Noticia tomada de GLORIA NEWS, ampliada en algunos lugares.
El arzobispón curial inglés Paul Richard Gallagher, sustituto para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales [= Ministro de Asuntos Exteriores] de la Secretaría de Estado del Vaticano, elogió el (fallido) acuerdo secreto sino-vaticano en declaraciones a unos vaticanistas reunidos en la Asociación de la Prensa Extranjera en Italia: «Estamos contentos de que todos los obispos de China estén ahora en comunión con el Papa, lo que sin duda es una mejora con respecto a la situación antes de que se hiciera el acuerdo».
Desestimó el fracaso total del acuerdo –incluyendo el hecho de que el mandato papal ni siquiera se lee en las consagraciones episcopales– como meras “imperfecciones”.
«No es fácil, el diálogo no es fácil. Las imperfecciones del acuerdo son evidentes, pero existe el compromiso de perseverar en el diálogo... y eso es lo que seguirá ocurriendo», dijo.
El arzobispón Gallagher también pareció culpar a la Iglesia clandestina, que está sufriendo bajo el acuerdo de 2018 y ya está construyendo su propia jerarquía episcopal. Según él, el acuerdo «nunca iba a ser aceptado por ciertas personas, dada la visión de ciertas personas de la historia de China y el gobierno de China continental hoy», refiriéndose entre otros al cardenal emérito hongkonés José Zen Ze-kiun/Chén Rìjūn (若瑟 陳日君) SDB, condenado en segunda instancia a pagar 4.000 dólares de Hong Kong (unos 440 euros, 512 dólares estadounidenses) de multa por ser parte de un grupo que respaldaba las protestas pro-democracia en la antigua colonia británica; y también a Human Rights Watch, que expresó su preocupación por las restricciones contra los católicos chinos y las presiones para integrar a las comunidades clandestinas en la Asociación Patriótica.
Gallager también tuvo tiempo para hablar de la posibilidad de abrir una representación diplomática en el País del Centro. «La idea es tener algún tipo de presencia cultural en Pekín. Pero, como ocurre con todo en una negociación, habría un precio que pagar y, por el momento, no estamos dispuestos a pagar ese precio», dijo.
Actualmente, la Santa Sede mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán (aunque desde 1972, la nunciatura está vacante, siendo dirigida por un encargado de negocios) y cuenta con una misión de estudio en Hong Kong. Establecer relaciones diplomáticas con la China comunista implica romper las relaciones con Taiwán, según el Principio de una sola China (一個 中國 原則, Yīgè Zhōngguó yuánzé) recogido en los principios generales de la Constitución del Partido Comunista Chino, el preámbulo de la Constitución de la República Popular de 1982 y en la Ley antisecesión de 2005.
Finalmente, preguntado sobre la posibilidad de que León XIV Riggitano-Prévost conceda una prioridad especial a China, Gallagher lo descartó diciendo que «El Papa León es muy consciente de que debe preocuparse por toda la Iglesia universal».

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preferiblemente, los comentarios deberán relacionarse con el artículo. De otro modo, se publicará en función de la pertinencia del contenido.
Los administradores se reservan el derecho de publicación y respuesta, y renuncian a TODA responsabilidad civil, administrativa, penal y canónica por el contenido de los comentarios que no sean de su autoría. La blasfemia está estrictamente prohibida, y los insultos a la administración constituyen causal de no publicación.
Comentar aquí significa aceptar las condiciones anteriores. De lo contrario, ABSTENERSE.