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miércoles, 4 de marzo de 2026

NOVENA DE LA GRACIA A SAN FRANCISCO JAVIER

ORIGEN DE ESTA DEVOCIÓN
Con ocasión de adornar un altar en Nápoles para una fiesta de la Inmaculada Concepción en 1633, cayó desde los andamios un martillo de dos libras de peso que hirió mortalmente al Padre Marcelo Mastrilli, de la Compañía de Jesús, destrozándole la sien derecha. De día en día llego a agravarse tanto su enfermedad, que iban a darle ya la Extremaunción, pues era imposible administrarle el Viático, por no poder el enfermo ni tomar una gota de agua. Pero cuando estaban pensando en esto, he aquí que el P. Mastrilli se levanta sano y bueno… La herida había desaparecido, la cicatriz no se notaba, el Padre se sentía restablecido de repente. Bien temprano celebró su misa y dio la comunión a muchas personas que concurrieron a ver este prodigio.

Subió en seguida al púlpito, y por su propia voz explico al pueblo de Nápoles el secreto. Viéndose herido y sin esperanza de vida, había hecho voto en honor de San Francisco Javier de ir a las Misiones de Indias, si le concedía la salud. La noche última se le había aparecido el Santo animándole a cumplir su voto y recibir el martirio en el Japón (como así sucedió el 17 de Octubre de 1637). El P. Mastrilli prometió la especial ayuda del santo a cuantos le invoquen y también recomendó hacerle una novena:
«Todos los que imploren mi ayuda cada día, durante nueve días consecutivos, del 4 al 12 de Marzo, y reciban dignamente los sacramentos de la penitencia y la Comunión, conocerán mi protección y podrán esperar con plena seguridad obtener de Dios toda gracia que pidan por el bien de su alma y la gloria de Dios».
Más tarde, el P. Alejandro Filipucci, también curado por el santo en 1658, compuso la novena y fijó como fecha para su realización del 4 al 12 de marzo (aniversario de su canonización), aunque puede hacerse en cualquier época del año.
  
Practicada inicialmente en Nápoles, en el colegio jesuita donde ocurrió el milagro, la novena se extendió rápidamente por todo el reino, por toda Italia, hasta Roma y luego por toda la Cristiandad, gracias a los abundantes frutos de gracia que obtenía. Se la conoce con el nombre de Novena de la Gracia «por su grande y comprobada eficacia en las necesidades de la vida presente» (San Pío X).

NOVENA DE LA GRACIA A SAN FRANCISCO JAVIER
   

LATÍN
Per signum Sanctæ Crucis ✠ de inímicis nostris ✠ líbera nos, Deus noster ✠. In nómine Patris, et Fílii ✠, et Spíritus Sancti. Amen.

ACTUS CONTRITIÓNIS
Deus meus, ex toto corde pœ́nitet me ómnium meórum peccatórum, éaque detéstor, quia peccándo, non solum pœnas a Te juste statútas proméritus sum, sed præsértim quia offéndi Te, summum bonum, ac dignum qui super ómnia diligáris. Ídeo fírmiter propóno, adjuvánte grátia tua, de cœ́tero me non peccatúrum peccandíque occasiónes próximas fugitúrum. Amen.
 
ORATIO
O valde amábilis et caritáte plene, sancte Francísce Xavéri, tecum Majestátem divínam reverénter adóro; et quóniam summópere gáudeo, de singuláribus grátiæ donis, quæ ipsa tibi cóntulit in hac vita, et glóriæ post mortem, Ei máximas ago grátias, téque toto cordis afféctu deprécor, ut efficáci tua intercessióne præcípuam mihi grátiam velis obtínere sanctam vitam agéndi sáncteque moriéndi. Ínsuper te rogo, ut mihi ímpetres… (Aquí se expresa la gracia espiritual o temporal que se solicita). Si vero id, quod a te supplíciter peto, ad Dei glóriam et ad majus bonum ánimæ meæ mínime cónfert, tu, quǽso, mihi ímpetres quod útrique est utílius. Amen. Pater noster, Ave María et Gloria Patri.
  
℣. Sancte Joánnis a Cruce Confessóris et Ecclésiæ Doctóris,
. Ora pro nobis.
℣. Sancte Chrysógoni Mártyris,
. Ora pro nobis.
℣. Sancta Catharínæ Vírginis et Mártyris,
. Ora pro nobis.
℣. Sancte Silvéstri Abbátis,
. Ora pro nobis.
℣. Sancte Petri Alexandríni Mártyris,
. Ora pro nobis.
℣. Sancte Saturníni Mártyris,
. Ora pro nobis.
℣. Sancte Andréæ Apóstoli,
. Ora pro nobis.
℣. Sancta Bibiánæ Vírginis et Mártyris,
. Ora pro nobis.
℣. Sancte Francísci Xavérii Confessóris,
. Ora pro nobis.
℣. Sancte Vincénte Ferréri, Confessóris,
. Ora pro nobis.
  
ORATIO SANCTE FRANCISCE XAVERII
Ætérne Deus, ómnium rerum creátor, meménto infidélium ánimas te solum creásse, quas ad imáginem et similitúdinem tuam fecísti. Ecce, Dómine, in oppróbrium tuum inférni eis impléntur. Meménto, Dómine, Jesu Christi Fílii tui, qui sánguinem suum tam liberáliter effúndens pro illis passus est. Ne permíttas, Dómine, eúndem Fílium tuum, Dóminum nostrum, a pagánis ámplius contémni, sed précibus Sanctórum electórum tuórum et Ecclésiæ, beatíssimæ ejúsdem Fílii tui sponsæ, placátus, recordáre misericórdiæ tuæ et, oblítus idololatíæ et infidelitátis eórum, fac ut ipsi quóque agnóscant, quem misísti, Jesum Christum Fílium tuum, Dóminum nostrum, qui est salus, vita et resurréctio nostra, per quem salváti et liberáti sumus, cui sit glória per infiníta sæculórum sǽcula. Amen.

℣. Ora pro nobis, sancte Francísce Xavérii.
. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
 
ORATIO
Deus, qui Indiárum gentes beáti Francísci prædicatióne et miráculis Ecclésiæ tuæ aggregáre voluísti: concéde propítius; ut cujus gloriósa mérita venerámur, virtútum quóque imitémur exémpla. Per Christum Dóminum nostrum. Amen.
  
In nómine Patris, et Fílii ✠, et Spíritus Sancti. Amen.

TRADUCCIÓN
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Dios mío, me arrepiento de todo corazón de todos mis pecados y los aborrezco, porque al pecar, no sólo merezco las penas establecidas por Vos justamente, sino principalmente porque os ofendí a Vos, sumo Bien y digno de amor por encima de todas las cosas. Por eso propongo firmemente, con ayuda de vuestra gracia, no pecar más en adelante y huir de toda ocasión de pecado. Amén.

ORACIÓN
Amabilísimo y amantísimo Santo: adoro con vos humildemente a la Divina Majestad y le doy gracias por los singulares dones de gracia que os concedió en vida y por la gloria de que ya gozáis. Os suplico con todo el afecto de mi alma, me consigáis por vuestra poderosa intercesión, la gracia importantísima de vivir y morir santamente. Os pido también me alcancéis la gracia especial que pido en esta novena… (Aquí se piden las gracias espirituales y temporales que se desean). Y si lo que pido no conviene a mayor gloria de Dios y bien de mi alma, quiero alcanzar lo que para eso fuere más conveniente. Amén. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

℣. San Juan de la Cruz, Confesor y Doctor,
. Rogad por nosotros.
℣. San Crisógono, Mártir,
. Rogad por nosotros.
℣. Santa Catalina de Alejandría, Virgen y Mártir,
. Rogad por nosotros.
℣. San Silvestre Abad,
. Rogad por nosotros.
℣. San Pedro de Alejandría, Obispo y Mártir,
. Rogad por nosotros.
℣. San Saturnino, Mártir,
. Rogad por nosotros.
℣. San Andrés apóstol,
. Rogad por nosotros.
℣. Santa Bibiana, Virgen y Mártir,
. Rogad por nosotros.
℣. San Francisco Javier, Confesor,
. Rogad por nosotros.
℣. San Vicente Ferrer, Confesor,
. Rogad por nosotros.
  
ORACIÓN DE SAN FRANCISCO JAVIER 
Eterno Dios, criador de todas las cosas, acordaos que Vos solo criasteis las ánimas de los infieles, haciéndolas a vuestra Imagen y semejanza. Mirad, Señor, cómo en oprobio vuestro se llenan de ellas los Infiernos. Acordaos, Señor, de vuestro Hijo Jesucristo, que derramando tan liberalmente su Sangre, padeció por ellos. No permitáis, Señor, que sea vuestro mismo Hijo y Señor nuestro por más tiempo menospreciado de los infieles, antes aplacado con los ruegos y oraciones de vuestros escogidos los Santos, y de la Iglesia Esposa benditísima de vuestro mismo Hijo, acordaos de vuestra misericordia, y olvidado de su idolatría e infidelidad, haced que conozcan también al que enviasteis, Jesucristo Hijo vuestro, nuestro Señor, que es salud, vida y resurrección nuestra, por el cual somos libres y nos salvamos, a quien sea dada gloria por infinitos siglos. Amén.

