Vexílla Regis

Vexílla Regis
MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

miércoles, 19 de agosto de 2020

DÍA DIECINUEVE, EN HONOR A SAN JOSÉ

Ejercicio devoto publicado con licencia eclesiástica en Barcelona, en la oficina de Juan Francisco Piferrer, año 1805.

ADVERTENCIAS
  1. Se tendrá por la mañana y por la noche media hora de Oración, meditando uno de los siete dolores y gozos.
  2. Se comulgará este día en honor del Santo; se mandará decir, o se oirá Misa, se dará alguna limosna; y quien no pudiere, rezará una estacion por el alma del Purgatorio más devota del Señor San José.
  3. Si hubiere salud, y comodidad, se ayunará: y quien no pudiere, ayunará con los sentidos, absteniéndose de ofender a Dios, y poniendo especial cuidado en vencer la pasión o apetito que más le dominare.
  4. Ejercitará alguna obra de misericordia visitando enfermos, o enseñando la doctrina cristiana, o reconciliando enemistados.
  5. Hará alguna penitencia corporal, como disciplina, o ponerse cilicio por algún tiempo, u otras, con el consejo del Confesor. 
  6. Se leerá algún libro que trate las excelencias del Santo, e incitará a otros a su devoción. 
  7. Visitará en la Iglesia, casa, u Oratorio una Imagen del Santo, la cual procurará adornarla con flores, o a lo menos con una luz; y puesto de rodillas en su presencia le dirá con todo el afecto del corazón el Acto de Contrición:
    
DEVOCIÓN Y EJERCICIO PARA EL DIA 19 DE CADA MES AL PATRIARCA SEÑOR SAN JOSÉ, ESPOSO DE MARÍA Y PADRE PUTATIVO DE JESÚS
 
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucrosto, Dios y Hombre verdadero, Criador, Padre y Redentor de mi alma, en quien creo, en quien espero, a quien adoro, y con todas las veras y fuerzas de mi alma sobre y todas las cosas. Confuso estoy, Señor, a vuestra divina presencia, y al ver lo mucho que habéis hecho por mí, y cuán ingrato y desatento he sido siempre a vuestros favores y beneficios; valiéndome de ellos para multiplicar más y más mis culpas y pecados: Pero ¡ah!, no ofenderos más, mi Dios. Ahora que conozco el mal que he hecho, cual otro Pródigo, arrepentido de veras de los excesos de mi vida pasada, digo de todo mi corazón que me pesa una y mil veces de haber pecado. Pésame, Señor, de haberos ofendido. Dadme Dios mio, lágrimas de una verdadera contricion y que persevere en ella todo lo restante de mi vida. Confieso que soy indigno de este favor, pero confiado en la poderosa intercesión y grandes méritos de vuestro Padre Putativo mi Señor San José, espero me miraréis con ojos de piedad, me daréis este verdadero dolor de mis culpas, y me admitiréis otra vez a vuestra amistad y gracia. Vos, Gloriosísimo Protector y Abogado mío San José, recibidme bajo de vuestra protección y en el número de vuestros dichosos esclavos, alcanzadme de vuestro Santísimo Hijo este dolor, y juntamente el favor necesario para emplear este rato en obsequio vuestro y utilidad de mi alma. Amén Jesús, María y José.
  
ORACIÓN
Santísimo José, Virgen purísimo, Esposo dignísimo de María, Virgen y Madre de Dios, Abogado gloriosísimo de los que se hallan en el artículo y peligro de la muerte, fidelísimo Protector de todos los Esclavos de María: yo te escojo en este día por Patrono y Abogado mío, para lograr una feliz y santa muerte: prometo de todo mi corazón no dejarte en adelante: recíbeme, pues, Santo mío, por perpetuo siervo y Esclavo tuyo: introdúceme en la perpetua protección de María, Esposa tuya y en las eternas misericordias de Jesús: asísteme en todas mis acciones, obras, palabras y pensamientos: dadme gracia, para, que así en este día, como los que me restan de vida, me emplee en servicio tuyo, para que mediante tu poderosa intercesión consiga una feliz y dichosa muerte; en donde espero tu patrocinio para pasar después a gozar de su compañía en la Gloria Amén Jesús, María y José.
   
Síguense ahora las nueve Felicidades del Señor San José, Abogado para la hora de la muerte, sacadas del capítulo 25 del Eclesiástico y aplicadas al Santo.
   
