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miércoles, 10 de julio de 2024

CUANDO SAN CIRILO Y SAN METODIO SE ENFRENTARON A LA EXCOMUNIÓN POR LA LITURGIA EN ESLAVO ECLESIÁSTICO

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
Los apóstoles de los eslavos, San Cirilo y San Metodio, fueron amenazados con la excomunión por dos papas por atreverse a celebrar la Santa Misa en una lengua vernácula en lugar de latín.
Tan inquebrantable es la mentalidad de la Iglesia cuando se trata de seguir la Sagrada Tradición.
   
«Queridos Padres de TRADITIO: ¿Es cierto que los santos Cirilo y Metodio fueron amenazados por dos papas por atreverse a celebrar la Misa en una lengua vulgar en lugar del latín? Tradicionalmente, sólo las Lenguas Sagradas pueden usarse en los ritos de la Iglesia: el latín universalmente, y normalmente el griego bíblico en los ritos orientales» (Matthew).
     
RESPUESTA DE LOS PADRES DE TRADITIO: Sí, es verdad. Este pronunciamiento papal muestra el sentir de la Iglesia, confirmado a perpetuidad por el dogmático Concilio de Trento y el Papa San Pío V, del cual la Iglesia Novusordita, rechazando la Sagrada Tradición, se ha cismatizado heréticamente.
   
En lugar de la santidad, Cirilo y Metodio casi fueron excomulgados. Cuando comenzaron a celebrar la Misa para los eslavos en antiguo eslavo eclesiástico, predecesor del ruso, el Papa Esteban III (reinó entre el 752 y el 757) condenó su uso de la lengua vulgar y exigió que se usara únicamente el latín, so pena de excomunión. El Papa Juan VIII (reinó entre el  872 y el 882) confirmó más tarde este decreto de su predecesor, escribiendo a Metodio (Cirilo había muerto diez años antes):
«Áudimus étiam, quod missas cantes in Bárbara, hoc est in Sclavína língua, unde jam lítteris nostris per Páulum epíscopum Anconitánum tibi diréctis prohibúimus, ne in ea língua sacra missárum sollémnia celebráres, sed vel in Latína vel in Græca língua, sicut Ecclésia Dei toto terrárum orbe diffúsa et in ómnibus géntibus dilatáta cantat [Oímos también que cantas las misas en lengua bárbara, esto es, eslava, cuando ya habíamos prohibido con cartas a ti dirigidas por Pablo, obispo de Ancona, que celebraras la solemnidad de la sagrada misa en esa lengua, sino en lengua latina o griega, como la canta la Iglesia de Dios propagada por todo el orbe de la tierra y dilatada entre todas las naciones]» (Epístola “Prædicatiónis tuæ doctrínis”, a San Metodio, obispo de Hungría, 18 de las calendas de Julio -14 de Junio- de 879. En Migne, Patrología Latína 126, col. 850).
Los grandes evangelizadores de los alemanes y de los ingleses, San Bonifacio y San Agustín de Canterbury, nunca pensaron en apartarse del latín sagrado de la Iglesia Católica en la Misa y vieron florecer su obra. Sin embargo, la mayoría de los eslavos se unieron al cisma y ahora forman parte de la Iglesia ortodoxa rusa.

jueves, 20 de abril de 2023

UNA ADVERTENCIA DE MÁS DE 60 AÑOS SOBRE LO QUE OCURRIÓ EN LETRÁN


Ante la inminencia del Vaticano II, Juan XXIII solicitó el envío de “vota” (opiniones) de obispos, congregaciones e instituciones católicas para la Comisión Preparatoria. Una de las más interesantes fue la del obispo ítalo-suizo Edgar Aristide Maranta Rada OFM Cap., primer arzobispo de Dar es-Salaam en Tanganica Británica (antigua África Oriental Alemana, actual Tanzania), el cual en su “votum” del 7 de Octubre de 1959, propuso en materia doctrinal la definición dogmática de María Medianera de todas las gracias, y varias cuestiones disciplinarias, siendo la primera de ellas la siguiente:
«Sobre frenar o tal vez restringir el uso de la lengua latina en la liturgia.

En los tiempos actuales, hemos visto que muchos, con mucha vehemencia, proponen de forma frecuentemente inconsiderada la renovación de la liturgia, y principalmente la introducción de la lengua vernácula. Aseguran que la lengua latina es más un obstáculo que una ayuda en la propagación y la preservación de la fe. Cosa que nosotros consideramos no ser verdad. El idioma latino es símbolo pulquérrimo y de fácil entendimiento de la unidad de la Iglesia Católica. Si, por ejemplo, el sacrificio de la Misa es celebrado en lengua vernácula, ¿cómo sabrá el extraño si realmente está asistiendo al sacrificio de la Misa en la Iglesia Católica y no en una iglesia tal vez protestante, donde frecuentemente son imitadas nuestras ceremonias, como sucede en las iglesias anglocatólicas?».

   
Una propuesta y advertencia profética que fue solitaria (al igual que la exhortación «Non proponántur experiménta liturgica!» [¡No propongáis experimentos litúrgicos!] del obispo Hermann Eberhard Spieß Hepp OSB, abad núllius de Peramiho) si la comparamos con los “vota” de los demás perlados de Tanganica (hubo uno que llegó a proponer el vernáculo para toda la Misa –excepto el Canon–, y otro que propuso eliminar el Último Evangelio y el «Ite, Missa est»), y de acuerdo al desarrollo posterior de los acontecimientos, no prosperó, PERO LAS CONSECUENCIAS SE ESTÁN VIENDO (Y SUFRIENDO) HASTA EL PRESENTE.

domingo, 15 de agosto de 2021

EL SIGNIFICADO DEL TÉRMINO “ASUNCIÓN”

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
“La Asunción”
de Fra Angélico (pinxit 1330-1334).
La Vulgáta de San Jerónimo que el significado del término traducido como “Asunta” es
“Elevada”, usado en la voz pasiva, indicando que la Santísima Virgen no fue elevada al Cielo por su propio poder, puesto que no es una diosa, sino una criatura como nosotros.
Cuando se describe la Resurrección de Nuestro Señor, se usa la voz avtiva, indicando que Él realizó la acción Él mismo como Dios.
  
«Queridos Padres de TRADITIO: En el pasado, vosotros mencionásteis frecuentemente que una de las razones por la que la Iglesia Católica Romana, por la Tradición y el Concilio dogmático de Trento, debe mantener su lengua latina, es que las traducciones no representan el verdadero significado. Dicho esto, ¿podéis explicar las palabras “asunción” y “asunta” que fueron seleccionadas para describir la entrada al Cielo en cuerpo y alma de la Santísima Virgen? ¿Por qué el término “Asunción” es usado como el título de la mayor de las fiestas marianas?» (Carolyn).
  
RESPUESTA DE LOS PADRES DE TRADITIO
  
Este caso prueba muy bien nuestro punto sobre las lenguas originales.
  
El verbo latino “assúmo” significa “tomar para sí”. En el latín tardío, vino a significar “elevar” físicamente. Aquí “assúmpta” (asumida) está en la voz pasiva: “fue elevada”, en este caso, al Cielo. El verbo está en la voz pasiva porque la Santísima Virgen no subió al Cielo por su propio poder, como Nuestro Seór lo fue. María es, al fin, una criatura, como nosotros, no una diosa.
  
Por otra parte, Nuestro Señor resucitó por Su propio poder divino. Como dice la antífona del Introito del Domingo de Pascua, citando el Salmo 138, 18: “Resurréxi, et adhuc tecum sum” (Resucité, y aún estoy contigo). “Resurréxi” está en la voz activa, no en la pasiva, porque Nuestro Señor realizó la acción Él mismo como Dios.

lunes, 22 de marzo de 2021

FRANCÉS PROPONE EL LATÍN COMO IDIOMA DE LA UNIÓN EUROPEA

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
El latín no es solamente el idioma tradicional de la bimilenaria Iglesia Católica.
El idioma de la Misa, el Divino Oficio y los Sacramentos verdaderos, ahora está siendo propuesto en la Unión Europea para convertirse en el idioma oficial en lugar del babel de lenguas vernáculas, costosas de mantener y administrar.
Desde los primeros tiempos, la creencia de la Iglesia ha sido que es la misma Divina Providencia que ha hecho del idioma latino la influencia más importante de la civilización sobre el pensamiento religioso y aun seglar, y la actividad de la humanidad.
   
Con el creciente babel de lenguas vernáculas, las autoridades francesas están llamando para retornar al latín como el idioma oficial de la Unión Europea. En décadas recientes, han habido llamados para designar al latín como latín, el cual lejos de estar “muriendo”, ha estado experimentando un resurgimiento en Europa, e incluso en los Estados Unidos, en su forma hablada, como también en su lectura y forma escrita.
   
Como sea, muchos idiomas europeos modernos se derivan del latín, tales como el inglés (indirectamente), español, francés, italiano, portugués y rumano. Ahora que el Reino Unido ha dejado la Unión Europea, solo dos pequeños países usan el inglés como idioma principal: Malta e Irlanda. Actualmente la UE usa un babel confuso de 24 vernáculos, todos considerados “oficiales”. Así, tiene que proveerse traducciones simultáneas en 24 idiomas, y la correspondencia debe contestarse en 24 idiomas. El actual sistema es incómodo y costoso.
    
Cuando estaba planeándose el anticoncilio Vaticano II (1962-1965) se le preguntó a Juan XXIII bis si quería que se le proporcionase traducción simultánea al estilo de las Naciones Unidas, a lo cual replicó: «¡Absolutamente no! Ellos son Católicos. Que hablen latín». Por ende, las sesiones del Vaticano II se condujeron totalmente en latín, y todos los documentos y artículos fueron publicados en latín. Oficialmente, la Iglesia Católica no es multilingüe, sino unilingüe, reflejando la Unidad, primera de las notas de la Iglesia. Este unilingüismo es visto ahora como una solución también para las organizaciones seglares.
    
El latín está siendo propuesto como la elección ideal como el idioma oficial de la Unión Europea. El Israel moderno logró exitosamente una revitalización similar de un idioma  extensamente hablado, leído y escrito, mientras el hebreo moderno es simplemente una versión del hebreo bíblico de hace 2.500-3.000 años. El latín, sin embargo, nunca murió, sino que continuó siendo usado, incluso en la era moderna e incluso en el presente.
   
Desde el Imperio romano y la Cristiandad, al Renacimiento y la Ilustración, y hasta la Edad Moderna, el latín ha sido usado continuamente. Por 2.000 años ha sido el único vínculo común sostenido entre los países europeos. Toda experiencia política histórica compartida en Europa conduce al latín. A fines del siglo XIX, el latín era usado para enseñar medicina y derecho a los cuerpos estudiantiles que hablaban diferentes vernáculos, y el latín permaneció como idioma oficial del imperio Habsburgo hasta 1918, al final de la I Guerra Mundial. Ha sido el vehículo de la lógica y la retórica mundial. [Parte de la información para este Comentario proviene de Le Figaro].
    
Verdaderos Católicos, el idioma de la verdadera Iglesia Católica no solo es aplicable a la Misa Latina Tradicional. Tiene una utilidad e influencia mucho más amplia. Desde los primeros tiempos, la creencia de la Iglesia ha sido que es la misma Divina Providencia que ha hecho del idioma latino la influencia más importante de la civilización sobre el pensamiento religioso y aun seglar, y la actividad de la humanidad.

viernes, 15 de mayo de 2020

ORACIÓN DE SAN BERNARDO A LA SANTÍSIMA VIRGEN


LATÍN
Per te, O María, accéssum habeámus ad Fílium, O Invéntrix grátiæ, Mater salútis, ut per te nos suscípiat, qui per te datus est nobis. Excúset apud ipsum intégritas tua culpam nostræ corruptiónis, et humílitas Deo grata nostræ véniam impétret vanitáti ac supérbiæ. Copiósa caritas tua nostrórum coopériat multitúdinem peccatórum, et fœcúnditas tua gloriósa fœcunditátem nobis conférat meritórum. Dómina nostra, Mediátrix nostra, Advocáta nostra: tuo Fílio nos reconcília, tuo Fílio nos comménda, tuo Fílio nos repræsénta. Fac, o benedícta, per grátiam quam invenísti, per prærogatívam quam meruísti, per misericórdiam quam peperísti, ut, qui te mediánte fíeri dignátus est partíceps infirmitátis et misériæ nostræ, te quóque intercedénte partícipes nos fáciat glóriæ suæ et beatitúdinis, Jesus Christus, Fílius tuus Dóminus noster, qui est super ómnia Deus benedíctus in sǽcula. Amen.
 
TRADUCCIÓN
Por ti, oh María, tengamos entrada a tu Hijo: por ti, oh bendita inventora de la gracia, causadora de la vida, Madre de la Salvación: para que por ti nos reciba el que por ti se nos dio a nosotros. Que tu pureza excuse ante él la culpa de nuestra corrupción, y tu humildad tan grata a Dios nos impetre el perdón para nuestra vanidad y soberbia. Que tu copiosa caridad cubra la multitud de nuestros pecados, y tu gloriosa fecundidad nos confiera fecundidad en los méritos. Oh Señora nuestra, Medianera nuestra, Abogada nuestra: reconcílianos con tu hijo, encomiéndanos a tu Hijo, represéntanos ante tu Hijo. Haz, oh bendita, por la gracia que hallaste, por las prerrogativas que has mereido, por la misericordia que diste a luz, que, El que por medio tuyo se dignó participar de nuestras debilidades y miseria, por tu intercesión nos haga partícipes de su gloria y bienaventuranza, Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor, que es Dios, bendito sobre todas las cosas y por los siglos. Amén.
  
SAN BERNARDO DE CLARAVAL. De advéntu Domini, sermón 2º “De Lectióne Isaíæ: Dixit Dóminus ad Achaz: Pete tibi signum, et de vía adversárii”, cap. 5, §2; en Migne, Patrología Latina 183, col. 43. Traducción propia.

lunes, 12 de agosto de 2019

BENDICIÓN DE SANTA CLARA DE ASÍS

  
INTRODUCCIÓN
El original más antiguo hasta ahora encontrado remonta a 1393. Está escrito en alemán medieval y en él la bendición es dirigida a Santa Inés de Praga. Fue publicado por Walter Warren Seton, Benedíctio S. Claræ, en Archívum Franciscánum Históricum, VII (1914), págs. 189-190 [1]. Otro original antiguo presenta la bendición en latín y es dirigida a Ermentrudis de Brujas. En otro texto antiguo la bendición aparece dirigida a todas las hermanas. Es bien posible que Santa Clara en la hora de la muerte hubiese usado una fórmula para todas las hermanas, derivada de la que ya usara para algunas hermanas en particular. Pero puede ser que desde el principio la bendición haya sido compuesta para todos los monasterios. En la leyenda del Beato Tomás de Celano podemos leer: “Ómnibus dominábus monasteriórum páuperum tam præséntibus quam futúris largam benedicitiónis grátiam imprecámur” [2].
   
