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viernes, 7 de agosto de 2026

VANDALISMO EN UNA IGLESIA DEL CARIBE FRANCÉS


La iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Tierra Baja (isla de Guadalupe, Francia) ha sufrido alrededor de 10 robos en cuatro meses, según reseña la emisora pública francesa Guadeloupe La 1ère.
  
Desde finales de Marzo, los intrusos han entrado repetidamente en la iglesia del siglo XVII, dejando vidrieras rotas, huchas rotas, cruces dañadas, muebles volcados y otros actos de vandalismo.
  
El presbítero beninés Jules Ahouandjinou, vicario de la iglesia y de la catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, calificó los ataques como «una profanación que no tiene nombre, y se debe encontrar una solución en los próximos días para corregir esta situación, que no honra a la iglesia». A pesar de las denuncias policiales, las cámaras de vigilancia y las pruebas forenses, los robos han continuado.
  
Fundada por los jesuitas en el siglo XVII y vendida a los Carmelitas en el siglo XIII luego que la suya fuera destruida por los ingleses, es una de las iglesias católicas más antiguas de Guadalupe junto con la catedral de Nuestra Señora de Guadalupe (antigua iglesia de San Francisco), un monumento histórico francés protegido y un importante lugar de peregrinación mariana.

EL ESPIONAJE PREVOSTIANO, SEGÚN UN PERIODISTA FAVORABLE

Noticia tomada de GLORIA NEWS, ampliada en algunos lugares.
  
El 4 de Agosto, el ensayista peruano Santiago Rafael Roncagliolo Lohmann, en una larga entrevista con Daniel Titinger López con ocasión de la publicación de su libro “El pastor y los lobos”, describió los métodos tras bastidores de León XIV cuando era el obispón Roberto Francisco Riggitano-Prévost Martínez OSA de Chiclayo (Perú).
  
 
Según Roncagliolo, Riggitano-Prévost construyó silenciosamente coaliciones, dividió a los oponentes, manejó la información y prefirió la acción política discreta a la confrontación pública. Roncagliolo es ampliamente simpático a León XIV:
«Como personaje para narrar era una pesadilla. No tiene frases, no tiene escenas, no tiene gestos. Tú le preguntas a las fuentes: “¿y recuerdas qué dijo Prévost en ese momento tan dramático y crucial?”. “No, no dijo nada, creo”. Incluso en sus últimas palabras antes del cónclave (porque todos los cardenales hablan y dan un discurso), el hombre está a punto, hay posibilidades de que sea elegido papa y da un último discurso, y los cardenales con los que hablo, les pregunto: “¿y qué dijo en ese discurso?”. “No, no me acuerdo” [risas]. Dio la sensación de que nos había escuchado a todos, o sea, que hizo una especie de compendio dejando claro que él escucha, sobre todo manifiesta que escucha. Pero lo que todos dicen es que luego se va y pasan cosas».
Debilitando el Opus Dei desde adentro
El entrevistador Titinger describió a Riggitano-Prévost como “un caballo de Troya”: «Como es un caballo de Troya siempre, ¿no? Se entiende al adversario, no lo confronta abiertamente, pero lo desactiva desde adentro siempre. Siempre es callado, por eso es que no fue conocido».
  
Roncagliolo no rechaza la caracterización y discute a Riggitano-Prévost en esos términos.
  
También explica cómo Riggitano-Prévost debilitó al Opus Dei: 
«Un colaborador de Prévost en Chiclayo es más específico sobre las tácticas políticas que usó el nuevo obispo. Prévost dividió al Opus Dei. Ofreció nombramientos importantes a varios de sus jóvenes más prometedores, que de otro modo habrían tenido que esperar décadas. Al ganarse a una parte de ellos anuló su capacidad de actuar en bloque».
Titinger leyó este pasaje y comentó: «Todo muy diplomático, ¿no?», a lo que Roncagliolo responde: «Y uno de ellos es el actual asistente del Papa, Edgar», refiriéndose a Edgard Iván Rimaycuna Inga, su actual secretario privado y fanático de Laura Pausini.
  
La investigación al Sodalicio
En cuanto al caso Sodalicio, Roncagliolo (quien es amigo de los periodistas Paola Margot Ugaz Cruz y Pedro Eduardo Salinas Chacaltana) dice que 
«Prévost empieza, se convierte en el editor periodístico de Paola y Pedro. Empieza a decir: “necesito esta información, necesito este testimonio, hay que fundamentar esto, necesito una explicación más clara de esto”. Y toda esa información empieza a subir al Vaticano».
Ugaz y Salinas eran enemigos de Sodalicio, una fraternidad católica conservadora que fue dirigida por homosexuales y ahora está disuelta.
  
Roncagliolo describe cómo llegaba el material a Francisco Bergoglio:
«Incluso escogen los días para enviarlos a través de la nunciatura y se fijan quién está ocupado del correo ese día, porque hay los que sí pueden mandarlo y hay que mejor no. Y toda esta operación casi de espías es la que va alimentando de información al Papa Francisco».
Roncagliolo añade que estas precauciones reflejaban la creencia de que «Hay fuerzas que los defienden en el Vaticano también. Los sodálites tienen socios y amigos en el Vaticano».
  
Según Roncagliolo, Riggitano-Prévost también organizó que Bergoglio recibiera a Ugaz, llamando a la audiencia “una señal de protección”: «Gestionan luego que reciba el Papa a Paola Ugaz, lo cual es una señal de protección, ¿no? Tomarse una foto con el Papa es decir: “el Papa está de nuestro lado”».

Titinger apunta: «O eso creían, ¿no?». Y Roncagliolo responde: «Claro, eso creía Paola, porque después siguieron… todo sigue hasta que acaban cerrándolos».
  
«Ahora mismo ha recibido hace poco a Gareth Gore, que ha hecho un libro sobre el Opus Dei, y está siguiendo un poco la misma lógica: usar a los periodistas para sustentar sus preocupaciones sobre congregaciones y, si es necesario, tomarse la foto para que vean que los está escuchando. Es sutil, pero muy claro», añadió.
  
Además, Roncagliolo señala que Riggitano-Prévost ocultó sus acciones incluso a sus colaboradores más cercanos, recordando que «Hay pasajes en los que Salinas abiertamente está furioso con Prévost porque, claro, parecía no hacer nada y estaba haciendo cosas en la interna».
  
Reorganización de la Diócesis del Callao
En pleno Sábado Santo de 2020, Bergoglio aceptó la renuncia anticipada del obispón del Callao José Luis del Palacio y Pérez-Medel a los 70 años, un prelado miembro del Camino Neocatecumenal, y nombró a Riggitano-Prévost como Administrador Apostólico. El Vaticano no dio ninguna explicación oficial para la renuncia anticipada/destitución:
«En el caso de de Callao fue un caso muy impresionante y además sí apareció en los medios. Había un obispo en el Callao que estaba mandando sicarios a otros sacerdotes para expulsarlos de la diócesis, para que se larguen de la diócesis que él quería controlar.

El caso es que, eh, a este obispo lo sacan, pero luego queda toda su gente ahí y hay que reorganizar esto, ¿no? Y es el COVID. Así que Prévost viaja 15 horas en carro de Chiclayo al al Callao, eh, constantemente y llega a ver qué sacerdotes se quedan, qué sacerdotes se van, cómo se reorganiza Cáritas, cómo se recupera la relación con los sacerdotes que han sido hostigados. Todo con la máxima discreción y sin generar un enfrentamiento entre entre las distintas congregaciones de la Iglesia».
Roncagliolo concluye que estos métodos explican por qué Bergoglio promovió a Riggitano-Prévost a Roma: «Esta capacidad de enfrentar cosas muy siniestras con diplomacia, con mano izquierda, con política, es lo que hace que Francisco piense “Este es el sucesor, o por lo menos el que yo quiero”».
  
Infovaticana señala que tal procedimiento prescinde de las normas procesales consagradas en el derecho (tanto seglar como canónico): principio de contradicción de las partes, derecho de defensa técnica, tasación y valoración de las pruebas en sana crítica, y posibilidad de recurso de la decisión.

jueves, 6 de agosto de 2026

CARDENAL AVELINE AFIRMA QUE «TODAS LAS RELIGIONES AFIRMAN POSEER LEGÍTIMAMENTE LA VERDAD».

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

«Toda religión se considera legítimamente poseedora de la verdad», dijo el cardenal Jean-Marc Aveline Prono, arzobispón de Marsella y presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, en una entrevista a Avvenire el 5 de Agosto después de recibir el premio “Ángelo María Narducci Mauro” en la 50.ª Fiesta de Avvenire en Lerici (Italia).
  
Hablando de la diversidad religiosa de Marsella [donde el árabe se ha convertido en la lengua dominante], el cardenal Aveline describió la coexistencia de musulmanes, judíos, budistas y cristianos como un desafío teológico: «No inventamos la pluralidad de religiones, ni el hecho de que cada religión se considere legítimamente poseedora de la verdad».
  
