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viernes, 6 de noviembre de 2026

PAROLIN DEFIENDE SU ACUERDO SECRETO CON PEKÍN EN LA URBANIANA


El cardenal Pietro Parolin Miotti defendió el acuerdo secreto Vaticano-China ayer jueves en la conferencia inaugural del congreso “El rostro de la Iglesia Universal en China: 100 años desde la consagración de los primeros obispos chinos” en la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma.

El evento conmemoraba la consagración episcopal de Simón Zhū Kāimǐn SJ (vicario apostólico de Haimen), Felipe Zhào Huáiyì (obispo de Xuanhua), Melchor Sūn Dézhēn CM (vicario apostólico de Anguo), José Hú Ruòshān CM (obispo de Taizhou), Odorico Simón Chéng Hédé OFM (obispo de Puqi), y Luis Chén Guódǐ OFM (vicario apostólico de Fenyang) por el Papa Pío XI Ratti el 28 de Octubre de 1926, siendo los primeros obispos nativos de China desde Gregorio López/Luó Wénzǎo OP, que fue vicario apostólico y primer obispo de Nankín entre 1674 y 1691.
  

Parolin participó junto con los jerarcas oficiales el arzobispón José Lǐ Shān de Pekín, presidente de la Asociación Patriótica Católica China y vicepresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de China aprobadas por el gobierno (o el Partido, que es lo mismo), y el recién “instalado” obispón Ignacio Dīng Zǔyào de Haimen.

En su discurso de la corona, Parolin sostuvo que «el tema central son los católicos chinos, especialmente sus obispos», y definió la comunión entre el Papa y los obispos chinos como la «directriz fundamental» de la acción de la Santa Sede hacia China, sin mencionar ni de soslayo a los que tuvieron que pagar un alto precio por mantener esa comunión que tanto pondera:
  • El cardenal Ignacio Gōng Pǐnméi, obispo de Shanghái, fue arrestado en el “incidente del 8 de Septiembre” de 1955 y pasó treinta años en prisión por negarse a renegar de su fidelidad al Papa, y murió exiliado en Estados Unidos en 2000. Su sucesor clandestino José Fàn Zhōngliáng SJ (porque el patriótico lo fue Luis Zhāng Jiāshù, jesuita como él, que fue arrestado durante la Revolución Cultural –que inició precisamente en Shanghái– y puesto literalmente a reparar paraguas y lavar botellas), que había sido arrestado con él, cumplió 20 años de trabajos forzados en la provincia de Qinghai, tras recuperar su libertad en 1980 fue consagrado clandestinamente el 27 de Febrero de 1985 por el obispo auxiliar local Matías Lù Zhén-shēng, y falleció en 2014 después de acordar con su contraparte oficialista Luis Jīn Lǔxián SJ trabajar juntos y escoger como sucesor a José Xíng Wénzhī (que sin embargo, lleva desaparecido desde 2011).
  • Cosme Shī Ēnxiáng, obispo-prefecto apostólico de Yixian, fue arrestado el Viernes Santo 13 de Abril de 2001 (antes, había sido arrestado en 1954 por no adherir a la Asociación Patriótica –pasando los siguientes 26 años en prisión y en campos de trabajo–, en 1983 –un año después de ser consagrado por el obispo clandestino Francisco Zhōu Shànfū/Shàngfǔ como auxiliar junto a Pedro Liú Guāndōng, al que sucedería posteriormente, pasando tres años en prisión y otros tantos en arresto domiciliario–, y en 1990 –un año después de participar en la fundación de la clandestina Conferencia de Obispos Católicos de China continental o Conferencia de Sanyuan–), y habría muerto bajo custodia en Pekín en el año 2015 a los 94 años de edad, sin que su familia supiera dónde estaba o si realmente murió (inicialmente un funcionario les dijo vía telefónica que había muerto, pero cuando fueron a reclamar el cadáver, las autoridades les respondieron que el funcionario estaba ebrio o no sabía lo que decía).
  • Un informe de 2024 del Centro para la Libertad Religiosa del Instituto Hudson (un centro de pensamiento neoconservador estadounidense), firmado por su directora Nina Hope Shea, recoge que Santiago Sū Zhìmín, obispón de Baoding (“instalado” el 2 de Mayo de 1993 por Pedro Liú Guāndōng; apenas pido posesionarse en 1995), lleva detenido en secreto desde 1997 (había sido arrestado ocho veces durante su vida) por liderar una peregrinación clandestina al santuario de Nuestra Señora de Dong Lu el año anterior; su última noticia fue que había sido operado de la vista en 2003), y reemplazado por Francisco Ān Shùxīn (“instalado” junto con Sū Zhìmín, y con él arrestado en 1997), que luego de salir de prisión en 2006, adhirió a la Asociación Patriótica y se proclamó ordinario de Baoding. Su predecesor, Pedro José Fàn Xuéyān (consagrado obispo en 1951), había sido arrestado en 1958 y enviado a una granja penal, pasando en 1969 a estar bajo custodia domiciliaria, recuperando su libertad diez años después (previos dos arrestos en 1977 y 1978 por recibir una carta de Pablo VI Montini) solo para ser arrestado nuevamente en 1982 por ordenar sacerdotes (entre ellos a los mencionados Sū Zhìmín y Ān Shùxīn el 1 de Enero de 1981) y consagrar obispos (uno de ellos Francisco Zhōu Shànfū/Shàngfǔ mencionado ut supra el 16 de Junio de 1981) para la Iglesia clandestina e informar de ello al Vaticano (consagraciones que hizo sin mandato papal, pero igual que José Slipyj y a diferencia de Marcel Lefebvre, no recibió ninguna sanción del Vaticano, sino que se le otorgó el “indulto mexicano”); y tras ser aclamado (estando bajo arresto domiciliario) primer presidente de la Conferencia de Sanyuan en 1989, fue trasladado a distintos lugares y murió el 13 de Abril de 1992. Si bien se informó oficialmente que murió de neumonía, su cadáver, envuelto en una bolsa plástica verde, presentaba signos de tortura; y tan incómodo era su recuerdo para las autoridades comunistas que demolieron su tumba en 2001.
Por su parte, Lǐ Shān describió la sinización del catolicismo como una parte esencial de la misión universal de la Iglesia. Abordó la evangelización de Mateo Ricci, el Concilio Sinense de Shanghái de 1924 y los desafíos morales actuales; y citó el Concilio Vaticano II para argumentar que la Iglesia debe adaptarse a la cultura y la sociedad locales.
   
El cardenal jesuita y obispón de Hong Kong, Esteban Chow Sau-yan/Zhōu Shǒurén (que a diferencia de su predecesor José Zen Ze-kiun/Chén Rìjūn SDB, es cercano al Partido Comunista Chino), habló de inculturación y defendió «identificar puntos en común para superar las diferencias».

El presbítero verbita pro-Pekín Pablo Hán Qīngpíng en una columna publicada por la Agencia Fides (portal de noticias del Dicasterio para la Evangelización de los Pueblos, antigua Propaganda Fide), dijo que el acuerdo secreto «busca resolver la cuestión de cómo identificar y elegir a los candidatos al episcopado en China», y que, más allá de los congresos, conferencias y homenajes a los primeros obispos chinos, la mejor manera de conmemorar el centenario era «ver a los obispos chinos participar de forma ordinaria en las actividades de la Santa Sede», justificando así la presencia de Lǐ Shān y Dīng Zǔyào en el evento.
 
***
  
Al margen del evento, el cardenal Parolin confirmó a los periodistas su jefe León XIV Riggitano-Prévost ha aprobado los nombramientos episcopales bajo el acuerdo (aún cuando en la “instalación” no se lea el mandato papal sino el del PCCh):
«La línea ha sido esa, no ha habido cambios. Los nombramientos de obispos se realizan de acuerdo con las disposiciones del Acuerdo y, sobre esto, el Papa ha dado su consentimiento».
«Claro, todos los acuerdos son imperfectos. Y, por lo tanto, también el acuerdo con China. Más aún porque no fue un acuerdo tan sencillo, dada la complejidad de las situaciones y las condiciones en las que tuvimos que actuar, y en las que seguimos actuando. De todos modos, el camino está abierto, y el aniversario de hoy es un signo de esperanza. Así que sigamos adelante, tratando de perfeccionar lo que es imperfecto. Aunque la perfección no es de este mundo».

sábado, 24 de octubre de 2026

EL GOBIERNO LABORISTA VE AL TRADICIONALISMO COMO “EXTREMISMO CRISTIANO”

  

Igual que el FBI durante la administración Biden en Estados Unidos, la unidad de propaganda y contraterrorismo del Ministerio del Interior del Reino Unido (dirigido actualmente por Shabana Mahmood, de origen paquistaní) vincula el “extremismo cristiano” con el “tradicionalismo”.
  
