Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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domingo, 19 de diciembre de 2010

EL NACIMIENTO DE JESÚS, VISTO POR ANA CATALINA EMMERICK

Ana Catalina Emmerick relata el Nacimiento de Jesús:


"He visto que la luz que envolvía a la Virgen se hacía cada vez más deslumbrante, de modo que la luz de las lámparas encendidas por José no eran ya visibles. María, con su amplio vestido desceñido, estaba arrodillada con la cara vuelta hacia Oriente. Llegada la medianoche la vi arrebatada en éxtasis, suspendida en el pecho. El resplandor en torno a ella crecía por momentos. Toda la naturaleza parecía sentir una emoción de júbilo, hasta los seres inanimados. La roca de que estaban formados el suelo y el atrio parecía palpitar bajo la luz intensa que los envolvía.

Luego ya no vi más la bóveda. Una estela luminosa, que aumentaba sin cesar en claridad, iba desde María hasta lo más alto de los cielos. Allá arriba había un movimiento maravilloso de glorias celestiales, que se acercaban a la Tierra, y aparecieron con claridad seis coros de ángeles celestiales. La Virgen Santísima, levantada de la tierra en medio del éxtasis, oraba y bajaba las miradas sobre su Dios, de quien se había convertido en Madre. El Verbo eterno, débil Niño, estaba acostado en el suelo delante de María".

"Vi a Nuestro Señor bajo la forma de un pequeño Niño todo luminoso, cuyo brillo eclipsaba el resplandor circundante, acostado sobre una alfombrita ante las rodillas de María. Me parecía muy pequeñito y que iba creciendo ante mis ojos; pero todo esto era la irradiación de una luz tan potente y deslumbradora que no puedo explicar cómo pude mirarla. La Virgen permaneció algún tiempo en éxtasis; luego cubrió al Niño con un paño, sin tocarlo y sin tomarlo aún en sus brazos. Poco tiempo después vi al Niño que se movía y le oí llorar. En ese momento fue cuando María pareció volver en sí misma y, tomando al Niño, lo envolvió en el paño con que lo había cubierto y lo tuvo en sus brazos, estrechándole contra su pecho. Se sentó, ocultándose toda ella con el Niño bajo su amplio velo, y creo que le dio el pecho. Vi entonces que los ángeles, en forma humana, se hincaban delante del Niño recién nacido para adorarlo. "

"Cuando había transcurrido una hora desde el nacimiento del Niño Jesús, María llamó a José, que estaba aún orando con el rostro pegado a la tierra. Se acercó, lleno de júbilo, de humildad y de fervor. Sólo cuando María le pidió que apretase contra su corazón el Don Sagrado del Altísimo, se levantó José, recibió al Niño entre sus brazos, y derramando lágrimas de pura alegría, dio gracias a Dios por el Don recibido del Cielo. " 


"María fajó al Niño: tenía sólo cuatro pañales. Más tarde vi a María y a José sentados en el suelo, uno junto al otro: no hablaban, parecían absortos en muda contemplación. Ante María, fajado como un niño común, estaba recostado Jesús recién nacido, bello y brillante como un relámpago. "iAh, decía yo, este lugar encierra la salvación del mundo entero y nadie lo sospecha !"

"He visto en muchos lugares, hasta en los más lejanos, una insólita alegría, un extraordinario movimiento en esta noche. He visto los corazones de muchos hombres de buena voluntad reanimados por un ansia, plena de alegría, y en cambio, los corazones de los perversos llenos de temores. Hasta en los animales he visto manifestarse alegría en sus movimientos y brincos. Las flores levantaban sus corolas, las plantas y los árboles tomaban nuevo vigor y verdor y esparcían sus fragancias y perfumes. He visto brotar fuentes de agua de la tierra. En el momento mismo del nacimiento de Jesús brotó una fuente abundante en la gruta de la colina del Norte. "

"A legua y media más o menos de la gruta de Belén, en el valle de los pastores, había una colina. En las faldas de la colina estaban las chozas de tres pastores. Al nacimiento de Jesucristo vi a estos tres pastores muy impresionados ante el aspecto de aquella noche tan maravillosa; por eso se quedaron alrededor de sus cabañas mirando a todos lados. "

