El pasado 10 de Mayo, falleció Abraham Henry Foxman, presidente de la Liga Anti difamatoria Judía entre 1987 y 2015.
Nació como Abrahám Ana Enoc Fuksman Radoshitzki (אַבְרָהָם חֲנוֹךְ חָנָה פוקסמן רדושיצקי) el 1 de Mayo de 1940 en Baranavichy, en la Bielorrusia soviética, hijo de Elena Radoshitzki y Józef Fuksman, un matrimonio judío que huyó de Polonia poco después de la invasión nazi. Durante la huida a Vilna, sus padres lo entregaron a su niñera católica polaca Bronisława Kurpi el año siguiente, cuando los nazis los obligaron a ingresar al gueto. Su niñera lo bautizó como Henryk Stanisław Kurpi, y lo crió como católico hasta 1945, cuando fue retornado a sus padres luego de un ruidoso proceso judicial.
En 1950, tras cuatro años en un campamento de refugiados griegos en el balneario de Bad Gastein, en la “Zona estadounidense” de Austria, los Fuksman migraron a Estados Unidos, cambiando su apellido a Foxman. Abraham ingresó a la yeshivá Flatbush, y tras licenciarse en Ciencia Política e Historia en la Preparatoria de la Ciudad de Nueva York, se graduó de abogado en la Universidad de Nueva York en 1965, siendo contratado como asistente de Arnold Fastenberg/Foster Turtz († 2010), asesor jurídico de la Liga Antidifamatoria Judía (en adelante ADL). Allí fue escalando posiciones, pasando a ser responsable de la sección de Asuntos del Medio Oriente y de Asuntos Internacionales, hasta que en 1987 fue nombrado director de la ADL reemplazando a Nathan Perlmutter Finkelstein († 1987). Le dio tanto poder e influencia al grupo de presión que era visitante habitual de Juan Pablo II Wojtyła (como en la foto que encabeza este artículo) y se arrogaba la facultad de absolver del “pecado” del “antisemitismo” a personalidades como el diseñador Juan Carlos Antonio Galliano Guillén “John Galliano” (de ascendencia sefardí), el expresentador cubano-estadounidense de CNN Ricardo León “Rick” Sánchez de Reinaldo y el tenor y ex-atleta paralímpico irlandés Ronan Tynan Hunt previa amende honorable, estudios sobre la persecución a los judíos o visitas a Auschwitz.
Pero también estuvo involucrado en controversias como su apoyo a los “derechos gay” por protestar en 2001 contra la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en el Caso “Boy Scouts de América Vs. Dale” o pedir a Bill Clinton el indulto para el empresario belga-estadounidense-israelí-español Marc Rich († 2013; nacido Marcell David Reich Wang) por los cargos de evasión fiscal, fraude electrónico y de violar las sanciones contra Irán durante la “Crisis de los Rehenes” a cambio de 250.000 dólares en donativos a la ADL a lo largo de la historia; o cuando tachó de “antisemita” a Mel Gibson y su película “La Pasión de Cristo” en 2004, o cuando en 2006 acusó de “antisemita” al expresidente Jimmy Carter por su libro “Palestina: Paz, no apartheid” y a su vez fue acusado de intimidar al entonces cónsul polaco en Nueva York Krzysztof Włodzimierz Kasprzyk para cancelar una conferencia del profesor universitario británico Tony Robert Judt Dudakoff sobre los grupos de cabildeo pro-israelí en Estados Unidos (siendo que Judt era judío también); o cuando se opuso por sí y su organización en 2007 a que el Congreso estadounidense votase una resolución declarando como Holocausto al Genocidio Armenio y enviar una carta de disculpa al presidente turco Recep Tayyip Erdoğan; o al oponerse en 2010 al proyecto del centro comunitario islámico “Park51” cerca al otrora World Trade Center (tanto que el periodista indoestadounidense Fareed Rafiq Zakaria devolvió el premio de las Libertades de la Primera Enmenda “Hubert H. Humphrey” y los $10.000 USD que le diera la ADL cinco años atrás); o en 2020, en plena campaña electoral, apoyó a Joe Biden y dijo que Donald Trump era un peligro para la democracia estadounidense y que era poco confiable, irracional e ilógico, porque sus acciones y palabras fortalecen la lucha antisemita; o cuando celebró la promulgación del motu próprio bergogliano “Traditiónis Custódes” en 2021; o que en una columna para el diario pro-sionista Times of Israel en 2023 repitió la harto desmentida calumnia soviética contra Pío XII.
QUE SU ALMA ARDA EN EL INFIERNO POR TODA LA ETERNIDAD (o como dicen los mismos judíos, QUE SU NOMBRE Y SU MEMORIA SEAN BORRADOS/יִמַּח שְׁמוֹ וְזִכְרוֹ/YIMÁJ SHEMÓ VEZIJRÓ).

Cuánta razón tuvo el que dijo: «Cuando te creas demasiado importante, date una vuelta por el cementerio. Allí verás a personas más importantes que tú, y el mundo sigue igual…».
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