Vexílla Regis

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LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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domingo, 10 de mayo de 2015

OTRA VEZ LOS JESUITAS CONTRA LA FE CATÓLICA

Comenzamos este artículo con un chiste muy común entre los dominicos:
«P: ¿En que se parecen los jesuitas y dominicos?
R: Bueno, ambos fueron fundados por los españoles, Santo Domingo de los dominicos, y San Ignacio de Loyola de los jesuitas.También fueron ambas fundadas para luchar contra la herejía: los dominicos a luchar contra los albigenses y los jesuitas para luchar contra los protestantes.
P: ¿Cuál es la diferencia entre los jesuitas y dominicos?
R: Bueno, ¿has conocido a albigenses últimamente?».
Así las cosas, pasamos a la materia grave: el jesuita Jose Ignacio “Chalo” González Faus, simpatizante del partido chavez-madurista “Podemos”, publicó en su blog (alojado en Periodista Digiltal) una columna justificando la salida de uno de los fundadores de dicho partido, lo siguiente:
«Luego de estos análisis particulares (N. de E. la renuncia de Juan Carlos Monedero al partido por los miles de euros que él recibiera de parte del Imperio Bolivariano) quedan dos lecciones universales por recordar: La primera es que no hay partos virginales (ni siquiera el de Jesús lo fue): la vida nace siempre en medio de suciedad y desechos; pero es vida y promesa lo que allí nace».
 
Sin tratar del tema izquierdista de González Faus (notorio porque hace parte del centro de estudios “Cristianisme i Justícia”, subvencionado por los jesuitas de la sediciosa Cataluña y defensor de la nueva razzia de la morisma subsahariana a Europa; y por ser afín a la “Teología de la Liberación”), el que ese maldito viejo (que a sus 82 años debiera pensar en su juicio particular) diga semejantes palabras significa que en él DESAPARECIÓ EL TEMOR DE DIOS Y EL RESPETO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA HACE RATO.
  
José Ignacio “Chalo” González Faus, jesuita modernista (hasta con su “crucifijo” de pared, hecho con raíces secas que más parecen otra cosa)
  
Recordemos el dogma de la Inmaculada Concepción: «María Santísima fue preservada de toda mancha de pecado original desde el primer instante». Esto implica por tanto, que:
  • Su concepción en el seno de Santa Ana fue de un modo casto y perfecto (así lo relata Ana Catalina Emmerick).
  • No pecó jamás, ni padeció tentación alguna.
  • No sufrió concupiscencia alguna.
  • No tuvo la incomodidad de los meses.
  • No enfermó, ni mucho menos podía envejecer.
  • Cuando se desposó con San José, lo hizo por mandato de Dios (recordar que Ella hizo voto de virginidad perpetua en el Templo de Jerusalén); y no hubo problema alguno, ya que San José también tomó ese voto (así refieren la Venerable Sor María de Ágreda y Sor María Cecilia Baij OSB).
  • Cuando San Gabriel le anunció que sería la Madre del Verbo de Dios, María Santísima reitera su voto. Y Yahveh Dios le aseguró que Ella sería Virgen y Madre a la vez. Ante esta promesa de Dios (que respeta la libertad de sus creaturas y para quien NADA ES IMPOSIBLE), procedió en consecuencia (San Lucas 1, 26-38).
  • Al enterarse San José de que su Esposa se hallaba encinta, resolvió anular en secreto el desposorio. Pero cuando le fue revelado el Misterio de la Encarnación por obra del Espíritu Santo, asumió cabalmente su ministerio como padre adoptivo del Redentor.
  • No padeció dolor de parto cuando nació Jesús, sino que Ella le dio a luz en modo perfecto, excepcional y glorioso por intervención divina (lo profetizó el Rey David, lo relató San Santiago de Jerusalén en su Protoevangelio; y lo explicó San Alfonso Ligorio).
  • En la Vía Dolorosa y el Calvario, no desesperó ante los tormentos que Nuestro Señor padeció, sino que los soportó con heroica paciencia y ecuanimidad.
  • No murió, sino que fue Asunta al Cielo en cuerpo y alma estando CONSCIENTE Y DESPIERTA (así lo sostiene la Tradición Católica, y lo definió dogmáticamente el Papa Pío XII).
Innegablemente, González Faus no tiene Temor de Dios, porque llegó al máximo extremo de impiedad: En su libro “Sexo, verdad y discurso eclesiástico” (que os aconsejamos NO LEER, ya que es sumamente pornográfico), niega abiertamente el Infierno, y tacha de "decadente" a la Iglesia del siglo XIX y primera mitad del XX, llevándose por delante a San Ignacio de Loyola:
«soy de tradición jesuítica y admiro muchísimas cosas de San Ignacio. Lo cual no impide que convenga recordar a Horacio cuando comentaba comprensivo que a veces hasta el buen Homero se dormía (…) (Horacio, poeta latino, admiraba profundamente a Homero, poeta griego autor de la Ilíada y la Odisea, pero reconocía que a veces fallaba). Y me temo que de una de las cabezadas más inoportunas de mi fundador (y que, curiosamente, es casi lo único que influyó en la decadente Iglesia del XIX y comienzos del XX) brotó la petición que pone antes de la meditación sobre el infierno:
“para que, si del amor del Señor eterno me olvidare por mis faltas, a lo menos por el temor de las penas me ayude para no venir en pecado” (Ejercicios Espirituales, 65).
Seguramente, san Ignacio escribió esto cuando ya se hallaba muy lejos de sus antiguos devaneos sexuales, de los cuales no había salido precisamente por miedo al infierno. Y aquí le falló la psicología, que era precisamente su fuerte». (González Faus. “Sexo, verdad y discurso eclesiástico”. Sal Terræ, Cantabria 1993. Pág. 26).
Que San Ignacio fuera lo que fuere antes de ir a Manresa, poco importa. Era descendiente de cristianos nuevos, sí, pero un licencioso hasta ese nivel, jamás. En todo caso, después de su conversión, fue fiel y celoso defensor de la Fe Católica. Y los Ejercicios Espirituales han sido de gran provecho para miles de católicos desde 1548, guiando hacia la santidad a muchos de nosotros.
  
Acerca de esta última cita, él llama a la Iglesia de dichos siglos de “decadente”, siendo que esa época en el Catolicismo es la Filadelfia apocalíptica: la Iglesia que a pesar de no tener tanto poder político, fue firme en la guarda y transmisión del Dogma de la Fe, llegando a convertir a millones de personas en Estados Unidos, África subsahariana, Asia, Australia y los mares del Sur; y a reconstruir la Cristiandad en Europa e Hispanoamérica. En tanto que esa “primavera eclesial” (como implícitamente considera González Faus al Vaticano II), es en realidad Laodicea: la Apostasía institucionalizada, la Ramera con ropajes de doncella. Y sus frutos patentes a la vista:
  • Europa apostató del Catolicismo, volviéndose al neo-paganismo de la New Age.
  • Hispanoamérica vio crecer a la sectas protestantes, y Europa al fundamentalismo islámico.
  • Los seminarios y conventos se vaciaron, y muchas iglesias terminaron en venta o demolidas.
  • Auge de las demandas de nulidades de matrimonio, solicitudes de reducción al estado laico, escándalos de pederastia y corrupción financiera.
  • Adulteración de los Sacramentos, los Dogmas y la Devoción.
  • Proliferación de herejías, cismas y apostasía.
  • Y un largo etcétera.
Sabemos que este artículo no le importará a ninguno de los “Jerarcas” conciliares, con Papanatas Francisco Bergoglio a la cabeza. Es más, ni lo leerán, ya que ellos vomitan y apoyan toda suerte de herejías y blasfemias. Pero en fin, que quede constancia: SI SAN IGNACIO DE LOYOLA VIVIERA HOY, A BUEN SEGURO YA LO HABRÍAN EXCOMULGADO. Y a González Faus, QUE SE VAYA AL INFIERNO.
  
DATOS IMPORTANTES SOBRE EL IMPÍO GONZÁLEZ FAUS (Fuente: CATHOLIC.NET)
El jesuita José Ignacio González Faus, es profesor de Cristología. Ya en 1971 se solidarizaba con su hermano de orden Juan Leita y Graell (fallecido en 2012), que había sido expulsado de la Compañía (Ya, 1-5-71; ¿Qué Pasa?, 19-6-71). Firma un escrito contra el Concordato (Ya, 12-6-71) y otro en favor de la Asamblea conjunta (Vida Nueva, 18-12-71). Después es también forzado a dejar la Compañía de Jesús, con José María Díez Alegría (quien negó el Limbo de los infantes y fue marxista), con quien se solidariza (El Ciervo, l.ª quincena, abril, 75).
 
Será uno de los nueve que interrogan a los obispos con un artículo también citado ya varias veces: “Matrimonio indisoluble: ¿ley o ideal?” (Vida Nueva, 15-12-79). Es evidente cual era la opinión de los firmantes.
  
Será vetado para enseñar en determinadas facultades católicas (El País, 28-2-81). La solidaridad con la guerrilla marxista salvadoreña era también obligada (El País, 15-12-81; 27-3-82), aunque los compañeros de viaje fueran Santiago Carrillo (máximo mandatario entonces del Partido Comunista de España) y sus correligionarios.
  
Las tesis del jesuita dieron lugar a una polémica en la que el provincial de Cataluña y el obispo Alberto Iniesta Jiménez se ponen de su lado (Ya, 21-12-82; 8-1-83; 12-1-83). En este caso fue el cardenal Ratzinger el origen de las censuras. Todo ello no fue obstáculo para que sus compañeros jesuitas le eligieran representante para la Congregación general que se iba a celebrar en Roma (Ya, 13-4-83).
  