"Entonces vieron maravillados la luz extraordinaria sobre la gruta del pesebre. Mientras los tres pastores estaban mirando hacia aquel lado del cielo, he visto descender sobre ellos una nube luminosa, dentro de la cual noté un movimiento a medida que se acercaba. Primero vi que se dibujaban formas vagas, luego rostros, y finalmente oí cantos muy armoniosos, muy alegres, cada vez más claros. Como al principio se asustaron los pastores, apareció un ángel entre ellos, que les dijo: "No temáis, pues vengo a anunciaros una gran alegría para todo el pueblo de Israel. Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo, el Señor. Por señal os doy ésta: encontraréis al Niño envuelto en pañales, echado en un pesebre". Mientras el ángel decía estas palabras, el resplandor se hacía cada vez más intenso a su alrededor. Vi a cinco o siete grandes figuras de ángeles muy bellos y luminosos. Oí que alababan a Dios cantando:

"Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad". Más tarde tuvieron la misma aparición los pastores que estaban junto a la torre. Unos ángeles también aparecieron a otro grupo de pastores cerca de una fuente, al Este de la torre, a unas tres leguas de Belén. Los he visto consultándose unos a otros acerca de lo que llevarían al recién nacido y preparando los regalos con toda premura. Llegaron a la gruta del pesebre al rayar el alba."

MISA DE LA DOMÍNICA CUARTA DE ADVIENTO


Del Misal Romano de San Pío V

Dominica Quarta Adventus
Statio ad Ss. duodecim Apostolos

Introitus. Is. 45, 8. Rorate, coeli, désuper, et nubes pluant justum: aperiátur terra, et gérminet Salvatórem. Ps. 18, 2. Coeli enárrant glóriam Dei: et ópera mánuum ejus annúntiat firmaméntum. ℣. Glória Patri.

ORATIO
Excita, quǽsumus, Dómine, poténtiam tuam, et veni: et magna nobis virtúte succúrre; ut per auxílium grátiæ tuæ, quod nostra peccáta præpédiunt, indulgéntiæ tuæ propitiatiónis accéleret: Qui vivis et regnas.

2. de S. Maria
ORATIO
Deus, qui de beátæ Maríæ Vírginis útero Verbum tuum, Angelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: præsta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genetrícem Dei credimus, ejus apud te intercessiónibus adjuvémur. (Per eúndem Dominum nostrum Jesum Christum, Filium tuum: Qui tecum vivit.)
 
3. contra persecutores Ecclesiæ
ORATIO
Ecclésiæ tuæ, quǽsumus, Dómine, preces placátus admítte: ut, destrúctis adversitátibus et erróribus univérsis, secúra tibi sérviat libertáte. Per Dóminum.

Lectio Epístolæ beati Pauli Apostoli ad Corinthios
1 Cor. 4, 1–5.

Fratres: Sic nos exístimet homo ut minístros Christi, et dispensatóres mysteriórum Dei. Hic jam quǽritur inter dispensatóres, ut fidélis quis inveniátur. Mihi autem pro mínimo est, ut a vobis júdicer aut ab humano die: sed neque meípsum judico. Nihil enim mihi cónscius sum: sed non in hoc justificátus sum: qui autem júdicat me, Dóminus est. Itaque nolíte ante tempus judicáre, quoadúsque véniat Dóminus: qui et illuminábit abscóndita tenebrárum, et manifestábit consília córdium: et tunc laus erit unicuique a Deo.

Graduale. Ps. 144, 18 et 21. Prope est Dóminus ómnibus invocántibus eum: ómnibus, qui ínvocant eum in veritáte.
℣. Laudem Dómini loquétur os meum: et benedícat omnis caro nomen sanctum ejus.

Allelúja, allelúja, ℣. Veni, Dómine, et noli tardáre: reláxa facínora plebis tuæ Israël. Allelúja.

✠ Sequéntia sancti Evangélii secundum Lucam.
Luc. 3, 1–6.

Anno quintodécimo impérii Tibérii Cǽsaris, procuránte Póntio Piláto Judǽam, tetrárcha autem Galilǽæ Heróde, Philíppo autem fratre ejus tetrárcha Iturǽæ et Trachonítidis regionis, et Lysánia Abilínæ tetrárcha, sub princípibus sacerdotum Anna et Cáipha: factum est verbum Domini super Joannem, Zacharíæ filium, in deserto. Et venit in omnem regiónem Jordánis, prǽdicans baptísmum pæniténtiæ in remissiónem peccatórum, sicut scriptum est in libro sermónum Isaíæ Prophétæ: Vox  clamántis in desérto: Paráte viam Dómini: rectas fácite sémitas ejus: omnis vallis implébitur: et omnis moris et collis humiliábitur: et erunt prava in dirécta, et áspera in vias planas: et vidébit omnis caro salutáre Dei. 

Credo.

Offertorium. Luc. 1, 28. Ave, María, gratia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.

SECRETA
Sacrifíciis præséntibus, quǽsumus, Dómine, placátus inténde: ut et devotióni nostræ profíciant et salúti. Per Dóminum.
 
