Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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viernes, 2 de febrero de 2018

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LOURDES

La novena tiene el Imprimátur emitido por el Gobierno Eclesiástico de la Archidiócesis de Buenos Aires en 1926.
  
NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LOURDES
   
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Señor mío Jesucristo, Redentor amoroso de las almas, que te dignaste enviar a la tierra a tu Madre Inmaculada para que fuese la mensajera de tu misericordia, anunciando a los hombres la penitencia, me postro humilde a tus pies, e imploro con profundo arrepentimiento el perdón de mis innumerables culpas. Para comprender el precio de la gracia y el amor que te inspira un alma sin mancha, me basta contemplar la incomparable hermosura de la cual te dignaste revestir a tu Madre purísima. Por lo mucho que el pecado ofende a tu bondad infinita y por lo mucho que deseo amarte, me pesa, pues, de corazón por haberte ofendido y manchado mi alma creada a tu imagen y semejanza. Derrama, Señor, sobre mí tu misericordia; yo, ayudado con tu gracia, haré la penitencia que, en tu nombre, me pide tu Santísima Madre; me haré digno de tu perdón y mereceré la perseverancia en tu santo amor y servicio hasta el fin de mi vida. Amén.
   
ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN PARA TODOS LOS DÍAS
Al presentarme ante tu imagen sagrada, ¡oh Inmaculada y bondadosa Madre!, para honrarte en esta novena, bajo el nombre bendito de Virgen de Lourdes, cumplo con el deseo que manifestaste a todos tus hijos por medio de Bernardita, la hija predilecta de tu amor. Quisiste ver a las muchedumbres postradas a tus plantas y para atraerlas más eficazmente, nos hiciste entrever los esplendores del Cielo, mostrándote en toda la hermosura de tu eterna juventud. Como la paloma del Cantar de los Cantares, te asomaste a las aberturas de la piedra, a la Gruta de la montaña, y el mundo contempló admirado los reflejos de tu resplandeciente rostro y oyó los ecos de tu voz dulcísima. Confirmando con tu palabra venida del Cielo la palabra del Pontífice Supremo que acababa de proclamarte, a la faz de la tierra, Inmaculada en tu Concepción, llenaste su corazón de consuelo y al mundo Católico de júbilo. Las lágrimas y los gemidos de tus hijos, agobiados bajo el peso de sus miserias, llegaron hasta el trono de tu misericordia, y llevada de tu inmensa compasión, acudiste presurosa para sanar sus cuerpos y sus almas. Mandaste, y luego de la tierra dócil salió el agua benéfica y cristalina, cuya misteriosa virtud devuelve vista al ciego y palabra al mudo, vida a los miembros muertos, imagen sensible de la gracia que, pasando por tu Corazón, transforma y resucita a las almas.
   
A tus pies vengo, pues, ¡oh Madre amante!, para escuchar tu voz, exponer mis necesidades y solicitar tus maternales favores. Bernardita era pura cuando se acercaba a la Gruta donde tú la atraías: yo, que soy criatura tan culpable, ¿me atreveré a acercarme al trono de la pureza que rodean los ángeles del Cielo? Tu bondad para con los pecadores me alienta, ¡oh María! Dadme luz, ¡oh Reina de la Sabiduría!, cúbreme con el manto de tu maternal protección, para que en esta novena comprenda tus enseñanzas, me someta a tus consejos, los practique con amor, aleje de mi alma la ira de Dios y merezca en cambio su gracia y su amor. Amén.
   
DÍA PRIMERO – 2 DE FEBRERO
MEDITACIÓN: PRIMERA APARICIÓN DE LA VIRGEN A BERNARDITA

Era Bernardita una niña desconocida del pueblo de Lourdes, en Francia. Inocente y piadosa, había llegado a la edad de 14 años, sin hacer su primera comunión, por haberse criado lejos de la casa de sus padres.
  
El día 11 de febrero de 1858 salió a buscar un poco de leña acompañada de otras dos muchachas, y se dirigió hacia la gruta de Massabielle. Al llegar al pie de dicha gruta, la niña oyó un ruido sordo semejante a un viento recio. Miró, y no vio nada. Ni los árboles se movían. “Me habré equivocado”, pensó. Tras pocos instantes, el ruido misterioso se volvió a oír. Alzó la niña la vista, y miró hacia la gruta y quiso dar un grito, pero la emoción apagó su voz. Atónita ante el espectáculo que contempla, cae de rodillas. ¿Qué ha visto? En medio de una luz deslumbradora, una Señora prodigiosamente bella aparece a los ojos de la muchacha. Va vestida con traje blanco, resplandeciente, ajustado el talle con ceñidor de color celeste. Un largo y ancho velo blanco cae de la cabeza hasta el suelo y envuelve en sus pliegues su cuerpo. Sus pies, de virginal pureza, están desnudos, pero adornados con rosas de oro. La dama tiene juntas las manos en la actitud de la más fervorosa oración. De sus brazos cuelga un precioso rosario.
  
Al contemplar esta celestial visión, el corazón de la niña parece derretirse en dicha y emoción. Bernardita buscó su rosario y quiere hacer la señal de la cruz, mas su brazo está paralizado. Entonces tiene miedo. Mas al momento la Visión, tomando en su mano la cruz de su rosario, hace con ella la señal de la cruz. Imítala Bernardita, y al ver las cuentas del rosario correr entre los dedos de la Señora, la niña reza su rosario hasta el fin, con inefable devoción. Al fin, la Señora extiende su brazo, sonríe con dulzura y desaparece.
  
La Virgen María, pues era Ella, ha vuelto otra vez al secreto impenetrable de los Cielos.
  
Réstanos ahora considerar cuán agradable debe ser a María la sencillez y la pureza, pues escoge para mensajera de sus voluntades para con los hombres, a la más inocente y más sencilla de las tres compañeras que han ido a la gruta. Y en efecto, escrito está: Bienaventurados los limpios de corazón, sólo ellos son capaces de ver a Dios y de comprender las cosas del Cielo.
  
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales: La Santa Iglesia, la Patria, los gobernadores eclesiásticos y civiles, la enseñanza católica, la salud de los enfermos, y la conversión de los pecadores.
  
NUESTRA SEÑORA DE LOURDES: Ruega por nosotros. (Cinco Padrenuestros, con sus respectivas Avemarías y Glorias)
   
SALUD DE LOS ENFERMOS: Ruega por nosotros. (Cinco Padrenuestros, con sus respectivas Avemarías y Glorias)
   
REFUGIO DE LOS PECADORES: Ruega por nosotros. (Cinco Padrenuestros, con sus respectivas Avemarías y Glorias)
   
Oración del día primero
¡Nuestra Señora de Lourdes! En memoria de esa primera aparición, cuya verdad atestiguarán tantos posteriores sucesos, en nombre del misterioso silencio que cerraba vuestros benditos labios, en nombre de la modestia de vuestros vestidos, en nombre de la elección que hicisteis de una gruta desierta para manifestaros a las miradas de la inocencia: dadnos el amor al retiro, a la simplicidad y al silencio; que aprendamos a huir del bullicio, de la agitación, del lujo, de cuánto separa de la gracia de Dios. Refrenad la libertad de nuestra lengua, recordad siempre a nuestra conciencia que de todas nuestras palabras debemos dar cuenta en el Juicio final. Curad nuestras extremas delicadezas y nuestras vanidades ridículas, nuestro apego insensato a la moda del día, a los adornos, a las joyas, a los muebles inútiles, a las frivolidades de toda especie, al afeminado deseo de bien parecer. Curad nuestro culpable amor por las pompas de satanás, a las que hemos renunciado en nuestro bautismo y que sólo son dignas de nuestro desprecio. Haced que comprendamos la verdadera riqueza de la pobreza.
 