El apego a los valores cristianos tradicionales y la oposición al multiculturalismo, la inmigración y el liberalismo se identifican como características asociadas con el “extremismo cristiano” en un informe filtrado del Ministerio del Interior británico expuesto por el periodista Steven Edginton en Substack el 22 de octubre.
  
El documento, producido por la Unidad de Investigación, Información y Comunicación (RICU) del Ministerio del Interior, afirma: «El tradicionalismo es muy valorado dentro de la ideología ChE [extremista cristiana]».
 
También propone asociaciones gubernamentales con las iglesias para promover la “resiliencia teológica” contra el uso de las enseñanzas cristianas para justificar el odio o la violencia.
 
El informe fue elaborado a comienzos de año durante el ministerio de Yvette Cooper Iley, titular de la cartera de Interior en el gobierno del primer ministro Keir Rodney Starmer Baker Starmer (remplazado en Julio por el “católico” Andrew “Andy” Murray Burnham) para informar al programa británico de lucha contra la radicalización “Prevent”.
 
Sorprendentemente, el propio informe reconoce que la amenaza de violencia de los “extremistas cristianos” en Gran Bretaña es “baja” y que ningún ataque terrorista en el Reino Unido ha sido evaluado como teniendo el extremismo cristiano como su principal ideología motivadora.

Inspirada en el Departamento de Investigación de la Información (IRD) del Ministerio de Asuntos Exteriores británico durante la Guerra Fría, la RICU fue originalmente creada en 2007 por el exoficial del MI6 Charles Blandford Farr († 2019) para combatir la propaganda de Al Qaeda abordando las causas profundas del extremismo mediante iniciativas comunitarias, dirigidas especialmente a jóvenes y comunidades vulnerables. Actualmente es objeto de críticas por su inconsistencia en el enfoque respecto al extremismo, su influencia encubierta en el discurso público y su falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos.

lunes, 19 de octubre de 2026

PARA LOS ROJOS, ESTATUA DE CRISTO REY ES “FASCISTA”


El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática del dictador Pedro Sánchez Pérez-Castejón admitió a trámite la petición presentada el 2 de octubre por el escritor e investigador local Bartolomé Mestre Sureda “Balucho” de incluir en el catálogo estatal de símbolos contrarios a la memoria democrática la estatua del Cristo Rey del cerro de San Salvador, en Felanich (Mallorca), inaugurada el 1 de julio de 1934, dos años antes de la Guerra Civil, informó el diario El Debate el día de hoy.

Según Balucho (apoyado una treintena de firmantes, entre lo que destacan el diputado podemita expresidente del Parlamento balear Baltasar Damián Picornell Lladó o los historiadores Antonina “Aína” Adrover Oliver y Antonio “Toni” Tugores Manresa), el brazo extendido del Cristo reproduce el saludo romano y que la imagen es, por tanto, un símbolo fascista.
  
Señala además al rector de Felanich, Antonio Juan Mora Alcocer († 1958) de cambiar el diseño original de un Sagrado Corazón sencillo, con las manos extendidas, que había proyectado y financiado el canónigo Mateo Alzamora Tauler († 1933) para coronar la cima de la Ermita de San Salvador en el cerro homónimo.

El problema está en que la misma redacción de  la Ley de “Memoria Democrática” de 2022 se refiere al periodo que va del Alzamiento del 18 de Julio de 1936 hasta la promulgación de la Constitución del 6 de Diciembre de 1978 inclusive. Y la estatua fue erigida el 1 de Julio de 1934 (vamos, casi nada: dos años y diez y siete días ANTES de…) en terrenos propiedad del Obispado de Mallorca, que recordó que el Cristo (cuyo diseño estaba terminado antes de la fundación de la Falange el 29 de Octubre de 1933) tampoco figuraba en el censo de símbolos franquistas que el gobierno balear de Francisca Luz “Francina” Armengol Socías (actual presidenta del Congreso de los Diputados de España) elaboró en 2019, con unos 95 elementos en 28 municipios, entre los que no estaba Felanich.
  
Por su parte, la alcaldesa felanigense Catalina Soler Torres (PP), que gobierna con El Pi, dijo al diario El Debate que la figura es una representación religiosa de Cristo bendiciendo al municipio y que «esto une a todos los felanigense». Ha anunciado que, si el Gobierno pide un informe, el Ayuntamiento consultará a los vecinos y promoverá una recogida de firmas para mantener la estatua en su sitio. El PP local ha ido más lejos: «Si es necesario, acamparemos debajo del monumento».
  
El hecho (comparado con el fusilamiento de la estatua del Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles de Getafe por los republicanos en 1936) se da en plena campaña electoral, pues Sánchez convocó elecciones generales en respuesta a la crisis de su gobierno (generada por él mismo) agravada por la invasión a Ceuta, las protestas por el coste de la vivienda y los procesos judiciales que lo rodean a él y a su partido, por lo que la admisión tan célere de la solicitud (dos semanas en lugar de seis meses) hiede a desesperación y politiquería barata que salta atrás.

Además, vale recordar que en la mañana de la inauguración del monumento, en plena 2.ª República, la carretera de acceso al santuario amaneció sembrada de tachuelas y clavos de tapicero, que pincharon las ruedas de varios coches que subían a la ceremonia, incluido el del obispo José Miralles y Sbert. La revista local El Felanigense lo calificó entonces de «salvajada», y exigió que se establecieran responsabilidades.

El responsable del hecho fue identificado entonces como Rafael Estades Adrover alias “Esparté”, regidor de la Izquierda Republicana Balear. Si bien fue liberado pocas horas después por falta de pruebas, no quedó sin castigo: en plena Guerra civil, dos ex guardias civiles y un funcionario del ayuntamiento confesaron el 17 de Diciembre de 1936 haber arrojado las tachuelas por orden de Estades, por lo que semanas después se ordenó su captura y confiscación de bienes. Y el 14 de Enero siguiente, cuando era llevado detenido al Ayuntamiento, Estades fue objeto de golpes, insultos y escupitajos de la gente; y posteriormente ejecutado mediante fusilamiento en el cementerio local. Su cadáver después fue encontrado con seis tachuelas clavadas en la cara.

