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martes, 2 de abril de 2024

MES DE LA PASIÓN DE CRISTO – DÍA SEGUNDO

Traducción a partir del libro L’Année Pieuse, del padre Francisco de Ligny, publicado en Amiens por la imprenta de Alfredo Caron en 1851.
   
DÍA SEGUNDO: El Sagrado Corazón de Jesús sufriente
  
PENSAMIENTOS PRÁCTICOS
Considera, alma mía, que el Corazón de Jesús fue el primero en conocer el dolor, y que en el momento de la Pasión agotó gota a gota el cáliz amargo en cuyo fondo estaba la muerte del Salvador y la vida del Salvador del mundo; y es el amor el que ha sido la fuente de tanto sufrimiento. Tú has afligido el Corazón de Jesús y por tus pecados has renovado su Pasión; y, sin embargo, esta negra ingratitud no Le impidió ni un solo momento amarte y sentirse más conmovido por tu eterna pérdida que por el insulto que le hiciste al despreciar su ternura. Gime ante la frialdad y el desprecio con que has pagado un amor tan tierno y generoso.
  
ORACIÓN
¡Divino Salvador, qué admirable ha sido la bondad de vuestro Corazón! Preferís mi salvación a vuestro honor y a vuestra vida. Compasivo a la vez que generoso, Os sacrificasteis enteramente por mi eterna felicidad; no habéis escatimado nada para suavizar la dureza de mi corazón y unirlo a Vos con los lazos de la más tierna caridad. Por mí, ¡oh amable Jesús!, rompisteis a llorar en el huerto de Getsemaní, donde el amor os hizo sudar sangre. Por mí, vuestra cabeza fue coronada de espinas, vuestra boca regada con vinagre, vuestros pies y vuestras manos fijados a la cruz, y vuestro Corazón traspasado con una lanza. ¡Cuántas veces, Señor, pudisteis justamente destruirme entregándome al poder de los demonios y a las torturas del Infierno! Vos siempre me habéis sostenido, siempre habéis esperado con inefable paciencia, habéis escuchado la voz de vuestro Corazón, el clamor de vuestra Sangre, que os pedía misericordia para mí. No permitáis que vuelva a abusar de esta invencible clemencia; antes grabad en mi alma vuestras amarguras y vuestras ignominias, para que sienta de ellas la impresión plena, y para que la espada que traspasó vuestro adorable Corazón quede siempre enterrada en el mío. Perdonad también, ¡oh Jesús!, a tantos pecadores que Os ofenden, haced volver a Vos a tantos ingratos que os abandonan, abrid vuestros ojos a tantos ciegos que se precipitan al abismo, para que todos cosechemos los frutos de la gracia y de la misericordia que nos ha merecido vuestro Corazón humillado por nuestros pecados.
      
PRÁCTICA: De vez en cuando durante el día, fija tu mirada en la imagen de Jesús crucificado y bésala con tierno amor. Haz con devoción el Vía crucis (Indulgencia plenaria). 

ASPIRACIÓN: Señor Jesús, me amasteis hasta morir por mí; hacedme amaros al menos hasta el punto de vivir para Vos.

LETANÍA DE LA PASIÓN DE CRISTO
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
    
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
   
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Jesús, que has instituido el santísimo Sacramento del altar en memoria de tu pasión, ten piedad de nosotros.
Jesús, que saliste del cenáculo para morir, ten piedad de nosotros.
Jesús, orando en el Olivete, ten piedad de nosotros.
Jesús, consolado por un ángel, ten piedad de nosotros.
Jesús, sudando sangre y agua, ten piedad de nosotros.
Jesús, vendido y traicionado por Judas, ten piedad de nosotros.
Jesús, apresado y atado por los soldados, ten piedad de nosotros.
Jesús, abandonado por tus discípulos, ten piedad de nosotros.
Jesús, presentado a Anás y Caifás, ten piedad de nosotros.
Jesús, golpeado por un criado, ten piedad de nosotros.
Jesús, acusado por falsos testigos, ten piedad de nosotros.
Jesús, juzgado digno de muerte, ten piedad de nosotros.
Jesús, ultrajado, golpeado durante la noche, ten piedad de nosotros.
Jesús, negado tres veces por San Pedro, ten piedad de nosotros.
Jesús, despreciado por Herodes, ten piedad de nosotros.
Jesús, vestido con una túnica blanca, ten piedad de nosotros.
Jesús, a quien Barrabás fue preferido, ten piedad de nosotros.
Jesús, azotado, ten piedad de nosotros.
Jesús, magullado por nuestros crímenes, ten piedad de nosotros.
Jesús, vestido con púrpura, ten piedad de nosotros.
Jesús, coronado de espinas, ten piedad de nosotros.
Jesús, golpeado con una caña, ten piedad de nosotros.
Jesús, presentado al pueblo, ten piedad de nosotros.
Jesús, condenado a muerte por Pilato, ten piedad de nosotros.
Jesús, entregado a la voluntad de los judíos, ten piedad de nosotros.
Jesús, cargado con la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, conducido al Calvario, ten piedad de nosotros.
Jesús, despojado de tus ropas, ten piedad de nosotros.
Jesús, atado a la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, levantado en la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, que oraste por tus enemigos, ten piedad de nosotros.
Jesús, puesto en el rango de malhechores, ten piedad de nosotros.
Jesús, blasfemado en la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, que prometiste paraíso al buen ladrón, ten piedad de nosotros.
Jesús, que recomendaste a tu Madre a San Juan, ten piedad de nosotros.
Jesús, abandonado por tu Padre, ten piedad de nosotros.
Jesús, ebrio de vinagre en tu sed, ten piedad de nosotros.
Jesús, que dijiste: Todo está consumado, ten piedad de nosotros.
Jesús, que has encomendado tu alma a tu Padre, ten piedad de nosotros.
Jesús, obediente hasta la muerte en la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, muerto en la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, traspasado con una lanza, ten piedad de nosotros.
Jesús, que manifestaste tu poder después de tu muerte, ten piedad de nosotros.
Jesús, descendido de la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, sepultado, ten piedad de nosotros.
   
Sednos propicio, perdónanos Señor.
Sednos propicio, escúchanos Señor.
    
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado, líbranos, Señor.
De la pestilencia, del hambre y de la guerra, líbranos, Señor.
De todo peligro del alma y del cuerpo, líbranos, Señor.
De la muerte eterna, líbranos, Señor.
Por tus trabajos y tus vigilias, líbranos, Señor.
Por tus dolorosos azotes, líbranos, Señor.
Por tu coronación de espinas, líbranos, Señor.
Por tu sed, tus lágrimas y tu desnudez, líbranos, Señor.
Por tu preciosa muerte y tu Cruz, líbranos, Señor.
Por tu Preciosísima Sangre, líbranos, Señor.
Por tus santísimas llagas, líbranos, Señor.
   
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.
    
℣. Adorámoste, oh Cristo, y bendecímoste.
℟. Porque redimiste al mundo por tu Cruz.
   
ORACIÓN
Adorable Jesús, sufriendo y muriendo por Amor por nosotros, concédenos la gracia de sufrir contigo y por Ti; para que, viviendo, sufriendo y muriendo en Tu Amor, seamos eternamente felices Contigo y en Ti. Amén.

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)