Critica el documento vaticano sobre la Teología de la Liberación (El País, 9-9-84) y los nombramientos cardenalicios que hace el Papa Wojtyła (El País, 25-6-85), aunque según él, en realidad, «lo que habría que hacer es cuestionar el colegio cardenalicio».
   
También criticará a la jerarquía eclesiástica en el Octavo encuentro de cristianos de base (El País, 31-10-88). Su modelo de obispo parece ser Pedro Casaldáliga CMF, para el que también solicita el Premio Nobel de La Paz (El País, 4-3-89).
  
Con otros españoles acusa al Vaticano de actuaciones «autoritarias y excluyentes» (El País, 19-6-89) y pide el compromiso firme con los marginados (El País, 5-7-82), en una reunión en El Escorial para conmemorar el veinte aniversario del Congreso que dio a conocer en Europa la Teología de la Liberación. Los allí reunidos firman una carta de solidaridad con Boff, que acababa de dejar el sacerdocio. González Faus afirmó que «la teología de la liberación no sólo sigue viva sino que ha engendrado hermanos menores como la teología de la marginación».
  
Mientras tanto, la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, con la firma del obispo Palenzuela, opone serios reparos doctrinales al libro de González Faus “Hombres de la comunidad. Apuntes sobre el ministerio eclesial” (ABC, 28-11-88; Iglesia-Mundo, 2.ª quincena febrero, 90).

viernes, 8 de mayo de 2015

APARICIÓN DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL EN MONTE GARGANO

Tomado de COMO OVEJAS SIN PASTOR
  
Aparición de San Miguel Arcángel en el Monte Gargano
   
Poderoso se eleva el Monte Gargano, dominado con soberbia las colinas que le rodean. Hasta el siglo V, la cima estaba recubierta de un bosque tupido e ignorada por todo el mundo. Pero en el año 490 nació la aurora de su inmortal gloria; su fama sobrepasó los confines de Italia, resonó en todo el mundo y comenzó a atraer a sí Papas, Emperadores, Príncipes reinantes, nobles y pueblo de todas las naciones. ¿Qué sucedió?
 
Leamos la narración original del antiguo libro del “Liber pontificális” de la Curia Romana:
Bajo el gobierno del Papa Félix y del Emperador Zenón, un día de aquel siglo tan lejano, a un noble y muy rico señor del Monte Gargano, que se llamaba también Gargano y era el propietario de aquella montaña, desapareciósele su toro más bello y de grandeza superior.
  
Después de tres días de búsqueda, decidió ir personalmente a buscarlo. Después de algunas horas de una búsqueda angustiosa, con gran estupor encontraron a la bestia de rodillas en la entrada de una caverna inaccesible. El patrón, viendo la imposibilidad de salvarlo, quiso matarlo con una flecha envenenada. Pero ante la maravilla de todos, la flecha regresó e hirió a quien la había lanzado. El patrón cayó sangrando al suelo y los siervos asustados lo fajaron de prisa y lo llevaron a su casa en Siponto, que actualmente es una fracción de Manfredonia. (8 de Mayo del año 490)
 
La noticia de lo ocurrido se divulgó rápidamente en el pueblo y se convirtió en el único objeto de las conversaciones. Bajo la impresión de este extraño hecho, todos fueron a visitar al Obispo San Lorenzo Mayorano, primo del emperador Zenón, para consultarle.
 
El Santo Obispo, después de una breve reflexión, ordenó que toda la población haga ayuno y oraciones durante tres días, para encontrar gracia ante Dios y para conocer el significado de dicho prodigio. Al alba del tercer día, que fue precisamente el 8 Mayo del año 490, el santo prelado, sumergido en su oración nocturna, de repente vio ante sí a un Ángel más esplendoroso que el Sol que iluminó el ambiente y le dijo:
“Yo soy el Arcángel Miguel que continuamente está la presencia de Dios. Deseando que este lugar se venere en toda la tierra y sea privilegiado, quise probar con ese acontecimiento insólito, que todo lo que se obra en este lugar, sucede por Voluntad Divina. Es Dios que me ha constituido Protector y Defensor de este lugar”.
 
A la mañana siguiente el Obispo comunicó el celestial mensaje a los habitantes de Siponto. El pueblo, lleno de alegría y de gratitud por dicha aparición, bajo la guía de San Lorenzo Mayorano se encaminó en una devota procesión hacia la cima del Gargano para venerar la caverna milagrosa. Cuando regresaron a Siponto veían con alegría la prodigiosa curación del Señor Gargano y se congratulaban con él por el santo privilegio concedido por el Cielo, de tener en sus tierras el Palacio Real terrenal del Gran Príncipe San Miguel Arcángel.
 
Hoy el ateísmo secularizante ha invadido también a la mansión terrenal de San Miguel Arcángel. Desde hace años ninguna autoridad civil va a presenciar como en el pasado el culto en las Fiestas con los dones simbólicos de la ciudad. La gran sueca, Santa Brígida, visitando la Gruta de San Miguel, en uno de sus éxtasis oyó el canto celestial de los Ángeles, el cual terminó con la dolorosa y profética visión de la decadencia de su culto.
 
Transcribo fielmente las palabras angélicas:
“Bendito seas, oh Señor,
Por habernos creado como vuestros mensajeros
Y como apoyo del hombre
Del cual nos confiaste la custodia.
¡Hacia el hombre Tú nos enviaste,
Sin ni siquiera privarnos de Vuestra Visión!
Haz visible la dignidad
Con la cual Tú nos has revestido,
Para que se aprenda a tomar en cuenta nuestro ministerio:
¡Aunque aquí, también hoy este Santuario declina
Y los del lugar parece que prefieren, en vez de nosotros, a los ángeles sin luz!”.
 
Una aguda tristeza llenó el corazón de Santa Brígida que aumentó desmesuradamente cuando, apareciéndosele Jesús le dijo:
“Los ingratos se darán cuenta de la pérdida que hacen al olvidarse de los Ángeles, en la hora de la prueba”.
 
Gloria Crux (“¿Quién es San Miguel Arcángel?”).
 
MEDITACIÓN SOBRE LA IMITACIÓN DE LOS ÁNGELES
I. Los ángeles siempre están prestos a ejecutar las órdenes de Dios. Tengan éxito o no en lo que hacen, siempre están contentos, porque en todo se conforman con la voluntad de Dios. ¿No serías feliz si en todo tuvieras en vista esta santa voluntad? No te inquietarías por el resultado de tus empresas, pues no depende de ti hacer que las corone el éxito, sino de Dios que todo ordena según su agrado.
  
II. Mantiénense los ángeles en una pureza admirable en medio de la corrupción del mundo. Esta pureza que tienen por naturaleza, tú podrías poseerla por virtud si, por ejemplo, piensas continuamente en la presencia de Dios, y si evitas las ocasiones peligrosas toda vez que no te obligue a exponerte a ellas la gloria de Dios y la salvación del prójimo. Pídele a tu Ángel custodio que te enseñe estos dos modos de conservar la pureza.
  
III. Los ángeles se ocupan tanto de los pecadores como de los justos, de los pobres como de los ricos. Vosotros apóstoles, vosotros cristianos, todos debéis amar igualmente a todos los hombres; debéis velar por la salvación de vuestro prójimo, sea quien fuere. No aborrezcas al pecador, es una creatura he cha a imagen de Dios; trabaja en su conversión sin desanimarte jamás; en una palabra, compórtate con tu prójimo como tu bondadoso Ángel lo hace contigo. "Dios se hizo hombre a fin de que el hombre llegara a ser como un ángel". (San Agustín).
  
La devoción a los santos Ángeles. Orad por la paz entre los cristianos.

ORACIÓN
Oh Dios, que regís con orden admirable los ministerios de los Ángeles y de los hombres, haced, en vuestra bondad, que durante esta vida seamos protegidos por aquellos que en el cielo os ofrecen sin cesar el homenaje de sus servicios. Por J. C. N. S. Amén.

miércoles, 6 de mayo de 2015

ENCUENTRO DE "PRIMADOS": UNO CONCILIAR, LA OTRA LUTERANA SUECA

Noticia publicada por Jacopo Scaramuzzi para VATICAN INSIDER-LA STAMPA.
  
BERGOGLIO RECIBE A LA «QUERIDA HERMANA» “ARZOBISPA” LUTERANA DE SUECIA
Con Antje Jackelén, temas y preocupaciones compartidos: el común testimonio de los cristianos perseguidos, la acogida a los sudamericanos que huyeron de las dictaduras, los refugiados y el clima.
  
«¡Estimada Señora Jackelén, querida hermana, queridos amigos!». Papa Francisco comenzó de esta manera su discurso ante Antje Jackelén, “arzobispa” de Uppsala y primado de los luteranos suecos, que fue recibida esta mañana en el Vaticano con una delegación de la Iglesia evangélica-luterana de Suecia. Fue además una ocasión para afrontar diferentes temas, como el testimonio de los cristianos perseguidos en el mundo, que une a las diferentes confesiones, las divisiones que deben ser evitadas en relación con argumentos como la familia y la vida, la próxima celebración de los 500 años de la “Reforma” de Lutero en 2017, además de otras cuestiones específicas, como el reconocimiento de la acogida que ofrecen los luteranos suecos a los sudamericanos que huyen de dictaduras.