jueves, 17 de septiembre de 2026

LA VIOLENCIA DE LOS HUGONOTES CONTRA LOS CATÓLICOS

La Miguelada (masacre de católicos a manos de los hugonotes) en Nimes, el 30 de Septiembre de 1567 (grabado colorizado de Franz de Hohenberg. París, Biblioteca Nacional de Francia).
  • Montpellier, otoño de 1561: A finales de Septiembre de 1561, los hugonotes (calvinistas franceses) se alzaron contra los “idólatras” católicos. El 20 de Octubre, la turba calvinista hace brecha en la catedral saqueándola. Entre el 16 y el 19 de Noviembre, las iglesias quedaron confiscadas o destruidas, y el culto católico fue oficialmente prohibido. Fueron asesinados 150 eclesiásticos y regulares.
  • Nîmes, 21 y 22 de Diciembre de 1561: Los hugonotes invaden la catedral, recogen los relicarios y las imágenes sacras y las hacen pasto de las llamas, luego de lo cual saquean las iglesias de los alrededores.
  • Montauban, Noviembre de 1561 a Enero de 1562: Los hugonotes irrumpen en el convento de las clarisas, las cuales son expuestas desnudas en la vía pública. Al final de tales violencias, el culto católico es suprimido.
  • Castres, Diciembre de 1561: Los hugonotes toman el poder y devastan los lugares de culto católicos. El consistorio reformado ordena la asistencia obligada (incluidos sacerdotes, religiosos y monjas) a la predicación calvinista.
  • París, 27 de Diciembre de 1561: Una delegación de hugonotes pide a los católicos reunidos en la iglesia de San Medardo dejar de sonar las campanas, lamentando que el sonido perturba su prédica. Al rechazo de los católicos, uno de los delegados hugonotes saca un cuchillo, cayendo muerto en la riña que siguió. Informados de los sucedido, numerosos protestantes armados corren al lugar, rompen las puertas, hacen carnicería de los católicos y saquean la iglesia.
  • Nîmes, Febrero de 1562: Fortalecidos por el edicto de tolerancia de Saint-Germain-en-Laye (17 de Enero de 1562) que les concedía la libertad de culto [1], los predicadores calvinistas ordenan demoler la catedral y las demás iglesias de la ciudad y la diócesis. El 23 de Febrero, expulsados los clérigos, toman las mazas para demoler.
  • Orleans, 1562: El 2 de Abril, en el contexto de la denominada “primera guerra de religion” [2], el jefe hugonote Luis I de Borbón, Príncipe de Condé, toma la ciudad. El 21 de Abril, los hugonotes emprenden la destrucción sistemática de las sagradas imágenes, las reliquias y el saqueo de iglesias y monasterios. Lo mismo se verifica en Meung-sur-Loire, Beaugency, Jergeau, Tours (donde fueron quemadas las reliquias de San Martín y de San Francisco de Paula [3]), Blois, Chinon y Clery.
  • Lyon, Abril de 1562 a Junio de 1563: La ciudad primada de las Galias es ocupada por los protestantes: la catedral y las otras iglesias son saqueadas; los altares, estatuas y ornamentos son destruidos; las campanas son fundidas para hacer cañones y monedas; son quemadas las reliquias de San Buenaventura, y las de San Ireneo arrojadas al Ródano; se expulsa al clero y se prohíbe la misa católica.
  • La Chaise-Dieu, 2 de Agosto de 1562: Las tropas hugonotes ocupan la abadía de Chaise-Dieu. Los herejes se encarnizan con la tumba del papa Clemente VI († 1352) y sobre los restos mortales del pontífice, que son arrojados a las llamas. En los años posteriores son saqueadas las abadías de Vabres (1568) y Aurillac (1569).
  • Languedoc, Septiembre de 1567: En el contexto de la denominada “segunda guerra de religión” [4], los hugonotes capturan Montauban, Castres, Montpellier, Nîmes, Viviers, Saint-Pons, Uzès, Pont-Saint-Esprit y Bagnols. De entrada ocurren violencias contra el clero, las monjas y los católicos en general.
  • Nîmes, 30 de Septiembre de 1567: El 30 de Septiembre, cerca de un centenar de católicos apresados el día anterior (entre ellos el cónsul Guido de Rochette) fueron degollados y arrojados al pozo del palacio episcopal. Es la Miguelada. La matanza continuó en los alrededores de Nimes en los días posteriores. De forma semejante, en Alès los hugonotes asesinan a siete canónigos, dos franciscanos y a otros clérigos.
  • Frente a La Palma (Islas Canarias), 15 de Julio de 1570: 40 misioneros jesuitas liderados por Ignacio de Acevedo que se dirigían a Brasil son masacrados en altamar por las hordas hugonotes de Jacques de Sores/Santiago Soria, vasallo de Juana de Albret, pretendida reina de Navarra [5].
  • Uzeste, 1577: En el contexto de la denominada “sexta guerra de religión” [6], los hugonotes irrumpen en la colegiata de Uzeste, mutilan el monumento fúnebre del papa Clemente V († 1314) y queman los restos mortales del Pontífice.

NOTAS
[1] El edicto fue emanado de la regente Catalina de Médicis y fue redactado por el canciller Michel de l’Hôspital, convencido de que la fe católica y el calvinismo podían convivir. La provisión real fue condenada por el papa Pío IV. 
[2] La guerra (1562-63) estalló luego de la denominada “masacre de Wassy” del 1 de Marzo de 1562, una reyerta con decenas de muertos entre los hugonotes y los soldados del duque Francisco I de Guisa, líder de los católicos. La parte católica tuvo el apoyo financiero de Pío IV.
[3] «Después ejecutaron su rabioso furor e inhumana crueldad en el cuerpo sagrado de San Francisco de Paula con tal odio que los pueblos más bárbaros no hicieron cosa semejante con los cuerpos de sus mayores enemigos; entre otros fue ejecutor aquel impío monstruo Jacobo Salvert, que puso por obra el pequeño mandato que tuvo para ello, y así en 13 de Abril de 1562, esta maldita fiera se fue al sepulcro, y hallando el cuerpo fresco y entero, lo sacó fuera de donde estaba venerado […]; habiendo antes gastado la leña que allí había, que era gran cantidad, en otros cuerpos; faltando ahora para quemar el del Santo, hicieron materia para su combustión de un Crucifijo grande y otras cruces de los Altares de la iglesia, con que ejecutaron su depravado y sacrílego intento» (“El martirio póstumo de San Francisco de Paula”, por Isidoro Toscano de Paula OM, Vita, Virtù, Miracoli ed Instituto di San Francesco di Paola, Fondatore dell’ordine dei Minimi).
[4] La guerra (1567-68) estalló después del fracaso de la tentativa por parte de los jefes hugonotes, el Príncipe de Condé y el almirante Gaspar de Coligny, de secuestrar al rey Carlos IX y la reina madre Catalina de Médicis. San Pío V intervino en favor del rey con oraciones y dinero, pero también enviando contingentes militares. Ver “La politica antihugonote de San Pío V” y “Las virtudes guerreras de San Pío V, modelo de Papas y Obispos”.
[5] Fueron beatificados por Pío IX en 1854.
[6] La guerra (1576-77) fue la respuesta hugonote al nacimiento de la Liga Católica y a la solicitud dirigida al rey Enrique III por los Estados Generales de Blois de no deberse tolerar el ejercicio de otra religión que no fuese la católica. El Papa Gregorio XIII ayudó financieramente a la parte católica.
  
Bibliografia recomendada:
  • RENÉ FRANÇOIS ROHRBACHER, Storia universale della Chiesa Cattolica, v. VIII, Florencia, 1863.
  • LUDWIG VON PASTOR, Historia de los Papas, tomo VIII, vols. XVII-XIX, Barcelona 1931.
  • JOSÉ Card. HERGENRÖTHER, Las guerras de religión, las controversias doctrinales, y las grandes misiones (Vol. 10 de la Historia Universal de la Iglesia).

domingo, 30 de agosto de 2026

LO QUE REVELA EL INFORME ESTADOUNIDENSE SOBRE LA VIGILANCIA ANTICATÓLICA DEL FBI DURANTE LA ERA BIDEN

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

El viernes 28 de Agosto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó un un informe de 231 páginas sobre el “memorando católico de Richmond” del FBI fechado a 23 de Enero de 2023 encargado a instancias de los obispones modernistas y basado en publicaciones izquierdistas, que incluye evidencia de vigilancia con agentes infiltrados en iglesias al clero y los católicos tradicionalistas señalados prejuiciosamente de “radicales” por supuestos vínculos con “supremacistas blancos”.
  
El FBI investigó a dos sacerdotes y llevó a cabo una vigilancia relacionada con ellos luego de la captura en 2021 de un tal Xavier Louis López por cargos relacionados con porte de armas destructivas. Uno pertenecía a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX); el otro, su tío, estaba asociado con la Resistencia SSPX - Marian Corps y había sido ordenado por el obispo Richard Williamson.
  
Los agentes investigaron los registros de viajes y tarjetas de crédito. Personal del FBI en Boston vigiló al segundo sacerdote en el aeropuerto, mientras que agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza lo interrogaron y registraron su teléfono.
  
Ambas investigaciones fueron posteriormente cerradas después de que el FBI no encontró ninguna amenaza identificada a la seguridad nacional y ninguna supuesta violación de la ley federal.
  
Entre las pruebas expuestas en el informe del Departamento de Justicia se encuentra un PowerPoint del FBI titulado “Resumen del catolicismo tradicionalista”, esencialmente una guía rudimentaria de los diversos grupos y sectas católicas tradicionalistas.
  
Sorprendentemente, la presentación incluyó una categoría llamada “Canónicamente Regulares”, definida como grupos formalmente aprobados por el Vaticano y en plena comunión con la Iglesia Deuterovaticana. Mencionó la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP) y el Instituto del Buen Pastor (IBP) como ejemplos.
  
La taxonomía de cinco partes de la presentación abarcó desde estos institutos canónicamente regulares hasta la FSSPX y la Sociedad Sacerdotal de San Josafat como canónicamente irregulares, luego a sedeprivacionistas como el Instituto Mater Boni Consílii o el Instituto Católico Romano (del obispo Donald Sanborn), grupos sedevacantistas como la Fraternidad Sacerdotal San Pío V y la Congregación María Reina Inmaculada, y finalmente conclavistas que eligen a sus propios candidatos al papado, como la Iglesia Católica Palmariana en España, y David Allen Bawden Barton († 2022), el autoproclamado “Papa Miguel I”.
  

Una diapositiva presentó el integralismo católico como «comparable a la ideología islamista».
  
En otras palabras, junto con la investigación muy real y la vigilancia de dos sacerdotes, el FBI produjo un mapa inflado, al nivel de Wikipedia, del “catolicismo” tradicionalista, que se extiende desde las comunidades aprobadas por el Vaticano hasta las sectas disidentes con sus propios papas.

miércoles, 26 de agosto de 2026

¿TAMBIÉN EXCOMULGARÁN A LA IGLESIA CLANDESTINA CHINA COMO A LA FSSPX?

