Vexílla Regis

Vexílla Regis
MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

lunes, 27 de diciembre de 2021

FALLECIÓ LA ABOGADA DEL CASO “Roe Vs. Wade”


A primeras horas en la mañana del 26 de Diciembre de 2021, falleció Sarah Ragle-Weddington a los 76 años de edad en su casa de Austin (Texas).
   
Weddington, hija de Lena Catherine Morrison y el ministro metodista Herbert Doyle Ragle, fue abogada egresada de la Escuela de Derecho de la Universidad de Texas en Austin. En 1967, después de concebir de Ron Weddington (con quien se casó en 1969, pero se divorció dos años después), viajó a México para practicarse un aborto. Y en 1970, en medio de su desesperación por no conseguir plaza en ninguna firma de abogados, usó a Norma Leah Nelson Gautreaux McCorvey como “Jane Roe” para presentar junto a Linda Nellene Coffee (que fue la primera en demandar por inconstitucional las leyes anti-sodomía en el estado de Texas) un caso falso de violación que justificase una demanda contra las leyes del estado de Texas. El caso “Roe Vs. Wade” finalmente llegó a la Corte Suprema de Justicia, que con una votación de 7-2 aprobó la ponencia del juez Harry Andrew Blackmun, legalizando el aborto en los Estados Unidos el 23 de Enero de 1973 (experiencia de la cual publicó en 1992 el libro “A Question of Choice”). Luego fue congresista del estado de Texas hasta 1977 por el Partido Demócrata, y luego fue directora de Asuntos Políticos de la Casa Blanca para el presidente Jimmy Carter. Toda su vida fue una activista impenitente del aborto.
   
QUE SU ALMA ARDA EN EL INFIERNO POR TODA LA ETERNIDAD.

EL ECUMENISMO, LA MAYOR NOVEDAD DEUTEROVATICANA

«La idea del ‘ecumenismo’, patentizada por la presencia de los “observadores” de otras religiones, en el ‘concilio’, incluyendo, por supuesto, a los Observadores “no oficiales” del judaísmo, fue la novedad pastoral, más luminosa del ‘Vaticano’ II. La Iglesia no sólo debía confesar sus injusticias del pasado, sino debía suprimir todas las censuras, todas las penas canónicas contra los aventureros de la ‘teología’ o de la religión. Todos los antiguos herejes o cismáticos, todos los miembros de otra religión, todos los enemigos de Dios o de la Iglesia debían ser atraídos con el dulcísimo nombre de ‘hermanos separados’; todos, incluso, tal vez, el mismo Lucifer. ¡¡Una sola excepción: los obstinados tradicionalistas, que se empeñaban en seguir defendiendo la Fe de veinte siglos!! Para ellos la ‘descalificación’, la ‘excomunión episcopal’, la ‘suspensión del Ordinario’. Nuestros antepasados estuvieron en el error; murieron, tal vez, impenitentes, por no haber admitido esta ‘evangélica apertura’ con los herejes y los cismáticos. Y, si, para realizar ese pastoral ecumenismo, es necesario modificar el Nuevo Testamento, hay que hacerlo, en bien del bienestar y de la paz humana. Y Pablo VI, en Colombia, en Ginebra, en la misma Roma, en todos sus viajes ‘apostólicos’, nos ha dado ‘edificantes’ ejemplos de este práctico ‘ecumenismo’, que al unísono invoca al Señor, aunque para unos sea un dios inmanente, para otros un dios trascendente; para unos un Dios Trino y Uno, para otros un Dios en una sola persona; para unos sea el Creador del Universo, para otros el Gran Arquitecto del Universo». (PADRE JOAQUÍN SÁENZ Y ARRIAGA SJ).

RÉQUIEM POR CHILE

Por Eugenio Trujillo Villegas, director de la Sociedad Colombiana Tradición y Acción
   
RÉQUIEM POR CHILE
    
   
¡El mundo quedó perplejo con el triunfo del comunismo en Chile! Y no es para menos, pues esta nación ya padeció la miseria marxista con Salvador Allende entre 1970 y 1974, y por ello parecía impensable que por segunda vez, el electorado chileno optara por el suicidio, al elegir como presidente a otro marxista radical.    
    
Gabriel Borić se inició en la política como el más agresivo de los vándalos que vienen destruyendo el tejido empresarial chileno, liderando las violentas protestas y los actos de terrorismo realizados en los últimos años. Además de no saber nada sobre el funcionamiento del Estado, de la economía y de la política, y de no tener la más mínima experiencia laboral,  ha reconocido que es un enfermo psiquiátrico con graves trastornos de personalidad desde que tenía 12 años.
      
En la recta final de su campaña por la presidencia, su movimiento político se alió con el partido comunista y los otros partidos de extrema izquierda. Su meta es desmantelar lo que los comunistas llaman el “modelo neo-liberal” imperante en Chile, cuya aplicación en los últimos 30 años catapultó por completo a esta nación. Pasó de ser la más pobre de Suramérica, a ser la más rica, la más próspera y la que ha alcanzado el más alto nivel de vida.
      
Sin duda, el éxito alcanzado por Chile va en contravía del marxismo. Entonces, por la razón o por la fuerza, Borić lo conducirá hacia la miseria socialista, hoy simbolizada por la debacle del régimen de Venezuela.
        
Nadie sabe lo que pasará durante su gobierno, pero con seguridad será una catástrofe. Algún día la historia explicará lo sucedido, pero por ahora, lo único claro es que la razón y el sentido común, que son pilares de nuestra civilización, parecen haber sucumbido en Chile.

Un proceso descrito por Plinio Corrêa de Oliveira
Donde quiera que el socialismo se impuso, llegó la miseria. Y donde se implementó la política de libre mercado y de estímulo a la propiedad privada, floreció la prosperidad. Esta es una verdad evidente, que fue rechazada en Chile gracias a un misterioso proceso de Guerra Psicológica Revolucionaria, descrito por el profesor Plinio Correa de Oliveira en su profético libro: Transbordo ideológico inadvertido y Diálogo.
    
Así, mientras la derecha se desacreditó por su incompetencia, su torpeza y su profunda equivocación para enfrentar la crisis de Chile, la izquierda consiguió embrutecer y confundir al electorado, llevándolo a la debacle. Y en esa catástrofe tienen una gran responsabilidad el presidente Sebastián Piñera y la inexplicable abstención electoral que fue del 55%.   
     
En realidad, es inútil defender los postulados de la derecha solo con argumentos económicos. Nos enfrentamos a la autodemolición de la Civilización Cristiana, y la verdadera derecha, si quiere ganar unas elecciones, debe asumir una defensa integral de la familia, de los principios, de los valores morales y religiosos que se han perdido.
    
Haciendo un paralelo legítimo con uno de los más impactantes pasajes del Evangelio, y considerando los programas de gobierno y no los candidatos, Chile fue puesto ante la disyuntiva de escoger entre el Salvador y Barrabás. Y Chile optó por Barrabás.
     
Tarde o temprano el tiempo pasará su factura de desolación, como lo ha hecho en Venezuela, en Argentina, en México, en Perú y en Cuba. En el futuro los chilenos emigrarán a pie por las carreteras de Suramérica pidiendo limosna y buscando un mendrugo de pan, como lo vemos a diario en Colombia con millones de venezolanos.
    
Borić espantará los capitales que generaron la prosperidad que ahora la mayoría de los chilenos desprecian. Las empresas desaparecerán porque serán expropiadas y sus dueños se irán del país. El Estado funcionará hasta que se acabe el dinero, que solo existe porque lo generan los empresarios y se lo trasladan al Gobierno por la vía de los impuestos. Chile se derrumbará como un castillo de naipes, dependiendo de la velocidad con que se ejecute el suicidio.
   
Una alerta para Colombia
Lo de Chile es una voz de alerta para Colombia. Nos quedan seis meses para escoger entre la misma disyuntiva, con la ventaja de que presenciar esta nueva tragedia nos puede abrir los ojos. Pero, al igual que en Chile, también es posible que los cerremos, votando en las próximas elecciones presidenciales por la demagogia demoníaca del marxismo. Contra todas las evidencias, nos prometen prosperidad sembrando aguacates en las tierras que van a ser expropiadas a los que sí las saben trabajar, y lo han hecho con éxito durante décadas. Y desmantelando la empresa privada y la explotación petrolera, que han sido las fuentes del progreso de Colombia durante el último siglo.
    
Colombia debe implorar la protección de la Santísima Virgen de Chiquinquirá, nuestra Patrona, para que nos salve del desastre en que ha caído Chile. Pero, también debemos hacer desde ya una intensa labor ideológica que alerte a todos sobre el peligro de una elección equivocada, que nos conducirá a la miseria.
     
¡Nada está perdido! Pero es hora de comenzar a aprender de los errores ajenos, para no repetirlos. ¡Y para ello estamos a tiempo, pero hay que comenzar cuanto antes!
    
Diciembre 26 de 2021

MEDITACIONES PARA EL ADVIENTO, NAVIDAD Y EPIFANÍA (DÍA TRIGÉSIMO)

Meditaciones dispuestas por San Alfonso María de Ligorio, y traducidas al Español, publicadas en Barcelona por la imprenta de Pablo Riera en 1859. Imprimátur por D. Juan de Palau y Soler, Vicario General y Gobernador del Obispado de Barcelona, el 30 de Octubre de 1858.
     
