et oppróbria exprobrántium tibi cecidérunt super me. Allelúja.

SECUENCIA “Plange, Sion, muta vocem”
Plange, Sion, muta vocem;
Da laméntum, et atrócem
Die furórem hóminum.
 
Multum amans, multum plora:
Erit Deo laus decóra,
Vivus horror críminum.
 
Non est Deo jam litáre;
Non hanc cœnam manducáre;
Quæ dat vita vívere.
 
Cædi rursum destinátur,
Rursum probris saturátur,
Qui nos venit quærére.
 
Quam nefánde nuntiátur,
Quam indígne renovátur
Crucis impropérium!
 
Tradit, negat, fugit discípulus
Dux, rex, miles, sacérdos, pópulus,
Urgent Deicídium.
  
Amor Dei quod expréssit,
Ad salútem quod concéssit,
Transit in judícium.
 
Sanctus hic pollúitur,
Vero contradícitur,
Fert Bonus oppróbrium.
 
Agnus idem cœli thronum,
Et altáris factat donum;
Quam divérso prétio?
 
Cœlo lux est, nox in ara.
Laus in cœlis, hic amára
Instat contradíctio.
 
Cœlo pláudunt qui gaudéntes
Hic acérbe condoléntes,
Adstant pacis núntii.
 
О vos, tristes ululáte,
Iram in vos formidáte
Veniéntem, ímpii.
 
Agnis agnus, hædus hædis,
Pura mundis, tetra scedis
Dat reférre prǽmia.
 
Ara Christi se mactántis
Fit tríbunal judicántis:
Fertur jam senténtia.
 
Sermo durus vobis sonat,
Quem sincéra fides tonat
Exit Termo dúrior.
 
Ad hanc cœnam non intráre,
In ætérnum non gustáre
Damnat Rex sevérior.
 
Spectat intro discumbéntes.
Vestes inter tot fulgentes
Écquis nudus cérnitur?
 
О quod pondus catenárum!
O quis horror tenebrárum,
Queis ligátus tráditur!
 
Quot infírmi sopiúntur,
Mortis somno quot premúntur,
Rei carnis Dómini!
 
Heu! quo сæci vos abítis?
Vitam præstat vera vitis:
Quáre moriémini?
 
At nos ad quem juvat ire?
In quem juvat nos sitíre?
A te, Jesu, quem audíre,
Via, vita, véritas?
 
Non jam stamus irridéntes:
Cor supérbum conteréntes,
Láudi planctum commiscéntes,
Mentes damus súbditas.
 
Et nos super cecidérunt,
Quæ te probra tetigérunt:
In profános exarsérunt
Corda te timéntium.
 
Agne mitis, expiátum
Mundi tollis qui peccátum;
Quo te flemus conculcátum
Tolle nefas ímpium.
 
Os occlúde blasphemánti,
Sana mentem nauseánti,
Ne des Sanctum usurpánti;
Ne te credas non amánti;
Fac te cuncti páveant.
 
Scelus adhuc dum vidémus,
Fletus præter quid nos demus?
En nos tibi devovémus:
Fletus ipse, quos spondémus,
Da, qui tibi pláceant.
Amen.
  
Post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu, dicitur:
Tractus. Dan. 9, 5, 16 et 18. Peccávimus, iniquitátem fécimus, Dómine, in omnem justítiam tuam.
℣. Avertátur, óbsecro, ira tua, et furor tuus a civitáte tua Jerúsalem, et monte sancto tuo.
℣. Inclina, Deus meus, aurem tuam, et audi: áperi óculos tuos, et vide desolatiónem nostram.
  
Tempore Paschali, loco Gradualis, dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Ps. 68, 10. Zelus domus tuæ comédit me, Dómine: et oppróbria exprobrántium tibi cecidérunt super me. Allelúja.
℣. Ps. 78, 12-13. Impropérium exprobravérunt tibi, Dómine: nos autem pópulus tuus, et oves páscuæ tuæ, confitébimur tibi in sǽculum. Alleluia.
 
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Math. 22, 1-14.
  
