Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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viernes, 29 de julio de 2022

VISTAS INSÓLITAS DEL VIAJE DE BERGOGLIO A CANADÁ

Bruce Joseph Andrew Myers Coleman OGS (“obispo” anglicano de Québec, con chamarra roja y esclavina negra) en el servicio novusordiano presidido por Francisco Bergoglio en el santuario de Santa Ana de Beaupré, 27 de Julio.
  
Bandera transexual de los “Dos espíritus” (indígena que ceremonialmente actúa como alguien de sexo opuesto), durante evento en el parque Muskwa en Maskwacis (Alberta, Canadá), 26 de Julio.
   
Durante evento en el parque Muskwa en Maskwacis (Alberta, Canadá), 26 de Julio. Adviértase que hay muchas sillas vacías.
  
(Izq.) Francisco Bergoglio en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de las Primeras Naciones en Edmonton, 25 de Julio. (Der.) Detalle del báculo con “atrapasueños”
  
Itinerario de vuelo de Francisco Bergoglio desde Roma a Canadá (y de regreso).

DE LA TRADICIÓN, POSTURAS CONTRAPUESTAS

  • «La Iglesia no tiene que separarse del pasado sino que le basta reparar los organismos rotos por la Revolución y adaptarlos, con el mismo espíritu cristiano que los ha inspirado, al nuevo medio creado por la evolución material de la sociedad contemporánea, porque los verdaderos amigos del pueblo no son ni revolucionarios ni innovadores, sino  tradicionalistas» (Papa San Pío X, Carta Apostólica “Notre Charge Apostolique”, 25 de Agosto de 1910).
  • «Nos toca hacernos cargo de esta tradición que recibimos, porque la tradición es la fe viva de nuestros muertos. Por favor, no la convirtamos en tradicionalismo, que es la fe muerta de los vivientes, como dijo un pensador*» (Antipapa Francisco Bergoglio, Homilía en el estadio “Commonwhealt” – Edmonton, Canadá, 26 de Julio de 2022).
* Se refiere al historiador estadounidense Jaroslav Jan Pelikan, que del luteranismo se convirtió a la ortodoxia rusa en 1988 (aunque siguió siendo ecumenista). Él decía:
  • «Tradition is the living faith of the dead, traditionalism is the dead faith of the living. And, I suppose I should add, it is traditionalism that gives tradition such a bad name [La tradición es la fe viva de los muertos, el tradicionalismo es la fe muerta de los vivos. Y, supongo que debería añadir, el tradicionalismo es el que le ha dado a la tradición tan mal nombre]» (“The Vindication of Tradition: 1983 Jefferson Lecture in the Humanities”/La vindicación de la Tradición: Conferencia Jefferson en Humanidades 1983. Yale University Press, 1984, pág. 65).
  • «Tradition is the living faith of the dead; traditionalism is the dead faith of the living. Tradition lives in conversation with the past, while remembering where we are and when we are and that it is we who have to decide. Traditionalism supposes that nothing should ever be done for the first time, so all that is needed to solve any problem is to arrive at the supposedly unanimous testimony of this homogenized tradition [La tradición es la fe viva de los muertos, el tradicionalismo es la fe muerta de los vivos. La tradición vive en conversación con el pasado, mientras nos recuerda dónde estamos, y cuándo estamos, y qué es lo que tenemos que decidir. El tradicionalismo supone que nada se debe hacer por primera vez, porque todo lo que se necesita para resolver cualquier problema es llegar al testimonio supuestamente unánime de esta tradición homogenizada]» (“Christianity as an enfolding circle”/ La cristiandad como un círculo envolvente. Revista U.S. News & World Report, 26 de Junio de 1989, pág. 57).

jueves, 28 de julio de 2022

¿ARECIBO VERSIÓN SIRO-MALABAR?


       
Mar Antony Kariyil CMI (foto), de 72 años, vicario arzobispal de la archieparquía mayor de Ernakulam-Angamaly de los Siro-Malabares, fue destituido por el Vaticano el 25 de Julio.
  
Medios indios señalaron que el nuncio en la India, Leopoldo Girelli, escribió el 19 de Julio una carta a Kariyil pidiéndole que presentara su renuncia, a lo cual se negó, y el martes 26 fue a visitarlo en Ernakulam-Angamaly. Ahora, Kariyil fue destituido y se le exilió de su antigua diócesis, decisión que muchos sacerdotes y laicos siro-malabares han calificado en un comunicado de “totalmente injusta, inhumana, anticristiana e ilegal”
  
A Kariyil se le destituyó porque él se opone al Novus Ordo Missæ Syrórum-Malabáricum, que implica que el sacerdote-presbítero siro-malabar mire al pueblo durante las lecciones, pero mire al tabernáculo durante la anáfora (canon). Kariyil había solicitado un indulto para que a los sacerdotes de la diócesis se les permitiese continuar celebrando el Qurbana (la Misa siro-malabar) de cara al pueblo, como han hecho desde hace más de cincuenta años (los siro-malabares actualmente hay quienes celebran de cara al pueblo, otros de cara al tabernáculo, y algunos usan un sistema mixto).
  
Los clérigos de Ernakulam-Angamaly aseguran que la nueva forma de celebrar la Misa que desde el Vaticano le quieren imponer no fue consultada debidamente; y que la destitución tiene el propósito de restablecer los plenos poderes para el cardenal Mar George/Geevarghese Alencherry, arzobispo mayor de los siro-malabares. Es de advertir que Mar Antony Kariyil fue nombrado en 2019 como vicario arzobispal después de una visita apostólica realizada por el obispo de Palghat de los Siro-Malabares Mar Jacob Manathodath (ܡܵܪܝ ܝܵܩܘܿܒ ܐܲܦܸܣܩܘܿܦܵܐ), en el marco de una investigación por problemas de tierras en que estaba involucrado Alencherry, y que incluso el gobierno indio intervino.
  
El caso, en cierto modo, recuerda el caso de Daniel Fernández Torres, obispón de Arecibo (Puerto Rico), que fue destituido luego de no aceptar la petición de renuncia que le fue impuesta desde el Vaticano por el nuncio en República Dominicana y delegado apostólico en Puerto Rico, Ghaleb Mousa Abdalá Bader. La destitución sucedió a causa del conflicto entre Fernández Torres y Roberto González Nieves, arzobispón de San Juan y amigo cercano del cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga SDB.
  
Como fuere, los ritos orientales en la Iglesia Conciliar han sido novusordianizados después del Vaticano II, por lo que no pueden ser tenidos como una opción para los católicos tradicionales.

BERGOGLIO Y EL RÉGIMEN CANADIENSE INVOCAN DEMONIOS

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  
 
Francisco Bergoglio y su entorno canadiense participaron en una suerte de ritual primitivo de “ahumado” el 27 de Julio en Québec en un encuentro con representantes del régimen canadiense, incluido el Caudillo Justino Trudeau-Castro.
   
Durante una ceremonia de bienvenida, Raymond Gros-Louis, un anciano perteneciente a los Hurones realizó un Ahumado a las Cuatro Direcciones a fin de lograr una pretendida “purificación”. 
  