Saludo de rigor (OJO: Bergoglio es el de blanco)
  
«La llamada a la unidad, siguiendo a Nuestro Señor Jesucristo, implica también una exhortación que impulse al compromiso común a nivel caritativo, a favor de todos los que en el mundo sufren debido a la miseria y a la violencia, y necesitan particularmente nuestra misericordia; especialmente el testimonio de nuestros hermanos y hermanas perseguidos nos impulsa a crecer en la comunión fraterna», dijo el Papa. «Y también, es de urgente actualidad la cuestión de la dignidad de la vida humana, que siempre debe ser respetada, como también los temas relacionados con la familia, el matrimonio y la sexualidad, que no pueden ser callados o ignorados por temor de poner en riesgo el consenso ecuménico ya alcanzado. Sería una lástima si en estas importantes cuestiones se consolidaran nuevas diferencias confesionales».
  
Jorge Mario Bergoglio también añadió dos agradecimientos: «Antes que nada –dijo– deseo agradecer a la Iglesia Luterana sueca por la acogida de muchos migrantes sudamericanos en los tiempos de las dictaduras. Acogida fraterna que hizo crecer a las familias. Y, en segundo lugar, quiero agradecer la delicadeza que usted, querida hermana, tuvo al nobrar a mi gran amigo, el pastor Anders Root: con él compartimos la cátedra de teología espiritual y me ayudó mucho en la vida espiritual», dijo el Papa, que concluyó en inglés con un «Thank you!».
   
El paseo
 
Antje Jackelen, primera “arzobispa” de Uppsala, había anunciado su visita de hoy y subrayó que la voz del Papa, líder espiritual de más de mil millones de “católicos”, es fundamental para la justicia, la reconciliación, e indicó además los temas de común interés: el cambio climático y la difícil situación de los refugiados en el mundo. La lideresa luterana sueca, que al final de este año visitará al “arzobispo” de Canterbury y primado de los anglicanos, Justin Welby, evocó el quinto centenario de la “reforma” de Lutero, en 1517, y los cincuenta años del diálogo luterano-católico.
   
Papa Francisco también se refirió a ambos acontecimientos en su discurso: «Agradeciendo a Dios, el año pasado celebramos el 50 aniversario del decreto sobre el ecumenismo del Vaticano II “Unitatis Redintegratio” –recordó–, que representa todavía el punto de referencia fundamental para el compromiso ecuménico de su Iglesia. Con este documento se puso en evidencia que ya no se puede prescindir del ecumenismo. Invita a todos los fieles conciliares a emprender, reconociendo los signos de los tiempos, la vía de la unidad para superar la división entre los cristianos, que no solo se opone abiertamente a la voluntad de Cristo, sino que también es escándalo para el mundo y daña la más santa de las causas: la predicación del Evangelio a cada criatura». El Papa también recordó el reciente documento titulado “Del conflicto a la comunión. La conmemoración luterano-católica para la Unidad”: «Esperamos de corazón que tal iniciativa pueda animar para dar, con la ayuda de Dios y con nuestra colaboración con Él y entre nosotros, ulteriores pasos en el camino hacia la unidad». El Papa, que además recibió también al presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el cardenal Kurt Koch, concluyó su discurso a los luteranos suecos con estas palabras: «Queridos amigos, una vez más gracias por esta visita. Con la esperanza de que se refuerce la colaboración entre los Luteranos y los Católicos, rezo al Señor para que bendiga abundantemente a cada uno de ustedes y a sus comunidades».

SOBRE NICHOLAS GRUNER

El pasado 29 de Abril, falleció el Rev. (no Padre, porque fue "ordenado" en Avelino, Italia, el 22 de Agosto de 1976 con el inválido Rito Montiniano por Mons. Pasquale Venezia) Nicholas Nightingale Gruner Mullally, víctima de un infarto cardíaco. Gruner promovía la moral Católica y la devoción a la Santísima Virgen María (fue el fundador del Apostolado Mundial de Fátima), pero ello no impide notar que también predicó el error y la herejía. Él pudo en sus años reconocer quiénes eran los enemigos, dónde está la Verdad; y actuar en consecuencia, pero NO HIZO TAL, antes por el contrario:
  • Defendió la "catolicidad" de la secta del Vaticano II y sus antipapas.
  • Atacó visceralmente a los sedevacantistas.
  • Hizo propaganda y elogió al Antipapa Juan Pablo II (aún sabiendo su perversidad y herejías).
  • Promovió herejía contra el dogma "Extra Ecclésiam nulla salus", al defender el ecumenismo apóstata.
  • Adulteró el sentido del Mensaje de Nuestra Señora de Fátima, especialmente sobre la "Consagración de Rusia".
  • Aceptó a la impostora Lucía de Coimbra (el doble que el Vaticano impuso tras eliminar a la verdadera Lucía de Fátima hacia 1959).
  • Promovió desde su website una probable "Consagración de Rusia" por Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco I, para que dicha nación se convirtiera al Catolicismo (siendo que ya Pío XII hizo la Consagración en 1952, que los tres mencionados NO SON CATÓLICOS NI SON PAPAS, y la finalidad NO ERA OTRA QUE PARA QUE "RUSIA SE CONVIRTIERA A LA PAZ").
  
En conclusión, Gruner NO ERA SINO UN TESTAFERRO DE LA IGLESIA CONCILIAR. Y puesto que con sus herejías adornadas traspasó la Verdad y causó la muerte espiritual de miles de personas, así correspondía su final.
  
QUÁLIS VITA, ET MORS ITA. (A tal vida, tal muerte)

martes, 5 de mayo de 2015

MISA DE SAN PÍO V

Del Misal Romano de San Pio V
   
Die 5 Maji
SANCTE PII V
Papæ et Confessoris
Duplex
  
Introitus. Joann. 21, 15, 16 et 17. Si díligis me, Simon Petre, pasce agnos meos, pasce oves meas. Allelúja, allelúja. Ps. 29, 2. Exaltábo te, Dómine, quóniam suscepísti me, nec delectásti inimícos meos super me. ℣. Glória Patri.
  
ORATIO
Deus, qui, ad conteréndos Ecclésiæ tuæ hostes et ad divínum cultum reparándum, beátum Pium Pontíficem Máximum elígere dignátus es: fac nos ipsíus deféndi præsídiis et ita tuis inhærére obséquiis; ut, ómnium hóstium superátis insídiis, perpétua pace lætémur. Per Dóminum nostrum.
  
Léctio Epístolæ beáti Petri Apóstoli.
I Petri 5, 1-4 et 10-11.
  
Caríssimi: Senióres, qui in vobis sunt, obsécro consénior et testis Christi passiónum, qui et ejus, quæ in futúro revelánda est, glóriæ communicátor: páscite qui in vobis est gregem Dei, providéntes non coácte, sed spontánee secúndum Deum, neque turpis lucri grátia, sed voluntárie; neque ut dominantes in cleris, sed forma facti gregis ex ánimo. Et, cum appáruerit princeps pastórum, percipiétis immarcescíbilem glóriæ corónam. Deus autem omnis grátiæ, qui vocávit nos in ætérnam suam glóriam in Christo Jesu, módicum passos ipse perfíciet, confirmábit solidabítque. Ipsi glória et impérium in sǽcula sæculórum. Amen.
  
Allelúja, allelúja.
℣. Matth. 16, 18. Tu es Petrus, et super hanc petram ædificábo Ecclésiam meam. Allelúja.
℣. Ps. 44, 17, 18. Constítues eos príncipes super omnem terram: mémores erunt nóminis tui, Dómine. Allelúja.
  
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Matth. 16, 13-19.
   
In illo témpore: Venit Jesus in partes Cæsaréæ Philíppi, et interrogábat discípulos suos, dicens: Quem dicunt hómines esse Fílium hóminis? At illi dixérunt: Alii Joánnem Baptístam, alii autem Elíam, alii vero Jeremíam aut unum ex prophétis. Dicit illis Jesus: Vos autem quem me esse dícitis? Respóndens Simon Petrus, dixit: Tu es Christus, Fílius Dei vivi. Respóndens autem Jesus, dixit ei: Beátus es, Simon Bar Jona: quia caro et sanguis non revelávit tibi, sed Pater meus, qui in cœlis est. Et ego dico tibi, quia tu es Petrus, et super hanc petram ædificábo Ecclésiam meam, et portæ ínferi non prævalébunt advérsus eam. Et tibi dabo claves regni cœlórum. Et quodcúmque ligáveris super terram, erit ligátum et in cœlis: et quodcúmque sólveris super terram, erit solútum et in cœlis.
   
Offertorium. Jerem. 1, 9-10. Ecce, dedi verba mea in ore tuo: ecce, constítui te super gentes et super regna, ut evéllas et destruas, et ædífices et plantes. Allelúja.
  
SECRETA
Sancti tui, quǽsumus, Dómine, nos úbique lætíficent: ut, dum eórum mérita recólimus, patrocínia sentiámus. Per Dóminum.
  
Communio. Matth. 16, 18. Tu es Petrus, et super hanc petram ædificábo Ecclésiam meam. Allelúja.
  
POSTCOMMUNIO
Præsta, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, de percéptis munéribus grátias exhibéntes, intercedénte beáto Pio Confessóre tuo atque Pontífice, benefícia potióra sumámus. Per Dóminum.

lunes, 4 de mayo de 2015

EL SECULARISMO DE OCCIDENTE NACIÓ DEL PROTESTANTISMO

Desde SIGNOS DE ESTOS TIEMPOS-FOROS DE LA VIRGEN
    
El endiosamiento de las categorías sociales viene de los protestantes.
  
El ascenso del laicismo liberal en Occidente, que centra su interés en los problemas sociales y no en la redención sobrenatural, es un tema importante para comprender porque hoy es el principal enemigo del Cristianismo. Sin embargo parece que es un primo cercano del protestantismo.
  
