Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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martes, 28 de noviembre de 2023

FRENAZO A VATICAN AIRLINES: CANCELADO VIAJE A DUBÁI

   
A petición de sus médicos, Francisco Bergoglio canceló el inútil viaje a la 28.ª Conferencia de las Partes para la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 28 para la chaviza) que se realizará en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) del 1 al 3 de Diciembre que tanto promocionó en su exhortación apostólica “Laudáte Deum” y donde iba a dar el discurso inaugural, informó el portavoz vaticano Matteo Bruni.

El comunicado reza lo siguiente:
«Aunque el cuadro clínico general del Santo Padre en relación a su estado gripal y la inflamación de las vías respiratorias ha mejorado, los médicos pidieron al Papa que no realizara el viaje previsto para los próximos días a Dubai, con motivo de la 28.ª Conferencia de las Partes para la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
    
Francisco aceptó con gran pesar el pedido de los médicos y por eso el viaje está cancelado. 
  
Dado que el Papa y la Santa Sede siguen estando dispuestos a formar parte de las discusiones que tendrán lugar en los próximos días, se definirán lo antes posible las modalidades mediante las cuales esto podrá llevarse a cabo».
Horas antes, el mismo Bruni había confirmado el viaje (y en el sitio web del Vaticano estaba publicado el itinerario, con más de una treintena de reuniones con jefes de Estado, líderes religiosos y asociaciones durante su estancia en EAU), y el cardenal español Juan José Omella y Omella había informado después de la insulsa e inconclusiva visita Ad límina-rendición de cuentas de los obispones españoles que Bergoglio se hallaba en buena condición. 

El sábado 25, Bergoglio había cancelado las audiencias de ese día para realizarse una tomografía computarizada del pecho en el Gemelli, detectándosele una neumonitis. Se espera que realizará la Audiencia semanal, pero probablemente vía teleconferencia como el Ángelus del domingo 26.
   
Como dato de color, tampoco asistirán al evento el presidente estadounidense Joe Biden, ni su vice Kamala Harris, dado que tienen otras prioridades, a saber: la guerra en Gaza, la visita al estado de Colorado, la recepción al presidente de Angola, y encender las luces navideñas en la Casa Blanca. 

Dado que sus mayores impulsores de la climahisteria no irán, la COP28 es un FRACASO MAYÚSCULO de la F hasta la O.

ABSUELVEN SEGLARMENTE A PRESBÍTERO EN TERUEL (Y SU OBISPÓN JUZGARÁ CANÓNICAMENTE A UN NUMERARIO DEL OPUS)

La Audiencia Provincial de Teruel (Aragón, España) archivó la investigación penal contra el presbítero Manuel Oliver Domingo, párroco de Santa Emerenciana, al no hallar fundamento ni evidencia a las denuncias de una catequista sobre presunta agresión sexual, informó el Heraldo de Aragón el 22 de Noviembre.
    
La denunciante afirmó ante el Juzgado de Instrucción N. 3 de Teruel que el verano pasado  el presbítero la había besado y hecho tocamientos no deseados. Afirmación que el presbítero negó, señalando que hubo consentimiento por parte de ella.
    
La Audiencia Provincial revocó el auto del Juzgado de Instrucción de fecha 14 de Septiembre que ordenaba dar curso al juicio. La defensa de Oliver apeló el auto, y el representante del Ministerio Fiscal adhirió a la apelación. En su decisión, el ad quem señaló que no se hallaron elementos que permitiesen inferir abuso de dominancia ni manipulación de la voluntad por parte del presbítero, por lo que se sobreseyó la causa. Contra la decisión no procede recurso alguno.
   
El obispón de Teruel-Albarracín José Antonio Satué Huerto (“instalado” el 2 de Octubre de 2021) había dado entero crédito a las acusaciones contra Oliver (a quien había homenajeado por sus bodas de oro presbiteres apenas el 30 de Junio). Satué es el juez en el proceso canónico –reabierto por orden Bergoglio a instancias de su mentor y agente plenipotenciario de negocios en España Germán Arana Beorlegui SJ, después que calificara como error el que hubiese sido cerrado por falta de pruebas en 2015 por el entonces prefecto de Doctrina de la Fe Luis Francisco Ladaria Ferrer SJ– contra el numerario (laico consagrado del Opus Dei) José María “Chema” Martínez Sanz por el “caso Gaztelueta”, que concluyó con su condena (en la justicia seglar) a once años de prisión por la Audiencia Provincial de Vizcaya –reducida a dos años por el Tribunal Supremo de España en 2020– por abuso sexual continuado contra un menor. Martínez Sanz recusó a Satué por presunta parcialidad y prejuzgamiento, recusación que fue negada por la Signatura Apostólica el pasado 31 de Julio mediante decreto firmado por su prefecto el cardenal franco-marroquí Dominique François Joseph Mamberti.

NOTICIAS DE NEOCONISTÁN

Noticias tomadas de distintas fuentes.
   
1.º SCHNEIDER CELEBRANDO EN UN GIMNASIO ESCOLAR (Aunque mejor eso que en la iglesia local).
   
   
El neocón obispón auxiliar de María Santísima de Astaná (Kazajistán) Atanasio Antonio Schneider Trauttman ORC estuvo de gira en Inglaterra, donde simuló una Misa Pontifical y dio una conferencia sobre “Restaurar todas las cosas en Cristo” en el gimnasio de la escuela San Pablo de Milton Keynes (1½h en coche desde Londres) el pasado 26 de Noviembre.
   

Debido a “Traditiónis Custódes”, la Sociedad de la Misa Latina de Inglaterra y Gales no pudo obtener el permiso de la diócesis de Northampton para usar la iglesia parroquial de San Eduardo el Confesor. Pero hasta “mejor” para ellos, si se mira esta foto del interior de dicha iglesia (incluso la ecuménica “Cristo la Piedra Angular” –compartida por la diócesis conciliar de Northamptom, la Iglesia Reformada Unida, la Unión Bautista, la Iglesia Metodista y la Iglesia Anglicana– tiene más aspecto de iglesia que ese changarro semikikoide):

   
Schneider está fungiendo como “obispo volante” para los neocones que no hallan lugar en la Iglesia Conciliar y sin embargo no se atreven a decidirse por la Fraternidad San Pío X o el sedevacantismo, adhiriendo a un inexistente e irreal “modus vivéndi”.
   
2.º EL CULEBRÓN BURKE: ¿TUCHO ES EL QUE CHIVATEÓ?
   

El oligárquico Corriere della Sera recoge hoy que “un alto prelado” les dijo que en la reunión de Francisco Bergoglio tuvo con los jefes de los dicasterios el pasado 20 de Noviembre, este dijo que planea tomar «medidas administrativas y penas canónicas» contra el cardenal neoconservador Raymond Leo Burke.

Ello confirmando las versiones de que a Burke le quitaría el apartamento y el salario en castigo por sus críticas contra Bergoglio. Con todo, el mismo Burke no ha recibido comunicación oficial sobre esto. «Lo único que sé es lo que leí en el artículo de La Nuova Bussola Quotidiana», dijo a Infovaticana.
   
Ese “alto prelado” era uno de los asistentes a la reunión, y aparentemente fue el novel prefecto de la Doctrina de la Fe Bergogliana Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli, en la típica jugada bergogliana de preparar a la opinión pública para la siguiente acción contra sus detractores y/o fichas que ya no le sirven a sus intereses (preguntar si no a Giacomo Morandi Malatesta, Giovanni Angelo Becciu Curzu o al difunto George Pell Burke).
   
Otro informante dijo a la Associated Press que en la reunión, Bergoglio acusó a Burke de ser causante de desunión por cuenta de las dúbia que ha presentado en los últimos años (¿entonces qué diablos hacen los alemanes con su Synodaleweg?)

Ambos medios coinciden en que esta medida (al igual que la destitución de Strickland) enrarecerán más las ya tensas relaciones entre Bergoglio y los Estados Unidos (del cual el Vaticano se hizo dependiente económicamente después de la II Guerra Mundial).

LA REVOLUCIÓN DE LA NOVEDAD DESPUÉS DEL VATICANO II

1968 Nuevas Órdenes Sagradas.
1969 Nueva Misa - Nuevo Bautismo - Nuevo Calendario litúrgico - Nuevo Matrimonio
1970 Nuevos Santos óleos - Nuevo Breviario
1971 Nueva Confirmación
1972 Nueva Extremaunción
1973 Nueva Confesión
1983 Nuevo derecho canónico
1984 Nuevo bendicional
1991 Nuevo vía crucis
1992 Nuevo catecismo
1998 Nuevo exorcismo
2001 Nuevo martirologio
2002 Nuevo Rosario
2007 Nuevo indulto
2016 Nuevo dogma sobre la comunión de personas en pecado
2018 Nuevo dogma sobre la pena de muerte
2021 Nuevas restricciones a la Misa Latina Tradicional

EL CARDENAL GHANÉS TURKSON CONTRA LOS OBISPOS DE GHANA


El cardenal curial ghanés Peter Kodwo Appiah Turkson dijo en una entrevista a Stephen John Sackur para el programa HARDtalk de la BBC que no se debe penalizar la homosexualidad, refiriéndose a un proyecto de ley en curso que busca sancionar con tres a cinco años de prisión a quien se identifique como homosexual, y con diez a quien haga campaña por la homosexualidad (texto tomado de ADOM ONLINE, Ghana. Traducción propia):
STEPHEN JOHN SACKUR: Comencemos con algo que es muy actual, que es la discusión en la Iglesia sobre temas claves sobre sexualidad y género.
    