PRIMERA FELICIDAD – TENER POR HIJO A JESÚS: «Homo qui jucundátur in Fíliis».
¡Oh José santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad, porque entre todos los hombres te escogió para Padre estimativo de su Unigénito Hijo: Por esta Felicidad te pido me alcances el fruto de buenas obras merecedoras de la vida eterna. Amén Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
SEGUNDA FELICIDAD – LA MUERTE DE HERODES: «Vivens, et videns subversiónem inimicórum suórum».
¡Oh José Santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad, por haberte enviado con un Ángel la noticia de la muerte de Herodes, que perseguía á tu Hijo Jesús: Por esta Felicidad te pido me alcances la muerte de los vicios, para solo vivir a la gracia. Amén Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
TERCERA FELICIDAD – SER SU ESPOSA LA MADRE DE DIOS: «Beátus, qui habítat in muliére sensáta».
¡Oh José Santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad, por haberte dado por Esposa, a la que tenía escogida por Madre del Unigénito Hijo: Por esta Felicidad te pido me alcances saber mortificar mis pasiones y apetitos para la sujeción de la carne á el espíritu en gracia de Dios. Amén Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
CUARTA FELICIDAD – SU ADMIRABLE SILENCIO: «Qui lingua sua non est lapsus».
¡Oh José Santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad, por haberte concedido la perfecta guarda del silencio entre crecidos Gozos y acerbos Dolores: Por esta Felicidad te pido me alcances refrenar mi lengua en los gustos y en las adversidades, para no desagradar a Dios con mis palabras. Amén Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
QUINTA FELICIDAD – HABER SIDO FIEL MINISTRO DE JESÚS Y DE MARÍA: «Beátus, qui non servívit indígnis se».
¡Oh José Santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad, por haberte señalado por fiel ministro de Jesús y de María: Por esta Felicidad te pido me alcances servir solo a Dios en todo lo que fuere de su santísima voluntad. Amén. Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
SEXTA FELICIDAD – GOZAR LA COMPAÑÍA DEL VERDADERO AMIGO: «Beátus, qui invénit amícum verum».
¡Oh José Santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad, por haberte dado en Cristo Señor nuestro el verdadero Amigo, que te miraba como a Padre: Por esta Felicidad te pido me alcances despreciar todo lo que me aparta de la verdadera amistad de Dios nuestro Señor. Amén Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
SÉPTIMA FELICIDAD – SER JUSTO A LOS OÍDOS DE CRISTO: «Qui enárrat Justítiam auri audiénti».
¡Oh José Santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad; porque te dio a Cristo Señor nuestro, para que oyese tus voces como de Padre a Hijo: Por esta Felicidad te pido me alcances el buen despacho en mis súplicas, siendo de su Divino agrado, para el provecho de mi alma. Amén Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
OCTAVA FELICIDAD – SABIDURÍA DE LA DIVINA CONTEMPLACIÓN: «Qui invénit Sapiéntiam».
¡Oh José Santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad, por haberle elevado a la altísima contemplación que te dio la Sabiduría Divina. Por esta Felicidad te pido me alcances el don de la Oración para celar la honra de Dios buscando el bien de las Almas. Amén Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
NOVENA FELICIDAD – LA CIENCIA DE LA VIDA ACTIVA: «Et Sciéntiam».
¡Oh José Santísimo! Doy infinitas gracias a la Santísima Trinidad, por haberte hecho Sabio en la vida activa, trabajando para sustentar con tu sudor a Jesús y a María: Por esta Felicidad te pido me alcances saber cumplir con las obligaciones de mi estado y oficio guardando enteramente los Divinos y Eclesiásticos Mandamientos para ser Esclavo tuyo. Amén Jesús, María y José.
   
Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloría, y la jaculatoria «Jesús, María y José, Joaquín y Ana, en vida y muerte amparad mi alma».
   
¡Oh José Santísimo! Por estas Felicidades que gozasteis viviendo, te pedimos nos defiendas de Tempestades, Rayos, Temblores de tierra dándonos buenos temporales, para que se logren los frutos de la tierra, favoreciéndonos en todas nuestras necesidades tu Protección y Patrocinio. Amén Jesús, María y José.
   
Aquí se levanta el corazón, pidiendo al Santo el remedio de aquella necesidad o aflicción que más apura y aflige a la criatura; y se finalizará el Ejercicio con la siguiente Oración:
Dulcísimo Padre, Patrón y Abogado mío Señor San José, bien conozco que no soy digno, sino indignísimo, que mis ruegos y peticiones sean oídas y despacha desde tu Purísima Esposa, y de tu Preciosísimo Hijo: Por eso, confiado en tus poderosísimos merecimientos, y en la gran privanza y valimiento que gozas por tu altísima Dignidad: desde hoy para toda mi vida, y para la hora de mi muerte te escojo por mi especialísimo Abogado. Recibidme debajo de tu poderosísimo Patrocinio; en tus manos pongo, y por ellas ofrezco a Jesús y a María mi vida y muerte, mi cuerpo y alma, mis pensamientos, palabras y obras, y todas mis necesidades espirituales; y te pido, que, ofreciendo a Jesús el Purísimo Corazón de tu Santísima Esposa María, los castísimos Pechos con que le alimentó; y también tu dulcísimo Corazón, y el trabajo de tus manos con que le sustentaste, que me alcances para toda mi vida, en todo y para todo lo que conviniere al bien de mi alma, y que a la hora de mi muerte me asistas con tu poderosísimo Patrocinio, para que merezca gozar para siempre después de mi vida en tu dulcísima compañía, de mi amantísimo Redentor Jesús, y de su Purísima Madre, y Madre nuestra María Santísima, por los siglos de los siglos. Amén.
  
José justo, Patrón y abogado
De la gran Madre de Dios,
En vida y en muerte sed Vos
Nuestro Patrón y Abogado.
   
Antífona: Tenía Jesús al comenzar casi treinta años, hijo, como se creía, de José.
℣. Ruega por nosotros, oh bienaventurado San José.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que, con inefable providencia, te dignaste elegir a San José para Esposo de tu Santísima Madre: haz, te suplicamos, que al que veneramos en la tierra como Protector, merezcamos tenerle por intercesor en los cielos.

Cubre, Señor, con la diestra de tu celestial auxilio a tu siervos y siervas; para que con todo su corazón busquen y merezcan conseguir lo que dignamente piden. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Gloria a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y honor a Jesús, María y José.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los administradores se reservan el derecho de publicación, y renuncian a TODA responsabilidad por el contenido de los comentarios que no sean de su autoría. La blasfemia está estrictamente prohibida.

+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)