En un reciente libro, el autor Joseph Bottum explica como los liberales norteamericanos de hoy –primos de los izquierdistas latinoamericanos y europeos-, son el fruto del post protestantismo, que volcó sobre la realidad social las catequesis religiosas y endiosó las categegorías sociales.
  
LLEGARON EN EL MAYFLOWER A EE.UU.
  
Los liberales laicos de hoy son los descendientes directos de los puritanos y protestantes del siglo pasado, profundamente interesados en temas del pecado y de la salvación en la iglesia para la política.
 
Los puritanos (calvinistas de Inglaterra) llegaron a la Costa Este de Norteamérica en 1621 a bordo del Mayflower, con el fin de crear una sociedad más protestante que la regentada por Jacobo I Estuardo
   
El liberalismo americano de hoy en día, a menudo se comenta que equivale a una religión secular: tiene sus propios textos sagrados y tabúes, cruzadas e inquisiciones. La corrección política que subyace en él, por su parte, se remonta al protestantismo liberal del siglo pasado..
   
Joseph Bottum, en su libro "An Anxious Age: The Post-Protestant Ethic and the Spirit of America", examina la religión secular post-protestante sosteniendo que ganó fuerza y poder de permanencia mediante la refundición de la antigua línea principal del protestantismo en la forma de categorías catequísticas mundanas: antirracismo, anti discriminación de género, lucha contra la desigualdad , y así sucesivamente.
   
Lo que sostiene a los herederos del consenso protestante ya desaparecido, concluye, es un sentido de lo sagrado, pero que busca la seguridad de la salvación personal a través de asumir la postura correcta sobre temas sociales y políticos.
      
Precisamente debido a que la nueva religión secular penetra en los poros de la vida cotidiana, sostiene la certeza de la salvación y un aura espiritual auto-perpetuante.
     
El laicismo ha tenido éxito en términos religiosos. Esa es una forma poco común de entender el problema, y muy poderosa.
     
LA ESPIRITUALIDAD VOLCADA A LA POLÍTICA Y LOS TEMAS SOCIALES
    
La cultura de consenso de los Estados Unidos, argumenta Bottum, es descendiente inequívoco de la antigua línea principal protestante, en particular, del “Evangelio Social” promulgado por Walter Rauschenbusch antes de la Primera Guerra Mundial y adoptado por la mayoría liberal de las principales denominaciones durante la década de 1920.
 
El Evangelio Social de Rauschenbusch viene a ser un precursor de la Teología de la Liberación, en cuanto al énfasis por la solución de los problemas temporales como pre-requisito para la Parusía
   
Bottum quiere que entendamos que la vida interior de los estadounidenses seculares permanece llena de una experiencia espiritual, y que la experiencia post-protestante se parece al mundo sobrenatural de la Edad Media, pero con nuevas entidades espirituales en lugar de demonios y duendes.
   
“las ideas políticas y sociales elevadas a la categoría de divinidades extrañas... nacida de la antigua hambre religiosa de percibir más en el mundo que sólo el toma y daca de los seres humanos comunes, adaptada a una edad que piadosamente se felicita por su huida de muchas de las restricciones de la antigua religión”.
   
Para los post-protestantes,
   
“las fuerzas sociales de la intolerancia, el poder, la corrupción, la opinión de las masas, el militarismo y la opresión son los temas constantes de la historia”
   
Estos horrores tienen una presencia palpable, casi metafísica en el mundo. Y los post-protestantes creen que la mejor manera de conocerse a sí mismos como morales es definirse a sí mismos en contra de esta clase de intolerancia y opresión, comprender el bien y el mal no en términos de la conducta personal, sino como el estado de la mente sobre la condición social.
    
El pecado, en otras palabras, se presenta como un hecho social, y la personalidad redimida se convierte en seguro de su propia salvación por ser consciente de ese hecho, al conocer y rechazar el mal que oscurece la sociedad.
    
Para los secularistas, el mal está en las desigualdades sociales, que buscan remediar con activismo por la causa que esté de moda.
     
El deseo de ser redimido del pecado (redefinido como un hecho social) identifica a los post-protestantes como hijos de los puritanos.
   
“Cuando reconocemos sus orígenes en la línea principal del protestantismo”, Bottum observa, “podemos discernir algunas de las formas en que ven el mundo. Son, en su mayor parte, políticamente liberales, prefiriendo el gobierno en lugar de asociaciones privadas (como las familias intactas o las iglesias que dejaron atrás) que abordan las preocupaciones sociales. Permanecen puritanos y muy críticos, al menos acerca de la salud, y como todos los puritanos están dispuestos a utilizar la ley para obligar a la conducta para que piensen bien”
   
Pero Bottum observa que las tasas de fertilidad entre los miembros de las iglesias principales secularizadas son tan bajas que uno se siente tentado a considerar al post-protestantismo como una maravilla de una sola generación. Mientras que los hijos de la línea principal se ocupan con el yoga, la jardinería orgánica y las identidades de género, la cultura popular se vuelve moribunda.
 
FUENTES:
http://www.the-american-interest.com/2014/03/17/the-rise-of-secular-religion/
http://en.wikipedia.org/wiki/Joseph_Bottum_(author)
http://es.wikipedia.org/wiki/Reforma_protestante
http://www.historiacultural.com/2010/07/consecuencias-reforma-protestante.html

lunes, 27 de abril de 2015

MISA DE NUESTRA SEÑORA DE MONTSERRAT

Del Misal Propio de España
    
Die 27 Aprilis
In tota provincia ecclesiastica Tarraconensi
B. MARIÆ V. DE MONTE SERRATO
Patronæ Catalauniæ
   
Introitus. Isa. 35, 2. Gérminans germinábit, et exsultábit. Lætabúnda et laudans: glória Líbani data est ei: decor Carméli, et Saron, allelúja, allelúja. Ps. 86, 1. Fundaménta ejus in móntibus sanctis: dilígit Dóminus portas Sion super ómnia tabernácula Jácob. ℣. Glória Patri
   
ORATIO
Bonórum ómnium largítor, Deus, qui eléctum montem gloriósæ Unigéniti tui Matris insígni cultu claríficas: concéde; ut, ejúsdem Immaculáta Semper Vírginis Maríæ præsídio poténter adjúti, ad montem, qui Christus est, secúri perveniámus: Qui tecum vivit.
   
Lectio libri Sapientiæ
Prov. 8, 22-35.
       
Dóminus possédit me in inítio viárum suárum, ántequam quid quam fáceret a princípio. Ab ætérno ordináta sum, et ex antíquis, ántequam terra fíeret. Nondum erant abýssi, et ego jam concépta eram: nec dum fontes áquarum erúperant: necdum montes gravi mole constíterant: ante colles ego parturiébar: adhuc terram non fecérat, et lúmina, et cárdines orbis terræ. Quando præparábat cœlos, ad eram: quando certa lege et gyro vallábat abýssos: quando ǽthera firmábat sursum, et librábat fontes áquarum: quando circumdábat mari términum suum et legem ponébat áquis, ne transfirent fines suos: quando appendébat fundaménta terræ. Cum eo eram cuncta compónens: et deléctabar per síngulos dies, ludens coram eo omni témpore: ludens in orbe terrárum: et delíciæ meæ ese cum fíliis hóminum. Nunc ergo, fílii, audíte me: Beáti, qui custódiunt vias meas. Audíte dísciplínam, et estóte sapiéntes, et nolíte abjícere eam. Beátus homo, qui áudit me, et qui vígilat ad fores meas quotídie, et obsérvat ad postes óstii mei. Qui me invénerit, invéniet vitam, et háuriet salútem a Dómino.
  
Allelúja, allelúja.
℣. Num. 17, 8. Virga Jesse flóruit: Virgo Deum et hóminem génuit: pacem Deus réddidit, in se reconcílians ima summis. Allelúja.
℣. Luc. 1, 28 et 42. Ave, María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus. Allelúja.
 
Extra Tempus Paschale, dicitur
  
Graduale: Cant. 6, 3. Quæ est ista, quæ progréditur quasi auróra consúrgens, pulchra ut luna, elécta ut sol, terríbilis ut castrórum ácies ordináta?
℣. Virgo Dei Génitrix, quem totus non capit orbis, in tua se cláusit víscera factus homo.
   
Allelúja, allelúja. ℣. Judith 15, 10. Tu glória Jerúsalem, tu lætítia Israël, tu honorificéntia pópuli nostri. Allelúja.
  
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Luc. 1, 39- 47.
   
In illo témpore: Exsúrgens María ábiit in montána cum festinatióne in civitátem Juda: et intrávit in domum Zacharíæ et salutávit Elísabeth. Et factum est, ut audivit salutatiónem Maríæ Elísabeth, exsultávit infans in útero ejus: et repléta est Spíritu Sancto Elísabeth, et exclamávit voce magna et dixit: Benedícta tu inter mulíeres, et benedíctus fructus ventris tui. Et unde hoc mihi, ut véniat Mater Dómini mei ad me? Ecce enim, ut facta est vox salutatiónis tuæ in áuribus meis, exsultávit in gáudio infans in útero meo. Et beáta, quæ credidísti, quóniam perficiéntur ea, quæ dicta sunt tibi a Dómino. Et ait María: Magníficat ánima mea Dóminum: et exsultávit spíritus meus in Deo, salutári meo.
  
Credo.
  
Offertorium: Recordáre, Virgo Mater in conspéctu Dei, ut loquáris pro nobis bona, et ut avértat in dignatiónem suam a nobis, allelúja.
  