Curad nuestra loca estimación por el mundo y hacednos siempre recordar que Jesucristo no ha rogado por el mundo y ha maldecido su espíritu. Además del amor al retiro, a la pobreza y el silencio, os suplicamos nos concedáis el amor a la oración. ¡Oh María!, en memoria del Rosario que vio Bernardita en vuestras sagradas manos, enseñadnos a invocaros con esa piedad filial que todo lo consigue y a deciros con los mismos sentimientos que el Ángel Gabriel y que los fieles corazones: “Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.
   
PRÁCTICA: Hacer despacio, bien y con mucha devoción la señal de la cruz.
   
GOZOS EN HONOR A NUESTRA SEÑORA DE LOURDES
   
Virgen Santa Inmaculada,
De la Gruta misteriosa,
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
Allá en las verdes riberas
Donde sus aguas de plata
El manso Gave desata
Dando vida, inspiración.
A la sombra de sus bosques
La humilde Lourdes reposa.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
De verduras tapizadas
Se levantan sus montañas
De cuyas ricas entrañas,
Con admirable primor,
Se desprende una ancha Gruta
Que cubre silvestre roca.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
Hacia las faldas del monte
Subió un día Bernardita,
La aldeana de Dios bendita
Por sus gracias y candor,
A formar haces de leña
Que diera fuego a su choza.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
Súbitamente a la Gruta
De luz un rayo ilumina,
Y en una aureola divina
Más espléndida que el sol,
La reina del Cielo y tierra
Su planta en la roca posa.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
“No temas, hija querida,
Levanta a mí tu mirada,
Soy María Inmaculada,
Soy la Madre de tu Dios
Por teatro elijo este sitio
De mi mano portentosa”.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
Dijo la Virgen, y envuelta
Por los pliegues de una nube
Al Cielo de nuevo sube
Que a su paso se entreabrió:
La aldeana vuelve a la vida,
De placer su alma rebosa.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
Al pie de esta misma Gruta,
Diez y ocho veces la aldeana
De la Virgen soberana
La vista recibió,
Otras tantas desafiando
Al malvado victoriosa.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
Sellar quiso sus bondades
La Señora eternamente,
Con una límpida fuente
Que entre las rocas brotó,
Al contacto repentino
De la niña candorosa.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
En esas aguas del cielo
El hombre encuentra la vida,
Huye la muerte aterrada,
Calma el triste su dolor,
Y en los triunfos de María
La Iglesia Santa se goza.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
El lejano peregrino
Va a postrarse ante esa roca
Donde el mundo entero invoca
Tu Divina Concepción.
¡Bendita seas, María!
Que de Dios eres Madre, Hija y Esposa.
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
Virgen Santa Inmaculada
De la Gruta Misteriosa,
Acoge, Madre piadosa
De tus hijos la oración.
   
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Acabo de recibir de tus labios divinos, ¡oh piadosa Madre!, las lecciones que das a la tierra por medio de tu gloriosa y misericordiosa aparición. Para probar tu misión divina a la tierra has multiplicado, como lo hizo tu hijo Jesús, los milagros a favor de los hombres, dando la vista a los ciegos, oído a los sordos; habla a los mudos y salud completa a los enfermos agobiados por toda clase de dolor.
     
En estos enfermos, ¡oh Madre piadosa!, reconozco las dolencias de mi alma que tú has venido a sanar. En su ceguedad, ¡oh María!, mi alma se ha extraviado del camino del bien. En su sordera, ha desentendido la voz de Dios que la llamaba atrayéndola con las caricias de su gracia. En su mudez, ha dejado de alabar a Dios por sus grandezas y beneficios y agobiada por sus múltiples enfermedades, ha dejado de practicar el bien y la virtud. ¡Oh María, refugio de los pecadores y salud de los enfermos!, sana mi alma de las enfermedades que la aquejan. Guíame sin cesar por el camino del bien, haz que mi alma oiga siempre la voz de Dios y no la desatienda jamás, y que cante siempre sus alabanzas; líbrala de todas las enfermedades que la agobian, para que libre del peso de la tentación y del pecado, siga tus huellas, imite tus virtudes y te acompañe en tu vuelo hacia la patria feliz. Así sea.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO – 3 DE FEBRERO
En el nombre del Padre...
Acto de Contrición y Oración a la Santísima Virgen...
    
MEDITACIÓN: “HAZME EL FAVOR DE VENIR QUINCE DÍAS SEGUIDOS”…
La inocente niña había comunicado a sus padres la visión que había tenido en la gruta. Por segunda vez, el día 14, había vuelto al peñasco bendito, gozando por segunda vez de la misma dicha. Y el día 18 volvía al mismo lugar acompañada de dos amigas suyas que deseaban ayudarla en sus relaciones con la visión. Al empezar la niña su rosario, la celestial visión se aparece por tercera vez.
-“Allí está”, dice la niña a sus amigas.
-“Pregúntale si le gusta que estemos aquí contigo”.
-“Podéis quedaros”…
 
Tras un momento de contemplación inefable, -“¡Señora mía, dijo la niña a la Visión, si tenéis algo que comunicarme tened la bondad de escribirlo en este papel!”
 
La Visión sonrió y dijo: “Lo que tengo que comunicarte no necesito escribirlo. Hazme el favor de venir aquí quince días seguidos”.
 
Se lo prometió la niña, y la Visión añadió: “Yo también te prometo hacerte dichosa no en este mundo, sino en el otro”.

“Vendrás quince días”... Con estas palabras la Santísima Virgen nos da a entender dos grandes lecciones: Que el cristiano debe ser perseverante en la oración, y que María se complace de un modo especial en recibir estas plegarias en los santuarios que Ella misma se ha escogido.
 
El Señor ha dicho: “Es necesario orar siempre sin desfallecer jamás”. En la oración continua el alma se comunica más íntimamente con Dios y recibe sus inspiraciones y caricias. Y cuando la plegaria sale de un corazón puro y humilde, en un lugar escogido por la Madre de Dios, María la oye y la despacha con bondad.

Acudamos asiduos y obedientes al templo donde nos llama nuestra Madre y nuestras oraciones no serán nunca desoídas.
   
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales, y se reza 5 Padrenuestros y Avemarías gloriados con las invocaciones.
   
Oración del segundo día
Nuestra Señora de Lourdes, también nosotros, como la pequeña niña a quien os aparecisteis, tenemos nuestros miedos y temores delante de las manifestaciones de lo alto. Nosotros también cuando a nuestra alma se presenta algo de divino, como el deber que cumplir, o la religión que practicar, experimentamos cierto temor y desfallecimiento. Enseñadnos, ¡oh María!, a vencer con la ayuda de la oración el primer temor de nuestra débil naturaleza. Hacednos comprender que la virtud es sólo austera en la apariencia y que si cierta timidez precede a las acciones, un gozo inefable las acompaña y las sigue: muy al contrario que con el pecado, nos seduce y nos engaña con el atractivo del placer y que deja sólo el vacío y decepción, la tristeza y la amargura.
  