Es de notar que Santa Clara, tal como San Francisco en las Alabanzas a Dios para Fray León, usa la fórmula bíblica del Libro de los Números [3]. Presentamos la traducción de la bendición a todas las hermanas, acompañada con el texto original de los Opúscula

BENDICIÓN DE SANTA CLARA
  
LATÍN
1 In nómine Patris, et Fílii, et Spíritus Sancti. Amen.
2 Benedícat vobis Dóminus, et custódiat vos.
3 Osténdat fáciem suam vobis, et misereátur vestri.
4 Convértat vultum suum ad vos, et det vobis pacem (cfr. Num. 6, 24-26), soróribus et filíabus meis,
5 et ómnibus áliis ventúris et permansúris in vestro collégio, et cœ́teris áliis tam præséntibus quam futúris, quæ fináliter perseveráverint in ómnibus áliis monastériis páuperum dominárum.
6 Ego Clara, ancílla Christi, plántula beatíssimi patris nostri sancti Francísci, soror et mater vestra, et aliárum sorórum páuperum, licet indígna,
7 rogo Dóminum nostrum Jesum Christum, per misericórdiam suam et intercessiónem sanctíssimæ suæ Genitrícis sanctæ Maríæ, et beáti Michaélis Archángeli, et ómnium sanctórum Angelórum Dei, beáti Francísci patris nostri, et ómnium Sanctórum et Sanctárum,
8 ut ipse Pater cœléstis det vobis, et confírmet istam sanctíssimam suam benedictiónem in cœlo et in terra (cfr. Gen. 27, 28) [4]:
9 in terra, multiplicándo vos in grátia, et in virtútibus suis inter servos et ancíllas suas in Ecclésia sua militánti;
10 et in cœlo, exsaltándo vos et glorificándo in Ecclésia triumphánti inter Sanctos et Sanctas suas.
11 Benedíco vos in vita mea et post mortem meam, sicut possum et plus quam possum, de ómnibus benedictiónibus,
12 quibus Pater misericordiárum (cfr. 2 Cor. 1, 3) fíliis et filíabus benedíxit, et benedícet in cœlo (cfr. Eph. 1, 3) et in terra,
13 et pater et mater spirituális fíliis suis et filíabus spirituálibus, et benedíxit et benedícet. Amen.
14 Estóte semper amatríces Dei et animárum vestrárum, et ómnium sorórum vestrárum,
15 et sitis semper sollícitæ observáre quæ Dómino promisístis.
16 Dóminus vobíscum sit semper (cfr. 2 Cor. 13, 11), et útinam vos sitis semper cum Ipso (cfr. Joann. 12, 26; 1 Thess. 4, 17). Amen.
  
TRADUCCIÓN
1 En el nombre del Padre, y del Hijo ,y del Espíritu Santo. Amén.
2 El Señor os bendiga y os guarde.
3 Os muestre su faz, y tenga misericordia de vosotras.
4 Vuelva su rostro a vosotras, y os dé la paz (cf. Núm. 6, 24-26), a vosotras, hermanas e hijas mías,
5 y a todas las otras que han de venir y permanecer en vuestra comunidad, y a todas las demás, tanto presentes como futuras, que perseveren hasta el fin en todos los otros monasterios de Damas Pobres.
6 Yo, Clara, sierva de Cristo, plantita de nuestro muy bienaventurado padre San Francisco, hermana y madre vuestra y de las demás hermanas pobres, aunque indigna,
7 ruego a nuestro Señor Jesucristo, por su misericordia y por la intercesión de su santísima Madre santa María, y del bienaventurado Miguel Arcángel y de todos los santos Ángeles de Dios, de nuestro bienaventurado padre Francisco y de todos los Santos y Santas,
8 que el mismo Padre celestial os dé y os confirme ésta su santísima bendición en el cielo y en la tierra (cf. Gén. 27, 28):
9 en la tierra, multiplicándoos en su gracia y en sus virtudes entre sus siervos y siervas en su Iglesia militante;
10 y en el cielo, exaltándoos y glorificándoos en la Iglesia triunfante entre sus santos y santas.
11 Os bendigo en vida mía y después de mi muerte, como puedo y más de lo que puedo, con todas las bendiciones
12 con las que el Padre de las misericordias (cf. 2 Cor. 1, 3) ha bendecido y bendecirá a sus hijos e hijas en el cielo (cf. Ef. 1, 3) y en la tierra,
13 y con las que el padre y la madre espiritual ha bendecido y bendecirá a sus hijos e hijas espirituales. Amén.
14 Sed siempre amantes de Dios y de vuestras almas y de todas vuestras hermanas,
15 y sed siempre solícitas en observar lo que habéis prometido al Señor.
16 El Señor esté siempre con vosotras (cf. 2 Cor. 13, 11), y ojalá que vosotras estéis siempre con Él (cf. Jn. 12, 26; 1 Tes. 4, 17). Amén.
  
NOTAS
[1] Ver Untersuchungen über die quellen zum Leben der Hl. Klara von Assisi, en Franciscan Studies XXIII (1936), págs. 300-301 y las respectivas notas. La edición de los Opúscula Ómnia Sanctæ Claræ Assisiénsis publica las tres versiones, la bendición a todas las hermanas, en latín, la versión latina de la bendición a Ermentrundis de Brujas y la versión en alemán medieval a Santa Inés de Praga. Fray Joaquín María Beltrán Sellés publica la traducción de la bendición a todas las hermanas. Los Schriften de ENGELBERT GRAU publican la versión destinada a Santa Inés de Praga y la BAC publica la bendición a todas las hermanas, aunque con algunas diferencias en relación al texto de los Opúscula y los Documents por Damien Vorreux reportan la versión a todas las hermanas.
[2] Leyenda de Santa Clara Virgen, 45: «implora la gracia de una larga bendición sobre todas las damas pobres de sus monasterios, tanto presentes como futuros».
[3] Cf. Fuentes I, págs. 44. 53.
[4 ]Cf. T 40-41.

martes, 23 de julio de 2019

SALUTACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL EN MONTE GÁRGANO

LATÍN
Ave, Sancte Míchaël Archángele, Árchidux Dómini Sábaoth,
Christianórum fídei Totur, Dóminus tecum,
Tu es benedíctus inter mília Angelórum:
Te humíliter deprécor,
Offer pro mea inconsideráta voluntáte Ministérium
tuum Angélicum Sanctíssimæ Trinitáti,
O Sancte Præpósite Paradísi
Quem honoríficant omnes Angelórum Cives,
defénde me in prælio mortis meæ.
Ut non péream in treméndo judício Dei. Amen.
  
℣. Ora pro nobis, Sancte Míchaël Archángele.
℟. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.
  
ORATIO
Omnípotens sempitérne Deus, qui réspicis terram et facis eam trémere: parce metuéntibus, propitiáre supplícibus; ut, cujus iram terræ fundaménta concutiéntem expávimus, cleméntiam contritiónes ejus sanántem júgiter sentiámus.
  
Beáti Archángeli tui Michaelis intercessióne suffúlti: súpplices te, Dómine, deprecámur; ut, quod ore prosequimur, contingamus et mente. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Dios te salve, San Miguel Arcángel, archiduque del Señor de los ejércitos,
Protector de la fe de los Cristianos, el Señor es contigo,
Bendito eres tú entre los miles de Ángeles:
Humildemente te suplico,
Ofrece tu Angélico Ministerio a la Santísima Trinidad
Por mi inconsiderada voluntad.
Oh Santo prepósito del Paraíso,
A quien honran todos los angélicos ciudadanos,
Defiéndeme en el combate de mi muerte,
Para que no perezca en el tremendo Juicio de Dios. Amén.
  
℣. Ruega por nosotros, San Miguel Arcángel.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Omnipotente y sempiterno Dios, que miras la tierra y la haces estremecer, perdona a aquellos que están temerosos, y muestra tu misericordia a cuantos te imploran; para que quienes tememos tu ira, que agita los fundamentos de la tierra, podamos disfrutar siempre de tu misericordia, que sana sus conmociones.
  
Apoyados por la intercesión de tu bienaventurado Arcángel San Miguel, humildemente te suplicamos, oh Señor, que lo que ha pasado por nuestros labios podamos conservarlo en nuestra alma. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

lunes, 9 de julio de 2018

DOS ESCOLIOS SOBRE LA LITURGIA

 
«Los nuevos liturgistas han suprimido los púlpitos sagrados para que ningún malévolo sostenga que la Iglesia pretende rivalizar con las cátedras profanas».
   
[...]
 
«La liturgia definitivamente sólo puede hablar en latín. En vulgar es vulgar».
  
NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA, Escolios a un Texto Implícito, tomo II.

miércoles, 24 de junio de 2015

HIMNO "Ut queant laxis", EN HONOR DE SAN JUAN BAUTISTA

San Juan Bautista
   
El liturgista Guillermo Durando refiere en su obra "Rationále Divinórum Officiórum" que el himno "Ut queant laxis" fue compuesto un Sábado Santopor el monje e historiador longobardo Paulo Diácono OSB en agradecimiento a San Juan Bautista, pero dejemos que sea él mismo quien lo relate:
 
"Paulus historiógraphus, Románæ Ecclésiæ diáconus, Cassinénsis monachus, quaedam die cum vellet paschálem céreum consecráre rauce facte sunt fauces ejus, cum prius vocáles essent; ut ergo vox sibi restituerétur, compósuit in honórem beáti Joánnis hymnum "Ut queant laxis", in cujus princípio petit vocis restitutiónem, quam obtínuit sicut et mérito sancti Joánnis restauráta est Zacharíæ". (El historiador Pablo, diácono de la iglesia de Roma, monje de Montecassino, cierto día cuando iba a consagrar el cirio pascual le vino ronquera a la garganta, estando en el canto anterior; entonces para recuperar la voz, compuso en honor de San Juan [Bautista] el himno "Ut queant laxis", en cuyo inicio pide recuperar la voz, la cual obtuvo así como a Zacarías le fue restablecida por mérito de San Juan). [Guillermo Durando, Rationale Divinorum Officiorum, lib. 7, cap. 14, fol. 145 v].
  
Este himno a San Juan Bautista se hizo famoso porque de las primeras sílabas de los hemistiquios (mitad métrica) de la primera estrofa, el monje Guido de Arezzo OSB, creó la notación latina (las notas musicales), a saber: UT, RE, MI, FA, SOL, y LA (en el siglo XVI Anselmo de Flandes creará la nota SI al combinar las iniciales de Sancte Ioánnes; y en la centuria siguiente, el musicólogo Giovanni Battista Doni remplazará UT por DO, para facilitar el solfeo -entrenamiento musical-).
  
Dejando a un lado lo anterior, la Iglesia recita este himno en el Oficio Divino durante la Natividad de San Juan Bautista (24 de Junio), dividido en tres partes: "Ut queant laxis" (estrofas 1-4 y 14) en las Vísperas, "Antra desértis" (estrofas 5-8 y 14) en Maitines. y "O nimis felix" (estrofas 9-13), en Laudes; recordando respectivamente su concpeción milagrosa y su nacimiento, su retiro eremítico en el desierto y el don inigualable de haber señalado visiblemente al Divino Redentor anunciado y esperado por los Profetas, alabarle por sus excelencias y suplicar su intercesión ante el Señor.
   
HIMNO "Ut queant laxis" (LATÍN)
   
Ut queant laxis resonáre fibris
Mira gestórum fámuli tuórum,
Solve pollúti lábii reátum,
Sancte Joánnes.
    
Núntius celso véniens Olympo,
Te patri magnum fore nascitúrum,
Nomen, et vitæ seriem geréndæ
Órdine promit.
   
Ille promíssi dubius supérni,
Pérdidit promptæ módulos loquélæ:
Sed reformásti génitus perémptæ
Órgana vocis.
   
Ventris obstrúso récubans cubíli,
Sénseras Regem thálamo manéntem:
Hinc parens nati méritis uterque
Ábdita pandit.
   
Antra desérti tenéris sub annis
Cívium turmas fúgiens, petísti,
Ne levi posses maculáre vitam
Crímine linguæ.
   
Praebuit durum tégumen camélus
Artúbus sacris, stróphium bidéntes:
Cui latex haustum, sociáta pastum
Mella locústis.
  
Céteri tantum cecínere Vatum
Corde præságo jubar affutúrum:
Tu quidem mundi scelus auferéntem
Índice prodis.
   
Non fuit vasti spátium per orbis
Sánctior quisquam génitus Joánne,
Qui nefas sæcli méruit lavántem
Tíngere lymphis.
    
O nimis felix, meritíque celsi,
Nésciens labem nívei pudóris,
Præpotens Martyr, nemorúmque cultor,
Máxime Vatum.
   
Serta ter denis álios corónant
Aucta creméntis, duplicáta quosdam;
Trina te fructu cumuláta centum
Néxibus ornant.
    
Nunc potens nostri méritis opímis
Péctoris duros lápides revélle,
Ásperum planans iter, et refléxos
Dírige calles.
   
Ut pius mundi Sator et Redémptor,
Méntibus culpæ sine labe puris,
Rite dignétur véniens beátos
Pónere gressus.
  
Láudibus cives celébrent supérni
Te Deus simplex, paritérque trine,
Súpplices et nos véniam precamur:
Parce redémptis.
   
Sit decus Patri, genitǽque Proli,
Et tibi compar utriúsque virtus
Spíritus semper, Deus unus, omni
Témporis ǽvo.
Amen.

jueves, 1 de diciembre de 2011

EL LATÍN EN LA SANTA MISA, ¿POR QUÉ?

Por Mons. Mark A. Pivarunas, CMRI



1. ¿Porqué se oficia la Misa en Latín?
La Misa en latín con frecuencia se denomina “Misa Tridentina,” en referencia al hecho de que fue codificada por San Pío V poco después del Concilio de Trento (1545-1563), de donde proviene el término “Tridentino.” Contrario a lo que algunas personas piensan, San Pío V no creó una nueva Misa, sino unificó toda la Liturgia existente: Ordenando y estructurándola bajo un “Ordo,” de tal manera; que toda la Liturgia de la Iglesia permaneciera sin mutación con el correr de los Siglos. Su Bula “Quo Primum Tempore” no solamente declaró que había que mantener la Misa permanentemente inalterable, sino también prohibió la introducción de nuevas Liturgias en la Misa. La Misa en Latín puede de hecho llamarse Misa de los Apóstoles, porque data del tiempo de Nuestro Señor y de los Apóstoles. Los pormenores de las primeras Liturgias se asemejan a la Misa en Latín en sus detalles esenciales.