SECRETA
Tua, Dómine, propitiatióne, et beátæ Maríæ Semper Vírginis intercessióne, ad perpétuam atque præséntem haec oblátio nobis profíciat prosperitátem et pacem. Per Dóminum.
   
Præfatio de B.M.V. Et te in Festivitáte, et dicitur per Octavam, nisi Missa aliqua propriam habeat.
Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubique grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Et te in Festivitáte beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere et prædicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et, virginitátis glória permanénte, lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum, Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cœli cœlorúmque Virtútes ac beáta Séraphim sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admitti jubeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
  
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cœli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
       
Communio: Luc. 1, 48. Respéxit Dóminus humilitátem ancíllæ suæ: ecce enim ex hoc, o María beátam te dicent omnes generatiónes, allelúja.
  
POSTCOMMUNIO
Sumptis, Dómine, salútis nostræ subsídiis: da, quǽsumus, beátæ Maríæ Semper Vírginis patrocíniis nos ubíque prótegi; in cujus veneratióne hæc tuæ obtúlimus majestáti. Per Dóminum.

In Octava, Missa ut in die, cum Commemoratione S. Monicæ Viduæ.

NUESTRA SEÑORA DE MONTSERRAT, PATRONA DE CATALUÑA

Nuestra Señora de Montserrat
  
La montaña de Montserrat, en Cataluña, famosa entre las montañas por su rara configuración, ha sido desde tiempos remotos uno de los lugares escogidos por la Santísima Virgen para manifestar su maternal presencia entre los hombres. Bajo la advocación plurisecular de Santa María de Montserrat, la Madre de Dios ha dispensado sus bendiciones sobre los devotos de todo el mundo que a Ella han acudido a través de los siglos. Pero su maternidad se ha dejado sentir más particularmente, desde los pequeños orígenes de la devoción y en todas las épocas de su desarrollo, sobre las tierras presididas por la montaña que levanta su extraordinaria mole en el mismo corazón geográfico de Cataluña. Con razón, pues, la Iglesia, por boca de León XIII, ratificando una realidad afirmada por la historia de numerosas generaciones, proclamó a Nuestra Señora de Montserrat como Patrona de las diócesis catalanas, señalando, asimismo una especial solemnidad litúrgica para honrar a la Santísima Virgen y darle gracias por todos sus beneficios bajo esta su peculiar advocación.
    
Aunque la devoción a la Virgen Santísima en Montserrat sea, con toda verosimilitud, bastante más antigua, consta, por lo menos, históricamente que en el siglo IX existía en la montaña una ermita dedicada a Santa María. El padre de la patria Wifredo el Velloso la cede, junto con otras tres ermitas de Montserrat, al monasterio de Santa María de Ripoll. Será un gran prelado de este monasterio, figura señera de la Iglesia de su tiempo, el abad Oliva, quien siglo y medio después, estableciendo una pequeña comunidad monástica junto a la ermita de Santa María, dará a la devoción el impulso que la habrá de llevar a la gran expansión futura.
   
El culto a Santa María en Montserrat queda concretado bien pronto en una imagen. La misma que veneramos hoy. La leyenda dice que San Lucas la labró con los instrumentos del taller de San José, teniendo como modelo a la misma Madre de Jesús, y que San Pedro la trasladó a Barcelona. Escondida por los cristianos, ante la invasión de los moros, en una cueva de la montaña de Montserrat, fue milagrosamente hallada en los primeros tiempos de la Reconquista y también maravillosamente dio origen a la iglesia y monasterio que se erigieron para cobijarla. En realidad, Santa María de Montserrat es una hermosa talla románica del siglo XII. Dorada y policromada, se presenta sentada sobre un pequeño trono en actitud hierática de realeza, teniendo al Niño sobre sus rodillas, protegido por su mano izquierda, mientras en la derecha sostiene una esfera. El Niño levanta la diestra en acto de bendecir y en su izquierda sostiene una piña. Rostro y manos de las dos figuras ofrecen la particularidad de su color negro, debido en buena parte, según opinión de los historiadores, al humo de las velas y lámparas ofrecidas por los devotos en el transcurso de varios siglos. Así es como la Virgen de Montserrat se cuenta entre las más señaladas Vírgenes negras y recibe de los devotos el apelativo cariñoso de Moreneta.
   
Presidida por esta imagen, la devoción a Santa María de Montserrat se extendió rápidamente por las tierras de Cataluña y, llevada por la fama de los milagros que se obraban en la montaña, alcanzó bien pronto a otros puntos de la Península y se divulgó por el centro de Europa. Las conquistas de la corona catalano-aragonesa la difunden hacia Oriente, estableciéndola sobre todo firmemente en Italia, en donde pasan de ciento cincuenta las iglesias y capillas que se dedicaron a la Virgen negra. Más tarde el descubrimiento de América y el apogeo del imperio hispánico la extienden y consolidan en el mundo entonces conocido. No sólo se dedican a Nuestra Señora de Montserrat las primeras iglesias del Nuevo Mundo, no sólo se multiplican allí los templos, altares, monasterios e incluso poblaciones a Ella dedicados, sino que la advocación mariana de la montaña sigue también los grandes caminos de Europa y llega, por ejemplo, hasta presidir la capilla palatina de la corte vienesa del emperador. Si para España, en los momentos de su plenitud histórica, la Virgen morena de Montserrat es la Virgen imperial que preside sus empresas y centra sus fervores marianos, la misma advocación de Santa María de Montserrat se presenta en la historia de la piedad mariana como la primera advocación de origen geográfico que alcanza, con las proporciones de la época, un renombre universal.
   
Es interminable la sucesión de personalidades señaladas por la devoción a Santa María de Montserrat. Los santos la visitan en su santuario: San Juan de Mata, San Pedro Nolasco, San Raimundo de Peñafort, San Vicente Ferrer, San Luis Gonzaga, San Francisco de Borja, San José de Calasanz, San Benito Labre, el Beato Diego de Cádiz, San Antonio María Claret, y sobre todo San Ignacio de Loyola, convertido en capitán del espíritu a los pies de la Virgen negra. Los monarcas y los poderosos suben también a honrarla en su montaña: después del paso de todos los reyes de la corona catalano-aragonesa, con sus dignatarios y con sus casas nobles, el emperador Carlos V visita Montserrat no menos de nueve veces y Felipe II, igualmente devoto de Santa María, se complace en la conversación con sus monjes y sus ermitaños. Es conocida la muerte de ambos monarcas sosteniendo en su mano vacilante la vela bendecida de Nuestra Señora de Montserrat. Los papas se sienten atraídos por la fama de los milagros y el fervor de las multitudes y colman de privilegios al santuario y a su Cofradía. Esa agrupación devota, instituida ya en el siglo XIII para prolongar con sus vínculos espirituales la permanencia de los fieles en Montserrat, constituye uno de los principales medios para la difusión del culto a la Virgen negra de la montaña, hasta llegar a la recobrada pujanza de nuestros días. Las más diversas poblaciones tienen actualmente sus iglesias, capillas o altares dedicados a Nuestra Señora de Montserrat, desde Roma a Manila o Tokio, por ejemplo, pasando al azar por París, Lourdes, Buenos Aires, Jerusalén, Bombay, Nueva York, Florencia, Tánger, Praga, Montevideo o Viena. Los poetas y literatos de todos los tiempos forman también en la sucesión de devotos de Santa María de Montserrat: Alfonso el Sabio la dedica varias cantigas, el canciller de Ayala, Cervantes, Lope de Vega, Goethe, Schiller, Mistral, con los escritores catalanes en su totalidad, cantan las glorias de la Moreneta, de su santuario, de su montaña. Familias distinguidas y humildes devotos se honran en ofrecer sus donativos a la Virgen, para sostener la tradicional magnificencia de su culto, atendido desde los orígenes por los monjes benedictinos, y para cooperar al crecimiento y esplendor de la devoción. Es ésta una bella constante de la historia de Montserrat, desde las antiguas donaciones consignadas en los documentos más primitivos, pasando por el trono de catorce arrobas de plata ofrendado por la familia de los Cardona y el retablo policromado del altar mayor que costeó la munificencia de Felipe II, hasta el trono y la campana mayor de nuestros días, sufragados por fervorosa suscripción popular. También las familias devotas de todas las épocas han tenido un verdadero honor en que sus hijos consagraran los años de la niñez al servicio de Santa María, encuadrados en la famosa Escolanía o agrupación de niños cantores consagrados al culto, importante asimismo por la escuela tradicional de canto y composición que forman sus maestros, existente ya con seguridad en el siglo XIII y probablemente tan antigua como el santuario. Con sus actuaciones musicales, siempre tan admiradas, en la liturgia de Montserrat esos niños constituyen una de las notas más típicas e inseparables de la devoción a la Virgen negra, a cuya imagen aparecen íntimamente unidos en la realidad de su propia vida como en el sencillo simbolismo de las antiguas estampas y las modernas pinturas de Nuestra Señora de Montserrat.
   