Mil veces nuestros espíritus han experimentado esta verdad, y parece sin embargo, que la ignoramos enteramente: tan rebeldes o descuidados somos para hacer el bien, y tan fácilmente sucumbimos a la tentación. ¡Oh Madre nuestra!, haced penetrar esta verdad en el fondo de nuestros corazones, a fin de que ella ayude constantemente nuestra debilidad, y sigamos siempre los senderos del Señor.
   
¡Nuestra Señora de Lourdes, rogad por nosotros!
   
PRÁCTICA: A ejemplo de Bernardita, servirse del agua bendita para desterrar las tentaciones y otros asaltos del demonio.
   
Concluir con los Gozos y la Oración final.
   
DÍA TERCERO – 4 DE FEBRERO
En el nombre del Padre...
Acto de Contrición y Oración a la Santísima Virgen...
    
MEDITACIÓN: “YO TE PROMETO HACERTE DICHOSA NO EN ESTA VIDA SINO EN LA OTRA”
Una ley natural nacida en el corazón de todos los seres, los inclina a buscar siempre su felicidad; y más que todos, el hombre ansía el momento en que pueda ser feliz. Desgraciadamente el hombre busca su dicha allí donde no se encuentra: la busca en las riquezas, y estas son perecederas; la busca en los placeres, y éstos son amargos; la busca en los honores, y estos son vanos. El corazón del hombre está hecho para una dicha infinita, y nada de lo que es creado le puede saciar. María sabe dónde se encuentra la verdadera felicidad, y ésta es la que promete a Bernardita: “Yo te haré dichosa, no en esta vida sino en la otra”.
 
La verdadera dicha consiste en conseguir el fin para el cual hemos sido creados, y este fin es Dios. En Él está la verdadera felicidad. Y como para llegar a Dios es necesario seguir el camino del deber, la verdadera dicha para el cristiano aquí en la tierra, es el testimonio de la conciencia del deber cumplido. Esta dicha la podemos y aún la debemos buscar aquí en la tierra. Pretender otra felicidad es engañarse.
  
Además, no debemos olvidarnos que la tierra es el valle de lágrimas, es decir, el lugar del sufrimiento, y que mientras vivamos en él tendremos que sufrir, queramos o no. En primer lugar, porque somos pecadores y nuestros pecados necesitan una expiación; y en segundo lugar, porque a ejemplo de Jesús, para subir al Cielo, el cristiano debe merecerlo, pasando antes por los sufrimientos del Calvario. En cuanto a la eterna dicha, María nos la promete como se la prometió a Bernardita, con tal que oigamos sus consejos y cumplamos sus mandamientos.
   
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales, y se reza 5 Padrenuestros y Avemarías gloriados con las invocaciones.
   
Oración del día tercero
Nuestra Señora de Lourdes, nos atrevemos a pediros para nosotros mismos lo que vos habéis prometido a Bernardita.
  
Aseguradnos la felicidad no en esta fugitiva tierra, por donde no hacemos más que pasar, sino en el mundo definitivo y eterno, en medio de los Ángeles y Santos, donde, ¡oh Reina de los Bienaventurados!, estáis sentada sobre un trono de gloria. Dadme la virtud sólida, haced descender a nuestros corazones esa inmortal esperanza que alegrará todas las penas de nuestra vida, dulcificará todas las amarguras de nuestro destierro, y que nos hará gozar aquí abajo de la paz, de la dulce paz del cristiano, felicidad anticipada de la bienaventuranza eterna.
   
¡Nuestra Señora de Lourdes, rogad por nosotros!
   
PRÁCTICA: Procurar en medio de los quehaceres de la casa rezar Avemarías hasta completar un rosario.
   
Concluir con los Gozos y la Oración final.
   
DÍA CUARTO – 5 DE FEBRERO
En el nombre del Padre...
Acto de Contrición y Oración a la Santísima Virgen...
    
MEDITACIÓN: ESTAMOS LLAMADOS A VOLVER A DIOS
Al dignarse bajar del cielo, la Santísima Virgen se proponía convertir a Dios el mundo materializado, resucitando la fe en los corazones. Se consigue esto de dos maneras: o por las manifestaciones públicas de la piedad cristiana, o por las manifestaciones de las maravillas de Dios. María lo sabe, y por eso pide a Bernardita que el mundo entero venga en procesión a la gruta que Ella se ha escogido, haga en ella actos de fe y de amor, y en cambio recibirá las manifestaciones de la misericordia divina.
  
La procesión procura la gloria de Dios. En ella y por ella el cristiano confiesa a Dios, canta sus alabanzas, proclama sus grandezas, e implora sus misericordias. En la procesión, el cristiano vence su pusilanimidad, triunfa del respeto humano, y con el ejemplo de sus hermanos se alienta en la fe, en la confianza y en el amor. Y ¡qué disposiciones para recibir las gracias divinas! Por eso la Santísima Virgen se complace en derramar sobre el pueblo cristiano los beneficios de su maternal misericordia. Cuando el pueblo reunido ha orado y cantado las alabanzas de Dios y pedido el auxilio de su Madre, llueve del cielo el rocío del milagro y viene a dar vista al ciego, oído al sordo, lengua al mudo, y salud al paralítico. Y la gente que le contempla, ve crecer su fe, renace a la esperanza perdida, y canta de nuevo las alabanzas de Dios.
  
Aunque no de un modo tan patente, ¡cuántas maravillas han contemplado nuestros ojos! ¡Cuántos favores han recibido nuestras almas! Y sin embargo, permanecemos fríos ante la gracia y sordos a la voz de Dios. También a nosotros nos llama la Virgen, cuando en su templo la piedad cristiana procura alguna manifestación. También nos llama, cuando en nuestro corazón sentimos el deseo de practicar alguna virtud para agradarla, o de apartarnos de algún pecado que la ofende. No nos hagamos sordos a su voz, seámosle siempre dóciles, y en cambio, Ella derramará sobre nuestras almas las gracias de salud y de conversión que tanto necesitamos.
   
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales, y se reza 5 Padrenuestros y Avemarías gloriados con las invocaciones.
   
Oración del día cuarto
Nuestra Señora de Lourdes, la presencia de las iniquidades de la tierra ha hecho pasar una dolorosa nube sobre vuestra frente celestial y contristado, por decirlo así, vuestra felicidad eterna. Nos habéis ordenado entonces que roguemos por los pecadores.
  
Os obedecemos, clementísima Virgen y elevamos nuestras ardientes súplicas a Vos y Dios, por todos los que os han ofendido en la tierra. Mas, nosotros también, somos pecadores, muy grandes pecadores, indignos de levantar hacia Vos nuestros ojos, y os invocamos por otros pecadores quizás menos culpables que nosotros a los ojos de vuestra justicia, que sólo exigirá a cada uno en proporción de lo que ha recibido.
  
Os suplicamos por los débiles, fortificadlos; os suplicamos por los extraviados, dirigidlos; os suplicamos por los enfermos, curadlos; os suplicamos por los que padecen del todo muertos a la gracia, ¡resucitadlos! ¿Acaso, Señor, la iniquidad de los hombres será mayor que vuestra misericordia e infinito poder? Alzad, ¡oh Dios de Jacob!, vuestra mano omnipotente y vengaos de este mundo culpable haciéndole caer de rodillas, postrándole delante de vuestra Cruz y convirtiéndolo en vuestro misionero apóstol.
    
¡Ah Señor!; todas las fuerzas humanas han llegado a su límite; venid a nosotros, ¡oh Salvador del mundo!, porque perecemos sin Vos. Dirigid la barca y se calmarán todas las furias del mar.
  