2. ¿Originalmente en que Idioma se decía la Santa Misa en la Iglesia?
La Misa se decía originalmente en Arameo o Hebreo, puesto que estas eran las lenguas que hablaban Cristo y los Apóstoles; las expresiones: “Amen, Alleluia, Hosanna y Sabbaoth” son palabras Arameas que se mantuvieron y aun permanecen actualmente en la Santa Misa en Latín. Cuando la Iglesia se extendió por todo el mundo gentil en el Siglo I; adoptó el Griego en su Liturgia porque este era el Idioma común del Imperio Romano. El uso del Griego continuó hasta el siglo II y parte del siglo III. El Kyrie eléison, y el Símbolo Litúrgico IHS (deriva de la palabra Jesús en Griego) son una prueba víva del uso de este Idioma en la Liturgia de la Iglesia; pues permanecen aun en la Santa Misa en Latín. Las Misas Romanas iniciales se encuentran en los escritos de San Justo “que datan del año 150 del Cristianismo” y también en los de San Hipólito del “año 215.” El Latín finalmente remplazó al griego como lengua oficial del Imperio.

3. ¿Desde cuándo se usa el latín en la Iglesia?
Hacia el año 250 de la fundación de la Iglesia, la Misa se decía en Latín en la mayor parte del mundo Romano. Incluyendo las ciudades del Norte de África y de Italia, como Milán. La Iglesia en el Imperio Occidental adoptó el latín en la Misa alrededor del año 380 del Cristianismo. El Canon de la Santa Misa en latín, como lo conocemos actualmente, ya estaba completo para el año 399 del Cristianismo. El Latín dejó de ser lengua vernácula hacia los Siglos VII y IX; sin embargo, la Misa siguió ofreciéndose en Latín porque mucha de su Liturgia ya había sido creada en esa lengua. Los Santos Padres de la Iglesia, por entonces, no vieron razón alguna para adoptar las nuevas lenguas vernáculas que estaban en desarrollo alrededor del mundo conocido. Este fue un medio providencial; porque el latín, aunque lengua muerta, sirvió como medio de comunicación en la Iglesia y a través de los Siglos. Sin duda era este el medio por el cual, Dios prometiera en el santo Evangelio, que estaría con nosotros hasta el fin de los tiempos; esto es parte del Plan de Dios para preservar a su Iglesia hasta el final.

4. ¿Qué razones tuvo la Santa Iglesia para mandar que se oficiara la Misa en Latín?
El único objetivo de San Pío V al mandar codificar la Misa, no fue sino el de la Unidad de la Iglesia, la única de las razones de peso; por la que se asegura la Unidad en el Culto Católico y se evita la disparidad de Rito, el único medio era la Uniformidad en el Idioma, y así se preservaría no solo de Cisma sino también de los errores que pudieran ser introducidos. Mandó San Pío V fuese dicha, la Misa en lo que sería en adelante el Idioma Oficial de la Santa Iglesia: “El Latín.”

5. ¿Cómo asegurar la perpetuidad de los Ritos Católicos, a través de tanta diversidad de Idiomas, Naciones, costumbres y que además esas mismas diferencias cambiarían a través del correr de los años?
Las razones son evidentes, había que asegurarse de que el Idioma que la Iglesia tomara como oficial, no fuera modificado a través de los tiempos y los lugares; pues la Historia nos demuestra que los vocablos de los Idiomas cambian de significado o se introducen modismos, por el habla Popular con el tiempo.
Hasta los reformistas protestantes reconocen la conexión entre las enseñanzas de la Iglesia y la Misa. Lutero creyó que eliminando la Misa, podría derrocar al papado. El y otros reformistas protestantes se dedicaron a erradicar la noción del sacrificio de sus liturgias “reformadas.” Eliminaron los altares y los crucifijos, y las lecturas de las Escrituras y los sermones remplazaron el concepto de la Real Presencia de Cristo en el Sagrado Sacramento. Esto se fue haciendo gradualmente, para que los católicos quienes, después de todo, iban a las mismas iglesias y con frecuencia tenían los mismos pastores, difícilmente se dieran cuenta de que poco a poco se iban convirtiendo en protestantes.
La repuesta Sabia de la Iglesia, a todas estas incógnitas Preocupantes, las soluciona adoptando una Lengua que en sí misma sea inalterable, inmutable en lo esencial de sus vocablos.

 6. ¿Qué lengua entre el Griego, Latín, Hebreo y el llamado Siriaco-Arameo resolvía éstas incógnitas?
El Latín ofrecía esta garantía; es por eso que se mandó, se adoptase en toda la Liturgia de la Iglesia: “El Latín Lengua Muerta” a excepción de los Ritos Católicos que tuvieran más de 200 años de existencia. Son por estas razones y no por otras, por las que se dice la Misa en Latín (Lengua Muerta). Como no se habla actualmente como lengua vernácula de país alguno; las palabras en latín no cambian de significado. Por ejemplo el Idioma Inglés será más fácil de entender, pero a causa del habla popular, los Coloquialismos, y la influencia de los Regionalismos, las palabras que usamos varían de significado de un sitio a otro y de un año a otro. Como lo dijo su Santidad Pío XII de feliz memoria: “El uso del Latín” es una señal hermosa y manifiesta de la Unidad, así como un antídoto efectivo contra cualquier corrupción en la Verdad Doctrinal” (Mediator Dei).

 7. ¿Qué podemos decir de las personas que objetan que hay dificultad actualmente para entender el latín por lo que les resulta aburrida la Misa?
Es evidente, están olvidando que el acto de Adoración Supremo (Misa) no es una reunión social que sirva para alagar a los sentidos ni mucho menos un estímulo para favorecer el sentimentalismo; muy al contrario es la “Aceptación de la Soberanía infinita de Dios y de sus Perfecciones con la sumisión absoluta de la criatura para con su Señor y Creador. Nos encontramos por desgracia en una situación en donde los modismos y costumbres en los Idiomas se suceden una y otra vez sin interrupción; de tal manera que al cabo de solo 2 o 3 años ya no tienen el mismo significado tal o cual palabra, la prueba está en que experimentamos cambios en la forma de hablar de las generaciones pasadas a las actuales y sin embargo lo aceptamos gustosos. Entonces, ¿ Porqué no aceptar un Idioma que además de ser Mandado por la Iglesia Católica es a la vez una garantía de seguridad que preserva a nuestra Fe Católica de todo contagio de error y de corrupción?. Para los que se quejan de no entender el latín no es sino una manera fácil de justificar su falta de piedad y de Fe y por este motivo culpan a un Idioma que facilita la Unidad de la Iglesia y que además a sido Inspirado por el Espíritu Santo y por eso se conforman con el progresismo religioso de los Templos actuales; condenado por la Santa Iglesia.

8. ¿Cuál es la manera Católica de guiarnos cuando asistimos los domingos a las Misas en latín?
Existe una diversidad de Misales que traen el texto en Latín y adjunto la traducción en el Idioma de cada País; recordemos que el Culto de “Dulía que ofrecemos a los Santos” y el Culto de “Latría o de Adoración que es el que se tributa solo a Dios” lo hacemos conforme lo manda La Santa Iglesia y que éste solo hecho debe bastarnos para satisfacer nuestras exigencias de entender el Latín, pues aunque por el oído no lo entendamos sabemos que adoramos a Dios de la manera como quiere ser Adorado, del modo, forma y medida que el Espíritu Santo a proporcionado a su Iglesia. Sus Ministros lo entienden y nos trasmiten los sentimientos de la Iglesia en cada mínimo gesto litúrgico; y basta con que ellos nos expliquen con claridad cada parte del Culto Oficial de la Iglesia que es: “la Liturgia” y como consecuencia el Centro de ella “La Santa Misa.”

 9. ¡Qué es lo que sucede actualmente! ¿Porqué razón, no se ofician más Misas Católicas, es decir, en el Idioma Oficial y con las disposiciones mandadas y ordenadas por la Iglesia?
La razón es que las Misas que se dicen a partir del 20 de Noviembre de 1960, mandadas por el hereje Pablo VI (Montini), no son ya Misas Católicas, puesto que se separan de una manera impresionante de la Misa Tridentina (Cardenal Ottaviani); el Novus Ordo Missae o nueva Misa; no es ni será jamás, Un Ordo Católico; muy al contrario no representa mas que un Misal arreglado y ordenado a merced de las aspiraciones protestantes: la Nueva Misa, no representa más que el sueño dorado del Pérfido Martín Lutero; pues su máxima favorita era: “¡Destruid la Misa y Habréis acabado con Papado!” Y en efecto se cortó el canal de la gracia (la Misa) que es el Centro de Toda la Liturgia; y se consiguió lo que aspiraban, protestantizar a la que ellos consideraban su enemigo acérrimo la “Iglesia Católica.” La nueva Misa es en verdad una Asamblea protestante. Ella es el reflejo vivo de la secta protestante; y en honor a la verdad si Ud. ¡No lo cree!, lo Insto a que lo compruebe con sus propios ojos, si puede Ud. encontrar alguna diferencia entre una asamblea protestante Y la Misa nueva; basta con presenciar personalmente las dos Asambleas; la protestante y la que dicen en los Templos modernos mal llamados Católicos.

 10. ¿Cuáles fueron las consecuencias al querer imponer a todos los sacerdotes la nueva Misa?
Aunque la Misa en Latín data del año 150 del Cristianismo, el advenimiento de la nueva Misa Protestante (Novus Ordo Missae) hecha oficial por el hereje Pablo VI el 22 de Marzo de 1970, causó la Apostasía de muchos Sacerdotes. Pero también la reacción de muchos otros que permanecieron fieles a las Enseñanzas de la Iglesia, los cuales conscientes de la importancia de la Unidad cuya nota, es la principal para conocer la Verdadera Religión; han continuado Oficiando la Santa Misa tal como fue codificada por la Santa Iglesia poco después del Concilio de Trento, sin agregar ni disminuir nada de lo que allí establecieron; según aquello del conmmonitorio: “no traspases los límites que han establecido vuestros antepasados.” Los sacerdotes de la “Congregación María Reina Inmaculada” (CMRI) que comenzó en el año de 1967, siempre han ofrecido la Misa Católica (Tradicional en Latín) con las circunstancias que rodean actualmente a la Santa Iglesia, como es el: Declarar que la Sede Apostólica está Vacante, por razón cierta y comprobada que los últimos Papas predecesores a Pío XII han caído consuetudinariamente en las heréticas y depravadas prácticas de Doctrinas condenadas por la Iglesia, separándose así del Cuerpo Místico de Cristo tales son los casos de Juan XXXIII, Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II los cuales habiendo reformado; la Misa, Sacramentos, y aún la Liturgia en general, se han plegado a los errores Modernistas condenados por San Pío X. Pues es clara la Iglesia cuando la escuchamos decir por San Roberto Bellarmino: ¿Puede un Papa caer en herejía? Y no duda al responder que, Sí, cuando atenta contra los Dogmas, y lo establecido a “perpetuidad” concerniente a (Moral y Doctrina Católica) que ya la Iglesia por medio de los Pontífices antecesores haya Decretado, quien pretenda hacer lo contrario, y refórmese lo ya establecido quedará ipso facto fuero de la Santa Iglesia, esta es doctrina clara de la misma; es hereje quien niegue, reforme, agregando o disminuyendo lo que la Iglesia manda que crea, reciba y obedezca; cualquiera que haya sido su condición o Autoridad dentro de la Santa Iglesia llámese: Obispo, Arzobispo, Cardenal y en definitiva Papa.

 11. ¡Acaso la Liturgia no puede acomodarse a las necesidades de los tiempos actuales! ¿Porqué la Misa en latín es tan importante para ustedes?

El Papa Pío XII declara expresamente que la Sagrada Liturgia está íntimamente vinculada a las verdades de la Fe Católica y por lo tanto debe conformarse a ella y reflejar esas verdades; no podemos so pretexto, de acomodar la Liturgia a las exigencias de los pueblos y de los tiempos modernos, comprometer una sola Verdad de Fe; es absolutamente importante conservar inalterable la Liturgia para que ella sirva actualmente salvaguardando la integridad de la Fe (Mediator Dei). Si la Liturgia en este sentido representa el depósito de la Fe Católica, resultaría herético y sacrílego, querer acomodar la Santa Misa a merced del capricho humano, atropellando con ello toda una tradición infalible.

 12. Estimo que el latín es una lengua Anticuada ¿Acaso no se opone al progresismo cultural de los pueblos?
No podemos objetar el que una lengua como el latín haya pasado de uso en estos tiempos tan modernos o el que peligremos habernos quedado anclados en el Siglo XV; como afirman muchas personas de juicio ligero. Contrario a estos criterios equívocos, no solamente afirmamos que quedamos anclados en el Siglo XV sino en el año 33 de Nuestro Señor; por eso cuando se nos acusa de novedosos podemos responderles: “no hay nada mas nuevo que permanecer en los Orígenes”( Sta. Teresa de Jesús). No es pues la Misa en latín, una manera selectiva o novedosa de oficiarla ni tampoco elitista o exclusivista, todo lo contrario, es la única manera católica, es decir, Universal de oficiarla, acomodada para que sea escuchada por toda persona bautizada del mundo sin importar la Nacionalidad que tuviera (Chino, Alemán, Norteamericano etc.) Esta fue la intención de la Iglesia al mandar codificar la Misa en una lengua que a través de los tiempos y los lugares no sufriera cambios, pues pertenecemos a la Iglesia Católica que es Una: en el Bautismo, Una en los Sacramentos, Una en la Fe; como dice el Apóstol San Pablo. Por estas razones, la Iglesia siempre ha protegido cuidadosamente el Texto de la Misa, para evitar que se incorporen a la Liturgia errores doctrinales. La Misa tradicional en latín es entonces la expresión perfecta de las verdades inmanentes de la Iglesia Católica. Hasta los protestantes reformistas reconocen la conexión entre las enseñanzas de la Iglesia y la Misa. Lutero creyó que eliminando la Misa, podría derrocar el Papado. El y todos los demás protestantes se dedicaron a quitar la Noción de Sacrificio de sus Liturgias, “inventadas” por ellos: eliminaron los altares y los crucifijos, y las lecturas de las Escrituras y los sermones reemplazaron el concepto de la Real Presencia de Cristo en el Sagrado Sacramento. Esto se fue haciendo de un modo gradual y despacio para que los Católicos, quienes después de todo, observaban atónitos los cambios y novedades que se iban introduciendo en sus iglesias, ni siquiera advirtiesen que se iban convirtiendo en protestantes.

 13. ¿Cuál fue el origen de la nueva Misa conocida como: “NOVUS ORDO MISSAE”?
Desde principios de la década de los 60′s muchos de estos primeros cambios se fueron gradualmente introduciendo en las iglesias Católicas. Fue entonces en ésta época cuando la Misa experimentó cambios por una comisión del Vaticano II asistida por seis protestantes. En la nueva Liturgia que arreglaron ellos no hay referencias a la Misa como un sacrificio, pues la definen como: “El memorial del Señor” y se identifica perfectamente con el servicio protestante. Al transformar toda la Liturgia alejándose impresionantemente de la Teología Católica, éstas reformas han demostrado a la sociedad que los nuevos cambios litúrgicos solo conducen a una total desorientación en los Católicos que dieron señales de indiferencia y de disminución de la Fe, otros pasaron por una torturante crisis de conciencia y finalmente miles apostataron; pues la nueva Misa no era ya la expresión de una Fe Católica sino la de una nueva religión ecuménica.

