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jueves, 11 de junio de 2009

ADORÁMOSTE ETERNAMENTE, ¡OH JESÚS!, VERDADERAMENTE PRESENTE EN LA HOSTIA CONSAGRADA

Hoy Jueves, en la Octava de la Santísima Trinidad, celebramos la Solemnidad del Corpus Christi. En este día se expone en una custodia al Santísimo Sacramento del Altar y le sacan en procesión para que los fieles lo adoremos. Esta fiesta se celebra el Jueves en la Octava de la Trinidad.


Procesión de Corpus Christi (Buenos Aires - Argentina)



HISTORIA DE ESTA CELEBRACIÓN

Tal vez os preguntéis ¿Por qúe la Octava de Corpus? Sobre el origen de la festividad hay varias explicaciones:

Por un lado, se cuenta que en Lieja, Bélgica, una religiosa cisterciense llamada Juliana de Cornillón (1192-1258) tuvo una visión que interpretó como la necesidad de instituir una celebración a la presencia de Jesús en la Eucaristía. Una noche, la luna llena brillaba como plata, pero con una mancha negra; interpretó que la luna representaba a la Iglesia militante en la tierra, que recibe la luz del Sol: Cristo Jesús; la mancha significó para ella la carencia de una celebración litúrgica para la Eucaristía.


Santa Juliana de Cornillón

Juliana de Cornillón presentó petición a las autoridades eclesiásticas, hasta que el Obispo de Lieja Roberto de Theorette en el año de 1246, celebró el primer Corpus. Más adelante, el Papa Urbano IV -quien conocía bien el asunto de Sor Juliana de Cornillón- instituyó la celebración del Corpus Christi para la Iglesia Católica Universal, fijándola el Jueves después de la fiesta de la Santísima Trinidad.


Por otro lado, se cuenta que en el año 1264 el Padre Pedro de Praga, Bohemia, dudaba sobre el misterio de la transustanciación del Cuerpo y de la Sangre de Cristo en la Eucaristía. Acudió así en peregrinación a Roma para pedir sobre la tumba de San Pedro la gracia de una fe fuerte. De regreso de Roma, Dios se le manifestó de manera milagrosa ya que cuando celebraba la Santa Misa en Bolsena, en la cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró llenando el Corporal de la Preciosa Sangre.

La noticia del prodigio llegó pronto al Papa Urbano IV, que se encontraba en Orvieto, ciudad cercana a Bolsena. Hizo traer el corporal y, al constatar los hechos, instituyó la Solemnidad de Corpus Christi.

El mismo Papa Urbano IV encargó a Santo Tomás de Aquino la preparación de un oficio litúrgico propio para esta fiesta y la creación de cantos e himnos para celebrar a Cristo Eucaristía. Entre los que compuso está la sublime secuencia “Lauda Sion” que se canta en la Misa de Corpus Christi.

En el año 1290 el Papa Nicolás IV, a petición del clero y del pueblo, colocó la primera piedra de la nueva catedral de Orvieto donde aun se encuentra la sagrada reliquia.

Animada por sobrenatural impulso, santa Juliana de Cornillón trabajó con las autoridades eclesiásticas para que dicha fiesta se estableciera en la Iglesia, y en 1264 el Papa Urbano IV la extendió a la Iglesia universal (Mucho debieron animar al Papa a la institución de la fiesta los varios milagros eucarísticos* confirmando la Real Presencia acaecidos en los últimos años, y sobre todo el más reciente y ruidoso de Bolsena, donde en 1262, celebrando un sacerdote incrédulo la Santa Misa, después de la Consagración manó verdadera sangre de la Hostia empapando los corporales, manteles y mesa del altar); Clemente V, en 1311, la declaró obligatoria para toda la cristiandad, y Juan XXII; en 1316, la completó con una Octava privilegiada y una solemne Procesión.

"Aunque ya se hace memoria (de la institución de la sagrada Eucaristía) en el cotidiano Sacrificio de la Misa, creemos no obstante que, para confundir la perfidia de los herejes, es digno de que, por lo menos una vez al año, se celebre en su honor una fiesta especial. De esta manera se podrán reparar todas las faltas cometidas en todos los sacrificios de la Misa y pedir perdón de las irreverencias en que se haya incurrido durante su celebración y del descuido en asistir a ella...". Así se expresaba el Papa Urbano IV en su bula, indicando a la vez el objeto y el espíritu de esta nueva solemnidad.