Él quemó hierba de búfalos en un pequeño tazón para “honrar” la tierra, el aire, el agua y el fuego. Luego asperjó con una pluma el pequeño humo que produjo expresando su creencia que el fuego sagrado unirá a todo lo que existe en la creación. El tabaco fue añadido solo “virtualmente” para “visualizar” el fuego sagrado.
  
El viejo pidió a las cuatro direcciones abrir las puertas de los ancestros y conceder acceso al “círculo sagrado de los espíritus” [= demonios].
   
Él golpeó cuatro veces con un hueso de pavo salvaje que había usado para ceremonias similares por veinte años invitando a los presentes a poner las manos en sus corazones llamando a esto “un gesto importante”. Bergoglio y los cardenales lo hicieron tratando de lucir significativos. Los cardenales participantes en esta comedia fueron Thomas Christopher Collins (Toronto), Gérald Cyprien Lacroix Laurendeau ISPX (Québec), Michael Czerny Hayek SJ (Vaticano), Marc Amand Ouellet Michaud PSS (Vaticano), y Pietro Parolin Miotti (Vaticano).
   
Los indios canadienses fueron crueles, especiamente con los ancianos indefensos que fueron abandonados y dejados morir, incluyendo a sus propios padres.
  
ADENDA: El presbítero John Todd Zuhlsdorf Sabbe en su sitio web escribe que a los demonios no les interesa si tienen un nombre genial o histórico, basta con ser invocados en cualquier ceremonia así sea con un título genérico (como “Abuela del Oeste”, en este caso), y ya ese demonio sin nombre adquiere una identidad y empieza a operar.

PARA QUIENES INSISTEN EN COMBATIR LOS LÍDERES NOVUSORDIANOS, PERO SOSTIENEN QUE ESA ES LA IGLESIA DE CRISTO

«En la religión de hecho hay oscuridad para probarnos, pero también hay luz para iluminarnos; y la oscuridad y la luz están cada uno en su propia esfera: ¿y la Iglesia visible, la Esposa de Cristo, la Columna y Apoyo de la Verdad, la Ciudad en lo alto de la colina, la Lámpara en el candelero, es la oscuridad de la religión, o su luz? Nosotros tendremos dudas y perplejidades, pero seguramente la Iglesia está para apoyarnos en ellas, no para ser la fuente de estas. Estamos para cargar la cruz; pero ¿a dónde seremos conducidos para estar preparados para algo tan terrible como que nuestra Iglesia sea nuestra cruz? A pesar de todo, tú reconoces que tu iglesia sea ella misma una cruz muy realizable para ti: tu luz es oscuridad, ¡ay!, esto debería ser. Pero puedes decir: no es mucho que la Iglesia misma sea oscuridad, como que tus pecados te impidan discernir el aspecto de la Iglesia. Ciertamente algo te lo impide, o discernirías el rostro celestialmente victorioso de la Esposa del Salvador, donde solo se presenta en su manso horror. Pero un católico te diría que el rostro de la Iglesia no es más claro ni más sencillo con su mirada piadosa y atrayente, como el pobre pecador. Un católico estaría, en realidad, escandalizado ante la injuria hecha a su Señor, la negación del oficio principal de Su Iglesia, por una teoría que enseña que la casa del pecador ya no es la seguridad cierta del pecador, porque puede sacar a esos pecadores y a las almas verdaderamente penitentes y esforzadas también, no puede ver la Iglesia o no puede decirles dónde verla. Seguramente toda esa enseñanza es inventada para servir a un propósito, y ese propósito no es la consolación de los pecadores, no es alentar y guiar a los fervorosos penitentes, no es una ilustración de la comunión de los santos, porque destruye la misma esencia de una Iglesia visible, y envuelve los caprichos más extremistas del puritanismo» (Padre FREDERICK WILLIAM FABER, “Examination of grounds for remaining in the Anglican Comunion: A letter to a High Church friend”/Examen de las bases para permanecer en la Comunión Anglicana: Una carta a un amigo de la alta iglesia. Londres, James Toovey, 1846, págs. 12-13).

EX TESTIGOS DE JEHOVÁ MEXICANOS DENUNCIAN LO SUFRIDO DE SU SECTA

Noticia tomada de INFORIES.
   
    
Con el titular “Pecados sin castigo. Cientos de extestigos de Jehová levantan la voz para denunciar abusos”, el medio mexicano Emeequis ha publicado un reportaje firmado por Gloria Piña.
     
En él se cuenta cómo por primera vez en este país, cientos de ex testigos de Jehová delatan en público y de forma conjunta los abusos, violaciones de derechos humanos, injusticias y encubrimientos. Ayer, 26 de julio, presentaron un exhorto ante varias administraciones públicas para que se analicen las acciones de la secta y se imparta justicia.
  
ENCUBRIMIENTO DE LOS ABUSOS SEXUALES
Cuando apenas tenía 3 años, Mitqa fue agredida sexualmente dentro de los testigos de Jehová. La pequeña fue abusada por un anciano de la congregación en La Cruz de Huanacaxtle (Nayarit). Los ancianos son los dirigentes locales.
    
Su madre, Magda Lazo, que presenció la agresión, presentó denuncias que fueron encubiertas por la institución religiosa. Tras 21 años del hecho, la justicia jamás llegó. “Al hablar con la congregación me dijeron que ya lo sabían y le habían dicho (al agresor) que dejara de hacerlo. Me dijeron que tenía que perdonar y, preferentemente, que no hablara de esto con las autoridades para no manchar el nombre de Jehová”, cuenta la ahora ex creyente.
   
Afirma que en ese tiempo, el Cuerpo Gobernante de la secta le impidió delatar los abusos. Ella renunció y levantó una denuncia penal; pero eso le costó el ostracismo de toda la comunidad e incluso de su propia familia.
   
LA MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS
Por primera vez en México, cientos de ex testigos de Jehová de país levantan la voz para delatar los abusos, violaciones de derechos humanos, injusticias y encubrimientos que se viven sobre el supuesto fundamento de los principios bíblicos, lo que ha impedido que pecados sean juzgados como delitos y sean sancionados por la ley.
    
En vistas a un “Memorial de Víctimas Testigos de Jehová” en México, ayer, 26 de julio, han presentado a la Comisión Nacional de Derechos Humanos y a la Subsecretaría de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación un exhorto para que se analicen las acciones de esta congregación que afectan a la infancia, violan derechos humanos y violentan a las mujeres.
   
CAPTACIÓN EN MOMENTOS VULNERABLES
Areli Jiménez perteneció a los testigos de Jehová durante 17 años, hasta 2007. Cuando se dio cuenta de las limitaciones que había significado la secta en su vida y los abusos que se solapaban dentro, decidió renunciar.
   
Le impidieron continuar sus estudios universitarios porque eso significaba “hacer proselitismo al diablo”, además de que fue acosada sexualmente por dos compañeros de congregación.
    
Ella y sus dos hermanas quedaron huérfanas a los 13 años. Su padre, un ex integrante de las fuerzas armadas, falleció en 1996, y fueron abandonadas por su madre, que nunca se encargó del cuidado. Por su estado vulnerable, fueron fácilmente captadas por los testigos de Jehová.
    
