Vexílla Regis

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LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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miércoles, 2 de agosto de 2017

NOVENA EN HONOR A SANTA FILOMENA, VIRGEN Y MÁRTIR

Novena editada por Ildefonso Mompié de Montagudo y publicada en Valencia (España) en 1838.
 
ADVERTENCIA
Se principia comúnmente la novena el día 2 de Agosto, a fin de prepararse para la Comunión que tendrá lugar el 11, día de la fiesta de la Santa Mártir; no obstante se puede celebrar esta novena en cualquier otro tiempo, para implorar su intercesión poderosa en las necesidades y trabajos de la vida.
 
NOVENA EN HONOR A SANTA FILOMENA, VIRGEN Y MÁRTIR
  
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
DÍA PRIMERO - 2 DE AGOSTO
ORACIÓN
¡Oh Virgen purísima!, que en un siglo de idolatría y corrupción, enarbolasteis la bandera de la Fe, a pesar de los prestigios del error, a pesar de la rabia furiosa que profesaban al nombre cristiano los vanos adoradores de los dioses, que en una edad tierna, en que las ilusiones ofrecen tantos escollos a la inocencia, escapasteis de los lazos de las cortes, y consagrasteis a Jesucristo una pureza virginal, la que conservasteis hasta la muerte. Os ruego, ¡oh Santa Filomena! os dignéis admitir mis súplicas, y presentarlas a vuestro divino Esposo, y de alcanzarme por vuestros méritos esta Fe viva y esta pureza de corazón, sin la cual no se puede entrar en el reino de Dios. Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
ORACIÓN A SANTA FILOMENA PARA TODOS LOS DÍAS DE LA NOVENA
Oh Santa Filomena, Virgen purísima y gloriosa Mártir, a quien Dios en su eterna sabiduría parece reveló al mundo en estos tiempos desgraciados para avivar la Fe, sostener la Esperanza, e inflamar la Caridad; vos, a quien ha revestido de poder para gloria de su Nombre y utilidad de la Iglesia, heme aquí postrado a vuestros pies, como delante de una poderosa Protectora que yo he escogido. Dignaos, virgen llena de bondad, recibirme bajo vuestro amparo, y guardarme con vuestra protección. Pero para que yo sea más digno de este favor, obtenedme esta pureza inviolable a la cual vos habéis sacrificado todo lo que las pompas del mundo tienen de más halagüeño; esta fuerza de ánimo que os hizo resistir a los asaltos más temibles; y en fin, este amor ardiente a la Fe de Jesucristo, cuyo celo no se entibió en medio de los tormentos más afrentosos.
 
A estas súplicas que os dirijo con todo el fervor de mi alma os pido otra gracia... [Cada uno deberá especificar sus deseos y necesidades]. El divino Esposo, por cuyo amor habéis tolerado las afrentas, los tormentos y la muerte, nada negará a vuestra intercesión; sí, gloriosa Mártir, si os dignáis presentar mi súplica a aquel Dios que ha dicho: “pedid y recibiréis”, se verificará bien pronto, admitiendo mis votos y la infalibilidad de sus promesas. Amén.
 
GOZOS EN HONOR A SANTA FILOMENA
 
Pues sois de virtudes llena,
Nueva luz que el Cielo envía:
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
Prendado de la hermosura
Que debéis al Criador,
Un romano Emperador
Vuestro esposo ser procura;
Como Esposa de Dios pura
Despreciáis pompa terrena.
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
Viendo burlado su amor
Sin obtener vuestra mano,
Lo convierte el vil tirano
En perfidia y en furor,
A las sombras y rigor
De una cárcel os condena.
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
Vuestro cuerpo angelical
Con azotes maltratando
Piensa que se irá ablandando
Su firmeza celestial,
Y os encuentra más leal
Despreciando llanto y pena:
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
Dos ángeles amorosos
En la cárcel tenebrosa
Os dieron salud dichosa
Con bálsamos olorosos:
Con huéspedes tan hermosos
Gozasteis de paz serena. 
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
Del Tíber en la corriente
Os condena a ser hundida
Con una áncora prendida
De vuestro cuello inocente;
Dos ángeles de repente:
A la orilla os sacan buena.
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
A vuestro cuerpo asestaron
Unos dardos encendidos,
Y por los mismos heridos
Los verdugos expiraron:
Los pueblos os admiraron
De toda lesión ajena.
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
El tirano confundido
Os hizo en fin degollar,
Y al Cielo vais a gozar
Vuestro premio merecido:
Allí tenéis prevenido
El placer y gloria amena.
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
Alcanzadnos del Esposo
Gracia, y salud corporal,
Provecho espiritual,
Y en la muerte aquel reposo
Singular, dulce y dichoso
Que gozáis de gracias llena.
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
Pues sois de virtudes llena,
Nueva luz que el Cielo envía:
Servidnos de norte y guía
Santa Virgen Filomena.
  
℣. Ruega por nosotros, Santa Filomena.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis adornado a la bienaventurada Filomena con la doble corona de la virginidad y del martirio, concédenos honrar de tal modo su castidad y valor, que merezcamos por su constante protección vencer al mundo y obtener la corona eterna. Os lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO - 3 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz...
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
ORACIÓN
¡Oh Virgen llena de firmeza! ¡Las pompas humanas no pudieron seduciros con sus brillantes alicientes! ¡Las caricias y promesas más seductoras os hallaron insensible! ¡Vos despreciasteis el primer trono del mundo, rehusando la mano del más poderoso Monarca de la tierra por servir a Jesucristo, a quien habíais elegido por Esposo! Alcanzadme, os suplico, Santa Filomena, la gracia de apartar más y más mi corazón de las cosas de aquí abajo, para que logre dominarme a mí mismo, y superar todos los obstáculos que pueden oponerse a mi salvación, pudiendo así llegar algún día como vos a entrar en la patria celestial. Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.
  
DÍA TERCERO - 4 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz...
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
ORACIÓN
¡Oh Virgen llena de fuerza! Vos hicisteis brillar robusta la flaqueza de vuestra edad y sexo con el fervor de vuestra Fe! ¡Vos despreciasteis las amenazas de un tirano, después de haber desechado sus ofrecimientos seductores! ¡Vos preferisteis las incomodidades de una prisión y los horrores de las cadenas, a los honores más brillantes comprados a costa de una infidelidad hacia el divino Esposo, a quien os habíais consagrado! Alcanzadme, ¡oh Santa Filomena!, os suplico, la gracia de dominar mis pensamientos, resistir a mis inclinaciones, y de preferir todas las privaciones a la desgracia de ofender a Aquel, que después de haber hecho perecer el cuerpo, puede librar al alma de las llamas eternas. Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.
  
DÍA CUARTO - 5 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz...
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
ORACIÓN
¡Oh Virgen valerosa! ¡Vos sufristeis las humillaciones más terribles, cuando os pasearon por las calles públicas de Roma entre los gritos de un vil populacho siempre sediento de la sangre de los cristianos! ¡Vos visteis, sin conmoveros, a los verdugos despedazar vuestro cuerpo débil con azotes con puntas de plomo! ¡Vos sufristeis estos tormentos a imitación y por el amor de vuestro divino Esposo Jesucristo, nuestro Salvador! Alcanzadme, os suplico, ¡oh Santa Filomena!, la gracia de domar mis flaquezas, vencer mis sensualidades, y de preferir contra las culpables alegrías de este mundo las privaciones, que pueden ser agradables a mi Dios, y obtenerme un lugar en el seno de sus escogidos. Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.
    
DÍA QUINTO - 6 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz...
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
ORACIÓN
¡Oh Virgen constante! ¡Vos desafiasteis a vuestros verdugos y cansasteis sus brazos ensangrentados, con vuestra paciencia heroica en los tormentos! El Señor quiso curaros para multiplicar vuestros combates, y concederos más numerosas palmas. ¡Conducida de nuevo en presencia del tirano, perseverasteis en vuestras generosas determinaciones, y cerrasteis la boca de los que osaban atacar la verdad de vuestra Fe! Alcanzadme, os suplico, ¡oh Santa Filomena!, la gracia de no separarme jamás del designio de servir únicamente a Dios, para que la prolongación de mi destierro en este valle de lágrimas solo sirva de hacer más brillante la corona que confió obtener en el Cielo. . Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA SEXTO - 7 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz...
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
ORACIÓN
¡Oh Virgen inalterable! ¡Siendo condenada a ser precipitada en las olas del Tíber llevando atada al cuello una pesada áncora, fuisteis libertada por dos ángeles del peso que debía lanzaros en el fondo de las aguas y trasportada milagrosamente a la orilla! ¡Vos visteis a una multitud de paganos, testigos de este prodigio, abjurar sus errores y convertirse a la fe de Jesucristo! Alcanzadme, os suplico, ¡oh Santa Filomena!, la gracia de despojarme de las afecciones terrenas, y de resistir a las vanidades, para que no viviendo más que para Dios, pueda mi ejemplo edificar al prójimo y contribuir a mantenerle en el camino de la celestial Jerusalén, a la que yo mismo espero llegar. Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA SÉPTIMO - 8 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz...
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
ORACIÓN
¡Oh Virgen invencible! ¡Por el precio de vuestra inviolable fidelidad a Jesucristo vuestro divino Esposo, fuisteis expuesta a nuevos suplicios! ¡Vuestros delicados miembros fueron traspasados por agudas flechas! ¡Vuestras fuerzas, agotadas por la falta de sangre que por todas partes destilaba vuestro cuerpo, fueron maravillosamente reparadas en un dulce y plácido sueño que os envió el Señor! Alcanzadme, os suplico, ¡oh Santa Filomena!, la gracia de resistir a todos los dardos que el maligno espíritu procura lanzar contra mí, para que después de haber triunfado de todos sus asaltos, pueda algún día dormirme en la paz del Señor. Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA OCTAVO - 9 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz...
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
ORACIÓN
¡Oh Virgen heroica! ¡Conducida de nuevo a los tormentos, visteis a los flecheros impotentes sin poderos dañar sus dardos encendidos! Alcanzadme, os suplico, ¡oh Santa Filomena!, la gracia de ser yo mismo invulnerable a los ataques más terribles del enemigo de mi salud; que las imágenes y libros que hoy se ofrecen a la inexperiencia, donde los vicios están embellecidos para hacerlos seductores; y las conversaciones peligrosas, en que las pasiones toman un lenguaje gracioso y mágico, no puedan jamás alucinarme, penetrar mis oídos y dañar mi alma; para que según la palabra de nuestro divino Salvador, me sea dado algún día gozar del cielo en compañía de los puros de corazón. Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA NOVENO - 10 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz...
℣. ¡Oh Dios, venid en mi ayuda!
℟. Señor, apresuraos a socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
 