2. de S. Maria
SECRETA
In mentibus nostris, quǽsumus, Dómine, veræ fídei sacraménta confírma: ut, qui concéptum de Vírgine Deum verum et hóminem confitémur; per ejus salutíferæ resurrectiónis poténtiam, ad ætérnam mereámur perveníre lætítiam. (Per eúndem Dóminum nostrum.)
 
3. contra persecutores Ecclesiæ
SECRETA
Prótege nos, Dómine, tuis mystériis serviéntes: ut, divínis rebus inhæréntes, et córpore tibi famulémur et mente. Per Dóminum.
   
Communio. Is. 7, 14. Ecce, Virgo concípiet et páriet fílium: et vocábitur nomen ejus Emmánuel.

POSTCOMMUNIO
Sumptis munéribus, quǽsumus, Dómine: ut, cum frequentatióne mystérii, crescat nostræ salútis efféctus. Per Dóminum.
 
2. de S. Maria.
POSTCOMMUNIO
Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut, qui, Angelo nuntiánte, Christi, Fílii tui, incarnatiónem cognóvimus; per passiónem ejus et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. (Per eúndem Dóminum.)
 
3. contra persecutores Ecclesiæ.
POSTCOMMUNIO
Quǽsumus, Dómine, Deus noster: ut, quos divína tríbuis participatióne gaudére, humánis non sinas subjacére perículis. Per Dóminum.
 
Si Vigilia Nativitatis Domini venerit in Dominica, totum Officium Missæ fit de Vigilia, cum Commemoratione Dominicæ, sed non legitur ejus Evangelium in fine.

sábado, 18 de diciembre de 2010

DESCARGOS

Nuestro último artículo, titulado "El Talmud: Las enseñanzas de odio y racismo de los pérfidos judíos (II)", tuve que reeditarlo debido a que una de las imagenes (más exactamente la de una mujer desnuda) que subí no era apropiada para encabezarlo; y debí cargar otra.

Aclaro que NO QUIERO que ninguno de vosotros, hermanos, piense que nosotros difundimos inmoralidad ni nada similar; pero el oficio apostólico Nos obliga a denunciar con argumentos.

Hermanos, por favor, perdonad mi error y orad para que yo me convierta.

En los Sagrados Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y María,

Jorge Rondón Santos
(Frater Jorge)

EL TALMUD: LAS ENSEÑANZAS DE ODIO Y RACISMO DE LOS PÉRFIDOS JUDÍOS (II)

Por Mendo Crisóstomo para Iota Unum (algunas imágenes fueron sustituidas para ajustarlas más a las notas)

Ya evidenciábamos en la primera parte que el judaísmo es, fundamentalmente, la Anti-religión.

Y, por ello, todo miembro de la comunidad judía -aun viviendo de espaldas a lo sacro y a la moral-  se siente siempre especialmente ligado a su libro sagrado, el Talmud, hasta el punto de que, a no ser que se convierta, siempre se sigue considerando a sí mismo judío.

TODO judío, aun viviendo al margen de la moral y de lo sacro, se siente siempre judío y actúa según el Talmud, salvo si se convierte (para muestra de su inmoralidad, este botón)

Antes de ver algunas citas del Talmud, poníamos como ejemplo el caso de Ysidor Mardochai Levy (Karl Marx) como un paradigma de judío.

Sin embargo, la cosa no se detiene ahí.
   
Las aspiraciones de Levy pronto fueron puestas en marcha, por primera vez, por otro judío: Vladimir Ilich Ulianov Blank, más conocido como «Lenin», gracias a la financiación de los grandes banqueros judíos de Francia, Norteamérica, Alemania e Inglaterra.

El judío Lenin, financiado por la Banca, puso por vez primera en práctica las teorías del talmudista Ysidor Mardochai

Por eso no nos extraña que las condenas de la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana siempre fueran todavía más duras con el Talmud y con sus seguidores incluso que con el llamado Corán, pernicioso libro de la abominable secta fundada por el falso profeta Mahoma.

La mujer de Lenin −también judía− conocida como Krupskaya, pero cuyo verdadero nombre era Nadiezda Konstantinovna, acentuó su lucha tras la muerte de su esposo mediante el adoctrinamiento.

La judía esposa de Lenin, llamada Krupskaya, además de programar a las masas, defendía el derecho a la violación

Esta “mujer ejemplar”, modelo al que siguen todas las comunistas del planeta, nos da una idea de su defensa de las doctrinas talmúdicas si nos afanamos en la lectura de algunos de sus textos, siempre tan admirados por sus seguidores leninistas.