 14. ¿Acaso no debe la liturgia acomodarse a las necesidades de las culturas y de los pueblos para Evangelizarlos?
La Misa es el acto supremo de Adoración a Dios, quién está por sobre el tiempo, las lenguas y las culturas. La finalidad de la Misa es honrar a Dios y Adorarlo. Durante Siglos, un Católico podía asistir a la Misa en cualquier parte del mundo y siempre hallaba la misma forma Católica de seguirla y cumplir con el precepto. Si pudiésemos viajar a través del tiempo, encontraríamos la misma Verdad: una Misa ofrecida por un sacerdote Católico que viviera en Roma en el año 570 sería igual a una ofrecida por un sacerdote que viviera en Nagasaki en 1940, o la de un sacerdote del Monte San Miguel en el año 2002. Este hecho refleja claramente dos de las cuatro Notas de la Iglesia Católica; su Unidad y su Catolicidad en relación con el tiempo y el espacio.

 15. ¿Cuáles son los fines de la Santa Misa?
Recordando nuestro Catecismo; los propósitos por los que se ofrece la Misa son:
  1. Adorar a Dios como Señor y Creador
  2. Darle gracias a Dios por todos los favores recibidos
  3. Pedir a Dios que derrame sus bendiciones sobre todos los hombres
  4. Satisfacer la Justicia de Dios por los pecados que se cometen.
La Misa es, aún más, la Adoración pública ofrecida por la Iglesia entera a Dios a través de Jesucristo, quién, como el Sumo Sacerdote Eterno se ofrece de nuevo a su Eterno Padre como lo hiciera en la Cruz. Él es el Cordero de Dios, la Víctima sin mancha cuyo sacrificio lava los pecados del mundo. La Misa, es entonces el cumplimiento de la profecía: “De Levante a Poniente, grande es mi Nombre entre las naciones, y en todo lugar se sacrifica y se ofrece al Nombre Mío una ofrenda pura” ( Mal. I,11).

 Obispo Mark A. Pivarunas, CMRI

jueves, 27 de mayo de 2010

ACTO DE DESAGRAVIO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, COMPLETO Y OFICIAL

Esta oración de desagravio al Sagrado Corazón de Jesús fue escrita por el Papa Pío XI en 1928 junto con la Encíclica "Miserentíssimus Redémptor", y ordenó que esta consagración se rezase especialmente en la Misa del Sagrado Corazón de Jesús (que él elevó a Doble de 1ª Clase con Octava). Traemos el original en Latín (como fuera publicada en las Actas de la Sede Apostólica en 1928), y su traducción, porque como Católicos Sedevacantistas que somos, hemos de asumir la Verdad totalmente y difundirla, como efectivamente hemos resuelto hacer.
 
ACTUS REPARATIÓNIS AD SACRATÍSSIMI CORDIS JESU
  
Jesu dulcíssime, cujus effúsa in hómines cáritas, tanta oblivióne, negligéntia, contemptióne, ingratíssime repénditur, en nos, ante altária tua (Extra ecclesiam vel oratorium, dicatur: ante conspéctum tuum) provolúti, tam nefáriam hóminum socórdiam injuriásque, quibus úndique amantíssimum Cor tuum affícitur, peculiári honóre resarcíre conténdimus.
  
Attamen, mémores tantæ nos quoque indignitátis non expértes aliquándo fuísse, índeque vehementíssimo dolóre commóti, tuam in primis misericórdiam nobis implorámus, paráti voluntária expiatióne compensáre flagítia non modo quæ ipsi patrávimus, sed etiam illórum, qui, longe a salútis via aberrántes, vel te pastórem ducémque sectári detréctant, in sua infidelitáte obstináti, vel, baptísmatis promíssa conculcántes, suavíssimum tuæ legis jugum excussérunt.
 
Quæ deploránda crímina, cum univérsa expiáre conténdimus, tum nobis síngula resarciénda propónimus: vitæ cultúsque immodéstiam atque turpitúdines, tot corruptélæ pédicas innocéntium ánimis instrúctas, dies festos violátos, exsecránda in te tuósque Sanctos jactáta maledícta atque in tuum Vicárium ordinémque sacerdotálem convícia irrogáta, ipsum dénique amóris divíni Sacraméntum vel negléctum vel horréndis sacrilégiis profanátum, pública postrémo natiónum delícta, quæ Ecclésiæ a te institútæ júribus magisterióque reluctántur.
  
Quæ útinam crímina sánguine ipsi nostro elúere possémus! Intérea ad violátum divínum honórem resarciéndum, quam Tu olim Patri in Cruce satisfactiónem obtulísti quamque cotídie in altáribus renováre pergis, hanc eándem nos tibi præstámus, cum Vírginis Matris, óminium Sanctórum, piórum quoque fidélium expiatiónibus conjúnctam, ex ánimo spondéntes, cum prætérita nostra aliorúmque peccáta ac tanti amóris incúriam firma fide, cándidis vitæ móribus, perfécta legis evangélicæ, caritátis potíssimum, observántia, quantum in nobis erit. grátia tua favénte, nos esse compensatúros, tum injúrias tibi inferéndas pro víribus prohibitúros, et quam plúrimos potuérimus ad tui sequélam convocatúros.
 
Excípias, quǽsumus, benigníssime Jesu, beáta Vírgine María Reparatríce intercedénte, voluntárium hujus expiatiónis obséquium nosque in offício tuique servítio fidíssimos ad mortem usque velis, magno illo perseverántiæ múnere, continére, ut ad illam tandem pátriam perveniámus omnes, ubi Tu cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
  
ACTO DE REPARACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
   
Dulcísimo Jesús, cuya caridad derramada sobre los hombres se paga tan ingratamente con el olvido, el desdén y el desprecio, míranos aquí postrados ante tu altar (Fuera de la iglesia o el oratorio, decir: ante tu Presencia). Queremos reparar con especiales manifestaciones de honor tan indigna frialdad y las injurias con las que en todas partes es herido por los hombres tu amoroso Corazón.
  
Recordando, sin embargo, que también nosotros nos hemos manchado tantas veces con el mal, y sintiendo ahora vivísimo dolor, imploramos ante todo tu misericordia para nosotros, dispuestos a reparar con voluntaria expiación no sólo los pecados que cometimos nosotros mismos, sino también los de aquellos que, perdidos y alejados del camino de la salud, rehúsan seguirte como pastor y guía, obstinándose en su infidelidad, y han sacudido el yugo suavísimo de tu ley, pisoteando las promesas del bautismo.
  
A1 mismo tiempo que queremos expiar todo el cúmulo de tan deplorables crímenes, nos proponemos reparar cada uno de ellos en particular: la inmodestia y las torpezas de la vida y del vestido, las insidias que la corrupción tiende a las almas inocentes, la profanación de los días festivos, las miserables injurias dirigidas contra ti y contra tus santos, los insultos lanzados contra tu Vicario y el orden sacerdotal, las negligencias y los horribles sacrilegios con que se profana el mismo Sacramento del amor divino y, en fin, las culpas públicas de las naciones que menosprecian los derechos y el magisterio de la Iglesia por ti fundada.
  
¡Ojalá que podamos nosotros lavar con nuestra sangre estos crímenes! Entre tanto, como reparación del honor divino conculcado, te presentamos, acompañándola con las expiaciones de tu Madre la Virgen, de todos los santos y de los fieles piadosos, aquella satisfacción que tú mismo ofrecisté un día en la cruz al Padre, y que renuevas todos los días en los altares. Te prometemos con todo el corazón compensar en cuanto esté de nuestra parte, y con el auxilio de tu gracia, los pecados cometidos por nosotros y por los demás: la indiferencia a tan grande amor con la firmeza de la fe, la inocencia de la vida, la observancia perfecta de la ley evangélica, especialmente de la caridad, e impedir además con todas nuestras fuerzas las injurias contra ti, y atraer a cuantos podamos a tu seguimiento.
  
Acepta, te rogamos, benignísimo Jesús, por intercesión de la Bienaventurada Virgen María Reparadora, el voluntario ofrecimiento de expiación; y con el gran don de la perseverancia, consérvanos fidelísimos hasta la muerte en el culto y servicio a ti, para que lleguemos todos un día a la patria donde tú con el Padre y con el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

El Papa Pío XI, en Audiencia concedida al Cardenal de la Sagrada Penitenciaría Apostólica el 1 de Junio de 1928, concedió 5 años de Indulgencia a cuantos rezaren devotamente esta oración. Indulgencia plenaria al mes, con las condiciones de rigor, cuando se rece durante un mes. También se obtiene la Indulgencia plenaria el día del Sagrado Corazón de Jesús, el Viernes después de la Octava de Corpus.

viernes, 12 de marzo de 2010

DEL LATÍN: SU IMPORTANCIA, VENTAJAS Y PRONUNCIACIÓN

La Unidad de la Santa Iglesia Católica y Apostólica se refleja en el hecho de emplear el Latín como lengua litúrgica

Para quienes en el futuro protesten por el hecho de publicar los textos de la Liturgia en Latín en vez de usar el vernáculo idioma, dejaré estas líneas sobre el Latín, sus ventajas en la Misa y pronunciación.

El latín es la lengua oficial de la Iglesia. La Iglesia lo emplea en los Divinos Oficios para conservar mejor la unidad de fe pues como las lenguas vivas cambian de continuo, su uso podría introducir alteraciones en la Liturgia y en los ritos de los sacramentos.Además, usando la misma lengua en los países más diversos; brilla la catolicidad de la Iglesia. En ningún templo católico puede sentirse extraño un hijo de la Iglesia, porque en todas partes se celebran los mismos oficios, interpretados con las mismas palabras.
El latín, lengua litúrgica.

Los libros litúrgicos están escritos en la lengua oficial de la Iglesia, o sea en latín, que es, desde el siglo III o principios del IV, la única lengua litúrgica de todo el Occidente. Los pocos vocablos griegos (el" Kyrie eléison", de la Misa y de las Letanías, y el trisagio "Ágios o Theos" del Viernes Santo), y hebreos ("amen" "alleluia" "hosanna" "sabaoth") que todavía se emplean en la Liturgia romana, son restos de las primitivas lenguas litúrgicas y un indicio bien claro de la unidad de la Iglesia de Cristo, a la que sucesivamente se fueron incorporando judíos, griegos y romanos.

En los orígenes del cristianismo celebrábase la Liturgia en lengua vulgar, siguiendo en esto el ejemplo de Jesucristo y de los Apóstoles, que usaban el arameo, por ser entonces entra sus compatriotas, el idioma popular. "Los cristianos griegos -dice a este propósito Orígenes- ruegan a Dios en griego; los romanos se sirven de la lengua latina; los demás pueblos le dicen sus alabanzas cada cual en su propio idioma".

No obstante esta diversidad de lenguas litúrgicas primitivas, el griego, que era a la sazón el idioma más conocido y popular, dominó en seguida a todos los demás, de modo que, hasta la paz de Constantino (313) fue prácticamente la lengua oficial de la Iglesia. A partir de esa época, empero, la influencia de Roma empezó a ser ya decisiva en las naciones cristianas de Occidente, y su lengua, que era ya conocida en todas ellas y usada con frecuencia por los hombres cultos, se impuso en seguida como idioma universal. De esta suerte, el griego cedió su lugar en la Iglesia al latín, el cual quedó en adelante como lengua litúrgica oficial.

Las Liturgias de Oriente usan desde muy antiguo, según las regiones: el griego, el armenio, el sirio, el etíope y el eslavo, que son las lenguas vulgares de esos mismos pueblos.

Paulo V concedió a los jesuitas establecidos en China el uso litúrgico de la lengua del país; León XIII permitió el glagolito a los croatas y montenegrinos, que lo venían usando hasta el año 1868; y Benedicto XV consintió que la nueva República checoeslovaca lo empleara igualmente en ciertas solemnidades y en determinados altares.
Ventajas del latín.

El uso del latín, como única lengua litúrgica de Occidente, ofrece varias y muy apreciables ventajas, contra algún pequeño inconveniente.

Las ventajas son:
  1. Que contribuye poderosamente a conservar la unidad de la fe; 
  2. Que facilita a los eclesiásticos de todas las naciones y de todas las lenguas el desempeño, en cualquier iglesia y país, de sus sagradas funciones; y 
  3. Que envuelve de cierto misterio y majestad a los actos de culto.
Es bien obvio que la unidad y universalidad del latín ha salvaguardado en la Iglesia Romana la unidad e inmutabilidad de la fe, tanto como en las iglesias protestantes ha sido fuente de discordias y discrepancias la adaptación periódica del Libro de Oraciones al lenguaje de la época. Gracias a la lengua única, nuestra fe es proclamada siempre y dondequiera con las mismas fórmulas, las cuales nos han sido transmitidas desde los Apóstoles, de generación en generación.

Gracias al latín, por otra parte, no existen propiamente, en la Iglesia Romana, liturgia ni templos extranjeros, como tampoco sacerdotes ni fieles advenedizos: todos nos sentimos dondequiera como en nuestra propia y parroquial iglesia. Para la liturgia no hay patria chica ni dialectos ni celos regionales. Todos somos hijos de una madre común, la Iglesia Romana, y todos hablamos u oimos la misma lengua materna, que, es el latín.

La antigüedad y venerabilidad del latín y el ser hoy una lengua muerta, contribuye, finalmente, a revestir los ritos litúrgicos de cierta gravedad y misterioso misticismo, que los ponen al resguardo de la profanación y sarcasmo de los burladores de la Iglesia. A la vista están los comentarios picarescos que a veces provocan hoy ciertos cánticos y oraciones populares en la boca de los maliciosos.

Contra estas indiscutibles ventajas sólo aducen los enemigos del latín, casi todos protestantes o afines a ellos, un inconveniente de bulto, a saber: que es ininteligible al común de los fieles. El inconveniente es cierto, pero no tan grave como a primera vista parece.

No es tan grave como parece, por cuanto se ha remediado en gran parte con las traducciónes y comentarios del Misal y del Breviario y de los ritos más usuales de la Liturgia; y además, porque para orar bien, no es absolutamente necesario -aunque sea muy conveniente- entender las fórmulas de oración que se usan, ya que es la Iglesia el órgano oficial de la alabanza y nosotros meros portavoces. Para bien orar, basta unir, a la adoración en espíritu y en verdad, la pronunciación y la presencia materiales.
La pronunciación del latín.

Asegurada la unidad de la lengua litúrgica por las grandes ventajas que reporta a la fe y a la piedad cristiana, la Iglesia se preocupa, sobre todo en estos últimos tiempos, de uniformar en lo posible hasta su pronuneiación, para que así reine una más perfecta inteligencia entre los eclesiásticos de todos los países católicos. Y como no es fácil precisar ahora cuál es la verdadera y clásica pronunciación latina, la Iglesia ha manifestado deseos de que se adopte la romana, cuyas características, por lo mismo, es necesario conocer.

En el latín se pronuncian todas las palabras, y nunca se acentúa la última sílaba de las palabras. Las palabras de más de dos sílabas casi siempre llevan señalado el acento, como en español.