Ahora, me refiero al comienzo de esta entrevista al Papa Francisco y las esperanzas que se pusieron en él para mostrar liderazgo. Lo pondré a Vd. que en algunos de estos temas clave, por ejemplo la actitud de la Iglesia sobre la homosexualidad, por ejemplo la posibilidad de bendecir los matrimonios homosexuales en la Iglesia, y la actitud en general para los LGBT, el Papa Francisco ha enviado una confusión, no un mensaje claro.
Card. PETER KODWO APPIAH TURKSON: No, pero finalmente hace poco más o menos una semana, él salió con un pequeño documento que acababa de decir claramente que su postura sobre todo eso es que las personas LGBT pueden ser bendecidas, pueden ser admitidas en la iglesia, y todo eso, ellos pueden llegar a ser padrinos de niños y personas que van a ser bautizadas y todo eso. Así que él [el Papa] mismo ha señalado, cosas particularmente que solían ser dejadas atrás, sin decisión y todo eso, y …

S. J. S.: Entonces Vd. lo ve [al Papa] siguiendo ahora una política que muchos consideran, dentro de la perspectiva católica, liberal. ¿Eso no lo pone a Vd. [Turkson] personalmente en una posición muy difícil? Porque su propia posición, por ejemplo, sobre la homosexualidad, parece muy clara. Yo he visto en su registro hace muchos años que Vd. ha sido un conservador coherente en estas cuestiones.
Card. P. K. A. T.: Estas son las expresiones nuevamente, conservador, progresista, Vd. sabe, mi pensamiento es este; y le referiré a Vd. un episodio interesante, una situación que tuve al responder a una invitación para ir a hablar en Eslovenia en un punto, y luego los obispos estaban preguntando sobre si permitirlo porque hubo mucha agitación mediática. Mi postura simplemente ha sido esta: que los LGBT, las personas homosexuales no pueden ser criminalizadas porque ellos no han cometido ningún delito, ni debería esta posición convertirse también en algo que deba ser impuesto a las culturas que todavía no están listas para estas cosas. Es tiempo de empezar la educación, de ayudar a la gente a entender lo que es esta realidad, este fenómeno. Necesitamos mucha educación para que la gente logre… hacer una distinción entre lo que es delito y lo que no lo es
     
S. J. S.: Vd. es ghanés: este verano, el Parlamento ghanés aprobó lo que son llamados Derechos sexuales y valores familiares apropiados”, en la cual un régimen más duro para los homosexuales claramente criminaliza la homosexualidad en Ghana, hasta 10 años en prisión para los LGBT… la Conferencia de Obispos Católicos de Ghana dijo que “los países occidentales deben detener ciertos atentados de imponernos valores culturales inaceptables”. ¿Vd. respalda esa declaración y por tanto defiende la criminalización de la homosexualidad?
Card. P. K. A. T.: Lo que acabo de decirle es que mi postura es contraria a lo que acaba de ser aprobado de criminalizar a cualquiera, si es capaz de identificar el crimen. Los casos LGBT no deben ser criminalizados pero tampoco deben, y esto es lo que pienso básicamente lo que causó todo esto en Ghana: la cultura ghanesa ha conocido personas con algunas de estas tendencias, y digo esto porque hay una expresión en la lengua local akánica de hombres que actúan como mujeres, y mujeres que actúan como hombres, hay una expresión para ello [se refiere a la expresión fante “Kojo Besia”, que literalmente significa “hombre-mujer”. Turkson habla el dialecto fante, perteneciente al continuo dialectal akánico, N. del T.], lo que significa que este fenómeno ha sido conocido en la comunidad y todo eso. Pero nadie iba por ahí para hacer una política de eso. Ahora pienso que lo que causó todo esto fueron los intentos de vincular algunas donaciones y subvenciones extranjeras a acceder a ciertas posiciones que necesitan ser impuestas en el nombre de la libertad, en el nombre del respeto a los derechos y todo eso. Pienso que es lo que llevó a lo que está pasando en el Parlamento.

Diez años atrás, Turkson le había dicho al entonces secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon que si bien las penas contra la homosexualidad impuestas por las leyes de países como Uganda o Zambia parecían ser exageradas, no se podían imponer los valores occidentales a los países africanos, ni los derechos humanos sobre los principios morales, sino que se debían respetar las costumbres de cada pueblo.

El proyecto de ley presentado en 2021 por el Parlamento de Ghana fue aprobado en segundo debate el 5 de Julio y cursa sus etapas finales para convertirse en ley. Y el 11 de Agosto, la embajadora estadounidense en Ghana Virginia Palmer dijo en la Exposición de Negocios EE.UU-Ghana que de aprobarse esa ley, «no solo los inversionistas LGBT sino también los demás inversionistas estadounidenses no hallarían acogedor al país», lo que fue interpretado como una amenaza de retirar las inversiones como hizo el Fondo Monetario Internacional después que Uganda aprobó el pasado mes de Mayo una de las leyes antisodomía más estrictas del mundo, penando los actos homosexuales con cadena perpetua (y en caso de agravantes como que los actos sean con menores de 18 años o que contagien enfermedades crónicas como el VIH-Sida, pena de muerte), y en Octubre el “presidente” estadounidense Joe Biden dijo que Estados Unidos sacaría al país de un acuerdo comercial preferencial debido a «graves violaciones de los derechos humanos [sic] internacionalmente reconocidos».
  
Fue en tal aspecto y escenario que el Consejo Pentecostal y Carismático de Ghana, el Consejo Cristiano de Ghana y la Conferencia de Obispos Católicos de Ghana emitieron el 24 de Agosto el comunicado en cuestión, respondiéndole a Palmer que no van a ceder en sus principios morales solo para atraer dinero foráneo. También el presidente del Parlamento, Alban Sumana Kingsford Bagbin (católico), en la clausura del Retiro Real Suma en Suma-Ahenko, que tuvo como tema “Si el Hijo os libera, seréis realmente libres”, dijo:
«Es rivalidad, o eres hombre o eres mujer, y es así como Dios te creó, y Dios sabía por qué no dejó solo a Adán sino que creó a Eva.
   
En Estados Unidos, estoy seguro que habéis oído que hay diferencia entre el presidente Biden y el expresidente Trump. El expresidente Trump estaba en contra de los LGBT, y el presidente Biden y su pueblo los apoyan.
     
Todos los días en Estados Unidos ellos están luchando, en algunos estados han aprobado leyes que los prohíben, en otros los aceptan. Pero nosotros en Ghana decimos NO en mayúsculas.
   
Soy el presidente del Parlamento de Ghana y represento al buen pueblo de Ghana, no represento a los estadounidenses ni a los británicos. Nosotros no les dictamos qué hacer, ni ellos pueden dictarnos qué hacer»,
Postura que fue compartida por el jefe de la región tradicional Suma Odeneho Dr Afram Brempong III, quien expresó su esperanza de que Bagbin y el Parlamento aprueben la ley.
   
Peter Kodwo Appiah Turkson nació el 11 de Octubre de 1948 en Wassaw Nsuta, un pueblo en la región Occidental de Ghana (in illo témpore Costa de Oro Británica), hijo de un minero católico y una vendedora de verduras metodista (un tío paterno de él era musulmán). Fue “instalado” presbítero el 20 de Julio de 1975 por el arzobispo de Costa del Cabo John Kodwo Amissah († 1991), a quien sucedió siendo “instalado” el 27 de Marzo de 1993 por el arzobispón de Acra Dominic Kodwo Andoh († 2013). Fue creado cardenal por Juan Pablo II en el consistorio del 21 de Octubre de 2003 con el título presbiteral de San Liborio, siendo el primer cardenal de su país; y en 2009 nombrado presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, y en 2017 fue nombrado prefecto del recién creado Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, cargo que ocupó hasta el 2021 (perdió la pelea de poder en ese dicasterio con el cardenal Michael F. Czerny Hayek SJ), pasando a la sinecura de Canciller de las Pontificias Academias de las Ciencias y las Ciencias Sociales. Fue uno de los “papables” en el cónclave de 2013.
   
Preguntamos en esta tribuna solitaria (aunque esperamos la callada por respuesta desde la Muralla Leonina) si a Turkson, por oponerse a sus hermanos episcopales en su país, le endilgarán el delito de “falta de colegialidad” por el que destituyeron a Rogelio Ricardo Rivieres Plano († 2015), Daniel Fernández Torres o recientemente a Joseph Edward Strickland Hart.

MISA DE SANTA CATALINA LABOURÉ

Misa aprobada por la Sagrada Congregación de Ritos el 28 de Marzo de 1933. La Misa Dilexísti es del Común de las Vírgenes, pero las oraciones son propias.
  
Die 28 Novémbris
S. CATHARÍNÆ LABOURÉ, VÍRGINIS
Duplex Majus
  
Introitus. Ps. 44, 8. Dilexísti justítiam, et odísti iniquitátem: proptérea unxit te Deus, Deus tuus, óleo lætítiæ præ consórtibus tuis. (T.P. Allelúja, allelúja.) Ps. ibid., 2. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi. ℣. Glória Patri.

ORATIO
Dómine Jesu Christe, qui beátam Catharínam Vírginem, mirábili Immaculátæ Genitrícis tuæ manifestatióne recreáre dignátus es: tríbue, quǽsumus, ut sanctíssimam Matrem tuam exémplis ejusdem Beátæ pia devotióne recoléntes, æternæ vitæ gáudia consequámur. Qui vivis.
  
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Corínthios.
2 Cor. 10, 17-18; 11, 1-2.
  
Fratres: Qui gloriátur, in Dómino gloriétur. Non enim qui seípsum comméndat, ille probátus est: sed quem Deus comméndat. Útinam sustinerétis módicum quid insipiéntiæ meæ, sed et supportáte me: ǽmulor enim vos Dei æmulatióne. Despóndi enim vos uni viro vírginem castam exhibére Christo.
    
Graduale. Ps. 44, 5. Spécie tua, et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde, et regna.
℣. Propter veritátem, et mansuetúdinem, et justítiam: et dedúcet te mirabíliter déxtera tua.
  
Allelúja, allelúja. ℣. Ibid., 15 et 16. Adducéntur Regi vírgines post eam: próximae ejus afferéntur tibi in lætítia. Allelúja.
   
Post Septuagesimam, omissis Allelúja et Versu sequenti, dicitur:
Tractus. Ps. 44, 11 et 12. Audi, fília, et vide, et inclína aurem tuam: quia concupívit Rex spéciem tuam.
℣. Ibid., 13 et 10. Vultum tuum deprecabúntur omnes dívites plebis: fíliæ regum in honóre tuo.
℣. Ibid., 15-16. Adducéntur Regi vírgines post eam: próximæ ejus afferéntur tibi.
℣. Afferéntur in lætítia, et exsultatióne: adducéntur in templum Regis.
    