In illo témpore: Jesus dixit íterum in parábolis (Princípibus sacerdótum et Pharisǽis), dicens: Símile factum est regnum cœlórum hómini regi, qui fecit núptias fílio suo. Et misit servos suos vocáre invitátos ad núptias; et nolébant veníre. Íterum misit álios servos, dicens: Dícite invitátis: Ecce prándium meum parávi, tauri mei et altília occísa sunt, et ómnia paráta; veníte ad núptias. Illi autem neglexérunt; et abiérunt, álius in villam suam, álius vero ad negotiatiónem suam: réliqui vero tenuérunt servos ejus, et contuméliis afféctos occidérunt. Rex autem cum audísset, irátus est; et missis exercítibus suis, pérdidit homicídas illos, et civitátem illórum succéndit. Tunc ait servis sui: Núptiæ quíem parátæ sunt; sed qui invitáti erant, non fuérunt digni. Ite ergo ad éxitus viárum, et quoscúmque invenéritis, vocáte ad núptias. Et egréssi servi ejus in vias, congregavérunt omnes, quos invenérunt, malos et bonos: et implétæ sunt núptiæ discumbéntium. Intrávit autem rex ut vidéret discumbéntes; et vidit ibi hóminem non vestítum veste nuptiáli. Et ait illi: Amíce, quómodo huc intrásti, non habens vestem nuptiálem? At ille obmútuit. Tunc dixit rex minístris: Ligátis mánibus et pédibus ejus, míttite eum in tenébras exterióres; ibi erit fletus et stridor déntium. Multi enim sunt vocáti, pauci vero elécti.
   
Offertorium. Heb. 10, 22 et 24. Ad Christum accedámus cum vero corde, in plenitúdine fídei, aspérsi corda a consciéntia mala; et considerémus ínvicem in provocatiónem charitátis, et bonórum óperum. (T. P. Allelúja).
  
SECRETA
Deus, qui Unigénitum tuum in cruce pro transgressóribus orántem exaudísti; quǽsumus, ut nos, qui in altári tuo ipsum offérimus, pro contaminatóribus mensæ íllius orántes, cleménter exaudíre dignéris. Per eúndem.
  
Præfatio de Sanctissimo Sacramento.
Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus, per Christum Dóminum nostrum. Qui, remótis carnálium victimárum inánibus umbris, Corpus et Sánguinem suum nobis in Sacrifícium commendávit: ut in omni loco offerátur nómini tuo, quæ tibi sola complácuit, Oblátio munda. In hoc ígitur inscrutábilis sapiéntiæ, et imménsæ caritátis mystério, idípsum quod semel in Cruce perfécit, non cessat mirabíliter operári, ipse Ófferens, ipse et Oblátio. Et nos, unam secum hóstiam efféctos, ad sacrum invítat convívium, in quo ipse cibus noster súmitur, recólitur memória Passiónis ejus, mens implétur grátia, et futúræ glóriæ nobis pignus datur. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes.

Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cœli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.

Communio. Heb. 10, 29. Quánto putátis meréri supplícia, qui Fílium Dei conculcáverit, et sánguinem testaménti pollútum duxérit, in quo sanctificátus est? (T. P. Allelúja).
  
POSTCOMMUNIO
Dómine Jesu Christe, qui zelo domus Dei succénsus, vendéntes et eméntes de templo ejecísti: da comedéntibus panem tuum, eódem zelo animári; et propter reos córporis tui, aut tabéscere geméntes: aut ad prohibéndum fortes ignéscere. Qui vivis et regnas.

domingo, 28 de septiembre de 2014

ORACIÓN A JESÚS SACRAMENTADO POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO, POR MONS. LUIS VELLA

   
Amado Señor nuestro, Jesús Sacramentado, por aquel amor a las almas que te llevó a humanarte en el purísimo seno de María, nacer en una gruta, sufrir flagelación y coronación de espinas, morir en una cruz e instituir el Santísimo Sacramento, te rogamos que brindes ayuda a las pobres almas que están padeciendo en el Purgatorio. Tú que por su amor abrazaste los mayores tormentos, escucha ahora nuestra oración y aplícales los méritos de tu Preciosísima Sangre.
 
Te rogamos por todas aquellas almas, pero de modo especial te rogamos que te acuerdes de las almas de los nuestros, amigos y enemigos. Recuerda también, oh Jesús, las almas de nuestros bienhechores, de los sacerdotes, de todos los ministros de la Iglesia Católica y de quienes están más desamparados. Recuerda las almas que están penando por nuestra culpa, y finalmente aquellas a las cuales estamos más obligados. Ten piedad de todas ellas, no las dejes padecer más; llévalas de aquel lugar de tormentos a la Patria de la paz y del descanso eterno prometida a Abrahán y a toda su estirpe en la Fe. Tal esperamos por tus méritos, oh buen Jesús. Así sea.

jueves, 19 de mayo de 2011

JESÚS, OCULTO EN EL TABERNÁCULO


Mi Señor y mi Dios, oh mi Jesús, seas alabado y reconocido por todos los tiempos, Jesús, todopoderoso en el Padre, Tú uno, eterno, para mí oculto en el tabernáculo. Señor, cuánto valor se necesita, cuanta humildad. Para que Tú, en el Santísimo Sacramento, y que por nosotros los hombres te hagas tan pequeño, te entregas a través de las manos del sacerdote, convirtiéndote en un regalo para todos nosotros.