“Mi padre muere y llegaron a predicarnos. Nos dijeron que si hacíamos todo lo que la Biblia decía supuestamente Jehová en el futuro iba a resucitar a nuestro papá y con eso nos engancharon”, cuenta en entrevista.
    
Afirma que durante más de 10 años se encargaron de captar a otras personas hacia la secta con la venta de libros y predicando de casa en casa. Eso las dejó sin posibilidades de ingresos, ya que no tenían actividades productivas y estaban económicamente abandonadas.
    
El abandono de los estudios, impedirles continuar un proyecto de vida alejado de la religión, o la prohibición de socializar con personas fuera de la congregación son algunas de las exigencias más comunes y coercitivas para los adeptos de este grupo.
    
Esto ha llevado a suicidios o afectaciones emocionales muy difíciles de sanar con los años. Pese a dejar el culto religioso, las afectaciones continúan porque los desertores son violentados después de renunciar.
   
ACOSO TRAS ABANDONAR LA SECTA
Tras dejar a los testigos de Jehová, que llaman “una organización extremista y destructiva”, los ex adeptos se enfrentan al exilio social. Les cierran las puertas en trabajos, familias, grupos sociales e incluso, en la mayoría de los casos, tienen que desplazarse de manera forzada de sus estados de origen.
     
“Hemos encontrado que empiezan a sufrir acoso, hostigamiento por la propia congregación. Tienes que desplazarte, casi ninguno de nosotros vive en sus lugares de origen por el grado de violencia y acoso que empezamos a vivir en la vida cotidiana”, explica Gicelle Barajas, miembro del movimiento de ex testigos de Jehová.
    
En México se desconoce una cifra oficial de denuncias por abusos cometidos en instituciones religiosas. A diferencia de otras creencias como la católica o evangélica, donde son conocidos o denunciados los casos de agresiones sexuales, principalmente cometidos por sacerdotes y pastores, en el caso de los testigos de Jehová se han callado durante años.
  
DIFICULTADES PARA LOS TRATAMIENTOS MÉDICOS
Como otro de ejemplo de agravios está el acceso a la salud, ya que a los testigos se les impide recibir transfusiones sanguíneas, lo que, de acuerdo con los ex adeptos, ha terminado con la vida de cientos de ellos.
    
De 1990 a 2021, la Comisión Nacional de Derechos Humanos tiene el registro de 24 expedientes por presunta violación de los derechos humanos en el sector salud de personas provenientes de los testigos de Jehová.
    
De acuerdo con información obtenida vía ley de transparencia, los hechos violatorios más frecuentes son discriminación por motivos religiosos, negativa de prestación de servicios y realización deficiente de trámites médicos. Siendo el Instituto Mexicano del Seguro Social la dependencia más denunciada.
  
CIFRAS EN DESCENSO
Mientras que los abusos y violación de derechos humanos de las instituciones religiosas no se sancionan, el Instituto Nacional de Geografía e Historia (INEGI) ha detectado una disminución de adeptos al pasar los años.
   
De acuerdo con el censo 2020 del INEGI, en México cerca de 1.530.909 personas son testigos de Jehová, mientras que hace 10 años se registraron 1.561.086 miembros. Lo que representa una disminución de más de 60.000 adeptos en una década.
   
Los ex adeptos afirman que si las autoridades no ponen freno a la coacción religiosa de los testigos de Jehová, cientos de personas seguirán siendo víctimas sin denunciar los abusos por miedo a represalias.
  

miércoles, 27 de julio de 2022

CUSTODIANDO LA TRADICIÓN (DE EMPLUMARSE)

NI PARA HACER LA CRUZ SIRVEN LOS PUIGMOLTÓ

Noticia tomada de GLORIA NEWS. Comentario propio.
 

Leticia Ortíz Rocasolano, esposa morganática del sedicente “Rey de España” Felipe de Puigmoltó-Borbón y Grecia, no hizo la señal de la cruz en la misa por San Santiago Apóstol, patrono de España, en la catedral de Compostela.
  
Leticia es una atea devota. Las cámaras de televisión se enfocaron en la “familia real” mientras el diácono cantaba el Evangelio.
  
Felipe, de quien se dice asiste a la Eucaristía novusordiana los domingos, intentó hacer la señal de la Cruz, pero lo hizo muy mal. Las “princesas” Leonor y Sofía lo imitaron como mejor pudieron.
   

  
Entre los títulos del Rey de España está el de “Rex Catholicíssimus” (Rey Catolicísimo). Ni Juan Carlos Puigmoltó-Borbón y Borbón-Dos Sicilias, ni su hijo Felipe han usado tal título, pero tampoco han renunciado (formalmente) a él.
 
COMENTARIO: El episodio, sin embargo, no es aislado: Desde que su Felipón fue proclamado “Rey de España” en 2014, Leticia (que antes de casarse con él, se “casó por lo civil” con Alonso Guerrero Pérez en 1998 tras una década de amasiato y se divorció dél un año después) nunca ha sido vista persignándose en un acto litúrgico modernista (aunque sí lo hizo cuando se casó con Felipe en 2004, o cuando Benedicto XVI Ratzinger celebró en Compostela en el año 2010): Ni en el Año Santo Jacobeo (2014), ni para el Domingo de Pascua de 2015 en Palma de Mayorca, ni en el funeral de las víctimas del vuelo 9295 de Germanwings en Barcelona ese mismo año, ni en el funeral de la infanta Alicia de Borbón-Parma y Habsburgo-Lorena en 2017, ha hecho la cruz. Ni hablar del funeral de Estado por las víctimas del corona en Julio de 2020. Y sin embargo, ella sí cuida de portar la mascarilla (tapabocas, barbijo, nasobuco, o como se llame) como lo exigen las corona-medidas impuestas por la Sinarquía; y también de usar un velo cuando viaja a Marruecos o a Emiratos Árabes Unidos.
  
Felipe y Leticia en el Mausoleo de Mohamed V en Rabat, Marruecos (14 de Febrero de 2019).
   
Felipe y Leticia en la mezquita Jeque Zayed de Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos (16 de Enero de 2010). Nótese además que ambos están descalzos.
 
Como fuere, es sintomático que incluso los musulmanes se dan cuenta del hecho que la religión es lo último que les interesa a los Puigmoltó-Borbón, que han usurpado el trono español desde 1833 (sin contar el intervalo 1869-1874 -por la asunción de Amadeo I de Saboya y la 1.ª República- y 1931-1975 -por la 2.ª República, la Guerra Civil y el gobierno del Generalísimo Franco-), como lo evidencia el destierro que hicieron de Nuestro Señor Jesucristo de la vida pública y política; y el que ellos no usen el título de Majestad Católica otorgado por el Papa Alejandro VI con la bula “Si convénit” del 19 de Diciembre de 1496 y ratificado por el Papa León X con la bula “Pacíficus et Ætérnus” del 1 de Abril de 1517. Y cómo no, si tampoco la jerarquía apóstata del Vaticano II da ejemplo, con sus irreverencias y sacrilegios, potenciados actualmente por Francisco Bergoglio, que como su antecesor Montini, odian visceralmente a España y lo que esta representó para la Fe Católica, y aceleraron su descristianización. Es por esto que sostenemos la conclusión que EL VATICANO II FUE, APARTE DE ANTICATÓLICO, UN CONCILIO ANTIESPAÑOL.

