Noticias tomadas de distintas fuentes.
1.º MADRID: COBO CANO TEATRALIZA LA ÚLTIMA CENA EN LA FIESTA DE LA PALOMA.
En la fiesta de la Virgen de la Paloma en la iglesia de Nuestra Señora de la Paloma y San Pedro del Real en Madrid, el cardenal José Cobo Cano, al pronunciar las palabras de la “Narración de la Institución” (la “consagración”) de la Plegaria Eucarística II, levantó la mirada hacia los asistentes y extendió hacia ellos el pan que sostenía en sus manos. Gesto que repitió con el cáliz.
Ver desde el minuto 55:38
El número 78 de la Instrucción General del Misal Romano (3.ª edición típica de 2002) dice que en la Plegaria Eucarística, «[e]l sacerdote invita al pueblo a elevar los corazones hacia el Señor, en oración y en acción de gracias, y lo asocia a sí mismo en la oración que él dirige en nombre de toda la comunidad a Dios Padre, por Jesucristo, en el Espíritu Santo», por lo que esta parte se dirige a Dios Padre, y no es un diálogo con los asistentes ni una representación teatral de la Última Cena. Item, en el numeral 22 §3 de la constitución deuterovaticana sobre la liturgia, “Sacrosánctum Concílium” (transcrito en el canon 846 §1 wojtiliano), se ordena que «nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la Liturgia».
Ahora, alguno habrá que objete que la elevación está prescrita en las rúbricas, PERO esa elevación es después de dichas las palabras, no al tiempo.
En cambio, la Misa Latina Tradicional prevé que la elevación es realizada después de pronunciadas en voz baja las palabras de la consagración Y que el sacerdote haga genuflexión, porque está presentando al Padre el sacrificio. El único momento en que se vuelve a los fieles con la Hostia consagrada es cuando va a administrar la Comunión.
2.º SANTANDER: ENTRE LA NEGACIÓN DEL DOGMA DE LA ASUNCIÓN, DANZAS ANTES DE LA HOMILÍA, Y CONCELEBRACIÓN CON LAS MONJAS.
En la Misa Mayor de la Virgen Grande de la parroquia de la Asunción de Torrelavega (Cantabria), el presbítero Juan Carlos Rodríguez del Pozo relativizó el dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María, y calificado de “mitología” los títulos que la piedad y el Magisterio
«Dios elige a María, una mujer humilde, una mujer de pueblo. La mitología nos la ha hecho y nos la ha ensalzado tanto, y le ha puesto muchos collares, muchas coronas, muchos privilegios, muchos títulos, porque a veces tenemos que acudir a la mitología para hablar de realidades que son terrenas […] son realidades mundanas que nos cuesta decir con palabras y entonces tenemos que recurrir a la mitología.María, hoy celebramos que sube al cielo en cuerpo y alma. Evidentemente que no tenemos que ir al pie de la letra. Ningún ser humano va a subir al cielo en cuerpo y alma. El cielo no es ningún lugar físico. El cielo es un estado del alma, de plenitud, de felicidad».
Todo ello, por cierto, minutos después de que la asamblea hubiera cantado el salmo «de pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir».
Abundando en la misma línea, el celebrante (“instalado” presbítero el 26 de Junio de 1998) remató: «los títulos, las posesiones, son fuegos artificiales de las fiestas».
Además, en el servicio, concelebrado por los religiosos amigonianos Félix Martínez Ortega y Juan Manuel González Izquierdo, hubo una danza antes de la homilía: un grupo de hombres y mujeres con miriñaques (armazón de madera) y faldas de colores bailaron corros en el presbiterio, siendo introducidos por Rodríguez del Río con las siguientes palabras:
«Pues ahora vamos a contemplar al grupo de danza contemplativa de la parroquia […] que nos va a hacer un guiño en este 125 aniversario. Vamos a ver muchos colores que simbolizan el rosetón […] los colores, la diversidad, la alegría […] Van a danzar en círculo. El círculo es la perfección […] Alrededor de la mesa de la Eucaristía nadie sobra […] Pues vamos, en estas claves, a disfrutar un momentito de esto».
Al terminar, aplausos en el templo y glosa del celebrante: la danza «nos ha ido envolviendo en ese círculo de amor y solidaridad».