Jesús, oculto en el tabernáculo, Tú allanas todo los que nos hace falta, para poder estar cerca de ti. En todas las necesidades, en todas las alegrías quiero permanecer en Ti, Y permanecer en silencio, para así poder regalarme a Ti. Que tu Corazón lata en mi corazón Deseo sentir tu amor y, todo lo que sea mío Sea totalmente quemado en Ti.

El ardor de Tu Amor me da fuerza, para poder ver Tu camino todos los días. Con todo, pon a mi lado a Tu Santísima Madre, Jesús, para así poder encontrar la fuerza, e ir por tu camino, sin mirar ni a la izquierda ni a la derecha, escuchando otras opiniones. Jesús, yo tan solo deseo verte a Ti.

A mí me falta todo lo que está en Ti. Perdóname, Señor, por ser tan imperfecta. Enséñame, lo que a mí me falta, sé Tú un maestro misericordioso y condúceme fuera del pecado. Yo soy nada, a pesar de ello, Contigo y protegida en Tú Amor, todo lo puedo lograr. 

Tócame, Enséñame Jesús lo que puedo hacer para Ti. Oh Jesús, yo te invito. Ven, ¡Oh, ven a mí! dentro de mi corazón indigno. Encuentra allí Tu lugar y haz que yo te pueda servir por completo, sin reservas. Tú puedes transformarme con tu Amor y en tu Amor. ¡Hazlo!

Jesús, oculto en el tabernáculo, Tú, valioso tesoro. Regalo del Padre a nosotros, los hombres, santifica a aquellos, mediante cuyas manos Tú te regalas a nosotros, ¡Tus sacerdotes! Regálales valor y humildad, para que te vean. Muéstrales el inmenso poder divino de la transubstanciación, el Amor, que Tú los quieres hacer partícipes de él. Tócalos y toca a los jóvenes, para que vayan por el camino de tus sucesores. Llámalos, Señor Jesús, oculto en el tabernáculo, llámalos a Ti y a nosotros, para que no estemos solos. Amén.

(Oración inspirada por el Divino Espíritu Santo a Manuela Strack, mensajera del Inmaculado Corazón de María en Sievernich- Alemania)

jueves, 21 de abril de 2011

LA VISITA DE LAS SIETE IGLESIAS

Por Fr. Rafael María Rossi O.P. - Vía Crux et Gladius

Visita a los 7 Monumentos.

Por qué se visitan siete iglesias

La tradición de visitar las ‘siete Iglesias’ nació en Roma y se ha ido adoptando en el mundo entero.  Su iniciador fue el "gran santo" San Felipe Neri.
Es una costumbre popular en la que los fieles visitan siete Iglesias o Templos donde se encuentra el "Sagrario", el Santísimo Sacramento expuesto y resguardado para la comunión del Viernes Santo.

El recorrido que realizan el Viernes Santo muchos Católicos a "las siete Iglesias” es una tradición romana que se ha extendido por el mundo. "Desgraciadamente, esta religiosidad popular se vuelve hoy día en un ir y venir de gente que no saben a lo que van y creen que con visitar siete iglesias ya cumplieron, cuando ni siquiera se acercan a rezar delante del Santísimo",  Esta costumbre tiene como los demás elementos de nuestro catolicismo, grandes valores cristianos y humanos que hay que saber conservar y profundizar.

Es una especie de peregrinación y sacrificio, en recuerdo de cuando Jesús fue llevado de un lado a otro, en el momento de ser enjuiciado y con esto da inicio su Pasión".

La visita de las "siete Iglesias", tiene un desarrollo semejante al Vía Crucis, ya que tiene siete estaciones y en las que se lee la Escritura, y se reza y medita sobre la Pasión del Señor.

"El que por enfermedad u otro impedimento no puede visitar siete Iglesias, puede hacerlo una sola vez en su Parroquia".

El Jueves Santo en que se inicia el Triduo Pascual, la Iglesia invita a los laicos a celebrar la institución del más grande de los Sacramentos, la EUCARISTÍA, participando en la Misa vespertina y después si la gente tiene la devoción y voluntad a honrar a Jesús en los monumentos (Sagrarios) que se colocan en los templos. 

Por tal motivo, la gente que realiza la visita de las “Siete Iglesias”, debe tomar en consideración que en el monumento (Sagrario) se encuentra Jesús y acompañarlo con la oración para no caer en tentación.

Les invitamos a seguir esta devoción con las siguientes lecturas.