Por ejemplo, en su Outchit Gazeta escribió (10/Oct./1929):
«Aunque la socialización de las mujeres no está formalmente ratificada en la lucha soviética, debe convertirse en una realidad y penetrar en la conciencia de las masas.

Consecuentemente, cualquiera que intente defender a una mujer que es (indecentemente) asaltada, muestra una naturaleza burguesa y se declara a sí mismo a favor de la propiedad privada.

El oponerse a la violación es resistirse a la revolución comunista de octubre».

Vemos, pues, la ejemplaridad de esta célebre judía en el cumplimiento de ese modo de vida integral en la unión y cooperación supremacista con una comunidad de judíos que entre sí  se identifican.

Y ahora, sigamos viendo algunos pasajes más, en bilingüe (hebreo-español) que nos indican las enseñanzas «sagradas» de los judíos sobre los no-judíos:

«El coito del no-judío es como el coito del animal» Sanhedrin 74, b. Tosephoth

ביאת גוי דהויא כבואת בהמה «El coito del no-judío es como el coito del animal» (Sanhedrin 74, b. Tosephoth)
    
בראם בצרת אדם לבבודם של ישראל שלא נבראו העכ˝ום כי אם לשמשם דיום ולילה לא ישבותו ממלאכתם ואין כבוד לבן מלך שישמש אותו בהמה בצורת בהמה כי אם בהמה בצורת «Dios creó a los cristianos en forma humana en honor de Israel, puesto que no fueron creados con otro fin que para servir a los judíos día y noche; y no se les puede dar descanso jamás de semejante esclavitud. Pues es menester que el hijo del Rey (el israelita) no sea servido por bestias en su propia forma, sino en forma humana» (Midrash Talpioth fol. 255, d.)
  
«Las almas de los NO-judíos provienen de la costra mugrienta, que se llama muerte y sombra de muerte» Emek Hammelech 23, d.
    
הרשעים… יש להם נפש מן הקליפה הנקראת מות וצל מות  «Las almas de los no-judíos provienen de la costra mugrienta, que se llama muerte y sombra de muerte» (Emek Hammelech 23, d.)
   
Desde pequeño, el judío sabe que «Es lícito hacer uso del fraude para con los cristianos» (Babha Kama 113, b.)
  
טעותו  מותרת «Es lícito hacer uso del fraude para con los cristianos» (Babha Kama 113, b.)

ותימה דלהון ב סמיתו דפומא כבעירא דאיהי מית ולית לח קול ודבור «Y cúmplase la muerte de los cristianos cerrándoles la boca como la de las bestias, a las que se aniquila sin voz ni habla» (Pesachim 49, b.)
    
«No puede darse ninguna alegría mayor a Dios Bendito que ésta que nosotros le procuramos exterminando a los impíos y a los cristianos de este mundo» Sepher Or Israel fol. 180.
  
בעי בר ישראל לעקור הקוצים מן הכרם לעקור הקליפות ולכלותם מעל פני האדמה כי אין חדוה לפני הק˝בה גדולה מזו כשאנחנו מכלים את הרשעים והקליפות מן העולם «El israelita sobrevive de afanarse con empeño en arrancar los espinos de la viña, esto es: en erradicar y extirpar al cristiano de la tierra. No puede darse ninguna alegría mayor a Dios Bendito que ésta que nosotros le procuramos exterminando a los impíos y a los cristianos de este mundo» (Sepher Or Israel fol. 180.)

MISA DE LA EXPECTACIÓN DEL PARTO DE NUESTRA SEÑORA

Del Misal Romano de San Pío V


Die 18 Decembris
In Exspectatióne Partus Beátæ Maríæ Vírginis
Duplex Majus

Introitus. Is. 45, 8. Roráte, cœli, désuper, et nubes pluant justum: aperiátur terra, et gérminet Salvatórem. Ps. 18, 2. Cœli enárrant glóriam Dei: et ópera mánuum ejus annúntiat firmaméntum. ℣. Glória Patri.

ORATIO
Deus, qui de beátæ Maríæ Vírginis útero Verbum tuum, Ángelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: præsta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genetrícem Dei crédimus, ejus apud te intercessiónibus adjuvémur. Per eúndem Dóminum.

Léctio Isaíæ Prophétæ.
Is. 7, 10-15.