℣. Rogad por nosotros, San Francisco Javier.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis querido unir a vuestra Iglesia los pueblos de la India mediante la predicación y los milagros del bienaventurado San Francisco Javier, concedednos, en vuestra misericordia, que imitemos las virtudes de aquél de quien hoy honramos los gloriosos méritos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Indulgencia de 3 años en cualquiera de los días que seleccione para obtener la gracia por la que ofrece esta Novena, o que asista a los ejercicios de esta en una iglesia u oratorio público. Indulgencia Plenaria al finalizar la Novena (Decreto de la Sagrada Congregación de Indulgencias, 23 de Marzo de 1904; y de la Sagrada Penitenciaría Apostólica, 20 de Mayo de 1933).

miércoles, 4 de diciembre de 2024

DETALLES SOBRE SAN FRANCISCO JAVIER

Sermón predicado por el Ilmo. Sr. Obispo Don Fernando Altamira, Superior de la Sociedad de Santa María, en la fiesta de San Francisco Javier (martes 3 de Diciembre de 2024).
   

viernes, 10 de mayo de 2024

DEVOCIÓN DE LOS VIERNES A SAN FRANCISCO JAVIER


Tomado del libro “Novena al Glorioso San Francisco Javier, de la Compañía de Jesús, Apóstol de las Indias; y Devoción de los Viernes al mismo Glorioso Santo”, por el Padre Francisco García, de la misma Compañía, publicado en Madrid por la Imprenta de Gabriel Ramírez en  1748.
  
MODO
Los beneficios que en todas partes se han experimentado con hacer la devoción milagrosa de los viernes a San Francisco Javier, han sido tantos y tan frecuentes, que raro es el que los ha hecho con viva fe que no haya sentido el buen suceso de sus pretensiones; y así, donde se ha publicado, es indecible el concurso que hay a esta devoción. 

Por comunicar, pues, tan gran tesoro a todos, se dirá aquí el modo de hacerla. Se toman diez viernes, porque en este día (imitando a su Maestro, Cristo Señor Nuestro) murió este grande Apóstol, con sumo desamparo de todo alivio humano, en una isla desierta; y en reverencia de los diez años que duró su Apostólica Predicación en el Oriente, ganando para Dios tantos millares de almas, y obrando para crédito de su Fe tan prodigiosos milagros, que sólo de muertos resucitados se cuentan más de sesenta.

En estos viernes se ha de ayunar; y quien no pudiere, conmútelo en alguna penitencia, o limosna, a arbitrio de su confesor. Se ha de confesar y comulgar, después, visitando el Altar del Santo e hincadas las rodillas ante su imagen, se han de rezar diez Padrenuestros y diez Avemarías, con diez Gloria Patri; y luego, con la mayor confianza y devoción que se pudiere, se dirá la siguiente:

ORACIÓN
Glorioso San Francisco Javier, Apóstol de las Indias, poderoso en las obras y palabras; por vuestra gran piedad, que usáis con todos; y por aquel ardentísimo celo con que, por espacio de diez años, trabajasteis en el Oriente por la conversión de las Almas, os pido que intercedáis eficazmente a Dios por la conversión de los Gentiles y de todos los pecadores; que roguéis por las afligidas Ánimas del Purgatorio, y por la verdadera paz y prosperidad entre los cristianos, especialmente de vuestros Devotos; y que me alcancéis de nuestro Señor esta gracia y merced que yo os pido con el mayor afecto que puedo. Santo mío, pues os mostráis benigno y amoroso para con todos, sedlo también conmigo, aunque indigno pecador; concédeme el despacho de esta petición, para honra y gloria de Dios, y vuestra. Amén.

MODO DE HACER LA INTENCIÓN, QUE SE HA DE HACER EN CUALQUIERA DE LOS VIERNES
Para la mayor gloria del Omnipotente Dios, y en honor de nuestro Señor Jesucristo Crucificado, de la Beatísima Virgen, concebida sin pecado original, y de San Francisco Javier; y especialmente en memoria de los diez años, en los cuales este glorioso Apóstol de las Indias y del Japón, trabajó en la conversión de los gentiles, y en conmemoración de aquél Viernes, en que su bienaventurada alma fue llamada de su virginal cuerpo a las bodas del Cordero; y también de los Viernes, que por un año entero, que fue el último de la vida de San Francisco Javier, la Imagen de nuestro Salvador, pendiente de la Cruz, se vio sudar sangre en la casa de los Padres del Santo, empezaré (continuaré) en este día esta Decena en acción de gracias (para conseguir por la intercesión del mismo santo la gracia N.).
  
Recibe, oh San Francisco Javier, estas obras y ofreciéndolas al Altísimo, da junto conmigo las gracias, por los beneficios recibidos y ruega que use de todos los que me ha dado, no con otro fin y modo que el que sea para su mayor gloria, y salvación mía y de todos. Ruégote también, Santísimo Padre, que del modo que otros muchos han experimentado tu poderoso patrocinio, así también ruegues por mí para que yo consiga, lo que deseo en esta Decena. Lo cual ciertamente, como todos los demás deseos y súplicas mías, no pido que Dios las oiga de otra manera que como Dios ve que me han de aprovechar, porque no quiero que se haga mi voluntad, sino que se haga en mí y por mí la Suya; por lo cual, si es para mayor gloria Suya el no ser oído, consígueme únicamente la gracia que pueda en todas las cosas conocer su santísima voluntad y disposición y eficazmente de todos modos la cumpla. Amén.

Luego la conmemoración del Santo:
Antífona: Ven, siervo bueno y fiel, porque en lo poco fuiste fiel, sobre lo mucho te constituiré, entra en el gozo de tu Señor.
℣. El Señor conduce al justo por caminos rectos.
℟. Y le muestra el Reino de Dios.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis querido unir a vuestra Iglesia los pueblos de la India mediante la predicación y los milagros del bienaventurado San Francisco Javier, concedednos, en vuestra misericordia, que imitemos las virtudes de aquél de quien hoy honramos los gloriosos méritos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

martes, 13 de septiembre de 2022

PROMOCIÓN DE ÍDOLOS EN GOA POR EL CARDENAL FERRÃO

Noticias tomadas de distintas fuentes.
   
1.º VISITA DE CLÉRIGOS CONCILIARES A GANESH (Fuente: TRADITIO).
    
La Iglesia Conciliar está ahora aprobando el culto al dios elefante indio Ganesh, la deidad pagana hermafrodita de los hindúes.
Uno de los más recientes cardenales de Francisco Bergoglio está permitiendo a sus presbíteros llevar a sus feligreses a visitar hogares y templos para orar y cantarle himnos a la deidad, en conformidad con la herejía del “ecumenismo” del Anticoncilio Vaticano II.
   
El 2 de Septiembre de 2022, apenas tres días después que Bergoglio lo hiciera cardenal, el arzobispón indio de Goa Filipe Neri Ferrão aprobó la veneración pública por sus presbíteros, del dios elefante hermafrodita hindú Ganesh. Esta política está de conformidad con el propio paganismo de Francisco Bergoglio en su “bendición” del ídolo de la diosa desnuda de la fertilidad Pachamama en la Basílica de San Pedro en 2019, y el vestir ornamentos con el ídolo del dios drogado Atacama en Chile. Bergoglio está moviendo a la Iglesia del Novus Ordo desde el protestantismo a la francmasonería, y ahora abiertamente al paganismo.

Los presbíteros goanos están llevando a sus feligreses a visitar templos y hogares para adorar al ídolo Ganesh. Incluso le cantan himnos en honor al ídolo. Las “monjas” conciliares también están involucradas en la adoración a Ganesha [Parte de la información pata este Comentario proviene del Catholic News Service].
   
Católicos tradicionales, en la herética doctrina deuterovaticana, promulgada por el Anticoncilio Vaticano II, Jesucristo no es el único Dios verdadero, junto con el Padre y el Espíritu Santo, sino solo uno de los muchos dioses que son adorados alrededor del mundo. Esto está en conformidad con la herejía conciliar del “ecumenismo” (todos adoramos los mismos dioses; todas las religiones son verdaderas). La práctica conciliar de promover la adoración de dioses paganos no solamente es un pecado mortalísimo contra el Primer Mandamiento de la Ley de Dios, sino también es flagrante herejía, la cual excomulga a sus practicantes de la Iglesia Verdadera.
   

La archidiócesis de Goa, bajo el recién creado cardenal Filipe Neri Ferrão, está defendiendo las visitas de sus clérigos a los ídolos hindúes, siguiendo a una furiosa reacción de los fieles católicos.
   
Un artículo en la página web de la archidiócesis el viernes [9 de Septiembre] criticó a los «medios en línea ignorantes y divisivos» y «ciertos sectores de la sociedad» por etiquetar las visitas «como idolatría».
   