Sobre la catolicidad de la Iglesia, Aveline afirma: «El Credo que recitamos cada domingo encarna la vocación de la Iglesia a la catolicidad. Si hubiera nacido en China, habría sido confuciano; en Japón, sintoísta… La catolicidad de la Iglesia implica reconocer el anhelo de Dios en el corazón de hombres y mujeres de todas las religiones».
  
Citando el Concilio Vaticano II, dijo que el Espíritu Santo ofrece a todos «la posibilidad de estar asociados con el Misterio Pascual» y que pudo observar «algo de la acción del Espíritu en la manera en que hombres y mujeres buscan alimentar en sí mismos el gusto por Dios».
  
Aveline afirma que «Cristo es el único Salvador del mundo, de todos los creyentes de todas las religiones, incluso de aquellos que no creen, incluso de aquellos que no lo conocen».

La realidad es todo lo contrario: En Juan 17, 3, Jesús dijo a su Padre antes de padecer: «Esta es la vida eterna, el conocerte a Ti, el único Dios verdadero, y a quién Tú enviaste, Jesucristo», y en Hechos 4, 12 San Pedro dijo ante el Sanedrín que lo juzgaba por la sanación del paralítico en la Puerta Hermosa del Templo: «Fuera de Él no hay que buscar la salvación en ningún otro. Pues no se ha dado a los hombres otro Nombre debajo del cielo, por el cual debamos salvarnos». También, es doctrina de fe que «Fuera de la Iglesia Católica no hay salvación», por más que se diga morir por Cristo o se hagan buenas obras, como definió el Concilio de Florencia.

ARZOBISPÓN DE PAMPLONA DESAUTORIZA A PRESBÍTERO QUE PIDIÓ A LA VIRGEN RECONQUISTAR CEUTA


La archidiócesis de Pamplona y Tudela (España) se distanció el 5 de Agosto de los comentarios de uno de sus presbíteros después de que pidiera la «reconquista de Marruecos y su conversión al cristianismo» tras la invasión al enclave español de Ceuta auspiciada por el rey Mohamed VI el-Alaui, Washington y Tel Aviv.
  
En un comunicado, la archidiócesis dijo que los comentarios del presbítero Francisco Javier Aizpún Bobadilla eran «una opinión estrictamente personal, que en ningún caso representa ni es compartida por esta Iglesia diocesana».
  
La polémica surgió de una publicación en Twitter/X en el que Aizpún, párroco de San Juan Evangelista en Huarte desde 2017 y canónigo de la Catedral de Pamplona, escribió: «Nuestra Señora de África, patrona de Ceuta, impulse la reconquista de Marruecos y su conversión al cristianismo. Lo que la reina Isabel la Católica dejó sin hacer, lo sepamos terminar».
  
En publicaciones posteriores, también acusó al gobierno de estar «sometido al enemigo» y al sedicente “rey” Felipe VI Puigmoltó-Borbón y Grecia de estar «escondido bajo la mesa», y pidió a España que «bombardeara Rabat» y «abriera fuego si fuera necesario» en respuesta al cruce masivo de invasores a Ceuta «como seguramente lo harían los ingleses» si ocurriera una “Marcha verde” hacia Gibraltar.
  
El arzobispón Florencio Roselló Avellanas O. de M. pidió una explicación al presbítero Aizpún, describiendo los comentarios como «muy poco acertadas, especialmente por tratarse de un sacerdote, párroco además, llamado a ser instrumento de comunión, diálogo y reconciliación», y añadió que Aizpún había borrado su cuenta de Twitter y «ha pedido perdón personalmente al arzobispo y, a través de él, quiere hacer extensiva esta petición de perdón a la iglesia y a la sociedad». Perdón que no existe o no aplica, porque varios feligreses lo han criticado duramente y la coalición centroizquierdista Geroa Bai (“Sí al futuro” en euskera), compuesta por los partidos Geroa Socialverdes, Partido Nacionalista Vasco y Agrupación Atarrabia, ha pedido al Ayuntamiento de Huarte solicitar la sustitución de Aizpún como párroco.
  
La archidiócesis también se disculpó «por la confusión y el malestar que estas declaraciones hayan podido generar» y reiteró su compromiso con «la cultura del encuentro, el respeto a la dignidad de toda persona y la búsqueda de soluciones inspiradas en la paz, la justicia y el diálogo».

OBISPÓN QUE APOYÓ LAS CORONA RESTRICCIONES Y ELOGIÓ A BAD BUNNY, PROMOVIDO A SAN JUAN DE PUERTO RICO

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

Hoy 6 de Agosto, León XIV Riggitano-Prévost nombró a Eusebio Ramos Morales (centro), de 73 años, hasta ahora obispón de Caguas, como el nuevo arzobispón metropolitano de San Juan de Puerto Rico en remplazo de Roberto Octavio González Nieves OFM, a quien se le aceptó la renuncia por razón de edad.
   
Oriundo de Maunabo, Ramos Morales fue “instalado” presbítero el 3 de Junio de 1983 por el obispón Enrique Manuel Hernández Rivera después de completar estudios de filosofía y teología en la Universidad Central de Bayamón, en el seminario de Boynton Beach (Florida) y en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma; y obispón el 31 de Mayo de 2008 por el arzobispón González Nieves.
  
Ha servido como párroco, rector de seminario, profesor de teología dogmática, obispón de Fajardo-Humacao desde su creación en 2008 hasta 2017, y obispón de Caguas desde 2017.
   
En 2024, se convirtió en Presidente de la Conferencia Episcopal de Puerto Rico.
   
Los obispones puertorriqueños adoptaron una de las implementaciones más restrictivas del mundo de Traditionis Custodes (2021), terminando todas las misas en el rito romano en la isla. Uno de ellos llegó hasta el punto de prohibir el uso de «la casulla romana, bonetes, manteos, manteles de lino, velos humerales, bolsas de corporales, manípulos y otros ornamentos propios de dicho rito» en cualquier celebración de su diócesis.
   
Política de vacunación COVID de línea dura
En Agosto de 2021, el obispón Ramos firmó la instrucción pastoral de los obispones puertorriqueños declarando que la vacunación contra la COVID era un “deber moral”, que no se reconocían las objeciones de conciencia católicas y que a los presbíteros y diáconos se les prohibió emitir cartas de exención religiosa basadas en la doctrina católica.
  
Esto lo puso directamente en oposición al obispón Daniel Fernández Torres de Arecibo, quien defendió públicamente la legitimidad de las exenciones de conciencia católica.
   
  
En ese momento, el obispón Ramos se desempeñaba como vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Puerto Rico. La respuesta oficial de la conferencia a la remoción de Fernández Torres fue extremadamente moderada: pidió “oraciones”, y anunció que no haría más comentarios públicos debido al proceso canónico en curso.
   
El lenguaje pastoral de la “Iglesia sinodal” de la era bergogliana
El hoy arzobispón Ramos ha abrazado consistentemente el lenguaje de la “sinodalidad”. Sus declaraciones públicas enfatizan repetidamente las palabras de moda habituales como participación, comunión, escucha, discernimiento y alcance.
   
Ha escrito que «la Iglesia está llamada a caminar con espíritu sinodal», y ha pedido «una Iglesia sinodal, cercana al pueblo», al tiempo que exhorta a la Iglesia a superar el “clericalismo”.
  
Incidente del cardenal Burke
Durante la asamblea sinodal diocesana de 2024 en Caguas, el obispón de Mayagüez, Ángel Luis Ríos Mattos, hizo una presentación en presencia de Ramos.
   
Durante su discurso, Ríos Mattos se burló de la vestimenta católica del cardenal Raymond Leo Burke Nicks, incluyendo la capa magna. Volviéndose hacia el obispón Ramos, bromeó: «¿Tú no tienes una capa de esas, Eusebio?».
   
Luego continuó: «Yo les propongo a ustedes que como regalo del sínodo, le manden a fabricar una capa a Eusebio. Que si no le sirve para usarla, el día que se muera lo envolvemos en ella». Al parecer, la audiencia se rió.
  
El obispón Ramos estuvo presente durante todo el intercambio.
  
Sobre Bad Bunny
Hablando a la revista marista Vida Nueva en Marzo de 2026, Ramos elogió al cantante pro-homosexual Benito Antonio Martínez Ocasión “Bad Bunny” por promover la fraternidad y hablar sobre los inmigrantes.
  
Habló de un “punto de encuentro” entre Bad Bunny y los valores cristianos, añadiendo que «la Iglesia discierne la cultura, purifica lo que deba purificarse, y rescata toda semilla de verdad que ayude a amar más a Cristo y al prójimo».
  
Sobre inmigración
En la misma entrevista, Ramos criticó fuertemente las deportaciones masivas. Afirmó:  «La persona no es un problema que se administra; es un rostro que se acoge con justicia y caridad».
  
También dijo: «Ninguna política migratoria puede construirse sobre el miedo, el prejuicio o la deshumanización».
  
Y añadió: «el escándalo sería que la oglesia callara ante el sufrimiento humano».

miércoles, 5 de agosto de 2026

INAUGURADO EL DIÁLOGO VATICANO-CONFUCIANISTA


El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso celebró el pasado 4 y 5 de agosto en Universidad de Sogang (escritura hangul 서강 대학교; escritura hanja 西江 大學校, Universidad del Río Oeste) de Seúl (Corea del Sur) el coloquio «Diálogo sobre la contribución del cristianismo y el confucianismo a una sociedad ideal: Nuevo Cielo, Nueva Tierra y Gran Unidad», en coordinación con la Conferencia Episcopal Católica de Corea, la Universidad de Sogang y la Academia Confuciana Coreana.
   