Noticia tomada de GLORIA NEWS, ampliada en algunos lugares.
  

Después del acuerdo sinovaticano de 2018, “les suceden cosas terribles a los católicos” en la provincia de Fujian, un obispón chino anónimo que no está afiliado a la “Asociación Patriótica Católica China”, le dijo al historiador y sinólogo Anthony Eugene Clark/Kē Xuébīn (柯學斌) de Catholic World Report el 23 de Agosto.
  
El obispón habla incluso de un “estado de emergencia”.
  
A medida que aumente la influencia del gobierno sobre los obispones, «la integridad de la fe católica sufrirá». Para «asegurar la supervivencia de la Iglesia de China», los nuevos obispones han sido «consagrados en secreto».
  
El obispón dice que la diócesis de Hong Kong, que ejerce gran influencia en el continente, «está en pésimas condiciones», y que «no ayuda en nada que el cardenal de Hong Kong [Esteban Chow Sau-yan/Zhōu Shǒurén SJ] visite a los obispos patriotas de China», quienes no gozan del favor ni la confianza de los fieles, que cuestionan la preocupación genuina de Roma por su “bienestar espiritual” cuando la Santa Sede aprueba a obispones seleccionados por el gobierno a quienes consideran demasiado confiables para el Estado. 
  
Tanto así que hay quienes preguntan quién es el verdadero “papa”, si Xí Jìnpíng o un tal Liáng Shísì shí Pǔléiwòsītè/良十四世·普雷沃斯特 (León XIV Prévost en chino, por si había dudas).
  
El número es desconocido, pero sugirió que «al menos diez nuevos obispos» fueron “consagrados” para la comunidad subterránea solamente en la provincia de Fujian (aunque por seguridad no proporciona sus nombres, las fechas de las “consagraciones” ni las identidades de los “consagrantes”), desconociendo si en otras provincias ocurre algo similar.
  
La provincia de Fujian tiene una especial importancia en las relaciones entre Roma y Pekín. Allí se encuentra, entre otras, la archidiócesis de Fuzhou, donde durante décadas han coexistido comunidades reconocidas por el Gobierno (la foto que encabeza este artículo corresponde a la “instalación” presbiteral de Lin Feng y Lin Weiduan por el obispón auxiliar José Lin Jiashan en 2022) y católicos clandestinos, sin que en el terreno, los fieles vean a los miembros de la estructura oficial como parte de «otra Iglesia».

ABSUELTO POR ESQUIZOFRENIA JUDÍO QUE ATACÓ A MONJA EN JERUSALÉN

  

Yona Simcha Schreiber (יוֹנָה שִׂמְחָה שְׁרִייבָר), el colono judío de 36 años acusado de atacar a golpes a la religiosa francesa Sor Marie Reine Fournier OP mientras caminaba por el barrio armenio de Jerusalén el pasado 28 de Abril, fue declarado inimputable por la justicia “israelí” como quiera que supuestamente padecía de esquizofrenia y sufría de episodios de naturaleza psicótica al momento de los hechos.
  
Aun así, el juez Ofir Tischler del Tribunal de Magistrados de Jerusalén ordenó que Schreiber sea internado en un hospital psiquiátrico por un período de seis años (pena máxima del delito más grave en este caso), sin perjuicio que el tribunal médico acorte el tiempo de su estadía previa notificación a la fiscalía y la defensa.
  
Según la Fiscalía del Distrito de Jerusalén, Schreiber fue acusado de agresión y agresión con lesiones corporales graves motivada por hostilidad religiosa. Tras observar a Fournier (investigadora de la Escuela Francesa de Investigación Bíblica y Arqueológica de Jerusalén) vestida con ropa monástica cristiana, corrió hacia ella, la empujó con fuerza al suelo y la pateó. Cuando un transeúnte intentó intervenir, el agresor también lo golpeó con puñetazos y patadas.
  
La monja sufrió un hematoma facial y contusiones en la pierna. Los investigadores locales descubrieron que el atacante era un colono de Peduel en Cisjordania, “activista de extrema derecha”, un sionista religioso, cofundador de la oenegé “Victoria Judía” y colaborador del líder de la organización, Moshé Mirón.

Semanas después de lo ocurrido, Fournier agradeció las muestras de solidaridad y afirmó que demostraban que muchas personas condenaban «el aumento de la hostilidad hacia la comunidad cristiana». «Sostenida por mi fe cristiana, perdono al hombre que me atacó. Sin embargo, estoy decidida a que se haga justicia y a que se haga todo lo posible para garantizar que esto no vuelva a suceder», aseguraba.

También recordó especialmente a quienes acudieron en su ayuda. «El valor del hombre que corrió en mi ayuda y el apoyo de las dos mujeres que estaban con él fueron inestimables», afirmaba. Al mismo tiempo, reconoció que le resultaba difícil comprender por qué otras personas que presenciaron la escena no intervinieron. «Entre el hombre que me golpeó y quienes presenciaron toda la escena y no hicieron nada, no sé qué me dolió más», señalaba. Y añadía: «Podría haberme costado la vida».
  
El fallo judicial provocó fuertes críticas por parte del equipo legal de la víctima. El abogado Zaki Sahlia, representante de la monja, declaró tras conocer el diagnóstico del acusado que la conclusión de los psiquiatras era desconcertante. Añadió que los actos de agresión y los escupitajos dirigidos al clero cristiano se han vuelto habituales en Jerusalén, mientras que los agresores son declarados repetidamente incapacitados mentalmente y eluden la responsabilidad penal.
  
El abogado también señaló que había otras personas presentes en el lugar, pero que Schreiber eligió deliberadamente a la monja como su objetivo. Sugirió que es posible que la evaluación psiquiátrica haya estado influenciada por motivos ajenos a la medicina.

Por su parte, el defensor público de Schreiber, Idan Gamlieli, declaró que el psiquiatra del distrito había determinado que el “lamentable incidente” fue consecuencia de la enfermedad de Schreiber y que este requería tratamiento psiquiátrico hospitalario.
  
«Esperamos que el tratamiento médico le ayude a recuperar su funcionamiento óptimo», declaró Gamlieli. «Es importante destacar que comprendemos los difíciles sentimientos de la denunciante y le deseamos una pronta recuperación de las consecuencias de este lamentable incidente».

La agresión a la religiosa Fournier acontece en medio de una creciente preocupación por los ataques y el acoso dirigidos contra el clero cristiano y los lugares religiosos en los territorios palestinos ocupados, así como en el Líbano.
  
Organizaciones de derechos humanos han documentado incidentes reiterados en Jerusalén Este ocupada, entre ellos escupitajos, insultos y agresiones físicas contra el clero cristiano.
  
Lugares religiosos históricos, como el cementerio protestante del Monte Sion, la Iglesia de la Flagelación y la Iglesia de San Salvador, también han sido objeto de vandalismo y grafitis anticristianos. Lugares de culto cristianos en la Franja de Gaza también han sufrido daños durante las operaciones militares israelíes. Un ataque aéreo israelí impactó el recinto de la Iglesia de San Porfirio en la ciudad de Gaza, matando a 18 civiles desplazados que se refugiaban allí, mientras que la Iglesia Católica de la Sagrada Familia resultó dañada por fuego de artillería y francotiradores, y dos mujeres civiles murieron dentro del recinto parroquial.
  
Y con relación a los musulmanes, tras el 7 de octubre, los bombardeos “israelíes” han destruido cientos de mezquitas en la Franja de Gaza, incluida la histórica Gran Mezquita de Omar (antigua catedral).
  
En Cisjordania y Jerusalén Este, las mezquitas han sufrido ataques de colonos, incluidos incendios provocados y los llamados ataques de “etiqueta de precio”, así como daños durante las operaciones militares “israelíes”.
  
El complejo de la mezquita de Al-Aqsa, en la Jerusalén Este ocupada, sigue siendo un importante foco de tensión, donde los fieles palestinos se enfrentan a restricciones y las fuerzas de seguridad “israelíes” llevan a cabo redadas, mientras que las visitas de ministros “israelíes” de extrema derecha y colonos han aumentado aún más las tensiones en torno al acceso a la mezquita.

martes, 25 de agosto de 2026

HISTÓRICA IGLESIA EN CANADÁ, INCENDIADA


La  iglesia católica de San Simón, una población acadiana anexa a la villa de Caraquet (Nuevo Brunswick, Canadá), fue destruida por el fuego.
   