UN DOBLE PARA SALVAR LAS APARIENCIAS
Los lugareños dijeron que la archidiócesis está involucrada en un «desesperado control de daños» después que Church Militant informara que el card. Ferrão estuviese alentando a los católicos a visitar los templos y casas hindúes durante el festival de diez días de “Ganesh Chaturthi” [En sánscrito गणेशचतुर्थी, festival que conmemora el nacimiento de Ganesh y se celebra el cuarto día de luna menguante después de la luna llena del mes lunar Bhādrapada (Agosto-Septiembre), N. del T.].
   
El presbítero Francisco Xavier Barretto, asistente parroquial de San Antonio de Padua de Siolim, visitando y rindiendo culto a Ganesh.
  
Tratando de justificar las visitas clericales a los ídolos de Ganesh, el artículo del Pbro. Onasis D’Cruz presentó a Jesús como el «máximo modelo e inspiración para la armonía interreligiosa», como lo ejemplifican sus encuentros con la mujer sirofenicia y la mujer samaritana.
    
D’Cruz también citó la parábola del Buen Samaritano y el elogio de Jesús de la fe del centurión romano como justificación para el compromiso interfé, mientras abusa de la cita de la carta de San Pablo a los Romanos: «Vivid en paz con todos, si es posible, en la medida que dependa de vosotros».
  
Sin nombrar a Church Militant, D’Cruz atacó las «imágenes, vídeos y artículos noticiosos que golpean con fanatismo y división», e insistió que «las fotos y vídeos pueden ser malinterpretados, lo que ha sido deliberadamente hecho en los artículos noticiosos en redes sociales».

Fátima Mascarenhas, residente de Ponda, que ha seguido de cerca el alboroto sobre la idolatría de Ganesh, dijo que quedó impactada al ver un vídeo del Centro Diocesano para los Medios de Comunicación Social tratando de justificar las visitas de los presbíteros a los ídolos.
   
«Estoy molesta al ver cómo la Iglesia [conciliar] está glorificando Ganesh mientras abusan descaradamente de la Escritura para validar esto», dijo Mascarenhas a Church Militant. «Jesús no visitó los ídolos de Baal, sino que la mujer sirofenicia vino a Él buscando liberar a su hija».
  
Mascarenhas prosiguió: 
«El evangelista San Marcos está persuadiendo a los discípulos judíos de Jesús para que vayan y proclamen el Evangelio, aunque sea a regañadientes, incluso a los gentiles considerados tradicionalmente como enemigos de Israel. Esto tiene que ver con la evangelización y no con el falso evangelio del diálogo interreligioso.
    
Al visitar los ídolos de Ganesh durante un festival hindú, nuestros sacerdotes están promoviendo el indiferentismo y enviando un mensaje muy fuerte de que Jesús, como Ganesh, es simplemente otra forma en el vasto panteón hindú de deidades. Jesús mismo nos dice que no vino a traer paz sino división».
  
LA PIFIA ELEFANTINA
Mientras tanto, en un artículo de fin de semana titulado «La pifia elefantina» (un juego de palabras con la deidad cabeza de elefante, Ganesh), el intelectual católico goano Óscar de Noronha, arremetió contra la jerarquía eclesiástica por «saltar al vagón del culto a los ídolos».
   
«Es significativo que, cerca a los tacones de una pifia elefantina que hemos presenciado en nuestra archidiócesis, la Liturgia de la Palabra de este domingo cae pesadamente sobre aquellos que escandalosamente se vuelven a los otros dioses», escribió De Noronha.
   
«En la primera lectura [del domingo XXIV del Tiempo Ordinario año “C”, N. del T.] (Éxodo 32: 7–11, 13–14), Dios está justamente enojado con su pueblo por olvidar que Él los había liberado de la esclavitud en Egipto. Ahora ellos adoran ídolos abominables de su propia invención», indicó el académico y escritor.
   
«El laxismo en la práctica de nuestra Fe parece ser una consecuencia natural de ua “inculturación” que salió mal. Esto nos ha mostrado los verdaderos colores del denominado diálogo interfé», agregó, pidiendo aclaraciones sobre el clero rindiendo homenaje a los ídolos hindúes.
    
SALESIANOS IDÓLATRAS
Church Militant preguntó al Pbro. Joaquim Loiola Pereira, secretario del cardenal Ferrão, por qué el artículo de la archidiócesis falló en explicar la presencia de los ídolos de Ganesh en las instalaciones del Instituto Educativo Nirmala y el Colegio y Universidad Don Bosco.
    
Joaquim Loiola Pereira (derecha), secretario del cardenal Filipe Neri Ferrão.
  
La invitación enviada por las monjas tiene escrita una frase en sánscrito invitando al culto de Ganesh («Shree Ganeshaya Namaha») y pide a los invitados «acompañarnos al festival y buscar bendiciones del Señor», informó Church Militant.
   
Invitación de las monjas del Instituto Nirmala para el culto a Ganesh.
   
En 2019, la Escuela Primaria Don Bosco en Alto Dabolim, incluso tuvo una “asamblea especial” donde se realizó un “aarti” (un acto de culto) al ídolo del “Señor Ganesha”, informó la escuela en el sitio web de la Sociedad de Desarrollo Don Bosco de Konkan.
    
A los niños en siete centros de formación dirigidos por los salesianos de Goa se les pidió dibujar y esculpir ídolos de Ganesh, y en la Secundaria y Preparatoria Don Bosco, el rector Pbro. Ian Figueiredo pidió a los estudiantes celebrar el festival de Ganesh «con alegría y devoción». El Colegio Don Bosco incluso organizó un “competencia de hacer ídolos” en 2019.
  
Los salesianos en competencia de hacer ídolos de Ganesh en el 2019.
   
EL CELO DE SAN FRANCISCO JAVIER
Citando La Vida y las Cartas de San Francisco Javier, que documenta el desprecio del jesuita hacia la idolatría, los lugareños le dijeron a Church Militant cómo el clero modernista de Goa estaba atentando subvertir el legado de las misiones en Goa y de San Francisco Javier y su celo por salvar almas.
   
Escribiendo sobre su viaje misionero a la India, San Francisco Javier alabó a los niños que convirtió del hinduismo al catolicismo por «su odio a la idolatría». El santo describió cómo «entraron en disputa con los paganos sobre esto, y cuando sus propios padres la practicaban, ellos los reprochaban y venían a decírmelo de inmediato»
   
Javier concluye:
«Cada vez que oigo de algún acto de culto idólatra, voy al lugar con una gran banda de esos niños, que muy pronto cargan al demonio con una cantidad de insulto y abuso mayor que lo que ha recibido de honor y adoración de sus padres, parientes y conocidos. Los niños corren a los ídolos, los molestan, los derriban, los rompen en pedazos, escupen sobre ellos, saltan sobre ellos, los patean y, en resumen, arrojan a ellos todo insulto posible».
  
EL ATAQUE DE SAN PABLO A LOS ÍDOLOS
Un estudioso bíblico establecido en Roma también señaló cómo la archidiócesis malinterpretó seriamente a San Pablo. Él explicó cómo, en contraste al modo de entender del Pbro. D’Cruz de la lectura de la mujer sirofenicia, los intérpretes modernos frecuentemente acusan a Jesús de «prejuicio y etnocentrismo», puesto que Jesús parece insultar a la sirofenicia con un agravio racial llamándola un «perro».

«El tema de la “particularidad y universalidad” está presente a lo largo de la Sagrada Escritura, y tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento brillan en su elogio de la fe de los “extraños”», resaltó.
  
«Pero esto no tiene nada que ver con el diálogo interreligioso. Es sobre los gentiles llegando a la fe en el Dios de Israel y siendo incluidos en el pueblo de Dios», explicó.

Los comentaristas bíblicos destacan el aborrecimiento y condena pública de San Pablo a los ídolos, aun cuando su polémica (arraigada en la censura y escarnio veterotestamentarios de la idolatría pagana) probablemente disturbaba la armonía interreligiosa y provocaba revueltas como sucedió en Éfeso (Hechos 19: 23–41), agregó.
  
El historiador neotestamentario Nicholas Thomas en su libro Paul and the Faithfulness of God (Pablo y la fidelidad de Dios), destaca: «Durante las conferencias, frecuentemente menciono al obispo que se quejaba que en todas partes donde Pablo iba había una revuelta, pero en todas partes donde él iba la gente le servía té».

San Lucas, el autor de los Hechos, usa la palabra griega “paroxúnō” (παροξύνω, la palabra de la que viene “paroxismo”, un término médico usado para un ataque o acceso epiléptico) para describir la respuesta de San Pablo a los ídolos paganos en Atenas (Hechos 17:16). “Paroxúnō” es el verbo regularmente usado en el Antiguo Testamento griego (Septuaginta) para describir la reacción de Yahvé ante la idolatría.
   
La primera carta escrita por San Pablo recuerda cómo los tesalonicenses convertidos «volvieron a Dios de los ídolos» (1 Tesalonicenses 1:9), una frase que el profesor Ian Howard Marshall llama «una descripción clásica de lo que significaba para un grupo de gentiles el convertirse en cristianos».

En otro lugar, San Pablo recuerda a los corintios cómo fueron ellos «deslumbrados y arrastrados por los ídolos mudos» (1 Corintios 12:2), advirtiéndoles que «huyan de la idolatría» (1 Cor 10:14) y resaltando la incompatibilidad del «templo de Dios» y los «ídolos» (2 Corintios 6:16).