El coloquio, que tuvo sesiones dedicadas a la fraternidad, el ejercicio de la autoridad y la responsabilidad respecto a la creación, tomando como punto de partida la visión cristiana del «cielo nuevo y tierra nueva» del libro del Apocalipsis y el ideal confuciano de la “Gran Unidad” (大同/Dàtóng), presente en el Libro de los Ritos, se enmarca en una serie de iniciativas promovidas por el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso en torno al confucianismo.

El concepto de «cielo nuevo y tierra nueva» que aparece en Apocalipsis 21 representa la restauración de todo lo creado en el orden querido por Dios desde el comienzo, mientras que el Dàtóng, que se encuentra en “Disposición de los Ritos” (禮運/Lǐyùn), el capítulo noveno del clásico confuciano “Libro de los Ritos” (Lǐjì/禮記), se refiere a una comunidad ideal donde todos son iguales y viven en armonía pacífica. En español, se traduce principalmente como “Gran Unidad” o “Gran Armonía”.

De acuerdo a la agencia de noticias surcoreana Yonhap, durante la inauguración de este simposio, el presbítero malayo Edmund Kee Fook-chia/Kí Fúxiè SVD, investigador de la Escuela de Teología “San Vicente” de la Universidad Adamson en Manila (Filipinas), consultor del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y uno de los ponentes, afirmó: «La visión de un cielo nuevo y una tierra nueva se alinea con las características de la Gran Unidad», y añadió: «Ya sea que se la llame cielo nuevo y tierra nueva o Gran Unidad, las visiones tanto del cristianismo como del confucianismo se centran en promover el florecimiento humano, un mundo moralmente ordenado, justicia y paz universales, una civilización de amor y cuidado, y armonía en todo el mundo creado».

Se presentaron además unas directrices para el “diálogo religioso cristiano-confuciano”.

El presidente de la Academia Confuciana Coreana, Choi Jong-su (최 종수/ 崔 鍾秀), también expresó su esperanza de que continúe el diálogo y la cooperación entre ambas religiones, afirmando: «Aunque las formas de expresión y los trasfondos religiosos puedan diferir, el profundo amor por la humanidad, la búsqueda de una vida moral y la aspiración a crear un mundo justo y pacífico son los valores más preciados que comparten el confucianismo y el cristianismo».

En enero de 2024, el organismo reunió por primera vez un grupo de estudio con el objetivo de elaborar orientaciones para el diálogo entre católicos y confucianos. Posteriormente, en 2025, impulsó en Taiwán un taller internacional dedicado a esas directrices y a las perspectivas futuras de esta relación. En este último, el subsecretario Paulin Batairwa Kubuya sostuvo que algunos aspectos de la ética confuciana constituyen un punto de encuentro para el diálogo con el cristianismo:
«El cristianismo y el confucianismo son tradiciones de sabiduría. La ética confuciana es muy sólida en aspectos como el comportamiento personal, la formación de buenos ciudadanos y la organización de la vida social. Encontramos que estos aspectos corresponden al cristianismo».
   
Si bien se discute si el confucianismo es una religión o una filosofía que enfatiza la formación moral de la persona, la piedad filial, el respeto a los antepasados y la armonía de las relaciones sociales, hay estudiosos que concluyen que es una doctrina filosófica y sociopolítica con características religiosas, ya que Confucio († 479 a. de C.; nacido Kǒng Qiū / 孔丘. Confucio es la transliteración de su título Kǒng Fūzǐ / 孔夫子 “Maestro Kong”) considera los actos y relaciones humanas como manifestación de lo sagrado, porque son expresión de la moral humana anclada en el Cielo como principio absoluto impersonal (de ahí que se considere al confucianismo como una religión panteista y no teísta), no menos que la filosofía/ideología de Estado en las antiguas monarquías absolutistas de China, Corea y Japón.

Según la World Religion Database, en 2025 había aproximadamente 8,75 millones de personas que se identificaban con esta tradición, concentradas principalmente en Corea del Sur, China, Myanmar, Tailandia y Japón.

DEMANDAN A DOS OBISPOS POR 10 MILLONES DE DÓLARES POR ABUSO EN LOS AÑOS 70

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.

Dos obispos de Springfield (Massachusetts) han sido acusados ​​de manera creíble de obligar a un niño de 4 a 5 años a realizar numerosos actos sexuales en el orfanato diocesano de Brightside. 
Los viles prelados le dijeron al niño: «Si lo cuentas, Dios no te perdonará».
  
El 8 de julio de 2026, el obispo de Springfield (Massachusetts) Christopher Joseph Weldon Dwyer († 1982; gobernó entre 1950 y 1977) y su sucesor inmediato el obispón Joseph Francis Maguire Wenger († 2014; gobernó entre 1977 y 1991) fueron demandados civilmente de manera póstuma por Shawn Senuta, que los acusa de haber abusado sexualmente de él en los años 70. La demanda persigue una indemnización de diez millones de dólares.

Senuta acusa a los dos prelados de haberle agredido sexualmente en más de 50 ocasiones en el orfanato de Brightside, operado por la Diócesis, cuando tenía entre 4 y 5 años. El obispón Weldon ya había sido señalado en un caso similar en 2023, presentado por un joven que sirvió de monaguillo en los años 60. Incluso la Diócesis de Springfield tuvo que admitir la credibilidad de las acusaciones después de años de negación [Parte de la información para este comentario fue proporcionada por WWLP News].

Católicos tradicionalistas, según contó Senuta, Weldon y Maguire fueron tan viles que le dijeron al niño que no los delatara porque «Dios no te perdonará». No es la primera vez que esta táctica de blasfemia por parte de los dos prelados es utilizada por cardenales, obispones, presbíteros, religiosas y laicos de autoridad contra los niños para aterrorizarlos. Los niños quedan así completamente traumatizados y sus vidas arruinadas.

VATICANISTA: «EL 65% DE LOS CARDENALES SON IGNORANTES DEL LATÍN»

Francesco Capozza, vaticanista del diario italiano Il Tempo, publicó en su cuenta de Facebook que el 65% de los cardenales no saben latín, ni mucho menos inglés. Solo hablan su idioma nativo:
«🚨EXCLUSIVA:
  
👉🏼Mis investigaciones duraron varios meses, y he consultado seminarios, universidades, congregaciones y otras instituciones. El resultado es vergonzoso: más del 65% del actual Colegio cardenalicio no sabe ni media palabra de latín, nunca lo ha estudiado y no lo comprende. Esta es la pesada herencia de Bergoglio, que ha dado a la Iglesia purpurados ignorantes, sin arte ni parte, ígnaros del hecho que el latín es el idioma oficial de la Iglesia. Además, esta gente ni siquiera sabe hablar inglés, sino solamente su idioma nacional. Ignorantes, carentes de competencias específicas, sin ninguna base jurídica, teológica o litúrgica. Esta es la Iglesia de hoy, y si León XIV no hace una depuración, será un drama mucho peor que los doce años pasados».
  

Aunque el dato es revelador (pero sin mayores pruebas), lo que importa es y debe ser (sin menoscabo de lo anterior) que el 100% de los actuales cardenales son APÓSTATAS de la Fe católica, igual que lo fueron los que, por acción y omisión reconocieron, respaldaron, implementaron y/o toleraron al Concilio Ladrón y sus falsos papas, por más que hablasen fluidamente en latín, tuviesen méritos para el cargo, o tuviesen conocimiento de teología, cánones, liturgia o Sagrada Escritura. Y Riggitano-Prévost, que es llamado León XIV por los conciliares y el resto del mundo que no es católico [= sede vacante], es tan apóstata como ellos, salió de la entraña de Bergoglio y a él debe su obispado en Chiclayo (Perú) y el capelo.

martes, 4 de agosto de 2026

CIERRAN CINCO CENTROS JESUITAS EN ESPAÑA

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
Desde la Edad Media, multitudes de fieles católicos solían peregrinar a Santiago de Compostela.
Hoy en día, los peregrinos neoiglesianos son relativamente pocos y los jesuitas responsables están cerrando en Compostela y abandonando España por falta de personal.
  
El 16 de Julio de 2026, los jesuitas arrupe-bergoglianos anunciaron el cierre de cinco de sus comunidades en España en tan solo los últimos tres meses, mientras que la rama izquierdista radical jesuita, tanto en España como en el resto del mundo, se encamina hacia su extinción. Es posible que los jesuitas abandonen España definitivamente, ya que han anunciado que no pueden mantener su presencia con el personal actual.

Entre los cierres se encuentra el de Murcia, que había estado en funcionamiento durante cinco siglos. Fue fundado en 1555, en vida del propio fundador español de los jesuitas, San Ignacio de Loyola. El superior provincial de los jesuitas arrupe-bergoglianos Enrique Puiggrós Llavinés anunció que «la reducción del número de religiosos disponibles» impedía su continuidad. La comunidad de Santiago de Compostela, famoso lugar de peregrinación desde la Edad Media, también cerrará sus puertas, al igual que otras tres comunidades en Gijón, Zaragoza y Barcelona [Parte de la información para este Comentario proviene de InfoVaticana].