ORACIÓN
¡Oh Virgen gloriosa! ¡Vos terminasteis con un ilustre martirio vuestros combates por la Fe! ¡Vuestra alma voló luminosa al seno del Esposo celestial, que la recibió triunfante en el coro de los escogidos! Dignaos pues, ¡oh preciosa Mártir Santa Filomena!, coronar el fin de esta novena, alcanzándome de Dios, que nada os rehúsa, la gracia que os pido, a saber, que María, la más pura de las vírgenes, la reina de los mártires, que os socorrió en la prisión, me dispense también igual protección; pero que este favor que imploro en este día sea el principio y señal de otro favor más grande que confío lograr con vuestra ayuda, que sea juzgado digno por el Todopoderoso de vivir con vos eternamente en los cielos. Amén. Padre nuestro, Ave María, Gloria y Credo.
  
ORACION A DIOS NUESTRO SEÑOR, PARA EL ÚLTIMO DÍA DE LA NOVENA
Oh Dios, que por un exceso de vuestra infinita caridad, os habéis dignado estar presente en la Sagrada Eucaristía, para recibir más especialmente nuestros homenajes y adoración; que queréis comunicarnos en este Sacramento de amor el tesoro inestimable de vuestros beneficios, para que sostenidos por la Fe, recurriésemos a Vos en nuestras penas y aflicciones: Señor, yo me presento humildemente a vuestros pies para implorar vuestras misericordias. Pero para dar más precio a mis súplicas, y hacéroslas más agradables, os las presento por la mediación de una Mártir en quien vos, Señor, os complacisteis manifestando vuestro poder. Por la mediación, pues, de Santa Filomena, me atrevo a pediros la gracia de... [aquí se expone con confianza y humildad lo que se desea]. Yo imploro este favor, ¡oh Dios mío!, en el nombre de una Santa, a quien Vos habéis colmado de gloria. Vos manifestáis todos los días, por una continuación de prodigios, que no sabéis negar nada a los que reclaman su intercesión; dejad, Señor, hablar en favor mío su fidelidad inalterable, su constancia heroica y su gloriosa muerte: ¿a la vista de esa sangre derramada por vuestro amor no olvidareis mi bajeza e indignidad, y no escucharéis mis votos dirigidos con la confianza de que serán admitidos? Amén.
  
OTRA ORACIÓN A SANTA FILOMENA
Oh gloriosa Virgen, invencible Mártir Santa Filomena: Vos que por el amor de Jesús vuestro Esposo, habéis tolerado tantos tormentos y dado vuestra sangre y vida para confirmar la verdad de esta religión que yo mismo tengo el honor de profesar, alcanzadme una caridad ardiente, y la gracia... [se expresa], para que sirviendo fielmente a nuestro Señor Jesucristo mientras viva, logre el honor y la felicidad de poseerle en la muerte. Así sea.
  
La Oración y los Gozos se rezarán todos los días.

martes, 1 de agosto de 2017

DE LA INDULGENCIA DE LA PORCIÚNCULA

   
Una de las cosas que más afligían al Padre San Francisco durante su vida en este mundo, la constituían las ofensas que se hacían a Dios con tantos pecados y la perdición eterna de tantas almas que los cometían. Una noche de 1216, en que más abundaba en estos sentimientos, se le apareció un Ángel de parte de Dios, dándole orden para que fuese a la pequeña iglesia (porziuncola chiesa) que él había reparado en honra de la Reina de los Ángeles.
  
Al llegar allí, entre vivísimos resplandores de gloria y majestad y multitud de ángeles y serafines que llenaban el templo, vio a Nuestro Señor Jesucristo, vivo y gloriosísimo, y a su divina Madre la Dulcísima Virgen María. Extático y fuera de sí San Francisco cayó en tierra y, así postrado, oyó la voz de Jesús que le decía:
“Pues tantas son tus lágrimas y afanes por la salvación de las almas, pídeme, Francisco, lo que quieras”.
  
Replicó Francisco:
“¡Señor y Dios Altísimo!, yo, miserable pecador, os suplico, por intercesión de vuestra Santísima Madre, que concedáis la gracia de que todos los que vengan confesados a esta iglesia alcancen perdón e indulgencia de todos sus pecados y queden en vuestra presencia lo mismo que quedaron después de recibir el santo bautismo”.
  
Respondió la voz divina:
“Mucho pides, Francisco, pero por ruegos de mi Madre, a quien has puesto por intercesora, te concedo esa gracia. Acude a mi Vicario en la tierra para que te la confirme”.
  
Francisco se presentó al Papa, que lo era entonces Honorio III, y, con sencillez y humildad, le dijo: “Santísimo Padre, vengo a solicitar una indulgencia plenísima para todos los pecadores que, habiéndose confesado, vengan a visitar la iglesia que yo he reparado”. Díjole el Papa: “No es costumbre conceder una indulgencia tan grande a tan poca cosa; pero, dime –añadió–, ¿cuántos años quieres que dure esta gracia?”. Replicó San Francisco: “Padre Santo, yo no pido años sino almas, y no soy yo, sino mi Señor Jesucristo quien lo quiere”. Al oír esto el Papa Honorio se sintió interiormente movido por Dios y dijo por tres veces: “Me place, me place, me place conceder esta gracia”.
 
Faltaba determinar el día en que se había de ganar este jubileo tan extraordinario, y vencer las dificultades que ponían los cardenales diciendo que esta indulgencia y jubileo, sin ninguna carga de ayunos, limosnas ni otras obras determinadas, menoscabaría los de Roma, Jerusalén, Santiago y otros que suele conceder la Iglesia.
   
San Francisco continuaba rogando a Dios y haciendo penitencia; hasta llegó a arrojarse desnudo, en el rigor del invierno, en un espinoso zarzal, ensangrentándose todo su cuerpo. Al instante el zarzal se vistió de verdor y brotó frescas y fragantes rosas, unas blancas y otras encarnadas. Además, una luz inefable sobre la engalanada zarza y multitud de ángeles convidaban a San Francisco con melodiosos cánticos para que fuese otra vez a la iglesia de la Porciúncula. San Francisco cogió del florido zarzal doce rosas blancas y doce encarnadas, todas muy hermosas, pasó con ellas la senda deslumbradora del monte, que todo parecía arder sin consumirse, entró en la iglesia y, delante de Jesucristo y de la divina Madre, que le aguardaban como la vez primera, cayó de rodillas y fijó su pensamiento en la indulgencia, oyendo estas palabras:
“Por los ruegos de mi Madre te concedí, Francisco, la gran Indulgencia, y para ganarla, sea el día en que mi apóstol Pedro, encarcelado por Herodes, se libró milagrosamente de las cadenas. Llévale a mi Vicario esas rosas que has tomado de la zarza, en testimonio de lo que has visto y oído. Yo moveré su corazón y cumpliré tu deseo”.
  
San Francisco fue a Roma, llevando las rosas consigo y acompañado de cuatro compañeros que habían sido testigos de la visión, y obtuvo la confirmación de la indulgencia para el 1 de agosto, desde las vísperas de ese día hasta la puesta del sol del siguiente 2 de agosto, según el mismo Jesucristo nuestro Señor se lo había concedido.
  
Muchos milagros se obraron después, a favor de la autenticidad de esta indulgencia, entre otros el haber manifestado el Señor cuán hermosas salían de los templos franciscanos las almas que habían entrado manchadas, y cuántas salían muy gloriosas del Purgatorio por las visitas que por ellas se hacían.
  
