NUESTRO ESTANDARTE

NUESTRO ESTANDARTE
LA CRUZ ES ESTABLE MIENTRAS QUE EL MUNDO DA VUELTAS

LOS QUE APOYAN EL ABORTO NO FUERON ABORTADOS

LOS QUE APOYAN EL ABORTO NO FUERON ABORTADOS
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

A PESAR DE ESCRIBIR EN LATÍN...

A PESAR DE ESCRIBIR EN LATÍN...

domingo, 4 de octubre de 2015

LA BENDICIÓN DE SAN FRANCISCO DE ASÍS A FRAY LEÓN

  
La bendición de San Francisco al hermano León es uno de los tres autógrafos que se conservan del Santo de Asís. Ésta y las alabanzas al Dios altísimo se conservan en el Sacro Convento de Asís y la carta que San Francisco escribió al hermano León se guarda en la catedral de Espoleto.
 
Refiere el beato Fray Tomás de Celano en su segunda Leyenda de San Francisco: 
“Uno de los compañeros del Santo [Fray León] deseaba con mucho afán tener por escrito, para que le confortase, alguna de las palabras del Señor, acompañada de una breve anotación manuscrita de San Francisco. Creía, en efecto, que con eso desaparecería una tentación molesta que lo atormentaba. Aunque se consumía en este deseo, le daba pavor descubrirlo al Santo; pero a quien no se lo manifestó el hombre, se lo reveló el Espíritu. Un día llama el bienaventurado Francisco al hermano y le dice: “tráeme papel y tinta, porque quiero escribir unas palabras del Señor y sus alabanzas que he meditado en mi corazón”. En cuanto los tuvo a mano, escribió de su puño y letra las alabanzas de Dios y las palabras que quiso, y, por último, la bendición para el hermano, a quien dijo: “Toma para ti este pliego y consérvalo cuidadosamente hasta el día de tu muerte”. Al instante desaparece del todo la tentación” (2C. 49).
 
La Bendición de Seráfico Padre San Francisco es un pergamino de diez centímetros de ancho por catorce de largo en el que se lee:
Benedícat tibi Dóminus et custódiat te; osténdat fáciem suam tibi et misereátur tui. Convértat vultum suum ad te et det tibi pacem. 
Dóminus benedícat, frater Leo, te.
   
TRADUCCIÓN
El Señor te bendiga y te guarde; te muestre su faz y tenga misericordia de ti. Vuelva su rostro a ti y te dé la paz.
El Señor te bendiga, hermano León. 
  
Las palabras que fray León añadió con tinta roja en el autógrafo de las Alabanzas del Dios Altísimo y la Bendición al hermano León, nos manifiestan las circunstancias en que se escribieron estos textos. En efecto, en el margen superior de la cara en que se encuentra la Bendición, se lee así:
«Beátus Francíscus, duobus annis ante mortem suam, fecit quadragésimam in loco Alvérnæ ad honórem beátæ Vírginis, matris Dei, et beáti Michaëlis archángeli a festo Assumptiónis sanctæ Maríæ vírginis usque ad festum sancti Michaëlis septémbris; et facta est super eum manus Dómini; post visiónem et allocutiónem Séraphim et impressiónem stígmatum Christi in córpore suo fecit has laudes ex alio látere chartulæ scriptas et manu sua scripsit grátias agens Deo de benefício sibi collato». (El bienaventurado Francisco, dos años antes de su muerte, hizo una cuaresma en el monte Alverna, en honor de la bienaventurada Virgen, Madre de Dios, y del bienaventurado Miguel Arcángel, desde la fiesta de la Asunción de Santa María Virgen hasta la fiesta de San Miguel de septiembre. Y se posó sobre él la mano del Señor. Después de la visión y de la alocución del Serafín y de la impresión de las llegas de Cristo en su cuerpo, compuso estas Alabanzas, escritas en el otro lado del papel, y las escribió de su propia mano, dando gracias a Dios por el beneficio que le había concedido).
  
Debajo del texto de la Bendición, el mismo fray León añadió, también con tinta roja, estas palabras:
«Beátus Francíscus scripsit manu sua istam benedictiónem mihi, fratri Leóni». (El bienaventurado Francisco escribió de su propia mano esta bendición a mí, fray León).
  
Finalmente, al pie del mismo lado del papel, debajo del signo "Tau y la cabeza" delineado por el bienaventurado Francisco, expone cuidadosamente:
«Símili modo, fecit istud signum thau cum cápite manu sua». (De manera semejante hizo de su propia mano este signo Tau, y la cabeza).

Muchas veces, Dios Nuestro Señor ha permitido que esta bendición sirviese para alcanzar la salud a los enfermos. San Buenaventura afirma que es un manatial de gracias espirituales y temporales para cuantos la llevan con fe pues aleja los peligros y preserva de las calamidades, además de conservarlos en gracia de Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Si tu comentario posee insultos contra Dios y contra la Iglesia, no será publicado.

+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)