Hubo un tiempo en que la sociedad Watchtower utilizó su revista ¡Despertad! para promocionar ciertos productos o comercios en forma de publicidad escrita.
Este fue el caso del “aceite milagroso” publicado en la revista The Golden Age (hoy ¡Despertad!) en los años 1921, 1922 y 1923.
Lata del “aceite milagroso” de Desmond’s. (Fuente: eBay.com)
¿Qué era el
“aceite milagroso
”? En la revista del
26 de octubre de 1921, página 56, apareció un artículo titulado
“Un nuevo descubrimiento”, donde se explicaba la importancia de los nuevos inventos para la industria del automóvil.
El artículo hacía hincapié en que este nuevo invento repercutiría en la economía del consumidor, por lo tanto no se dudó en usar la revista para promocionar esta maravilla moderna.
Este aceite debía mezclarse con la gasolina, proporcionando una lubricación mas extensa para el motor del vehículo.
Gracias a este producto milagroso, los automóviles podían recorrer más kilómetros sin desgastarse.
El aceite era un producto de BG Desmond Mfg. Co. (ubicado en Atlantic Avenue 346, Brooklyn, New York) El dueño era Bert G. Desmond, quien operaba una planta de petróleo en Detroit, Michigan, con Francis R. Hemenger, lo que llevó a la formación de New Wonder Oil Co. en Robinson Street 519, en Pittsburgh, Pennsylvania.
El aceite se ofertaba a los subscriptores de la revista a 2 dólares el litro (hoy
27,34 dólares)
¿Por qué los suscriptores debían comprar este aceite? La revista dedicó varios artículos durante los dos años que duró esta campaña a contestar diversas preguntas relacionadas al producto y sobre todo a mostrar las cualidades positivas de este “aceite milagroso”.
Incluso se insertaron pequeños comentarios de grandes empresas que habían probado el producto con total satisfacción para animar al consumidor. Este fue el caso de Coca Cola, que dijo:
«Señores, tenemos el agrado de informarles que hemos estado utilizando “el aceite milagroso” en nuestros coches durante dos meses con buenos resultados, lo recomendamos» (GA, 5 de julio de 1922)
Curiosamente en el año 1923, la revista The Golden age se desliga del
“aceite milagroso
” para promocionar otra marca, el
“Firezone oil”.
«Los lectores de esta revista están familiarizados con el aceite milagroso, nosotros anunciamos este aceite por que estaba avalado por la experiencia del Sr. Miller, pero ahora el Sr. Miller está asociado con el Sr. T. H. Doremus para producir otro aceite a mitad de precio».
En ese artículo, la redacción de la sociedad Watchtower se deshizo en halagos promocionando este nuevo producto que sería mucho mejor que el anterior.
Artículo publicitario para Firezone-Oil
Incluso la Watchtower garantizaba el aceite que compraban los suscriptores de la revista.
Desconocemos las ventajas económicas que obtuvo la sociedad Watchtower al ofrecer este producto a sus lectores. Lo que sí está claro es que no fue con fines divinos.
Además, hoy la organización niega que en sus revistas hubo publicidades, hoy sabemos que no es cierto.
Este fue otro caso en que se utilizó a los lectores de la revista para hacer negocio, como más tarde se haría con la
“Radio Biola”.
2º LA ESTAFA DE LA “RADIO BIOLA”
En la revista la Edad de Oro del
22 de abril de 1925
apareció el artículo
“El Diagnóstico Electrónico Automático” escrito
por el doctor R. A. Gamble. Este artículo recibió la aprobación de la
Edad de oro. Al principio del artículo C. J. Woodworth, el Redactor de
la Edad de oro, insertó esta introducción de apoyo:
«La EDAD de ORO tiene completa confianza sobre todo lo escrito por el
Doctor Gamble. El es muy conocido por muchos de nuestros lectores y
estamos seguros de que leerán este artículo importante con interés -; Los redactores».
El Doctor Gamble era “muy conocido” por los lectores de la Edad de oro
puesto que era un Estudiante de la Biblia en perspectiva y había sido el
Presidente de la Asamblea de los Estudiantes de la Biblia en 1922.
El Doctor Gamble anunció en este artículo su nueva invención médica
basada en la Reacción Electrónica de Abrams (ERA). Debido a la
naturaleza controvertida del ERA, el doctor Gamble presenta su tema de
la siguiente forma:
«SÉ QUE la EDAD de ORO hasta ahora se mantuvo al margen de juzgar , de
una manera o de otra, el celebre sistema Electrónico de Abrams que
permite la detección y el tratamiento de un enfermo; pero considero que
el tiempo se cumplió de hacerlo sin correr riesgos. Una noticia
descubierta en este ámbito deja predecir la promesa de una ventaja
inestimable para la humanidad y considero que sería un error tenerlo
oculto». (P. 451 ¶1)
Pero ¿de donde se tomó la idea?