MEDITACIÓN 30.ª (DÍA TERCERO INFRAOCTAVA DE NAVIDAD): De Jesús envuelto en fajas.
Figuraos de ver a María, que habiendo ya dado a luz al Hijo, lo toma con reverencia entre sus brazos y primeramente le adora como a su Dios; después le reprieta entre fajas: Le envolvió en pañales, dice San Lucas; y esto mismo canta la Iglesia cuando dice: Ata la Virgen Madre los miembros envueltos en pañales. He aquí Jesús niño, que obediente ofrece sus manecitas, ofrece los pies y y se deja fajar. Pondera como cada vez que el santo Infante permitía fajarse, pensaba en las cuerdas con que debía un día ser preso en el huerto, y las que debían atarle a la columna, y en los clavos que habían de fijarle en la cruz. Pensando de esta manera se ofrecía con la mayor voluntad a ser fajado, a fin de soltar nuestras almas de las cadenas del Infierno. Constreñido Jesús por aquellas fajas, dirigido a nosotros nos invita a estrecharnos con Él en los dulces lazos del amor; y vuelto al eterno Padre, le dice: «Padre mío, los hombres han abusado de su libertad, y  rebelándose contra Vos se han hecho esclavos del pecado; Yo para pagar su desobediencia quiero ser sujetado y estrechado por estas fajas. Desde estas ligaduras os ofrezco mi libertad a fin de que sea libertado el hombre de la esclavitud del demonio. Acepto estas fajas; ellas me son amadas, porque son semejanza de los cordeles con los que desde ahora me ofrezco a ser un día atado y conducido a la muerte por la salvación de los hombres. Sí, las ligaduras de Jesús fueron las fajas saludables para curar las llagas de nuestra alma: Víncula illíus, alligatúra salutáris (Eclesiástico VI, 31). Pues qué, ¡oh mi Jesús! Vos habeis querido ser estrechado entre las fajas por mi amor ? ¡Oh caridad, cuán grande es tu lazo, que pudo atar a Dios!, dice San Lorenzo Justiniano. ¡Oh amor divino, tú solo has podido hacer prisionero a mi Dios! Y yo, Señor, ¿rehusaré dejarme ligar de vuestro santo amor? Tendré en lo sucesivo valor de desatarme de vuestras amables y dulces cadenas? ¿Para qué? ¿Para hacerme esclavo del Infierno? Señor, Vos estais fajado en ese pesebre por mi amor; yo quiero estar para siempre ligado con Vos. Decía Santa María Magdalena de Pazzi, que la faja que nosotros debemos tomar es una firme resolución de estrecharnos con Dios por medio del amor, desasiéndonos al mismo tiempo del afecto a todo aquello que no es Dios. A este fin todavía parece que nuestro amante Jesús había querido dejarse, por decirlo así, ser atado y prisionero en el santísimo Sacramento del altar bajo las especies en que se oculta, a fin de ver sus amadas almas hechas prisioneras de su amor.
    
AFECTOS Y SÚPLICAS 
¿Y qué temor puedo yo jamás tener de vuestros castigos, oh amado Niño, cuando os veo sujeto entre las fajas privándoos, por decirlo así, de poder levantar la mano para castigarme? Vos en tal estado me dais a entender que no quereis afligirme si yo quiero soltarme de las cadenas de mis vicios у unirme con Vos. Sí, Jesús mío, quiero desatarme. Yo me arrepiento con toda el alma de haberme separado de Vos, sirviéndome malamente de aquella libertad que me habéis dado. Vos me ofrecísteis otra libertad más bella, libertad que suelta de las cadenas del demonio, y me coloca entre los hijos de Dios. Vos os habeis hecho aprisionar de estas fajas por amor mío; yo quiero ser tambien prisionero de vuestro grande amor. ¡Oh dichosas cadenas, oh hermosas insignias de salvación, que atais las almas con Dios! Ea, pues, estrechad vosotras mi pobre corazón, pero estrechadle tanto que no pueda en lo sucesivo separarse más del amor de este sumo bien, Jesús mío, yo os amo, a Vos me uno, a Vos doy todo mi corazón, toda mi voluntad. No, que no quiero dejaros ya, amado Señor mío. ¡Oh mi Salvador!, que por pagar mis deudas quisisteis no solo ser apretado entre las fajas por María, sí que permitísteis ser atado por los verdugos cual reo, y así atado andar por las calles de Jerusalén para ser llevado a la muerte cual corderillo inocente que va al matadero; Vos, que quisisteis ser enclavado en la cruz, y no la dejasteis sino después de haber dejado en ella la vida. ¡Ah!, no permitáis que yo haya de verme otra vez privado de vuestra gracia y de vuestro amor. ¡Oh María!, que sujetásteis un día entre las fajas a este Hijo inocente, sujetadme a mí también pecador. Atadme a Jesús, a fin de que no me aparte jamás de sus pies: a Él viva siempre unido, y unido muera, para que tenga después la dicha de entrar en aquella patria bienaventurada, donde nunca podré ni tendré temor de separarme de su santo amor.

SERMÓN DE LA FIESTA DE SAN ESTEBAN PROTOMÁRTIR

El día 26 de Diciembre de 2021, fiesta de San Esteban Protomártir, el Padre Pío Vázquez presidió la Misa dominical en la Capilla San Pío X de la ciudad de Santa Fe de Bogotá (Colombia), donde dio el siguiente sermón, que trató sobre el testimonio de fe dado por el diácono San Esteban durante su vida y muerte.
 

LA UNIÓN DE BREST, O EL RETORNO DE LOS RUTENOS A LA IGLESIA CATÓLICA

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
   
Medalla conmemorativa de la unión de los rutenos a la Iglesia Católica: «Ruthénis Recéptis CIↃIↃXCVI» (Rutenos recibidos, 1596).
  
El 12 de Junio de 1595 (antiguo estilo), el metropólita de Kiev, Miguel Rahoza, reunió a los obispos de Volodímir, Lutsk y Pinsk y al archimandrita de Kóbryni, en Brest. Donde ellos redactaron una lettera para Clemente VIII. En esta declararon que, después que los Patriarcas de Constantinopla, sujetos a los turcos, no estaban en capacidad de hacer nada para restablecer la unión eclesiástica, en el interés de la salvación de sus propias almas y las de sus diocesanos, quisieran adherir, con el consenso de su rey Segismundo III Vasa, a la unión concluida en Florencia, por la cual habían profesado sus padres, para que el papa les asegurase que conservarán su propia liturgia oriental y todo su rito eclesiástico. Para la implementación de esta unión fue deliberado enviar a Cirilo Terlecki e Hipacio Pociej a Roma para el Santo Padre. Después que los dos mencionados determinaron también que los obispos rutenos asintieran firmar este acto, se pusieran de acuerdo con el nuncio pontificio Germánico Malaspina y con el rey Segismundo. Estos concedieron el 2 de Agosto cuanto les pidieron. Conforme a este privilegio conseguido este mismo día, la Iglesia rutena tuvo todos los derechos y privilegios de la Iglesia latina y protección de eventuales castigos del patriarca de Constantinopla; los obispados desde entonces no serían ocupados sino por rutenos de nacimiento, esto es, elegidos por el rey entre cuatro candidatos, propuestos por el episcopados. Se restituyó a los obispos los bienes que les fueron quitados y también las cofradías fueron puestas de nuevo bajo su jurisdicción. Además tuvieron curul y voto en el senado, pero antes este punto debía ser presentado a la dieta.
   
Después que las negociaciones llegaron a este punto, se pudo revelar el secreto mantenido hasta entonces. Los obispos de Lutsk, Chełm, Przemyśl y Leópolis hicieron conocer a sus diocesanos, el 27 de Agosto, mediante carta pastoral, que todo el episcopado, comprendido el metropolitano, decidió para la salvación de las almas a ellos confiadas, prestar obediencia al pontífice de Roma. El rey Segismundo dirigió una carta a los Rutenos el 24 de Septiembre, en la cual hizo conocer su voluntad y deseo que todos sus súbditos alabasen a Dios con una sola voz y un solo corazón, que los fieles siguiesen a su pastor, cuyos representantes partieron a Roma para efectuar la reunión de la Iglesia rutena con la Sede Apostólica, bajo la condición de mantener su rito.
   
Era necesaria esta palabra del rey, puesto que el temeroso metropólita Rahoza, que no quería habérselas con los magnates rutenos, adversarios de la unión, estaba ya vacilando.
   
Clemente VIII, instruido por su nuncio en torno a los acontecimientos importantes en Polonia, asistió con una tensión, fácil de entender, la presencia de los obispos rutenos en Roma. Él, que en el pasado fue legado en Polonia, apreciaba plenamente la importancia de este gran reino como baluarte de la cristiandad frente al oriente turco, como también frente al norte separado.
   
La unión de millones de rutenos ortodoxos con la Iglesia debía no solo reforzar políticamente el reino, sino procurar a los católicos la preponderancia absoluta sobre el protestantismo dividido en tantas sectas. Ella podía convertirse de hecho en un puente natural hacia Rusia. Desde el momento de la audiencia del obispo de Płock, venido a Roma, durase tres horas enteras el 12 de Noviembre de 1595, se podía deducir cómo fuese inminente una importante decisión respecto a Polonia. Pocos días después llegaron los obispos Terlecki y Pociej a la ciudad eterna. Clemente VIII les asignó morada en un palacio especial. El 17 de Noviembre tuvieron su primera audiencia. El papa, refirieron así los obispos, los acogió como un padre a sus hijos, con indecible afecto y gracia.
   
El asunto fue asignado por Clemente, a causa del su importancia, a la Congregación de la Inquisición, sobre todo para su examen. Los obispos rutenos estaban prontos a renunciar a su cisma, y a las doctrinas reprobadas por la Iglesia Católica Romana, pero ellos pidieron que, conforme al Concilio de Florencia, permaneciesen inmutados la administracion de los santos sacramentos sacramentos y todo el rito bizantino, y que también en el futuro permaneciesen sin cambios.
   
De acuerdo con la mencionada congregación, Clemente VIII concedió esta solicitud, que correspondía absolutamente al principio emanado por el concilio de Florencia: unidad de fe no obstante la diversidad del rito. En su solicitud para la obra de la unión, desistió el papa de la solicitud de la introducción inmediata del celibato obligatorio; él se abandonó en esto a la esperanza aparentemente fundada que el renacimiento de la decaída Iglesia rutena, iniciada con la unión, llegaría con el paso del tiempo por sí misma. Clemente VIII renunció pues a la adopción del calendario gregoriano, luego que Terlecki y Pociej declararon que esto habría encontrado una oposición tenaz. El papa fijó para el 23 de Diciembre de 1595 la ejecución definitiva de la unión. Él reunió en aquel día los treinta y tres cardenales presentes, toda la corte y el cuerpo diplomático en la sala de Constantino en el Vaticano. El historiador César Baronio, elevado poco antes a la púrpura, describió como testigo ocular el acontecimiento de la unión.
   