No es de extrañar, pues, que en dicho día se observe un movimiento de piedad y fervor en el cristianismo, que sólo con el de Cuaresma, en tiempo de Semana Santa, se puede comparar, pues no sólo los simples fieles, sino que también los religiosos, los sacerdotes, los obispos, los arzobispos, los cardenales y hasta los mismos Soberanos Pontífices, han acostumbrado ir a las iglesias franciscanas en este día, entrar y salir de ellas, y ganar así tantas veces el jubileo como visitas se practican
  
El Papa Honorio III en 1223 otorgó Indulgencia plenaria, cuantas veces se visite cualquiera de las iglesias de las tres Órdenes de San Francisco, y muchas otras iglesias y capillas que tengan este privilegio, entre las primeras Vísperas del 1 de Agosto y el atardecer del 2 de Agosto. Para ello se requiere Confesión (puede realizarse el 30 de Julio como muy temprano), Comunión y Oración por las intenciones de la Santa Iglesia. Indulgencia confirmada y ampliada por los Papas Gregorio XV mediante Breve del 4 de Julio de 1622; Beato Inocencio XI mediante Breve del 12 de Enero de 1687; Pío IX el 12 de Julio de 1847; y León XIII el 14 de Julio de 1894.
  
ORACIÓN PARA GANAR LA INDULGENCIA DE LA PORCIÚNCULA
¡Dios y Señor mío!, yo creo que estáis realmente presente en este santo templo; os adoro con toda la sumisión de mi alma; me arrepiento, Señor, de todos mis pecados y propongo la enmienda; os suplico, Dios mío, me concedáis la gracia de ganar la santa indulgencia que Vos mismo concedisteis a vuestro siervo el humilde San Francisco, y que aplico por mí mismo o por… (aquí se dice el nombre del alma de algún difunto por la que se quiere lucrar). A este fin os ruego, por las intenciones del Romano Pontífice, por la exaltación de la Santa Iglesia, por la paz de los gobiernos cristianos y por la conversión de todos los pobres y desgraciados pecadores.
 
Y Vos, oh Reina de los Ángeles, interceded por mí, supliendo, con vuestra poderosa mediación, mis defectos en esta plegaria. Amantísimo protector de todas las almas, benditísimo San José, amparadme con vuestra protección. Ángel de mi guarda, acompañadme en este santo ejercicio. Seráfico y glorioso Padre San Francisco y todos los Ángeles y Bienaventurados, interceded por mí. Amén. Seis Padrenuestros, Avemarías y Gloriapatris por la Propagación de la Fe y Triunfo de la Iglesia, Paz y concordia entre los gobernantes cristianos, Conversión de los pecadores y Extirpación de las herejías.
  
ORACIÓN (Del Misal Romano-Seráfico)
Oh Dios, que por medio de tu Santísima Madre, a quien has elevado sobre los coros angélicos, has querido que todos los bienes fuesen dispensados a los hombres, haz que en este día en el cual celebramos la memoria de la consagración de tu santuario, obtengamos por Ella la remisión de nuestros pecados y una gracia abundante que nos alcance la admisión en la sociedad de los espíritus bienaventurados y en el gozo de la ciudad celestial. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

“EL PUMA” RODRÍGUEZ ENVÍA DURO MENSAJE A BERGOGLIO POR LA CRISIS EN VENEZUELA

Elementos tomados de INFOBAE (Argentina) y UNIVISIÓN (Estados Unidos)
  
El cantante venezolano José Luis “El Puma” Rodríguez lanzó una dura crítica contra el papa Francisco por su silencio ante la profunda crisis social y política generada por el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
 
Al respecto, el artista se expresó en Twitter, ya que en casi cuatro meses de protestas de la oposición contra el régimen chavista han muerto más de un centenar de personas. Y este domingo, cuando se celebraba la elección por la Asamblea Nacional Constituyente, fueron asesinadas 16 personas.
  
Trino de José Luis Rodríguez (29-VII-2017)
  
“El Puma” es un reconocido opositor del chavismo y utiliza las redes sociales para fijar sus posiciones y lanzar críticas a todo aquel que apoye o sea indiferente a lo que sucede en su país, sin importar, como en esta ocasión, que sus comentarios estén dirigidos al máximo jerarca de la Iglesia Católica.
 
“El Papa más cerca de la izquierda comunista que de Cristo, ¿hasta cuándo Bergoglio? ¡¡Ya defínete!!”, escribió el artista en Twitter.
 
Cuando este domingo se celebraron las elecciones de la Constituyente, el cantante escribió en su cuenta en la red social que el pueblo de Venezuela luchará hasta conseguir la victoria, “¡siempre ha sido así, un pueblo amante de la libertad, ¡gloria al bravo pueblo!”.
  
Este lunes, cuando se discuten los resultados del proceso eleccionario en Venezuela, José Luis Rodríguez volvió a la carga señalando que si la Iglesia Católica “guardó silencio en el holocausto (sic) judío, ¿Cómo esperar que hable sobre Venezuela y Cuba?”. Llamando al papa por su nombre de pila [Jorge Mario] Bergoglio, le preguntó a favor de quién estaba: “¿Cristo o demonios?”.
  
Trino de José Luis Rodríguez (31-VII-2017)
   
En una entrevista con Infobae en 2015, el cantante arremetió contra Maduro y dijo que era un hombre tosco, mal preparado, que intenta ser gracioso pero no le sale. Y del fallecido ex presidente Hugo Chávez, aseguró que fue un hombre que traicionó a Venezuela.
 
“El Puma” Rodríguez considera que en Venezuela se vive una dictadura disfrazada y, en su opinión, “gobiernan los demonios”.
 
“Hay gente que muere de hambre. No hay empleo ni medicinas y la gente con cáncer no tiene para aliviar su dolor” manifestó Rodríguez, quien, en tono irónico, calificó al ex mandatario Chávez como “un tipo mágico por convertir al país más rico de Sudamérica en el más pobre”.

SALOMÓN: AFECTOS DESORDENADOS, IDOLATRÍA

Tomado de ADELANTE LA FE (Imágenes tomadas de la internet)
   
El Padre Tomás Herrera Seco de la Arquidiócesis de Hermosillo, afirmó recientemente: «Yo siempre llevo mi condón preparado por si viene al caso y porque una canita al aire a nadie le viene mal si te da estabilidad emocional», en una entrevista este jueves durante el programa radial mexicano «Proyecto Puente», causando escándalo entre los usuarios que escucharon sus declaraciones, la arquidiócesis donde se encuentra incardinado ha iniciado una «investigación» [ACTUALIZACIÓN: El presbítero español fue amonestado y su nombramiento como párroco de San Pedro Apóstol en San Pedro el Saucito -Hermosillo, México- fue suspendido]
  
El sucesor del gran San Ignacio de Loyola, Padre Arturo Sosa, Prepósito General de la Compañía de Jesús, en su visita a Camboya recientemente ha orado con monjes budistas, guardando celosamente los gestos budistas, incluso en las celebraciones eucarísticas.[1]
 
1. Salomón pervertido por sus mujeres
Salomón figura en la Biblia como hombre de Dios, sabio, cumplidor de las promesas hechas a Dios, fervoroso servidor de Yahvé, humilde en su oración en la que no pide riquezas ni honores, y que paga al Señor sus mercedes edificando en su honor el Templo más fabuloso que han conocido los siglos.
  
Así fue hasta su ancianidad, mereciendo los plácemes y favores de Yahvé, que se complacía en él. Pero, en su vejez, entró en su alma, en su palacio y en su cuerpo toda una turba de mujeres que le cambiaron el seso.[2]
  
El rey Salomón en su vejez arrastrado por sus esposas a la idolatría (Giovanni Venanzi di Pesaro)
 
La narración bíblica parece una novela de fantasía, ya que Salomón se había distinguido por su veneración a Yahvé, por su devoción hacia el Dios que lo encumbró al reino, por su generosidad con el templo, por sus sacrificios fabulosos, por sus delicadezas para el culto del Verdadero Dios. Pero ¿qué hizo cambiar tan radicalmente a Salomón? ¡Las mujeres!
 
Quería complacerlas, anhelaba cumplir sus caprichos. Paulatinamente fue perdiendo el respeto a Yahvé, despreciando sus preceptos, olvidando sus promesas. Y de fervoroso israelita se convirtió en un idólatra adorador de dioses extraños, a los que edificaba templos con gran magnificencia. La debilidad mental del rey sabio era tal vez consecuencia de su vejez y de la consunción de sus fuerzas por el excesivo trato con las mil mujeres que tenía. Por eso el Eclesiástico dice que perdió el dominio sobre su cuerpo.[3] San Gregorio explica su desastrosa caída por la falta de la vara de la tribulación.
  
Yahvé le condena que olvidara a su Dios y admitiera a otros ídolos como dioses. Le había avisado de la gravedad del pecado, pero Salomón no era el varón de antes sino una veleta al viento de sus esposas y concubinas, por lo que no tenía energía para impedir el grave pecado de idolatría.
 
Cuando Yahvé le manifiesta el castigo que ha de recibir, pone en primer término la causa de este castigo. Se irritó Yahvé contra Salomón, puesto que había apartado su corazón de Yahvé, el Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, y le había mandado particularmente que no se fuese tras otros dioses; mas él no guardó lo que Yahvé le había ordenado.[4]
 
El autor sagrado censura a Salomón por tomar mujeres paganas que lo indujeron a la idolatría. «No hemos de creer que llegó a perder tan completamente el sentido, que se persuadiese que había alguna divinidad en los ídolos; pero sí que, no queriendo disgustar a sus mujeres, les daba juntamente con ellas un culto exterior de adoración, al modo que Adán condescendió con Eva por no causarle pesar» (San Agustín).
  