LA HISTORIA DE LOS MÁRTIRES CANADIENSES

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
   
  
En estos últimos tiempos va de moda la historia canadiense. Nosotros, convencidísimos que nada tenga la Iglesia Romana que temer de la investigación histórica y que, indigndamente parafraseando al divino Maestro, también la verdad histórica nos hará libres, os contamos un episodio. Un episodio verdadero sin embargo, ¡no las acostumbradas locuras del anticlericalismo y del modernismo “vaticano” con complejo de inferioridad! Os contamos la historia de algunos jesuitas que fueron masacrados por los nativos, en la facción iroquesa, en el siglo XVII. Os la contamos, a través de algunos fragmentos de la carta decretal Militántem Ecclésiam (Acta Apostolicæ Sedis XXII -1930-, págs. 497-509) de aquel gran Pontífice y también gran doctor que fue Pío XI:
«La sangre derramada de aquellos hijos, los cuales combatiendo el buen combate dan testimonio de la verdad católica y siempre más la ilustran de nuevos fulgores, en modo excepcional da fuerza a la Iglesia militante, que Cristo adquirió inmaculada a precio de su preciosísima Sangre. Entre estos atletas de Cisto son de enlistar indudablemente los Mártires del Canadá y del resto de la América Septentrional, elevados a los honores de los Beatos por Nos en el año santo 1925, o sea, aquellos ínclitos socios de la Compañía de Jesús, Juan de Brébeuf, Isaac Jogues, Gabriel Lalemant, Antonio Daniel, Carlos Garnier, Natal Chabanel, sacerdotes, y Renato Goupil y Juan de La Lande, coadjutores. Entre los tantísimos que, movidos por el celo de las almas, predicaron el Evangelio a los aborígenes de aquellas regiones, estos por la fe la muerte, con ánimo invicto, entre crueles suplicios. Ellos ahora, refulgentes de la gloria de nuevos milagros, a buen derecho, incluso excelente, adscribimos hoy en los honores supremos de los Santos del Cielo.
  
Su jefe y maestro, Juan de Brébeuf, nacido de noble familia en Condé, Diócesis de Bayeux, el 25 de marzo de 1593, fue cooptado entre los miembros de la Compañía de Jesús el 8 de noviembre de 1617, y cinco años después fue ordenado sacerdote. Hombre grandemente fuerte e impávido, dedicado masivamente a la mortificación, unido a Dios en la oración, frecuentemente también ilustrado por celestiales visiones, fue a las misiones indianas del Canadá y por sus superiores, fue enviado en 1626 entre los Hurones. Estando entre ellos por tres años con tanto celo se encargó de ellos, que justamente es considerado el primer apóstol de aquel pueblo. Obligado a regresar a la Francia, volvió de nuevo a Canadá en 1633 y nuevamente se estableció entre los hurones primero entre 1634 y 1641 y después desde 1644 a 1649. Hombre de gran ingenio y dotado de ciencia, escribió libros en el idioma de aquellos pueblos paganos y compuso dos léxicos, para que fuesen de ayuda a los misioneros en el aprendizaje de los dialectos canadienses y en la clara exposición de la religión cristiana. Insigne por las virtudes sacerdotales y por las fatigas, se desgastó en la predicación del Evangelio y se encargó con extraordinaria pasión por ganar a todos a Cristo. Fue también cultor eximio y propugnador de la devoción a la Virgen Madre de Dios María, a su castísimo Esposo José y a los santos Ángeles Custodios. Llevó a cumplimiento su santísima y laboriosísima vida el día 16 de marzo de 1649, después de haber afrontado con invicta fortaleza exquisitísimos tomentos. Habiendo hecho estragos en el territorio de los Hurones, los indios Iroqueses lo capturaron junto a Gabriel Lalemant, su compañero, y lo condujeron a la aldea vecina de San Ignacio cerca al campamento de Santa María en la actual región de Ontario. Desnudádolo, lo golpearon primero con bastones, luego cuelgan a su cuello hachas ardientes, golpean su cuerpo con leznas encendidas, le desgarran las carnes, las cocinan y las comen; después, ridiculizando el bautismo, le vacían tres veces sobre la cabeza una cubeta de agua hirviendo; le cortan las orejas, la lengua y las narices; escalpan sus cabellos y la piel; en las heridas abiertas rocían cenizas ardientes; le remueven los dientes, le ponen en la garganta un tizón ardiente; finalmente con un hacha lo decapitan. Además, mientras todos miran atónitos el ánimo constante e impávido del Mártir, uno de los Iroqueses le arranca del pecho y devora el corazón del púgil de Cristo, mientras otros beben la sangre.
  
Después de la muerte gloriosa de este fortísimo atleta de cristo, comenzó su martirio Gabriel Lalemant, al cual los Iroqueses, además de aquellas cureldades ya dichas, los Iroqueses infligieron otros numerosísimos tormentos. De hecho, después de haberle hecho pasar la noche entre ferocísimos tormentos, al día siguiente le sacan los ojos y en su lugar insertan carbones ardientes y finalmente le cortan la cabeza con el hacha. Nació este en París de padres preclaros por nobleza y virtud el 10 de octubre de 1610. A los veinte años fue acogido en la Compañía de Jesús, en la cual, realizado el aprendizaje y llevado a término los cursos de filosofía y teología, fue ordenado sacerdote y agregado a la enseñanza de la filosofía. Adornado de doctrina y virtud, enviado, como era su deseo, a las misiones del Canadá, en 1646 llegó a Québec, donde aprendió la lengua de los indios. Por cerca de dos años ejerció el sagrado ministerio en Sillery y en Trois Rivièrs; a comienzos de 1649 con sus compañeros llegó entre los Hurones, pero capturado por aquellos bárbaros (los Iroqueses), recibió la corona del martiro el 17 de marzo de aquel mismo año.
  
Tercero de este manípulo de héroes fue Antonio Daniel, el cual, nacido en Dieppe en 1601, entró a los veinte años en la Compañía de Jesús, luego después de tres años, ordenado sacerdote, en 1633 fue en misión al Canadá y ayudó al beato Juan de Brébeuf, del que fue compañero, en fundar la misión de San José llamada Ihonatiria. Tradujo el Padre nuestro en la lengua de los indios, y compuso himnos devotos para que fuesen cantados por los neófitos. En seguida fue enviado a Québec para dirigir el recién erigido seminario y lo llevó a cumplimiento con la institución de obras misioneras para los alumnos indígenas. Regresado entre los Hurones, incansablemente cuidó la fundación y la promición de numerosas misiones, entre las cuales las más importantes de San Juan Bautista, de San José Esposo de la bienaventurada Virgen María y de San Ignacio de Loyola. El 4 de julio de 1648, apenas había terminado el sacrificio, que improvisamente los Iroqueses, irrumpiendo en la villa de San José, comenzaron a atacar a hierro y fuego. Él permaneció revestido con los sacros ornamentos y, bautisados los catecúmenos (que después se dieron a la fuga con los otros de la aldea), cual buen pastor, solo contra el ímpetu de los bárbaros, abatido sore el suelo de la capilla por dardos encendidos y proyectiles, dio su vida por las ovejas. Los salvajes arrojaron el cuerpo, víctima y holocausto, entre las llamas que consumían la iglesia.
   