Nuestra Señora de Lourdes, rogad por nosotros.
   
PRÁCTICA: Hacer alguna oración especial por la conversión de algún pecador que tengamos en vista.
     
Concluir con los Gozos y la Oración final.
   
DÍA QUINTO – 6 DE FEBRERO 
En el nombre del Padre...
Acto de Contrición y Oración a la Santísima Virgen...
    
MEDITACIÓN: ROGAR POR LA CONVERSIÓN DE LOS PECADORES
Bernardita sigue cumpliendo la promesa hecha a la visión de ir durante quince días a la gruta. El 21 de febrero, al terminar la niña su Rosario, la Virgen se le apareció, con el mismo traje, el mismo rosario y rodeada de la misma gloria. De repente el rostro de la Señora se puso triste.
  
-“¿Qué tenéis, Señora? ¿Qué debo hacer?”, preguntó la niña.
  
-“Rogad por los pecadores”, contestó la Madre de la Misericordia. Y los circunstantes vieron dos gruesas lágrimas surcar las mejillas de Bernardita.
  
¡Rogar! ¡Rogar por los pecadores! He aquí el gran empeño del corazón de la Santísima Virgen, porque es también el grande, el único deseo de Dios: “No quiero, ha dicho Dios, no quiero la muerte del pecador, sino que se convierta y viva”. Mas ¡ay!, contra esta conversión hay muchos impedimentos. El pecador está voluntariamente encadenado a su pecado. La justicia de Dios irritada quiere castigar al culpable. El hombre no puede convertirse de por sí, sin una gracia especialísima de Dios, y esta gracia no se la puede dar porque él no la merece. ¿Qué hacer para aplacar la ira de Dios; hacer que el pecador aborrezca su pecado y se haga digno de la gracia de la conversión? La Virgen nos lo indica. Rogar por los pecadores.
  
“La oración asidua del justo, dicen los libros santos, penetra los cielos”. ¡Cuántas veces Dios, irritado contra la maldad de un pecador, se deja mover por la oración de un alma justa, y le manda la gracia de la conversión, junto con el perdón! Y, ¡qué acto de caridad tan sublime aquel que consiste en librar de la muerte eterna al alma de su hermano! Pues que Dios en vista de nuestros ruegos se apiade de los pecadores, porque nada desea más que verlos convertidos, démosle este consuelo. Suban hasta Él nuestras caritativas plegarias y merezcan a estos desgraciados misericordia y perdón.
   
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales, y se reza 5 Padrenuestros y Avemarías gloriados con las invocaciones.
     
Oración del día quinto
Nuestra Señora de Lourdes, antes de decir vuestro nombre y de comenzar en el desierto lugar donde os aparecisteis la maravillosa serie de milagros que deben extenderse por todo el universo, habéis querido recordar a la tierra la gran Palabra que el Precursor de vuestro Hijo predicaba en las riberas del Jordán: “¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia!”. Habéis querido hacer comprender a nuestro empedernido sensualismo, que el arrepentimiento, la reparación y la expiación de las faltas cometidas son las más urgentes necesidades de nuestro culpable siglo, y la más saludable preparación para las gracias y beneficios del Cielo.
  
A quien fuera de la estación os pida la flor perfumada del rosal, vos le responderéis, ¡oh María!, recordándole la necesidad de las espinas.
   
Obtenednos, omnipotente Madre de Dios, el espíritu de penitencia, el espíritu que consiste en morir a sí mismo para resucitar en la vida nueva, en la misma vida de Nuestro Señor Jesucristo. Y haciendo esto, ¡oh Nuestra Señora de Lourdes!, Vos nos daréis en el invierno de este mundo la flor anticipada de la eterna primavera.
  
Nuestra Señora de Lourdes, rogad por nosotros. Amén.
  
PRÁCTICA: Ofrecer alguna mortificación por la conversión de los pecadores y en especial, besar la tierra con este fin, puesto que la Virgen nos lo pide.
   
Concluir con los Gozos y la Oración final.
   
DÍA SEXTO – 7 DE FEBRERO
En el nombre del Padre...
Acto de Contrición y Oración a la Santísima Virgen...
    
MEDITACIÓN: OFRECER SACRIFICIOS PARA ALCANZAR LA CONVERSIÓN
Muchas veces la oración no basta para obtener de Dios la conversión de un pecador. A fuerza de crímenes su alma se halla demasiado empedernida para oír la voz de Dios, y demasiada engolfada para salir del cieno del pecado. A fuerza de crímenes también ha irritado demasiado a Dios, que le niega su gracia. Su justicia se opone a que Él se apiade del pecador, y la oración no consigue nada de la justicia de Dios. Así, lo declaró El mismo un día a Santa Brígida. Entonces es necesario acudir a su misericordia, y obligarla a que se apiade del que ruega por el pecador.
  
“El reino de Dios sufre violencia, ha dicho Jesús, y sólo los que se hacen violencia le conquistan”. Para conseguir, pues, para sí o para otros este reino de Dios, es necesario hacerse violencia imponiéndose algún sacrificio, sacrificio que podamos presentar delante de Dios, diciendo: “Señor, ya que no oyes mi oración, mira a lo menos lo que sufro por tu amor para que perdones a este pobre ingrato”.
   
Es necesario que este sacrificio sea tan humilde que Dios al mirarle tenga compasión del que le ofrece, le reciba, y en vista de él perdone al pecador y le mande la gracia de la conversión. Ahora bien, entre todas las mortificaciones que podamos ofrecer a Dios, tal vez no la haya más meritoria que la de besar la tierra, porque es una de las que más nos humillan venciendo nuestra vanidad. Besar este polvo que hollamos con tanto desprecio, besar este polvo que tanto horror nos causa, porque es la figura de la nada en la cual se ha de convertir nuestro cuerpo, es un acto de profunda humildad, y por eso nos los pide la Virgen cuando queremos conseguir un gran favor del corazón de Dios, cual es la conversión de un pecador.
   
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales, y se reza 5 Padrenuestros y Avemarías gloriados con las invocaciones.
   
Oración del día sexto
Nuestra Señora de Lourdes, enseñadnos también a nosotros a no ir a beber a los ríos de la tierra, al Gave que pasa espumoso y revuelto; a las pasiones efímeras y desordenadas; a la vida aparente de los sentidos que no es más que una muerte; a los goces de la materia que matan al espíritu; a esas aguas que producen la sed en vez de apagarla; a esas desabridas aguas que dan la ilusión de un instante y dejan al hombre todos sus males, todos sus dolores, todas sus miserias. Que dejemos las tumultuosas y agitadas ondas, y abandonemos la corriente de esos ríos, de esos torrentes que se precipitan en el abismo. Conducidnos a la Fuente que calma y alienta, que cura y resucita. Conducidnos al manantial de la verdad y de la verdadera vida, a ese manantial que brota de la Roca inmutable sobre la cual la Iglesia ha echado sus fundamentos eternos.
  
Aún más, ¡oh María!, a través de nuestra corrompida naturaleza, haced brotar del fondo de nuestras almas un fluente de gracias que venzan nuestras resistencias, purifique nuestras manchas y cure nuestros inveterados males.
  
Que a un signo de vuestra mano, nazca y se ensanche en nosotros mismos esa fuente de agua de vida que conduce a la vida perdurable.
  