Construida en 1917 por el arquitecto local Nazaire Dugas en terrenos donados seis años antes por Thomas Mallet Duguay († 1922) y descrita como la iglesia de madera más alta de Nuevo Brunswick, fue envuelta en llamas temprano en la mañana del lunes 24 de Agosto.

El templo estaba vacío y no se registraron heridos, pero el edificio de madera, con más de un siglo de historia, quedó completamente destruido.
  
Iglesia de San Simón antes del incendio

El jefe de Bomberos de Caraquet, Luc Dugas, explicó a Radio-Canada que un detector de movimiento había registrado actividad en el interior de la iglesia alrededor de las 3:20 de la madrugada, poco antes de que los servicios de emergencia recibieran el aviso.

La investigación de la Oficina del Jefe de Bomberos de Nuevo Brunswick concluyó posteriormente que el fuego había sido provocado de forma intencionada. La Real Policía Montada de Canadá (RCMP) informó de que identificó a una persona de interés durante las primeras fases de la investigación y detuvo ese mismo día a un hombre de 68 años identificado como Gilles Mallet.
   
Gilles Mallet, detenido

Mallet, residente de San Simón, compareció ante el Tribunal Provincial de Bathurst, donde fue acusado de incendio provocado.
 
La investigación sigue en curso, mientras la audiencia sobre la fianza se llevará a cabo el 28 de Agosto.

El alcalde de Caraquet y presidente de la Comisión de lugares y monumentos históricos de Canadá Bernard Thériault, y el obispón de Bathurst (y desde el 25 de Agosto administrador apostólico sede vacante de la diócesis de Edmundston) Michel Proulx O. Præm. lamentaron la pérdida total de la iglesia; aunque este último señaló que en conversación con los lugareños surgió el tema de construir una nueva iglesia en la zona.

jueves, 20 de agosto de 2026

JUDÍO VANDALIZA IGLESIA DE SAN ANTONIO DE PADUA EN JAFA


La policía de la comisaría de Jafa (la bíblica Jope) en la zona de Ayalón (distrito de Tel Aviv) arrestó el lunes a un residente de Jafa de unos 20 años bajo sospecha de vandalismo y daños a la iglesia de San Antonio de Padua en la calle Jafet el día anterior, informó el portal YNet.
   
Al llegar los agentes, notaron que varias imágenes de la iglesia fueron derribadas y rotas, y se encontraron cruces rotas en el suelo y en las sillas.
   

Durante la investigación iniciada tras recibir la denuncia, los agentes de policía de Jaffa llevaron a cabo numerosas y variadas operaciones, logrando identificar al sospechoso, quien fue llevado a la comisaría para ser interrogado.
  

El Centro de Datos de Libertad Religiosa registró 83 actos de acoso contra cristianos en Israel entre Abril y Junio de 2026. El grupo registró 107 incidentes en 2024, 181 en 2025 y 120 a mediados de 2026.

jueves, 6 de agosto de 2026

SUSPENDEN FIESTAS PATRONALES EN SAYDNAYA POR LA REPRESIVA DEL RÉGIMEN DE CHARAA

En un movimiento sin precedentes, los cristianos de Saydnaya (Siria) han cancelado todas las celebraciones públicas de sus principales fiestas en agosto y septiembre, informó Solidaridad Cristiana Internacional.
  
Los consejos parroquiales de las iglesias greco-ortodoxa, siríaca y grecocatólica melquita anunciaron el día 4 de Agosto la suspensión de la Fiesta de la Transfiguración, Nuestra Señora de Saydnaya, Santa Sofía y la Exaltación de la Santa Cruz.
   

TRADUCCIÓN
Patriarcado de Antioquía y de todo Oriente para los grecocatólicos melquitas
Parroquia de Santa Sofía, Saydnaya

Declaración de los Consejos Parroquiales de los fieles greco-ortodoxos, ortodoxos siríacos y grecocatólicos melquitas de Saydnaya

Al acercarse las benditas fiestas de este año, expresamos nuestra profunda preocupación por la continua detención de varios jóvenes de nuestra ciudad, sin justificación clara ni base legal conocida, a pesar de los repetidos llamamientos a las autoridades competentes y las garantías dadas con respecto a su liberación en ausencia de pruebas en su contra.

También denunciamos las prácticas a las que están sometidos los habitantes de Saydnaya en el cruce fronterizo de Nuevo Yabús, en la frontera con el Líbano. Durante más de dos meses, muchos ciudadanos han estado retenidos allí durante largas horas y sometidos a controles y procedimientos considerados humillantes, que afectan por igual a jóvenes, ancianos y mujeres.

Condenamos además las persistentes campañas de incitación, difamación y amenazas dirigidas a los habitantes de Saydnaya en las redes sociales, así como el deterioro de la situación de seguridad, ilustrado recientemente por actos de robo y varios casos de secuestro.

En vista de esta situación, los consejos parroquiales, en coordinación con los padres Jorge Najmeh, Fanuel Najar y Taher José, deciden lo siguiente:
  1. Suspender todos los eventos públicos y celebraciones populares relacionados con la Transfiguración, la Fiesta de Nuestra Señora de Saydnaya, la Santa Cruz y Santa Sofía, limitando las conmemoraciones a los servicios litúrgicos y las celebraciones en las iglesias.
  2. Mantener esta suspensión hasta que los detenidos sean liberados, las personas secuestradas regresen, el expediente de Saydnaya se cierre y los procedimientos iniciados sin fundamento contra los jóvenes de la ciudad lleguen a su fin.
  3. Exigir justicia equitativa mediante la apertura de todos los expedientes pendientes, la identificación y el enjuiciamiento de los responsables de los secuestros, y la implementación de una auténtica reconciliación basada en la justicia, la ciudadanía, la libertad y el respeto de los derechos humanos.
  4. Afirmar el compromiso de los habitantes de Saydnaya con el ejercicio pacífico de sus derechos constitucionales para obtener una solución jurídica que garantice el regreso de sus seres queridos desaparecidos y la preservación de sus derechos legítimos.
   
Saydnaya, 4 de agosto de 2026
El original árabe (abajo) de la declaración tripartita enfatiza sobre las agresiones contra los residentes de Saydnaya, porque el tercer párrafo menciona además «las constantes provocaciones a las que son sometidos los jóvenes de la ciudad por varias autodenominadas “moscas electrónicas” (trolls en línea)».
   

La decisión se produce después de meses de detenciones arbitrarias, secuestros y creciente intimidación de la comunidad cristiana de la ciudad por las tropas del dictador fundamentalista islámico Ahmed Huseín al-Charaa alias Abu Mohamed al-Golani, que llegó al poder respaldado por Estados Unidos, Gran Bretaña y el régimen de Tel Aviv.

lunes, 3 de agosto de 2026

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA REINTERPRETACIÓN MODERNISTA DE LA HISTORIA CATÓLICA

Traducción del artículo del padre Thomas John Ojeka.
   
Tras haber entrenado las mentes para aceptar la ambigüedad, los modernistas advierten ahora, a través de su comandante en jefe, que la ambigüedad es peligrosa. Lo que la IA hace o pretende hacer, los modernistas ya lo han hecho espiritualmente durante décadas, reivindicando el nombre católico y fingiendo enseñar con autoridad católica.

Prólogo: Un párrafo de especial interés
Muchos entusiastas del aggiornamento modernista han publicado artículos promocionales en alabanza de la primera supuesta encíclica del Imitador de León, Magnífica Humanitas.
  
En conjunto, demuestran cómo los puntos clave giran abrumadoramente en torno a la antropología, la ética natural y la civilización cotidiana, y menos en torno a lo sobrenatural del hombre y su fin último.
   
Cuando se habla de Cristo, se le presenta principalmente como el modelo de la auténtica humanidad y la comunión relacional. Si bien hay algo de verdad en esto, el énfasis es meramente existencial y personalista, más que profundamente redentor, sacrificial o dogmático. La Cruz se presenta más como una lección de autenticidad humana que como la satisfacción ofrecida por el pecado y el medio de redención sobrenatural.
   
Mientras tanto, los temas centrales del documento revelan una serie de profundas ironías:
  • Tras haber entrenado las mentes para aceptar la ambigüedad, los modernistas advierten ahora que la ambigüedad es peligrosa.
  • El documento también advierte que la IA podría convertirse en una herramienta para nuevas formas de esclavitud: dominación sutil mediante datos, control del pensamiento y manipulación del comportamiento humano. Esta preocupación está justificada.
  • Pero guarda un extraño silencio sobre una esclavitud más profunda que ya está en marcha: la esclavitud del indiferentismo modernista.
De hecho, lo que la IA hace o pretende hacer tecnológicamente [verdad fluida, realidad a medida, consenso fabricado], los modernistas ya lo han hecho espiritualmente durante décadas, mientras se aferraban al nombre católico y fingían enseñar con autoridad católica.
   
