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jueves, 2 de julio de 2015

HISTORIA SECRETA DE UN PODEMISTA

Tres generaciones de republiquetos anti-españoles: Manuel Iglesias Ramírez (Asesino, colaborador de la República atea y trepador), Javier Iglesias Peláez (Terrorista), y Pablo Iglesias Turrión (Chavez-madurista)
  
Historias tomadas de LA GACETA DE LOS NEGOCIOS (España)
  
EL ABUELO DE IGLESIAS FUE JUZGADO POR HACER SACAS
Su condena a muerte, conmutada por 30 años de cárcel de los que solo cumplió 5, incluye declaraciones de testigos que le sitúan en el paseo al Marqués de San Fernando y su cuñado.
  
Por Juan Pflüger
  
En su último libro Disputar la Democracia, publicado en octubre pasado, Pablo Iglesias habla de su abuelo, Manuel Iglesias Ramírez, al que define como un “demócrata español, socialista y creyente” y del que dice que fue condenado a muerte, pena que fue conmutada a 30 años de los que solamente cumplió cinco. La causa de esta condena, según el líder de Podemos, fue haber presidido un tribunal militar de la República.
   
Gaceta.es ha tenido acceso a la documentación del proceso penal del abuelo de Pablo Iglesias, que desmiente estas afirmaciones y otras similares vertidas en el libro La represión franquista en Villafranca de los Barros (1936-1945), escrita al amparo de la Ley de Memoria Histórica por Francisco Espinosa.
     
En ella se asegura que fue un represaliado más y contiene un currículum vitae de Manuel Iglesias realizado por él mismo, en el que también se ahonda en las mismas falsedades, usadas para justificar la actuación de los republicanos durante la Guerra Civil española.
  
Sacas, represión y fusilamientos
Por mucho que diga Pablo Iglesias que su abuelo fue un demócrata y que el propio Manuel Iglesias escribiera que “yo jamás, conscientemente, he causado mal a ninguna persona, pensare como pensare”, las pruebas que contiene el proceso judicial son claras. Su condena por participar en una “rebelión militar”, no se basa exclusivamente en su pertenencia al tribunal anteriormente citado, en el que ingresó en agosto de 1937, sino precisamente por sus andanzas antes de esa fecha.
    
Como recoge la declaración de María Ceballos Zúñiga y Solís, Marquesa viuda de San Fernando, natural de la localidad de Villafranca de los Barros (Badajoz) igual que Manuel Iglesias, el abuelo de Pablo Iglesias estaba en la partida de milicianos que el 7 de noviembre de 1936 detuvo a su marido, Joaquín Dorado y Rodríguez de Campomanes, Marqués de San Fernando, y a su hermano, Pedro Ceballos. Ambos fueron entregados a la checa de milicias situada en la calle Serrano 43 y fusilados en la Pradera de San Isidro.
   
Las “sacas de presos” eran una práctica del bando republicano en la cual hacían salir a los presos de las cárceles a fin de fusilarlos.
   
Junto al abuelo de Pablo Iglesias estaban, según refieren varias de las declaraciones de implicados y testigos, Ángel Medel Larrea, Manuel Carreiro “el Chaparro”, Jesús Yuste “el Cojo de los Molletes”, Antonio Delgado “el Hornachego” y otros dos milicianos de los que solamente se conoce el apodo “el Vinagre” y “el Ojo de Perdiz”.
   
Al día siguiente de la detención fueron varios los empleados y vecinos de la casa de la calle del Prado número 20 los que fueron a pedir explicaciones a Manuel Iglesias, al que conocían los marqueses por ser de la misma localidad. Los testigos son claros en su declaración y explican que el abuelo del líder de Podemos les dijo que no le molestaran más, que lo “habían fusilado en la Pradera del Santo”.
  
Armas, represión e incendios
Entre las declaraciones de su actividad en Villafranca de los Barros, donde estuvo desde mediados de julio de 1936 hasta la toma del pueblo por la columna del ejército de Franco el 9 de agosto del mismo año, fue delegado gubernativo, entregó 80 fusiles, como el mismo reconoce en su escrito, a las milicias locales, y participa en la detención de los agentes de la Guardia Civil que se habían hecho fuertes en el cuartel. Varios de ellos serían fusilados después.
   
El abuelo de Pablo Iglesias también asegura que no se mató a nadie durante el dominio republicano del pueblo, en el que el actuó de delegado gubernativo. Sin embargo, bajo su mandato se prendió fuego a una de las iglesias locales usada como cárcel de derechistas y católicos, de los que murieron varios y muchos resultaron gravemente heridos.
   