  “¡Está tan callado y tan quieto el Señor en el Sagrario,que parece que en él no pide otro homenaje que el de nuestra adoración en silencio!”. (Bto. Mons. Manuel González)
La visita a las 7 iglesias es una tradición, en la que los fieles católicos peregrinan por 7 Iglesias (donde no se pueda, se pueden hacer 7 visitas en la misma iglesia) para adorar a Nuestro Señor Jesucristo, presente en la Hostia Consagrada (verdadera, real y substancialmente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad), que se guarda en cada iglesia en un Sagrario adornado y embellecido con flores e iluminado con muchos cirios encendidos, en recuerdo de la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Nuestro Señor el Jueves Santo; y para acompañar afectiva y devotamente a Jesús en los pasos de su Pasión, hasta el Viernes Santo en que recordamos su Muerte Gloriosa en la Cruz.

En este ejercicio piadoso se puede ganar una indulgencia plenaria, confesando y comulgando en la Semana Santa o en la siguiente semana.

“Vi (en el cielo) en medio del trono y de los cuatro vivientes y en medio de los ancianos, un Cordero, que estaba de pie, como degollado. Los cuatro vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, y cantaron un canto nuevo, que decía: Digno eres de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre has comprado para Dios hombres de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Digno es el Cordero degollado, de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la bendición, por los siglos de los siglos. Amén. Y los ancianos cayeron de rodillas y adoraron”. (Apoc. 5, 6.9-10. 12.14).

Orar al principio de cada Estación:

Por la señal + de la Santa Cruz…
F: Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
R: Sea por siempre bendito y alabado Jesús Sacramentado.

F: Mi Jesús Sacramentado, mi Dulce Amor y Consuelo.
R: Quién te amara tanto que de Amor muriera

Oremos: Oh Dios, que nos dejaste en este admirable Sacramento el memorial de tu Pasión; concédenos la gracias de venerar de tal manera estos sagrados misterios de Tu Cuerpo y de Tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros los frutos de tu Redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

–A continuación se hace la Lectura y meditación de cada Estación.
– Al finalizar cada estación:

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y
verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo
Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su Gloriosa Asunción.
Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo Esposo.
Bendito sea Dios, en sus ángeles y en sus santos.

Primera Estación: La Institución de la Eucaristía

La Santa Cena (Juan de Juanes)
 
“Mientras comían Jesús dijo: en verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar. Muy entristecidos comenzaron a decirle cada uno: ¿seré yo Señor? Él respondió: el que conmigo moja el pan en el plato, ese me entregará. El Hijo del Hombre se va según está escrito de Él, pero ¡hay del hombre por quien será entregado! más le valiera no haber nacido. Judas dijo: ¿seré yo, Señor? Respondió Jesús: Tú lo has dicho. Mientras comían Jesús tomó el pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: Tomad y comed, ESTO ES MI CUERPO. Y tomando el cáliz y dando gracias se lo dio diciendo: Bebed de él todos, ESTA ES MI SANGRE DE LA NUEVA ALIANZA, que será derramada por muchos para la remisión de los pecados”. (Mat. 26,21-28). “Yo soy el Pan de Vida que baja del cielo, para que el que lo coma no muera; si alguno come de este Pan, vivirá para siempre. Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre está en Mi y Yo en él”. (Juan 6, 34-38

–Meditación: Solamente Dios, Nuestro Señor Jesucristo, (y el Sacerdote en su Nombre) puede convertir el pan en su Carne y el vino en su Sangre, para alimento espiritual de nuestras almas. Agradezcamos a Jesús este regalo divino, y tratemos de recibirlo cada día, con gran devoción y pureza del alma. 

Bendito sea Dios…

Segunda Estación: El lavado de los pies.

El lavatorio de los pies (Anónimo)

“Sabiendo Jesús que su hora había llegado, para pasar de este mundo al Padre, como había amado a los suyos, los amó hasta el fin. Y acabada la cena, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la idea de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todas las cosas en sus manos, y que salía de Dios y volvía a Dios, levantándose se quitó el manto, y tomando la toalla se la ató en la cintura. Luego puso agua en una jofaina y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a secarlos con la toalla. Jesús dijo: “El que está lavado sólo necesita que le lave los pies, pero el resto está limpio; vosotros estáis limpios, aunque no todos”. Dijo “no todos están limpios” porque sabía quién lo entregaría. Después que les lavó los pies, se sentó nuevamente a la mesa y les dijo: “¿Veis lo que he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y Señor y lo soy; he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Si sabéis estas cosas felices seréis si las ponéis por obra”. (Juan 13, 1-12).

–Meditación: Vemos la humildad del Maestro. Debemos imitarlo siendo humildes y sirviendo a nuestros hermanos, y Dios nos dará la felicidad en esta vida y en la eterna. 

Bendito sea Dios…

Tercera Estación: Oración Sacerdotal.