Albert Abrams
(1861-1924) fue un médico y estafador estadounidense, conocido durante
su vida por haber inventado máquinas que según él podían diagnosticar y
curar casi cualquier enfermedad. En 1921 declaró que 3500 profesionales
en EE. UU. utilizaban la tecnología ERA. Los médicos ortodoxos sentían
muchas sospechas.
Albert Abrams
En 1923, un hombre mayor a quien en la Clínica Mayo le habían
diagnosticado cáncer de estómago inoperable, se hizo atender por un
profesional de ERA, quien después de los tratamientos lo declaró
“completamente curado”. El hombre murió un mes más tarde, y comenzó un
escándalo público.
«Al doctor Abrams le debemos y deberemos, el haber expuesto las verdades
fundamentales relativas a la teoría Electrónica y su aplicación al
diagnóstico y al tratamiento de las enfermedades. Su método, tal como se
enseña y aplica, ya creó una revolución en las filas de la medicina que
solamente la gente no informada o que rechaza el progreso podría negar». (GA 1925 P. 452, ¶7)
Afirmando que solamente los que
“rechazan el progreso” o
“no están informados” podrían negar los métodos de Abrams que ya habían creado
“una revolución” en la medicina, Gamble
olvida el hecho de que en el momento en que publica su artículo, dos
investigaciones científicas importantes sobre las técnicas ERA habían
concluido que este método era
“totalmente absurdo” y sin valor en lo
que se refiere a la detección y la curación de las enfermedades. La ERA
en este tiempo se relegaba por lo tanto al estatuto medicina marginal.
Parece más bien que era el propio Gamble el que no estaba aparentemente
informado sobre las investigaciones científicas sobre esa cuestión.
Manipulando la Radio Biola con un paciente
¿Que relación había entre el Dr. Gamble y los artículos de la Edad de
oro? El objetivo principal del artículo del doctor Gamble era
anunciar su invención “la Radio Electrónica Biola” que a su modo de ver debía solucionar
todos los problemas de un mal diagnóstico y todos los gastos médicos
excesivos:
«En la tentativa de reducir los gastos médicos y de asegurar un 100 % un
diagnóstico correcto, fui bastante afortunado al descubrir una nueva
aplicación del principio de las ondas radios electrónicas, que elimina a
la vez los gastos y los errores posibles de diagnóstico generados por
expertos incompetentes en ERA y que aporta la posibilidad de tratar sus
enfermedades por métodos electrónicos para cada familia». (P. 454 ¶5)
Publicidad de la “maquina milagrosa” en la revista Edad de oro. (GA 1925 p.479) la maquina se vendía por unos 35 Dolares, unos 420 dolares de Hoy.
Este descubrimiento
“que marcaría historia” se anunció en primer lugar
en la Edad de Oro y no en los Diarios médicos americanos como JAMA.
Simplemente porque no había nada científico allí.
El Doctor Gamble era
“familiar” de los lectores de la Edad de Oro y
éstos eran la mejor audiencia que podía aceptar este anuncio
“que iba a
marcar historia”. Algunas personas de la comunidad científica
examinaron las teorías y los aparatos ERA y los denunciaron
absolutamente.
A pesar de la mala prensa y las sospechas, la sociedad Watchtower
insistía en el éxito de la maquina publicando en su revista once
testimonios de pacientes satisfechos:
Cartas de agradecimiento (GA 1925 p141)
¿Como funcionaba la
“Biola”? Si «el equilibrio eléctrico de las células
es correcto, la nutrición y la eliminación seguirán siendo
evidentes....". Por lo que se ha expuesto hasta ahora, está claro que
cualquier enfermedad es
“una disonancia simple” de cualquier parte del
organismo. Es decir, la parte del cuerpo afectada
“vibra” más alto o más
bajo de lo normal. «Tiene un diferente tipo de vibración del resto del
cuerpo y se desequilibra». Eso es la enfermedad. Los tejidos enfermos
emiten más energía que los tejidos sanos y este desequilibrio pueden
medirse y corregirse. (P. 453 ¶4, 8)
En el caso del Dr. Abrams, una vez que el paciente adquiria la maquina
tenía que firmar un contrato en el que prometía no abrir nunca el
dispositivo. Abrams explicaba que si se abría se podía distorsionar los
delicados ajustes, pero la regla también servía para evitar que alguien
examinara sus dispositivos.