Después que los dos obispos rutenos prestaron el obsequio usual, el canónigo de la catedral de Vilna, Eustacio Wołowicz, leyó primero en lengua rutena, después en lengua latina, la carta sinodal del 12 de Junio de 1595 dirigida al papa, que fue firmada por todos los obispos rutenos. A continuación, por encargo del papa, Silvio Antoniano saludó a los obispos rutenos los cuales, por su bien y por el de su nación, y con indecible alegría del Santo Padre, regresaban después de una separación de 150 años, nuevamente a la roca sobre la cual Cristo fundó su Iglesia, a la madre y maestra de todas las Iglesias, a la Santa Chiesa Romana. «Oh, cuán justa es la alabanza que vosotros mismos tributais a la bondad y la sabiduría de Dios, la cual os iluminó, para reconocer que los miembros divididos de la cabeza no pueden mantenerse en vida, y que aquel que no tiene por madre a la Iglesia, no puede tener a Dios por padre», exclamó Antoniano, que concluyó invitádolos a profesar el acto de fe católica.
  
Entonces Pociej leyó en su nombre y en el de todos los obispos rutenos la profesión de fe católica en lengua latina en una fórmula compuesta por la de Nicea, de Florencia y de Trento y sobre esta prestó el juramento. Lo mismo hizo Terlecki en lengua rutena.
   
Pronto entró el papa a la iglesia para acoger a los obispos rutenos. En sus ojos brillaban lágrimas de alegría. «El gozo recolma hoy Nuestro corazón que por vuestro retorno a la Iglesia no se puede expresar con palabras. Nos damos especiales gracias a Dios inmortal, el cual por medio del Espíritu Santo ha guiado vuestra mente así para haceros buscar vuestro refugio en la Santa Iglesia Romana, madre vuestra y de todos los creyentes, la cual os acoge de nuevo con amor entre sus hijos», dijo. En modo significativo, el papa exhortó paternalmente a los hijos retornados a él a la humildad como base de la obediencia debida a la Iglesia «puesto que por orgullo la Grecia, digna de llanto, y cuya desventura Nos deploramos profundamente, ha perdido la luz de la verdad y suspira ahora bajo el yugo de la más dura esclavitud». Con la ratificación que él nunca les haría faltar su protección y su ayuda, y con la impartición de la bendición, concluyó esta solemnidad memorable. En la vigilia de la Natividad aparecieron en San Pedro para las vísperas, los obispos rutenos con sus ornamentos. Al día siguiente recibieron el nombramiento como asistentes al trono pontificio.
   
Por medio de una bula de fecha 23 de Diciembre, comunicó Clemente VIII al mundo católico el retorno de los Rutenos a la unidad eclesiástica; en este documento confirmó en todas sus partes el rito de ellos a excepción de lo que podría ser eventualmente contrario a la verdad y a la doctrina de la fe católica. Una medalla conmemorativa eternizó el importante acontecimiento por el cual, siglo y medio después de la unión de Florencia, había de nuevo reanudado el vínculo de unidad entre la Iglesia rutena y la Iglesia romana. A este fin debía servir una constitución del 23 de Febrero de 1596, que concedía al metropólita de Kiev la facultad de consagrar sus obispos, pero le obligaba a él mismo hacerse confirmar por el papa.
   
Cuando Pociej y Terlecki emprendieron, en Febrero de 1596, el viaje de regreso, Clemente VIII les entregó cartas para el rey Segismundo, para los senadores civiles y eclesiásticos, para el metropólita Rahoza y para los obispos rutenos. A todos les fue fervorosamente recomendado sostener la gloriosa obra de la unión, haciendo recomendaciones particulares al rey de admitir a los obispos rutenos en el senado, como lo había prometido, y concederle los mismos derechos al clero ruteno como al latino. El papa obligó al metropólita a convocar cuanto antes un Concilio para la proclamación solemne de la unión lograda con la Santa Sede.
   
Mientras el débil Rahoza dudaba hasta el otoño para cumplir esta obligación, indugiava sino all’autunno per adempiere quest’obbligo, desplegaron los adherentes del cisma, bajo la dirección del viejísimo príncipe Constantino Ostrogski, en unión a los herejes declarados, una fiera agitación contra la obra de la paz. Afortunadamente Segismundo permaneció firme, no obstante se intentaron todos los medios para sublevar a la población contra Roma. Más que cualquier otro, Cirilo Lucaris, inclinado al calvinismo, alimentaba el odio cismático, al cual daba su ayuda un aventurero griego, de nombre Nicéforo, el cual debió dejar Constantinopla por distintos hurtos.
   
Contra la prohibición del rey, llegó Nicéforo a Brest y, en oposición a la prohibición real, apareció también el príncipe Ostrogski con un séquito armado con Lucaris, que explicaba su acción contra la unión por encargo del patriarca de Alejandría. Habiéndose unido los obispos de Leópolis y Przemyśl al partido de Ostrogski, crecieron las esperanzas de los fautores del cisma. Este partido se reunió en una casa protestante en Brest y se constituyó como sínodo de oposición, bajo la presidencia de Nicéforo, Niceforo, el cual se difundió, contra la verdad, como enviado del patriarca de Constantinopla, aunque aquella sede estuviese vacante en aquel momento. Pero ni él ni sus compañeros pudieron impedir que el sínodo legítimo no tuviese lugar. En este participaron además del metropólita Rahoza, el arzobispo de Pólatsk, los obispos de Volodímir, Lustk, Pinsk, Chełm y, como delegados papales, también los obispos latinos de Leópolis, Lustk y Chełm, y como consejeros teológicos, los jesuitas Pedro Skarga, Justino Rabe, Martín Laterna y Gaspar Nahaj. El 9 de Octubre (estilo antiguo), el metropólita celebró la divina liturgia en la iglesia de San Nicolás después que Hermógenes, arzobispo de Pólatsk, leyó en su nombre y en el de los obispos rutenos restantes una declaración sobre su unión con Roma. Se dijo: «Nosotros sabemos bien que la monarquía de la Iglesia de Dios, según el evangelio y las palabras de Cristo, fundada únicamente como roca sobre Pedro, debía ser dirigida y administrada por uno solo, que sobre un solo cuerpo debía haber una sola cabeza, sobre una casa ordenada un solo patrón y administrador de los tesoros de la gracia divina para la dirección de la grey, y el cual proveyese al bien de todos, y que debía permanecer así, desde el tiempo de los apóstoles, por todos los siglos».
  
Después de la lectura de esta declaración se abrazaron los obispos latinos y rutenos y se dirigieron, en señal de su hermandad, en una procesión común a la iglesia latina de la Madre de Dios, donde fue entonado el «Te Deum». El sínodo destituyó después a los obispos de Leópolis y Przemyśl, los cuales habían apostatado de la unión, y declaró a Nicéforo, como todos los participantes del sínodo de oposición, excluidos de la comunión eclesiástica. Por su parte, estos respondieron con la destitución de los adherentes a la unión. Pero el rey Segismundo hizo citar a Nicéforo ante el tribunal, que lo condenó como impostor y espía turco, a prisión de por vida. En un mensaje de fecha 15 de Diciembre de 1596 dirigido a la nación rutena, el rey invitó a esta nación a reconocer solo a los obispos unidos con Roma.

BARÓN LUDWIG VON PASTOR, Historia de los Papas desde el fin del medioevo, Volumen XI: “Historia de los Papas en el período de la Reforma y restauración católica. Clemente VIII (1592-1605)”. Versión italiana de Mons. Prof. Pio Cenci, Arcihvista del Archivo Secreto Vaticano, Roma, 1929, págs. 415-420.

DIRECTRIZ CHINA: «PROHIBIDA LA NAVIDAD POR SER OCCIDENTAL»

En distintas provincias de la China Roja, desde 2020 se han prohibido incluso para las iglesias controladas por el PCCh (la protestante “Iglesia de las Tres Autonomías” y la “Asociación Patriótica de Católicos Chinos”), las celebraciones de la Navidad (también conocida como Noche Santa) so pretexto del corona o para implementar políticas de “sinización” del cristianismo (no obstante algunas celebraciones “controladas” por el régimen para dar apariencia).
   
Pues bien, en Twitter se filtró que ahora el Departamento de Educación del condado de Rong’an, en la Región Autónoma de Guanxi, en la que se pide a las escuelas primarias y jardines de infancia asegurar que los profesores y estudiantes no celebren la Navidad no solo en las escuelas (que ya es decir), sino también en sus propias casas. Asimismo, se pide que quienes tengan conocimiento de las celebraciones, que denuncien ante la Oficina de Seguridad Pública del condado, y se designa un agente para tal objeto.
   
    
TRADUCCIÓN
DIFUNDIR LA CULTURA TRADICIONAL CHINA Y PROHIBIR LAS CELEBRACIONES FESTIVAS OCCIDENTALES
    
Para cada escuela primaria y jardín de infancia:
   
El día de «Navidad» o «Noche Santa», que se acerca, está imbuido de una profunda cultura religiosa occidental. Algunas naciones occidentales confían en su tecnología y cultura avanzadas para difundir sus valores y estilo de vida en China, atrayendo a nuestros jóvenes. Algunas empresas comerciales también quieren aprovechar esta celebración para los negocios, por lo que crean el sentimiento circundante y el impacto social de esta «fiesta» occidental. Esto está dañando nuestra cultura tradicional china.
    
De acuerdo con las directivas del gobierno superior, el Departamento de Educación del gobierno del condado de Rong’an decidió:
   
Prohibir a los profesores y estudiantes organizar cualquier evento de celebración de este festival occidental. Confiamos en que todos los maestros y estudiantes en la escuela, especialmente pero no limitados a los miembros del Partido, seguirán y obedecerán la regla del Comité Central del PCCh, convirtiéndose así en un modelo de difusión de la cultura china.
    
Si alguien encuentra personas y organizaciones que realizan algún evento de ‘Navidad’ o ‘Noche Santa’, comuníquese de inmediato con la oficina de Seguridad Pública del condado y con el camarada Li. Número: 17772028488
   
(Sell.) Departamento de Educación, Gobierno del Condado de Rong’an, 20 de diciembre de 2021
   
Directrices similares se han emitido en otras regiones y provincias, pero el PCCh pide a las iglesias que las mantengan estrictamente confidenciales, para evitar que se conozcan en el extranjero.
  
Y este es el mismo país con el cual el Vaticano por medio de su Secretario de Estado Pietro Parolin Miotti mantiene una “Ostpolitik 2.0”, y al que el Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales Marcelo Sánchez-Sorondo y Moreno-Bunge elogió como una nación que “aplica la Doctrina Social de la Iglesia”. Más, es el país en el que pensó Francisco Bergoglio al afirmar ante Eugenio Scalfari en 2016 que «Son los comunistas los que piensan como los cristianos».

domingo, 26 de diciembre de 2021

BERGOGLIO CON LOS LABIOS HINCHADOS

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
   
  
Durante el Ángelus de hoy, se ha visto a Francisco Bergoglio con los labios hinchados, especialmente el superior, escribe IlSismografo.Blogspot.com (26 de Diciembre).
    