¡Oh Virgen de indecible ternura y sin igual pureza!, ablandad este corazón de mármol y que derrame lágrimas de arrepentimiento.
  
Nuestra Señora de Lourdes, rogad por nosotros.
   
PRÁCTICA: Privarse de un bocado que guste para conseguir la conversión de un pecador.
   
Concluir con los Gozos y la Oración final.
   
DÍA SÉPTIMO – 8 DE FEBRERO
En el nombre del Padre...
Acto de Contrición y Oración a la Santísima Virgen...
    
MEDITACIÓN: EXPIAR LOS PECADOS PROPIOS
En la precedente lección, la Santísima Virgen pedía a las almas fieles un gran acto de caridad para con sus hermanos los pecadores. 
  
El 24 de febrero, Bernardita se encontraba al pie de la gruta en presencia de una gran muchedumbre de personas acudidas allí con el fin de presenciar alguna maravilla. Mientras la niña contemplaba extasiada la misericordiosa Visión, los circunstantes oyeron distintamente estas palabras: “¡Penitencia!, ¡Penitencia!, ¡Penitencia!”.
  
Con esta lección la Virgen nos quiere dar a comprender que antes de ejercer la caridad para con nuestros hermanos, debemos ejercerla hacia nuestra alma, y que, para que Dios se apiade de los pecadores por medio de nuestros ruegos, debemos primero merecer que Dios se apiade de nosotros, aplacando su ira con la expiación de nuestros propios pecados. Repetimos a menudo “El pecador tiene irritado a Dios”, y no nos acordamos a añadir “Este pecador que ha ofendido a Dios soy yo”.
  
Ahora bien, la fe nos enseña que el pecado, una vez cometido, debe ser expiado para ser perdonado, y mientras no lo sea, el brazo de Dios vengador amenazará siempre nuestras cabezas, y en vano pediremos la conversión de los demás por medio de nuestras plegarias.
  
La Santísima Virgen nos enseña esta verdad en su actual lección: “¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia!”. Sí, hagamos penitencia, porque somos pecadores. Hagamos penitencia, porque tenemos muchas culpas que expiar. Hagamos penitencia porque hemos irritado a Dios con nuestros pecados. “Si no hacéis penitencia, ha dicho Jesús, todos pereceréis”. Mas ¿cómo lo haremos? Llorando sin cesar la desgracia que hemos tenido de ofender a Dios, privándonos voluntariamente de los placeres, aún lícitos, puesto que hemos dado a nuestro cuerpo los placeres culpables; y admitiendo todo cuanto nos puede sobrevenir de duro y penoso, como un medio de satisfacer a la justicia de Dios. Al oír Bernardita el mandato de la Virgen, empezó a andar sobre sus rodillas. Más tarde le preguntaron “¿por qué hacías eso?” Y ella contestó: “En penitencia por mí y los demás”.
   
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales, y se reza 5 Padrenuestros y Avemarías gloriados con las invocaciones.
    
Oración del día séptimo
También a nosotros, Nuestra Señora de Lourdes, habéis hablado en secreto, haciéndonos oír íntimas palabras que parecen nacer de nosotros mismos y que no son sino vuestra misteriosa voz, haciendo eco en el fondo de nuestros corazones.
  
Nos habéis dicho: “Ve al Sacerdote, a fin de que un templo se eleve en este lugar”. Ve al depositario de las gracias de Dios, al hombre que puede buscar en nombre del Altísimo, absolver todos los pecados, quitar todos los obstáculos y crear limpio campo al nuevo edificio. “Ve al Sacerdote, y en los Sacramentos que distribuye por sus manos recibiréis con la inteligencia y la fuerza cuanto es necesario para el trabajo que de ti espero. Y este trabajo es, hijo mío, elevar un templo invisible en tu alma, el templo augusto de la virtud para que mi Jesús lo haga su tabernáculo para que yo descienda con él allí y el Cielo entero tenga sus complacencias en esta mansión de la tierra”. De este modo nos habláis todavía, pero nuestro oído desatento se deja distraer por otras voces; y menos dóciles que la pastora de Lourdes, no tomamos por regla las palabras de vuestra boca.
   
Humildemente postrados a vuestros pies, ¡oh Virgen María!, lloramos nuestras ingratitudes y dureza de corazón. Perdonadnos, ¡oh Madre ofendida!, perdonadnos y sanadnos.
  
Nuestra Señora de Lourdes, rogad por nosotros.
       
PRÁCTICA: Hacer algún sacrificio que nos cueste como perdonar a los que nos ofenden en satisfacción de nuestros pecados.
   
Concluir con los Gozos y la Oración final.
   
DÍA OCTAVO – 9 DE FEBRERO
En el nombre del Padre...
Acto de Contrición y Oración a la Santísima Virgen...
    
MEDITACIÓN: LA FUENTE DE LA GRUTA, SEÑAL DE LA CONFESIÓN
El cura de Lourdes había pedido a Bernardita como prueba de la veracidad de las apariciones que floreciese el agavanzo del peñasco. ¡Pobre inteligencia humana! ¡Cuánto más profundas son las miras de María! El hombre, aun cuando sea para asegurar su fe, pide un milagro que al fin solo satisfará su curiosidad, y María le va a abrir los tesoros de su misericordia, descubriéndole un venero de gracias inagotables que a través de los siglos manarán en provecho de la pobre humanidad. Era el 25 de febrero, al llegar la niña a la Gruta, la Virgen María le dijo: “Quiero confiarte, sólo para ti, el último secreto” (ya le había revelado otros dos). Y tras un corto instante añadió: “Ahora ve a beber y a lavarte en la fuente, y come la hierba que hay allí”.
  
Atónita la niña, mira alrededor, pues nunca hubo fuente en la Gruta. Bernardita quiere dirigirse hacia el torrente, mas la visión la detiene con un ademán y le dice: “No te he dicho que vayas al arroyo; ve a la fuente que está aquí”. Buscaba la niña, pero nada veía. Con otro ademán, la visión le indicó el lugar, y la niña empezó a escarbar con sus manos la arena.
  
De repente el hoyo hecho por la niña se humedeció, y bajó la mano de ésta, apareció un agua misteriosa que pronto llenó el hoyo. Como estaba mezclada con lodo, y de consiguiente turbia, la niña no se animaba a beberla. Mas al fin, al ver la sonrisa de la visión que la miraba sin cesar, venció su repugnancia, la bebió y se lavó con ella el rostro. Los concurrentes nada comprendían y pensaban que la niña estaba loca. El manantial casi imperceptible al principio siguió creciendo hasta alcanzar el chorro el grueso del brazo de un niño, y desde entonces ni creció ni disminuyó. 
   
“Vete a lavar en la piscina”, dijo Jesús al ciego de Siloé. María repite la misma palabra, no sólo a Bernardita, sino a todos aquellos que van a implorar su protección, y como Jesús, María hace de las aguas de la fuente milagrosa el instrumento de sus innumerables prodigios y de sus maternas misericordias, y no hay casi milagro, en Lourdes, que no tenga o su principio o su conclusión en las benditas aguas, de las cuales parecen manar raudales de salud corporal. Mas, si María sana los cuerpos en las aguas benditas es para manifestarnos que también las almas tienen su baño divino en el cual se deben lavar para sanar. En efecto, las aguas de Lourdes, como las de Siloé, son la imagen de las aguas de la gracia cuyos canales son los Sacramentos y muy en particular el de la penitencia. “Ve y lávate en la fuente”. Almas cristianas, maculadas con la mancha del pecado, ¿queréis limpiaros para ser dignas de comparecer delante de vuestra Madre? Id a lavaros en la fuente. Almas enfermas de la lepra espiritual, ¿queréis recobrar la salud de vuestra alma? Id a lavaros a la fuente, acudid al Sacramento de la Penitencia, purificaos en él de todas vuestras culpas, y vuestra alma será sana y salva. El Sacramento de la penitencia purifica, fortalece, sana, resucita. En él nuestra alma recobrará la verdadera salud que nos hará seguir el camino del deber y nos introducirá después en la celestial mansión.
   
