Vexílla Regis

Vexílla Regis
MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

miércoles, 8 de febrero de 2017

¿HACIA UNA INDULTADA 2.0? O SU DEMOLICIÓN, LO MISMO DA

¿HACIA UNA INDULTADA 2.0? O SU DEMOLICIÓN, LO MISMO DA
(Refutación a un presbítero estadounidense)
  
En el Motu Próprio Summórum Pontíficum de Benedicto XVI se dice que tanto el Misal de Pablo VI como el de Juan XXIII son expresiones “del único rito Romano”. Y en la carta que acompañaba el Motu, decía que a pesar de ciertas “exageraciones y aspectos sociales indebidamente vinculados a la actitud de los fieles que siguen la antigua tradición litúrgica”, las dos Formas del uso del Rito romano “pueden enriquecerse mutuamente”,

Pues en ese mismo espíritu se han introducido algunos elementos de la Misa Tradicional en el Rito Montiniano, con el propósito de “realzar su sacralidad”: los ornamentos, el celebrar ad oriéntem, el último Evangelio, la celebración en pontifical, entre otros. Pero ahora el presbítero conciliar Peter M. J. Straviskas propone importar algunos elementos del Novus Ordo a la Indultada, siguiendo la Constitución deuterovaticana Sacrosánctum Concílium. He aquí sus propuestas y razones:
  1. Adoptar el Leccionario revisado: Stravinskas dice que antes del V2 había un único ciclo de lectura anual para los Domingos, pero no uno para las Ferias, y que en resultas de ello se repetían las lecturas del Domingo o se empleaban las del “Commúne Sanctórum”. Por ello, Sacrosánctum Concílium pidió expandir el leccionario incluyendo la mayor parte del Nuevo Testamento y gran parte del Antiguo para que “proveer al Pueblo de Dios con una gran exposición a la Palabra de Dios”. Dicha reforma (de donde surgieron los mentados Ciclos A, B y C, con) fue según él “tan importante y positiva” que muchas denominaciones protestantes adoptaron el leccionario deuterovaticano.
  2. Incorporar formularios adicionales de Misa: Afirma el citado que el Misal Montiniano contiene una vasta colección de oraciones del tesoro litúrgico de la Iglesia, datándose algunas hasta el siglo IV. Citando el Motu, considera que puede integrar dichas oraciones en el Misal Roncalliano, en particular los prefacios.
  3. Expandir las posibilidades para las solemnidades: Asevera que en el rito antiguo hay tres categorías de celebración: La Misa rezada, la Misa cantada y la Misa Mayor (o solemne), de los cuales la Misa Mayor es la normativa por contener la plenitud de las funciones de los ministros, la incensación y la entonación cantada de las oraciones (elementos que afirma están ausentes en la Misa rezada; y la Misa cantada no es más que un eslabón intermedio, al contener cantos, pero no todos los ministros. En cambio, en la Nueva Misa, no existe tal distinción, lo que permite incorporar la recitación cantada de las oraciones y el incienso ¡incluso en el servicio intrasemanal!
  4. Eliminar las recitaciones duplicadas: En conexidad con el anterior, dice Stravinskas que en la Misa Cantada y Mayor, el celebrante debe recitar en baja voz el Introito, el Gloria, el Credo, el Ofertorio, el Sanctus y la Comunión, cuando los entona el coro. En adición, se mueve de un lado a otro durante la Misa, tanto física (el cambio de puesto del Misal, por ejemplo) como espiritualmente (hay momentos en que ora como uno de los fieles -el Confíteor y la Comunión, y otros en que lo hace in persóna Christi; y según él “no hay razón teológica para ello”.
  5. Restaurar la Procesión del Ofertorio y la Oración de los Fieles: Sacrosánctum Concílium propuso recuperar ambos rituales, que en los primeros tiempos se usaban pero en el devenir se abolieron, quedando apenas el recuerdo en algún que otro elemento, como las Intercesiones del Viernes Santo. Stravinskas menciona incluso que San Justino Mártir es uno de los testigos más antiguos de la procesión del Ofertorio.
  6. Reordenar el rito de despedida: Stravinskas considera ilógico que, contrariamente al Rito Montiniano, en la Misa Romana Tradicional el sacerdote despida con el “Ite, Missa est” a los fieles y luego dé la bendición y recite el último evangelio. Él propone que dicha frase sea lo último último (valga la redundancia), quedando el Último Evangelio como algo opcional “en razón de su valor histórico”.
  7. Mover la “fráctio” del Líbera nos al Agnus Dei: No requiere mayor detalle, si no es que considera que donde se encuentra es un off-side litúrgico.
  8. Recalcar que la homilía es parte de la Liturgia: En la Misa Tradicional (y en la Indultada), cuando hay lugar para la homilía, el sacerdote se retira el manípulo y se ciñe el bonete en la cabeza, y se signa al comenzar y al concluir. Stravinskas considera que ese proceder presenta a la homilía como un “interruptor” de la Misa, y afirma, palabras más, palabras menos, que “para esa gracia, ¡ENTONCES QUE LA HAGA CUALQUIER PERSONA BAUTIZADA!”.
  9. Mantener la integridad del Sanctus: Dice Straviskas que cuando está presente la polifonía en la Misa, no es infrecuente el dividir el Sanctus en dos partes, recitándose el Benedíctus qui venit in nómine Dómini después de la Consagración, en razón del miedo a eclipsar el Canon. Añade Stravinskas que eso entra en oposición a la recitación inaudible del Canon.
  10. Adoptar las rúbricas Novus Ordo en el Rito de Comunión: En pocas palabras, Pater noster recitado al unísono por el celebrante y los fieles, y éstos recitar en alta voz o cantadas las oraciones preparatorias de la Comunión, mientras el sacerdote lo hace en voz baja.
  11. Versus pópulum cuando se dirige a la feligresía, versus Deum cuando se dirige a Dios: Esta es la justificación para celebrar ad oriéntem en la Liturgia Eucarística del Novus Ordo, mientras que la Escritura se lee de cara a aquellos a quienes supuestamente se dirige. Stravinskas afirma que volverse al oriente al leer la epístola y al norte en el Evangelio en la Misa Mayor no comunican verdaderamente el significado del rito.
  12. Unificación de los calendarios litúrgicos: Más claro no puede ser.
  13. Modificar las rúbricas: Sacrosánctum Concílium pidió modificar los símbolos duplicados o mistéricos, lo que significa que la Misa Montiniana es laxa en este sentido.
  14. Remplazar las denominaciones “Misa de los Catecúmenos” y “Misa de los Fieles” por “Liturgia de la Palabra” y “Liturgia de la Eucaristía”: Stravinskas considera las denominaciones como arqueologizantes, fuera de contexto y discriminatorias.
  