El Pbro. Joaquim Loiola Pereira no respondió a la solicitud de comentarios por parte de Church Militant.

domingo, 24 de noviembre de 2019

NOVENA A SAN FRANCISCO JAVIER

Novena por el padre Francisco García SJ y reimpresa en Zaragoza en 1858 a expensas de los devotos de San Francisco Javier. Con aprobación eclesiástica
 
MODO DE HACERLA
En cada uno de los nueve días se ha de ejercitar el que hace la Novena, en oraciones, y buenas obras a gloria de Dios, y honra de su Siervo San Francisco Javier, procurando conservar siempre una grande confianza en los merecimientos de este Santo Apóstol, esperando alcanzar de Dios por su medio lo que pide, si le conviene para su salvación y bien de su alma: y si no, que el Santo, en lugar de la merced que le pide, y no le conviene, le alcance de Dios la merced que no le pide, y le conviene para su felicidad eterna. Se han de tomar por intercesores a los nueve coros de los Ángeles, haciendo particular mención y estima de las principales virtudes de San Francisco Javier, y guardar otras advertencias, que diremos después para hacer con perfección la Novena. El primer día será bien confesar y comulgar; para que purificada el alma de las culpas, y dignificada con la Eucaristía, sean todas nuestras obras hechas en gracia meritorias de la vida eterna, y mas eficaces para conseguir el beneficio que pedimos. Quien no se confesare, a lo menos empiece cada día con el acto de Contrición, para purificar el alma de las culpas y asegurar más el logro de su petición.
   
NOVENA EN HONOR DEL GLORIOSO SAN FRANCISCO JAVIER, APÓSTOL DE LAS INDIAS
   
 
Hincado de rodillas delante de algún Altar o Imagen de San Francisco Javier, se levantará el corazón a Dios, que está presente, y haciéndole una profunda reverencia de espíritu y ofreciendo todas sus acciones, palabras y pensamientos a mayor gloria suya, honra de la Virgen Maria, y reverencia de San Francisco Javier, y de todos los Ángeles y Santos del Cielo, hará la señal de la Cruz y dirá de corazón el Acto de Contrición.
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Criador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, y por que os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido. Y propongo con vuestra gracia de enmendarme, y confesar mis pecados, y de todos ellos os pido perdón con todo rendimiento y verdadero dolor de mi ingratitud. Y como os lo suplico, asi confío en vuestra bondad y misericordia infinita me los perdonaréis por los merecimientos y preciosísima Sangre de Jesucristo mi Redentor. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Glorioso San Francisco Javier Apóstol de las Indias, si es para gloria de Dios y honra vuestra, que yo consiga lo que deseo y pido en esta Novena, alcanzadme esta gracia del Señor; y si no, enderezad mi petición, y pedid para mí a Dios, aquello que más conviene para gloria suya y provecho de mi alma.
   
DÍA PRIMERO - 24 DE NOVIEMBRE
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de los Ángeles, a los cuales encomendais la guarda de los hombres, ofrezcoos los merecimientos de estos Soberanos Espíritus y los de vuestro Siervo San Francisco Javier, llamado Ángel por su pureza, y porque guardaba a los hombres de muchos peligros de cuerpo y alma: suplícoos que me concedais aquella pureza angélica de alma y cuerpo que concedisteis a vuestro Santo Apóstol, y la gracia que pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías.
 
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Santísimo Padre Francisco Javier, que de la boca de los niños inocentes sacais vuestras alabanzas; por la preciosísima Sangre de Jesús, y por la Inmaculada Concepción de María Santísima, Madre y Señora nuestra, imploro humildemente vuestra benignísima caridad, para que me alcanceis de la bondad infinita de Dios, que cuando llegare la hora de mi muerte, se recoja y aparte mi corazón de todas las distracciones y diversos pensamientos del mundo a un ardentísimo amor suyo y deseo de la eternidad; para que dejadas las muchas cosas, que hasta ahora me han perturbado, diligentísimamente busque, y perfectamente consiga aquel uno necesario, que es morir y descansar en paz en el amparo de María Santísima, en las llagas de Jesús su benditísimo Hijo, en el descanso suavísimo de mi Dios y Señor, y en vuestra presencia, por cuya intercesión espero alcanzar esta gracia. Pero mientras la eterna disposición de la Divina Providencia me quisiere conservar la vida, ruegoos, protector mío, amantísimo y suavísimo Padre mío, que me alcancéis de la Divina Majestad que yo viva como quien ha de morir, y como quisiera haber vivido en la hora de mi muerte, imitando vuestras virtudes y cumpliendo perfectamente su santísima voluntad, para que la muerte temporal sea puerta de la vida eterna; y también os suplico, me alcanceis lo que pido en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
 
Luego pedirá a San Francisco Javier el favor particular que desea alcanzar.
 
ORACIÓN QUE SAN FRANCISCO JAVIER DECÍA TODOS LOS DÍAS
Eterno Dios, criador de todas las cosas, acordaos que Vos solo criasteis las ánimas de los infieles, haciéndolas a vuestra Imagen y semejanza. Mirad, Señor, cómo en oprobio vuestro se llenan de ellas los Infiernos. Acordaos, Señor, de vuestro Hijo Jesucristo, que derramando tan liberalmente su Sangre, padeció por ellos. No permitáis, Señor, que sea vuestro mismo Hijo y Señor nuestro por más tiempo menospreciado de los infieles, antes aplacado con los ruegos y oraciones de vuestros escogidos los Santos, y de la Iglesia Esposa benditísima de vuestro mismo Hijo, acordaos de vuestra misericordia, y olvidado de su idolatría e infidelidad, haced que conozcan también al que enviasteis, Jesucristo Hijo vuestro, nuestro Señor, que es salud, vida y resurreccion nuestra, por el cual somos libres y nos salvamos, a quien sea dada gloria por infinitos siglos. Amén.
   
GOZOS DEL PRODIGIOSO APÓSTOL DE LAS INDIAS SAN FRANCISCO JAVIER

Pues a Jesús Vuestro Celo
Le rindió tantas naciones;
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

 
Javierre noble hidalguía,
Navarra patria os ha dado,
Ignacio os hizo soldado,
Jesús os dio compañía;
Los empleos os dio el Cielo,
La tierra nuevas regiones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

 
Vuestro fervor sin segundo
En caridad encendido
Como rayo ha discurrido
Por las tres partes del mundo:
Leguas pasó vuestro vuelo
Treinta mil en las misiones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

 
Nuncio del Papa os entrasteis
Por las Indias, y entendieron
Varias gentes, que os oyeron
Lo que en una lengua hablasteis,
Convirtió asi vuestro celo,
Reyes, Indios, y Japones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

 
Fuego, tierra, vientos, mares,
Naufragios, pestes, dolencias
Os rindieron obediencias
Con portentos singulares;
Hasta parar en el Cielo
Al Sol vuestras oraciones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

 
Si alguno en su mal, la ausencia
De vuestro favor lloraba,
En dos lugares se hallaba
A un tiempo vuestra presencia;
Llenasteis de horror y hielo
A bárbaros escuadrones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

     
Cuando estabais trabajando,
Un Crucifijo ese día
Vuestras fatigas sentía,
Copia de sangre sudando;
Incansable vuestro anhelo,
Almas bautizó a millones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

 
En viva cal enterrado
Quedó vuestro cuerpo entero,
Y a las pruebas del acero,
Sangre y agua dio el costado;
Copia del mejor modelo,
Sois con tan raros blasones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

   
De los prodigios obrados
Pierde el guarismo la cuenta;
Pues son cerca de setenta,
Los muertos resucitados;.
Sois Peregrino del suelo,
Con tantas apariciones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

   
Vuestro Novenario ha sido
Por vos al mundo inspirado,
Y con él han alcanzado
El favor que os han pedido;
Cesa todo desconsuelo
Con estas nueve estaciones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.

   
Diez viernes los que os veneran
También de los vuestros son,
Y mil pueblos por patrón,
En vuestro culto se esmeran;
Todos buscan con desvelo,
Tan propicias bendiciones:
Dad a nuestros corazones,
Apóstol Javier, consuelo.
  
Antífona: Ven, siervo bueno y fiel, porque en lo poco fuiste fiel, sobre lo mucho te constituiré, entra en el gozo de tu Señor.
℣. El Señor conduce al justo por caminos rectos.
℟. Y le muestra el Reino de Dios.
   