A lo largo de más de mil años de historia, en el despliegue de un conjunto tan singular como el que forma la montaña con la ermita inicial, con el santuario y con el monasterio, la Santísima Virgen, en su advocación de Montserrat, ha recibido el culto de las generaciones y ha dispensado sus gracias, sensibles o tal vez ocultas, a quienes la han invocado con fervor. Hoy como nunca suben numerosas multitudes a Montserrat. Peregrinos en su mayoría, pero también no pocos movidos por respetuosa curiosidad. El lugar exige un viaje ex profeso, pero las estadísticas hablan de cifras que cada vez se acercan más al millón anual y que en un solo día pueden redondear fácilmente los diez o doce mil, con un porcentaje siempre acentuado de visitantes extranjeros. En Montserrat encuentran una montaña sorprendente, maravillosa por su configuración peculiar. Encuentran un santuario que les ofrece ciertos tesoros artísticos y humildes valores de espiritualidad humana y sobrenatural. Encuentran la magnificencia del culto litúrgico de la Iglesia, servido por una comunidad de más de ciento cincuenta monjes que consagran su vida a la búsqueda de Dios, a la asistencia de los mismos fieles, a la labor científica y cultural, a los trabajos artísticos. Hijos de San Benito, esos monjes oran, trabajan y se santifican santificando, esforzándose por corresponder a las justas exigencias del pueblo fiel, que confía en su intercesión y busca en ellos una orientación para la vida espiritual y también humana. Por su unión íntima con el monasterio, en fin, el santuario aparece caracterizado como el santuario del culto solemne, del canto de los monjes y especialmente de los niños; pero sobre todo como el santuario de la participación viva de los fieles en la liturgia, o, resumiendo la idea con frase expresiva, como el santuario del misal.
  
Todo esto encuentra el peregrino en Montserrat. Pero por encima de todas esas manifestaciones, y en el fondo de todas ellas, encuentra a la Santísima Virgen, la cual, como en tantos otros lugares de la tierra, aunque siempre con un matiz particular y distinto, ha querido hacerse presente en Montserrat.
  
En 1881 fue coronada canónicamente la imagen de Nuestra Señora de Montserrat. Era la primera en España que recibía esta distinción. El mismo León XIII la señalaba como Patrona de las diócesis catalanas y concedía a su culto una especial solemnidad con misa y oficio propios. Hasta entonces la fiesta principal del santuario había sido la de la Natividad de Nuestra Señora, el 8 de septiembre. En realidad, esta solemne fiesta no debía perder su tradicional significación. Todavía hoy conserva su carácter como de fiesta mayor, popular, del santuario. Pero una nueva festividad, con característica de patronal, venía a honrar expresamente a la Santísima Virgen en su advocación de Montserrat. Es la fiesta que no puede dejar de celebrar hoy todo buen devoto de la Virgen negra. Situada al principio como fiesta variable en el mes de abril, después de una breve fluctuación quedó fijada para el día 27. El misterio que la preside es el de la Visitación. En verdad, la Santísima Virgen visita en la montaña a los que acuden a venerarla y, como pide la oración de la solemnidad, les dispone para llegar a la Montaña que es Jesucristo.
   
Aurelio María Escarre, O. S B. Año Cristiano, Tomo I, Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, 1966.
  
ORACIÓN
Oh Dios, dador de todo bien, que honraste a tan excelso monte con el insigne culto de la gloriosa Madre de tu Unigénito: concédenos que, mediante el auxilio de la poderosa intercesión de la Inmaculada Virgen María, lleguemos seguros a la montaña que es Jesucristo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

jueves, 23 de abril de 2015

ORACIÓN A SAN JORGE POR LA MILICIA TEMPORAL Y ESPIRITUAL

San Jorge en la Batalla de Puig (Andrés Marzal de Sax)
   
¡Oh San Jorge, eres la honra de la milicia cristiana! El servicio del príncipe temporal no te hizo olvidar tus obligaciones para con el Rey del Cielo. Derramaste tu sangre por la fe de Cristo, y en recompensa Él te ha constituido jefe y guía de los ejércitos cristianos. Sé su sostén ante las filas enemigas, y concede la victoria a los defensores de la causa justa. Protégelos debajo de tu estandarte, cúbrelos con tu escudo y esparce el miedo delante de ellos. El Señor es el Dios de los ejércitos, y la guerra entra a veces en los planes de su Providencia, ya en vista de su justicia, ya en la de su misericordia. Jefes y soldados tienen necesidad del auxilio celestial. Al hacer la guerra, parecerá a veces que hacen la obra del hombre, mientras que en realidad hacen la de Dios. Por esta razón son más accesibles que los demás hombres a los sentimientos generosos, y por eso mismo su corazón es más religioso. El sacrificio, el peligro, los eleva sobre ellos mismos; también los soldados tienen su lugar distinguido entre los fastos de los mártires. Vela por el ejército de nuestra patria. Hazle tan cristiano como valeroso; sabemos que no han puesto en vano en ti sus esperanzas los hombres de guerra.
   
En la tierra no sólo existe milicia temporal; hay otra en la que están alistados todos los fieles de Cristo. San Pablo, hablando de todos nosotros, ha dicho: "que no serán coronados sino los que lucharen legítimamente". Hemos de contar con la lucha en este mundo, si escuchamos las exhortaciones del mismo Apóstol: "Cubrios con la armadura de Dios, nos dice, para que podáis resistir los ataques del diablo. Tomad por cinturón la verdad, por coraza la justicia, por calzado la resolución de andar por el camino del Evangelio, por escudo la fe, por casco la esperanza de la salvación y por espada la palabra de Dios". ¡Somos, pues, guerreros como tú! Nuestro Jefe divino resucitado, antes de subir al Cielo quiere pasar revista a su ejército; preséntanos a Él. Nos ha admitido en las filas de su guardia, a pesar de nuestras infidelidades pasadas; a nosotros por tanto corresponde hacernos dignos de tal honor. La prenda de la victoria la tenemos en la Eucaristía, ¿cómo nos hemos de dejar vencer? Vela por nosotros, ¡valiente guerrero! Que tus oraciones nos ayuden mientras tus ejemplos nos animan a luchar como tú contra Satanás. Cada pieza de nuestra armadura le es temible; el mismo Jesús la ha preparado para nosotros y la ha templado en su sangre; da fuerzas a nuestro valor, para que podamos como tú, presentársela entera, el día en que nos invite a su descanso eterno.
   
La cristiandad entera tiene necesidad de que te acuerdes de los homenajes que te prodigó en otros tiempos. Por desgracia la antigua piedad hacia ti se ha enfriado, y para muchos cristianos tu fiesta pasa inadvertida. No te ofendas por ello, ¡oh santo mártir!, imita a tu Maestro que hace salir su sol sobre los buenos y malos. Tén piedad de este mundo en medio del cual ha sido sembrado el error, y que en este momento se agita en convulsiones terribles. Mira con compasión a Inglaterra, que ha sido seducida por el dragón infernal. Los antepasados te lo piden desde el Cielo, ¡oh poderoso guerrero!; sus hijos te suplican desde la tierra. En nombre de Jesús resucitado te conjuramos ayudes a la resurrección de un pueblo que fue tuyo.
   
Dom Prósper Gueranger, OSB. El Año Litúrgico (I Edición española), Tomo III, págs. 703-705. Editorial Aldecoa (Burgos-España), 1956.

miércoles, 22 de abril de 2015

PATRONATO DE SAN JOSÉ SOBRE LA IGLESIA CATÓLICA

"Nunca pedí nada a San José, sin haber sido oída" (Santa Teresa de Jesús)
   
San José, Patrono de la Iglesia Católica
   
Hoy se suspende la serie de misterios del Tiempo pascual; otro objeto atrae por un momento nuestra atención. La Santa Iglesia nos incita a consagrar la jornada al culto del Esposo de María, del Padre nutricio del Hijo de Dios, Patrón de la Iglesia Católica. El 19 de marzo le hemos rendido nuestro homenaje anual; pero se trata de erigir para la piedad del pueblo cristiano un monumento de reconocimiento a San José, socorro y apoyo de todos los que le invocan con confianza.
   
HISTORIA DEL CULTO HACIA SAN JOSÉ
La devoción a San José estaba reservada para estos últimos tiempos. Su culto, fundado en el Evangelio mismo, no debía desarrollarse en los primeros siglos de la Iglesia; no porque los fieles, considerando el papel de San José en la economía del misterio de la Encarnación, estuviesen coartados de algún modo en los honores que hubieran querido rendirle; sino que la divina Providencia tenía sus razones misteriosas para retardar el momento en que la Liturgia debía prescribir cada año los homenajes públicos debidos al Esposo de María. El Oriente precedió al Occidente, así como ocurrió otras veces, en el culto especial de San José; pero en el siglo XV, la Iglesia latina le habla adoptado todo entero, y desde entonces no ha cesado de progresar en las almas católicas. Las grandezas de San José han sido expuestas el 19 de Marzo; el fin de la presente fiesta no es el volver sobre este inagotable asunto. Tiene su motivo especial de institución que es necesario dar a conocer. La bondad de Dios y la fidelidad de nuestro Redentor a sus promesas se unen siempre más estrechamente de siglo en siglo, para proteger en este mundo la chispa de vida sobrenatural que debe conservar él hasta el último día. En este fin misericordioso, una sucesión ininterrumpida de auxilios viene a caldear, por decirlo así, cada generación, y a traerle un nuevo motivo de confianza en la divina Redención. A partir del siglo XIII, en que comenzó a hacerse sentir el enfriamiento del mundo, como nos lo atestigua la misma Iglesia, ("Frigescénte mundo"— Oración de la fiesta de los Estigmas de San Francisco), cada época ha visto abrirse una nueva fuente de gracias. Apareció primero la ñesta del Santísimo Sacramento, cuyo desarrollo ha producido sucesivamente la Procesión solemne, las Exposiciones, las Bendiciones, las Cuarenta Horas. A ella siguió la devoción al santo Nombre de Jesús, cuyo apóstol principal fue San Bernardino de Siena y la del "Vía Crucis" o "Calvario", que produjo tantos frutos de compunción en las almas. El siglo XVI vio renacer la comunión frecuente, por la influencia principal de San Ignacio de Loyola y de su Compañía. En el XVII fue promulgado el culto del Sagrado Corazón de Jesús, que se estableció en el siglo siguiente. En el XIX, la devoción a la Santísima Virgen tomó un incremento y una importancia que son las características sobrenaturales de nuestro tiempo. Ha sido restablecida la devoción al santo Rosario, y al Santo Escapulario, que nos legaron las edades precedentes; las peregrinaciones a los santuarios de la Madre de Dios, suspendidas por los prejuicios jansenistas y racionalistas, han vuelto a resurgir; la Archicofradía del Sagrado Corazón de María ha extendido sus afiliaciones por el mundo entero; numerosos prodigios han venido a recompensar la fe rejuvenecida; en fin, para terminar: el triunfo de la Inmaculada Concepción, la Asunción y el Inmaculado Corazón, preparado y esperado en los siglos menos favorables. Pero la devoción a María no podía desarrollarse sin el culto ferviente de San José. María y José se hallan tan íntimamente unidos en el misterio de la Encarnación, ia una como Madre del Hijo de Dios, el otro como guardián del honor de la Virgen y Padre nutricio del Niño-Dios, que no se les puede aislar el uno del otro. Una veneración particular a San José ha sido pues la consecuencia del desarrollo de la piedad hacia la Virgen Santísima.
   