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales, y se reza 5 Padrenuestros y Avemarías gloriados con las invocaciones.
   
Oración del día octavo
Nuestra Señora de Lourdes, Vos que nada rehusáis a la fe de vuestros hijos, haced descender sobre nosotros la fe misma; no sólo la fe que consiste en creer las verdades que la Iglesia enseña, sino también la fe particular, esa fe viva y filial plena y ardiente que tanto agrada al corazón de Dios; esa fe poderosa y sin vacilaciones que recompensa en la tierra concediéndole todo lo que pide y haciendo por ella los mayores milagros. Dadnos la fe de esas almas rectas y sencillas que os han invocado en Lourdes y lejos de Lourdes, y que han obtenido de vuestra inmensa bondad esas extraordinarias curaciones que asombran al mundo. Ciertamente, ¡oh María!, nosotros creemos y con el socorro de la gracia sabríamos morir por nuestra fe, mas a pesar de todo, esta fe es tímida, vacilante y tiembla a cada paso en medio de las tinieblas. Hacedla valiente, firme y luminosa. ¡Oh María!, en Vos ponemos nuestra confianza.
  
¡Nuestra Señora de Lourdes, rogad por nosotros!
   
PRÁCTICA: Hacer la Comunión sacramental, y en caso de que no se pueda la comunión espiritual.
   
Concluir con los Gozos y la Oración final.
   
DÍA NOVENO – 10 DE FEBRERO

En el nombre del Padre...
Acto de Contrición y Oración a la Santísima Virgen...
    
MEDITACIÓN: LOURDES, TRONO DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN 
El mundo había visto las maravillas acaecidas alrededor de la gruta; había sido testigo de los prodigios obrados por la visión; había contemplado los éxtasis de la pastorcilla; había visto brotar la fuente milagrosa; conocía los milagros producidos ya por sus saludables aguas, pero aunque en el corazón de los creyentes no cupiera duda alguna acerca del origen de tanta maravilla, nadie, ni aún la niña sabía a punto fijo quién era la Señora de la Visión.
  
El día 25 de marzo, Bernardita sintió un irresistible impulso hacia la gruta. Obedece dichosa y se traslada a Massabielle. Extraordinaria concurrencia la espera. La niña se pone en oración con su rosario en la mano y pronto un súbito estremecimiento y alteración de su rostro anuncian que la Virgen aparece. La niña se acuerda entonces que su cura le ha mandado preguntar su nombre a la Visión.
  
-“Señora, le dijo, ¿queréis tener la bondad de decirme quién sois?”
  
Tres veces la pobre niña le hizo esta pregunta, pues a las dos primeras la Visión le contestaba con inefable sonrisa. A la tercera, elevando sus manos juntas a la altura del pecho, y alzando sus ojos al cielo, y envolviendo a la niña en arrobadora sonrisa contestó: “Soy la Inmaculada Concepción”. Al oír el párroco el relato de la niña lo comprendió todo. Ni él ni el pueblo cristiano se habían engañado, la Visión era Ella, la Virgen, la Madre de Dios. Esta aparición corona la obra de María en la gruta. En ninguna parte del mundo, María se ha aparecido con ese nombre; la gruta de Lourdes será el santuario privilegiado de la Virgen sin mancilla, escogido por Dios mismo para honrar este privilegio de su madre: “Yo soy la Inmaculada Concepción” . 
   
En esta palabra tiene el cristiano toda su oración; ella encierra el secreto de todas sus esperanzas. Para honrar el privilegio de la Concepción Inmaculada, y por la virtud de la Inmaculada Concepción, brotan de las fuentes los milagros; y en la gracia de la Inmaculada Concepción hallan los pecadores las dulzuras de la misericordia, pues que la Concepción Inmaculada de María es el principio de esta Misericordia, siendo como lo es el principio de nuestra redención. Dichosos los templos encargados de custodiar este sagrado tesoro. ¡Dichosas las almas que hacen especial profesión de honrar con su devoción a la Santísima Virgen, bajo el nombre de Lourdes, en su Purísima Concepción! Dichosas más aún aquellas que para honrarla mejor privan a su cuerpo de todo placer carnal aún lícito, con el fin de imitar, en cuanto es dado a la pobre debilidad humana, la pureza Inmaculada de María. Estas almas, ángeles con cuerpo mortal, en la tierra recibirán las caricias maternales de María, y en el Cielo su pureza recibirá un aumento de gloria que sólo las almas puras tendrán la dicha de gozar.
   
Aquí se medita y se pide la gracia que se desea conseguir. En seguida se anuncian las intenciones generales, y se reza 5 Padrenuestros y Avemarías gloriados con las invocaciones.
     
Oración del día noveno
¿Qué te diremos, ¡oh Virgen de Lourdes!, en recuerdo de ese día en que, mostrándote vestida de luz y de celestial esplendor, has revelado tu nombre y pronunciado estas palabras: Yo soy la Inmaculada Concepción”? ¿Qué decirte sino caer a tus pies y contemplar tu hermosura sin mancha, que ha encantado, desde la eternidad, al Corazón mismo del Dios Todopoderoso?
   
Viéndote, ¡oh María!, la más hermosa de las criaturas, la Trinidad Santa se ha conmovido en la profundidad inmutable de la eternidad, y de un polo al otro de los cielos infinitos ha resonado un grito de admiración, de respeto y de amor, una exclamación trina y una, la exclamación de Dios. Dios Padre ha dicho: “He ahí mi Hija”. Dios Espíritu Santo ha dicho: “He ahí mi Esposa”. Dios Hijo ha dicho: “He ahí mi Madre”.
   
También nosotros, ¡oh Inmaculada!, nosotros a quienes Jesús ha elegido por hermanos rescatándonos con el precio de su Sangre, nosotros que hemos sido encomendados a Ti al pie de la Cruz, también nos atrevemos a decirte con filial confianza: “Virgen María, tú eres nuestra Madre. ¡Ven pues a nuestro socorro! ¡Ven, Tú que has sido concebida sin pecado, que has vivido sin pecado y has muerto sin pecado! ¡Ven, Inocencia íntegra, a curar a la pobre raza humana cubierta enteramente de la lepra del mal. ¿Quién nos salvará, ¡oh María!, sino aquella que ha criado al Salvador? ¿Quién tendrá bastante compasión y ternura, sino nuestra Madre? ¿Quién tendrá bastante fuerza y poder sino la Hija de Dios, la Esposa de Dios, la Madre de Dios?”.
  
Inmaculada Concepción, Nuestra Señora de Lourdes, ruega por nosotros. Amén.
       
PRÁCTICA: En todos los acontecimientos de este día, buenos o malos, acudir a María pidiéndole sobre toda la gracia de imitar en cuanto sea posible, su pureza inmaculada.
   
