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martes, 28 de abril de 2020

CORONA DE ALABANZAS A LA SANTISIMA VIRGEN

San Luis María de Montfort, en el Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, tercera parte, cap. V., nros. 234-235 y en el Secreto de María, nro. 64, propone a cuantos asumen la Consagración Total el rezo de la Corona de Alabanzas a la Santísima Virgen.
 
San Luis María asegura que esta devoción es “para honrar los doce privilegios y grandezas de la Santísima Virgen”, y que está basada en la visión de San Juan Evangelista en Apocalipsis XII, 1: “Un gran signo apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (de ahí que también se la conozca como Corona de Doce Estrellas).
  
 
LATÍN
CORÓNA DUÓDECIM STELLÁRUM BEÁTÆ MARÍÆ VÍRGINIS

Per signum Sanctæ Crucis ✠ de inimícis nostris ✠ líbera nos, Deus noster ✠. In nómine Patris, et ✠ Fílii, et Spíritus Sancti. Amen.
 
℣. Dignáre me laudáre te, Virgo sacráta.
℟. Da mihi virtútem contra hostes tuos.
 
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cœli et terræ. Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cœlos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos. Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
   
CORÓNA EXCELLÉNTIA
   
Pater noster et Ave Maria.
Beáta es, Virgo María, quæ Dóminum portásti Creatórem mundi, genuísti qui te fecit, et in ætérnum permánes virgo.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria. Sancta et immaculáta Virgínitas, quíbus te láudibus éfferam néscio; quia quem cœli cápere non póterant tuo grémio contulísti.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria.
Tota pulchra es, Virgo María, et mácula non est in te.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria.
Plures tibi sunt dotes, Virgo, quam sídera cœlo.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
   
Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
   
CORÓNA VIRTÚTUM
 
Pater noster et Ave Maria.
Glória tibi sit, Imperátrix poli! Tecum nos perdúcas ad gáudia Cœli.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria.
Glória tibi sit, Thesaurária gratiárum Dómini! Fac nos partícipes thesáuri tui.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria.
Glória tibi sit, Mediátrix inter Deum et hóminem! Fac nobis propítium Omnipoténtem.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria.
Glória tibi sit, hærésum et dæmónum Interémptrix! Sis pia nostra gubernátrix.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
 
CORÓNA BONITÁTIS
   
Pater noster et Ave Maria.
Glória tibi sit, Refúgium peccatórum! Intercéde pro nobis ad Dóminum.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria.
Glória tibi sit, orphanórum Mater! Fac nobis propítius sit omnípotens Pater.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria.
Glória tibi sit, Laetítia justórum! Tecum nos perdúcas ad gáudia Cœlórum.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Ave, Maria.
Glória tibi sit, in vita et in morte Adjútrix præsentíssima! Tecum nos perdúcas ad Cœlórum regna.
℣. Gáude, María Virgo;
℟. Gáude míllies!
  
Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.

Sub tuum præsídium confúgimus, sancta Dei Génitrix; nostras deprecatiónes ne despícias in necessitátibus; sed a perículis cunctis líbera nos semper, Virgo gloriósa et benedícta. Amen.
  
Orémus
Ave, María, Fília Dei Patris; ave, María, Mater Dei Fílii; ave, María, Sponsa Spíritus Sancti; ave, María, Templum tótius sanctíssimæ Trinitátis; ave, María, Dómina mea, bona mea, rosa mea, Regína cordis mei, Mater, vita, dulcédo, et spes mea caríssima, imo, cor meum et ánima mea: tuus totus ego sum, et ómnia mea tua sunt, o Virgo super ómnia benedícta. Sit ergo in me ánima tua, ut magníficet Dóminum; sit in me spíritus tuus, ut exsúltet in Deo. Pone te, Virgo fidélis, ut signáculum super cor meum, ut in te et per te Deo fidélis invéniar. Largíre, o Benígna, ut illis annúmerer quos tánquam fílios amas, doces, dírigis, foves, prótegis. Fac ut, amóre tui, terrénas omnes spernens consolatiónes, cœléstibus semper inhǽream, donec in me per Spíritum Sanctum Sponsum tuum fidelíssimum, et te fidelíssimam ejus Sponsam, formétur Jesus Christus Fílius tuus, ad glóriam Patris. Amen.

In nómine Patris, et Fílii , et Spíritus Sancti. Amen.

TRADUCCIÓN
CORONA DE DOCE ESTRELLAS DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA
  
Por la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos líbranos, Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.
 
℣. Dígnate aceptar mis alabanzas, Virgen Santísima.
℟. Dame fuerzas contra tus enemigos.

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, y subió a los cielos, está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

CORONA DE EXCELENCIA

Padre nuestro y Ave María.
Bienaventurada eres, Virgen María, que llevaste en tu seno al Señor y Creador del mundo; engendraste al que te formó, permaneciendo siempre virgen.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Oh Virgen Santa e Inmaculada, no sé con qué alabanzas honrarte dignamente, porque llevaste en tu seno al que no pueden contener los cielos.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Muy hermosa eres, oh María, no hay en ti mancha alguna.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Hay más virtudes en ti, Virgen María, que estrellas en el cielo.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora, y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
  
CORONA DE PODER

Padre nuestro y Ave María.
Gloria a ti, Reina del universo: condúcenos contigo a la felicidad del cielo.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Gloria a ti, Tesorera de las gracias del Señor; danos participar en los dones de Dios.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Gloria a ti, Medianera entre Dios y los hombres; haznos propicios ante el Señor.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Gloria a ti, Triunfadora sobre las herejías y los demonios; sé nuestra piadosa gobernante.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
    
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora, y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

CORONA DE BONDAD

Padre nuestro y Ave María.
Gloria a ti, Refugio de los pecadores; intercede por nosotros ante el Señor.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Gloria a ti, Madre de los hombres; enséñanos a vivir como hijos de Dios.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Gloria a ti, Alegría de los justos; condúcenos contigo a las alegrías del cielo.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!
   
Ave María.
Gloria a ti, prestísima Ayuda nuestra en la vida y la muerte: llévanos contigo al reino de los cielos.
℣. Regocíjate, Virgen María.
℟. ¡Regocíjate mil veces!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora, y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

Oremos:
Dios te salve, María, Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo, Esposa del Espíritu Santo, Templo augusto de la Santísima Trinidad; Dios te salve, María, Señora mía, mi tesoro, mi belleza, Reina de mi corazón, Madre, vida, dulzura y esperanza mía queridísima, –más aún– mi corazón y mi alma. Soy todo tuyo, oh Virgen benditísima, y todo lo mío es tuyo. More en mí tu alma para engrandecer al Señor. More en mí tu espíritu para regocijarme en Dios. Oh Virgen fidelísima: ponte como un sello sobre mi corazón, para que en ti y por ti permanezca fiel al Señor. Concédeme, por tu bondad, la gracia de contarme en el número de los que amas, enseñas, diriges, nutres y proteges como a hijos. Haz que, despreciando por tu amor todos los consuelos terrenos, aspire continuamente a los bienes celestiales, hasta que por medio del Espíritu Santo, tu Esposo fidelísimo, y de ti, Esposa suya fidelísima, sea formado en mí Jesucristo, tu Hijo, para gloria del Padre celestial.R/. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)