TÍTULOS DE SAN JOSÉ A NUESTRA DEVOCIÓN
Pero la devoción al Esposo de María no es solamente un justo tributo que rendimos a sus prerrogativas; es también para nosotros la fuente de un nuevo socorro tan extenso como poderoso, habiendo sido puesto entre las manos de San José por el mismo Hijo de Dios. Escuchad el lenguaje inspirado de la Iglesia en la Liturgia: ¡"Oh José, honra de los habitantes del cielo, esperanza de nuestra vida aquí abajo, el "sostén de este mundo"! (Himno de Laudes de la Solemnidad de S. José. "Cǽlitum, Jóseph, decus atque nostrae"... etc.) ¡Qué poder en un hombre! Pero buscad también un hombre que haya tenido con el Hijo de Dios sobre la tierra relaciones tan íntimas como José. Jesús se dignó estarle sumiso aquí abajo; en el cielo, tiene empeño en glorificar a aquel de quien quiso depender, y a quien confió su niñez y el honor de su Madre. El poder de San José es pues ilimitado; y la Santa Iglesia nos invita hoy a recurrir con una confianza absoluta a este Protector omnipotente. En medio de las terribles agitaciones de las cuales es el mundo víctima, invóquenlo los fieles con fe y serán protegidos. En todas las necesidades de alma y cuerpo, en todas las pruebas y crisis que el cristiano deba atravesar, así en el orden temporal como en el orden espiritual, que recurra a San José y su confianza no se verá defraudada. El Rey de Egipto decía a sus pueblos hambrientos: "Id a José." (Gén., XLI, 55); el Rey del cielo nos hace la misma invitación; y el fiel custodio de María tiene más crédito ante él que el hijo de Jacob, intendente de los graneros de Menfis, lo tuvo ante el Faraón. La revelación de este nuevo refugio preparado para los últimos tiempos ha sido, desde luego, comunicada, según la costumbre que Dios guarda de ordinario, a las almas privilegiadas a las cuales estaba ella confiada como un germen precioso: así fué para la institución de la fiesta del Santísimo Sacramento, para la del Sagrado Corazón de Jesús, y para otras más. En el siglo XVI, Santa Teresa, cuyos escritos estaban llamados a extenderse por el mundo entero, recibió en un grado superior comunicaciones divinas a este propósito, y consignó sus sentimientos y sus deseos en su vida escrita por ella misma. 
   
SANTA TERESA Y SAN JOSÉ
He aquí como se expresa Santa Teresa:
"Tomé por abogado y señor al glorioso San José y encomendéme mucho a él. Vi claro que así de esta necesidad, como de otras mayores de honra y pérdida de alma, este padre y señor mío me sacó con más bien que yo le sabía pedir. No me acuerdo, hasta ahora, haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma: que a otros santos parece les dió el Señor gracias para socorrer una necesidad; a este glorioso santo tengo experiencia que socorre en todas, y que quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra, que como tenía nombre de padre siendo ayo, le podía mandar, así en el Cielo hace cuanto le pide. Esto han visto otras algunas personas, a quien yo decía se encomendasen a él, también por experiencia; y aun hay muchas que le son devotas de nuevo experimentando esta verdad". (Vida, cap. VI.) 
   
Para responder a numerosos deseos y a la devoción del pueblo cristiano, el 10 de Septiembre de 1847, Pío IX extendió a la Iglesia universal la fiesta del Patrocinio de San José que había sido concedido a la Orden de los Carmelitas y a algunas Iglesias particulares. Más tarde, San Pío X debía elevar esta fiesta al rango de las mayores solemnidades dotándola de una Octava. 
  
Dom Prósper Gueranger, OSB. El Año Litúrgico (I Edición española), Tomo III, págs. 257-294. Editorial Aldecoa (Burgos-España), 1956.
   
REFLEXIÓN
Pongamos pues nuestra confianza en el poder del augusto Padre del pueblo cristiano, José, sobre quien han sido acumuladas tantas grandezas para que las repartiese entre nosotros, en una medida más abundante que los otros santos, las influencias del misterio de la Encarnación del mal ha sido, después de María, el principal ministro sobre la tierra. 
  
ORACIÓN
Oh Dios, que, con inefable providencia, te dignaste elegir a San José para Esposo de tu Santísima Madre: haz, te suplicamos, que al que veneramos en la tierra como Protector, merezcamos tenerle por intercesor en los cielos. Tú que vives y reinas con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo, y eres Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

MISA DE LA SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ, PATRONO DE LA IGLESIA CATÓLICA

Del Misal Romano de San Pío V.
 
Feria IV infra Hebdomadam II post Octavam Paschæ
IN SOLLEMNITATE SANCTE JOSEPH SPONSI BEATÆ MARIÆ VIRGINIS, CONFESSORIS ET ECCLESIÆ UNIVERSALIS PATRONI 
Duplex I. classis cum Octava communi

Introitus. Ps. 32, 20-21. Adjútor et protéctor noster est Dominus: in eo lætábitur cor nostrum, et in nómine sancto ejus sperávimus, allelúja, allelúja. Ps. 79, 2. Qui regis Israël, inténde: qui dedúcis, velut ovem, Joseph. ℣. Glória Patri.
  
ORATIO
Deus, qui ineffabili providéntia beátum Joseph sanctíssimæ Genetrícis tuæ sponsum elígere dignátus es: præsta, quǽsumus; ut, quem protectórem venerámur in terris, intercessórem habére mereámur in cœlis: Qui vivis.
  
 ¶ Infra Octavam Missa dicitur ut in Festo, additis tamen, juxta Rubricas, Orationibus pro diversitate Temporum assignatis.
   
Commemoratio Sancta María
ORATIO
Concéde nos fámulos tuos, quǽsumus, Dómine Deus, perpátua mentis et córporis sanitáte gaudére: et, gloriósa beátæ Maríæ semper Vírginis intercessióne, a præsénti liberári tristítia et ætérna pérfrui lætítia. Per Dóminum.
  
Contra persecutores Ecclésiæ
ORATIO
Ecclésiæ tuæ, quǽsumus, Dómine, preces placátus admítte: ut, destrúctis adversitátibus et erróribus univérsis, secúra tibi sérviat libertáte. Per Dóminum.
  
Léctio libri Génesis
Gen. 49, 22-26. 
  
Fílius accréscens Joseph, fílius accréscens, et decórus aspéctu: fíliæ discurrérunt super murum. Sed exasperavérunt eum, et jurgáti sunt, inviderúntque illi habéntes jácula. Sedit in forti arcus ejus, et dissolúta sunt víncula brachiórum et mánuum illíus per manus poténtis Jacob: inde pastor egréssus est, lapis Israël. Deus patris tui erit adjútor tuus, et Omnípotens benedícet tibi benedictiónibus cœli désuper, benedictiónibus abýssi jacéntis deórsum, benedictiónibus úberum et vulvæ. Benedictiónes patris tui confortátæ sunt benedictiónibus patrum ejus, donec veníret Desidérium cóllium æternórum: fiant in cápite Joseph, et in vértice Nazarǽi inter fratres suos.
  
Allelúja, allelúja.
℣. De quacúmque tribulatióne clamáverint ad me, exáudiam eos, et ero protéctor eórum semper. Allelúja.
℣. Fac nos innócuam, Joseph, decúrrere vitam: sitque tuo semper tuta patrocínio. Allelúja.
  
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Luc. 3, 21-23. 
   
In illo témpore: Factum est autem, cum baptizarétur omnis pópulus, et Jesu baptizáto et oránte, apértum est cœlum: et descéndit Spíritus Sanctus corporáli spécie sicut colúmba in ipsum: et vox de cœlo facta est: Tu es Fílius meus diléctus, in te complácui mihi. Et ipse Jesus erat incípiens quasi annórum trigínta, ut putabátur, fílius Joseph.
  
Credo, per totam Octavam.
  
Offertorium. Ps. 147, 12 et 13. Lauda, Jerúsalem, Dóminum: quóniam confortávit seras portárum tuárum, benedíxit fíliis tuis in te, allelúja, allelúja.
  
SECRETA
Sanctíssimæ Genetrícis tuæ sponsi patrocínio suffúlti, rogámus, Dómine, cleméntiam tuam: ut corda nostra fácias terréna cuncta despícere, ac te verum Deum perfécta caritáte dilígere: Qui vivis.
  