Salomón, por quien se manifestó la misma Sabiduría, se apartó de ella por amor carnal. ¡Qué suerte más trágica! Poseer gran número de mujeres equivalía a gran poder. El pecado de Salomón atrajo la ruina a su casa, pues excitó los celos de aquel Dios tan generoso con él, y que le habría perdonado de haberse arrepentido como lo hizo su padre al rey David.[5]
 
2. El pecado impuro enceguece el espíritu
Todo pecado es impuro porque aparta de Dios. Pero el Señor revela en la Escritura que más que todos, el pecado de lujuria, especialmente el adulterio, apartan al hombre de Él y lo hacen impuro a sus ojos de Padre.
 
El pecado de lujuria se llama impuro con especial propiedad porque:
a) Aparta el corazón del hombre del amor a Dios, como una especie de idolatría.
b) Porque atenta contra el cuerpo haciendo de él y de la pasión, un ídolo.
Santo Tomás de Aquino dice: de la lujuria proviene la ceguedad de la mente, la cual excluye casi totalmente el conocimiento de los bienes espirituales. Y en otro lugar, tratando de «Las hijas de la lujuria» enumera los efectos siguientes: la ceguedad de la mente, la inconsideración, la precipitación, la inconstancia, el amor propio, el odio a Dios, el afecto al mundo presente y el horror al mundo futuro. De la lujuria proviene, en efecto, la ceguedad de la mente, la cual excluye casi totalmente el conocimiento de los bienes espirituales. Esto se debe, explica Santo Tomás, a que, a causa de la vehemencia de la pasión y de la delectación, la lujuria, por aplicar al hombre vehementemente al deleite carnal, desordena sobre todo las potencias superiores, que son la razón y la voluntad.[6]
 
“Cuantas veces desea el hombre alguna cosa desordenadamente, pierde la tranquilidad”.[7]
 
El que es esclavo de apegos o afectos desordenados -dice el P. Ignacio Bojorge, S.J.-:
«no siente lo que debe sentir, no piensa lo que debería ni cómo debería pensar, no juzga rectamente, no hace lo que debe hacer, no va a donde debe ir ni está donde debe estar. Es evidente que en esta situación no puede ni debe tomar decisiones ni entrar en elecciones, porque en ese ofuscamiento del juicio y la razón proliferan incontroladamente los actos injustos».
 
3. El que se aparta de Dios se aparta de la fuente de la vida
La Sagrada Escritura señala dos formas de idolatría; la de la perversión y la de la sustitución. La primera tiene lugar cuando el nombre mismo o la imagen del Señor son manipulados o pervertidos: la segunda, cuando el Señor mismo es reemplazado por otros dioses, o falsos dioses. De ahí que desembarazarse de toda idolatría, liberar al hombre de ese círculo diabólico es la liberación más importante para abrirlo a la adoración a Dios.
  
El politeísmo ha sido costumbre en alguna época del pueblo de Israel, sobre todo por la influencia de las naciones vecinas, paganas y amantes de diferentes dioses simultáneamente.
  
El rey Josías hizo pacto especial con Yahvé de seguirle fielmente en todos los caminos. Observó que en el Templo había dioses, varios altares a ellos consagrados, y ritos dedicados a esta profusión de dioses. Ordenó al sumo sacerdote Elquías, así como a los sacerdotes de menor grado y a todos los porteros del Templo que sacaran todos los objetos que se habían hecho para Baal, para Asera y para todos los astros del cielo, los hizo quemar fuera de Jerusalén en las tierras baldías del Cedrón.
  
Los reyes de Judá habían establecido sacerdotes paganos que ofrecían sacrificios en los santuarios de las lomas, en varias ciudades de Judea, Josías los suprimió así como a los que ofrecían incienso a Baal, al sol, a la luna, a los astros, y a todo el ejército del cielo, y destruyó todos los templos que hacía el Pueblo de Dios, dedicado a estos dioses.
  
Yahvé exigía un culto único, por ser el verdadero Dios y aborrecía toda idolatría, por lo que por medio de sus profetas, condenó la actitud de su pueblo tan aficionado a los ídolos. Lo consideraba como el mayor pecado desde el momento que suponía elevar un trono de gloria, a personajes míticos o a elementos de la naturaleza.
 
Por influencia de esos dioses, hasta en las paredes del Templo de Jerusalén, se habían pintado imágenes de reptiles y de animales repugnantes, por testimonio de Oseas el profeta, sabemos que se les ofrecían sacrificios y libaciones, se amasaban tortas en representación de la diosa Istar.
 
A estos ídolos se les besaba, se les acariciaba, se les adoraba de rodillas, era una situación desgraciada para el pueblo elegido, ya que atropellaban el primero y el más importante de los Mandamientos que reza así: No tendrás otros dioses delante de Mí.[8]
 
En nombre de Dios, los profetas señalan que la alianza con Dios es como la unión conyugal, que exige fidelidad absoluta, de modo que al admitir otros dioses se comete un adulterio y hasta una prostitución. Por eso los profetas fustigan la prostitución como una idolatría y la idolatría como una prostitución. Esto se explica históricamente porque la idolatría y la fornicación ritual iban juntas en los ritos de la fecundidad de los dioses cananeos. Los israelitas se apartaban del Señor yéndose tras esos cultos sensuales.
 
La gravedad de este pecado de politeísmo y su consecuente idolatría, lo demostró el mismo Yahvé. La Sagrada Biblia denomina a los ídolos abominación.
  
Esta manera de ver las cosas no cambia en el Nuevo Testamento. Al contrario. Jesús, no sólo exige la pureza de vida exterior, sino la vigilancia sobre la pureza del corazón, del deseo y de las intenciones, donde mira y ve el Padre que ve en lo secreto.
  
Al miembro de la comunidad que muestra, con su vida, que la ofensa del Padre le resulta indiferente, no se lo puede seguir tratando como si no pasara nada. Porque si la comunidad actúa así, también ella se va haciendo indiferente a las ofensas al Padre y pierde su filialidad de corazón y de conciencia. Se instala así una perniciosa indulgencia con las ofensas al Padre, mientras que, por otra parte, no son capaces de perdonares nada entre ellos y acuden a los tribunales paganos a ventilar sus pleitos.[9]
 
La santa Iglesia universal enseña que no es posible adorar verdaderamente a Dios excepto en ella, y asevera que todos los que están fuera de ella no serán salvos.[10]
 
El Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, bula Cantáte Dómino, 1441, ex cáthedra:
«[La Santa Iglesia Romana] firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro de la Iglesia Católica, no sólo los paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno que está aparejado para el diablo y sus ángeles (Mat. 25, 41), a no ser que antes de su muerte se uniere con ella; y que es de tanto precio la unidad en el cuerpo de la Iglesia que sólo a quienes en él permanecen les aprovechan para su salvación los sacramentos y producen premios eternos los ayunos, limosnas y demás oficios de piedad y ejercicios de la milicia cristiana. Y que nadie, por más limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia Católica».
 
La Iglesia Católica enseña como dogma que sólo hay una sola verdadera religión y un solo Dios verdadero. La Iglesia enseña que todas las religiones no católicas son falsas y son del diablo. Es un dogma de la fe católica que no hay salvación fuera de la Iglesia Católica (extra Ecclésiam nulla salus). Esto ha sido definido ex cathedra siete veces por los papas.
 
El término paganismo se refiere a las religiones falsas y politeístas, como el budismo, el hinduismo, etc. La Iglesia Católica enseña que los dioses adorados por los miembros de las religiones paganas, son demonios: «Todos los dioses de los gentiles son demonios»…[11]
 
«Antes bien, digo que lo que sacrifican los gentiles, a los demonios y no a Dios lo sacrifican. Y no quiero yo que vosotros tengáis parte con los demonios». [12]
 
… «toda compulsión y locura, todo ultraje y lujuria, son introducidos en la vida del hombre por los demonios a través de la adoración de dioses falsos».[13] / [14]
 
Un católico no puede participar consecuentemente en un culto no católico: «Bien claro se muestra, pues, Venerables Hermanos, por qué esta Sede Apostólica no ha permitido nunca a los suyos que asistan a los citados congresos de acatólicos [no católicos]…».[15]
 
La idolatría, el culto a los falsos dioses, así como las otras idolatrías que se llaman dinero, placer, mando, alcohol, droga y que hoy se multiplica, prepara los castigos de Dios.
 
San Jerónimo dijo: «Los malos sacerdotes son la causa de la perdición de los pueblos».
 
«El sacerdote tibio y relajado obra con descuido, flojedad, frialdad y disgusto todo lo que se refiere al servicio de Dios».[16]
 
Germán Mazuelo-Leytón
  
[2] Cf.: 1 REYES, 11, 1-10.
[3] ECLESIÁSTICO 47, 21.
[4] Cf.: 1 REYES, 11, 11-13.
[5] Cf: 2 REYES, 12.
[6] Cf: BOJORGE S.J., HORACIO, Las bienaventuranzas.
[7] KEMPIS, Imitación de Cristo, VI.
[8] EXODO 20, 3.
[9] Cf: BOJORGE S.J., HORACIO, Las bienaventuranzas.
[10] PAPA SAN GREGORIO MAGNO, citado en Summo júgiter stúdio, 590-604.
[11] Salmo 95, 5.
[12] 1 Corintios 10, 20.
[13] Papa PÍO XI, Ad salútem, nº 27, 20-04-1930.
[14] Cf: Hno. Miguel Dimond O.S.B & Hno. Pedro Dimond O.S.B., La verdad de lo que le ocurrió a la Iglesia Católica después del Concilio Vaticano II.
[15] Papa PÍO XI, Encíclica Mortálium ánimos, nº 10.
[16] H. DUBOIS, Abate, El Sacerdote santo.

lunes, 31 de julio de 2017

CUANDO EL BUENISMO CONCILIAR DA PENA AJENA…

Rescatado de CIUDADANOS ALERTA.
  