Las cámaras han evitado los primeros planos. Por el momento, se desconocen las razones de esta hinchazón.
   
El angioedema es una hinchazón que puede afectar a los labios. Se desarrolla por debajo de la superficie de la piel de forma repentina o gradual a lo largo de unas horas. Normalmente dura unos días.

BERGOGLIO PUBLICA CARTA POR EL AÑO “Amóris lætítia”

Hoy 26 de Diciembre (fiesta de la Sagrada Familia para los modernistas –para los Católicos, es el I Domingo post-octava de la Epifanía–), Francisco Bergoglio hizo publicar una carta en ocasión de su Año “Familia Amóris lætítia” (que prácticamente le hizo sombra a su “Año de San José”) llena de lugares comunes en su seudomagisterio, en especial de su infame exhortación post-sinodal “Amóris lætítia”. 
CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS MATRIMONIOS CON OCASIÓN DEL AÑO “FAMILIA AMÓRIS LÆTÍTIA”
   
Queridos esposos y esposas de todo el mundo:
    
Con ocasión del Año “Familia Amóris lætítia”, me acerco a ustedes para expresarles todo mi afecto y cercanía en este tiempo tan especial que estamos viviendo. Siempre he tenido presente a las familias en mis oraciones, pero más aún durante la pandemia, que ha probado duramente a todos, especialmente a los más vulnerables. El momento que estamos pasando me lleva a acercarme con humildad, cariño y acogida a cada persona, a cada matrimonio y a cada familia en las situaciones que estén experimentando.
   
Este contexto particular nos invita a hacer vida las palabras con las que el Señor llama a Abrahán a salir de su patria y de la casa de su padre hacia una tierra desconocida que Él mismo le mostrará (cf. Gn. 12, 1). También nosotros hemos vivido más que nunca la incertidumbre, la soledad, la pérdida de seres queridos y nos hemos visto impulsados a salir de nuestras seguridades, de nuestros espacios de “control”, de nuestras propias maneras de hacer las cosas, de nuestras apetencias, para atender no sólo al bien de la propia familia, sino además al de la sociedad, que también depende de nuestros comportamientos personales.
   
La relación con Dios nos moldea, nos acompaña y nos moviliza como personas y, en última instancia, nos ayuda a “salir de nuestra tierra”, en muchas ocasiones con cierto respeto e incluso miedo a lo desconocido, pero desde nuestra fe cristiana sabemos que no estamos solos ya que Dios está en nosotros, con nosotros y entre nosotros: en la familia, en el barrio, en el lugar de trabajo o estudio, en la ciudad que habitamos.
    
Como Abrahán, cada uno de los esposos sale de su tierra desde el momento en que, sintiendo la llamada al amor conyugal, decide entregarse al otro sin reservas. Así, ya el noviazgo implica salir de la propia tierra, porque supone transitar juntos el camino que conduce al matrimonio. Las distintas situaciones de la vida: el paso de los días, la llegada de los hijos, el trabajo, las enfermedades son circunstancias en las que el compromiso que adquirieron el uno con el otro hace que cada uno tenga que abandonar las propias inercias, certidumbres, zonas de confort y salir hacia la tierra que Dios les promete: ser dos en Cristo, dos en uno. Una única vida, un “nosotros” en la comunión del amor con Jesús, vivo y presente en cada momento de su existencia. Dios los acompaña, los ama incondicionalmente. ¡No están solos!
    
Queridos esposos, sepan que sus hijos —y especialmente los jóvenes— los observan con atención y buscan en ustedes el testimonio de un amor fuerte y confiable. «¡Qué importante es que los jóvenes vean con sus propios ojos el amor de Cristo vivo y presente en el amor de los matrimonios, que testimonian con su vida concreta que el amor para siempre es posible!» [1]. Los hijos son un regalo, siempre, cambian la historia de cada familia. Están sedientos de amor, de reconocimiento, de estima y de confianza. La paternidad y la maternidad los llaman a ser generativos para dar a sus hijos el gozo de descubrirse hijos de Dios, hijos de un Padre que ya desde el primer instante los ha amado tiernamente y los lleva de la mano cada día. Este descubrimiento puede dar a sus hijos la fe y la capacidad de confiar en Dios.
    
Ciertamente, educar a los hijos no es nada fácil. Pero no olvidemos que ellos también nos educan. El primer ámbito de la educación sigue siendo la familia, en los pequeños gestos que son más elocuentes que las palabras. Educar es ante todo acompañar los procesos de crecimiento, es estar presentes de muchas maneras, de tal modo que los hijos puedan contar con sus padres en todo momento. El educador es una persona que “genera” en sentido espiritual y, sobre todo, que “se juega” poniéndose en relación. Como padre y madre es importante relacionarse con sus hijos a partir de una autoridad ganada día tras día. Ellos necesitan una seguridad que los ayude a experimentar la confianza en ustedes, en la belleza de sus vidas, en la certeza de no estar nunca solos, pase lo que pase.
    
Por otra parte, y como ya he señalado, la conciencia de la identidad y la misión de los laicos en la Iglesia y en la sociedad ha aumentado. Ustedes tienen la misión de transformar la sociedad con su presencia en el mundo del trabajo y hacer que se tengan en cuenta las necesidades de las familias.
    
También los matrimonios deben “primerear” [2] dentro de la comunidad parroquial y diocesana con sus iniciativas y su creatividad, buscando la complementariedad de los carismas y vocaciones como expresión de la comunión eclesial; en particular, los «cónyuges junto a los pastores, para caminar con otras familias, para ayudar a los más débiles, para anunciar que, también en las dificultades, Cristo se hace presente» [3].
 
Por tanto, los exhorto, queridos esposos, a participar en la Iglesia, especialmente en la pastoral familiar. Porque «la corresponsabilidad en la misión llama […] a los matrimonios y a los ministros ordenados, especialmente a los obispos, a cooperar de manera fecunda en el cuidado y la custodia de las Iglesias domésticas» [4]. Recuerden que la familia es la «célula básica de la sociedad» (Exhort. ap. Evangélii gáudium, 66). El matrimonio es realmente un proyecto de construcción de la «cultura del encuentro» (Carta enc. Fratelli tutti, 216). Es por ello que las familias tienen el desafío de tender puentes entre las generaciones para la transmisión de los valores que conforman la humanidad. Se necesita una nueva creatividad para expresar en los desafíos actuales los valores que nos constituyen como pueblo en nuestras sociedades y en la Iglesia, Pueblo de Dios.
   
La vocación al matrimonio es una llamada a conducir un barco incierto —pero seguro por la realidad del sacramento— en un mar a veces agitado. Cuántas veces, como los apóstoles, sienten ganas de decir o, mejor dicho, de gritar: «¡Maestro! ¿No te importa que perezcamos?» (Mc. 4,38). No olvidemos que a través del sacramento del matrimonio Jesús está presente en esa barca. Él se preocupa por ustedes, permanece con ustedes en todo momento en el vaivén de la barca agitada por el mar. En otro pasaje del Evangelio, en medio de las dificultades, los discípulos ven que Jesús se acerca en medio de la tormenta y lo reciben en la barca; así también ustedes, cuando la tormenta arrecia, dejen subir a Jesús en su barca, porque cuando subió «donde estaban ellos, […] cesó el viento» (Mc. 6, 51). Es importante que juntos mantengan la mirada fija en Jesús. Sólo así encontrarán la paz, superarán los conflictos y encontrarán soluciones a muchos de sus problemas. No porque estos vayan a desaparecer, sino porque podrán verlos desde otra perspectiva.
    
Sólo abandonándose en las manos del Señor podrán vivir lo que parece imposible. El camino es reconocer la propia fragilidad y la impotencia que experimentan ante tantas situaciones que los rodean, pero al mismo tiempo tener la certeza de que de ese modo la fuerza de Cristo se manifiesta en su debilidad (cf. 2 Co. 12, 9). Fue justo en medio de una tormenta que los apóstoles llegaron a conocer la realeza y divinidad de Jesús, y aprendieron a confiar en Él.
A la luz de estos pasajes bíblicos, quisiera aprovechar para reflexionar sobre algunas dificultades y oportunidades que han vivido las familias en este tiempo de pandemia. Por ejemplo, aumentó el tiempo de estar juntos, y esto ha sido una oportunidad única para cultivar el diálogo en familia. Claro que esto requiere un especial ejercicio de paciencia, no es fácil estar juntos toda la jornada cuando en la misma casa se tiene que trabajar, estudiar, recrearse y descansar. Que el cansancio no les gane, que la fuerza del amor los anime para mirar más al otro —al cónyuge, a los hijos— que a la propia fatiga. Recuerden lo que les escribí en Amoris laetitia retomando el himno paulino de la caridad (cf. nn. 90-119). Pidan este don con insistencia a la Sagrada Familia, vuelvan a leer el elogio de la caridad para que sea ella la que inspire sus decisiones y acciones (cf. Rm. 8, 15; Ga. 4, 6).
   
De este modo, estar juntos no será una penitencia sino un refugio en medio de las tormentas. Que el hogar sea un lugar de acogida y de comprensión. Guarden en su corazón el consejo a los novios que expresé con las tres palabras: «permiso, gracias, perdón» [5]. Y cuando surja algún conflicto, «nunca terminar el día en familia sin hacer las paces» [6]. No se avergüencen de arrodillarse juntos ante Jesús en la Eucaristía para encontrar momentos de paz y una mirada mutua hecha de ternura y bondad. O de tomar la mano del otro, cuando esté un poco enojado, para arrancarle una sonrisa cómplice. Hacer quizás una breve oración, recitada en voz alta juntos, antes de dormirse por la noche, con Jesús presente entre ustedes.
    
Sin embargo, para algunos matrimonios la convivencia a la que se han visto forzados durante la cuarentena ha sido especialmente difícil. Los problemas que ya existían se agravaron, generando conflictos que muchas veces se han vuelto casi insoportables. Muchos han vivido incluso la ruptura de un matrimonio que venía sobrellevando una crisis que no se supo o no se pudo superar. A estas personas también quiero expresarles mi cercanía y mi afecto.
    