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis querido unir a vuestra Iglesia los pueblos de la India mediante la predicación y los milagros del bienaventurado San Francisco Javier, concedednos, en vuestra misericordia, que imitemos las virtudes de aquél de quien hoy honramos los gloriosos méritos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO - 25 DE NOVIEMBRE
Por la señal,…
Acto de contrición y Oración ara todos los días.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de los Arcángeles, a los cuales encomendáis los negocios gravísimos de vuestra gloria y utilidad de los hombres; ofrezcoos los merecimientos de estos diligentísimos espíritus y los de vuestro gran  Siervo San Francisco Javier, a quien hicisteis ministro de vuestra gloria y encomendasteis la salud espiritual de inumerables almas; suplicándoos me concedáis que yo cumpla con las obligaciones en que me ha puesto vuestra santísima y Divina voluntad; y tambien la gracia que os pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Las oraciones y los gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA TERCERO - 26 DE NOVIEMBRE
Por la señal,…
Acto de contrición y Oración ara todos los días.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de los Principados, los cuales por medio de los Ángeles y Arcángeles, alumbrando, instruyendo y mandando, cuidan de la salud de los hombres, según la disposición de vuestra divina voluntad; ofrezcoos los merecimientos de estos celosísimos espíritus y los de vuestro siervo, San Francisco Javier, el cual no solamente por sí, mas también por medio de sus discípulos e imitadores, instruyendo, enseñando y mandando, alumbró y convirtió muchos reinos y provincias, y en ellos innumerables almas; suplicándoos que me concedáis el celo de este Santo Apóstol, y la petición que os hago en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Las oraciones y los gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA CUARTO - 27 DE NOVIEMBRE
Por la señal,…
Acto de contrición y Oración ara todos los días.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de las Potestades, que tienen especial poder para refrenar los demonios; ofrezcoos los merecimientos de estos poderosísimos Espíritus y los de vuestro Siervo San Francisco Javier, a quien disteis singular eficacia para echar los demonios de los cuerpos y de las almas; suplicándoos que me concedais gracia para vencer todas las tentaciones del demonio, y me deis lo que os pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Las oraciones y los gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA QUINTO - 28 DE NOVIEMBRE
Por la señal,…
Acto de contrición y Oración ara todos los días.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de las Virtudes, por las cuales hacéis milagros y prodigios propios de vuestro Soberano poder; ofrezcoos los merecimientos de estos prodigiosos Espíritus y los de vuestro siervo San Francisco Javier, a quien hicisteis nuevo Taumaturgo de nuevos y estupendos milagros, renovando en él las señales, y prodigios de los Sagrados Apóstoles, para que anunciase el Evangelio a nuevas gentes; suplicándoos que me concedáis la humildad, con que en tantos milagros no buscaba San Francisco Javier su honra, sino la vuestra; y me deis lo que pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Las oraciones y los gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA SEXTO - 29 DE NOVIEMBRE
Por la señal,…
Acto de contrición y Oración ara todos los días.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de las Dominaciones, que presiden a todos los Espíritus inferiores, Ministros de vuestra providencia, y ellos se sujetan a vuestra voluntad, prontos siempre para ejecutarla; ofrezcoos los méritos de estos excelentes Espíritus y los de San Francisco Javier, que siendo superior a muchos, se sujetaba con rendida obediencia a todos los superiores, reconociendo en ellos a vuestra Majestad y ejecutando con prontitud sus mandatos; suplicándoos que me concedais una pronta y perfecta obediencia a todos mis superiores, y la petición que os hago en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Las oraciones y los gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA SÉPTIMO - 30 DE NOVIEMBRE
Por la señal,…
Acto de contrición y Oración ara todos los días.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de los Tronos, en que descansáis como en treno de vuestra Magestad; ofrezcoos los merecimientos de estos Altísimos Espíritus y los de San Francisco Javier, Trono de vuestra gloria, Vaso de elección para llevar vuestro Nombre a nuevas gentes, el cual se negó a sí mismo y a todas las cosas del mundo, echándolas fuera de su corazón, para que en él entraseis Vos solo: suplicóos que me concedais que yo desprecie todas las cosas del mundo, y en Vos solo descanse; y otorgadme la petición que os hago en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Las oraciones y los gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA OCTAVO - 1 DE DICIEMBRE
Por la señal,…
Acto de contrición y Oración ara todos los días.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de los Querubines, que están adornados de perfectísima Sabiduría; ofrezcoos los merecimientos de estos Sapientísimos Espíritus y los de vuestro Siervo San Francisco Javier, a quien adornasteis de Sabiduría eminente y revelasteis altísimos secretos, para que enseñase vuestra Ley a muchas Naciones y gentes; suplicándoos, me concedáis que yo sepa temeros y agradaros, que es la perfecta Sabiduría, y con mi ejemplo y palabras enseñe a otros a guardar vuestros Mandamientos; y tambien me otorgueis la gracia que os pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Las oraciones y los gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA NOVENO - 2 DE DICIEMBRE
Por la señal,…
Acto de contrición y Oración ara todos los días.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de los Serafines, que os aman con un amor ardentísimo; ofrezcoos los merecimientos de estos abrasados Espíritus y los de vuestro Siervo San Francisco Javier, que como si fuera un Serafín humano, se abrasaba en vuestro amor, venciendo innumerables trabajos y peligros de la vida por agradaros y porque os conociesen y amasen los que os conocían y ofendían: suplicoos me concedáis que yo os ame a Vos,  único Dios, y Señor mío, y procure traer a todos los hombres a vuestro conocimiento y amor; y me deis lo que os pido en esta Novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
 
Aquí rezará tres Padre nuestros y tres Ave Marías. Las oraciones y los gozos se rezarán todos los 

martes, 10 de abril de 2018

ORACIÓN DE SAN FRANCISCO JAVIER A LAS CINCO LLAGAS DE CRISTO

  
Dómine Jesu Christe, Deus Cordis mei, obsécro te per quínque illa Vúlnera, quæ Tibi in Cruce nostri amor inflíxit: tuis fámulis subvéni, quos pretióso Sánguine redemísti. Qui vivis et regnas per ómnia sǽcula sæculórum. Amen (Oh Señor Jesucristo, Dios de mi corazón, te suplico por las cinco Llagas que te infligieron en la Cruz por nuestro amor, que te compadezcas de tus siervos, a los cuales redimiste con tu Sangre preciosa. Tú que vives y reinas por todos los siglos de los siglos. Amén).

sábado, 10 de septiembre de 2016

EL CATÓLICO DEBE JUZGAR SI UNA PERSONA ES HEREJE (Y CONDENARLA COMO TAL), O REFUTACIÓN A LA HEREJÍA “No se puede juzgar si alguien está en el Infierno”

San Agustín disputando con los herejes (Jaume Huguet)
 
“… pues los hombres no están obligados, o capacitados de leer los corazones, pero cuando ven que alguien es hereje por sus obras exteriores, lo juzgan puro y simplemente que es un hereje, y lo condenan como hereje”. (San Roberto Belarmino, De Romano Pontífice, libro II, cap. 30)
 
“Aván, el corsario que comandaba nuestro barco, murió aquí en Kagoshima. Él hizo su trabajo para nosotros, en todo el viaje, como queríamos. Pero no pudimos retribuirle por la bondad que pudimos hacerle, ni cuando llegamos al puerto, ni cuando murió. Él mismo escogió morir en sus propias supersticiones; ni siquiera nos dejó el poder de recompensarle por la bondad que pudiéramos hacerle después de la muerte a los otros amigos que mueren en la profesión de la fe cristiana, encomendando sus almas a Dios, porque el pobre hombre por su propia mano lanzó su alma en el Infierno, donde no hay ninguna redención”. (San Francisco Javier, Carta a Don Pedro da Silva, capitán portugués de Malaca, 5 de noviembre de 1549. En Henry James Coleridge SJ, The Life and Letters of St. Francis Xavier [La vida y cartas de San Francisco Javier]. Londres: Burns and Oates, 1874, p. 281. Una versión más breve en Félix de Zubillaga SJ, Cartas y Escritos de San Francisco Javier [Tercera edición]. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1979, p. 286)

viernes, 3 de diciembre de 2010

SAN FRANCISCO JAVIER, MISIONERO Y CONFESOR

Híceme flaco con los flacos, para ganar a los flacos.
Híceme todo para todos, para salvarlos a todos.
(1 Corintios 9, 22)

Transverberación del corazón de San Francisco Javier (Museo Histórico de Kobe, Japón)

Son pocos los hombres que tienen el corazón tan grande como para responder a la llamada de Jesucristo e ir a evangelizar hasta los confines de la tierra.  San Francisco Javier es uno de esos.  Con razón ha sido llamado: "El gigante de la historia de las misiones" y el Papa Pío X lo nombró patrono oficial de las misiones extranjeras y de todas las obras relacionadas con la propagación de la fe. La oración del día de su fiesta dice así:  "Señor, tú has querido que varias naciones llegaran al conocimiento de la verdadera religión por medio de la predicación de San Francisco Javier". El famoso historiador Sir Walter Scott comentó:  "El protestante más rígido y el filósofo más indiferente no pueden negar que supo reunir el valor y la paciencia de un mártir con el buen sentido, la decisión, la agilidad mental y la habilidad del mejor negociador que haya ido nunca en embajada alguna".  

Francisco nació en 1506, en el castillo de Javier en Navarra, cerca de Pamplona, España. Era el benjamín de la familia.  A los dieciocho años fue a estudiar a la Universidad de París, en el colegio de Santa Bárbara, donde en 1528, obtuvo el grado de licenciado. Dios estaba preparando grandes cosas, por lo que dispuso que Francisco Javier tuviese como compañero de la pensión a Pedro Favre, que sería como él jesuita y luego beato, también providencialmente conoció a un extraño estudiante llamado Ignacio de Loyola, ya bastante mayor que sus compañeros. Al principio Francisco rehusó la influencia de Ignacio el cual le repetía la frase de Jesucristo:  

"¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si se pierde a sí mismo?". 