Concluir con los Gozos y la Oración final.

miércoles, 31 de enero de 2018

CONCILIARES: O CRUZ O CARAMELOS

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
 
En 2018, los feligreses conciliares serán REALMENTE puestos a prueba.
Sabemos que ellos no son más Católicos, pero ellos tratarán de persuadirse de que lo son.
Supuestamente deben guardar ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza, pero ese día cae en el secular “Día de los enamorados” en 2018.
San Valentín fue suprimido del Calendario conciliar en 1969, junto con otros 200 Santos venerados desde los primeros tiempos de la Iglesia Católica.
  
El 14 de Febrero del año 2018 tendrá lugar una situación insólita: la fiesta de San Valentín cae en Miércoles de Ceniza, primer día de la temporada penitencial de Cuaresma, día de estricto ayuno y abstinencia. Puesto que el Miércoles de Ceniza rota anualmente, entre el 4 de Febrero y el 10 de Marzo, en función de la fecha de la Pascua, y porque el 14 de Febrero cae en Miércoles una vez cada siete años, es raro que la fiesta de San Valentín caiga el Miércoles de Ceniza.
 
Pero si los conciliares van a escoger entre el Miércoles de Ceniza o San Valentín, según su propio calendario fabricado deberían escoger los caramelos porque el Sacerdote y Mártir San Valentín no es realmente un santo para ellos; el 14 de Febrero es meramente el secular “Día de los Enamorados”. En su “Matanza del día de San Valentín”, el antipapa Montini Alghisi/Pablo VI impuso el 14 de Febrero de 1969 a la iglesia conciliar un nuevo calendario anticatólico que vaya conforme a su anticatólica e inválida “Nueva Misa”. Los Catorce Santos Auxiliadores, incluidos San Cristóbal, San Blas, San Jorge, Santa Bárbara y Santa Catalina de Alejandría, tan altamente venerados desde los primeros tiempos de la Iglesia Católica por su asistencia a todos cuantos les rezaban, fueron eliminados del Novus Ordo Kalendárii, junto con Santa Filomena, San Valentín, y otros 200 Santos.
 
San Valentín no es ninguna ridícula fantasía acaramelada. Él fue un sacerdote y mártir de los primeros tiempos de la Iglesia Católica, que padeció durante una gran persecución por el gobierno romano. San Valentín fue también un médico y fue golpeado con garrotes y finalmente decapitado por ayudar a los Cristianos en Roma. Lejos de representar simple sentimentalismo, el color rojo y los corazones tan prevalentes en este día recuerdan el hecho de que San Valentín dió su rubro corazón y su sangre como Mártir de su fe Católica. Los deuterovaticanos, si fueran Católicos, se arrodillarían pidiendo la intercesión de este Sacerdote Mártir.
  
Así que ahora los fieles deuterovaticanos están en un dilema. Como los Protestantes que son, no observan más las leyes cuaresmales sobre el Ayuno y la Abstinencia -excepto, supuestamente, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo-. Hubo un año en el cual la apertura de la temporada de béisbol en Estados Unidos cayó en Viernes Santo, y los fieles conciliares tuvieron la temeridad de pedir una “dispensa”, para poder embutir sus caras con hot dogs y cacahuates en lugar de reconocer el día en que Cristo murió para salvarlos de sus pecados. Irónico, pero así de corruptos se han convertido los deuterovaticanícolas. Ellos y su secta ciertamente NO SON CATÓLICOS.

“COLECTIVOS” VENEZOLANOS CONFIESAN: “MADURO NOS FINANCIA”

Elementos tomados de ALETEIA y LA PATILLA.
  
  
El narco-régimen dictatorial de Maduro “exporta” paramilitares hacia los países vecinos. Se trata de exintegrantes de estos grupos violentos que han cruzado la frontera -hacia Colombia y demás territorios vecinos- como tantos otros venezolanos que diariamente lo hacen para escapar de las duras condiciones de vida imperantes en el país y que el presidente del episcopado venezolano ha calificado de “cuadro dantesco”. Mons. José Luis Azuaje, obispo de Barinas, denunció que “para los ciudadanos, el poder adquisitivo es casi igual a cero. Hay tanta desesperación que las personas se ven empujadas a cometer saqueos y violencia todos los días, porque no hay alimentos en los supermercados. Sin mencionar las medicinas”.
   
El caso es que la cadena radial colombiana Caracol logró entrevistar en Cúcuta, ciudad fronteriza con Venezuela, a ciudadanos migrantes que pertenecieron a estos grupos armados, mejor conocidos como “colectivos chavistas”… y confesaron que el trato con el régimen era amedrentar y asesinar personas.
   
“El gobierno de Aragua nos contrataba a un grupo de motorizados para que les cometiéramos caos en el centro de la ciudad, para que culparan a los que de verdad estaban haciendo sus marchas pacíficas (la oposición), y a nosotros nos pagaban por cargar armamento, granadas, y cometer caos en esta ciudad…”, narró uno de los ex colectivos armados quien por seguridad pidió reserva de su identidad.
      
El periodista quedó estupefacto al constatar que corroboraba lo que era un secreto a voces: el régimen de Hugo Chávez -hoy representado por Nicolás Maduro- les pagaba. Faltaba conocer los montos y esto también salió a relucir: desde 5.000 bolívares (US$ 500 hace dos años) y los beneficiaban con bonos especiales.
  
“Igualmente, cuando estaban haciendo la gran caminata a Caracas, que venían por la autopista Francisco Fajardo, nos pagaron también. El mismo Gobernador nos mandó a nosotros para trancar las autopistas y generar desórdenes. Muchos de mis compañeros asesinaron a varias personas… el dueño de la Goodyear en Aragua fue asesinado en medio de esos disturbios”, revelaron.
  
Tareck El Aissami, actual Vicepresidente de la República, gobernó el mencionado estado en el período 2012-2016. Según The Wall Street Journal, El Aissami está siendo investigado por el gobierno de los Estados Unidos por sus presuntas actividades de narcotráfico desde 2015. Rafael Isea, anterior gobernador de Aragua y supuestamente testigo protegido de la DEA, declaró que El Aissami habría recibido, por medio de su hermano Firaz, pagos de  US$ 100.000 de parte del capo de la droga Walid Makled para permitir la entrada de cargamentos de droga a Venezuela.
   
Tan solo en el estado de Aragua operan al menos 300 motorizados que actuaban como colectivos chavistas, entrenados por Cuba y las FARC para garantizar el sustento armado de Maduro en el poder. Son las fuerzas de choque oficialistas que han agredido tanto a políticos del país suramericano como a periodistas en función, han asesinado a manifestantes, y la mayoría de sus crímenes ha quedado impune.
   
En Venezuela -y a estas alturas, en el mundo- se conoce el alcance que tienen estos paramilitares dispuestos a todo. Pero la crisis no respeta ni distingue: “Venezuela no se soporta ya –dicen-, nuestros hijos se están muriendo de hambre, lo que constantemente hacen es amenazarnos”. Expresaron su temor de regresar al país, pues aseguran que, por ser tildados de “desertores”, son víctimas de amenazas por parte de las autoridades venezolanas, o valiéndose de los presidiarios: “En el estado de Aragua, lo que viene siendo con los penitenciarios que llaman El Tren de Aragua (banda criminal que opera desde la cárcel de Tocorón), ellos son los que si nosotros cometemos errores, atentan con nuestra vida si nos metemos con la gente del PSUV”.
   
