Vexílla Regis

Vexílla Regis
MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER
NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN
No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

miércoles, 18 de noviembre de 2009

A LA "MEMORIA HISTÓRICA"

Mi amigo y hermano Fray Trabucaire (de La Santa Alianza) escribió un poema sobre la mal llamada "memoria histórica".











- A la memoria de mi tío abuelo José Sánchez Calero, hermano de mi abuela materna encarcelado por el Frente Popular por el hecho de ser falangista. A la memoria de su primo Eugenio López Calero, encarcelado por el mismo motivo. Por José Escobar Gutiérrez, quien fue encarcelado por "oler a incienso" y que sirvió en el Requeté a las órdenes del Capitán Barrau. A todos los del pueblo que fueron encarcelados y que iban a ser quemados vivos por gente de Coria del Río y ello no fue así cuando Queipo tomó Sevilla, y el pueblo fue tomado por pocos guardias civiles y algunos paisanos mientras las hordas rojas que amenazaban a la gente que iba a Misa salieron huyendo. A todos los del pueblo caídos por Dios y por España a los que desde hace años se les negó el homenaje. A la memoria del cabo Anguas Becerril, primo de mi abuela paterna, asesinado por las hordas bolcheviques, y que probablemente un día de estos le quitarán su nombre a una calle de su pueblo. A la memoria del hijo de Pascual Becerril, también primo de mi abuela paterna, quien murió después de estar encerrado en una checa en Madrid. A la memoria de mis entrambos abuelos, que lucharon contra aquella tiranía y pudieron vivir para contarlo; y a la memoria de aquellos paisanos que murieron en el frente.


Esta sectaria ley, que pretende una reeducación gramsciana, está llegando a extremos insostenibles. Este régimen indigno que nos está llevando a la ruina no tiene otra cosa mejor que hacer con el dinero de todos los españoles. Y esto me hierve la sangre, a mí, como a otros tantos españoles. El "miedo" que puedo tener es que aunque aquellos años fueron horribles, había gente dispuesta a combatir, y hoy no veo eso.

Entiendo que haya gente que quiera enterrar a sus familiares, mas no lo entiendo si estos son ateos, pues para un ateo no existe vida después de la muerte. Y si tantos homenajes subvencionados quieren, que no se los nieguen a los demás. Esta es la primera señal de este sectarismo, de este odio, de este rencor, de esta mala leche reconcentrada, de muchos de quienes no vivieron eso y encima son jaleados por un gobierno que pasea al asesino cobarde Carrillo como si fuera un héroe; aunque ya Carrillo se paseaba por toda Europa con el cochazo que le regaló el tirano Ceacescu. Esa es la gran diferencia: Que yo no aplaudo ningún asesinato, ellos sí. Que yo no niego la vida eterna, ellos sí. Que yo no niego la historia aunque pueda ser más o menos incómoda, ellos sí. Para ellos, la Revolución está pendiente, los delincuentes siguen siendo "socialmente afines", y más que ateos, son anticatólicos por encima de todo. Ya no van a ir con balas directas, prefieren ir esquilmando por de dentro. Los mismos que a los años censuran a Agustín de Foxá y están convirtiendo a España en el hazmerreír de todo el mundo, cumpliendo el papel deseado por aquel nefando trapo tricolor.

Las cosas se están poniendo muy graves. La situación económica cada vez es peor y no hay visos de cambio. La situación social y espiritual es terrible, y el mismo clero sigue sin querer darse cuenta. Y este régimen cada vez es más totalitario, cada vez lo disimula menos, con la complacencia de la derechita que votó a favor de darle la nacionalidad española a los criminales de las Brigadas Internacionales y que retira placas de los caídos. Y ya hay una ciudad española donde los españoles son minoría, literalmente.

Señores, hay que despertar de una... vez. España vuelve a sangrar, y hemos de procurar que esto tenga remedio. Que no encuentren ni silencio ni omisión ni temor.

Vayan por todo ello mis versos:




Venís hablando de memoria histórica,
¿Será por José Calvo Sotelo?
¿El Cristo de los Gitanos de Sevilla?
¿Será por Carrillo en Paracuellos?

¿Los fusiles contra el Sagrado Corazón?
¿Será por Maeztu y Muñoz Seca?
¿Los cuerpos arrojados a los cerdos?
¿José Antonio Primo de Rivera?

¿Será por el requeté Llaguno?
¿Será en Asturias el golpismo salvaje?
¿Será por un país arruinado,
Por la política del desastre?

¿Del Santo Pelé no os acordáis?
¿Ni del gran Víctor Pradera?
¿Y los milicianos profanando,
Hasta las antiguas calaveras?

Cuánto patrimonio artístico,
Cuánto patrimonio espiritual,
Cuánto patrimonio humano,
Los vuestros fueron a matar,

Ya en San Bernardo o San Julián,
Ya en la universidad de Oviedo,
Ya contra Joaquín Beúnza,
España sangraba de lleno,

Largo Caballero autotitulándose,
Como el Lenin español,
Mientras toda Rusia era,
Un campo de concentración,

Ustedes que presumís de ateos,
¿A qué vienen póstumos homenajes?
Si no creéis en la vida eterna,
¿Por qué este teatro de forraje?

Entre ustedes no diferenciáis,
A inocentes de culpables,
Y a los que por Dios y España cayeron,
Le negáis los homenajes,

Queréis confundir la historia,
Queréis absurdas revanchas,
Porque de vuestra brutal tiranía,
Pudo liberarse España,

Memoria histórica de las checas,
Vuestro gulag particular,
A los moros insultabáis,
Y ahora todo para el islam,

No queréis ni paz ni justicia,
Habéis formado un gran negocio,
Mientras España se está muriendo,
Ustedes, con sucio jolgorio,

Pues yo os digo, gran zurrapa,
Que no me váis a callar,
A tíos abuelos míos encarceló,
El criminoso frente popular,

Así como fueron asesinados,
Dos primos de mi abuela,
De esos que vuestra memoria,
Nunca, nunca se acuerda,

Para callarme me tendréis que matar,
Y ante ello opondré resistencia,
Y será Dios, patria y rey,
Mi último grito en la tierra,

Las voces, las voces libres,
No las silenciaréis nunca,
Porque frente a vuestro sectarismo,
Acabarán hablando las tumbas.

1 comentario:

  1. La izquierda se ha vuelto muy hipocrita.
    En su dia, Franco acabo con estas cosas, y ahora vuelven ellos para volver a resurgir el odio entre españoles.
    Una revolución se quedó pendiente, pero es la que quería Jose Antonio.

    ResponderEliminar

Los administradores se reservan el derecho de publicación, y renuncian a toda responsabilidad por el contenido de los comentarios que no sean de su autoría. La blasfemia está estrictamente prohibida.

+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)