Infra Octavam Missa dicitur ut in Festo, additis tamen, juxta Rubricas, Orationibus pro diversitate Temporum assignatis
   
Pro Sancta María
SECRETA
Tua, Dómine, propitiatióne, et beátæ Maríæ semper Vírginis intercessióne, ad perpétuam atque præséntem hæc oblátio nobis profíciat prosperitátem et pacem. Per Dóminum.
   
Contra persecutores Ecclésiæ
SECRETA
Prótege nos, Dómine, tuis mystériis serviéntes: ut, divinis rebus inhæréntes, et córpore tibi famulémur et mente. Per Dóminum.
   
Præfatio de S. Joseph Et te in Festivitáte, quæ dicitur per totam Octavam, juxta Rubricas.
Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: Et te in Festivitáte beáti Joseph débitis magnificáre præcóniis, benedícere et prædicáre. Qui et vir justus, a te Deíparæ Vírgini Sponsus est datus: et fidélis servus ac prudens, super Famíliam tuam est constitútus: ut Unigénitum tuum, Sancti Spíritus obumbratióne concéptum, paterna vice custodíret, Jesum Christum, Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cœli cœlorúmque Virtútes ac beáta Séraphim sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti júbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
  
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cœli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
  
Communio. Matth. 1, 16. Jacob autem génuit Joseph, virum Maríæ, de qua natus est Jesus, qui vocátur Christus, allelúja, allelúja.
  
POSTCOMMUNIO
Divíni múneris fonte refécti, quǽsumus, Dómine, Deus noster: ut, sicut nos facis beáti Joseph protectióne gaudére; ita, ejus méritis et intercessióne, cœléstis glóriæ fácias esse partícipes. Per Dóminum.

Infra Octavam Missa dicitur ut in Festo, additis tamen, juxta Rubricas, Orationibus pro diversitate Temporum assignatis
 
Pro Sancta María
POSTCOMMUNIO
Sumptis, Dómine, salútis nostræ subsídiis: da, quǽsumus, beátæ Maríæ semper Vírginis patrocíniis nos ubíque prótegi; in cujus veneratióne hæc tuæ obtúlimus majestáti. Per Dóminum.
  
Contra persecutores Ecclésiæ
POSTCOMMUNIO
Quǽsumus, Dómine, Deus noster: ut, quos divína tríbuis participatióne gaudére, humánis non sinas subjacére perículis. Per Dóminum nostrum.
     
In die autem Octava (duplex majus) Missa ut in Festo.

domingo, 19 de abril de 2015

SAGACIDAD APOCALÍPTICA: EL FALSO PROFETA, SEGÚN FULTON SHEEN

Desde MILES CHRISTI
  
El Anticristo no será llamado así; de lo contrario, no tendría seguidores. Él no usará medias rojas, ni vomitará azufre, ni llevará un tridente, ni agitará una cola con forma de flecha como Mefistófeles ante Fausto. Esta mascarada ha ayudado a convencer a los hombres de que el diablo no existe. Cuando nadie lo reconoce, más poder ejerce. Dios se ha definido a si mismo como “Yo soy el que soy”, y el diablo como “yo soy el que no soy”.
   
En ninguna parte de la Sagrada Escritura hallamos justificado el mito popular de que el diablo es un bufón que se viste principalmente de “rojo”. Más bien se le describe como un ángel caído del cielo, como “el príncipe de este mundo”, cuya misión es decirnos que no hay otro mundo. Su lógica es simple: Si no hay cielo, no hay infierno; si no hay infierno, entonces no hay pecado; y si no hay pecado, entonces no hay ningún juez; y si no hay juicio, entonces el mal es bueno y lo bueno es malo. Pero por encima de todas estas descripciones, Nuestro Señor nos dice que el Anticristo será tan parecido a Él que engañaría aun a los escogidos –y ciertamente ninguna imagen del diablo como se le ha visto en libros jamás podría engañar aun a los escogidos-. Entonces, ¿cómo va a entrar en esta nueva era para ganar adeptos a su religión? 
  
Es una creencia de la Rusia pre-comunista que el Anticristo vendrá con la apariencia de un Gran Humanitario; hablará de paz, de prosperidad y de abundancia, no como medios para llevarnos a Dios, sino como fines en sí mismos. Él tentará a los Cristianos con las mismas tres tentaciones con las que tentó a Cristo: 
  
  1. La tentación de convertir las piedras en panes, como si fuera un Mesías terrestre, se tornará en la tentación de vender libertad para obtener seguridad, hacer del pan un arma política que solo aquellos que piensen de esta manera podrán comer. 
  2. La tentación de hacer un milagro arrojándose temerariamente desde una torre se convertirá en un llamado a desertar de los altos pináculos de la Verdad donde la Fe y la Razón reinan, en pos de aquellas bajas profundidades donde las masas viven de peroratas y propaganda. Él no querrá proclamar los principios inmutables desde las alturas de una torre, sino la organización de las masas a través de la propaganda que un solo hombre común dirige los temperamentos de los demás hombres. Opiniones y no verdades, comentaristas y no maestros, encuestas Gallup y no principios, la naturaleza y no la gracia: ante esos becerros de oro se inclinarán los hombres dándole a Cristo la espalda. 
  3. La tercera tentación con la cual Satanás le pidió a Cristo que lo adorara y a cambio todos los reinos de la tierra serían suyos, se convertirá en la tentación de tener una nueva religión sin Cruz, una liturgia sin un mundo por venir, una religión para destruir la Religión, o una política que será una religión –una que hace que se le dé al César, incluso las cosas que son de Dios-.
  
En medio de todo su amor aparente para la humanidad y su verborrea sobre la libertad y la igualdad, tendrá un gran secreto que no le dirá a nadie: ÉL NO CREERÁ EN DIOS. Debido a que su religión será la hermandad sin la paternidad de Dios, engañará aún a los escogidos. Él formará una Pseudo-iglesia que será el mono de la Iglesia, porque el diablo es el mono de Dios. Tendrá todas las notas y características de la Iglesia, pero a la inversa, y vaciada de su contenido Divino. Será el cuerpo místico del Anticristo, de enorme parecido externo al cuerpo místico de Cristo. Luego se verificará una paradoja: LAS MISMAS OBJECIONES CON QUE LOS HOMBRES DEL ÚLTIMO SIGLO RECHAZARON LA IGLESIA, SERÁN LAS RAZONES POR LAS QUE ACEPTARÁN LA PSEUDO-IGLESIA.
 
Pero el siglo XX se unirá a la Pseudo-iglesia porque afirma ser infalible cuando su cabeza visible hable ex cathedra desde Moscú sobre la economía y la política, y como pastor principal del comunismo mundial.
   
Mons. Fulton J. Sheen, El Comunismo y la Conciencia de Occidente (Bobbs-Merryl Company, Indianápolis, 1948). Págs. 24 - 25.

RATZINGER: "LA MISA TRIDENTINA ES UNA LITURGIA MUERTA"

La prensa liberal y los nostálgicos de Ratzinger Tauber/Benedicto XVI lo contraponen a Francisco Bergoglio considerando al primero como conservador y hasta tradicionalista, sólo por "restablecer" la Misa Tradicional. Pero nada más lejos de la real realidad. RATZINGER ES UN "PSEUDO RESTAURADOR CONSERVADOR, O MEJOR: SEGÚN LAS SAGRADAS ESCRITURAS, UN PSEUDO PROFETA" (Padre Basilio Méramo).
   
Ratzinger: PSEUDO TRADICIONALISTA
  
Para la muestra, su juicio respecto a la Misa Tridentina (Tomado de CATÓLICOS ALERTA):
 
Las adiciones [litúrgicas] de la Baja Edad Media fueron eliminadas, y al mismo tiempo se adoptaron severas medidas para evitar su renacimiento. […] En ese momento, el destino de la liturgia occidental estaba vinculado a la autoridad establecida, que funcionaba de un modo estrictamente burocrático, carente de una visión histórica y considerando el problema de la liturgia sólo bajo la perspectiva de las rubricas y las ceremonias, como un problema de etiqueta en la corte de un santo, por así decirlo. Como consecuencia de esto, se produjo una arqueologización completa de la liturgia, que del estado de una historia viva, se transformó en pura conservación y, por lo tanto, condenada a una muerte interior. La liturgia se convirtió de una vez y para siempre en una construcción cerrada, firmemente petrificada. Cuanto más se ha preocupado por la integridad de sus preexistentes fórmulas, más ha perdido su conexión con las devociones concretas […]
  
En esta situación, el Barroco talló [la liturgia de la misa] sobreponiendo una para-liturgia popular sobre su verdadera y propia liturgia arqueologizada. La solemne misa barroca, por medio del esplendor de la ejecución de la orquesta, devino en una suerte de ópera sagrada, en la cual los cantos del sacerdote tenían un rol como el de un responso. [...] En las misas ordinarias, que no permitían un decurso similar, las devociones que seguían la mentalidad del pueblo fueron añadidas a la misa. (Joseph Ratzinger, Problemi e risultati del Concilio Vaticano II, Brescia: Editorial Queriniana, 1967, pp. 25-27).
  
Ello explica por qué la aplicación del Motu Proprio "Summórum Pontíficum", que dicho sea de paso, NO RESTAURA LA MISA TRIDENTINA (canonizada en Quo Primum Témpore y Divino Afflatu), SINO LA ADULTERADA POR RONCALLI (a condición de que el Triduo Pascual se oficie con el Rito Montiniano), es tan atacada por los "obispos" deuterovaticanos. Aparte, el "arte sacro" conciliar refleja el mal gusto y la anarquía (cuando no la iconoclasia dura) propia de la Triple Apostasía: Protestantismo. Francmasonería y Comunismo.