Como se ve, todo gira aquí en torno a la idea del Santo Sacrificio de la Misa, que es el objeto principal de la devoción eucarística en general u de la fiesta del Corpus en particular. Es un toque de atención para encarecer la importancia de la Misa, y una fiesta de reparación y desagravio por la defectuosa asistencia, por parte de unos, y la inasistencia, por parte de otros, al augusto Sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo.



¿QUÉ ES LA CUSTODIA?

A la custodia se le llama también ostentorio u ostensorium (del latín ostentāre, "mostrar"). Es una pieza de oro o de otro metal precioso, donde se coloca la Hostia consagrada, para adoración de los fieles.

Sus formas son distintas, pero una de las más comunes es la de sol, de cuyo origen se tienen discrepancias.


Custodia



Historia
Las custodias u ostensorios tienen su origen en la institución de la fiesta llamada del Corpus a mediados del siglo XIII. Pero es muy raro encontrarlas antes del siglo XIV y no se fijan sus formas sino desde ya entrado el siglo XV. Se emplearon para dicho objeto al principio imágenes, cruces, relicarios y ciborios (copones) acomodándolos a su nuevo destino. Pero desde mediados del siglo XV se adoptó la forma de torrecilla o templete ojival (casi siempre de plata) erizado de pináculos y sostenido por una base artística quedando en medio una lúnula o viril de plata u oro para colocar en él visiblemente la hostia. En la época del Renacimiento se construyeron asimismo en forma de templete pero de estilo romano y desde fines del siglo XVI se empiezan a dar las que hoy están más en uso en forma de sol radiante, las cuales en el siglo XVIII llevan círculos de cabecitas de ángeles rodeando al viril central. En España, se estableció a mediados del siglo XV la costumbre de llevar sobre una carroza o ricas andas y sobre un trono la custodia en las procesiones del Sacramento. Pero las carrozas que hoy existen son generalmente de madera tallada y dorada y de estilo churrigueresco del siglo XVIII.


Custodias destacadas

Las mayores y más artísticas custodias del mundo se encuentran en las catedrales de España y entre ellas, destacan en estilo gótico:


  • la de Vic por su antigüedad, ya que data del 1413;


  • la de Toledo, por su riqueza artística;


  • la de Barcelona, por su pedrería,


  • la de Cádiz por su elevación, pues mide cuatro metros.

También son góticas las mayores de Córdoba, Gerona, León, Palma de Mallorca, Salamanca, Sahagún, Toro y Zamora. Y de estilo clásico o renacentista las mayores de Ávila, Alarcón (Cuenca), otra de Cádiz, la de Jaén, Palencia, Santiago de Compostela, Segovia, Sevilla, Teruel, Valladolid y Zaragoza.
Fuera de España, son notables las custodias coloniales de la Colección de Arte del Banco de la República en Bogotá, Colombia. Una de ellas, conocida popularmente como 'La Lechuga', fabricada por José de Galaz en 1707, está adornada por 1.485 esmeraldas, 1 zafiro, 13 rubíes, 28 diamantes, 62 perlas barrocas y 168 amatistas.



REFLEXIÓN

¡Con cuánta solemnidad celebra la Iglesia este santo día! Para él guarda la procesión más solemne del año en la cual es llevado en triunfo Jesucristo Sacramentado, como a Rey de todos los hombres. Desea que nadie se dispense de asistir a ella: sino con grave causa. Pero una vez que asistamos, sea no por humanas miras o respetos que tanto desagradan a Dios, sino por agradecerle de corazón el inmenso beneficio de quedarse entre nosotros hasta el fin del mundo.


ORACIÓN

Oh Dios, que en este admirable Sacramento nos dejaste el memorial de tu Pasión y de tu Cruz, rogámoste nos concedas, que Veneremos los sagrados misterios de tu cuerpo y sangre, de manera que experimentemos continuamente en nosotros el fruto de tu redención. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.



Fuentes: Devoción a la Eucaristía. Fragmentos de "La Flor de la Liturgia", R. P. Andrés Azcárate O.S.B., pag 539, 5ª ed., 1945.


NOTA: Los Milagros eucarísticos serán abordados en el artículo "LA PRESENCIA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO EN LA HOSTIA CONSAGRADA".

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