Este pensamiento al principio le parecía fastidioso y contrario a sus aspiraciones, pero poco a poco fue calando y retando su orgullo y vanidad. Por fin San Ignacio logró que Francisco se apartara un tiempo para hacer un retiro especial que el mismo Ignacio había desarrollado basado en su propia lucha por la santidad. Se trata de los "Ejercicios Espirituales".  Francisco fue guiado por Ignacio en aquellos días de profundo combate espiritual y quedó profundamente transformado por la gracia de Dios.  Comprendió las palabras de Ignacio: 

"Un corazón tan grande y un alma tan noble no pueden contentarse con los efímeros honores terrenos.  Tu ambición debe ser la gloria que dura eternamente". 

San Ignacio de Loyola influyó para que Francisco Javier creciese en humildad

Llegó a ser uno de los siete primeros seguidores de San Ignacio, fundador de los jesuitas, consagrándose al servicio de Dios en Montmatre, en 1534.  Hicieron voto de absoluta pobreza, y resolvieron ir a Tierra Santa para comenzar desde allí su obra misionera, poniéndose en todo caso a la total dependencia del Papa.  Junto con ellos recibió la ordenación sacerdotal en Venecia, tres años más tarde, y con ellos compartió las vicisitudes de la naciente Compañía. Abandonado el proyecto de la Tierra Santa, emprendieron camino hacia Roma, en donde Francisco colaboró con Ignacio en la redacción de las Constituciones de la Compañía de Jesús. Bien dice el Libro del Eclesiástico:  "Encontrar un buen amigo es como encontrarse un gran tesoro".

A las Misiones

En 1540, San Ignacio envió a Francisco Javier y a Simón Rodríguez a la India en la primera expedición misional de la Compañía de Jesús. Para embarcarse, Francisco Javier llegó a Lisboa hacia fines de junio. Inmediatamente, fue a reunirse con el P. Rodríguez, quien se ocupaba de asistir e instruir a los enfermos en el hospital donde vivía. Javier se hospedó también ahí y ambos solían salir a instruir y catequizar en la ciudad.  Pasaban los domingos oyendo confesiones en la corte, pues el rey Juan III los tenía en gran estima.  Esa fue la razón por la que el P. Rodríguez tuvo que quedarse en Lisboa.  También San Francisco Javier se vio obligado a permanecer ahí ocho meses y, fue por entonces cuando escribió a San Ignacio:  "El rey no está todavía decidido a enviarnos a la India, porque piensa que aquí podremos servir al Señor tan eficazmente como allí".  Pero Dios tenía otros planes y Francisco Javier partió hacia las misiones el 7 de abril de 1541, cuando tenía 35 años, el rey le entregó un breve por el que el Papa le nombraba nuncio apostólico en el oriente.  El monarca no pudo conseguir que aceptase más que un poco de ropa y algunos libros. Tampoco quiso Javier llevar consigo a ningún criado, alegando que "la mejor manera de alcanzar la verdadera dignidad es lavar los propios vestidos sin que nadie lo sepa".  Con él partieron a la India el P. Pablo de Camerino, que era italiano, y Francisco Mansilhas, un portugués que aún no había recibido las órdenes sagradas.  En una afectuosa carta de despedida que el santo escribió a San Ignacio, le decía a propósito de este último, que poseía "un bagaje de celo, virtud y sencillez, más que de ciencia extraordinaria".

Otros cuatro navíos completaban la flota. En el barco viajaba el gobernador de la India, Don Martín Alfonso Sousa y, además de la tripulación, había pasajeros, soldados, esclavos y convictos. Entre la tripulación y entre los pasajeros había gente de toda clase, de suerte que Javier tuvo que mediar en reyertas, combatir la blasfemia, el juego y otros desórdenes. 

Francisco se encargó de catequizar a todos.  Los domingos predicaba al pie del palo mayor de la nave. Convirtió su camarote en enfermería y se dedicó a cuidar a todos los enfermos, a pesar de que, al principio del viaje, los mareos le hicieron sufrir mucho a él también. Pronto se desató a bordo una epidemia de escorbuto y sólo los misioneros se encargaban del cuidado de los enfermos.  La expedición navegó meses para alcanzar el Cabo de Buena Esperanza en el extremo sur del continente africano y llegar a la isla de Mozambique, donde se detuvo durante el invierno; después siguió por la costa este del Afrecha oriental y se detuvo en Malindi y en Socotra.  Por fin, la expedición llegó a Goa, el 6 de mayo de 1542 tardándoles el doble de lo normal.  San Francisco Javier se estableció en el hospital hasta que llegaron sus compañeros, cuyo navío se había retrasado.

La Pérdida de la fe entre los Cristianos de las Colonias

Gran escudo de Armas de la india Portuguesa (Goa, Damán, Diu, Dadra y Nagar Haveli)

Goa era colonia portuguesa desde 1510. Había ahí un número considerable de cristianos, con obispo, clero y varias iglesias. Desgraciadamente, muchos de los portugueses se habían dejado arrastrar por la ambición, la usura y los vicios, hasta el extremo de que muchos abandonaban la fe. Los sacramentos habían caído en desuso; se usaba el rosario para contar el número de azotes que mandaban dar a sus esclavos. La escandalosa conducta los cristianos alejaba de la fe a los infieles. Esto fue un reto para San Francisco Javier. Además, fuera de Goa había a lo más, cuatro predicadores y ninguno de ellos era sacerdote. El misionero comenzó por instruir a los portugueses en los principios de la religión y a formar a los jóvenes en la práctica de la virtud.

Después de pasar la mañana en asistir y consolar a los enfermos y a los presos, en hospitales y prisiones miserables, recorría las calles tocando una campanita para llamar a los niños y a los esclavos al catecismo. Estos acudían en gran cantidad y el santo les enseñaba el Credo, las oraciones y la practica de la vida cristiana. Todos los domingos celebraba la misa a los leprosos, predicaba a los cristianos y a los hindúes y visitaba las casas. Su amabilidad y su caridad con el prójimo le ganaron muchas almas. Uno de los pecados más comunes era el concubinato de los portugueses de todas las clases sociales con las mujeres del país, dado que había en Goa muy pocas portuguesas. Tursellini, el autor de la primera biografía de San Francisco Javier, que fue publicada en 1594, describe con viveza los métodos que empleó el santo para combatir aquella vida de pecado. Por ellos, puede verse el tacto con que supo Javier predicar la moralidad cristiana, demostrando que no contradecía ni al sentido común, ni a los instintos verdaderamente humanos. Para instruir a los pequeños y a los ignorantes, el santo solía adaptar las verdades del cristianismo a la música popular, un método que tuvo tal éxito que, poco después, se cantaban las canciones que él había compuesto, lo mismo en las calles que en las casa, en los campos que en los talleres.


Misionero con los Paravas


Cinco meses más tarde, se enteró Javier de que en las costas de la Pesquería, que se extienden frente a Ceilán desde el Cabo de Comorín hasta la isla de Manar, habitaba la tribu de los paravas. Estos habían aceptado el bautismo para obtener la protección de los portugueses contra los árabes y otros enemigos; pero, por falta de instrucción, conservaban aún las supersticiones del paganismo y practicaban sus errores. (1)

Javier partió en auxilio de esa tribu que "sólo sabía que era cristiana y nada más". El santo hizo trece veces aquel viaje tan peligroso, bajo el tórrido calor del sur de Asia. A pesar de la dificultad, aprendió el idioma nativo y se dedicó a instruir y confirmar a los ya bautizados. Particular atención consagró a la enseñanza del catecismo a los niños.


San Francisco Javier hizo hasta lo imposible para alcanzar su ideal: ganar almas para Dios y su Iglesia (San Francisco Javier misionero, de Rubens)



Los paravas, que hasta entonces no conocían siquiera el nombre de Cristo, recibieron el bautismo en grandes multitudes. A este propósito, Javier informaba a sus hermanos de Europa que, algunas veces, tenía los brazos tan fatigados por administrar el bautismo, que apenas podía moverlos. Los generosos paravas, que eran considerados de casta baja, extendieron a San Francisco Javier una acogida calurosa, en tanto que los brahamanes, de clase alta, recibieron al santo con gran frialdad, y su éxito con ellos fue tan reducido que, al cabo de doce meses, sólo había logrado convertir a un brahamán. Según parece, en aquella época Dios obró varias curaciones milagrosas por medio de Javier.

Por su parte, Javier se adaptaba plenamente al pueblo con el que vivía. Con los pobres comía arroz y dormía en el suelo de una pobre choza. Dios le concedió maravillosas consolaciones interiores. Con frecuencia, decía Javier de sí mismo: "Oigo exclamar a este pobre hombre que trabaja en la viña de Dios: 'Señor no me des tantos consuelos en esta vida; pero, si tu misericordia ha decidido dármelos, llévame entonces todo entero a gozar plenamente de Ti '". Javier regresó a Goa en busca de otros misioneros y volvió a la tierra de los paravas con dos sacerdotes y un catequista indígena y con Francisco Mansilhas a quienes dejó en diferentes puntos del país. El santo escribió a Mansilhas una serie de cartas que constituyen uno de los documentos más importantes para comprender el espíritu de Javier y conocer las dificultades con que se enfrentó.
 