Ahora, en medio de sus prioridades mundanas características del aggiornamento modernista, un párrafo en particular del documento ha recibido una atención excepcional debido a su apelación a las sensibilidades panafricanas: el párrafo 176. A la luz de este infame párrafo, leemos frases como:
  • «El Papa León pide disculpas por el papel histórico de la Iglesia en la esclavitud».
  • «El Papa León XIV ofrece una disculpa histórica por el papel del Vaticano en la legitimación de la esclavitud».
  • «Tuvieron que transcurrir dieciocho siglos para que se reconociera explícitamente su total incompatibilidad con la esclavitud».
  • «El Papa León ha reforzado la credibilidad moral de la Iglesia con esta admisión y disculpa».
  • «Tras décadas de activismo, los negros recibieron una disculpa largamente esperada del Papa León XIV por el papel de la Iglesia Católica en el comercio transatlántico de esclavos».
Los titulares revelan la premisa subyacente al discurso: La verdad moral avanza históricamente.
  
De este modo:
  • La Iglesia medieval es moralmente inferior,
  • La era moderna es moralmente superior,
  • La conciencia ética actual juzga el pasado.
Esto es fundamentalmente incompatible con la comprensión católica tradicional de que:
  • La revelación está completa,
  • La verdad es perenne,
  • La doctrina se desarrolla orgánicamente pero no muta,
  • La Iglesia es maestra de las naciones, no alumna de la modernidad secular.
La precisión y la distinción son esenciales. La cuestión no radica en si existieron abusos en la historia, pues sin duda existieron; sino en si se puede presentar a la propia Iglesia como moralmente “tardía” en el descubrimiento de la verdad, como si la revelación divina requiriera siglos de evolución ética antes de volverse inteligible.

Esta implicación atenta directamente contra la doctrina católica relativa a la indefectibilidad y la asistencia divina concedida a la Iglesia. Por ello, es necesario analizar este párrafo en particular para brindar la claridad necesaria a las personas de buena voluntad.

EL PÁRRAFO QUE SUSCITA ESPECIAL PREOCUPACIÓN

El texto dice lo siguiente:
«La Iglesia, a medida que su doctrina fue madurando, fue tomando conciencia, progresivamente, de la gravedad de estas realidades. Es cierto que los acontecimientos del pasado no pueden juzgarse de forma ahistórica, como si todos los criterios que se han ido madurando con el tiempo hubieran estado siempre disponibles. Sin embargo, no podemos negar ni minimizar el retraso con el que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud. Si en la Antigüedad y en la Edad Media muchas personas e instituciones eclesiásticas tuvieron esclavos, ya en la Edad Moderna la Sede Apostólica romana, instada por las peticiones de los soberanos, intervino en varias ocasiones para regular y legitimar las modalidades de sometimiento y, en algunos casos, de reducción a la esclavitud de los “infieles”. Hubo que esperar hasta el siglo XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud, en particular con León XIII. Esto constituye un claro ejemplo de los progresos de la Iglesia en la comprensión de las verdades perennes de la Revelación que ella custodia. Aunque no encontramos homogeneidad en la cuestión en sí —habiendo tolerado durante mucho tiempo la esclavitud y llegando sólo posteriormente a condenarla de manera absoluta—, existe una continuidad a lo largo de toda la historia en cuanto a la convicción acerca de la dignidad de todo ser humano, creado a imagen de Dios, aunque sin haber logrado, en dieciocho siglos, explicitar de manera oficial la total incompatibilidad de la esclavitud con dicha dignidad. Se trata de una herida en la memoria cristiana a la que no podemos considerarnos ajenos. Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas, en contraste con la dignidad sin límites de cada una de ellas, amadas infinitamente por el Señor. Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón» (Magnífica Humánitas, párrafo 176).

La tesis central del párrafo
El párrafo plantea esencialmente cinco afirmaciones principales:
  1. La Iglesia fue evolucionando gradualmente en su postura moral respecto a la esclavitud.
  2. Las épocas anteriores carecían de los criterios morales que adquirieron las generaciones posteriores.
  3. La Iglesia toleró o legitimó la esclavitud durante siglos.
  4. La condena universal surgió recién en el siglo XIX.
  5. Por lo tanto, la Iglesia debe pedir perdón por su fracaso histórico.
Cada uno de estos puntos debe distinguirse cuidadosamente.

Primera distinción: La esclavitud no es una única realidad.
El mundo moderno comete una falacia histórica constante: Considera que todas las formas de servidumbre históricas son moralmente idénticas a la esclavitud racial propia del comercio moderno de esclavos en el Atlántico.

Esto es falso.

Históricamente, la palabra “esclavitud” abarcaba condiciones radicalmente diferentes.

A. Servidumbre doméstica antigua
En la antigüedad muchos “esclavos”:
  • Poseían propiedades,
  • Recibían educación,
  • Ocupaban cargos administrativos,
  • Podían comprar su libertad,
  • A menudo vivían mejor que los campesinos libres.
Esto no convierte la esclavitud en algo ideal. Pero significa que la servidumbre antigua no puede equipararse simplemente con la deshumanización industrializada moderna.

B. Servidumbre penal o por deudas
Surgieron algunas formas de servidumbre:
  • de la guerra,
  • castigo penal,
  • deuda,
  • o dependencia contractual voluntaria.
Históricamente, la Iglesia toleró ciertas formas de estos acuerdos bajo estrictas limitaciones morales.

C. Esclavitud racial de bienes muebles
Lo que surgió posteriormente en algunas partes del mundo colonial, especialmente la esclavitud perpetua basada en la raza que reducía a los hombres a ganado comercial, fue algo mucho más brutal y moralmente desordenado.

Los católicos tradicionalistas deben distinguir estas realidades en lugar de reducir toda la historia a una sola categoría cargada de emotividad.

El modernismo se nutre de la desaparición de las distinciones.

La teología católica depende de hacerlas.

¿Descubrió la Iglesia la dignidad humana de forma gradual?
Aquí reside el problema teológico más grave.

En este párrafo, el imitador modernista de León sugiere con fuerza que la Iglesia solo despertó lentamente a la dignidad del hombre a través de la evolución histórica. Pero la doctrina católica tradicional enseña lo contrario.

La Iglesia no descubrió la dignidad humana en el siglo XIX. La enseñó desde sus inicios porque la recibió de la Revelación divina.

Desde la antigüedad la Iglesia proclamó que:
  • El hombre es creado a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:27),
  • Cada alma posee un destino inmortal,
  • Cristo murió por todos los hombres,
  • El bautismo trasciende la raza y la condición social,
  • Los amos están obligados por la justicia hacia los sirvientes,
  • La crueldad es pecado,
  • Ningún ser humano puede ser tratado como una simple cosa.
Así enseña el Apóstol San Pablo: «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre… porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.» (Gálatas 3:28).

Y de nuevo: «Amos, traten a sus siervos con justicia e igualdad.» (Colosenses 4:1).

Estos principios fueron revolucionarios en el mundo pagano, donde a menudo se consideraba a los esclavos jurídicamente como instrumentos en lugar de personas con un destino sobrenatural igualitario.

El cristianismo no comenzó predicando la revolución social, sino transformando los fundamentos morales de la civilización misma.

Esa distinción es crucial.
  
Santo Tomás de Aquino sobre la esclavitud
Santo Tomás de Aquino trató la esclavitud con meticulosa precisión metafísica y jurídica.

En la Suma Teológica (parte I, cuestión 96, art. 4.º), Tomás de Aquino enseña que, según el orden original de la creación anterior al pecado, el hombre no fue creado para la servidumbre. El hombre, como criatura racional, está naturalmente orientado hacia la libertad, no hacia la dominación como un instrumento brutal.

Sin embargo, tras la Caída, podrían surgir formas de servidumbre dentro de la sociedad humana caída con fines de orden, castigo o utilidad social.

Asimismo, en la Suma Teológica (parte II-IIæ, cuestión 57, art. 3.º), explica que la esclavitud no pertenece al derecho natural primario, sino al jus géntium, el derecho de gentes; es decir, una institución jurídica humana tolerada dentro de las condiciones caídas de la historia.

Esta es una distinción crucial.

Santo Tomás de Aquino no enseña que algunos hombres son intrínsecamente infrahumanos. Al contrario, todos los hombres poseen por igual una naturaleza racional y llevan la imagen de Dios.
  
Siguiendo a San Agustín, el Aquinate entiende la esclavitud principalmente como una consecuencia del pecado y del desorden social, y no como parte del designio primordial de Dios para la humanidad.