Católicos tradicionales, las órdenes religiosas de la Deuterovaticanidad están desapareciendo: los jesuitas, los dominicos, los benedictinos, los franciscanos y otras similares. Muchas ya han desaparecido. Pocos jóvenes desean entregar sus vidas a una Iglesia Novusordita, que sin duda NO es la Iglesia Católica de San Ignacio ni la de ningún otro católico auténtico de los últimos 2000 años. Además, la posibilidad de que los seminaristas sean violados o agredidos sexualmente por el clero neoiglesiano, desde presbíteros hasta cardenales, es una posibilidad muy real a la que los jóvenes inteligentes detestan exponerse.

EN NADA SE DISTINGUE LA CÁRITAS FRANCESA DE LA SOLIDARIDAD COMUNISTA


El diario francés Tribune Chrétienne señaló en un artículo que el Secours Catholique (Socorro Católico), la rama francesa de la Cáritas, es poco y nada distinguible de la caridad comunista Socorro Popular francés (no confundir con la organización afín a la guerrilla maoísta peruana Sendero Luminoso).
  
Fundado en 1946 por el capellán general del ejército francés Jean Charles François Rodhain Bour († 1977; ordenado sacerdote en 1924), el Secours Catholique nació como una obra de la Iglesia inspirada explícitamente en el Evangelio y en la caridad cristiana. Sin embargo, el artículo señala que con los años, la organización ha puesto el acento casi exclusivamente en la acción social y en la influencia política sobre cuestiones como la inmigración, la pobreza o la exclusión, relegando a un segundo plano la dimensión evangelizadora y espiritual que justificó su creación, por lo que en la práctica es indistinguible de la organización comunista heredera de la sección francesa del Socorro Rojo Internacional.

Ejemplo fehaciente de esto es que cada año, el Secours Catholique (cuyo lema por sus 80 años de existencia es “80 años de Revolución fraternal”) organiza campamentos de verano para familias de todas las religiones, siguiendo lo que ellos llaman «vivir la espiritualidad del encuentro», siendo el tema del campamento de este año es “La odisea de la ecología y la pobreza”.
  
Y no solo por lo que hacen y dicen es que estas dos organizaciones son prácticamente intercambiables, sino por lo que esta calla: el Secours Catholique no se pronunció cuando el rais (dictador) francés Emmanuel Macron Noguès “consagró” el aborto como derecho constitucional, y tampoco intervino cuando en el país se debatía sobre la legalización de la “muerte asistida” [= eutanasia].
  
Esta deriva política y doctrinal ha causado que, por primera vez desde su fundación, la Cáritas francesa anunció el pasado Noviembre un plan de reestructuración para eliminar 130 puestos de trabajo en la organización debido a la disminución de las aportaciones, al aumento de los gastos y a dificultades financieras. 
  
«Hay que hacerse una pregunta ineludible: si una organización católica deja poco a poco de anunciar a Cristo para adoptar el discurso de una ONG humanitaria y militante de izquierdas, ¿no termina por perder lo que justifica precisamente la colaboración de muchos donantes?», señala el artículo.

El proceso de secularización de la Cáritas no se circunscribe a Francia solamente. Ya de por sí es sintomático en España y otros países. Todo por consecuencia del Vaticano II y la “Teología de la Liberación”, que dejaron de lado a Dios y el establecimiento de Su reino para poner el centro en el hombre y su existencia terrenal. Y en ese sentido, el filósofo colombiano Nicolás Gómez Dávila dijo con toda verdad: «Si se trata meramente de organizar un paraíso terrenal, los curas sobran. El diablo basta» (Escolios a un texto implícito II, 197 d).

lunes, 3 de agosto de 2026

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA REINTERPRETACIÓN MODERNISTA DE LA HISTORIA CATÓLICA

Traducción del artículo del padre Thomas John Ojeka.
   
Tras haber entrenado las mentes para aceptar la ambigüedad, los modernistas advierten ahora, a través de su comandante en jefe, que la ambigüedad es peligrosa. Lo que la IA hace o pretende hacer, los modernistas ya lo han hecho espiritualmente durante décadas, reivindicando el nombre católico y fingiendo enseñar con autoridad católica.

Prólogo: Un párrafo de especial interés
Muchos entusiastas del aggiornamento modernista han publicado artículos promocionales en alabanza de la primera supuesta encíclica del Imitador de León, Magnífica Humanitas.
  
En conjunto, demuestran cómo los puntos clave giran abrumadoramente en torno a la antropología, la ética natural y la civilización cotidiana, y menos en torno a lo sobrenatural del hombre y su fin último.
   
Cuando se habla de Cristo, se le presenta principalmente como el modelo de la auténtica humanidad y la comunión relacional. Si bien hay algo de verdad en esto, el énfasis es meramente existencial y personalista, más que profundamente redentor, sacrificial o dogmático. La Cruz se presenta más como una lección de autenticidad humana que como la satisfacción ofrecida por el pecado y el medio de redención sobrenatural.
   
Mientras tanto, los temas centrales del documento revelan una serie de profundas ironías:
  • Tras haber entrenado las mentes para aceptar la ambigüedad, los modernistas advierten ahora que la ambigüedad es peligrosa.
  • El documento también advierte que la IA podría convertirse en una herramienta para nuevas formas de esclavitud: dominación sutil mediante datos, control del pensamiento y manipulación del comportamiento humano. Esta preocupación está justificada.
  • Pero guarda un extraño silencio sobre una esclavitud más profunda que ya está en marcha: la esclavitud del indiferentismo modernista.
De hecho, lo que la IA hace o pretende hacer tecnológicamente [verdad fluida, realidad a medida, consenso fabricado], los modernistas ya lo han hecho espiritualmente durante décadas, mientras se aferraban al nombre católico y fingían enseñar con autoridad católica.
   
Ahora, en medio de sus prioridades mundanas características del aggiornamento modernista, un párrafo en particular del documento ha recibido una atención excepcional debido a su apelación a las sensibilidades panafricanas: el párrafo 176. A la luz de este infame párrafo, leemos frases como:
  • «El Papa León pide disculpas por el papel histórico de la Iglesia en la esclavitud».
  • «El Papa León XIV ofrece una disculpa histórica por el papel del Vaticano en la legitimación de la esclavitud».
  • «Tuvieron que transcurrir dieciocho siglos para que se reconociera explícitamente su total incompatibilidad con la esclavitud».
  • «El Papa León ha reforzado la credibilidad moral de la Iglesia con esta admisión y disculpa».
  • «Tras décadas de activismo, los negros recibieron una disculpa largamente esperada del Papa León XIV por el papel de la Iglesia Católica en el comercio transatlántico de esclavos».
Los titulares revelan la premisa subyacente al discurso: La verdad moral avanza históricamente.
  
De este modo:
  • La Iglesia medieval es moralmente inferior,
  • La era moderna es moralmente superior,
  • La conciencia ética actual juzga el pasado.
Esto es fundamentalmente incompatible con la comprensión católica tradicional de que:
  • La revelación está completa,
  • La verdad es perenne,
  • La doctrina se desarrolla orgánicamente pero no muta,
  • La Iglesia es maestra de las naciones, no alumna de la modernidad secular.
La precisión y la distinción son esenciales. La cuestión no radica en si existieron abusos en la historia, pues sin duda existieron; sino en si se puede presentar a la propia Iglesia como moralmente “tardía” en el descubrimiento de la verdad, como si la revelación divina requiriera siglos de evolución ética antes de volverse inteligible.

Esta implicación atenta directamente contra la doctrina católica relativa a la indefectibilidad y la asistencia divina concedida a la Iglesia. Por ello, es necesario analizar este párrafo en particular para brindar la claridad necesaria a las personas de buena voluntad.

EL PÁRRAFO QUE SUSCITA ESPECIAL PREOCUPACIÓN

El texto dice lo siguiente:
«La Iglesia, a medida que su doctrina fue madurando, fue tomando conciencia, progresivamente, de la gravedad de estas realidades. Es cierto que los acontecimientos del pasado no pueden juzgarse de forma ahistórica, como si todos los criterios que se han ido madurando con el tiempo hubieran estado siempre disponibles. Sin embargo, no podemos negar ni minimizar el retraso con el que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud. Si en la Antigüedad y en la Edad Media muchas personas e instituciones eclesiásticas tuvieron esclavos, ya en la Edad Moderna la Sede Apostólica romana, instada por las peticiones de los soberanos, intervino en varias ocasiones para regular y legitimar las modalidades de sometimiento y, en algunos casos, de reducción a la esclavitud de los “infieles”. Hubo que esperar hasta el siglo XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud, en particular con León XIII. Esto constituye un claro ejemplo de los progresos de la Iglesia en la comprensión de las verdades perennes de la Revelación que ella custodia. Aunque no encontramos homogeneidad en la cuestión en sí —habiendo tolerado durante mucho tiempo la esclavitud y llegando sólo posteriormente a condenarla de manera absoluta—, existe una continuidad a lo largo de toda la historia en cuanto a la convicción acerca de la dignidad de todo ser humano, creado a imagen de Dios, aunque sin haber logrado, en dieciocho siglos, explicitar de manera oficial la total incompatibilidad de la esclavitud con dicha dignidad. Se trata de una herida en la memoria cristiana a la que no podemos considerarnos ajenos. Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas, en contraste con la dignidad sin límites de cada una de ellas, amadas infinitamente por el Señor. Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón» (Magnífica Humánitas, párrafo 176).