LA CRUZ Y LA ESPADA - UNA RESPUESTA CLARA A UN CURA OSCURO
      
En la noche de anoche (28 de Junio de 2007), vide en el programejo “Hora clave” de Don Mariano Carlos Grondona Poggio, más ecuménico y kantiano que de costumbre, a un cura que es el encargado de la Mesa del Diálogo Interreligioso de la Pastoral Social de la Iglesia [1]. Lamentablemente no recuerdo su nombre porque lo dijeron una sola vez y me tomó con la guardia baja.
   
Entre la catarata de frases hechas y gansadas que dijo el religioso, me quedó una repiqueteando en mi maltrecho cerebro que dice así: “En toda la Historia la unión de la Cruz y la Espada terminó mal. A los hechos de la Historia me remito. Por eso hoy digo que en nuestra modernidad la Cruz y la espada deben marchar separadas y no juntarse nunca más”. Mientras el fraile eructaba estos conceptos, con aroma a repollitos de bruselas, el rabino [Ángel] Bergman y un islámico de nombre [Omar Ahmed] Abud, asentían con la cabeza. ¡Qué lindo, mire vea: tener delante de uno a un descendiente de los asesinos de Cristo y a un descendiente del más encarnizado enemigo que Cristo haya tenido en todos los tiempos!
   
Diga el lector desprevenido si no es una frase como para tenerla de cabecera. Por eso ya hice imprimir mil ejemplares en tiras autoadhesivas de papel rosado que pegaré en todos los retretes de las estaciones de servicio donde pare para hacer aguas menores. No es para menos, viniendo como viene de un hombre que está en el costillar más tierno de Monseñor Bergagoglio. Y si alguno de ustedes encuentra en un baño público esta cinta adherida a los azulejos podrá decir con toda justicia: “Por aquí anduvo el demente”, como hace poco me ha titulado un amable lector.
   
Pero como este cura sabe poco de nada, está prefabricado y vaya saber de qué cámara séptica lo pescaron, le recordaré algunas palabras de Cristo, que era el que antiguamente iluminaba la Santa Religión de la Santa Fe, y de sus Santos Apóstoles. 
  1. El que no tenga bolsa venda su manto y compre una espada (Lc. 22,36).
  2. No he venido al mundo a traer la paz sino la espada (Mt. 10,34).
  3. Tomad (…) la espada del espíritu que es la palabra de Dios (Ef. 6,17).
  4. La palabra de Dios es viva, eficaz y tajante más que una espada de dos filos (Hebr. 4,12).
  5. Cambia de conducta o si no, voy a venir contra ti prontamente y haré la guerra contra ellos con la espada de mi escotadura (Ap. 2,10).
  6. Y fue apresada la bestia y con ella el pseudoprofeta (…) y vivos fueron echados al lago de fuego que está ardiendo con azufre, y los restantes fueron muertos con la espada  del que cabalgaba sobre el caballo (Ap. 19, 19-20).
   
Desde luego que hay más. Pero para este cura zaino creo que es suficiente. Para sus amiguitos en el diálogo también. Como lo será para don Mariano y los dos agnósticos que tiene sentados a diestra y siniestra: judío el uno y medio puto el otro. 
                                                                                   Mustafá Be bed el Novi
                                                                                 Cristiano Fundamentalista
  
[1]Nos preguntamos si sería el Pbro. Matías “Toki” Morea Giménez, Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones (N. de la Adm. del Sitio).

ETA NACIÓ EN LAS SACRISTÍAS

Tomado del blog de Jesús María Zaratiegui
 
La estrecha relación entre ciertos sectores de la iglesia vasca y el naciente separatismo de ETA, en las décadas de los 60 y 70, es un hecho bien conocido. No lo es tanto, quizá, el esfuerzo tenaz que los obispos de las diócesis vascas hicieron para encauzar una situación cada día más tensa. Los años del cambio de década fueron, en este sentido, cruciales.
 
En la primavera de 1969 el proceso se aceleró con las detenciones de un grupo de miembros y colaboradores de ETA, entre ellos varios sacerdotes, que desembocaría en el Juicio de Burgos, y el confinamiento de estos clérigos en la cárcel concordataria de Zamora. En este escenario cobra importancia la actividad del Administrador Apostólico de Bilbao, don José María Cirarda, cogido entre dos fuegos: la defensa de sus sacerdotes y el cumplimiento de las leyes vigentes. A finales de 1969 presentaba a la Asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española una descripción de los acontecimientos que habían tenido lugar y su actuación personal en ellos. A mi juicio, arroja luz sobre la acusación que se hace a Cirarda haber sido contemporizador y faltarle resolución para meter en vereda a un clero levantisco. He aquí el texto completo:
“Mis queridos hermanos: Un deber elemental de fraternidad me obliga a informarles de la gravísima situación pastoral que vive desde hace una semana esta diócesis de Bilbao y de las no menos graves repercusiones de sus causas y consecuencias en las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Lamento que una vez más sea esta diócesis, cuya administración apostólica tengo encomendada por la Santa Sede, origen de preocupaciones dolorosas. Pero creo poder afirmar humildemente ante el Señor que, culpable como soy de muchas faltas en todo, no creo ser responsable de lo que hoy nos preocupa y es causa de esta carta.
 
Quiero informarles lo más brevemente posible y de modo directo, y que la prensa o ha silenciado los hechos o sólo los ha dado con información parcial, cuando no deformada.
 
Los antecedentes
Desde hace más de un año -desde los días dramáticos de abril y mayo de 1969- el Sr. Gobernador Civil de la provincia y yo hemos trabajado para evitar roces; procurando resolver de modo callado y con la mayor comprensión mutua las continuas complicaciones que se presentan por distintas causas entre nuestras dos jurisdicciones en una provincia tan compleja religiosa y políticamente como Vizcaya; complicaciones multiplicadas por la continua aplicación de la ley contra bandidaje y terrorismo en nuestra provincia desde primavera del 69.
 
En virtud de esta ley vienen actuando cuatro juzgados eventuales militares en Bilbao, desde hace un año. Y a ellos se llevan desde hechos que pueden suponer graves atentados contra el orden público, hasta supuestas faltas de sacerdotes en su predicación denunciadas por un feligrés o por algún agente de policía o fuerza pública destacado en un pueblecito.
  
Las peticiones para procesar a sacerdotes en este tiempo han sido muchas. He concedido aquellas en las que los sacerdotes pudieran aparecer implicados en una acción extraña a su misión. Y he negado permiso para procesar a un sacerdote cuando la falta de que se le acusaba, se refería a alguna posible demasía en su predicación. Mi negación se fundaba, en ocasiones, en constarme la absoluta falsedad de la denuncia, como en algún caso en que la homilía había sido escrita y leída y tenía yo el texto en el que nada había condenable. En otras ocasiones, cuando no tenía tal certeza, me fundaba en el principio de afirmarme juez de los actos ministeriales de mis sacerdotes, para juzgarlos, castigarlos si había falta canónica -tengo dos sacerdotes suspendidos de predicación en estos momentos-, dispuesto a conceder el juicio del Estado si hubiere hallado causa, cuya falta lesionara gravemente las leyes del Estado.
 
Debo añadir también, dentro de estos antecedentes, que la voz extendida de malos tratos por parte de algunos agentes de la autoridad contra algunos detenidos, antes de su ingreso en establecimientos penitenciarios, de que hablamos el obispo de San Sebastián y un servidor en nuestra Pastoral Conjunta de noviembre, no solo no se acalló en los meses de abril y mayo. Por desgracia tengo testimonios dolorosos de algún sacerdote y de militantes seglares afectados. Y a pesar del secreto innato a esta clase de sumarios, es ya conocida por muchos la existencia de expedientes que se siguen contra algunos agentes de la autoridad por este motivo. El haberse abierto estos expedientes honra al Estado, de un lado, pero, de otro, da más vuelo a la dicha voz. La observación importa porque, en no pocas ocasiones, las denuncias contra sacerdotes se relacionaban con predicaciones en las que se hablaba de algunos de estos malos tratos. No juzgo ahora ni el qué ni el cómo de tales predicaciones, que pudieran ser conformes, o no, con lo debido. Señalo simplemente los hechos.
 
En este clima, durante este año, especialmente desde febrero, han sido muchos los sacerdotes llamados a declarar, una y otra vez, ante los distintos juzgados militares, pidiéndoles cuenta de sus homilías predicadas hace un año. Por mi parte hice ver a las autoridades, y en ocasiones a los mismos jueces, que, aun suponiendo que hubiese habido alguna falta en algunas predicaciones -hipótesis no imposible, como es claro- era mayor el daño que se estaba haciendo a la Iglesia y a la Patria con esas continuas llamadas ante los tribunales, de sacerdotes, algunos venerables por años y por servicios, creando un ambiente de desasosiego y dando lugar a una protesta fundada contra las injerencias en la acción ministerial.
 