Tempore autem Paschali omittitur Graduale, et ejus loco dicitur:
Allelúja, allelúja.
℣. Ps. 44, 15 et 16. Adducéntur Regi vírgines post eam: próximæ ejus afferéntur tibi in lætítia. Allelúja.
℣. Ibid., 5. Spécie tua, et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde, et regna. Allelúja.
   
✠ Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Matth. 25, 1-13.
  
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis parábolam hanc: Símile erit regnum cœlórum decem virgínibus: quæ accipiéntes lámpadas suas, exiérunt óbviam sponso et sponsæ. Quinque autem ex eis erant fátuæ, et quinque prudéntes: sed quinque fátuæ, accéptis lampádibus, non sumpsérunt óleum secum: prudéntes vero accepérunt óleum in vasis suis cum lampádibus. Moram autem faciénte sponso, dormitavérunt omnes, et dormiérunt. Média autem nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam ei. Tunc surrexérunt omnes vírgines illæ, et ornavérunt lámpades suas. Fátuæ autem sapiéntibus dixérunt: Date nobis de óleo vestro: quia lámpades nostræ exstinguúntur. Respondérunt prudéntes, dicéntes: Ne forte non suffíciat nobis, et vobis, ite pótius ad vendéntes, et émite vobis. Dum autem irent émere, venit sponsus: et quæ parátæ erant, intravérunt cum eo ad núptias, et clausa est jánua. Novíssime vero véniunt et réliquæ vírgines, dicéntes: Dómine, Dómine, áperi nobis. At ille respóndens, ait: Amen dico vobis, néscio vos. Vigiláte ítaque, quia nescítis diem, néque horam.
   
Offertorium. Ps. 44, 10. Fíliæ regum in honóre tuo, ástitit regína a dextris tuis in vestítu deauráto, circúmdata varietáte. (T.P. Allelúja).
  
SECRETA
Sacrifícium nostrum tibi, Dómine, quǽsumus, beátæ Catharínæ Virginis precátio sancta concíliet, ut, cujus honore solémniter exhibétur, ejus méritis efficiátur accéptum. Per Dóminum.
   
Communio. Matth. 25, 4 et 6. Quinque prudéntes vírgines accepérunt óleum in vasis suis cum lampádibus: média autem nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit: exíte óbviam Christo Dómino. (T.P. Allelúja).
   
POSTCOMMUNIO
Propitiáre, Dómine, fámulis tuis: ut qui sanctis mystériis ineffabíliter recreámur, exémplo beátæ Catharínæ conversatiónem nostram in cœlis habére studeámus. Per Dóminum.

SANTA CATALINA LABOURET


La capilla de las apariciones de la Medalla Milagrosa se encuentra en la rue du Bac, de París, en la casa madre de las Hijas de la Caridad. Es fácil llegar por «Metro». Se baja en Sèvres–Babylone, y detrás de los grandes almacenes «Le Bon Marché» está el edificio. Una casona muy parisina, como tantas otras de aquel barrio tranquilo. Se cruza el portalón, se pasa un patio alargado y se llega a la capilla.
  
La capilla es enormemente vulgar, como cientos o miles de capillas de casas religiosas. Una pieza rectangular sin estilo definido. Aún ahora, a pesar de las decoraciones y arreglos, la capilla sigue siendo desangelada.
  
Uno comprende que la Virgen se apareciera en Lourdes, en el paisaje risueño de los Pirineos, a orillas de un río de alta montaña; que se apareciera inclusive en Fátima, en el adusto y grave escenario de la «Cova de Iría»; que se apareciera en tantos montículos, árboles, fuentes o arroyuelos, donde ahora ermitas y santuarios dan fe de que allí se apareció María a unos pastorcillos, a un solitario, a una campesina piadosa…
  
Pero la capilla de la rue du Bac es el sitio menos poético para una aparición. Y, sin embargo, es el sitio donde las cosas están prácticamente lo mismo que cuando la Virgen se manifestó aquella noche del 27 de noviembre de 1830.
  
Yo siempre que paso por París voy a decir misa a esta capilla, a orar ante aquel altar «desde el cual serán derramadas todas las gracias», a contemplar el sillón, un sillón de brazos y respaldo muy bajos, tapizado de velludillo rojo, gastado y algo sucio, donde lo fieles dejan cartas con peticiones, porque en él se sentó la Virgen.
  
Si la capilla debe toda su celebridad a las apariciones, lo mismo podemos decir de Santa Catalina Labouré, la privilegiada vidente de nuestra Señora. Sin esta atención singular, la buena religiosa hubiera sido una más entre tantas Hijas de la Caridad, llena de celo por cumplir su oficio, aunque sin alcanzar el mérito de la canonización. Pero la Virgen se apareció a sor Labouré en la capilla de la casa central, y así la devoción a la Medalla Milagrosa preparó el proceso que llevaría a sor Catalina a los altares y riadas de fieles al santuario parisino. Y tan vulgar como la calle de Bac fue la vida de la vidente, sin relieves exteriores, sin que trascendiera nada de lo que en su gran alma pasaba.
  
Catalina, o, mejor dicho, Zoe, como la llamaban en su casa, nació en Fain-les-Moutiers (Bretaña) el 2 de mayo de 1806, de una familia de agricultores acomodados, siendo la novena de once hermanos vivientes de entre diecisiete que tuvo el cristiano matrimonio.
  
La madre, Magdalena Luisa Gontard, murió en 1815, quedando huérfana Zoe a los nueve años. Ha de interrumpir sus estudios elementales, que su misma madre dirigiera, y con su hermana pequeña, María Antonieta (Tonina), la envían a casa de unos parientes, para llamarlas en 1818, cuando María Luisa, la hermana mayor, ingresa en las Hijas de la Caridad. «Ahora –dice Zoe a Tonina–, nos toca a nosotras hacer marchar la casa».
  
Doce años y diez años…, o sea, dos mujeres de gobierno. Parece milagroso, pero la hacienda campesina marcha, Había que ver a Zoe en el palomar entre los pichones zureantes que la envuelven en una aureola blanca. O atendiendo a la cocina para tener a punto la mesa, a la que se sientan muchas bocas con buen apetito. Otras veces hay que llevar al tajo la comida de los trabajadores.
  
Y al mismo tiempo que los deberes de casa, Zoe tiene que prepararse a la primera comunión. Acude cada día al catecismo a la parroquia de Moutiers-Saint-Jean, y su alma crece en deseos de recibir al Señor. Cuando llega al fin día tan deseado, Zoe se hace más piadosa, más reconcentrada. Además ayuna los viernes y los sábados, a pesar de las amenazas de Tonina, que quiere denunciarla a su padre. El señor Pedro Labouré es un campesino serio, casi adusto, de pocas palabras. Zoe no puede franquearse con él, ni tampoco con Tonina o Augusto, sus hermanos pequeños, incapaces de comprender sus cosas.
 
Y ora, ora mucho. Siempre que tiene un rato disponible vuela a la iglesia, y, sobre todo, en la capilla de la Virgen el tiempo se le pasa volando.
 
Un día ve en sueños a un venerable anciano que celebra la misa y la hace señas para que se acerque; mas ella huye despavorida. La visión vuelve a repetirse al visitar a un enfermo, y entonces la figura sonriente del anciano la dice: «Algún día te acercarás a mí, y serás feliz». De momento no entiende nada, no puede hablar con nadie de estas cosas, pero ella sigue trabajando, acudiendo gozosa al enorme palomar para que la envuelvan sus palomos, tomando en su corazón una decisión irrevocable que reveló a su hermana: «Yo, Tonina, no me casaré; cuando tú seas mayor le pediré permiso a padre y me iré de religiosa, como María Luisa».
  
Esto mismo se lo dice un día al señor Labouré, aunque sacando fuerzas de flaquezas, porque dudaba mucho del consentimiento paterno.
 
Efectivamente, el padre creyó haber dado bastante a Dios con una hija y no estaba dispuesto a perder a Zoe, la predilecta. La muchacha tal vez necesitaba cambiar de ambiente, ver mundo, como se dice en la aldea.
  
Y la mandó a París, a que ayudase a su hermano Carlos, que tenía montada una hostería frecuentada por obreros.
  
El cambio fue muy brusco. Zoe añora su casa de labor, las aves de su corral y, sobre todo, sus pichones y la tranquilidad de su campo. Aquí todo es falso y viciado. ¡Qué palabras se oyen, qué galanterías, qué atrevimientos!
  
Sólo por la noche, después de un día terrible de trabajo, la joven doncella encuentra soledad en su pobre habitación. Entonces ora más intensamente que nunca, pide a la Virgen que la saque de aquel ambiente tan peligroso.
  
Carlos comprende que su hermana sufre, y como tiene buen corazón quiere facilitarla la entrada en el convento. ¿Pero cómo solucionarlo estando el padre por medio?
  
Habla con Huberto, otro hermano mayor, que es un brillante oficial, que tiene abierto un pensionado para señoritas en Châtillon-sur-Seine. Aquella casa es más apropiada para Zoe.
  
El señor Labouré accede. Otra vez el choque violento para la joven campesina, porque el colegio es refinado y en él se educan jóvenes de la mejor sociedad, que la zahieren con sus burlas. Pero perfecciona su pronunciación y puede re-emprender sus estudios que dejara a los nueve años.
  
Un día, visitando el hospicio de la Caridad en Châtillon, quedó sorprendida viendo el retrato del anciano sacerdote que se le apareciera en su aldea. Era un cuadro de San Vicente de Paúl. Entonces comprendió cuál era su vocación, y como el Santo la predijera, se sintió feliz. Insistió ante su padre, y al fin éste se resignó a dar su consentimiento.
  
Zoe hizo su postulantado en la misma casa de Châtillon, y de allí marchó el día 21 de 1830 al «seminario» de la casa central de las Hijas de la Caridad en París.
  