La tesis central del párrafo
El párrafo plantea esencialmente cinco afirmaciones principales:
  1. La Iglesia fue evolucionando gradualmente en su postura moral respecto a la esclavitud.
  2. Las épocas anteriores carecían de los criterios morales que adquirieron las generaciones posteriores.
  3. La Iglesia toleró o legitimó la esclavitud durante siglos.
  4. La condena universal surgió recién en el siglo XIX.
  5. Por lo tanto, la Iglesia debe pedir perdón por su fracaso histórico.
Cada uno de estos puntos debe distinguirse cuidadosamente.

Primera distinción: La esclavitud no es una única realidad.
El mundo moderno comete una falacia histórica constante: Considera que todas las formas de servidumbre históricas son moralmente idénticas a la esclavitud racial propia del comercio moderno de esclavos en el Atlántico.

Esto es falso.

Históricamente, la palabra “esclavitud” abarcaba condiciones radicalmente diferentes.

A. Servidumbre doméstica antigua
En la antigüedad muchos “esclavos”:
  • Poseían propiedades,
  • Recibían educación,
  • Ocupaban cargos administrativos,
  • Podían comprar su libertad,
  • A menudo vivían mejor que los campesinos libres.
Esto no convierte la esclavitud en algo ideal. Pero significa que la servidumbre antigua no puede equipararse simplemente con la deshumanización industrializada moderna.

B. Servidumbre penal o por deudas
Surgieron algunas formas de servidumbre:
  • de la guerra,
  • castigo penal,
  • deuda,
  • o dependencia contractual voluntaria.
Históricamente, la Iglesia toleró ciertas formas de estos acuerdos bajo estrictas limitaciones morales.

C. Esclavitud racial de bienes muebles
Lo que surgió posteriormente en algunas partes del mundo colonial, especialmente la esclavitud perpetua basada en la raza que reducía a los hombres a ganado comercial, fue algo mucho más brutal y moralmente desordenado.

Los católicos tradicionalistas deben distinguir estas realidades en lugar de reducir toda la historia a una sola categoría cargada de emotividad.

El modernismo se nutre de la desaparición de las distinciones.

La teología católica depende de hacerlas.

¿Descubrió la Iglesia la dignidad humana de forma gradual?
Aquí reside el problema teológico más grave.

En este párrafo, el imitador modernista de León sugiere con fuerza que la Iglesia solo despertó lentamente a la dignidad del hombre a través de la evolución histórica. Pero la doctrina católica tradicional enseña lo contrario.

La Iglesia no descubrió la dignidad humana en el siglo XIX. La enseñó desde sus inicios porque la recibió de la Revelación divina.

Desde la antigüedad la Iglesia proclamó que:
  • El hombre es creado a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:27),
  • Cada alma posee un destino inmortal,
  • Cristo murió por todos los hombres,
  • El bautismo trasciende la raza y la condición social,
  • Los amos están obligados por la justicia hacia los sirvientes,
  • La crueldad es pecado,
  • Ningún ser humano puede ser tratado como una simple cosa.
Así enseña el Apóstol San Pablo: «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre… porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.» (Gálatas 3:28).

Y de nuevo: «Amos, traten a sus siervos con justicia e igualdad.» (Colosenses 4:1).

Estos principios fueron revolucionarios en el mundo pagano, donde a menudo se consideraba a los esclavos jurídicamente como instrumentos en lugar de personas con un destino sobrenatural igualitario.

El cristianismo no comenzó predicando la revolución social, sino transformando los fundamentos morales de la civilización misma.

Esa distinción es crucial.
  
Santo Tomás de Aquino sobre la esclavitud
Santo Tomás de Aquino trató la esclavitud con meticulosa precisión metafísica y jurídica.

En la Suma Teológica (parte I, cuestión 96, art. 4.º), Tomás de Aquino enseña que, según el orden original de la creación anterior al pecado, el hombre no fue creado para la servidumbre. El hombre, como criatura racional, está naturalmente orientado hacia la libertad, no hacia la dominación como un instrumento brutal.

Sin embargo, tras la Caída, podrían surgir formas de servidumbre dentro de la sociedad humana caída con fines de orden, castigo o utilidad social.

Asimismo, en la Suma Teológica (parte II-IIæ, cuestión 57, art. 3.º), explica que la esclavitud no pertenece al derecho natural primario, sino al jus géntium, el derecho de gentes; es decir, una institución jurídica humana tolerada dentro de las condiciones caídas de la historia.

Esta es una distinción crucial.

Santo Tomás de Aquino no enseña que algunos hombres son intrínsecamente infrahumanos. Al contrario, todos los hombres poseen por igual una naturaleza racional y llevan la imagen de Dios.
  
Siguiendo a San Agustín, el Aquinate entiende la esclavitud principalmente como una consecuencia del pecado y del desorden social, y no como parte del designio primordial de Dios para la humanidad.

Así, la teología católica tradicional siempre se distinguió entre:
  • la dignidad ontológica de la persona,
y
  • la condición civil o jurídica en la que pueda existir esa persona.
Al igual que en los debates modernos seculares, los modernistas eclesiásticos también suelen difuminar estas distinciones.

El verdadero significado del desarrollo doctrinal
Una comprensión genuinamente católica del desarrollo doctrinal significa:
  • Articulación más clara,
  • Aplicación más completa de los principios perennes, y
  • Una condena más precisa de los abusos.
No significa:
  • Que la Revelación esté en evolución,
  • La Iglesia despierta moralmente de siglos de oscuridad, o
  • Que el cristianismo aprenda la dignidad humana del liberalismo moderno.
Esa idea es evolucionismo modernista.

Cuando papas posteriores condenaron con mayor claridad las formas cada vez más brutales y racializadas de esclavitud, esto representó desarrollo en la aplicación, no el descubrimiento de una verdad moral previamente desconocida.

Los principios ya estaban incorporados en:
  • El Génesis,
  • El Evangelio,
  • La teología patrística,
  • La filosofía escolástica, y
  • La doctrina sacramental.
De hecho, la civilización moderna heredó su concepto de dignidad humana universal en gran medida de la metafísica cristiana.

La ironía es profunda: El liberalismo moderno condena con frecuencia al cristianismo utilizando categorías morales que el propio cristianismo legó al mundo.

El error de juzgar la Cristiandad con los criterios de la modernidad liberal.
El párrafo afirma, y ​​con razón, que «Los acontecimientos del pasado no pueden juzgarse de forma anacrónica».
  
Sin embargo, casi de inmediato procede a comparar la cristiandad con el vocabulario moral de la modernidad liberal.
   
Esta contradicción no es casual. Refleja un método de distracción claramente modernista: rechazar verbalmente el anacronismo mientras se somete, en la práctica, la historia católica a los estándares ideológicos modernos.

El hombre moderno juzga habitualmente la cristiandad medieval a través de lentes ajenas a la época misma:
  • El igualitarismo ilustrado,
  • El individualismo liberal,
  • Las nociones seculares de derechos autónomos, y
  • Un sentimiento humanitario poscristiano desvinculado del Evangelio.
En este marco, la Cristiandad no se considera una civilización orientada hacia el reinado de Cristo y la salvación de las almas, sino un intento fallido de democracia moderna. De este modo, se falsea todo el orden histórico.

El resultado es un tribunal moral profundamente selectivo:
  • Los imperios paganos son “productos de su tiempo”,
  • Las atrocidades revolucionarias se excusan como “necesidad histórica”,
  • El colonialismo secular se contextualiza,
  • Las masacres comunistas se relativizan,
  • Sin embargo, solo la cristiandad es convocada sin cesar ante el tribunal del sentimiento liberal moderno.
Así, se recuerdan las Cruzadas mientras se minimiza la expansión islámica. Se denuncia la Inquisición mientras se romantiza el terror revolucionario. Los castigos medievales se presentan como bárbaros, mientras que la matanza mecanizada moderna, el aborto y la tiranía ideológica se tratan como desafortunados excesos del progreso.

Esta indignación selectiva revela algo más profundo: la modernidad no se limita a criticar a la cristiandad por fallos particulares; le molesta el principio mismo de una sociedad públicamente sujeta a Jesucristo y a su Iglesia.

Por lo tanto, un católico debe rechazar este marco histórico distorsionado. Ciertamente, existieron pecados y abusos individuales dentro de las sociedades cristianas, pues la Iglesia siempre ha tenido pecadores. Pero la cristiandad debe ser juzgada según sus propios principios sobrenaturales, objetivos y circunstancias históricas; no según los dogmas de la modernidad liberal, que surgieron de una civilización que ya había abandonado a Cristo.