Así, la teología católica tradicional siempre se distinguió entre:
  • la dignidad ontológica de la persona,
y
  • la condición civil o jurídica en la que pueda existir esa persona.
Al igual que en los debates modernos seculares, los modernistas eclesiásticos también suelen difuminar estas distinciones.

El verdadero significado del desarrollo doctrinal
Una comprensión genuinamente católica del desarrollo doctrinal significa:
  • Articulación más clara,
  • Aplicación más completa de los principios perennes, y
  • Una condena más precisa de los abusos.
No significa:
  • Que la Revelación esté en evolución,
  • La Iglesia despierta moralmente de siglos de oscuridad, o
  • Que el cristianismo aprenda la dignidad humana del liberalismo moderno.
Esa idea es evolucionismo modernista.

Cuando papas posteriores condenaron con mayor claridad las formas cada vez más brutales y racializadas de esclavitud, esto representó desarrollo en la aplicación, no el descubrimiento de una verdad moral previamente desconocida.

Los principios ya estaban incorporados en:
  • El Génesis,
  • El Evangelio,
  • La teología patrística,
  • La filosofía escolástica, y
  • La doctrina sacramental.
De hecho, la civilización moderna heredó su concepto de dignidad humana universal en gran medida de la metafísica cristiana.

La ironía es profunda: El liberalismo moderno condena con frecuencia al cristianismo utilizando categorías morales que el propio cristianismo legó al mundo.

El error de juzgar la Cristiandad con los criterios de la modernidad liberal.
El párrafo afirma, y ​​con razón, que «Los acontecimientos del pasado no pueden juzgarse de forma anacrónica».
  
Sin embargo, casi de inmediato procede a comparar la cristiandad con el vocabulario moral de la modernidad liberal.
   
Esta contradicción no es casual. Refleja un método de distracción claramente modernista: rechazar verbalmente el anacronismo mientras se somete, en la práctica, la historia católica a los estándares ideológicos modernos.

El hombre moderno juzga habitualmente la cristiandad medieval a través de lentes ajenas a la época misma:
  • El igualitarismo ilustrado,
  • El individualismo liberal,
  • Las nociones seculares de derechos autónomos, y
  • Un sentimiento humanitario poscristiano desvinculado del Evangelio.
En este marco, la Cristiandad no se considera una civilización orientada hacia el reinado de Cristo y la salvación de las almas, sino un intento fallido de democracia moderna. De este modo, se falsea todo el orden histórico.

El resultado es un tribunal moral profundamente selectivo:
  • Los imperios paganos son “productos de su tiempo”,
  • Las atrocidades revolucionarias se excusan como “necesidad histórica”,
  • El colonialismo secular se contextualiza,
  • Las masacres comunistas se relativizan,
  • Sin embargo, solo la cristiandad es convocada sin cesar ante el tribunal del sentimiento liberal moderno.
Así, se recuerdan las Cruzadas mientras se minimiza la expansión islámica. Se denuncia la Inquisición mientras se romantiza el terror revolucionario. Los castigos medievales se presentan como bárbaros, mientras que la matanza mecanizada moderna, el aborto y la tiranía ideológica se tratan como desafortunados excesos del progreso.

Esta indignación selectiva revela algo más profundo: la modernidad no se limita a criticar a la cristiandad por fallos particulares; le molesta el principio mismo de una sociedad públicamente sujeta a Jesucristo y a su Iglesia.

Por lo tanto, un católico debe rechazar este marco histórico distorsionado. Ciertamente, existieron pecados y abusos individuales dentro de las sociedades cristianas, pues la Iglesia siempre ha tenido pecadores. Pero la cristiandad debe ser juzgada según sus propios principios sobrenaturales, objetivos y circunstancias históricas; no según los dogmas de la modernidad liberal, que surgieron de una civilización que ya había abandonado a Cristo.

En efecto, una de las grandes ironías de la modernidad es esta: El mundo moderno toma prestados muchos de sus instintos morales del cristianismo, al tiempo que condena la misma civilización cristiana que los engendró.

¡Qué comedia tan triste!

La Sede Apostólica y la “legitimación” de la esclavitud
Otra distinción necesaria: Las intervenciones papales en materia de esclavitud fueron a menudo respuestas jurídicas o políticas a realidades geopolíticas complejas.

Esto no significa que la Iglesia enseñó la esclavitud como un ideal, o que aprobaba dogmáticamente la explotación racial.

Numerosos documentos papales condenaban los abusos contra los pueblos indígenas. De hecho, León XIII, en «In Plúrimis», ofrece un testimonio en el que invoca explícitamente a sus predecesores para demostrar que la Iglesia llevaba mucho tiempo conteniendo, condenando y combatiendo la esclavitud, tanto en principio como en la práctica.
  • Papa Eugenio IV (Sicut Dudum, 1435): Condena la esclavitud de los cristianos recién convertidos y ordena su liberación inmediata bajo pena de excomunión. No se trata de una mera desaprobación, sino de un juicio moral coercitivo.
  • Papa Pablo III (Sublimis Deus, 1537): Declara que los pueblos indígenas son plenamente humanos, capaces de tener fe e injustamente esclavizados. Una afirmación doctrinal de la dignidad humana frente a la esclavitud racializada.
  • Papa Urbano VIII (Commissum Nobis, 1639): Prohíbe la esclavitud de los pueblos indígenas y refuerza las censuras previas. Se trata de continuidad y aplicación, no de novedad.
  • Papa Benedicto XIV (Immensa Pastorum, 1741): Reprende la opresión y la esclavitud vinculadas a la explotación colonial. Su aplicación moral se está ampliando al abuso sistémico.
  • Papa Pío VII (Congreso de Viena, 1815): Insta a la abolición del comercio de esclavos mediante la diplomacia. El papado actúa en el ámbito internacional contra la esclavitud.
  • Papa Gregorio XVI (In Supremo Apostolatus, 1839): Condena explícitamente la trata de esclavos y prohíbe la participación católica. Una denuncia clara y universal de este comercio.
  • El Papa Pío IX mantiene y refuerza estas condenas.
La enseñanza se conserva, no se redescubre.

La realidad histórica en torno a las condenas papales de la esclavitud injusta, el secuestro y la crueldad es compleja y presenta aspectos diversos.

Las narrativas modernistas lo simplifican en: «La Iglesia apoyó la esclavitud hasta que la moral moderna la corrigió».

Es fácil ver que se trata de una propaganda secular deplorable y no de historia católica seria.

Mientras tanto, uno de los hechos más ignorados en las condenas modernas de la cristiandad es la inmensa labor realizada por las órdenes religiosas católicas para el rescate y la liberación de esclavos. Órdenes como los Mercedarios y los Trinitarios fueron fundadas con la aprobación papal precisamente para redimir a los cautivos, a menudo ofreciendo sus propias vidas a cambio de cristianos encarcelados y esclavizados.

Durante siglos de conflicto en el Mediterráneo y más allá, innumerables sacerdotes, monjes y frailes agotaron los recursos de la Iglesia para liberar a esclavos del cautiverio musulmán y otras formas de servidumbre. Sin embargo, los relatos modernos rara vez mencionan estas heroicas obras de misericordia. Los pecados de la Iglesia, aunque falsamente imputados, se repiten sin cesar; sus sacrificios, en cambio, se entierran silenciosamente. Esta memoria selectiva no ilumina la historia: la distorsiona.

El papa León XIII y el siglo XIX
El párrafo invoca al Papa León XIII como si el siglo XIX hubiera marcado el momento en que la Iglesia finalmente “alcanzó” la verdad moral respecto a la esclavitud. Pero este planteamiento es profundamente engañoso.

Como ya se ha demostrado, sin duda las condenas papales se volvieron más explícitas y universales en su tono durante ese período. Sin embargo, la explicitud no es lo mismo que la invención doctrinal.

El siglo XIX fue testigo de la expansión de formas de esclavitud caracterizadas por:
  • La explotación industrial a una escala sin precedentes,
  • Teorías racistas disfrazadas de ciencia,
  • El tráfico comercial colonial de poblaciones enteras, y
  • La deshumanización sistemática impulsada por la maquinaria económica moderna.
Lo que antes existía en formas jurídicas más localizadas se transformó en vastos sistemas ideológicos y comerciales de degradación humana. El mundo moderno mecanizó la crueldad.
   
Ante estos acontecimientos, la Iglesia habló con creciente precisión y urgencia. Pero esto no se debía a que la revelación divina hubiera madurado repentinamente tras dieciocho siglos de vacilación moral. Más bien, los principios perennes ya contenidos en el Apocalipsis se estaban aplicando de forma más explícita a las nuevas circunstancias históricas.