La ruptura de una relación conyugal genera mucho sufrimiento debido a la decepción de tantas ilusiones; la falta de entendimiento provoca discusiones y heridas no fáciles de reparar. Tampoco a los hijos es posible ahorrarles el sufrimiento de ver que sus padres ya no están juntos. Aun así, no dejen de buscar ayuda para que los conflictos puedan superarse de alguna manera y no causen aún más dolor entre ustedes y a sus hijos. El Señor Jesús, en su misericordia infinita, les inspirará el modo de seguir adelante en medio de tantas dificultades y aflicciones. No dejen de invocarlo y de buscar en Él un refugio, una luz para el camino, y en la comunidad eclesial una «casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas» (Exhort. ap. Evangélii gáudium, 47).
    
Recuerden que el perdón sana toda herida. Perdonarse mutuamente es el resultado de una decisión interior que madura en la oración, en la relación con Dios, como don que brota de la gracia con la que Cristo llena a la pareja cuando lo dejan actuar, cuando se dirigen a Él. Cristo “habita” en su matrimonio y espera que le abran sus corazones para sostenerlos con el poder de su amor, como a los discípulos en la barca. Nuestro amor humano es débil, necesita de la fuerza del amor fiel de Jesús. Con Él pueden de veras construir la «casa sobre roca» (Mt. 7, 24).
    
A este propósito, permítanme que dirija una palabra a los jóvenes que se preparan al matrimonio. Si antes de la pandemia para los novios era difícil proyectar un futuro cuando era arduo encontrar un trabajo estable, ahora aumenta aún más la situación de incerteza laboral. Por ello invito a los novios a no desanimarse, a tener la “valentía creativa” que tuvo san José, cuya memoria he querido honrar en este Año dedicado a él. Así también ustedes, cuando se trate de afrontar el camino del matrimonio, aun teniendo pocos medios, confíen siempre en la Providencia, ya que «a veces las dificultades son precisamente las que sacan a relucir recursos en cada uno de nosotros que ni siquiera pensábamos tener» (Carta ap. Patris corde, 5). No duden en apoyarse en sus propias familias y en sus amistades, en la comunidad eclesial, en la parroquia, para vivir la vida conyugal y familiar aprendiendo de aquellos que ya han transitado el camino que ustedes están comenzando.
   
Antes de despedirme, quiero enviar un saludo especial a los abuelos y las abuelas que durante el tiempo de aislamiento se vieron privados de ver y estar con sus nietos, a las personas mayores que sufrieron de manera aún más radical la soledad. La familia no puede prescindir de los abuelos, ellos son la memoria viviente de la humanidad, «esta memoria puede ayudar a construir un mundo más humano, más acogedor» [7].
   
Que san José inspire en todas las familias la valentía creativa, tan necesaria en este cambio de época que estamos viviendo, y Nuestra Señora acompañe en sus matrimonios la gestación de la “cultura del encuentro”, tan urgente para superar las adversidades y oposiciones que oscurecen nuestro tiempo. Los numerosos desafíos no pueden robar el gozo de quienes saben que están caminando con el Señor. Vivan intensamente su vocación. No dejen que un semblante triste transforme sus rostros. Su cónyuge necesita de su sonrisa. Sus hijos necesitan de sus miradas que los alienten. Los pastores y las otras familias necesitan de su presencia y alegría: ¡la alegría que viene del Señor!
    
Me despido con cariño animándolos a seguir viviendo la misión que Jesús nos ha encomendado, perseverando en la oración y «en la fracción del pan» (Hch. 2, 42).
   
Y por favor, no se olviden de rezar por mí, yo lo hago todos los días por ustedes.
   
Fraternalmente,
  
Francisco
 
Roma, San Juan de Letrán, 26 de diciembre de 2021, Fiesta de la Sagrada Familia.
   
NOTAS
[1] Videomensaje a los participantes en el Foro «¿Hasta dónde hemos llegado con Amóris lætítia?» (9 junio 2021).
[2] Cfr. Exhort. ap. Evangélii gáudium, 24.
[3] Videomensaje a los participantes en el Foro «¿Hasta dónde hemos llegado con Amóris lætítia?» (9 junio 2021).
[4] Ibíd.
[5] Discurso a las familias del mundo con ocasión de su peregrinación a Roma en el Año de la Fe (26 octubre 2013); cf. Exhort. ap. postsin. Amóris lætítia, 133.
[6] Catequesis del 13 de mayo de 2015. Cf. Exhort. ap. postsin. Amóris lætítia, 104.
[7] Mensaje con ocasión de la I Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores “Yo estoy contigo todos los días” (31 mayo 2021).
No hay mucho que comentar, porque no dice absolutamente nada sustancial. Solo es «blá, blá, Amóris Lætítia, Evangélii Gáudium, (insertar lugar común bergogliano aquí), pandemia, blá, “no olviden rezar por mí”». Personalmente, lo único que sirvió fue para dar ocasión de publicar las homilías del Padre Fernando Altamira sobre el matrimonio y la familia, las cuales confiamos darán muchos más frutos que no la carta arriba indicada.

MEDITACIONES PARA EL ADVIENTO, NAVIDAD Y EPIFANÍA (DÍA VIGESIMONOVENO)

Meditaciones dispuestas por San Alfonso María de Ligorio, y traducidas al Español, publicadas en Barcelona por la imprenta de Pablo Riera en 1859. Imprimátur por D. Juan de Palau y Soler, Vicario General y Gobernador del Obispado de Barcelona, el 30 de Octubre de 1858.
     
MEDITACIÓN 29.ª (DÍA SEGUNDO INFRAOCTAVA DE NAVIDAD): Jesús nació niño.
Considera cómo la primera señal que dio el Ángel a los pastores para hallar al Mesías recién nacido fue la de encontrarle en forma de niño: Inveniétis infántem pannis involútum (San Lucas II, 12). La pequeñez de los niños es un grande atractivo de amor, pero un atractivo mucho mayor debe ser para nosotros la pequeñez de Jesús, que siendo un Dios inmenso, se ha hecho chiquito por nuestro amor, como dice San Agustín (Tratado 22 sobre el Evangelio de San Juan). Adán compareció sobre la tierra en edad perfecta; mas el Verbo eterno quiso manifestarse infante, para atraerse de esta manera con mayor fuerza de amor nuestros corazones. Jesús no viene al mundo para infundir terror, sí para ser amado, y por eso en su primera aparicion quiere hacerse ver tierno y pobre niño. «Mi Señor es grande, y digno en gran manera de ser loado», decía San Bernardo (Sermón XLVII sobre los Cánticos); pero viéndole despues el Santo hecho pequeñito en el establo de Belen, añadía exclamando con ternura: «Chiquito es el Señor, y por ello muy digno de ser amado». ¡Ah!. y quien considere con fe a un Dios niño llorar y dar vagidos sobre la paja en una gruta, ¿cómo es posible que no le ame y no invite a todos a amarle, como invitaba San Francisco de Asis diciendo: «Amemos al Niño de Belén: amemos al Niño de Belen»? Él es infantito, no habla, sí que solo gime; pero ¡oh Dios!, que aquellos gemidos son voces todas de amor, con las que nos convida a amarle, y nos pide el corazón. Considera por otra parte que los niños se atraen los afectos también porque se reputan inocentes, aunque nazcan manchados de la culpa original. Mas Jesús nace niño inocente, santo, sin mancha alguna. Mi amado, decía la sagrada Esposa, es todo rubicundo por el amor, y cándido por la inocencia, puro de toda culpa, elegido entre miles: Diléctus meus cándidus et rubicúndus, eléctus ex míllibus (Cánticos V, 10). Solo en este Niño halló el eterno Padre sus delicias porque, como dice San Gregorio, solamente en este no halló culpa. Consolémonos, pues, nosotros miserables pecadores, porque este divino Infante ha venido del Cielo a comunicarnos esta su inocencia por medio de su Pasión. Los méritos suyos, si nosotros supiésemos estimarlos, pueden mudarnos de pecadores en santos e inocentes; pongamos en ellos nuestra confianza, pidamos por los mismos al eterno Padre siempre la gracia, y lo alcanzaremos todo.
    
AFECTOS Y SÚPLICAS 
Eterno Padre, yo miserable pecador, reo del Infierno, no tengo qué ofreceros en satisfacción de mis pecados; os ofrezco, pues, las lágrimas, las penas, la Sangre, la muerte de este Niño que es vuestro Hijo, y por Él os suplico piedad. Si yo no tuviese este Hijo que ofreceros, sería perdido, no tendríais más que esperar de mí; pero Vos para esto me lo habeis dado, a fin de que ofreciéndoos los méritos suyos espere mi salvacion. ¡Señor!, grande ha sido mi ingratitud; pero es más grande vuestra misericordia. ¿Y qué mayor misericordia podía esperar, que tener de Vos en don a vuestro mismo Hijo, por mi Redentor y por víctima de mis pecados? Por amor, pues, de Jesucristo perdonadme todas las ofensas que os he hecho, de las cuales me arrepiento con todo el corazón por haber ofendido a Vos, bondad infinita. Y por amor de Jesucristo os pido la santa perseverancia. ¡Ah!, mi Dios, si yo os volviese a ofender después que me habéis esperado con tanta paciencia, me habéis socorrido con tantas luces, y me habéis perdonado con tanto amor, ¿no merecería un Infierno a propósito para mí? ¡Ah!, Padre mio, no me abandoneis. Yo tiemblo al pensar en las traiciones que os he hecho: ¿cuántas veces he prometido amaros, y después os he dado las espaldas? ¡Ah!, mi Creador, no permitáis que tenga yo que llorar la desgracia de verme nuevamente privado de vuestra amistad. No permitáis que me separe de Vos, no permitáis que me separe de Vos. Lo repito y quiero repetirlo hasta el último aliento de mi vida; y Vos dadme la gracia para siempre de repetiros esta misma súplica: Ne me permíttas separári a te. Jesús mío, mi amado Niño, encadenadme con vuestro amor. Os amo, y quiero siempre amaros. No permitáis que yo tenga que separarme más de vuestro amor. Amo tambien a Vos, Madre mía; amadme asimismo Vos. Y si me amais, esta es la gracia que me habéis de alcanzar, que ya no deje más de amar a Dios.

sábado, 25 de diciembre de 2021

SERMÓN DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

El día 25 de Diciembre de 2021, fiesta de la Natividad del Señor, el Padre Pío Vázquez presidió la Misa “in Die” en la Capilla San Pío X de la ciudad de Santa Fe de Bogotá (Colombia), donde dio el siguiente sermón, que trató sobre el Nacimiento de Nuestro Señor, sus circunstancias y las enseñanzas que para nuestro aprovechamiento espiritual se derivaron de este.
  
