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ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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miércoles, 3 de noviembre de 2021

NOVENA EN HONOR A SANTA JUANA DE LESTONNAC

Novena compuesta por el padre Gabino Chávez en virtud de un voto, e impresa en Irapuato, año 1900, con licencia eclesiástica.

NOVENA EN HONOR A SANTA JUANA DE LESTONNAC, FUNDADORA DE LA COMPAÑÍA DE MARÍA
 
   
Por la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos líbranos, Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
℣. Señor, abrirás mis labios
℟. Y mi boca anunciará tu alabanza.
℣. Oh Dios entiende en mi ayuda.
℟. Apresúrate, Señor, a socorrerme
Gloria al Padre etc.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Dulce Jesús, amable Redentor mío, que toda mi vida me has rodeado de beneficios, y colmado de favores, ¡cuán tardo he sido para corresponderte, cuán tardo para amarte, y cuán osado para afligirte y ofenderte! Mil veces he herido tu divino Corazón con el dardo del pecado, y solo una paciencia infinita como la tuya puede haberme sufrido sin castigarme como he merecido.
   
Perdóname pues, benignísimo Salvador mío, crea en mí un corazón limpio para que te mire, y te conozca y te ame, y renueva en mis entrañas un espíritu de rectitud para que no me deje torcer los caminos. No me apartes de tu divina presencia, no retires de mí tu Santo Espíritu, para que llenándome de temor y de fortaleza, sepa resistir todas las tentaciones, huir las dañosas ocasiones, y librarme en lo de adelante de todo pecado, a fin de poder llegar algún día a la eterna bienaventuranza de la gloria. Amén.
   
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Oh bienaventurada Madre Santa Juana, que ardiendo en el amor del Señor, y encendida en el celo del bien de las almas, no descansabas pidiendo con instancia el remedio de tatos males, y llenándote de dolor a la vista de los estragos de la herejía, que arrebataba tantas almas, como el Señor te lo hizo ver representándote el Infierno y las jóvenes que en medio de las diversiones y los placeres se iban acercando a caer en él. Tú fuiste llamada por Dios a oponer un gran remedio a tantos males, fundando una orden religiosa que tuviese por fin el educar e instruir a las jóvenes que viven en medio del mundo, enseñándoles nuestra santa religión y afirmándolas en la fe para libertarlas de las seducciones del siglo y de las tentaciones del demonio. Alcanza, ¡oh Madre! para tus hijas, el celo de las almas que las haga trabajar con constancia por salvarlas, la paciencia que las lleve a sufrirlas con todas sus faltas, imperfecciones o ingratitudes, el espíritu de fe para no ver en ellas sus bajezas y sus culpas, sino la Sangre del Señor que las baña, y la preciosidad de sus almas, con esa misma preciosa Sangre redimidas. Alcánzanos un ardiente amor a Jesucristo que nos haga aceptables todos los trabajos y dulces todas las amarguras de la vida, para que cumpliendo con fervor nuestras obligaciones y perseverando con la divina gracia hasta el fin, merezcamos un día el ir a conocerte, acompañarte y cantar contigo las eternas alabanzas al Señor en el cielo. Amén.
  
Cinco Ave Marías en la forma que sigue:
  • Oh Bienaventurada Madre Santa Juana, por tu ardiente caridad, alcánzanos el saber amar a Dios con todo nuestro corazón y con toda nuestra alma. Ave María.
  • Oh Bienaventurada Madre Santa Juana, por tu perfecta obediencia, alcánzanos el saber renunciar a nuestra propia voluntad y obedecer a Jesucristo en persona de nuestros superiores. Ave María.
  • Oh Bienaventurada Madre Santa Juana, por tu perfecto desasimiento de todas las cosas, alcánzanos la pobreza de cuerpo y de espíritu que nos haga bienaventurados. Ave María.
  • Oh Bienaventurada Madre Santa Juana, por tu grande pureza, alcánzanos la cumplida guarda de la castidad de nuestro estado. Ave María.
  • Oh Bienaventurada Madre Santa Juana, por la tierna y paciente caridad que a tus hijas siempre tuviste, sufriendo grandes trabajos con tanta paciencia, alcánzanos la caridad fraterna, para que amándonos los unos a los otros, more Jesucristo contento en nuestra compañía. Ave María.
DÍA PRIMERO – 3 DE NOVIEMBRE
ORACIÓN
¡Cuán temprano quiso el Señor protegerte y guardarte de los enemigos, amada Madre Santa Juana! Teniendo en tu casa, y en lo más allegado el mayor enemigo, pues trataban de arrebatarte con la fe el más rico de los tesoros, una providencia especial te libertó de las seducciones maternales, y te conservó intacta la fe católica y el conocimiento de Dios. Haz que tus hijas y devotos, ya que tenemos la gloria de profesar la verdadera fe, sepamos vivir de ella como los justos, viendo con la fe al Señor en persona de los superiores, y a quienes se nos ha confiado, como a almas rescatadas con la preciosa Sangre, y que hemos sido llamados a salvarlas, infundiéndoles los conocimientos de la fe y el santo temor de Dios: que teniendo siempre presentes las amenazas y las promesas, los misterios y las enseñanzas de nuestra fe, vivamos como ella nos ordena, amando a Dios y haciendo el bien a nuestro prójimo, para que perseverando hasta el fin, merezcamos ser salvos. Amén.
    