Al año siguiente, uno el 7 y el otro el 8 de diciembre, obtuvieron el deseado martirio Carlos Garnier y Natal Chabanel, también ellos compañeros del beato Juan Brébeuf en el apostolado de la Nueva Francia. El primero, nacido en París el 25 de mayo de 1606, estudió con diligencia en el colegio de Clermont y entrado a los dieciocho años en la Compañía de Jesús, después de haber recibido el sacerdocio en 1633, fue a las misiones canadienses. En Quévec, a la niña que bautizó por primera vez, puso por voto el nombre de María. Enviado por sus superiores para evangelizar a los Hurones y entre estos refulgente por las fatigas apostólicas y las virtudes, querido de todos desde el primer momento por la angélica inocencia de costumbres, consagró hasta la muerte su ministerio… fue gravemente herido por dos proyectiles de plomo, mientras aún derramaba el agua bautismal sobre sus amados neófitos. Así herido de muerte, viendo un hombre moribundo, se esforzaba al conducirlo en toda forma para darle la absolución sacramental, pero con motivo de disminuirse sus fuerzas muchas veces cayó por tierra y, golpeado por un bárbaro Iroqués, consiguió la palma del martirio.
  
Al día siguiente, la consiguió el otro de los dos mártires: Natal Chabanel. Este, nacido en la diócesis de Mende el 2 de febrero de 1613 y acogido en la Compañía de Jesús a los diecisiete años, después de haber enseñado por muchos años las letras en Tolosa, concluyó el curso de teología y el tercer año de probación, se fue a las Misiones Canadienses en el año 1643 y, enviado entre los Hurones, fue a evangelizar la Misión de Santa María… Asesinado en odio a la fe por un Hurón apóstata [Luis Honareenhax], obtuvo la palma del martirio.
  
Los otros tres púgiles de Cristo, protomártires de la América Septentrional, son el beato Isaac Jogues, Renato Goupil y Juan de La Lande.
   
El primero, nacido en Orléans en 1607, ya desde niño comenzó a arder de amor por Cristo sufriente y su Virgen Madre. A los diecisiete años entró en la Compañía de Jesús con el deseo de tomar el camino de las misiones entre los infieles. Pronunciados los votos y ordenado sacerdote en París en 1636, en el mismo año, en abril, fue enviado a Canadá o Nueva Francia, donde cumplió diligentemente el ministerio apostólico entre los Hurones. Estaba con Renato Goupil. Nativo de Anjou y cooptado joven entre los coadjutores laicos de la Compañía de Jesús, pero excluido del noviciado por la mala salud, por la sencillez de la vida, la inocencia y la paciencia singular en las adversidades, obediente por amor a Dios, que siempre tuvo cercano en todas las cosas, y a su voluntad, espontáneamente fue a la Nueva Francia para ofrecerse por entero al servicio de los misioneros… Habiendo aprendido el arte quirúrgico, prestó utilísima obra de asistencia a los enfermos y a los heridos en el hospital y al mismo tiempo enseñó los misterios y los preceptos de la religión cristiana a pequeños y grandes. En el año 1642, a comienzos de agosto, Isaac, mientras con Renato y otros compañeros de Québec retornaba a la misión de los Hurones, tropezó con los Iroqueses, los cuales los hicieron prisioneros y los llevan a sus aldeas. Él, que en un primer momento no fue hecho prisionero de los bárbaros, espontáneamente se hizo capturar para que los fieles y los neófitos ya prisioneros no fuesen privados de la ayuda de la religión. Él y Renato, como maestros de la odiada religión (cristiana), son torturados por los Iroqueses más cruelmente que los otros prisioneros, trasladados de aldea en aldea entre injurias, golpeados cruelísimamente con vastones en cada aldea, quemados con carbones ardientes, afrontando el desollamiento y el corte de los dedos. Isacc, extendídole los brazos en cruz, fue suspendido en una empalizada por toda una noche y expuesto a la enorme crueldad y ludibrio de mujeres y niños. Reducidos entrambos a durísima esclavitud, soportaron cada pesadísimo malestar de aquella condición con ánimo fuerte y nunca prensado, tanto que durante ese tiempo convirtieron setenta de aquellos bárbaros a Cristo… después de pocos días, Renato, luego que había trazado el signo salvífico de la Cruz sobre la frente de un sobrino suyo, fue golpeado con un hacha por un anciano Iroqués en odio a la misma Santa Cruz y, profiriendo los dulcísimos nombres de Jesús, María y José, cayó mártir el 29 de septiembre cerca a Auriesville, en el actual Estado de Nueva York… Isaac, que logró huir, regresó a Francia, siendo de todos honrado como mártir. Urbano VIII, Nuestro predecesor, le concedió la facultad de celebrar el sacrificio del altar, aunque le fueron truncados los dedos, diciendo: “¡No es justo que un mártir de Cristo no beba la Sangre de Cristo!”. Después de un año, sobre todo para huir de la devoción del pueblo ante sí, obtuvo poder regresar a la amada misión. Y cuando llegó, rogado por el gobernador de la colonia francesa, no rehusó ir como embajador de paz entre los ferocísimos Iroqueses, sus verdugos… para enseñarles la fe de Cristo, regresó junto a Juan de La Lande, de Dieppe, que espontáneamente se unió con acto de perpetua donación a los Padres de la Compañía de Jesús, como compañero y servidor.
   
Pero los Iroqueses acogieron al primer apóstol indignamente: lo maltrataron, un bárbaro le cortó un brazo y bajo sus mismos ojos lo devoró; otro lo golpeó con el hacha y así (Isaac) consiguió la ilustre palma del martirio el 18 de octubre de 1646. Al día siguiente Juan de La Lande, asesinado de la misma manera y por la misma causa, recibió el premio digno de su humildad y piedad».

martes, 26 de julio de 2022

AGUANDO LA “MISA” MODERNISTA

Mientras Francisco Bergoglio iniciaba su gira de disculpas en Canadá, luciendo un tocado de plumas y siendo ahumado por los indígenas locales, un presbítero italiano decidió simular el servicio dominical en la playa, en bañador y usando un colchón hinchable como “altar”, superando con creces a otros casos de “misas” en el agua.
   
El presbítero Mattia Bernasconi (“instalado” el 7 de Junio de 2014), vicario de pastoral juvenil de la parroquia San Luis Gonzaga de Milán, había partido con un grupo de jóvenes para un “Campamento de la legalidad” organizado por la asociación antimafia Libera. Y el domingo 24 de Julio, en que terminaba el campamento que habían realizado en terrenos confiscados al clan Arena de la ‘Ndrangheta (la mafia calabresa) en Isola Capo Rizzuto, celebró en medio del mar Jónico en la playa de Alfieri-Scifo, cerca a la ciudad de Crotona.  
  