Pero dichos puntos de proposición no tendrían acogida tan pacífica: Su colega Albert P. Marcello III le contestó enseguida, y el equipo de New Liturgical Movement le recordó que el Novus Ordo de por sí ES UN DESASTRE, UN BATIBURRILLO TOTAL. Aparte, el mismo Stravinskas admite que el Rito Montiniano y el Roncalliano tienen poco y nada que hacer mutuamente.
 
Concomitante a lo anterior, Bergoglio ordenó el pasado 24 de Diciembre (sí, mientras muchos estaban consumiendo la cena navideña) instalar una comisión presidida por el arzobispo Arturo Roche, secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, para revisar la Instrucción Litúrgiam Authénticam sobre las traducciones al vernáculo de los libros litúrgicos usados en el Rito Montiniano. Supuestamente el motivo de la revisión es que dicha instrucción del año 2001 significó -por lo menos para las Conferencias Episcopales angloparlantes- “el cambio del principio de ‘equivalencia dinámica o funcional’ que impulsó las traducciones desde 1969 al de ‘equivalencia formal’”. MAS LA RAZÓN DE FONDO PARA DICHA COMISIÓN Y SU PRESIDENTE, ES UNA RETALIACIÓN CONTRA EL PREFECTO DE LA DICHA CONGREGACIÓN, EL CARDENAL ROBERT SARAH (QUE AL IGUAL QUE MÜLLER Y BURKE, HA SUFRIDO REITERADAS HUMILLACIONES DE PARTE DE BERGOGLIO).
  