A fines del noviciado, en enero de 1831, la directora del seminario dejó esta «ficha» de Zoe, que allí tomó el nombre de Catalina: «fuerte, de mediana talla; sabe leer y escribir para ella. El carácter parece bueno, el espíritu y el juicio no son sobresalientes. Es piadosa y trabaja en la virtud».
  
Pues bien: a esta novicia corriente, sin cualidades destacables, fue a quien se manifestó repetidas veces el año 1830 la Virgen Santísima.
  
He aquí cómo relata la propia sor Catalina su primera aparición:
«Vino después la fiesta de San Vicente, en la que nuestra buena madre Marta hizo, por la víspera, una instrucción referente a la devoción de los santos, en particular de la Santísima Virgen, lo que me produjo un deseo tal de ver a esta Señora, que me acosté con el pensamiento de que aquella misma noche vería a tan buena Madre. ¡Hacía tiempo que deseaba verla! Al fin me quedé dormida. Como se nos había distribuido un pedazo de lienzo de un roquete de San Vicente, yo había cortado el mío por la mitad y tragado una parte, quedándome así dormida con la idea de que San Vicente me obtendría la gracia de ver a la Santísima Virgen.
 
Por fin, a las once y media de la noche, oí que me llamaban por mi nombre: “Hermana, hermana, hermana. Despertándome, miré del lado que había oído la voz, que era hacia el pasillo. Corro la cortina y veo un niño vestido de blanco, de edad de cuatro a cinco años, que me dice: “Venid a la capilla; la Santísima Virgen os espera”. Inmediatamente me vino al pensamiento: “¡Pero se me va a oír!”. El niño me respondió: “Tranquilizaos, son las once y media; todo el mundo está profundamente dormido: venid, yo os aguardo”. Me apresuré a vestirme y me dirigí hacia el niño, que había permanecido de pie, sin alejarse de la cabecera de mi lecho. Puesto siempre a mi izquierda, me siguió, o más bien yo le seguí a él en todos sus pasos. Las luces de todos los lugares por donde pasábamos estaban encendidas, lo que me llenaba de admiración. Creció de punto el asombro cuando, al ir a entrar en la capilla, se abrió la puerta apenas la hubo tocado el niño con la punta del dedo; y fue todavía mucho mayor cuando vi todas las velas y candeleros encendidos, lo que me traía a la memoria la misa de Navidad. No veía, sin embargo, a la Santísima Virgen.
  
El niño me condujo al presbiterio, al lado del sillón del señor director. Aquí me puse de rodillas, y el niño permaneció de pie todo el tiempo. Como éste se me hiciera largo, miré no fuesen a pasar por la tribuna las hermanas a quienes tocaba vela. Al fin llegó la hora. El niño me lo previene y me dice: “He aquí a la Santísima Virgen; hela aquí”. Yo oí como un ruido, como el roce de un vestido de seda, procedente del lado de la tribuna, junto al cuadro de San José, que venía a colocarse en las gradas del altar, al lado del Evangelio, en un sillón parecido al de Santa Ana; sólo que el rostro de la Santísima Virgen no era como el de aquella Santa.
 
Dudaba yo si seria la Santísima Virgen, pero el ángel que estaba allí me dijo: “He ahí a la Santísima Virgen”. Me sería imposible decir lo que sentí en aquel momento, lo que pasó dentro de mí; parecíame que no la veía. Entonces el niño me habló, no como niño, sino como hombre, con la mayor energía y con palabras las más enérgicas también. Mirando entonces a la Santísima Virgen, me puse de un salto junto a Ella, de rodillas sobre las gradas del altar y las manos apoyadas sobre las rodillas de esta Señora… El momento que allí se pasó, fue el más dulce de mi vida; me seria imposible explicar todo lo que sentí. Díjome la Santísima Virgen cómo debía portarme con mi director y muchas otras cosas que no debo decir, la manera de conducirme en mis penas, viniendo (y me señaló el altar con la mano izquierda) a postrarme ante él y derramar mi corazón; que allí recibiría todos los consuelos de que tuviera necesidad… Entonces yo le pregunté el completo significado de cuantas cosas había visto, y Ella me lo explicó todo…
  
No sé el tiempo que allí permanecí; todo lo que sé es que, cuando la Virgen se retiró, yo no noté más que como algo que se desvanecía, y, en fin, como una sombra que se dirigía al lado de la tribuna por el mismo camino que había traído al venir. Me levanté de las gradas del altar, y vi al niño donde le había dejado. Díjome: “¡Ya se fue!”. Tornamos por el mismo camino, siempre del todo iluminado y el niño continuamente a mi izquierda. Creo que este niño era el ángel de mi guarda, que se había hecho visible para hacerme ver a la Santísima Virgen, pues yo le había pedido mucho que me obtuviese este favor. Estaba vestido de blanco y llevaba en sí una luz maravillosa, o sea, que estaba resplandeciente de luz. Su edad sería como de cuatro a cinco años. Vuelta a mi lecho, oí dar las dos de la mañana; ya no me dormí».
La anterior visión, que sor Catalina narra con todo candor, ocurrió en el mes de julio. fue como una preparación a las grandes visiones del mes de noviembre, que la Santa referiría a su confesor, el padre Juan María Aladèle, por quién se insertaron los relatos en el proceso canónico iniciado seis años más tarde:
«A las cinco de la tarde, estando las Hijas de la Caridad haciendo oraciones, la Virgen Santísima se mostró a una hermana en un retablo de forma oval. La Reina de los cielos estaba de pie sobre el globo terráqueo, con vestido blanco y manto azul. Tenia en sus benditas manos unos como diamantes, de los cuales salían, en forma de hacecillos, rayos muy resplandecientes, que caían sobre la tierra… También vio en la parte superior del retablo escritas en caracteres de oro estas palabras: “¡Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!”. Las cuales palabras formaban un semicírculo que, pasando sobre la cabeza de la Virgen, terminaba a la altura de sus manos virginales. En esto volvióse el retablo, y en su reverso vióse la letra M, sobre la cual había una cruz descansando sobre una barra, y debajo los corazones de Jesús y de María… Luego oyó estas palabras: “Es preciso acuñar una medalla según este modelo; cuantos la llevaren puesta, teniendo aplicadas indulgencias, y devotamente rezaren esta súplica, alcanzarán especial protección de la Madre de Dios”. E inmediatamente desapareció la visión».
Esta escena se repitió algunas veces, ya durante la misa, ya durante la oración, siempre en la capilla de la casa central. La primera aparición de la Medalla Milagrosa ocurrió el 27 de noviembre de 1830, un sábado víspera del primer domingo de Adviento.
  
Pasado el seminario, sor Labouré fue enviada al hospicio de Enghien, en el arrabal de San Antonio, de París, lo que le dio facilidad de seguir comunicándose con su confesor, el padre Aladèle. La Virgen había dicho a sor Catalina en su última aparición: «Hija mía, de aquí en adelante ya no me verás más, pero oirás mi voz en tus oraciones». En efecto, aunque no se repitieron semejantes gracias sensibles, sí las intelectuales, que ellas distinguía muy bien de las imaginativas o de los afectos del fervor.
  
En el hospicio de Enghien, la joven religiosa fue destinada a la cocina, donde no faltaba trabajo; pero interiormente sentía apremios para que la medalla se grabara, y así se lo comunicó al señor Aladèle, como queja de la Virgen. El prudente religioso fue a visitar a monseñor Jacinto Luis de Quelen, arzobispo de París, y al fin, a mediados de 1832, consiguió permiso para grabar la medalla, pudiendo experimentar el propio prelado sus efectos milagrosos en monseñor Domingo Dufour de Pradt, ex obispo de Poitiers y Malinas, aplicándole una medalla y logrando su reconciliación con Roma, pues era uno de los obispos «constitucionales».
  
Sor Catalina recibió también una medalla, y, después de comprobar que estaba conforme al original, dijo: «Ahora es menester propagarla».
  
Esto fue fácil, pues la Hijas de la Caridad fueron las primeras propagandistas. Entre ellas había cundido la noticia de las apariciones, si bien se ignoraba qué hermana fuera la vidente, cosa que jamás pudo averiguarse hasta que la propia Sor Catalina en 1876, cuando ya presentía su muerte, se lo manifestó a su superiora para salvar del olvido algunos detalles que no constaban en el proceso canónico, en el que depuso solamente su confesor. Ni aun consintió en visitar al propio monseñor de Quelen, aunque deseaba vivamente conocerla o al menos hablar con ella. El padre pudo defender su anonimato alegando que sabía tales cosas por secreto de confesión.
  
La Medalla Milagrosa, nombre con que el pueblo comenzó a designarla por los milagros que a su contacto se obraban en todas partes, se hizo más popular con la ruidosa conversión del judío Alfonso de Ratisbona, ocurrida en Roma el 20 de enero de 1842. De paso por la Ciudad Eterna, el joven israelita recibió una medalla del barón de Bussieres, convertido hacía poco del protestantismo. Ratisbona la aceptó simplemente por urbanidad. Una tarde, esperándole en la pequeña iglesia de San Andrés delle Fratre, se sintió atraído hacia la capilla de la Virgen, donde se le apareció esta Señora tal como venía grabada en la medalla. Se arrodilló y cayo como en éxtasis. No habló nada, pero lo comprendió todo; pidió el bautismo, renunció a la boda que tenía concertada, y con su hermano Teodoro, también convertido, fundó la Congregación de los Religiosos de Nuestra Señora de Sion para la conversión de los judíos.
  
A partir de entonces la Medalla Milagrosa adquiere la popularidad de las grandes devociones marianas, como el rosario o el escapulario.
  
Y entre tanto sor Catalina Labouré se hunde más y más en la humildad y el silencio. Cuarenta y cinco años de silencio. La aldeanita de Fain-les-Moutiers, que sabia callar en casa del señor Labouré, calla también ahora en el hospicio de ancianos.
  
Después de haber insistido, suplicado, conjurado, siempre con admirable modosidad, inclina la cabeza y espera en silencio.
  