GOZOS DE LA BIENAVENTURADA SANTA JUANA DE LESTONNAC.
  
¡Oh celosa fundadora,
Juana Bienaventurada!
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
Tu misma madre, cegada,
Siendo tú niña, quería
Enredarte en la herejía
En que ella estaba enredada;
Mas la gracia auxiliadora
Hizo fueses libertada:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
En vano sus seducciones
Con dulzura en ti ensayaba,
Cuando a porfía te insinuaba
De Calvino las lecciones;
De ti echabas sin demora
Doctrina tan depravada:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
Solo a Dios servir deseando
Anhelabas ser su esposa;
Mas tu padre te desposa
Tu gusto no consultando;
Esposa, madre y señora,
Dios te hizo santificada:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
El peligro en que te hallaras
Y otras jóvenes corrían,
Muchas veces te movían
A que un remedio buscaras:
Y ese celo te devora
Y te trae siempre ocupada:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
La carne y sangre pisando,
A un monasterio ingresaste,
Y grande ejemplo dejaste,
Mas al rigor enfermando;
Aún no sonaba tu hora,
Mas fuiste allí aleccionada:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
Al fin, con grandes fatigas,
Lágrimas, penas y engaños,
Después de mil desengaños
Fuerza es que tu obra prosigas;
Al Papa tu voz implora
Y tu obra quedó aprobada:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
Ya a tu alrededor apiñas
Mil almas que peligraban,
Y en tu enseñanza encontraban
La firme fe aquellas niñas;
Y eres tú su salvadora,
De aquella secta malvada:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
Hoy tus devotos te pedimos
Por el celo que abrigaste,
Ciencia y paciencia que baste
Para las almas que instruimos;
Sé tú nuestra intercesora,
En la patria suspirada:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
¡Oh mi grande protectora,
En el Cielo ya premiada!:
Alcánzame, Madre amada,
La merced que pido ahora.
   
«»
   
ORACIÓN
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO – 25 DE ENERO
Por la señal,,,
Acto de contrición, Oración para todos los días y las cinco Ave Marías.
   
ORACIÓN
Oh bienaventurada Santa Juana, que instruida en la escuela de la oración, aprendiste a obedecer de la manera más perfecta, causando admiración en el primer monasterio donde estuviste, por la sencillez y prontitud de tu obediencia, tanto más notable cuanto que estabas acostumbrada a mandar y gobernar y a ser obedecida; alcánzame, Madre mía, el espíritu de verdadera obediencia, para que mire a Jesucristo en persona de mis superiores, y no solamente obedezca en lo exterior, normando mis acciones con sus mandatos, sino que sepa también sujetar mi voluntad, queriendo gustosamente lo que mande la obediencia, y sujetando enteramente mi juicio al de los superiores, para que muerta mi alma a mi propia voluntad, no tenga otro querer o no querer, sino lo que la obediencia quiera o no quiera, a fin que de este modo, imitando al celestial Esposo, que por nosotros se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz, merezca ser exaltada a la sublimidad de la gloria. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea recibir. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
  
DÍA TERCERO – 26 DE ENERO
Por la señal,,,
Acto de contrición, Oración para todos los días y las cinco Ave Marías.
   