Queridos fieles:
    
El día de hoy nos hallamos celebrando una de las Fiestas más importantes de todo el año litúrgico: el Nacimiento de Dios Nuestro Señor Jesucristo, el nacimiento en el tiempo de Dios hecho hombre.
   
Quisiéramos, primeramente, comentar cómo su nacimiento, al que estamos tan acostumbrados, es un gran misterio y, en segundo lugar, ver qué enseñanzas nos da con las particulares circunstancias del mismo.
    
El Nacimiento de Dios
Primeramente, consideremos, pues, este gran misterio.
    
Por desgracia, como estamos tan acostumbrados a oírlo desde que somos niños muy pequeños, no lo valoramos como merece. Desde que somos chiquiticos oímos hablar y se nos enseña del nacimiento del Niño Dios, del pesebre, de Belén… Pero, ¿por un momento nos detenemos a considerar y meditar lo que esto significa; a pensar qué estamos celebrando hoy? El nacimiento de Dios en la tierra, y ¡nos suena tan natural!, y, sin embargo, no lo es. ¡Dios nacido de una mujer virgen! ¡Que Dios se haya hecho hombre! Esto solo, prescindiendo de los detalles de su nacimiento —de los cuales ya diremos—, debería bastar para anegarnos en un abismo de adoración al Altísimo. ¡Dios hecho hombre!
     
Y, además, ¡que haya querido venir al mundo como el resto de los mortales!, ¡siendo un niño! Si Él hubiera querido, podría haber creado un cuerpo adulto de 30 años y haberse allí encarnado, para ahorrarse así pasar por las incomodidades de ser bebé, luego niño, adolescente, etc. Pero no, Él quiso pasar por ello, quiso parecerse a los demás niños: pequeño, indefenso, necesitado… Y, sin embargo, en ese Niño, en apariencia igual a los demás, habitaba toda la plenitud de la divinidad, el Verbo hecho carne.
     
Este solo hecho, la Encarnación, que Dios se haya hecho hombre por amor a nosotros, debería bastar para inflamar nuestros corazones en su divino amor, para así entregarnos del todo a Él, sin reservas, para estar totalmente dedicados a su servicio. Pero, como no lo meditamos ni pensamos, por eso nuestra tibieza en el amor de Dios…
     
Circunstancias de su Nacimiento
Y si ya lo anterior, el puro hecho de que se haya hecho hombre, basta para anonadarnos, veamos ahora con qué circunstancias quiso que estuviera envuelto su nacimiento, para aun más asombrarnos.
     
Veamos lo que nos dice el Evangelio: “Estando allí [en Belén], aconteció que se cumplieron los días del parto. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo recostó en un pesebre, porque no quedaba lugar para ellos en la hospedería” (Lc. 2, 6-7).
    
Increíble. Nace Dios y no tiene siquiera una morada en la cual nacer: “no quedaba lugar para ellos en la hospedería”. La Virgen Santísima próxima a dar a luz y no tienen a donde hacerse. Imaginemos la cruz que ello sería, la preocupación de San José: ¿Qué hacemos? Comienzan a buscar y hallan una gruta, dentro de la cual hay un establo —por tanto, animales, suciedad, mal olor, habría estiércol, sería oscuro— y allí María Santísima dio a luz milagrosamente sin daño de su integridad virginal y colocó al Niño recién nacido sobre un pesebre, esto es, ¡donde comen los animales! Es decir, nació Dios y, no sólo no tuvo donde nacer, sino que ni siquiera una cuna en donde ser reclinado. No olvidemos que estamos hablando de Dios, en ese Niño habitaba toda la plenitud de la divinidad: Una mansión lujosísima, las más grande y hermosa que existiera; una cuna toda de oro, llena y recamada de piedras preciosas, hubiera sido poco para Él que es el Creador y Señor de todas las cosas y lo merece todo…
    
Pero no para allí la cosa. A todo esto que decimos hay que añadir que nace totalmente desconocido. Insistimos, estamos hablando de Dios, no es un cualquiera quien nace… Y absolutamente nadie está enterado. Sólo lo saben la Virgen Santísima y San José, pero fuera de ellos el mundo entero ignora el magno acontecimiento del nacimiento del Mesías, del Verbo de Dios hecho hombre. Todos los hombres siguen su curso, sus vidas de manera habitual, sin saber ni sospechar que ha nacido el Redentor del Género Humano, desde tantos siglos esperado.
    
Enseñanzas a sacar del Nacimiento de Cristo
Ahora viene la pregunta a la mente: ¿Por qué quiso Nuestro Señor que su Nacimiento estuviera revestido de tales circunstancias? La respuesta es: para instruirnos, para enseñarnos, pues las acciones mismas de Dios Nuestro Señor Jesucristo son lecciones para nosotros, según reza el dicho latino: “Étiam gesta Christi verba sunt”, “También las acciones de Cristo son palabras”.
 
¿Y qué nos quiere enseñar con todas estas circunstancias? Evidentemente que apreciemos la pobreza, la humildad, a tener desprecio porlos honores terrenos, así como Él no los quiso y despreció. Verdaderamente, con tan sólo meditarlo un poco todo esto salta a la vista. El Nacimiento de Nuestro Señor es un fuertísimo llamado a la humildad, al desprecio de todo lo terreno, de las vanidades humanas y mundanas. Al nacer, no quiso tener nada, ni siquiera una cuna donde ser colocado; no quiso que nadie supiera, sino que quiso nacer desconocido.
   
Y hay una circunstancia más, con la cual nos instruye. Después de nacer, decidió comunicar la buena nueva de su Nacimiento. ¿Pero a quién lo hizo? ¿Acaso al Emperador Augusto, el hombre más poderoso del momento?, ¿o a Herodes y demás príncipes y dignidades de por allí?, ¿o tal vez al sumo sacerdote o a los escribas y fariseos?, ¿o a los sabios filósofos del momento? No, a ninguno de ellos le fue comunicada tan grata nueva; sino que los únicos a quienes Nuestro Señor quiso compartirles la noticia de su Nacimiento fue a unos pastores pobres y humildes que yacían en el campo, haciendo vigilia durante la noche, guardando su rebaño; para así mostrarnos sobre quienes está su predilección, “escondiste estas cosas a los sabios y prudentes y las revelaste a los párvulos” (Mt. 11,25), dirá Él mismo después.
    
Por tanto, ¿qué es lo que busca Cristo sino abatir nuestra soberbia y excesivo apego a los bienes de este mundo y a sus honras y honores?Si Él nació así, fue para darnos ejemplo, ejemplo que seguiría dando a todo lo largo de su vida y muy especialmente en su Muerte. Debemos seguirlo e imitarlo en su amor a la pobreza, a la humildad, en su desestimación por las grandezas de este mundo.
   
Comparemos esta gran humildad de Nuestro Salvador con nuestra enorme soberbia, para que podamos así quedar sanamente confundidos. Ver, por un lado, cómo Él se abate a más no poder, y cómo nosotros, por otro, no hallamos cómo engrandecernos a nosotros mismos por encima de todos y todo. Meditémoslo y pidámosle nos dé la gracia de seguir su ejemplo.
    
Para concluir, queridos fieles, simplemente los queremos exhortar a que, con el pensamiento, vayamos al pesebre y contemplemos el Nacimiento del Niño Dios; y que, viéndolo nacer así, nos decidamos a ser totalmente de Él y no a medias tintas, una parte para el mundo y otra para Dios, no; sino ser absolutamente de Nuestro Señor; Él lo merece y por eso ha hecho también todo ello, por amor a nosotros, para poder conquistar nuestro corazón. Démoselo, pues, en especial en esta fecha tan hermosa.
    
Quiera María Santísima rogar por nosotros para que así sea.
    
Ave María Purísima. PADRE PÍO VÁZQUEZ

“BENDICIÓN” INCOMPLETA (Aparte de inexistente)

   
En la Bendición “Urbi et Orbi” realizada hoy en en la Loggia de las Bendiciones de la Basílica de San Pedro (hasta el Domingo de Pascua 4 de Abril del presente inclusive, por motivo de corona, se daba en el balcón interno de la Basílica Vaticana), después de anunciada por el cardenal protodiácono Renato Raffaele Martino (sacerdote válidamente ordenado con el Rito Romano tradicional el 20 de Junio de 1957 por Demetrio Moscato, Arzobispo de Salerno, pero obispo nválidamente “instalado” el 14 de Diciembre de 1980 por el Secretario de Estado Vaticano Agostino Casaroli Parelli) en nombre de Francisco Bergoglio la Indulgencia plenaria «a todos los fieles presentes y a aquellos que reciben su bendición por medio de la radio, de la televisión, y de las nuevas tecnologías de la comunicación», Bergoglio “impartió” la bendición en una forma inválida al decir “Fílius” en vez de “Fílii”, y omitiendo la conclusión «descéndat super vos et máneat semper», que es parte de la misma e indica el destinatario (ver en el minuto 19:45).
   
   
Que cada quien juzgue las razones (réctius, los pretextos) para esta omisión (inexcusable desde todo punto porque tenía el libro abierto ante sus ojos). De todas maneras, Francisco Bergoglio no puede dar nada de lo que no tiene, porque él NO ES PAPA, NI OBISPO, NI SACERDOTE, NI CATÓLICO NI ES NADA.