Quienes conocen de cerca cómo operan estos grupos han explicado: “Ellos hacen el trabajo sucio, La policía no es la que se encarga de disparar con balas porque eso traería consecuencias legales; en cambio los colectivos armados tienen la libertad de disparar y matar sin ser sancionados (…) Por el malestar que hay ante la escasez, el hambre, y la corrupción –continúa- , eso generaría en cualquier país del mundo que los ciudadanos salieran a las calles a protestar de manera masiva. El régimen necesita mantener controlada a la población, y estos colectivos o grupos armados son el instrumento, y muy eficaz, por cierto”.
   
La pregunta es obligada: ¿cómo hacen efectivo el pago? Y para eso también hay respuesta: “Ellos están en las nóminas de las alcaldías chavistas –precisa la fuente-, en las nóminas de los ministerios, de las gobernaciones y desde el mismo gobierno los contratan como guardaespaldas y funcionarios de seguridad”.
   
El asunto es claro: ya ni para ellos, los viles esbirros del castro-chávez-madurismo, es manejable la situación en Venezuela, razón por la cual emigran. En Venezuela hay una grave crisis económica, sanitaria y humanitaria que avienta a estos personajes, y esas naciones vecinas están recibiendo a estos colectivos, que son “civiles” pero delincuentes, aunque se hagan llamar Colectivos de Paz. Un peligroso producto de exportación, ya que son ellos quienes ahora, como atracadores y sicarios, quienes contribuyen a la inseguridad en las ciudades de Colombia.

martes, 30 de enero de 2018

ESTADOS UNIDOS TAMBIÉN PUDO EJERCER SU INFLUENCIA EN EL CÓNCLAVE DE 1958

No es un misterio que 1958 fue el año de quiebre para la Iglesia Católica en su aspecto institucional, ya que significó la muerte de Pío XII y el inicio de la Sede Vacante que hoy existe, y que durará hasta la Parusía. Y que el Cónclave de ese año arrojó un resultado a todas luces viciado por injerencias externas (en términos canónicos, ejercer Jus Exclusívæ, prohibido y eliminado por la Constitución Commíssum nobis de San Pío X) y acuerdos secretos de los cardenales modernistas y perjuros, por ende, fue una elección nula a la luz de la Constitución Vacántis Apostólicæ Sedis de Pío XII, que en su artículo 93 prohíbe realizar pactos electorales, y en los artículos 95 y 96 prohíbe y declara írrito cualquier pactos y juramentos obligando a votar o abstenerse de votar por un candidato, so pena de excomunión.
  
Todos miran hacia la Unión Soviética como el poder externo detrás de la elección de Roncalli para ser Juan XXIII bis (ya hubo un antipapa Juan XXIII, Baltasar Cossa). Pero lo que muchos desconocen es que Estados Unidos también tuvo su parte de responsabilidad, como se deduce del documento que veremos a continuación.
  
Apenas en la mañana encontramos en el blog RADTRAD THOMIST, administrado por Peter Chojnowski PhD, un telegrama enviado a John Foster Dulles, Secretario de Estado norteamericano, por el embajador en Italia James David Zellerbach Baruh (judío), el cual comenta que una fuente interna del Vaticano le describía el ambiente en torno a aquellos fatídicos días de 1958.
  
Hay quien pretenda ver ante esto una prueba de que Giuseppe Siri era el verdadero electo, pero que fue obligado a renunciar y que de ahí salió Roncalli. A cuantos consideren así, es de recordarles que ante las actuaciones durante y posterior al Vaticano II, Siri no actuó de otra manera que reconociendo y acatando las órdenes de los usurpadores y del conciliábulo (cosa que no se espera de un gobernante derrocado).
  
Nos decidimos a traducirlo al español, y dejamos al lector la tarea de sacar sus conclusiones.
  
Advéniat regnum tuum, Jesu: advéniat per Maríam.
   
JORGE RONDÓN SANTOS
30 de Enero de 2018
Martes de Septuagésima. Fiesta de Santa Martina de Roma, Virgen y Mártir; de Santa Batilda de Chelles, Reina consorte de Francia; de San Lesmes, Abad y Patrono de Burgos; de Santa Jacinta de Mariscotti OFS, Virgen y religiosa. Nacimiento de la bienaventurada Sor Ángela de la Cruz (en el siglo María de los Ángeles Guerrero González), fundadora de las Hermanas de la Compañía de la Cruz. Tránsito de Dom Próspero Guéranger OSB, Abad de Solesmes y restaurador de la Orden de San Benito en Francia; y de Dom Columba Marmión OSB, Abad de Maredsous; martirio del bienaventurado padre David Galván Bermúdez. Promulgación del Breve Etsi longíssimo terrárum por Pío VII; establecimiento del Gobierno de Burgos. Fiesta de Nuestra Señora de la Rosa en Lucca (Italia).
  
DESCLASIFICADO: ¡DOCUMENTO DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO REVELA PLAN DEL GOBIERNO ESTADOUNIDENSE PARA DETENER ELECCIÓN DE UN PAPA TRADICIONALISTA EN EL CÓNCLAVE DE 1958!
 
He aquí el texto de un documento desclasificado del Departamento de Estado norteamericano proveniente de Roma concerniente al Cónclave de Octubre de 1958 -el mes más crítico de la historia de la Iglesia Católica desde la Crucifixión, Resurrección y Pentecostés-.
  
Primero transcribiré el documento mismo. Después de todo, es el escaneo de la copia, que tengo, del documento desclasificado del Departamento de Estado. Al amigo que dio con esto, muchas gracias por ayudar a aclarar la situación eclesiástica que existió en 1958.
  
TELEGRAMA ENTRANTE       DEPARTAMENTO DE ESTADO
  
Clasificación: Secreta
   
Control: 7008
Recibido: 11 de Octubre, 1958
11:39 AM
 
De: Roma
Para: Secretario de Estado
No: 1166, 11 de Octubre, 2PM
 
DISTRIBUCIÓN LIMITADA.
  
Durante conversación con un Oficial de Embajada, una fuente del Vaticano expresó su opinión personal de que el próximo Papa será “electo” fuera del Cónclave por acuerdo entre cardenales. La fuente dijo que Pío XII fue elegido de esta manera, y recordó que cuando los cardenales fueron entrando al Cónclave de 1939 el cardenal [Giuseppe] Pizzardo le llamó aparte y pidió preparar borrador biográfico de Pacelli. Agregó que consultó con Mons. Montini y ambos decidieron por obvias razones no seguir adelante con la demanda de Pizzardo.
 
Escpeculando sobre el sucesor de Pío XII, la fuente dijo que el Colegio podría perfectamente escoger un cardenal anciano cuyo breve pontificado podría ser dedicado enteramente a la reorganización de la Curia romana dejada por el papa fallecido en “deplorable estado”. La fuente indicó que la elección de [Giuseppe] Siri, [Ernesto] Ruffini o [Alfredo] Ottaviani sería “desafortunada para la Iglesia” puesto que estos tres cardenales tienen un enfoque poco realista a los grandes problemas que enfrenta el mundo de hoy. La fuente dijo que la elección de cualquiera de los tres dependería de la influencia de los cardenales estadounidenses, y voluntariamente sugirió a las autoridades estadounidenses que sería bueno ejercer subrepticiamente “su propia influencia sobre ciertos cardenales estadounidenses”.
 
[JAMES DAVID] ZELLERBACH                   
  
Archivado: 5 de Noviembre de 1958
Desclasificado: 26 de Marzo de 1990