La Oración de Jesús en el Huerto (Heinrich Hoffman)

“Jesús levantando los ojos al cielo dijo: “Padre, ha llegado la hora, glorifica a Tu Hijo para que también Tu Hijo te glorifique a Ti. Ésta es la vida eterna, que te conozcan a Ti, único Dios verdadero y a Tu enviado Jesucristo. Yo te he glorificado en la Tierra, he cumplido la obra que me encomendaste. Ahora Padre glorifícame cerca de Ti, con aquella gloria que tenía antes de que el mundo existiese. Las palabras que me diste les he dado, y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que vengo de Ti y han creído que Tú me enviaste. Ruego por ellos; no ruego por el mundo sino por los que me diste, porque son tuyos. Ya no estoy en el mundo, pero éstos están en el mundo, y yo vuelvo a Ti. Padre Santo, guárdalos en tu nombre para que sean una sola cosa, como nosotros somos una sola cosa. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo como tampoco yo soy del mundo. No pido que los quites del mundo, sino que los guardes del maligno. Santifícalos en la verdad: Tu Palabra es la Verdad”. (Juan 17, 1 y st.).

–Meditación: Cristo se entregó voluntariamente al sufrimiento y a la muerte, para que nosotros pudiéramos obtener la felicidad verdadera: conocer, amar y servir a Dios en esta vida, y después gozar de su presencia en la vida eterna. 

Bendito sea Dios…
 
Cuarta Estación: La agonía en Getsemaní.

La Agonía de Jesús en el huerto (Carl Bloch)

“Después Jesús salió con sus discípulos y fue a Getsemaní al huerto de los Olivos y les dijo: “Sentaos aquí mientras yo voy a orar”. Y tomando consigo a Pedro, Santiago y Juan, comenzó a llenarse de temor y angustia. Y les dijo: Mi alma está triste hasta la muerte; esperad aquí y velad”. Yendo un poco adelante, se postró en tierra y pidió que de ser posible pasase de Él aquella hora y decía: “Padre, todo es posible para Ti, que pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya”. Volvió y los encontró durmiendo y dijo a Pedro: “Simón, ¿duermes?, ¿no has podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación; el Espíritu está pronto pero la carne es débil”. Y volviéndose a ir, oró con las mismas palabras. Nuevamente los encontró durmiendo, porque sus ojos estaban pesados, y no sabían qué responderle. Dejándolos se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras. Vino por tercera vez y les dijo: “Dormid y descansad; basta, ya es la hora, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores”. (Marcos 14, 32-43).

–Meditación: Aprendamos de Cristo a rezar en las tribulaciones y tentaciones; y amemos la santa voluntad de Dios, que por su Providencia hace florecer el bien entre las espinas del sufrimiento. 

Bendito sea Dios…
 
Quinta Estación: Jesús es tomado preso.

El beso de Judas (Giotto)

“Se reunieron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo, en el palacio de Caifás, y formaron consejo para tomar preso con engaño a Jesús y darle muerte. Pero decían: “que no sea el día de fiesta, para que el pueblo no se subleve”. Judas Iscariote, uno de los doce, fue a ver a los sumos sacerdotes y les propuso: ¿qué me daréis si os lo entrego? Y acordaron en 30 monedas de plata. Desde este momento Judas buscaba la oportunidad para traicionarlo. Luego que Jesús oró en el huerto de los Olivos, dijo a sus apóstoles: “Levantaos, vámonos de aquí, ya llega el que me va a entregar”. Entonces llegó Judas, uno de los doce, seguido de una multitud armada con espadas y con palos, que venían enviados por los sumos sacerdotes y por los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta señal: “Aquél a quien yo bese, ése es, prendedlo”. Inmediatamente se acercó a Jesús, diciéndole: "Salud, Maestro", y lo besó. Jesús le dijo: "Amigo, ¡cumple tu cometido!". Entonces se abalanzaron sobre él y lo detuvieron.”. (Mateo 26, 14-16; 46-50).

–Meditación: Solamente Dios, Nuestro Señor Jesucristo, (y el Sacerdote en su Nombre) puede convertir el pan en su Carne y el vino en su Sangre, para alimento espiritual de nuestras almas. Agradezcamos a Jesús este regalo divino, y tratemos de recibirlo cada día, con gran devoción y pureza del alma. 

Bendito sea Dios…

Sexta Estación: El Tribunal Judío (Sanedrín).