ORACIÓN
En todos los estados por donde quiso el Señor que pasaras, de hija, de esposa y de madre, y de religiosa y fundadora, grande fue siempre y esmerada tu pureza, ¡oh Bienaventurada Madre mía Santa Juana! En el mundo derramabas con tu modestia en las calles, y tu recogimiento en el templo, el buen olor de Jesucristo; nunca las malas lenguas se atrevieron a ofuscar ni en lo mas mínimo tu honor y reputación, y trasplantada al claustro, allí en el jardín cerrado del Esposo, resplandeció con mayor brillo la flor de tu pureza. La mortificación de los sentidos era como las espinas que rodeaban y defendían esa blanca azucena, y el Señor que apacienta entre los lirios, gustaba de estar en tu compañía y en la de tus hijas, que a tu ejemplo cultivaban esa flor delicada. Alcánzame, oh Madre mía Santa Juana, la pureza del cuerpo, la del alma, la del corazón, para que resistiendo las tentaciones del demonio y las insolencias de la carne, merezca en esta vida la dulce compañía del Esposo de las vírgenes, y pueda ir a seguirle con ellas en la otra por donde quiera que fuere, y a entonar el cántico que solo las santas vírgenes le cantan por los siglos de los siglos. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea recibir. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
     
DÍA CUARTO – 27 DE ENERO
Por la señal,,,
Acto de contrición, Oración para todos los días y las cinco Ave Marías.
   
ORACIÓN
Grande fue el despego de todas las cosas criadas, oh Bienaventurada Madre Santa Juana, y aunque nacida en la opulencia y criada en el regalo de las riquezas, siempre fuiste pobre de espíritu, gastándolas en buenas obras. Mas cuando los gastos del primer monasterio consumieron todos los recursos, ¡cuántas veces la más grande pobreza vino a probarte, no teniendo, algunas, ni los necesarios alimentos para tus hijas! Pero, tu confianza en Dios era maravillosa; les decías que el que da de comer a las aves del cielo y a los polluelos de los cuervos, no había de faltar a unas almas que le amaban y servían; y el Señor recompensaba tu fe con socorros inesperados que no podían venir sino de su providencia. De este modo dabas a tus hijas el ejemplo de ese total abandono en las manos de Dios, que tanto agrada a su Majestad, y tanto santifica a las alma s haciéndolas vivir en suma paz, sin más solicitud ni otro cuidado que el de servirle, cumpliendo con todas las reglas y obligaciones de su estado. Ruega al Señor por nosotros, ¡oh Bienaventurada Madre Santa Juana!, para que poniendo enteramente en su divina providencia nuestra esperanza, nada nos turbe ni nada nos espante, sino que en dulce paz le amemos y sirvamos, para gozarle después en la paz imperturbable de su reino celestial. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea recibir. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
    
DÍA QUINTO – 28 DE ENERO
Por la señal,,,
Acto de contrición, Oración para todos los días y las cinco Ave Marías.
   
ORACIÓN
¡Cuán temprano quiso el Señor protegerte y guardarte de los enemigos, amada Madre Santa Juana! Teniendo en tu casa, y en lo más allegado el mayor enemigo, pues trataban de arrebatarte con la fe el más rico de los tesoros, una providencia especial te libertó de las seducciones maternales, y te conservó intacta la fe católica y el conocimiento de Dios. Haz que tus hijas y devotos, ya que tenemos la gloria de profesar la verdadera fe , sepamos vivir de ella como los justos, viendo con la fe a  Señor en persona de los superiores, y a quienes se nos ha confiado, como a almas rescatadas con la preciosa Sangre, y que hemos sido llamados a salvarlas, infundiéndoles los conocimientos de la fe y el santo temor de Dios: que teniendo siempre presentes las amenazas y las promesas, los misterios y las enseñanzas de nuestra fe, vivamos como ella nos ordena, amando a Dios y haciendo el bien a nuestro prójimo, para que perseverando hasta el fin, merezcamos ser salvos. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea recibir. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
     
DÍA SEXTO – 29 DE ENERO
Por la señal,,,
Acto de contrición, Oración para todos los días y las cinco Ave Marías.
   