In diébus illis: Locútus est Dóminus ad Achaz, dicens: Pete tibi signum a Dómino, Deo tuo, in profúndum inférni, sive in excélsum supra. Et dixit Achaz: Non petam et non tentábo Dóminum. Et dixit: Audíte ergo, domus David: Númquid parum vobis est, moléstos esse homínibus, quia molésti estis et Deo meo? Propter hoc dabit Dóminus ipse vobis signum. Ecce, Virgo concípiet et páriet fílium, et vocábitur nomen ejus Emmánuel. Butýrum et mel cómedet, ut sciat reprobáre malum et elígere bonum.

Graduale. Ps. 28, 7 et 3-4. Tóllite portas, príncipes, vestras: et elevámini, portæ æternáles: et introíbit Rex glóriæ.
℣. Quis ascéndet in montem Dómini? aut quis stabit in loco sancto ejus? Innocens mánibus et mundo corde.

Allelúja, allelúja. ℣. Luc. 1, 31. Ecce, Virgo concípiet et páriet fílium Jesum Christum. Allelúja.

✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc. 1, 26-38.

In illo témpore: Missus est Ángelus Gábriel a Deo in civitátem Galilǽæ, cui nomen Názareth, ad Vírginem desponsátam viro, cui nomen erat Joseph, de domo David, et nomen Vírginis María. Et ingréssus Ángelus ad eam, dixit: Ave, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus. Quæ cum audísset, turbáta est in sermóne ejus: et cogitábat, quális esset ista salutátio. Et ait Ángelus ei: Ne tímeas, María, invenísti enim grátiam apud Deum: ecce, concípies in útero et páries fílium, et vocábis nomen ejus Jesum. Hic erit magnus, et Fílius Altíssimi vocábitur, et dabit illi Dóminus Deus sedem David, patris ejus: et regnábit in domo Jacob in ætérnum, et regni ejus non erit finis. Dixit áutem María ad Ángelum: Quómodo fiet istud, quóniam virum non cognósco? Et respóndens Ángelus, dixit ei: Spíritus Sanctus supervéniet in te, et virtus Altíssimi obumbrábit tibi. Ideóque et quod nascétur ex te Sanctum, vocábitur Fílius Dei. Et ecce, Elísabeth, cognáta tua, et ipsa concépit fílium in senectúte sua: et hic mensis sextus est illi, quæ vocátur stérilis: quía non erit impossíbile apud Deum omne verbum. Dixit áutem María: Ecce ancílla Dómini, fiat mihi secúndum verbum tuum.

Credo.

Offertorium. Luc. 1, 28 et 42. Ave, María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.

SECRETA
In méntibus nostris, quǽsumus, Dómine, veræ fídei sacraménta confírma: ut, qui concéptum de Vírgine Deum verum et hóminem confitémur; per ejus salutíferæ resurrectiónis poténtiam, ad ætérnam mereámur perveníre lætítiam. Per eúndem Dóminum nostrum.

Præfatio de Beatæ Mariæ Vírginis Et te in Exspectatióne.
Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubique grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Et te in Expectatióne beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere et prædicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et, virginitátis glória permanénte, lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum, Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Ángeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cœli cœlorúmque Virtútes ac beáta Séraphim sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admitti jubeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
 
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cœli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.

Communio. Is. 7, 14. Ecce, Virgo concípiet et páriet fílium: et vocábitur nomen ejus Emmánuel.

POSTCOMMUNIO
Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut, qui, Ángelo nuntiánte, Christi, Fílii tui, incarnatiónem cognóvimus; per passiónem ejus et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Dóminum.

Si hæc Missa dicatur Feria IV Quatuor Temporum Adventus, in fine legitur Evangelium S. Joannis In princípio.

NUESTRA SEÑORA DE LA EXPECTACIÓN

Imagen de Nuestra Señora de la Expectación, que se venera en Zapopan (México)

Esperar al Señor que ha de venir es el tema principal del santo tiempo de Adviento que precede a la gran fiesta de Navidad. La liturgia de este período está llena de deseos de la venida del Salvador y recoge los sentimientos de expectación, que empezaron en el momento mismo de la caída de nuestros primeros padres. En aquella ocasión Dios anunció la venida de un Salvador. La humanidad estuvo desde entonces pendiente de esta promesa y adquiere este tema tal importancia que la concreción religiosa del pueblo de Israel se reduce en uno de sus puntos principales a esta espera del Señor. Esperaban los patriarcas, los profetas, los reyes y los justos, todas las almas buenas del Antiguo Testamento. De este ambiente de expectación toma la Iglesia las expresiones anhelantes, vivas y adecuadas para la preparación del misterio de la "nueva Natividad" del salvador Jesús.

En el punto culminante de esta expectación se halla la Santísima Virgen María. Todas aquellas esperanzas culminan en Ella, la que fue elegida entre todas las mujeres para formar en su seno el verdadero Hijo de Dios.