Una carrera en el franquismo
También es falsa la afirmación que realiza Pablo Iglesias en su libro en la que señala que su abuelo, tras salir de la cárcel, sufrió “la atenta mirada de la dictadura” durante muchos años. El mismo abuelo lo desmiente al explicar que, nada más salir de prisión, fue colocado en el Ministerio de Trabajo, en la división de Seguro Obligatorio de Enfermedad, donde desarrolló una carrera profesional que le permitió dar estudios universitarios a los seis hijos que tuvo.
   
Todo apunta a que no fue una víctima de la represión continuada del franquismo. Ni por la conmutación de su pena de muerte por la condena a 30 años, firmada por el mismo Franco, ni su excarcelación, cinco años después de su condena, que se debió a un sobreseimiento provisional de su causa ante la imposibilidad de continuar con la instrucción y por chocar con el “espíritu de las últimas disposiciones dadas” en el marco de la Justicia Militar.
   
PABLO IGLESIAS ES UN HIJO DEL FRAP
Javier Iglesias y su hijo Pablo se sienten orgullosos de la militancia del primero en la organización terrorista FRAP, fundada por la rama marxista leninista del PCE en 1973. El FRAP asesinó policías y guardias civiles.
  
Por Eduardo García Serrano  
  
Como dice el viejo refrán castellano "de casta le viene al galgo"... para lo bueno y para lo malo. Pablo Iglesias es un hijo legítimo del FRAP, aquella excrecencia criminal del PCE fundada en 1973 por su rama marxista leninista para asesinar policías y guardias civiles, maquillando los crímenes con la épica de la lucha armada contra la "Dictadura Fascista" de Franco. En el FRAP (Frente Revolucionario Antifascista Patriótico) militó el padre de Pablo Iglesias, Javier Iglesias. Nunca lo ha ocultado, su hijo tampoco. Padre e hijo se enorgullecen de esa militancia en una organización terrorista que en el año de su fundación llevó a Javier Iglesias a la cárcel.
   
El padre del líder de Podemos es un alto funcionario del Estado, Inspector de Trabajo y Seguridad Social y Delegado del Ministerio de Trabajo en varias provincias. Ejerció en Soria, Guipúzcoa, Zamora y Almería antes de recalar en Madrid. Ha sido, además, profesor de Historia Contemporánea e Historia de Relaciones Laborales en la Escuela de Relaciones Laborales de Zamora, dependiente de la Universidad de Salamanca. La madre de Pablo Iglesias, Luisa Turrión, es abogada de las Comisiones Obreras. Buena profesional y mejor persona, son muchos los abogados laboralistas que la recuerdan atendiendo sus obligaciones profesionales en los Juzgados de lo Social acompañada de un niño pequeño. Era su hijo, Pablo Iglesias Turrión.
  
En el año de la fundación del FRAP, 1973, Javier Iglesias es detenido por su militancia en esta organización terrorista, de breve pero sangriento historial criminal. El mismo Javier Iglesias cuenta en su blog cómo estando en la cárcel le van a visitar, en el locutorio de abogados, Enrique Tierno Galván, Gregorio Peces Barba y José Bono, al que Javier Iglesias define como "un oscuro pasante del despacho de Tierno". Ese oscuro pasante es el mismo que hoy anda conspirando con su hijo Pablo y con Zapatero para segarle la hierba bajo los pies a Pedro Sánchez.
   
Tampoco Pablo Iglesias ha negado nunca la militancia de su padre en la organización terrorista FRAP. Es más, se ha ufanado de ella y, en el artículo que escribió, mitad necrológica mitad evocación personal, a la muerte de Santiago Carrillo, Pablo Iglesias utiliza la militancia en el FRAP de su padre para contrastar y enfatizar su admiración por el asesino de Paracuellos del Jarama, diciendo textualmente: "Créanme si les digo que siendo hijo de un militante del FRAP (....) tiene su mérito admirar a Carrillo". La razón del énfasis de contraste que hace Pablo Iglesias entre ser hijo de un militante del FRAP y admirar a Carrillo, reside en que el FRAP se funda contra la política de reconciliación del PCE con el posfranquismo. En 1973 el FRAP, en el que militó el padre de Pablo Iglesias, comenzó a asesinar matando en Madrid a un subinspector de la Brigada Político Social, posteriormente el FRAP asesinó a dos agentes de la Policía Armada y a un teniente de la Guardia Civil. De ese origen y de ese padrinazgo se siente muy orgulloso Pablo Iglesias. Eso es lo malo y eso es lo peligroso. No ha aprendido nada, aunque cree saberlo todo.

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)