Los hechos del 1 de junio
Inesperadamente el 1 del pasado junio, diez sacerdotes fueron llamados una vez más ante el juzgado militar eventual nº 4. Uno no se presentó y los otros nueve, entre los que había un anciano de 68 años, enfermo del corazón, fueron detenidos por un decreto del Excmo. Sr. Capitán General de Burgos, que cerraba expediente judicial penando con un arresto menor de uno, dos o tres meses, a dichos sacerdotes por “leve falta de ligera irrespetuosidad y ofensa a la autoridad militar”, cometida en distintas homilías de abril, mayo y junio de 1969. Los nueve sacerdotes fueron llevados a la prisión de Zamora, sin darles tiempo a recoger ni ropa, ni breviario ni medicinas (dos de ellos son enfermos) ni nada.
 
Nada se me había comunicado. De algunos de los sacerdotes sabía que habían sido llamados varias veces y conocía su presunta falta, que como obispo no podía calificar de tal. De los otros nada puedo juzgar porque ignoro todo fuera de la comunicación de la detención, que se me hizo después de hecho el traslado de los sacerdotes.
 
El problema concordatario
La autoridad militar me dijo que no era necesario ningún permiso concordatario porque se había actuado con sanciones gubernativas por faltas del Código de Justicia Militar, art. 443. Reuní inmediatamente mis asesores peritos en derecho canónico y español; y, tras profundo estudio, todos me dijeron unánimemente que la infracción del concordato era evidente, porque la pena se había impuesto en una causa criminal sin previo consentimiento del Ordinario. En Madrid reuní, igualmente a otros asesores, entre ellos algún catedrático de Universidad y algún penalista, y coincidieron unánimemente con el informe de sus compañeros de Bilbao.
 
Por otra parte, todos veíamos una injerencia contra la libertad de la Iglesia en la constante llamada de sacerdotes a los tribunales sin notificación siquiera al Prelado, para inquisiciones sobre homilías, tanto más delicadas y graves cuanto que los jueces instructores, de acuerdo con el Código de Justicia Militar, no son peritos en leyes sino jefes de las distintas armas.
 
La conmoción de la diócesis
La noticia, aunque la prensa la calló o la dio muy veladamente, se extendió rápidamente en la diócesis. Y causó una conmoción violenta en el clero, en los militantes seglares y en gran parte de la población, sobre todo en las amplias zonas afectadas. Sólo en Sestao, población de 40.000 habitantes, eran cinco los sacerdotes detenidos.
 
El domingo, día 7, estuvo a punto de producirse una situación dramática, porque gran parte del clero quería cerrar los templos y tomar otras medidas de protesta airada. Tras largas sesiones del Consejo del Presbiterio consiguieron hacer serenidad en los más. Y se celebró la Eucaristía normalmente en toda la diócesis, con excepción de un pueblo, en que los sacerdotes cerraron sus templos, por lo que les he reprendido seriamente. En Sestao fuimos el Vicario General y un servidor a celebrar algunas misas para cubrir la falta de los cinco sacerdotes, tres de ellos párrocos. Pero la conmoción continúa, sin que sea posible predecir las consecuencias pastorales del problema.
 
Mi actitud como Obispo
Cinco han sido mis reacciones como Obispo en la difícil situación:
  1. Informar de todo a la Santa Sede, con envío de toda la documentación en mi poder, sometiendo a su superior juicio mi propio parecer;
  2. Informar al Presidente de la Conferencia Episcopal, a quien he enviado también parte de la documentación que poseo;
  3. Elevar al Gobierno de la nación mi enérgica protesta, mediante un telegrama del día 2 al Ministro de Justicia, y dos cartas de los días 3 y 9, en las que explico la génesis y consecuencias de todo el problema;
  4. Multiplicar mis contactos con los sacerdotes para ayudar a la serenidad;
  5. Publicar una Carta Pastoral, elaborada con el apoyo unánime del Presbiterio, que fue leída el sábado y domingo, 6 y 7, en todos los templos de la diócesis.
 
La carta pastoral
La carta pastoral, que se publicará el próximo Boletín de la diócesis, tiene las siguientes partes, tras una introducción:
  1. Exposición del hecho de las detenciones;
  2. Reflexión sobre algunas exigencias que él plantea en nuestra pastoral diocesana, al haber sacado violentamente a la superficie un estado larvado de malestar;
  3. Un análisis del hecho en dos planos:
    • El de los derechos de la Iglesia afectados: injerencia de la autoridad estatal en la acción de la Iglesia; infracción del Concordato; derecho de la Iglesia a juzgar si la acción ministerial de sus sacerdotes es, o no, conforme con su misión y el querer de la Iglesia, para aprobar, condenar conforme a código canónico, o entregar la causa al fuero no eclesiástico.
    • El de los derechos humanos en general, porque la libertad de la Iglesia tiene que encuadrarse en la general de todos los ciudadanos, para lo que se requieren leyes e instituciones que garanticen eficazmente los derechos y las legítimas libertades ciudadanas.
    En este análisis se insiste en una idea ya expuesta en la Pastoral Conjunta de los Obispos de San Sebastián y Bilbao sobre la necesidad de superar nuestra fácil tendencia al totalitarismo y a la instrumentalización de la Iglesia.
  4. Se cierra la Carta con un reconocimiento de faltas de nuestra Iglesia local, y con un propósito de trabajar a fin de ser más evangélicos y cumplidores de nuestra misión salvadora de los hombres y del mundo, poniendo la esperanza en la Virgen María para todo ello.
 
El estado público de un problema
No quiero cerrar esta comunicación, sin salir al paso de una fácil acusación que algunos pudieran hacerme. Lo diré copiando parte de mi carta del 9 de junio al Sr. Ministro de Justicia:
“Me preocupa que algunos me acusen de dar estado público a cosas que debiera resolver de otro modo. Y, aunque me sé responsable de muchas faltas, creo ser inocente de esa. Así se lo manifiesto a un superior mío en carta, de la que creo poder copiarle este párrafo:
“Siento muchísimo crear conflictos entre Iglesia y Estado, o mejor dicho verme envuelto en ellos; y actúo, equivocada o acertadamente con la mejor buena voluntad, en la línea en que creo me obliga mi deber pastoral. Sé que algunos podrán pensar que no debiera dar estado público a algunas cuestiones pero debo decir que cuando un problema se ha planteado a nivel no público, por grave que haya sido, jamás he dicho nada en público por fuertes que hayan sido mis notas al Gobierno o mi exposición a la Santa Sede -mi documentación en este punto es mucha-; pero cuando, sin yo quererlo y aun lamentandolo mucho, el problema lo plantean algunas autoridades a nivel público conmocionando a toda la diócesis, no creo tener otro remedio que hablar también en público con claridad y con caridad, a la vez que sometiendo, sin embargo, mi parecer en todo caso a mis superiores”.
 
Cierro esta ya larga carta. He querido con ella informar a los hermanos ante los hechos con la mayor objetividad, tal como los veo desde su centro mismo. Dos fines me han movido: el darles posibilidad de no desorientarse por informaciones parciales o aun falsas que puedan llegarles, y urgirles una oración por esta diócesis de Bilbao, la mía de Santander a la que casi no puedo atender, y también por mí. Mucho he sufrido estos días. Más, en no pocos aspectos, que hace un año cuando los sucesos de abril y mayo. Lo ofrezco en reparación por mis muchos pecados y los de nuestra Iglesia. Y también pidiendo al Señor, capaz de escribir derecho con líneas torcidas, que esta torcidísima línea en que nos han colocado los últimos acontecimientos se convierta en bien por su gracia, ¡Bendito sea el Señor si hace que todos esos sufrimientos sirvan en algo para que las relaciones entre la comunidad política y la Iglesia sean sanamente cooperadoras, pero salva la independencia y autonomía debida de ambas potestades, como quiere el Concilio y nos ha pedido especialmente la Santa Sede a los Obispos españoles! Unido a todos, a los que aprueban generosamente mi conducta y más todavía, en caridad mayor, a los que critiquen unos u otros fallos, queda siempre afmo.
  
Hermano en Cristo, 
  
José María Cirarda”

domingo, 30 de julio de 2017

“LA PROCESIÓN DE LA LUJURIA”: PROFECÍA DE LA BEATA ANA MARÍA TAIGI

Traducción del artículo publicado en italiano en TESTIMONIANZE DI FEDE
  
¿Orgullo ‘gay’? ¡ORGULLO SATÁNICO! Las visiones proféticas de la mística Beata Ana María Taigi sobre el Orgullo ‘Gay’
 
  
En el siglo XVIII, la Beata Ana María Taigi lo había profetizado en una de sus tantísimas visiones que transcribió:
“[...] después de estas señales, cuando se aproxime el fin, el Dragón será suelto y la Divina Madre invitará a la penitencia, y los hombres sin percatarse de los avisos celestiales, andarán por las calles de la Santa Ciudad Eterna bañada por la Sangre de los Príncipes (Apóstoles), portando la Lujuria en procesión; y el Padre de la Mentira será su cabeza. Sacrilegios se cometerán contra los templos del Santo Espíritu y contra la Religión: los hombres se vestirán como mujeres y las mujeres se vestirán de hombres, la Voz del Santo Vicario no será escuchada y en la Alma Urbe su figura será hecha objeto de escarnio y risa, luego el Dragón (que ya ha tomado posesión de su reino) destilará directrices en las mentes de aquellos que a él están sujetos para difundir el aliento pestilente de la Lujuria donde el Beatísimo estableció su Sede y para difundir y multiplicar la obra suya nefanda de destrucción y perdición, entonces deberá implorarse por la Cristiandad la Misericordia de Dios y hacer Oración por la Iglesia Militante demandando auxilio a la Madre Santa y ofreciendo penitencias y sacrificios [...]”
  