LOS ENEMIGOS DE LA TIARA

Tiara Palatina del Papa Pío IX
  
«La corona que Dios depone sobre la cabeza de este su humilde siervo tiene muchos enemigos, que no cesan ni cesarán nunca de envidiarla. Alistan para este objetivo todas las armas, las mentiras, las calumnias y las artes más inicuas por parte de los hombres, parte de los cuales nacieron fuera de nuestra fe y parte la tuvieron naciendo, pero la perdieron. Hay quien renueva el discurso de Absalón bajo la puerta de Jerusalén, y repite que si esta corona posase sobre otra cabeza, todo andaría mucho mejor, el pueblo sería más felíz y volvería la edad de oro. Yo no tengo necesidad de recordar el fin funesto que tuvo este hijo desgraciado; vosotros sabéis cómo murió infelizmente. A aquellos que mueven guerra a la Iglesia, que intentan asaltar y tomarse la Jerusalén del mundo cristiano, yo deseo el fin de Absalón, no físicamente, sino espiritualmente. Absalón tuvo en el cuerpo tres golpes de lanza, y yo deseo tres golpes de lanza con la gracia de Dios en el alma de los enemigos de la Iglesia: que sea el primer golpe el arrepentimiento del mal que han hecho; el segundo, el pensamiento y la consideración de lo que hacen; el tercero, el temor de los eternos castigos que Dios les ha reservado si no se enmiendan. Oremos, hermanos, oremos por ellos; y seais vosotros, mis carísimos, que favorezcais tanto en el gobierno de este fragmento de Estado que me dejaron, como en el gobierno aún más grave de la Iglesia, continuad asistiéndome con firmeza, constancia y coraje. Elevemos siempre más fervorosamente nuestras oraciones a Dios, confiemos en Él. Si faltan los auxilios humanos, no vendrá a menos el suyo, porque suya es nuestra causa. La oración, el sufrimiento y la fe viva obtendránn aquellas misericordias que Él retarda, pero no niega jamás a quien lo sirve».
   
Discurso de Pío IX a los Cardenales después de la Misa por el XVIII aniversario de su Coronación Papal, 21 de Junio de 1864. En La Parola di Pio IX, ossia, raccolta di discorsi e detti di Sua Santità dal principio del suo pontificato sino ai nostri giorni (Padre Antonio Marcone, compilador). Serie Segunda, Génova, 1871, pp. 3-4).

DEVOCIÓN MARIANA DE GABRIEL GARCÍA MORENO

En 1599, Nuestra Señora del Buen Suceso le anunció a la Venerable Madre Mariana de Jesús Torres y Berriochoa, segunda abadesa del convento de la Inmaculada Concepción de Quito lo siguiente:
«En el siglo XIX vendrá [al Ecuador] un presidente cristiano, varón de carácter, a quien Dios, Nuestro Señor, le dará la palma del martirio en la plaza en donde está éste mi Convento. Él consagrará la República al Divino Corazón de mi Hijo Santísimo, y esta consagración sustentará la Religión Católica en los años posteriores, los cuales serán aciagos para la Iglesia».
Profecía que se cumplió en la persona del Presidente Mártir Gabriel García Moreno, cuya vida y obra estuvo señalada por una devoción fiooao a la Santísima Virgen, como se verá a continuación.
  • Cuando Gabriel García Moreno era bebé (había nacido el 24 de Diciembre de 1821), en 1822, el general Antonio José de Sucre entregó su espada a la imagen de Nuestra Señora de la Merced que se venera en su iglesia de Quito tras la victoria en la batalla de Pichincha, hecho que dejó honda impresión en la familia García Moreno.
  • Al recibirse de abogado el 27 de Marzo de 1848, García Moreno juró defender la Inmaculada Concepción de María Santísima.
  • El 24 de Septiembre de 1860, Gabriel García Moreno obtuvo, por mediación de Nuestra Señora de la Merced (que había invocado como “Reina, Patrona y Abogada del Ecuador y de sus Armas”), la victoria sobre el autoproclamado Jefe Supremo del Guayas Guillermo Franco Herrera (que era apoyado por el Perú). Al año siguiente, la Convención Nacional presidida por el general Juan José Flores y Aramburu declaró a la Virgen de la Merced Patrona y Protectora de la República y las Fuerzas Armadas, y García Moreno declaró día cívico.
  • El 30 de diciembre de 1863, invocando a Nuestra Señora del Quinche, Patrona de Ecuador, García Moreno salvó la frontera del norte con el Tratado de Pinsaquí, después de la derrota sufrida en la batalla de Cuaspud a manos del dictador colombiano y masón Tomás Cipriano de Mosquera y Arboleda.
  • El 26 de Junio de 1865, invocando a Nuestra Señora del Rosario, venció a una flota de piratas revolucionarios encabezados por los expresidentes liberales y masones José María Urbina y Viteri y Juan Francisco Robles García en la batalla naval de Jambelí.
  • El 27 de septiembre de 1868, inauguró la población por él fundada con el nombre de Santa María de la Esperanza, en la provincia de Imbabura.
  • El día de la Anunciación de 1874, Gabriel García Moreno realizó la Consagración del Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús, siendo la primera nación del mundo en hacerlo.
  • En 1874, un botánico había hallado en los Andes una flor aún no catalogada de la familia de las pasifloras, y pretendió llamarla Tacsónia García‐Moreno en honor al presidente. Pero este, en una carta del 8 de Diciembre, respondió diciendo: «Si quiere usted darme gusto, deje usted a un lado mi pobre persona; si la flor es rara, bonita y desconocida en el Ecuador, ofrezcala usted a la flor del cielo, llamándola Tacsónia Maríæ». Así lo recogió el padre Ángel Zarzuelo de Cancio en la Vida de Don Gabriel García Moreno, Madrid 1889.
  • Fue el socio fundador de la Congregación Mariana de Artesanos de Quito, dirigida por los jesuitas. Y tuvo, también, particular devoción por Nuestra Señora de la Silla; ante cuya imagen dirigía el rezo del Santo Rosario, en familia.
  • El 6 de Agosto (Fiesta de la Transfiguración del Señor) de 1875, saliendo de Misa en la Catedral de Quito, cayó brutalmente asesinado a manos del sicario Faustino Lemus Rayo y sus cómplices Roberto Andrade, Abelardo Moncayo y Manuel Cornejo por instigación de la masonería de Ecuador y Colombia (a su vez instigada por las logias de Alemania), en la Plaza Grande de Quito, al pie del Palacio Presidencial, y en diagonal al Monasterio de la Inmaculada Concepción. García Moreno expiró junto al altar de Nuestra Señora de los Dolores, en la Catedral de Quito, después de proclamar «Dios no muere».

BARTOLOMÉ FANARIOTA, POSITIVO PARA CORONA


Bartolomé I Archondonis, Patriarca de Constantinopla y amigo de Francisco Bergoglio, en una prueba de antígenos realizada en el Fanar (el Vaticano de los griegos) el viernes dio positivo para presencia de coronavirus.
  
Conducido inmediatamente al Hospital Central de Constantinopla/Estambul para pruebas adicionales, se halló con “síntomas leves”, por lo que volvió al Palacio Patriarcal de San Jorge en el Fanar, pero no presidió la Divina Liturgia por la Navidad neocalendarista (la Iglesia Ortodoxa Griega emplea el Calendario “Juliano Reformado” desde 1924).
   
Bartolomé I Archondonis, de 81 años, recibió la coronavacuna en Enero de 2021. Devenido “Apóstol de la vacuna”, emitió un “mensaje de Navidad” el 21 de Diciembre instando a sus súbditos (o lo que queda de ellos) a “vacunarse”. En Octubre, durante su viaje a Estados Unidos, fue hospitalizado dos veces: una en el Hospital Universitario George Washington en Washington DC por el “malestar” producido durante el viaje, y el 3 de Noviembre en el Hospital Mt. Sinai de Nueva York fue sometido a una angioplastia (dilatación arterial) tras hallársele una obstrucción coronaria.

MEDITACIONES PARA EL ADVIENTO, NAVIDAD Y EPIFANÍA (DÍA VIGESIMOCTAVO)

Meditaciones dispuestas por San Alfonso María de Ligorio, y traducidas al Español, publicadas en Barcelona por la imprenta de Pablo Riera en 1859. Imprimátur por D. Juan de Palau y Soler, Vicario General y Gobernador del Obispado de Barcelona, el 30 de Octubre de 1858.
     
MEDITACIÓN 28.ª (DÍA DE NAVIDAD): Del Nacimiento de Jesús.
El nacimiento de Jesucristo trajo una alegría general a todo el mundo. Él fue aquel Redentor deseado por tantos años y con tantos suspiros; que por esto fue llamado el Deseado de las gentes, y el deseo de los collados eternos. Héle; ya ha venido, y ha nacido en una pequeña cueva. Aquel gozo grande que el Ángel anunció a los pastores, hoy lo anuncia tambien a nosotros, y nos dice: Ecce evangelízo vobis gáudium magnum, gozo que será para todo el pueblo; porque hoy os es nacido el Salvador del mundo. ¡Qué gran fiesta se hace en un reino cuando nace al monarca su primogénito! Pues, mayor fiesta debemos hacer nosotros, viendo nacido al Hijo de Dios que ha venido del Cielo a visitarnos, movido de las entrañas de su misericordia. Nosotros estábamos perdidos, y he aquí que Él ha venido a salvarnos: el Pastor ha venido a salvar sus ovejuelas de la muerte, dando su vida por amor de ellas. El Cordero de Dios ha venido a sacrificarse por alcanzarnos la divina gracia, y para hacerse nuestro libertador, nuestra vida, nuestra luz, y aun nuestro alimento en el santísimo Sacramento. Dice San Agustín, que por esto Jesucristo al nacer quiso ser puesto en el pesebre donde hallaban pasto los animales; para darnos a entender que Él se hizo hombre a fin de hacerse Él mismo nuestra comida para la eternidad. Jesús, en efecto, nace todos los días en el Sacramento por medio del sacerdote y de la consagración. El altar es el pesebre, y allí vamos nosotros a alimentarnos de sus carnes. Alguno habrá que desee tener el santo Niño en los brazos, como le tuvo el santo viejo Simeón; pues cuando comulgamos nos enseña la fe que no solo en los brazos, sí que dentro de nuestro pecho está aquel mismo Jesús que estuvo en el pesebre de Belén; para esto Él ha nacido, para darse todo a nosotros: Párvulus natus est nobis, et Fílius datus est nobis.
    