En Enghien pasa de la cocina a la ropería, al cuidado del gallinero, lo que le recuerda sus pichones de la granja de la infancia: a la asistencia a los ancianos de la enfermería, al cargo, ya para hermanas inútiles y sin fuerzas, de la portería.
 
En 1865 muere el padre Aladèle, y puede cualquiera pensar en la gran pena de la Santa. Sin embargo, durante las exequias alguien pudo observar el rostro radiante de sor Catalina, que presentía el premio que la Virgen otorgaba a su fiel servidor.
  
Otro sacerdote le sustituye en su cometido de confesor: la religiosa le informe sobre las apariciones, pero no consigue ser comprendida.
 
Sor Catalina habla de tales hechos extraordinarios exclusivamente con su confesor: ni siquiera en los apuntes íntimos de la semana de ejercicios hay referencias a sus visiones.
  
Ella vive en el silencio, y hasta tal punto es dueña de sí, que en los cuarenta y seis años de religiosa jamás hizo traición a su secreto, aun después que las novicias de 1830 iban desapareciendo, y se sabe que la testigo de las apariciones aún vive. La someten a preguntas imprevistas para cogerla de sorpresa, y todo en vano. Sor Catalina sigue impasible, desempeñando los vulgares oficios de comunidad con el aire más natural del mundo.
  
La virtud del silencio consiste no tanto en sustraerse a la atención de los demás cuanto en insistir ante su confesor con paciencia y sin desmayos, sin que estalle su dolor ante las dilaciones. Ha muerto el padre Aladèle y el altar de la capilla sigue sin levantarse, y la religiosa teme que la muerte la impida cumplir toda la misión que se le confiara.
  
El confesor que sustituyó al padre Aladèle es sustituido por otro. Estamos a principios de junio de 1876, año en que «sabe» la Santa que habrá de morir. Tiene delante pocos meses de vida. Ora con insistencia, y, después de haber pedido consejo a la Virgen, confía su secreto a la superiora de Enghien, la cual con voluntad y decisión consigue que se erija en el altar la estatua que perpetúe el recuerdo de las apariciones.
  
La misión ha sido cumplida del todo. Y sor Catalina muere ya rápidamente a los setenta años, el 31 de diciembre de 1876.
  
En noviembre de aquel año tuvo el consuelo de hacer los últimos ejercicios en la capilla de la rue de Bac, donde había sentido las confidencias de la Virgen.
  
Su muerte fue dulce, después de recibir los santos sacramentos, mientras le rezaban las letanías de la Inmaculada.
  
Cuando cincuenta y seis años más tarde el cardenal Juan Verdier abría su sepultura para hacer la recognición oficial de sus reliquias, se halló su cuerpo incorrupto, intactos los bellos ojos azules que habían visto a la Virgen.
  
Hoy sus reliquias reposan en la propia capilla de la rue du Bac, en el altar de la Virgen del Globo, por cuya erección tuvo que luchar la Santa hasta el último instante.
  
Beatificada por Pío XI en 1923, fue canonizada por Pío XII en 1947. Sus dos nombres fueron como el presagio de su existencia: Zoe significa «vida», y Catalina, «pura».
  
CASIMIRO SÁNCHEZ ALISEDA. Año Cristiano, Tomo IV. Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1966.
 
ORACIÓN
Oh Señor Jesucristo, que te dignaste recrear a la bienaventurada Virgen Santa Catalina con la admirable manifestación de tu Madre Inmaculada, concédenos te suplicamos, que cuantos celebramos el ejemplo de su devoción a tu Santísima Madre, consigamos gozar de la vida eterna. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

lunes, 27 de noviembre de 2023

GUERRA EPISTOLAR EPISCOPAL GERMANO-POLACA


Se intensifica la guerra entre el presidente de los obispones alemanes Georg Bätzing y su homólogo polaco Stanisław Gądecki Siupków.
    
El diario polaco Rzeczpospolita (República) publicó la carta de Gądecki a Francisco Bergoglio sobre el Camino Sinodal alemán fechada a 9 de Octubre:
Roma, 9 de Octubre de 2023
   
CARTA DEL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL POLACA, EL ARZOBISPO DE POZNAŃ STANISŁAW GĄDECKI AL PAPA FRANCISCO

Santidad,

El día de la apertura del Sínodo recibí por correo electrónico un documento titulado “Decisión del camino sinodal de la Iglesia Católica en Alemania”. El punto de partida para analizar la situación de la Iglesia Católica en este país es la crisis de abusos sexuales en la Iglesia alemana. Los autores parecen tan avergonzados por la forma en que los obispos alemanes reaccionaron ante los informes de abuso sexual por parte del clero que deciden hacer una revolución moral y legal en la Iglesia universal. Sin embargo, parece que esta no sería una revolución evangélica, sino inspirada en ideologías liberales de izquierda.
    
En el Instruméntum labóris (B 3.4) se planteaba la pregunta sobre el grado de autoridad doctrinal que puede atribuirse al discernimiento realizado por una única conferencia episcopal y por una asamblea continental. La pregunta es si pueden ser «entendidos como entidades con competencias específicas, incluyendo alguna autoridad doctrinal auténtica». Parece que, cuando buscamos una respuesta, no podemos hacer abstracción de lo que ocurrió en relación con el proceso sinodal anunciado por Su Santidad, y de lo que puede tener un impacto abierto u oculto en el curso de las sesiones del Sínodo en Roma.
    
Los tres temas principales son cambiar el sistema de la Iglesia, cambiar la enseñanza sobre moralidad sexual y ordenar mujeres al diaconado y al sacerdocio. La primera es una condición sine qua non para alcanzar objetivos posteriores. El punto de partida es el principio de inculturación. La Iglesia debe parecerse lo más posible al mundo, que en su versión democrático-liberal es un modelo de humanismo. La Iglesia «aprecia la democracia», pero sólo cuando está fundada en el concepto correcto de persona. Nos recuerda también que «fácilmente se convierte en un totalitarismo abierto o encubierto» (CA 46). Surge la pregunta: ¿dónde funciona realmente la democracia basada en el concepto correcto de persona humana, es decir, respetando el derecho a la vida de todo ser humano desde el momento de la concepción hasta la muerte natural? Además, con todas sus buenas características, la democracia liberal ciertamente no es el único buen sistema. Baste recordar la clasificación de los sistemas políticos de Aristóteles.
    
El Synodale Weg exige que la Iglesia adopte como propio el sistema político que hoy domina en Occidente, junto con todos los principios de funcionamiento de la burocracia democrática, empezando por la supervisión laica del clero, la transparencia de los procesos de toma de decisiones y la participación de los laicos para cubrir puestos y mandatos en la iglesia. El poder del Papa y de los obispos debe ser limitado y sujeto a la supervisión de los laicos organizados en una estructura de poder paralela a la jerarquía.
    
El segundo tema es la bendición de varios tipos de uniones no sacramentales, incluidas las uniones entre personas del mismo sexo. Uno podría preguntarse por qué es necesario bendecir a las personas que viven en pecado. La respuesta es relativamente sencilla: estas personas solicitan la bendición ellas mismas y, además, como afirman los autores del documento, no viven en pecado mortal y no están privadas de la gracia. Sin embargo, un pecado es la enseñanza de la Iglesia, que no sólo se percibe como despiadada y discriminatoria, sino que, según los autores, también responsabiliza a la Iglesia de la persecución y el suicidio de personas transgénero. A la Iglesia no se le permite evaluar negativamente ningún comportamiento humano que se lleve a cabo en nombre del amor. El amor lo justifica todo y lo hace todo bueno. Todo lo que es expresión de autodeterminación es en principio bueno y debe ser reconocido como tal por la Iglesia. Reconocimiento aquí significa dar una bendición. Gracias a la benedíctio obtenida (y no a través de la conversión), las personas quieren orientar su vida hacia Dios, aunque sus acciones sigan siendo contrarias a la ley de Dios.
    
Tradicionalmente, en la enseñanza de la Iglesia, las relaciones entre personas, incluidas las relaciones sexuales, están sujetas a evaluación moral. San Agustín se asombró de que no sólo los santos y los devotos de todo corazón de Dios fueran guiados por el amor en sus vidas, sino también los pecadores empedernidos. Basta pensar en los ladrones de las carreteras que prefieren soportar las torturas más severas antes que revelar los nombres de sus camaradas: «No serían capaces de esto si no tuvieran una gran capacidad de amar» (Facére tamen ista sine magno amóre non póterunt) [1]. Sin embargo, existen dos tipos de amor: «el amor de Dios llevado hasta el desprecio de uno mismo» y «el amor propio llevado hasta el desprecio de Dios» [2]. Por tanto, el amor no lo justifica todo ni lo hace todo bueno. De acuerdo con el enfoque católico, tratamos a cada persona con respeto, pero no a todas las decisiones humanas.
     
Los autores del documento esperan que la Iglesia reconozca, además del matrimonio sacramental, como buenos y conducentes a la santificación, también las “uniones libres”, las uniones civiles, las uniones civiles, las uniones entre personas del mismo sexo, etc. Su aceptación social –en su opinión– debe expresarse en la liturgia de la Iglesia. Al escuchar esto, es importante recordar que, dada la dinámica de este proceso vista en el mundo secular, la legalización de las uniones civiles es sólo el primer paso en el camino hacia el “matrimonio para todos”. La propuesta vacátio legis, es decir, tomar una decisión hoy y aplicarla “sólo” en marzo de 2026, pretende debilitar la oposición de los fieles. Según el Synodale Weg, toda la enseñanza de la Iglesia sobre el género debería cambiarse fundamentalmente, ya que no se corresponde con la autocomprensión de las personas transgénero. Sólo contiene, como suele decirse, “insinuaciones” de la iglesia. La solicitud también incluye una reinterpretación de la Biblia, incluido Génesis 1:27.
    