Bernasconi contó a un medio local sobre el origen de la idea: «Habíamos escogido un bosque de pinos para acampar, pero estaba ocupado. Hacía mucho calor, y así nos dijimos: “¿por qué no hacer la misa en el agua?”. Una familia nos oyó hablar, e hizo disponible su colchón hinchable, el cual transformamos en un altar. Fue hermoso, aun cuando nos quemamos».
  

Durante la homilía, Bernasconi observó que el agua estaba agitada mientras nadaban, pero se calmó [¿milagrosamente?] tanto durante la celebración que podían ver sus propios pies y los peces que nadaban alrededor: «El agua del mar que antes estaba agitada y ahora está tan límpida es como nuestra experiencia que, a través del trabajo con Libera y el encuentro con las personas nos ha permitido ver las cosas más claras. La reflexión es sobre lo que queremos hacer ahora que volvamos a casa: ¿comprometernos más por la legalidad y el respeto, o dejar las cosas como están?», dijo.
  
Con todo, la curia archidiocesana de Crotona-Santa Severina expidió ayer un comunicado en que, si bien agradece la elección de su territorio para el campamento, recuerda (citando la reciente carta bergogliana “Desidério desiderávi”) que aun en retiros o encuentros con jóvenes, «es necesario mantener el mínimo de decoro y de atención a los símbolos requeridos por la naturaleza misma de las celebraciones litúrgicas» [ACTUALIZACIÓN (18 de Agosto): El arzobispón milanés Mario Enrico Delpini Caruggi, superior de Bernasconi, publicó un comunicando diciendo que este deberá «retomar seriamente una formación litúrgica que le permita entender cómo fue posible este comportamiento y evitar que se repita», informó el diario Il Giorno].
  
Ante este episodio, solo se confirma que el Novus Ordo Missæ (en este caso, en el rito ambrosiano alterado en 1976), «la única expresión de la lex orándi» de la Secta Deuterovaticana, es un maldito chiste, y sus rúbricas son un saludo a la bandera. Y ya que los modernistas siempre piden saber «discernir los signos de los tiempos a la luz de la fe» (Plegaria Eucarística III para diversas necesidades “Jesús, camino hacia el Padre”), y consideran las noticias cual fuente de revelación, ¿no significará esto que su liturgia, como su secta, están haciendo agua?

lunes, 25 de julio de 2022

CUANDO ALBIÓN NO PUDO CONQUISTAR SANTO DOMINGO

Por César Cervera para ABC (España).
  
Como en pasadas y futuras expediciones a América, la logística británica no supo adaptarse a las peculiaridades del terreno de Santo Domingo y se topó con otro Blas de Lezo empeñado en que el Imperio español resistiera a toda costa.
     
Cuadro de la Batalla de Gibraltar (Hendrick Cornelisz Vroom).
  
Si como supone el relato nacionalista británico tras la Armada invencible Inglaterra asumió el tridente de los mares en detrimento de España, parece que el instrumento Neptuno le pesó en exceso. En 1625, ambos países sostuvieron una breve pero intensa guerra donde la monarquía de Felipe IV salió triunfante. Bajo el protectorado de Oliver Cromwell, años después, se vivió de nuevo una derrota en el Caribe de dimensiones dantescas. Ambos tropiezos británicos apenas ocupan unas líneas en la historiografía tradicional…
  
Mientras España entraba en una fase declinante de la Guerra de los 30 años, las dos potencias atlánticas chocaron de nuevo en un conflicto bélico a causa de la rivalidad comercial en tiempos de Cromwell. La acusación, tantas veces repetidas, de que el monopolio español era un foco de retraso para todo el globo, sirvió de detonante de la contienda. No deja de resultar paradójico que Inglaterra, que siempre justificó sus guerras y sus ataques piratas contra España en la necesidad de un comercio global, fuera en sus colonias enormemente restrictivo. Solo los navíos ingleses (ni escoceses ni irlandeses) podían atracar en los puertos americanos.
  
El plan mesiánico de Cromwell
Oliver Cromwell, el político y militar protestante que decapitó a Carlos I, inició en la segunda mitad del siglo XVII un verdadero proyecto de construcción naval. Como explica el historiador Esteban Mira Caballos en su libro ‘Las armadas del imperio’ (La Esfera de los libros 2020), fue en ese momento y no antes cuando Inglaterra empezó a elevarse como «una potencia naval indiscutible». Hacia 1652 se estima que contaban ya con una escuadra de 180 barcos. España, por el contrario, vivió un momento de total fragilidad con asaltos, saqueos e incendios de más de 18 ciudades, cuatro villas y 35 aldeas entre 1655 y 1671.
  
Inmerso en varias guerras largas y penosa, Felipe IV se vio obligado a librar con Inglaterra en 1655 un conflicto que no deseaba y que sorprendió al embajador español en Londres, Alonso de Cárdenas, negociando una oferta de alianza que incluía incluso libertad de culto para los ingleses en España. El Rey Habsburgo pudo conformarse, al menos, con que la primera fase del Designio Occidental, el mesiánico plan de Cromwell para arrebatar a España su imperio americano, fracasó estrepitosamente.
  
Sin que mediara declaración previa por parte de los ingleses, Cromwell organizó una incursión en las Indias españolas. El 26 de diciembre de 1654 zarpó de Portsmouth en dirección al Caribe la Western Design, una expedición compuesta por 18 navíos de guerra y veinte de transporte bajo el mando del almirante William Penn, con 2.500 soldados de infantería, con el objetivo de ocupar una o varias islas y apoderarse de la flota del tesoro española. En Barbados reclutaron a otros 5.000 hombres, que lejos de sumar fuerzas las restaron dada su indisciplina y la imposibilidad de alimentar tantas bocas.
   
Como en pasadas y futuras expediciones a América, la logística británica no supo adaptarse a las peculiaridades del terreno y del clima, de modo que se vieron expuesta a epidemias de toda clase. La inexperiencia, las enfermedades y el hambre fueron demasiado para un ejército que ya a su partida estaba mal equipado y peor alimentado, incluso había escasez de brandy. La mayor parte del reclutamiento lo realizó un cuñado de Cromwell, el mayor general John Disbowe, que reunió a golpe de tambores a gente inexperta de los barrios bajos de Londres, a los que se sumaron agricultores sin entrenamiento militar de las posesiones inglesas de Barbados y St. Kitts.
    
La relación entre el almirante William Penn, encargado de la flota, y el general Robert Venables, a cargo del ejército, tampoco era la mejor posible. Cuando abrieron, a su llegada a las Antillas, las instrucciones secretas por las que se les ordenaba atacar Santo Domingo, cada uno planteó su propia estrategia y, al final, se asumió una mezcla de ambas con lo peor de cada una.
   
El 14 de abril de 1655, la escuadra tomó control de la costa sudoeste de Santo Domingo. Un pequeño destacamento desembarcó cerca de la ciudad, cuya defensa estaba encabezada por el gobernador Bernardino de Meneses, y el grueso de las fuerzas británicas, dirigido por Venables, lo hizo a 40 kilómetros con el objeto de distraer a los españoles y dividir sus fuerzas. Tres días de marcha bajo un sol abrasador sobre un terreno seco y repleto de arenales no distrajo, en absoluto, a los españoles. Más bien los fortaleció.
   