En efecto, una de las grandes ironías de la modernidad es esta: El mundo moderno toma prestados muchos de sus instintos morales del cristianismo, al tiempo que condena la misma civilización cristiana que los engendró.

¡Qué comedia tan triste!

La Sede Apostólica y la “legitimación” de la esclavitud
Otra distinción necesaria: Las intervenciones papales en materia de esclavitud fueron a menudo respuestas jurídicas o políticas a realidades geopolíticas complejas.

Esto no significa que la Iglesia enseñó la esclavitud como un ideal, o que aprobaba dogmáticamente la explotación racial.

Numerosos documentos papales condenaban los abusos contra los pueblos indígenas. De hecho, León XIII, en «In Plúrimis», ofrece un testimonio en el que invoca explícitamente a sus predecesores para demostrar que la Iglesia llevaba mucho tiempo conteniendo, condenando y combatiendo la esclavitud, tanto en principio como en la práctica.
  • Papa Eugenio IV (Sicut Dudum, 1435): Condena la esclavitud de los cristianos recién convertidos y ordena su liberación inmediata bajo pena de excomunión. No se trata de una mera desaprobación, sino de un juicio moral coercitivo.
  • Papa Pablo III (Sublimis Deus, 1537): Declara que los pueblos indígenas son plenamente humanos, capaces de tener fe e injustamente esclavizados. Una afirmación doctrinal de la dignidad humana frente a la esclavitud racializada.
  • Papa Urbano VIII (Commissum Nobis, 1639): Prohíbe la esclavitud de los pueblos indígenas y refuerza las censuras previas. Se trata de continuidad y aplicación, no de novedad.
  • Papa Benedicto XIV (Immensa Pastorum, 1741): Reprende la opresión y la esclavitud vinculadas a la explotación colonial. Su aplicación moral se está ampliando al abuso sistémico.
  • Papa Pío VII (Congreso de Viena, 1815): Insta a la abolición del comercio de esclavos mediante la diplomacia. El papado actúa en el ámbito internacional contra la esclavitud.
  • Papa Gregorio XVI (In Supremo Apostolatus, 1839): Condena explícitamente la trata de esclavos y prohíbe la participación católica. Una denuncia clara y universal de este comercio.
  • El Papa Pío IX mantiene y refuerza estas condenas.
La enseñanza se conserva, no se redescubre.

La realidad histórica en torno a las condenas papales de la esclavitud injusta, el secuestro y la crueldad es compleja y presenta aspectos diversos.

Las narrativas modernistas lo simplifican en: «La Iglesia apoyó la esclavitud hasta que la moral moderna la corrigió».

Es fácil ver que se trata de una propaganda secular deplorable y no de historia católica seria.

Mientras tanto, uno de los hechos más ignorados en las condenas modernas de la cristiandad es la inmensa labor realizada por las órdenes religiosas católicas para el rescate y la liberación de esclavos. Órdenes como los Mercedarios y los Trinitarios fueron fundadas con la aprobación papal precisamente para redimir a los cautivos, a menudo ofreciendo sus propias vidas a cambio de cristianos encarcelados y esclavizados.

Durante siglos de conflicto en el Mediterráneo y más allá, innumerables sacerdotes, monjes y frailes agotaron los recursos de la Iglesia para liberar a esclavos del cautiverio musulmán y otras formas de servidumbre. Sin embargo, los relatos modernos rara vez mencionan estas heroicas obras de misericordia. Los pecados de la Iglesia, aunque falsamente imputados, se repiten sin cesar; sus sacrificios, en cambio, se entierran silenciosamente. Esta memoria selectiva no ilumina la historia: la distorsiona.

El papa León XIII y el siglo XIX
El párrafo invoca al Papa León XIII como si el siglo XIX hubiera marcado el momento en que la Iglesia finalmente “alcanzó” la verdad moral respecto a la esclavitud. Pero este planteamiento es profundamente engañoso.

Como ya se ha demostrado, sin duda las condenas papales se volvieron más explícitas y universales en su tono durante ese período. Sin embargo, la explicitud no es lo mismo que la invención doctrinal.

El siglo XIX fue testigo de la expansión de formas de esclavitud caracterizadas por:
  • La explotación industrial a una escala sin precedentes,
  • Teorías racistas disfrazadas de ciencia,
  • El tráfico comercial colonial de poblaciones enteras, y
  • La deshumanización sistemática impulsada por la maquinaria económica moderna.
Lo que antes existía en formas jurídicas más localizadas se transformó en vastos sistemas ideológicos y comerciales de degradación humana. El mundo moderno mecanizó la crueldad.
   
Ante estos acontecimientos, la Iglesia habló con creciente precisión y urgencia. Pero esto no se debía a que la revelación divina hubiera madurado repentinamente tras dieciocho siglos de vacilación moral. Más bien, los principios perennes ya contenidos en el Apocalipsis se estaban aplicando de forma más explícita a las nuevas circunstancias históricas.

La distinción es crucial.

La Iglesia no «descubrió» la dignidad humana en el siglo XIX. Siempre había enseñado que el hombre fue creado a imagen de Dios, redimido por Cristo y destinado a la unión sobrenatural con Él. De estas verdades emanan los principios morales que condenan la degradación de la persona humana.

Así pues, cuando papas posteriores condenaron la esclavitud moderna con mayor claridad, no estaban corrigiendo el Evangelio ni superando la sabiduría moral de siglos anteriores. Simplemente estaban desarrollando las implicaciones de verdades que ya habían sido confiadas a la Iglesia desde sus inicios.

Esto es un auténtico desarrollo doctrinal: una aclaración orgánica sin mutación de principios.

Sin embargo, la narrativa modernista defendida por el Imitador de León propone sutilmente algo mucho más radical: que la propia Iglesia era moralmente deficiente hasta que fue iluminada por la conciencia humanitaria moderna.

Esa sugerencia trastoca por completo la comprensión católica de la Revelación y la Tradición. Transforma a la Iglesia, de maestra con ayuda divina, en una institución histórica gradualmente educada por la civilización secular.

Ante esta distorsión modernista, los católicos deben insistir en la distinción necesaria: El crecimiento en la aplicación explícita no es una evolución de la verdad misma. La bellota se convierte en roble; no se convierte en otra especie.

La peligrosa fórmula modernista: «La Iglesia aprendió de la historia». Este es el verdadero peligro teológico.

La teología modernista reemplaza sutilmente la Revelación divina con la conciencia histórica.

Trata la doctrina casi como si fuera una conciencia social en constante evolución.

Así pues, la Iglesia se presenta como:
  • Moralmente inmadura en la antigüedad,
  • Progresivamente iluminada a través de la experiencia histórica, y
  • Finalmente, se llegó a la ética humanitaria moderna.
Esto socava la confianza en:
  • La perfección de la Revelación,
  • La constancia de la doctrina católica, y
  • La dirección divina de la Iglesia.
La teología católica tradicional enseña, en cambio, que:
  • La Revelación concluyó con los Apóstoles,
  • La doctrina puede profundizarse en su expresión, pero la Verdad misma no evoluciona.
La Iglesia puede explicarlo. Ella no se reinventa moralmente.

«Una herida en la memoria cristiana»
Esta expresión proviene de un lenguaje penitencial característico del modernismo.

Ciertamente, los cristianos han pecado. Ciertamente, se han cometido injusticias.

Pero los modernistas hablan como si la propia Iglesia fuera moralmente culpable como institución defectuosa, en lugar de distinguir entre la doctrina divina y los miembros pecadores.
   
La teología católica hace esta distinción con mucho cuidado.

La Iglesia es santa porque:
  • Su Fundador es santo,
  • Su doctrina es santa,
  • Sus sacramentos son sagrados.
Sus miembros pueden ser pecadores.

La retórica modernista y secular desdibuja esta distinción y habla de “la Iglesia” casi como una criminal histórica colectiva que necesita una disculpa perpetua ante el mundo moderno.

Esto se hace para dañar el prestigio católico y debilitar la confianza en la constitución divina de la Iglesia.

La obsesión modernista con la culpa católica
Otra característica llamativa de la mentalidad modernista es su persistente fijación en la culpa católica. Ciertos temas históricos son continuamente puestos bajo un foco acusatorio:
  • las Cruzadas,
  • la Inquisición,
  • esclavitud,
  • expansión colonial,
  • actividad misionera,
  • estados confesionales.
Estos temas se repiten sin cesar como acusaciones morales contra la propia civilización católica.

Sin embargo, la selectividad resulta reveladora.

Las mismas voces que hablan incesantemente sobre los pecados de la cristiandad a menudo mantienen una curiosa moderación respecto a: 
  • La barbarie y crueldad ritual del paganismo,
  • Los sistemas masivos de esclavitud islámica que se extienden a lo largo de los siglos,
  • La violencia exterminadora del comunismo ateo,
  • Las masacres revolucionarias nacidas de la ideología secular,
  • El imperialismo y explotación económica liberal,
  • La matanza industrializada del aborto,
  • La industria mundial de la pornografía,
  • La destrucción del matrimonio y la vida familiar, y
  • Los regímenes modernos construidos explícitamente sobre la base del ateísmo.
El desequilibrio es demasiado sistemático como para ser accidental.