No nos vamos a poner a refutar las proposiciones, porque el Novus Ordo se refuta él solo, pues de Pablo VI hasta esta parte, cada quién le quita y le pone a su antojo. En todo caso, como dijimos en anterior oportunidad, QUE HAGAN CON LA INDULTADA CUANTO LES APETEZCA, porque a fin de cuentas el Rito Roncalliano, junto con el Rito Bugniniano de la Semana Santa y el Salterio de Bea (y por ende, la Nova Vulgata), NO SON CATÓLICOS, ni tienen nada que ver con la Misa que Nuestro Señor Jesucristo instituyó el Jueves Santo (24 de Marzo) del año 33, San Pedro y San Pablo trajeron a Roma, San Gregorio Magno codificó por primera vez, los Franciscanos rescataron y conservaron, San Pío V canonizó como la expresión propia de la Oración y Creencia Católica, y San Pío X restauró en dignidad y honra. Y la cuestión de decir por muchos o por todos en la Misa Novus Ordo es COMPLETAMENTE INDIFERENTE, porque de todos modos, NO HAY TRANSUBSTACIACIÓN EN ELLA.

10 comentarios:

  1. Sobre el punto 9, hay que recordar que la homilía NO ES PARTE INTEGRANTE DE LA MISA (por eso se reserva para la Misa Dominical y en ocasiones especiales, o cuando el sacerdote lo tenga a bien para edificación de las almas). Y en ese caso, bien se hace después de Misa. Aparte, una rúbrica sobre el Sermón prescribe cuando el celebrante decide predicar por sí mismo:

    “DE CONCIÓNE. Si ipse Celébrans sit concionatúrus in cáthedra, semper casúlam et manípulum depónit vel in sacristía, vel pótius in plano ad cornu Epístolæ, et minus congrue in Altári ad cornu Epístolæ. (...) Si Celébrans concionétur ad Altáre, vel retínet casúlam et manípulum, vel illa depónit super Altáre in cornu Epístolæ, et pótius in plano ad cornu Epístolæ”.

    TRADUCCIÓN

    “DE LA CONCIÓN. Si el mismo celebrante da el sermón en la cátedra, siempre se depondrá la casulla y el manípulo en la sacristía, o mejor en el suelo del lado de la Epístola, y muy significativamente en el Altar del lado de la Epístola. (...) Si el celebrante predica en el Altar, o retiene la casulla y el manípulo, o los depone sobre el Altar en el lado de la Epístola, y mejor en el suelo del lado de la Epístola”. (Padre Juan Bautista de Herdt, Sácræ Litúrgiæ Práxis juxta Ritum Románum, I Edición Española. Imprenta de los herederos de Pablo Riera, Barcelona 1865)

    De otro lado, la homilía es in própria persóna Sacérdos, NO IN PERSÓNA CHRISTI.

    Respecto al punto 12: El Calendario Novus Ordo es un desastre de principio a fin (eliminó, además de los santos tradicionales, las octavas de Epifanía, Ascención, Pentecostés y Corpus, se perdió la secuencia correcta de Epifanía, Ascención, Corpus y Sagrado Corazón de Jesús al permitir que se celebren el domingo siguiente, no hay Septuagésima, ni Semana de Pasión, ni Rogativas ni las Témporas). Y no olvidemos que el cambio de fecha de Cristo Rey fue un destronamiento con toda regla (Pío XI estableció que se celebrara el último Domingo de Octubre como proclamación perpetua de que Jesucristo es de jure Rey de Reyes y Señor de Señores, y su imperio abarca a todo hombre, familia y nación, reivindicación de los Derechos de la Iglesia y oposición abierta al Lutherstag -31 de Octubre-).

