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lunes, 2 de marzo de 2020

HIMNO “Parce Dómine”, PARA LA CUARESMA

El himno “Parce Dómine” consta de dos partes: La antífona “Parce, Dómine, parce pópulo tuo: Ne in ætérnum irascáris nobis” se inspira en la profecía de Joel II, 17 (“Perdona, oh Señor, perdona a tu pueblo: no estés airado para siempre con nosotros”); y el himno en sí (“Flectámus iram víndicem...”) fue compuesto por San Ambrosio de Milán. Este himno es recitado usualmente el Miércoles de Ceniza, dada la referencia al ayuno que es exigido durante la Cuaresma, pero también puede emplearse en cualquier acto de reparación a Nuestro Señor.
  

HIMNO “PARCE DÓMINE”
   
LATÍN
Antífona: Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in 
ætérnum irascáris nobis.
  
Flectámus iram víndicem,
Plorémus ante Júdicem,
Clamémus ore súpplici,
Dicámus omnes cernúi:
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in 
ætérnum irascáris nobis.
  
Nostris malis offéndimus
Tuam Deus cleméntiam:
Effúnde nobis désuper
Remíssor indulgéntiam.
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in 
ætérnum irascáris nobis.
  
Dans tempus acceptábile,
Da lacrimárum rívulis
Laváre cordis víctimam,
Quam lǽta adúrat cáritas.
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in ætérnum irascáris nobis.
   
Áudi, benígne Cónditor,
Nostras preces cum flétibus
In hoc sacro jejúnio
Fusas quadragenário.
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in ætérnum irascáris nobis.
Scrutátor alme córdium,
Infirma Tu scis vírium:
Ad Te revérsis éxhibe
Remissiónis grátiam.
Parce, Dómine, parce pópulo tuo:
Ne in ætérnum irascáris nobis.
    
TRADUCCIÓN
Antífona: Perdona, oh Señor, perdona a tu pueblo:
No estés airado para siempre con nosotros.
  
Aplaquemos la ira vengadora,
Lloremos ante el Juez,
Clamemos con voz suplicante,
Digamos todos inclinados:
Perdona, oh Señor, perdona a tu pueblo:
No estés airado para siempre con nosotros.
  
Con nuestras maldades ofendimos
Tu clemencia, oh Dios:
Desde lo alto derrama benigno
Sobre nosotros tu indulgencia.
Perdona, oh Señor, perdona a tu pueblo:
No estés airado para siempre con nosotros.
  
Dando un tiempo favorable
Das ríos de lágrimas,
Lavas el corazón víctima,
Que alegre caridad inflama.
Perdona, oh Señor, perdona a tu pueblo:
No estés airado para siempre con nosotros.
   
Escucha, Creador benigno,
Nuestras oraciones con lágrimas
Derramadas en este sagrado
Ayuno cuaresmal.
Perdona, oh Señor, perdona a tu pueblo:
No estés airado para siempre con nosotros.
 
Místico escrutador de los corazones,
Tú conoces nuestras débiles fuerzas:
Exhibe la gracia de la remisión
A cuantos nos volvemos a Ti.
Perdona, oh Señor, perdona a tu pueblo:
No estés airado para siempre con nosotros.

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)