Los autores del documento presentan una serie de propuestas prácticas, que van desde no registrar el sexo del niño en el certificado de bautismo, la posibilidad de cambiar el nombre y el género en el certificado de bautismo, pasando por facilitar a las personas transgénero el acceso a los sacramentos, incluido el sacerdocio y la vida consagrada, hasta la obligación de utilizar un lenguaje no discriminatorio en la Iglesia y la formación del clero sobre cómo servir a las personas transgénero. Todo en nombre de los denominados últimos logros de las ciencias sociales. Sin embargo, existe el riesgo de que los hallazgos científicos citados por el Synodale Weg sean erróneos, como es el caso de otra teoría del racismo que alguna vez fue popular.
    
Si se concediera competencia doctrinal a las conferencias episcopales o a las asambleas continentales, las tesis antes mencionadas serían consideradas católicas y –quizás– se impondrían a otras conferencias de la asamblea continental, a pesar de su carácter claramente no católico.
     
Como presidente de la Conferencia Episcopal Polaca, con devoción filial y respeto por el oficio apostólico del Sucesor de San Pedro, y al mismo tiempo con preocupación y tristeza por las decisiones del Camino sinodal alemán, quisiera llamar la atención del Santo Padre sobre estas tesis extremadamente inaceptables y anticatólicas del Synodale Weg, confiando en que el depósito apostólico, de que Su Santidad es Guardián y Depositario, permanecerá intacto.
     
La conciencia del poder que reside en la verdad reaviva mi esperanza para el próximo Sínodo de que éste no sea manipulado de ninguna manera y utilizado para autorizar las tesis alemanas, abiertamente contrarias a las enseñanzas de la Iglesia Católica.
     
Encomiendo la vida y el ministerio de Su Santidad a la Madre de la Iglesia, asegurándole las oraciones de los fieles y pastores de la Iglesia en Polonia y pidiendo su bendición apostólica.
    
Con filial devoción,
    
✠ Stanisław Gądecki
Arzobispo Metropolitano de Poznań
Presidente de la Conferencia Episcopal Polaca
 
Notas al pie
[1] San Agustín, Discurso III/2 (151-183) sobre el Nuevo Testamento, Città Nuova Editrice, Roma 1990, 169, 11, 14, página 794.
[2] «Fecérunt ítaque civitátes duas amóres duo, terrénam scílicet amor sui úsque ad contémptum Dei, cœléstem vero amor Dei úsque ad contémptum sui. Dénique illa in se ipsa, hæc in Dómino gloriátur» (San Agustín, La Ciudad de Dios, XIV, 28, Editorial Antyk, Cancio 1988, pág. 546). 
Y la respuesta de Bätzing a Gądecki el 21 de Noviembre:
Bonn, 21 de Noviembre de 2023
   
CARTA DEL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ALEMANA, Mons. Dr. GEORG BÄTZING, AL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL POLACA, ARZOBISPO STANISŁAW GĄDECKI
  
Querido arzobispo,
querido hermano en el oficio episcopal,

con cierta consternación y gran decepción tomé nota de la carta que el arzobispo envió al Santo Padre el 9 de octubre de 2023 y que fue publicada recientemente. Hablamos varias veces durante las cuatro semanas del Sínodo. Es –permítame decirlo abiertamente– un comportamiento muy antisinodal y antifraternal que el Arzobispo no me haya mencionado una palabra sobre esta carta en estas conversaciones. En lugar del diálogo, el Arzobispo optó por una carta al Papa Francisco, en la que se queja con gran vehemencia y con declaraciones imprecisas y falsas sobre el Camino Sinodal de la Iglesia Católica en Alemania. El Arzobispo no me presentó esta carta en el contexto en el que fue escrita, ni lo hizo antes de su publicación. En su carta de casi tres páginas, el arzobispo juzga no sólo la colección de textos de 326 páginas, sino especialmente el Camino sinodal de la Iglesia Católica en Alemania, que ya lleva más de tres años, en el que han participado miles de fieles, cientos de personas de diversas disciplinas especializadas, así como todos los obispos de la Iglesia en Alemania. Por cierto, recuerdo con alegría y gratitud el hecho de que un representante de la Iglesia de su país también haya asistido a varias asambleas sinodales en Fráncfort.
    
Rechazo firmemente tal comportamiento del Arzobispo, el tono de su carta, así como la forma en que presentó los hechos, y por eso elijo un camino diferente, escribiendo directamente al Arzobispo e informándolo al Santo Padre. Me dirigiré a la opinión pública, también a la de habla polaca, más adelante.
    
En su descripción, el arzobispo concede gran importancia a yuxtaponer su propia catolicidad a la contradicción con la doctrina católica, de la que usted acusa a la Iglesia Católica en Alemania. Sin embargo, me pregunto con qué derecho el presidente de la conferencia episcopal de una determinada Iglesia se atreve a juzgar la catolicidad de otra Iglesia y su episcopado. Por tanto, permítame dejar claro que considero que la carta del arzobispo supone una enorme extralimitación en mis competencias.
   
Sin embargo, por el bien del asunto, quisiera referirme a los aspectos principales del contenido de la carta del arzobispo, porque para mí es importante no dejar que estas cuestiones se dejen solas.
     
Empiezo diciendo que el correo electrónico mediante el cual se enviaron los textos de las resoluciones del Camino Sinodal de la Iglesia Católica en Alemania a todos los obispos del mundo, y no a todos los miembros del sínodo. No fue enviado el primer día del Sínodo, el 4 de octubre de 2023, sino unos días antes, el 29 de septiembre de 2023. Esta fecha se debió únicamente al trabajo de completar el volumen de textos, pero durante el Sínodo noté que aquí se asumió otra intención que no existía. El envío estuvo motivado por el deseo de garantizar la transparencia de los resultados del Camino Sinodal. Sin embargo, en ningún lugar de los textos se encuentra la intención de realizar una revolución en la Iglesia universal. El punto de partida del Camino sinodal fue la profunda preocupación por los casos de violencia sexual en la Iglesia y la forma altamente problemática en que se trata en la Iglesia. No se trata de “avergonzar”, sino de abordar las condiciones sistémicas en la Iglesia católica que fomentan tales abusos. Al hacerlo, vemos que estamos plenamente de acuerdo con el Sínodo de los Obispos, en cuya síntesis leemos en el punto 1, e): «Tenemos todavía un largo camino por delante hacia la reconciliación y la justicia. Requiere abordar los problemas estructurales que permitieron que se produjeran tales abusos y hacer gestos concretos de arrepentimiento». A pesar de todos los problemas que rodean este tema en Alemania, es dudoso que la situación sea peor que en otros países, teniendo en cuenta todo lo que sabemos al respecto. Por lo tanto, «el camino del arrepentimiento y la renovación» (texto del preámbulo, n. 1) es urgentemente necesario no sólo en Alemania.
    
El arzobispo vincula sus críticas a la tesis de que los principios democráticos se introducirán en la Iglesia a través del camino sinodal. Lo primero que hay que señalar aquí es que en la Iglesia Católica ya existen muchos elementos estructurales que corresponden a los procedimientos y estructuras vigentes en las estructuras estatales democráticas constitucionales modernas. Por lo tanto, era evidente que al final del Sínodo de los Obispos se llevó a cabo una votación detallada y formalmente correcta sobre la adopción del texto de síntesis. Por lo tanto, no hay contradicción con la doctrina de la Iglesia al introducir procedimientos probados que sirvan a la transparencia del liderazgo de la Iglesia y a la participación de los fieles. Al respecto, el Sínodo escribe, entre otras cosas: «Desde la perspectiva de la originalidad evangélica de la comunión eclesial: ¿cómo entrelazar los aspectos consultivos y deliberativos de la sinodalidad? A partir de la estructura carismática y ministerial del Pueblo de Dios: ¿cómo integrar las tareas de asesoramiento, discernimiento y decisión en los distintos órganos de participación?» (Síntesis 18, g). Sin embargo, para evitar otro malentendido al respecto: en ningún momento de las resoluciones del Camino Sinodal en Alemania se cuestiona fundamentalmente la estructura jerárquica de la Iglesia Católica. El objetivo del Camino Sinodal es fortalecer el episcopado y el papado, no debilitarlos. Por supuesto, debe ser posible un discurso sobre la organización contemporánea del liderazgo. La Iglesia siempre ha hecho aquí los ajustes necesarios.
     
Me preocupa la actitud distante expresada por el Arzobispo hacia la democracia parlamentaria contemporánea, para la cual son particularmente importantes los principios de orden constitucional, soberanía popular, Estado de Derecho, separación de poderes, protección de las minorías y Estado de bienestar, además de la reconocimiento de la dignidad humana y de los derechos humanos. Particularmente a la luz de la tendencia global hacia formas cada vez más autocráticas e incluso dictatoriales de gobierno, la preocupación que debería unirnos a nosotros y a nuestras naciones que han sufrido bajo dictaduras debería ser mejorar los logros democráticos, no disminuirlos.
     
Respecto a la discusión en torno a la carta doctrinal “Ordinátio sacerdotális” y sus declaraciones sobre la admisión de las mujeres a la ordenación sacerdotal, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe afirmó recientemente que «una doctrina clara y vinculante sobre la naturaleza precisa de la “declaración final” aún no se ha desarrollado completamente. Ésta no es una definición dogmática, aunque debe ser aceptada por todos. Nadie puede negarlo públicamente y, sin embargo, puede ser objeto de investigación, como en el caso de la validez de las órdenes en la Comunión Anglicana» (“Respónsa ad dúbia” 4, c; Vatican News, 2 de octubre de 2023). Con esta formulación vemos la posibilidad de realizar investigaciones adecuadas. Por otra parte, el Sínodo de los Obispos abordó el tema de la ordenación de las mujeres como diáconos y decidió retomar este tema en octubre de 2024 (cf. Síntesis 9, n). Este tema es también un buen ejemplo de cómo funciona el Camino Sinodal: el núcleo del resultado de la consulta es un mandato para nosotros, los obispos, de introducir las cuestiones antes mencionadas en el discurso global de la iglesia. Naturalmente, lo hice durante el Sínodo y me sorprendió positivamente la experiencia de que esta pregunta también se plantea en otras iglesias particulares.
     