Sobre Ella se ciernen los vaticinios antiguos, en concreto los de Isaías; Ella es la que, como nadie, prepara los caminos del Señor.

Invócala sin cesar la Iglesia en el devotísimo tiempo de Adviento, auténtico mes de María, ya que por Ella hamos de recibir a Cristo.

Con una profunda y delicada visión de estas verdades y del ambiente del susodicho período litúrgico, los padres del décimo concilio de Toledo (656) instituyeron la fiesta que se llamó muy pronto de la Expectación del Parto, y que debía celebrarse ocho días antes de la solemnidad natalicia de nuestro Redentor, o sea el 18 de diciembre.

La razón de su institución la dan los padres del concilio: no todos los años se puede celebrar con el esplendor conveniente la Anunciación de la Santísima Virgen, al coincidir con el tiempo de Cuaresma o la solemnidad pascual, en cuyos días no siempre tienen cabida las fiestas de santos ni es conveniente celebrar un misterio que dice relación con el comienzo de nuestra salvación. Por esto, speciali constitutione sancitur, ut ante octavum diem, quo natus est Dominus, Genitricis quoque eius dies habeatur celeberrimus, et praeclarus "Se establece por especial decreto que el día octavo antes de la Natividad del Señor se tenga dicho día como celebérrimo y preclaro en honor de su santísima Madre".

En este decreto se alude a la celebración de tal fiesta en "muchas otras Iglesias lejanas" y se ordena que se retenga esta costumbre; aunque, para conformarse con la Iglesia romana, se celebrará también la fiesta del 25 de marzo. De hecho, fue en España una de las fiestas más solemnes, y consta que de Toledo pasó a muchas otras iglesias, tanto de la Península como de fuera de ella. Fue llamada también "día de Santa María", y, como hoy, de Nuestra Señora de la O, por empezar en la víspera de esta fiesta las grandes antífonas de la O en las Vísperas.

Además de los padres que estuvieron presentes en el décimo concilio de Toledo, en especial del entonces obispo de aquella sede, San Eugenio III, intervino en su expansión—y también a él se debe el título concreto de Expectación del Parto—aquel otro gran prelado de la misma sede San Ildefonso, que tanto se distinguió por su amor a la Señora.

La fiesta de hoy tenía en los antiguos breviarios y misales su rezo y misa propios. Los textos del oficio, de rito doble mayor, tienen, además de su sabor mariano, el carácter peculiar del tiempo de Adviento, a base de las profecías de Isaías y de otros textos apropiados como los himnos. Nuestro Misal conserva todavía para la presente fecha una misa, toda a base de textos del Adviento. Es un resumen del ardiente suspiro de María, del pueblo de Israel, de la Iglesia y del alma por el Mesías que ha de venir. Sus textos—casi coinciden con la misa del miércoles de las témporas de Adviento, y todavía más con la misa votiva de la Virgen, propia de este período—son de Isaías (introito, epístola y comunión ) y del evangelio de la Anunciación. Las oraciones son las propias de la Virgen en el tiempo de Adviento.

Precisamente en la víspera de este día dan comienzo las antífonas mayores de la O, por empezar todas ellas con esta exclamación de esperanza. Y así continúa la Iglesia por espacio de siete días, del 17 al 23, en este ambiente de santa expectación y demanda de la venida del Salvador.

Nada, pues, más a propósito que la contemplación de María en los sentimientos que Ella tendría en los días inmediatos a la natividad de su divino Hijo. "Si todos los santos del Antiguo Testamento—escribe el padre Giry (Les petits Bollandistes t. 14 p.373 )—desearon con ardor la aparición del Salvador del mundo, ¿cuáles no serían los deseos de Aquella que había sido elegida para ser su Madre, que conocía mejor que ninguna otra criatura la necesidad que tenia la humanidad, la excelencia de su persona y los frutos incomparables que debía producir en la tierra, y la fe y la caridad, que sobrepasan la de todos los patriarcas y profetas? Fue tan grande el deseo de la Santísima Virgen, que nosotros no tenemos palabras para expresar su mérito. Y tampoco podemos concebir cuál fue su gozo cuando Ella vió que sus deseos y los de todos los siglos y de todos los hombres iban a realizarse en Ella y por Ella, ya que iba a dar a luz la esperanza de todas las naciones, Aquel sobre quien se fijaban los ojos de todos en el cielo y en la tierra y miraban como a su libertador."

María, repetimos, está en la cumbre de esta esperanza o, con otras palabras: con María la esperanza es completa, se hace firme. Unidos a Ella, ya que nuestro adviento, el que nosotros esperamos, tuvo principio en la celestial Señora, por haber llevado en su seno virginal a Jesús durante nueve meses, nuestra expectación será más digna del gran Señor que va a venir.