Los diptongos ae, oe, se pronuncian e. Ejmplo: laetus, coelum, que se leen: Letus, celum. Suelen ecribirse formando una sola letra.

C, delante de e y de i y de los diptongos ae, oe, se pronuncia aproximadamente como tch. Ej.: pace=patche, cibus=tchibus, coelum=tchelum. Al duplicarse la c, se duplica también la t. Ejemplo: ecce=ettche.
Ch se pronuncia k. Ej.: ohérubin=Kérubin, brachio=brakio.

Ge, gi no tienen sonido equivalente en español; equivalen a dj francesas Ej.: ágimus=ádjimus, reges=redjes.

Gue, gui se pronuncian güe, güi. Ej.: pinguedo=pingüedo, sanguis=sangüis.

Gn equivale exactamente a ñ. Ej.: agnus=añus.
H se pronuncia k en las palabras mihi, nihil y sus derivados. Ej.: mihi=mikci.

J se pronuncia como y. Ej.: Jerusalem=Yerusalem, jejúnium=yeyunium.

Ll suena como dos l. Ej.: ille=il-le, alleluia=al-leluia.

Ph como f. Ej.: Joseph=Yosef, philosophia=filosofía.

S, entre dos vocales suena algo más dulce que en español;

T, en medio de dicción y seguirla de i y de otra vocal, se pronuncia ts, Ej.: laetitia=letitsia, gratia=gratsia. Pero se conserva el sonido de t cuando está precedida de s o de x. Ej.: ostium=ostium, mixtio=mixtio; y en las palabras Antiochia, y sus derivados.

Sc Suena aroximadamente como ch francesa. Ej.: descendit=dechendit.

Xc se parece a kch francesas. Ej.: excelsis=ekchelsis.

Z al principio de la dicción, se pronuncia ds, pero suavizando la s. Ej.: Zachaeus=Dsakeus; y en medio de dicción, como ts. Ej.: Nazareus=Natsareus.

Esta pronunciación romana del latín tiene, para los de habla española, el ligero inconveniente de alterar los sonidos de algunas palabras, cuyo significado, por su gran parecido con el español, adivinan aún los que ignoran totalmente el latín.

Así, por eiemplo, pronunciando reges, pace, coelum, etc. a la española, no hay nadie que no adivine su significado; mientras que pronunciándolas a la romana, el vulgo en seguida se desorienta. Pero es éste un inconveniente tan insignificante, que apenas merece tenerse en cuenta.

Algunos gramáticos meticulosos se resisten a pronunciar el latín a la romana, pretextando que no es esa la verdadera pronunciación del lacio; mas conviene recuerden que lo que, por ahora se pretende es tan solo la unificación práctica de dicha pronunciación, no su restauración arqueológica. Mientras ésta no llegue, bueno y conveniente será fomentar aquélla, siguiendo las directivas de Roma.

domingo, 11 de octubre de 2009

HIMNO ACATISTO A NUESTRA SEÑORA

Respecto a la historia del Acathistos, este himno fue adoptado en acción de gracias luego de la intervención milagrosa de María Santísima en defensa de Constantinopla -reinando Heraclio como emperador- ante el ataque de los bárbaros: concretamente los ávaros y los persas -a un tiempo y amenazando las fronteras del Imperio bizantino desde diversos frentes- en el año 626.
  
Se cuenta que el patriarca Sergio hizo llevar en procesión, por toda la ciudad, el icono de la Santa Madre de Dios, exhortando a la población a no perder la confianza en su protección. Como quiera ser que los intentos de conquista de Constantinopla por sus enemigos, tanto por tierra como por mar, fracasaron milagrosamente -a pesar de las más numerosas y poderosas fuerzas que aportaban a la lucha los bárbaros-, maravillados, los habitantes de la ciudad imperial se dirigieron a la Catedral de Santa Sofía para agradecer a la «Combatiente Poderosa» su infalible intercesión, cantando jubilosamente: «¡Oh, Madre de Dios, somos tus siervos!».
  
El título de "Acatisto" se debe a que el pueblo, careciendo de espacio para sentarse, permaneció de pie (en griego Ἀκάθιστος significa "que no está sentado") toda la velada y, en adelante, escucharía siempre este himno en esa posición en honor de la Virgen.
 
Es posible que el himno estuviera compuesto con bastante anterioridad, puesto que es evidente que no puede ser fruto de la improvisación. Sin embargo, este acontecimiento histórico tan señalado pudo influir para que se fijase la tradición de usarlo como himno de acción de gracias. Así, habría que situar su composición entre finales del siglo V y principios del siglo VI.
  
Respecto al autor, se han propuesto varias hipótesis, sin que haya pruebas suficientes para determinar con seguridad la autoría de uno de ellos: entre ellos destacan los patriarcas de Constantinopla Sergio y Germán, Jorge de Pisidia y San Romanos el Meloda.
  
El Akathistos pertenece al género del Kontakion (Himnos), compuesto sobre un acróstico, dando comienzo cada una de las letras del alfabeto griego a cada uno de los 24 versos de que se compone.
   
Desde el principio, el himno parece haber sido muy apreciado no sólo devocionalmente, sino también en su aspecto poético: así Romanos el Meloda lo toma como modelo para su Himno de la Historia de San José, existe también un acatisto del Tránsito de la Virgen muy antiguo y, posteriormente, son numerosos los kondakios a los que sirve como modelo. Se cuenta también con un «Akathistos de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo».
  
La primera parte del Himno Akathistos a la Madre de Dios relata poéticamente la Anunciación, el Nacimiento y primeras manifestaciones del Hijo de Dios y la segunda parte está constituida por reflexiones teológicas acerca de estos misterios en todos sus aspectos: teológicos, soteriológicos (relativos al Espíritu Santo), sacramentales, espirituales y, sobre todo, marianos. Se trata de un poema sobre la Encarnación y manifestación del Hijo de Dios y para ello sigue y recrea los relatos evangélicos concernientes a estos hechos.
  
El Akathistos es insertado en el servicio de Pequeñas Completas junto con el Canon litúrgico, compuesto por san José el Himnógrafo; se suele llamar a todo el conjunto el “Servicio del Acatisto”.
  
Según «L'ancienne version latine de l'Hymne Acathiste» (La antigua versión latina del Himno Acatisto) por Dom Michel Huglo, Le Muséon Vol. 64 (1951), págs. 27-61, hubo una versión en latín que se realizó en el sur de Italia en torno el año 800 (a la sazón dominada por el Imperio Bizantino), más concretamente por Cristóbal I Damiata, obispo de Olivolo (actual Venecia). Al igual que las versiones griegas de la región, en las estrofas cortas (letras pares), el «Allelúja» es remplazado por «Ave, Sponsa insponsáta», porque en la Cuaresma del Rito Latino el Aleluya es suspendido hasta la Misa del Sábado Santo (mientras que en la Cuaresma Oriental se sigue usando). Esta traducción será el antecedente de las letanías e himnos marianos en Occidente.

HIMNO AKATHISTOS A LA SANTA MADRE DE DIOS

Icono ruso de la Madre de Dios en su advocación de Generala Victoriosa (alrededor de Ella las 24 preces del Acatisto)

GRIEGO 
Κοντάκιον. Ἦχος πλ. δ'. 
Τὸ προσταχθὲν μυστικῶς λαβὼν ἐν γνώσει, ἐν τῇ σκηνῇ τοῦ Ἰωσὴφ σπουδῇ ἐπέστη, ὁ ἀσώματος λέγων τῇ Ἀπειρογάμῳ· ὁ κλίνας ἐν καταβάσει τοὺς οὐρανούς, χωρεῑται ἀναλλοιώτως ὅλος ἐν σοι· Ὃν καὶ βλέπων ἐν μήτρᾳ σου, λαβόντα δούλου μορφήν, ἐξίσταμαι κραυγάζων σοι· Χαῖρε Νύμφη ἀνύμφευτε.
  
Ἕτερον. Ἦχος ὁ αὐτός. Τῇ ὑπερμάχῳ στρατηγῷ τὰ νικητήρια, ὡς λυτρωθεῖσα τῶν δεινῶν εὐχαριστήρια, ἀναγράφω σοι ἡ πόλις σου, Θεοτόκε· ἀλλ' ὡς ἔχουσα τὸ κράτος ἀπροσμάχητον, ἐκ παντοίων με κινδύνων ἐλευθέρωσον, ἵνα κράζω σοί· Χαῖρε Νύμφη ἀνύμφευτε.
  
ΟΙ ΟΙΚΟΙ [Ἀκροστιχίς: κατ' ἀλφάβητον] 
γγελος πρωτοστάτης, οὐρανόθεν ἐπέμφθη,εἰπεῖν τῇ Θεοτόκῳ τὸ Χαῖρε· καὶ σὺν τῇ ἀσωμάτῳ φωνῇ, σωματούμενόν σε θεωρῶν, Κύριε, ἐξίστατο καὶ ἵστατο, κραυγάζων πρὸς Αὐτὴν τοιαῦτα·
Χαῖρε, δι' ἧς ἡ χαρὰ ἐκλάμψει.
Χαῖρε, δι' ἧς ἡ ἀρὰ ἐκλείψει.
Χαῖρε, τοῦ πεσόντος Ἀδάμ ἡ ἀνάκλησις.
Χαῖρε, τῶν δακρύων τῆς Εὔας ἡ λύτρωσις.
Χαῖρε, ὕψος δυσανάβατον ἀθρωπίνοις λογισμοῖς.
Χαῖρε, βάθος δυσθεώρητον καὶ ἀγγέλων ὀφθαλμοῖς.
Χαῖρε, ὅτι ὑπάρχεις Βασιλέως καθέδρα.
Χαῖρε, ὅτι βαστάζεις τὸν βαστάζοντα πάντα.
Χαῖρε, ἀστὴρ ἐμφαίνων τὸν ἥλιον.
Χαῖρε, γαστὴρ ἐνθέου σαρκώσεως.
Χαῖρε, δι' ἧς νεουργεῖται ἡ κτίσις.
Χαῖρε, δι' ἧς βρεφουργεῖται ὁ Κτίστης.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
 
Βλέπουσα ἡ Ἁγία, ἑαυτήν ἐν ἁγνείᾳ, φησὶ τῷ Γαβριὴλ θαρσαλέως· τὸ παράδοξόν σου τῆς φωνῆς, δυσπαράδεκτόν μου τῇ ψυχῇ φαίνεται· ἀσπόρου γὰρ συλλήψεως, τὴν κύησιν πῶς λέγεις κράζων· Ἀλληλούια. 
Γνῶσιν ἄγνωστον γνῶναι, ἡ Παρθένος ζητοῦσα, ἐβόησε πρὸς τὸν λειτουργοῦντα· ἐκ λαγόνων ἁγνῶν, υἷον πῶς ἔσται τεχθῆναι δυνατόν;λέξον μοι. Πρὸς ἥν ἐκεῖνος ἔφησεν ἐν φόβῳ, πλὴν κραυγάζων οὕτω·
Χαῖρε, βουλῆς ἀπορρήτου μύστις.
Χχαῖρε, σιγῆς δεομένων πίστις.
Χαῖρε, τῶν θαυμάτων Χριστοῦ τὸ προοίμιον.
Χαῖρε, τῶν δογμάτων αὐτοῦ τὸ κεφάλαιον.
Χαῖρε, κλῖμαξ ἐπουράνιε, δι' ἧς κατέβη ὁ Θεός.
Χαῖρε, γέφυρα μετάγουσα ἀπὸ γῆς πρὸς οὐρανόν.
Χαῖρε, τὸ τῶν Ἀγγέλων πολυθρύλητον θαῦμα.
Χαῖρε, τὸ τῶν δαιμόνων πολυθρήνητον τραῦμα.
Χαῖρε, τὸ φῶς ἀρρήτως γεννήσασα.
Χαῖρε, τὸ πῶς μηδένα διδάξασα.
Χαῖρε, σοφῶν ὑπερβαίνουσα γνῶσιν.
Χαῖρε, πιστῶν καταυγάζουσα φρένας.
Χαῖρε, Νύμφη Ἀνύμφευτε.
    
Δύναμις τοῦ Ὑψίστου, ἐπεσκίασε τότε, πρὸς σύλληψιν τῇ Ἀπειρογάμῳ· καὶ τὴν εὔκαρπον ταύτης νηδύν, ὡς ἀγρὸν ὑπέδειξεν ἡδὺν ἅπασι, τοῖς θέλουσι θερίζειν σωτηρίαν, ἐν τῷ ψάλλειν οὕτως· Ἀλληλούια.
  
χουσα θεοδόχον, ἡ Παρθένος τὴν μήτραν, ἀνέδραμε πρὸς τὴν Ἐλισάβετ. Τὸ δὲ βρέφος ἐκείνης εὐθὺς ἐπιγνόν, τὸν ταύτης ἀσπασμὸν ἔχαιρε, καὶ ἅλμασιν ὡς ἄσμασιν, ἐβόα πρὸς τὴν Θεοτόκον·
Χαῖρε, βλαστοῦ ἀμάραντου κλῆμα.
Χαῖρε, καρποῦ ἀκήρατου κτῆμα.
Χαῖρε, γεωργὸν γεωργοῦσα φιλάνθρωπον.
Χαῖρε, φυτουργὸν τῆς ζωῆς ἠμῶν φύουσα,
Χαῖρε, ἄρουρα βλαστάνουσα εὐφορίαν οἰκτιρμῶν.
Χαῖρε, τράπεζα βαστάζουσα εὐθηνίαν ἱλασμῶν.
Χαῖρε, ὅτι λειμῶνα τῆς τρυφῆς ἀναθάλλεις.
Χαῖρε, ὅτι λιμένα τῶν ψυχῶν ἑτοιμάζεις.
Χαῖρε, δεκτὸν πρεσβείας θυμίαμα.
Χαῖρε, παντός τοῦ κόσμου ἐξίλασμα.
Χαῖρε, Θεοῦ πρὸς θνητοὺς εὐδοκία.
Χαῖρε, θνητῶν πρὸς Θεὸν παρρησία.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
    
Ζάλην ἔνδοθεν ἔχων, λογισμῶν ἀμφιβόλων, ὁ σώφρων Ἰωσὴφ ἐταράχθη· πρὸς τὴν ἄγαμόν σὲ θεωρῶν, καὶ κλεψίγαμον ὑπονοῶν Ἄμεμπτε· μαθὼν δέ σου τὴν σύλληψιν, ἐκ Πνεύματος Ἁγίου, ἔφη· Ἀλληλούια.
  