Jamaica, una presa menor
Apenas lograron reunirse ambos ejércitos, el 18 de abril, los ingleses sufrieron una primera emboscada. A pesar de que los españoles no pudieron juntar más que de un millar de soldados válidos, concentrados en la Ciudad Primada, Bernardino de Meneses supo jugar con la ventaja que le daba el terreno escarpado y planteó una resistencia valiéndose de zonas boscosas y de cuevas.
    
Los ingleses carecían de los conocimientos más básicos sobre la situación geográfica y las características de Santo Domingo. Se cuenta, entre el mito y la realidad, que el ruido provocado durante la noche por los cangrejos en las playas mantuvo en estado de tensión permanente a los ingleses, haciéndoles pensar que los españoles estaban desembarcando más tropas en la isla. Los soldados se pasaban las noches disparando hacia la oscuridad creyendo que la luminosidad de los insectos eran chispas de pedernal producidas por el enemigo.
   
El 25 de abril, 6.000 soldados se dirigieron al fin hacia la capital, siendo atacados por una caballería de 120 jinetes que les tendieron otra emboscada en un paso angosto. Al llegar frente a las murallas, una nueva acometida española provocaron el desplome definitivo de la disciplina inglesa. Las tropas españolas dirigidas por el gobernador Bernardino de Meneses, junto con los esclavos negros y mulatos, les acosaron en su retirada en lo que fue toda una lección sobre la guerra de guerrillas y en la que participó, al menos, una mujer, doña Juana de Sotomayor, que «constó haber peleado en la campaña vestida de hombre con armas».
   
La flota inglesa trató inútilmente de bombardear la ciudad durante el repliegue, pero finalmente el ejército volvió a embarcar de nuevo y se retiró del lugar a mediados de mayo dejando tras de sí a mil fallecidos y 200 prisioneros. Gran parte de los oficiales, entre ellos el comisionado de Cromwell, murieron durante la huida o en las semanas dormitando en barcos infectos de miseria. La marinería no dejó de burlarse de la actuación de los soldados de tierra, lo que a su vez aumentó la hostilidad entre William Penn y Robert Venables.
   
Tras este revés convenientemente borrado de los libros de historia, la expedición marchó contra la vecina isla de Jamaica, que se defendió con una estrategia de tierra quemada. Los escasos defensores prefirieron así que los ingleses se adentrasen en el interior de la isla, cuya importancia económica era nula, y se desgastaran por el hambre. Unos pocos hispanos siguieron viviendo en el interior de la isla como si tal cosa esperando una ayuda que, finalmente nunca llegó. Los ingleses se quedaron con Jamaica más por aburrimiento y desidia española que por méritos propios.
  
Aún cuando se alcanzó una breve paz con los ingleses y se reconoció su posesión sobre Jamaica, el antiguo gobernador español, Cristóbal Sasi Arnoldo, trató de contraatacar sabiendo lo débil que era el control británico en la isla. No obstante, su pequeña fuera de invasión procedente de Cuba se estrelló con la resistencia del coronel Doyley y fue incapaz de darse la mano con los españoles del interior. Tampoco se pudo lograr en 1660, todavía con menos efectivos, de modo que los supervivientes del interior finalmente abandonaron sus puestos.
  
El colapso del imperio Habsburgo
Los mandos británicos, en abierta discordia, regresaron en 1655 a las Islas británicas cada uno por su lado, donde serían imputados por abandonar su puesto y enviados a la Torre de Londres. Solo el tiempo, y la propaganda, revalorizó lo que sonaba a una conquista mísera. Jamaica era una presa menor. Ese mismo verano, el almirante inglés Robert Blake mantuvo bloqueado con una armada de 28 navíos el estrecho de Gibraltar con la esperanza de pillar desprevenida a la Flota de Indias, que debía regresar a Cádiz. Advertida de la amenaza inglesa, la flota española invernó en el Caribe, obligando a Blake a regresar a Inglaterra sin haber establecido contacto con ella. Aquel año se fueron de vacío las armas británicas.
    
El St. George de Robert Blake, en el ataque a Santa Cruz de Tenerife de 1657.
  
A pesar del fracaso británico en 1655, el Duque de Medina Sidonia alertó a Felipe IV de lo precaria que era la posición del comercio atlántico: «No se puede creer que ingleses hayan de romper la fe pública y la paz que hay entre esta y aquella Corona, y así no hay que hacer prevención ninguna, sino enviar a levante los cuatro bajeles y patache y dar prisa al despacho de la flota». Y en efecto, un año después, la suerte sí favorecería a Blake en una de las escasas capturas que sufrió la Flota de Indias en toda su historia. Casi a la vista de Cádiz, Blake interceptó una primera flota que regresaba de Tierra Firme. Tomó la capitana y a un buque mercante, lo que le reportó un botín de dos millones de pesos. 
  
La flota de Nueva España, que iba detrás, se refugió en las islas canarias ante el aviso de que Blake esperaba en Cádiz. No fue suficiente. La mayor parte de los barcos fueron destruidos, aunque al menos pudieron desembarcar en Santa Cruz de Tenerife la plata de sus bodegas.
  
En los siguientes años, la alianza de Cromwell con Francia colocó a España tanto en los Países Bajos como en El Caribe al borde del colapso. La batalla de las Dunas en junio de 1659 escenificó el momento más bajo de las armas de los Reyes Habsburgo.

LA INCOHERENCIA POLÍTICA DE BIDEN (Y DE LOS MEDIOS OLIGÁRQUICOS) RESPECTO A ARABIA SAUDITA

Columna de Casey Chalk para CATHOLIC WORLD REPORT. Traducción propia.
    
EL FRENESÍ MEDIÁTICO SOBRE EL VIAJE DE BIDEN A ARABIA SAUDITA IGNORA EL VERDADERO ESCÁNDALO
 
El presidente estadounidense Joe Biden golea sus puños con el príncie heredero saudí Mohammed bin Salmán a su llegada al palacio Al Salmán en Yeda, Arabia Saudita, el 15 de Julio de 2022 (Fotografía de CNS/Bandar Algaloud, cortesía de la Casa Real Saudita, vía Reuters)
 
El reciente viaje del presidente Biden a Arabia Saudita estuvo tan plagado de controversia que su administración decidió que era necesario defenderse con una contra-editorial en el Washington Post. Eso no detuvo a la empresa mediática socialdemócrata (aún humeando sobre el probable asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018 por el régimen saudí) de expresar su desacuerdo con la visita para reunirse con el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salmán (MBS). «Biden choca los puños con MBS después que una vez votó por hacer a Arabia Saudita un estado ‘paria’», informó NBC News con obvia consternación. Fred Ryan, publicista y director ejecutivo de The Washington Post (para quien Khashoggi trabajó), llamó «vergonzosas» las interacciones de Biden con MBS en el palacio real en Yeda, Arabia Saudita, mientras la columnista Karen Attiah del WaPo la calificó como una «crasa traición». 
  
Ni la administración Biden es la única en afrontar presiones por intimar con los saudíes. Durante meses el golfista profesional Greg “El Tiburón” Norman ha afrontado presión de periodistas deportivos y colegas golfistas por su promoción de la liga internacional de golf LIV financiada por saudíes, que ha atraído grandes nombres como Phil Mickelson, Dustin Johnson y Sergio García. La columnista deportiva del Washington Post Sally Jenkins llamó a Norman un «bolso de mano falso» y lo fustigó por su «trabajo horrible y depredador para el homicida régimen saudí». 
  