En la Bula dogmática Munificentíssimus Deus, el Papa Pío XII declaró y definió «ser dogma de fe divinamente revelado que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial», advirtiendo que «si alguno, lo que Dios no permita, se atreviera a negar o a poner en duda voluntariamente lo que por Nos ha sido definido, sepa que ha naufragado en la fe divina y católica», con lo que Rodríguez del Río incurrió en el delito canónico de HEREJÍA agravado por su estatus presbiteral, tener lugar en un acto de culto público y evidenciarse y transmitirse en vivo y a todo color por la televisión, penado con excomunión mayor latæ senténtiæ.
***
Por su parte, durante una cena Novus Ordo en la iglesia del Monasterio de la Santísima Trinidad de Suesa (Ribamontán al Mar, diócesis de Santander), el presbítero celebrante empleó las siguientes palabras como parte de la “narración de la Institución”:
«Tomad y comed todas de él, porque esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotras.Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, y dándote gracias de nuevo, se lo pasó diciendo: Tomad y bebed todas de él, porque este es el cáliz de mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotras y por toda la humanidad para el perdón de los pecados. Haced esto para recordar que yo estoy en medio de vosotras como quien sirve».
Infovaticana reporta que, lejos de ser un episodio aislado, tal hecho es evidencia de la modernía en las monjas trinitarias de Suesa:
- En octubre de 2022, un grupo scout vizcaíno que pasó un fin de semana de retiro en el monasterio publicó una crónica entusiasta en la que describía, sin advertir problema alguno, exactamente lo mismo: «un coro monástico circular, sin espacios jerarquizados», «una comunidad femenina formando una circunferencia abierta» y el «uso de un lenguaje inclusivo» en las misas.
- En 2016 organizaron en el monasterio el taller «El gesto en la liturgia», difundido a través del boletín progresista Eclesalia, cuya convocatoria —firmada por la comunidad— proclamaba: «Ya va quedando atrás ese tiempo en el que la liturgia quedaba solo en manos del presbiterado» e invitaba a «atrevernos con otros gestos, otros símbolos», incluida «la danza comunitaria como hacía el mismo Jesús». El taller estaba coordinado por el jesuita Carlos Roberto del Valle Caraballo junto a una monitora de «danza contemplativa». La web del monasterio mantiene una sección dedicada a estas danzas circulares, con vídeos en YouTube, que se practican en contexto orante.
- Para más inri, el Instituto Diocesano de Teología y Pastoral (IDTP) de la diócesis de Bilbao ofrece el curso «Los marcos de la liturgia: creatividad y fidelidad», cuyo objetivo declarado es que las comunidades puedan «ser creativas y explorar los límites del canon litúrgico». La sesión dedicada a «la participación de la comunidad en la liturgia» está «dinamizada por la comunidad de monjas trinitarias de Suesa». Es decir: no solo celebra así, sino que forma a agentes de pastoral en esta manera de entender la liturgia, con el paraguas de un instituto diocesano.
- En Junio de 2022, con motivo de la Jornada Pro Orántibus, la comunidad expuso en Religión Digital sus aportaciones al Sínodo: denunciaban una Iglesia «piramidal y jerárquica, donde las normas vienen de arriba», reclamaban «bajar de la mentalidad patriarcal para vivir en la horizontalidad de relaciones entre iguales» y sostenían que la participación de la mujer «en igualdad de condiciones en la Iglesia católica es una cuestión estructural, y no una reforma secundaria». Pidieron al Dicasterio para la Vida Consagrada «que deje pensar a las monjas, que no se les impongan criterios desde arriba».
- Y como una imagen dice más que mil palabras, las religiosas conservan el hábito trinitario con su cruz, pero han prescindido del velo, lo que les confiere una apariencia ambiguamente clerical —más cercana a la de un presbítero con alzacuellos que a la de una monja contemplativa—, coherente con la escenografía de la circunferencia en torno al altar. Televisión Española les dedicó un reportaje en el programa Pueblo de Dios cuyo título lo dice todo: «Suesa, en femenino y plural».
Desde Diciembre de 2023, el obispón de Santander es Arturo Pablo Ros Murgadas, quien había sido trasladado del auxiliar de la Archidiócesis de Valencia. Como tal, debe vigilar el monasterio de Suesa, fundado en 1860 y erigido canónicamente en 1887 por el obispo Sánchez de Castro.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios deberán relacionarse con el artículo. Los administradores se reservan el derecho de publicación, y renuncian a TODA responsabilidad civil, administrativa, penal y canónica por el contenido de los comentarios que no sean de su autoría. La blasfemia está estrictamente prohibida, y los insultos a la administración constituyen causal de no publicación.
Comentar aquí significa aceptar las condiciones anteriores. De lo contrario, ABSTENERSE.
+Jorge de la Compasión (Autor del blog)
Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)