La cuestión no radica en si los católicos reconocen los abusos históricos. Los católicos comprometidos no niegan la pecaminosidad humana a lo largo de la historia. La Iglesia siempre ha reconocido que sus hijos pueden traicionar las verdades que enseña. Sin embargo, el modernismo aborda la historia con un enfoque completamente distinto: no la purificación a través de la verdad, sino la reconciliación con el espíritu de la época mediante la autoacusación perpetua.

Por lo tanto, la civilización católica histórica queda permanentemente en el banquillo de los acusados, mientras que la civilización secular moderna asume el papel de juez moral.

Esta inversión conlleva enormes consecuencias psicológicas.

Un pueblo al que se le enseña a considerar su propia civilización principalmente a través del prisma de la culpa perderá gradualmente el instinto de preservación. Así, los católicos se convierten en:
  • Avergonzados de la Cristiandad,
  • Avergonzados de la autoridad católica,
  • Avergonzados del celo misionero,
  • Avergonzados de la jerarquía,
  • Avergonzado de la certeza moral,
  • Avergonzados incluso de la sola idea de una civilización públicamente orientada hacia Cristo.
El resultado es una parálisis civilizatoria.

Una sociedad privada de confianza histórica no puede defender sus instituciones, transmitir su cultura ni resistir ideologías hostiles. Una vez que una civilización aprende a despreciar sus propios fundamentos, la rendición es solo cuestión de tiempo.

Por eso, el tratamiento modernista de la historia nunca es meramente académico. Tiene una función pedagógica. Adiestra a los católicos para que vean el orden secular moderno como moralmente ilustrado, y la época de la civilización católica como fundamentalmente opresiva e inferior.

En ese contexto, el arrepentimiento deja de significar la conversión a Cristo y se convierte, en cambio, en una sumisión ideológica a la modernidad.

Conclusión católica tradicional apropiada
Una postura católica tradicional equilibrada afirmaría:

Puntos verdaderos
  • En la historia se han producido graves abusos.
  • Los cristianos a veces fallaban moralmente.
  • Ciertas formas de esclavitud eran profundamente contrarias a la caridad y la justicia cristianas.
  • Las condenas explícitas se fueron desarrollando con el tiempo.
Pero también:
  • La Iglesia siempre enseñó la dignidad humana.
  • La doctrina no evolucionó del error a la verdad.
  • Las formas históricas de servidumbre no eran todas idénticas.
  • Las narrativas modernistas exageran la culpa eclesiástica.
  • La Iglesia jamás debe ser retratada como moralmente ilustrada por la modernidad secular.
  • La Iglesia civilizó a las naciones mucho antes de que existiera el liberalismo moderno.
  • De hecho, muchos de los instintos morales que ahora se utilizan como arma contra la historia católica nacieron precisamente de la civilización cristiana.
Ahí reside la gran ironía: la modernidad se apropia de la moral cristiana mientras repudia la cristiandad misma. Del mismo modo, los modernistas se apropian del nombre católico mientras socavan el catolicismo en cada detalle: doctrina, historia, disciplina, autoridad, culto, ¡en todo!

No al imitador modernista de la reinterpretación de la historia católica que hizo León XIII.

No al modernismo, la síntesis de todas las herejías.

No a los modernistas, los más perniciosos adversarios de la Iglesia.

Sin duda, la IA debe seguir siendo una herramienta subordinada al destino eterno del hombre, no una fuerza que remodele la verdad, la moral y la naturaleza humana según el poder tecnocrático.

Pero aquellos que pasaron décadas normalizando la ambigüedad teológica, el indiferentismo religioso y el relativismo doctrinal tienen poca credibilidad moral a la hora de advertir al mundo sobre los peligros de las realidades sintéticas y la verdad manipulada.

Una civilización no puede defender por mucho tiempo la realidad objetiva después de haber debilitado sistemáticamente el concepto mismo de verdad religiosa objetiva.

Por lo tanto, los católicos no deben dejarse llevar por la puesta en escena modernista: la crisis más profunda de nuestra época no comenzó con la inteligencia artificial, sino con el abandono de la claridad respecto a Dios, la verdad, la Iglesia y la salvación de las almas; un abandono del cual los modernistas son los principales propagadores.
  
¡Piénsalo!

FISCAL DE FLORIDA A LOS OBISPOS DEL ESTADO: «SI OBLIGAIS A LAS VACUNAS EN VUESTROS COLEGIOS, ESTOS PERDERÁN LA SUBVENCIÓN ESTATAL».


El fiscal general del estado de Florida, James William Uthmeier, advirtió a los obispones del estado que la negativa de las escuelas “católicas” a conceder exenciones religiosas a los mandatos de vacunación es «preocupante y puede descalificarlas para recibir becas y vales estatales».

«Como católico, confío en que las enseñanzas de la Iglesia Católica no exigen que las escuelas católicas obliguen a los estudiantes a recibir vacunas derivadas del tejido de niños abortados en contra de las objeciones religiosas sinceras de sus padres», escribió el fiscal general en su carta al director ejecutivo de la Conferencia, Michael B. Sheedy, el 31 de Julio. Carta que publicó en sus redes sociales.
  
  
TRADUCCIÓN
ESTADO DE FLORIDA

JAMES UTHMEIER
FISCAL GENERAL

31 de julio de 2026

Michael B. Sheedy
Director Ejecutivo
Conferencia de Obispos Católicos de Florida
201 West Park Avenue, Tallahassee, Florida 32301-7715

Estimado Sr. Sheedy:

Me ha llegado información de que las escuelas católicas en Florida podrían negarse a otorgar exenciones religiosas a los requisitos de vacunación para el próximo año escolar. Al menos una diócesis parece haber adoptado la postura ofrecida por el Centro Nacional Católico de Bioética: «Las escuelas católicas o una diócesis católica no pueden otorgar una exención de vacunación por motivos religiosos, ya que la Iglesia Católica no enseña que el uso de vacunas producidas en líneas celulares derivadas de tejido de un feto abortado sea intrínsecamente malo» [1]. Tal política, de ser cierta, es preocupante porque la ley de Florida exige que las escuelas públicas y privadas eximan a los estudiantes de los requisitos de vacunación contenidos en la sección 1003.22(3) de los Estatutos de Florida, si un padre tiene una objeción religiosa. Específicamente, la sección 1003.22(5)(a) establece que los requisitos de vacunación escolar «no se aplicarán» si el «padre del niño objeta por escrito que la administración de agentes inmunizantes entra en conflicto con sus principios o prácticas religiosas».

Por supuesto, una escuela religiosa puede reclamar una exención del requisito de otorgar exenciones religiosas si otorgar dicha exención violara los principios religiosos de la escuela [2]. Pero como católico, confío en que las enseñanzas de la Iglesia Católica no exigen que las escuelas católicas obliguen a los estudiantes a tomar vacunas derivadas del tejido de niños abortados en contra de las objeciones religiosas sinceras de sus padres. De hecho, la Congregación para la Doctrina de la Fe ha declarado que «la razón práctica hace evidente que la vacunación no es, como regla, una obligación moral» [3]. Al no tener ninguna razón religiosa legítima para negarse a conceder exenciones religiosas para la administración de vacunas derivadas del aborto, las escuelas católicas de Florida deberían cumplir con la ley de Florida.

Como la Iglesia Católica ha reconocido, muchas vacunas se fabrican utilizando tejido fetal humano derivado de abortos electivos [4]. La Iglesia Católica ha enseñado consistentemente durante milenios que «[e]n el momento de la concepción, la vida de todo ser humano debe ser respetada de manera absoluta» y que «nadie puede, bajo ninguna circunstancia, reclamar para sí el derecho de destruir a un ser humano inocente» [5]. Por esta razón, la Iglesia Católica ha alentado históricamente a los fieles a abstenerse del uso de vacunas producidas a partir de tejido fetal abortado [6], al tiempo que reconoce la permisibilidad moral de usar dichas vacunas en ciertas circunstancias [7]. Pero incluso si las vacunas derivadas del aborto pueden ser permisibles, la enseñanza de la Iglesia también reconoce que nadie debe ser obligado a tomar una vacuna «si viola la santidad de su conciencia» [8]. Según una arquidiócesis, «la negación de adaptaciones religiosas, o las acciones punitivas o adversas contra el personal tomadas contra quienes plantean objeciones serias basadas en la conciencia, serían moralmente reprobables» [9].

Recientemente, el Papa León XIV habló sobre cómo los derechos humanos son «inviolables», «universales» e «inalienables» [10]. Afirmó que «[s]on las personas las que importan, cada una de ellas, junto con sus familias. Los movimientos sociales, las ideologías comunitarias y las grandes proclamaciones políticas a favor de una población son inútiles a menos que conduzcan al florecimiento de las personas, hombres y mujeres, con sus derechos inalienables», y añadió que «todo hombre y toda mujer posee una dignidad inalienable, junto con derechos que ningún poder humano puede traicionar o anular» [11]. También habló el año pasado sobre la importancia de la familia, afirmando que «el papel insustituible de la familia en la Iglesia y la sociedad merece el apoyo de ambas» [12]. La Iglesia Católica ha sostenido durante mucho tiempo que «el papel de los padres en la educación es de tal importancia que es casi imposible proporcionar un sustituto adecuado» [13]. La Iglesia también ha enseñado en relación con el Cuarto Mandamiento que «[e]l respeto y afecto de los padres se expresan en el cuidado y la atención que dedican a la crianza de sus hijos pequeños y a la atención de sus necesidades físicas y espirituales» [14].