κουσαν oἱ ποιμένες, τῶν Ἀγγέλων ὑμνούντων, τὴν ἔνσαρκον Χριστοῦ παρουσίαν· καὶ δραμόντες ὡς πρὸς ποιμένα, θεωροῦσι τοῦτον ὡς ἀμνὸν ἄμωμον, ἐν γαστρὶ τῆς Μαρίας βοσκηθέντα, ἥν ὑμνοῦντες εἶπον·
Χαῖρε, Ἀμνοῦ καὶ Ποιμένος Μῆτερ.
Χαῖρε, αὐλὴ λογικῶν προβάτων.
Χαῖρε, ἀοράτων ἐχθρῶν ἀμυντήριον.
Χαῖρε, Παραδείσου θυρῶν ἀνοικτήριον.
Χαῖρε, ὅτι τὰ οὐράνια συναγάλλεται τῇ γῇ.
Χαῖρε, ὅτι τὰ ἐπίγεια συγχορεύει οὐρανοῖς.
Χαῖρε, τῶν Ἀποστόλων τὸ ἀσίγητον στόμα.
Χαῖρε, τῶν Ἀθλοφόρων τὸ ἀνίκητον θάρσος.
Χαῖρε, στερρὸν τῆς πίστεως ἔρεισμα.
Χαῖρε, λαμπρὸν τῆς Χάριτος γνώρισμα.
Χαῖρε, δι' ἧς ἐγυμνώθη ὁ Ἅδης.
Χαῖρε, δι' ἧς ἐνεδύθημεν δόξαν.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
     
Θεοδρόμον ἀστέρα, θεωρήσαντες Μάγοι, τῇ τούτου ἠκολούθησαν αἴγλῃ· καὶ ὡς λύχνον κρατοῦντες αὐτόν, δι' αὐτοῦ ἠρεύνων κραταιὸν Ἄνακτα, καὶ φθάσαντες τὸν ἄφθαστον, ἐχάρησαν αὐτῷ βοῶντες· Ἀλληλούια.
  
δον παῖδες Χαλδαίων, ἐν χερσὶ τῆς Παρθένου, τὸν πλάσαντα χειρὶ τοὺς ἀνθρώπους· καὶ Δεσπότην νοοῦντες αὐτόν, εἰ καὶ δούλου μορφὴν ἔλαβεν, ἔσπευσαν τοῖς δώροις θεραπεῦσαι, καὶ βοῆσαι τῇ Εὐλογημένῃ·
Χαῖρε, ἀστέρος ἀδύτου Μήτηρ.
Χαῖρε, αὐγὴ μυστικῆς ἡμέρας.
Χαῖρε, τῆς ἀπάτης τὴν κάμινον σβέσασα.
Χαῖρε, τῆς Τριάδος τοὺς μύστας φωτίζουσα.
Χαῖρε, τύραννον ἀπάνθρωπον ἐκβαλοῦσα τῆς ἀρχῆς.
Χαῖρε, Κύριον φιλάνθρωπον ἐπιδείξασα Χριστόν.
Χαῖρε, ἡ τῆς βαρβάρου λυτρουμένη θρησκείας.
Χαῖρε, ἢ τοῦ βορβόρου ρυομένη τῶν ἔργων.
Χαῖρε πυρὸς προσκύνησιν παύσασα.
Χαῖρε, φλογὸς παθῶν ἀπαλλάττουσα.
Χαῖρε, πιστῶν ὁδηγὲ σωφροσύνης.
Χαῖρε, πασῶν γενεῶν εὐφροσύνη.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
   
Κήρυκες θεοφόροι, γεγονότες οἱ Μάγοι, ὑπέστρεψαν εἰς τὴν Βαβυλῶνα, ἐκτελέσαντές σου τὸν χρησμόν, καὶ κηρύξαντές σε τὸν Χριστὸν ἅπασιν, ἀφέντες τὸν Ἡρώδην ὡς ληρώδη, μὴ εἰδότα ψάλλειν· Ἀλληλούια.
    
Λάμψας ἐν τῇ Αἰγύπτῳ, φωτισμὸν ἀληθείας ἐδίωξας, τοῦ ψεύδους τὸ σκότος· τὰ γὰρ εἴδωλα ταύτης Σωτήρ, μὴ ἐνέγκαντά σου τὴν ἰσχὺν πέπτωκεν, οἱ τούτων δὲ ρυσθέντες, ἐβόων πρὸς τὴν Θεοτόκον·
Χαῖρε, ἀνόρθωσις τῶν ἀνθρώπων.
Χαῖρε, κατάπτωσις τῶν δαιμόνων.
Χαῖρε, τὴν ἀπάτης τὴν πλάνην πατήσασα.
Χαῖρε, τῶν εἰδώλων τὴν δόξαν ἐλεγξασα.
Χαῖρε, θάλασσα ποντίσασα Φαραὼ τὸν νοητόν.
Χαῖρε, πέτρα ἡ ποτίσασα τοὺς διψῶντας τὴν ζωὴν.
Χαῖρε, πύρινε στῦλε ὁδηγῶν τοὺς ἐν σκότει.
Χαῖρε, σκέπη τοῦ κόσμου πλατυτέρα νεφέλης.
Χαῖρε, τροφὴ τοῦ μάνα διάδοχε.
Χαῖρε, τρυφῆς ἁγίας διάκονε.
Χαῖρε, ἡ γῆ τῆς ἐπαγγελίας.
Χαῖρε, ἐξ ἧς ρέει μέλι καὶ γάλα.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
   
Μέλλοντος Συμεῶνος, τοῦ παρόντος αἰῶνος, μεθίστασθαι τοῦ ἀπατεῶνος, ἐπεδόθης ὡς βρέφος αὐτῷ, ἀλλ' ἐγνώσθης τούτω καὶ Θεὸς τέλειος· διόπερ ἐξεπλάγη σου τὴν ἄρρητον σοφίαν, κράζων· Ἀλληλούια. 
  
Νέαν ἔδειξε κτίσιν, ἐμφανίσας ὁ Κτίστης, ἡμῖν τοῖς ὑπ' αὐτοῦ γενομένοις· ἐξ ἀσπόρου βλαστήσας γαστρός, καὶ φυλάξας ταύτην, ὥσπερ ἦν ἄφθορον, ἵνα τὸ θαῦμα βλέποντες, ὑμνήσωμεν αὐτὴν βοῶντες·
Χαῖρε, τὸ ἄνθος τῆς ἀφθαρσίας.
Χαῖρε, τὸ στέφος τῆς ἐγκρατείας.
Χαῖρε, ἀναστάσεως τύπον ἐκλάμπουσα.
Χαῖρε, τῶν Ἀγγέλων τὸν βίον ἐμφαίνουσα.
Χαῖρε, δένδρον ἀγλαόκαρπον, ἐξ οὗ τρέφονται πιστοί.
Χαῖρε, ξύλον εὐσκιόφυλλον, ὑφ' οὗ σκέπονται πολλοί.
Χαῖρε, κυοφοροῦσα ὁδηγὸν πλανωμένοις.
Χαῖρε, ἀπογεννῶσα λυτρωτὴν αἰχμαλώτοις.
Χαῖρε, Κριτοῦ δικαίου δυσώπησις.
Χαῖρε, πολλῶν πταιόντων συγχώρησις.
Χαῖρε, στολὴ τῶν γυμνῶν παρρησίας.
Χαῖρε, στοργὴ πάντα πόθον νικῶσα.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
   
Ξένον τόκον ἰδόντες, ξενωθῶμεν τοῦ κόσμου, τὸν νοῦν εἰς οὐρανὸν μεταθέντες· διὰ τοῦτο γὰρ ὁ ὑψηλὸς Θεός, ἐπὶ γῆς ἐφάνη ταπεινὸς ἄνθρωπος· βουλόμενος ἑλκύσαι πρὸς τὸ ὕψος, τοὺς αὐτῷ βοώντας· Ἀλληλούια.
  
λως ἦν ἐν τοῖς κάτω, καὶ τῶν ἄνω οὐδόλως ἀπῆν, ὁ ἀπερίγραπτος Λόγος· συγκατάβασις γὰρ θεϊκή, οὐ μετάβασις τοπικὴ γέγονε, καὶ τόκος ἐκ Παρθένου θεολήπτου, ἀκουούσης ταῦτα·
Χαῖρε, Θεοῦ ἀχωρήτου χώρα.
Χαῖρε, σεπτοῦ μυστηρίου θύρα.
Χαῖρε, τῶν ἀπίστων ἀμφίβολον ἄκουσμα.
Χαῖρε, τῶν πιστῶν ἀναμφίβολον καύχημα.
Χαῖρε, ὄχημα πανάγιον τοῦ ἐπὶ τῶν Χερουβείμ.
Χαῖρε, οἴκημα πανάριστον τοῦ ἐπὶ τῶν Σεραφείμ.
Χαῖρε, ἡ τἀναντία εἰς ταὐτὸ ἀγαγοῦσα.
Χαῖρε, ἡ παρθενίαν καὶ λοχείαν ζευγνῦσα.
Χαῖρε, δι' ἧς ἐλύθη παράβασις.
Χαῖρε, δι' ἧς ἠνοίχθη παράδεισος.
Χαῖρε, ἡ κλεὶς τῆς Χριστοῦ βασιλείας.
Χαῖρε, ἐλπὶς ἀγαθῶν αἰωνίων.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
     
Πᾶσα φύσις Ἀγγέλων, κατεπλάγη τὸ μέγα, τῆς σῆς ἐνανθρωπήσεως ἔργον· τὸν ἀπρόσιτον γὰρ ὡς Θεόν, ἐθεώρει πᾶσι προσιτὸν ἄνθρωπον, ἡμῖν μὲν συνδιάγοντα, ἀκούοντα δὲ παρὰ πάντων οὕτως· Ἀλληλούια.
     
Ρήτορας πολυφθόγγους, ὡς ἰχθύας ἀφώνους, ὁρῶμεν ἐπὶ σοὶ Θεοτόκε· ἀποροῦσι γὰρ λέγειν, τὸ πῶς καὶ Παρθένος μένεις, καὶ τεκεῖν ἴσχυσας· ἡμεῖς δὲ τὸ μυστήριο ν θαυμάζοντες, πιστῶς βοῶμεν·
Χαῖρε, σοφίας Θεοῦ δοχεῖον, χαῖρε, προνοίας αὐτοῦ ταμεῖον.
Χαῖρε, φιλοσόφους ἀσόφους δεικνύουσα.
Χαῖρε, τεχνολόγους ἀλόγους ἐλέγχουσα.
Χαῖρε, ὅτὶ ἐμωράνθησαν οἱ δεινοὶ συζητηταί.
Χαῖρε, ὅτι ἐμαράνθησαν οἱ τῶν μύθων ποιηταί.
Χαῖρε, τῶν Ἀθηναίων τὰς πλοκὰς διασπῶσα.
Χαῖρε, τῶν ἁλιέων τὰς σαγήνας πληροῦσα.
Χαῖρε, βυθοῦ ἀγνοίας ἐξέλκουσα.
Χαῖρε, πολλοὺς ἐν γνώσει φωτίζουσα.
Χαῖρε, ὁλκὰς τῶν θελόντων σωθῆναι.
Χαῖρε, λιμὴν τῶν τοῦ βίου πλωτήρων.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
   
Σῶσαι θέλων τὸν κόσμον, ὁ τῶν ὅλων κοσμήτωρ, πρὸς τοῦτον αὐτεπάγγελτος ἦλθε· καὶ ποιμὴν ὑπάρχων ὡς Θεός, δι' ἡμᾶς ἐφάνη καθ' ἡμᾶς ἄνθρωπος· ὁμοίῳ γὰρ τὸ ὅμοιον καλέσας, ὡς Θεὸς ἀκούει· Ἀλληλούια.
  
Τεῖχος εἶ τῶν παρθένων, Θεοτόκε Παρθένε, καὶ πάντων τῶν εἰς σὲ προστρεχόντων. Ὁ γὰρ τοῦ οὐρανοῦ καὶ τῆς γῆς, κατεσκεύασέ σε ποιητής, Ἄχραντε, οἰκήσας ἐν τῇ μήτρᾳ σου, καὶ πάντας σοι προσφωνεῖν διδάξας·
Χαῖρε, ἡ στήλη τῆς παρθενίας.
Χαῖρε, ἡ πύλη τῆς σωτήριας.
Χαῖρε, ἀρχηγὲ νοητῆς ἀναπλάσεως.
Χαῖρε, χορηγὲ θεϊκῆς ἀγαθότητος.
Χαῖρε, σὺ γὰρ ἀνεγέννησας τοὺς συλληφθέντας αἰσχρῶς.
Χαῖρε, σὺ γὰρ ἐνουθέτησας τοὺς συληθέντας τὸν νοῦν.
Χαῖρε, ἡ τὸν φθορέα τῶν φρενῶν καταργοῦσα.
Χαῖρε, ἡ τὸν σπορέα τῆς ἁγνείας τεκοῦσα.
Χαῖρε, παστάς ἀσπόρου νυμφεύσεως.
Χαῖρε, πιστοὺς Κυρίῳ ἁρμόζουσα.
Χαῖρε, καλὴ κουροτρόφε παρθένων.
Χαῖρε, ψυχῶν νυμφοστόλε ἁγίων.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
  
μνος ἅπας ἡττᾶται, συνεκτείνεσθαι σπεύδων, τῷ πλήθει τῶν πολλῶν οἰκτιρμῶν σου· ἰσαρίθμους γὰρ τῇ ψάμμῳ ὠδάς, ἂν προσφέρωμέν σοι, Βασιλεῦ ἅγιε, οὐδὲν τελοῦμεν ἄξιον, ὧν δέδωκας ἡμῖν τοῖς σοὶ βοῶσιν· Ἀλληλούια.
   
Φωτοδόχον λαμπάδα, τοῖς ἐν σκότει φανεῖσαν, ὁρῶμεν τὴν ἁγίαν Παρθένον· τὸ γὰρ ἄυλον ἅπτουσα φῶς, ὁδηγεῖ πρὸς γνῶσιν θεϊκὴν ἅπαντας, αὐγῇ τὸν νοῦν φωτίζουσα, κραυγῇ δὲ τιμωμένη ταῦτα·
Χαῖρε, ἀκτὶς νοητοῦ ἡλίου.
Χαῖρε, βολὶς τοῦ ἀδύτου φέγγους.
Χαῖρε, ἀστραπὴ τὰς ψυχὰς καταλάμπουσα.
Χαῖρε, ὡς βροντὴ τοὺς ἐχθροὺς καταπλήττουσα.
Χαῖρε, ὅτι τὸν πολύφωτον ἀνατέλλεις φωτισμόν.
Χαῖρε, ὅτι τὸν πολύρρυτον ἀναβλύζεις ποταμόν.
Χαῖρε, τῆς κολυμβήθρας ζωγραφοῦσα τὸν τύπον.
Χαῖρε, τῆς ἁμαρτίας ἀναιροῦσα τὸν ρύπον.
Χαῖρε, λουτὴρ ἔκπλυνων συνείδησιν.
Χαῖρε, κρατὴρ κιρνῶν ἀγαλλίασιν.
Χαῖρε, ὀσμὴ τῆς Χριστοῦ εὐωδίας.
Χαῖρε, ζωὴ μυστικῆς εὐωχίας.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
    
Χάριν δοῦναι θελήσας, ὀφλημάτων ἀρχαίων, ὁ πάντων χρεωλύτης ἀνθρώπων, ἐπεδήμησε δι’ ἑαυτοῦ, πρὸς τοὺς ἀποδήμους τῆς αὐτοῦ Χάριτος· καὶ σχίσας τὸ χειρόγραφον, ἀκούει παρὰ πάντων οὕτως· Ἀλληλούια.
    