ORACIÓN
¡Cuán temprano quiso el Señor protegerte y guardarte de los enemigos, amada Madre Santa Juana! Teniendo en tu casa, y en lo más allegado el mayor enemigo, pues trataban de arrebatarte con la fe el más rico de los tesoros, una providencia especial te libertó de las seducciones maternales, y te conservó intacta la fe católica y el conocimiento de Dios. Haz que tus hijas y devotos, ya que tenemos la gloria de profesar la verdadera fe , sepamos vivir de ella como los justos, viendo con la fe a  Señor en persona de los superiores, y a quienes se nos ha confiado, como a almas rescatadas con la preciosa Sangre, y que hemos sido llamados a salvarlas, infundiéndoles los conocimientos de la fe y el santo temor de Dios: que teniendo siempre presentes las amenazas y las promesas, los misterios y las enseñanzas de nuestra fe, vivamos como ella nos ordena, amando a Dios y haciendo el bien a nuestro prójimo, para que perseverando hasta el fin, merezcamos ser salvos. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea recibir. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
     
DÍA SÉPTIMO – 30 DE ENERO
Por la señal,,,
Acto de contrición, Oración para todos los días y las cinco Ave Marías.
   
ORACIÓN
¡Cuán temprano quiso el Señor protegerte y guardarte de los enemigos, amada Madre Santa Juana! Teniendo en tu casa, y en lo más allegado el mayor enemigo, pues trataban de arrebatarte con la fe el más rico de los tesoros, una providencia especial te libertó de las seducciones maternales, y te conservó intacta la fe católica y el conocimiento de Dios. Haz que tus hijas y devotos, ya que tenemos la gloria de profesar la verdadera fe , sepamos vivir de ella como los justos, viendo con la fe a  Señor en persona de los superiores, y a quienes se nos ha confiado, como a almas rescatadas con la preciosa Sangre, y que hemos sido llamados a salvarlas, infundiéndoles los conocimientos de la fe y el santo temor de Dios: que teniendo siempre presentes las amenazas y las promesas, los misterios y las enseñanzas de nuestra fe, vivamos como ella nos ordena, amando a Dios y haciendo el bien a nuestro prójimo, para que perseverando hasta el fin, merezcamos ser salvos. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea recibir. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
     
DÍA OCTAVO – 31 DE ENERO
Por la señal,,,
Acto de contrición, Oración para todos los días y las cinco Ave Marías.
   
ORACIÓN
¡Cuán temprano quiso el Señor protegerte y guardarte de los enemigos, amada Madre Santa Juana! Teniendo en tu casa, y en lo más allegado el mayor enemigo, pues trataban de arrebatarte con la fe el más rico de los tesoros, una providencia especial te libertó de las seducciones maternales, y te conservó intacta la fe católica y el conocimiento de Dios. Haz que tus hijas y devotos, ya que tenemos la gloria de profesar la verdadera fe , sepamos vivir de ella como los justos, viendo con la fe a  Señor en persona de los superiores, y a quienes se nos ha confiado, como a almas rescatadas con la preciosa Sangre, y que hemos sido llamados a salvarlas, infundiéndoles los conocimientos de la fe y el santo temor de Dios: que teniendo siempre presentes las amenazas y las promesas, los misterios y las enseñanzas de nuestra fe, vivamos como ella nos ordena, amando a Dios y haciendo el bien a nuestro prójimo, para que perseverando hasta el fin, merezcamos ser salvos. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea recibir. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
     
DÍA NOVENO – 1 DE FEBRERO
Por la señal,,,
Acto de contrición, Oración para todos los días y las cinco Ave Marías.
   
ORACIÓN
¡Cuán temprano quiso el Señor protegerte y guardarte de los enemigos, amada Madre Santa Juana! Teniendo en tu casa, y en lo más allegado el mayor enemigo, pues trataban de arrebatarte con la fe el más rico de los tesoros, una providencia especial te libertó de las seducciones maternales, y te conservó intacta la fe católica y el conocimiento de Dios. Haz que tus hijas y devotos, ya que tenemos la gloria de profesar la verdadera fe , sepamos vivir de ella como los justos, viendo con la fe a  Señor en persona de los superiores, y a quienes se nos ha confiado, como a almas rescatadas con la preciosa Sangre, y que hemos sido llamados a salvarlas, infundiéndoles los conocimientos de la fe y el santo temor de Dios: que teniendo siempre presentes las amenazas y las promesas, los misterios y las enseñanzas de nuestra fe, vivamos como ella nos ordena, amando a Dios y haciendo el bien a nuestro prójimo, para que perseverando hasta el fin, merezcamos ser salvos. Amén.
   
Pedir la gracia que se desea recibir. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)