Jesús delante de Caifás (Duccio)

“Llevaron a Jesús a casa de Caifás, sumo sacerdote, en donde los escribas y los ancianos se habían congregado. Los sumos sacerdotes y todo el consejo buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte. Y no encontraron ninguno convincente a pesar de los muchos falsos testigos que habían acudido. Finalmente, vinieron dos falsos testigos que dijeron: “Éste dijo: Puedo destruir el Templo de Dios y reedificarlo en tres días”. Entonces levantándose el Sumo Sacerdote dijo: “¿No respondes nada a lo que éstos afirman contra Ti? Pero Jesús callaba. Y el Sumo Sacerdote le dijo: “Te conjuro por el Dios vivo que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios”. Jesús le respondió: “Tú lo has dicho. En verdad os digo que luego veréis al Hijo del Hombre sentado a la derecha de la Majestad de Dios, y viniendo sobre las nubes del cielo”. Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestiduras diciendo: “Ha blasfemado”, ¿qué necesidad tenemos ya de testigos? Vosotros mismos acabáis ya de oír la blasfemia, ¿qué os parece? Y le respondieron diciendo: “Es reo de muerte”. Luego empezaron a escupirle en la cara y a maltratarlo; otros le golpeaban el rostro diciendo: “Cristo, adivina quién te golpeó”. (San Mateo 26, 57-68).

–Meditación: El juicio injusto del Sanedrín, nace del odio a Cristo y va por el camino de la mentira. Pero Cristo vence con la verdad y con el amor, incluso el amor a los propios enemigos. 

Bendito sea Dios…
Séptima Estación: El Tribunal Romano.

Ecce Homo (Quentin Massys)

“Llevaron luego a Jesús de Caifás al Pretorio;amanecía, y los judíos no entraron en el Pretorio para no contaminarse (con los paganos), para poder comer la Pascua. Pilato salió afuera y les dijo: “¿Qué acusación traéis contra este hombre?”. Le respondieron: “Si no fuera un malhechor no te lo habríamos entregado”. Entonces Pilato les dijo: “Tomadlo y juzgadlo según vuestra ley”. Los judíos le dijeron: “No nos está permitido matar a nadie”, para que se cumpliera la palabra de Jesús, que dijo con qué clase muerte habría de morir. Entró Pilato al Pretorio y dijo a Jesús: “Mi reino no es de este mundo. Yo soy Rey, para esto nací y para esto vine al mundo, para dar testimonio de la Verdad. Todo aquel que pertenece a la Verdad escucha mi voz”. Pilato le dice: “¿Qué es la Verdad? Al decir esto, salió de nuevo y dijo a los judíos: “Yo no encuentro ningún delito en este hombre”. Entonces Pilato tomó a Jesúsy mandó azotarle. Los soldados entretejieronuna corona de espinas y se la pusieron en la cabeza, le vistieron un manto de púrpura y se burlaban diciendo: “Salve, Rey de los Judíos”, y le daban bofetadas.Pilato lo sacó afuera y dijo a los judíos: “He aquí al hombre”. Los sacerdotes y los fariseos gritaron: “Crucifícalo, crucifícalo”. Pilato dijo a los judíos: “Aquí tenéis a vuestro Rey”. Los judíos dijeron: “No tenemos más rey que al César. Crucifícalo, crucifícalo”. Entonces Pilato se lo entregó para que lo crucificaran”. (Juan 18, 28-38).

–Meditación: El juicio cobarde de Pilato, indiferente ante Cristo y ante la verdad, va por el camino del miedo a perder los beneficios sociales y políticos. Pero Cristo vence, pues su testimonio verdadero perdura por todos los siglos.

Bendito sea Dios…

sábado, 14 de noviembre de 2009

DIRECTRICES DEL CIELO: NO A LA COMUNIÓN EN LA MANO

Mensajes de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de las Rosas, San Miguel Arcángel y Santa Teresita a Verónica de la Cruz en Bayside (N. Y.)

DIRECTRIZ Nº 3 – ¿LA COMUNIÓN EN LA MANO?

"PORQUE DEBIDO A LA REVERENCIA hacia este sacramento, nada Lo toca, sino lo que es consagrado; de aquí que el corporal y el cáliz son consagrados, y así mismo las manos del sacerdote, para tocar este sacramento." - Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica

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PRESENCIA REAL
"Violáis vuestra sagrada confianza. Habéis tomado el Cuerpo de vuestro Creador, el Hijo de vuestro Dios en la Trinidad, y Lo profanáis. ¡Tenéis que comer en vuestras casas! Cuando venís al Gran Sacrificio, el Santo Sacrificio de la misa, (tenéis que) venir con reverencia. ¡Tenéis que poneros de rodillas y haced penitencia ahora por las ofensas a vuestro Dios!
  