AFECTOS Y SÚPLICAS 
Señor, yo soy la oveja que, por andar tras de mis placeres y caprichos, me he perdido miserablemente; mas Vos, oh Pastor y juntamente Cordero divino, sois aquel que habeis venido del Cielo a salvarme, sacrificándoos cual víctima sobre la cruz en satisfacción de mis pecados. Si yo, pues, quiero enmendarme, ¿qué debo temer? ¿Por qué no debo confiarlo todo de Vos, mi Salvador, que habeis nacido de intento para salvarme? ¿Qué mayor señal de misericordia podíais darme, oh dulce Redentor mío, para inspirarme confianza, que daros Vos mismo? Yo os he hecho llorar en el establo de Belén; pero si Vos habeis venido a buscarme, yo me arrojo confiado a vuestros pies; y aunque os vea afligido y envilecido en ese pesebre, reclinado sobre la paja, os reconozco por mi Rey y Soberano. Oigo ya esos vuestros dulces vagidos, que me convidan a amaros, y me piden el corazón. Aquí le tenéis, Jesús mío. Hoy lo presento a vuestros pies; mudadlo, inflamadlo Vos, que a este fin habéis venido al mundo, para inflamar los corazones con el fuego de vuestro santo amor. Oigo también que desde ese pesebre me decís: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón. Y yo respondo: ¡Ah, Jesús mío!, y si no amo a Vos, que sois mi Dios y Señor, ¿a quién he de amar? No, amado Señor mío, yo todo me entrego a Vos, y os amo con todo el corazón. Yo os amo, yo os amo, yo os amo. ¡Oh sumo bien, oh único amor de mi alma! Ea, aceptadme por vuestro en este día, y no permitáis que haya de dejar de amaros. Reina mía, María, os pido por aquel consuelo que tuvísteis la primera vez que mirasteis nacido a vyestro Hijo, y le disteis los primeros abrazos, intercedáis con Él para que me acepte por hijo, y me encadene para siempre con el don de su santo amor.

MENSAJE DE NAVIDAD

   
Amados hermanos, Salud y Bendición.
   
El misterio de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo según la carne nos debe inspirar afectos piadosos y resolución de convertirnos sinceramente a Dios, de ejercer humildad reconociendo que de Él, sin que lo mereciéramos, sino por su infinita Bondad, resolvió asumir nuestra condición, exceptuado el pecado y la ignorancia, para rescatarnos de la esclavitud del pecado, la muerte y el diablo.
   
Así pues, a ejemplo de los pastores que al oír la voz del Ángel que les anunció el nacimiento de nuestro Salvador corrieron presurosos a verlo, y después de encontrarlo con su Madre Santísima y San José anunciaron a toda la ciudad esta Buena Nueva, debemos nosotros dar razón de nuestra esperanza a todas las naciones, más cuando estamos firmemente persuadidos que el mismo que la primera vez vino pobre en un establo es aquel que un día no muy lejano volverá como Rey invencible a dar a cada uno el pago debido a sus obras.
   
Pidámosle a la Bienaventurada Virgen María y a San José que por su intercesión nos sea obtenida la gracia de la perseverancia final, y que firmes en la fe, diligentes en las buenas obras, y dispuestos a todo para la defensa de la Verdad, seamos hallados dignos de reinar con Nuestro Señor en la Gloria.
   
¡SANTA Y BENDECIDA NAVIDAD PARA TODOS VOSOTROS, HERMANOS DILECTOS!

JORGE RONDÓN SANTOS
25 de Diciembre de 2021 (Año Mariano “Espada de Lepanto”).
Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. Fiesta de Santa Anastasia de Roma, Virgen y Mártir.

viernes, 24 de diciembre de 2021

OTRO ASALTO DE LA PELEA PELL Vs. BECCIU

  
El cardenal George Pell no está seguro de si hubo personal de la Iglesia conciliar que en retalación por sus medidas como Secretario para la Economía contra la corrupción financiera en el Vaticano haya participado en la promoción de las falsas acusaciones de “abuso” contra él que causaron su encarcelamiento, dijo a María Montserrat “Montse” Alvarado el 18 de Diciembre en la sección de entrevistas “On the Record” del programa EWTN News In Depth.
    
Subrayó que 2,3 millones de dólares australianos (1,5 millones de euros) salieron de la Secretaría de Estado del Vaticano hacia Australia, y dijo: “Tengo una pregunta para el cardenal Becciu: ¿Nos dirá para qué fue el dinero?”. El cardenal Giovanni Angelo Becciu Curzu (que fue Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado entre 2011 y 2018) dijo sobre esa suma que “no era asunto de Pell” saber a dónde fue a parar.
   
Alberto Perlasca, el principal testigo de la acusación en el juicio de Becciu (aplazado hasta mediados de Febrero de 2022), dijo a los fiscales que el dinero se envió a los obispos australianos para los gastos legales de Pell. Sin embargo, estos le dijeron a Pell por escrito que no habían recibido ningún dinero, ni tampoco Pell, de ahí que quiere saber qué se hizo el dinero, y espera que “el Vaticano no haya participado en la promoción de artículos hostiles contra mí”.
   
En cuanto a las reformas financieras del Vaticano, Pell dice que “la mayor parte de la corrupción, si no toda, ha sido eliminada”. Y añade: “Espero que así sea”. Ahora, el problema del Vaticano es para Pell que se está quedando sin dinero.
   
En respuesta, Becciu publicó a conocer a través de su abogado Fabio Viglione en AdnKronos una carta abierta de 500 palabras el 22 de Diciembre, diciendo que no tiene nada que decir al respecto: “no responderé a ninguna de sus reconstrucciones, cuya falta de fundamento es manifiesta”, pero esto no es cierto.
   
Se esconde tras los contraataques y la confidencialidad, y apelando a “la inminencia de la Navidad” y a “la dignidad cardenalicia”, califica la legítima pregunta de Pell de “provocaciones públicas, poco comprendidas por nuestros fieles y por quienes esperarían una actitud muy diferente de los hombres de Iglesia”.
   
Justifica su no respuesta con la afirmación de que el asunto es “exigente y ciertamente confidencial”.

NO HAY NAVIDAD EN QUÉBEC POR EL ARZOBISPÓN LOCAL

Elementos tomados de distintas fuentes.
   
   
Debido a la covidhisteria atizada por la variante Ómicron (que la evidencia científica encuentra equivalente a un leve catarro), la archidiócesis de Québec (Canadá) canceló por segundo año consecutivo todas las Eucaristías de Navidad.
    
El cardenal Gérald Cyprien Lacroix Laurendeau ISPX (foto), de 64 años, anunció el 22 de Diciembre que desde la medianoche del 23 de Diciembre hasta el 10 de Enero se cancelan todas las Misas públicas, excepción hecha de los funerales.
    
«Soy consciente de que será muy decepcionante no reunirse en la iglesia este año para las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, pero considero que es nuestro deber participar en el esfuerzo colectivo para evitar una mayor propagación del coronavirus», amagó Lacroix.
    
Lacroix permite las “visitas personales” a las iglesia siempre que se cumplan los protocolos oficiales; y anima a los católicos a “celebrar la Natividad en la intimidad de sus hogares” y dice que todos son bienvenidos a ver “por Internet las Misas de Navidad”.
  
Desde que comenzó la plandemia en Canadá, según los datos oficiales, han habido 1’920.000 casos de coronavirus y 30.113 muertes, cifras que comparadas con la población canadiense (estimación 2021: 38’246.108 habitantes) representan apenas 0,199% y 0,079% respectivamente.
  
Si bien el gobierno de la provincia de Québec (dirigido por el conservador François Legault Schetagne) ha exigido la presentación del llamado “pasaporte de vacuna” para entrar a las iglesias, y ha restringido su capacidad para recibir fieles, no decretó la no reunión en celebraciones colectivas como hizo Lacroix.
   
Estas medidas estatales, incluso, fueron criticadas por el obispón de Pembroke (Ontario), Guy Desrochers Sauvé C.Ss.R., quien dirigió una carta al gobierno de Quebec quejándose por imponer el mandato de vacunas a las iglesias: «Nos tratan con más dureza que los supermercados y muchas otras empresas, pero en un momento se nos reconoció como ‘esencial’ para el bienestar del público, en particular de los fieles», escribió.

JUAN PABLO I, “BEATIFICADO” EL 4 DE SEPTIEMBRE DE 2022

   
Ayer 23 de Diciembre, el Vaticano modernista anunció que la “beatificación” de Albino Luciani Tancón (en arte “Juan Pablo I”) tendrá lugar el 4 de Septiembre de 2022 en la Plaza de San Pedro.
   
La fecha, informada por la deuterovaticana Congregación para la Causa de los Santos, fue compartida al cardenal Benjamino Stella (ex-prefecto de la Congregación para el Clero postulador de la causa) y a Renato Marangoni (obispón de Belluno-Feltre, patria de Luciani, donde se abrió la etapa diocesana de la causa el 23 de Noviembre de 2003 y se clausuró el 9 de Noviembre de 2017).
   
El 17 de Febrero de 2020, Francisco Bergoglio creó la Fundación Vaticana “Juan Pablo I”, con el propósito de «promover y diseminar el conocimiento del pensamiento, obra y ejemplo del Papa Juan Pablo I», según la nota de prensa firmada por el Secretario de Estado Pietro Parolin Miotti el 28 de Abril de ese año para L’Osservatore Romano. «El Papa Juan Pablo I fue y permanece como un punto de referencia en la historia de la Iglesia Universal, cuya importancia (como San Juan Pablo II señaló) es inversamente proporcional a la duración de su muy corto pontificado», agregó.
   
Así las cosas, más que claro queda que lo que se “beatifica” en el malogrado Juan Pablo I Luciani es el Vaticano II, que ha visto “canonizados” a sus fundadores Juan XXIII bis Roncalli y Pablo VI Montini, y a su mayor implementador Juan Pablo II Wojtyła (aparte que Luciani fue uno de los que más encarnizadamente lo promovió en las diócesis donde estuvo). Además, se “beatifica” el Motu Próprio bergogliano Traditiónis Custódes y el autoritarismo y la incompetencia a nivel diocesano, porque Luciani, en cuanto obispo de Vittorio Veneto, ocasionó el “Cisma de Montanèr”, reprimió los grupos de oración del Padre Pío (aun cuando conocía personalmente a Sor Pía de los Dolores OSS –en el siglo Gracia Forgione Di Nunzio–, la hermana del Padre Pío) y prohibió las peregrinaciones a San Giovanni Rotondo (influenciado por su maestro el obispo de Padua Girolamo Bartolomeo Bortignon Loro OFM Cap., acérrimo enemigo del fraile estigmatizado –Luciani fue pro-canciller de Bortignon en la diócesis de Belluno–; aparte que como Patriarca de Venecia proscribió la Misa Romana Tradicional.