Ψάλλοντές σου τὸν τόκον, ἀνυμνοῦμέν σε πάντες, ὡς ἔμψυχον ναόν, Θεοτόκε. Ἐν τῇ σῇ γὰρ οἰκήσας γαστρί, ὁ συνέχων πάντα τῇ χειρὶ Κύριος, ἡγίασεν, ἐδόξασεν, ἐδίδαξε βοᾶν σοὶ πάντας·
Χαῖρε, σκηνὴ τοῦ Θεοῦ καὶ Λόγου.
Χαῖρε, Ἁγία ἁγίων μείζων.
Χαῖρε, κιβωτὲ χρυσωθεῖσα τῷ Πνεύματι.
Χαῖρε, θησαυρὲ τῆς ζωῆς ἀδαπάνητε.
Χαῖρε, τίμιον διάδημα βασιλέων εὐσεβῶν.
Χαῖρε, καύχημα σεβάσμιον ἱερέων εὐλαβῶν.
Χαῖρε, τῆς Ἐκκλησίας ὁ ἀσάλευτος πύργος.
Χαῖρε, τῆς Βασιλείας τὸ ἀπόρθητον τεῖχος.
Χαῖρε, δι' ἧς ἐγείρονται τρόπαια.
Χαῖρε, δι' ἧς ἐχθροὶ καταπίπτουσι.
Χαῖρε, χρωτὸς τοῦ ἐμοῦ θεραπεία.
Χαῖρε, ψυχῆς τῆς ἐμῆς σωτηρία.
Χαῖρε, Νύμφη ἀνύμφευτε.
   
πανύμνητε Μῆτερ, ἡ τεκοῦσα τὸν πάντων ἁγίων, ἁγιώτατον Λόγον· δεξαμένη γὰρ τὴν νῦν προσφοράν, ἀπὸ πάσης ρῦσαι συμφορᾶς ἅπαντας, καὶ τῆς μελλούσης λύτρωσαι κολάσεως, τοὺς σοὶ βοῶντας· Ἀλληλούια.
    
LATÍN
Antiphona (tonus IV): Propugnatóri magistrátui victóriæ sicut redémta a diris, gratiárum actiónes rescríbo tibi, Cívitas tua, Dei Genítrix! Sed sicut habens impérium inexpugnábile, de ómnibis perículis me líbera, ut clamo tibi: Ave, Sponsa insponsáta.
 
INCIPIT HYMNUS
  
Alpha
Ángelus primi status cœ́litus missus est, dícere Dei Genitrici: «Ave». Et cum incorpórea voce incorporántem te videns, Dómine, pavescébat et stabat clamans ed eam tália:
Ave, per quam gáudium splendébit.
Ave, per quam maledíctio defíciet.
Ave, cadéntis Adam resurréctio.
Ave, lacrimárum Evæ redémptio.
Ave, altitúdo inascensíbilis humáni cogitatiónibus.
Ave, profúnditas invisíbilis et Angelórum óculis.
Ave, quæ es imperatóris sólium.
Ave, quæ portas portántem ómnia.
Ave, stella demónstrans solem.
Ave, úterus divínæ incarnatiónis.
Ave, per quam renovátur creatúra.
Ave, cum qua adorátur plasmátor.
Ave, Sponsa insponsáta.
  
Beta
Videns Sancta seípsam in castitáte ínquit Gabriéli fiduciáliter: «Quod excéllet tuæ voci insusceptíbile ánimæ meæ appáret»; absque enim sémine conceptiónis partum predícis clamans: «Allelúja».

Gamma
Notítiam ignótam nóscere Virgo quǽrens, clamávit ad ministrántem: «Ex lumbis ingenerántibus fílium nasci quómodo est possíbile?, Dic mihi». Ad quam ille locútus est sicut consequebátur in timóre clamans:
Ave, consílii arcáni initiátrix.
Ave, honóre supérior omni.
Ave, mirabílium Christi primítiæ.
Ave, dogmátum ejus capítulum.
Ave, scala cœléstis per quam descéndit Deus.
Ave, sponsátrix transdúcens terrénos in cœlum.
Ave, Angelórum multirumigérulum miráculum.
Ave, dæmonórum multimódum laméntans vulnus.
Ave, lucem arcánam genérans.
Ave, quomodo néminem docens.
Ave, sapiéntium suprascéndens sciéntiam.
Ave, fidélium splendens prudéntia.
Ave, Sponsa insponsáta.
  
Delta
Virtus Altíssimi obumbrávit tunc ad conceptiónem innúptam, et fructíferum ejus alvum sicut agrum osténdit dulcem ómnibus voléntibus métere salútem in psalléndo sic: «Allelúja».
  
Epsilon
Habens Dei susceptíbilem María matricem cucúrrit ad Elisabeth; et infans illíus contínuo cognóscens ipsíus salutatiónem, gaudébat et exsaltatiónibus, sicut cánticis, clamábat ad Dei Genitrícem:
Ave, gérminis immarcescíbilis vitis.
Ave, fructus intonsilis posséssio.
Ave, agrícolans humánum.
Ave, plantatórem vitæ nostræ gérminans.
Ave, arvum pullúlans cópiam miseratiónum.
Ave, mensa gestans abundántiam propitiatiónum.
Ave, redoléntiam escæ reflórens.
Ave, portum animárum præpárans.
Ave, acceptábile intercessiónis thimiáma.
Ave, omnis orbis propitiátio.
Ave, Dei ad mortáles bona volúntas.
Ave, mortálium ad Deum fidúcia.
Ave, Sponsa insponsáta.
  
Zeta
Æstum mentis habens cogitatiónibus dúbiis castus Joseph turbátus est ante innúptam te videns, et furto te nuptam suspícans, Impollúta! Discens autem conceptiónem ex Spíritu Sancto dixit: Allelúja.
 
***
  
Eta
Audiérunt pastóres Ángelis hymnizántibus carnálem Christi præséntiam, et curréntes velóciter sicut ad pastórem, vident illum tamquam Agnum immaculátum in útero Maríæ pastum, et laudántes dixérunt:
Ave, Agni et Pastóris mater.
Ave, áula rationábilem óvium.
Ave, invisibílium bestiárum últio.
Ave, paradísi ostiórum apértio.
Ave, quia cœléstia coexsúltant terræ.
Ave, quia terréstria colletántur Christo.
Ave, Apostolórum os intacíbile.
Ave, Mártyrum invictíssima fidúcia.
Ave, lúminis natúræ stabilítio.
Ave, spléndida grátiæ cognítio.
Ave, per quam nudificátus est Inférnus.
Ave, per quam indúti sumus glória.
Ave, Sponsa insponsáta.
   
Theta
Deum accuréntem stellam vidéntes Magi ipsíus secúti sunt splendórem, et sicut lucérnam tenéntes eam per ipsam scrutabántur Lámpadem surréctam et consequéntes Inconsequíbilem clamavérunt matri ejus: Allelúja.
  
Iota
Vidérunt púeri Chaldæórum in mánibus Vírginis qui plasmávit mánibus hómines et Dóminum intelligéntes eum si et servi accépti formam festinavérunt munéribus famulári, et clamavérunt benedíctæ:
Ave, inoccidéntis maris stella.
Ave, mýstici díei sol.
Ave, suasiónis camínum desínens.
Ave, Trinitáti initatóres custódiens.
Ave, tyranórum inhumanórum pricipátum ejíciens.
Ave, Dóminum humánum osténdens Christum.
Ave, bárbarum religiónem redímens.
Ave, a cœni opéribus éruens.
Ave, ignis adoratiónem extínguens.
Ave, flamma vitiórum carens.
Ave, Persárum dux pudicítiæ.
Ave, ómnium géntium lætítia.
Ave, Sponsa insponsáta.
  
Kappa
Prædicatóres Dei facti Magi revérsi sunt in Babylónem, perficiéntes tuam functiónem et prædicántes te Christum ómnibus, sinéntes Heródem tamquam irrísum nesciéntem psállere: Allelúja.
  
Lambda
Splendens in Ægýpto illuminatiónem veritátis, ejecísti tenébras falsitátis simulácra enim ejus, Salvátor, non feréntia tuam poténtiam, corrúerunt; hi autem exclamavérunt ad Dei Genitrícem:
Ave, eréctio hóminum.
Ave, ruína dǽmonum.
Ave, quæ poténtiam erróris conculcásti.
Ave, idolórum dolum árguens.
Ave, mare quæ mersísti Pharaónem intelligíbilem.
Ave, petra quæ potásti sitiéntes vitam.
Ave, ígnea colúmna ducens eos qui sunt in tenébris.
Ave, teguméntum mundi ámplius nubis.
Ave, esca mannæ succédens.
Ave, escæ sanctæ minístra.
Ave, casta terra promissiónis.
Ave, ex qua fluit me et lac.
Ave, Sponsa insponsáta.
  
Mu
Débitum Simeóni de præsénti vita transeúnti ac de sǽculo migránti rédditus est sicut infans. Sec cógitus illi et Deus perféctus ídeo obstúpuit tibi indéfluam substántiam clamans: Allelúja.

***

Nu
Novam ostendit creaturam manifestans Creator nobis ab ipso factis, sine semine germinans fructus et conservans illam sicut erat incorruptam; ut miraculum videntes eam dicentes:
Ave flos incorruptionis.
Ave corona continentiæ.
Ave resurrectionis figuram persplendens.
Ave ex his gentium vitam demonstrans.
Ave arbor splendidia fructifera ex qua nutriuntur fideles.
Ave folium bene umbrosum quo teguntur multi.
Ave partum ferens redemptionem captivis.
Ave generans ductorem errantium.
Ave judicis omnium exoratio.
Ave delictorum indulgentia.
Ave stola nudorum fidissima.
Ave affectio omnem amorem vincens.
Ave, Sponsa insponsáta.

Chi
Peregrinam genituram videntes peregrinatur a mundo, mentem in cœlo trasponentes: ideo enim Altissimus in terra nobis ostensus est humilis hominibus, volens attrahere ad altitudinem cœlorum fideliter clamantes: Alleluia.

Omicron
Totum erat in imis et supernis; nullo modo aberat incircumscriptum Verbum: dispensatio enim divina non translatio autem localis facta est et gentium de Virgine Deum-susceptibile, audiens hæc:
Ave Dei capabilis regio.
Ave venerandi mysterii aula.
Ave infidelium dubitata auditio.
Ave fidelium indubitata gloriatio.
Ave habitus ejus sanctissimus qui est super Cherubim.
Ave cella omnifinita ei qui est in Seraphim.
Ave contraria in seipsa ducens.
Ave puerperium et virginitatem jungens.
Ave per quam absoluta est transgressio.
Ave per quam apertus est paradisus.
Ave porta Christi regni.
Ave spes bonorum eterna.
Ave, Sponsa insponsáta.

Pi
Omnis natura Angelorum stupuit magnum tuæ incarnationis opus: intractabilem enim viderunt tractabilem, hominibus nobiscum quidem commorantem, audientem autem ab omnibus: Alleluia.

Rho
Rhetores multisonos, sicut pisces insonos, videmus in te, Dei Genitrix: incertant enim dicere: "Quomodo et virgo manens et parere potuisti?" Nos autem mysterium admirantes, fideliter clamamus:
Ave sapientiæ Dei susceptorium.
Ave providentiæ ejus signum.
Ave philosophos insipientes ostendens.
Ave artilogorum sermones arguens.
Ave qua stulti facti sunt diri conquisitores.
Ave qua stulti facti sunt fabularum poetæ.
Ave Atheniensium nexus divellens.
Ave piscatorum sagenas replens.
Ave de profunditate ignorantiæ extrahens.
Ave multos scientia divitificans.
Ave navis volentium salvari.
Ave portus vitæ nautarum.
Ave, Sponsa insponsáta.

Sigma
Salvare volens mundum omnium Ornator in hoc ipse prenuntiatus venit; et cum esset Pastor et Deus pro nobis apparuit erga nos ovis, simili autem clamans sicut voluit audire: Alleluia.

***

Tau
Murus est virginum Dei Genitrix Virgo et omnium ad te currentium: cœli enim et terræ condidit te Creator, Incontaminata, habitans in utero tuo et omnes acclamare docens:
Ave, columna virginitatis.
Ave, porta salutis.
Ave, princeps redemptæ plasmationis.
Ave, tributrix divinæ benignitatis.
Ave, tu enim regenerasti furiatos mente.
Ave, tu enim intellectum dedisti errantibus prius.
Ave quæ corruptorum mentium confundis.
Ave, quæ seminatorem castitatis genuisti.
Ave, thalamus nuptiarum incorruptibilium.
Ave, fideles Domino conjugens.
Ave, bona nutrix Domini Virgo.
Ave, veneranda sponsalis stola sanctorum.
Ave, Sponsa insponsáta.

Ypsilon
Hymnus omnis et laus conténdit delibáre multitudinem multarum miserationum tuarum quæ numero psalmos et cantica offerium tibi, Rex benígne; sed nihil perfícimus dignum de quibus dedísti fide clamántibus: Alleluia.

Phi
Lúminis susceptrícem lámpadem in tenébris osténsam vídimus sanctam Vírginem: immateriálem autem accéndens ignem, ducit ad iter divínum semper, splendóre mentem illúminans, clamóre autem honorificáta isto:
Ave, rádius intelligíbilis solis.
Ave, splendor increáti lúminis.
Ave, fulgor ánimas illústrans.
Ave, sicut verra inimícos evérrens.
Ave, quæ multi-lúmine óriris illuminatiónem.
Ave, quæ multi-múnere réfluis cálicem.
Ave, piscínæ salutáris pingens figúram
Ave. peccáti tollens cœnum.
Ave, luter emúndans consciéntiam.
Ave, crater fidélium exsultátio.
Ave, odor Christi boni odóris.
Ave, vita mýsticæ epulatiónis.
Ave, Sponsa insponsáta.
  
Xi
Grátiam dare volens salutatiónibus antíquis ómnium debitórum Absólutor hóminum advénit per se ad suæ existéntes grátiæ, et rumpens chirógraphum áudit ab ómnibus: Allelúja.
  
Psi
Psalléntes tuam genitúram, favorámus omnes sicut animátum templum, Dei Génitrix: in tuo enim hábitans útero, qui cóntinet ómnia manu Dóminus sanctificávit, glorificávit, dócuit clamáre tibi omnes:
Ave, tabernáculum Dei et Verbi.
Ave, sancta sanctórum major.
Ave, archa Sancto deauráta Spíritu.
Ave, thesáurus vitæ inconsummábilis.
Ave, honoríficum diadéma imperatórum piórum.
Ave, glorificátio colénda sacerdótum venerabílium.
Ave, Ecclésiæ immóbilis colúmna.
Ave, impérii inexpugnábilis murus.
Ave, per quam surgunt trophes.
Ave, per quam hostes córruunt.
Ave, ánimæ meæ patrocinátio.
Ave, lucis meæ médela.
Ave, Sponsa insponsáta.
  