La distinción es crucial.

La Iglesia no «descubrió» la dignidad humana en el siglo XIX. Siempre había enseñado que el hombre fue creado a imagen de Dios, redimido por Cristo y destinado a la unión sobrenatural con Él. De estas verdades emanan los principios morales que condenan la degradación de la persona humana.

Así pues, cuando papas posteriores condenaron la esclavitud moderna con mayor claridad, no estaban corrigiendo el Evangelio ni superando la sabiduría moral de siglos anteriores. Simplemente estaban desarrollando las implicaciones de verdades que ya habían sido confiadas a la Iglesia desde sus inicios.

Esto es un auténtico desarrollo doctrinal: una aclaración orgánica sin mutación de principios.

Sin embargo, la narrativa modernista defendida por el Imitador de León propone sutilmente algo mucho más radical: que la propia Iglesia era moralmente deficiente hasta que fue iluminada por la conciencia humanitaria moderna.

Esa sugerencia trastoca por completo la comprensión católica de la Revelación y la Tradición. Transforma a la Iglesia, de maestra con ayuda divina, en una institución histórica gradualmente educada por la civilización secular.

Ante esta distorsión modernista, los católicos deben insistir en la distinción necesaria: El crecimiento en la aplicación explícita no es una evolución de la verdad misma. La bellota se convierte en roble; no se convierte en otra especie.

La peligrosa fórmula modernista: «La Iglesia aprendió de la historia». Este es el verdadero peligro teológico.

La teología modernista reemplaza sutilmente la Revelación divina con la conciencia histórica.

Trata la doctrina casi como si fuera una conciencia social en constante evolución.

Así pues, la Iglesia se presenta como:
  • Moralmente inmadura en la antigüedad,
  • Progresivamente iluminada a través de la experiencia histórica, y
  • Finalmente, se llegó a la ética humanitaria moderna.
Esto socava la confianza en:
  • La perfección de la Revelación,
  • La constancia de la doctrina católica, y
  • La dirección divina de la Iglesia.
La teología católica tradicional enseña, en cambio, que:
  • La Revelación concluyó con los Apóstoles,
  • La doctrina puede profundizarse en su expresión, pero la Verdad misma no evoluciona.
La Iglesia puede explicarlo. Ella no se reinventa moralmente.

«Una herida en la memoria cristiana»
Esta expresión proviene de un lenguaje penitencial característico del modernismo.

Ciertamente, los cristianos han pecado. Ciertamente, se han cometido injusticias.

Pero los modernistas hablan como si la propia Iglesia fuera moralmente culpable como institución defectuosa, en lugar de distinguir entre la doctrina divina y los miembros pecadores.
   
La teología católica hace esta distinción con mucho cuidado.

La Iglesia es santa porque:
  • Su Fundador es santo,
  • Su doctrina es santa,
  • Sus sacramentos son sagrados.
Sus miembros pueden ser pecadores.

La retórica modernista y secular desdibuja esta distinción y habla de “la Iglesia” casi como una criminal histórica colectiva que necesita una disculpa perpetua ante el mundo moderno.

Esto se hace para dañar el prestigio católico y debilitar la confianza en la constitución divina de la Iglesia.

La obsesión modernista con la culpa católica
Otra característica llamativa de la mentalidad modernista es su persistente fijación en la culpa católica. Ciertos temas históricos son continuamente puestos bajo un foco acusatorio:
  • las Cruzadas,
  • la Inquisición,
  • esclavitud,
  • expansión colonial,
  • actividad misionera,
  • estados confesionales.
Estos temas se repiten sin cesar como acusaciones morales contra la propia civilización católica.

Sin embargo, la selectividad resulta reveladora.

Las mismas voces que hablan incesantemente sobre los pecados de la cristiandad a menudo mantienen una curiosa moderación respecto a: 
  • La barbarie y crueldad ritual del paganismo,
  • Los sistemas masivos de esclavitud islámica que se extienden a lo largo de los siglos,
  • La violencia exterminadora del comunismo ateo,
  • Las masacres revolucionarias nacidas de la ideología secular,
  • El imperialismo y explotación económica liberal,
  • La matanza industrializada del aborto,
  • La industria mundial de la pornografía,
  • La destrucción del matrimonio y la vida familiar, y
  • Los regímenes modernos construidos explícitamente sobre la base del ateísmo.
El desequilibrio es demasiado sistemático como para ser accidental.

La cuestión no radica en si los católicos reconocen los abusos históricos. Los católicos comprometidos no niegan la pecaminosidad humana a lo largo de la historia. La Iglesia siempre ha reconocido que sus hijos pueden traicionar las verdades que enseña. Sin embargo, el modernismo aborda la historia con un enfoque completamente distinto: no la purificación a través de la verdad, sino la reconciliación con el espíritu de la época mediante la autoacusación perpetua.

Por lo tanto, la civilización católica histórica queda permanentemente en el banquillo de los acusados, mientras que la civilización secular moderna asume el papel de juez moral.

Esta inversión conlleva enormes consecuencias psicológicas.

Un pueblo al que se le enseña a considerar su propia civilización principalmente a través del prisma de la culpa perderá gradualmente el instinto de preservación. Así, los católicos se convierten en:
  • Avergonzados de la Cristiandad,
  • Avergonzados de la autoridad católica,
  • Avergonzados del celo misionero,
  • Avergonzados de la jerarquía,
  • Avergonzado de la certeza moral,
  • Avergonzados incluso de la sola idea de una civilización públicamente orientada hacia Cristo.
El resultado es una parálisis civilizatoria.

Una sociedad privada de confianza histórica no puede defender sus instituciones, transmitir su cultura ni resistir ideologías hostiles. Una vez que una civilización aprende a despreciar sus propios fundamentos, la rendición es solo cuestión de tiempo.

Por eso, el tratamiento modernista de la historia nunca es meramente académico. Tiene una función pedagógica. Adiestra a los católicos para que vean el orden secular moderno como moralmente ilustrado, y la época de la civilización católica como fundamentalmente opresiva e inferior.

En ese contexto, el arrepentimiento deja de significar la conversión a Cristo y se convierte, en cambio, en una sumisión ideológica a la modernidad.

Conclusión católica tradicional apropiada
Una postura católica tradicional equilibrada afirmaría:

Puntos verdaderos
  • En la historia se han producido graves abusos.
  • Los cristianos a veces fallaban moralmente.
  • Ciertas formas de esclavitud eran profundamente contrarias a la caridad y la justicia cristianas.
  • Las condenas explícitas se fueron desarrollando con el tiempo.
Pero también:
  • La Iglesia siempre enseñó la dignidad humana.
  • La doctrina no evolucionó del error a la verdad.
  • Las formas históricas de servidumbre no eran todas idénticas.
  • Las narrativas modernistas exageran la culpa eclesiástica.
  • La Iglesia jamás debe ser retratada como moralmente ilustrada por la modernidad secular.
  • La Iglesia civilizó a las naciones mucho antes de que existiera el liberalismo moderno.
  • De hecho, muchos de los instintos morales que ahora se utilizan como arma contra la historia católica nacieron precisamente de la civilización cristiana.
Ahí reside la gran ironía: la modernidad se apropia de la moral cristiana mientras repudia la cristiandad misma. Del mismo modo, los modernistas se apropian del nombre católico mientras socavan el catolicismo en cada detalle: doctrina, historia, disciplina, autoridad, culto, ¡en todo!

No al imitador modernista de la reinterpretación de la historia católica que hizo León XIII.

No al modernismo, la síntesis de todas las herejías.

No a los modernistas, los más perniciosos adversarios de la Iglesia.

Sin duda, la IA debe seguir siendo una herramienta subordinada al destino eterno del hombre, no una fuerza que remodele la verdad, la moral y la naturaleza humana según el poder tecnocrático.

Pero aquellos que pasaron décadas normalizando la ambigüedad teológica, el indiferentismo religioso y el relativismo doctrinal tienen poca credibilidad moral a la hora de advertir al mundo sobre los peligros de las realidades sintéticas y la verdad manipulada.

Una civilización no puede defender por mucho tiempo la realidad objetiva después de haber debilitado sistemáticamente el concepto mismo de verdad religiosa objetiva.

Por lo tanto, los católicos no deben dejarse llevar por la puesta en escena modernista: la crisis más profunda de nuestra época no comenzó con la inteligencia artificial, sino con el abandono de la claridad respecto a Dios, la verdad, la Iglesia y la salvación de las almas; un abandono del cual los modernistas son los principales propagadores.
  
¡Piénsalo!