El Escándalo de los Malos Cristianos: Espina en el Corazón

Nada podía desanimar a Francisco. "Si no encuentro una barca- dijo en una ocasión- iré nadando". Al ver la apatía de los cristianos ante la necesidad de evangelizar comentó: "Si en esas islas hubiera minas de oro, los cristianos se precipitarían allá. Pero no hay sino almas para salvar". Deseaba contagiar a todos con su celo evangelizador.


El sufrimiento de los nativos a manos de los paganos y de los portugueses se convirtió en lo que él describía como "una espina que llevo constantemente en el corazón". En cierta ocasión, fue raptado un esclavo indio y el santo escribió: "¿Les gustaría a los portugueses que uno de los indios se llevase por la fuerza a un portugués al interior del país?. Los indios tienen idénticos sentimientos que los portugueses". Poco tiempo después, San Francisco Javier extendió sus actividades a Travancore. Algunos autores han exagerado el éxito que tuvo ahí, pero es cierto que fue acogido con gran regocijo en todas las poblaciones y que bautizó a muchos de los habitantes. En seguida, escribió al P. Mansilhas que fuese a organizar la Iglesia entre los nuevos convertidos. En su tarea solía valerse el santo de los niños, a quienes seguramente divertía mucho repetir a otros lo que acababan de aprender de labios del misionero. Los badagas del norte cayeron sobre los cristianos de Comoín y Tuticorín, destrozaron las poblaciones, asesinaron a varios y se llevaron a otros muchos como esclavos. Ello entorpeció la obra misional del santo. Según se cuenta, en cierta ocasión, salió solo Javier al encuentro del enemigo, con el crucifijo en la mano, y le obligó a detenerse. Por otra parte, también los portugueses entorpecían la evangelización; así, por ejemplo, el comandante de la región estaba en tratos secretos con los badagas. A pesar de ello, cuando el propio comandante tuvo que salir huyendo, perseguido por los badagas, San Francisco Javier escribió inmediatamente al P. Mansilhas: "Os suplico, por el amor de Dios, que vayáis a prestarle auxilio sin demora". De no haber sido por los esfuerzos infatigables del santo, el enemigo hubiese exterminado a los paravas. Y hay que decir, en honor de esa tribu, que su firmeza en la fe católica resistió a todos los embates.

El reyezuelo de Jaffna (Ceilán del norte), al enterarse de los progresos que había hecho el cristianismo en Manar, mandó asesinar ahí a 600 cristianos. El gobernador, Martín de Sousa, organizó una expedición punitiva que debía partir de Negatapam. San Francisco Javier se dirigió a ese sitio; pero la expedición no llegó a partir, de suerte que el santo decidió emprender una peregrinación, a pie, al santuario del Apóstol Santo Tomás en Milapur, donde había una reducida colonia portuguesa a la que podía prestar sus servicios. Se cuentan muchas maravillas de los viajes de San Francisco Javier.

Además de la conversión de numerosos pecadores públicos europeos, a los que se ganaba con su exquisita cortesía, se le atribuyen también otros milagros.
 
 
Carta de Protesta al Rey

En 1545, el santo escribió desde Cochín al rey de Portugal, en la que le daba cuenta del estado de la misión. En ella habla del peligro en que estaban los neófitos de volver al paganismo, 
 
"Escandalizados y desalentados por las injusticias y vejaciones que les imponen los propios oficiales de Vuestra Majestad . . . Cuando nuestro Señor llame a Vuestra Majestad a juicio, oirá tal vez Vuestra Majestad las palabras airadas del Señor: '¿Por qué no castigaste a aquellos de tus súbitos sobre los que tenías autoridad y que me hicieron la guerra en la India? ' ". El santo habla muy elogiosamente del vicario general en las Indias, Don Miguel Vaz, y ruega al rey que le envíe nuevamente con plenos poderes, una vez que éste haya rendido su informe en Lisboa. "Como espero morir en estas partes de la tierra y no volveré a ver a Vuestra Majestad en este mundo, ruégole que me ayude con sus oraciones para que nos encontremos en el otro, ciertamente estaremos más descansados que en éste". San Francisco Javier repite sus alabanzas sobre el vicario general en una carta al P. Simón Rodríguez, en donde habla todavía con mayor franqueza acerca de los europeos: "No titubean en hacer el mal, porque piensan que no puede ser malo lo que se hace sin dificultad y para su beneficio. Estoy aterrado ante el número de inflexiones nuevas que se dan aquí a la conjugación del verbo 'robar'"

Malaca y el Gozo de Servir al Señor

En la primavera de 1545, San Francisco Javier partió para Malaca, donde pasó cuatro meses.  Malaca era entonces una ciudad grande y próspera. Albuquerque la había conquistado para la corona portuguesa en 1511 y, desde entonces, se había convertido en un centro de costumbres licenciosas. Anticipándose a la moda que se introduciría varios siglos más tarde, las jóvenes se paseaban en pantalones, sin tener siquiera la excusa de que trabajaban como los hombres. El santo fue acogido en la ciudad con gran reverencia y cordialidad, y tuvo cierto éxito en sus esfuerzos de reforma.  

En los dieciocho meses siguientes, es difícil seguirle los pasos.  Fue una época muy activa y particularmente interesante, pues la pasó en un mundo en gran parte desconocido, visitando ciertas islas a las que él da el nombre genérico de Molucas y que es difícil identificar con exactitud. Sabemos que predicó y ejerció el ministerio sacerdotal en Amboina, Ternate, Gilolo y otros sitios, en algunos de los cuales había colonia de mercaderes portugueses.  Aunque sufrió mucho en aquella misión, escribió a San Ignacio:  "Los peligros a los que me encuentro expuesto y los trabajos que emprendo por Dios, son primavera de gozo espiritual.  Estas islas son el sitio del mundo en que el hombre puede más fácilmente perder la vista de tanto llorar; pero se trata de lágrimas de alegría.  No recuerdo haber gustado jamás tantas delicias interiores y los consuelos no me dejan sentir el efecto de las duras condiciones materiales y de los obstáculos que me oponen los enemigos declarados y los amigos aparentes".  De vuelta a Malaca, el santo pasó ahí otros cuatro meses predicando. Antes de volver a la India, oyó hablar del Japón a unos mercaderes portugueses y conoció personalmente a un fugitivo del Japón, llamado Anjiro.  Javier desembarcó nuevamente en la India, en enero de 1548.

Pasó los siguientes quince meses viajando sin descanso entre Goa, Ceilán y Cabo de Comorín, para consolidar su obra (sobre todo el "Colegio Internacional de San Pablo" en Goa) y preparar su partida al misterioso Japón, en el que hasta entonces no había penetrado ningún europeo. Escribió la última carta al rey Juan III, a propósito de un obispo armenio y de un fraile franciscano. En ella decía:  "La experiencia me ha enseñado que Vuestra Majestad tiene poder para arrebatar a las Indias sus riquezas y disfrutar de ellas, pero no lo tiene para difundir la fe cristiana".  

Japón

En abril de 1549, partió de la India, acompañado por otro sacerdote de la Compañía de Jesús y un hermano coadjutor, por Anjiro (que había tomado el nombre de Pablo) y por otros dos japoneses que se habían convertido al cristianismo.  El día de la fiesta de la Asunción desembarcaron en Kagoshima, Japón. En Kagoshima, los habitantes los dejaron en paz.  San Francisco Javier se dedicó a aprender el japonés lo cual no era nada fácil para el. Sin embargo logró traducir al japonés una exposición muy sencilla de la doctrina cristiana que repetía a cuantos se mostraban dispuestos a escucharle. Al cabo de un año de trabajo, había logrado unas cien conversiones.  Ello provocó las sospechas de las autoridades, las cuales le prohibieron que siguiese predicando. 

Japón conoció el Cristianismo hacia 1540 (Mapa de la época)

Entonces, el santo decidió trasladarse a otro sitio con sus compañeros, dejando a Pablo al cuidado de los neófitos.  Antes de partir de Kagashima, fue a visitar la fortaleza de Ichku; ahí convirtió a la esposa del jefe de la fortaleza, al criado de ésta, a algunas personas más y dejó la nueva cristiandad al cargo del criado.  Diez años más tarde, Luis de Almeida, médico y hermano coadjutor de la Compañía de Jesús, encontró en pleno fervor a esa cristiandad aislada.  

San Francisco Javier se trasladó a Hirado, al norte de Nagasaki.  El gobernador de la ciudad acogió bien a los misioneros, de suerte que en unas cuantas semanas pudieron hacer más de lo que había hecho en Kagoshima en un año.  El santo dejó esa cristiandad a cargo del P. de Torres y partió con el hermano Fernández y un japonés a Yamaguchi, en Honshu.  Ahí predicó en las calles y delante del gobernador; pero no tuvo ningún éxito y las gentes de la región se burlaron de él.