Como en el pasado, ¿no podéis reconocer el misterio del Cielo y de la tierra? ¿No se cambió la vara de Moisés en una serpiente por la voluntad de Dios? ¿No se cambió el río de Egipto en sangre por la voluntad de Dios? ¿Y no puede Dios, en Su voluntad, venir a vosotros a cambiar el pan y el vino a la Presencia cierta, la Presencia real, la verdadera Presencia de Su Cuerpo y Sangre?" - San Miguel, 1 de febrero 1977

BONDAD Y AMOR
"¡No debéis tomar el Cuerpo de Mi Hijo en vuestras manos! ¡Abrís la puerta para la entrada de los espíritus malignos que profanan el Cuerpo de Mi Hijo! Los dedos consagrados de un hombre de Dios, debidamente ordenado, los sacerdotes, colocarán a Mi Hijo dentro de vuestra boca, y debéis absorber Su Cuerpo con bondad y amor." - Nuestra Señora, 22 de marzo 1975

SACRILEGIO
"Mi Hijo no está complacido con la manera en que Su Cuerpo y Sangre están siendo dados a todos los humanos sobre la tierra. La Comunión en la mano no ha sido, ni será, aceptada por el Cielo. Ésto es un sacrilegio ante los ojos del Padre Eterno y no debe ser continuado porque vosotros únicamente estáis añadiendo a vuestro castigo cuando continuáis con las maneras que han sido halladas ser desagradables al Padre Eterno." - Nuestra Señora, 30 de junio 1984

HOMBRE DE DIOS
"Un sacerdote es un hombre de Dios, escogido exclusivamente del mundo para ser representante del Hijo de Dios... Como hombre de Dios, él os trae el Cuerpo y la Sangre de vuestro Salvador.
  
Os digo... ¡que nadie tomará en sus manos el Cuerpo purificado de vuestro Salvador! ¡Sólo los dedos consagrados y las manos consagradas del representante de Cristo el Señor, dará y traerá este regalo a la humanidad." - Santa Teresita, 2 de octubre 1975

LA ÚLTIMA CENA
Verónica - Veo un gran mural en el cielo ahora. Está oscuro en todo el contorno de él. Y sé que es una placa; es como una placa aquí en el cielo, y muestra a los doce apóstoles durante la Ultima Cena. Veo gran tristeza en los rostros debido a la violación de la Hostia ahora. - 7 de septiembre 1977

PLAN SINIESTRO
"Os pregunto, hijos Míos: vosotros Me preguntáis muchas veces en vuestras oraciones, ¿debéis de aceptar el Cuerpo de Mi Hijo en vuestras manos? ¡Os digo no! y de nuevo ¡no!, con razón.
  
No podéis juzgar a todos aquellos alrededor vuestro, hijos Míos: quienes han aceptado esta práctica diabólica bajo la apariencia de liderazgo. No, hijos Míos, esto se introdujo para profanar a Mi Hijo, para quitarle la verdad de Su naturaleza divina.
  
¡Ninguno quien escuche Mi voz debe aceptar el Cuerpo de Mi Hijo ni Su Sangre en las manos. El cáliz volcará y quedaréis bañados en Su Sangre!
  
Fue, hijos Míos, un plan siniestro desde las entrañas del infierno, para removeros el conocimiento de la divinidad de Mi Hijo." - Nuestra Señora, 10 de febrero 1978

ENGAÑADOS
"Una y otra vez, Yo viajé de aquí para allá instruyendo a Mis hijos que permanezcan cerca de la Eucaristía, el Pan de la Vida. Pero no seáis mal guiados: no aceptéis el Cuerpo de Mi Hijo en vuestras manos.
  
Satanás, Lucifer, vino como un ángel de luz e impuso a sus agentes entre la Jerarquía de la Iglesia de Mi Hijo y los engañó. Toda clase de abominaciones están siendo cometidas ahora sobre el Cuerpo de Mi Hijo." - Nuestra Señora, 15 de julio 1978

BLASFEMIA
"Muchos están entregando Mi Cuerpo de una manera que sólo se puede llamar blasfemia. Muchos están aceptando Mi Cuerpo en la Eucaristía de una manera que profana la Divinidad, y también promueve impiedad, paganismo e impureza de corazón y acciones durante el Santo Sacrificio de la Misa." - Jesús, 26 de mayo 1979

DESECRACIÓN
"Hija Mía, ¿preguntas por qué lloro? Derramo lágrimas de gran angustia. Observo de nuevo la profanación al Cuerpo de Mi Hijo que está siendo cometida sobre la tierra. ¡Ninguno colocará su mano sobre Su Cuerpo!
 
Mi Hijo os ha dado en fe a aquellos que El ha escogido dentro de la humanidad para que Lo representen - vuestros sacerdotes. ¡Ningún otro llevará a Mi Hijo a la humanidad! ¡No mancillaréis Su Cuerpo al entregarlo en las manos de mujeres, o de aquellos que no han sido preparados por el Padre como sacerdotes legalmente ordenados en las Casas de Dios! ¡haraganería, preocupados con el mundo y los placeres de la carne!" - Nuestra Señora, 1 de noviembre 1974

DEDOS PURIFICADOS
"Pedimos y repetimos que nadie toque el Cuerpo de Mi Hijo con las manos no consagradas. Será profanado y descartado, a menos que sólo un sacerdote legalmente ordenado, un hombre de Dios con dedos purificados por el Espíritu Santo, dé el Cuerpo y la Sangre de Mi Hijo a cada uno bajo su cuidado." - Nuestra Señora, 6 de septiembre 1975

MAYOR DOLOR
"El mayor dolor que hiere Mi Corazón, hijos Míos, es la profanación del Cuerpo de Mi Hijo. Estos actos abominables están siendo cometidos por los Suyos, en Sus Casas, Sus Iglesias sobre la tierra.
  