¡No se podría dar descripción más perfecta, pronunciada con dos siglos de anticipación, del evento anticrístico y diabólico conocido como Orgullo ‘gay’!
 
¡OREMOS Y HAGAMOS PENITENCIA! Por nosotros y por estos hermanos y hermanas que no saben lo que hacen.
 
Señor Jesucristo, ten piedad de nosotros pecadores y del mundo entero por los méritos de Tu dolorosa Pasión... ¡¡Virgen Santísima, Madre de la Pureza, ven en nuestro socorro!! ¡Todos los Ángeles y Santos del Cielo, Ánimas Purgantes, rogad con nosotros y por nosotros!

ORACIÓN PARA LOS TIEMPOS DE TRIBULACIÓN, POR EL PADRE BENJAMÍN CAMPOS

Tomado de RADIO CRISTIANDAD
  
¡Oh Señor y Redentor nuestro!, que prometiste no romper la caña cascada, sino escuchar a todo pecador arrepentido: llenos de confusión acudimos a Tí en la presente tribulación. Hemos pecado, nos hemos olvidado de Tí, nos hemos apartado de tus mandamientos; hemos sido ingratos a tantos beneficios tuyos. Reconocemos que nos castigas justamente y que merecemos mucho más de lo que nos afliges. Pero hoy, arrepentidos, acudimos a Tí, invocando tu Santo Nombre y tu Título de Redentor. Mira cómo nos dispersa y desgarra a nosotros, tu grey, el lobo de la impiedad, el cual no se detiene ante tus altares: profana hasta burlar tus planes de amor sintetizados en tu Augusto Sacramento. Ten piedad de nosotros, reafirma nuestra fe, sostén nuestros deseos de serte fieles. No queremos ser espinas que te hieran. Pon en nuestra frente tu señal para estar entre los que Te bendicen. Te lo pedimos por la Virgen Santísima, tu Madre y Nuestra Madre, que por su intercesión, no desecharás nuestra petición. Permítenos decir con San Pedro: «¡Señor, Tú sabes que te amamos!»
  
El P. Benjamín Campos Serrano SJ fue, junto con el P. Joaquín Sáenz Arriaga, de los primeros sacerdotes en México que rechazó el Novus Ordo Missæ de Pablo VI. Sostuvo una lucha incansable por defender la Santa Misa de siempre y la verdadera doctrina Cristiana hasta su muerte. Sufrió muchos ataques y persecuciones por esta causa. Su padre, Francisco Campos, fue Cristero y entregó su vida en esa lucha. El P. Campos, crítico de los acuerdos entre la Jerarquía eclesiástica y el gobierno masón, fue además compañero de estudios y gran amigo del P. Miguel Pro, sacerdote mártir durante la Cristiada.

sábado, 29 de julio de 2017

AD PORTAS DEL CISMA EN CANTERBURY

Traducción de la noticia publicada en CHRISTIAN TODAY (Inglaterra)
 
EXCAPELLÁN DE LA REINA DE INGLATERRA ESTÁ LIDERANDO UNA REBELIÓN DE VICARIOS ANTE EL “MATRIMONIO HOMOSEXUAL”
  
El ex Capellán de la Reina [distinción conferida al clero anglicano, análoga a los Prelados de honor de Su Santidad en el Catolicismo, N. del T.], Gavin Roy Pelham Ashenden Simpson, está liderando un grupo de clérigos conservadores rebeldes que amenaza romper con la Iglesia de Inglaterra por temas sexuales.

Gavin Roy Pelham Ashenden Simpson
 
En una carta publicada en el diario Telegraph, el grupo de 23 advierte del prospecto de una “declaración de independencia” por vicarios que sienten que aquellos con opiniones tradicionales están siendo “marginalizados” por el liderazgo eclesial. Afirman que las decisiones del Sínodo General -el cuerpo legislativo de la Iglesia de Inglaterra- ha causado “gran preocupación” a los anglicanos. Ellos dicen: “Hay momentos, especialmente en tiempos de desintegración social, en que la Iglesia debe ir contra la cultura dominante”.
 
La carta agrega que “el abucheo a los tradicionalistas” y el “abuso personal” que afrontaron en el Sínodo ha “profundizado la desconfianza”entre los dos bandos.
 
Otros signatarios de la carta incluyen al obispo retirado de Rochester, Michael Nazir-Ali, y la jefa de Christian Concern, Andrea Williams.
    
La carta dice que la Iglesia de Inglaterra se dirige a una “revuelta en la forma de un movimiento de independencia” a menos que haya un cambio de dirección.
 
La carta concluye planteando la posibilidad de una división en la Iglesia de Inglaterra, similar a la que tuvo lugar en la Iglesia Anglicana de Norteamérica (ACNA).
 
Ashenden dijo al Telegraph que el Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, está “bajo aviso”. Dijo:
“Esta es una advertencia de que el arzobispo está bajo aviso de que a menos que dirija a la Iglesia en una forma que sea consistente con los valores y la autoridad de la Biblia, y opuesta al secularismo progresista, se enfrentará a un tipo de revuelta en forma de un movimiento independentista”.
  
Un vocero de la Iglesia de Inglaterra dijo: “El Sínodo a menudo debate temas controversiales y los miembros pueden a veces discordar fuertemente entre sí. Esa es la naturaleza del debate”.

Una sesión del Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra
  
Ashenden le dijo a Christian Today en la mañana:
“La Iglesia de Inglaterra está haciendo las divisiones como si se fuera llevada en una dirección crecientemente progresista y secular en temas de género. Está haciéndolo mal siendo bondadosa y compasiva para el discipulado. Deberíamos ser siempre bondadosos y compasivos, pero para darle a las personas lo que Dios quiere que tengan, no lo que ellos quieren que Él quiera tener para ellos.
 
Esto no es tanto sobre el sexo o el género, como sí sobre la obediencia y la integridad. Esto es, como se acostumbra entre los Cristianos, la lucha entre el zeitgeist, el espíritu de la edad, y el Espíritu Santo. Si la Iglesia de Inglaterra continúa por este camino de acomodamiento con la práctica del matrimonio homosexual, llegará a haber dos tipos de anglicanos en este país. Un grupo que conservará la fe con la doctrina de Cristo y las Escrituras, ofreciendo la bondad y compasión de la fidelidad a Dios, y otro que guardará la fe con el secularismo, y también ofrecerá bondad y compasión, pero una bondad superficial que no llevará a la gente más cerca a Dios”.
  
La carta a Telegraph viene después que veintiún clérigos anglicanos conservadores condenaron por separado el Sínodo general por permitir “desarrollo trágico” cuando votó para condenar la denominada “terapia de conversión” para homosexuales y considerar el apoyo litúrgico a aquellos cristianos que “transicionan” de un género a otro.
 
La declaración, presentada la semana pasada por Christian Today, dice que
“nosotros, como algunos de los llamados a la renovación del anglicanismo bíblico y ortodoxo, ya hemos comenzado a reunirnos, en favor de nuestros hermanos anglicanos, para discutir cómo asegurar un futuro eclesial fiel”.
 
Refiriéndose a las votaciones aprobadas en el sínodo en York a comienzo de mes, la declaración dice:
“Muchos compartirán nuestra consternación por las recientes decisiones... y el seguimiento de principios, valores y prácticas contrarias a la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia.
 
Puesto que la Cámara de los Obispos falló persistentemente en cumplir los encargos dados por Dios por los cuales ellos habían jurado desterrar estos trágicos desarrollos fue, tristemente, no completamente inesperados.
 
Por lo tanto, y previendo tales eventualidades, nosotros, como algunos de los llamados a la renovación del anglicanismo bíblico y ortodoxo, ya hemos comenzado a reunirnos, en favor de nuestros hermanos anglicanos, para discutir cómo asegurar un futuro eclesial fiel. Deseamos ahora que lo que hemos hecho sea más ámpliamente conocido.
 
... Nos reuniremos nuevamente, como hemos planeado y en una locación externa, mediante consejo episcopal, en Octubre. Es nuestra intención recibir en esa ocasión una diversidad incluso mayor de contribuyentes”.
 
Los firmantes incluyen a Ashenden, la líder evangélica Susie Leafe (directora del grupo conservador Reform), el Reverendo Andy Lines (obispo de la ACNA con Misión Especial para Europa), James Paice (fideicomisario de Good Steward’s Trust en Southwark) y Andrew Symes (secretario ejecutivo de Anglican Mainstream).
 
Ashenden le dijo a Christian Today la semana pasada que estaba preocupado por “un cambio de cultura en lo concerniente a la ética sexual” y ua forma “infiel y secularizada” del anglicanismo. También acusó a los obispos de renegar de su obligación de promover la Fe cristiana. Dijo:
“Firmé este documento porque creo que a pesar de las promesas del arzobispo Welby de que no planeaba supervisar cualquier cambio formal de doctrina, se intenta que debería haber un cambio de cultura en lo concerniente a la ética sexual, abandonando lo que la Iglesia debería enseñar y remplazándolo con otras cosas que están en completa oposición a la Escritura y a la enseñanza dominical. Si alguno tenía cualquier duda sobre esto antes del pasado Sínodo General, no puede haber duda ahora sobre ello. Se convierte un poco de casuística el decir que no hay planes para cambiar la doctrina formal mientras alientan cambios en la liturgia y la cultura.