Luego de la muerte de Abrams, la AMA abrió públicamente una de sus
máquinas. Sus componentes internos consistían en nada más que cables
conectados a luces y zumbadores.
Los testigos de Jehová utilizaron durante décadas los productos ERA que
incluían el Osciloscopio del doctor Albert Abrams y el Asesino de
Enfermedad de radio. Un Testigo de Jehová sin embargo pensó que el
Oscilocospio no era nada más ni nada menos que una tablilla Ouija
disfrazada. Fue expulsado… ¿Quién tenía la razón?
En 1953, la Sociedad Watchtower terminó su respaldo a las
“reacciones
electrónicas de Abrams” o la ERA. Alegaron que la radiónica, como se
llama ahora, era charlatanería médica. En 1962 y 1963, dijeron que los
métodos ERA eran psíquicos y espiritistas. No se hizo mención en estos
artículos que habían sido fuertemente implicados con este
“espiritismo”
desde principios de los años 1920.
La Atalaya del 15 de septiembre de 1982, p. 26 publicó un artículo donde
advertía a los cristianos a no seguir métodos de curación
milagrosa… «el hecho de que algunos tratamientos raros se hicieron
populares en el pasado muestra que es importante considerarlas […] tal
vez sepa que en el pasado
muchos fraudes relacionados con la salud
fueron recomendados por medio de testimonios».
La revista es deshonesta ya que fue la misma Watchtower quién publicó estos testimonios.
Para que no queden dudas, la misma revista menciona a la
“maquina milagrosa” como fraude, a pie de pagina dice:
«En cierto museo de St. Louis, Missouri, hay una exhibición de tales fraudes en la medicina. Entre otras cosas se encuentran máquinas radiónicas, luces de color para “curar”
a los pacientes mientras éstos se acuestan con la cabeza hacia el
norte, aparatos que supuestamente transmiten “energía cósmica” y otros
que tienen que ver con diagnósticos o pruebas basados en misteriosas
“fuerzas del cuerpo”».
Hubo un tiempo en que la sociedad Watchtower se asoció con médicos que
hacían de “curanderos” con los propios Testigos utilizando métodos “raros”.
- William Hudgings, director del púlpito Asociación Popular de
la Watchtower, tenía una clínica de efectividad cerca de Bethel al cual
los testigos de Jehová conocían y visitaban. Se le relaciona con el
"Radio enfermedad mortal”, una versión de la Osciloclasto. Escribió un
libro para respaldar al Dr. Abrams y el ERA llamado Dr. Abrams y la
Teoría de los electrones en el año 1923 (New York: New Century).
- Dr. R. A. Gamble, Testigo de Jehová que tuvo un cargo importante
dentro de los Estudiante de la Biblia (1921) inventó la Radio
Electrónica Biola. La revista The Golden Age fue utilizada para
promocionar este invento.
- Mae J. Work, un osteópata de “Bethel”, utilizaba el
Osciloclasto de Abrams en los años 1920 y 1930 para el tratamiento de
los Testigos de Jehová de enfermedades como el cáncer. Dio conferencias
en las convenciones ERA.
- M. A. Howlett, un médico de “Bethel” de filosofía médica desconocida, utiliza la técnica de ERA en “Betelitas” en la década de 1940.
En la década de 1920
Roy Goodrich estudiante
de la biblia y médico, comenzó una campaña dentro de la sociedad
Watchtower para erradicar esta
“maquina milagrosa” tachándola de
espiritista y fraude. Durante dos años intento evitar que se publicaran
artículos promocionando dicho invento. Su campaña no tuvo éxito y fue
expulsado.
Le tomó cuarenta años aproximadamente reconocer a la organización que dicho método no curaba.
Nota: Al Dr. Gamble se le atribuye la invención del
“Radio
Biola”, una de las maquinas curativas que promocionaba la revista The
Golden age.
Referencias [
1] [
2] [
3] [
4]
Edad de Oro del
22 de abril de 1925
La edad de oro, 30 de abril de 1930, p. 484.
La edad de oro, 13 de noviembre de 1929, p. 107.
La Atalaya, 15 de noviembre de 1962, pp 679-680.
¡Despertad!, 8 de enero de 1963, p. 12
Roy Goodrich, demonismo y la Watchtower, 1969, pp 10-11.