    A los puntos 1 y 14, el centro de la Misa es Jesucristo, no un libro inerte y fungible.

    ResponderEliminar
  2. De arqueologismo litúrgico, los conciliares son los menos indicados para hablar: La plegaria eucarística II se basa en la reconstrucción hipotética que hiciera Dom Bernard Botte OSB en 1946 de la Anáfora del antipapa Hipólito romano. Las III y IV son factura de Dom Cipriano Vagaggini OSB, que las publicó en el libro Il canone della messa e la riforma liturgica en 1966, y traducido al inglés el año siguiente.

    Además, las oraciones de fieles son improvisaciones las más veces sacadas al calor de la emoción, y la procesión de ofrendas que hacen no es ni la sombra de lo que se hacía hasta el siglo XI. Para profundizar en este particular, os sugiero leer (aunque con alguna reserva, pues ya incluye descripción y elogio de la infame “Vigilia Pascual”) el tratado La flor de la Liturgia, del padre Andrés Azcárate OSB.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A propósito del padre Azcárate, sobre los acompañamientos musicales en la misa, escribe lo siguiente:
      Como la misa debe ser lo que realmente es y no un concierto sacro o cosa parecida, se ha de dejar tranquilidad y silencio a los fieles para que puedan seguirla en unión con el celebrante, y, por lo tanto, sólo es lícito cantar o tocar el órgano o armonio en los momentos en que dicho celebrante recita los textos secretamente o guarda completo silencio, es a saber:
      *Antes de empezar la misa, mientras prepara el cáliz en el altar y registra el misal;
      *Desde el Ofertorio hasta el comienzo del Prefacio;
      *Desde el “Sanctus” hasta el “Pater noster”; y
      *Desde el “Agnus Dei” hasta la Comunión, cesando al “Confíteor” si hubiere comunión de los fieles.

      Observando esta regla dáse bien a entender que la misa no es tan sólo cuestión del celebrante, sino de todo el pueblo, el cual debe procurar no perder de vista ni de oído al que, en su nombre, actúa en el altar.

      El organista, por lo mismo, no debe “armonizar” toda la misa, sino tan sólo las partes permitidas, para no sofocarla, ni sofocar a los asistentes, con su música. Y esto es sobre todo aplicable a todas las Misas de Difuntos, en las que están prohibidos todos los instrumentos, excepto para acompañar el canto. (La FLor de la Liturgia, pág. 74)

      Eliminar
  3. Desde hace unos años que varios nos avisaban en los comentarios de los blogs que ratzinger buscaba una síntesis entre la verdadera misa y el novus desordoe, y tenían razón, por eso hizo el motu propio faláz ese, no para liberar la misa verdadera, viejo zorro.

    ResponderEliminar
  4. enriquecerse mutuamente .....el juego hegeliano de los modernistas de conciliar los opuestos....que viejos ptos...

    ResponderEliminar
  5. ¿no es que la plegaria dos la elaboraron en una trattoría mientras almorzaban? creo que Bugnini y Bouyer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Y si de pronto Bugnini y Bouyer decidieron adaptar la hipotética Anáfora reconstruida por Dom Botte para oficializar la Plegaria II?

      Eliminar
  6. Si no entendí mal quitaron el ofertorio y pusieron una oración judia cainita, el fruto de la tierra y del trabajo del hombre, ya no es más la oblata para el sacrificio.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. También sucedió eso, y de hecho, el Novus Ordo bien merece el calificativo de Misa de Caín.

      Eliminar
  7. Sarah no es ninguna víctima sino funcional a los demoledores pues no denunció los errores del vaticano dos. Se merece que lo traten así.

    ResponderEliminar

Si tu comentario posee insultos contra Dios y contra la Iglesia, no será publicado.

+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)