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viernes, 19 de enero de 2018

“ACADÉMICOS” CONCILIARES: «LA EUCARISTÍA ES UN ACTO ERÓTICO»

Andrea Grillo, periodista afín a Bergoglio, de unos meses acá se ha dado ínfulas de “teologo” sólo para expresar su odio a lo sagrado (él, por ejemplo, anhela la creación de la Prelatura San Pío X para que la “Misa del Motu” se circunscriba únicamente en ella). Pero ahora en su blog Come se non no solamente publica sus propias sandeces: quiere publicar artículos de teología. Y qué mejor comienzo que un artículo del presbítero Manuel Belli, profesor de Teología Sacramental en el Seminario de Bérgamo, que lleva el título “Eucaristia: Corpo, pasto ed eros” (Eucaristía: Cuerpo, cena y eros). Con el título se puede deducir, sin necesidad de leerlo (cosa que aconsejamos NO HACER), el programa de sendos autoproclamados “teologos”.
  
Don Manuel Belli (foto tomada de su perfil de Twitter) 
 
Tras un exordio en el cual hace un recorrido por la teología sacramental desde el Concilio de Trento hasta el Movement liturgique que inspiró la demolición deuterovaticana, dice el energúmeno Belli acerca del Cuerpo de Cristo:
«no es difícil naufragar en consideraciones semi-mágicas: “El sacerdote dice esto es mi cuerpo; yo no veo ni toco ningún cuerpo, sino solamente el pan y el vino; ¡admitámoslo!”. No debemos esconderlo: a menudo en la tradición hemos corrido el riesgo de poner específicamente tanto énfasis en la idea de que el pan y el vino no son más sino el cuerpo y la sangre de Jesús, y sobre el hecho de que los sentidos no deben engañarnos aunque se vean solamente el pan y el vino, que nos hemos arriesgado a pensar en un modo un poco mágico la realidad de la presencia del cuerpo de Cristo. La doctrina clásica distinguía “sustancia” y “accidentes”, exaltando la primera y poniendo un poco en sordina a los segundos. Pero estamos tan seguros que una rehabilitación de los “accidentes” eucarísticos deba necesariamente deshonrar la doctrina eucarística. […] Es todo lo que tenemos del cuerpo de Jesús, y no es poco. Solo un vacío intelectualismo podría pensar que un símbolo es solamente una realidad de serie B. Nosotros vivimos de símbolos. Y el cuerpo de Jesús no es distinto a un buen pan partido. Es difícil imaginar lo que veremos cuando podamos verdaderamente contemplar el cuerpo del Señor, pero quizás no veremos algo muy diferente a un pan partido y a un buen cáliz de vino».
  
Tal afirmación es APOSTASÍA pura y dura. No cabe otro calificativo. ¿Creer en la Presencia Real y Sustancial de Nuestro Señor en las especies eucarísticas es hacer magia? ¿Cómo está eso de que el Cuerpo de Cristo no es distinto a cualquier pan, cuando precisamente el primer requisito para acceder al Sacramento es saber distinguir entre uno y otro? Pero claro, estamos frente a la iglesia deuterovaticana y su Novus Ordo Missæ, un rito inválido en el cual la Transubstanciación NO EXISTE porque adulteraron las palabras consecratorias (de ahí que sólo reciban y adoren un pan común y corriente, como en las sectas protestantes), una iglesia que no tiene sacerdotes sacrificantes sino laicos que presiden una cena comunal. Con razón es que van hacia la “Missa Œcuménica”, donde no tendrán que preocuparse por si se improvisa o no en la Consagración ¡PORQUE NO HABRÁN LAS PALABRAS CONSECRATORIAS! 
  
Eso es sólo el comienzo de horrores. Leed lo referente a la “cena”:
«La misa es una cena ritualizada […] Pero no podemos olvidar que en la Misa nos sentamos a la mesa con otros. También la dimensión comunitaria no es poca cosa. Lo primero que sucede participando en la eucaristía es que nos encontramos: la celebración inicia propiamente con el acto de reunirse. ¡Y no es una cosa tan simple! Una de las más grandes dificultades de los celebrantes es la de presidir una misa cuando los fieles se sientan de a uno por banca, ocupando tendenciosamente las bancas al fondo de la iglesia, exponiendo en la dislocación una gran dificultad al encontrarse, al ser cercanos. […] No es fácil la proximidad física. Pero, ¿no es más hermoso estar rodeados de hermanos y hermanas que aventurarse entre enemigos? La eucaristía como mesa nos pide también el verificarnos sobre la calidad de nuestras relaciones como Iglesia».
  
El Santo Sacrificio de Cristo reducido a una “cena ritualizada”. Afirmaciones que no llevarían menos ni a un manicomio. No señor, están completamente imbuidas del protestantismo continental (luteranismo, calvinismo y anglicanismo), que no conciben el culto sin presencia de más personas diferentes al celebrante y sus ministros. ¡Y eso es EXACTAMENTE LO QUE ENSEÑAN EN LOS SEMINARIOS NOVUSORDIANOS! Claro, habida cuenta que el Novus Ordo fue confeccionado por seis pastores protestantes, y en él las “Misas privadas” (sin pueblo) son punto menos que prohibidas.
  
PERO LO QUE SIGUE AL FINAL ES LO MÁS GRAVE Y DIABÓLICO:
«“Tomad, esto es mi cuerpo” es una frase que sin ningua dificultad puede ser contextualizada en lo que un hombre le dice a su mujer o viceversa. Escribe Timothy Radcliffe: “Quisiera hablar de la última cena y de la sexualidad. Puede parecer un poco extraño, pero pensemos un momento. Las palabras centrales de la Última Cena fueron: “Esto es mi cuerpo, entregado por vosotros”. La eucaristía, como el sexo, está centrada sobre la donación del cuerpo […] Comprendamos la eucaristía a la luz de la sexualidad y la sexualidad a la luz de la eucaristía”.
 
Hay, por tanto, un componente erótico de la eucaristía que no debe ser omitido. Entre dos amantes hay una entrega del cuerpo que excede el orden de las palabras».
  
Es tanto el asco, que no quisimos continuar leyendo el artículo, y nos compelió a terminar aquí nuestra indignada exposición. ¿¿¿Erotismo, sexo, amantes??? Vincular la Eucaristía a lo anterior señalado, BLASPHÉMIA EST! ¿Por qué cosa toman los conciliares a Jesucristo, principio y medio de toda virtud? Un lenguaje tan PERVERTIDO sólo tiene un autor: ¡SATANÁS EL MALDITO, instigador de toda lascivia e impuridad! Y esta “teología” (o mejor, PORNOTEOLOGÍA) es lo que enseñan hoy en día en los seminarios del Nuevo Orden. Ex abundántia cordis, os lóquitur (Mateo 6, 34). Así las cosas, se entiende por qué tienen en su seno tan escasas vocaciones, tantos presbíteros pedófilos y sodomitas, y que a la Iglesia Conciliar del Vaticano II le queda el apelativo de LA GRAN FORNEGUERA.
  
JORGE RONDÓN SANTOS
19 de Enero de 2018
Fiesta de los Santos Mario, Marta, Audifax y Abaco, Mártires.

1 comentario:

  1. ¿Qué otra cosa se podía esperar de un bergamesco, si de allí es Montini, el santo patrono de los homosexuales?

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)