Yo repito de nuevo que nadie llevará el Sagrado Cuerpo de Mi Hijo, Su Cuerpo y Sangre, a otro, más que un sacerdote ordenado legalmente, con manos consagradas. Yo digo, hijos Míos, ¡manos consagradas, manos benditas, limpias, lavadas por el Espíritu Santo! ¡Ningún hombre presentará excusas por la profanación del Cuerpo de Mi Hijo" - Nuestra Señora, 14 de mayo 1977

SATANISTAS
Verónica: "Todo el que es de buen espíritu y corazón, ahora hará un esfuerzo concentrado para consolar el Corazón lastimado de Jesús en los tabernáculos del mundo.
  
La Comunión en la mano fue fomentada por Satanás debido al aumento de los satanistas ahora en nuestra nación y en el mundo. Ellos conducen misas negras secreta, y abiertamente. Los niños son las principales víctimas de este mal.
  
La Especie Sagrada, la Hostia, está siendo empleada durante estos ritos de misas negras y de satanismo en una manera sumamente abominable. Por favor, dice Nuestra Señora, no acepten la Hostia en sus manos. No permitan que esto se haga sin protestar. - 19 de noviembre 1977

ÚNICA EXCEPCIÓN
"Sólo en caso extremo de muerte, un hombre (digo un hombre, no una mujer ni niño), un hombre tendrá el poder a través de un sacerdote legalmente ordenado, traer en urgencia y dar rápidamente la Hostia a un moribundo.
  
Este envilecimiento al Cuerpo de Mi Hijo no pasará sin castigo." - Nuestra Señora, 21 de agosto 1975

MANOS SUCIAS
"Ningunas manos sucias pueden tocar el Cuerpo de Mi Hijo. Solamente Dios puede purificar las manos." - Nuestra Señora, 7 de septiembre 1970

MANOS SUCIAS
"Mira, hija mía, las abominaciones que han caído dentro del vaso. Manos sucias mancharán el Cuerpo de tu Creador." - San Miguel, 28 de septiembre 1973

ACEPTAD EL REGALO
"Aceptad el regalo de Mi Hijo a menudo, Su Cuerpo físico, presente en vuestra Eucaristía - pero os dado solamente por manos consagradas, manos benditas por Mi Hijo..." - Nuestra Señora, 11 de febrero 1971

sábado, 17 de octubre de 2009

MILAGRO EUCARÍSTICO EN FOTO

De Santa Misa Tridentina

En el Nº 112 de la revista "Introibo" de Abril- Mayo- Junio de 2001, encontramos la historia (cuya traducción reproducimos más abajo), de esta imagen tan difundida en Internet.


Eucharistia, Mysterium Fidei

A pedido de un gran número de nuestros corresponsales damos aquí la explicación histórica de la imagen "Mysterium Fidei", que obtuvimos de un cofrade, fechada el 5 de febrero de 1978.
La sola explicación da todo su sentido a esta foto que la mayoría de las personas toma como un cuadro imaginario.


Parecería que Dios hubiera querido esta foto para aumentar nuestra fe en el Santo Sacrificio de la Misa ante la terrible prueba del "novus ordo" que vació a la Misa de todo su misterio, reduciéndola a una simple cena, eliminando en ella toda noción de sacrificio.


Desde 1973, el Padre André eligió esta representación para ilustrar el combate de la Assotiation Noël Pinot* por la Misa y el Sacerdocio.


Esta imagen es una pintura de Paul Nante, pintor belga que se inspiró en la foto milagrosa.


"Esta imagen no es un cuadro (en el sentido de composición) sino una auténtica foto".


"Se trata de una gracia que fue acordada a un sacerdote alemán, el tercer día después de su ordenación sacerdotal, el 29 de agosto de 1932.


"Ni el sacerdote que celebraba, ni el hermano que servía la Misa, ni su hermano que tomó la foto vieron lo que esta muestra de la manera más maravillosa".


"Conozco al sacerdote a quien le fue dada esta gracia y también las más precisas circunstancias y respondo por su exactitud así como de la autenticidad del hecho".


Declaración firmada: Franz Keiser, Pbro.
* Assotiation Noël Pinot: 54, rue Delaâge, 4900 Angers.