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sábado, 19 de septiembre de 2020

SE REPITE LA HISTORIA: OTRO PRESBÍTERO NO BAUTIZADO

Como si fuera poco, se presentó otro caso de un presbítero conciliar que descubre que su bautismo fue inválido por el uso de la fórmula «Nosotros te bautizamos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo», declarada inválida por la conciliar Congregación para la Doctrina de la Fe (otrora Suprema y Sagrada Congregación del Santo Oficio) el pasado 6 de Agosto.
   
   
El turno le correspondió a Zachary Boazman (foto), de la Archidiócesis de Oklahoma City. Él pensaba que había sido “instalado” como presbítero-ministro el 29 de Junio de 2019, pero revisando el vídeo de su bautismo en 1992, se halló que el ministrante, el “diácono laico” Philip Webb (instalado para la Diócesis de Dallas, pero in illo témpore asignado para la parroquia Santa Catalina de Siena en Carrollton, Texas –jurisdicción de la diócesis de Fort Worth–) usó el plural y no el singular. De resto, el mismo libreto: comunicándose con su Ordinario, Paul Coackley, Boazman fue bautizado, “confirmado” y recibió la “primera comunión” nuevamente el 8 de Septiembre, y luego de una semana de retiro, instalado diácono y presbítero el 12 del mismo mes, TODO INFORMADO AL PÚBLICO DOS DÍAS DESPUÉS.
  
Ayer 18, el obispón Michael Olson de Forth Worth (Texas), mediante una carta pidió disculpas por la situación, y alertó a los fieles que fueron bautizados por Webb (actualmente retirado y gravemente enfermo) que se contactaran con la diócesis.
  
Para más empeorar la cuestión, salió a relucir una carta de un subsecretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos a una diócesis, reproducida en la edición de 2003 de “Respuestas romanas y opiniones consultivas de la Sociedad de Derecho Canónico de América”, la cual daba por válida sed illícita (válida pero ilícita) la fórmula con el “Nosotros”:
«Emplear la primera persona plural, en vez de la singular… no pone en duda la validez del Bautismo conferido. Esto es, si las tres divinas Personas son nombradas específicamente como Padre, Hijo y Espíritu Santo, el uso de la primera persona plural no invalida la administración del Sacramento.
    
Con todo, la licitud de tal celebración es otro asunto.
   
Es responsabilidad del celebrante del Bautismo conferir el Sacramento en una forma que es lícita y también válida, y cualquier infracción como la que Vd. describe debería ser llevada inmediatamente a la atención del Obispo local».
Tal situación de confusión (que hace reminiscencia del equipo de béisbol Mets de Nueva York de 1962 –del cual se quejaba su mánager Charles Dillon “Casey” Stengel diciendo «¿Aquí nadie puede jugar este juego?»–) en realidad corresponde al aforismo orwelliano «Una mentira se convierte en verdad, y entonces se convierte en mentira nuevamente». Por otra parte, la Iglesia Conciliar, pletórica de sujetos “llenos del espíritu” alérgicos a la letra (incluso algunos “tradicionalistas” sufren de dicha alergia), no gusta de la literalidad ni siquiera en materia sacramental, como se ve con el uso del “nosotros” en la fórmula bautismal, pero más con el “pro omnes” en el Novus Ordo Missæ (ahora reintroducido en la novel traducción italiana), causando en el proceso una pérfida muerte espiritual en sus miembros, quienes por años creyeron llevar una vida espiritual cuando NI SIQUIERA NACIERON A LA GRACIA.

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)