También en lo que respecta a las parejas del mismo sexo que recurren a la Iglesia, quisiera referirme a las palabras del Sínodo: «Las personas que se sienten marginadas o excluidas de la Iglesia por su situación matrimonial, su identidad y su sexualidad también piden –en diversas maneras– para escucharlos, acompañarlos y defender su dignidad. Durante la Asamblea se sintió un profundo sentimiento de amor, misericordia y compasión por las personas que están o se sienten heridas o desatendidas por la Iglesia. Que quieren un lugar donde puedan volver a “casa” y sentirse seguros, escuchados y respetados, sin miedo a ser juzgados. Escuchar es un requisito previo para caminar juntos en busca de la voluntad de Dios. La Asamblea subraya que no se puede privar a los cristianos del respeto a la dignidad humana» (Síntesis 16, h). Esta última media frase me parece especialmente crucial. Lo que se requiere es abandonar el juicio en lugar de, por ejemplo, una equiparación maliciosamente difamatoria con los bandidos, como lamentablemente leí en el argumento del arzobispo. La posición del Sínodo está plenamente en línea con las palabras del Papa Francisco, que dijo en Amóris Lætítia: «Es cierto que a veces nos comportamos como controladores de la gracia y no como transmisores de ella. Sin embargo, la Iglesia no es una aduana, es una casa paterna donde hay lugar para todos con su vida difícil» (AL, n. 310) En este contexto, surge de otra manera la pregunta de si es posible negar una bendición a las parejas que la piden. No necesito enfatizar que existe una clara distinción y demarcación del matrimonio sacramental. Desde la perspectiva del Camino Sinodal, esto es obvio. Desde un punto de vista antropológico, sólo puedo subrayar lo que también dijo el Sínodo: «A veces las categorías antropológicas que hemos desarrollado no son suficientes para abarcar la complejidad de los elementos resultantes de la experiencia o del conocimiento científico y requieren un perfeccionamiento y una mayor investigación» (Síntesis 15, g). Por lo tanto, sólo puedo rechazar la identificación de expertos y científicos serios que se preocupan por mantener estándares científicos precisos con los ideólogos raciales del pasado como una difamación maliciosa. Cuando se trata de la interpretación de la Biblia, me refiero en general al decreto conciliar Dei verbum y al documento de la Pontificia Comisión Bíblica “Interpretación de la Biblia” del 15 de abril de 1993. Sólo puedo considerar el comentario del arzobispo que la supuesta “vacátio legis” pretendía debilitar la resistencia de los fieles como un completo malentendido. Parece que el Arzobispo no entendió algo en este corto tiempo. Nadie en Alemania tiene el menor interés en debilitar la “resistencia de los fieles”. Estos malentendidos podrían aclararse fácilmente mediante una conversación.

Para evitar más malentendidos al final de estas observaciones, quisiera subrayar que los numerosos puntos de contacto entre el Camino Sinodal de la Iglesia Católica en Alemania y el Sínodo de los Obispos, tanto a nivel temático como prospectivo, no se deben al hecho de que los obispos alemanes se han infiltrado, adoctrinado o incluso corrompido en el episcopado mundial o en el Sínodo de los Obispos. Estas ideas simplemente pertenecen al ámbito de las complicadas teorías de la conspiración. Los puntos de contacto surgen del hecho de que cuestiones muy similares surgen en muchos lugares de la Iglesia universal y en muchas Iglesias locales de manera muy comparable. Por tanto, es bueno y justo introducir estas cuestiones en el discurso de la Iglesia universal, aunque resulte inconveniente para muchos obispos e incluso parezca ofensivo para algunos. Además, hay una conciencia que quedó muy clara en el Sínodo: «Es necesario cultivar la sensibilidad hacia la riqueza de las diversas manifestaciones del ser Iglesia. Esto requiere una búsqueda de un equilibrio dinámico entre la dimensión de la Iglesia en su conjunto y sus raíces locales, entre el respeto a los vínculos de unidad de la Iglesia y el riesgo de una homogeneización que suprime la diversidad» (Síntesis 5, g).
    
Teniendo esto en cuenta, no puedo sino animarlo a reconocer la catolicidad de toda la Iglesia universal, así como la catolicidad de cada Iglesia particular, y a buscar el diálogo sin calumnias ni prejuicios. Me gustaría recordar las experiencias positivas que los obispos alemanes y polacos obtuvieron de muchos años de diálogo, basado en un intercambio de cartas que hizo época después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial. También ahora, en esta situación crítica en la que amenaza la alienación y el resentimiento mutuos, pido la continuación de este diálogo. ¡Busquemos la conversación entre nosotros, porque el lenguaje es, como nos enseña Tomás de Aquino, «una obra especial de la razón» («[locutio] est próprium opus ratiónis», Suma Teológica I, cuestión 91, art. 3.º, respuesta a la objeción 3.ª)!
    
Seguramente tendremos la oportunidad de discutir este proceso en el Plenario del CCEE [Consejo de Conferencias Episcopales de Europa] en Malta. La Sinodalidad significa escucha y diálogo, y esto es lo que me gustaría experimentar de usted, al menos después de su carta al Papa sobre nosotros.
    
Saludos cordiales,
    
Obispo Dr. Georg Bätzing
   
La de Gądecki vs. Bätzing es una pelea de inválidos (aparte del hecho evidente de que ninguno de los dos es católico, por ser “instalados” con el rito montini-bugniniano –Stanisław fue “instalado” presbítero el 9 de Junio de 1973 por el cardenal Stefan Wyszyński, y obispón el 25 de Marzo de 1992 por el cardenal Józef Glemp; Georg fue “instalado” presbítero el 18 de Julio de 1987 por el obispón Hermann Josef Spital, y obispón el 18 de Septiembre de 2016 por el cardenal Rainer Maria Woelki–), porque ambos están fuertemente alineados con sus respectivos gobiernos seglares y reciben sueldo de ellos, y sus iglesias están perdiendo influencia en la sociedad por causa de los escándalos de abuso y encubrimiento, así como de los errores doctrinales (aunque en esto Alemania se ha adelantado mucho, con el infame Sínodo de Wurzburgo, que si llegó más lejos fue porque no tuvo los mismos errores procedimentales del Concilio Plenario Holandés de 1966-1970).

EL CONCILIO HOLANDÉS, PRIMER FRUTO DEL VATICANO II


El Sínodo sobre la Amazonía, el Camino Sinodal alemán y el Sínodo de la Sinodalidad vaticano tienen su antecedente en el “Sínodo conjunto de las diócesis de Alemania” realizado en Wurzburgo entre 1971-1975. Pero el “abuelo” de estos es el “Concilio Holandés” llevado a cabo entre 1966 y 1970, cuya historia va de esta manera:
    
Como consecuencia de la Guerra Mundial, la comunicación entre Roma y los obispos neerlandeses (que en la época eran cinco) se interrumpió, y las fuerzas centrífugas se fortalecieron, particularmente por la interacción de líderes de distintas tendencias e ideas en el campo de detención en el Gimnasio Bjeekvliet en Sint-Michielsgestel. Tanto fue que cuando Pío XII publicó la encíclica “Humáni géneris in rebus” condenando la “Nueva Teología” y los obispos neerlandeses publicaron la carta pastoral “Mandement” llamando a una participación católica en la sociedad y la política (y por ende, rechazando el socialismo), tuvieron poco eco: la primera fue ignorada por la facultad de Teología de la novel Universidad Católica de Nimega, y la segunda fue silenciada por la cadena radial católica KRO (Katholieke Radio Omroep en neerlandés –se fusionó en 2014 con la protestante Asociación Radial Cristiana Neerlandesa NRCV–).
    
Antes de que terminara el Concilio Vaticano II (una de cuyas ideas era precisamente “la autonomía de los valores seglares” y su lema «Libertad, mas no privilegios, para la Iglesia Católica»), a instancias del cardenal progresista de Utretch Bernardus Johannes Alfrink Ossenvoort (el mismo que le apagó el micrófono al cardenal Ottaviani durante su discurso en el Concilio), los obispos holandeses iniciaron una amplia consulta hecha a todos los católicos del país, que fue denominada “Concilio Pastoral de la Provincia Eclesiástica de Holanda”

Uno de los organizadores de este evento, el fraile Walter –en el siglo Johannes Jacobus Oscar– Goddijn OFM, que pretendía ser la punta de lanza del aggiornamento conciliar en los Países Bajos, expresó que el uso de la palabra concilio no era ninguna coincidencia: «Las autoridades romanas estaban algo preocupadas de que estuviéramos usando la palabra concilio. Los expertos en derecho canónico se opusieron a la posibilidad de hablar de un concilio “provincial”, que tiene un sentido canónico. Así que quisimos conservar la palabra concilio definiéndolo como pastoral».

Dos días después de su apertura, el cardenal Alfrink explicó de qué se trataba: «El Concilio Pastoral de la Provincia Eclesiástica Holandesa, que comenzó el 27 de noviembre de 1966, es, en efecto, algo nuevo. Por analogía con el Concilio Vaticano II, su objetivo es ser menos legal y más pastoral. Los obispos han pedido a toda la comunidad eclesial una deliberación colectiva sobre lo que la Iglesia de hoy necesita en el contexto holandés».

El objetivo de la reunión era que los obispos «proporcionaran información valiosa sobre la vida de los fieles, a fin de adaptar mejor el ejercicio de su cuidado pastoral». Y que los fieles «lograran que toda la comunidad y cada individuo personalmente adquiriera conciencia de su responsabilidad cristiana por el bien de la Iglesia en el mundo de hoy».

Este Concilio Pastoral estuvo encabezado por un Comité Central compuesto inicialmente por 11 miembros (dos obispos, un sacerdote, una religiosa, cuatro laicos, de los cuales una era mujer, y tres religiosos), que luego se redujo a seis (el cardenal Alfrink, tres sacerdotes y tres laicos). Un consejo de siete miembros (tres sacerdotes y cuatro laicos: dos hombres y dos mujeres) estaba asociado con el Comité Central. Estos dos grupos ayudaron con la organización y preparación de las sesiones “conciliares”.