Omega
Omniláuda mater, quæ genuósti ómnium sanctórum sanctíssimum Verbum, suscípiens ígitur oblatiónem, ab omni érue calamitáte omnes,  et a futúra líbera punitióne qui sic clamant: Allelúja.

ESPAÑOL
Κοntakion (tono 4): Oh Madre de Dios, oh Generala victoriosa, te cantamos un himno de triunfo. A ti, que nos salvas de nuestras tribulaciones te ofrecemos nuestra gratitud. Eres invencible. Líbranos de todo peligro y exclamaremos: Alégrate, Novia no desposada.
  
Prólogo: Habiendo entendido su misión secreta, el Ángel va con prisa a la casa de José y dice a la Virgen: "El que inclina los Cielos por su condescendencia, Se esconde en ti. Viendo cómo toma la forma de esclavo en tu seno, me maravillo y te aclamo: Alégrate, Novia no desposada.
   
STASIS 1ª [A – Ζ]
Un Príncipe de los ángeles es enviado desde los Cielos para decir a la Madre de Dios: "Alégrate." Cuando Te contempla, oh, Señor, asumiendo un cuerpo, exulta y queda asombrado, y con voz inmaterial la aclama:
Alégrate, Luz de alegría;
Alégrate, extinción de la maldición.
Alégrate, resurrección de Adán caído;
Alégrate, redención de las lágrima de Eva.
Alégrate, altura inaccesible a la razón humana;
Alégrate, profundidad insondable aun a los ojos de los Ángeles.
Alégrate, trono del Rey;
Alégrate, portadora de Quién lo lleva todo.
Alégrate, estrella que anuncia al Sol;
Alégrate, seno de la divina Encarnación.
Alégrate, renovadora de la Creación;
Alégrate, Madre del Creador.
Alégrate, Novia no desposada.
  
Beta
Considerando su castidad, la Santísima dice con franqueza a Gabriel: "La paradoja de tu palabra parece incomprensible a mi alma. Me predicas una maternidad sin que conozca varón y exclamas: ¡Aleluya!
  
Gamma
La Virgen desea comprender lo incomprensible e interroga al enviado: "¿Cómo puede nacer un hijo de mis castas entrañas? Dímelo." El ángel responde con temor, aclamándola:
Alégrate, iniciada en el designio inefable;
Alégrate, testimonio del silencio misterioso.
Alégrate, preludio de las maravillas del Cristo;
Alégrate, recapitulación de los dogmas de la fe.
Alégrate, escala por la que Dios bajó de los Cielos;
Alégrate, puente que conduce a los de la tierra a los Cielos.
Alégrate, maravilla de los ángeles;
Alégrate, herida de los demonios.
Alégrate, Madre inefable de la Luz;
Alégrate, maestra de discreción
Alégrate, ciencia mayor que la de los sabios;
Alégrate, iluminación del espíritu de los fieles.
Alégrate, Novia no desposada.
  
Delta
La Energía del Altísimo cubre con su sombra a la Virgen para fecundarla, transformando su seno estéril en un campo fértil para todos los que quieran cosechar la salvación, salmodiando así: ¡Aleluya!
  
Epsilon
Habiendo recibido a Dios en su seno, la Virgen se apresura a visitar a Isabel. Su bebé, reconociendo el saludo de María, enseguida se alegra y salta de júbilo, aclamando a la Madre de Dios:
Alégrate, sarmiento de cepa incorruptible;
Alégrate, huerto de frutos puros.
Alégrate, Madre del Jardinero, amigo del hombre;
Alégrate, matriz del Sembrador de nuestra vida.
Alégrate, tierra fértil de misericordias;
Alégrate, mesa colmada de ofrendas.
Alégrate, floración del Paraíso;
Alégrate, puerto de las almas.
Alégrate, grato incienso de la plegaria;
Alégrate expiación de todo el universo.
Alégrate, amor de Dios a los hombres;
Alégrate, intercesora de los mortales frente a Dios.
Alégrate, Novia no desposada.
   
Zeta
El discreto José es turbado por un torbellino de pensamientos contradictorios. Vacila su alma al verte concebir misteriosamente, Virgen irreprochable. Más, conociendo la obra del Espíritu Santo, dice: ¡Aleluya!
 
STASIS 2ª [H– Μ]
Heta
Oyeron los pastores a los ángeles que cantaban alabanzas a la presencia encarnada de Cristo; y acudiendo como a un pastor, le contemplan como cordero inocente, pacido en el vientre de María, a quien alabando dijeron:
Alégrate, madre del cordero y pastor;
Αlégrate, redil de corderos racionales.
Alégrate, defensa contra enemigos invisibles;
Alégrate, llave de las puertas del paraíso.
Alégrate, porque el cielo se regocija junto a la tierra;
Alégrate porque la tierra canta junto al cielo.
Alégrate, boca no silenciada de los apóstoles;
Alégrate, coraje invencible de los victoriosos.
Alégrate tú, firme baluarte de la fe;
Alégrate tú, conocimiento brillante de la gracia.
Alégrate, porque fue desnudado el Hades;
Alégrate, porque a través de Ti nos hemos vestido de gloria.
Alégrate, Novia no desposada.
  
Habiendo visto los Magos una estrella que marcaba el camino de Dios, siguieron a su resplandor, y teniéndola como linterna, buscaban con ella a un Rey poderoso. Al alcanzar al inalcanzable, se regocijaron exclamándole: ¡Aleluya!
  
Vieron los hijos de los caldeos, en las manos de la Virgen, a quien creó con sus manos al ser humano. Y reconociéndole como Amo, aunque tomó la forma de siervo, acudieron para hacerle atenciones con obsequios y para exclamarle a la Bendita:
Alégrate, Madre de la estrella sin ocaso;
Αlégrate aurora de un día místico.
Alégrate, tú que apagaste el horno del engaño;
Αlégrate, tú que iluminas a los ministros de la Trinidad.
Alégrate, tú que echaste del mando al tirano de la gente;
Alégrate, tu que revelaste a Cristo Señor filántropo.
Alégrate, tú que nos redimiste de la religión bárbara;
Alégrate tú que nos libras del fango de nuestras obras.
Alégrate, tú que aboliste la adoración del fuego;
Alégrate, tú que nos libras de las llamas de las pasiones.
Alégrate, guía fiel de prudencia;
Alégrate tú, Alegría de todas las generaciones.
Alégrate novia no desposada.
 
Convertidos los Magos en predicadores divinos, regresaron a Babilón; cumpliendo con tu oráculo y predicándote, a Ti Cristo, a todos, dejando a Herodes delirando, sin saber cantar: ¡Aleluya!
  
Iluminando a Egipto con la iluminación de la verdad, ahuyentaste la oscuridad de la mentira; pues sus ídolos, Salvador, al no poder resistir tu poder, se cayeron, mientras quienes fueron librados de ellos excamaban a la Madre de Dios:
Alégrate tú, la redención de los humanos;
Alégrate tú, la caída de los demonios.
Alégrate tú, que pisoteaste el engaño del fraude;
Alégrate tú, que cuestionaste la razón de los ídolos.
Alégrate tú, que echaste al fondo del mar al Faraón imaginario;
Alégrate tú la piedra que abrevó a los sedientos de vida.
Alégrate tú, columna de fuego que guía a los que están en tinieblas;
Alégrate tú, protección del mundo más ancha que una nube.
Alégrate tú, alimento de la especie del maná;
Alégrate tú, servidora de santa ternura.
Alégrate tú, tierra prometida;
Alégrate tu, de quien corre miel y leche.
Alégrate Novia no desposada.
  
Mu
Estando Simeón a punto de mudarse de esta vida engañosa, fuiste entregado a él siendo un bebé, pero te diste a conocer a él como Dios perfecto; por lo cual se asombró por tu inefable sabiduría, exclamando: ¡Aleluya!
  
STASIS 3ª [Ν – Σ]
Nu
Nos mostró una nueva creación, el Creador, al revelarnos a nosotros que fuimos creados por Él, que brotó de un vientre no sembrado y lo conservó como era incorrupto, a fin de que contemplando el milagro, le cantemos a ella exclamando:
Alégrate, flor de la inmortalidad;
Αlégrate, corona de la continencia.
Alégrate, tú que preanuncias la resurrección;
Αlégrate tú que revelas la vida de los ángeles.
Alégrate, árbol de frutos alegres del que se nutren los creyentes;
Αlégrate, madero de buena sombra, donde se refugian muchos.
Alégrate, tú que gestas al guía de los desorientados;
Alégrate, tú que traes a luz al salvador de los cautivos.
Alégrate, tú que calmas la ira del Juez;
Alégrate tú, perdón de los cometan faltas.
Alégrate, atuendo festivo de los desnudos;
Alégrate, cariño que vence a todo deseo.
Alégrate, Novia no desposada.
     
Viendo una gestación extraña, seamos extraños al mundo, transportando la mente al cielo, pues para ello, Dios Altísimo se reveló en la tierra, como un hombre humilde, queriendo atraer a las alturas a quienes le exclaman: ¡Aleluya!
  
El inefable Verbo estaba totalmente en la tierra sin ausentarse del cielo, pues el hecho no fue un traslado de lugar, sino condescendencia divina. El nacimiento se realizó en una Virgen fecundada por Dios, que escucha estas palabras:
Alégrate, lugar del infinito Dios;
Alégrate, puerta del honorable misterio.
Alégrate, noticia incierta para los incrédulos;
Alégrate, orgullo seguro de los creyentes.
Alégrate, carro santísimo de Aquél que está sobre los Querubines;
Alégrate, morada óptima de Quien está sobre los Serafines.
Alégrate, tú que realizaste, de contrarios, la unidad;
Alégrate, tú que conjugaste el ser virgen con la maternidad.
Alégrate, tú por quien fue desatada la transgresión;
Alégrate, tú por quien fue reabierto el paraíso.
Alégrate, llave del reino de Cristo;
Alégrate, esperanza de bienes eternos.
Alégrate, Novia no desposada.
  
Todas las órdenes angelicales se asombraron frente a la gran obra de Tu encarnación; pues contemplaban a Dios inaccesible, como un hombre accesible a todos, caminando entre nosotros, y escuchando de todos: ¡Aleluya!
  
Vemos a oradores elocuentes mudos como peces ante Ti, Madre de Dios; pues no pueden explicar, cómo sigues siendo Virgen y pudiste dar a luz. En cuanto a nosotros, admirando el misterio clamamos con fe:
Alégrate, recipiente de la sabiduría de Dios;
Alégrate tesoro de Su providencia.
Alégrate Tú, que muestras a los filósofos como carentes de sabiduría;
Alégrate Tú, que reprochas a los tecnólogos como carentes de razón.
Alégrate, porque se han tornado necios los poderosos dialécticos;
Alégrate, porque se han marchitado los fabuladores de mitos.
Alégrate Tú, que rompes las redes de los atenienses;
Alégrate Tú que llenas las redes de los pescadores.
Alégrate Tú, que rescatas de las profundidades de la ignorancia;
Alégrate Tú, que iluminas a muchos con el conocimiento.
Alégrate, nave de los que quieren salvarse;
Alégrate, puerto de los flotadores de la vida.
Alégrate Novia no desposada.
   
Sigma
Queriendo salvar al mundo el rector del universo, vino al mundo por su propio poder, y siendo Pastor por ser Dios, se reveló a nosotros como un hombre; pues llamando a Su semejanza, como Dios, oye: ¡Aleluya!
  
STASIS 4ª [Τ – Ω]
Tau
Eres muralla de vírgenes, Virgen Madre de Dios, y de todos los que acuden a Ti; pues el Creador del cielo y de la tierra te creó, oh Inmaculada, habitó en tu matriz y enseñó a todos a exclamarte:
Alégrate, columna de la virginidad;
Alégrate, puerta de la salvación.
Alégrate, primicia de la recreación ideal;
Αlégrate, provisora de bondad divina.
Alégrate, tú que hiciste renacer a los concebidos con vergüenza;
Alégrate, tú que amonestaste a los de mente envilecida.
Alégrate, la que abolió al corruptor de mentes;
Alégrate, la que dio a luz al sembrador de pureza.
Alégrate, recámara de boda sin siembra;
Αlégrate, reconciliadora a los creyentes con el Señor.
Alégrate, buena nodriza de vírgenes;
Alégrate, adorno nupcial de almas santas.
Alégrate, novia no desposada.
   
Todo himno languidece cuando corre a explayarse sobre la magnitud de tu inmensa misericordia; pues aunque te ofrendáramos una cantidad de cánticos tan numerosos como los granitos de la arena, Santo Rey, nada digno de Ti haríamos, por todo lo que nos has dado, a nosotros que te cantamos: ¡Aleluya!
  
Vemos a la Virgen santísima como lámpara portadora de luz, que se revela a los que están en la oscuridad; ella, encendiendo la Luz inmaterial, guía a todos al divino conocimiento e ilumina la mente con esplendor. Honrémosla exclamando:
Alégrate, rayo del Sol espiritual;
Alégrate, flecha de la Luz inocultable.
Alégrate, relámpago que ilumina las almas;
Alégrate, trueno que aterroriza a los enemigos.
Alégrate, tú que haces fulgurar luz radiante;
Alégrate, tú que haces emanar río abundante.
Alégrate, tú que prefiguraste la pila bautismal;
Alégrate, tú que eliminaste la suciedad del pecado.
Alégrate, purificación que limpia la conciencia;
Alégrate, copa que vierte alegría.
Alégrate, fragancia del incienso de Cristo;
Alégrate, vida del banquete místico.
Alégrate, novia no desposada.
  
Deseando el Misericordioso otorgar la gracia de perdonar las antiguas deudas, vino, Él mismo, a habitar entre los que estaban alejados de su Gracia; y al borrar la deuda, escucha de todos: ¡Aleluya!
  
Cantando a tu hijo, te alabamos todos, como templo animado, Madre de Dios; pues habiendo morado en tu vientre, el Señor que contiene en la palma al universo, santificó, glorificó, enseñó a todos exclamarte:
Alégrate, tienda de Dios Verbo;
Alégrate, Santa mayor de todos los Santos.
Alégrate, arca dorada por el Espíritu;
Alégrate, tesoro de vida inagotable.
Alégrate, preciosa diadema de reyes piadosos;
Alégrate, orgullo reverendo de sacerdotes devotos.
Alégrate, torre inconmovible de la Iglesia;
Alégrate, muralla inexpugnable del reino.
Alégrate, pues por Ti se enarbolan trofeos;
Alégrate, pues por Ti se abaten los enemigos.
Alégrate, curación de mi cuerpo;
Alégrate, salvación de mi alma.
Alégrate, novia no desposada.
  
Omega
¡Oh! muy alabada Madre, que trajiste al mundo al más Santo de todos los Santos, el Verbo de Dios. Aceptando la presente ofrenda, líbranos a todos de toda desgracia, y redímenos de la condenación futura, a nosotros que te clamamos: ¡Aleluya!