Javier quería ir a Miyako (Kioto), que era entonces la principal ciudad del Japón.  Después de trabajar un mes en Yamaguchi, donde apenas cosechó algo más que afrentas, prosiguió el viaje con sus dos compañeros.  Como el mes de diciembre estaba ya muy avanzado, los aguaceros, la nieve y los abruptos caminos hicieron el viaje muy penoso. En febrero, llegaron los misioneros a Miyako. Ahí se enteró el santo de que para tener una entrevista con el mikado necesitaba pagar una suma mucho mayor a la que poseía.  Por otra parte, como una guerra civil hacía estragos en la ciudad, San Francisco Javier comprendió que, por el momento, no podía hacer ningún bien ahí, por lo cual volvió a Yamaguchi, quince días después. Viendo que la pobreza de su persona se convertía en un obstáculo para llegar al gobernador, se vistió con gran pompa y fue al gobernador escoltado por sus compañeros, con toda la regalía de su título de embajador de Portugal. Le entregó las cartas que le habían dado para el caso las autoridades de la India y le regaló una caja de música, un reloj y unos anteojos, entre otras cosas.  El gobernador quedó encantado con esos regalos, dio al santo permiso de predicar y le cedió un antiguo templo budista para que se alojase mientras estuviese ahí. Habiendo obtenido así la protección oficial, San Francisco Javier predicó con gran éxito y bautizó a muchas personas.

Habiéndose enterado de que un navío portugués había atracado en Funai (Oita) de Kiushu, el santo partió para allá y resolvió partir en ese barco a visitar sus comunidades cristianas en la India antes de hacer el deseado viaje a China.  Los cristianos del Japón, que eran ya unos 2000 quedaron al cuidado del P. Cosme de Torres y del hermano Fernández.  A pesar de las dificultades que sufrió, San Francisco Javier opinaba que "no hay entre los infieles ningún pueblo más bien dotado que el japonés".

Regreso a la India y expedición a la China

La cristiandad había prosperado en la India durante la ausencia de Javier; pero también se habían multiplicado las dificultades y los abusos, tanto entre los misioneros como entre las autoridades portuguesas, y todo ello necesitaba urgentemente la atención del santo. Francisco Javier emprendió la tarea con tanta caridad como firmeza. Cuatro meses después, el 25 de abril de 1552, se embarcó nuevamente, llevando por compañeros a un sacerdote y un estudiante jesuitas, un criado indio y un joven chino que hubiera sido su intérprete si no hubiese olvidado su lengua natal. En Malaca, el santo fue recibido por Diego Pereira, a quien el virrey de la India había nombrado embajador ante la corte de China.  

San Francisco tuvo que hablar en Malaca sobre dicha embajada con Don Alvaro de Ataide, hijo de Vasco de Gama, que era el jefe en la marina de la región. Como Alvaro de Ataide era enemigo personal de Diego Pereira, se negó a dejar partir Pereira y a Francisco Javier, tanto en calidad de embajador como de comerciante. Ataide no se dejó convencer por los argumentos de Francisco Javier, ni siquiera cuando éste le mostró el breve de Paulo III por el que había sido nombrado nuncio apostólico. Por el hecho de oponer obstáculos a un nuncio pontificio, Ataide incurría en la excomunión. Finalmente, Ataide permitió que Francisco Javier partiese a la China. El santo envió al Japón al sacerdote jesuita y sólo conservó a su lado al joven chino, que se llamaba Antonio. Con su ayuda, esperaba poder introducirse furtivamente en China, que hasta entonces había sido inaccesible a los extranjeros. A fines de agosto de 1552, la expedición llegó a la isla desierta de Sancián (Shang-Chawan) que dista unos veinte kilómetros de la costa y está situada a cien kilómetros al sur de Hong Kong.

Muerte a las Puertas de China

Por medio de una de las naves, Francisco Javier escribió desde ahí varias cartas.  Una de ellas iba dirigida a Pereira, a quien el santo decía:  "Si hay alguien que merezca que Dios le premie en esta empresa, sois vos.  Y a vos se deberá su éxito".  En seguida, describía las medidas que había tomado:  con mucha dificultad y pagando generosamente, había conseguido que un mercader chino se comprometiese a desembarcar de noche en Cantón, no sin exigirle que jurase que no revelaría su nombre a nadie. En tanto que llegaba la ocasión de realizar el proyecto, Javier cayó enfermo. Como sólo quedaba uno de los navíos portugueses, el santo se encontró en la miseria. En su última carta escribió:  "Hace mucho tiempo que no tenía tan pocas ganas de vivir como ahora". El mercader chino no  volvió a presentarse. El 21 de noviembre, el santo se vio atacado por una fiebre y se refugió en el navío. Pero el movimiento del mar le hizo daño, de suerte que al día siguiente pidió que letrasportasen de nuevo a tierra. En el navío predominaban los hombres de Don Alvaro de Ataide, los cuales, temiendo ofender a éste, dejaron a Javier en la playa, expuesto al terrible viento del norte. Un compasivo comerciante portugués le condujo a su cabaña, tan maltrecha, que el viento se colaba por las rendijas. Ahí estuvo Francisco Javier, consumido por la fiebre. Sus amigos le hicieron algunas sangrías, sin éxito alguno. Entre los espasmos del delirio, el santo oraba constantemente. Poco a poco, se fue debilitando. El sábado 3 de diciembre, según escribió Antonio, "viendo que estaba moribundo, le puse en la mano un cirio encendido. Poco después, entregó el alma a su creador y Señor con gran paz y reposo, pronunciando el nombre de Jesús". San Francisco Javier tenía entonces cuarenta y seis años y había pasado once en el oriente. Fue sepultado el domingo por la tarde. Al entierro asistieron Antonio, un portugués y dos esclavos.2

Su cuerpo se conserva incorrupto

Uno de los tripulantes del navío había aconsejado que se llenase de barro el féretro para poder trasladar más tarde los restos. Diez semanas después, se procedió a abrir la tumba. Al quitar el barro del rostro, los presentes descubrieron que se conservaba perfectamente fresco y que no había perdido el color; también el resto del cuerpo estaba incorrupto y sólo olía a barro. El cuerpo fue trasladado a Malaca, donde todos salieron a recibirlo con gran gozo, excepto Don Alvaro de Ataide. Al fin del año, fue trasladado a Goa, donde los médicos comprobaron que se hallaba incorrupto. Ahí reposa todavía, en la iglesia del Buen Jesús. 

Francisco Javier fue canonizado en 1622, al mismo tiempo que Ignacio de Loyola, Teresa de Avila, Felipe Neri e Isidro el Labrador.

NOTAS

1 -El P. Coleridge, S. J.: 
 
"Probablemente todos los misioneros que han ido a regiones en las que sus compatriotas se hallaban ya establecidos . . . han encontrado en ellos a los peores enemigos de su obra de evangelización. En este sentido, las naciones católicas son tan culpables como las protestantes. España, Francia y Portugal son tan culpables como Inglaterra y Holanda".

2 Antonio describió los últimos días del santo, en una carta a Manuel Teixeira, el cual la publicó en su biografía de San Francisco Javier.


MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA DE SAN FRANCISCO JAVIER

I. El amor de Dios, que San Francisco Javier había bebido en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, de tal modo abrasaba su corazón, que su único deseo era trabajar en la extensión de su gloria. Amor divino, abierto está mi corazón, consumido con los ardores que abrasan el alma del gran Javier. En cuanto a vosotros, placeres de la tierra, desde ahora os dejo; hasta aquí me he consagrado al mundo, a sus vanos honores y a sus placeres falaces. Muy justo es amar sobre todas las cosas a Aquél en quien puedo encontrar el cumplimiento de mis deseos (San Euquerio)

II. El amor al prójimo le hizo emprender largos y penosos viajes para la conversión de las almas. Este amor lo condujo a los hospitales donde, para vencerse a sí mismo y aliviar a los enfermos, llevó el heroísmo hasta succionar el pus de sus úlceras. ¿Estoy yo animado del mismo celo y del mismo amor por el prójimo? ¿Qué hago para aliviar sus necesidades temporales y espirituales?

III. El amor a los sufrimientos le hizo desear quedar prisionero en China por el resto de sus días y padecer allí el martirio. Se privó de todos los placeres aun más inocentes, y ejerció en su cuerpo muy grandes austeridades, en expiación de sus pecados y de los del prójimo. ¡Qué cobarde que soy yo! en los sufrimientos digo siempre: ¡Basta! y San Francisco Javier exclamaba:“¡Todavía más, Señor, más todavía!”. Dios mío, no tengáis en cuenta mi repugnancia; aumentad mis sufrimientos, pero aumentad al mismo tiempo mi paciencia y mi amor.

El celo por las almas.
Orad por la Compañía de Jesús.

ORACIÓN
Oh Dios, que habéis querido unir a vuestra Iglesia los pueblos de la India mediante la predicación y los milagros del bienaventurado Francisco, concedednos, en vuestra misericordia, que imitemos las virtudes de aquél de quien hoy honramos los gloriosos méritos. Por J. C. N. S. Amén.