El cuerpo supremo del Concilio era la Asamblea Plenaria, cuya composición, después de muchas pruebas y errores, incluía a los ocho obispos de Holanda, que formaban el presidium, cinco miembros del Comité Central, que conformaron la oficina del concilio, tres sacerdotes por diócesis elegidos por el clero, siete laicos por diócesis elegidos por los concilios pastorales, diez religiosos y religiosas elegidos de diferentes órdenes o congregaciones, sin mencionar a los representantes de las otras profesiones religiosas (con votos consultivos pero no deliberativos) y quince miembros que podían de vez en cuando ser nombrados por el episcopado previa presentación del Comité Central.

El número total de participantes con derecho a voto fue de 109, todos con el mismo valor: obispos, sacerdotes, religiosos y laicos eran iguales.

En una asamblea de este tipo, donde los números hacen la ley, la cuestión de la autoridad fue la primera en ser tratada. En un informe enviado por el cardenal Alfrink a Pablo VI Montini se explicó lo siguiente: «Como se esperaba, el Concilio Pastoral dedicó su primera Asamblea Plenaria a la cuestión de la autoridad. Esta reunión enfatizó el deseo de una autoridad que sepa dialogar y poner en práctica el pensamiento comunitario, que se basa menos en el predominio de la función y más en las cualidades personales, lo cual invita a la corresponsabilidad y libertad de todos y cada uno inspirándolos y apelando a los compromisos personales en lugar de sofocarlos con formalismos clericales». Este es el método, sumamente democrático, que se seguiría.

En Holanda, así como en Roma, se planteó la cuestión sobre el valor que debía atribuirse a los documentos aprobados por la Asamblea Plenaria. El cardenal Alfrink explicó esto durante el discurso de apertura de la Tercera Sesión. A los que se opusieron a él expresando que «era impensable el hecho de decidir todos juntos», el cardenal respondió: «No me atrevo a decir que esta declaración exprese una idea exacta de las cosas. ¿No es, por el contrario, nuestra intención tener éxito en la comunidad, reflexionar y hablar juntos, sacar conclusiones, tomar decisiones? En estas circunstancias, la forma concreta en que una decisión finalmente tomará su forma estrictamente legal es, en mi opinión, secundaria».
   
El primer producto de este “Concilio” fue el “Nuevo Catecismo para adultos” (más conocido como el “Catecismo Holandés”, creado por el Instituto Superior Catequético de Nimega (originalmente ubicado en la meridional Maastricht, lugar que nunca le agradó a los jesuitas modernos –¿los molestaba el recuerdo de San Pedro Canisio, que de vivir en esa época los maldeciría como los herejes que eran?–). Esta compilación fue dirigida por los sacerdotes-presbíteros Petrus Johannes Albertus Maria “Piet” Schoonenberg SJ (†1999) y Edward Heinricus Cornelis Florentius Alfonsus Schillebeeckx Calis OP (†2009), y contenía afirmaciones como la siguiente:
«Se debe actuar con libertad en esta materia. Como es bien sabido, hay varios métodos de regulación o limitación de los nacimientos. Característica común de todos ellos es que permiten la unión sexual sin que se siga la concepción. El Concilio Vaticano II no se pronunció en concreto de ninguno de estos métodos en el capítulo correspondiente de su constitución sobre “La Iglesia y el mundo”. Esta es una posición distinta de la que adoptó hace treinta años el papa Pío XI y que fue continuada por su sucesor. Podemos reconocer en esto una evolución evidente en el seno de la Iglesia, evolución que, por lo demás, se ha cumplido también fuera de la comunidad eclesial» (Traducción española, Herder 1969, pág. 385).
Ante las denuncias por parte de 25 fieles y sacerdotes sobre el carácter neomodernista del “Catecismo Holandés” (repetía los mismos errores condenados por San Pío X, pero con argumentos más sofisticados, y que hacía parecer ortodoxo al Catecismo protestante de Heidelberg), particularmente en temas como
  • La virginidad perpetua de María
  • El pecado original
  • La Eucaristía
  • El modo de presentar el protestantismo
  • El control de la natalidad
  • La creación del alma y su carácter espiritual e inmortal
  • La existencia de los ángeles
«En esta publicación se dicen muchas cosas que o son completamente contrarias a la fe, o enuncian las verdades de la fe en modo ambiguo, a fin que cada uno pueda comprenderlo a su manera.
    
En general, muchos dogmas son expuestos en una dirección totalmente contraria a aquella que la Iglesia siempre ha enseñado y comprendido, y esto no obstante el anatema del [Concilio] Vaticano I».
Montini reunió en Febrero de 1967 a varios cardenales para analizarlo, encontrando muchos más errores de los señalados por los denunciantes. Del 8 al 10 de Abril, Alfrink envió una delegación conformada por Schillebeeckx, Schoonenberg y el director del Instituto Superior Catequético de Nimega Willem Bless SJ para reunirse con una delegación vaticana conformada por los belgas Édouard Dhanis SJ (el mismo que rechazó las apariciones de Fátima) y Benedict Lemeer OP, y el neerlandés Jan Visser C.Ss.R. en Gazzada (Italia). En el otoño, la comisión cardenalicia conformada por Charles Journet Bondat (suizo, Curia Romana), Josef Richard Frings Sels (Colonia, Alemania), Joseph-Charles Lefèbvre Decaestecker (Burgos, Francia), Ermenegildo Florit Sello (Florencia, Italia), Michael David Browne Fitzgerald OP (irlandés, Curia Romana), y Lorenz Jäger Enke (Paderborn, Alemania), bajo la dirección del cardenal y teólogo moralista Pietro Palazzini, redactaron una serie de correcciones que debían incluirse como apéndice, pero el Instituto Superior de Catequesis en Nimega se negó a aceptarlas, y Montini nunca más intervino sobre el asunto.
   
En 1970, el Concilio decidió, siguiendo a Schoonenberg, disociar el sacerdocio del celibato obligatorio, no obstante que Montini publicase el 24 de Junio de 1967 la encíclica “Sacerdotális cœlibátus” y, sobre todo, que el 18 de Junio de 1968 el sacramento de las Órdenes Sagradas fuese alterado por la constitución “Pontificális Románi recognítio”. Como resultado, las relaciones entre el Vaticano y los Países Bajos se deterioraron (solo la intervención de Alfrink evitó el cisma); y el número de ordenaciones bajó de 318 en 1965 a solo 16 ¡dieciséis! en 1977. Por contrapartida, más de dos mil sacerdotes neerlandeses pidieron la laicización en ese mismo período.
  
Actualmente, ¿cuáles son las consecuencias del “Concilio Pastoral de la Provincia Eclesiástica de Holanda” y su “Catecismo Holandés”?
  • Solo el 9% de los “católicos” en los Países Bajos asisten al servicio dominical. Y de 2,7 millones de católicos «practicantes» en 1970, sólo quedarán 63.000 en 2030.
  • Cada presbítero “simula” el Novus Ordo como le dé la gana. ¿Y creen en la Presencia Real? Nones. Inclusive, no hablan del “Canon de la Misa”, sino de “Oración de la mesa” (tafelgebed), como sucedió una vez que transmitieron por televisión una Misa papal. El periodista neerlandés dijo comentando después del Sanctus: «Ahora llegamos a esa parte de la Misa que en Roma es llamada el “Canon”, pero que nosotros en Holanda llamamos “Oración de la mesa”». ¡CHÚPATE ESA, BANANO!
  • Ni siquiera la Misa Tradicional es permitida o vista con buenos ojos. La Sociedad de la Misa Latina en Países Bajos buscaba que se aceptase el Novus Ordo en latín y con canto gregoriano (por eso la GRAN DIFERENCIA ENTRE “MISA EN LATÍN” Y MISA TRADICIONAL), haciéndose la vista gorda ante el modernismo impulsado por la jerarquía neerlandesa. Por eso la filial neerlandesa de la Federación Internacional Una Voce halló dificultades para tener una iglesia o capilla. Actualmente, la Fraternidad San Pío X tiene la iglesia de San Vilibrordo en Utretch y la capilla Nuestra Señora del Rosario en Leiden.
  • Entre 1970 y 2008, 400 iglesias católicas fueron demolidas o convertidas para otros usos. Por ejemplo, la iglesia de San Santiago en Utretch fue vendida a una inmobiliaria que la convirtió en una vivienda de lujo, y la iglesia de San Ignacio en Ánsterdam (cerrada en 1971) fue comprada por la Fundación Islámica de los Países Bajos y convertida en la Mezquita Fâtih (Conquistador), en honor al sultán turco Mehmet II.
  • Y como la guinda en el pastel, Países Bajos es el primer país del mundo en legalizar la eutanasia, al aprobar la “Ley de Prueba de la Terminación de Vida y Revisión del Suicidio Asistido” el 1 de Abril de 2002, y recién el 13 de Abril, se extendió el Protocolo de Groninga de 2005 a los niños entre 1 y 12 años. En el 2022, se llegó al macabro récord de 8.720 muertes por eutanasia (aunque la cifra puede ser mayor, porque hasta un 23% de casos no se reportan). ¿A que no adivináis quién presentó el proyecto y quiénes lo aprobaron? El denominado “católico” ministro de Justicia Albert Hendrik “Benk” Korthals Hamming y los diputados democristianos.
Conclusión: la Iglesia Conciliar de los Países Bajos está más próxima a morir que su símil de Alemania.
   
Para la redacción de este artículo, se emplearon “La Iglesia en los Países Bajos” de Johannes Petrus Maria “Jan” van der Ploeg OP, Il dossier del Catechismo olandese, (Mondadori, Milán, 1968), y “El camino sinodal hacia una Iglesia nacional alemana (2): el concilio holandés” de Actualtités FSSPX.
   
JORGE RONDÓN SANTOS
27 de Noviembre de 2023.
Lunes de la XXIV Semana después de Pentecostés. Fiesta de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Natalicio del BG. Juan Facundo Quiroga “El Tigre de los Llanos”. Tránsito de Blanca de Castilla, reina consorte de Francia y madre de San Luis Rey de Francia. Convocatoria de la I Cruzada por el Beato Urbano II en el Concilio de Clermont; fundación de San Francisco de Cumaná (Venezuela).