Los obispos de la Iglesia de Inglaterra –que votaron casi unánimemente en favor de esos cambos– han renegado de su responsabilidad primaria en defender y articular la Fe cristnana. Eso deja un vacío de control episcopal que necesitará ser ordenado. Miro hacia adelante para trabajar con otros para remediarlo en una forma que llevará a un anglicanismo renovado y fiel en este país en contraste al infiel y secularizado”.
 
COMENTARIO
De más no está recordar que el cisma anglicano se dio por causa del matrimonio: Enrique VIII, ansiando tener un hijo varón, quería casarse con Ana Bolena, pero primero solicitó al Papa Clemente VII que le anulara su matrimonio con Catalina de Aragón (madre de María I de Inglaterra) aduciendo parentesco por afinidad (primero Catalina fue esposa del príncipe Arturo de Gales, hermano de Enrique) y decencia pública. El Papa, habiendo estudiado el caso (y tal vez temiendo la ira de Carlos I de España -los recuerdos del Saco de Roma aún eran recientes para él-), confirmó la existencia y validez del matrimonio de Enrique y Catalina porque, si bien hubo matrimonio entre Catalina y Arturo, éste murió sin dejar descendencia; y la dispensa otorgada por el Papa Julio II fue otorgada en debida forma, siguiendo las Sagradas Escrituras y el poder que Cristo confiriera a San Pedro y sus sucesores de atar y desatar.
 
Obstinado en su voluntad y enceguecido por la lujuria, Enrique VIII se proclamó Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra, separándola del Catolicismo y suspendió el envío del Óbolo de San Pedro. Acto seguido, declaró nulo su matrimonio con Catalina y se casó con Ana Bolena, a la sazón embarazada de Isabel I. Pero las razones que Enrique pretendía esgrimir contra su primer matrimonio se aplican contra el segundo, y de forma horrorosa: De acuerdo al cronista Nicholas Sanders, en su libro De orígine ac progréssu schismátis Anglicáni (Del origen y progreso del cisma anglicano), Enrique cometió adulterio con María Bolena, hermana de Ana; y con la madre de ambas, Isabel Howard (por lo que Ana viene a ser hija ilegítima de Enrique).
 
Regresando al presente, otro cisma en el anglicanismo (esta vez en la mismísima Iglesia de Inglaterra) es previsible dada la falta de unidad y sucesión apostólica, como señalamos en una oportunidad. Aparte, el viaje a la Roma modernista es un contrasentido: ALLÁ PASA LO MISMO QUE EN CANTERBURY, Y PEOR. Así las cosas, estimados anglicanos tradicionalistas, en medio de todos estos acontecimientos, Dios está ofreciéndoos su misericordia ahora, luego de estar expiando por casi cinco siglos el pecado de Enrique y su dinastía: el Catolicismo Tradicional es la única posibilidad, aún más, es IMPERATIVO si queréis guardar la enseñanza de Cristo y salvar vuestras almas.
  
¡NUESTRA SEÑORA DE WALSINGHAM, SAN JORGE MÁRTIR Y SAN EDUARDO EL CONFESOR, ALCANZAD LA CONVERSIÓN DE INGLATERRA!

miércoles, 26 de julio de 2017

EL VATICANO ESTÁ SECO (MATERIALMENTE)

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO
  
EL ANTIRROMANO BERGOGLIO Y SU VATICANO ESTÁN SIN AGUA
LAS FUENTES QUE COPIOSAMENTE CORRÍAN EN LA ANTIGUA ROMA ESTÁN SECAS
  
Justo como la Fe en la Roma modernista, las fuentes del Vaticano están secas por primera vez en su historia.
Tal vez Dios está castigando al Antipapa marxista y antirromano Francisco Bergoglio, que fue citado diciendo que “Odia a Roma”.
Él odia a los antiguos romanos por ser “Demasiado tradicionales”, pero estos fundadores de la sociedad occidental moderna no tenían este problema: Muchos de sus Aquædúctus, milagros de la Ingeniería, aún están en funcionamiento, ¡pero Dios ahora fuerza a Bergoglio a beber de las ECOndenadas botellas plásticas!
 
Tal vez Dios está castigando al Antipapa marxista Francisco Bergoglio. Por primera vez en la historia del Vaticano, sus fuentes están sin agua. Todos conocen del milagro de la ingeniería que los antiguos romanos consiguieron con la construcción de acueductos a lo largo de su vasto Imperio, muchos de los cuales aún están en funcionamiento. Pero ahora no hay agua para el Vaticano modernista. Bergoglio tiene que beber, ¡horror horrórum!, de las ECOndenadas botellas plásticas.
 
Verás, Dios le ha cortado el agua a Bergoglio. Cien fuentes en el Vaticano están secas, incluyendo las dos obras maestras del Barroco justo en medio de la Plaza de San Pedro, talladas por los escultores Carlo Maderno y Gian Lorenzo Bernini del siglo XVII. El Cielo ha enviado un sofocante calor estival y una sequía de dos años afectando a la pequeña Ciudad-Estado [Parte de la información para este Comentario proviene del servicio de noticias de Reuters].
  
Verdaderos Católicos, esta semana ha sido la peor para Francisco Bergoglio desde que asumió como Antipapa hace más de cuatro años. Después de que su jefe de finanzas el cardenal Pell fuera acusado de crímenes sexuales, el palacio del Santo Oficio fuera expuesto como epicentro de orgías “gais” y que se revelara que en el Hospital Bambino Gesù mataban niños, el contraído semblante “verde” de Bergoglio está ahora poniéndose emético (con perdón, colorado).

domingo, 23 de julio de 2017

DE LA UTILIDAD DE LOS DESPRECIOS HUMANOS EN EL CAMINO DE LA VIRTUD PARA ELEVARSE EN LA CONFIANZA A DIOS

«El que es el hazmerreír de su vecino, como lo soy yo, llamará a Dios y éste lo escuchará» (Job XII, 4). Muchas veces nuestra débil alma, cuando recibe por sus buenas acciones el halago de los aplausos humanos, se desvía hacia los goces exteriores, posponiendo las apetencias espirituales, y se complace, con un abandono total, en las alabanzas que le llegan de fuera, encontrando así mayor placer en ser llamada dichosa que en serlo realmente. Y así, embelesada por las alabanzas que escucha, abandona lo que había comenzado. Y aquello que había de serle un motivo de alabanza en Dios se le convierte en causa de separación de él.
  
Otras veces, por el contrario, la voluntad se mantiene firme en el bien obrar, y, sin embargo, sufre el ataque de las burlas de los hombres; hace cosas admirables, y recibe a cambio desprecios; de este modo, pudiendo salir fuera de sí misma por las alabanzas, al ser rechazada por la afrenta, vuelve a su interior, y allí se afinca más sólidamente en Dios, al no encontrar descanso fuera. Entonces pone toda su esperanza en el Creador y, frente al ataque de las burlas, implora solamente la ayuda del testigo interior; así, el alma afligida, rechazada por el favor de los hombres, se acerca más a Dios; se refugia totalmente en la oración, y las dificultades que halla en lo exterior hacen que se dedique con más pureza a penetrar las cosas del espíritu.
 
Con razón, pues, se afirma aquí: «El que es el hazmerreír de su vecino, como lo soy yo, llamará a Dios y éste lo escuchará», porque los malvados, al reprobar a los buenos, demuestran con ello cuál es el testigo que buscan de sus actos. En cambio, el alma del hombre recto, al buscar en la oración el remedio a sus heridas, se hace tanto más acreedora a ser escuchada por Dios cuanto más rechazada se ve de la aprobación de los hombres.
    
Hay que notar, empero, cuán acertadamente se añaden aquellas palabras: Como lo soy yo; porque hay algunos que son oprimidos por las burlas de los hombres y, sin embargo, no por eso Dios los escucha. Pues, cuando la burla tiene por objeto alguna acción culpable, entonces no es ciertamente ninguna fuente de mérito.
 
El hombre honrado y cabal es el hazmerreír. Lo propio de la sabiduría de este mundo es ocultar con artificios lo que siente el corazón, velar con las palabras lo que uno piensa, presentar lo falso como verdadero y lo verdadero como falso.
 
La sabiduría de los hombres honrados, por el contrario, consiste en evitar la ostentación y el fingimiento, en manifestar con las palabras su interior, en amar lo verdadero tal cual es, en evitar lo falso, en hacer el bien gratuitamente, en tolerar el mal de buena gana, antes que hacerlo; en no quererse vengar de las injurias, en tener como ganancia los ultrajes sufridos por causa de la justicia. Pero esta honradez es el hazmerreír, porque los sabios de este mundo consideran una tontería la virtud de la integridad. Ellos tienen por una necedad el obrar con rectitud, y la sabiduría según la carne juzga una insensatez toda obra conforme a la verdad.
  
(SAN GREGORIO MAGNO. Morália, sive Exposítio in Job, Libro X, 47-48. Cf. JACQUES-PAUL MIGNE, Patrología Latina LXXV, 946-947)