María presenta para el cristiano de hoy la posición que éste debe mantener, máxime en estos días: esperar al Señor. Que Él se incorpore más y más en nosotros, donec formetur Christus in nobis, y que un día, lejano o próximo ya, venga a buscarnos para unirnos definitivamente con Él. El cristiano debe esperar al Señor, donec veniat, hasta que venga para aquel abrazo de unión indisoluble y eterna. Toda la vida del cristiano es una expectación. El modelo de ésta lo ofrece María.

La presente fiesta mariana, como todas las de la Virgen, además de ser un ejemplo, es una intercesión. Debe servir para afianzar y hacer más intensa esta espera y ayudarnos a cantar con Ella, con la Iglesia-Virgen las antífonas mayores del Magniticat: O Sapientia, O Adonai, O Emmanuel..., veni!

ROMUALDO Mª DÍAZ CARBONELL, O. S. B.

domingo, 12 de diciembre de 2010

MISA DE LA DOMÍNICA TERCERA DE ADVIENTO

Del Misal Romano de San Pío V

Dominica Tertia Adventus
Statio ad S. Petrum

Introitus. Phil. 4, 4–6 Gaudéte in Dómino semper: íterum dico, gaudéte. Modéstia vestra nota sit ómnibus homínibus: Dóminus enim prope est. Nihil sollíciti sitis: sed in omni oratióne petitiónes vestræ innotéscant apud Deum. Ps. 84, 2 Benedixísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob. ℣. Glória Patri.

ORATIO
Aurem tuam, quǽsumus, Dómine, précibus nostris accómmoda: et mentis nostræ ténebras, grátia tuæ visitatiónis illústra: Qui vivis.
 
2. de S. Maria
ORATIO
Deus, qui de beátæ Maríæ Vírginis útero Verbum tuum, Angelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: præsta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genetrícem Dei credimus, ejus apud te intercessiónibus adjuvémur. (Per eúndem Dominum nostrum Jesum Christum, Filium tuum: Qui tecum vivit.)
 
3. contra persecutores Ecclesiæ
ORATIO
Ecclésiæ tuæ, quǽsumus, Dómine, preces placátus admítte: ut, destrúctis adversitátibus et erróribus univérsis, secúra tibi sérviat libertáte. Per Dóminum.
    

Lectio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Philippénses
Philipp. 4, 4–7

Fratres: Gaudéte in Dómino semper: íterum dico, gaudéte. Modéstia vestra nota sit ómnibus homínibus: Dóminus prope est. Nihil sollíciti sitis: sed in omni oratióne et obsecratióne, cum gratiárum actióne, petitiónes vestræ innotéscant apud Deum. Et pax Dei, quæ exsúperat omnem sensum, custódiat corda vestra et intellegéntias vestras, in Christo Jesu, Dómino nostro.

Graduale Ps. 79, 2, 3 et 2 Qui sedes, Dómine, super Chérubim, éxcita poténtiam tuam, et veni.
℣. Qui regis Israël, inténde: qui dedúcis, velut ovem, Joseph.


Allelúja, allelúja, ℣. Excita, Dómine, potentiam tuam, et veni, ut salvos fácias nos. Allelúja.

  
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem
Joann, l, 19–28

In illo tempore: Misérunt Judǽi ab Jerosólymis sacerdótes et levítas ad Joánnem, ut interrogárent eum: Tu quis es? Et conféssus est, et non negávit: et conféssus est: Quia non sum ego Christus. Et interrogavérunt eum: Quid ergo? Elías es tu? Et dixit: Non sum. Prophéta es tu? Et respondit: Non. Dixérunt ergo ei: Quis es, ut respónsum demus his, qui misérunt nos? Quid dicis de te ipso? Ait: Ego vox clamántis in desérto: Dirígite viam Dómini, sicut dixit Isaías Prophéta. Et qui missi fúerant, erant ex pharisǽis. Et interrogavérunt eum, et dixérunt ei: Quid ergo baptízas, si tu non es Christus, neque Elías, neque Prophéta? Respóndit eis Joánnes, dicens: Ego baptízo in aqua: médius autem vestrum stetit, quem vos nescítis. Ipse est, qui post me ventúrus est, qui ante me factus est: cujus ego non sum dignus ut solvam ejus corrígiam calceaménti. Hæc in Bethánia facta sunt trans Jordánem, ubi erat Joánnes baptízans.

Credo.

Offertorium. Ps. 84, 2. Benedixísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob: remisísti iniquitatem plebis tuæ.