Son estos derechos y la obligación de los padres como principales educadores de sus hijos los que el Estado de Florida protege cuando respeta la capacidad de los padres para eximir a sus hijos de los calendarios de vacunación obligatorios, independientemente de cuán remota sea la cooperación material con el aborto [15]. Las leyes justas, dice Aquino, son vinculantes para todos los hombres en conciencia, y destaca la directiva de Proverbios 8:15: «Por mí reinan los reyes, y los legisladores decretan cosas justas» [16]. Por el contrario, las instituciones dirigidas por la Iglesia Católica ahora amenazan con imponer una carga indebida a los padres que, en la práctica, les negaría el derecho fundamental a elegir una escuela que corresponda a sus propias convicciones [17].

Debido a que la enseñanza de la Iglesia obliga a la Iglesia a respetar el derecho de conciencia de las personas que, por razones morales o religiosas, se oponen al uso de vacunas derivadas del aborto, no existe una base religiosa para rechazar la objeción de conciencia religiosa de una persona por negarse a recibir dichas vacunas. El respeto por los derechos de los padres y sus objeciones de conciencia y morales puede incluir objeciones distintas de las preocupaciones provida detalladas en este documento [18]. Por lo tanto, insto a las escuelas católicas a cumplir con la ley de Florida que permite exenciones religiosas a las políticas de vacunación escolar. El incumplimiento podría poner en peligro la elegibilidad para los programas estatales de becas educativas [19]. Si la Conferencia, a pesar de ello, se niega a cumplir con la ley de Florida, por favor, indique claramente los fundamentos religiosos por los cuales las escuelas católicas pueden obligar a las personas a tomar vacunas derivadas de abortos en contra de sus profundas objeciones morales y religiosas.

Por favor, proporcione una respuesta por escrito a más tardar el 7 de agosto de 2026.

Atentamente,

[Fdo.] JAMES UTHMEIER
Fiscal General

Copias: 
  • Arzobispo Thomas Wenski, Arquidiócesis de Miami;
  • Obispo Erik Pohlmeier, Diócesis de San Agustín;
  • Obispo Gregory Parkes, Diócesis de San Petersburgo;
  • Obispo John Noonan, Diócesis de Orlando; 
  • Obispo William Wack, Diócesis de Pensacola-Tallahassee;
  • Obispo Manuel de Jesús Rodríguez, Diócesis de Palm Beach;
  • Obispo Frank Dewane, Diócesis de Venecia; 
  • Dr. Henry Mack, Comisionado de Educación.
   
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[1] School Politics, Immunizations (Políticas escolares e Inmunizaciones), DIÓCESIS CATÓLICA DE PENSACOLA-TALLAHASSEE, files.ecatholic.com/14111/documents/2018/11/Immunization%20-%20Pol-icy%20310.pdf?t=1542643445000 (última visita: 30 de julio de 2026) (énfasis añadido).
[2] Véase Flynn vs. Estevez, Southern Reportero, vol. 221, Serie 3.ª, 1241 (Tribunal de Apelaciones de Distrito de Florida, Distrito 1, 2017).
[3] Nota sobre la moralidad del uso de algunas vacunas contra la COVID-19, CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE (21 de diciembre de 2020), 5, vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20201221_nota-vaccini-anticovid_en.html#. 
[4] Reflexiones morales sobre las vacunas preparadas a partir de células derivadas de fetos humanos abortados, PONTIFICIA ACADEMIA PARA LA VIDA (5 de junio de 2005), mycatholicdoctor.com/wp-content/uploads/2018/12/vaticanresponse1.pdf
[5] Cardenal Joseph Ratzinger, Instrucción sobre el respeto a la vida humana en su origen y sobre la dignidad de la procreación: Respuestas a ciertas preguntas de actualidad, CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE (22 de febrero de 1987), vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19870222_respect-for-human-life_en.html. (énfasis añadido).
[6] Véase PONTIFICIA ACADEMIA PARA LA VIDA, supra nota 3, pág. 7 (en relación con las enfermedades para las que «no hay vacunas alternativas disponibles y éticamente aceptables, es correcto abstenerse de usar estas vacunas si se puede hacer sin causar a los niños, e indirectamente a la población en su conjunto, riesgos significativos para su salud»).
[7] Mons. Timothy P. Broglio, Arquidiócesis para los Servicios Militares, EE. UU., Declaración sobre las vacunas contra el coronavirus y la santidad de la conciencia (12 de octubre de 2021), files.milarch.org/archbishop/abp-statement-on-covid19-vaccines-and-conscience-12oct2021.pdf, indicando que la «Congregación para la Doctrina de la Fe examinó estas preocupaciones morales y juzgó que recibir estas vacunas “no constituye cooperación formal con el aborto y, por lo tanto, no es pecaminoso”»).
[8] Ibíd.
[9] Ibíd.
[10] Papa León XIV, Magnífica Humánitas, 55, vatican.va/content/leo-xiv/en/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html.
[11] Ibíd., págs. 58, 59.
[12] Vatican News, 19 de noviembre de 2025, Audiencia General - Papa León XIV, youtube.com/watch?v=vesgag-eiSg.
[13] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2221.
[14] Ibíd., n. 2228
[15] Ibíd., n. 2223
[16] Suma Teológica, parte I-II, cuestión 96, art. 4
[17] Catecismo, n. 2229.
[18] Ibíd., n. 1782 («El hombre tiene derecho a actuar en conciencia y en libertad para tomar personalmente decisiones morales. No debe ser obligado a actuar en contra de su conciencia. Tampoco debe ser impedido de actuar según su conciencia, especialmente en asuntos religiosos»).
[19] § 1002.421, Estatutos de Florida.
  
Uthmeier citó varios documentos eclesiásticos, incluida la nota de 2020 de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe sobre la moralidad de las vacunas contra la COVID- 19, y la encíclica “Magnífica Humánitas” de León XIV Riggitano-Prévost sobre la dignidad humana y los derechos inalienables, y subrayó las enseñanzas de la Iglesia respecto al papel de los padres como principales educadores de sus hijos.
  
Asimismo, destacó que el estado de la Florida busca proteger la facultad de los padres de eximir a sus hijos de los requisitos obligatorios de vacunación y sostuvo que la Iglesia Conciliar está imponiendo «una carga indebida a los padres» al negarles su «derecho fundamental a elegir una escuela acorde con sus propias convicciones».

«La ley de Florida permite exenciones por razones religiosas a las políticas de vacunación escolar. El incumplimiento de esta disposición podría poner en peligro la elegibilidad para participar en los programas estatales de becas educativas», establece la carta publicada por el fiscal.

Si los obispos «se niegan a cumplir con la ley de Florida» deben indicar «claramente los fundamentos religiosos por los que las escuelas católicas pueden obligar a las personas a recibir vacunas derivadas de abortos en contra de sus profundas objeciones morales y religiosas», añadió.
  
«Por favor, enviar una respuesta por escrito a más tardar el 7 de agosto de 2026», concluyó el fiscal general.
  
La Conferencia de Obispos Católicos de Florida anunció que está preparando una respuesta al fiscal general, pero aclaró que las escuelas están cumpliendo con la legislación estadual: «Tengan la seguridad de que las escuelas católicas de Florida operan de conformidad con la ley y las enseñanzas de la Iglesia».

Según cifras de la Archidiócesis de Miami, el 95% de los alumnos de las escuelas católicas reciben alguna beca estatal, de los cuales la gran mayoría reciben 6.500 dólares en vales educativos que cubren el monto de la matrícula.

La carta del fiscal se publicó al día siguiente de anunciar una investigación penal contra el exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y zar anti-covid Anthony Stephen Fauci Abys luego que este se escudase cien veces tras la Quinta Enmienda para no declarar ante el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado estadounidense, arriesgándose a un eventual desacato ante el Congreso. «La falta de sinceridad de Fauci ante el Congreso es increíble. Mi oficina ha iniciado una investigación sobre el Dr. Fauci. Ya es hora de que sepamos la verdad sobre lo que ocurrió durante la pandemia de COVID-19», escribió en su cuenta de Twitter/X.

El pasado 3 de Septiembre, el cirujano general estatal, Joseph Abiodun Ladapo, anunció el pasado Septiembre que el gobernador Ron DeSantis «trabajará para poner fin a todos los mandatos de vacunación establecidos por la ley» de Florida, y los comparó con la esclavitud. «Todos y cada uno de ellos son erróneos y rezuman desdén y esclavitud. Si queremos avanzar hacia un mundo perfecto, un mundo mejor, no podemos hacerlo esclavizando a la gente con filosofías terribles y arrebatándoles sus libertades», dijo.