Aun con toda la fanfarronería elitista respecto a distinta cooperación o complicidad de varios políticos, deportistas y celebridades en las actividades del régimen saudí, su primaria reacción sobre los anillos malvados de Riyad es un poco hueca. No es porque Arabia Saudita no sea culpable de un gran mal. Es porque el asesinato de Khashoggi y su maltrato a las mujeres son solo los síntomas de un mal mucho mayor: la adhesión del régimen y proliferación de una rama extremista del islam que ha causado incalculable caos letal alrededor del mundo y puso en riesgo las vidas de millones de cristianos. 
  
La rama particular del islam practicada y endosada oficialmente por la casa de Saúd es el Wahhabismo, un sistema radical de creencias que mira con desdén no solo a los no musulmanes, sino incluso a otras formas del islam. Es explícitamente antisemita (sic). Aquí un ejemplo de lo que se enseña en las secundarias saudíes: «No vendrá el Día del Juicio hasta que los musulmanes combatan a los judíos, y los musulmanes matarán judíos htasta que el judío se esconda tras un árbol o una piedra. Entonces el árbol y la piedra dirán: “¡Oh, musulmán!, ¡oh siervo de Dios!, un judío se esconde detrás mío, ¡ven y mátalo!”. Excepto un tipo de árbol, el garqad, que es un árbol judío. Ese no lo dirá» (Hadiz Muslim, libro 41, número 6985). 
  
Esta es la catequesis islámica dada a Osama bin Laden cuando era niño. De los 19 secuestradores de al-Qaeda responsables por el 9-11, 15 de ellos eran ciudadanos saudíes. La segunda mayor fuente de combatientes extranjeros para el Estado Islámico en Iraq y Siria fue Arabia Saudita. «El dinero proveniente de Arabia Saudita presuntamente va a to al-Qaeda en al Penínula Arábiga (AQAP), la central de al-Qaeda, y sus grupos afiliados, incluyendo Lashkar-e-Taiba, el grupo militante paquistaní», indicó un reporte por el Fondo Carnegie para la Paz Internacional. 
  
Y los saudíes han sido muy exitosos en propagar su rama extremista del islam alrededor del mundo. De acuerdo a un informe, muchos líderes de los talibanes fueron educados en madrasas financiadas por saudíes en Pakistán, 24.000 escuelas. Hay madrasas financiadas por saudíes en Tailandia, Malasia, Indonesia, y muchos otros países alrededor del mundo musulmán (y no musulmán). Si quieres saber cuánto se ha propagado el islam antioccidental, anticristiano y antisemita (sic) alrededor del mundo, inspirando miles de ataques terroristas, y motivando a mulás radicales a acosar, amenazar y agredir físicamente a amigos míos cristianos paquistaníes, no mires más lejos de Arabia Saudita. 
  
No es solo la ideología violenta responsable por miles de muertes alrededor del mundo. Arabia Saudita es también un lugar terrible para los cristianos. No hay iglesias legales en el país, y regularmente los trabajadores migrantes cristianos sosn deportados si son descubiertos reuniéndose para el culto, a pesar del hecho que presuntamente más de un millón de personas que viven allí son cristianos. Convertirse del islam es considerado legalmente como apostasía y se castiga con la muerte, aunque los ciudadanos saudíes que se convierten al cristianismo muy probablemente son asesinados por miembros de su propia familia.
    
También es ilegal para los saudíes poseer una Biblia, y las biblias no son permitidas en el país (bajo pena de muerte). Un amigo católico que vivió en Arabia Saudita por varios años raramente asistía a Misa, porque la única posibilidad que tenía era cuando un sacerdote visitaba la embajada de una nación predominantemente católica. Personas han sido severamente castigadas por tratar de propagar la fe cristiana. Según Open Doors USA, Arabia Saudita es la undécima peor nación del mundo para los cristianos, detrás de países como Afganistán, Corea del Norte, y Somalia. 
  
Si estás consumiendo solo informes de las empresas mediáticas tradicionales, probablemente no oirás mucho sobre esto. Ellos están más enfocados en criticicar a Arabia Saudita a los esfuerzos corporativos occidentales para impulsar la ideología LGBTQ+. O sobre el asesinato de un periodista soltero (que era un bígamo en secreto) hace cuatro años: esto no desvía mucho de la naturaleza horrible e injustificada de su muerte, sino que simplemente señala que los medios han ido más millas retóricas sobre la muerte de Khashoggi que las millones de minorías cristianas perseguidas y las miles de personas asesinadas por las acciones y propaganda del régimen saudí. 
  
En otras palabras, las élites en las empresas mediáticas tradicionales y empollones de política exterior están más preocupados con sus propios intereses estrechos (v.g. los derechos LGBTQ+) que con los males mucho mayores perpetrados por los saudíes. Ellos conjurarán miles de contraeditoriales y caricaturas políticas para expresar su disfavor con los saudíes por matar a uno de los suyos, pero son comparablemente silentes cuando se va a décadas de responsabilidad saudí por el terrorismo global y la persecución de minorías religiosas. Ellos censurarán a los golfistas profesionales por beneficiarse del “dinero sangriento” saudí, pero omitirán los cientos de millones de dólares que los saudíes bombean a instituciones académicas estadounidenses de las cuales se graduaron, incluyendo el M.I.T., Harvard, y Georgetown. 
  
Hay una razón por la que el respetado estudioso Darío Fernández Morera no publicó su ampliamente aclamado libro explicando el mito del Paraíso Andalusí con una editorial universitaria. Es la misma razón por la que los estudios islámicos contemporáneos en los Estados Unidos no ofrecen los tipos de críticas agresivas al Islam o el Corán que uno encuentra en los programas de estudios religiosos de las universidades: tales estudios amenazarían la vaca lechera del donante de fondos del Golfo. Muchas de nuestras prominentes universidades están agradecidas con los extremistas musulmanes que restringen la libertad académica. 
  
Entonces hay una buena razón para ser un poco escépticos sobre la crítica de la élite tecnócrata a Arabia Saudita. Para alguien que conoce a muchas familias paquistaníes cristianas que han sufrido por la ideología cruel e intolerante de los saudíes, los señalamientos socialdemócratas sobre Khashoggi y la prohibición de las banderas arcoíris por Riyad son un poco desafinados. Durante uno de mis viajes a Afganistán, uno de mis superiores, que anteriormente había servido en Arabia Saudita (y frecuentemente no era capaz de practicar su fe católica mientras estuvo allí), me dijo que los saudíes eran más o menos equivalentes a los talibanes, excepto que ellos usan relojes de pulsera de oro mientras ejecutan a sus enemigos. Cómo consiguieron semejante aparato refleja décadas de élites estadounidenses haciendo la vista gorda ante el mal.
   
Casey Chalk contribuye para Crisis Magazine, The American Conservative, y New Oxford Review. Él posee títulos en historia y docencia de la Universidad de Virginia y una maestría en teología de Christendom College.