SECRETA
Devotiónis nostræ tibi, quǽsumus, Dómine, hóstia júgiter immolétur: quæ et sacri péragat institúta mystérii, et salutáre tuum in nobis mirabíliter operétur. Per Dóminum.
 
2. de S. Maria
SECRETA
In mentibus nostris, quǽsumus, Dómine, veræ fídei sacraménta confírma: ut, qui concéptum de Vírgine Deum verum et hóminem confitémur; per ejus salutíferæ resurrectiónis poténtiam, ad ætérnam mereámur perveníre lætítiam. (Per eúndem Dóminum nostrum.)
 
3. contra persecutores Ecclesiæ
SECRETA
Prótege nos, Dómine, tuis mystériis serviéntes: ut, divínis rebus inhæréntes, et córpore tibi famulémur et mente. Per Dóminum.
  
Præfatio de Sanctissima Trinitate
  Communio. Is. 35, 4. Dícite: pusillánimes, confortámini et nolíte timére: ecce, Deus noster véniet et salvábit nos.

POSTCOMMUNIO
Implorámus, Dómine, cleméntiam tuam: ut hæc divína subsídia, a vítiis expiátos, ad festa ventúra nos prǽparent. Per Dóminum.
 
2. de S. Maria.
POSTCOMMUNIO
Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut, qui, Angelo nuntiánte, Christi, Fílii tui, incarnatiónem cognóvimus; per passiónem ejus et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. (Per eúndem Dóminum.)
 
3. contra persecutores Ecclesiæ.
POSTCOMMUNIO
Quǽsumus, Dómine, Deus noster: ut, quos divína tríbuis participatióne gaudére, humánis non sinas subjacére perículis. Per Dóminum.

sábado, 11 de diciembre de 2010

DEFINICIÓN DEL NOVUS ORDO SÆCULÓRUM (NUEVO ORDEN MUNDIAL)

En resumidas cuentas, el Nuevo Orden Mundial no es más que la oposición al Gobierno de Dios
 
NWO (Nuevo Orden Mundial) significa todo el mundo bajo un mismo control, bajo un mismo dominio. Que no es nuevo ni es orden. Que oculta sus diez cuernos como diez regiones en las que quedará dividido bajo muy diversos tintes manipulados por los medios. No es nuevo porque utiliza la religión para conseguir la veneración de los pueblos y persigue el poder absoluto justificando los medios y sin ningún interés humano o verdaderamente religioso. Tal como podemos seguirlo en la historia desde el imperio Babilónico hasta el imperio Romano. No es orden porque está dirigido por organizaciones secretas que han fijado en el poder del dinero la razón universal y absoluta de las cosas. No es orden porque trabajan contra todas las potencias del universo las cuales unifican sus fuerzas para mantener un verdadero orden social. Mientras estas sociedades secretas pretenden dominar el universo desde sus casas sin otras miras ni medios que el ocultismo y el poder intrínseco.
 
Entre los libros sagrados, la Biblia nos dibuja con precisión una serie de relatos que si bien están separados por el tiempo, son una perfecta unidad en un lenguaje simbólico que hace solo unos cuantos años era difícil de interpretar, pero que hoy son precisos en sus predicciones. Es notorio que los imperios referidos en los libros Bíblicos sean definidos como bestias con gran capacidad depredadora. Este bestiario es realmente apropiado a nuestra visión de la realidad actual y que sin entrar en detalles de interpretación tomaremos de él las dos ultimas Bestias descritas en Apocalipsis que representan dos ingredientes fundamentales en la construcción de un imperio que son a saber dos fuerzas únicas: El poder religioso que controla la veneración de los pueblos y el poder político, económico y social todo estableciendo un estatus cultural donde se puede controlar la mente y las acciones de los pueblos. Donde la religión y la política, la veneración y el dominio geopolítico han de quedar bajo un mismo control para conseguir la coherencia de un imperio autentico y eficaz.
 
Tenemos pues al agua y la tierra para producir un barro con poder de amalgamar una pluralidad imposible de conjuntar por otros medios. Un imperio que una vez establecido será visible ante la absoluta impotencia de obtener o proporcionar nada que no esté plenamente integrado en su sistema neurálgico e inmunológico. La tierra como esfera espiritual del ser humano y el agua como esfera sociopolítica. La actual Iglesia Católica como brazo fuerte y único con poder suficiente como para conducir la veneración de los pueblos a la meta imperialista mundial. Y en cuanto a los poderes sociopolíticos, es absurdo señalar a alguien en particular porque su pluralidad es solo una cortina de humo.